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Amaxofobia: miedo a conducir
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Amaxofobia: miedo a conducir

Abrir la puerta, sentarse y ajustar el asiento, revisar los espejos y arrancar. Algo que para muchos puede ser una simple rutina mañanera, puede ser un mundo para muchas personas. Y es que cada vez somos más personas al volante y esto puede llegar a dar mucho miedo. La amaxofobia o miedo a conducir, es considerada una fobia situacional, pero es muy común que se manifieste en personas propensas a la ansiedad, personas con la necesidad de tenerlo todo bajo control o aquellas con baja autoestima. ¿Qué es la amaxofobia? La amaxofobia es el miedo o aprensión a conducir un vehículo. Puede ser tanto al hecho de conducir en general o en situaciones concretas que se dan durante la conducción, como rotondas, atascos o conducir de noche. Y no es solo cosa de conductores noveles. Según las estadísticas, el 30% de los conductores presentarán este miedo en algún momento. Otra cuestión es durante cuánto tiempo los acompañe en sus viajes. El origen de la amaxofobia puede darse desde los primeros momentos en los que nos ponemos al volante como consecuencia de no saber conducir, en este caso se habla de amaxofobia primaria . Pero también se puede generar como consecuencia de una mala experiencia al volante o un accidente de tráfico, denominándose amaxofobia secundaria . ¿Cómo saber si tienes amaxofobia? ¿Soy incapaz de conducir de noche? ¿Siento como se me acelera el corazón solo con pensar en que tengo que coger el coche? ¿Me da miedo tener que arrancar o aparcar cuesta arriba? Existen muchas preguntas que pueden ayudarte a identificar si sufres de esta fobia específica. Normalmente, las personas que tienen miedo a conducir tratarán de evitar coger el coche, aunque las alternativas en el transporte les incremente considerablemente el tiempo de viaje. Tienen tendencia a limitarse a hacer aquellos trayectos que han podido revisar previamente o que han podido aprenderse de memoria.  Por otro lado, el hecho de conducir puede suponer una carga cognitiva tan elevada que al bajarse del vehículo pueden sentir un grado de agotamiento anormal. Además, algunos de los síntomas que pueden acompañar a la amaxofobia y que pueden ayudar a identificarla incluyen −además de la sensación de ansiedad− sudoración, rigidez, taquicardia, problemas gastrointestinales y dificultades para dormir el día anterior a un trayecto, si este ha sido planificado. ¿Cómo ayudar a una persona con amaxofobia? Como ya hemos visto, sufrir amaxofobia es algo que le puede suceder a cualquiera. Si conoces a alguien que tenga miedo a conducir es importante que se sienta apoyado. Al fin y al cabo, conducir conlleva riesgos, aunque sean mínimos. Te ofrecemos una serie de consejos que pueden ayudar a la hora de gestionar este miedo: Escucha cuales son las preocupaciones que le generan el miedo al conducir. El hecho de sentirse escuchados, sin juicio, ayudará a que se relajen. Apóyale si decide buscar alternativas que impliquen no coger el coche. O ofrécete si te es posible. No les des indicaciones a menos que lo hayáis hablado previamente. Si das indicaciones trata de que sean específicas. Evita decir “cuidado” o “mira”. Solo conseguirás que se pongan más nerviosos. Cuando el miedo a conducir es grave es recomendable acudir al psicólogo. Las taquicardias, la sensación de falta de aire o los temblores dificultan la conducción del vehículo por lo que es necesario aprender a gestionar estas situaciones antes de tratar de retomar la conducción. Afrontamiento progresivo La intervención recomendada para superar el miedo a conducir es la terapia psicológica, donde el terapeuta analiza las situaciones, pensamientos y síntomas físicos que contribuyen al miedo a conducir para luego exponernos a él de forma progresiva. El afrontamiento progresivo consiste en exponernos gradualmente a aquello que nos genera rechazo. Con el apoyo del terapeuta y, dependiendo del caso, una autoescuela. Se le ofrece al paciente una exposición planificada, donde se tenga en cuenta aquello que le preocupa y los síntomas que presente. Para empezar esta intervención se escogen aquellas situaciones menos estresantes. Conforme se van superando las sensaciones de incomodidad se procede a enfrentar las situaciones que producen un mayor rechazo por parte del paciente. Debe ser un trabajo continuo, ya que la ansiedad es difícil de doblegar. La terapia para la amaxofobia normalmente tiene un componente que se realiza en grupo, donde cada persona pueda exponer su experiencia y aprender de otros. Pero es importante que exista un componente individualizado a la hora de exponernos. La terapia psicológica grupal (o individual) consiste en la exposición por parte del psicoterapeuta a las ideas disfuncionales que pueden ayudar a entender la naturaleza de la fobia a conducir. En ella se manejan conceptos como el estrés postraumático y exponen estrategias para afrontar el problema, incluyendo: Técnicas de relajación. Focalización de la atención o mindfulness. Manejo de los pensamientos negativos y los sentimientos de culpa. Afrontamiento gradual de la amaxofobia. La exposición a conducir, inicialmente puede ser simplemente subirnos al coche y encender el motor, para posteriormente conducir en un circuito cerrado o con un coche de autoescuela. De este modo, dependiendo del caso, será necesario la colaboración entre el psicólogo y un profesional de la conducción. Es importante abordar cuanto antes esta fobia, pues lo normal es que cada vez sean más incapacitantes para las personas que las sufren, ya que cada vez habrá más situaciones que den miedo y cada vez nos costará más enfrentarlas. ¿Qué causa el miedo a conducir? Existen multitud de causas para el miedo a conducir. Podemos haber tenido un accidente que nos impactase demasiado, una situación al volante de la que se haya derivado un ataque de ansiedad o incluso haberlo generado por experiencias que hemos escuchado de otras personas. Lo realmente llamativo de esta fobia es que se trata de un miedo exagerado, pues las personas que las sufren suelen magnificar los riesgos e infravalorar sus propias capacidades, en este caso a la hora de conducir. En cualquier caso, es necesario aclarar que la amaxofobia no depende de la pericia a la hora de conducir de la persona afectada, sino de un conjunto de sensaciones de peligro. Es normal que un conductor novato o alguien que no conduce desde hace tiempo sienta aprensión y cierto miedo a la hora de conducir. Lo que decidirá que padezcamos de amaxofobia es que no nos expongamos a estos miedos con éxito.
¿Qué es la psicoterapia y qué beneficios aporta?
Artículo especializado

¿Qué es la psicoterapia y qué beneficios aporta?

La psicoterapia es el proceso terapéutico que usan los profesionales de la salud mental, para ayudarnos a superar aquellas situaciones que suponen un riesgo para nuestro desarrollo vital, salud emocional y bienestar general (ansiedad, estrés, depresión, duelo, etc.). El psicoterapeuta es el profesional de la salud −principalmente, psicólogo y psiquiatra− especializado en abordar los diferentes trastornos psicopatológicos y abordar sus síntomas. Su formación le permite mediante el uso de distintas técnicas modificar conductas indeseadas, ayudar a mejorar procesos cognitivos y enseñar a gestionar las emociones. Dependiendo de nuestras necesidades y la de nuestro entorno, el psicoterapeuta puede intervenir a nivel individual para permitirnos superar traumas y problemas personales, ayudar a nuestros pequeños y adolescentes, así como apoyar a familias y a parejas en la gestión de su día a día de pendiendo de su área de trabajo. ¿Qué es la psicoterapia? La psicoterapia, es el tratamiento que tiene como objetivo modificar los pensamientos, las creencias y las conductas que son desadaptativas para el desarrollo del individuo. Establece pautas y objetivos para mejorar o mantener la salud mental. No es necesario tener un trastorno para empezar tu terapia. Cualquier problema de nuestra vida cotidiana en la que necesitemos apoyo y no veamos una salida clara o no sepamos qué hacer, pueden ser abordados en consulta. Desde luego, tener ansiedad, estado de ánimo bajo, miedos irracionales, problemas alimenticios, autoestima o una adicción suelen ser factores determinantes para emprender un proceso terapéutico. Pero existen muchos otros motivos que te pueden impulsar a buscar una intervención psicológica. Entre ellos, la superación de hechos traumáticos, la muerte de un ser querido o un divorcio. O simplemente aprender a gestionar el estrés cotidiano. Beneficios de la psicoterapia Cada vez somos más conscientes que los problemas psicológicos pueden afectar a nuestra salud física. Lo que ha permitido romper el tabú que suponía ir al psicólogo o psiquiatra. Las técnicas de intervención que se usan en psicoterapia han demostrado científicamente mejorar la calidad de vida de las personas. Algunos de los beneficios más destacables de la psicoterapia son: Mejor manejo de las emociones. Desarrollando nuestra inteligencia emocional logramos ser más empáticos y resilientes. Gestión del estrés y resolución de conflictos . Mediante la incorporación de técnicas para el control del estrés, somos capaces de mejorar nuestra tolerancia ante la frustración y optimizar el trabajo bajo presión. Motivación para conseguir los objetivos . El psicoterapeuta, nos ayuda a mejorar nuestra motivación de logro. Enfocándonos y comprometiéndonos con nuestros objetivos. Acceder a un mayor autoconocimiento . El ritmo de vida actual nos impide profundizar en nosotros mismos, en el “porqué” de nuestro comportamiento e intereses. La psicoterapia nos da acceso a nuestro inconsciente, y nos permite conocer nuestras fortalezas, creencias y valores personales. Desarrollo de habilidades sociales . Mejorar nuestra capacidad de comunicación asertiva, incrementa nuestra habilidad para desenvolvernos en nuestro entorno y hacer valer nuestras necesidades en frente de los demás. Aumentar la calidad de vida . La resolución de los problemas psicológicos y la mejora de nuestra relación con nuestro entorno y con los demás determinará una mayor calidad de vida y una vida más plena. Tipos de psicoterapia Hay un amplio abanico de abordajes psicoterapéuticos, todos ellos, con sus respectivas técnicas de intervención. Cada enfoque se aproxima a la problemática de una manera distinta. El psicoterapeuta se debe adaptar a las características y necesidades de cada paciente a la hora de elegir entre ellas. Dentro de todas las opciones de psicoterapia, las más habituales incluyen: Psicoterapia cognitiva-conductual Se centra en la intervención en aquellos síntomas que generan malestar en el individuo o grupo mediante técnicas de modificación de conducta y pensamiento. Usa técnicas de reestructuración cognitiva, para trabajar los pensamientos y creencias disfuncionales. Establece pautas y técnicas de relajación para reducir la ansiedad y propone planes de activación conductual para facilitar el cambio. Psicoterapia contextual Se centra en establecer direcciones vitales con las que comprometernos. Usa técnicas de atención plena y mindfulness para centrarnos en el momento presente y distanciarnos de nuestros problemas. Lo que permite empoderar a la persona para que disfrute del día a día, trabajando en aquellas áreas vitales para su crecimiento. Terapia psicoanalítica El psicoanálisis trabaja con el contenido verbal como medio para acceder al inconsciente, haciendo conscientes nuestros pensamientos y emociones mas profundos. Nos permite conocer el “porqué” de nuestro contenido interior a través de la interpretación de nuestro lenguaje como “símbolo” de nuestro “yo” interno. Terapia familiar sistémica Este enfoque considera a cada individuo como un componente del “sistema” familiar, donde cada miembro cumple una función y tiene relevancia.  Analizando la función de cada persona dentro de su entorno y como se vincula con él, se logra reestructurar los lazos familiares disfuncionales y se alcanza una consciencia de familia y apoyo más enriquecedor para las personas que la componen.
Personas altamente sensibles: tipos y características
Artículo especializado

