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Consejos para Empezar a Correr
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Consejos para Empezar a Correr

Si hay una práctica deportiva fácil y barata es la carrera. Unas zapatillas adecuadas y material textil apropiado son suficientes para salir a correr por la ciudad, la montaña o el campo. Sin embargo, es precisamente esa misma facilidad la que puede resultar un “arma de doble filo”. Correr no requiere, además, de ningún centro o instalación deportiva y eso es muy atractivo para quienes no quieren apuntarse a uno y tienen poco tiempo para practicar, por lo que improvisan un poco (deciden cuándo y dónde correr casi en el momento). Pero no hay que menospreciar la actividad en sí porque ni todo el mundo puede empezar a correr “de buenas a primeras” ni correr es el mejor ejercicio en según qué circunstancias. Así que, antes de empezar, cada uno debería hacerse una serie de preguntas. ¿Correr es la actividad más adecuada para mí? Para poder contestar a esta pregunta en la mayoría ocasiones no se dispone de la información suficiente para que la respuesta sea un simple: sí o no. Ver a tanta gente corriendo por las calles de ciudades y pueblos, hace pensar que cualquiera es candidato para correr pero lo cierto es que correr es un deporte de impacto y que también implica un esfuerzo a nivel cardiovascular , por lo que puede estar contraindicado en algunos casos. Respuesta a nivel articular: En efecto, al correr y poner el pie en el suelo, se transmiten una serie de fuerzas que provienen de la misma pisada hacia las articulaciones y ello puede agravar patologías que, por sus propias características debilitan las estructuras que en principio deben dar estabilidad a nuestro cuerpo, así pues, en caso de duda mejor consultarlo con un profesional. Estas mismas fuerzas que se transmiten a las articulaciones pueden verse multiplicadas cuando el corredor presenta sobrepeso. En cada zancada nuestras articulaciones reciben una carga importante de nuestro propio cuerpo, nuestro propio peso . Ese peso puede llegar a multiplicarse por tres cada vez que pisamos el suelo por lo que las articulaciones recibirán hasta tres veces los kilos que pesamos. Es decir, si pesamos 50 kg las articulaciones pueden llegar a recibir 150 kg. Es pues evidente que, en casos de sobrepeso u obesidad, la carrera no sería la opción principal, pero si lo puede ser una marcha rápida en la que el impacto es mucho menor. Respuesta a nivel cardiovascular: No sólo es importante conocerse a nivel de movilidad en cuanto a articulaciones se refiere, sino que también lo es c onocerse a nivel de la respuesta que va a tener nuestro sistema cardiovascular ante un esfuerzo . De ahí que la recomendación será hacerse una revisión que incluya una prueba de esfuerzo cuando sabemos que salir a correr va a formar parte de nuestro día a día. Desde mi experiencia puedo decir que cuando comento este tema con corredores, de entrada l es parece una exageración porque son muchos los que empiezan a correr 30 minutos sin grandes pretensiones. Pero también sé que esos 30 minutos pueden acabar convirtiéndose en un gran reto y si no sabemos cómo vamos a responder ante ello tampoco podremos seguir rutinas adecuadas. Con una prueba de esfuerzo seremos capaces de valorar si corazón y tensión arterial responden adecuadamente y se recuperan correctamente tras un esfuerzo. Es, por tanto, una prueba preventiva pero también diagnóstica, y para quienes quieren conocer un poco más a nivel de su rendimiento deportivo es perfecta. Se recomienda que una prueba de esfuerzo vaya incluida en una visita médica en la que el facultativo pueda también determinar si la existencia de otras patologías contraindica la práctica de la carrera. ¿Dispongo del material adecuado para empezar a correr? Las zapatillas deberían ser la parte de la equipación a la que se le dedique más atención por ser el contacto del cuerpo con el suelo. Y es a partir de aquí cuando se puede minimizar el riesgo de lesiones . Hay quien tiene unas zapatillas en el armario para las cuales ya han pasado unos años, pero como “están casi nuevas” las seguimos utilizando. Efectivamente, puede ser que parezca que están en perfectas condiciones, pero hay que tener presente que el material del que está hecho el calzado puede deteriorarse con el paso del tiempo aunque no se les haya dado un uso excesivo. Lo primero que hay que valorar es qué tipo de calzado se necesita en función del sexo (mujer u hombre), superficie por la que se va a correr (asfalto o tierra), el tipo de pisada (pronador, supinador o neutro) y el peso. No son muchos los corredores principiantes que se fijan en estas tres variables, pero son esenciales para evitar posibles lesiones, así como para sacarle el máximo rendimiento a unas zapatillas que en ocasiones cuestan un dinero que debe verse como una inversión más que como un gasto. Ser hombre o mujer determina que la forma del pie sea diferente y, por tanto, la zapatilla tendrá una forma adaptada a las necesidades anatómicas de cada quien. El tipo de superficie va a influir en el tipo de suela que llevará la zapatilla ya que si se escoge la montaña la suela deberá presentar un mayor agarre. El tipo de pisada es un factor en el que hay que fijarse ya que la zapatilla va a ofrecer ventajas para unos. Tanto el supinador como el pronador, pisar hacia fuera o hacia dentro) van a requerir de una mayor estabilidad en el momento de la carrera y será la propia zapatilla que está pensada para ello quien se la proporcione. Por último, el peso tiene importancia en cuanto a la amortiguación se refiere. El calzado es un buen aliado para evitar lesiones y la amortiguación puede minimizar el riesgo de lesión. ¿Cuál es el objetivo? Saber cuál es la meta es algo necesario para poder establecer una rutina donde la progresión sea la base del entrenamiento. Establecer retos a corto plazo y felicitarse cuando se consiguen es una muy buena opción para ir avanzando, pero siempre, siempre, debemos escuchar a nuestro cuerpo.
Tratamiento de una Contractura Muscular
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Tratamiento de una Contractura Muscular

Todos podemos diferenciar cuando tenemos un músculo contracturado al sentirlo duro y doloroso al tacto o a la presión . También es habitual notar cómo no podemos realizar movimientos habituales por falta de fuerza y dolor. Es en ese momento cuando podemos decir: “tengo una contractura”. Y no se asocia al ejercicio, sino más bien a lo contrario, pues el sedentarismo es una de las causas, así como posturas estáticas. La RAE define contractura  como contracción involuntaria, duradera o permanente, de uno o más grupos musculares. Puede aparecer al realizar un esfuerzo y entre los síntomas más frecuentes encontramos el abultamiento o inflamación de la zona, dolor y alteración del funcionamiento normal del músculo. S on episodios muy comunes, pero no graves. Tono muscular Para entender cómo se produce una contractura, explicaremos lo que es el tono muscular , también conocido como tensión muscular residual o tono. Es la contracción parcial, pasiva y continua de los músculos . Ayuda a mantener la postura y suele decrecer durante la fase REM del sueño . De aquí podemos deducir la importancia del sueño y descanso reparador para normalizar el tono muscular de todo nuestro cuerpo. Incluso cuando están relajados los músculos presentan una ligera contracción que limita su elasticidad y ofrece cierta resistencia al movimiento pasivo. Cuando el tono está disminuido hablamos de hipotonía , la elasticidad de músculo es excesiva y su consistencia es blanda, las articulaciones no se encuentran bien fijadas, aún con el músculo contraído, por lo que al moverlas apreciamos flacidez y un movimiento muy amplio. Por el contrario, la hipertonía es un exceso de tono muscular que produce articulaciones fijadas a menudo en posturas anómalas, al intentar moverlas notamos una resistencia. Explicado ya este pequeño inciso, continuamos con el tema a tratar. La contractura muscular puede presentarse como causa o consecuencia de un dolor, se da cuando el músculo no puede realizar un esfuerzo correctamente, ya sea  porque no esté preparado o porque este débil. Cómo sé que tengo una contractura Todos podemos diferenciar cuando tenemos un músculo contracturado al sentirlo duro y doloroso al tacto o a la presión . También se siente impotencia funcional, lo que se explica cómo intentar hacer una actividad física o movimiento y sentir que no se puede realizar normalmente por falta de fuerza y dolor. El diagnóstico de las lesiones musculares se basa en la clínica, fundamentalmente en la sintomatología y especialmente en la anamnesis del mecanismo lesional, y en la exploración física . Los estudios de imagen mediante la ecografía musculoesquelética y la resonancia magnética (RM) son complementarios, a pesar de que cada vez pueden ser más útiles a la hora de confirmar un diagnóstico y sobre todo emitir un pronóstico para el resto de lesiones osteomusculares. Causas comunes Posturas estáticas : hacen que el músculo este en la misma posición por más tiempo del adecuado.  Esto hace que el músculo se fatigue por soportar cargas inadecuadas. Sedentarismo : que se traduce en falta de movimiento. Y a su vez, la falta de movimiento hace que no haya una correcta irrigación sanguínea. Los músculos no estarán en condiciones óptimas, por lo que las contracturas son más susceptibles de aparecer ante cualquier esfuerzo. Estrés : por la liberación de elementos químicos que llevan a la contracción involuntaria y sostenida del músculo. ¿Y cómo se produce? Una contractura se puede formar básicamente como consecuencia de dos procesos: Cuando se le exige al músculo un trabajo superior al que está capacitado de realizar , ya sea puntual e intenso (como en el caso de las lesiones por esfuerzo repetitivo), o bien, por un esfuerzo mantenido, pero no tan fuerte, por ejemplo, al estar en una misma posición inadecuada por algún tiempo. Cuando el músculo está débil y no tiene potencia suficiente  para llevar a cabo trabajos que tiene que realizar. Este es el caso típico de las contracturas de los músculos paravertebrales de un lado específico de la espalda a causa de una escoliosis, ya que un lado de la musculatura se atrofia lo que lleva a la asimetría de cargas y pesos para el otro lado. Tipos de contracturas Básicamente existen dos tipos de contracturas: Durante el esfuerzo : son contracturas que se producen por el acúmulo de desechos metabólicos dentro de la fibra muscular. Lo explicamos: cuando se efectúa un movimiento brusco, los vasos sanguíneos musculares no están preparados para trabajar tan rápido y cuando se liberan los elementos tóxicos provocan al mismo tiempo dolor y contracturas. Esta es una de las razones por las cuales el calentamiento previo al ejercicio es tan importante. Después del esfuerzo: en este caso las contracturas ocurren por el estiramiento de la fibra y/o su trabajo excesivo que hizo en el esfuerzo, lo cual le produce lesiones y dolor. Tratamiento y recomendaciones La pauta de tratamiento de las lesiones musculares no sigue un modelo único , pero la aplicación de calor (compresas calientes, bolsas de agua, esterilla eléctrica), estiramientos, masaje en la zona afectada y punción seca son las técnicas más habituales para tratarlas. Las contracturas, si bien son comunes, son fáciles de evitar. Para ello, sigue estos consejos : Realiza siempre un calentamiento previo al ejercicio de unos 10 minutos. Y, si tienes un trabajo físico, mueve los músculos que utilizas normalmente antes de empezar tu jornada laboral. Estira correctamente después del ejercicio. Si no sabes cómo hacerlo, pide a un fisioterapeuta o especialista en ejercicio físico que te guíe. Recuerda hacer el ejercicio progresivamente, de menos a más intensidad. Si entrenas con pesas, levanta el peso con el que puedas resistir y completar la serie. No mantengas una misma posición por mucho tiempo. Si tu trabajo te exige estar sentado o de pie toda la jornada, tómate unos 5-10 minutos de cada hora para cambiar de posición y hacer estiramientos ligeros. Un descanso nocturno de unas ocho horas y una alimentación equilibrada y rica en frutas y verduras son recomendables. Cuando sufras una contractura, visita a un fisioterapeuta. El tratamiento tiene una duración de entre una y tres sesiones, dependiendo de la gravedad de la contractura.
Recuperación y Tratamiento de un Esguince
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Recuperación y Tratamiento de un Esguince

