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Beneficios de la Hidroterapia
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Beneficios de la Hidroterapia

Utilizar el agua con fines curativos no es algo nuevo. Se trata de una terapia que ha sido utilizada durante décadas como parte de un tratamiento integral en el caso de diversas afecciones de salud, desde casos de artritis severa hasta terapias post quirúrgicas de rodilla o cadera.   Tipos de hidroterapia Hidroterapia térmica Se juega con la temperatura del agua: caliente, templada o fría. El agua caliente tiene un efecto predominantemente relajante, aunque también puede servir como sedante. Mejora la circulación sanguínea ya que promueve la vasodilatación y actúa como analgésico para ciertas partes del cuerpo. Mientras que el agua templada actúa sobre todo como calmante muscular, el agua fría mejora la circulación y tiene un efecto antiinflamatorio. Hidroterapia química En este caso, se complementan los efectos sanadores del agua añadiéndole sustancias químicas. Se pueden distinguir dentro de esta categoría: agua clorudada (ricas en cloruro, que si se ingiere estimula las funciones orgánicas), sulfatada (ingerida tiene efectos laxantes y diuréticos, mientras que sobre la piel resulta beneficiosa para el sistema respiratorio y locomotor), ferruginosa (beneficiosa para la anemia y enfermedades dermatológicas) y sulfurosa (para afecciones articulares y enfermedades respiratorias, así como inflamaciones alérgicas). También se contempla los usos de aceites esenciales con cada uno de sus propiedades. Hidroterapia mecánica Aquí las variantes se basan en el modo en el que se aplica el agua sobre el cuerpo. De esta forma, podemos distinguir: empuje, compresión, resistencia hidrodinámica y presión. Cuando se aplica por empuje, se refiere a los beneficios de la hidroterapia que obtenemos al sumergirnos en el agua, debido a que el movimiento de nuestro cuerpo es más fácil. Cuando utilizamos la compresión, aplicamos agua a presión ayudando a nuestra circulación. La resistencia hidrodinámica hace referencia a hacer ejercicio en el agua y por último, la presión, se refiere a los chorros propiamente dichos, que sirven para relajarnos o estimular el sistema nervioso. Técnicas Existen diversas formas de aplicar los beneficios curativos de la hidroterapia a los pacientes. Sus diferentes modalidades y técnicas son: Lavados Afusiones : Acción de verter agua, fría por lo común, desde cierta altura sobre todo el cuerpo o una parte cualquiera de él, como medio terapéutico. Compresas y fomentos : Pueden ser frías, para el tratamiento de luxaciones y contusiones, o calientes para procesos inflamatorios crónicos. Algunos fisioterapeutas utilizan hierbas en las compresas, para potenciar los efectos curativos. Baños: pueden ser parciales o totales. Su nivel de temperatura es variable, ajustándose a la función que se le quiera dar. Dentro de los baños, destacan los baños simples que se aplican en una bañera o tanque, teniendo como objetivo la relajación muscular. Tenemos también, los baños parciales que son ejercidos sobre una parte específica del cuerpo y los baños de contraste, que se realizan variando la temperatura del agua, cada cierto rato. En los baños galvánicos, una técnica un poco más compleja, se aplica el agua combinada con electricidad, para lo cual se requerirá la asistencia de un fisioterapeuta. Duchas: El objetivo de este método es concentrar la acción del agua sobre una zona determinada, combinando la presión y la temperatura. Chorros: Esta técnica, se caracteriza en que el agua es expulsada por un solo orifico, a diferencia de las duchas. Baños de remolino Masaje subacuático Tanques Piscina Natación Envolturas terapéuticas: el paciente es cubierto con uno o varios tejidos, que pueden ser de lino o de lana.  Las envolturas pueden estar secas o húmedas, mas no mojadas. Esta terapia es conveniente realizarla por las mañanas. Una vez terminada, el paciente deberá ser secado y abrigado en la cama por espacio de una hora, a fin de mantener el calor en el cuerpo. Las envolturas pueden humedecerse con agua fría y caliente. Las de agua fría disminuyen la temperatura corporal, estando aconsejadas para combatir la fiebre, los hematomas y esguinces. Las envolturas húmedas calientes tienen un tiempo de aplicación, que puede ir de los 30 a los 35 minutos. Estas envolturas, usualmente, se mezclan con sustancias químicas que maximizan sus efectos terapéuticos. Se recomiendan para tratamientos de reumatismo y rigidez articular. Los llamados emplastos son envolturas similares a las anteriores, combinadas con barro, resina o fango. Normas básicas de hidroterapia Debemos tener en cuenta que no se pueden practicar aplicaciones de agua fría sin un calentamiento corporal previo . Después de la aplicación, es importante abrigarse y hacer ejercicios  a ser posible. En el caso de que las aplicaciones se realicen con agua caliente, siempre se debe utilizar un poco de agua fría al final de la sesión. El agua fría, aplicada durante poco tiempo, reforzará los efectos curativos ejercidos por el agua caliente. La hidroterapia no debe realizarse ni antes ni después de las comidas bajo ninguna excepción. También debe evitarse el consumo de alcohol, tabaco o café durante las horas cercanas a la terapia. Es posible que algunos pacientes no se adapten orgánicamente al tratamiento, lo que manifestarán con palpitaciones, mareos o frío prolongado. En cualquiera de esos casos, la aplicación deberá suspenderse. Efectos fisiológicos de la hidroterapia Con agua a temperaturas calientes: Analgesia: se da por elevación del umbral de sensibilidad de los receptores del dolor y disminución de la velocidad de conducción nerviosa, disminución de la contractura muscular y la liberación de encefalinas y endorfinas. Aumento de la temperatura y la vasodilatación capilar : si se hace una inmersión la temperatura de la piel se eleva entre 0.5 y 3 grados C, produciendo un aumento de todas las funciones orgánicas por sobrecalentamiento. Efecto sedante : gracias a la acción del calor sobre las terminaciones nerviosas. Aplicaciones muy calientes y cortas puedan provocar insomnio y aplicaciones calientes prolongadas pueden provocar cansancio o fatiga. Efecto antiespasmódico : las aplicaciones cortas calientes aumentan el tono y mejoran el rendimiento muscular. Las aplicaciones de larga duración entre 36 y 38ºC disminuyen el tono, combaten la contractura y la fatiga muscular. Efectos sobre el tejido conjuntivo : aumento de la elasticidad y disminución de la viscosidad. Con agua en temperaturas frías: Descenso de la temperatura local de la piel y tejidos subyacentes. Estimulación de los Vasoconstricción cutánea. Disminución de la pérdida de calor. Prevención de edema por descenso de la permeabilidad. Retrasa el proceso de cicatrización en aplicaciones prolongadas. Reduce la excitabilidad de las terminaciones nerviosas libres. Aumenta el umbral del dolor (aumenta entonces la tolerancia al dolor) Aumenta el umbral de estimulación de los huesos musculares (receptores sensoriales). Aplicaciones frías de corta duración estimulan y aumentan el tono. Indicaciones Analgesia Antiinflamación Vasodilatación Relajación muscular Efecto antiespasmódico Un medio de calentamiento para mejorar el ejercicio Incrementar la movilidad articular Aumento del flujo sanguíneo cutáneo Desbridamiento (aseo quirúrgico para eliminar tejido muerto) Tratamiento de quemaduras y heridas Estimulación del sistema vascular periférico Contraindicaciones Procesos infecciosos Mal estado general Insuficiencia coronaria Insuficiencia orgánica grave Insuficiencia circulatoria Una gran labor de la hidroterapia la vemos en el tratamiento de la fibromialgia , donde los síntomas o manifestaciones clínicas incluyen molestias corporales generalizada, dolor, trastornos del sueño, fatiga, ansiedad, son mejorados a gran escala con el uso terapéutico del agua. En pacientes con limitación de movimiento ya sea por parálisis o por dolor, este tipo de terapia ayuda a mejorar su condición, al igual que en casos donde el sistema osteomuscular es el afectado, ya que las propiedades del agua proporcionaran una pronta recuperación. La prescripción por parte del profesional sanitario será decisiva en la elección del tipo de terapia según la afección de cada individuo, así como de la duración y frecuencia de la misma. El no cumplimiento de sus pautas puede resultar contraproducente para la salud.
Descubre los Hidratos de Carbono de Calidad
Artículo especializado

Descubre los Hidratos de Carbono de Calidad

Si te decimos “hidratos de carbono ” seguramente podrás relacionarlos con pasta, pan… sabrás que son una parte importante de la dieta… pero quizás poco más. En este artículo te explicaremos todo sobre ellos: qué son, dónde se encuentran, por qué es importante su consumo, y cuáles son los hidratos de carbono de calidad y por qué conviene consumirlos en detrimento de los que no lo son… En fin, que al escuchar o leer el concepto “hidratos de carbono” de nuevo, seguro que sabrás decir muchas más cosas. Indispensable en una dieta equilibrada Hablamos de una dieta equilibrada cuando contiene la energía y los nutrientes en cantidad y calidad suficientes para conservar la salud. Uno de estos nutrientes son los hidratos de carbono, que constituyen la principal fuente energética inmediata del organismo y pueden almacenarse como sustancias de reserva. Para asegurarnos una alimentación equilibrada, rica en hidratos de carbono de buena calidad, la dieta debería estar compuesta mayoritariamente por legumbres, cereales integrales, frutas y verduras , disminuyendo e incluso eliminando de la alimentación los cereales refinados (carecen de las partes realmente nutritivas y de la fibra dietética) y los dulces (azúcares simples). Conozcamos más sobre los hidratos de carbono y dónde se encuentran los que nos convienen más. Nutriente orgánico Un nutriente es una sustancia química necesaria para que las células de un organismo produzcan la energía empleada en las funciones de crecimiento, reparación y reproducción, metabolismo, entre otras. Estos nutrientes se encuentran en los alimentos y son necesarios para cumplir las funciones vitales. Los nutrientes pueden ser orgánicos e inorgánicos: Entre los inorgánicos tenemos el agua, que constituye más del 60% de nuestro cuerpo, y es utilizada como medio para la descomposición de alimentos. Entre los nutrientes orgánicos se encuentran los hidratos de carbono, que constituyen la principal fuente energética inmediata del organismo y pueden almacenarse como sustancias de reserva. Además de las grasas y las proteínas. Tipos de hidratos de carbono También llamados glúcidos o carbohidratos, debido a su composición: carbono, hidrógeno y oxígeno, los hidratos de carbono se dividen en glucémicos (los cuales se digieren en el sistema digestivo dando lugar a la glucosa que se absorbe en el intestino delgado, como puede ser el almidón) y no glucémicos (los cuales no son digeridos y pasan directamente al intestino grueso donde son fermentados por la flora intestinal, un claro ejemplo es la fibra dietética). Los HC glucémicos se dividen en: Simples (azúcares) Son los monosacáridos y los disacáridos de sabor dulce y de rápida absorción intestinal y se dividen en: Monosacáridos: los más conocidos son la glucosa (constituyente fundamental en todos los HC, se almacena en el hígado y en el músculo en forma de glucógeno), la fructosa (se encuentra en la fruta y en la miel, se absorbe en el intestino, pasa al hígado donde se metaboliza rápidamente a glucosa) y la galactosa (forma parte del disacárido de la lactosa). Disacáridos: los más conocidos son la lactosa (es el azúcar de la leche), maltosa (azúcar de malta, localizado en el grano de la cebada) y sacarosa (es el azúcar común obtenido de la remolacha o caña de azúcar). Complejos También llamados polisacáridos. De sabor escasamente dulce y de absorción intestinal lenta . Los más conocidos son el almidón o fécula (reserva energética de los vegetales, se encuentra en cereales, tubérculos y legumbres), y el glucógeno (principal reserva de energía del organismo que se almacena en el hígado y en el músculo). En los HC no glucémicos encontramos la fibra dietética, que incluye los componentes más importantes como la celulosa, hemicelulosa, pectina, agar, gomas, mucilagos, etc. Recordemos que éstos no pueden ser degradados por enzimas digestivas y pasan directamente al intestino grueso, donde serán fermentados por la flora intestinal. ¿Qué funciones tienen los hidratos de carbono? Su principal función es la energética (cada gramo aporta 4 kcal), a través de la utilización de la glucosa. Ésta es la única fuente de energía para el cerebro, que en circunstancias normales consume alrededor de 100 gramos al día para satisfacer sus demandas energéticas. Reserva de energía : los hidratos de carbono son almacén y reserva de energía en forma de glucógeno que se moviliza rápidamente para generar glucosa cuando es necesario. Ahorran proteínas : al usarse los hidratos de carbono como gasolina, se deja a un lado el uso de las proteínas con este fin, ya que éstas pueden ser utilizadas para muchas otras funciones. Forman parte de tejidos importantes: los hidratos de carbono son partes imprescindibles en tejidos conectivos y nerviosos. Además, también se encuentran en las moléculas del ADN y trifosfato de adenosina (ATP), una molécula necesaria para obtener energía. Evitan la formación de los cuerpos cetónicos : cuando el cuerpo no tiene suficientes carbohidratos para obtener energía, utiliza la grasa en su lugar, que produce unos desechos que son conocidos como cuerpos cetónicos. Reguladora:  la celulosa (fibra dietética) se encarga de regular el tránsito intestinal, teniendo además de éste otros efectos beneficiosos para la salud como: disminuir el estreñimiento ablandando las heces y aumentando su volumen, aumentar la sensación de saciedad, enlentecer el vaciado de estómago, disminuir la absorción del colesterol, disminuir la subida de azúcar en sangre, proteger contra el cáncer de colon y enfermedades cardiovasculares. Alimentos ricos en hidratos de carbono Podemos encontrar hidratos de carbono en diversos alimentos, y en una dieta equilibrada el consumo de hidratos de carbono complejo debe suponer la mitad de las calorías totales diarias. Se pueden obtener de las siguientes fuentes de alimentos: Cereales: en el arroz, el trigo, el maíz, la avena, el mijo, la quinoa y el trigo sarraceno (estos dos últimos son pseudocereales), entre otros, se encuentra un gran potencial de hidratos de carbono de absorción lenta. Se recomienda su consumo en grano completo para preservar todos los nutrientes y la fibra dietética; tanto de los cereales como sus derivados (pan, pastas, cereales de desayuno). Pan de grano completo: además de hidratos, nos aporta gran cantidad de proteínas de origen vegetal y poca grasa. Este alimento es uno de los primeros que suelen suprimirse en las dietas para perder peso, sin embargo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda su consumo. Pastas integrales : macarrones, espaguetis, tallarines… Deben acompañarse con vegetales y proteínas magras, y pertenecen al grupo de hidratos de carbono de absorción lenta. Legumbres: como las judías, lentejas o los garbanzos. Son una gran fuente de energía, pues tienen un alto contenido de hidratos de carbono complejos, más de la mitad de su composición. Tubérculos y raíces : la más consumida de este grupo es la patata, ya que el 75% de su composición es almidón, un carbohidrato de absorción lenta. También son buenas opciones la batata o boniato, la yuca, etc. Frutas y verduras : la fruta es el carbohidrato más dulce, pues nos aporta fructosa, pero el que menos cantidad de hidratos de carbono posee. Sin embargo, junto a las verduras, ricas en almidón, aportan una gran cantidad de minerales y vitaminas indispensables para el organismo. Azúcar simple: como el de caña, remolacha, miel o melaza. Aporta una gran cantidad de energía debido a su rápida absorción. Tanto para los adultos como para los niños, el consumo de azúcares simples se debería reducir, según la OMS, a menos del 10% de la ingesta calórica total. Y una reducción por debajo del 5% de la ingesta calórica total produciría beneficios adicionales para la salud . Por lo tanto, para llevar una alimentación equilibrada, rica en hidratos de carbono de buena calidad, la dieta debería estar compuesta mayoritariamente por legumbres, cereales integrales (de grano completo), frutas y verduras, disminuyendo e incluso eliminando de la alimentación los cereales refinados (carecen de las partes realmente nutritivas y de la fibra dietética) y los dulces (azúcares simples).
¿Por qué se produce intolerancia a la lactosa?
Artículo especializado

