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Dieta sin gluten: pros y contras
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Dieta sin gluten: pros y contras

Hace ya unos años que se habla de la moda de las dietas sin gluten, donde se afirma que eliminarlo ayuda a adelgazar, mejora la salud, entre otras cosas, en personas sanas. Y ello sin tener en cuenta que quien debe excluir totalmente esta proteína por necesidad son las personas celíacas, ya que éstas padecen una intolerancia permanente al gluten, así como las que padecen alergia al gluten o sensibilidad al gluten (de difícil diagnóstico). Es importante que antes de iniciar una dieta sin gluten se consulte con un nutricionista cualificado, para que sean cuales sean los motivos para retirar el gluten de la alimentación, pueda elaborar unas pautas para seguir una alimentación equilibrada , que no comporte ningún déficit nutricional. ¿Qué es el gluten? El gluten es una proteína amorfa que se encuentra en la semilla de muchos cereales como son el trigo, cebada, centeno, triticale, espelta, posiblemente la avena, así como sus híbridos y derivados. Representa un 80% de las proteínas del trigo y está compuesta por gliadina y glutenina. Carece de valor nutricional, pero tiene un alto valor tecnológico. Esta proteína es la responsable de la elasticidad de la masa de harina y confiere la consistencia y esponjosidad de los panes y masas horneadas. Por este motivo es apreciada en alimentación, por su poder espesante. En el horneado, el gluten es el responsable de que los gases de la fermentación queden retenidos en el interior de la masa, haciendo que ésta suba, impulsándola hacia arriba. Después de la cocción , la coagulación del gluten es responsable de que la masa no se desinfle una vez cocida. Seguir una dieta sin gluten en personas sanas, ¿es perjudicial? El gluten no es una proteína indispensable para la salud, no aporta ni vitaminas ni minerales, es decir, carece de valor nutricional . Uno de los problemas que podría ocasionar su eliminación de la dieta sería que la aportación de fibra se viese comprometida o se abusara de productos procesados y, por tanto, aumentase el contenido de azúcares, grasas y calorías de la dieta. En el caso de la fibra, se recomienda suplir este déficit con el consumo de frutas, verduras, hortalizas, legumbres, semillas y frutos secos. Respecto al tema del aumento de azúcares, grasas y calorías, se aconseja prescindir o no abusar de los productos específicos sin gluten procesados . Actualmente hay una línea de investigación según la cual, al eliminar alimentos con gluten también se eliminan otros nutrientes que sirven de alimento a las bacterias que residen en el colon. Todavía no se sabe bien el motivo, pero se intuye que si estas bacterias son beneficiosas podrían contribuir al buen funcionamiento del sistema inmunitario , ayudar a la disminución de las alergias que se puedan sufrir y tener posibles efectos beneficiosos en el aparato digestivo, e incluso en el sistema nervioso central. Otra investigación apunta al tubo digestivo, en el cual residen células que detectan la presencia de bacterias y de gluten . Si se elimina el gluten de la alimentación y después se vuelve a introducir, podría ser que las células digestivas no la reconociesen, y la capacidad de procesar esta proteína se viese afectada, lo que derivaría en problemas digestivos. Atención a las posibles carencias No hay motivo aparente para que una persona que no tenga enfermedad celíaca, alergia al gluten o sensibilidad al gluten, deje de incluirlo en su alimentación; la decisión de evitar su consumo no debería ser perjudicial siempre y cuando se sustituyan los alimentos con gluten por alimentos equivalentes saludables (no productos procesados), para no tener deficiencias nutricionales. Estas posibles deficiencias podrían ser: Los panes y cereales fortificados son una importante fuente de vitaminas del grupo B. Sin embargo, los panes hechos con tapioca, arroz blanco u otras harinas sin gluten no suelen estar fortificados con vitaminas. El trigo integral es una fuente importante de fibra dietética, necesaria para que los intestinos funcionen correctamente. Para suplir la falta de esta fuente de fibra, habría que ingerir arroz integral, quinoa, trigo sarraceno, muchas frutas y verduras. Más grave resulta aún eliminar esta proteína de la alimentación de los niños, puesto que los granos enteros que contienen gluten poseen una  gran cantidad de nutrientes muy relevantes , como vitaminas B, antioxidantes, hierro, selenio y magnesio. Además, si se eliminan los productos con gluten se reducen mucho las calorías que necesitan los niños para crecer. Otro peligro es sustituir los alimentos con gluten por otros a base de arroz, ya que muchos de ellos son ricos en arsénico. Este químico puede ser letal en grandes cantidades, pero también dañino en pequeñas porciones. Tal y como se ha indicado antes, los productos sin gluten generalmente contienen más azúcar y grasa para que mejore su sabor. Un estudio reciente concluyó que los productos sin gluten no pueden considerarse sustitutos de los que sí tienen gluten, puesto que su contenido calórico es significativamente mayor y tienen una composición nutricional diferente a sus homólogos.  UNA DIETA SIN GLUTEN, ¿ADELGAZA? Muchos de los alimentos que contienen gluten pueden ser alimentos bastante calóricos: como la bollería industrial, las pizzas, los cereales de desayuno, la pasta rellena o condimentada con salsas, el pan, etc... Es evidente que, si se evitan estos productos industriales y se reemplazan por alimentos frescos y saludables, s e ayudará a controlar las calorías ingeridas y por lo tanto, repercutirá en nuestro peso. Pero esto es independiente de si contiene gluten o no. Incluso podría darse el caso contrario, ganar peso. Y esto es debido a que muchas personas sustituyen los alimentos que contienen gluten por productos procesados sin gluten , los cuales se elaboran con grandes cantidades de azúcar y de grasas, para darles mayor palatabilidad. Riesgos de seguir una dieta con gluten, ¿los hay? Las únicas personas que de manera inmediata pueden sufrir las consecuencias de seguir una dieta con gluten son las que presentan enfermedad celiaca y alergia al gluten . Cuando un celiaco ingiere alimentos que contienen esta proteína (cereales como el trigo, la cebada y el centeno) su sistema inmune reacciona destruyendo las vellosidades de la mucosa de su intestino delgado. En estos diminutos pliegues se asimilan nutrientes esenciales para su organismo, como minerales y vitaminas; y el deterioro de la pared intestinal puede ocasionar graves complicaciones para su salud. TE INTERESA… El gluten no sólo está presente en los cereales y derivados, también lo está en una gran cantidad de productos procesados incluyendo cerveza, dulces, embutidos, bebidas, salsas, aderezos... De hecho, más de la mitad de los productos que se comercializan actualmente contienen gluten como espesante o aglutinante, o en forma de contaminación cruzada.
Diabetes: Novedades en la Medicación
Artículo especializado

Diabetes: Novedades en la Medicación

La diabetes mellitus es una enfe rmedad crónica de causa metabólica caracterizada por hiperglucemias mantenidas (niveles elevados de glucosa en sangre). Con frecuencia suele diagnosticarse tras el hallazgo casual en un reconocimiento médico rutinario sin la percepción de síntomas por parte del paciente. Te explicamos más sobre esta enfermedad y cuándo hace falta medicarse, revisando en este punto las novedades añadidas al arsenal terapéutico. Sin embargo, también puede debutar dando lugar a unos síntomas característicos: La famosa tríada de la diabetes : poliuria (aumento de la frecuencia miccional) + polifagia (aumento del apetito) + polidipsia (aumento de la sed). Visión borrosa, pérdida de peso, cansancio, etc. A pesar de que no profundizaremos en el diagnóstico quiero añadirte que no sólo analizamos la glucemia (nivel de glucosa en sangre) en ayunas. Pueden ser precisos otros parámetros como la glucemia al azar (sin ayuno), la glucosa en orina (glucosuria), una sobrecarga de glucosa o la hemoglobina glucosilada (es un parámetro que estima la media de las determinaciones de glucemia de los últimos 2-3 meses). Para realizar la confirmación diagnóstica es preferible repetir el mismo test que se utilizó en la primera ocasión. Otra aclaración importante es la clasificación de la diabetes mellitus. Puede tratarse del tipo 1 o del tipo 2. Diabetes mellitus tipo 1 (DM1): es una enfermedad metabólica crónica que cursa con hiperglucemia secundaria a un déficit absoluto de insulina. Se subdivide en tipo 1A (autoinmune por anticuerpos que destruyen las células beta pancreáticas) y tipo 1B (de causa desconocida). Su prevalencia es de 1-1,5%/1.000 habitantes.  Es la diabetes asociada a niños, adolescentes y algunos adultos. Su tratamiento farmacológico es la insulina. Diabetes mellitus tipo 2 (DM2): es la diabetes del adulto por excelencia, sobre todo en mayores de 45 años. Se asocia a la presencia de otros factores de riesgo como obesidad, sedentarismo, dislipemia, hipertensión arterial , ovario poliquístico, etc. Su tratamiento suele iniciarse con pastillas, aunque a lo largo de su evolución suele precisarse la combinación de varios principios activos orales u orales con insulina para el control adecuado de los niveles. Diabetes tipo 2 En este artículo vamos a hacer referencia a la diabetes tipo 2, por su gran prevalencia en nuestro medio. Antes de planificar un tratamiento médico debemos analizar los hábitos del paciente: su actividad física, su dieta, y su entorno familiar y social .  Es posible que sea necesario modificar algunos de ellos, haciendo especial hincapié en la dieta. Los pacientes deben recibir una educación nutricional exquisita (si es posible por parte de un nutricionista experto). El objetivo del adiestramiento dietético es modificar los hábitos alimenticios para un mejor control metabólico. La dieta a recomendar debe ser equilibrada y variada. El paciente debe conocer las características y calorías de los alimentos y ser capaz de compensar pequeñas transgresiones. Sabemos perfectamente que es imposible seguir una dieta estricta constantemente, pero debemos saber compensar las pequeñas fluctuaciones. Es importante planificar unos objetivos de control a corto y largo plazo de forma que el paciente se vea implicado. Dentro de los objetivos no sólo debemos monitorizar los niveles de glucemia y hemoglobina glicosilada. Especial relevancia tiene el control de los factores de riesgo cardiovascular (hipertensión arterial, dislipemia, obesidad, tabaquismo, sedentarismo). ¿SABÍAS QUE? Más de la mitad de los diabéticos fallece como consecuencia de una enfermedad cardiovascular. El riesgo cardiovascular se duplica en hombres diabéticos y se cuadriplica en mujeres diabéticas. ¿Modificar hábitos y tratamiento farmacológico? Una vez informado y concienciado el paciente de su enfermedad deberemos determinar si la modificación de hábitos es suficiente para corregir las cifras glucémicas o si, por el contrario, es preciso introducir un tratamiento farmacológico. Valoramos los siguientes factores determinantes: Valores glucémicos: si se trata de cifras de hiperglucemia leve es posible que con la modificación de la dieta y la práctica de ejercicio consigamos normalizarla. Sin embargo, en la mayoría de casos vamos a necesitar incorporar algún fármaco vía oral e, incluso, algún tipo de insulina. Perfil del paciente: el tratamiento es personalizado. Valoramos las preferencias del paciente (siempre que sea posible), su posibilidad de cumplimiento, su edad, si es obeso, sus niveles glucémicos y la rigidez que se precisa en función de sus comorbilidades (presencia de otras patologías añadidas).  En pacientes con pluripatología vamos a ser mucho más exigentes con los objetivos a perseguir. Los posibles efectos adversos de los fármacos a manejar pueden ser condicionantes. Los más temidos son las fluctuaciones de peso y las hipoglucemias. Terapia farmacológica En caso de que se decida iniciar una terapia farmacológica, ¿por cuál empezamos? El fármaco de primera elección es la Metformina. Su dosis debe ajustarse (lo llamamos titular la dosis). Monitorizaremos los niveles de glucemia y los posibles efectos adversos. Si mejora la glucemia y es bien tolerado seguiremos con esta pauta. Si no es suficiente para controlar la glucemia y/o no es bien tolerado debemos pensar en un cambio (en el primer caso asociaremos otro fármaco y en el segundo lo cambiaremos por otro). Cuando se requiere un tratamiento combinado (por inadecuado control glucémico) valoraremos las otras familias de fármacos como pueden ser las sulfonilureas, las glitazonas, los inhibidores de la enzima DPP-4, los Análogos de la GLP-1 …. Las últimas novedades añadidas al arsenal terapéutico son las combinaciones fijas de dos fármacos en la misma pastilla, los inhibidores de la SGLT-2 y las insulinas de acción prolongada. Tratamientos combinados Respecto a los tratamientos combinados suponen una gran ventaja de cara a la comodidad del paciente pues debe tomar menos pastillas diarias y ello facilita el cumplimiento. Los inhibidores de la SGLT-2 son unos fármacos que actúan favoreciendo la eliminación de glucosa a través de la orina. Insulinas Respecto a las insulinas de nueva generación diremos que la tendencia actual es el manejo de la diabetes con insulinas de liberación prolongada combinadas con fármacos orales. Suelen ser de una única administración diaria (normalmente nocturna). Cualquier combinación es posible (desde la triple terapia con tres fármacos vía oral hasta la combinación de dos fármacos y una insulina prolongada pasando por la combinación de dos insulinas). Es posible que, el tratamiento final sea la insulinización exclusiva. Recordarte que los efectos secundarios más frecuentes y temidos de las insulinas son las hipoglucemias y el aumento de peso . Es importante que el paciente y sus familiares conozcan e identifiquen los síntomas de la hipoglucemia y sepan tratarla inmediatamente. Dado que la diabetes tipo 2 es una enfermedad crónica y progresiva, será preciso modificar el tratamiento de los pacientes a lo largo de su evolución de una manera escalonada. La secreción pancreática de insulina se reduce en los diabéticos con el paso del tiempo por lo que será necesaria la administración de insulina exógena en los estadios más avanzados de la enfermedad. En general, si los objetivos glucémicos individualizados no se alcanzan en tres o seis meses, se debe intensificar o modificar el tratamiento hasta conseguir controlar los niveles. Se trata de personalizar el tratamiento para cada paciente diabético como si de un traje a medida se tratara.
Qué se consigue con las Dietas Detox
Artículo especializado

