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Bursitis de Rodilla
Enfermedad

Bursitis de Rodilla

¿Qué es la bursitis de rodilla? La bursitis de rodilla es una afección consistente en la inflamación de la bolsa que contiene el líquido sinovial (llamada bursa), localizada en la articulación de la rodilla. La bursa sirve para amortiguar y evitar la fricción de la articulación.También es conocida como bursitis  rotuliana, rodilla de corredor, rodilla de ama de casa, de beata o rodilla de la criada. La bursitis es una patología común leve, que se da con más frecuencia en personas de edad media que realizan actividades continuas con apoyo o uso directo de las rodillas, como por ejemplo, los deportistas de atletismo. Cualquier bolsa de la rodilla puede inflamarse, pero sucede con mayor frecuencia en la parte interior e inferior de la rodilla y sobre la rótula. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Tipos de bursitis Los tipos de bursitis se clasifican en aguda , referida a una sintomatología que aparece de repente y es caracterizada por dolor y enrojecimiento en la zona de la articulación, generalmente es ocasionada por una lesión, y crónica, como consecuencia de bursitis reincidentes o mal curadas. La bursitis de rodilla puede clasificarse también por su localización en cualquiera de sus bolsas: prerrotuliana (situada delante de la rótula), infrarrotuliana profunda (localizada entre el tendón rotuliano y la grasa infrapatelar), la del semimembranoso (en el lado medial de la rodilla) y la de la pata de ganso (está en la parte interna de la rodilla). Causas de la bursitis de rodilla Las causas de la bursitis de la rodilla pueden ser: Sobrecarga o fricción constante y repetitiva sobre la rodilla. Lesión o traumatismo. Obesidad. Infección en la bursa. Complicaciones de otras enfermedades como la artrosis, artritis, gota, diabetes o enfermedad tiroidea. Síntomas de la bursitis de rodilla Los síntomas presentados en una bursitis de rodilla son: dolor articular intenso, rigidez, limitación del movimiento de la rodilla, calor y enrojecimiento de la zona, hinchazón y, en algunos casos, se puede presentar hematoma y fiebre. Tratamiento de la bursitis de rodilla El tratamiento de la bursitis de rodilla depende de la causa que la ha ocasionado, pero a menudo se trata mediante crioterapia , aplicando frío o hielo local (nunca directo) durante 15 minutos y 3 ó 4 veces al día, para frenar la inflamación. Si la bursitis es causada por una sobrecarga, se tratará con reposo y aplicación de frío. Si es originada por obesidad del paciente, se requerirá la bajada de peso mediante un control dietético. Complementariamente al tratamiento, se suelen prescribir medicamentos analgésicos y antiinflamatorios no esteroideos para reducir el dolor y la inflamación, o antibióticos en caso de ser causada por una infección. Si la bursa está infectada, previamente se extrae el líquido sinovial. La utilización de rodilleras o vendas compresivas son adecuadas para reducir la hinchazón y, usar algunos dispositivos como un bastón o muleta, pueden ayudar al enfermo a aliviar presión sobre las rodillas. Otros tratamientos adecuados pueden ser la fisioterapia manual, el análisis y la corrección postural, la realización de ejercicios de rehabilitación y fortalecimiento de los músculos de las piernas, la infiltración de cortisona local, la terapia con láser, o mediante ultrasonidos. Si los tratamientos anteriormente citados no funcionan, se pueden requerir tratamientos quirúrgicos como la extirpación de la bolsa. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Pruebas complementarias de la bursitis de rodilla El médico suele determinar un diagnóstico de bursitis de rodilla mediante la exploración física del paciente, pero a veces puede sospechar complicaciones o lesiones y requerir pruebas complementarias para confirmarlo. Estas pruebas pueden ser: una radiografía , para verificar la ausencia de fracturas u otro trastorno del hueso, una ecografía músculo-esquelética o una resonancia magnética. También puede resultar preciso hacer un análisis en el laboratorio del líquido sinovial de la bursa afectada. En Savia, compra una resonancia magnética de rodilla o una radiografía de rodilla sin esperas y en los mejores centros Factores desencadenantes de la bursitis de rodilla Existen algunos factores que pueden desencadenar la bursitis de rodilla, como una mala postura o un mal movimiento , enfermedades reumáticas como la artritis o la gota, o metabólicas como la diabetes, una desalineación en la articulación, o una degeneración del cartílago (condromalacia rotuliana). Son factores de riesgo de la bursitis de rodilla el padecer sobrepeso , trabajar largos períodos de tiempo arrodillado como puede ser en profesiones de jardinería, instalaciones o carpintería, y el practicar deportes de contacto o con riesgo de caídas como lucha libre, running, fútbol, voleibol o rugby. Complicaciones de la bursitis de rodilla Existen ciertas complicaciones que pueden darse en una bursitis de rodilla: Infección de la bursa : provocando dolor e inflamación y pudiendo ser necesaria una cirugía. Lesión en los tendones: provocada por un exceso de inyecciones de esteroides en cortos períodos de tiempo. Prevención de la bursitis de rodilla Algunas medidas útiles de prevención de la bursitis de rodilla son: Mantener un peso saludable. No realizar sobreesfuerzos. Usar rodilleras o almohadillas en trabajos o deportes en los que la articulación sufre. Realizar descansos durante una actividad, cada cierto tiempo, para estirar las piernas. No permanecer de cuclillas, arrodillado o de pie durante mucho tiempo. Realizar calentamientos antes de realizar una actividad física. Evitar subir y bajar escaleras o subir cuestas muy pronunciadas. Usar zapatos con suelas blandas y poco tacón. Especialidades a las que pertenece La bursitis de rodilla pertenece a la especialidad de reumatología, no obstante, en la mayoría de casos la puede tratar el médico de familia, el fisioterapeuta o el traumatólogo. Preguntas frecuentes ¿Qué es la bursa? La bursa es una bolsa de tejido llena de líquido sinovial y localizada en zonas con puntos de roce como músculos, tendones o huesos. La bursa sirve de amortiguador para evitar la fricción de las articulaciones y facilitar sus movimientos. ¿Cómo se produce la bursitis? La bursitis se produce al hacer un uso excesivo de la articulación , realizando movimientos repetitivos y frecuentes, haciendo algún sobreesfuerzo o recibiendo un golpe, entre otras posibles causas. ¿En qué parte del cuerpo es más frecuente la bursitis? La bursitis es más frecuente en hombros, codos, muñecas, cadera, rodillas y talones, dado que son las articulaciones que más se mueven durante el día a día. ¿Qué es la sinovitis? La sinovitis es la inflamación de la membrana que contiene el líquido sinovial, es la encargada de proteger la articulación de la rodilla. ¿Qué es el líquido sinovial? El líquido sinovial o sinovia es un líquido claro y viscoso localizado dentro de las cápsulas articulares, actúa como lubricante de la articulación para reducir fricciones y facilitar su movilidad. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta.
Lumbociatalgia
Enfermedad