Personas altamente sensibles: tipos y características

En la actualidad, se da gran relevancia a cómo manejamos las emociones. Es importante valorar como nos sentimos y la importancia de ello para nuestra vida. Además, es evidente que cada persona tiene un grado distinto de emocionalidad y una capacidad distinta para gestionar sus emociones. Hay personas que debido a su capacidad empática y a sus experiencias vitales son personas altamente sensibles, lo que por un lado se puede considerar una virtud. Y aunque les permite una mayor vinculación, también supone que los acontecimientos del día a día les afecten con mayor intensidad. Las personas altamente sensibles, suelen ser personas inteligentes y presentan una serie de características que las convierten en especiales y peculiares. Características de las personas altamente sensibles o PAS El término ‘Persona Altamente Sensible’ (PAS) hace referencia a la persona que es más susceptible frente a los estímulos con gran carga emotiva o que generan mucho estrés. Son personas “esponja” pues se imbuyen de todo lo que les rodea, debido a una capacidad empática extraordinaria. Esto a veces puede sobrecargar su sistema cognitivo por la cantidad de información que tratan de procesar. Esto puede suponer que se saturen o se cansen emocionalmente de forma más rápida que otras personas. Así mismo, presentan una mayor capacidad de respuesta emocional. Son capaces de apoyar y comprender a su entorno de una manera más precisa. En definitiva, son el mejor amigo que alguien puede tener. Esta forma de vivir las emociones se traduce en una empatía muy desarrollada hacía las personas, pero también hacia los animales y la naturaleza en general. Ser una persona altamente sensible es una característica personal y no implica padecer un trastorno psicopatológico. Sin embargo, si nos sucede a nosotros es importante saber por qué, para poder gestionarlo de la mejor manera. Algunas estimaciones sitúan este rasgo de personalidad en el 20% de la población. ¿Cómo puede la psicología ayudar a una persona altamente sensible? Con personas PAS puede ser necesario aprender técnicas de gestión emocional, que nos permitan desarrollar la inteligencia emocional. Les pueden ayudar a comprender mejor sus diferencias con los demás y de qué manera valorar sus virtudes. De la misma manera, se trata de personas que necesitan sentirse escuchadas y desahogarse para procesar toda esa carga emocional que recogen en su “mochila”. Por esto, un acompañamiento por parte de un profesional de la psicología puede ser de gran valor para este tipo de personas, sin que eso suponga estar “enfermo”. Rasgos de personalidad PAS Las personas altamente sensibles poseen ciertos rasgos que las distinguen fácilmente: Las personas altamente sensibles necesitan más tiempo para adaptarse a los cambios. Pues necesitan detenerse a procesar toda la información que les llega. Presentan una alta sensibilidad al dolor, físico y emocional. Lo que a veces puede llevar a tener sensaciones de no poder con todo. Tienen dificultad para soportar olores, sonidos o luces intensas, que les puede provocar sensaciones desagradables y malestar físico. Necesitan momentos de soledad para reencontrarse con ellas mismas y alejarse de los estímulos excesivos del mundo exterior. Les cuesta gestionar una carga de trabajo elevada. Por lo que es recomendable establecer prioridades y centrarse en dar pequeños pasos para llegar a una solución. Presentan una tendencia excesiva a empatizar con los problemas emocionales de los demás. A asumir en su mochila emocional cargas que no son suyas. Suelen tener una especial sensibilidad hacia el arte y la creatividad, apreciando especialmente la belleza en todos los ámbitos y disfrutando de manera mas viva de este tipo de experiencias. Tienen un gran compromiso con sus valores personales y les es difícil no respetarlos sin llegar a sentirse mal por ello. Se sienten más cómodos en grupos pequeños o entorno donde no reciben muchas peticiones. Presentan una gran dificultad para gestionar las críticas, ya que terminan sintiéndose culpables. Suelen tener una gran capacidad intuitiva. Presentan una tendencia a somatizar el estrés a nivel muscular, e incluso con otro tipo de somatizaciones como migrañas o problemas gastrointestinales. Cómo identificar a una persona altamente sensible Suele ser bastante sencillo identificar una PAS, como consecuencia de su especial modo de comportarse. Algunos rasgos que te pueden servir para identificarlas y poder comprenderlas incluyen: Se sienten superadas si tienen muchas tareas pendientes. Los ambientes con gran carga sensorial (ruidos y olores) les resultan poco tolerables. No llevan bien que las observen, las critiquen ni sentirse bajo presión. Se sienten profundamente conmovidas por las artes. Reconocen el malestar de los demás y son capaces de ponerse en el lugar del otro. Necesitan parar para recuperarse cuando se sienten abrumadas o exhaustas. Tienen una vida interior rica y compleja que a veces necesitan compartir con los demás. Las personas altamente sensibles aprecian con facilidad las sutilezas que para otros pasan desapercibidas. Esta capacidad extraordinaria para experimentar sensaciones y emociones las convierte en personas con una vida interior a menudo poco comprendida. Si conoces a alguien que coincida con estos criterios, te invitamos a que te sientes y los escuches, ellos te lo agradecerán enormemente y tu podrás aprender una forma distinta de valorar tu entorno.
Síndrome del impostor: ¿qué es y cuáles son sus causas?
Artículo especializado

Síndrome del impostor: ¿qué es y cuáles son sus causas?

Todos tenemos un comentarista dentro de nosotros, una voz que comenta cada “jugada” que realizamos. Ese comentarista suele ser muy crítico con nuestro desempeño, más incluso que algunas personas que nos encontramos afuera. Cuando nos dejamos llevar por ese cúmulo de pensamientos, a veces nos impiden desempeñar nuestro trabajo adecuadamente, teniendo lugar lo que se conoce coloquialmente como el síndrome del impostor. Este síndrome, puede influenciar nuestras decisiones, repercutir en nuestro trabajo y afectar a la concepción que tenemos de nosotros mismos. ¿Qué es el síndrome del impostor? Es el conjunto de sensaciones que tenemos todos, independientemente de si acabamos de finalizar los estudios, hemos comenzado en un nuevo puesto laboral, o si llevamos años en el mismo. En todas esas situaciones podemos sentir que no sabemos nada. El síndrome del impostor o síndrome del farsante viene definido como el miedo irracional que una persona sufre al temer “ser un fraude”. Da igual, lo bien que hagamos nuestro trabajo, o lo mucho que sepamos sobre un tema, nuestra emoción predominante es la falta de valía. Este síndrome puede darse en todas las personas, pero es más frecuente en personas con gran autoexigencia y perfeccionismo o en personas que están dando sus primeros pasos en un sector determinado. Es muy común en estos casos que, aunque haya un 99% de éxito en nuestro trabajo, nuestro “comentarista” solo nos permita ver ese 1% que no hemos podido conseguir. Ese ínfimo porcentaje de error es el que realmente creemos que va a determinar nuestra valía. Las personas que padecen el síndrome del impostor rechazan todas las pruebas que justifican sus éxitos. Normalmente se atribuyen a la suerte o se normalizan como si no fueran gran cosa. Consecuencias de padecer el síndrome del impostor Las consecuencias de dejarnos llevar por ese 1% es que, poco a poco, empezaremos a dejar de valorar nuestro trabajo, pues no somos capaces de ver los aspectos positivos. Esta situación afecta negativamente a largo plazo a nuestra autoestima y, por su puesto, a nuestra carrera profesional. A veces tendremos pensamientos de no estar a la altura del cargo, pendiente de los posibles errores que podamos cometer. Ocurrirá lo que en psicología denominamos profecía autocumplida, es decir, si partimos pensando que no somos capaces, nos acabaremos autosaboteando para confirmar nuestra carencia de habilidad. Causas del síndrome del impostor Las causas que pueden llevar a padecer el síndrome del impostor son diversas y muchas de ellas se relacionan con la personalidad de cada individuo. Entre ellas, caben destacar: Compararnos con otros . A veces, tratamos de valorar nuestro rendimiento fijándonos en otras personas, que tienen situaciones personales y profesionales distintas. Realmente no es justo intentar compararnos con otros cuando puede que incluso no tengamos los mismos objetivos dentro de la profesión. Autoexigencia y perfeccionismo . Muchas veces, dar el máximo no será suficiente. Siempre habrá algo mejorable y que nos haga sentir incómodos. Si nos centramos en esos detalles es difícil llegar a realizar criticas constructivas y analizar mejoras. Miedo al fracaso . Muchas veces tendemos a magnificar las consecuencias de fracasar, lo que termina siendo más preocupante que el propio fracaso en sí. En otras culturas, el fracaso se valora positivamente pues implica una oportunidad de ganar experiencia y mejorar. Baja autoestima . Si valoramos negativamente nuestro trabajo, estamos valorándonos negativamente a nosotros mismos, lo que puede terminar derivando en un problema para nuestra salud mental. Altas exigencias del entorno . Es común que en sectores donde hay que enfocarse en las ventas o en cumplir objetivos se genere este síndrome, pues es el propio entorno el que te “sanciona” cuando no logras unos resultados determinados. ¿Cómo puede ayudarnos la psicología a entender el síndrome del impostor? En psicología, dependiendo del marco teórico que utilice el psicoterapeuta, el síndrome se puede enfocar de distintas formas. En cualquier caso, la primera pregunta que hay que formularse es: ¿cuánto tiempo y energía vas a dedicar a discutir con este comentarista indeseado? Los psicólogos −a través de la psicoeducación, las técnicas para reducir la ansiedad, el trabajo en la autoestima y el estudio de los sesgos cognitivos, entre otros− luchamos contra estos sentimientos, ofreciendo pruebas de nuestra propia valía, permitiendo empoderar a la persona. La mejor prueba de tu valía son tus actos, no tus pensamientos. No permitas que tus pensamientos tomen las riendas de tu vida. Los pensamientos no deciden, no actúan, los pensamientos solo son capaces de opinar. Tu eres el que decide si te vas a quedar discutiendo con ellos o si vas a tratar de hacer cosas que te permitan tener una vida plena. Si necesitas ayuda para “combatir” este síndrome contacta con un profesional, mientras tanto te dejamos algunos consejos: En primer lugar, es importante identificar aquellas sensaciones desagradables y en qué circunstancias se originan. Hay que estar atento para identificar los pensamientos irracionales relacionados con las propias habilidades o aptitudes profesionales. Acepta tus defectos y reafirma tus virtudes. Todos tenemos fortalezas y virtudes que necesitamos desarrollar y debilidades que necesitamos modificar. Vigila tu dialogo interior. Suficiente tenemos con tratar de lidiar con el día a día, como para andar criticándonos a nosotros mismos. Cambia tus “no soy capaz” o tus “no valgo” por frases que te permitan tener puntos de mejora. Por ejemplo, −No he sido capaz de sacar este proyecto adelante, por “X” motivo. En el futuro puedo hacer “Y” para mejorar. Valora y recompensa tus éxitos. De la misma manera que nos podemos sentir mal cuando erramos, tenemos que premiarnos cuando hacemos las cosas bien. En definitiva, en el mundo tan competitivo en el que vivimos es muy habitual que en alguna ocasión aparezcan sentimientos relacionados con el síndrome del impostor. Cuando esto sucede, nunca está demás realizar una consulta y recibir ayuda de un profesional cualificado para superarlo.
Problemas psicológicos en el entorno laboral
Artículo especializado