Qué se consigue con las Dietas Detox

En los últimos años se han hecho un hueco en cualquier medio de comunicación, miles de “celebrities” siguen sus directrices y su fama sigue en auge, pero… te has preguntado alguna vez: ¿qué tienen en común las dietas detox y si son realmente “detoxificantes”?  Para dar respuesta a éstas y otras preguntas, nos centraremos en evaluar este tipo de dietas para conocer sus efectos reales y, de paso, ser conscientes de los pros y contras que tienen. ¿Cómo identificar una dieta detox? La verdad es que, a día de hoy, ante la excesiva y múltiple oferta de dietas, es difícil discernir si nos encontramos ante una propuesta saludable o ante una dieta milagro. La falta de información rigurosa y los conflictos de interés desvían la realidad hasta el punto que podemos llegar a creer en cualquier “método” que promueva una depuración total de nuestro organismo a base de zumos, alimentos milagrosos y pautas sin ninguna evidencia científica. Por ello, es importante saber cómo identificar una dieta “detox”, cuáles son sus puntos clave y quién está detrás de su promoción, para luego poder tomar decisiones reflexionadas teniendo en cuenta esta información previa: La filosofía detox propone unas pautas que se llevan a cabo en un corto espacio de tiempo (días, semanas o, como máximo, un mes) ya que prometen un “atajo rápido” para bajar de peso o depurar nuestro organismo. Por ello, los planes detox salen a la luz precisamente en períodos postvacacionales (primavera, otoño), para compensar los excesos acumulados durante el verano o durante las fiestas navideñas (donde se consume una mayor cantidad de alimentos ricos en azúcares, grasas saturadas o alcohol). Además, su promoción también aumenta en los meses anteriores al verano, aprovechando que somos más vulnerables a caer en este tipo de dietas para llevar a cabo la famosa operación bikini. No existe una “dieta detox” única, sino que existen diferentes tipos o programas con un denominador común : la restricción calórica a través de una alimentación basada en la ingesta de ciertos alimentos y en la prohibición de muchos otros. Entre las más comunes encontramos: Dietas a base de zumos , batidos o licuados de frutas y verduras. Dietas limitadas a un cierto tipo de alimentos cómo frutas y verduras y en las que se prohíben ciertos componentes como el gluten o la lactosa. Dietas exentas de proteínas (ya sean animales o vegetales) como carnes, pescados o legumbres. Dietas basadas en la ingesta de zumos o batidos prefabricados por una marca concreta y que promueven el uso de suplementos vitamínicos con supuestas alegaciones antioxidantes o depurativas. Estas dietas prometen múltiples beneficios para nuestro organismo entre los que encontramos: restaurar la energía vital, perder peso, descansar mejor, limpiar nuestro hígado y mejorar los síntomas de ciertas patologías crónicas como la artritis, la fibromialgia y la fatiga crónica. No es necesario decir que estas atrevidas alegaciones carecen de sustento científico y que, ante una concreta enfermedad, debemos ponernos en manos de un médico especialista para evitar riesgos y complicaciones . Por último, detrás de la palabra “detox” se esconde una elevada carga comercial ya que muchas de estas dietas promueven productos sin evidencia científica, pero con un elevado coste que no justifica sus potenciales beneficios. Además, en la mayoría de los casos, estos métodos cuentan con el apoyo de personalidades mediáticas, que no profesionales cualificados, para favorecer su publicidad y ganar dinero a costa de la vulnerabilidad de las personas. ¿Estamos realmente intoxicados? Si analizamos bien el tema, la palabra “detox” significa “desintoxicar”, con lo que, previamente debemos conocer si nuestro organismo “intoxicado” de alguna forma. Efectivamente, podemos sufrir una intoxicación por el consumo de drogas o alcohol, o por haber ingerido accidentalmente algún producto tóxico . Pero esto no tiene nada que ver con que tengamos “toxinas” en el cuerpo que él mismo no es capaz de eliminar. Al contrario: la piel, los pulmones, el hígado, los riñones y el intestino, entre otros, son órganos capaces de filtrar y evacuar diariamente sustancias nocivas que se hayan podido almacenar en nuestro cuerpo a través del sudor, orina o heces. Si bien es cierto que podemos llegar a almacenar en nuestro tejido graso ciertas sustancias como el BPA (bisfenol A) o los metales pesados (mercurio), estas toxinas se pueden eliminar biológicamente con el paso de los años y no a través de una dieta detox de tres días. FALSAS PROMESAS ¿Es realmente efectiva una dieta detox? Según la EFSA (Agencia Europea de Seguridad Alimentaria), el término “detox” o “depurativo”, no está tan sólo desautorizado para utilizarlo en un tipo de dieta o producto, sino que no se han hallado evidencias científicas para afirmar que dichos métodos puedan realmente producir efectos beneficiosos para nuestra salud. Así pues, una dieta detox, por sí sola, no purifica nuestro organismo, ni mejora nuestro sistema digestivo ni fortalece nuestro sistema inmunológico por mucho que necesitemos creer en ello. Riesgos y perjuicios La promesa detox no es tan sólo ineficaz, sino que puede llegar a producir ciertos efectos secundarios : en un informe realizado por la EFSA se alerta de que el abuso de batidos verdes presentes en la mayoría de estas dietas podría incrementar el riesgo de padecer piedras en el riñón (sobre todo en niños y en personas con cierta predisposición a padecer cálculos renales) por el excesivo contenido en ácido oxálico de algunas verduras que lo componen (espinacas, remolacha o acelgas) y por el hecho de consumirlas en forma cruda (la cocción de vegetales puede reducir entre un 30 a 87 % el contenido de oxalatos). En concreto, una ración de 250 ml de estos batidos puede contener hasta 180 mg de ácido oxálico, cantidad que se considera crítica para la formación de piedras en el riñón. Además, si la dieta se basa exclusivamente en licuados de vegetales tomados de forma cruda tenemos tres problemas : Carencia de fibra en dichos licuados (ya que en su elaboración se elimina la piel y la pulpa de frutas, aprovechando sólo los jugos de éstas), lo que puede conllevar un aumento del consumo de azúcar propio de la fruta, alteraciones del tránsito intestinal y una falta de saciedad por la misma inexistencia de fibra y por el simple hecho de no masticar ningún alimento Mayor riesgo de contaminación bacteriana por el hecho de consumir vegetales crudos. Bacterias como Salmonella, E. coli y Listeria pueden estar presente en vegetales crudos y, aunque su riesgo de infección es mínimo si lavamos e higienizamos los alimentos, su riesgo puede aumentar si sólo los consumimos en forma cruda y en grandes cantidades   Déficit de vitaminas y minerales derivada del bajo consumo de proteínas. Aunque en las frutas y verduras contienen muchísimas vitaminas antioxidantes (A, C, E), no podemos obtener minerales como el calcio o el hierro o vitaminas de grupo B con la única ingesta de licuados vegetales, hecho que puede conllevar problemas de desmineralización, disminución de la masa muscular, anemia, deterioro mental o contracciones musculares involuntarias entre otros. Entonces, ¿para qué sirven las dietas detox? Principalmente, podríamos decir que el hecho de llevar a cabo una dieta detox en la que abundan vegetales y frutas puede ser una forma ocasional de familiarizarnos y ayudar a incluir  el consumo de estos grupos de alimentos en nuestra dieta diaria. No obstante, esta inclusión no debería desplazar el consumo de otros grupos de alimentos que realizan funciones indispensables para nuestra salud como las proteínas (carnes, pescados, legumbres), los cereales integrales o las grasas saludables. Por otro lado, el supuesto éxito de una dieta detox puede radicar no sólo en el hecho de que se tomen muchas frutas o verduras sino en dejar de consumir alimentos poco saludables como el alcohol, la bollería o los embutidos…. aunque esta recomendación no es única y exclusiva de los métodos detox: la dieta mediterránea ya promueve estas directrices desde hace años, si bien su concepto no sea tan marketiniano. En conclusión, si te estás planteado hacer una dieta detox, piensa en su relación coste/beneficio y valora antes la posibilidad de ponerte en manos de profesional que estudie tu caso concreto y que pueda pautar una dieta saludable y, sobre todo, con sentido común.
Funciones y Cuidados de Nuestra Flora Intestinal
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Funciones y Cuidados de Nuestra Flora Intestinal

