Acceder
Close
  1. Savia
  2. Blog
  3. Salud Emocional

Artículos sobre salud y bienestar

Artículos basados en la evidencia científica contados de forma sencilla y natural. Toda la información sobre salud, actualizada y veraz.
Infórmate sobre los temas de salud que más te interesen según tu etapa vital.
La vuelta al cole empieza en verano: cómo preparar a los niños para una transición emocional saludable
Salud Emocional

La vuelta al cole empieza en verano: cómo preparar a los niños para una transición emocional saludable

Agosto tiene una fecha invisible que muchas familias conocen bien: el momento en el que el verano empieza a despedirse y el nuevo curso escolar comienza a asomarse en las conversaciones. Para los niños, ese momento puede llegar cargado de emociones contradictorias. La pena de que se acabe, los nervios por lo que viene, la incertidumbre de si estarán los mismos amigos, si el nuevo profesor será como el anterior, si sabrán estar a la altura de lo que les espera. La psicología infantil lleva años señalando que la vuelta al cole empieza semanas antes del primer día de septiembre, en el modo en que los adultos hablan de ese momento, en cómo se gestionan los últimos días de verano, en si la familia llega al inicio de curso con energía o ya agotada. Preparar esa transición con tiempo es una forma de acompañar bien. Por qué la vuelta al cole puede ser emocionalmente exigente Durante más de dos meses, el cuerpo y la mente del niño se han adaptado a un ritmo completamente distinto. Horarios flexibles, menos obligaciones, más tiempo de juego libre, más presencia familiar. El sistema nervioso se ha acostumbrado a ese ritmo. Y de golpe, en cuestión de días, todo vuelve: el despertador, la mochila, las rutinas, la presión social, los deberes, la concentración sostenida durante horas. Esa ruptura brusca genera lo que los especialistas llaman una respuesta natural de adaptación: el organismo reacciona ante un cambio real. Los síntomas más habituales son: Irritabilidad Tristeza Insomnio Dolores de cabeza o de estómago sin causa física aparente Resistencia general a hablar del tema. En muchos niños, esa respuesta dura entre dos y cuatro semanas. En otros, se prolonga o se intensifica hasta convertirse en un problema que merece atención profesional. El verano como ventana de preparación La buena noticia es que el verano ofrece una ventana de preparación que muchas familias no aprovechan porque no saben que existe. La idea es ir introduciendo, de forma gradual y sin dramatismo, algunos elementos que van a hacer que la transición sea menos brusca, sin adelantar deberes ni recortar el disfrute de las vacaciones. Los especialistas recomiendan empezar al menos diez días antes del inicio del curso. Ese margen permite que el cuerpo y la mente recuperen sus rutinas de forma progresiva y se adapten al cambio con mayor facilidad. Qué ayuda en la vuelta al cole: acciones concretas para una transición más suave Recuperar los horarios de forma progresiva: El sueño es el primer factor a ajustar. Adelantar la hora de acostarse y de levantarse entre quince y treinta minutos cada día durante la semana previa al inicio de curso permite que el cuerpo se vaya adaptando sin brusquedad. Lo mismo aplica a los horarios de comidas. La adaptación gradual es mucho más efectiva que el cambio de golpe el domingo por la noche. Hablar del colegio con calma, sin urgencia: La actitud de los adultos marca el tono emocional del niño. Si los padres hablan de la vuelta al cole como algo temido o complicado, el niño lo incorpora así. Si se habla con curiosidad (qué habrá de nuevo este año, quién estará en clase, qué actividades habrá), el niño construye un marco mental más positivo. La clave está en evitar añadir más peso del necesario, sin fingir que todo es perfecto. Validar lo que siente sin minimizarlo: “No es para tanto”, “ya te acostumbrarás”, “qué exagerado eres” , son respuestas que cierran la conversación y dejan al niño solo con su malestar. Una respuesta más útil reconoce la emoción: “ Entiendo que te da pereza que se acabe el verano. Es normal. ¿Hay algo concreto que te preocupe?” . Esa pequeña diferencia abre un espacio donde el niño puede procesar lo que siente en lugar de tragárselo. Reencontrarse con amigos antes del inicio: La parte social es, para muchos niños, la que más energía emocional requiere. Facilitar un encuentro con amigos del colegio durante los últimos días de agosto reduce la incertidumbre de ese primer día y recuerda al niño que hay algo que le gusta esperándole al volver. Retomar pequeños rituales de rutina: Preparar la mochila juntos, organizar el material, elegir la ropa del primer día. Son gestos sencillos que generan continuidad emocional y dan al niño una sensación de control sobre algo que, en general, no controla. Además, crean momentos de conexión familiar en los que puede surgir la conversación sobre cómo se siente. Reducir las pantallas de forma progresiva: Durante el verano, el uso de pantallas suele dispararse. Volver de golpe a un nivel de uso muy bajo el primer día de colegio puede generar más irritabilidad. Ir reduciendo el tiempo de pantallas en los días previos, de forma gradual y sin convertirlo en un conflicto, facilita que el sistema nervioso se regule con más facilidad. Cuándo lo que siente el niño necesita más que acompañamiento en casa La mayoría de los niños atraviesa esta transición con los recursos que tienen y con el apoyo de su entorno. Pero hay señales que conviene no ignorar ni normalizar en exceso. Si el rechazo al colegio se mantiene más allá de las primeras tres o cuatro semanas de curso, si aparecen síntomas físicos recurrentes sin causa médica (dolores de cabeza o estómago frecuentes que desaparecen en fin de semana), si el niño muestra cambios drásticos en el sueño o en el apetito, o si la ansiedad interfiere claramente con su vida diaria, es el momento de consultar con un profesional. Pedir ayuda a tiempo es señal de que se está prestando atención a lo que importa. En Savia, salud digital Mapfre, los empleados de las empresas que confían en nosotros tienen acceso a videoconsultas de Psicología con profesionales. Resolver dudas sobre cómo gestionar la vuelta al cole , trabajar la ansiedad anticipatoria o simplemente tener un espacio donde hablar con alguien que conoce el tema: todo eso está disponible sin esperas y desde cualquier dispositivo.
¿Es bueno que los niños se aburran en verano? Lo que la psicología explica sobre la hiperestimulación
Salud Emocional