¿Por qué se produce intolerancia a la lactosa?

¿Sabías que la cantidad de lactosa tolerada por cada persona es variable y que, por tanto, las recomendaciones dietéticas deben ajustarse a las necesidades y tolerancia de cada cual? Alrededor del 20% de la población española sufre intolerancia a la lactosa (IL), si bien no se encuentran cifras oficiales ya que existen muchos casos de intolerancia a la lactosa de distinta intensidad sin diagnosticar al no considerarse una patología. Alergia e intolerancia alimentaria: diferencias Aún hoy es muy común confundir la alergia alimentaria y la intolerancia alimentaria, de manera que es habitual utilizar ambos términos como sinónimos, cuando en realidad son muy diferentes. Se considera que existe alergia alimentaria siempre que aparece una reacción inmunológica , sea ésta mediada o no por anticuerpos, como respuesta a la ingesta de un alimento o aditivo. La manifestación clínica cursa con: Problemas para respirar, opresión en la garganta, ronquera, tos Dolor de estómago, vómitos. Urticaria, inflamación. Disminución de la tensión arterial, anafilaxia. En muchas ocasiones, la reacción alérgica aparece aun cuando la persona haya ingerido sólo una pequeñísima cantidad del alimento, o a veces incluso con solo tocarlo o inhalarlo. La intolerancia alimentaria es una reacción adversa en la que no se puede demostrar ninguna reacción de hipersensibilidad del sistema inmunológico. Esta intolerancia se debe a la acción de alimentos o aditivos que contienen determinadas sustancias que causarán una alteración de la mucosa digestiva, o bien síntomas por su consumo excesivo. Estos síntomas son: Náuseas y gases. Retortijones abdominales. Diarrea. Dolor de cabeza. Sensación de nerviosismo e irritabilidad. ¿Qué es la lactosa? La lactosa es un azúcar presente en todas las leches de los mamíferos : vaca, cabra, oveja y en la humana; y también puede encontrarse en muchos alimentos preparados (natas, cremas, postres, helados…) y en ciertos medicamentos. Se le llama azúcar de la leche, un disacárido natural compuesto de glucosa y galactosa. ¿Qué es la lactasa? La lactasa   es una enzima producida por el intestino delgado que desdobla la lactosa en sus dos componentes básicos (glucosa y galactosa) para que éstos puedan ser absorbidos por nuestro organismo. Ésta es la última enzima en aparecer y madurar en el bebé que está a punto de nacer. Muestra su máxima actividad en el momento de nacer y durante el periodo de lactancia, y empieza a descender su actividad tras el destete. Cuando la persona tiene un déficit de esta enzima, la lactosa de la dieta no puede ser digerida de manera correcta en el intestino delgado, por lo que pasa directamente al intestino grueso, donde es fermentada por la flora bacteriana, provocando náuseas,  diarrea , calambres, gases e hinchazón del vientre . Esta situación se conoce como intolerancia a la lactosa. ¿Qué síntomas presenta la intolerancia a la lactosa? Para identificarla, se debe tener en cuenta que en la mayoría de las ocasiones suelen aparecer uno o varios de los siguientes síntomas de manera simultánea tras la ingesta de productos que contengan lactosa; pueden presentarse entre 30 minutos y 2 horas después : Náuseas Hinchazón abdominal Dolor abdominal Distensión abdominal Ruidos abdominales Gases (como hidrógeno, dióxido de carbono y metano) Diarrea Heces con olor fétido Pérdida de peso En algunos casos también puede aparecer  estreñimiento , esto es debido a una disminución de la motilidad del intestino como consecuencia de las bacterias productoras de metano. La intensidad de los síntomas no solo va a depender del umbral de cada persona, sino también de la cantidad de lactosa ingerida, el tipo de lácteo que se haya tomado, la motilidad intestinal, de la actividad de la lactasa, la capacidad que tenga el colon de absorber el agua, el consumo junto con otros alimentos y de la actividad de la flora intestinal. Diagnóstico de la intolerancia a la lactosa El diagnóstico debe ser médico. El digestólogo cuenta con una serie de pruebas que le permiten valorar la LNP (deficiencia primaria de lactasa) mediante test genético o biopsia intestinal ; y la mala digestión (incapacidad de digerir la lactosa) mediante test de hidrógeno, test de tolerancia a la glucosa y test de gaxilosa . Pero el diagnostico final de IL es difícil porque no todas las personas con LNP+mala digestión sufren IL (es decir, no padecen síntomas). Por lo tanto, el medico especialista debe tener en cuenta los síntomas “subjetivos” detectados por el paciente como diarrea, hinchazón, gases , etc. Como ya hemos dicho anteriormente hay varios factores (algunos relacionados con el consumo de alimentos y otros con la propia fisiología de cada persona) que influyen en la aparición o no de los síntomas y su intensidad. ¿Qué tratamiento dietético seguir si se padece intolerancia a la lactosa? El único tratamiento para la IL es la reducción o eliminación de la lactosa , adaptada al nivel de tolerancia de cada persona. Tal y como he comentado, la lactosa es un azúcar presente en todas las leches de los mamíferos, y, por tanto, también en todos los derivados lácteos y productos que contengan leche. La cantidad de lactosa presente en los alimentos lácteos es variable, por ejemplo, mientras que la leche presenta un contenido mayor, los yogures y quesos son tolerados por personas con intolerancia parcial a la lactosa. Se deben excluir de la dieta la leche y los todos los derivados lácteos , además de aquellos productos que en su composición contienen leche o algún derivado lácteo. En su lugar, se puede optar por lácteos exentos de lactosa (leche, yogur y queso) o por bebidas o postres vegetales (avena, soja, kamut, espelta, almendra, arroz) siempre enriquecidos en calcio y vitamina D. Debido a que se limita el consumo de estos productos, se pueden experimentar carencias nutricionales (calcio y vitamina D). Por ello debemos aumentar el consumo de otros alimentos ricos en estos micronutrientes. Alimentos ricos en calcio (excluyendo los lácteos) Frutos secos y semillas : sésamo y tahini (pasta de sésamo), nueces, semillas de girasol y de calabaza, avellanas, almendras, pistachos, castañas. Frutas secas : higos secos, dátiles, uvas pasas. Verduras frescas: de hoja verde como el brécol, repollo, grelos, nabizas, apio, espinacas, perejil, puerro, col rizada, etc. Algas marinas: hiziki, arame, wakame, kombu y agar-agar. Cereales integrales : avena, arroz, cebada, trigo. Legumbres : garbanzos, guisantes, judías blancas y pintas, habas, soja, lentejas. Brote de alfalfa y germinados de cebada o trigo. Bebidas vegetales : arroz, soja, avena, almendras, avellanas, sésamo, chufas. Pescados azules : bacalao, caballa, salmón, sardinas, angulas, langostinos y arenques frescos. Alimentos ricos en vitamina D Pescados azules : bonito, arenques, salmón, anchoas, sardinas, trucha, caballa, atún. Huevos Productos enriquecidos en esta vitamina . Además, es aconsejable una exposición controlada a los rayos de sol , ya que así contribuiremos a la síntesis de vitamina D en la piel. También es recomendable practicar de forma regular ejercicio físico (adaptado a las características de cada persona) para favorecer el mantenimiento de la densidad ósea. ¿SON NECESARIOS LOS SUPLEMENTOS DE LACTASA? En la farmacia se pueden encontrar suplementos de lactasa en forma de pastilla o cápsula que permiten consumir productos lácteos. Se recomiendan para un uso esporádico, cuando se come fuera de casa y no se puede controlar la preparación de las comidas. Estos suplementos aportan la lactasa que se necesita para digerir la lactosa de una comida en concreto, por lo tanto se debe tomar cada vez que se haga una comida, ya que el efecto es momentáneo. El problema está en encontrar la dosis adecuada, que como ya he mencionado antes, dependerá de varios factores, pero especialmente de la relación entre el nivel de enzima lactasa y la cantidad de lactosa ingerida. ¿SABÍAS QUE…? La lactosa se tolera mejor si se ingiere con otros alimentos que si se toma de forma aislada. La lactosa se tolera mejor si se distribuye su ingesta a lo largo de todo el día (con otros alimentos) que si se ingiere en una única toma. Algunos medicamentos pueden contener lactosa. Consúltelo con su médico. Puede haber alimentos que habitualmente no contienen lácteos, pero se les ha agregado lactosa en alguna etapa de su preparación. Por ello es aconsejable leer atentamente las etiquetas de los productos y preguntar en restaurantes, y así evitarlos.
Afrontar Correctamente la Diabetes Infantil
Artículo especializado