Lumbociatalgia

¿Qué es la lumbociatalgia? El término lumbociática hace referencia a la presencia de un dolor irradiado desde la región lumbar de la columna vertebral hacia la cadera, los glúteos y las piernas , a lo largo del trayecto del nervio ciático, que se origina el la parte baja de la médula espinal. Está provocado por la compresión de las raíces nerviosas del nervio ciático. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Tipos de lumbociatalgias Según la duración: Lumbociatalgia aguda : de corta duración, desaparece en días o pocas semanas. Lumbociatalgia crónica : persiste en el tiempo más de 3 meses. Según las características del dolor: Lumbalgia mecánica : el dolor empeora con el movimiento y mejora con el reposo. Lumbalgia inflamatoria : el dolor empeora con el reposo y mejora con el movimiento Causas de la lumbociatalgia La aparición de la lumbociatalgia tiene como causa más frecuente la hernia de disco intervertebral entre las vértebras L4-L5 y L5-S1, con compresión de la raíz nerviosa. Los problemas posturales constituyen una de las causas mecánicas más habituales en la lumbociatalgia aguda. Existen, no obstante, otras, muchas causas de lumbalgia que pueden afectar al nervio ciático como pueden ser: sobrepeso , condiciones ergonómicas inadecuadas, ejercicio físico sin entrenamiento previo , alteraciones en las curvaturas fisiológicas de la columna (como una hiperlordosis lumbar o escoliosis), patologías ligamentosas y contracturas musculares sostenidas. Síntomas de la lumbociatalgia Aparece dolor de inicio en la región lumbar que se irradia hacia el glúteo y muslo por la zona posterior de la pierna pudiendo llegar hasta el pie, que puede tener características punzantes. La irradiación depende de la raíz nerviosa comprimida, y usualmente el dolor es continuo y se exacerba con el movimiento, por lo cual es común encontrar pacientes que cojean o que caminan con la columna flexionada lateralmente hacia el lado contrario de la lesión. Se asocia a alteraciones sensitivas como sensación de quemazón, pinchazos, adormecimiento, hormigueo , calambres, etc. Puede haber pérdida de fuerza, dificultad e inestabilidad en la deambulación y caídas, o incontinencia fecal o urinaria. Entre los signos o señales de alarma que sugieren enfermedad sistémica subyacente, se incluyen antecedentes de cáncer, edad mayor de 50 años, pérdida de peso , duración del dolor mayor a 1 mes, dolor nocturno, fiebre y falta de respuesta al tratamiento. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Tratamiento para la lumbociatalgia El tratamiento de la lumbociatalgia está enfocado a reducir la sintomatología, incluyendo dentro del protocolo de tratamiento una corrección postural, así como otro tipo de medidas generales que ayuden a evitar que el dolor perdure en el tiempo y evolucione a una lumbociatalgia crónica. Las medidas incluyen: reposo (solo si hay dolor intenso e incapacitante), realización de técnicas de relajación, tratamiento de fisioterapia y aplicación de calor seco en la región lumbosacra de forma intermitente. En cuanto al tratamiento farmacológico, la utilización de analgésicos y antiinflamatorios puede ser adecuada para el alivio del dolor; sin embargo, si existe dolor intenso quizá pueda ser necesaria la utilización de opiáceos. También está indicado el uso de relajantes musculares . Para el control de los síntomas sensitivos (neuropáticos), se utilizan fármacos antidepresivos o antiepilépticos ( Gabapentina , Pregabalina , Amitriptilina ...etc). Si existe resistencia al tratamiento, el paciente puede ser tratado en las unidades del dolor, donde se pueden aplicar inyecciones epidurale s de anestésico local y esteroides, u otros tratamientos, como denervación por radiofrecuencia o rizolisis (actuando sobre las raíces nerviosas). El tratamiento quirúrgico puede ser otra alternativa terapéutica según las causas de la hernia discal, como por ejemplo la estenosis del canal medular. Pruebas complementarias del tratamiento de la lumbociatalgia Radiografía lumbosacra : para valorar la estructura ósea. Resonancia magnética nuclear : para estudiar las posibles alteraciones de las partes blandas de la espalda, sobre todo de los discos intervertebrales. TAC : útil para estudiar la estructura ósea de forma más completa si se sospecha de estenosis de canal lumbar, fractura vertebral...etc. Analítica de sangre : con determinación de hemograma, velocidad de sedimentación glomerular (VSG), proteína C reactiva (PCR), si se sospecha que la causa puede ser un cáncer, una infección o una lumbociática inflamatoria reumatológica. Estudios electromiográficos : están indicados cuando existe déficit neurológico severo y/o progresivo para valorar la función de los nervios. Gammagrafía ósea : puede estar indicada si se sospecha la existencia de un tumor o una fractura no apreciable en una radiografía simple. Factores desencadenantes de la lumbociatalgia Degeneración de la columna vertebral asociada a la edad con aparición de artrosis u otras enfermedades. Movimientos repetitivos que fuercen la postura de la columna lumbosacra. Esfuerzo de carga de pesos por trabajo, realización de deportes...etc, o el padecimiento de obesidad. El embarazo también supone un estado de sobrecarga de peso para la columna y la modificación de la posición de esta, que puede desencadenar en episodios de ciática. Factores de riesgo de la lumbociatalgia Edad : a partir de los 50 existe mayor propensión. Peso y altura : tanto la obesidad como el sobrepeso y la altura, son factores de riesgo. Padecer problemas estructurales de la columna vertebral . Trabajar levantando cargas pesadas o realizando movimientos muy repetitivos o con posturas estáticas. Complicaciones de la lumbociatalgia Cronificación del dolor. Pérdida de sensibilidad en la pierna afectada con síntomas sensitivos como calambres, hormigueo...etc. Pérdida de fuerza en la pierna afectada. En los casos de afectación medular puede aparecer una alteración de la función intestinal o de la vejiga. Prevención de la lumbociatalgia Realizar ejercicio físico de forma habitual, ejercitando la cintura abdominal y la musculatura lumbosacra. Realiza dieta variada rica en verduras y frutas, baja en grasa y azucares para prevenir los problemas de obesidad. Mantener una higiene postural adecuada. Tener precaución a la hora de realizar cargas y hacer esfuerzos. Dormir en un colchón firme. Especialidades a las que pertenece la lumbociatalgia La lumbociatalgia puede ser diagnosticada y tratada según el origen y la evolución por el médico de atención primaria, el traumatólogo, o el reumatólogo. Si se precisan tratamientos específicos para el dolor puede intervenir un anestesista en la unidad del dolor o, en caso de algunas cirugías, también neurocirujanos. Preguntas frecuentes: ¿Cuánto suele durar una lumbociatalgia? Lo habitual es que sean episodios de corta duración de unos días, de 2-3 semanas. ¿Qué es la lumbociatalgia l5 s1? Hace referencia a un orígen de dolor en la región lumbar irradiado hacia una pierna o las dos cuyo orígen es una lesión o alteración en la médula o la salida de las raíces nerviosas entre la quinta vértebra lumbar y la primera vértebra sacra. ¿Qué es la lumbalgia? La lumbalgia es la aparición de dolor en la parte baja de la espalda , que comprende desde las últimas costillas a la región sacra. ¿Qué es la ciática? Dolor irradiado desde la región lumbar hacia la cadera, los glúteos y las piernas , a lo largo del trayecto del nervio ciático, que se origina el la parte baja de la médula espinal. ¿Qué es una luxación cervical? Es una falta de congruencia o “encaje” entre las partes de las articulaciones entre dos vértebras producida habitualmente por un traumatismo severo. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta.  
Lumbalgia
Enfermedad