En el mundo del deporte los esguinces se encuentran entre las lesiones más habituales y su localización más frecuente es el tobillo y la rodilla. Los deportes que suelen aparecer en las primeras posiciones de las listas en las que las lesiones ligamentosas de tipo agudo son frecuentes, suelen ser aquellos en los que existe contacto como futbol, baloncesto o rugby. Te explicamos cómo se trata un esguince y en qué consiste la recuperación. Por qué se produce Nuestras articulaciones están formadas por diferentes elementos y cada uno de ellos tiene su función concreta , pero ofrecer estabilidad y permitir el movimiento suelen ser funciones comunes a todos ellos. Entre los elementos de una articulación encontramos los ligamentos , que son bandas de tejido conectivo que unen los huesos entre sí, a diferencia de los tendones que unen músculo a hueso. Estas bandas tienen características que, hasta cierto punto, pueden resultar contradictorias entre sí. Deben ofrecer estabilidad, pero a su vez un cierto grado de flexibilidad para permitir adaptarse a los movimientos sin una extrema rigidez articular. En ocasiones esta flexibilidad no es suficiente y es cuando puede lesionarse, sufriendo un esguince. En general ocurre cuando la articulación pierde el eje, como por ejemplo en una entorsis (torcedura). En función de la gravedad de la lesión se clasificará en grado I, grado II o grado III. El esguince de grado I corresponde al más leve. De inicio hay dolor leve, pero éste desaparece en un periodo corto de tiempo. Apenas hay inflamación y no se produce rotura del ligamento. El esguince de grado II presenta una rotura de la banda, pero ésta es parcial. Se acompaña de edema (hinchazón) y de hematoma. El dolor es más agudo y se acompaña de inestabilidad articular. El esguince de grado III equivale a una rotura completa del ligamento. El edema y el dolor son importantes y hay una imposibilidad de apoyo estable. Tratamiento inicial En general el tratamiento inicial seguirá el método RICE , que se denomina así por sus siglas en inglés: R (Rest -reposo-), I (Ice -hielo-), C (Compression -Compresión-), E (Elevation -Elevación-), para minimizar la sintomatología desde el primer momento tras la lesión. Por su parte, la administración de fármacos antiinflamatorios y analgésicos ayudará a mejorar la calidad de vida del paciente, reduciendo las molestias y el dolor. El reposo no tiene por qué ser absoluto, ya que dependerá del grado de la lesión, así como de la actividad que desarrolle la persona en su día a día. La crioterapia (hielo) tiene función antiinflamatoria, produce una vasoconstricción que reduce el edema, así como una disminución de la temperatura de la zona afectada. Se recomienda colocar hielo varias veces a lo largo del día en el área lesionada en sesiones de unos 15 segundos, sobre todo en las primeras 24-48 horas tras el esguince. El vendaje compresivo actúa a dos niveles: provoca inmovilización de la articulación y actúa sobre el edema. Se realiza con material que proporciona estabilidad pero que no es completamente rígido, como podría ser un yeso. Se trata de un vendaje funcional. Al elevar la articulación , algo que es posible sobre todo cuando el esguince afecta a las extremidades inferiores, se favorece el retorno venoso y, por tanto, se actúa sobre la inflamación. Seguimiento de la lesión Además del tratamiento inicial habrá que hacer seguimiento para valorar la evolución de la lesión, e ir incorporando la rehabilitación para conseguir la recuperación de la funcionalidad de la articulación afectada en un periodo de tiempo adecuado. La rehabilitación es esencial para conseguir recuperar la movilidad adecuada, más aún en los casos en que el paciente es un deportista y requiere de un gesto deportivo determinado para practicar su deporte al nivel previo a la lesión. Apenas el dolor lo permita, y dependiendo de la afectación ligamentosa, se recomienda empezar a hacer apoyos para que los tejidos no lesionados mantengan cierta funcionalidad y los lesionados empiecen a recuperarse. No hay que olvidar que en función de la región afectada se puede seguir entrenado. Si la lesión se circunscribe a las extremidades superiores se puede, y se debe, seguir entrenando el resto del cuerpo y lo mismo pasa si son las extremidades inferiores las que han resultado afectadas. De manera progresiva, se van incorporando al programa de rehabilitación ejercicios para recuperar la movilidad , así como de fortalecimiento de los ligamentos. Las bandas fibrosas que han perdido su continuidad deben recuperarse y es necesario un trabajo específico. Efectuar movimientos articulares concretos, tanto asistidos por el profesional como realizados por el propio paciente, es una práctica habitual, pues de forma gradual se amplía la capacidad de esa articulación para realizar gestos propios y la amplitud de movimiento. Por ejemplo, en el caso del tobillo los ejercicios de propiocepción (de equilibrio y estabilidad) son muy habituales, su objetivo es fortalecer músculos y ligamentos además de trabajar el equilibrio usando superficies inestables. El paciente “reaprende” a controlar su estabilidad recuperando la articulación que ha quedado inestable tras la lesión y para ello es necesario recuperar no sólo las estructuras más físicas sino también la parte más funcional. Incorporar terapias manuales como el masaje “cyriax”, una técnica de fricción profunda, o el uso de métodos de recuperación tisular acelerará la evolución. En este último caso estas técnicas actúan por longitud de ondas favoreciendo, entre otros, el aporte de oxígeno y de nutrientes a los tejidos que promueven la regeneración. Conocer el estado previo Es importante además de una correcta recuperación y tratamiento conocer si exista algún déficit que ha podido aumentar el riesgo de lesión . Poseer una musculatura y articulaciones débiles y poco estables va a favorecer la aparición de estas lesiones por lo que es esencial incorporar al programa de rehabilitación no sólo ejercicios enfocados a mejorar los tejidos afectados sino también ejercicios de prevención cuyo objetivo será fortalecer aquellas estructuras adyacentes que intervienen en el movimiento para reducir el riesgo a posteriori.
Remedios Naturales para Prevenir las Agujetas
Artículo especializado