La flora o microbiota intestinal se puede considerar como un órgano que se adquiere después del nacimiento, y que contribuye de manera importante en los procesos de degradación y absorción de los nutrientes de la dieta , y también cumple funciones inmunológicas y protectoras en el organismo. ¿Qué es la microbiota intestinal? Es el nombre que recibe hoy la población de microbios que vive en nuestro intestino . Está compuesta por una gran diversidad de bacterias que cumplen múltiples funciones. Tanto su composición como sus funciones están influenciadas por factores externos como el medio ambiente y la nutrición, entre otros. En la actualidad se sabe que la microbiota intestinal involucra una gran diversidad de especies, de hecho se dice que existen más bacterias en la flora intestinal que células en el cuerpo. Más del 95% de esta microbiota está compuesta por bacterias que mantienen una relación de simbiosis con el ser humano y pueden dividirse en cuatro familias principales: Firmicutes , Bacteroidetes , Proteobacterias y Actinobacterias . La piel, la cavidad oral, el tracto vaginal y el tracto gastrointestinal son tejidos con las condiciones idóneas para permitir el crecimiento de estos microorganismos, pero es el tubo digestivo el que alberga casi el total de estas bacterias. La mayoría de ellas no son patógenas (no originan enfermedades) y son imprescindibles para que se realice una buena absorción de nutrientes, además de ejercer una importante barrera de defensa confiriendo integridad a la mucosa intestinal, favoreciendo la resistencia de la infección o proliferación de determinadas bacterias patógenas (parásitos y virus). Composición de la microbiota intestinal Sólo un tercio de la microbiota intestinal es común a la mayoría de la gente, mientras que los otros dos tercios son específicos en cada persona. Aunque cada uno de nosotros tiene una microbiota única, ésta cumple las mismas funciones fisiológicas, con un impacto directo en nuestra salud. A pesar de que estamos en contacto permanente con microorganismos en el medio ambiente, la composición de la microbiota intestinal se mantiene estable. Sin embargo, se conoce muy poco sobre los factores que contribuyen a preservar este equilibrio, estos podrían ser los factores del propio huésped (individuo), las bacterias y el uso de antibióticos. Existen diferencias tanto en la concentración como en el tipo de microorganismos que la componen a lo largo de todo el tracto gastrointestinal. La composición puede variar de manera temporal como consecuencia de una importante contaminación bacteriana en la dieta o debido a condiciones patológicas tales como infecciones gastrointestinales, uso de medicamentos como antibióticos y antiácidos o estados de inmunosupresión . ¿Qué funciones desempeña? Aunque cada uno de nosotros tiene una microbiota única, ésta cumple las mismas funciones fisiológicas que se pueden dividir en tres grandes grupos: metabólicas, protectoras e inmunológicas. Funciones metabólicas El tracto gastrointestinal es uno de los órganos, desde el punto de vista inmunológico, más activos del cuerpo humano. La mayoría de sus funciones están moduladas por la acción de la microbiota intestinal, entre las cuales la principal es la de ahorro de energía mediante la fermentación de carbohidratos como la fibra de los vegetales y los oligosacáridos. Además, gracias al proceso de fermentación, produce ácidos grasos de cadena corta que funcionan como fuente de energía para las células. La microbiota es también capaz de sintetizar algunas vitaminas como la B y la K.   Funciones protectoras e inmunológicas El efecto protector de la microbiota ante agentes patógenos se divide en dos: resistencia a la colonización y estimulación del sistema inmune. En pacientes sanos, la microbiota residente evita la colonización y/o sobrecrecimiento de patógenos. Las células epiteliales del intestino son capaces de funcionar como una barrera importante contra productos microbianos presentes en el intestino. Al mismo tiempo, permiten el paso de nutrientes, electrolitos y agua de la luz intestinal hacia el torrente sanguíneo. La microbiota estimula la función inmune. Las interacciones entre la mucosa gastrointestinal, la microbiota y el tejido del sistema linfático son fundamentales para la defensa contra la invasión de patógenos y la infección. La microbiota es también un factor importante en la fisiopatología de múltiples trastornos patológicos, incluyendo el síndrome de intestino irritable, el cáncer de colon y las enfermedades inflamatorias del intestino (Crohn y colitis ulcerosa).  ¿Qué es la disbiosis intestinal? Es el desequilibrio que se provoca en la microbiota, debido a una inadecuada alimentación, una dieta pobre en fibra, procesos inflamatorios, situaciones de estrés y, sobre todo, al uso de antibióticos de forma indiscriminada, que pueden eliminar la flora intestinal fisiológica. La alimentación tiene un papel fundamental en la composición y funcionamiento de la microbiota. Es importante llevar una dieta equilibrada y variada (rica en alimentos vegetales, alimentos fermentados…) para nutrir a los miles de microorganismos que habitan nuestro intestino, y que puedan llevar a cabo las funciones antes mencionadas. Además, añadiendo alimentos con prebióticos y probióticos también se puede mejorar la microbiota intestinal. Los probióticos son bacterias vivas y levaduras que residen en nuestro cuerpo y que, al ser administradas en cantidades adecuadas, podrían aportar un beneficio para la salud, especialmente para la del sistema digestivo. Éstos están destinados a mejorar la población de bacterias beneficiosas intestinales que se encuentran en el intestino, ya que promueven su desarrollo. Los mejores alimentos con probióticos son el kéfir, yogur natural, natto, tempeh, chucrut, miso, pan de masa madre, té Kombucha, kimchi… También se pueden encontrar como complementos alimenticios. Los prebióticos son el sustrato alimenticio de los probióticos. Son un tipo de hidrato de carbono llamado oligosacáridos (se encuentran en la composición de diversas hortalizas y frutas, y en la leche materna) que nuestro intestino no puede digerir, y que favorece el crecimiento de especies beneficiosas sobre las nocivas.
Ginecomastia, No Solo en Mujeres
Artículo especializado

Ginecomastia, No Solo en Mujeres

Es más común de lo que parece (cerca de un 3%) que algunos hombres presenten inflamación del tejido mamario. Esta se produce debido a desequilibrios hormonales en los niveles de estrógeno y progesterona, y se conoce como ginecomastia. Puede producirse en uno o ambos senos, y presentarse con sintomatología dolorosa . Tiene un gran componente psicológico, pues muchos hombres aseguran no querer mostrar el torso desnudo en la playa, gimnasio... Para solucionarlo, contamos con soluciones médicas y quirúrgicas. ¿Cuáles son los signos y síntomas? El paciente se presentará con el tejido glandular inflamado, sensible al tacto, con dolor o secreción en uno o ambos senos. Clínicamente, se manifestará de acuerdo a la etapa de crecimiento por la que el hombre atraviese: En los lactantes, desaparece a las 2 o 3 semanas del nacimiento. Se produce por la influencia hormonal mamaria. Durante la pubertad, se produce por cambios hormonales, desapareciendo a los 6 meses o al año desde la aparición de la patología. En el hombre adulto, alcanza su pico entre los 50 y 69 años, y se van afectados uno de cada cuatro, y generalmente optan por la cirugía para resolverlo . Es fundamental para esta elección el componente psicológico que presentan, debido a las asimetrías que generalmente se presentan cuando la ginecomastia afecta a un solo seno. Se presenta con más frecuencia en la adolescencia o edad avanzada , y predispone a su aparición el uso de esteroides anabólicos (en hombres que quieran aumentar la masa muscular a expensa de estas drogas comerciales); enfermedad de Klinefelter; enfermedades renales, hepáticas o tiroideas; consumo de drogas como heroína, metanfetaminas y marihuana; consumo de alcohol; y medicación como diazepam. ¿Cómo se diagnostica? El examen físico incluye revisión de genitales, tórax, abdomen y pelvis , con preguntas acerca de sus antecedentes personales y familiares; y se pueden realizar análisis de sangre con perfil hormonal y mamografías para descartar cáncer de mama. En última instancia, se podrán realizar TAC, resonancia magnética (RMN) y biopsia del tejido. ¿Cuál es el tratamiento? El tratamiento podrá ser médico o quirúrgico, y deberá ser llevado a cabo por un especialista. El tratamiento médico implica regularizar el nivel hormonal corporal. Debe ser controlado por un médico endocrinólogo. En cuanto a la cirugía, existen dos opciones a realizar: Liposucción , donde se realiza la lipoaspiración de la grasa; por ejemplo, mediante liposucción laser, que extrae la grasa y genera retracción de la piel sobrante. Mastectomía , donde se reseca la glándula mamaria, y puede combinarse con liposucción. En mi experiencia personal, varios pacientes masculinos, de entre 50 y 60 años, me han planteado la posibilidad quirúrgica para resolver de manera definitiva la afección, debido a lo intimidados que se sentían mostrándose en la playa con torso desnudo, a pesar de no tener un grado importante de ginecomastia.  El componente psicológico tiene un gran pesar en esta afección, y es prioritario resolverla para evitar complicaciones mayores para el paciente a futuro. Recuperación La recuperación es relativamente rápida : el paciente debe llevar una faja durante al menos 15 días, y puede retomar las actividades diarias a las 48 horas de realizado el procedimiento. Se aconseja no hacer grandes esfuerzos durante la primera semana tras la operación, y es preferente realizar el procedimiento en épocas invernales. Las principales complicaciones son el hematoma y la inflamación de la zona. No deben realizarse ejercicios aeróbicos ni levantamientos de pesas hasta pasados los dos meses de la cirugía. Ginecomastia en la mujer En casos excepcionales, en las mujeres puede aparecer ginecomastia en una mama, o en un tejido mamario, como un todo. Implica factores hormonales, aunque es muy raro que aparezca. Ante cualquier cambio o duda, debe consultarse a un ginecólogo especialista para descartar otras afecciones de mayor frecuencia, como son los fibroadenomas, o la fibrodisplasia glandular mamaria y, en menor medida, el cáncer de mama.
Gases: Consejos para Evitarlos
Artículo especializado