Problemas psicológicos en el entorno laboral

La proliferación de los riesgos psicológicos en el entorno laboral es una de las mayores fuentes relacionadas con el deterioro de la salud de los trabajadores. En este sentido, el estrés que se puede derivar de unas condiciones laborales no adecuadas ha sido identificado como uno de los riesgos emergentes más importantes en el ámbito laboral. Entre otros factores, la precariedad del empleo, junto con unas condiciones demasiado exigentes son factores que incrementan la aparición de estrés. Sin embargo, la prevención, detección y tratamiento de los problemas de salud psicológica en el ámbito laboral no es tarea sencilla debido a su carácter multidimensional en el que intervienen factores relacionados con la empresa, la sociedad y con las características individuales del trabajador afectado. Problemas habituales en el ámbito laboral El estrés en el trabajo se ha convertido en una de las principales causas de incapacidad laboral en los países desarrollados. De este modo, el estrés afecta a casi uno de cada tres trabajadores en la Unión Europea, incluyendo nuestro país. Las experiencias estresantes en el entorno laboral, incluyendo unas exigencias excesivas o situaciones de precariedad pueden afectar a los trabajadores de diferente manera, propiciando mayoritariamente un peor desempeño laboral y un empeoramiento de su estado de salud. Reacciones y síntomas del estrés laboral Las malas condiciones de trabajo, el agotamiento emocional y la falta de realización personal puede culminar con situaciones de estrés crónico en el ámbito laboral. En esos casos la salud de los trabajadores puede verse alterada de forma significativa. Las reacciones y cambios fisiológicos que se producen en el organismo motivadas por el estrés están enfocadas a mantener el estado de alerta ante una supuesta amenaza: Secreción de adrenalina y cortisol, lo que acelera el ritmo cardiaco y espesa la sangre para facilitar la cicatrización de eventuales heridas. La respiración se vuelve rápida y profunda para incrementar la provisión de oxígeno. Aumenta la tensión arterial. Se potencia el riego sanguíneo en los músculos para aumentar su fuerza y agilidad. Se segregan endorfinas con efecto calmante que reducen la percepción del dolor. Se moviliza glucosa y grasa. Las pupilas se contraen para agudizar la vista. Todas estas reacciones mantenidas excesivamente en el tiempo −por ejemplo, por causa de un problema laboral− pueden perturbar a quien las experimenta y perder su efecto beneficioso originario. En esta situación pueden aparecer palpitaciones, sensación de presión en el tórax, pérdida de apetito, flatulencia, calambres, diarrea, impotencia, desarreglos del ciclo menstrual, tensión muscular, dolor de cabeza y erupciones cutáneas. El equilibrio emocional también se ve afectado, lo que puede derivar en cambios de humor repentinos, incapacidad de expresar las propias emociones y de mostrar empatía por los demás, fatiga, problemas de concentración, irritabilidad, insomnio, entre otros síntomas. Igualmente, la exposición a estados de estrés durante periodos prolongados provoca un deterioro de la salud. Se debilita el sistema inmunitario predisponiendo a las infecciones y favoreciendo la aparición de enfermedades. Precariedad laboral La precariedad laboral se relaciona con la aparición de problemas psicológicos y de salud mental. Algunos de ellos se relacionan con episodios de ansiedad, miedo recurrente y afectación del estado de ánimo y cuadros depresivos. Por otro lado, los empleos precarios o los casos de desempleo no determinan solamente la escasez de recursos económicos. También provocan que las personas afectadas vean mermada su autoestima y experimenten sentimientos intensos de inseguridad y frustración. Teletrabajo El teletrabajo surgió como forma de flexibilización de la jornada laboral y como complemento al trabajo presencial. El teletrabajo puede incidir positivamente en el bienestar laboral a través de un aumento de la autonomía y una mejora en la conciliación con la vida familiar. Sin embargo, el teletrabajo impuesto como consecuencia de la pandemia de la COVID-19 pudo producir algunos efectos contrarios, reduciendo la autonomía con repercusiones negativas por la incertidumbre de la situación. En este contexto, el teletrabajo también puede determinar una autopercepción de aislamiento y soledad. Como principal consecuencia, puede percibirse un estado de ánimo bajo, con un mayor riesgo de episodios de estrés y ansiedad. Algunas recomendaciones que pueden ser eficaces para un mejor teletrabajo incluyen: Disponer de un espacio adecuado y bien acondicionado. Establecer un horario estable, dentro de la flexibilidad. Establecer pequeños descansos de forma periódica. Mantener un contacto constante con compañeros y supervisores. Utilizar técnicas de relajación. Usar técnicas encaminadas a regular la respuesta emocional, de afrontamiento y de solución de problemas. Prevención y soluciones en el ámbito laboral Las empresas y organizaciones deben establecer los sistemas de control y supervisión adecuados encaminados a detectar los potenciales casos de riesgo laboral psicológico y ponerles solución. Desde la perspectiva del trabajador, es importante establecer un canal de comunicación fluido y sincero con los responsables de la empresa para poder ajustar adecuadamente las expectativas profesionales y tener acceso a elementos motivadores, incluyendo la formación continuada y otros incentivos como un desarrollo de la carrera profesional según criterios objetivos y evaluables. Actuaciones a nivel individual Cuando un trabajador se ve afectado por un trastorno psicológico de origen laboral se pueden establecer medidas a nivel individual. En este sentido, la psicoterapia cognitivo-conductual puede ofrecer las estrategias adecuadas que ayuden al trabajador a neutralizar las consecuencias negativas de esa experiencia. Las técnicas que han mostrado ser especialmente útiles a este nivel incluyen: Regulación de la respuesta emocional mediante estrategias cognitivo-conductuales. Herramientas de afrontamiento. Estrategias de solución de problemas. Entrenamiento en asertividad y habilidades sociales. Programas de entrenamiento en gestión eficaz del tiempo. Técnicas de relajación. Aumento del apoyo social dentro y fuera del trabajo. Tratamiento especializado en caso de  mobbing tanto para la víctima como para el acosador. En Savia ponemos a tu disposición las Videoconsultas de Psicología con acceso sencillo e inmediato para todos los pacientes. Bibliografía Mingote JC, et al. El trabajador con problemas de salud mental. Pautas generales de detección, intervención y prevención. Med Segur Trab 2011; 57(supl 1): 188-205. Doi: 10.4321/S0465-546X2011000500012 . Ley 31/1995 de 8 de noviembre de 1995 de prevención de Riesgos Laborales . Carolan S, Harris PR, Cavanagh K. Improving Employee Well-Being and Effectiveness: Systematic Review and Meta-Analysis of Web-Based Psychological Interventions Delivered in the Workplace. J Med Internet Res 2017 Jul 26; 19(7): e271. Doi: 10.2196/jmir.7583 . Rugulies R, Aust B. Work and mental health: what do we know and how can we intervene? Scand J Work Environ Health 2019; 45(6): 529-532. Doi: 10.5271/sjweh.3856 . Oficina Internacional del Trabajo. Riesgos psicosociales, estrés y violencia en el mundo del trabajo. Ginebra, 2016; Volumen 8, Nº 1-2. ISSN 2076-9865
Estrés y ansiedad en la base de los problemas psicológicos
Artículo especializado