¿Es bueno que los niños se aburran en verano? Lo que la psicología explica sobre la hiperestimulación

“ Mamá, me aburro. ”. Tres palabras que a muchos padres les generan una incomodidad inmediata y el impulso de buscar solución en los siguientes treinta segundos. Una pantalla, una actividad, un plan. Lo que sea para llenar ese espacio vacío que, de alguna manera, se ha vuelto difícil de tolerar. Pero ese impulso tiene un coste que no siempre se ve a tiempo. El verano, con sus semanas largas y sin estructura escolar, se ha convertido en la época del año en la que más claramente se nota cuánto hemos llenado la vida de los niños de estímulos constantes, y cuánto les cuesta estar simplemente con ellos mismos. Qué significa que un niño está hiperestimulado Un niño hiperestimulado es aquel que está sometido de forma continua a un exceso de estímulos externos sin espacios reales de desconexión. Actividades programadas encadenadas unas con otras, pantallas de fondo, juguetes con sonidos y luces, notificaciones, ruido constante. Cada uno de estos estímulos puede formar parte del día a día. La dificultad aparece cuando se suceden de forma continua y apenas existen momentos de descanso. El sistema nervioso infantil no está preparado para procesar ese volumen de información de forma indefinida. Cuando no tiene momentos de calma para ordenar y asimilar lo que ha vivido, empieza a dar señales de saturación. Y esas señales suelen confundirse con mal comportamiento: el niño que está irritable sin razón aparente, que no puede concentrarse en nada, que pasa de una cosa a otra sin terminar ninguna, que se frustra con facilidad ante cualquier límite. En verano, cuando desaparece la rutina escolar y los días se alargan, ese patrón se hace más visible. Muchos padres describen la misma sensación: sus hijos lo tienen todo, están entretenidos casi constantemente, y aun así parecen insatisfechos o agotados. Esa paradoja tiene nombre: es la saturación que produce el exceso de estímulos. La neurociencia lo confirma: el cerebro infantil necesita alternar periodos de actividad con momentos de calma para consolidar aprendizajes y desarrollar funciones ejecutivas como la atención, la memoria de trabajo y el autocontrol. El Center on the Developing Child de Harvard remarca que el desarrollo saludable depende de interacciones que permiten regularse, no de una exposición continua y saturante a estímulos. Por qué nos asusta tanto el aburrimiento Lamentablemente, vivimos en una cultura que equipara el tiempo libre con tiempo desperdiciado. Si el niño no está aprendiendo, desarrollando una habilidad o siendo productivo de alguna manera, hay una sensación difusa de que algo falla. A eso se suma la presión comparativa: otras familias apuntan a los niños a campamentos de idiomas, deportes, robótica, manualidades. La agenda infantil se ha convertido en un indicador de implicación parental. Las pantallas han agravado este fenómeno. Ofrecen entretenimiento inmediato, de alta intensidad y sin ningún esfuerzo por parte del niño. El cerebro infantil aprende a esperar ese nivel de estimulación constante y, cuando no lo tiene, interpreta la calma como algo insoportable. El aburrimiento se vuelve cada vez más difícil de gestionar cuando el cerebro se acostumbra a recibir estímulos constantes y pierde oportunidades para ejercitar esa capacidad. El resultado es una espiral: el niño se aburre, el adulto busca solución, el niño aprende que el aburrimiento siempre tiene una salida rápida, y la capacidad de estar consigo mismo se atrofia un poco más cada vez. Los beneficios del aburrimiento de los niños que la ciencia lleva años documentando Lo que la investigación en psicología del desarrollo lleva décadas señalando es que el aburrimiento es un estado necesario para el desarrollo más que un problema que resolver. Desarrolla la creatividad. Un estudio de la Universidad de Central Lancashire, recogido por la doctora Sandi Mann en “El arte de saber aburrirse” , demostró que el aburrimiento es fundamental para el desarrollo de la creatividad infantil. Cuando un niño no tiene un estímulo externo que lo entretenga, su mente empieza a generar sus propios recursos. Construye historias, inventa juegos, transforma objetos cotidianos en materiales de juego. Ese proceso es exactamente donde se desarrolla el pensamiento creativo. Fortalece la autonomía. Un niño que aprende a gestionar su propio tiempo libre desarrolla iniciativa y capacidad de decisión. Aprende a preguntarse qué quiere hacer, a probar, a equivocarse, a encontrar su propia manera de ocupar el espacio. Eso es autonomía en su forma más básica y más valiosa. Mejora la tolerancia a la frustración. La incomodidad del aburrimiento, cuando no se elimina de forma inmediata, enseña al niño a sostener una emoción desagradable sin que sea una catástrofe. Esa capacidad, que los psicólogos llaman tolerancia a la frustración, es uno de los mejores predictores de bienestar emocional en la adolescencia y en la vida adulta. Permite procesar emociones. El cerebro infantil necesita momentos de calma para integrar lo que ha vivido. Sin esos espacios, las emociones se acumulan sin procesarse. Un niño que nunca está tranquilo tiene menos recursos para entender lo que siente y para regularse cuando algo lo desborda. Cómo acompañar el aburrimiento de los niños sin eliminarlo Acompañar el aburrimiento implica dar espacio para que el niño atraviese esa sensación y descubra sus propios recursos para gestionarla. La incomodidad inicial forma parte del proceso y, con el tiempo, puede convertirse en el punto de partida de un juego, una idea o una actividad que nazca de su propia iniciativa. Cuando un niño dice “ me aburro ”, merece la pena detenerse un momento antes de ofrecer una solución. Validar cómo se siente y devolverle la pregunta, “ ¿Qué se te ocurre que podrías hacer? ”, le anima a buscar respuestas por sí mismo y fortalece su autonomía. También ayuda preparar un entorno que favorezca el juego libre. Tener a mano materiales como papel, pinturas, cartón o piezas de construcción invita a experimentar sin seguir unas instrucciones concretas. Pasar tiempo al aire libre, reservar momentos sin una agenda cerrada o fomentar el juego simbólico también ofrecen oportunidades para que la imaginación tome la iniciativa. Del mismo modo, limitar el uso de pantallas en determinados momentos del día facilita que aparezcan otras formas de entretenimiento más espontáneas. Un verano con algunos espacios libres entre actividad y actividad puede convertirse en una oportunidad para desarrollar la creatividad, la iniciativa y la capacidad de disfrutar del tiempo sin depender de un estímulo constante. La ansiedad de los padres también forma parte de la ecuación Los psicólogos infantiles también ponen el foco en otro aspecto importante: la forma en que los adultos viven el aburrimiento de sus hijos suele estar muy relacionada con su propia manera de gestionar la incomodidad y el tiempo libre. Padres que se sienten culpables si no están haciendo algo por sus hijos, que interpretan el aburrimiento del niño como un fracaso propio, que tienen dificultades para desconectar ellos mismos de la hiperactividad del día a día. Todo eso se traslada al modo en que gestionan el tiempo libre familiar. Trabajar esa parte, entender de dónde viene el impulso de llenar cada espacio vacío y aprender a sostenerse ante la incomodidad de un hijo que dice que se aburre, es tan importante como cualquier estrategia de crianza concreta. En Savia, salud digital Mapfre, ofrecemos a los padres de las empresas el acceso al servicio de Psicología con profesionales especializado. A través de videoconsultas, padres y madres pueden encontrar acompañamiento para gestionar los retos del verano con sus hijos, entender qué hay detrás de ciertas conductas y aprender herramientas concretas para criar con más calma y menos culpa.
Síndrome prevacacional: qué es, por qué afecta a tu equipo y cómo gestionarlo
Salud Emocional