Gases: Consejos para Evitarlos

¿Alguna vez has tenido problemas para ajustarte el cinturón a pesar de no haberte excedido en la dieta? ¿Todo abdomen distendido es por acúmulo de gases? ¿Está relacionado con alguna enfermedad? Antes de nada, vamos a explicar por qué se producen los gases y después daremos consejos y pautas para prevenir y aliviar. El meteorismo (también llamado flatulencias, gases…) es un p roceso provocado por un acúmulo excesivo de gas intestina l. Conduce a una distensión o abombamiento abdominal con sensación de tensión en la pared que puede llegar a provocar dolor. Este exceso de aire intestinal puede provenir de la ingesta, de la fermentación o metabolismo de los alimentos en el trayecto colónico o de la disminución de su eliminación fisiológica. Cuando el cúmulo es importante se hace necesaria su expulsión en forma de eructos o ventosidades para aliviar las molestias que ocasiona. Es una situación que provoca gran incomodidad o malestar. Es muy prevalente en nuestro medio a pesar de no ser nocivo para la salud. ¿Hay enfermedades que predisponen al acúmulo de gases intestinales?   Existen muchas entidades médicas asociadas al meteorismo. Tenemos que decir que en la mayoría de ellas destaca la aerofagia (tragar aire en exceso) como principal causa. Podríamos mencionar las siguientes enfermedades típicamente asociadas: Enfermedades relacionadas con la malabsorción intestinal : enfermedad celíaca e intolerancia alimentaria a la lactosa o a la fructosa. Trastornos funcionales (por alteración de la motilidad intestinal) como el síndrome del intestino irritable o el megacolon Trastornos digestivos: obesidad, diverticulitis, estreñimiento, diarrea, sobrecrecimiento bacteriano o alteraciones en la flora bacteriana del colon (por ejemplo, tras la ingesta de antibióticos por un cuadro infeccioso), parasitosis… ¿Cuáles son los síntomas típicos del meteorismo? Se caracteriza por la distensión o abombamiento abdominal (que identificaremos fácilmente por provocar aumento del perímetro abdominal habitual), los ruidos intestinales aumentados, los eructos y las ventosidades. ¿Cómo se llega al diagnóstico? Los síntomas son muy característicos. La función del médico es descartar posibles síntomas de alarma que pudieran hacernos pensar en otras patologías. La exploración abdominal muestra una distensión abdominal con un claro timpanismo o acúmulo de aire al percutir la pared abdominal. A la auscultación encontraremos unos ruidos abdominales aumentados (como cuando tenemos apetito). ¿Qué tratamiento debemos hacer por nuestra parte? Básicamente debemos intentar reducir los gases ingeridos y para ello debemos tener conocimiento de los alimentos más ricos en gases (llamados alimentos flatulentos) para intentar evitarlos. Así mismo debemos tener presentes unos hábitos de conducta durante la ingesta. Al disminuir la cantidad de aire que ingerimos conseguiremos disminuir el aire acumulado. ¿Qué alimentos debo evitar si noto meteorismo? Mencionamos aquellos alimentos que más se asocian al acúmulo de gas. No quiere decir que estén prohibidos, pero deberías tenerlos en cuenta, si es tu caso. Legumbres: habas, alubias, garbanzos, lentejas y guisantes. Verduras: col, coliflor, coles de Bruselas, repollo, alcachofas, nabos, espinacas, acelgas, lechuga, espárragos, pepino, pimiento. Evita la menestra o el panaché de verduras. Hortalizas : cebolla cruda, patatas, rábanos. Cereales: cereales integrales, arroz, pan y harinas integrales. No comas más de 150 gramos de pan al día ni más de dos platos de pasta a la semana. Frutas: pasas, albaricoque, plátano y ciruela. Otros: chocolate, bebidas gaseosas, refrescos de cola, cerveza, vino tinto. ¿Cuáles son las modificaciones del hábito alimentario a tener en cuenta? No tomes más de un vaso de leche al día y disminuye el consumo de yogurt y quesos frescos. Evita el azúcar. Toma preferentemente frutas maduras y peladas : melocotón, albaricoque, piña, manzana, pera, melón, sandía, kiwi, etc. Evite pasas, albaricoque, plátanos y ciruelas. Limita el uso de tomate, apio y zanahoria en las ensaladas. El tomate tómalo preferentemente pelado. ¿No sería más fácil saber lo que puedo tomar? Si te va a servir de ayuda, te indicamos los alimentos que menos flatulencia provocan y, por tanto, los que mejor se toleran: Carnes (vaca, ternera, pollo, pavo, cordero lechal) y pescados (blancos y azules). Cocina con poca grasa. Evita fritos o rebozados. Huevos escalfados , pasados por agua, duros o en tortilla francesa. Toma todos los zumos de frutas naturales y sin gas que te apetezcan. Condimenta preferentemente con aceite de oliva o con soja. Aparte del control de los alimentos, ¿puedo tener en cuenta otras acciones? Bebe poca cantidad de líquido durante las comidas (agua, vino, zumos), sin gas y sin utilizar porrón, bota, botijo o paja para aspirar. Ello quiere decir que entre las comidas debemos compensarlo bebiendo mucha agua. Come lentamente , masticando y ensalivando bien los alimentos. Procura no hablar demasiado cuando tengas alimentos en la boca. Evita hacer ruidos deglutorios al beber. Evita chupar caramelos y mascar chicle . Potencian la ingesta de aire. No fumes , practica ejercicio físico y disminuye tu estado de estrés. Puede ocurrir que, a pesar de ser cuidadosos con la ingesta, tu intestino siga acumulando aire.  En ese caso debo aconsejarte que acudas a visita médica. Existen fármacos que evitan el acúmulo de aire o facilitan su expulsión. No es lo más deseable, pero en momentos de acúmulo excesivo pueden aliviarte tus síntomas. Cuando las molestias son muy persistentes y rebeldes a todo tipo de tratamiento debes acudir al digestólogo. El especialista suele solicitar pruebas de intolerancia, análisis de sangre, cultivo de heces o pruebas de imagen para descartar un problema subsidiario que precisaría un tratamiento específico. Como es evidente, cuando detectamos que el meteorismo es secundario a una enfermedad concreta (por ejemplo, a una intolerancia al gluten) deberemos centrarnos en el tratamiento específico de esa enfermedad de base. Teniendo en cuenta esta pincelada estoy segura de que mejorarán tus síntomas. En breve te habituarás a comer los alimentos más flatulentos y evidenciarás mejoría de tus síntomas. En cuanto notes que el cinturón no te molesta es que tu meteorismo ha mejorado.
La mejor Dieta en la Menopausia
Artículo especializado

La mejor Dieta en la Menopausia

Con la llegada de la menopausia, cada mujer presenta distintos síntomas y vive esta etapa de forma diferente. En cualquier caso, podemos pasarla de la mejor manera si seguimos una serie de pautas que facilitarán, en el caso de que resulte complicada, convertirla en una etapa más llevadera . Sobre la menopausia… La menopausia se define como desaparición definitiva de la menstruación, después de 12 meses sin sangrado (amenorrea) y sin causa patológica. Cuando hablamos de menopausia, en términos médicos, hacemos mención a la última menstruación. Sin embargo, se suele confundir con el climaterio, que hace referencia a la fase o etapa de la vida en la mujer en que disminuye la función ovárica provocando un descenso de los niveles de hormonas sexuales (estrógenos y progesterona) y, como consecuencia, la aparición de una serie de síntomas. El climaterio suele durar como promedio entre 10-15 años y engloba distintas fases, teniendo como referencia la última menstruación o menopausia: Premenopausia (periodo que abarca los años previos a la menopausia, entre dos y siete aproximadamente). Postmenopausia (periodo que sigue a la menopausia y dura aproximadamente 10-15 años hasta llegar a la vejez). Perimenopausia (periodo delimitado a los dos años previos y dos años posteriores a la menopausia). Síntomas de la menopausia Los síntomas propios de la menopausia empiezan a aparecer con el descenso hormonal . El grado o molestia de cada uno de los síntomas puede ser vivido y descrito de distinta forma en cada mujer. Entre todos ellos destacan: la aparición de sofocos, los cambios en el estado anímico, el insomnio, la falta de energía, la afectación de la memoria y concentración, y el aumento de peso inducido por una disminución del gasto energético en reposo. Con la menopausia se produce una pérdida de la masa muscular y una redistribución de la grasa corporal, acumulándose mayoritariamente en el abdomen, siendo un factor de riesgo cardiovascular que favorece la hipertensión. El descenso estrogénico también facilita la retención de líquidos y alteraciones en la regulación o homeostasis del calcio, produciendo una pérdida de masa ósea o descalcificación, que lleva asociada un aumento del riesgo de osteoporosis. La dieta como aliado para prevenir problemas derivados de la menopausia En esta etapa, seguir unas recomendaciones dietéticas puede ser de ayuda para prevenir problemas derivados de la menopausia, además de conocer qué alimentos son los más recomendados y desaconsejados en cada situación. Para reducir factores de riesgo cardiovascular Evita el exceso de grasas saturadas (carnes grasas, charcutería, quesos grasos, yogur enriquecido con nata, productos precocinados y bollería industrial). Si se combina con ejercicio físico ayudará a frenar la acumulación de grasa, sobre todo abdominal. Aumenta el consumo de pescado y disminuye el de carne. Consume un máximo de cuatro huevos a la semana y no más de una yema diaria. Introduce alimentos integrales en tu alimentación diaria (fruta entera, verdura, cereales integrales, legumbres, arroz integral, pasta integral). Come a diario verduras u hortalizas (como plato principal o acompañamiento). Se recomienda consumir tres piezas de fruta al día y dos raciones de verduras y hortalizas , siendo preferiblemente una ración en crudo (hortalizas o ensaladas). Limita la ingesta de azúcar, sal y bebidas alcohólicas. Disminuir el riesgo de osteoporosis Se recomienda consumir un mínimo de dos raciones de productos lácteos al día por su aporte de calcio. Una ración de lácteos equivale a: un vaso de leche desnatada o semidesnatada (si tomas bebida vegetal debe ser enriquecida en calcio para poder llegar a las necesidades diarias) o dos yogures naturales o bien 80 g queso fresco 0%. Otras fuentes de calcio: los frutos secos (almendras, nueces, avellanas etc.) y las legumbres (soja, judía blanca, garbanzos, guisantes…) son también buenas fuentes. Si se tiene sobrepeso u obesidad, estos alimentos se deberán consumir en cantidades o raciones más controladas. Otras fuentes : semillas de sésamo y pipas de girasol, y pescados cuya espina también se come (especies pequeñas o enlatadas como sardinas, anchoas…) pues se acumula en los esqueletos de los animales. También destacan las almejas, berberechos y gambas, así como las verduras de hoja verde (espinacas, col rizada, berro, brócoli...). Se recomienda comer alimentos ricos en vitamina D , ya que esta vitamina liposoluble ayuda a fijar el calcio en los huesos. La vitamina D se encuentra en la fracción grasa de ciertos alimentos como en los pescados (pescado azul), caviar, cereales para el desayuno enriquecidos, yogur y huevo. La vitamina D también la sintetiza el organismo a través de los rayos ultravioletas del sol, por ello realizar actividad física de forma regular al aire libre, preferiblemente un ejercicio de impacto (andar, subir escaleras, correr...), además de favorecer la pérdida de peso, le ayudará a absorber mejor el calcio de la dieta porque su piel sintetizará vitamina D. El alcohol y el tabaco disminuyen la densidad mineral ósea y aumentan el riesgo de padecer osteoporosis. Para conciliar el sueño Deja transcurrir un tiempo entre la cena y la hora de acostarse. El margen recomendable es el que precisa el organismo para la digestión, entre hora y media y dos horas. Además, acostarse inmediatamente después de cenar facilita la subida del contenido ácido del estómago al esófago provocando reflujo, ardor, náuseas y ganas de vomitar. Este malestar no deja dormir bien o interrumpe el sueño a media noche. Evita comidas abundantes o especiadas : los principios activos que contienen las especias aumentan la temperatura corporal, por lo que cuesta más dormir. Las cenas abundantes y grasas (embutidos, quesos, salsas o frituras) causan una mayor secreción de ácido clorhídrico, lo que produce acidez de estómago , que será mayor si la cena se acompaña de alcohol y café. Consume infusiones relajantes entre las que se encuentran: tila, pasiflora, azahar, melisa, te sin teína. Evita alimentos diuréticos por la noche (espárragos, endibias, apio, cebolla, sandía, melón...) El triptófano es un aminoácido esencial (componente básico de las proteínas) necesario para la formación de melatonina y serotonina. Ambos neurotransmisores participan en el ciclo del sueño. En la dieta, el triptófano se encuentra en alimentos tan variados como: la leche, el plátano, la carne o el pescado. Una alternativa saludable es consumir un vaso de leche caliente antes de acostarse. Evitar la retención de líquidos Aumenta la cantidad de líquidos en forma de agua, caldo o infusión hasta llegar a un mínimo de 1,5 litros al día. Esta ingesta es necesaria para eliminar el exceso de líquidos acumulado y mejorar la circulación de la sangre. Las frutas más diuréticas son: la piña, la pera, el níspero, el melón, la sandía, el melocotón, la manzana, la naranja y la fresa. Las verduras más diuréticas son la cebolla, el apio, los espárragos, la alcachofa y el calabacín. Descansa con los pies en alto . Ponerse un cojín debajo del colchón a la altura de los pies favorece el retorno venoso y activa la circulación. En el momento de la ducha, realiza movimientos circulatorios con el agua fría, desde los pies a la cintura.
La importancia de una Alimentación Preventiva
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La importancia de una Alimentación Preventiva

