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Cirugía Ortopédica y Traumatología

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Gonalgia o dolor de rodilla: tratamientos
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Gonalgia o dolor de rodilla: tratamientos

Las complejas características anatómicas de la rodilla determinan que se trate de una articulación frecuentemente afectada por traumatismos, así como por procesos inflamatorios y degenerativos. El dolor es un síntoma también frecuente en la rodilla. ¿Qué es la gonalgia? La gonalgia es un término general que hace referencia a la aparición de dolor en la rodilla. Este puede estar causado por múltiples factores, incluyendo los de naturaleza traumática. Afecta a un 20-25% aproximadamente de la población adulta y su prevalencia ha aumentado un 65% en los últimos 20 años. No en vano, la rodilla es una de las estructuras del aparato locomotor más complejas, debido a la cantidad de estructuras que la componen. Juega una importancia primordial en la estabilidad y el desplazamiento, viéndose sometida a fuertes cargas y rápidos cambios de dirección. La gonalgia puede aparecer junto a otros síntomas y signos: Inflamación y rigidez Enrojecimiento y aumento de la temperatura al tacto. Sonidos de chasquidos, crujidos o sensación de bloqueo. Incapacidad de realizar determinados movimientos con la articulación. Las causas de la gonalgia se podrían dividir en dos grandes grupos: Origen traumático . El traumatismo directo, la torsión excesiva de rodilla con pie fijo en suelo o la caída con golpe sobre las rodillas pueden producir desde una simple contusión, pasando por una lesión de ligamentos y meniscos, hasta una lesión ósea o procesos de recuperación tras una cirugía. Origen no traumático . El dolor en la rodilla puede deberse a enfermedades como los procesos degenerativos, reumáticos o infecciosos. Entre ellos destacan la artrosis , artritis reumatoide (se produce destrucción de la articulación debido a mecanismos autoinmunes), gota o acumulación de cristales de ácido úrico y pseudogota por cristales de calcio, y artritis séptica por infección directa del espacio Posibles causas de gonalgia La gonalgia puede ir asociada a una gran variedad de lesiones de rodilla afectando a cualquiera de los tejidos que forman parte de ella, incluyendo ligamentos, tendones o bolsas sinoviales de la articulación. Es por ello que una parte fundamental del proceso será realizar un diagnóstico diferencial exhaustivo. Dentro de estas lesiones las más habituales en consulta suelen ser: Artrosis . Su existencia suele estar relacionada con la edad, aunque existen muchos otros factores. Es más común en adultos de entre 70 y 74 años. Los síntomas principales son el dolor que puede empeorar con el inicio de la marcha y la limitación del rango articular de la rodilla. Se trata de una patología de evolución progresiva Procesos inflamatorios articulares . El signo característico es la tumefacción (inflamación). El examen físico puede mostrar si el proceso inflamatorio es extra o intraarticular. Bursitis . Se trata de lesiones localizadas bien delimitadas en el caso de la Pueden aparecer en la zona anterior de la rodilla (bursitis pre rotuliana) o en la zona lateral (bursitis anserina). Tenidopatía rotuliana . Un exceso de cargas repetitivas sobre el aparto extensor de la rodilla puede llegar a producir la aparición de los síntomas, que generalmente suele ser dolor en la cara anterior de la Síndrome patelofemoral . Se trata de la principal causa de dolor en la cara anterior de la rodilla entre adolescentes y adultos menores de 60 años. Su causa es multifactorial y será fundamental realizar un buen examen y exploración. Alteración intraarticular y ligamentosa . Suele acompañarse de antecedentes traumáticos y rotura de los ligamentos o meniscos de la rodilla. Esto origina derrame articular y sensación de inestabilidad, bloqueo de rodilla en semiflexión o incapacidad Tratamiento de la gonalgia El tratamiento de la gonalgia variará en función de su causa. Fisioterapia Las diferentes técnicas y herramientas de fisioterapia, así como una correcta administración y dosis de diferentes tipos de ejercicio y contracciones musculares en función de la patología, irán encaminadas