Síndrome prevacacional: qué es, por qué afecta a tu equipo y cómo gestionarlo

Faltan tres días para que empiecen las vacaciones y la persona que más rinde en el equipo lleva una semana sin dormir bien, contesta con irritabilidad en las reuniones y tiene la bandeja de entrada con 200 correos sin leer. Parece que exagera pero en realidad está viviendo lo que se conoce como síndrome prevacacional , y es más frecuente de lo que parece. Qué es el síndrome prevacacional El síndrome prevacacional es el estado de ansiedad y estrés que tres de cada diez trabajadores experimentan en España en los días o semanas previas a sus vacaciones. La paradoja es llamativa: el descanso está cerca, pero en lugar de generar alivio, genera tensión. Los psicólogos coinciden en que no se trata de una patología clínica en sentido estricto, pero los síntomas son reales y tienen consecuencias concretas sobre el bienestar y el rendimiento.  Se trata de un tipo de ansiedad anticipatoria: el organismo y la mente reaccionan ante lo que perciben como una situación de alta exigencia antes de la pausa, y ante la incertidumbre de lo que viene después. Por qué aparece el síndrome prevacacional: las causas más comunes Hay varios factores que lo desencadenan, y la mayoría tienen que ver con la cultura y la dinámica de trabajo más que con la personalidad individual de cada empleado. La presión por dejarlo todo cerrado. Los días previos a las vacaciones suelen convertirse en una carrera contrarreloj. Informes que terminar, tareas que delegar, instrucciones que dejar por escrito. La necesidad de no dejar cabos sueltos genera una carga de trabajo extra que se acumula sobre la habitual. El miedo a lo que va a encontrar al volver. Muchas personas no piensan solo en el descanso que se acerca, sino en el volumen de trabajo que les estará esperando cuando regresen. Esa anticipación del caos post-vacacional es uno de los factores que más tensión genera. El perfil autoexigente. Los empleados con altos niveles de responsabilidad y dificultad para desconectar del trabajo son especialmente vulnerables. Para ellos, salir de la rutina más allá de ser un alivio, es otra fuente de gestión. La presión alrededor del viaje o los planes. Organizar unas vacaciones también tiene su carga: vuelos, alojamiento, coordinación familiar. Todo eso se suma a la agenda laboral y puede volverse abrumador. Cómo se manifiesta: síntomas físicos y emocionales El síndrome prevacacional se expresa de formas distintas según cada persona, pero hay señales que se repiten con frecuencia y que vale la pena conocer para identificarlas a tiempo en el equipo. En el plano emocional, los síntomas más habituales son la irritabilidad, los cambios de humor, la sensación de agobio, la dificultad para concentrarse y el bloqueo mental. La persona puede mostrarse impaciente, más reactiva de lo habitual o con una dispersión que no es característica de su forma de trabajar. En el plano físico, aparecen el insomnio, el cansancio acumulado, los dolores de cabeza, las molestias digestivas y una tensión muscular que no cede aunque la jornada haya terminado.  Son los mismos síntomas que acompañan a cualquier cuadro de estrés, solo que se intensifican en este periodo concreto. Los especialistas señalan un aspecto que merece atención, especialmente desde el ámbito de los Recursos Humanos. El síndrome prevacacional puede aparecer tanto en personas que tienen dificultades para desconectar del trabajo como en aquellas cuya rutina gira casi por completo alrededor de él. Cuando llegan las vacaciones, la ausencia de esa estructura diaria puede generar una sensación de vacío, incertidumbre o desorientación. Aunque las causas sean diferentes, el impacto emocional puede ser muy similar. Por qué le importa a la empresa y al empleado Es fácil asumir que el síndrome prevacacional es un problema personal que cada empleado gestiona como puede. Pero el impacto se nota en el equipo y en los resultados, y por eso merece atención desde la organización. Un empleado en estado de ansiedad prevacacional rinde menos, comete más errores, toma decisiones más impulsivas y contagia tensión al equipo. En los días previos a las vacaciones, cuando la carga de trabajo suele ser mayor precisamente por la necesidad de cerrar asuntos, ese descenso en la concentración y el juicio tiene consecuencias directas. Además, una persona que llega al descanso sin haber podido desconectar emocionalmente es una persona que vuelve sin haberse recuperado de verdad. El descanso no cumple su función, y la reincorporación resulta igual de costosa para el empleado y para la empresa. El bienestar emocional tiene un impacto directo en la productividad y en la experiencia de los equipos. El síndrome prevacacional es un buen ejemplo de cómo el estado psicológico puede influir en el rendimiento y en la forma de afrontar el trabajo antes de las vacaciones. Qué puede hacer RRHH para ayudar La buena noticia es que hay acciones concretas que las organizaciones pueden implementar para reducir el impacto del síndrome prevacacional en sus equipos. La mayor parte no requiere grandes recursos, sino planificación y una cultura que ponga el bienestar en el centro. Planificación anticipada de las vacaciones. Cuando los empleados saben con antelación sus días libres, pueden organizar su carga de trabajo con tiempo y la presión de los últimos días se reduce considerablemente. Establecer calendarios claros y con margen suficiente marca la diferencia. Protocolos de traspaso y delegación. Tener procesos definidos para dejar el trabajo en manos de otra persona evita que el empleado sienta que todo depende de él hasta el último momento. Un buen protocolo de traspaso reduce la ansiedad de ambos lados: el que se va y el que se queda. Cultura del descanso real. En organizaciones donde se premia a quien trabaja hasta el último segundo antes de irse, o donde se manda un correo a alguien que está de vacaciones con total naturalidad, el síndrome prevacacional tiene más terreno para crecer. Revisar esas dinámicas es parte de la solución. Acceso a apoyo psicológico. Algunas personas necesitan más que buenas prácticas organizativas. Para ellas, contar con un espacio donde hablar de la ansiedad y aprender herramientas concretas de gestión emocional puede cambiar cómo viven este periodo. En Savia, salud digital Mapfre, tu empresa puede acceder al servicio de Psicología con profesionales especializados en bienestar laboral. A través de videoconsultas personalizadas, tus colaboradores pueden trabajar la gestión del estrés, la desconexión emocional y las herramientas para llegar a las vacaciones en condiciones de disfrutarlas de verdad.
Fatiga social en verano: por qué a veces las vacaciones también agotan
Salud Emocional