Lumbalgia

¿Qué es la lumbalgia? La lumbalgia es la aparición de dolor en la parte baja de la espalda , que comprende desde las últimas costillas a la región sacra y que además, puede extenderse a la región glútea y/o a las piernas (en este último caso, se denomina lumbociatalgia). Se trata de una de las afecciones más frecuentes en la sociedad actual, que puede aparecer en ambos sexos y que sin ser considerada una patología grave en su gran mayoría, sí provoca un importante grado de incapacidad en su fase aguda. Tipos de lumbalgia La lumbalgia se puede clasificar en función de diversos criterios. Atendiendo a la causa del dolor: L umbalgia mecánica o no específica: es aquella donde no se puede identificar claramente el origen del dolor. Constituye el 80% de los casos. Aparece principalmente con los movimientos y mejora en reposo. Lumbalgia específica: es aquella en la que se llega a conocer la causa y, en el 5% de los pacientes, el dolor es síntoma de una enfermedad grave como la osteoartritis, osteoporosis, hernia de disco (lumbalgia de tipo neurogénico), espondilitis anquilosante (de tipo inflamatorio) o incluso metástasis en la columna vertebral (causa sistémica por un tumor). Según la frecuencia y duración de los síntomas: Lumbalgia aguda: es un dolor lumbar intenso sin irradiación, que se origina de manera brusca, habitualmente, por un sobreesfuerzo, y suele durar menos de 12 semanas. Lumbalgia crónica: es un dolor en la parte inferior de la espalda, que se acentúa con el movimiento y que dura un tiempo superior a 12 semanas. Según las características del dolor: Lumbalgia mecánica : el dolor empeora con el movimiento y mejora con el reposo. Lumbalgia inflamatoria: el dolor empeora con el reposo y mejora con el movimiento. Causas de la lumbalgia La lumbalgia puede estar originada por múltiples causas, estando asociado este origen al tipo de lumbalgia padecido. Así en las lumbalgias mecánicas o no específicas, las principales causas son los traumatismos en la zona, sobrecargas, malas posturas o distensiones musculares al realizar movimientos bruscos. En el caso de lumbalgias específicas, el dolor producido viene originado por una enfermedad previa como puede ser el caso de las enfermedades que afectan a la columna vertebral como artrosis, hernia discal, artritis , u otras enfermedades como osteoporosis o fibromialgia. Síntomas de la lumbalgia El principal síntoma de la lumbalgia es la aparición de un dolor moderado-intenso en la zona lumbar, acompañado de sensación de rigidez y dificultad en el movimiento por aumento de dolor. El dolor puede ser constante o desencadenarse por los movimientos. Tratamiento para la lumbalgia El tratamiento inicial habitualmente indicado se basa en el reposo relativo durante un periodo de 4-5 días, combinado con aplicación de calor seco (por ejemplo, con manta eléctrica) y el uso de fármacos analgésicos o antiinflamatorios . Además, en ocasiones pueden asociarse fármacos como el diazepam, buscando su acción como relajante muscular. Habitualmente se indica que el reposo no se prolongue más allá de unos días, siendo importante incidir en la reducción de la actividad física, los esfuerzos, cogida de peso, etc. Según la evolución e intensidad del dolor pueden pautarse tratamientos de fisioterapia y rehabilitación . Además, se establecen pautas y consejos al paciente sobre la realización de ejercicios físicos específicos en su domicilio que permitan recuperar el tono muscular en la espalda una vez superada la fase aguda del dolor. En casos más específicos, según la causa del dolor y su evolución, pueden pautarse otros tratamientos como infiltraciones facetarias, toma de corticoides, o la indicación de cirugías en la columna vertebral (discectomía, quimionucleolisis, etc.). Pruebas complementarias del tratamiento de la lumbalgia En una primera fase normalmente se tratará la lumbalgia en base a la sintomatología presentada y a la exploración física del paciente sin requerir ninguna otra exploración añadida. No obstante, en el caso de que el médico lo requiera es posible realizar pruebas complementarias que permitan un diagnóstico más completo en caso de dudas en cuando a el origen del dolor o si éste persiste a pesar del tratamiento indicado. Las pruebas complementarias más habituales comprenden: r adiografía de columna lumbosacra, resonancia magnética, tomografía computarizada (TAC). En caso de presentar alteraciones en las pruebas de imagen que sugieran la presencia de un tumor, se puede precisar una biopsia. Si existen síntomas y signos asociados que determinen la presencia de una infección, se realizan pruebas como analítica de sangre, cultivos, etc. Factores desencadenantes de la lumbalgia Los factores principales que pueden contribuir a padecer lumbalgia son los asociados a nuestro estilo de vida, con posturas inadecuadas, sobreesfuerzos, sedentarismo u obesidad. Factores de riesgo de la lumbalgia Los factores de riesgo que se asocian a la lumbalgia están íntimamente relacionados con los factores desencadenantes anteriores. Se pueden determinar como factores de riesgo: Edad: a partir de los 50 existe mayor propensión. Peso y altura: tanto la obesidad o el sobrepeso, así como la altura son factores de riesgo. Padecer problemas estructurales de la columna vertebral. Trabajar levantando cargas pesadas o realizando movimientos muy repetitivos o con posturas estáticas. Complicaciones de la lumbalgia  Cronificación de la lumbalgia. Hernia de disco. Irradiación del dolor hacia una o las dos piernas: lumbociática. Aparición de metástasis óseas de un tumor. Incapacidad temporal prolongada para el trabajo por persistencia del dolor. Prevención de la lumbalgia  Evitar los movimientos bruscos. No levantar excesivo peso. Ejercitar la musculatura de la espalda y la región abdominal. Realizar ejercicio físico de forma regular. Mantener una correcta higiene postural y ergonomía en el trabajo. Si es preciso agacharse, siempre se debe hacer flexionando las rodillas y no sólo con la flexión del tronco. Evitar mantenerse en posiciones de sentado o de pie quieto largos periodos de tiempo sin movilizarse. Especialidades a las que pertenece la lumbalgia La lumbalgia puede ser diagnosticada y tratada por el médico de familia quien, según la valoración y seguimiento que haga del paciente, puede establecer la necesidad de valoración por parte del médico especialista en traumatología o en reumatología, así como el médico especialista en medicina física y rehabilitación, el neurocirujano o el anestesista para el tratamiento en las unidades del dolor. Preguntas frecuentes: ¿Qué es un pinzamiento lumbar? Un pinzamiento lumbar es una lesión en la región inferior de la espalda provocado por el bloqueo de una vértebra del área lumbar de la columna . Este bloqueo dificulta la flexión y elongación de la misma, pudiendo llegar a someter a los nervios ubicados entre las vértebras afectadas, a una mayor presión lo que provoca un dolor agudo de intensidad variable, que impide realizar movimientos de la vida cotidiana. ¿Qué es la ciática? La ciática es un dolor irradiado desde la parte posterior del glúteo hacia la pierna , que denota algún problema en el nervio ciático (nervio más largo del cuerpo que lleva la información del movimiento, el dolor y la sensibilidad al miembro inferior). De forma habitual aparece dolor junto con otros síntomas sensitivos como sensación de entumecimiento, hormigueo, calambres o pérdida de sensibilidad en la pierna afectada. ¿Qué es l5 s1? Se denomina L5 y S1 a la vértebra número 5 de la columna lumbar y la primera vértebra de la zona sacra respectivamente. ¿Dónde se encuentra el nervio ciático? El nervio ciático se inicia al final de la columna lumbosacra y llega hasta los pies, pasando por los glúteos y parte posterior del muslo. Se trata del mayor nervio del cuerpo humano y está formado por varias terminaciones nerviosas que provienen de la parte baja de la columna vertebral. ¿Qué remedios caseros o consejos hay para aliviar la lumbalgia? La aplicación de calor seco local con uso de una toalla planchada, una manta eléctrica, un saco de pepitas caliente, etc., junto con el cuidado postural, evitando estar sentados o quietos de pie de forma prolongada. Procurar mejor mantenerse caminando despacito o tumbados con las piernas flexionadas. No realizar esfuerzos ni coger pesos y evitar los movimientos bruscos del tronco y las flexiones de éste sin doblar las rodillas.  
Lumbalgia Mecánica
Enfermedad

Lumbalgia Mecánica

¿Qué es la lumbalgia mecánica? La lumbalgia mecánica es un dolor generado en la parte lumbar o baja de la espalda que aumenta con el movimiento y disminuye en reposo . Generalmente es producido por una sobrecarga muscular o un traumatismo. También es conocida como lumbago o dolor lumbar inespecífico. Es una patología muy común considerada leve pero bastante incapacitante en su fase aguda, que afecta a más mujeres que hombres, sobre todo personas de mediana edad. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Tipos de lumbalgias Existen diferentes tipos de lumbalgias: Según la frecuencia y duración de los síntomas: Lumbalgia aguda : es un dolor lumbar intenso sin irradiación que se origina de manera brusca, habitualmente por un sobreesfuerzo, y suele durar menos de 12 semanas. Lumbalgia crónica : es un dolor en la parte inferior de la espalda, leve, que se acentúa con el movimiento y que dura un tiempo superior a 12 semanas. Según las características del dolor: Lumbalgia mecánica: el dolor empeora con el movimiento y mejora con el reposo. Lumbalgia inflamatoria: el dolor empeora con el reposo y mejora con el movimiento. Causas de la lumbalgia mecánica Las causas más comunes que originan la lumbalgia mecánica son: Traumatismo o lesión. Distensión o sobrecargas. Problemas posturales. Hernia discal. Problemas anatómicos (como genu varo o genu valgo en las rodillas, hiperlordosis, escoliosis, disfunción del sacro y dismetrías de miembros inferiores). Osteoporosis. Artrosis. Fibromialgia. Síntomas de la lumbalgia mecánica Los síntomas de la lumbalgia mecánica son el dolor local intenso, sensación de rigidez (sobre todo por las mañanas), aumento de las molestias con el movimiento y pérdida de la funcionalidad. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Tratamiento de la lumbalgia mecánica El tratamiento de la lumbalgia mecánica consiste en mantener reposo durante un máximo de cuatro días, termoterapia o aplicación de calor, e ingesta de fármacos analgésicos, antiinflamatorios y/o relajantes musculares. Posteriormente, se deben realizar ejercicios físicos específicos para tonificar y recuperar la elasticidad de la musculatura de la espalda. Incluso se pueden usar fajas lumbares semirrígidas para trabajar o realizar alguna actividad física. La fisioterapia , y en ocasiones la podología, contribuyen a mejorar los síntomas, pudiendo ser conveniente el uso de rayos infrarrojos para tratar de reducir el dolor y, en ocasiones, se realizan infiltraciones o inyecciones de corticoides. Conviene trabajar la técnica de cinesiterapia , mediante la ejecución de ejercicios de flexibilización y fortalecimiento, y rutinas de corrección de la postura y de los movimientos. Aunque pocos son los casos que requieren cirugía, algunos pueden necesitar realizar una intervención quirúrgica como una discectomía o quimionucleolisis. Pruebas complementarias de la lumbalgia mecánica La lumbalgia mecánica se suele diagnosticar por la sintomatología presentada y la exploración física del paciente , pero el médico puede requerir otras pruebas para pacientes que presenten algún otro signo de alarma. La prueba complementaria más habitual es la radiografía , pero también se puede completar el diagnóstico mediante una tomografía computarizada (TAC) , una resonancia magnética u otro examen radiológico como una mielografía (radiografía de la médula espinal). En caso de presentar infección o tumor se puede precisar una biopsia. Factores desencadenantes de la lumbalgia mecánica Algunos factores desencadenantes de la lumbalgia mecánica son el sedentarismo, la obesidad, mantener posturas inadecuadas, realizar esfuerzos físicos excesivos y sufrir estrés (ya que puede provocar la aparición de contracturas musculares). Factores de riesgo de la lumbalgia mecánica Los factores de riesgo de la lumbalgia mecánica son la edad (se padece más a menudo a partir de los 50 años), ser una persona alta (se carga más sobre la columna), trabajar levantando cargas pesadas o realizando movimientos muy repetitivos o con posturas estáticas, realizar giros o movimientos del cuerpo bruscos y poseer problemas estructurales de la columna vertebral. Complicaciones de la lumbalgia mecánica La lumbalgia mecánica puede tener algunas complicaciones si no se trata bien: Cronificación de la lumbalgia. Hernia de disco. Ciática. Prevención de la lumbalgia mecánica Algunas recomendaciones para prevenir la lumbalgia mecánica son: Evitar los movimientos bruscos. No levantar excesivo peso. Ejercitar la musculatura de la espalda. Realizar ejercicio físico de forma regular. Mantener una correcta higiene postural y ergonomía en el trabajo. Especialidades a las que pertenece La lumbalgia pertenece a las especialidades de reumatología, fisioterapia o traumatología, aunque muchos casos los puede tratar el médico de familia sin necesidad de derivar al especialista. Preguntas frecuentes: ¿Qué es una lumbalgia crónica? La lumbalgia crónica es un dolor en la zona lumbar o inferior de la espalda que dura un tiempo superior a 3 meses y que empeora al efectuar movimientos. ¿Cuál es la zona lumbar de la espalda? La zona lumbar se corresponde con la parte inferior de la espalda , comprende desde la última vértebra dorsal hasta la última vértebra sacra, y su función principal consiste en inclinar la columna vertebral y la pelvis. ¿Cuál es la zona cervical de la espalda? La zona cervical de la espalda es la ubicada en la base del cráneo , donde se encuentran las vértebras cervicales que intervienen en la mayoría de movimientos de la espalda y de la columna vertebral. ¿Qué es una hernia? Una hernia es una protuberancia , ya sea en una pared muscular, en una estructura ósea provocada al emerger parte del tejido del interior del órgano, o por desplazamiento óseo y ocasionando dolor en el enfermo. Existen diferentes tipos de hernia según su localización: hernia de hiato, discal, inguinal, umbilical o femoral. ¿Qué es una dorsolumbalgia? La dorsolumbalgia es el dolor focalizado en la zona central e inferior de la espalda. También se le denomina lumbalgia o lumbago. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta.
Traumatismo Craneoencefálico
Enfermedad