Estrés y ansiedad en la base de los problemas psicológicos

Según la OMS, la salud mental es un componente integral y esencial de la salud que se define no solo por la ausencia de trastornos mentales. El ritmo de vida de nuestro tiempo unido a la situación pandémica de la COVID-19 está determinando que el estrés y la ansiedad sean dos elementos comunes para muchas personas. Aunque el estrés puede constituir un estímulo activador positivo, cuando las situaciones de estrés son continuadas en el tiempo −especialmente en personas vulnerables− pueden aparecer los problemas de ansiedad . Poder contar con un servicio de consulta psicológica en el momento que se necesite y que sea eficiente es la mejor manera para poder combatir la ansiedad y el estrés. Qué es el estrés El estrés es una reacción que nos prepara para satisfacer una demanda exterior en las mejores condiciones físicas y mentales. Los agentes estresantes agudos son exigencias puntuales que generan una respuesta inmediata y que no suelen determinar la aparición de problemas sostenidos en el tiempo. Por el contrario, los agentes que provocan estrés crónico pueden llevar al agotamiento, la debilidad y al deterioro de la salud. Dentro de estos factores se pueden distinguir entre agentes estresantes internos (presiones, exigencias y obligaciones autoimpuestas) y agentes estresantes externos (ambiente laboral negativo, problemas conyugales, pérdida de un ser querido, cambio de ciudad, etc.). Por otro lado, existen condicionantes individuales que determinan que una situación concreta pueda generar una reacción de estrés negativo para unas personas y para otras no. De este modo, las demandas de la situación dependen de la valoración subjetiva que lleva a cabo cada individuo. Qué es la ansiedad La ansiedad es una reacción que surge frente a una situación estresante o una potencial amenaza. Una reacción aguda de ansiedad no tiene por qué ser patológica, sino que puede ser adaptativa, preparando al organismo para que pueda enfrentarse con éxito a esa situación exigente. Se trata de una emoción natural que guarda algunas similitudes con otras reacciones emocionales, tales como la alegría, el enfado, la tristeza, el miedo, etc. Esta reacción emocional puede observarse en tres niveles diferentes: A nivel cognitivo-subjetivo, la ansiedad se caracteriza por sentimientos de malestar y preocupación. A nivel fisiológico, la ansiedad produce la activación de diferentes sistemas, como el sistema nervioso autónomo, el sistema endocrino y el sistema inmune. Los cambios más evidentes incluyen el aumento de la frecuencia cardiaca y respiratoria, sudoración, tensión muscular, molestias gastrointestinales, etc. La persistencia de estos cambios fisiológicos puede acarrear una serie de desórdenes psicofisiológicos transitorios, tales como dolores de cabeza, insomnio por ansiedad, contracturas musculares, disfunciones gástricas, etc. A nivel motor y de comportamiento, la ansiedad se manifiesta como inquietud, hiperactividad, movimientos repetitivos, evitación, consumo de sustancias, llanto, etc. Los niveles más altos de ansiedad se encuentran en individuos que padecen los llamados trastornos de ansiedad , entre los que se encuentran: Ataques de pánico o crisis de ansiedad. Fobia social. Trastorno obsesivo-compulsivo. Trastorno por estrés postraumático. La ansiedad también puede aparecer en muchos otros trastornos psicológicos: Trastornos del estado de ánimo como depresión o distimia. Depresión y ansiedad a menudo aparecen de forma conjunta. Adicciones (alcohol, derivados del cannabis, cocaína, heroína, etc.). Trastornos alimentarios (anorexia y bulimia). Trastornos del sueño. Trastornos sexuales. Por otro lado, la ansiedad también puede estar presente en una serie de trastornos psicofisiológicos sin quedar claro si se trata de la causa o el efecto: Trastornos cardiovasculares. Trastornos gastrointestinales (colon irritable, úlcera, etc.). Trastornos respiratorios (asma). Trastornos dermatológicos (psoriasis, acné, eczema). Dolor crónico. Trastornos relacionados con el sistema inmune (enfermedades reumáticas, cáncer, etc.). La conexión entre estrés y ansiedad En muchas ocasiones los términos ansiedad y estrés se utilizan como sinónimos. Sin embargo, la ansiedad es o puede ser consecuencia del estrés. De este modo, el estrés es un proceso en el cual el individuo se enfrenta a una situación demandante que puede desencadenar una reacción de ansiedad. Desde el punto de vista de la percepción del propio individuo, las situaciones que pueden desembocar en episodios de ansiedad son situaciones amenazantes, reales o supuestas. Tratamiento del estrés y la ansiedad Existen dos posibles soluciones para hacer frente al estrés: o bien se suprime la situación que lo causa o bien se modula y controla la ansiedad que estas situaciones provocan. De este modo, para calmar la ansiedad se puede recurrir a los medicamentos ansiolíticos bajo prescripción médica y de manera controlada, ya que pueden crear dependencia. Dentro de estos, los más comunes son las benzodiazepinas. Estas suelen tener un efecto ansiolítico e hipnótico, si bien sus efectos adversos, incluyendo elevados niveles de adicción y tolerancia, hacen que se deba restringir su uso. Otros medicamentos que se pueden prescribir en casos de ansiedad incluyen los antidepresivos, destinados genéricamente a la prevención de nuevos episodios de ansiedad. Por otro lado, en situaciones más específicas como la ansiedad que aparece antes de que un paciente se tenga que someter a una intervención quirúrgica, pueden ser de ayuda otros medicamentos, como la melatonina. También se puede tratar con terapia psicológica para aprender a controlar las situaciones de estrés y los síntomas derivados. En primer lugar, para valorar si un paciente sufre estrés, este debe realizar una entrevista con un psicólogo. Cuando la ansiedad se convierte en patológica, con la aparición de los trastornos de la ansiedad, la psicoterapia ha mostrado ser efectiva en su control, especialmente por medio de técnicas cognitivo-conductuales −cuya base se sitúa en trabajar el comportamiento humano a través de la interacción entre pensamientos, acciones y sentimientos−. El propósito de la intervención psicoterapéutica es ayudar al paciente a modificar conductas y fomentar métodos para el desarrollo personal que le servirán para manejar las situaciones desencadenantes de los episodios de ansiedad. En definitiva, la terapia de elección para calmar la ansiedad y combatir el estrés y la ansiedad, junto a otros trastornos psicológicos, es siempre la psicoterapia. Con Savia, accede de forma rápida y sencilla a una videoconsulta de psicología desde tu hogar y siempre que lo necesites. Bibliografía Salud Mental: Fortalecer nuestra respuesta. Consultado: 20/11/2021 . Bandelow B, Michaelis S, Wedekind D. Treatment of anxiety disorders. Dialogues Clin Neurosci 2017;19(2): 93-107. Doi: 10.31887/DCNS.2017.19.2/bbandelow . Madsen BK et al. Melatonin for preoperative and postoperative anxiety in adults. Cochrane Database Syst Rev. 2020 Dec 8;12(12):CD009861. Doi: 10.1002/14651858.CD009861.pub3 Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés. Trastornos asociados con altos niveles de ansiedad. Consultado: 19/11/2021 .
¿Sabes cuándo acudir al psicólogo? Charlando sobre bienestar emocional en el primer podcast de Savia
Artículo especializado

¿Sabes cuándo acudir al psicólogo? Charlando sobre bienestar emocional en el primer podcast de Savia

Durante la pandemia y el confinamiento por el coronavirus han aumentado considerablemente los casos de malestar psicológico, especialmente los síntomas relacionados con ansiedad y depresión. Incluso, tras más de un año desde el fin del confinamiento y la etapa más dura de la pandemia, todavía se siguen apreciando las secuelas sobre el bienestar psicológico de muchas personas. Sobre este y otros temas relacionados con la salud psicológica y el bienestar emocional hemos podido charlar en el podcast de Savia con la Psicóloga Clínica Silvia Tena , colaboradora en el Centro de terapia de Rafael Santandreu. Además, ha podido responder a las consultas que le formularon varios usuarios sobre temas diversos: El miedo a salir de casa por el confinamiento y la pandemia covid. La dependencia emocional con la pareja. La cuestión de cuándo es conveniente acudir al psicólogo en el contexto de los problemas en el bienestar psicológico. Las dudas sobre el cambio laboral de una profesional sanitaria a raíz de la pandemia. Vencer la timidez y la inseguridad para poder mejorar las relaciones sociales. Cómo encontrar la motivación para encontrar trabajo. Se puede acceder al podcast íntegro con las respuestas Podcast en Spotify | Podcast en Apple | Podcast en Podimo | Podcast en ivoox Avances en psicología: consultas online En estos tiempos convulsos para la salud psicológica y el bienestar emocional, un avance sustancial que ha experimentado la psicología es la posibilidad de llevar a cabo las consultas de forma online. Poder contactar con un psicólogo por videoconsulta permite un acceso inmediato al asesoramiento psicológico. Entre las ventajas y beneficios que supone la psicología online destacan: La comodidad de estar en casa para realizar la sesión, en un ambiente relajado y tranquilo. Un mayor acceso a la psicoterapia por la disponibilidad y flexibilidad de los servicios, con una mayor facilidad de horario.  El acceso anónimo a la terapia psicológica, potenciando la privacidad y la seguridad para los pacientes. Una atención más personalizada que permite un mejor control y seguimiento del paciente. La consulta psicológica online se muestra especialmente útil en pacientes que han sido recientemente sometidos a una intervención quirúrgica, que padecen enfermedades crónicas y que tienen problemas de movilidad, entre otros. Las consultas no presenciales permiten reducir el gasto de dinero y tiempo debido al desplazamiento.  Finalmente, la psicoterapia a distancia puede brindar una asistencia adecuada en situaciones de urgencia.  Las estrategias y técnicas utilizadas en las consultas psicológicas online suelen ser las mismas que en la terapia presencial. De este modo, su eficacia y efectividad es similar, variando únicamente la vía de comunicación utilizada y su inmediatez.  Además de los temas tratados en la entrevista con Silvia Tena, otros temas en los que la terapia psicológica online ha mostrado su utilidad son: La terapia de familia.  Los trastornos alimentarios, de adicción y la ludopatía. Los trastornos de ansiedad. La autoestima. La depresión y los trastornos del estado de ánimo. Las habilidades sociales y desarrollo personal. Problemas laborales y síndrome de burn out . Los problemas de autocontrol, miedos y fobias. Problemas sexuales. Etc. En Savia ya está accesible la videoconsulta psicológica , el nuevo servicio de la plataforma de salud digital de MAPFRE para el mejor cuidado de la salud mental y emocional. Cuida tu bienestar emocional desde cualquier sitio de forma inmediata con la videoconsulta psicológica de Savia . Bibliografía CIS. Encuesta sobre la salud mental de los españoles durante la pandemia de la COVID-19. Febrero de 2021 . Eguia H et al. Consulta no presencial en tiempos de coronavirus: información para médicos de Atención Primaria. Semergen 2020; 46(8): 560-565. Doi: 10.1016/j.semerg.2020.08.005 . Joint Task Force for the Development of Telepsychology Guidelines for Psychologists. Guidelines for the practice of telepsychology. Am Psychol 2013; 68(9): 791-800. Doi: 10.1037/a0035001 .  Stoll J, Müller JA, Trachsel M. Ethical Issues in Online Psychotherapy: A Narrative Review. Front Psychiatry 2020; 10:993. Doi: 10.3389/fpsyt.2019.00993 . 
Psicología online: beneficios de la terapia a distancia
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Psicología online: beneficios de la terapia a distancia