Fatiga social en verano: por qué a veces las vacaciones también agotan

Después de semanas de viajes, reuniones familiares, comidas con amigos, celebraciones y planes acumulados, algunas personas vuelven de las vacaciones con una sensación difícil de identificar. Han tenido tiempo libre, han cambiado de entorno e incluso han reducido el ritmo habitual de trabajo, pero la energía no parece haberse recuperado por completo. Cuando esto ocurre, una posible explicación es la fatiga social : un estado de agotamiento mental y emocional que puede aparecer cuando acumulamos demasiadas interacciones y estímulos sin disponer de suficiente tiempo para recuperarnos. Aunque tendemos a relacionar el cansancio con el trabajo o las obligaciones diarias, las vacaciones también pueden generar desgaste cuando el equilibrio entre actividad y descanso desaparece . Qué es la fatiga social La fatiga social es una sensación de saturación emocional que aparece después de períodos prolongados de interacción con otras personas. Las relaciones sociales son una parte fundamental del bienestar. Compartir tiempo con amigos, familia o compañeros aporta apoyo emocional, conexión y experiencias positivas. Sin embargo, toda interacción requiere atención, adaptación y gestión emocional. Conversar, organizar planes, tomar decisiones en grupo o adaptarse a diferentes dinámicas familiares implica un esfuerzo que muchas veces pasa desapercibido. Cuando estas situaciones se acumulan durante días o semanas sin espacios suficientes para desconectar, puede aparecer una sensación de agotamiento que afecta tanto al estado de ánimo como a la capacidad de disfrutar del tiempo libre. Por qué la fatiga social aumenta durante el verano Durante gran parte del año, las rutinas ayudan a distribuir el tiempo entre trabajo, responsabilidades y ocio. El verano modifica ese equilibrio. Las vacaciones suelen concentrar actividades que durante el resto del año se reparten de forma más gradual: Encuentros familiares. Reuniones con amigos. Viajes. Celebraciones. Eventos sociales. Actividades de ocio. Además, muchas personas sienten una presión implícita por aprovechar al máximo los días libres . El verano se percibe como una oportunidad para hacer todo aquello que no ha sido posible durante el resto del año. Esta combinación de expectativas, convivencia y actividad constante puede generar una sobrecarga emocional difícil de detectar mientras está ocurriendo. Cuando las vacaciones se convierte en una agenda llena Tener tiempo libre no siempre garantiza una recuperación real. El descanso necesita algo más que días sin trabajar. También requiere momentos de tranquilidad, pausas y espacios en los que el cerebro pueda reducir el nivel de estímulo. Cuando las vacaciones se llenan de compromisos, desplazamientos y actividades continuas, resulta más difícil encontrar esos momentos de recuperación. Algunas personas descubren que han pasado varias semanas rodeadas de gente sin apenas disponer de tiempo para estar solas, reflexionar o simplemente no hacer nada. Y, evidentemente, esa falta de equilibrio puede terminar pasando factura. Señales de que podrías estar experimentando fatiga social La fatiga social puede manifestarse de diferentes maneras. Algunas señales frecuentes son: Sensación de agotamiento después de reuniones o encuentros sociales. Irritabilidad o menor tolerancia a situaciones cotidianas. Necesidad creciente de pasar tiempo a solas. Falta de energía para nuevos planes. Sensación de saturación ante mensajes, llamadas o grupos de chat. Dificultad para disfrutar actividades que normalmente resultan agradables. Percepción de volver de vacaciones sin haber descansado del todo. Estas señales no indican necesariamente un problema de salud mental, pero sí pueden ser una invitación a revisar cómo estamos gestionando nuestro tiempo y nuestra energía. Cómo recuperar el equilibrio durante las vacaciones de verano El bienestar emocional durante el verano no depende de la cantidad de actividades realizadas, sino de cómo se combinan con espacios de recuperación. Algunas estrategias que pueden ayudar son: Reservar momentos sin planificar: Dejar huecos libres en la agenda permite reducir la sensación de estar constantemente respondiendo a compromisos o expectativas externas. Alternar actividad y descanso: Los encuentros sociales pueden ser muy enriquecedores cuando conviven con momentos de calma y recuperación. Escuchar las propias necesidades: Cada persona recupera energía de una forma diferente. Algunas disfrutan de agendas más activas, mientras que otras necesitan más tiempo de tranquilidad para sentirse bien. Mantener hábitos básicos de autocuidado: Dormir bien, respetar horarios de comida razonables y cuidar los tiempos de descanso sigue siendo importante durante las vacaciones. El papel de la salud emocional en el descanso Las vacaciones representan una oportunidad para recuperar energía física y mental. Por eso, prestar atención al bienestar emocional también forma parte del autocuidado. Identificar los propios límites, reconocer cuándo necesitamos parar y aprender a gestionar las expectativas sociales puede marcar una gran diferencia en la calidad del descanso. En Savia, salud digital Mapfre, contamos con servicios de psicología para acompañar a las personas en el cuidado de su salud emocional durante todo el año. Porque el bienestar depende, también, de disponer de herramientas para gestionar cómo lo vivimos.
Retención del talento en verano: por qué aumentan las rotaciones en verano y cómo anticiparse
Salud Emocional