Traumatismo Craneoencefálico

¿Qué es un traumatismo craneoencefálico? Un traumatismo craneoencefálico (TCE) es una lesión en la región del cráneo producida por una contusión o fuerza externa , que puede provocar inconsciencia y alteraciones físicas cognitivas y funcionales. También es conocido como traumatismo cerebral, traumatismo encéfalo craneano (TEC) o conmoción cerebral. Es una lesión común y más frecuente en hombres jóvenes, ocasionada por accidentes de tráfico, o en bebés, niños y personas de la tercera edad, normalmente por caídas. La mayoría de traumatismos suelen ser leves, pero pueden ocasionar daño cerebral o neurológico, en cuyo caso, se considera una lesión grave que requiere atención médica de urgencia. Tipos de traumatismos Existen diferentes tipos de traumatismos craneoencefálicos según su gravedad: TCE leve o conmoción cerebral : en el cual no se suele presentar pérdida de conocimiento y se refiere dolor de cabeza, mareos...etc. TCE moderado : existe pérdida de conocimiento de duración inferior a un día presentando confusión, dificultades para hablar y ver...etc. TCE grave: la pérdida de conocimiento es duradera, entrando en fase de coma, y supone dificultad para aprender información nueva y lesiones en otras partes del cuerpo. También se diferencian en base a cómo haya sido el impacto: Lesión primaria : causada en el momento por el propio impacto. Dentro de las lesiones primarias, nos encontramos con las lesiones cerradas, en las que se dañan las conexiones nerviosas por el impacto del golpe, y lesiones abiertas o penetrantes, en las que el cráneo es fracturado por algún objeto que se introduce dentro lesionando el tejido cerebral. Lesión secundaria : provocada por complicaciones locales, horas o días después del impacto, como pueden ser una hemorragia, edema, infección, hipoxia o falta de oxígeno...etc. Causas de un traumatismo craneoencefálico Las causas que pueden provocar un traumatismo craneoencefálico son: Atropellos y accidentes de tráfico, laborales, domésticos, durante la práctica deportiva o al aire libre. Agresiones físicas o maltrato. Caídas, generalmente de altura. Parto con fórceps o ventosa (poco frecuente). Síntomas de un traumatismo craneoencefálico Los síntomas de un traumatismo craneoencefálico varían según la gravedad. En un traumatismo cerebral leve , los síntomas más comunes son: Pérdida de consciencia durante unos segundos o minutos (puede no haberla). Dolor de cabeza intenso. Vómitos. Mareos o vértigo. Náuseas. Confusión. Problemas de memoria y concentración. Falta de coordinación y de equilibrio. Cambios en la conducta y en el estado de ánimo. Visión borrosa. Vista cansada. Hematoma craneal. Dificultad para dormir. En un traumatismo cerebral moderado o grave la sintomatología más frecuente es: Pérdida de consciencia duradera. Dolor de cabeza intenso y continuado. Vómitos repetidos. Mareos o vértigo. Náuseas. Confusión. Problemas de memoria y concentración. Falta de coordinación y de equilibrio. Cambios en la conducta y en el estado de ánimo. Alteración sensorial. Convulsiones. Dilatación de una o las dos pupilas y movimientos oculares anormales. Balbuceo y dificultad para hablar. Debilidad muscular y cansancio Amnesia postraumática. Hematoma craneal. Crisis epiléptica. Hemorragias en cara, nariz, oídos o boca. Problemas para conciliar el sueño. Relajación de los esfínteres. En el caso de un traumatismo craneal en niños o bebés, hay que considerar como síntomas a evaluar por un médico si el paciente muestra, además de alguno de los síntomas anteriores, llanto persistente, falta de apetito, o abultamiento de las fontanelas (los puntos blandos de la cabeza). Tratamiento de un traumatismo craneoencefálico El tratamiento de un traumatismo craneoencefálico leve no suele requerir hospitalización, solo permanecer en reposo y la toma de analgésicos de venta libre para aliviar el dolor de cabeza. La realización de un TAC solo se lleva a cabo si hay pérdida de consciencia o se presenta riesgo de lesiones internas, y, en este caso, se debe realizar observación hospitalaria durante al menos 24h. Y, a pesar de buenos resultados del TAC, se recomienda la observación domiciliaria para comprobar que no se presentan complicaciones, ni pérdida de consciencia, durante las siguientes 48h del incidente. Si el traumatismo es moderado o grave, el paciente recibe atención especializada en el lugar del accidente, que puede basarse, según la sintomatología presentada, en un control de las constantes vitales, la protección de la lesión mediante una inmovilización ortopédica cervical o collarín , inmovilización de las fracturas, verificar el nivel de consciencia según la escala Glasgow, reanimación o maniobras de primeros auxilios, intubación endotraqueal, administración de oxígeno, estabilización hemodinámica y control de la hipertensión intracraneal mediante un catéter, en caso de que fuera necesaria alguna de estas técnicas para garantizar la vida del paciente. Normalmente se administran sedantes y se debe trasladar al accidentado al hospital más cercano lo antes posible. En la UCI, el enfermo puede necesitar cuidados neurocríticos para ser estabilizado, siendo intubado y sedado, y le pueden administrar por vía intravenosa medicamentos diuréticos para reducir la presión del cerebro u otras soluciones para prevenir un shock. Asimismo, el médico realiza una exploración neurológica que incluye un examen de la coordinación, de la fuerza, los reflejos, el habla, la atención, la sensibilidad, etc. Además, se comprueba el tamaño de las pupilas y los movimientos oculares, y se suturan las heridas presentadas en el cuero cabelludo así como se verifica su profundidad. Si la herida muestra infección se deben suministrar antibióticos e incluso una vacuna antitetánica. En el hospital se realizará un TAC de urgencia, se puede requerir de la columna vertebral una radiografía y se mantendrá al enfermo en observación. Si el TAC muestra masas anormales o hematomas, estos se deben drenar mediante neurocirugía de urgencia. Otras técnicas quirúrgicas pueden ser necesarias para reparar una fractura de cráneo, detener hemorragias, drenar el líquido cefalorraquídeo, tratar heridas craneales abiertas para aislar el cerebro del exterior, curar hematomas internos grandes, u otras lesiones detectadas en el TAC. Es probable que el enfermo necesite rehabilitación física, de la conducta, logopeda, psicólogo o neurorehabilitación, para ayudar a recuperar su funcionalidad y autonomía, y aprender a adaptarse a las nuevas limitaciones producidas a consecuencia del traumatismo. Pruebas complementarias del diagnóstico de un traumatismo craneoencefálico Algunas de las pruebas complementarias que ayudan al diagnóstico de un tratamiento craneoencefálico pueden realizarse: una tomografía computarizada o TAC craneal (es una de las primeras pruebas que se realizan con urgencia si hay sospechas de lesión cerebral), una radiografía de tórax y de la columna vertical , una inserción de una sonda para comprobar y controlar la presión craneal, una ventriculografía con aire para pacientes inestables después de drenar, un análisis de sangre o una gasometría arterial. Factores desencadenantes de un traumatismo craneoencefálico Los factores desencadenantes más comunes de un traumatismo craneoencefálico son los accidentes de tráfico, atropellos, caídas , maltrato o agresiones físicas y los deportes de riesgo. Factores de riesgo de un traumatismo craneoencefálico Los factores de riesgo de un traumatismo craneoencefálico son la edad , las personas de la tercera edad tienen un mayor riesgo de sufrir caídas con conmoción cerebral, los hombres jóvenes son más propensos a sufrir accidentes de tráfico con traumatismo craneal, y los bebés y niños ha sufrir caídas y golpes en la cabeza. Otros factores son los deportes de riesgo, el alcoholismo o no tomar suficientes medidas de seguridad, como por ejemplo, no ponerse el cinturón en caso de circular en coche o moto, no usar las barandillas al bajar las escaleras, resbalar en suelos mojados por no incorporar dispositivos anti resbaladizos...etc. Complicaciones de un traumatismo craneoencefálico  Algunas de las complicaciones médicas que pueden aparecer después de un traumatismo craneoencefálico son: Coma. Shock hipovolémico o espinal. Arritmias. Convulsiones. Hemorragias internas. Aneurisma traumático. Isquemia o infarto cerebral. Epilepsia. Neumoencéfalo. Lesión de la médula espinal. Hipoxia. Neumonía. Edema pulmonar o cerebral. Tromboembolismo pulmonar. Hipotensión. Hipertensión intracraneal. Infecciones. Discapacidad física o mental. Fallecimiento del paciente. Prevención de un traumatismo craneoencefálico Las lesiones de cabeza no siempre son fáciles de prevenir, pero se pueden tomar algunas medidas de seguridad que ayuden a reducir los traumatismos como: Utilización de dispositivos de seguridad para evitar lesiones como el cinturón en el coche, dispositivo de retención infantil, uso de casco en motos, bicicletas y deportes de riesgo y utilización de equipos de protección para trabajadores de altura. Seguir las medidas de seguridad recomendadas y obligatorias de circulación. No conducir ebrio o bajo la influencia de las drogas. Usar barreras de seguridad o barandillas en escaleras y cuando se va a subir de altura, sobre todo en niños y en la tercera edad. Agregar dispositivos antideslizantes o alfombrillas en suelos que suelen mojarse, como por ejemplo en el baño y duchas o bañeras. Si hay sospechas de maltrato, se debe notificar a las autoridades competentes para asegurar la protección del agredido. Además, ante un TCE se deben observar los síntomas del paciente durante las siguientes 48h, comprobando si aparece inconsciencia, cambios en el carácter, vómitos que no cesan, alteraciones en la visión, adormecimiento de las extremidades, dificultad de caminar, mareos, secreción o hemorragias en oídos o nariz, convulsiones, etc. Incluso puede ser conveniente despertar al enfermo durante la noche, cada 3 horas, para hacerle preguntas y comprobar que se encuentra bien, que sigue consciente y que recuerda lo sucedido sin aparecer complicaciones médicas. Especialidades a las que pertenece Un traumatismo craneoencefálico requiere una intervención médica interdisciplinar, perteneciendo a, en la fase aguda, la especialidad de medicina de emergencia, medicina interna y neurología. Posteriormente puede ser necesaria la intervención de especialistas en rehabilitación, psicología, trabajo social y logopedia. Preguntas frecuentes: ¿Qué consecuencias tiene un traumatismo en la cabeza? Un traumatismo en la cabeza leve no suele tener apenas consecuencias, sin embargo, un trauma grave puede tener secuelas como problemas físicos y mentales, alteraciones sensoriales, conductuales o emocionales y lesiones cerebrales, entre otros. ¿Qué es un TEC grave? Un TEC o traumatismo encéfalo craneano grave es un impacto fuerte recibido en el cerebro y que conlleva a que el paciente entre en estado de coma y sufra lesiones neurológicas. ¿Qué es un trauma de tórax? Un trauma de tórax es una lesión presentada en la parte superior del tronco , entre el cuello y el abdomen (tórax), producido por una contusión o por una herida penetrante. Un traumatismo torácico suele ser frecuente tras sufrir accidentes de tráfico y caídas. ¿Qué es el trauma cerrado de abdomen? Un trauma cerrado de abdomen es una lesión provocada en la cavidad abdominal a consecuencia de una contusión no penetrante (es decir, no se presentan heridas abiertas). Su principal causa son los accidentes de tráfico y los órganos más dañados suelen ser el bazo, el hígado y el riñón. ¿Qué partes del cuerpo son más propensas a los traumatismos? Las partes del cuerpo más propensas a sufrir traumatismos son la columna cervical, el tórax, el cráneo, el abdomen, las extremidades (brazos y piernas) y los dientes.
Síndrome de Tietze
Enfermedad