En términos de salud, la prevención es fundamental y, se mire por donde se mire, resulta muy beneficioso actuar de forma preventiva, para disminuir de esta forma el riesgo de sufrir determinados problemas de salud. Desde el punto de vista de la nutrición, estamos viendo como cada vez más estudios científicos corroboran la relación entre ciertos alimentos (y especialmente ciertas formas de alimentación) y algunos tipos de cáncer, problemas cardiovasculares y diabetes tipo 2. Cáncer Aunque la genética influye en el riesgo de padecer cáncer, se sabe que son los factores no hereditarios los que más determinan su aparición, según afirma la Sociedad Americana contra el Cáncer. Las múltiples asociaciones y sociedades científicas de estudio del cáncer concluyen en los mismos principios para evitar el cáncer, que fundamentalmente se basan en buenos hábitos de alimentación y ejercicio, y en evitar la exposición a factores que predisponen a su desarrollo. La Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer, que forma parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha establecido el Código Europeo Contra el Cáncer que, entre otras, nos da las siguientes pautas: No fumar ni consumir ningún tipo de tabaco, y evitar el humo de tabaco tanto en el hogar como en el trabajo. Mantener un peso saludable . Hacer ejercicio a diario y limitar el tiempo que se pasa sentado. Realizar una alimentación saludable : Consumiendo gran cantidad de cereales integrales, legumbres, frutas y verduras. Limitando los alimentos hipercalóricos (ricos en azúcar o grasa) y evitando las bebidas azucaradas. Evitando la carne procesada y limitando el consumo de carne roja y los alimentos con mucha sal. Limitar el consumo de alcohol , aunque lo mejor para la prevención del cáncer es evitar del todo las bebidas alcohólicas. Por tanto, evitar el tabaco, mantener un peso saludable y un nivel de actividad física adecuada a lo largo de la vida y llevar una alimentación equilibrada se consideran factores importantes para reducir el riesgo de desarrollar cáncer durante la vida de una persona. Además, estas mismas conductas también se relacionan con un menor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares y diabetes. Diabetes Los casos de diabetes tipo 2 van en aumento, y no sólo en adultos. Mientras que la diabetes tipo 2 se consideraba una enfermedad muy rara en la infancia hasta hace pocos años, actualmente los casos no paran de crecer paralelamente a los de obesidad, puesto que es uno de los riesgos asociados. La gran mayoría de los casos de obesidad se asocian con un exceso en la ingesta calórica y una insuficiente actividad física, especialmente en los niños. Este incremento de peso produce a corto y largo plazo una mayor resistencia a la insulina y una hiperinsulinemia o, lo que es lo mismo, una mayor secreción de insulina para compensar dicha resistencia. Con todo ello, estamos contribuyendo al desarrollo de la diabetes tipo 2 . Se sabe que el riesgo de desarrollar obesidad, resistencia a la insulina y, en consecuencia, diabetes, está influido por la cantidad y el tipo de grasa que se ingiere con la dieta. Se ha relacionado una mayor resistencia a la insulina con un consumo elevado de grasas de origen animal . También se observa esta alteración cuando el consumo de grasas representa más del 40% de la energía total ingerida. Los ácidos grasos monoinsalturados son el tipo de grasa más recomendable para contrarrestar la disminución de grasas saturadas. Sobre los alimentos ricos en hidratos de carbono, debemos destacar la importancia de escoger variedades integrales que, al incorporar fibra, van a ocasionar menor respuesta insulínica. Con todo ello, debemos tener en cuenta que, desde el punto de vista de prevención, es fundamental mantener un estilo de vida activo , realizar ejercicio físico si puede ser, a diario, y una ingesta calórica ajustada a nuestras necesidades, de manera que se evite un exceso de grasas saturadas e hidratos de carbono simples, especialmente en forma de azúcares añadidos. Gripe y resfriados Cada invierno surge de nuevo la duda: ¿podemos hacer algo para evitar los resfriados, gripe u otros virus típicos de las estaciones frías? Aunque nos pese, no existe ningún alimento en concreto que, tomado en una determinada dosis o de una determinada forma, consiga aumentar las defensas de nuestro organismo. Bueno, sí que hay uno, la leche materna, así que siempre que se pueda es interesante optar por la lactancia materna. Para los que ya somos mayorcitos, la noticia positiva es que existen hábitos que sí tienen relación con la inmunidad, se trata de velar por la seguridad alimentaria de nuestra dieta y por la higiene personal y evitar el sedentarismo, el alcoholismo, el tabaquismo y el estrés, dormir suficiente, mantener un peso adecuado y llevar una alimentación saludable. Así pues, no nos basamos en ningún alimento en concreto, sino en la alimentación en general. La EFSA (European Food Safety Authority) reconoce que algunas vitaminas (A, B 6 , B 12 , C y D) y minerales (cobre, folato, hierro, selenio, zinc) intervienen en el funcionamiento del sistema inmune. Ello se traduce en que mantener niveles adecuados de estos micronutrientes sí se puede atribuir al buen funcionamiento del sistema inmunitario. De lo contrario, un exceso de estas vitaminas y minerales podría tener efectos perjudiciales.   Una de las vitaminas que está más en boca en cuanto a reducir resfriados es la vitamina C. Sin embargo, no existen evidencias sobre los efectos que pueda tener en cuanto a la prevención del resfriado común . Sí se han visto resultados positivos en personas expuestas a esfuerzo físico intenso durante un corto periodo de tiempo. Cardiovascular La alimentación es en gran medida la responsable de los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre. Los nutrientes que ingerimos a través de la dieta van a influir sobre las grasas en nuestro organismo, lo que repercute en las enfermedades cardiovasculares. En este sentido, debemos tener en cuenta que la ingesta de ácidos grasos saturados se relaciona con un incremento del colesterol total y los triglicéridos. Los ácidos grasos saturados que presentan mayor incidencia en los niveles de grasas en sangre son el palmítico y el mirístico, presentes en el aceite de palma y coco, grasas lácteas y algunas carnes. El consumo de ácidos grasos monoinsaturados se relaciona con una disminución en los niveles de colesterol LDL, es posible que incremente o mantenga igual los niveles de HDL y parecen no influir sobre los niveles de triglicéridos. En cuanto a los ácidos grasos poliinsaturados, influyen disminuyendo los niveles de colesterol o triglicéridos o, en el caso del omega-3, no se considera que influya sobre el colesterol total ni el LDL. Los ácidos grasos trans o grasas hidrogenadas se relacionan con un incremento del colesterol LDL y, en consecuencia, con el colesterol total. Respecto a la ingesta de colesterol se considera que influye poco sobre los valores de colesterol sanguíneo , su efecto es menos relevante que el de los ácidos grasos saturados, por lo que a nivel preventivo se considera mucho más relevante la reducción de la grasa saturada que la de colesterol.   Por otra parte, la ingesta de fibra soluble y fitoesteroles tiene efectos positivos, contribuyendo a disminuir el colesterol LDL y con ello el colesterol total, mientras que los hidratos de carbono simples y el alcohol se relacionan un incremento de los triglicéridos en sangre . En conclusión… Con todo ello, podemos concluir que se considera adecuado seguir una alimentación saludable que nos proporcione los nutrientes necesarios para mantener un peso adecuado , siendo rica en verduras, hortalizas y frutas, con presencia de otros alimentos vegetales como por ejemplo legumbres, cereales integrales y frutos secos, limitando el consumo de carnes rojas, derivados cárnicos y productos procesados con alto contenido en grasas saturadas y/o azúcares y/o sodio y evitando el consumo de alcohol.  
Cómo Evitar la Osteoporosis con el Paso de los Años
Artículo especializado