Retención del talento en verano: por qué aumentan las rotaciones en verano y cómo anticiparse

Imagínate a un profesional en su última tarde de vacaciones. Tras dos semanas de desconexión, la idea de volver a la oficina al día siguiente le genera una sensación de pesadez que trasciende el cansancio físico. Durante el descanso, ha recuperado la perspectiva, ha reducido su nivel de estrés inmediato y ha comenzado a cuestionar situaciones que antes toleraba de forma mecánica. En ese momento de silencio y calma, surge la pregunta definitiva: « ¿Quiero seguir viviendo así el resto del año? «. En España, el fin del periodo vacacional suele activar un fenómeno conocido como la fuga de talento estacional . Este aumento de la rotación laboral tras las vacaciones nace de una revisión profunda de la situación profesional, donde la falta de motivación y la insatisfacción acumulada impulsan el deseo de cambio. Para las compañías, este escenario representa el mayor reto de retención del talento en verano , ya que las decisiones de salida se gestan precisamente durante esos días de calma. Entender las causas de la rotación de empleados en verano resulta fundamental para transformar ese momento de reflexión en una oportunidad de compromiso y bienestar mutuo. Por qué el verano puede cambiar la relación con el trabajo Durante el año, la rutina muchas veces tapa el desgaste. Reuniones, entregas, mensajes, urgencias, objetivos. Todo avanza tan rápido que apenas queda espacio para pensar cómo se está viviendo realmente el trabajo. El verano introduce una pausa. Y esa pausa puede traer descanso, pero también claridad. Cuando una persona se aleja unos días del entorno laboral, puede empezar a observar con más distancia aspectos que venía normalizando: Jornadas que se alargan demasiado Falta de reconocimiento Tensión constante Poca flexibilidad Sensación de estancamiento Dificultad para desconectar Por qué aumenta la rotación laboral después del verano La rotación laboral , en muchos casos, es el resultado de un proceso silencioso que se va acumulando durante meses. El verano suele acelerar ese proceso por varias razones. Por un lado, las vacaciones permiten comparar el ritmo de vida que una persona tiene con el que desea tener. Por otro, septiembre funciona como un nuevo inicio: se reactivan proyectos, procesos de selección y objetivos profesionales. Además, algunos datos recientes muestran que este patrón no es solo una percepción. ADP Research observó que, en Estados Unidos, la rotación media entre septiembre y mayo fue del 3,14%, mientras que en junio, julio y agosto subió al 3,56%. Aunque el comportamiento varía por país y sector, el dato ayuda a entender que el verano puede ser una etapa especialmente sensible para la retención. Es decir, los picos de búsqueda de empleo y de cambios laborales se disparan tras las vacaciones de verano . Esta fuga de talento estacional se explica por factores psicológicos y de mercado: Reevaluación del compromiso: Según Gallup, el bajo engagement es un predictor clave de rotación voluntaria . Las vacaciones pueden amplificar la percepción de esa desconexión, según observaciones comunes en España. Contraste de culturas: Al compartir tiempo con otros círculos sociales, los profesionales descubren modelos de bienestar o flexibilidad en otras empresas que contrastan con su propia experiencia. Agotamiento y burnout silencioso : Muchos equipos llegan a julio con una fatiga acumulada que dos semanas de pausa no logran reparar. La falta de una recuperación real impulsa la búsqueda de un entorno menos desgastante. Señales de que una persona está replanteándose su continuidad La fuga de talento estacional rara vez aparece de golpe. Antes suelen verse pequeñas señales. Algunas son evidentes. Otras se confunden con cansancio postvacacional. Conviene prestar atención a cambios como: Menor participación en reuniones Menos iniciativa ante nuevos proyectos Respuestas más frías o breves Pérdida de interés por objetivos a medio plazo Aumento de ausencias puntuales Comentarios sobre falta de energía o motivación Menor conexión con el equipo ¿Estas señales siempre significan que alguien vaya a irse? No, pero sí indican que alguien necesita ser escuchado. La clave está en observarlas a tiempo, sin esperar a que la conversación llegue tarde. Cómo impacta la rotación de empleados en verano en la empresa Cuando una persona se va, la empresa pierde conocimiento acumulado, relaciones internas, contexto, criterio y parte de la estabilidad del equipo. Además, la salida de una persona suele generar un efecto en cadena: Redistribución urgente de tareas Sobrecarga para quienes se quedan Pérdida temporal de productividad Tensión en líderes y equipos Costes de selección y onboarding Riesgo de nuevas salidas si el clima ya estaba deteriorado La rotación laboral también tiene una dimensión emocional. Cuando alguien se va después de un periodo de descanso, otros pueden empezar a hacerse preguntas similares. Por eso, la retención de talento en verano debe abordarse antes de que llegue la renuncia. Cuando la salida ya está decidida, la empresa suele tener menos margen de acción. Qué pueden hacer las empresas para anticiparse Fomentar la escucha activa : Realizar conversaciones sobre el desarrollo y el propósito antes de la pausa estival para entender qué motiva realmente a cada persona. Garantizar una desconexión real: Asegurar que el equipo pueda disfrutar de sus vacaciones sin interrupciones, respetando su salud emocional.   Redefinir el regreso: Diseñar una vuelta al trabajo progresiva y con objetivos claros que evite el choque brusco con la realidad del estrés acumulado. Las decisiones de cambio laboral en verano suelen tener un componente emocional mucho más fuerte que el económico. Un profesional que siente que su empresa se preocupa genuinamente por su bienestar integral desarrolla un vínculo de lealtad difícil de romper.  En Savia, salud digital Mapfre, acompañamos a las organizaciones a través de nuestros servicios de Psicología que permiten identificar y gestionar el agotamiento antes de que se convierta en una renuncia.   Al situar la salud emocional en el centro de la estrategia, logras que el verano sea un tiempo de recuperación real y que el regreso a la oficina se perciba como la vuelta a un proyecto compartido y saludable. Invertir en el bienestar de tu equipo hoy es la mejor garantía para que sigan eligiéndote mañana.
Importancia de la empatía en el trabajo
Salud Emocional