Remedios Naturales para Prevenir las Agujetas

¿Quién no ha sentido, unos días después de ejercitarse, una molestia e incluso un dolor muscular que ha llegado a durar hasta 72 horas? Se hace difícil encontrar a alguien que no haya mencionado nunca la palabra “agujetas”, y es que aumentar la carga con la que se trabaja, reincorporarse después de un parón o hacer ejercicios que son nuevos en la rutina, puede comportar que aparezcan. Y, al aparecer las agujetas, son muchos los que ponen en práctica remedios para aliviarlas. Veamos cuáles funcionan y cuáles no. ¿Qué son en realidad las agujetas? El nombre apropiado para las agujetas es dolor muscular de aparición tardía (DMAT) y ya indica cuál es la lesión real: una lesión muscular. Las agujetas, a diferencia de lo que se creía hace unos años, no son debidas a una acumulación de ácido láctico , sino a una patología dolorosa que aparece como consecuencia de lesiones microscópicas a nivel de las fibras musculares que están implicadas en el ejercicio realizado. Esta molestia/dolor puede ir acompañado de otros síntomas como inflamación, hipersensibilidad en la zona afectada y dificultad en el movimiento. Aunque podamos pensar que los atletas de élite son “inmunes” a esta problemática no siempre es así, y en este caso la afectación no sólo es física sino que puede afectar directamente a su rendimiento. Para la población general, esta patología no suele ser motivo de consulta en los dispensarios médicos, sea por habitual o por no darle excesiva importancia. Los deportistas más o menos amateurs que las sufren suelen sobreponerse a ellas simplemente dejando que pase el tiempo, lo cual es una buena opción, ya que el descanso es parte de la terapia , siendo este un periodo que se le da al músculo para recuperarse. En ocasiones, con el tiempo, las molestias van disminuyendo, pero la lesión persiste por lo que es importante ser cauto, y aplicar el principio de progresión siempre. SE PUEDEN PREVENIR La prevención es básica para evitar su aparición. Un buen calentamiento, aumento del tiempo y carga progresiva, estiramientos… deben estar en la mente de cualquier deportista que quiera minimizar este riesgo.   Aliados para las agujetas Terapia manual Cada vez son más los estudios realizados que tienen como objetivo ayudar a reducir o mejorar estos síntomas además de potenciar la recuperación del deportista para poder afrontar en condiciones la siguiente sesión, siendo la terapia manual una de las más estudiadas y validadas para tal fin. Cuando se realiza un masaje se aumenta la temperatura cutánea, así como la del músculo, produciendo también una mayor vascularización de la zona. Como consecuencia, existe una disminución del dolor y de la tensión muscular que pueda existir, y mejoran las limitaciones de la movilidad previamente existentes. Desde hace ya unos años los terapeutas profesionales están incluyendo en su batería terapéutica un accesorio que de inicio puede parecer hasta cierto punto poco útil pero que ha mostrado su utilidad en varios estudios. es el rodillo de espuma o “foam roller” . El rodillo trabaja con el propio peso del individuo reduciendo la presión sobre la zona tratada, además de realizar un estiramiento concreto y específico a nivel muscular. Habiendo visto que los resultados son positivos ya no sólo se utiliza en las consultas de los fisioterapeutas, sino que es una opción muy extendida para poder realizar en el mismo domicilio del paciente. Conociendo las técnicas más adecuadas se puede tratar y además prevenir la lesión. Plataforma vibratoria Otras de las técnicas que no se basa en la terapia farmacológica, es la plataforma vibratoria. La vibración como tal ha sido usada a lo largo de la historia de la rehabilitación a diferentes niveles siendo uno de sus efectos el aumento de la vascularización, efecto del cual puede beneficiarse la musculatura que sufre agujetas. Esta técnica, aunque es potencialmente muy útil, requiere de mayores estudios, pero por los resultados publicados la respuesta parece ser positiva tanto para el tratamiento como para la prevención. Nutrición Otro campo en el que las agujetas han sido un “foco terapéutico” es el de la nutrición. Si tenemos en cuenta que la afectación es muscular y que existe inflamación, todos aquellos alimentos que tienen un efecto antiinflamatorio deberían ser una opción válida. En 2017, se publicó un estudio cuyo objetivo era conocer si existía algún producto natural capaz de actuar como terapia para esta patología. Son muchos los productos que existen en la naturaleza con importantes efectos antiinflamatorios y/o antioxidantes, y de hecho los laboratorios farmacéuticos se basan en ellos para elaborar los fármacos. Entre los estudiados se encuentran el azafrán, la cúrcuma, la canela o frutas ricas en vitamina C. Todos estos productos parece que pueden tener componentes con efectos positivos para reducir las molestias de las agujetas, pero según el propio autor, se requieren más estudios para sacar conclusiones además de para valorar los posibles efectos secundarios y contraindicaciones si se toman determinados fármacos. Así pues, existen diversas estrategias terapéuticas para tratar los síntomas asociados a las microrupturas musculares. Escoger una u otra dependerá de la lesión y de la opinión del profesional encargado de dicha recuperación, pero no hay que olvidar que en las agujetas concreto la prevención es esencial.
Prevención y Tratamiento del Desgarro Muscular
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Prevención y Tratamiento del Desgarro Muscular

La rotura fibrilar o rotura de fibras, también conocida popularmente como desgarro muscular, es una lesión del tejido muscular englobada dentro de las enfermedades del sistema osteomuscular y del tejido conjuntivo. Se puede producir desgarro (esguince) muscular cuando un músculo se somete a un estiramiento brusco de forma pasiva (sin contracción muscular) o de manera activa (con contracción). ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Qué sucede En el momento en que sufrimos un desgarro, se siente un dolor repentino, agudo e intenso, localizado en un punto muy concreto. Desde que éste se produce resulta muy doloroso, y es casi imposible hacer cualquier movimiento con ese músculo. En los casos de desgarros leves, el dolor es la única señal. En casos más graves, como cuando se ocasiona un desgarro de todo un músculo, se produce también un hematoma, debido a la hemorragia interna. Si el dolor es muy intenso puede aparecer un componente de shock, con mareo y sudor frío, pero esto es muy poco frecuente. Por qué sucede En cuanto a las causas de los desgarros, se habla de: Causas directas: Son generalmente c ontracciones violentas del músculo o estirones súbitos y bruscos. También se puede producir cuando se somete a éste a una carga excesiva cuando se está fatigado o no se ha calentado lo suficiente. Los músculos que han sufrido recientemente lesiones de cualquier tipo, que aún no están recuperadas del todo, tienen también bastantes posibilidades de sufrir una rotura. Causas externas, como contusiones o caídas, también pueden originar esta lesión. Causas indirectas : La sudoración origina pérdida de líquidos y sales minerales en el organismo. Los músculos van perdiendo elasticidad al perder hidratación, por lo que tras un ejercicio prolongado aumentan las probabilidades de sufrir un desgarro. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Dónde suceden Son frecuentes , sobre todo en: Los músculos que cruzan las articulaciones como los de la cadera o los de la rodilla. La unión miotendinosa. Músculos con predominio de fibras tipo II. Se suelen dar en deportes de aceleración rápida (atletismo, fútbol, pádel, etc). NO TE CONFUNDAS Se han empleado diferentes términos según la gravedad de la lesión anatomopatológica: Elongación muscular o distensión muscular: se refiere al estiramiento de las fibras musculares sin rotura y, por lo tanto, sin hematoma ni equimosis. La rotura fibrilar supone la rotura de varias fibras o fascículos musculares con hemorragia local más o menos importante. Corresponde a un desgarro tipo 1-2. La rotura muscular representa una lesión total o parcial del músculo. Corresponde a un desgarro de tipo 3-4. La desinserción muscular es equivalente a la rotura completa del músculo en la unión musculotendinosa. Síntomas Dolor e inflamación. Equimosis (sangre producida por ruptura de la fibra muscular). Cuando la ruptura es muy significativa nos encontramos una especie de falla en la zona denominada signo del hachazo. Debilidad muscular y contractura de la musculatura que rodea la lesión. Diagnóstico y tratamiento Diagnóstico se basa en la clínica que presenta el paciente, y en el resultado de la ecografía o resonancia magnética . El tratamiento más común y el más aplicado para desgarros musculares es la terapia que se conoce como RICE (del inglés “Rest, Ice, Compression, Elevation”): Aplicar hielo sobre la zona dolorida durante unos 10 o 15 minutos. Esto reducirá la inflamación y disminuirá o cortará la hemorragia si existe. No se debe aplicar calor en la fase aguda, ya que aumenta la hemorragia. Colocar un vendaje compresivo alrededor de la zona afectada. Mantener la zona afectada en elevación para evitar el edema. Reposo relativo, realizando las actividades habituales. Deben ser movimientos libres de dolor, evitando la carga sobre la extremidad/articulación afectada, hasta un correcto diagnóstico. Acudir al fisioterapeuta para iniciar y acelerar la recuperación y su correcta cicatrización. Para desgarros más graves, será necesario una valoración ecográfica para determinar bien el programa de rehabilitación desde las primeras horas. En cuanto al tratamiento quirúrgico , será necesario en aquellas lesiones graves donde el médico valore mejor cirugía que tratamiento conservador. A continuación, te mostramos un ejemplo del tratamiento de terapia física que se puede aplicar en los desgarres según su gravedad. Desgarro Grado 1 o leve Días 1-3: compresión, hielo, elevación, movilización activa, entrenamiento isométrico, tens. Días 4-7: entrenamiento en piscina, estiramientos sin dolor, potenciación isotónica (comenzando con pesos ligeros a más pesados y primero con acciones concéntricas a excéntricas), ejercicios funcionales. Día 8: entrenamiento isocinético (desde velocidades angulares rápidas a lentas y desde acciones concéntricas a excéntricas), entrenamiento pliométrico, ejercicios específicos del deporte practicado. Desgarro Grado 2 o moderado Días 1-3: compresión, hielo, elevación, movilización activa indolora, marcha con muletas. A partir del día 4: entrenamiento isométrico indoloro. A partir del día 7: entrenamiento en piscina, estiramientos indoloros, potenciación isotónica (comenzando con pesos ligeros a más pesados y primero con acciones concéntricas a excéntricas), ejercicios funcionales. A partir de la segunda semana: entrenamiento isocinético (desde velocidades angulares rápidas a lentas y desde acciones concéntricas a excéntricas), entrenamiento pliométrico (combina movimientos rápidos y fuerza), ejercicios específicos del deporte. Desgarro Grado 3 o grave Días 1-3: compresión, hielo, elevación, marcha con muletas. A partir del día 4: electroestimulación muscular. A partir del día 7: movilización activa indolora, Entrenamiento isométrico indoloro. A partir de la segunda semana: entrenamiento en piscina, estiramientos indoloros, potenciación isotónica (comenzando con pesos ligeros a más pesados y primero con acciones concéntricas a excéntricas), ejercicios funcionales. A partir de la tercera semana. Entrenamiento isocinético (desde velocidades angulares rápidas a lentas y desde acciones concéntricas a excéntricas), entrenamiento pliométrico, ejercicios específicos del deporte. ¿Se puede prevenir? El momento en el que se produce más lesiones musculares son al inicio y al final de cualquier actividad física y/o deporte. Al principio, porque el músculo aún no se ha calentado lo suficiente. Al final, porque influyen el cansancio y la deshidratación entre otros. Es por eso que siempre hay que realizar un buen calentamiento y estirar bien activamente antes de iniciar el entrenamiento . Si se transpira mucho, conviene ingerir alguna bebida isotónica durante la actividad para mantener la correcta hidratación de los tejidos. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta.
En Qué Consiste el Turismo Sanitario
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En Qué Consiste el Turismo Sanitario