Síndrome de Tietze

¿Qué es el síndrome de Tietze? El síndrome de Tietze, también conocido como costocondritis, es una inflamación del cartílago que conecta una costilla al esternón (hueso del pecho). Se manifiesta con dolor torácico a nivel del esternón y en la segunda o tercera costilla. Es una enfermedad benigna que desaparece en unas semanas o meses. La persona con el síndrome de Tietze puede sentir un gran dolor con movimientos leves como levantar el brazo, toser o hacer un poco de esfuerzo. Además del dolor, otro de los síntomas puede ser enrojecimiento o hinchazón de la zona. Es más frecuente en mujeres que en hombres a partir de los 40 años. Es una enfermedad común y leve, pero tiene un alto grado de recurrencia. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Tipos de síndromes más comunes Entre los tipos de síndromes más comunes se encuentran: Síndrome de Down:  esta condición se presenta cuando ocurre una alteración, total o parcial, en la reproducción del cromosoma 21. Sus efectos son más que nada a nivel de desarrollo físico y cognitivo, pudiendo ser de mayor o menor dificultad. Las personas que tienen esta alteración cromosómica tienden a ser fácilmente identificables por sus características físicas, especialmente a nivel facial, donde se puede observar cuello corto, orejas pequeñas, rostro aplanado, y cabeza pequeña, entre otros. Síndrome de Munchausen : se  asocia a la necesidad por parte de un individuo de aparentar una enfermedad de cualquier tipo para llamar la atención de las personas a su alrededor. Su función es hacerse la víctima y, mediante esto, lograr algún objetivo. Es una condición interesante y poco estudiada debido a la complejidad que genera. Las personas que sufren este síndrome son conscientes de que se inventan la enfermedad y soportan sin complejos las autolesiones que se hacen a sí mismos para reafirmar su posición. Síndrome de distrés respiratorio : se puede generar como resultado de alguna complicación tras sufrir una enfermedad respiratoria severa o lesiones pulmonares de cualquier tipo. Sus síntomas principales incluyen: baja presión arterial, dificultad para respirar, confusión, fatiga y respiración acelerada. Su pronóstico puede ser delicado si no se atiende con cuidado. Y, a medida que avance la edad, las posibilidades de recuperación disminuyen. Se considera síndrome debido a que puede tener apariciones momentáneas tras sufrir alguna infección respiratoria. Sin embargo, su presencia no es continua. Síndrome de Crest: es una condición del tipo dérmica, es decir, que afecta a la piel. Ataca a ciertas zonas del cuerpo haciendo que la piel se vuelva áspera y dura, pudiendo afectar a músculos y a huesos. Estos efectos se deben a una sobreproducción de colágeno y su posterior acumulación, pudiendo llegar a interferir en el uso normal y fluido de los órganos. Ha sido catalogada dentro del grupo de las enfermedades autoinmunes por la facilidad que tiene de atacar los tejidos sanos del cuerpo. Sin embargo, es un síndrome fácilmente tratable que puede hacer que las personas que la padecen puedan tener un ritmo de vida normal, aun sin tener aún cura total. Síndrome de Ambras: se le conoce también como Síndrome del Hombre Lobo. Como su nombre lo indica, es una condición que genera una producción excesiva de pelo en el cuerpo humano. Las únicas partes que quedan libres son las palmas de las manos, las membranas mucosas y las plantas de los pies. Es una condición hereditaria que se genera por la alteración del cromosoma 8. Sin embargo, también puede producirse como una respuesta del sistema ante determinados medicamentos. Si es producido por esta última causa, los efectos pueden ser reversibles. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Causas del síndrome de Tietze Las causas del síndrome de Tietze son desconocidas, pero existen algunos factores que pueden provocar la aparición de la enfermedad. Un golpe en la zona del tórax, desgaste o inflamación del cartílago, un traumatismo causado por un falso movimiento o algunos movimientos repetitivos o vigorosos, pueden contribuir a la aparición del síndrome Tietze. Otras de las causas pueden ser las infecciones tras cirugías, el uso de fármacos por vía intravenosa o algunos tipos de artritis.   Se caracteriza por la interrupción del aporte sanguíneo al hueso , o bien una deficiencia en este aporte con respecto a las exigencias del hueso en rápido crecimiento. Esto se produce en particular en algunas epífisis óseas, lo que viene seguido de necrosis ósea y posteriormente de una curación por medio de un nuevo crecimiento óseo, pero que debido a la forma anómala con la que se ha producido, da lugar a deformidades secuelares y a otros problemas. También son causas los tumores benignos o malignos, la artritis y los movimientos repetitivos. El síntoma más común del síndrome de Tietze es dolor y sensibilidad en el tórax . Sin embargo, se pueden presentar otros síntomas como: dolor punzante en la parte frontal de la pared torácica, aumento del dolor al respirar hondo o toser y disminución cuando respira lentamente, inflamación y enrojecimiento del pecho. Tratamiento del síndrome de Tietze El descanso es el mejor remedio para curar rápidamente el síndrome de Tietze. Para ello, se debe evitar realizar cualquier esfuerzo o movimientos que puedan causar dolor. De igual forma, el médico puede prescribir analgésicos o antiinflamatorios no esteroideos (AINES) para aliviar el dolor. El dolor causado por la costocondritis suele desaparecer tras unas semanas o meses pero, si el dolor persiste, se puede recurrir a inyecciones de cortisona . También la fisioterapia es de gran ayuda. Este síndrome tiene un alto riesgo de recurrencia. Pruebas complementarias del síndrome de Tietze Para el diagnóstico y tratamiento de síndrome de Tietze se realizará un examen clínico completo para descartar otras patologías y poder confirmar el diagnóstico. No siempre se suele realizar una radiografía , pero puede ser muy recomendada en casos en los que el paciente haya sufrido un fuerte golpe en la región torácica. Un electrocardiograma se solicita frecuentemente para detectar enfermedades cardíacas. En ocasiones se precisa de una   Gammagrafía con galio que es una prueba más específica para detectar infecciones Factores desencadenantes del síndrome de Tietze No se conoce un factor en específico que pueda desencadenar el síndrome de Tietze. Factores de riesgo del síndrome de Tietze El factor de riesgo principal del síndrome de Tietze es la edad y el sexo , ya que aparece con mayor frecuencia en mujeres y en personas de más de 40 años. A menudo, el síndrome de Tietze se presenta en adolescentes y en adultos jóvenes y, con la misma frecuencia, en hombres y en mujeres. Traumas directos, la compresión en la región costal, cargar objetos pesados, realizar esfuerzos físicos importantes, la práctica de determinados deportes y la adopción de malas posturas al dormir, son otros factores de riesgo. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Complicaciones del síndrome de Tietze   No existen complicaciones graves o incapacitantes en el síndrome de Tietze. Prevención del síndrome de Tietze No existe una forma eficaz para prevenir este síndrome. Especialidades a las que pertenece El síndrome de Tietze pertenece a la especialidad de reumatología. La reumatología es la especialidad médica que se encarga de prevenir, diagnosticar y tratar las enfermedades musculoesqueléticas  y autoinmunes sistémicas. Preguntas frecuentes: ¿Qué es la condritis en el pecho? La condritis en el pecho es la inflamación dolorosa de uno o más de los cartílagos que unen las costillas con el esternón. ¿Qué es la costocondritis? La costocondritis es una inflamación del cartílago que conecta una costilla al esternón . El dolor causado por la costocondritis podría asemejarse al de un ataque cardíaco u otras enfermedades del corazón. ¿Cuáles son los síntomas de la costocondritis? El síntoma principal de la costocondritis es un dolor agudo en el pecho, se presenta en el lado izquierdo del esternón y se empeora al respirar profundo. ¿Por qué me duelen las costillas? El dolor de las costillas se relaciona generalmente con la costocondritis. ¿Qué es el dolor torácico? El dolor torácico  es una molestia o dolor que se siente en algún punto a lo largo de la parte frontal del cuerpo entre el cuello y el abdomen superior . Muchas personas que experimentan dolor torácico sienten temor de un ataque cardíaco. Sin embargo, hay muchas causas posibles de dolor torácico. Algunas causas no son peligrosas para la salud, mientras que otras son serias y en algunos casos potencialmente mortales. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta.
Bursitis
Enfermedad