Importancia de la empatía en el trabajo

¿Alguna vez alguien te preguntó cómo estabas llevando la carga de trabajo semanal? ¿Y cómo te sentías? Cuando esas preguntas afloran, ya sea por parte de tus compañeros como de tu responsable, algo cambia. Ese pequeño gesto transforma a un grupo de personas que trabajan juntas en un equipo de alto rendimiento . Por eso, hace mucho que la empatía dejó de ser una habilidad blanda para convertirse en un requisito indispensable en cualquier estrategia de bienestar y fidelización del talento. En este artículo te contamos cómo desarrollar y potenciar la empatía en el trabajo . ¡Compártelo con tu equipo! Empatía en la comunicación A menudo simplificamos la empatía en la comunicación como el acto de entender al prójimo, de “ponernos en su lugar” para comprender su estado emocional. Sin embargo, en el contexto profesional, la empatía es una poderosa herramienta con la que captar los mensajes no verbales, las preocupaciones y las motivaciones de nuestros compañeros. Cuando somos conscientes de la importancia de la empatía en el trabajo , dejamos de oír para empezar a escuchar de forma activa , lo que nos permite que el flujo de información sea bidireccional y honesto, reduciendo los malentendidos que tanto lastran los proyectos. Beneficios de aplicar empatía en la comunicación diaria La empatía en la comunicación es importante, por un lado, para identificar, comprender y validar las emociones y perspectivas de nuestro interlocutor y, por otro, porque un empleado que se siente comprendido es un empleado con mayor seguridad. Fomentar la empatía en el trabajo a través de la comunicación diaria genera beneficios tangibles como: Resolución de conflictos y malentendidos : Al validar la postura del otro, la resistencia disminuye y se llega a acuerdos más rápidos. Genera confianza y compromiso : Al sentir que son escuchados y comprendidos, los empleados se abren más, lo que construye lazos más fuertes y duraderos. Fomenta un entorno seguro : Facilita la comunicación abierta y honesta, esencial en equipos de trabajo y relaciones personales. Aumento de la innovación : Un clima empático invita a compartir ideas arriesgadas sin miedo al juicio. Reducción del burnout : La comunicación empática actúa como un amortiguador ante la presión externa. Técnicas para desarrollar una comunicación más empática La empatía es una competencia o habilidad que podemos entrenar a través de las siguientes técnicas: Escucha activa : No prepares tu respuesta mientras el otro habla. Mantén el contacto visual y hazle saber que lo estás escuchando. Validación emocional : Antes de pasar a la solución, reconoce la emoción: «Entiendo que esta situación te resulte frustrante». Preguntas abiertas : En lugar de «¿Está claro?», prueba con «¿Cómo te sientes respecto a este nuevo cronograma?». Claridad y transparencia : Ser empático también es ser claro para evitar falsas expectativas que generen una sensación de ansiedad futura. H2: Errores comunes que dificultan la comunicación empática Aunque sea de forma inconsciente o con la mejor de las intenciones, a veces cometemos pequeños errores que bloquean o dificultan la comunicación empática : Minimizar sentimientos : Frases como «no es para tanto» o «no te lo tomes así» invalidan la experiencia del otro. Interrumpir con soluciones prematuras : En numerosas ocasiones, las personas solo necesitan ser escuchadas antes de recibir consejos. El juicio implícito : Evaluar la reacción del otro bajo nuestros propios estándares de «lo que debería ser». Falsa empatía : Utilizar frases hechas sin una intención real de ayuda. Sabemos que fomentar la empatía en el trabajo puede ser un desafío cuando el estrés y los plazos aprietan. Pero un líder empático siempre sabrá ajustar su mensaje a las necesidades de su equipo, mejorando el clima laboral. En Savia, ponemos a disposición de tu empresa nuestro servicio de videoconsulta de Psicología . A través de sesiones personalizadas, tus empleados podrán trabajar en habilidades de regulación emocional y empatía en la comunicación , herramientas esenciales para un liderazgo saludable y un equipo cohesionado. Infórmate sin compromiso .
Dependencia tecnológica: ¿Qué es y cómo reducirla?
Psicología

Dependencia tecnológica: ¿Qué es y cómo reducirla?