El turismo de salud es el proceso por el cual una persona viaja para recibir servicios de salud en un país diferente a aquel en el que reside. El motivo del viaje es la búsqueda de estos servicios de salud , en un sentido amplio. Durante mucho tiempo se ha entendido el turismo sanitario solamente como aquel por el cual las personas se desplazaban a otros países para recibir un tratamiento médico, pero hoy en día, dentro de la noción de turismo sanitario, se engloban varios conceptos: Turismo de curación o médico , en el que las personas se desplazan para recibir un tratamiento médico, quirúrgico o de rehabilitación. Turismo de prevención , en el que las personas se desplazan para hacer llevar a cabo una actividad beneficiosa para optimizar la salud y prevenir lesiones o enfermedades. Turismo de bienestar, de relax o de wellness , en el que las personas viajan para realizar actividades que ayuden a mantener y mejorar su equilibrio físico y mental. Del total de ciudadanos extranjeros que se tratan, sólo un 35% aproximadamente son turistas sanitarios, siendo el resto personas extranjeras que residen en el país y casos de urgencias de turistas que viajan no por motivos sanitarios. ¿Por qué? ¿Qué es lo que hace que una persona decida viajar para recibir un tratamiento de salud en otro país? Son varios los posibles factores determinantes: Tecnologías más avanzadas. Mejores cuidados de tratamientos médicamente necesarios. Acceso más rápido a dichos tratamientos. Menor coste de dichos tratamientos. Menor coste de pruebas de cribado de enfermedades. ¿A dónde? Dentro de Europa, se recibe turismo proveniente de África, Oriente Medio y Asia, aunque la mayoría del turismo de salud en Europa es europeo, entre los propios ciudadanos, especialmente de los 27 estados miembros de la Unión Europea. Asimismo, cuando los europeos viajamos fuera por motivos de turismo sanitario, los destinos son países de Asia (39%) Norteamérica (33%), Oriente Medio (13%) y Sudamérica (5%), correspondiendo el 10% restante al turismo sanitario dentro de Europa. Dentro de Europa los principales destinos del turismo de salud son Turquía, Alemania, Hungría, Polonia y Francia. En un estudio para la Organización Mundial de la Salud, se estima que el valor del mercado de turismo médico internacional en 40.000 millones de dólares con un crecimiento anual del 20%. Los principales países receptores de turismo de salud son los Estados Unidos de América, Tailandia, Singapur y Turquía, mientras que los principales países de procedencia de los turistas de salud son también los Estados Unidos, Reino Unido y Rusia. Los principales países de Latinoamérica que reciben turismo de salud son Nicaragua, Costa Rica, Panamá, El Salvador México y Cuba, mientras que los en Oriente Medio y Asia destacan Singapur, Tailandia, Jordania, China, Hong Kong, Corea de Sur, la India, las Filipinas y Taiwán. ¿Para qué? Según datos aportados por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), los tratamientos más demandados a nivel mundial son : Cirugía estética Tratamientos dentales Cirugía cardiovascular Cirugía ortopédica Tratamientos oncológicos Tratamientos de reproducción asistida Este tipo de turismo puede llegar a movilizar, según la OCDE, unos 75.000 millones de euros al año. El caso español Según varios estudios llevados a cabo por Turespaña, el 3% del flujo de turistas que recibe España tiene como principal motivación el turismo de salud, ya sea parar recibir tratamiento médico o para realizar estancias y actividades enfocadas al bienestar global . Las especialidades que reciben una mayor demanda de turismo de salud en España son la cirugía estética, la oftalmología, los trasplantes y las terapias relacionadas con la fertilidad humana, siendo los tratamientos más demandados procedimientos dentales, la cirugía ortopédica, la cirugía cardíaca, los tratamientos de belleza y salud termal, la oftalmología, la cirugía plástica, los retiros estacionales en centros sanitarios, la realización de pruebas diagnósticas y chequeos médicos, así como un elevado número de tratamientos de infertilidad. Las principales zonas que reciben turismo de salud en España son Cataluña, Andalucía y la Comunidad Valenciana. Los principales países de los que vienen los turistas de salud a España son Reino Unido, Alemania, Francia y los países escandinavos, aunque también existe un auge de pacientes procedentes de Rusia, Emiratos Árabes, Holanda e Italia. Mientras que unos viajan porque los costes de estos tratamientos en sus países de origen son mayores o dichos tratamientos no están disponibles, otros viajan por una búsqueda conjunta de turismo y salud, siendo estos los que demandan sobre todo los tratamientos de cirugía estética y de wellness y spa . El turismo de salud es, pues, un tipo de turismo que está en auge y si se decide emprender uno de estos viajes se debe contrastar bien la información sobre los países a los que se va a viajar, los centros a los que se va a acudir y los tratamientos que se van a realizar.
Los 10 Hábitos Saludables
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Los 10 Hábitos Saludables

Llevar una vida sana es clave para lograr el equilibrio que el cuerpo necesita. Conseguir incorporar unos pocos hábitos de forma regular en nuestro día a día permitirá que nos mantengamos más sanos y enérgicos, independientemente de la edad que tengamos. Es una “carrera de fondo”, pero si tienes la voluntad necesaria para cumplirla, enseguida observarás numerosos beneficios sobre tu salud. Practicar ejercicio físico con regularidad : realizarlo de esta forma produce múltiples beneficios, como prevenir el sobrepeso, las enfermedades cardiovasculares o la osteoporosis, entre otros muchos. Hay que tener en todo momento muy presente que el sedentarismo es causa de numerosas enfermedades.  La práctica regular de actividades de deporte cotidianas como puede ser caminar 30 minutos al día, subir escaleras o cargar pesos livianos es mucho más recomendable que practicar deporte puntual u ocasional de gran impacto. Dieta equilibrada y baja en sal: con ella, hay que aportar todos los micronutrientes que el cuerpo necesita para que funcione correctamente. Una buena alimentación previene la aparición de un buen puñado de enfermedades.  Debe ser una dieta rica en diversidad de alimentos, siendo éstos siempre de la máxima calidad posible y, a ser posible, frescos y elaborados con diversos métodos de preparación y cocción. Por otro lado, con otro pequeño gesto en tus hábitos como es la reducción del aporte de sal en las comidas, facilitarás el trabajo de bombeo de tu corazón, evitando problemas de salud como la hipertensión arterial y otros muchos trastornos cardiovasculares relacionados. Evitar el sobrepeso: lo conseguirás ejercitando los dos puntos anteriores con dedicación. No te guíes por los anuncios de dietas milagrosas que prometen todo tipo de bondades sin invertir apenas recursos y esfuerzo. Para empezar, simplemente intenta retirar de la dieta habitual alimentos de alto contenido calórico, por su aporte abundante de azúcares refinados o grasas saturadas (poco saludables) como, por ejemplo, bollerías industriales o la llamada “comida basura”, entre otros ejemplos. Sin embargo, de vez en cuando, date algún capricho, eso sí, de calidad: un dulce casero, una onza de buen chocolate… ¡que no todo van a ser prohibiciones o limitaciones! Respetar el descanso diario: para una óptima recuperación del cansancio del día a día, se debe reposar el tiempo necesario. Es aconsejable que el ser humano duerma unas siete u ocho horas al día. Disfruta también de tu tiempo libre practicando tus aficiones mientras estás despierto. Con ello, ayudarás a mantener una adecuada salud mental. Eliminar tóxicos , como tabaco, alcohol y otras drogas de abuso (marihuana, cocaína, heroína, anfetaminas…): practicando su consumo, un número nada desdeñable de sustancias químicas penetran e intoxican nuestro cuerpo, pudiendo provocar, secundariamente, diversos problemas de salud físicos y psíquicos (por ejemplo, drogodependencia). Ingesta de abundante agua cada día: en muchas guías y recomendaciones se habla de la necesidad de consumir hasta dos litros/día. Con ello, contribuyes a la mejora del metabolismo del organismo, eliminando mayor proporción de toxinas y mejorando el aspecto de piel, mucosas y cabello, entre tantos otros beneficios. Ingesta de abundante fibra con los alimentos: la hallarás en los vegetales, las frutas frescas, los frutos secos o los granos de cereal. Con ella evitarás el estreñimiento y será más fácil el control de peso. Evitar situaciones de ansiedad y estrés no productivo : el estrés excesivo perjudica nuestra salud mental y física. Combatirlo, en esta sociedad competitiva y frenética en la que vivimos, no siempre es fácil. Practicar sexo con regularidad: es una práctica que reduce el estrés, es cardiosaludable (protege al corazón) y aporta otros numerosos beneficios y sensación de bienestar al organismo. Ejercitar nuestra mente: con ejercicios mentales que estimulen la memoria, la atención, la orientación, la percepción, etc., practicados con regularidad, conseguimos mantener “joven” el cerebro, previniendo la aparición de patologías como la demencia o deterioro cognitivo.
Los Básicos de tu Botiquín
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Los Básicos de tu Botiquín