en la reducción del dolor y en la rehabilitación de la lesión si fuera posible. Tratamiento farmacológico Tratamientos específicos . Medicamentos indicados propiamente para enfermedades como la gota o artritis reumatoide. AINES . El uso y utilidad de los antiinflamatorios no esteroideos se limita a las fases agudas. Inyecciones articulares . Puede incluir la inyección en la rodilla de corticoides, ácido hialurónico o plasma rico en plaquetas para reducir la inflamación y el dolor. También pueden mejorar la movilidad y favorecer la cicatrización. Cirugía En algunos casos, la cirugía es el único método para reparar el problema articular. Puede realizarse a través de artroscopia, con pequeñas incisiones, para reparar cartílago y ligamento. También puede realizarse cirugía abierta en el caso de reemplazo de rodilla. Otras terapias Otro tipo de terapias o estrategias para minimizar la gonalgia incluyen el reposo, la ortesis o empleo de plantillas especiales en algunas patologías degenerativas, vendajes funcionales, estimulación eléctrica y la disminución de peso. Si una gonalgia no es tratada a tiempo puede ocasionar lesiones osteocondrales residuales y recurrentes con alteraciones en los mecanismos de extensión y flexión, lo que se traduce en importantes alteraciones de la movilidad y limitación funcional.     Preguntas frecuentes ¿Qué diferencia hay entre gonalgia y gonartrosis? La gonalgia es un término que hace referencia al dolor en la articulación de la rodilla de forma general, generalmente como síntoma, en cambio, la gonartrosis, es una enfermedad articular crónica degenerativa y progresiva de la rodilla, que seguramente curse con gonalgia. ¿Se puede realizar ejercicio padeciendo gonalgia? El ejercicio ha demostrado ser beneficioso en la mayoría de las lesiones de rodilla. Es importante ?siempre que esté indicado para su patología? realizar los ejercicios sin dolor. La monitorización de la dosis, la carga y el dolor durante el ejercicio serán fundamentales para realizar una buena administración del mismo. Es recomendable que consulte con su médico o fisioterapeuta los distintos ejercicios y frecuencia, dado que una mala gestión puede ser perjudicial. ¿Cuáles son las pruebas complementarias en caso de gonalgia? La mayoría de las patologías de rodilla pueden ser diagnosticados con la realización de una historia clínica, un examen físico y los estudios radiográficos pertinentes. Tras realizar el examen físico articular, el médico traumatólogo puede indicar alguna de las siguientes pruebas diagnósticas: Rayos Permite descartar enfermedades degenerativas y fracturas. Tomografía axial computerizada (TAC). Este método permite obtener imágenes radiográficas desde diferentes planos. Ecografía. Produce imágenes en tiempo real de las estructuras del tejido blando del interior y alrededor de la rodilla. Resonancia Magnética. Puede ser de utilidad para lesiones de ligamentos, cartílagos, músculos, tendones y tejido óseo. Análisis del líquido articular. El examen del líquido sinovial puede ser útil en diversos procesos como la artritis infecciosa y las artritis
Ejercicios para mejorar la movilidad articular
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Ejercicios para mejorar la movilidad articular

La elasticidad, flexibilidad y la movilidad, junto con un buen tono muscular, son elementos importantes dentro del estado de forma física y para la salud de nuestras articulaciones. El sedentarismo y la edad, junto con otros factores como las deformidades óseas, la debilidad muscular, el dolor y los problemas articulares,  pueden contribuir a su disminución. Cuando existen problemas articulares la realización de actividad física, adaptada a la patología que presente el paciente y que no sobrecargue las articulaciones, es imprescindible para mejorar su funcionamiento, preservar el estado de la articulación y aliviar el dolor, si existe. Este es el caso de actividades como caminar, elíptica, ir en bicicleta, la gimnasia acuática o la natación. El cuidado de las articulaciones, con la práctica de ejercicios de fortalecimiento, de bajo impacto sobre las mismas y estiramientos en rango de movimiento no doloroso, puede contribuir a la salud física y a una mejor movilidad articular, preservando la función y