“Solo revisaré este correo urgente antes de ir a dormir y ya”. Y así, sin darte cuenta, has pasado más de media hora saltando de notificación en notificación. Sí, te suena, y lo más probable es que a tu equipo también. Esta escena, común en miles de hogares cada noche, tiene un impacto directo en la calidad de nuestro descanso. Precisamente ahora, que nos acercamos al Día Mundial del Sueño (13 de marzo), es el momento perfecto para poner el foco en un obstáculo invisible pero amenazador: la dependencia tecnológica . En este artículo te contamos la relación entre tecnología y salud mental y cómo reducir el tiempo de uso del móvil . ¡Toma nota! Relación entre la tecnología y la salud mental ¿Herramienta de trabajo o foco de estrés? La respuesta es compleja: ambas. La tecnología tiene una relación estrecha y bidireccional con la salud mental . Por un lado la tecnología puede actuar como herramienta de apoyo, a través de servicios de telemedicina como los de Savia , pero también puede ser la causa de problemas derivados del uso excesivo de pantallas y redes sociales, como la ansiedad, depresión o adicciones, entre otros. Cuando un empleado no logra desconectar, su cerebro permanece en un estado de alerta constante, elevando sus niveles de cortisol y reduciendo su capacidad de resiliencia. Como empresa, debemos tomarnos en serio la dependencia tecnológica , ya que es un factor de riesgo para el burnout (síndrome del trabajador quemado) . Tiempo en pantallas: ¿cuánto tiempo pasamos al día con ellas? El tiempo en pantallas se ha convertido en un indicador de salud pública. Según el informe Digital Global 2024 de We Are Social , el usuario promedio de internet pasa aproximadamente 6 horas y 35 minutos al día conectado. Si sumamos la jornada laboral frente al ordenador y el consumo recreativo en dispositivos móviles, el resultado es una sobrecarga sensorial constante. Reducir el tiempo en pantallas es imperativo para permitir al cerebro procesar la información sin saturarse. Dependencia del teléfono móvil La dependencia móvil (o nomofobia , considerada como el miedo irracional o ansiedad extrema a estar sin el teléfono móvil, sin cobertura o con la batería agotada) se ha infiltrado en el entorno laboral casi casi sin hacer ruido. Cada vez son más las personas que sienten que les domina la necesidad impulsiva de comprobar si hay mensajes nuevos. Esta dependencia móvil afecta directamente a la capacidad de trabajar sin distracciones en una tarea cognitivamente exigente ( deep work ). Cuando una notificación interrumpe una tarea compleja, el cerebro tarda una media de 23 minutos en recuperar el nivel de concentración previo . Para un equipo de RRHH, identificar estos patrones es clave para implementar políticas de desconexión digital . ¿Cómo reducir el tiempo de uso del móvil? Ayudar a los empleados a recuperar el control sobre su atención es una de las mayores muestras de salario emocional que una empresa puede ofrecer. Si te preguntas cómo reducir el tiempo de uso del móvil de forma efectiva, tanto dentro como fuera de la oficina, estas son algunas de las pautas validadas por nuestro equipo de psicólogos: Incentivar que, tras la jornada laboral, los dispositivos pasen a modo «No molestar». Cero pantallas antes de dormir, ya que la luz azul inhibe la melatonina y dificulta el descanso. Crear espacios “libres de dispositivos” en la oficina o momentos en las reuniones donde el teléfono no esté presente sobre la mesa. Enseñar a los equipos a reducir el tiempo de uso del móvil mediante la gestión de notificaciones y el uso de herramientas de bienestar digital. A veces, la dependencia tecnológica es el síntoma de algo más profundo: ansiedad, necesidad de validación o incapacidad para gestionar el silencio. En Savia, creemos que la tecnología, bien utilizada, es la solución y no el problema. A través de nuestro servicio de videoconsultas de Psicología , los empleados pueden acceder a especialistas que les ayuden a gestionar la ansiedad digital y a establecer límites saludables. Invertir en la desconexión de los equipos es, paradójicamente, la mejor forma de asegurar que, cuando estén conectados, lo hagan con toda su energía y creatividad. Infórmate sin compromiso .
Tipos de reiki para reducir el estrés laboral
Salud Emocional

Tipos de reiki para reducir el estrés laboral

Si buscamos mejorar el descanso y la salud emocional, una de las mejores herramientas para reducir la tensión y favorecer la calma es el reiki . Una práctica japonesa, basada en la canalización de energía mediante la imposición de manos, que muchas personas usan para promover la relajación y el bienestar. Aunque esta práctica no reemplaza la atención psicológica o médica, los distintos tipos de reiki son una excelente forma de potenciar el autocuidado, buscando el equilibrio entre cuerpo y mente. Karuna reiki Karuna significa compasión. De ahí que el karuna reiki o reiki karuna sea una evolución del sistema tradicional con foco en la compasión y en el trabajo emocional profundo . Desarrollada por William Lee Rand, muchos consideran que la energía del karuna reiki es diferente a la de otros sistemas, mucho más poderosa. Practicar este tipo de reiki ayuda, entre otras cosas, a liberar tensiones acumuladas y favorecer estados de calma. En el trabajo, los beneficios del karuna reiki suelen asociarse a: Reducción de la sensación de estrés o sobrecarga Mayor claridad mental Conexión con las emociones y desarrollo de la autoestima Mejora del aprendizaje Apoyo en procesos de cambio o incertidumbre, desarrollando la creatividad y ayudando a una mejor comunicación Jikiden reiki Jikiden significa «enseñanza transmitida directamente», de ahí que el jikiden reiki se considere el tipo de reiki más original y auténtico. A través de su práctica busca mantener la esencia del reiki, centrándose en la simplicidad, sanando el cuerpo y la mente y corrigiendo malos hábitos o adicciones. Entre los posibles beneficios asociados al jikiden reiki se encuentran: Relajación física, mental y emocional Reducción de la ansiedad, el estrés y la depresión Sensación de calma y paz interior, ayudando a liberar bloqueos emocionales Mejora de la calidad del sueño, aumento de la vitalidad y fomento de una mayor autoestima y claridad mental Alivio de dolores físicos y fortalecimiento del sistema inmune Reainbau reiki Desarrollada por Walter Lübeck y basada en los fundamentos del Reiki Usui Tradicional , el reainbau reiki (también conocido como rainbow reiki ) combina las diferentes tradiciones energéticas y técnicas para trabajar el equilibrio global de la persona. El reainbau reiki basa su actuación en el amor, la consciencia y la autorresponsabilidad. Este tipo de reiki proporciona beneficios como la armonización emocional y la reducción de tensiones internas, además de: Favorecer la concentración Reducir la sensación de bloqueo mental Promover una actitud más positiva ante los retos Aumentar los niveles de energía vital y estimular las fuerzas de regeneración naturales del cuerpo Proporcionar un estado de relajación profunda, combatiendo el insomnio Calmar el sistema nervioso Reiki tibetano El reiki tibetano o Reiki Usui Tibetano , incorpora al sistema tradicional de Usui técnicas avanzadas de respiración, meditación y símbolos tibetanos con los que alcanzar el equilibrio entre cuerpo y mente. Como otros tipos de reiki , el objetivo de esta práctica es conseguir la salud integral del individuo fomentando la felicidad propia y la de los demás. Entre sus aplicaciones habituales, especialmente útiles en el trabajo, destacan: Favorecer la calma en periodos de estrés intenso Apoyar la regulación emocional Potenciar la sensación de equilibrio interno Acelerar la recuperación tras enfermedades o lesiones y fortalecer el sistema inmunológico Explorar y poner en práctica distintos tipos de reiki puede ser útil como complemento en la gestión del estrés. Sin embargo, es importante recordar que toda práctica debe ir acompañada de intervenciones basadas en evidencia. Aquí es donde los servicios de Psicología adquieren un papel clave. Contar con apoyo psicológico, como el de Savia, salud digital Mapfre , permite abordar de forma estructurada factores como la ansiedad, el estrés crónico o los problemas de sueño, ofreciendo herramientas prácticas y adaptadas a cada persona y situación. Infórmate sin compromiso y aborda el bienestar psicológico desde una perspectiva integral.
Cómo afrontar la soledad o el bajón emocional en Navidad
Salud Emocional