Desde hace tiempo, la salud digital o la aplicación de tecnologías digitales de la información y las comunicaciones en el ámbito de la salud es un campo destacado en constante evolución y crecimiento cuyo objetivo es dar mejor respuesta a las necesidades sanitarias. Ya en 2018, la Resolución de la Asamblea Mundial de la Salud sobre Salud Digital fue aprobada por unanimidad por los estados miembros de la OMS, reconociendo el valor de las tecnologías digitales para contribuir al avance de la asistencia sanitaria. Posteriormente, la pandemia de la COVID-19, el confinamiento y las limitaciones de acceso a los sistemas de salud dieron un espaldarazo definitivo a la asistencia sanitaria a distancia. Pero la salud online, especialmente las consultas psicológicas online, están aquí para quedarse, por los múltiples beneficios que han podido mostrar hasta la fecha. Psicología online La psicología online se aprovecha de las posibilidades que ofrece internet y las nuevas herramientas de comunicación disponibles para hacer de la atención psicológica un acto más sencillo e inmediato. En cuanto a las estrategias y técnicas que utilizan las consultas psicológicas online, básicamente se trata de las mismas que se utilizan en la terapia tradicional. De este modo, su eficacia y efectividad es similar, variando únicamente la vía de comunicación utilizada: la videoconferencia y también el teléfono y el chat. La psicoterapia o psicología online incluye diversas variantes terminológicas, incluida la telepsicología, la psiquiatría online, el asesoramiento conductual online, la terapia por Internet, terapia en línea, ciberpsicología y salud mental online, entre otras. Estos términos pueden diferir ligeramente según el contexto profesional o la modalidad tecnológica que se utilice. En Savia puedes acceder a distintas especialidades de psicología online con los mejores profesionales, expertos en áreas muy concretas. La consulta psicológica online: fases La consulta psicológica online se estructura de igual forma que la consulta presencial. Para ello, se realiza en primer lugar un análisis y evaluación del paciente. A continuación, se procede a establecer la terapia más adecuada y un planteamiento de metas y objetivos acorde a la evolución esperada del paciente. Con la puesta en marcha de la terapia y las estrategias establecidas por el psicólogo online se hará frente al trastorno psicológico diagnosticado. Finalmente, se llevará a cabo el seguimiento y evaluación de los objetivos conseguidos para poner fin o establecer otras modalidades de psicoterapia alternativas. A quién va dirigida Las sesiones de psicología online son adecuadas para todo tipo de personas, especialmente para las que valoran todas las ventajas de la terapia online, incluyendo la comodidad y el ahorro de tiempo y dinero. También están especialmente indicadas en personas que viajan con frecuencia, han cambiado de ciudad, o padecen trastornos psicológicos que les supone una dificultad a la hora de realizar una terapia presencial, como fobia social, agorafobia, etc. Beneficios de la psicología online Dentro de los servicios digitales de Savia , la psicología online es uno de los más destacados. Ello es debido a que determina muchas ventajas y beneficios en el proceso terapéutico, empezando por la propia comunicación entre psicólogo y paciente. Los estudios llevados a cabo muestran que tanto los pacientes como los terapeutas parecen estar satisfechos con el uso de la psicoterapia online, de ahí el aumento progresivo de su utilización. La terapia psicológica por videoconsulta es una herramienta terapéutica útil para mejorar la salud mental y física, elevando el nivel de bienestar de los pacientes. Entre las ventajas y beneficios que en cualquier época y para cualquier persona puede tener la psicología online destacan: Al ser online, permite la comodidad de estar en casa para realizar la sesión, en un ambiente relajado y tranquilo. Determina un mayor acceso a la psicoterapia por la disponibilidad y flexibilidad de los servicios, con una mayor facilidad de horario. Permite llegar a pacientes en cualquier lugar y más allá de las fronteras. Permite acceder a la psicoterapia de forma anónima, reduciendo el estigma y potenciando el sentido de privacidad que a muchos pacientes puede hacerles sentir más seguros. La consulta psicológica online brinda la posibilidad de adaptar los servicios a pacientes específicos, ofreciendo una atención más personalizada. Mejora el control del paciente y lo empodera, lo que redunda en una mayor adherencia y cumplimiento del tratamiento. Diversos estudios muestran también resultados positivos de este tipo de consulta con pacientes que han sido recientemente operados, con enfermedades crónicas, con problemas de movilidad y con problemas de salud mental muy discapacitantes, entre otros. Las consultas no presenciales o remotas también ofrecen otras ventajas potenciales a los pacientes, como reducir el gasto y el inconveniente de trasladarse de un lugar a otro. Además, dan la posibilidad de acceder a la atención de forma oportuna y cuando sea necesaria. Finalmente, la psicoterapia a distancia puede brindar una asistencia adecuada en situaciones de urgencia. Problemas psicológicos a tratar Prácticamente todos los trastornos y problemas psicológicos son abordables por un psicólogo online: Terapia de familia, trastornos alimentarios, adicción y ludopatía, trastornos de ansiedad, autoestima, depresión , estados de ánimo, terapia de pareja, habilidades sociales, desarrollo personal, problemas laborales, trastornos somáticos, autocontrol, desarrollo personal, miedos y fobias, problemas sexuales, etc. En Savia puedes acceder al servicio de Psicología online especializada y elegir al profesional que mejor se adapte a tus necesidades. Bibliografía Organización Mundial de la Salud. WHO guideline: recommendations on digital interventions for health system strengthening. 2019. Consultado: 09/09/2021 . Eguia H et al. Consulta no presencial en tiempos de coronavirus: información paramédicos de Atención Primaria. Semergen 2020; 46(8): 560-565. Doi: 10.1016/j.semerg.2020.08.005 . Joint Task Force for the Development of Telepsychology Guidelines for Psychologists. Guidelines for the practice of telepsychology. Am Psychol 2013; 68(9): 791-800. Doi: 10.1037/a0035001 . Stoll J, Müller JA, Trachsel M. Ethical Issues in Online Psychotherapy: A Narrative Review. Front Psychiatry 2020; 10:993. Doi: 10.3389/fpsyt.2019.00993 .
Secuelas psicológicas por la pandemia de la COVID-19
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Secuelas psicológicas por la pandemia de la COVID-19

A punto de cumplirse un año desde que fue declarada la pandemia de la COVID-19 , empiezan a abrirse unas perspectivas esperanzadoras gracias a la vacunación . Se trata de la luz al final del túnel después de muchos contagios, vidas perdidas, cierres de empresas y restricciones causadas por el coronavirus. Por todo ello, una de las consecuencias de la pandemia es su impacto sobre la salud mental y el bienestar en forma de cansancio y consecuencias psicológicas en la mayor parte de la población, pero muy especialmente en el personal sanitario. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora en Savia  y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Efectos psicológicos de la pandemia para la población La declaración del estado de alarma, el confinamiento y las restricciones que se han sucedido después, han modificado drásticamente la vida de la población, lo que ha supuesto una amplia gama de impactos psicosociales. Los estudios llevados a cabo en China, Italia y España sobre la COVID-19 durante el primer trimestre de 2020 mostraron niveles aumentados de síntomas depresivos , ansiedad y estrés , afectando a una de cada tres/seis personas. También estudios posteriores en Suecia mostraron cifras comparables en tasas de depresión y ansiedad, uniendo otros síntomas como el insomnio , que llegó a afectar al 38% de las personas. No existen precedentes cercanos de pandemias como la actual, pero en epidemias como la del SARS-CoV-1 surgida en el sudeste asiático en 2003, las personas que se vieron afectadas por cuarentenas y otras medidas restrictivas, presentaron secuelas psicológicas meses después de haber sido controlada la infección. De este modo, en el caso de la COVID-19 podrían persistir también las secuelas psicológicas una vez superada la pandemia. Causas de los síntomas psicológicos Los principales motivos del aumento de los casos de ansiedad, depresión o estrés son diversos. Entre ellos destacan: La propia infección. El duelo por pérdida de familiares y amigos. La incertidumbre económica y el desempleo. El confinamiento y las restricciones de movilidad. Las limitaciones y carencias del sistema de salud provocadas por la pandemia. Personas más vulnerables Entre las características de los individuos más expuestos a los efectos psicológicos negativos de la pandemia se encuentra el sexo femenino , ya que las mujeres son las que suelen tener ocupaciones con un mayor riesgo (trabajos en tiendas, supermercados, cuidados, atención sanitaria en primera línea, etc.). También las personas jóvenes parecen mostrar más predisposición, por la mayor interferencia de la pandemia y sus restricciones en el estilo de vida y la sociabilidad, factores fundamentales en el desarrollo psicosocial en edades tempranas. De igual modo, las personas que han perdido su trabajo o que han sufrido un mayor impacto económico debido a la pandemia también han tenido más predisposición a presentar síntomas psicológicos. Finalmente, las personas mayores , especialmente durante el confinamiento, han vivido la soledad, la pérdida y el deterioro funcional. Además, los mayores que vivían en residencias se han visto sometidos a un mayor riesgo y a más estrés , por la proliferación de brotes de la infección en estos centros. Patología psiquiátrica en pacientes con COVID-19 Además del tracto respiratorio, en el que causa los síntomas más visibles, la infección por coronavirus puede afectar a diversos órganos y sistemas , incluyendo al sistema nervioso central . Esto puede dar lugar a la aparición de alteraciones psiquiátricas. Los limitados estudios que se han llevado a cabo señalan la aparición de moléculas proinflamatorias en el cerebro, con un paisaje neuroquímico alterado y una remodelación patológica de las redes neuronales. Estos cambios orgánicos, que surgen junto con el estrés ambiental causado por las experiencias hospitalarias, los miedos pandémicos y las restricciones sociales, pueden dar lugar a la aparición de patologías neuropsiquiátricas como depresión, trastorno bipolar, psicosis, trastorno obsesivo-compulsivo y estrés postraumático. De este modo, las secuelas neuropsiquiátricas de la COVID-19 representan un serio desafío clínico que debe considerarse en los pacientes que han superado la enfermedad. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora en Savia  y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Efectos psicológicos en los profesionales sanitarios Los trabajadores sanitarios deben considerarse un grupo muy expuesto durante la pandemia, con mayor riesgo de padecer síntomas psicológicos. De nuevo, los estudios de pandemias anteriores, como los del SARS-CoV-1, ya constataron el riesgo de los trabajadores de la salud de sufrir síntomas de ansiedad y depresión, al igual que los estudios que ya se han llevado a cabo en el caso de la COVID-19. Una recopilación de estudios publicada en la revista Journal of Affective Disorders realizado con profesionales sanitarios expuestos a diferentes pandemias de coronavirus (SARS, MERS y COVID-19) muestra que más de la mitad sintieron preocupación por su propia salud y tuvieron miedo. Entre sus mayores preocupaciones estaba el colapso del sistema nacional de salud, las medidas de protección insuficientes y poder infectarse ellos mismos o infectar a familiares y compañeros. De igual modo, más de una tercera parte de los sanitarios sufrieron de insomnio, estrés y síndrome de burnout laboral. Otros síntomas psicológicos experimentados por el personal sanitario (en un 20-30% de los casos) incluyen episodios de ansiedad, síntomas depresivos y estrés postraumático. De cara al futuro Es importante poder establecer las medidas adecuadas para prevenir y minimizar las secuelas psicológicas causadas por la pandemia en el futuro. Entre ellas, el sistema sanitario debería mejorar la atención a los grupos de más riesgo como mujeres, jóvenes y personas con problemas de salud. También se debería llevar a cabo una mejor planificación y contar con los recursos humanos suficientes para aliviar la presión sobre los profesionales sanitarios. En cuanto a las medidas individuales es recomendable conservar los aspectos positivos del día a día: descansar, mantener hábitos de vida saludables, la práctica de actividades de ocio y potenciar una mayor flexibilidad psicosocial o resiliencia . En cualquier caso, es importante recurrir a la ayuda profesional cuando sea necesario. Finalmente, disponer de una información objetiva y fiable sobre la pandemia se cuenta como un factor importante para minimizar los temores y las posibles secuelas psicológicas de la pandemia. Por eso, quédate en Savia . ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora en Savia  y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Bibliografía Organización Mundial de la Salud. Cuidar nuestra salud mental . Vindegaard N, Benros ME. COVID-19 pandemic and mental health consequences: Systematic review of the current evidence. Brain Behav Immun 2020; 89: 531-542. doi: 10.1016/j.bbi.2020.05.048 . McCracken LM et al. The role of psychological flexibility in the context of COVID-19: Associations with depression, anxiety, and insomnia. Journal of Contextual Behavioral Science 2021; 19: 28-35. Doi: 10.1016/j.jcbs.2020.11.003 . Steardo L Jr, Steardo L, Verkhratsky A. Psychiatric face of COVID-19. Transl Psychiatry 2020; 10(1): 261. doi: 10.1038/s41398-020-00949-5 . Rodríguez-Rey R, Garrido-Hernansaiz H, Collado S. Psychological Impact and Associated Factors During the Initial Stage of the Coronavirus (COVID-19) Pandemic Among the General Population in Spain. Frontiers in Psychology 2020; 11: 1540. DOI=10.3389/fpsyg.2020.01540 . Salazar de Pablo G, Vaquerizo-Serrano J, Catalan A, Arango C, Moreno C, Ferre F, Shin JI, Sullivan S, Brondino N, Solmi M, Fusar-Poli P. Impact of coronavirus syndromes on physical and mental health of health care workers: Systematic review and meta-analysis. J Affect Disord. 2020 Oct 1;275:48-57. doi: 10.1016/j.jad.2020.06.022. Epub 2020 Jun 25. PMID: 32658823; PMCID: PMC7314697 .
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Anorexia Nerviosa
Enfermedad