un buen estado, o frenando el desgaste de estructuras articulares tan importantes como los cartílagos. ¿Qué es la movilidad articular? La movilidad articular es la capacidad de movimiento de las articulaciones. Esta puede variar mucho de unos individuos a otros. La articulación es una estructura que se sitúa en la unión de dos huesos y que, normalmente, consta de una cápsula articular, ligamentos y cartílagos y se encuentra recubierta por una membrana sinovial que las nutre y protege. Por la edad, la pérdida de masa muscular, los traumatismos, el sedentarismo o diversas patologías, se pueden producir daños en las estructuras articulares, que perjudican la capacidad de movilidad de la articulación de forma parcial o total. La limitación funcional de la articulación, derivada de una pérdida importante de movilidad de la misma, recibe el nombre técnico de anquilosis . La movilidad normal de las articulaciones no tiene que producir dolor y debe ir asociada a una adecuada flexibilidad de los músculos, ligamentos, tendones y estructuras adyacentes a la articulación. Es importante que la capacidad de movimiento articular sea elevada para gozar de una buena salud física. Los ejercicios de movilidad articular son esenciales para asegurar la preparación de las diferentes estructuras y tejidos frente a la actividad física. Mejores ejercicios de movilidad articular La movilidad articular está relacionada con la flexibilidad, la elasticidad y la amplitud de movimiento. La práctica de ejercicio físico de manera regular determina un menor riesgo de perder movilidad. Previamente al desempeño de cualquier actividad física, es necesario llevar a cabo ejercicios de calentamiento. Estos tienen la finalidad de preparar a los diferentes tejidos para afrontar la mayor demanda fisiológica que se produce al realizar la actividad física. De este modo, se consigue una preparación y acondicionamiento de las diferentes estructuras, se retrasa la aparición de fatiga y se disminuye el riesgo de sufrir lesiones. Algunos ejercicios de movilidad articular pueden incluir: Cuello Flexionar y extender, suave y lentamente, el cuello con movimientos de cabeza hacia arriba y hacia abajo. De igual modo, mover el cuello haciendo rotar circularmente la cabeza, de forma muy suave y lenta, en uno y otro sentido. En personas que tengan antecedentes de problemas cervicales es conveniente realizar estos ejercicios muy suavemente y preferentemente sentados, para evitar que una mala ejecución de los ejercicios les produzca mareos. Hombros Manteniendo los brazos pegados al cuerpo, levantar los hombros y llevarlos hacia atrás y hacia adelante en un movimiento circular. Por otro lado, poner los brazos en cruz y hacer movimientos circulares alternativamente hacia adelante y hacia atrás. Brazos y muñecas Estirar los brazos y flexionar los codos llevando la mano hasta tocar la espalda. Mover las muñecas en círculos en uno y otro sentido. Por otro lado, flexionar las muñecas llevando las manos hacia arriba y abajo. Piernas, rodillas y tobillos Apoyados en el respaldo de una silla, elevar alternativamente las piernas hacia adelante y recorrer un semicírculo hacia atrás. Sentados en una silla hacer rotar alternativamente los tobillos en ambos sentidos. Doblar la rodilla, sujetando el pie con la mano por detrás de la pierna. Columna y caderas Situarse a cuatro patas y, alternativamente, arquear la espalda hacia arriba y hacia abajo. Tumbados boca abajo, dejar en contacto el vientre con el suelo y arquear la espalda, estirando las piernas y la parte superior del tronco hacia arriba. Hay que señalar que los ejercicios de movilidad articular no deben contemplarse de manera aislada, sino que deben ir acompañados de ejercicios de fuerza y resistencia. Por otro lado, una parte esencial de los ejercicios y estiramientos radica en su ejecución, ya se trate de estiramientos estáticos o dinámicos . Movilidad articular en adultos mayores Es especialmente importante que las personas mayores realicen actividad física de forma regular, incluyendo ejercicios de movilidad articular, aeróbicos y de fuerza. Estos deben estar siempre adaptados individualmente, por un profesional, a las características funcionales y patológicas de cada sujeto. En cuanto a la movilidad