Afrontar Correctamente la Diabetes Infantil

En España se calcula que hay cerca de unos 30.000 niños menores de 15 años con diabetes (95% de los casos de tipo diabetes tipo 1). Te explicamos más acerca de esta enfermedad y cómo afrontarla en los más pequeños. Qué es La diabetes mellitus (DM) comprende un grupo de enfermedades metabólicas caracterizadas por unos niveles de azúcar (glucosa) en sangre elevados. El nivel de glucosa en sangre se denomina glucemia o glicemia. La hormona humana encargada de la regulación de la glucemia es la denominada insulina, sintetizada en el páncreas. Esta hormona actúa como “una llave” que permite abrir “las puertas” de la membrana o pared celular, para que la glucosa entre en los diferentes tipos de células y, así, puedan satisfacer sus necesidades de energía para poder realizar sus funciones. ¿Es muy frecuente? La DM es una enfermedad frecuente. Puede ser considerada uno de los principales problemas de salud pública en el mundo occidental .  La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que hasta el 50% de las personas que padecen diabetes están sin diagnosticar. Causas Cuando una persona sana come, el páncreas inmediatamente libera la insulina y ésta aumenta rápidamente en sangre para hacerse cargo de gestionar todo el azúcar que está entrando y acumulándose en el torrente sanguíneo.   Cuando se produce un defecto de producción de insulina, o se produce un fallo en la acción de la misma (es decir, casos en los que se encuentra en concentraciones normales, pero no es efectiva) o bien, ambas cosas a la vez, se generará un aumento de los niveles de glucemia, dando lugar a la hiperglicemia o hiperglucemia. De no controlarse adecuadamente esta situación, la presencia permanente de hiperglicemia puede provocar lesiones en la función de diversos órganos corporales, especialmente los ojos, los riñones, los nervios, el corazón y los vasos sanguíneos. Tipos de diabetes La diabetes tipo I es característica de personas jóvenes . Tiene una base autoinmune en unos casos y desconocida, en otros. En España se calcula que hay cerca de unos 30.000 niños menores de 15 años con DM (95% de los casos de tipo DM 1). Se calcula que cada año aparecen unos 1100 casos nuevos. Cómo se produce Aunque el origen es esencialmente desconocido, se acepta que la historia natural de la DM es la siguiente: en una persona genéticamente predispuesta (componente hereditario), actúa un factor desencadenante desconocido que motiva una respuesta autoinmune (defensas que atacan al propio cuerpo,) destruyéndose con ello, de forma progresiva y selectivamente, las células Beta del páncreas (encargadas de la producción de insulina). La forma más frecuente de DM es la de tipo II (85-90% de los casos totales de DM), principalmente observada en adultos. Se debe a una resistencia de los tejidos a la acción de la insulina junto a un déficit secretor relativo de la misma. Signos y síntomas El cuadro clásico de la DM tipo I comprende los siguientes: Poliuria o exceso de orina . Al estar la glucosa muy alta en sangre, ésta se filtra por el riñón y aparece en la orina, arrastrando con ella una gran cantidad de agua. Es por esta razón que el diabético orina muchas veces. Polidipsia o exceso de ingesta de líquido . Para compensar la pérdida de agua por la orina, se tiene mucha sed, levantándose incluso por la noche varias veces por necesidad de beber. Polifagia o ingesta abundante de alimentos . Al no poder utilizar la glucosa presente en cantidades elevadas en sangre, las células siguen reclamando su fuente de energía y el cerebro trata de compensarlo aumentando la ingesta de alimentos. Pérdida de peso . Aunque se coma más, las células no llegan a recibir la glucosa que necesitan y el paciente, paradójicamente, pierde peso. Otros síntomas como, por ejemplo, fatiga, dolor abdominal, irritabilidad, disminución del rendimiento escolar, visión borrosa, etc. Diagnóstico El diagnóstico de DM p uede realizarse de forma inmediata en Atención Primaria si el paciente presenta la clínica cardinal de hiperglicemia antes mencionada (poliuria, polidipsia…)  y se demuestra una glicemia mayor de 200mg/dL mediante un control de glucemia capilar (en cualquier momento, sin necesidad de estar en ayunas). En el niño que no padece estos síntomas de forma tan evidente, el diagnóstico es analítico y debe establecerse en condiciones basales (ayunas, sin estar cursando ninguna enfermedad y ni recibiendo ningún tratamiento que puede alterar la glucemia). Es importante realizar un diagnóstico lo más precoz posible , para evitar que se desencadene un estado denominado de cetoacidosis diabética, que es un cuadro clínico grave de descompensación metabólica.   Tratamiento El objetivo del tratamiento es conseguir un adecuado control metabólico con glucemias próximas a la normalidad y éste debe implantarse desde el inicio de la enfermedad. Se basa en lo siguiente: educación diabetológica  - dieta - autocontrol insulina - ejercicio. Hoy se propugna un tratamiento intensivo consistente en la administración de múltiples dosis de insulina o en el sistema de infusión continua (buena alternativa terapéutica en la edad pediátrica), realización de múltiples controles de glicemia capilar, automonitorización y  autocontrol, basado todo esto en una educación diabetológica continuada . Los pacientes con DM tipo I no producen suficiente cantidad de insulina para mantener la normalidad metabólica. Por ello, para su manejo debemos administrarla farmacológicamente, tanto para cubrir las necesidades basales como las de la ingesta. El control de la ingesta es parte integral del tratamiento. La dieta o forma de alimentación debe ser semejante a la del niño sano, pero adaptada a la insulinoterapia y al ejercicio . Las tomas deben ser regulares y equilibradas en los distintos nutrientes esenciales. El ejercicio físico (incluyendo tanto actividades y deportes recreativos como competitivos), realizado en condiciones óptimas, puede ayudar a un mejor control de la enfermedad.  Se recomiendan los ejercicios aeróbicos. Además de las ventajas que aporta el deporte a corto plazo (descenso de glucemia, disminución de las necesidades de insulina por aumento de la sensibilidad a ésta…), es beneficioso también a largo plazo sobre el perfil lipídico (nivel de grasas sanguíneas), la tensión arterial y la actividad cardiaca. Para conseguir los objetivos, el personal sanitario debe realizar una educación y motivación continuada, entrenar a los pacientes  en el autocontrol e individualizar los objetivos. Las nuevas posibilidades terapéuticas que se desarrollan o perfeccionan en los últimos años incluyen el trasplante de páncreas , la inyección de células madre pluripotenciales o la prevención de la enfermedad mediante la administración de ‘vacunas’ contra la diabetes mellitus, entre otros ejemplos. Recuerda que… El tratamiento intensivo de la diabetes retrasa la aparición de las complicaciones crónicas de la enfermedad (la neuropatía, la micro y macroangiopatía…) que comprometen, de forma grave,  la calidad y la expectativa de vida de los pacientes.
Prevención y Mejora de la Diabetes tipo 2
Artículo especializado

Prevención y Mejora de la Diabetes tipo 2

Hay 415 millones de personas con diabetes en todo el mundo y la Federación Internacional de Diabetes alerta de que, en el año 2040, uno de cada diez adultos padecerán la enfermedad, lo que supondrá 642 millones de personas. En España, la mayoría de los pacientes padece la diabetes tipo 2, que suele aparecer a partir de los 30-35 años, y el 70% podría prevenirse con una alimentación equilibrada, ejercicio físico y una vida saludable sin tabaco ni alcohol. ¿Qué es la diabetes? La diabetes mellitus es una enfermedad metabólica en la que los niveles de azúcar (o glucosa) en la sangre están aumentados. A la glucosa que circula por la sangre se le llama glucemia. El aumento de glucemia es el resultado de defectos en la secreción de insulina, en su acción o en ambas. La insulina es una hormona fabricada en el páncreas y que permite que las células utilicen la glucosa de la sangre como fuente de energía. Un fallo de la producción de insulina, de la acción de la misma, o de ambas cosas, genera un aumento de los niveles de glucosa en la sangre (hiperglucemia). De no controlarse adecuadamente, a largo plazo, la presencia continua de glucosa alta en la sangre puede provocar alteraciones en la función de diversos órganos, especialmente los ojos, los riñones, los nervios, el corazón y los vasos sanguíneos. Tipos de diabetes La OMS (Organización mundial de la salud) reconoce tres formas de diabetes mellitus: tipo 1, tipo 2 y diabetes gestacional. Características de la Diabetes tipo 1 Suele aparecer en gente joven, normalmente por debajo de los 35 años Enfermedad autoinmune, provoca un déficit absoluto de insulina Presentación brusca con sintomatología variada: intensa sensación de sed, aumento del volumen de orina, cansancio, aumento del apetito, pérdida de peso… No existe relación con el estilo de vida: sedentarismo, sobrepeso u obesidad, tabaco, mala alimentación... Tratamiento obligatorio con insulina No se puede prevenir Características de la Diabetes tipo 2 Es la forma más común de diabetes Se presenta en personas de edad adulta , aunque cada vez hay más jóvenes, a partir de los 30-35 años. De origen no inmunológico , se caracteriza por una resistencia a la acción de la insulina asociada a un fallo progresivo en la secreción pancreática de insulina. Los síntomas son menos evidentes que la de tipo I y no suelen producir ninguna molestia, salvo cuando se producen complicaciones. Los factores de riesgo que la favorecen son la obesidad, el sedentarismo, la mala alimentación y la falta de ejercicio físico. Puede haber un factor genético o hereditario El tratamiento inicial es mejorar el estilo de vida con una correcta alimentación e instaurando una rutina de ejercicio físico. Si aun así no se llega a controlar la glucemia, será necesario el tratamiento farmacológico oral, insulínico o ambos. ¿Cómo se diagnostica la diabetes? El diagnóstico se basa en uno o más de los siguientes datos : La presencia de síntomas típicos de la diabetes acompañados de unos niveles de glucosa en sangre en cualquier momento del día igual o mayor a 200 mg/dl. Niveles de glucosa en sangre en ayunas iguales o superiores a 126 mg/dl confirmados en dos o más ocasiones. Alteraciones en el resultado de una prueba especial que se llama Sobrecarga oral de glucosa (SOG). Esta prueba consiste en dar de beber 75 g de glucosa disueltos en agua y después determinar el nivel de azúcar en sangre a las dos horas. Valores por encima de 200 mg/dl son diagnósticos de diabetes. Cuando los valores se sitúan entre 140 y 199 mg/dl, hablamos de intolerancia a la glucosa, que se considera un paso previo a la diabetes. Esta prueba sólo se realiza cuando los apartados anteriores no han sido suficientes para establecer el diagnóstico. Complicaciones por un mal control de la enfermedad, ¿cómo prevenirlas? La diabetes puede provocar lesiones en los órganos como consecuencia del exceso continuado de glucosa (azúcar) en la sangre. La complicación más importante son las enfermedades cardiovasculares, que constituyen la principal causa de mortalidad prematura entre los diabéticos, pero no son las únicas: Microangiopatía diabética. Nefropatía, insuficiencia renal. Neuropatía diabética. Complicaciones del pie. Retinopatía diabética . Para prevenir estas complicaciones se debe: Controlar los niveles de glucosa en sangre. Medir los niveles de glucosa capilar en los dedos. Medir la hemoglobina glicosilada en un análisis. Cumplir correctamente con el tratamiento. Evaluar las posibles complicaciones durante las visitas médicas: Examen del fondo del ojo. Examen diario de los pies. Control de la tensión arterial. Detección de proteínas en la orina. ?Prevenir las complicaciones cardiacas : abandonar el tabaco, controlar la hipertensión, controlar la glucosa en sangre, etc. ¿Cómo mejorar la glicemia del diabético tipo 2? La convivencia con la diabetes se asienta sobre tres pilares básicos : la alimentación, el ejercicio físico y el tratamiento farmacológico. Los pacientes diabéticos (y no diabéticos) deben llevar una dieta sana, variada y equilibrada. Los horarios de comidas deben ser regulares y sin saltarse ninguna ingesta para evitar posibles hipoglucemias o bajadas de azúcar . Por este motivo, es fundamental realizar una merienda y un tentempié a media mañana. En caso de hipoglucemias, conviene tener a mano siempre azúcar (un sobre), una bebida azucarada o una fruta con tal de facilitar la recuperación del nivel de glucosa en sangre lo antes posible. Se recomienda una alimentación rica en fibra . Retrasa el vaciamiento gástrico y disminuye la absorción de los hidratos de carbono y los lípidos, reduciendo las glucemias de después de una comida. Se aconseja el consumo de alimentos ricos en fibra: verduras, fruta entera (no en forma de zumo), legumbres, cereales integrales (opciones integrales de: cereales sencillos de desayuno como los copos de avena, pan, pasta o arroz integral). Se debe controlar la cantidad y el tipo de grasa en la dieta . Se sustituirán los alimentos ricos en grasas saturadas y colesterol por otros con grasas mono y poliinsaturadas. Las grasas saturadas son las presentes en alimentos como los lácteos enteros, carnes grasas, charcutería, vísceras, carnes grasas. Se aconsejará el consumo de aceite de oliva, pescado blanco y azul, aves de corral, frutos secos, aguacate, semillas y derivados lácteos semidesnatados. Se debe seguir una dieta libre de alimentos ricos en azúcares o hidratos de carbono simples (azúcar, miel, mermelada, zumo de fruta, bebidas azucaradas, refrescos, golosinas, bollería, chocolate y derivados) y controlada en alimentos ricos en azúcares complejos o absorción lenta (cereales, patata, legumbres). La práctica de ejercicio físico regular (al menos 150 minutos por semana) ha demostrado mejorar el control de la glucemia, los factores de riesgo cardiovascular y el perfil lipídico, así como facilitar la pérdida de peso y aumentar el grado de bienestar. También es altamente recomendable dejar de fumar , ya que el tabaquismo actúa como factor de riesgo cardiovascular. La medicación es un complemento para aumentar el efecto de la alimentación y del ejercicio, constituyendo los distintos fármacos orales y/o insulina la base farmacológica en la diabetes tipo 2. El autocontrol en el hogar mediante análisis regulares y el seguimiento médico son fundamentales para prevenir y retrasar la progresión de complicaciones serias relacionadas con la enfermedad y reducir la mortalidad. ¿Se puede prevenir la diabetes tipo 2? Como ya se ha comentado anteriormente, los factores de riesgo que favorecen la diabetes tipo 2 son la obesidad, el sedentarismo, la mala alimentación y la falta de ejercicio físico. Estos son factores modificables y dependen de uno mismo , por lo tanto, sí podemos prevenirla (siempre y cuando no haya un factor hereditario, ya que en ese caso sería un factor no modificable).
Diabetes en el Embarazo
Artículo especializado