Cómo Evitar la Osteoporosis con el Paso de los Años

Es una de las llamadas enfermedades silenciosas, pues no da síntomas hasta que debuta con una fractura. Por eso es una enfermedad posiblemente infradiagnosticada. Pero la osteoporosis es una enfermedad que conviene conocer para detectarla y poderla controlar pues afecta al hueso de forma sistémica y progresiva y se caracteriza por una disminución de la masa ósea que ocasiona una mayor fragilidad y un mayor riesgo de fracturas. Causas de la osteoporosis Es más frecuente en mujeres después de la menopausia (por la disminución de estrógenos), sobre todo si ésta ha sido precoz (antes de los 40 años), y en ancianos. Ocasiona el 80% de las fracturas en mujeres menopáusicas de más de 50 años (en varones es menos frecuente pero su riesgo de mortalidad es el doble que en mujeres). El descenso de la densidad ósea es un proceso fisiológico desencadenado a partir de los 40 años. Existen factores favorecedores de la osteoporosis: Edad superior a 65 años Antecedentes personales o familiares de fracturas óseas en huesos diana Ingesta excesiva de alcohol, cafeína o tabaco Consumo insuficiente de alimentos con calcio y vitamina D. Bajo peso Sedentarismo e inmovilización prolongada Tratamientos crónicos con corticoides, anticonvulsivantes, anticoagulantes, algunos antidiabéticos o antidepresivos... ¿Cómo afecta la osteoporosis? La posibilidad de desarrollar una fractura en un hueso con osteoporosis es infinitamente superior. Son muy frecuentes las fracturas espontáneas (sin traumatismo desencadenante). Las áreas anatómicas mayormente afectadas por osteoporosis son: cadera, vértebras, muñeca, hombro, pelvis, costillas y tobillo . Por ello debe realizarse una búsqueda activa de posibles fracturas en pacientes con un dolor espontáneo o en ancianos con pérdida de altura de más de 2 cm en un año (debe sospecharse una fractura vertebral). Diagnóstico de la osteoporosis Es una enfermedad posiblemente infradiagnosticada, dado que no suele generar síntomas hasta el momento de debutar con una fractura. En muchas ocasiones, la osteoporosis es sospechada al realizar una radiografía convencional , caracterizándose por una disminución de densidad ósea (en la radiografía aparece un hueso más blanco y transparente, con mayor porosidad).   La sospecha diagnóstica debe confirmarse mediante una densitometría (DXA o DEXA en inglés) que cuantifica la densidad mineral ósea en algunos huesos diana. Los datos obtenidos con esta máquina son convertidos en dos valores estadísticos: T y Z. El estadístico T mide la cantidad de hueso del individuo comparando con la población normal y estima el riesgo de sufrir una fractura en la persona estudiada. El valor estadístico Z mide la cantidad de hueso que tiene el individuo, en comparación con otras personas de su misma edad. Este dato indica que existe la necesidad de realizar más exámenes médicos e iniciar un tratamiento específico. Otros procedimientos implicados en el estudio de una osteoporosis son una analítica general que incluye la determinación de niveles de calcio y vitamina D. El TAC (tomografía computarizada) o la RMN (resonancia magnética) no se incluyen dentro del protocolo de estudio. ¿Está indicado el estudio de despistaje de una osteoporosis? En el momento actual no existe acuerdo en cuanto al momento de iniciar el cribado de osteoporosis en la población general, aunque existe consenso en que no estaría indicado en adultos menores de 50 años, a menos que existan factores de alto riesgo como uso de glucorticoides, menopausia precoz o antecedente de fractura por fragilidad ósea. Tratamiento de la osteoporosis El abordaje terapéutico se realiza en función del riesgo de fractura. Si el riesgo es bajo son suficientes las medidas higiénicas y de prevención de caídas, manteniendo una ingesta adecuada de calcio y vitamina D.  En caso de riesgo moderado-alto de fractura se debe valorar el inicio de tratamiento farmacológico. Como herramientas terapéuticas debemos hacer énfasis en los siguientes aspectos: Medidas higiénico-dietéticas: Una ingesta adecuada de calcio (1.000-1.200 mg/día) en adultos y ancianos disminuye el riesgo de fractura. La leche y los productos lácteos (queso, yogur y derivados) son las mejores fuentes de calcio. También son ricos en calcio los cereales, las verduras, los frutos secos o el pescado (el boquerón con espina supone un excelente aporte de calcio). Algunos ejemplos de aporte diario de calcio recomendado serían: 2 vasos de leche, 1 yogur, 50 g de queso, 1 plato de legumbres o acelgas o un puñado frutos secos. A pesar de los comentarios difundidos ni el té ni el café tienen efecto negativo sobre la densidad ósea a menos que exista un consumo excesivo. En lo que se referente a la vitamina D , ésta se encuentra en alimentos como los pescados grasos (arenque, salmón, caballa…), aceite de pescado, la yema de huevo o el queso.  Por otro lado, también podemos obtener la cantidad diaria recomendada exponiéndonos 15 minutos al sol (bastaría en rostro y manos). Cuando la piel es expuesta a la radiación ultravioleta B proveniente del sol se sintetiza vitamina D3 a partir de un derivado del colesterol. Recordemos que la vitamina D es la encargada de regular el paso de calcio al interior del hueso, haciéndolo más resistente y disminuyendo el riesgo de fracturas. Sin embargo, no está indicado un aporte externo de vitamina D cuando el nivel sanguíneo está dentro de la normalidad. Realizar ejercicio físico de forma regular es importante: caminar, subir y bajar escaleras, nadar, gimnasia de mantenimiento, danza. En caso de huesos osteoporóticos los ejercicios deben ser supervisado debiéndose evitar los ejercicios que impliquen saltos o movimientos que podrían causar una fractura vertebral. Asimismo, es importante abandonar el hábito tabáquico y moderar el consumo de bebidas alcohólicas, té y café . El tratamiento farmacológico Este se contempla en casos de osteoporosis de intensidad moderada-grave. Destacan los bifosfonatos , cuya principal indicación recae en mujeres postmenopáusicas. Sin embargo, como el resto de fármacos, no están exentos de efectos secundarios. Otras alternativas pueden ser los suplementos con isoflavonas de soja que han demostrado un incremento significativo en la densidad ósea pero no en la prevención de fracturas. Dado que no existe un tratamiento específico para la osteoporosis es muy importante su prevención asegurándonos una ingesta adecuada de calcio a diario, una correcta síntesis de vitamina D mediante una exposición solar de 15 minutos al día y un hábito deportivo frecuente evitando el sedentarismo.  
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Enfermedad de Addison
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Enfermedad de Addison

¿Qué es la enfermedad de Addison ? La enfermedad de Addison es un trastorno que sucede cuando no se produce suficiente cantidad de hormonas en las glándulas suprarrenales . Suele haber un déficit de hormona cortisol y de aldosterona. Tipos de insuficiencia suprarrenal Existen algunas tipologías de este trastorno, que se pueden diferenciar en: Insuficiencia Suprarrenal Primaria o Enfermedad de Addison: cuando se lesiona la corteza y no produce suficientes hormonas adrenocorticales. Suele ser una enfermedad autoinmune. Insuficiencia Suprarrenal Secundaria: es la falta de producción de hormonas adrenocorticotrópica de la hipófisis. A veces se pone de manifiesto cuando se deja de tomar de repente un tratamiento a base de corticoesteroides. Insuficiencia Suprarrenal Aguda o Crisis de Addison: la diferencia con la enfermedad de Addison radica en que los síntomas aparecen de forma repentina a consecuencia de una tensión física provocada por una enfermedad, lesión o infección, y puede llegar a provocar la muerte si no se trata a tiempo. Causas de la enfermedad de Addison La enfermedad de Addison es causada por una lesión en la corteza de las glándulas suprarrenales, ya sea originada por una enfermedad autoinmunitaria, un tumor, una infección o una hemorragia . Síntomas de la enfermedad de Addison Los síntomas de esta enfermedad se suelen desarrollar progresivamente, entre ellos destacan: Disminución del apetito y pérdida de peso Fatiga extrema Náuseas, vómitos y diarreas Hiperpigmentación u oscurecimiento de la piel Presión arterial baja Ganas de consumir sal Hipoglucemia Dolor de abdomen y muscular Irritabilidad y depresión Caída del vello Pérdida de deseo sexual Deshidratación Fiebre baja Tratamiento de la enfermedad de Addison El tratamiento para los pacientes sintomáticos consiste en la toma de medicamentos orales de por vida, para el reemplazo de corticosteroides y mineralocorticoides para controlar los síntomas, corrigiendo los niveles de hormonas. Si se entra en crisis suprarrenal, se debe inyectar hidrocortisona inmediatamente . Y, se suele necesitar tratamiento también para la baja presión arterial. Se pautan, además, algunas recomendaciones, como aumentar el consumo de sal en la dieta, especialmente cuando se realice deporte o ejercicio intenso, en verano, si se padece diarrea, vómitos o algún trastorno gastrointestinal. A menudo, el médico puede corregir la dosis del tratamiento según si el paciente se encuentra afectado por alguna enfermedad menor, infección, cirugía, parto, etc. El médico debe enseñar al paciente a auto-inyectarse corticosteroides, por si fuera necesario en situaciones de estrés. Es recomendable llevar siempre encima una pulsera identificativa de alerta médica y un kit de inyección. Es recomendable, también, realizar meditación para aprender técnicas de reducción del estrés y evitar una crisis de Addison . Pruebas complementarias de la enfermedad de Addison Algunas de las pruebas complementarias que se pueden realizar incluyen: Análisis de sangre, para detectar los niveles de hormonales y electrolitos. Análisis de orina, para determinar la excreción de la hormona cortisol. Pruebas por imágenes como radiografía abdominal o tomografía computarizada de abdomen para determinar el tamaño de la glándula. Prueba de estimulación de ACTH (hormona adenocorticotropa), para medir el nivel de cortisol antes y después de la inyección de la hormona. Prueba de hipoglucemia inducida por insulina, en caso de existir sospecha de ser un trastorno de la hipófisis. Factores desencadenantes de la enfermedad de Addison Se desconoce el verdadero desencadenante de esta enfermedad. Puede producirse por una destrucción de las glándulas suprarrenales debido a un cáncer u otra enfermedad , por el uso de algunos esteroides o medicamentos antifúngicos, o por una reacción autoinmune, entre otros. Factores de riesgo de la enfermedad de Addison Son factores de riesgo el estrés físico o padecer otra enfermedad como, por ejemplo, una infección, un traumatismo, una deshidratación, una situación emocional, etc . Complicaciones de la enfermedad de Addison Algunas complicaciones de la enfermedad de Addison pueden ser: Diabetes Anemia perniciosa Tiroiditis crónica Hipofunción ovárica o insuficiencia testicular Hipertiroidismo Y, si no se trata adecuadamente, puede producirse un shock hipotensivo, una insuficiencia respiratoria e, incluso, la muerte del paciente. Prevención de la enfermedad de Addison No hay forma de prevenir la enfermedad de Addison. No obstante, se recomienda realizar revisiones periódicas y, resulta conveniente prever situaciones que aumenten el estrés (como cirugías, lesiones, etc.) para intervenir de forma rápida, portar siempre un kit de inyección, y llevar una pulsera o cualquier identificación médica para poder recibir un tratamiento de emergencia en caso de necesitarlo. Especialidades a las que pertenece La especialidad médica a la que pertenece es la endocrinología, esta se encarga de estudiar el sistema endocrino y las enfermedades derivadas de un mal funcionamiento del mismo. Preguntas frecuentes ¿Qué órganos afecta la enfermedad de Addison? La enfermedad de Addison afecta a las glándulas suprarrenales, estos órganos pequeños se sitúan encima de los riñones y están formados por una corteza externa y la médula interna. Se encargan de secretar hormonas y, cuando no producen suficientes, sucede este trastorno denominado enfermedad de Addison. ¿Cómo se mide el cortisol? El nivel de la hormona esteroidea cortisol (producida por la glándula suprarrenal) se mide a través de un análisis de sangre, también se puede hacer mediante un análisis de orina o de saliva. Los resultados de laboratorio pueden variar, pero normalmente, unos valores normales de cortisol en adultos a las 8 am, sobre una muestra de sangre, suelen ser de 5 a 25 microgramos por decilitro o 140 a 690 nanomoles por litros. Un valor por encima de lo normal puede indicar alguna enfermedad como enfermedad de Cushing o tumor, y unos valores por debajo, enfermedad de Addison o hipopituitarismo, entre otras. ¿Qué es la aldosterona y para qué sirve? La aldosterona es una hormona esteroidea y mineralocorticoide, producida por las glándulas suprarrenales, sirve para regular el metabolismo de los electrolitos, aumentando la presión en sangre, manteniendo sodio en el cuerpo y liberando potasio. La enfermedad de Addison suele generar una disminución de aldosterona. ¿Qué hacen las glándulas suprarrenales? La función principal de las glándulas suprarrenales es regular diferentes componentes del metabolismo y producir hormonas que son imprescindibles para la vida, como el cortisol o las hormonas sexuales. ¿Qué es la insuficiencia adrenal? Una insuficiencia adrenal es un trastorno endocrino y hormonal causado por una producción insuficiente de hormonas suprarrenales, como cortisol o aldosterona.
Hipotiroidismo en el Embarazo
Enfermedad