Bursitis

¿Qué es la bursitis? Se denomina bursitis a la inflamación de las bursas sinoviales, que son estructuras a modo de bolsas situadas próximas a articulaciones y que contribuyen a la función de almohadillado entre huesos, tendones y músculos. La incidencia de las bursitis varía según la bursa que se vea afectada. Existen en el organismo 150 bursas descritas . La bursitis del hombro, el codo y la rodilla son las más frecuentes. Las asociadas a una infección se dan con mayor frecuencia en varones entre 40-50 años, con profesiones donde se ejerce presión sobre las bursas y en las que coexisten factores de riesgo predisponentes. La bursitis es una patología que puede causar mucho dolor, aunque no se considera una patología grave. En aquellas personas en las que se le asocia la bursitis a una infección, es importante detectarlas cuanto antes y poner el tratamiento adecuado para evitar complicaciones. Tipos de Bursitis Las bursitis se pueden dividir según la localización de la bursa afectada: Aquellas que se producen en bursas superficiales : olécranon (codo), prepatelar o infrapatelar superficial (rodilla). Aquellas que se producen en bursas profundas : subacromial o subdeltoidea (hombro), iliopsoas (ingle-cadera), trocantérea (parte lateral superior del muslo), isquiopubiana (parte inferior de la pelvis), infrapatelar profunda (rodilla), poplítea (parte posterior de la rodilla), anserina (parte interna de la rodilla), retrocalcánea (tobillo), metatarsofalángica (parte distal del pie). También se pueden clasificar dependiendo de si se asocia a una infección , bursitis séptica , o no, bursitis aséptica . Por último, según el tiempo de duración se clasifican en agudas (de pocos días de duración), o crónicas (de larga evolución o bursitis de repetición). Causas de la bursitis En las bursitis sépticas, la causa es la infección producida por una bacteria , en el 80-90% de los casos el Staphylococcus aureus. Las bursitis asépticas se producen tras traumatismos o movimientos repetidos con aumento de presión en la zona de la bursa, por acúmulo de sustancias, como microcristales de ácido úrico, por ejemplo, por presencia de cuerpos extraños que se han introducido hasta la zona de la bursa, o por el padecimiento de ciertas enfermedades sistémicas (que afectan a todo o a parte del organismo). Síntomas de la bursitis Las bursitis se pueden presentar de forma progresiva o de forma brusca. Aparecen como una zona inflamada, dolorosa, caliente y con coloración roja de la piel . En el caso de las bursitis profundas no son tan evidentes los síntomas externos, aunque sí el dolor. Este dolor suele aumentar con los movimientos de la articulación más próxima y puede llegar a limitarlos. En las bursitis de origen infeccioso puede aparecer fiebre. Tratamiento para la bursitis El tratamiento de las bursitis asépticas se basa en la aplicación de frío local , el reposo relativo de las articulaciones adyacentes evitando las actividades que favorezcan la bursitis, aunque no se recomienda el reposo de forma prolongada. Además, se puede realizar un vendaje elástico de la articulación y la punción y aspiración del líquido que está aumentado en la bursa para disminuir la presión y con ello el dolor. Se puede asociar un tratamiento farmacológico con antiinflamatorios y analgésicos . Si estas medidas no mejoran los síntomas, se plantea la posibilidad de realizar infiltraciones con glucocorticoides (inyectándose con una aguja en las zonas próximas), cuya acción es disminuir la inflamación de forma local y más potente. En las bursitis sépticas es importante realizar un tratamiento antibiótico precoz para tratar la infección, que en el caso de pacientes de riesgo o si existen complicaciones, se administra por vía intravenosa. Si a pesar del tratamiento no hay una buena evolución, se plantea un abordaje quirúrgico abierto o por vía endoscópica (introduciendo una pequeña cámara en un tubo flexible en la articulación junto con los utensilios quirúrgicos precisos), para la extracción de la bursa. Pruebas complementarias para el diagnóstico de la bursitis Para el diagnóstico de la bursitis el médico realiza al paciente una historia clínica y una exploración física adecuadas . En ocasiones solo con eso el médico puede realizar un diagnóstico de la patología. Cuando el médico lo ve necesario para determinar el posible origen de la bursitis, se puede realizar una punción con una aguja en la zona de la inflamación para extraer líquido y analizarlo, realizando cultivos y detectando la presencia de bacterias y otro tipo de análisis. También se pueden realizar pruebas de imagen , sobre todo en regiones más profundas del organismo, donde no se puede realizar un diagnóstico concreto solo con la exploración física. Estas pruebas suelen ser ecografía, resonancia magnética o TAC. La radiografía simple aporta menos información para el diagnóstico de esta patología. Factores desencadenantes y de  riesgo de la bursitis Los factores de riesgo descritos para que se pueda desencadenar una inflamación de la bursa son: Tener un antecedente de traumatismo, sobre todo si se producen de forma repetida, aunque sean de mínimo impacto. Padecer lesiones en regiones donde se localizan las bursas, desencadenadas por actividades profesionales o recreativas (deporte, etc.), sobre todo cuando se repiten  movimientos o se ejercen presiones constantes sobre determinadas regiones. El haber padecido un episodio previo de bursitis , lo cual puede favorecer a que se repita dicho episodio, porque se mantengan las mismas circunstancias favorecedoras, etc. En pacientes i nmunodeprimidos , con un sistema de defensas alterado, pueden ser más frecuentes sobre todo las bursitis sépticas. Cuando el paciente ha sido sometido a cirugías en regiones próximas a la localización de una bursa. Si el paciente ha tenido un tratamiento local de infiltraciones con corticoides para el tratamiento de una patología tendinosa, articular... etc. Pacientes que padezcan enfermedades como la diabetes mellitus, EPOC, enfermedades neurológicas como la esclerosis múltiple, alcoholismo, o pacientes con insuficiencia renal sometidos a hemodiálisis. También puede ser un factor de riesgo padecer enfermedades reumatológicas como la artritis reumatoide, el lupus eritematoso sistémico, la artritis psoriásica o la gota. Complicaciones de la bursitis Padecimiento de bursitis de repetición convirtiéndose la enfermedad en una patología crónica. Extensión de la infección en las bursitis sépticas con aparición de abscesos (acúmulos de pus), artritis séptica (infección dentro de la articulación), o osteomielitis (infección en el hueso). Prevención de la bursitis Evitar los movimientos repetitivos y la presión constante y contínua sobre la bursa. Es aconsejable realizar estiramientos y calentamiento del aparato locomotor previo a la realización de ejercicios o actividades intensas con movimientos repetitivos. Mantener una higiene postural adecuada y no forzar los movimientos ni posiciones corporales. Hacer descansos y cambios posturales frecuentes. Se pueden utilizar rodilleras, coderas, etc para disminuir el impacto de traumatismos repetidos originados en el trabajo, realizando deporte, etc. Especialidades a las que pertenece la bursitis La bursitis puede ser diagnosticada y tratada por el médico de atención primaria. Si la evolución no es buena o si se sospecha de un posible origen infeccioso que requiere la realización de pruebas complementarias urgentes o específicas, el paciente debe ser valorado por el traumatólogo. Preguntas frecuentes: ¿Qué es la bursitis subacromial? La bursitis subacromial es una causa frecuente de dolor en el hombro producida por la inflamación de la bursa localizada por debajo del acromion, que es una parte de la escápula u omóplato. Puede producir un dolor agudo que implique la limitación de los movimientos del hombro. ¿Qué es el hombro congelado? El hombro congelado o capsulitis adhesiva es una inflamación de la cápsula de la articulación del hombro que produce su endurecimiento y la aparición de adherencias y retracción de los ligamentos de la articulación. Se manifiesta con dolor e impotencia funcional, es decir, limitación del movimiento de la articulación del hombro. ¿Qué es el síndrome de pinzamiento subacromial? El pinzamiento subacromial es una compresión de los tendones que forman el llamado manguito de los rotadores (inserción tendinosa de tres músculos en el hombro), que se produce por la disminución en el espacio que hay entre este y el acromion, por aumento de las estructuras blandas que se encuentran en ese espacio (bursa o tendones con inflamación) o de la parte ósea (calcificaciones). Produce dolor y limitación del movimiento del hombro. ¿Qué es una capsulitis en el hombro? La capsulitis de hombro es una inflamación de la cápsula que rodea la articulación del hombro a modo de envoltura de tejido conectivo. Produce dolor y alteración del movimiento del hombro por dolor. ¿Qué es una trocanteritis de cadera? La trocanteritis de la cadera o bursitis trocantérea es una inflamación de esta bursa, producida por la fricción excesiva de los tendones de los músculos del glúteo medio y el tensor de la fascia sobre la cara externa del fémur, en una región de este hueso llamado trocánter. Produce dolor de aparición constante o con la presión de la zona.
Luxación Acromioclavicular
Enfermedad