Si queremos ser precavidos, tener un botiquín equipado en casa y otro en el vehículo (para las incidencias de viaje, que uno nunca sabe qué puede ocurrir) es muy aconsejable. Si es en formato mueble, caja o maletín… eso ya es cosa de cada uno. Un botiquín es un lugar o recipiente donde se guarda todo lo necesario para ejecutar los primeros auxilios . Sirve para responder en situaciones médicas de poca envergadura (lesiones o problemas leves), puesto que si se trata de un accidente grave, se debe alertar inmediatamente a los Servicios Médicos de Emergencia y, en el caso de que sea necesario, seguir sus instrucciones. ¿Qué debe incluir? Un botiquín básico domiciliario debe incluir lo siguiente: Antisépticos (alcohol, agua oxigenada, tintura de yodo tipo Betadine®…). Algodón y/o gasas y esparadrapo. Tiritas. Vendas elásticas o de gasa. Tijeras y pinzas de uso exclusivo. Jeringas y agujas desechables. Termómetro. Medicamentos antipiréticos (antitérmicos)/analgésicos/antiinflamatorios: paracetamol, ibuprofeno… Medicamentos antiácidos: omeprazol… Pomada para quemaduras tipo Furacín® o Silvederma®. Pomada de corticoide para picaduras o inflamaciones locales. Listado de teléfonos de asistencia en emergencia. Otros: mascarillas desechables… Un botiquín de viaje debe incluir sólo lo más necesario (es fundamental conocer las características del lugar de destino y la duración del viaje). CONSEJO A la hora de realizar unos primeros auxilios, te debes poner siempre guantes , sobre todo en presencia de sangre, para tu propia seguridad y la del herido. Decálogo de recomendaciones de uso y cuidado Los botiquines deben ubicarse fuera del alcance de los niños. Si algún miembro de la familia padece alguna enfermedad concreta, se deberá disponer en el botiquín de los medicamentos recetados a éste (antihistamínicos en alérgicos, inhaladores en asmáticos, insulina en los diabéticos…). Si hay peligro de reacción alérgica seria, es adecuado disponer de una jeringa de adrenalina precargada, para administración subcutánea inmediata. Antes de administrar un medicamento a un afectado, debes asegurarte siempre de que esta persona no padece ninguna alergia medicamentosa o inconveniente de administración frente a este fármaco. Conserva siempre los prospectos de los medicamentos, así siempre podrás volver a consultar en caso de duda de cómo deben ser administrados. Si estás embarazada no te automediques. Consulta siempre con tu médico antes la idoneidad de tomar un medicamento. Los medicamentos siempre deben ser guardados en sus envases originales (para evitar confusiones), manteniéndose bien cerrados, en un lugar fresco y seco, libre de luz directa.  (Por ejemplo, no sería una buena idea ubicarlo en el baño o en la cocina). Revisa periódicamente las fechas de caducidad de los medicamentos, desechando los no servibles y mantén el contenido del botiquín siempre ordenado y, a ser posible, etiquetado. Betadine® es una sustancia yodada antiséptica (povidona yodada) y nunca se debe aplicar en neonatos/recién nacidos (por ejemplo, en la cura del ombligo), porque provocaría una inhibición de la función tiroidea y, por tanto, un hipotiroidismo al bebé. En estos casos, se aconseja mejor el uso de otros antisépticos como puede ser el alcohol de 70º o la Cristalmina®, por ejemplo.   En caso de gastroenteritis (vómitos, diarreas…) no es aconsejable dar medicamentos antidiarreicos en ningún caso a los niños. Tampoco es una buena idea dar, como norma general, medicamentos de tipo salicilatos (Aspirina ® -ácido acetilsalicílico-) a los niños. Si hay que dar analgésicos (medicamentos para tratar el dolor) o antipiréticos (medicamentos para tratar la fiebre), es mejor usar paracetamol (Apiretal®, Gelocatil gotas®) o ibuprofeno (Dalsy®, Junifen®). En caso de viaje, revisa y conoce bien los detalles del seguro de salud o de viaje de los que puedes disponer. Anótate el teléfono de asistencia telefónica de urgencia que te facilita tu seguro de salud, en el caso de que padezcas problemas sanitarios. ¡Pueden ser de gran ayuda! Un botiquín ideal es aquél que nos sirve para cubrir nuestras necesidades sanitarias más básicas, se ajusta a las características de los que posiblemente lo utilicen, no ocupa mucho espacio y está bien ordenado.
Influencia de Internet en la Salud
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Influencia de Internet en la Salud

Es innegable: el uso de Internet se ha convertido en un instrumento fundamental también en la salud . La transmisión del conocimiento sanitario ha beneficiado a profesionales y usuarios en cuanto a la resolución inmediata de dudas que puedan surgir. Arma de doble filo En efecto, lo es, pues Internet también puede convertirse en peligrosa . El exceso de información (recordemos que no toda con validez científica) puede ocasionar una preocupación innecesaria al lector, y podríamos catalogarla como infoxicación (o información tóxica para el paciente). En aquellas personas con aprensión podría crear, incluso, un efecto negativo de interiorización de síntomas (podríamos hablar, en este caso, de cibercondríacos). El arte de la medicina contempla, justamente, la valoración integral del paciente. Por ello, no podemos limitarnos a la interpretación de un signo o un síntoma aislados, sino que precisamos procesar y valorar la totalidad de la información médica obtenida del paciente (interrogatorio, exploración, pruebas diagnósticas…) antes de emitir una orientación diagnóstica o recomendar un tratamiento. Con ello quiero decir que ni todo dolor torácico es un infarto ni todo dolor en la pantorrilla es una ruptura fibrilar. El diagnóstico, la interpretación de síntomas o del resultado de una prueba diagnóstica, así como el tratamiento recomendado debe delegarse al médico. Si bien existen muchas otras cuestiones consultables que pueden saldar muchas otras dudas. Recordemos que, aproximadamente el 85% de los pacientes consulta sobre temas de salud en Internet. ¿Qué podríamos consultar como usuarios de forma fidedigna? Por ejemplo, podemos consultar la ficha técnica de un fármaco para descartar si el síntoma que notamos es achacable a un tratamiento recientemente iniciado. Podemos consultar si la lesión vesiculosa de nuestra hija podría ser una varicela. Podemos ver imágenes de radiodiagnóstico que pueden despertar nuestra curiosidad, pero ¿todo ello nos evitará la consulta médica? En mi opinión la respuesta sería no. Ello no quiere decir que no podamos evitarnos el desplazamiento para acudir a la consulta médica. Las herramientas actuales de Internet apuestan a nuestro favor y nos facilitan el acceso al médico. ¿Podemos consultar con el médico sin necesidad de desplazarnos a su consulta? Aquí sí que voy a contestarte con un rotundo SÍ . En la actualidad nos es posible acceder al médico a través de la Telemedicina (práctica de la medicina a distancia) que, a su vez, puede ser en forma de videoconsulta o teleconferencia, por chat médico o mediante una pregunta online. No olvidemos la vía telefónica, ampliamente empleada tanto en la sanidad pública como en la privada. El uso de la Telemedicina nos permite acceder al médico para formular nuestra pregunta , así como compartir documentos médicos o imágenes para que se nos interpreten de forma inmediata durante la consulta telemática. Es un privilegio que nos aporta infinidad de ventajas (inmediatez, ahorro de tiempo y dinero en transportes, comodidad, privacidad…) y que tan sólo nos exige tener conexión a Internet y una webcam (en caso de que deseemos realizar una videoconferencia desde el ordenador). Recordemos que actualmente también podemos realizar teleconsultas accediendo por vía app. ¿Hasta dónde llega la teleconsulta? Además de permitirnos el contacto directo con el doctor, nos facilitará obtener una orientación diagnóstica, un consejo médico, la interpretación de una analítica con asteriscos… Asimismo, en la actualidad existen diferentes laboratorios médicos que ponen a disposición del usuario una línea médica telefónica atendida por un personal sanitario especializado en líneas médicas específicas y abiertas a todos los usuarios que empleen dicho tratamiento durante las 24 horas del día. Por otro lado, la Cibermedicina nos lleva a otras fuentes de información en temas de salud como los foros específicos de pacientes afectos de enfermedades, sobre todo crónicas. El hecho de compartir información, consejos o experiencias con personas que padezcan tus mismos síntomas rompe la barrera del aislamiento y confiere un apoyo emocional muy positivo. Estos foros son una estupenda herramienta tanto para el paciente como para los familiares. Otras aportaciones del binomio Internet-salud serían la obtención del resultado de una prueba, la monitorización de parámetros médicos registrados periódicamente, el acceso a nuestro historial médico en todo momento, la posibilidad de concertar hora de visita sin precisar la llamada telefónica (en ocasiones eterna), etc. En conclusión… Ciertamente, la tecnología ha abierto grandes puertas a la medicina . Con la incorporación de la escopia con finalidad diagnóstica o terapéutica se consiguió el abordaje quirúrgico de las áreas anatómicas sin necesidad de incisión quirúrgica o, por ejemplo, el diagnóstico de una lesión colónica sin necesidad de ingerir el contraste. Desde la incorporación de la Telemedicina se puede decir que hemos acercado la consulta médica al ámbito confortable del paciente, a su propio domicilio. Nos aproximamos a nuestros pacientes en el tiempo y en la distancia sin renunciar a los ítems de calidad, profesionalidad y trato humano imprescindibles en nuestra práctica habitual.
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Desgarro Muscular
Enfermedad