Anorexia Nerviosa

¿Qué es la anorexia nerviosa? La anorexia nerviosa o, anorexia, como se la denomina comúnmente, es un trastorno de desorden alimentario cuya principal característica recae en tener un peso extremadamente bajo (por debajo de lo que se considera saludable), a consecuencia de la propia restricción alimentaria del individuo por miedo a engordar. La persona anoréxica tiene una percepción distorsionada de su peso y su cuerpo, lo que la lleva a evitar el aumento de peso, ingiriendo menos cantidad de comida, provocando el vómito después de comer, o tomando laxantes o diuréticos. La anorexia es una enfermedad común grave que, aunque puede presentarse a cualquier edad, es más frecuente en mujeres adolescentes de clase social media y media-alta, también es común en bailarinas, gimnastas y modelos. Tipos de anorexia Existen dos tipos distintos de anorexia: Tipo restrictivo : es una anorexia o bajada drástica de peso ocasionada por la restricción de comidas y la realización intensa de ejercicio. Tipo bulímico : también denominado purgativo o compulsivo. La reducción de peso se consigue provocando vómitos o ingiriendo laxantes después de darse atracones de comida. Causas de la anorexia nerviosa La anorexia nerviosa puede desencadenarse por la combinación de diferentes factores genéticos, psicológicos y socioculturales como: Depresión. Ansiedad. Obesidad. Pérdidas afectivas. Trastorno obsesivo compulsivo. Insatisfacción personal o corporal. Sucesos traumáticos. Sentimiento de perfeccionismo. Antecedentes familiares. Cultura del país con respecto a los patrones de belleza. Presión por parte de grupos sociales. Síntomas de la anorexia nerviosa Los síntomas de la anorexia a menudo pueden pasar desapercibidos durante bastante tiempo porque el propio enfermo los trate de ocultar. Algunos síntomas físicos presentados son: delgadez extrema, cansancio, mareos, desmayos, ausencia de menstruación, piel seca, dolor de abdomen , presión arterial baja, deshidratación, sensación de frío constante, callosidades en los nudillos por la provocación de los vómitos, anemia, estreñimiento, caída del cabello, problemas dentales y arritmias, entre otros. En cuanto a los síntomas emocionales y de conducta, puede presentarse un régimen estricto o saltarse las comidas poniendo excusas, preocupación por los alimentos, sobre todo los de alta carga calórica, mentir acerca de la comida, acudir al baño siempre inmediatamente después de comer para provocar los vómitos, miedo a engordar, quejarse del aspecto y peso, distorsión de la imagen corporal , irritabilidad, tristeza , falta de apetito sexual, vestirse con muchas capas de ropa, mirarse continuamente al espejo, aislamiento social, baja autoestima...etc. Tratamiento de la anorexia nerviosa El tratamiento más urgente de la anorexia nerviosa es la r ealimentación para intentar alcanzar cuanto antes un aumento del peso (es posible que se necesite una sonda nasogástrica para recibir los alimentos). Educación nutricional para volver a coger buenos hábitos alimenticios y tratar de recuperar la normalidad biológica en los indicadores sanguíneos y regreso de la menstruación. Posteriormente, se tratan de resolver los problemas psicológicos con un psicoterapeuta o grupo de apoyo. Es un proceso largo, ya que primero hay que hacer entender al paciente que tiene una enfermedad y luego proceder a mejorar su autoestima y el resto de problemas psíquicos que se presenten. Si la desnutrición o los desórdenes psíquicos son graves, se debe hospitalizar al paciente para controlar los signos vitales, la deshidratación y otras afecciones, aunque el tratamiento continúe después en el domicilio. También pueden prescribirse algunos medicamentos antidepresivos como parte de ayuda complementaria al tratamiento. Pruebas complementarias de la anorexia nerviosa Algunas pruebas son determinantes para el diagnóstico y ayudan a determinar si existen otras complicaciones derivadas de la anorexia: Análisis de sangre con hemograma completo: para hacer un recuento de la células sanguíneas, medir la cantidad de albúmina y electrolitos, y comprobar la función hepática, renal y tiroidea. Análisis de orina. Evaluación psicológica. Radiografías o pruebas de densidad ósea. Electrocardiografía. Factores desencadenantes de la anorexia nerviosa Algunos de los factores que pueden desencadenar la anorexia nerviosa son el exaltamiento de la delgadez en la mujer que promueve l a cultura occidental y la presión de determinados grupos sociales , algunos actos, como ponerse a dieta, cambiar de casa o de instituto, terminar una relación sentimental, la muerte de un familiar y el estrés emocional. Factores de riesgo de la anorexia nerviosa Las niñas y mujeres adolescentes son más propensas a sufrir esta enfermedad. El paciente que haya tenido un pariente que ha sufrido anorexia en alguna ocasión, corre más riesgo de padecerla por los cambios en los genes específicos y, si ya se ha padecido anorexia previamente o no se reconoce el problema, también es más fácil sufrir recaídas. Complicaciones de la anorexia nerviosa La anorexia puede tener muchas complicaciones, algunas de ellas especialmente graves: No reconocer la enfermedad y convertirla en un estilo de vida. Disminución de glóbulos blancos y aparición de infecciones. Pérdida del conocimiento. Arritmias. Convulsiones. Deshidratación. Debilitamiento de los huesos. Caries dental. Fallecimiento. Prevención de la anorexia nerviosa Algunas recomendaciones útiles para prevenir la anorexia son: Tener buenos hábitos alimentarios: comer siguiendo unos horarios preestablecidos, hacerlo sentado…etc. No aislarse socialmente. Mantener la comunicación con la familia. Evitar mirarse al espejo con frecuencia. Eludir la báscula y pesarse constantemente. Acudir a psicoterapia individual, familiar o con grupos de apoyo. Especialidades a las que pertenece la anorexia nerviosa El diagnóstico y tratamiento de la anorexia nerviosa es multidisciplinar, normalmente es realizado de forma coordinada por la los especialistas en medicina familiar, medicina interna, psiquiatría, psicología, endocrinología y ginecología. Preguntas frecuentes: ¿Cuáles son los tipos de anorexia? En los tipos de anorexia nerviosa se puede diferenciar un subtipo restrictivo , en el cual el enfermo disminuye de peso mediante dietas, una restricción alimentaria y la realización de ejercicio físico intenso o, un subtipo bulímico , compulsivo o purgativo, en el que el enfermo recurre a atracones de comida para después desprenderse de lo comido provocándose vómitos o tomándose laxantes. ¿Qué tipo de enfermedad es la anorexia? La anorexia es un trastorno de la conducta alimentaria, habitualmente con origen neurótico o psiquiátrico. ¿Cuáles son las principales causas de la anorexia? Las principales causas de la anorexia tienen un origen psicológico (trastornos obsesivos, depresión, insatisfacción personal…), s ociocultural (patrones de belleza establecidos en países occidentales y presión de grupos sociales a los que pertenece el individuo) y/o genético (antecedentes en familiares de primer grado). ¿Qué es la anorexia nerviosa purgativa? La anorexia nerviosa purgativa consiste en darse atracones de comida para posteriormente purgarse o eliminar los alimentos ingeridos mediante la toma de diuréticos, laxantes o la provocación auto inducida de vómitos. ¿Qué es la bulimia? La bulimia es un trastorno de la conducta alimentaria consistente en la toma recurrente y descontrolada de grandes cantidades de comida (atracones), que después provocan en el enfermo un fuerte sentimiento de vergüenza o culpabilidad , derivando en la auto provocación de vómitos o la toma de laxantes para tratar de eliminar los alimentos y calorías ingeridos.  
Insomnio
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Insomnio