Diabetes en el Embarazo

Es uno de los principales factores de riesgo para el futuro desarrollo de la diabetes tipo 2 y de posteriores complicaciones durante el embarazo (como excesivo aumento de peso o preeclampsia -hipertensión arterial y presencia de proteínas en la orina-) y el parto (riesgo de parto prematuro o parto por cesárea). Esta alteración ocurre en aproximadamente el 10% de las mujeres embarazadas. La diabetes gestacional es cualquier grado de intolerancia a la glucosa que se detecta por primera vez en el embarazo. La insulina es la hormona encargada de que la glucosa de la sangre entre en las células de tu organismo. El embarazo (y sus cambios hormonales) puede provocar una resistencia a este efecto y una tendencia a tener el nivel de azúcar en sangre más elevado. En la diabetes gestacional raramente hay síntomas, por lo que es necesario realizar un análisis de sangre para detectarla. Factores de riesgo de la diabetes gestacional Determinadas circunstancias en relación a la salud y a la condición física de la mujer, antes y durante el embarazo, pueden suponer importantes factores de riesgo en la aparición de esta patología, entre ellos : Embarazos en mujeres mayores de 30-35 años. Mujeres con antecedentes familiares de diabetes o de diabetes gestacional. Presencia de sobrepeso u obesidad antes del embarazo. Partos anteriores con hijos que han pesado más de 4 kg. Hipertensión arterial. ¿Cómo se diagnostica? El diagnóstico de diabetes gestacional se basa en la localización de la hiperglucemia en la sangre de la embarazada. Es muy importante que la futura mamá se someta a diferentes análisis de sangre para controlar los niveles de azúcar. Esta prueba se efectúa entre la semana 24 y 28 de embarazo, período en el que ya se pueden descubrir las primeras alteraciones en el metabolismo de la glucosa. El examen que se realiza es el test de O'Sullivan (o minicurva de sobrecarga): se hace una extracción de sangre en ayunas y otra 60 minutos después de haber tomado 50 gramos de glucosa (mediante una bebida azucarada). Cuando los valores se encuentran alterados (es decir, son superiores a 95 mg/dl de sangre en ayunas, y superiores a 140 mg/dl después de haber transcurrido una hora desde el momento en que se ha tomado la glucosa), se debe efectuar de nuevo una curva de sobrecarga, pero esta vez completa (test de tolerancia oral a la glucosa). ¿Cómo se lleva a cabo el test O’Sullivan? Para llevar a cabo esta otra prueba la gestante debe estar en ayunas y haber seguido una dieta sin restricción de hidratos de carbono en los tres días anteriores a la misma. Antes de administrar la glucosa se realizará una primera extracción de sangre y, a continuación, debe ingerir 100 gramos de glucosa disueltos en agua. Posteriormente, se realizarán varias extracciones de sangre para medir los niveles de azúcar. Si dos o más valores de los obtenidos son iguales o mayores a los normales, el resultado se dará como positivo. Si uno solo de los valores es superior, el diagnóstico será intolerancia a la glucosa en el embarazo, debiendo repetirse las pruebas a las tres o cuatro semanas. Una vez diagnosticada, la diabetes gestacional será tratada principalmente mediante dietoterapia, puesto que los hipoglucemiantes orales están contraindicados durante la gestación. El objetivo de este tratamiento es la regulación del metabolismo materno y el desarrollo normal del embarazo y del parto. ¿Qué complicaciones pueden aparecer? Riesgos para la madre La madre debe recibir información de los riesgos que ella y su posible hijo pueden correr en función del tipo de diabetes. La mujer será tratada y aconsejada para que el embarazo se inicie con un control glucémico óptimo , de cara a evitar las posibles malformaciones a causa de la diabetes gestacional. Esta situación aumenta la tasa de cesáreas y el riesgo de padecer intolerancia a la glucosa o diabetes mellitus de tipo 2 a las mujeres a las que se les diagnostica. Datos recientes indican también la posibilidad de desarrollar síndrome metabólico (hipertensión arterial, dislipemia) y, como consecuencia, enfermedad cardiovascular. Riesgos para el feto Si la diabetes gestacional no se diagnostica a tiempo existe riesgo elevado de muerte fetal perinatal . La complicación más frecuente en el feto es la macrosomía (desarrollo o tamaño excesivo del cuerpo) y las complicaciones obstétricas derivadas de esta situación, como realización de cesáreas y fractura de clavícula. La hipoglucemia, una de las complicaciones que afecta a 34% de recién nacidos macrosómicos, se presenta en el curso de las primeras 24 horas de vida. Estos bebés (independientemente de su peso) se asemejan a los prematuros, y hace que desde el primer momento deban ser considerados como de alto riesgo perinatal , y su vigilancia posparto sea intensiva y prolongada. A largo plazo, estos recién nacidos tienen mayor riesgo de obesidad y de intolerancia a la glucosa, incluso en aquellos lactantes que no nacen con sobrepeso. ¿Qué tratamiento se debe seguir? Una vez diagnosticada, la primera opción de tratamiento siempre es el control de la dieta y la práctica de ejercicio . La futura madre debe recibir un plan de alimentación adaptado a su estado nutricional y actividad física y deberá controlarse por el médico y el dietista-nutricionista de forma presencial. Es muy importante que la dieta esté adaptada en función de los progresos de desarrollo fetal (peso, talla...) que pueden apreciarse en las visitas ginecológicas. Hay que hacer especial hincapié en respetar los horarios , sin saltarse comidas para evitar hipoglucemias ni juntar comidas que acaben provocando hiperglucemias. No debe ser una dieta baja en calorías ni restrictiva en hidratos de carbono , ya que tiene que proporcionar una ganancia ponderal adecuada para cubrir las necesidades nutricionales del feto. Deben limitarse al máximo todos los alimentos que contengan azúcares simples (de absorción rápida), como azúcar blanco o moreno, bombones, chocolate, bollería, mermeladas, refrescos, etc. Las cantidades de hidratos de carbono complejos (de absorción lenta) como pasta, arroz, legumbres, pan, patata, etc. deben adecuarse de manera presencial según las características de cada mujer . Los carbohidratos integrales son opciones más saludables, por lo que también se aconseja utilizar harinas de trigo integral u otras harinas integrales para cocinar y hornear. Escoger alimentos integrales, legumbres, frutas y verduras cuyo índice glucémico es más bajo, es decir, pasa más lentamente esa glucosa a la sangre. El ácido oleico , presente en el aceite de oliva y los frutos secos, aportan antioxidantes y reduce el riesgo cardiovascular y de diabetes. Se recomienda: Elegir aceite de oliva, preferiblemente virgen extra, para aliñar y cocinar diariamente. Consumir de dos a cuatro puñados de frutos secos a la semana (que no sean fritos). Si no existe otra complicación que lo impida, se debe realizar ejercicio aeróbico moderado (nadar, caminar...) a diario, ya que la práctica de actividad física mejora las cifras de glucemia basal y postprandial. ¿Se puede prevenir la diabetes gestacional? Conociendo los factores de riesgo, es relativamente sencillo deducir las pautas para prevenirla. El control del peso y una dieta equilibrada , antes y después de la concepción, supondrán un primer paso para asegurar un embarazo saludable. En ocasiones, las mujeres embarazadas tienden a incrementar la ingesta de alimentos durante todo el embarazo ; para evitar que esto contribuya a la aparición de complicaciones, debe informarse a la futura madre, explicándole cómo controlar su alimentación para que su peso se incremente dentro de los límites adecuados. Haz nuestro test y averigua todo lo que debe saber una embarazada. Descubre todos los consejos y cuidados de las mujeres embarazadas.
Qué Dieta Llevar en el Embarazo
Artículo especializado