Desgarro Muscular

¿Qué es un desgarro muscular? El desgarro muscular, tirón muscular o distensión muscular se produce cuando un músculo o un tendón se estira en exceso provocando una rotura parcial. Además, se suele producir también un hematoma debido a la rotura de los vasos sanguíneos que lo recubren. El dolor puede ser leve o intenso y cuando intentamos contraer el músculo podemos tener dificultad o impedimento. Se puede producir durante un esfuerzo grande como levantar objetos, mientras se realiza ejercicio físico, al saltar o correr. Afecta sobre todo a los músculos de las piernas y la parte baja de la espalda y es una lesión que, dependiendo del grado de afectación, puede ser leve o grave. Tipos de desgarros musculares Según la gravedad de la lesión el desgarro muscular puede ser: De primer grado : cuando hay leves daños en las fibras musculares. De segundo grado: cuando hay rotura parcial de las fibras musculares. De tercer grado: cuando hay rotura total de las fibras musculares. Causas de un desgarro muscular Las casas pueden ser: No calentar los músculos lo suficiente antes de realizar un ejercicio. Esfuerzo demasiado intenso y/o prolongado por un sobreentrenamiento . Abusar de los estiramientos sin que se haya calentado la musculatura. Estirar los músculos cuando ya están tensos o rígidos. Cuando no se deja suficiente tiempo de recuperación entre una sesión y otra de entrenamiento. Cansancio muscular o fatiga. Musculatura débil. Traumatismos o contusiones con objetos. Síntomas de un desgarro muscular Los síntomas en los desgarros musculares leves o de primer grado no tienen por qué impedir nuestras actividades diarias. Suelen causar: Sensibilidad en la zona afectada. Tensión muscular. Los síntomas en los desgarros de segundo y tercer grado causan: Dolor muscular intenso. Inflamación de la zona que rodea al músculo. Rigidez muscular. Hematomas debido a la rotura de vasos sanguíneos. Dolor que empeora con el movimiento lo que impide continuar con nuestras actividades diarias. Los síntomas de los desgarros de tercer grado producen: Dolor agudo. Inflamación importante de la zona. Pérdida de la funcionalidad muscular. Protuberancia o desigualdad en la zona afectada. Tratamiento de un desgarro muscular En los desgarros el tratamiento puede ser: Proteger la lesión de más daños. Dejar en reposo el músculo durante 48-72 horas y reanudar poco a poco el movimiento para no perder masa muscular. Frío local para bajar la inflamación y el hematoma. Después de los tres primeros días se puede aplicar calor. Comprensión sobre la zona para reducir la inflamación. Elevar la zona lesionada por encima del corazón para reducir la inflamación. Analgésicos y antiinflamatorios para el dolor y la inflamación. Cirugía en caso de lesión grave con un período largo de reposo y recuperación. Rehabilitación con un fisioterapeuta para fortalecer el músculo o ligamento dañado a través de una serie de ejercicios y técnicas. Masaje en la zona para evitar la formación de fibrosis (nudos) durante la cicatrización del músculo. Esta debe ser dada por un médico o un fisioterapeuta. Pruebas complementarias de un desgarro muscular En un principio no es necesario realizar pruebas, con una exploración física por parte del médico o fisioterapeuta se puede diagnosticar un desgarro muscular. En caso de lesión grave, aparición de complicaciones o que no sea efectivo el tratamiento, se puede realizar una radiografía, resonancia magnética o una ecografía muscular. Factores desencadenantes de un desgarro muscular Estiramiento excesivo de un músculo o tendón. Factores de riesgo de un desgarro muscular Los factores de riesgo son: Falta o exceso de entrenamiento. Tensión emocional. Rigidez muscular. Falta de riego sanguíneo. Alteraciones bioquímicas en el interior del músculo. Complicaciones de un desgarro muscular Rotura total del músculo o tendón que requiere de intervención quirúrgica. Fibroesclerosis cicatrizal (cicatriz muscular rica en tejido fibroso y que tiene menos elasticidad y contractilidad). Formación de un quiste en la zona donde estaba el hematoma que no deja cicatrizar correctamente el músculo. Esto ocurre cuando no se ha dejado el músculo en reposo el tiempo suficiente. Calcificación del hematoma. Tromboflebitis (formación de un coágulo que obstruye un vaso de la pierna debido a una inmovilización prolongada). Prevención de un desgarro muscular  Calentar antes y después de realizar un ejercicio o hacer deporte. Descansar entre series de ejercicios. Beber muchos líquidos, sobretodo bebidas isotónicas. Evitar el sobreesfuerzo cuando hay fatiga muscular. Especialidades a las que pertenece El desgarro muscular es tratado por el médico traumatólogo, rehabilitador y los fisioterapeutas. Preguntas frecuentes: ¿Por qué se puede producir un desgarro muscular? Un desgarro muscular se puede producir por un estiramiento excesivo de un músculo o tendón. También por un traumatismo o choque con algún objeto. ¿Qué es un espasmo lumbar? El espasmo lumbar son unas contracciones que se producen de forma involuntaria, el riego sanguíneo aumenta y da lugar a una inflamación y dolor. Las causas pueden ser una hernia de disco, una lesión deportiva, falta de cuidado de los músculos, o la vida sedentaria. ¿Qué es un dolor sordo en la espalda? El dolor sordo de espalda es un dolor constante o en forma de golpes rítmicos continuos. Suele ser difícil de describir y de localizar. ¿Qué se puede tomar para el dolor muscular? Para el dolor muscular se puede tomar, siempre bajo prescripción médica, antiinflamatorios y analgésicos. También es útil el reposo y combinar frío y calor local. ¿Qué se puede tomar para el dolor de espalda? Para el dolor de espalda se puede tomar, bajo prescripción médica, antiinflamatorios, analgésicos, relajantes musculares o la combinación de analgésicos y relajantes musculares como el “Voltaren”. Es muy efectivo darse un baño relajante o acudir a que un profesional realice un masaje a la persona.  
Tendinitis rotuliana
Enfermedad