Actualizado el 10/01/2022 Dormir es una de las actividades que junto con la alimentación y un entorno confortable son esenciales para la vida y la salud. Las alteraciones del sueño −y, especialmente, el insomnio− provocan serias consecuencias para la salud y el bienestar. De este modo, no solo es importante descansar el tiempo suficiente, sino que el sueño sea de calidad. ¿Qué es el insomnio? El insomnio es el trastorno de sueño más frecuente. Se caracteriza por la dificultad para conciliar el sueño, permanecer dormido durante la noche o despertar antes de la hora prevista. Se trata de un trastorno con un alto componente subjetivo que también podría definirse como la insatisfacción con la cantidad o la calidad del sueño, ya que el insomnio da lugar a la sensación de cansancio y fatiga al día siguiente. Se considera como insomnio crónico cuando los problemas de sueño se prolongan durante más de un mes. El insomnio afecta a una de cada tres personas adultas, siendo más frecuente en las personas mayores, en las mujeres y en personas con enfermedades psiquiátricas y problemas psicológicos. Más de la mitad de los problemas de insomnio se acaban cronificando. En ocasiones, puede tratarse de un síntoma de otra enfermedad y puede ser causa de múltiples trastornos que afectan a la calidad de vida. Además, es conocido que la deprivación de sueño comporta un riesgo metabólico, con mayor incidencia de resistencia a la insulina y diabetes. Finalmente, los estudios muestran que el insomnio crónico se asocia con un mayor riesgo de depresión, ansiedad, abuso de sustancias, suicidio, accidentes de tráfico y una posible disfunción inmunológica. Causas del insomnio Las causas más frecuentes de insomnio incluyen: Las alteraciones emocionales reactivas y enfermedades psiquiátricas. Patologías que originan molestias físicas como dolor, malestar, excitación, parestesias, picores, etc. El consumo habitual de sustancias estimulantes como café, té, cola, etc., pueden provocar insomnio en personas sensibles. También las bebidas alcohólicas pueden producir alteraciones del sueño con insomnio y sueño superficial. Los trabajos por turnos y las circunstancias ambientales (ruidos, calor, incomodidad, etc.) pueden ser causa de insomnio. El síndrome de las piernas inquietas con una irresistible necesidad de moverlas constituye una de las causas más frecuentes de insomnio. Se relaciona con déficit de hierro, neuropatías periféricas e insuficiencia renal crónica. El tratamiento con algunos fármacos como anticonvulsivantes, broncodilatadores (teofilina), antidepresivos (bupropión, fenelcina, fluoxetina, venlafaxina), descongestivos (fenilpropanolamina, seudoefedrina), β-bloqueantes, esteroides (prednisona), estimulantes (dextroanfetamina, metanfetamina, metilfenidato). Finalmente, un número reducido de casos no tienen una causa identificable del insomnio. Se trata de insomnio esencial o funcional. El tratamiento estará enfocado a paliar los síntomas, generalmente con medicación hipnótica. Síntomas de los trastornos del sueño y del insomnio El insomnio determina la falta de energía y disminución de la concentración de la persona, además de alteraciones del comportamiento e irritabilidad motivados por la falta de descanso. Cuando existe un trastorno del sueño, los síntomas que permiten sospechar de su presencia incluyen: Apneas o interrupciones de la respiración. Ronquidos frecuentes. Somnolencia durante el día. Dificultad para conciliar el sueño. Interrupciones frecuentes del sueño. Por otro lado, los síntomas del insomnio suelen incluir: Problemas de concentración. Alteraciones del comportamiento. Pruebas para el diagnóstico del insomnio Las pruebas que se suelen llevar a cabo para diagnosticar el insomnio son: La Polisomnografía. Se trata de la prueba más habitual para el estudio de los trastornos de sueño. En ella se lleva a cabo el registro de diferentes variables fisiológicas como la actividad cerebral, la frecuencia respiratoria, los niveles de oxígeno en sangre, el ritmo cardiaco y la actividad muscular y ocular mientras se duerme. La polisomnografía permite detectar las anomalías que se producen en las diferentes fases del sueño. Además del insomnio, permite el diagnóstico de otras patologías como apnea obstructiva, narcolepsia y síndrome de piernas inquietas, entre otras. Test de latencia de sueño múltiple. Es utilizada para detectar los casos de hipersomnia. Se somete al paciente a cinco periodos diarios de dos horas para dormir. Si el sueño aparece antes de cinco minutos y se entra en fase REM antes de tres minutos se trata de hipersomnia. Actinografía. Se utiliza para averiguar la estructura del sueño durante varios días. Se sitúa un reloj que incorpora un velocímetro para detectar los movimientos de brazos y piernas a lo largo del día y de la noche. Tratamiento para el insomnio El tratamiento del insomnio contempla la adquisición de buenos hábitos de sueño y, en ocasiones, el uso de tratamientos farmacológicos. De este modo, si no es posible determinar claramente la causa del insomnio, se deberá recurrir a un tratamiento sintomático combinado que debe incluir siempre medidas de higiene de sueño y terapia cognitivo-conductual. También puede incluir tratamiento farmacológico a corto plazo. Higiene del sueño Las medidas contempladas dentro de la higiene del sueño incluyen unos hábitos correctos de sueño: Acostarse y levantarse a horas similares. Hacer ejercicio durante el día No dormir por el día. No realizar actividades activadoras ni tomar bebidas excitantes en las últimas horas de la tarde. No comer en exceso antes de acostarse. Mantener una habitación cómoda sin estímulos. La terapia conductual consiste en indicar al paciente que intente mantenerse despierto, dando lugar a pérdida de ansiedad por el sueño. Las terapias de control de estímulos y de relajación también pueden ser de ayuda. Tratamiento farmacológico El tratamiento farmacológico puede ir dirigido a tratar una enfermedad de base, como es el caso de ansiolíticos o antidepresivos. Las benzodiazepinas y los fármacos hipnóticos se pueden utilizar para los trastornos del sueño solo si se requiere una respuesta inmediata a los síntomas, el insomnio es severo y las medidas no farmacológicas no producen los efectos deseados. Por último, los neurolépticos, de efecto sedante, pueden ser usados en pacientes con insomnio refractario al tratamiento. El uso de melatonina parece tener efecto en el insomnio de personas mayores de 55 años, sobre todo cuando tienen alteraciones de los ritmos circadianos. Factores desencadenantes del insomnio Los factores desencadenantes del insomnio suelen ser  el estrés y las enfermedades mentales  como depresión y ansiedad. Complicaciones y consecuencias del insomnio La presencia de insomnio puede provocar: Cambios de humor. Dificultad para la concentración. En el insomnio familiar letal se puede producir la muerte del individuo (es una enfermedad neurológica en que el insomnio es solo un síntoma). Preguntas frecuentes ¿Cuánto aguanta una persona sin dormir antes de enfermar? No hay datos concretos que nos permitan conocer cuánto se puede estar sin dormir antes de caer enfermo. Se conocen casos de soldados durante la segunda guerra mundial que estuvieron sin dormir hasta cinco días, sin presentar graves trastornos posteriores. También hay datos de una persona que estuvo sin dormir hasta 11 días. Las personas que sufren insomnio no están sin dormir y muchas de ellas tienen microsueños de minutos que pueden ser reparadores. ¿Dormirse enseguida, despertándose muchas veces es insomnio? El despertarse muchas veces es una forma de insomnio, en el que el sueño está fragmentado. No obstante, todos tenemos microdespertares a lo largo de la noche. Solo cuando tras despertarse el paciente no se vuelve a dormir rápidamente podemos hablar de insomnio. ¿Es verdad que cuanto más mayores nos hacemos, menos dormimos? Cuando vamos cumpliendo años se observa una tendencia a dormir menos, además de variar el patrón de sueño. Así, un adulto de más de 60 años puede dormir cinco horas y estar descansado. Además, en personas mayores el patrón de sueño se altera. En general, comienzan a tener sueño antes y se despiertan más temprano. ¿Cuántas horas se necesita dormir? En general se dice que hay que dormir entre 7 y 8 horas, pero estas cifras varían a lo largo de la vida. Los bebés pueden dormir hasta 20 horas y los adultos por encima de 65 años pueden dormir tan solo cinco horas. Además, hay personas que necesitan dormir menos. Lo importante es si el paciente presenta síntomas de cansancio y si se encuentra bien durante el día. ¿Qué es el insomnio crónico? Se habla de insomnio crónico cuando el paciente tiene problemas para dormir de más de un mes de duración. Se produce en la mayoría de los casos en personas de edad avanzada o en personas con problemas de salud mental. También puede producirse en situaciones de estrés y normalizarse al desaparecer la situación estresante. ¿Qué especialidad se encarga del diagnóstico y tratamiento del insomnio? La especialidad que trata el insomnio es la medicina del sueño, en la que pueden participar profesionales de diferentes especialidades como psiquiatría y psicología. Bibliografía Sociedad Española del Sueño. Insomnio. Consultado: 28/12/2021 . Sociedad española de Medicina de Familia y Comunitaria. Recomendaciones de valoración clínica y tratamiento inicial del insomnio en Atención Primaria. Consultado: 28/12/2021 . López de Castro F et al. Abordaje terapéutico del insomnio. Medicina de Familia. SEMERGEN 2012; 38(4): 233-240. DOI: 10.1016/j.semerg.2011.11.003 . Buysse DJ. Insomnia. JAMA. 2013; 309(7): 706-16. Doi: 10.1001/jama.2013.193 . Bollu PC, Kaur H. Sleep Medicine: Insomnia and Sleep. Mo Med 2019; 116(1): 68-75. PMID: 30862990; PMCID: PMC6390785 .
Psicología Infantil
Enfermedad