Cómo afrontar la soledad o el bajón emocional en Navidad

La Navidad puede despertar ilusión… o provocar justo lo contrario. Para muchas personas, estas fechas vienen acompañadas de un “ bajón emocional ” causado por la soledad , la frustración por las expectativas o incluso por la presión social por “tener que estar bien” . Esto, por supuesto, repercute en el entorno laboral: decae la motivación, aumenta la irritabilidad… Por este motivo, y sobre todo en las semanas previas, acompañar a los equipos es esencial para proteger su bienestar. Descubre por qué la Navidad puede ser emocionalmente compleja y cómo puedes gestionar esos sentimientos desde una perspectiva personal y laboral. ¿Por qué la Navidad puede generar bajón emocional? Aunque culturalmente se asocia a unión y celebración, la Navidad puede desencadenar emociones difíciles: Aumento de la soledad : La soledad no siempre tiene que ver con estar físicamente solo. A veces aparece incluso cuando estamos rodeados de gente. Las expectativas sociales, como por ejemplo “debería estar feliz”, “debería tener un plan familiar”, pueden intensificar ese malestar. Cambio en las rutinas : Los nuevos horarios, las reuniones con amigos o familiares o el parón vacacional alteran hábitos que normalmente sostienen el equilibrio emocional. Menos actividad física, peor descanso o exceso de compromisos pueden pasar factura. Recuerdos o duelos : Estas fechas también activan la nostalgia o la ausencia de personas significativas, generando un aumento de tristeza o desánimo. Presión económica y social : Los gastos, los regalos, las reuniones y las expectativas externas pueden añadir estrés, preocupación o incluso sensación de insuficiencia. Cómo afrontar la soledad o el bajón emocional en Navidad A nivel individual existen algunas estrategias, sencillas pero efectivas, que pueden ayudarte a afrontar las emociones y reducir su impacto negativo: Valida lo que sientes : No necesitas “estar bien” o “ser feliz” porque sea Navidad. Reconocer la emoción sin juzgarla es el primer paso para gestionarla de forma saludable. Mantén rutinas que te hagan bien : Dormir lo suficiente, moverte un poco cada día y respetar espacios de descanso te ayudará a mantener estabilidad emocional. Reduce la autoexigencia y establece límites : No hay una forma correcta de vivir estas fechas. Si necesitas un plan tranquilo, hazlo. Si no quieres acudir a todos los compromisos, prioriza. Rechaza compromisos que te generen estrés. Conecta con las personas que quieres : No es obligatorio pasar la Navidad en familia. Puede ser un amigo, un compañero de trabajo o alguien con quien compartas intereses. La conexión emocional pesa más que la cantidad de personas alrededor. Anticipa tus semanas : Si ya eres capaz de identificar que estas fechas te afectan, planifica actividades reconfortantes: leer, pasear, quedar con personas que te hagan sentir bien, pedir ayuda profesional… ¿Qué puede hacer la empresa para apoyar a los empleados durante la Navidad? En el trabajo, la soledad y el bajón emocional también pueden traducirse en menor rendimiento, más irritabilidad o incluso en absentismo emocional . Acompañar desde la prevención es una inversión en bienestar. Facilitar espacios seguros de conversación : Los equipos que pueden expresar cómo se sienten gestionan mejor la carga emocional. Un clima laboral abierto reduce estrés y mejora la cohesión. Reforzar la comunicación y la empatía : Evitar mensajes que presionen a “celebrar”, además de apostar por un enfoque inclusivo, ayuda a que todas las personas se sientan respetadas, independientemente de su situación personal. Promover buenos hábitos de salud : Recordatorios sobre descanso , actividad física, pausas y alimentación equilibrada pueden marcar la diferencia en semanas donde la rutina se altera. Facilitar apoyo psicológico profesional : Contar con un servicio de videoconsultas de Psicología para Empresas , como los de Savia, salud digital MAPFRE, permite que cualquier empleado pueda solicitar ayuda sin esperas ni desplazamientos. La intervención temprana reduce el impacto del malestar y favorece el equilibrio emocional. En Savia acompañamos a las empresas durante todo el año, pero especialmente en momentos en los que la carga emocional aumenta, como sucede en Navidad. Disfrutar de las fiestas no siempre es sencillo, pero con herramientas adecuadas y un respaldo profesional, es posible vivir estas fechas con más calma, menos presión y mayor bienestar . Infórmate sin compromiso .

¿Necesitas ayuda más directa?

Ponemos a tu disposición varias formas de contacto para que soluciones todas tus dudas.
savia ayuda email

Escríbenos por email

Te responderemos en un plazo máximo de 48h.
teayudamos@saludsavia.com
savia ayuda teléfono

Habla con nosotros

Hablarás directamente con nuestro equipo de agentes.
919 046 448

Podemos impulsar la productividad en tu empresa mejorando el bienestar de tu equipo

Suscríbete a nuestra newsletter
Suscríbete a nuestra newsletter