Tendinitis rotuliana

¿Qué es la tendinitis rotuliana? La tendinitis rotuliana también conocida como rodilla de saltador o tendinopatía rotuliana, es una inflamación del tendón rotuliano , que es el tejido que une la rótula a la tibia. Es una lesión que se produce por sobrecarga, movimientos repetitivos muy continuados y saltos que causen daños o irritación en los tejidos . Afecta fundamentalmente a deportistas y es muy común en jugadores de baloncesto, voleibol, tenis y también en corredores. Sin embargo, se puede presentar en personas con menos actividad deportiva por deformidades de los ejes de la pierna, ya sea en el plano frontal o por defectos de rotación del fémur y la tibia, sobre todo en la pisada. Es una afección grave , y aunque parezca menor puede empeorar progresivamente ya que si no se trata a tiempo y adecuadamente puede causar un daño importante y requerir cirugía.   Tipos de tendinitis rotuliana No existen tipos de tendinitis rotuliana ya que éste es uno de los tipos de tendinitis que existe. Pero si existen estadios para medir el grado de dolor y la intensidad de la lesión: Estadio 1: El dolor se produce sólo después de realizar la actividad, sin menoscabo funcional. Estadio 2: Dolor durante y después de realizar la actividad, aunque el paciente sigue siendo capaz de llevar a cabo satisfactoriamente su deporte. Estadio 3: Dolor prolongado durante y después de realizar la actividad, cada vez con mayor dificultad en el desempeño a un nivel satisfactorio. Estadio 4: Rotura completa del tendón que requiere de una reparación quirúrgica. Causas de la tendinitis rotuliana Las causas de la tendinitis rotuliana más frecuentes son los microtraumatismos repetitivos , como los que se producen al saltar de forma reiterada y continua o al correr sobre superficies duras, especialmente si se hace con un calzado que no es el adecuado y que no amortigua lo suficiente el impacto del cuerpo sobre el suelo. También los golpes directos sobre el tendón rotuliano, los músculos pocos flexibles, la obesidad o algunas enfermedades crónicas que debilitan el tendón. Cuando se extiende la rodilla, el cuádriceps tira del tendón del cuádriceps que a su vez tira de la rótula. Luego, la rótula tira del tendón rotuliano y la tibia, y permite que la rodilla se enderece . Al flexionar la rodilla, en cambio, los músculos de la corva tiran de la tibia, y esto hace que la rodilla se flexione. En la rodilla de saltador , el tendón rotuliano está dañado. Dado que este tendón es fundamental para enderezar la rodilla, el daño en él hace que la rótula pierda el soporte . Síntomas de tendinitis rotuliana Los síntomas de la tendinitis rotuliana son: dolor directamente sobre el tendón rotuliano (o, más específicamente, debajo de la rótula), rigidez en la rodilla , en particular al saltar, arrodillarse, agacharse, sentarse o subir las escaleras, dolor al flexionar la rodilla , dolor en el cuádriceps , debilidad en la pierna o la pantorrilla con problemas de equilibrio, aumento de la temperatura , sensibilidad excesiva o hinchazón alrededor de la parte inferior de la rodilla. Tratamiento para tendinitis rotuliana El tratamiento para la tendinitis rotuliana v a a depender del grado de la lesión y de la intensidad del dolor . Se determina si la lesión es leve o moderada: Reposo de las actividades o adaptación a un régimen de entrenamiento que reduzca en gran medida los saltos o los impactos. Colocación de hielo en la rodilla para aliviar el dolor y la inflamación. Se debe comprimir la zona mediante un vendaje elástico con el fin de reducir el edema y la hemorragia producidos por la lesión. Elevación de la rodilla cuando el paciente sienta dolor (por ejemplo, colocando una almohada debajo de la pierna). Medicamentos antiinflamatorios , como ibuprofeno, para minimizar el dolor y la hinchazón. Automasaje para relajar el cuadriceps. Ejercicios de mínimo impacto para ayudar a fortalecer la rodilla. Una banda o sostén para rodilla puede ayudar a minimizar el dolor y a aliviar la presión en el tendón rotuliano. Programas de rehabilitación que incluyan fortalecimiento muscular, centrados en los grupos musculares que soportan el peso, como el cuádriceps y los músculos de la pantorrilla. Inyecciones especializadas para desensibilizar las terminaciones nerviosas y reducir la inflamación. En raras ocasiones, cuando hay dolor persistente o el tendón rotuliano está gravemente dañado, la rodilla de saltador requiere cirugía . La cirugía incluye la extracción de la parte dañada del tendón rotuliano, la extracción del tejido inflamatorio de la zona inferior (o polo inferior) de la rótula o la realización de pequeños cortes en los costados del tendón rotuliano para aliviar la presión de la zona media. Tras la cirugía, el paciente debe ser sometido a un programa de rehabilitación que incluye masajes y ejercicios de fortalecimiento durante varios meses. Pruebas complementarias del tratamiento de tendinitis rotuliana Las pruebas diagnósticas de la tendinitis rotuliana comienzan con un examen físico de la rodilla . El médico solicitará al paciente que corra, salte, se arrodille o se agache para determinar el nivel de dolor. Además, es posible que recomiende una radiografía , que en estos casos no es muy específica. El ultrasonido o ecografía y una imagen por resonancia magnética (IRM) son más apropiadas para detectar cambios estructurales en el tendón. Factores desencadenantes de la tendinitis rotuliana No existen factores desencadenantes de la tendinitis rotuliana. Factores de riesgo de la tendinitis rotuliana Los factores de riesgo de la tendinitis rotuliana son: realizar cierto tipo de deportes como el baloncesto, voleibol, fútbol, la actividad física de correr y saltar, aumento en la frecuencia e intensidad de las actividades deportivas , calzado inadecuado , la rigidez muscular de los muslos (cuádriceps), desequilibrio muscular y la obesidad . Complicaciones de la tendinitis rotuliana Desgarros del tendón rotuliano. Roturas de tendón, ante movimientos bruscos que implican una operación quirúrgica. Prevención de la tendinitis rotuliana Estiramiento de los músculos. Realizar prácticas deportivas con un calzado adecuado que permita amortiguar el impacto sobre el suelo. Calentamiento adecuado antes y después del ejercicio, que incluya estiramiento de cuádriceps y de los músculos de la parte inferior de la pierna. Fortalecer los músculos. Especialidades a las que pertenece la tendinitis rotuliana Las especialidades a la que pertenece la tendinitis rotuliana es la traumatología y ortopedia . Esta especialidad es la que se dedica al diagnóstico, tratamiento, rehabilitación y prevención de lesiones y enfermedades del sistema musculoesquelético del cuerpo humano. Preguntas frecuentes ¿Qué es la pata de ganso? La pata de ganso es una estructura tendinosa localizada a nivel de la rodilla, formado por la inserción de los tendones de tres músculos que son: recto interno (que recorre la cara interna del muslo desde la cadera a la rodilla y su movimiento afecta a ambas articulaciones, pertenece al grupo de los músculos aductores), sartorio (músculo de la región anterior del muslo, que se extiende desde la parte exterior del hueso ilíaco hasta la interior de la tibia en la pierna y permite flexionar la rodilla y separar y rotar la cadera hacia el exterior) y semitendinoso (que es un músculo flexor de rodilla y extensor de la cadera). ¿Qué ejercicios debo realizar cuando tengo tendinitis rotuliana? Los ejercicios que se deben realizar para la tendinitis rotuliana son aquellos que tienen como objetivo fortalecer el músculo , como son: Fortalecimiento muscular del cuádriceps , sin olvidar la cadera: Ayudan a recuperar la fuerza y aumenta el flujo sanguíneo. Estiramiento del cuádriceps : Principalmente de forma estática (no implica ningún movimiento) que favorece la recuperación, prepara la musculatura y alivia el dolor. Ejercicios isométricos : Son una forma de ejercitar los músculos que implica la contracción estática sin ningún movimiento visible en el ángulo de la articulación. Por ejemplo, las sentadillas en la pared son un ejercicio isométrico perfecto para fortalecer el cuádriceps sin dañar las rodillas. La electroestimulación : Consiste en la aplicación de corriente eléctrica de forma controlada. Esto permite estimular y hacer trabajar a los músculos sin producir extrema tensión en los tendones. Bandas elásticas : También son una alternativa que ayuda a fortalecer los músculos y proteger los tendones. ¿Qué es el ligamento rotuliano? El ligamento rotuliano también conocido como tendón rotuliano o tendón patelar es la continuación del tendón del cuádriceps que pasa por debajo de la rótula . Se inserta, por un lado, en la rótula y, por otro, en la tuberosidad tibial. Une dos estructuras óseas y se trata de un cordón fibroso que mide unos 4 y 5 cm de largo, algo menos de 3cm de ancho y 1 cm de grosor. El tendón rotuliano junto con el tendón del cuádriceps femoral participa en el movimiento de la rodilla y hacen posible la extensión de la pierna cuando se contrae el músculo del cuadriceps. Es una estructura fundamental que permite mantenernos de pie frente a la gravedad, necesario para caminar, correr y saltar. ¿La tendinitis se cura? Sí, la tendinitis tiene grandes posibilidades de curarse . Para ello debe seguir un tratamiento adecuado y ser debidamente tratada. ¿Cuánto tiempo de recuperación requiere una tendinitis rotuliana? El tiempo de recuperación que requiere una tendinitis rotuliana es de 4 a 5 semanas aproximadamente , aunque en algunas ocasiones puede durar meses. Lo ideal es no hacer deportes o actividades que puedan agravar la rodilla y empeorar las afecciones.
Espolón Calcáneo
Enfermedad