Qué Dieta Llevar en el Embarazo

Durante el embarazo, la mujer pasa por numerosos cambios hormonales que, junto a unas necesidades nutricionales diferentes, hacen que la alimentación adquiera una gran importancia durante esta etapa de la vida. Conviene prestar especial atención a cómo comemos durante el embarazo (incluso antes) pues es básico adaptarse a las nuevas necesidades y aportar todos los nutrientes en las cantidades adecuadas. En cualquier caso, no se trata de obsesionarse, sino de seguir una dieta variada, equilibrada y saludable , algo que debería ser la premisa a seguir en cualquier etapa de la vida, pero que ahora, al alimentarse “para dos”, cobra aún más sentido. Importancia del peso en el embarazo La mujer gestante, para cubrir sus necesidades y las del feto (recordemos que éste solo se puede nutrir a través de los nutrientes que le llegan desde la placenta), debe aumentar la cantidad y variedad de alimentos que consume diariamente, pero esto no significa comer por dos. Este falso mito pierde fuerza y, actualmente, el control en el aumento de peso es esencial para la prevención de posibles complicaciones. Existe una clara relación entre obesidad previa al embarazo y aumento del riesgo de diabetes gestacional y la preeclampsia. Si se tiene que perder peso nunca se debe hacer durante el embarazo. Se debe planificar antes de quedar embarazada, asesorarse por un dietista-nutricionista para que realice una pauta personalizada, sin restringir grupos de alimentos ni disminuir mucho el aporte calórico, para que el estado nutricional sea óptimo. El aumento fisiológico normal es de 9-12 kg como promedio, aunque siempre debe adecuarse a cada mujer. La ganancia de peso durante el embarazo deberá estar condicionada por el peso antes del embarazo. ¿Qué nutrientes son imprescindibles? Hidratos de carbono: este nutriente aporta la energía necesaria para mantener las funciones del organismo y la actividad física y mental. Además, al ser alimentos de origen vegetal nos aportan fibra, que ayuda a prevenir los problemas digestivos que se pueden producir y el estreñimiento. Interesa tomar cereales integrales, pasta, legumbres, pan, patata ; y evitar el consumo de azúcar, dulces, refrescos, bollería, etc., para prevenir la diabetes gestacional. Los cereales son una fuente importante de vitaminas del grupo B, necesarias para el sistema nervioso de la madre y del bebé. Las legumbres son uno de los alimentos más completos a nivel nutricional, aportan carbohidratos de absorción lenta, fibra, proteína vegetal y vitaminas del grupo B, ácido fólico, calcio y antioxidantes. Proteínas: este nutriente se encarga de la creación y renovación de tejidos además de la defensa contra infecciones. Se recomienda consumir: Carne: elegir preferiblemente la carne magra y menos grasa (pollo y pavo sin piel, caballo, conejo, solomillo de buey, ternera y lomo de cerdo). Pescado: ir variando entre blanco y azul, escogiendo al menos dos veces por semana pescado azul. Puede escoger pescado congelado, recuerde cocinarlo bien y evitar el pescado crudo por su mayor riesgo de transmitir infecciones. Huevos: su proteína es la de mayor valor biológico, y la yema tiene un gran aporte de vitaminas. Frutos secos: aportan proteína de origen vegetal y un alto contenido en grasa omega-3 y oleico. También son ricos en minerales y fibra. Aceites y grasas : tienen un papel fundamental en la formación de membranas celulares y permiten la elaboración y el funcionamiento de estructuras cerebrales. Las grasas del pescado y los aceites vegetales (oliva y girasol) son fuentes ricas en vitaminas liposolubles y ácidos grasos esenciales, necesarios para el desarrollo del sistema nervioso del bebé. Es aconsejable evitar las grasas saturadas o de origen animal que se encuentran en los productos cárnicos como la charcutería, quesos, nata o mantequilla. Fibra: es fundamental para el funcionamiento del intestino, el mantenimiento de la flora intestinal, favorece el tránsito intestinal y previene el estreñimiento. La presencia de fibra en la alimentación retarda la absorción de hidratos de carbono, aspecto importante en el caso de diabetes gestacional. Se recomienda: Consumir verdura tanto en la comida como en la cena. Las verduras contienen vitaminas hidrosolubles y sales minerales. De las verduras que se tomen, se aconseja que una de las raciones sea cruda en forma de ensalada, para no perder vitaminas en la cocción. Tres raciones al día de fruta aportan vitaminas y minerales. Crudas son una fuente importante de vitamina C. Al menos una de las tres raciones de fruta diarias se aconseja que sea a base de cítricos o frutas ricas en vitamina C como los kiwis, las fresas y fresones , etc. Ácido fólico: el ácido fólico es imprescindible para prevenir defectos en el tubo neural (espina bífida) y prevenir un parto prematuro. Se debe aumentar su consumo los meses antes del embarazo y durante el primer trimestre para un correcto desarrollo fetal y placentario. Los alimentos más ricos en ácido fólico son: levadura de cerveza, verdura de hoja oscura (acelgas, y escarola), legumbres, cereales integrales y germinados, ostras, salmón, mejillones, fresas y fresones, avellanas y almendras. Calcio: es un elemento fundamental para la formación de huesos y dientes. Es básico para la formación del esqueleto fetal y también para varios procesos de nuestro organismo. Se recomienda consumir entre 2-3 raciones de lácteos. Ejemplos de una ración de lácteos: Un vaso de leche. 2 yogures. 60-80 g de queso fresco o 40-50 g de queso semi o 30-40 g de curado. Vitamina D : ayuda a aumentar la absorción del calcio, cuyo requerimiento es mayor en esta etapa. Se encuentra en alimentos como pescados azules y lácteos (no desnatados). También podemos obtenerla a través de la exposición al sol. Hierro: las necesidades se incrementan de manera considerable sobretodo en el último trimestre, ya que, participa en la formación de glóbulos rojos y en el transporte de oxigeno a través de la sangre hacia todos los tejidos corporales. Se recomienda: La vitamina C aumenta la absorción de hierro por lo que se recomienda tomar en las comidas algún alimento rico en esta vitamina. Son alimentos ricos en vitamina C : pimiento, tomate, perejil, limón, kiwi, naranja, mandarina, fresas, limón, pomelo... Se deben escoger en crudo pues al cocinarlos se pierde gran parte de la vitamina. La germinación es un proceso que provoca transformaciones en el alimento y aumenta el contenido de hierro asimilable. Por lo tanto, cuando se preparen ensaladas se recomienda incluir germinados. Líquidos : se recomienda beber al menos un litro de agua al día, y se puede complementar con infusiones suaves, caldos de verduras y zumos de frutas naturales. No se aconsejan las bebidas excitantes ni las alcohólicas, aunque sean de baja graduación. ¿Hay alimentos prohibidos en el embarazo? La mujer embarazada y el feto son especialmente vulnerables a los peligros de origen químico y microbiológico, por ello debe tenerse en cuenta cómo conservar, elaborar y cocinar los alimentos. Algunas reglas básicas para consumir, comprar y manipular los alimentos con seguridad son: Limpiarse las manos antes y después de manipular los alimentos, así como las superficies y utensilios de cocina después de manipular los alimentos. Lavar a conciencia los alimentos que se van a comer crudos (hortalizas, frutas…) bajo el grifo con abundante agua para que arrastre tierra o microorganismos. Pueden utilizarse lejías específicas para alimentos. No comer crudo ningún alimento de origen animal , como huevos, marisco, pescado (sushi) y carne (carpaccio). Cocer los alimentos a temperaturas ? 75º C en su interior (la carne se debe cocinar suficientemente, sin que queden partes crudas, ya que puede contener Toxoplasma, Salmonella o Listeria). No comer embutidos sin congelarlos previamente . Los estudios muestran que, si se congelan los embutidos, a una temperatura de -20º C en un periodo de entre 72 horas y 15 días, se elimina el toxoplasma. Evitar el contacto de alimentos crudos con los cocinados. Preparar los alimentos poco antes de consumirlos , y no dejarlos a temperatura ambiente más de dos horas. Evitar consumir grandes peces predadores como el pez espada, emperador, atún, bonito… por su contenido en mercurio. Evitar los quesos frescos o de pasta blanda (feta, camembert, mascarpone, brie, requesón, queso de Burgos), elaborados con leche cruda, porque pueden contener Listeria. Estas prácticas ayudan a impedir toxoinfecciones por Salmonella, Campylobacter, Listeria, Toxoplasmosis y E. Coli. Haz nuestro test y averigua todo lo que debe saber una embarazada. Descubre todos los consejos y cuidados de las mujeres embarazadas. 
Los Pilares más importantes de la Dieta Disociada
Artículo especializado

Los Pilares más importantes de la Dieta Disociada

Cada día surgen dietas nuevas que prometen pérdidas de peso rápidas y sin esfuerzo. Las hay para todos los gustos, con nombre de famosa, basadas en un solo alimento, en la exclusión de unos cuantos… Pero, como en todo, se trata de no dejarse engañar y actuar con cabeza. Si queremos adelgazar sin riesgos nos pondremos en manos de profesionales sin caer en las modas de dietas que, como esta que nos ocupa, la dieta disociada, puede ir en contra de nuestro bienestar. En qué se basa La dieta disociada se basa en optimizar la digestión de los alimentos tratando de no mezclar diferentes tipos de suministros. El objetivo es ayudar a la digestión con una serie de medidas que permitan evitar en mayor o menor medida la mezcla de los principales macronutrientes en la digestión, dado que según dicha tendencia sustenta la hipótesis fisiológica de que nuestro sistema digestivo tiene cierta dificultad en asimilar conjuntamente las grasas, azúcares y proteínas, por lo que resulta más adecuado tratar de separar su ingesta en las comidas principales. Otra idea relacionada en la que se fundamenta éste método es que cada alimento requiere de un pH diferente en el estómago para ser digerido, diversos tipos de enzimas y un tiempo de absorción diferente por lo que si agrupamos en las comidas alimentos que requieran pH similares, ayudaremos a  su correcta digestión . Categorías de los alimentos según esta dieta Hidratos de carbono : arroz, pasta, pan, harina, maíz, cereales, legumbres, garbanzos, frijoles, lentejas, habas, soja, etc. Proteínas: carnes, pescados, mariscos, leche, queso, yogur y otros productos lácteos, y huevos. Grasas: aceite de oliva, aceite de girasol, frutos secos como avellanas, nueces o cacahuetes, coco... Verduras: lechugas, espinacas, acelgas, tomates, coliflor, brócoli, berenjenas, calabacín, pimientos, espárragos, zanahoria, pepino, cebolla, ajo, puerro, apio. Frutas: naranja, mandarina, limón, pomelo, pera, kiwi, plátano, piña, mora, sandía, frambuesa, cereza, fresa, arándano, manzana, uva, melón, albaricoque, melocotón, caqui. Frutas ácidas : naranja, mandarina, limón, pomelo. Frutas semi-ácidas : cereza, mora, frambuesa, fresa, arándano, kiwi, albaricoque, melocotón, piña, sandía, melón, manzana, caqui. En base a la clasificación de alimentos se establecen una serie de premisas que permiten la ingesta de los alimentos que se deseen siempre y cuando pertenezcan a un mismo grupo. También existen algunas otras reglas de mezclas entre subgrupos: No combinar carbohidratos con proteínas. La fruta se debe consumir fuera de las comidas principales. No mezclar frutas dulces con ácidas . No combinar hidratos de carbono con ácidos o dulce s. No combinar frutas dulces con proteínas . No combinar azúcares con grasas . No combinar vegetales salados y amargos con frutas muy dulces . No combinar dos féculas o legumbres (lentejas con arroz, arroz y patatas). No combinar dos proteínas de orígenes diferentes (carne y pescado). No se pueden tomar bebidas gaseosas ni zumos en las comidas . Se puede usar cualquier tipo de especia o hierba aromática en las preparaciones . No están permitidos el azúcar y el alcohol . Menú tipo de un día de dieta disociada Desayuno: infusión, yogur con muesli y fruta fresca. Media mañana : fruta a voluntad. Comida : Ensalada variada. espinacas con patatas. Infusión. Merienda : fruta a voluntad. Cena: caldo de verduras y ave. Pollo al horno con pimientos asados. ¿Qué pasa con los hidratos y las proteínas? Según los fundamentos de la dieta disociada, el hecho de no combinar los hidratos de carbono y las proteínas se basa en que el estómago necesita un pH diferente para la digestión de cada uno de ellos. Las proteínas necesitan un medio ácido en el estómago mientras que los hidratos necesitan un medio alcalino. Al ingerir proteínas, el estómago genera ácidos gástricos que activan la pepsina causante de la paralización de la digestión de los hidratos de carbono por lo que la digestión se hace más lenta y, por tanto, se produce una evacuación tardía. EL PAPEL DE LAS FRUTAS Según los fundamentos de la dieta disociada las  frutas  se deben ingerir fuera de las comidas, excepto la manzana, que se considera neutra y se puede tomar en las comidas. Tampoco se deben mezclar frutas dulces con ácidas ya que las digestiones de ambas son diferentes. Y en cuanto al hecho de no combinar frutas dulces con proteínas es debido a que las frutas dulces tienen una fácil digestión y las proteínas no por los que los azúcares quedan retenidos en un medio caliente y húmedo por lo que se produce una fermentación y como consecuencia hinchazón y una digestión lenta. Criterio de una nutricionista Tras exponer los principios básicos de la dieta disociada haré varios comentarios al respecto: No existe ninguna base científica que avale este tipo de dieta . La alimentación humana consta de multitud de alimentos que , por su naturaleza, confieren una composición y proporción variable de los tres macronutrientes (proteínas, glúcidos y grasas) por lo que nuestro sistema digestivo es totalmente capaz de digerir y asimilar mediante jugos digestivos y enzimas específicos cada uno de los sustratos mencionados sin ningún problema siempre y cuando se goce de buena salud. No es necesario establecer fórmulas complicadas en la combinación de los grupos de alimentos para entender el equilibrio adecuado alimentario que se debe seguir. En todas las comidas inevitablemente se mezclan diferentes nutrientes y esto nos asegura estar incorporando en nuestra dieta todos los macronutrientes necesarios y una combinación de elementos de buen valor nutricional. Motivos por los que puede funcionar Existen varias razones por las que se puede adelgazar siguiendo una dieta disociada, aunque lo que sucede en realidad es que no se consigue por la propia dieta en sí, sino porque se ingieren menos calorías. Por un lado, si se sigue una dieta disociada hipocalórica se va a conseguir una bajada de peso debido a un balance calórico diario inferior a la tasa metabólica o déficit energético, independientemente de mezclar o no los nutrientes. En otras ocasiones, este tipo de dietas también llega a funcionar por el hecho de que muchas veces logran crear cierta monotonía en las comidas, lo que lleva a que finalmente se coma menos por puro aburrimiento. La conclusión… La mejor tendencia alimentaria es aquella que incluye todo tipo de alimentos naturales , y estos se consiguen mediante nuestros recursos naturales como son: frutas, vegetales, hortalizas, pescados y mariscos, carnes de calidad (sin procesar), grasas naturales (olivas, aguacate, aceites de prensada en frío…), lácteos enteros y derivados y cereales integrales. Y limitar los procesados que incluyan formulas ricas en azúcares, sal y conservantes artificiales dado que estos no son identificados como portadores de salud. Hay que concienciarse de que no existen fórmulas mágicas más allá de la voluntad de poner en práctica de forma habitual hábitos, formas de alimentarse y estilos de vida saludables y adaptados a cada caso por sus características personales.  
Control del Exceso de Trigliceridos
Artículo especializado