articular, se deberá prestar especial atención a situaciones y patologías como la inflamación, el desgaste o el dolor en las articulaciones. Tobillos Sentados en una silla con los pies descalzos y reclinados hacia atrás, deslizar las piernas rectas hacia adelante. A continuación, doblar el pie intentando acercar los dedos lo máximo posible a la espinilla y después alejarlos. Por otro lado, rotar el tobillo en un sentido y en otro, describiendo circunferencias completas. Realizar los ejercicios primero con el pie derecho y después con el izquierdo. Muñecas Colocar las manos juntas como en la posición de rezar. Elevar los codos hacia afuera hasta que los brazos queden paralelos al suelo sin separar las manos. Permanecer en esta postura 30 segundos. Hombros Tumbarse boca arriba con la cabeza apoyada en un cojín. Mantener los hombros pegados al suelo y estirar los brazos con los codos doblados y girarlos hacia detrás y adelante. Repetir 5 o 10 veces. Movilidad de cadera Tumbarse boca arriba con las rodillas dobladas juntas y los pies con la planta en el suelo. Con los hombros pegados al suelo y los brazos en cruz, bajar las rodillas lentamente hacia uno y otro lado, alternativamente, permaneciendo abajo unos segundos en cada lado. Repetir de 5 a 10 veces. Rodillas Sentados en una silla, extender la pierna lentamente hasta que esta quede recta y mantenerla en esta posición unos segundos. Seguidamente, descender lo más lento posible, hasta la posición inicial. Repetir con la otra pierna. Hacer 10 repeticiones con cada pierna. En todos estos ejercicios, es importante tener en cuenta que deben realizarse sin dolor (cierto grado de tensión es necesario, pero no deben de producir dolor). No obstante, si un ejercicio nos produce dolor, la solución no es dejar de realizarlo, lo debemos modificar, realizando el ejercicio sólo en el rango de movimiento que no produzca dolor. La supervisión de estos ejercicios, por un profesional de la fisioterapia, en caso de existir patología, o de las ciencias de la actividad física y el deporte, siempre es muy aconsejable, pues nos ayudarán a individualizar los ejercicios y a progresar, de forma adecuada, en la programación de las cargas.
Anquilosis
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Anquilosis

¿Qué es la anquilosis? La articulación es una estructura que permite la unión de dos huesos mediante una cápsula articular , ligamentos y cartílagos recubiertas por una membrana sinovial que los protege. Al existir cambios en esta estructura perdiendo su capacidad de protección, se pierde igualmente su capacidad de movilidad de forma parcial o total. A esta limitación funcional ocasionada por diferentes causas, entre las cuales resaltan los procesos traumáticos e inflamatorios, se le llama anquilosis. Tipos de anquilosis La anquilosis se puede clasificar según la región que se encuentre afectada: Columna vertebral Articulación temporomandibular  Rodillas Caderas De acuerdo a su evolución : Permanente: daño articular progresivo e irreversible. Transitoria: el daño se produce a nivel extraarticular y, de ahí, su potencial para ser reversible como la mucositis y tendinitis. De acuerdo a las estructuras comprometidas : Anquilosis ósea: fusión de dos huesos dentro de la articulación. Anquilosis fibrosis: inflamación de partes blandas de tejidos articulares. Síntomas de anquilosis Los principales síntomas de la anquilosis son: Pérdida de movilidad de la articulación comprometida de forma gradual y dolorosa: cuando la articulación queda inmovilizada completamente, desaparece la sensación de dolor y el paciente ve comprometida su movilidad. Inflamación: procesos intra articulares progresivos que destruyen la unión articular deformándola y se cree que es causa y consecuencia de la anquilosis. Dolor: depende del umbral del mismo de cada paciente. En promedio, conforme avanza la anquilosis, es más fuerte el dolor hasta que existe fusión completa y desaparece. Síntomas asociados: van a depender de la enfermedad que cause la anquilosis, entre los que podemos encontrar la presencia de fiebre, depresión, trastornos digestivos y cardiovasculares. Causas de anquilosis   Existen causas congénitas y causas adquiridas de anquilosis.  