Hipotiroidismo en el Embarazo

¿Qué es el hipotiroidismo en el embarazo? El hipotiroidismo en el embarazo es el descenso de la hormona tiroidea , que se produce por la alteración de la producción de la misma en el tiroides durante el embarazo. Esta situación puede favorecer los abortos, así como la eclampsia (hipertensión arterial en el embarazo), y puede producir en casos de hipotiroidismo severo, alteraciones en el desarrollo cerebral del niño. Obliga a que el control durante el embarazo sea más estricto, sobre todo en las mujeres cuyo hipotiroidismo fuera conocido previamente, ya que la demanda de hormona tiroidea es más alta durante la gestación. Tipos de hipotiroidismo en el embarazo Los tipos de hipotiroidismo no son diferentes en el embarazo que en las pacientes que no están embarazadas: Hipotiroidismo primario: es la causa más frecuente de hipotiroidismo. En ella, se produce una falta de producción por alteración de la glándula tiroides. Es el caso de la tiroiditis de Hashimoto, causa más común de este proceso. Hipotiroidismo secundario: es el que se produce por falta de hormona hipofisaria, conocida como TSH. Al no producirse en cantidad suficiente, no estimula tiroides y este no produce hormona tiroidea. Hipotiroidismo terciario: hay falta de la hormona tirotropina que se produce en el hipotálamo, provocando una falta de producción de TSH y de T4. Causas de hipotiroidismo en el embarazo La causa del hipotiroidismo en el embarazo no difiere de las causas sin embarazo. La más frecuente es la enfermedad de Hashimoto , es una enfermedad autoinmune inflamatoria que daña la glándula tiroidea. Puede darse también en pacientes que presentan un hipotiroidismo congénito. En este caso se debe aportar la T4 desde la infancia, o en pacientes que han tenido poco aporte de yodo. En muchos casos es necesario dar un aporte de yodo suplementario en pacientes embarazadas, y también en aquellas que hayan tenido previamente una extirpación de tiroides por alguna causa. Síntomas de hipotiroidismo en el embarazo Los síntomas de hipotiroidismo en el embarazo son cansancio, dolor muscular, anemia por descenso de los glóbulos rojos, riesgo de insuficiencia cardíaca y como síntoma principal propio del embarazo, la preeclampsia, es decir, el aumento de la presión arterial durante el embarazo. Estos síntomas se dan en los hipotiroidismos severos, en los casos leves pueden no existir síntomas o ser achacables al propio embarazo . Tratamiento de hipotiroidismo en el embarazo El tratamiento del hipotiroidismo durante el embarazo es similar a todos los hipotiroidismos. Se realiza mediante la suplementación con hormona tiroidea . Se puede necesitar un aumento de entre el 25 y 50 % de las dosis previas, si la paciente ya estaba siendo tratada, debido a la mayor demanda de esta hormona durante el embarazo. Pruebas complementarias del hipotiroidismo en el embarazo La prueba complementaria es la analítica de sangre con determinación de TSH y hormona T4 que se realiza desde el inicio del embarazo. En los casos de hipotiroidismo previo, se hace analítica previa al embarazo y, cada 8 semanas, es necesario llevar a cabo un nuevo control analítico para reajustar la dosis en función de las diferentes necesidades de hormona durante el embarazo . Puede ser necesaria la realización de una ecografía de la zona tiroidea para valorar el tiroides. No se realizan otras pruebas de imagen durante el embarazo. Factores desencadenantes del hipotiroidismo en el embarazo Los factores desencadenantes en el hipotiroidismo en el embarazo no difieren de los factores de riesgo sin el embarazo. En los casos de hipotiroidismo primario, la causa más frecuente será la enfermedad de Hashimoto, y la falta de yodo en el aporte alimenticio, por ello, en muchos casos, se da suplemento de yodo durante este estado. En los casos de hipotiroidismo secundario, la causa más común es el adenoma hipofisario (tumor benigno en las células de la glándula hipófisis). Los casos terciarios se dan por alteraciones a nivel del hipotálamo. Factores de riesgo del hipotiroidismo en el embarazo La falta de aporte de yodo es un factor de riesgo del hipotiroidismo en el embarazo . Complicaciones del hipotiroidismo en el embarazo Las complicaciones de hipotiroidismo en el embarazo son la dificultad para conseguir un embarazo en los casos mal controlados, la probabilidad de aborto en el primer trimestre, cuando la hormona no se encuentra en valores normales, y el riesgo de preeclampsia. Prevención del hipotiroidismo en el embarazo La prevención del hipotiroidismo durante el embarazo es la suplementación con yodo en aquellos casos que se crea necesario, y controles a lo largo del embarazo con tratamiento precoz y monitorizado de los hipotiroidismos que aparezcan. Especialidades a las que pertenece La especialidad a la que pertenece es la endocrinología, pero, si la paciente no tiene previamente hipotiroidismo, las analíticas con monitorizaciones hormonales son pedidas en primer lugar por obstetricia. El obstetra deriva al endocrino en los casos necesarios. Preguntas frecuentes ¿ Qué significa TSH baja y t4 normal? Cuando la TSH está baja y la T4 normal, indica una normalidad en la producción de hormona tiroidea, que puede haber estado precedida de una situación de hipertiroidismo. Por tanto, es necesario un nuevo control analítico pasado un periodo de unas 8 semanas, que permitan confirmar la normalidad en la producción de hormona tiroidea y descarten un hipertiroidismo. ¿Qué parte del cuerpo afecta el hipotiroidismo? El hipotiroidismo afecta a múltiples órganos al ser una hormona reguladora. En primer lugar, puede afectar neurológicamente, produciendo estados depresivos y bradipsiquia. También, al sistema digestivo produciendo estreñimiento y dispepsia, o al muscular produciendo una astenia y falta de fuerza, al sistema de control de peso produciendo un aumento del mismo, defectos en control de la temperatura con una intolerancia al frío, la piel se altera y el pelo y las uñas se vuelven quebradizos y, puede haber enlentecimiento del pulso. En casos muy extremos se puede llegar a sufrir un coma por esta causa. ¿Cuál es el nivel normal de prolactina en la mujer? El nivel de prolactina puede variar a lo largo de la vida, siendo más alto durante la lactancia y en el embarazo. En situación normal, los niveles deben estar por debajo de 25 nanogramos por mililitro y, en caso de embarazo, pueden variar entre 80 y 400 nanogramos por mililitro . ¿Cuál es el especialista que trata el hipotiroidismo? El especialista que diagnostica, controla y trata el hipotiroidismo es el endocrinólogo . ¿Cuál es el hipotiroidismo primario? Se entiende por hipotiroidismo primario a la falta de producción de la hormona tiroidea originado en una alteración en la glándula tiroides , funcionando correctamente el eje hipotálamo-hipofisario. Si quieres descubrir todos los consejos y cuidados que debe de tener una mujer embarazada, haz nuestro test sobre el embarazo .
Obesidad Mórbida
Enfermedad