Control del Exceso de Trigliceridos

Aquello que comemos tiene una influencia enorme en la salud ya que a través de la alimentación nuestro cuerpo recibe los nutrientes necesarios para el óptimo funcionamiento de sus órganos. En concreto, el exceso de triglicéridos en sangre puede perjudicar la salud cardiovascular ya que valores superiores a 150 mg/dl están relacionados con el desarrollo de ateroesclerosis, que a su vez, puede causar anginas de pecho, infarto de miocardio e ictus. Por ello, valorar nuestros hábitos de alimentación y realizar cambios en el estilo de vida serán claves para controlar sus niveles. ¿Qué significa tener exceso de triglicéridos? Llamamos hipertrigliceridemia (HTG) a la patología caracterizada por un exceso de lipoporoteínas ricas en triglicéridos (TG). Según la EAS (European Atherosclerosis Society), se consideran valores normales de triglicéridos cuando su concentración es menor a 150 mg/dl. A concentraciones mayores, se considera que existe una hipertrigliceridemia (HTG) que se clasifica en: Leve o moderada si la concentración de TG se sitúa entre 150 mg/dl y 880 mg/dl.   Grave si la concentración de TG es mayor de 880 mg/dl. Es menos común, se asocia al incremento del riesgo de pancreatitis y aparece por causas de mutación monogénica. La dieta y otros factores que influyen en el aumento de los triglicéridos A pesar de que los factores que modulan la concentración sérica de TG son la edad, el sexo, la etnia y el estilo de vida, éstas son las posibles causas más comunes de desarrollar HTG. Como verás algunas están directamente relacionadas con la alimentación : Predisposición genética Obesidad Diabetes mellitus tipo 2 Consumo de alcohol Dieta rica en hidratos de carbono simples Enfermedad renal Hipotiroidismo Embarazo (la concentración fisiológica de triglicéridos se dobla durante el tercer trimestre) Paraproteinemia y enfermedades autoinmunitarias, como lupus eritematoso sistémico Medicamentos como: corticoides, estrógenos orales, tamoxifeno, fármacos antihipertensivos, Isotretinoína (principio activo usado para disminuir el acné), resinas fijadoras de ácidos biliares, ciclosporina, tratamientos antirretrovirales (inhibidores de proteasa) y fármacos psicotrópicos 5 consejos dietéticos para mejorar los niveles de triglicéridos Llevar una alimentación rica en frutas y verduras Ingerir al menos cinco raciones diarias de frutas y verduras contribuye a regular los niveles de TG ya que, aunque la fruta contenga fructosa, componente especialmente relacionado con el aumento de TG, su bajo índice glucémico y su contenido en fibra minimizan este efecto. Aumentar el consumo de proteína vegetal y controlar el exceso de carnes grasas Se recomienda mantener una frecuencia de consumo de legumbres de al menos tres veces a la semana e intercalar con el consumo de otras proteínas bajas en grasa como las carnes blancas (pollo, pavo o conejo), los pescados blancos y azules o el huevo. De esta forma, este tipo de proteínas deben desplazar el consumo de carnes rojas (ternera) y derivados cárnicos (embutidos, charcutería, patés) ya que su riqueza en grasas saturadas y colesterol contribuye a la elevación de los niveles de TG. Evitar los alimentos ricos en azúcares simples y cereales refinados La fructosa es un disacárido cuyo consumo regular y en porcentajes mayores al 15-20% del total calórico de la dieta puede suponer un aumento del 30-40% de los TG en sangre. Por ello, es imprescindible reducir a valores menores al 10% el consumo de alimentos ricos en azúcares simples, entre los cuales destacamos: el azúcar (ya sea blanco o moreno), la miel,  la fructosa, el jarabe de glucosa, las mermeladas, los refrescos azucarados, los zumos comerciales, los productos procesados ricos en azúcares (galletas, bizcochos, bollería) y los cereales de desayuno refinados y azucarados. Reducir el consumo total de hidratos de carbono de la dieta Aunque los hidratos de carbono complejos contribuyen en menor medida al aumento de TG respecto los azúcares simples, debemos evitar su consumo de forma habitual. Entre este grupo de alimentos encontramos el pan, la patata, el arroz, la pasta y otros cereales simples (trigo, maíz, centeno, avena, quinoa, etc.).  No obstante, el aumento de TG se minimizará si se consumen estos alimentos en su versión integral ya que ello ralentiza la digestión y absorción de estos hidratos. Además, la patata, siempre que sea hervida o al horno, se puede consumir con menor restricción por su contenido menor en azúcares. Sustituir la grasa saturada por grasa monoinsaturada o poliinsaturada Una dieta rica en grasas monoinsaturadas, presentes en el aceite de oliva, el aguacate o las almendras puede ayudar a reducir la concentración de TG. Además, este efecto hipotrigliceridémico es aún mayor cuando aumentamos el consumo de grasas poliinsaturadas de la familia omega 3, presentes en los pescados azules (salmón, atún sardinas frescas o en conserva, anchoas, boquerones, verdel o caballa), en las nueces y en las semillas de linaza o de chía. Sin embargo, para lograr efectos clínicamente significativos en personas con una HTG elevada, se deben utilizar suplementos farmacológicos o alimentos enriquecidos en ácidos grasos omega 3 (EPA y DHA) para alcanzar los 2-4 g/día. En contrapartida, se evitarán las grasas saturadas presentes en la mantequilla, las carnes grasas, los lácteos enteros, la bollería y los alimentos de origen vegetal como el aceite de coco y de palma, presentes en productos ultraprocesados. ¿Qué más puedo hacer para mantener a raya los triglicéridos? Ante la aparición de una HTG leve o moderada , debemos tener en cuenta que, además de cuidar nuestra alimentación, hay otros factores que podemos modificar para reducir la concentración de lipoproteínas ricas en TG : Mantener un peso saludable : si tenemos sobrepeso u obesidad, el mero hecho de reducir el exceso de peso corporal (sobre todo en personas con acumulación de grasa abdominal) puede contribuir a la reducción de un 20-30% en la concentración de TG, disminución que se mantiene mientras no se vuelva a ganar peso. Evitar la ingesta de alcohol : no existe un consumo mínimo de alcohol que se considere saludable. Pero si, además, padecemos hipertrigliceridemia, debemos evitar totalmente el consumo de bebidas alcohólicas ya que incluso en pequeñas cantidades puede inducir un aumento adicional de los TG Aumentar la actividad física : la práctica de algún tipo de ejercicio cardiovascular  de intensidad moderada (nadar, correr, ir en bicicleta, etc.) durante 50 minutos al menos cuatro días a la semana o simplemente caminar 30 -60 minutos a ritmo ligero cada día reduce la concentración plasmática de TG por encima del efecto que tiene la pérdida de peso. Además, realizar actividad física de forma regular mejora otros trastornos metabólicos relacionados con el exceso de TG y que influyen en el riesgo cardiovascular como la resistencia a la insulina.  
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Contenidos sobre enfermedades
Somos conscientes de que los conceptos médicos pueden resultar confusos si no te los explican con claridad. Para evitar esto, le hemos pedido a nuestros profesionales que preparen estas fichas en donde podrás acceder a información relevante sobre enfermedades que te ayudará a entender de una manera sencilla por qué se producen y por qué es necesario su tratamiento.
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Enfermedad de Addison
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Enfermedad de Addison

¿Qué es la enfermedad de Addison ? La enfermedad de Addison es un trastorno que sucede cuando no se produce suficiente cantidad de hormonas en las glándulas suprarrenales . Suele haber un déficit de hormona cortisol y de aldosterona. Tipos de insuficiencia suprarrenal Existen algunas tipologías de este trastorno, que se pueden diferenciar en: Insuficiencia Suprarrenal Primaria o Enfermedad de Addison: cuando se lesiona la corteza y no produce suficientes hormonas adrenocorticales. Suele ser una enfermedad autoinmune. Insuficiencia Suprarrenal Secundaria: es la falta de producción de hormonas adrenocorticotrópica de la hipófisis. A veces se pone de manifiesto cuando se deja de tomar de repente un tratamiento a base de corticoesteroides. Insuficiencia Suprarrenal Aguda o Crisis de Addison: la diferencia con la enfermedad de Addison radica en que los síntomas aparecen de forma repentina a consecuencia de una tensión física provocada por una enfermedad, lesión o infección, y puede llegar a provocar la muerte si no se trata a tiempo. Causas de la enfermedad de Addison La enfermedad de Addison es causada por una lesión en la corteza de las glándulas suprarrenales, ya sea originada por una enfermedad autoinmunitaria, un tumor, una infección o una hemorragia . Síntomas de la enfermedad de Addison Los síntomas de esta enfermedad se suelen desarrollar progresivamente, entre ellos destacan: Disminución del apetito y pérdida de peso Fatiga extrema Náuseas, vómitos y diarreas Hiperpigmentación u oscurecimiento de la piel Presión arterial baja Ganas de consumir sal Hipoglucemia Dolor de abdomen y muscular Irritabilidad y depresión Caída del vello Pérdida de deseo sexual Deshidratación Fiebre baja Tratamiento de la enfermedad de Addison El tratamiento para los pacientes sintomáticos consiste en la toma de medicamentos orales de por vida, para el reemplazo de corticosteroides y mineralocorticoides para controlar los síntomas, corrigiendo los niveles de hormonas. Si se entra en crisis suprarrenal, se debe inyectar hidrocortisona inmediatamente . Y, se suele necesitar tratamiento también para la baja presión arterial. Se pautan, además, algunas recomendaciones, como aumentar el consumo de sal en la dieta, especialmente cuando se realice deporte o ejercicio intenso, en verano, si se padece diarrea, vómitos o algún trastorno gastrointestinal. A menudo, el médico puede corregir la dosis del tratamiento según si el paciente se encuentra afectado por alguna enfermedad menor, infección, cirugía, parto, etc. El médico debe enseñar al paciente a auto-inyectarse corticosteroides, por si fuera necesario en situaciones de estrés. Es recomendable llevar siempre encima una pulsera identificativa de alerta médica y un kit de inyección. Es recomendable, también, realizar meditación para aprender técnicas de reducción del estrés y evitar una crisis de Addison . Pruebas complementarias de la enfermedad de Addison Algunas de las pruebas complementarias que se pueden realizar incluyen: Análisis de sangre, para detectar los niveles de hormonales y electrolitos. Análisis de orina, para determinar la excreción de la hormona cortisol. Pruebas por imágenes como radiografía abdominal o tomografía computarizada de abdomen para determinar el tamaño de la glándula. Prueba de estimulación de ACTH (hormona adenocorticotropa), para medir el nivel de cortisol antes y después de la inyección de la hormona. Prueba de hipoglucemia inducida por insulina, en caso de existir sospecha de ser un trastorno de la hipófisis. Factores desencadenantes de la enfermedad de Addison Se desconoce el verdadero desencadenante de esta enfermedad. Puede producirse por una destrucción de las glándulas suprarrenales debido a un cáncer u otra enfermedad , por el uso de algunos esteroides o medicamentos antifúngicos, o por una reacción autoinmune, entre otros. Factores de riesgo de la enfermedad de Addison Son factores de riesgo el estrés físico o padecer otra enfermedad como, por ejemplo, una infección, un traumatismo, una deshidratación, una situación emocional, etc . Complicaciones de la enfermedad de Addison Algunas complicaciones de la enfermedad de Addison pueden ser: Diabetes Anemia perniciosa Tiroiditis crónica Hipofunción ovárica o insuficiencia testicular Hipertiroidismo Y, si no se trata adecuadamente, puede producirse un shock hipotensivo, una insuficiencia respiratoria e, incluso, la muerte del paciente. Prevención de la enfermedad de Addison No hay forma de prevenir la enfermedad de Addison. No obstante, se recomienda realizar revisiones periódicas y, resulta conveniente prever situaciones que aumenten el estrés (como cirugías, lesiones, etc.) para intervenir de forma rápida, portar siempre un kit de inyección, y llevar una pulsera o cualquier identificación médica para poder recibir un tratamiento de emergencia en caso de necesitarlo. Especialidades a las que pertenece La especialidad médica a la que pertenece es la endocrinología, esta se encarga de estudiar el sistema endocrino y las enfermedades derivadas de un mal funcionamiento del mismo. Preguntas frecuentes ¿Qué órganos afecta la enfermedad de Addison? La enfermedad de Addison afecta a las glándulas suprarrenales, estos órganos pequeños se sitúan encima de los riñones y están formados por una corteza externa y la médula interna. Se encargan de secretar hormonas y, cuando no producen suficientes, sucede este trastorno denominado enfermedad de Addison. ¿Cómo se mide el cortisol? El nivel de la hormona esteroidea cortisol (producida por la glándula suprarrenal) se mide a través de un análisis de sangre, también se puede hacer mediante un análisis de orina o de saliva. Los resultados de laboratorio pueden variar, pero normalmente, unos valores normales de cortisol en adultos a las 8 am, sobre una muestra de sangre, suelen ser de 5 a 25 microgramos por decilitro o 140 a 690 nanomoles por litros. Un valor por encima de lo normal puede indicar alguna enfermedad como enfermedad de Cushing o tumor, y unos valores por debajo, enfermedad de Addison o hipopituitarismo, entre otras. ¿Qué es la aldosterona y para qué sirve? La aldosterona es una hormona esteroidea y mineralocorticoide, producida por las glándulas suprarrenales, sirve para regular el metabolismo de los electrolitos, aumentando la presión en sangre, manteniendo sodio en el cuerpo y liberando potasio. La enfermedad de Addison suele generar una disminución de aldosterona. ¿Qué hacen las glándulas suprarrenales? La función principal de las glándulas suprarrenales es regular diferentes componentes del metabolismo y producir hormonas que son imprescindibles para la vida, como el cortisol o las hormonas sexuales. ¿Qué es la insuficiencia adrenal? Una insuficiencia adrenal es un trastorno endocrino y hormonal causado por una producción insuficiente de hormonas suprarrenales, como cortisol o aldosterona.
Hipotiroidismo en el Embarazo
Enfermedad