Congénitas: defectos fetales en la formación de las estructuras articulares, normalmente incapacitantes e imposibles de resolver quirúrgicamente. Traumatismos: debido a traumatismo directo o cuerpos extraños en la articulación no resueltos completamente que producen incapacidad. Inflamación: mecanismos inmunológicos que destruyen la articulación, afectando progresivamente su movilidad. Degeneración articular: desgaste por sobreuso de la articulación, ya sea por extra de peso o por la realización de movimientos repetitivos con mala higiene postural. Infecciones: infecciones intra articulares producen fibrosis secundaria de la articulación con pérdida de la movilidad y, en algunos casos, como la osteomielitis, destrucción del hueso. Tratamiento de anquilosis El tratamiento consiste en: Analgésicos antiinflamatorios no esteroideos que deben ser recetados por el médico para disminuir el dolor y la inflamación. Corticoides, biológicos y diacereina para la inflamación, según sea el caso. Fisioterapia con el objetivo de mejorar la movilidad articular. Cirugía en aquellos casos en los que otras intervenciones terapéuticas fallan y sirve para reparar estructuras dañadas. Se pueden realizar las siguientes pruebas complementarias : Radiografía de la articulación. Ecografía de partes blandas. Resonancia magnética de la articulación, técnica en demanda creciente actualmente, ya que, permite observar en detalle la articulación, así como los pequeños cambios y el tejido perilesional. Factores desencadenantes de anquilosis El principal factor desencadenante de la anquilosis es la presencia de una articulación previamente desgastada o lesionada , a la cual se le agrega un daño progresivo o una articulación con daño crónico que se le suma un daño agudo. Complicaciones de la anquilosis La anquilosis es una complicación ella misma, en la cual se pierde la movilidad absoluta de la articulación con la pérdida de la motilidad del área del cuerpo, disminuyendo drásticamente la calidad de vida del paciente . Por ejemplo, si se anquilosa la articulación de cadera, el paciente ya no puede levantarse de la cama y se ve condicionado a la aparición de escaras con el tiempo. Prevención de la anquilosis En la prevención de la anquilosis lo fundamental es el tratamiento farmacológico oportuno y la fisioterapia supervisada que deberá contar con terapia manual, electroterapia, ejercicios terapéuticos activos, que se puedan realizar en cabina o en piscina, ejercicios de reeducación postural y de movilidad y flexibilidad general. También existen unas pautas cotidianas como los baños de vapor, que ayudan a mejorar el dolor y la rigidez de la zona afectada. Preguntas frecuentes ¿Qué relación existe entre la anquilosis y la rigidez articular? La anquilosis no es lo mismo que la rigidez articular , ya que, esta última, suele estar asociada a enfermedades de tipo inflamatorio, temporal y no impide el movimiento. ¿ Qué ejercicios se recomienda realizar en caso de anquilosis Los ejercicios que se recomiendan son principalmente ejercicios de reeducación postural, movilidad articular y flexibilidad general.
Cifosis
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Cifosis

¿Qué es la cifosis? La cifosis es una deformidad exagerada de cualquiera de las curvaturas fisiológicas de la columna vertebral, en la cual, además, puede existir compresión nerviosa por la pérdida de alineamiento vertebral. Síntomas de la cifosis En el caso de la cifosis leve o moderada, no se suelen presentar síntomas notorios , sin embargo, se podría presentar:  Dolor en la espalda Rigidez de la espalda Deformidad en el área  En los casos severos de la cifosis , se pueden presentar los siguientes síntomas:  Apariencia redondeada de la espalda  Curvatura anormal de la columna  Dificultad para respirar  Dolor agudo en la espalda  Sensibilidad y rigidez en la columna  Fatiga Causas de la cifosis Existen múltiples causas de la cifosis, entre las cuales destacan: Osteoporosis: descalcificación ósea que debilita las vértebras haciéndolas más susceptibles de fracturas y deformidad. Degeneración discal: los discos son superficies suaves de amortiguación entre vértebras que pueden ir perdiendo consistencia o deshidratándose, lo que hace que las vértebras prácticamente se deformen y contacten entre sí.  