Espolón Calcáneo

¿Qué es el espolón calcáneo? El espolón calcáneo es una prominencia ósea o exostosis que puede aparecer en la parte anterior del talón (calcáneo) como consecuencia de estiramientos excesivos y continuados de la fascia plantar (banda de tejido conjuntivo que recubre los músculos de la zona). Esto puede derivar en una inflamación del tejido circundante que provoca dolor y que puede provocar la aparición del espolón calcáneo. Es más frecuente en personas de edad media entre 35-60 años. Las mujeres tienen mayor predisposición que en los hombres a padecerlo. Es una lesión muy común, de carácter leve y que tiene un alto porcentaje de recuperación. Tipos de espolones Los tipos de espolón calcáneo son: Espolón calcáneo plantar : está localizado en la parte inferior del calcáneo. Es un crecimiento anormal del hueso en el área donde la fascia plantar se une con el talón, en forma de pincho o espina triangular. Se origina a consecuencia del desgaste por el estrés y la sobrecarga (sobrepeso) y al estar de pie mucho tiempo. La inflamación de los tejidos blandos que rodean al espolón causan dolor a las personas que lo padecen. La deformidad de Haglund o exostosis de Haglund : es una protuberancia ósea en el borde lateral del calcáneo, en el punto de anclaje del talón de Aquiles. Se trata de un crecimiento congénito y no necesariamente asociado a molestias. Suele aparecer por el uso de calzado inadecuado, al someter al talón a un esfuerzo incorrecto o excesivo. Así, este estímulo puede provocar inflamaciones o dolores plantares. Causas del espolón calcáneo Las causas del espolón calcáneo son diversas: Estiramiento excesivo : la fascia puede calcificarse, formándose el espolón, que es bastante doloroso y dificulta el apoyo normal del talón, ocasionando a veces una inflamación en la zona que lo rodea. Presión y tracción : ocasionadas por un sobreesfuerzo y por el uso inadecuado del calzado. La sobrecarga puede someter a la aponeurosis de la planta del pie (fascia plantar) en su punto de inserción del talón, lo que produce pequeños desgarros e irrita el tejido circundante. Sobrecarga sobre tejidos lesionados : en vez de cicatrizar con tejido normal, comienza a depositar sales de calcio o ácido úrico en las zonas afectadas y el acúmulo de estas sustancias lleva a la formación de espolones calcáneos. La práctica deportiva : es común si no se está acostumbrado a entrenar y se realiza una actividad muy intensa y con un calzado inadecuado. El sobrepeso y la obesidad, así como las posturas inadecuadas durante la marcha o al pasar muchas horas de pie, también pueden propiciar la formación de un espolón calcáneo. Síntomas del espolón calcáneo En los casos que el espolón calcáneo presente algún síntoma se manifiesta con dolor punzante (como pisar un clavo), en las zonas donde se insertan los tendones en el talón. El dolor se localiza en el área de carga de peso del talón, y es más severo durante los primeros pasos al levantarse de la cama, disminuyendo parcialmente con la actividad y reapareciendo de nuevo tras un periodo de descanso. Tratamiento para el espolón calcáneo Esta lesión suele mejorar con la reducción de sobrecarga mediante el uso de plantillas ortopédicas que alivian la tensión sobre la zona, haciendo que los movimientos sean menos dolorosos. Las férulas nocturnas y los ejercicios de estiramiento, así como los masajes también son efectivos para disminuir o eliminar el dolor. La terapia física incluye la aplicación de calor o de frío , así como un tratamiento local con ultrasonidos. En cuanto al tratamiento farmacológico a seguir, son muy efectivas las pomadas compuestas por cortisona y analgésicos, así como los anestésicos locales y antiinflamatorios , que se aplican en la zona afectada de la inserción muscular. También se pueden realizar infiltraciones , inyectando en dicha zona una mezcla de corticoides y anestésicos locales. Los tratamientos con ondas de choque (ondas de ultrasonidos de alta energía) estimulan el crecimiento de los vasos sanguíneos, disminuyen la inflamación y disuelven las calcificaciones, aliviando los síntomas. Si estos tratamientos no son efectivos se deberá recurrir a la cirugía , aunque no es muy común. Para corregir el espolón calcáneo se hace una intervención quirúrgica donde se hace una resección o eliminación del espolón con una mínima incisión de dos a tres milímetros en la piel hasta llegar a la prominencia ósea. Pruebas complementarias del tratamiento del espolón calcáneo El diagnóstico para el tratamiento del espolón calcáneo debe empezar con un examen físico para detectar signos y síntomas, que suele efectuarse en base a las molestias que indican la presencia de inflamación de la aponeurosis de la planta del pie. Entre las pruebas complementarias para detectar el crecimiento del hueso está la radiografía . Otras pruebas pueden ser la ecografía o resonancia magnética , que suponen estudios más profundos, debido a que muestran los edemas, la inflamación y el engrosamiento de la zona. Factores desencadenantes del espolón calcáneo No existen factores desencadenantes para el espolón calcáneo. Factores de riesgo del espolón calcáneo Los factores de riesgo del espolón calcáneo son: La edad : suele aparecer en personas de edad media de entre 35-60 años. El sobrepeso : debido al exceso de sobrecarga en el talón. El sexo : más frecuente en mujeres. En deportistas que no realizan un entrenamiento adecuado . El uso de calzado inadecuado . Los pies que tienen exceso de puente (cavos) y los pies valgo s que provocan estiramientos de la fascia plantar y provocan dolor, son más propensos a esta afección. Complicaciones del espolón calcáneo Las complicaciones del espolón calcáneo son: Aumento del dolor y limitación por la sobrecarga. Fractura del calcáneo causada por uso excesivo o tensión repetitiva sobre el hueso del talón y sobrecarga.   Prevención del espolón calcáneo  La aparición de un espolón calcáneo se puede prevenir de la siguiente manera: Cuidando los tejidos aponeuróticos de la planta del pie. Utilizando zapatos adecuados. Evitando estar mucho tiempo de pie. Cambiando las posturas en los puestos de trabajo. Reduciendo o evitando el sobrepeso. Realizando actividad física de forma moderada. Calentando y estirando lo suficiente antes de realizar ejercicio. Especialidades a las que pertenece el espolón calcáneo La especialidades a las que pertenece el espolón calcáneo son la traumatología y la ortopedia, que se dedican al estudio del aparato locomotor. Preguntas frecuentes: ¿Cuál es el hueso calcáneo? El hueso calcáneo, también llamado hueso del talón, es un hueso grande que forma el cimiento para la parte trasera del pie , de aspecto esponjoso y muy vascularizado. El calcáneo se conecta con los huesos astrágalo y cuboide. Estos forman una articulación muy importante para el funcionamiento del pie. ¿Qué es la bursitis en el talón? La bursitis en el talón también conocida con el nombre de bursitis retrocalcánea, es una inflamación del saco lleno de líquido (bursa) en la parte posterior del talón (calcáneo). ¿Qué es la fascitis plantar? La fascitis plantar es una inflamación de la aponeurosis (fascia plantar) que recubre la musculatura de la planta del pie y de su zona de inserción en el talón. ¿Puedo hacer deporte con espolón calcáneo? Sí, se puede hacer deporte con un espolón calcáneo, pero se deben evitar los deportes de alto impacto. ¿Se trata de una lesión crónica? La lesión de un espolón calcáneo es una lesión crónica, ya que hay una calcificación de la fascia plantar y de los tendones de los músculos plantares que se insertan en el calcáneo. Esto ocurre a consecuencia de una lesión crónica de los tejidos.  
Esguince Cervical
Enfermedad

Esguince Cervical

¿Qué es un esguince cervical? También conocida como latigazo cervical o hiperextensión cervical, es una lesión de cuello provocada por la extensión-flexión brusca de los tejidos blandos que conforman la columna cervical. Es una lesión frecuente en accidentes automovilísticos y, en menor medida, en deportivos. No es una lesión grave. Tipos de esguince cervical El esguince cervical se clasifica en tres tipos: Tipo 1: esguince de tipo leve que se produce por el estiramiento suave de los tejidos finos del cuello. Tipo 2: se produce una rotura parcial de los tejidos, pero sin llegar a una separación de los mismos. Es una elongación moderada de los tejidos blandos y óseos. Tipo 3: estiramiento extremo de los tejidos del cuello que provocan la rotura y la separación de los mismos. Es el tipo más grave y su recuperación puede durar de 3 a 6 meses. Causas del esguince cervical El esguince cervical se produce por un extensión-flexión brusca que provoca que el tejido óseo y blando de la columna vertebral se vea dañado. El impacto por el cual se produce esa aceleración-deceleración de energía que fluye por las cervicales puede ser de diferentes grados. Lo que genera una diferencia del cuadro de síntomas pudiendo ser asintomático o grave, en ambos casos se produce una pérdida de fuerza y sensibilidad. Síntomas de esguince cervical La zona cervical es una parte muy frágil del organismo humano, por tanto los síntomas suelen ser variados. Entre ellos los más frecuentes son: Dolor en el cuello. Dolor en las escápulas y parte baja de la espalda. Limitaciones en el movimiento del cuello. Rigidez muscular. Mareos. Vértigo. Insomnio. Cefalea. Tratamiento para el esguince cervical Según el grado del esguince cervical y la sintomatología de cada paciente así será el tratamiento. En un primer momento se suele colocar un collarín en el cuello para inmovilizarlo a la vez que se le libera de tensión. Después lo más importante es que el paciente realice rehabilitación para recuperar la fuerza muscular y los tejidos blandos. Hay diferentes técnicas terapéuticas que pueden mejorar la recuperación como la punción seca y la terapia manual. Pruebas complementarias del tratamiento de esguince cervical Para diagnosticar si el paciente sufre un esguince cervical el médico realizará una exploración física del cuello comprobando la alineación y simetría del cuello. Evaluará los movimientos de flexión y rotación a 45º, la fuerza muscular del cuello y los músculos paravertebrales. También se realizarán pruebas de diagnóstico por imagen para determinar el grado de la lesión, como radiografía o resonancia magnética. Factores desencadenantes del esguince cervical El factor desencadenante de un esguince cervical es la extensión-flexión de los tejidos blandos que componen los huesos de las vértebras. Por tanto, cualquier accidente o movimiento brusco puede ser el factor desencadenante de dicha lesión. Factores de riesgo de un esguince cervical Existen ciertos factores de riesgo que aumentan la probabilidad de que una persona sufra un esguince cervical. Estos factores son: Sexo: tiene mayor probabilidad de sufrirlo una mujer que un hombre. Edad: los jóvenes y adolescentes son los principales que lo sufren. Antecedentes clínicos: un paciente con un historial clínico que recoja dolor cervical incrementa el riesgo de sufrir un esguince en las mismas circunstancias que uno que no padece de dolores. Accidente de automóvil: un alcance en un medio automovilístico suele provocar el esguince cervical. Complicaciones de un esguince cervical Lesión neurológica. Cefalea. Cervicalgia. Mareo. Parestesias. Alteración del movimiento normal de la columna. Prevención del esguince cervical Estiramientos y extensiones de cuello. Evitar deportes con movimientos bruscos. Conducir con precaución para evitar accidentes.   No coger peso excesivo. Evitar malas posiciones al dormir. No mantener posiciones inadecuadas demasiado tiempo. Especialidades a las que pertenece el esguince cervical Las especialidades médicas encargadas de tratar el esguince cervical son Traumatología y Fisioterapia. Preguntas frecuentes: ¿Cuáles son las lesiones cervicales? Las lesiones cervicales son aquellas que se dan por las molestias y alteraciones del cuello como las vértebras, músculos, tejidos, nervios, articulaciones y discos intervertebrales. Las más comunes son: latigazo cervical, cervicalgia, hernia de disco cervical, rigidez de nuca, etc. ¿Qué hacer para aliviar el dolor de cervicales? Para aliviar los dolores cervicales lo más importante es realizar estiramientos del cuello y hombros y acudir a terapias manuales de fisioterapeutas. ¿Qué es un esguince cervical grado 1? Es la lesión de esguince cervical más leve, puede ser incluso asintomática. Se produce un estiramiento de los tejidos finos del cuello, mostrando dolor a los días y con una recuperación rápida. ¿Cuánto tiempo de recuperación requiere un esguince cervical? Dependiendo del tipo y de la gravedad del esguince cervical el tiempo de recuperación puede variar de 2 semanas a 6 meses . ¿Cuáles son las secuelas de un esguince cervical? Las principales secuelas que puede dejar un esguince cervical son mareos, vértigos, dolor en el cuello y rigidez muscula