Hipotiroidismo en el Embarazo

¿Qué es el hipotiroidismo en el embarazo? El hipotiroidismo en el embarazo es el descenso de la hormona tiroidea , que se produce por la alteración de la producción de la misma en el tiroides durante el embarazo. Esta situación puede favorecer los abortos, así como la eclampsia (hipertensión arterial en el embarazo), y puede producir en casos de hipotiroidismo severo, alteraciones en el desarrollo cerebral del niño. Obliga a que el control durante el embarazo sea más estricto, sobre todo en las mujeres cuyo hipotiroidismo fuera conocido previamente, ya que la demanda de hormona tiroidea es más alta durante la gestación. Tipos de hipotiroidismo en el embarazo Los tipos de hipotiroidismo no son diferentes en el embarazo que en las pacientes que no están embarazadas: Hipotiroidismo primario: es la causa más frecuente de hipotiroidismo. En ella, se produce una falta de producción por alteración de la glándula tiroides. Es el caso de la tiroiditis de Hashimoto, causa más común de este proceso. Hipotiroidismo secundario: es el que se produce por falta de hormona hipofisaria, conocida como TSH. Al no producirse en cantidad suficiente, no estimula tiroides y este no produce hormona tiroidea. Hipotiroidismo terciario: hay falta de la hormona tirotropina que se produce en el hipotálamo, provocando una falta de producción de TSH y de T4. Causas de hipotiroidismo en el embarazo La causa del hipotiroidismo en el embarazo no difiere de las causas sin embarazo. La más frecuente es la enfermedad de Hashimoto , es una enfermedad autoinmune inflamatoria que daña la glándula tiroidea. Puede darse también en pacientes que presentan un hipotiroidismo congénito. En este caso se debe aportar la T4 desde la infancia, o en pacientes que han tenido poco aporte de yodo. En muchos casos es necesario dar un aporte de yodo suplementario en pacientes embarazadas, y también en aquellas que hayan tenido previamente una extirpación de tiroides por alguna causa. Síntomas de hipotiroidismo en el embarazo Los síntomas de hipotiroidismo en el embarazo son cansancio, dolor muscular, anemia por descenso de los glóbulos rojos, riesgo de insuficiencia cardíaca y como síntoma principal propio del embarazo, la preeclampsia, es decir, el aumento de la presión arterial durante el embarazo. Estos síntomas se dan en los hipotiroidismos severos, en los casos leves pueden no existir síntomas o ser achacables al propio embarazo . Tratamiento de hipotiroidismo en el embarazo El tratamiento del hipotiroidismo durante el embarazo es similar a todos los hipotiroidismos. Se realiza mediante la suplementación con hormona tiroidea . Se puede necesitar un aumento de entre el 25 y 50 % de las dosis previas, si la paciente ya estaba siendo tratada, debido a la mayor demanda de esta hormona durante el embarazo. Pruebas complementarias del hipotiroidismo en el embarazo La prueba complementaria es la analítica de sangre con determinación de TSH y hormona T4 que se realiza desde el inicio del embarazo. En los casos de hipotiroidismo previo, se hace analítica previa al embarazo y, cada 8 semanas, es necesario llevar a cabo un nuevo control analítico para reajustar la dosis en función de las diferentes necesidades de hormona durante el embarazo . Puede ser necesaria la realización de una ecografía de la zona tiroidea para valorar el tiroides. No se realizan otras pruebas de imagen durante el embarazo. Factores desencadenantes del hipotiroidismo en el embarazo Los factores desencadenantes en el hipotiroidismo en el embarazo no difieren de los factores de riesgo sin el embarazo. En los casos de hipotiroidismo primario, la causa más frecuente será la enfermedad de Hashimoto, y la falta de yodo en el aporte alimenticio, por ello, en muchos casos, se da suplemento de yodo durante este estado. En los casos de hipotiroidismo secundario, la causa más común es el adenoma hipofisario (tumor benigno en las células de la glándula hipófisis). Los casos terciarios se dan por alteraciones a nivel del hipotálamo. Factores de riesgo del hipotiroidismo en el embarazo La falta de aporte de yodo es un factor de riesgo del hipotiroidismo en el embarazo . Complicaciones del hipotiroidismo en el embarazo Las complicaciones de hipotiroidismo en el embarazo son la dificultad para conseguir un embarazo en los casos mal controlados, la probabilidad de aborto en el primer trimestre, cuando la hormona no se encuentra en valores normales, y el riesgo de preeclampsia. Prevención del hipotiroidismo en el embarazo La prevención del hipotiroidismo durante el embarazo es la suplementación con yodo en aquellos casos que se crea necesario, y controles a lo largo del embarazo con tratamiento precoz y monitorizado de los hipotiroidismos que aparezcan. Especialidades a las que pertenece La especialidad a la que pertenece es la endocrinología, pero, si la paciente no tiene previamente hipotiroidismo, las analíticas con monitorizaciones hormonales son pedidas en primer lugar por obstetricia. El obstetra deriva al endocrino en los casos necesarios. Preguntas frecuentes ¿ Qué significa TSH baja y t4 normal? Cuando la TSH está baja y la T4 normal, indica una normalidad en la producción de hormona tiroidea, que puede haber estado precedida de una situación de hipertiroidismo. Por tanto, es necesario un nuevo control analítico pasado un periodo de unas 8 semanas, que permitan confirmar la normalidad en la producción de hormona tiroidea y descarten un hipertiroidismo. ¿Qué parte del cuerpo afecta el hipotiroidismo? El hipotiroidismo afecta a múltiples órganos al ser una hormona reguladora. En primer lugar, puede afectar neurológicamente, produciendo estados depresivos y bradipsiquia. También, al sistema digestivo produciendo estreñimiento y dispepsia, o al muscular produciendo una astenia y falta de fuerza, al sistema de control de peso produciendo un aumento del mismo, defectos en control de la temperatura con una intolerancia al frío, la piel se altera y el pelo y las uñas se vuelven quebradizos y, puede haber enlentecimiento del pulso. En casos muy extremos se puede llegar a sufrir un coma por esta causa. ¿Cuál es el nivel normal de prolactina en la mujer? El nivel de prolactina puede variar a lo largo de la vida, siendo más alto durante la lactancia y en el embarazo. En situación normal, los niveles deben estar por debajo de 25 nanogramos por mililitro y, en caso de embarazo, pueden variar entre 80 y 400 nanogramos por mililitro . ¿Cuál es el especialista que trata el hipotiroidismo? El especialista que diagnostica, controla y trata el hipotiroidismo es el endocrinólogo . ¿Cuál es el hipotiroidismo primario? Se entiende por hipotiroidismo primario a la falta de producción de la hormona tiroidea originado en una alteración en la glándula tiroides , funcionando correctamente el eje hipotálamo-hipofisario. Si quieres descubrir todos los consejos y cuidados que debe de tener una mujer embarazada, haz nuestro test sobre el embarazo .
Obesidad Mórbida
Enfermedad