Anomalías congénitas: no existe normal desarrollo vertebral produciéndose cifosis. Oncológicos: cáncer primario o metastático que debilita la vértebra, la fractura y origina compresión. Lesiones traumáticas directas. Deslizamiento de una vértebra adelante sobre otra, llamado espondilolistesis.  Tratamiento de la cifosis Si el arqueamiento de la espalda no parece que va a causar ningún problema, lo más probable es que no se necesite ningún tipo de tratamiento .  Se deberán hacer controles regulares hasta que se deje de crecer, para asegurar que la espalda se ha dejado de arquear. Cuando se detiene el proceso de crecimiento , la cifosis suele dejar de avanzar.  El médico especialista, tras la evaluación, indicará analgésicos si su síntoma principal es el dolor, también algún fármaco para tratar la enfermedad de base como los medicamentos para la osteoporosis. Otro tipo de tratamiento para la cifosis son las sesiones de fisioterapia y ejercicios de fortalecimiento de la espalda. Unos músculos fuertes ayudan a sostener mejor la columna.   En ocasiones, se indica la utilización de un corsé ortopédico para evitar que la cifosis empeore y sostener la espalda de la persona mientras atraviesa la etapa de crecimiento, pero, no se puede arreglar la cifosis de forma permanente.   En los casos más graves donde la cifosis causa dolor o problemas a la calidad de vida del paciente, se recomienda la cirugía de fusión vertebral, la cual consiste en introducir piezas óseas entre las vértebras y luego sujetarlas con barras y tornillos de metal hasta que la columna vertebral cicatrice en una posición corregida.  Pruebas complementarias usadas en casos de cifosis   Entre las pruebas utilizadas para el diagnóstico y tratamiento de la cifosis, se pueden incluir:  Examen físico completo: el cual consiste en flexionar el tronco hacia adelante. La cifosis es más fácil de detectar cuando la espalda se coloca de esta forma. Radiografías o tomografías: las cuales ayudan a determinar el grado de la curvatura y detectar deformidades en las vértebras. Prueba de densidad ósea: permite cuantificar la mineralización del hueso para emplear el tratamiento adecuado. Pruebas neurológicas: para comprobar los reflejos y la fuerza muscular. Factores desencadenantes de cifosis   Los factores desencadenantes de cifosis pueden ser: Osteoporosis: este trastorno adelgaza los huesos, lo que puede desencadenar la curvatura de la columna.  Anomalías congénitas: los huesos de la columna que no se desarrollan de la manera correcta antes del nacimiento pueden ocasionar cifosis. Fracturas: las fracturas por compresión de las vértebras pueden ocasionar la curvatura de la columna vertebral. Alteraciones en la postura vertebral por largos periodos. Complicaciones de la cifosis   La cifosis puede tener complicaciones como:  Problemas de respiración: la curvatura de la columna puede producir comprensión en los pulmones.  Problemas digestivos: la cifosis grave puede comprimir el sistema digestivo y causar problemas como el reflujo ácido y la dificultad para tragar. Baja autoestima o problema con la imagen corporal: esto suele suceder con mayor frecuencia en adolescentes.  Prevención de la cifosis No hay maneras de prevenir esta enfermedad . El diagnóstico y tratamiento adecuado de la osteoporosis puede evitar que se genere la cifosis. Así como el diagnóstico temprano de la cifosis puede evitar que la enfermedad empeore y la necesidad de una cirugía.  Preguntas Frecuentes   ¿Qué ejercicios se recomiendan para la cifosis?   Es importante acudir a un fisioterapeuta para que indique los ejercicios que mejor se adapten a la necesidad de cada paciente . Algunos ejercicios pueden incluir estiramiento de la musculatura anterior del pecho y estiramiento del pectoral.  ¿ En qué se diferencia la lordosis de la cifosis?  La lordosis es una curvatura que se presenta en cervicales y lumbares, mientras que la cifosis es una curvatura que se presenta en dorsales y sacro.  ¿ Qué zonas del cuerpo puede afectar la cifosis?  La cifosis afecta a la columna vertebral, produciendo dolor de espalda y rigidez de la columna . En ocasiones, puede afectar a los pulmones cuando se produce una compresión por la curvatura de la columna. Se puede producir también, una compresión en el sistema digestivo.