Obesidad Mórbida

¿Qué es la obesidad mórbida? La obesidad mórbida es un exceso de peso de la persona en la que el índice de masa corporal o IMC se encuentra por encima de 40. Se define el IMC como el peso en kilogramos dividido por la altura en metros al cuadrado. La obesidad mórbida se considera la forma más extrema de obesidad. Tipos de obesidad mórbida Existen diferentes tipos de obesidad: Obesidad mórbida grado 3 o de alto riesgo, con IMC igual o mayor a 40. Obesidad mórbida grado 4 o extrema, con IMC por encima de 50. Obesidad grado 1 y 2, no se considera obesidad mórbida, en el grado 1 el IMC se encuentra entre 30 y 34.9 y en el grado 2, de 35 a 39.9. Causas de la obesidad mórbida Aunque la causa principal de la obesidad mórbida se produce por un mayor consumo de calorías ingeridas frente a las calorías gastadas, son múltiples las causas que dan lugar a este proceso. Causas genéticas: este es el caso de la enfermedad o síndrome de Prader Willi y el síndrome de Bardet Biedl, hay que tener en cuenta que hay asociación de obesidad familiar, hay familias de obesos. Esto hace pensar en una causa genética, pero también las familias comparten las mismas formas de comer, por lo que este factor también hay que tenerlo en cuenta. Factores ambientales: como son el consumo de ciertos alimentos y la cantidad de ellos, así como la falta de ejercicio físico. Problemas psicológicos de estrés, depresión o traumas: ya sea en la infancia o en la edad adulta, estos pueden colaborar en que la comida se establezca como una compensación. Secundario a enfermedades endocrinas: como el síndrome de Cushing, el hipotiroidismo o el uso de esteroides, puede dar lugar también a aumento de peso. Síntomas de la obesidad mórbida El síntoma principal de la obesidad mórbida es el aumento excesivo de peso, que se traduce en una disminución de movilidad, en una alteración de las articulaciones, mayor riesgo de diabetes mellitus, de enfermedades cardiovasculares como hipertensión, cardiopatía isquémica e ictus y, también puede producir síndrome de apnea del sueño. Otro problema asociado es el aislamiento social, que se produce por la falta de movilidad del paciente, pero también por el rechazo que un paciente siente por parte de la sociedad que le rodea, que considera que la obesidad se debe a una falta de interés del paciente por si mismo. Tratamiento de la obesidad mórbida El tratamiento de la obesidad mórbida lleva un conjunto de terapias para apoyar al paciente en la mejora de su situación. En primer lugar es necesario indicar una dieta y unos buenos hábitos alimenticios, así como ejercicios que el paciente pueda realizar para ayudarle a mejorar de su situación. Es preciso tratamiento psicológico y psiquiátrico de posibles alteraciones en esta esfera, como son la depresión y la ansiedad, además del apoyo psicológico necesario para mejorar los hábitos de vida del paciente. Suele ser necesario recurrir a tratamiento quirúrgico de la obesidad mórbida, que se puede clasificar en tres tipos de cirugía: restrictiva, cirugía malabsortiva y cirugía de restricción y malabsorción combinadas. Son cirugías restrictivas la banda gástrica, en la cual, se sitúa una banda de silicona para reducir el estómago, dando lugar a una saciedad más rápida. Manga gástrica, en ella se procede a dar una forma de manga al estómago, dando lugar a un menor tamaño del mismo y creando una saciedad con una menor cantidad de alimento ingerido. La cirugía malabsortiva o la derivación biliopancreática, en la cual se procede a disminuir el tamaño del estómago y a conectar este directamente con la segunda parte del intestino delgado, donde se secretan los jugos pancreáticos y biliares, evitando la absorción de alimentos en las zonas más próximas del intestino delgado. El bypass gástrico con Y de Roux, se une el estómago con la parte más distal del intestino, es, por tanto, restrictiva y malabsortiva. Pruebas complementarias de la obesidad mórbida Las pruebas complementarias para lo obesidad mórbida son una analítica de sangre para conocer los niveles de azúcar, colesterol y el recuento celular del paciente, radiología de tórax, espirometría y estudio de apnea obstructiva del sueño. El electrocardiograma permite conocer alteraciones cardiacas desconocidas hasta ese momento. Por último, es necesario también, el estudio del sistema gastroduodenal por medio de endoscopia, para planear de forma adecuada la posibilidad de una cirugía bariátrica. Factores desencadenantes de la obesidad mórbida El factor desencadenante principal de la obesidad mórbida es el desequilibrio entre las calorías consumidas y las calorías gastadas por parte del paciente. Factores de riesgo de la obesidad mórbida Los factores de riesgo para la obesidad mórbida son la presencia de esta dolencia dentro del grupo familiar, en la cual parecen estar implicados factores genéticos asociados a alteraciones en el consumo de ciertos alimentos muy calóricos y a una disminución del ejercicio físico. Complicaciones de la obesidad mórbida Las complicaciones que lleva aparejada la obesidad mórbida son alteraciones cardiovasculares como hipertensión arterial, mayor riesgo de ictus y de infartos cardiacos, problemas respiratorios con disnea intensa y apnea del sueño, dolores articulares, mayor tasa de gota, alteraciones de la salud mental tipo depresión y ansiedad, y enfermedades endocrinológicas como la diabetes mellitus y litiasis biliar. La mortalidad de este tipo de pacientes se presenta elevada respecto a lo que les corresponde por edad. Prevención de la obesidad mórbida La prevención de la obesidad mórbida se realiza con una alimentación equilibrada mediterránea, con consumo de frutas y verduras frescas, y hábitos de vida saludables con ejercicio diario que permite consumir parte de las calorías ingeridas. No se deben consumir bebidas azucaradas, ni refrescos de forma habitual, tampoco bollería industrial, ni comida rápida. Especialidades a las que pertenece Los especialistas implicados en el tratamiento de la obesidad mórbida son varios; endocrinos y nutricionistas, psiquiatras, neurólogos y cirujanos generales son los más implicados en el tratamiento y el control de la obesidad mórbida. Es importante contar con una unidad de fisioterapia que establezca un régimen de ejercicio acorde al paciente. Preguntas frecuentes ¿ Cuáles son los tipos de obesidad ? Los tipos de obesidad se clasifican en diferentes grados, en función del índice de masa corporal: grado 1, obesidad leve, IMC entre 30 y 34.9. grado 2, obesidad moderada, IMC entre 35 y 39,9. grado 3, obesidad mórbida, IMC por encima de 40. grado 4, obesidad extrema, IMC por encima de 50. El riesgo para los pacientes aumenta según aumenta el IMC. A mayor IMC, mayor riesgo para la salud del paciente. ¿ Cuáles son los riesgos de la obesidad grado 1 ? La obesidad grado 1 aumenta el riesgo de padecer enfermedades endocrinológicas como la diabetes, elevación de los niveles de colesterol y triglicéridos, lo que puede derivar a un mayor riesgo cardiovascular y de sufrir dolores articulares. Dentro de la obesidad, es la que menor riesgo presenta, aunque esté elevada respecto a un paciente con normopeso. ¿ Cuándo se considera obesidad mórbida ? La obesidad se considera obesidad mórbida cuando el IMC supera el nivel de 40, cuando supera el nivel de 50 se considera una obesidad extrema. ¿ Qué es androide y ginoide ? Los términos androide y ginoide respecto a la obesidad marcan la zona donde de forma preferente se va a acumular la grasa. La distribución androide es una distribución a nivel abdominal y de grasa visceral. La distribución ginoide es la que se localiza principalmente en la zona de las piernas, glúteos y muslos. La obesidad androide es la que presenta más riesgo de enfermedades cardiovasculares. ¿ Qué se puede hacer para evitar la obesidad infantil ? Para evitar la obesidad infantil, es importante controlar los hábitos alimenticios de los niños, su alimentación debe de ser rica en frutas y verduras y pobre en grasas, evitando especialmente la bollería industrial. Es importante también estimular la realización de ejercicio físico, controlando que no permanezcan sentados durante mucho tiempo.
Pancreatitis
Enfermedad

Pancreatitis

¿Qué es la pancreatitis? La pancreatitis es un proceso inflamatorio de la glándula pancreática (páncreas), de gran tamaño. Se ubica detrás del estómago y se encarga de fabricar jugos digestivos o enzimas que ayudan a descomponer los alimentos en la parte superior del duodeno o intestino delgado. El páncreas también es el encargado de producir insulina y glucagón, dos hormonas que ayudan a controlar los niveles de azúcar en sangre y que constituyen la principal fuente de energía del organismo. La pancreatitis se desencadena por la activación inapropiada de las enzimas pancreáticas, resultado de una autodigestión del páncreas. La inflamación puede ser súbita (aguda) o progresiva (crónica). Es más frecuente en hombres que en mujeres y suele aparecer entre los 30 y los 60 años. Es una enfermedad grave. Los casos leves de pancreatitis pueden desaparecer sin tratamiento , pero los casos graves pueden causar complicaciones potencialmente mortales. Tipos de pancreatitis Existen dos tipos de pancreatitis: Pancreatitis aguda : es un proceso inflamatorio agudo del páncreas con afectación variable de otros tejidos próximos y de órganos distantes, que se se produce generalmente por los cálculos biliares (piedras  en la vesícula biliar) o a un consumo excesivo de alcohol, fenómenos que pueden provocar una autodigestión del páncreas por las enzimas que produce. Tiene pocos días de duración. Pancreatitis crónica : es un proceso inflamatorio persistente (crónico) del parénquima y/o sistema ductal del páncreas, que tiene como consecuencia fibrosis y compromiso de sus funciones. Se debe generalmente a una repetición de la pancreatitis aguda. La ingesta  prolongada y excesiva de alcohol también puede ser la causa de la pancreatitis crónica. Causas de la pancreatitis La pancreatitis tiene lugar cuando las enzimas digestivas se activan mientras están en el páncreas, lo que irrita las células del páncreas y provoca inflamación. Cuando el páncreas funciona normalmente, las enzimas que segrega no se vuelven activas hasta alcanzar el duodeno. Pero, cuando el páncreas está inflamado, las enzimas se activan precozmente (mientras todavía están dentro del páncreas) y empiezan a atacar sus estructuras internas.   El tejido que recubre el interior del páncreas , encargado de fabricar enzimas, se lesiona debido a la actividad enzimática y, por lo tanto, deja de producir nuevas enzimas. Las causas principales de la pancreatitis en más de un 80% de los casos están provocadas por cálculos (piedras) biliares inadvertidas y el abuso del alcohol. Otras causas menos frecuentes son la genética, los traumatismos, o el consumo de algunos medicamentos, drogas o toxinas. Otro motivo es cualquier tumor o inflamación que obstruya el conducto que drena el páncreas. Síntomas de la pancreatitis Los síntomas de la pancreatitis incluyen: dolor en la zona abdominal superior , dolor abdominal que se extiende a la espalda, taquicardia, dolor abdominal que empeora después de comer, náuseas, fiebre, dolor con la palpación al tocarse el abdomen, vómitos, pérdida de peso de forma involuntaria, sangrado pancreático, que se manifiesta en manchas cutáneas similares a moratones en los costados o cerca del ombligo y heces de aspecto aceitoso y mal olor.   Tratamiento para la pancreatitis En los dos tipos de pancreatitis, no hay un tratamiento curativo . El de la pancreatitis aguda se enfoca en “dejar descansar” el páncreas mediante una dieta absoluta (no tomar nada) entre 2 y 4 días. Esto suele implicar la colocación de sonda nasogástrica y la administración de analgésicos intravenosos e hidratación por vena. En la pancreatitis crónica, el tratamiento es analgésico y se administran fármacos que ayuden a que las enzimas pancreáticas realicen adecuadamente su función. Hay que tener en cuenta que, en estos casos, con cada brote habrá más daños que irán limitando el funcionamiento del páncreas. Pruebas complementarias del tratamiento de la pancreatitis Para el diagnóstico y tratamiento de la pancreatitis es necesario realizar pruebas como: análisis de sangre para detectar niveles elevados de enzimas pancreáticas, tomografía computarizada para detectar cálculos biliares, ecografía abdominal para detectar cálculos biliares e inflamación del páncreas , o resonancia magnética para detectar anomalías en la vesícula, el páncreas y los conductos. Factores desencadenantes de la pancreatitis No se conoce un factor específico que pueda desencadenar este trastorno. Factores de riesgo de la pancreatitis Entre los factores que aumentan el riesgo de tener pancreatitis están: alcoholismo, cálculos biliares, ciertos medicamentos, fibrosis quística, antecedentes familiares de pancreatitis, niveles altos de calcio en la sangre, niveles altos de triglicéridos en la sangre , cáncer de páncreas, tabaquismo, sobrepeso y obesidad. Complicaciones de la pancreatitis Las complicaciones de la pancreatitis incluyen: Pseudoquistes. Insuficiencia renal . Problemas respiratorios . Diabetes. Desnutrición. Cáncer de páncreas . Prevención de la pancreatitis Para prevenir la pancreatitis es necesario: Evitar el sobrepeso . No tomar alcohol . Evitar el consumo de tabaco . Especialidades a las que pertenece la pancreatitis La pancreatitis pertenece a la especialidad de gastroenterología. La gastroenterología es la parte de la medicina que se ocupa del estómago y los intestinos y sus enfermedades, así como del resto de los órganos del aparato digestivo. Preguntas frecuentes ¿Cuál es la función del páncreas? El páncreas  es el encargado de fabricar jugos digestivos o enzimas, que ayudan a descomponer los alimentos en la parte superior del intestino delgado. El páncreas también es el encargado de producir insulina y glucagón, dos hormonas que ayudan a controlar los niveles de azúcar en sangre, la principal fuente de energía del organismo. ¿Por qué se inflama el bazo? El bazo se puede inflamar debido a muchas enfermedades , como infecciones, enfermedad hepática y algunos tipos de cáncer que pueden causar un aumento de tamaño del bazo. ¿Cuál es la función del bazo? El bazo forma parte del sistema linfático , que combate las infecciones y mantiene el equilibrio de los líquidos del cuerpo. Contiene los glóbulos blancos que luchan contra los gérmenes. El bazo también ayuda a controlar la cantidad de sangre del organismo y destruye las células envejecidas y dañadas. ¿Qué pasa si se rompe el bazo? Al romperse el bazo se produce un sangrado de este órgano, con lo consiguiente se produce una hemorragia interna. En algunas ocasiones, en el momento del traumatismo puede no ocurrir una rotura completa del bazo, si no una laceración o una rotura pequeña que produzca un pequeño sangrado. Existen otras causas de rotura de bazo aparte del traumatismo; esto puede ocurrir en enfermedades que produzcan una inflamación importante del bazo, de manera que se rompa la membrana que lo rodea, y por consiguiente aparece su hemorragia.