Psicología Infantil

Actualizado el 10/01/2022 La psicología infantil está centrada en el estudio del comportamiento de los niños, teniendo en cuenta el desarrollo físico, cognitivo, social y afectivo, que se produce en las primeras etapas de la vida. ¿Qué es la psicología infantil? La Psicología Infantil aborda el comportamiento, el desarrollo y las necesidades psicológicas de niños, adolescentes y de sus familias. De este modo, se encarga del estudio y tratamiento de los problemas psicológicos que se pueden producir dando lugar a patologías como autismo, hiperactividad, adicciones, acoso, etc. Desarrollo infantil Determinadas situaciones relacionadas con el desarrollo de los niños y adolescentes pueden influir en su comportamiento: Factores ambientales . El entorno en el que crece el niño es un factor clave a la hora de desarrollar su carácter y funcionamiento. Son clave el entorno familiar y escolar. Existen niños especialmente susceptibles en los que pequeños cambios son suficientes para alterar su comportamiento. Otros presentan una gran capacidad de adaptación, incluso ante situaciones graves. Factores biológicos. Las alteraciones durante el embarazo y el parto y los antecedentes familiares de enfermedades mentales son factores que influyen en el comportamiento de los niños. De igual modo, la  genética puede condicionar de manera importante el desarrollo y el comportamiento del niño, así como la predisposición a padecer determinadas patologías psicológicas. De este modo, el análisis de los factores ambientales y biológicos puede permitir comprender su comportamiento y la presencia de trastornos en el ámbito social, emocional y afectivo o en el aprendizaje. Función de un psicólogo infantil Los psicólogos infantiles trabajan para prevenir y tratar patologías y trastornos a través de la investigación, la educación y la atención directa al paciente. Entre sus funciones también está promover conductas que mejoren la salud psicológica y física y tratar el comportamiento y los aspectos emocionales que tienen lugar en los más jóvenes. La intervención psicológica infantil se sirve de técnicas diferentes a las utilizadas con adultos. El psicólogo infantil debe partir de un conocimiento profundo en otras áreas de la psicopatología, incluyendo la psicología evolutiva, de la educación y el desarrollo neurocognitivo, entre otras. Evaluación psicológica El proceso de evaluación psicológica debe utilizar unas herramientas psicométricas adaptadas a las características de los pacientes en edad infantil. Una de las evaluaciones previas necesarias es el grado de desarrollo neurocognitivo del niño. Además, para llevar a cabo una evaluación psicológica se deberá tener en cuenta que los tiempos de trabajo son menores, puesto que los niños son más propensos al agotamiento y la pérdida de atención. Trastornos psicológicos más comunes en niños Los trastornos psicológicos más habituales en niños tienen una repercusión directa en su manera de comportarse, aprender y manejar las emociones, lo que suele causar problemas en sus actividades y suele ser motivo de preocupación en sus padres. Entre los trastornos más comunes destacan: Problemas de ansiedad. Depresión. Trastornos de la conducta. Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH). Trastorno obsesivo-compulsivo. Trastorno por estrés postraumático. Otras afecciones que afectan el aprendizaje, el comportamiento y las emociones de los niños incluyen las discapacidades del aprendizaje y del desarrollo y patologías como el autismo. Además, se cuentan también el consumo de sustancias, especialmente en adolescentes, y las autolesiones. Técnicas de la psicología infantil Es importante tener en cuenta que las habilidades comunicativas de los niños, especialmente los de menor edad, son limitadas. Esto es todavía más notorio cuando se trata de describir e identificar emociones, afectos y sentimientos. De este modo, se hace indispensable que el psicólogo infantil domine las herramientas y técnicas psicológicas necesarias para trabajar con los más jóvenes interaccionando con ellos de una forma natural. En este sentido, se pueden utilizar técnicas basadas en el dibujo, los juegos, así como la representación y expresión corporal. Preparación Es importante la implicación de la familia y, en su caso, de los educadores del niño a la hora de afrontar una terapia o evaluación psicológica infantil. De este modo, los padres o adultos a cargo del niño deberán acudir previamente a una cita con el psicólogo infantil para preparar la estrategia. Duración de las terapias psicoterapéuticas infantiles La duración de las terapias en psicología infantil puede ser muy variable y dependerá de la patología y las características de partida de cada niño. A grandes rasgos, las terapias infantiles suelen durar unos meses hasta que se nota una mejoría en el niño, y posteriormente tendrán lugar citas concretas para revisar que la evolución es la adecuada. En cualquier caso, la realización de una evaluación psicológica ante un comportamiento anormal o llamativo para los padres o educadores no conlleva necesariamente la presencia de una patología o trastorno psicológico ni la necesidad de una terapia. Preguntas frecuentes ¿En qué se diferencian la psicología infantil y la de adultos? La psicología analiza la situación psicológica y emocional del individuo para generar pautas de mejora que puedan redundar en un mayor bienestar y calidad de vida, enfrentando trastornos y patologías. La psicología infantil tiene en cuenta, además, el entorno y las circunstancias biológicas del niño haciendo un especial hincapié en el desarrollo físico y emocional. ¿Son especiales los psicólogos para niños? Los psicólogos infantiles están especializados en la rama de la psicología infantil, por tanto, conocen el desarrollo de los niños y cómo abordar los trastornos y patologías que se pueden dar en esta etapa de la vida. ¿Qué técnicas o terapias utiliza la psicología infantil? La psicología infantil desarrolla terapias mediante juegos o de manera colectiva con la participación de los padres o familiares para que el niño se sienta a gusto durante su puesta en marcha y pueda comportarse de forma espontánea. ¿Cuál es la edad mínima recomendada para ir al psicólogo? No existe una edad mínima recomendada para acudir al psicólogo. Ante disfunciones en el desarrollo y el comportamiento de los pequeños siempre es recomendable consultar con un profesional. ¿Qué es la psicología infanto-juvenil? La psicología infanto-juvenil es aquella que centra su estudio y tratamiento en pacientes desde su nacimiento hasta llegar a la etapa adulta. ¿De qué modo ha afectado la pandemia de la COVID-19 a la psicología infantil? Los niños y adolescentes constituyen un colectivo especialmente vulnerable ante situaciones estresantes inesperadas de carácter global como la pandemia de la COVID-19. Entre los principales riesgos a los que han estado expuestos destaca el estrés psicosocial. La cuarentena, la hospitalización del niño o un familiar son situaciones que pueden generar altos niveles de estrés. Además, la limitación de acceso a los servicios de salud mental durante los momentos más graves de la pandemia ha agravado los problemas psicológicos previos del niño o provocado nuevos problemas. Este hecho ha sido especialmente grave en el caso de colectivos con patologías como la diversidad funcional o el autismo. Bibliografía Asociación Española de Psicología del niño y adolescente. Asociación Española de Pediatría. En Familia. Comportamiento en niños preescolares: algunas dificultades. Consultado: 27/12/2021 . Parrish C et al. Pediatric medical psychology. Int Rev Psychiatry 2020; 32(3): 284-297. Doi: 10.1080/09540261.2019.1705258 . Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. La salud mental de los niños. Tipos de afecciones. 22/03/2021. Consultado: 27/12/2021 . Plataforma de Asociaciones de Psiquiatría y Psicología Clínica por la Salud Mental de la Infancia y Adolescencia de España. Salud Mental en la Infancia y la Adolescencia en la era del COVID-19. 2020. Consultado: 27/12/2021 .
Bulimia
Enfermedad

Bulimia

¿Qué es la bulimia? La bulimia es un trastorno psiquiátrico en el que aparece una alteración de la conducta alimentaria, ya que el paciente presenta episodios de compulsión hacia la ingesta de grandes cantidades de comida , seguidos de maniobras dirigidas a compensar esta ingesta con la auto provocación de vómitos , toma de fármacos laxantes o diuréticos. Son personas que están muy preocupadas por su aspecto físico y su peso. En la mayoría de los casos aparece en el sexo femenino en edad adulta y afecta hasta el 4% de la población. Es una enfermedad de una gravedad moderada-severa, ya que si persiste en el tiempo puede conllevar la aparición de complicaciones graves. Causas de la bulimia La causa última de aparición de la bulimia se desconoce, aunque se sabe que hay factores genéticos, ambientales, biológicos y psicológicos que, combinados, pueden influir en su aparición. Síntomas de la bulimia Aparece una preocupación excesiva por el peso y el aspecto físico , pudiendo existir una distorsión de la propia imagen corporal. Pueden ser pacientes con normopeso o sobrepeso. Habitualmente presentan trastornos de ansiedad o depresión , otros trastornos compulsivos, o trastornos de la personalidad. En ocasiones se asocia a adicciones a sustancias como alcohol. Aparecen alteraciones de los hábitos de alimentación, disminuyendo de forma drástica la ingesta en algunas comidas del día y realizando “atracones” de grandes cantidades de comida calórica en otras, habitualmente por la noche. Tras estos episodios, los pacientes tienen una sensación de culpabilidad que les lleva habitualmente a autoinducirse el vómito. Estas acciones las hacen con ocultación de sus personas cercanas. También pueden ingerir de forma inadecuada fármacos como diuréticos y laxantes . Estas costumbres llevan a los pacientes a padecer efectos secundarios de las mismas como alteraciones digestivas o de los iones corporales, entre otras. Tratamiento de la bulimia El tratamiento se realiza por los profesionales de forma multidisciplinar . En general se indica el tratamiento psicoterápico, terapias de refuerzo positivo, cambios en el estilo de vida y los patrones de alimentación asociados a la toma de fármacos antidepresivos como la Fluoxetina o la Venlafaxina , y otros fármacos como neurolépticos o Benzodiazepinas . Si es preciso se hace una intervención psicológica en factores que pueden influir a nivel familiar, social, escolar, etc. Diagnóstico de la bulimia El diagnóstico se realiza fundamentalmente en base a la evaluación psicológica del paciente, en el que se aprecian las alteraciones de su comportamiento. Pruebas complementarias de la bulimia Se pueden realizar análisis de sangre para determinar si existen alteraciones asociadas a los procesos de purga (vómitos). Pueden estar indicadas otro tipo de pruebas para diagnosticar posibles complicaciones asociadas a la bulimia como alteraciones cardíacas, mediante la realización de un electrocardiograma, o una radiografía de tórax en el caso de que se produzcan neumonías por aspiración debidas a los vómitos. Factores de riesgo que pueden desencadenar la bulimia Tener antecedentes familiares de bulimia. Ser una persona con baja autoestima y con rasgos de impulsividad importante. Influencia de los cánones de belleza de la sociedad actual. Desarrollar trabajos en los que se exige un peso y forma física determinada (modelo, gimnasta, o bailarina, por ejemplo). Vivir en un país desarrollado. Complicaciones de la bulimia Dilatación o rotura gástrica tras ingesta excesiva. Hernia de hiato o perforación esofágica. Rotura diafragmática. Aumento del tamaño de las glándulas salivales y la glándula parótida. Pancreatitis. Edema crónico. Trastornos menstruales. Arritmias cardíacas por trastornos de los iones por los vómitos. Alteraciones renales. Erosión del esmalte dental. Colon irritable, retención de líquidos, aparición de grasa en las heces...etc, por el uso continuado de fármacos laxantes y diuréticos. Prevención de la bulimia Estimulación desde la infancia por los padres para la realización de una dieta variada y equilibrada sin ejercer presión excesiva en los niños y adolescentes que tengan sobrepeso sobre la realización de dietas hipocalóricas. Estimulación de la autoestima desde la infancia. Evitar el aislamiento social . Campañas informativas que modifiquen las exigencias de cánones sociales de belleza poco realistas. Especialidades a las que pertenece la bulimia La bulimia es un trastorno cuyo tratamiento y diagnóstico inicial se realiza por el médico psiquiatra, pero la carga terapéutica se realiza de forma multidisciplinar por el psiquiatra, psicólogo y el médico de familia o pediatra. Preguntas frecuentes: ¿Qué es el trastorno del comedor compulsivo? Se trata de un trastorno alimentario en el que existe un consumo incontrolado con “atracones” de comida que no se siguen de métodos compensatorios como los vómitos (algo que sí ocurre en la bulimia), en el que existe una malnutrición por exceso de comida con aparición de obesidad y enfermedades asociadas. ¿Cuáles son las consecuencias de la bulimia? La bulimia se puede asociar al desarrollo de patologías digestivas importantes como esofagitis, rotura diafragmática, dilatación gástrica , etc. Alteraciones renales y cardíacas como consecuencia de la pérdida de iones debido al consumo de diuréticos y los vómitos,  y además hay asociación con otras alteraciones psicológicas como adiciones o aislamiento social, entre otras. ¿Cómo se puede prevenir la bulimia? Estimulación de la autoestima desde la infancia, hábitos alimenticios adecuados y una alimentación variada. Evitar el aislamiento social y promover campañas informativas que modifiquen las exigencias de cánones sociales de belleza poco realistas. ¿Qué es la vigorexia? La vigorexia es un trastorno del comportamiento en el que aparece una obsesión de conseguir un cuerpo musculoso , por lo que el paciente no para de realizar ejercicio físico y toma además complementos alimenticios ricos en proteínas, carbohidratos, hormonas y anabolizantes. ¿Cuál es la diferencia entre anorexia y bulimia? Son dos trastornos de la conducta alimentaria. La bulimia se da normalmente en edades más tardías , los pacientes están menos demacrados y pueden tener normopeso, al contrario que en la anorexia. En la bulimia los pacientes son más impulsivos , tienen menos hiperactividad que los pacientes anoréxicos pero más trastornos psicopatológicos asociados. En la bulimia se dan menos trastornos menstruales . La bulimia puede evolucionar a anorexia pero raramente se produce al revés.