Luxación Acromioclavicular

¿Qué es una luxación acromioclavicular? La luxación acromioclavicular es la pérdida de relación articular (pérdida de contacto), entre la clavícula y una parte de la escápula denominada acromion , producida por una lesión y rotura de los ligamentos que unen estos dos huesos. Es una lesión que aparece sobre todo en pacientes jóvenes, varones, y durante la práctica de algún deporte. Son frecuentes en deportes de contacto representando el 8% de todas las luxaciones que se pueden dar en el cuerpo. Es una alteración traumatológica con una afectación moderada-grave por el dolor intenso que produce y la impotencia funcional para la movilización del brazo que provoca. Tipos de luxaciones Las luxaciones acromioclaviculares se engloban dentro de la clasificación de lesiones producidas en la articulación acromioclavicular, siendo uno de sus grados de lesión más graves. Así se describen las lesiones según su severidad en: Grado I : esguince del ligamento acromioclavicular. Tumefacción sobre la articulación y ligero dolor con su movilización. Grado II : rotura de los ligamentos acromioclaviculares con integridad de los ligamentos coracoclaviculares (son los dos tipos de ligamentos o “cuerdecitas” que unen la articulación). Aparece dolor intenso sobre todo con la movilización de la articulación. Los siguientes grados de lesión corresponden por sí mismos a la luxación de la articulación en distinto nivel de intensidad, con pérdida de contacto total de la articulación: Grado III : ligamentos acromioclaviculares o coracoclaviculares rotos, el hombro se deprime y la clavícula hace una prominencia en la piel. Hay dolor e impotencia funcional. Grado IV : ligamentos coracoclaviculares y acromioclaviculares rotos y luxación posterior de la clavícula, que ejerce tensión en la piel en la parte posterior del hombro-espalda. Dolor y limitación para el movimiento del brazo. Grado V : además de la lesión de los ligamentos, se afectan los músculos trapecio y deltoides con mayor separación de la clavícula respecto al hombro. Grado VI : en este caso la ruptura de los ligamentos se acompaña de una luxación y movimiento de la clavícula inferior en su parte más externa o distal. Igualmente se produce dolor intenso e incapacidad de movilización del hombro por dolor. Causas de una luxación acromioclavicular La causa más frecuente es una caída con traumatismo directo sobre la región lateral del hombro con el brazo en aducción (pegado al tronco). También puede ocurrir mediante un mecanismo indirecto por una caída o traumatismo, teniendo el codo o la mano en extensión o cabeza humeral contra el acromion, elevandolo y pudiendo provocar diferentes grados de lesión en los ligamentos acromioclaviculares. Síntomas de una luxación acromioclavicular Aparece un dolor agudo e intenso en el hombro que aumenta con la movilización del hombro y el brazo, siendo este movimiento casi imposible en los grados más severos, y teniendo el paciente una sensación de inestabilidad del hombro importante con la necesidad de sujetarse el brazo del hombro afecto con la otra mano para aliviar el dolor y “agarrarse” el brazo (se sujeta con la mano el brazo dañado por el codo flexionado y pegado al cuerpo). Además, a la palpación del hombro se puede apreciar la tensión que la clavícula mal posicionada ejerce sobre la piel del hombro y cómo desciende si la apretamos (signo de la tecla). Así mismo, pueden aparecer signos como inflamación, enrojecimiento, edema y aparición de un hematoma en la zona. Tratamiento para la luxación acromioclavicular En los grados de lesión III y IV puede plantearse un tratamiento ortopédico en pacientes con escasa movilidad y demanda generalizada (pacientes mayores). En estos grados, y siempre en los grados V y VI de luxación, se indica también un tratamiento quirúrgico para reparación de los ligamentos y recolocación de la clavícula, para que esta articule convenientemente con la escápula. Además, se utilizan tratamientos farmacológico s para disminuir el dolor y la inflamación, junto con la inmovilización durante un tiempo de recuperación. Posteriormente se aplican medidas de fisioterapia y rehabilitación para ir consiguiendo de forma progresiva la recuperación de la movilidad del hombro de manera adecuada. Pruebas complementarias del tratamiento de la luxación acromioclavicular Dentro de las pruebas complementarias básicas para el diagnóstico de la luxación acromioclavicular se encuentra la radiografía de hombro . Factores desencadenantes de una luxación acromioclavicular El factor desencadenante es sufrir un impacto de alta energía sobre la articulación acromioclavicular o de forma indirecta, sobre el brazo, en una posición que fuerce el desajuste de las estructuras anatómicas de la articulación acromioclavicular. Factores de riesgo de la luxación acromioclavicular El factor de riesgo fundamental es el desarrollo de una actividad deportiva como puede ser el ciclismo, el fútbol, el esquí, el snowboard...etc. Complicaciones de la luxación acromioclavicular Lesiones asociadas de partes blandas, músculos, tendones, etc. Lesiones nerviosas de estructuras anatómicas próximas (plexo braquial). Lesiones asociadas de estructuras de la caja torácica. Cambios degenerativos de la articulación acromioclavicular. Osificación del ligamento coracoclavicular. En los casos tratados quirúrgicamente, puede existir una movilización de los elementos externos usados para la fijación u osteosíntesis. Prevención de la luxación acromioclavicular  No realizar deportes de riesgo para evitar caídas y traumatismos no deseados. Fortalecer realizando ejercicios , la fuerza y flexibilidad de la musculatura que rodea al hombro y los músculos cuyos tendones se insertan próximos a él y lo movilizan. Especialidades a las que pertenece la luxación acromioclavicular Esta patología es diagnosticada y tratada por los especialistas en traumatología. Preguntas frecuentes: ¿Qué es la artrosis acromioclavicular? Como cualquier otra afectación artrósica, se trata de la aparición de una degeneración progresiva de las superficies articulares de esta articulación, a veces favorecida en los casos de que exista previamente una luxación acromioclavicular. ¿Qué es el signo de la tecla? El denominado signo de la tecla, es un signo físico que se objetiva en la exploración, producido por ruptura de los ligamentos que unen la escápula a la clavícula , de tal manera que apreciamos la presencia de un escalón en la articulación acromioclavicular que, si presionamos con un dedo en el extremo externo de la clavícula hacia abajo, vemos cómo se reduce este espacio y cómo se vuelve a luxar y aumentar el espacio creado por la lesión, si dejamos de hacer presión (como si tocáramos una tecla de piano que baja y sube) ¿Qué es el hombro en chaterrera? El hombro en charretera es un signo exploratorio que se objetiva cuando el paciente ha sufrido una luxación anterior del hombro, donde se ha perdido el perfil redondeado del mismo y aparece una deformidad afilada porque sobresale el acromion (parte de la escápula). ¿Qué es la lesión de Bankart? Es una afectación que se produce cuando existe una luxación anterior del hombro en la parte de la escápula que articula con el húmero, con arrancamiento o desgarro de la parte anterior e inferior del rodete glenoideo (cavidad de la articulación de la escápula en forma de “c” que articula con el húmero). ¿Qué es una subluxación de hombro? Es una luxación parcial del hombro en la que la cabeza del húmero (la bola del hueso del hombro), se ha salido parcialmente de la cavidad glenoidea (parte de la escápula con forma de “c” donde encaja o articula el hueso humeral).
Latigazo Cervical
Enfermedad