Espondiloartritis
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Espondiloartritis

¿Qué es la espondiloartritis? Las espondiloartritis o espondiloartropatías seronegativas son un grupo de enfermedades crónicas inflamatorias que afectan a distintas articulaciones y que comparten características en cuanto a síntomas, alteraciones en las pruebas de imagen y origen, con una predisposición genética definida. En algunas ocasiones, relacionada con expresión del antígeno HLA B- 27 (una proteína presente en los glóbulos blancos). Síntomas de espondiloartritis De manera general, se puede decir que las espondiloartritis producen afectación inflamatoria de varias articulaciones de forma asimétrica, sobre todo en las piernas y en la parte baja de la columna vertebral , siendo frecuentes los dolores en las nalgas o la columna lumbar que despiertan al paciente por la noche. A largo plazo, puede aparecer rigidez en las articulaciones afectadas con la disminución de su movilidad. Además, pueden estar acompañadas de otras manifestaciones en otros órganos del cuerpo como a nivel genitourinario, intestinal, ocular o en mucosas y piel. Pero, existen diferentes tipos de espondiloartritis con peculiaridades en cuanto a su manifestación sintomática, como son: La espondilitis anquilosante, con un claro predominio en su afectación de dolor en la columna, sobre todo, a nivel lumbosacro, pudiéndose asociar a manifestaciones extraarticulares en los ojos (uveítis), pulmonares (fibrosis), intestinales, etc. La artritis reactiva, con afectación inflamatoria de una o pocas articulaciones de forma asimétrica, especialmente en los miembros inferiores, y puede estar precedida de una infección previa (genitourinaria, gastrointestinal, ...). También puede ir asociada a otras manifestaciones distintas a las articulaciones (conjuntivitis, úlceras orales, alteraciones de las uñas, etc.). La artritis psoriásica, que puede manifestarse con distintos patrones de presentación, afectación de múltiples articulaciones de forma simétrica (poliartritis), algunas articulaciones de forma asimétrica (oligoartritis), con inflamación solo de las articulaciones interfalángicas distales (dactilitis), o alteración de la columna inferior (espondilitis o sacroileítis). Esta forma de espondiloartritis está asociada frecuentemente a la manifestación cutánea previa de la psoriasis. Artritis en la enfermedad inflamatoria intestinal, que manifiesta hasta en un 20% de los casos alteraciones inflamatorias articulares en estos enfermos.  Causas de espondiloartritis La causa última de este tipo de enfermedades se desconoce, pero sí hay una relación estrecha con factores genéticos heredados (presencia del antígeno HLA B27 y de otros factores genéticos), así como la posible influencia de otros factores exógenos como algunas infecciones. Además, existe la presencia de una respuesta inflamatoria del sistema inmunológico específica. Tratamiento de la espondiloartritis El tratamiento clásico de las espondiloartropatías es mediante fármacos antiinflamatorios en los periodos de máxima actividad inflamatoria y de dolor. Como tratamiento de base de la enfermedad, cuyo fin de uso inicialmente se ha programado como fármacos que puedan modificar la evolución de la enfermedad, se utilizan fármacos inmunosupresores .  En los últimos años, se utilizan también los llamados fármacos biológicos , que bloquean la actividad de una proteína del sistema inmune (TNF?) directamente relacionada con la actividad inflamatoria que existe en la enfermedad.  Asociado siempre al tratamiento farmacológico debe ir el tratamiento rehabilitador con fisioterapia, para preservar la movilidad de las articulaciones en el mejor estado que la enfermedad permita. Pruebas complementarias realizadas en caso de espondiloartritis El diagnóstico de las espondiloartritis debe basarse en gran parte en el interrogatorio clínico y la exploración física detallada que realice el médico. También, este puede solicitar la realización de un análisis de sangre que ayude a determinar el diagnóstico, aunque no existe ninguna determinación específica que lo confirme (por ejemplo, presencia de antígeno HLA-B27, negatividad del Factor Reumatoide, elevación de los llamados reactantes de fase aguda como la VSG o la PCR, etc.) Dentro de las pruebas de imagen donde se pueden observar las alteraciones dentro de las estructuras de la articulación se realizan radiografías y resonancias magnéticas.  