Obesidad Mórbida

¿Qué es la obesidad mórbida? La obesidad mórbida es un exceso de peso de la persona en la que el índice de masa corporal o IMC se encuentra por encima de 40. Se define el IMC como el peso en kilogramos dividido por la altura en metros al cuadrado. La obesidad mórbida se considera la forma más extrema de obesidad. Tipos de obesidad mórbida Existen diferentes tipos de obesidad: Obesidad mórbida grado 3 o de alto riesgo, con IMC igual o mayor a 40. Obesidad mórbida grado 4 o extrema, con IMC por encima de 50. Obesidad grado 1 y 2, no se considera obesidad mórbida, en el grado 1 el IMC se encuentra entre 30 y 34.9 y en el grado 2, de 35 a 39.9. Causas de la obesidad mórbida Aunque la causa principal de la obesidad mórbida se produce por un mayor consumo de calorías ingeridas frente a las calorías gastadas, son múltiples las causas que dan lugar a este proceso. Causas genéticas: este es el caso de la enfermedad o síndrome de Prader Willi y el síndrome de Bardet Biedl, hay que tener en cuenta que hay asociación de obesidad familiar, hay familias de obesos. Esto hace pensar en una causa genética, pero también las familias comparten las mismas formas de comer, por lo que este factor también hay que tenerlo en cuenta. Factores ambientales: como son el consumo de ciertos alimentos y la cantidad de ellos, así como la falta de ejercicio físico. Problemas psicológicos de estrés, depresión o traumas: ya sea en la infancia o en la edad adulta, estos pueden colaborar en que la comida se establezca como una compensación. Secundario a enfermedades endocrinas: como el síndrome de Cushing, el hipotiroidismo o el uso de esteroides, puede dar lugar también a aumento de peso. Síntomas de la obesidad mórbida El síntoma principal de la obesidad mórbida es el aumento excesivo de peso, que se traduce en una disminución de movilidad, en una alteración de las articulaciones, mayor riesgo de diabetes mellitus, de enfermedades cardiovasculares como hipertensión, cardiopatía isquémica e ictus y, también puede producir síndrome de apnea del sueño. Otro problema asociado es el aislamiento social, que se produce por la falta de movilidad del paciente, pero también por el rechazo que un paciente siente por parte de la sociedad que le rodea, que considera que la obesidad se debe a una falta de interés del paciente por si mismo. Tratamiento de la obesidad mórbida El tratamiento de la obesidad mórbida lleva un conjunto de terapias para apoyar al paciente en la mejora de su situación. En primer lugar es necesario indicar una dieta y unos buenos hábitos alimenticios, así como ejercicios que el paciente pueda realizar para ayudarle a mejorar de su situación. Es preciso tratamiento psicológico y psiquiátrico de posibles alteraciones en esta esfera, como son la depresión y la ansiedad, además del apoyo psicológico necesario para mejorar los hábitos de vida del paciente. Suele ser necesario recurrir a tratamiento quirúrgico de la obesidad mórbida, que se puede clasificar en tres tipos de cirugía: restrictiva, cirugía malabsortiva y cirugía de restricción y malabsorción combinadas. Son cirugías restrictivas la banda gástrica, en la cual, se sitúa una banda de silicona para reducir el estómago, dando lugar a una saciedad más rápida. Manga gástrica, en ella se procede a dar una forma de manga al estómago, dando lugar a un menor tamaño del mismo y creando una saciedad con una menor cantidad de alimento ingerido. La cirugía malabsortiva o la derivación biliopancreática, en la cual se procede a disminuir el tamaño del estómago y a conectar este directamente con la segunda parte del intestino delgado, donde se secretan los jugos pancreáticos y biliares, evitando la absorción de alimentos en las zonas más próximas del intestino delgado. El bypass gástrico con Y de Roux, se une el estómago con la parte más distal del intestino, es, por tanto, restrictiva y malabsortiva. Pruebas complementarias de la obesidad mórbida Las pruebas complementarias para lo obesidad mórbida son una analítica de sangre para conocer los niveles de azúcar, colesterol y el recuento celular del paciente, radiología de tórax, espirometría y estudio de apnea obstructiva del sueño. El electrocardiograma permite conocer alteraciones cardiacas desconocidas hasta ese momento. Por último, es necesario también, el estudio del sistema gastroduodenal por medio de endoscopia, para planear de forma adecuada la posibilidad de una cirugía bariátrica. Factores desencadenantes de la obesidad mórbida El factor desencadenante principal de la obesidad mórbida es el desequilibrio entre las calorías consumidas y las calorías gastadas por parte del paciente. Factores de riesgo de la obesidad mórbida Los factores de riesgo para la obesidad mórbida son la presencia de esta dolencia dentro del grupo familiar, en la cual parecen estar implicados factores genéticos asociados a alteraciones en el consumo de ciertos alimentos muy calóricos y a una disminución del ejercicio físico. Complicaciones de la obesidad mórbida Las complicaciones que lleva aparejada la obesidad mórbida son alteraciones cardiovasculares como hipertensión arterial, mayor riesgo de ictus y de infartos cardiacos, problemas respiratorios con disnea intensa y apnea del sueño, dolores articulares, mayor tasa de gota, alteraciones de la salud mental tipo depresión y ansiedad, y enfermedades endocrinológicas como la diabetes mellitus y litiasis biliar. La mortalidad de este tipo de pacientes se presenta elevada respecto a lo que les corresponde por edad. Prevención de la obesidad mórbida La prevención de la obesidad mórbida se realiza con una alimentación equilibrada mediterránea, con consumo de frutas y verduras frescas, y hábitos de vida saludables con ejercicio diario que permite consumir parte de las calorías ingeridas. No se deben consumir bebidas azucaradas, ni refrescos de forma habitual, tampoco bollería industrial, ni comida rápida. Especialidades a las que pertenece Los especialistas implicados en el tratamiento de la obesidad mórbida son varios; endocrinos y nutricionistas, psiquiatras, neurólogos y cirujanos generales son los más implicados en el tratamiento y el control de la obesidad mórbida. Es importante contar con una unidad de fisioterapia que establezca un régimen de ejercicio acorde al paciente. Preguntas frecuentes ¿ Cuáles son los tipos de obesidad ? Los tipos de obesidad se clasifican en diferentes grados, en función del índice de masa corporal: grado 1, obesidad leve, IMC entre 30 y 34.9. grado 2, obesidad moderada, IMC entre 35 y 39,9. grado 3, obesidad mórbida, IMC por encima de 40. grado 4, obesidad extrema, IMC por encima de 50. El riesgo para los pacientes aumenta según aumenta el IMC. A mayor IMC, mayor riesgo para la salud del paciente. ¿ Cuáles son los riesgos de la obesidad grado 1 ? La obesidad grado 1 aumenta el riesgo de padecer enfermedades endocrinológicas como la diabetes, elevación de los niveles de colesterol y triglicéridos, lo que puede derivar a un mayor riesgo cardiovascular y de sufrir dolores articulares. Dentro de la obesidad, es la que menor riesgo presenta, aunque esté elevada respecto a un paciente con normopeso. ¿ Cuándo se considera obesidad mórbida ? La obesidad se considera obesidad mórbida cuando el IMC supera el nivel de 40, cuando supera el nivel de 50 se considera una obesidad extrema. ¿ Qué es androide y ginoide ? Los términos androide y ginoide respecto a la obesidad marcan la zona donde de forma preferente se va a acumular la grasa. La distribución androide es una distribución a nivel abdominal y de grasa visceral. La distribución ginoide es la que se localiza principalmente en la zona de las piernas, glúteos y muslos. La obesidad androide es la que presenta más riesgo de enfermedades cardiovasculares. ¿ Qué se puede hacer para evitar la obesidad infantil ? Para evitar la obesidad infantil, es importante controlar los hábitos alimenticios de los niños, su alimentación debe de ser rica en frutas y verduras y pobre en grasas, evitando especialmente la bollería industrial. Es importante también estimular la realización de ejercicio físico, controlando que no permanezcan sentados durante mucho tiempo.
Pancreatitis
Enfermedad

Pancreatitis

¿Qué es la pancreatitis? La pancreatitis es un proceso inflamatorio de la glándula pancreática (páncreas), de gran tamaño. Se ubica detrás del estómago y se encarga de fabricar jugos digestivos o enzimas que ayudan a descomponer los alimentos en la parte superior del duodeno o intestino delgado. El páncreas también es el encargado de producir insulina y glucagón, dos hormonas que ayudan a controlar los niveles de azúcar en sangre y que constituyen la principal fuente de energía del organismo. La pancreatitis se desencadena por la activación inapropiada de las enzimas pancreáticas, resultado de una autodigestión del páncreas. La inflamación puede ser súbita (aguda) o progresiva (crónica). Es más frecuente en hombres que en mujeres y suele aparecer entre los 30 y los 60 años. Es una enfermedad grave. Los casos leves de pancreatitis pueden desaparecer sin tratamiento , pero los casos graves pueden causar complicaciones potencialmente mortales. Tipos de pancreatitis Existen dos tipos de pancreatitis: Pancreatitis aguda : es un proceso inflamatorio agudo del páncreas con afectación variable de otros tejidos próximos y de órganos distantes, que se se produce generalmente por los cálculos biliares (piedras  en la vesícula biliar) o a un consumo excesivo de alcohol, fenómenos que pueden provocar una autodigestión del páncreas por las enzimas que produce. Tiene pocos días de duración. Pancreatitis crónica : es un proceso inflamatorio persistente (crónico) del parénquima y/o sistema ductal del páncreas, que tiene como consecuencia fibrosis y compromiso de sus funciones. Se debe generalmente a una repetición de la pancreatitis aguda. La ingesta  prolongada y excesiva de alcohol también puede ser la causa de la pancreatitis crónica. Causas de la pancreatitis La pancreatitis tiene lugar cuando las enzimas digestivas se activan mientras están en el páncreas, lo que irrita las células del páncreas y provoca inflamación. Cuando el páncreas funciona normalmente, las enzimas que segrega no se vuelven activas hasta alcanzar el duodeno. Pero, cuando el páncreas está inflamado, las enzimas se activan precozmente (mientras todavía están dentro del páncreas) y empiezan a atacar sus estructuras internas.   El tejido que recubre el interior del páncreas , encargado de fabricar enzimas, se lesiona debido a la actividad enzimática y, por lo tanto, deja de producir nuevas enzimas. Las causas principales de la pancreatitis en más de un 80% de los casos están provocadas por cálculos (piedras) biliares inadvertidas y el abuso del alcohol. Otras causas menos frecuentes son la genética, los traumatismos, o el consumo de algunos medicamentos, drogas o toxinas. Otro motivo es cualquier tumor o inflamación que obstruya el conducto que drena el páncreas. Síntomas de la pancreatitis Los síntomas de la pancreatitis incluyen: dolor en la zona abdominal superior , dolor abdominal que se extiende a la espalda, taquicardia, dolor abdominal que empeora después de comer, náuseas, fiebre, dolor con la palpación al tocarse el abdomen, vómitos, pérdida de peso de forma involuntaria, sangrado pancreático, que se manifiesta en manchas cutáneas similares a moratones en los costados o cerca del ombligo y heces de aspecto aceitoso y mal olor.   Tratamiento para la pancreatitis En los dos tipos de pancreatitis, no hay un tratamiento curativo . El de la pancreatitis aguda se enfoca en “dejar descansar” el páncreas mediante una dieta absoluta (no tomar nada) entre 2 y 4 días. Esto suele implicar la colocación de sonda nasogástrica y la administración de analgésicos intravenosos e hidratación por vena. En la pancreatitis crónica, el tratamiento es analgésico y se administran fármacos que ayuden a que las enzimas pancreáticas realicen adecuadamente su función. Hay que tener en cuenta que, en estos casos, con cada brote habrá más daños que irán limitando el funcionamiento del páncreas. Pruebas complementarias del tratamiento de la pancreatitis Para el diagnóstico y tratamiento de la pancreatitis es necesario realizar pruebas como: análisis de sangre para detectar niveles elevados de enzimas pancreáticas, tomografía computarizada para detectar cálculos biliares, ecografía abdominal para detectar cálculos biliares e inflamación del páncreas , o resonancia magnética para detectar anomalías en la vesícula, el páncreas y los conductos. Factores desencadenantes de la pancreatitis No se conoce un factor específico que pueda desencadenar este trastorno. Factores de riesgo de la pancreatitis Entre los factores que aumentan el riesgo de tener pancreatitis están: alcoholismo, cálculos biliares, ciertos medicamentos, fibrosis quística, antecedentes familiares de pancreatitis, niveles altos de calcio en la sangre, niveles altos de triglicéridos en la sangre , cáncer de páncreas, tabaquismo, sobrepeso y obesidad. Complicaciones de la pancreatitis Las complicaciones de la pancreatitis incluyen: Pseudoquistes. Insuficiencia renal . Problemas respiratorios . Diabetes. Desnutrición. Cáncer de páncreas . Prevención de la pancreatitis Para prevenir la pancreatitis es necesario: Evitar el sobrepeso . No tomar alcohol . Evitar el consumo de tabaco . Especialidades a las que pertenece la pancreatitis La pancreatitis pertenece a la especialidad de gastroenterología. La gastroenterología es la parte de la medicina que se ocupa del estómago y los intestinos y sus enfermedades, así como del resto de los órganos del aparato digestivo. Preguntas frecuentes ¿Cuál es la función del páncreas? El páncreas  es el encargado de fabricar jugos digestivos o enzimas, que ayudan a descomponer los alimentos en la parte superior del intestino delgado. El páncreas también es el encargado de producir insulina y glucagón, dos hormonas que ayudan a controlar los niveles de azúcar en sangre, la principal fuente de energía del organismo. ¿Por qué se inflama el bazo? El bazo se puede inflamar debido a muchas enfermedades , como infecciones, enfermedad hepática y algunos tipos de cáncer que pueden causar un aumento de tamaño del bazo. ¿Cuál es la función del bazo? El bazo forma parte del sistema linfático , que combate las infecciones y mantiene el equilibrio de los líquidos del cuerpo. Contiene los glóbulos blancos que luchan contra los gérmenes. El bazo también ayuda a controlar la cantidad de sangre del organismo y destruye las células envejecidas y dañadas. ¿Qué pasa si se rompe el bazo? Al romperse el bazo se produce un sangrado de este órgano, con lo consiguiente se produce una hemorragia interna. En algunas ocasiones, en el momento del traumatismo puede no ocurrir una rotura completa del bazo, si no una laceración o una rotura pequeña que produzca un pequeño sangrado. Existen otras causas de rotura de bazo aparte del traumatismo; esto puede ocurrir en enfermedades que produzcan una inflamación importante del bazo, de manera que se rompa la membrana que lo rodea, y por consiguiente aparece su hemorragia.