Latigazo Cervical

¿Qué es un latigazo cervical? El latigazo cervical o síndrome del latigazo cervical es un conjunto de síntomas, signos y lesiones, producidas por una transferencia de energía desde atrás o desde un lado al cuello, resultado de una aceleración-desaceleración provocada, sobre todo, por accidentes con vehículos de motor, pero también por otro tipo de accidentes como inmersiones en agua, por ejemplo. Su frecuencia exacta no se conoce bien, ya que depende de distintos parámetros que influyen (región, número de coches/habitante...etc), pero se estima que en España un 15% de los accidentes de tráfico derivan en un síndrome de latigazo cervical. Su gravedad se puede valorar en moderada, ya que repercute en la vida habitual del paciente que lo padece de forma importante, siendo motivo de incapacidad temporal de forma frecuente, por el dolor y la incapacidad funcional que produce. Tipos de latigazos cervicales Existe una clasificación basada en la gravedad de la afectación del latigazo cervical (clasificación del Quebec Task Force), según la cual se considera: Latigazo cervical grado 0 : no hay signos ni síntomas de dolor cervical. Latigazo cervical grado I: dolor cervical o rigidez sin signos físicos objetivables. Latigazo cervical grado II : dolor cervical acompañado de pérdida de recorrido articular (con limitación del movimiento del cuello), o puntos dolorosos a la palpación y signos musculoesqueléticos. Se subdivide en dos grados: Grado IIa : con dolor cervical y sin limitación de recorrido articular. Grado IIb : con dolor y con limitación del recorrido articular. Latigazo cervical grado III : síntomas del cuello y afectación neurológica con aparición de disminución o ausencia de los reflejos sensitivos profundos, debilidad o déficit sensitivo. Latigazo cervical grado IV: síntomas en el cuello y fractura o luxación cervical. Este grado no se considera ya un latigazo cervical propiamente dicho. Causas del latigazo cervical La causa del latigazo cervical es un traumatismo en la columna cervical con producción de una hiperextensión de la misma, seguida de una hiperflexión brusca de la columna, desencadenando una variedad de lesiones anatómicas en el cuello: lesión de partes blandas en músculos y nervios con aparición de hematomas, aplastamientos discales, distensión o rotura de ligamentos vertebrales, compresión de raíces nerviosas, arterias vertebrales e incluso fractura de alguna apófisis vertebral (saliente de las vértebras). Estos traumatismos pueden ser producidos en un accidente de tráfico , un accidente deportivo o una caída. Síntomas del latigazo cervical El latigazo cervical se manifiesta con síntomas como dolor cervical , que puede llegar a ser muy intenso, pudiéndose irradiar hacia la parte superior de la espalda y los brazos y provocar limitación para el movimiento del cuello. Habitualmente aparece tras las primeras 6-72 horas después del accidente. Además, se acompaña de otros síntomas, como contracturas musculares del cuello y de la espalda, alteraciones de la sensibilidad , sobre todo en los brazos y manos, con sensación de adormecimiento, hormigueo, o sensación de “calambres”. Pueden aparecer además otros síntomas como dolor de cabeza (cefalea), vértigo y mareo, dolor al tragar (disfagia), dolor en la mandíbula, u hombro doloroso. Asociados a estos síntomas físicos pueden aparecer otros psicológicos, debidos al sufrimiento del propio accidente o traumatismo, como el síndrome de estrés postraumático. Tratamiento para el latigazo cervical El tratamiento se basa en reposo relativo, administración de fármacos analgésicos y antiinflamatorios, así como de relajantes musculares. En ocasiones se asocia con inmovilización del cuello con collarín blando, aunque su uso en ocasiones es controvertido, sobre todo cuando se hace de manera prolongada, ya que puede precipitar situaciones de atrofia muscular por desuso que empeoran el pronóstico. Pueden recomendarse técnicas de fisioterapia con programas de ejercicio y movilidad, apoyadas en ocasiones con otras técnicas, como aplicación de corrientes analgésicas tipo TENS (estimulación transcutánea), la utilización de microondas y onda corta y ultrasonidos...etc. Pruebas complementarias del tratamiento del latigazo cervical Para el diagnóstico es fundamental la anamnesis (interrogatorio clínico) y la exploración física, incluyendo la exploración neurológica. Además, se realizan pruebas complementarias como: Radiografía de columna cervical. Resonancia magnética nuclear cervical. TAC cervical. Electromiograma. Factores desencadenantes del latigazo cervical El desencadenante del latigazo cervical es la transmisión de un mecanismo de energía de aceleración-deceleración de alta energía que se transfiere al cuello (habitualmente por un accidente de tráfico por alcance posterior). Factores de riesgo del latigazo cervical Caída de más de 1 m de altura. Colisión con vehículo posterior o lateral. Alta velocidad. Edad. Patologías médicas asociadas que presenta el paciente de base en el aparato locomotor (contracturas musculares, tendinitis...etc.). Complicaciones del latigazo cervical Cronificación del dolor cervical. Depresión, irritabilidad y fatiga. Lesiones que derivan en aparición de paraplejia o tetraplejia por lesión directa de la médula espinal, o como consecuencia de lesión de una arteria vertebral. Alteraciones de la visión (visión borrosa o visión doble). Daño del oído interno, como consecuencia de lesiones en la arterias vertebrales. Lesiones de raíces nerviosas cervicales. Degeneraciones de los discos intervertebrales, de las articulaciones intervertebrales y la formación de osteofitos (crecimientos óseos finos anormales). Prevención del latigazo cervical Colocar el reposacabezas del coche entre las orejas y la coronilla (por detrás de la región occipital y parte superior del reposacabezas a la misma altura que la parte superior de la cabeza), dejando como máximo una distancia de 8 cm desde este hasta la cabeza de la persona. Ajustar el respaldo del asiento. Utilizar siempre la visión de los retrovisores del vehículo. Uso del cinturón de seguridad. Especialidades a las que pertenece el latigazo cervical El especialista que realiza el manejo de esta patología es el Traumatólogo. Preguntas frecuentes: ¿Qué es un esguince cervical grado 1? El esguince cervical grado 1 es la lesión producida por una extensión seguida de una flexión brusca del cuello, que produce un estiramiento de las partes blandas cervicales (músculos, ligamentos y tendones), sin apreciación macroscópica de lesión, con aparición de dolor leve cervical. ¿Qué es el efecto latigazo? El efecto latigazo referido al mecanismo que sufre el cuello cuando sufre la fuerza de una energía brusca de aceleración y deceleración habitualmente en un accidente de tráfico, que le produce una hiperflexión e hiperextensión forzadas máximas que determinan la posibilidad de desarrollo de lesiones en partes blandas, huesos, nervios y arterias del cuello. ¿Qué es el síndrome del latigazo? Es un conjunto de síntomas, signos y lesiones producidas por una transferencia de energía desde atrás o desde un lado al cuello, como consecuencia de una aceleración-desaceleración provocada sobre todo, por accidentes con vehículos a motor. ¿Qué es una luxación cervical? Es la pérdida de contacto entre las superficies articulares de las vértebras , que puede afectar de forma frecuente a la articulación entre la primera y la segunda vértebra (articulación atlanto-axoidea).  
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