Factores desencadenantes de la espondiloartritis Son factores desencadenantes de la espondiloartritis : Antecedentes familiares de espondiloartritis. Padecimiento de enfermedades infecciosas bacterianas genitourinarias, digestivas, etc. Padecimiento de afecciones inflamatorias articulares no infecciosas. Padecimiento de enfermedades autoinmunes, como la psoriasis o la enfermedad inflamatoria intestinal. Complicaciones de la espondiloartritis Dependiendo de la evolución de la enfermedad, puede aparecer una deformidad progresiva de las articulaciones afectadas, limitación de su movilidad permanente y, con ello, de la capacidad funcional del paciente . En definitiva, la calidad de vida puede verse afectada a largo plazo, lo que puede ir asociado a la presencia de otras alteraciones a nivel psíquico como depresión, alteraciones del sueño, etc.  Prevención de la espondiloartritis La asociación genética del padecimiento de esta enfermedad no es posible prevenirla, si bien, se pueden disminuir los efectos que pueden tener el padecimiento de enfermedades infecciosas bacterianas con medidas generales de salud pública (lavado de manos, uso de preservativos en las relaciones sexuales, etc.). Una vez establecido el diagnóstico, los esfuerzos deben centrarse en evitar la deformidad de las articulaciones y la limitación del movimiento, manteniendo unas pautas de ejercicio y fisioterapia claras. Preguntas frecuentes ¿Qué es la espondiloartritis psoriásica? Se trata de una espondiloartropatía, una enfermedad autoinmune en la que se produce una artritis seronegativa, con afectación inflamatoria crónica y progresiva de las articulaciones que puede afectar a todas o algunas articulaciones, sobre todo, a nivel de los miembros superiores. Habitualmente, viene precedida de la afectación por psoriasis a nivel cutáneo durante algunos años previos. ¿Qué relación existe entre la espondiloartritis axial y la fibromialgia? Se trata de dos enfermedades reumatológicas crónicas cuya afectación a nivel de dolor y limitación funcional del paciente por el mismo puede ser el punto en común que comparten ambas enfermedades. ¿Padecer espondiloartritis puede ser causa de baja laboral? Sí, las limitaciones que puede producir la espondiloartritis por dolor e inmovilidad pueden requerir un periodo de reposo e incapacidad laboral para la recuperación y mejora del paciente . En ocasiones, la presencia de rigidez articular puede provocar una situación invalidante del paciente, limitando su actividad laboral o debiendo adaptar su desarrollo laboral a su situación evolutiva.
Diástasis
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Diástasis

¿Qué es la diástasis? La diástasis es la separación de dos músculos , la más frecuente es la de los rectos del abdomen, a consecuencia de alteraciones en el tejido conectivo asociado a aumento de volumen del abdomen. Los rectos anteriores se encuentran en la cara abdominal anterior y van desde las costillas hasta la parte superior del pubis, su función es mantener el cuerpo erguido, permitir la espiración, limitar la inspiración, proteger las vísceras y mantenerlas en posición, permitir la flexión del tronco e intervenir en parto, defecación, micción, risa, tos y estornudos. Síntomas de la diástasis En algunos pacientes, en etapas iniciales, suele ser asintomática, existiendo solo la deformidad a nivel de la línea alba abdominal. Otros pacientes, pueden presentar malestar en la espalda o en la zona lumbar , flatulencia, estreñimiento, sensación de hinchamiento después de las comidas, debilidad de suelo pélvico e incontinencia urinaria abdominal. Causas de la diástasis Entre las principales causas se encuentran: Sedentarismo Falta de tonicidad en la pared abdominal Cirugías que afecten a la pared abdominal Obesidad Mala gestión de las cargas que permite que aumente la presión intra abdominal Distensión abdominal por aumento de las vísceras abdominales o inflamación intestinal Tratamiento de la diástasis Existen varios tipos de tratamiento , dependiendo de la intensidad de la diástasis: Fisioterapia: realización de ejercicios de tonificación del músculo transverso del abdomen. Además, en ella nos aconsejarán evitar realizar abdominales tradicionales y las maniobras de valsalva. También pueden indicarnos gimnasia abdominal hipopresiva y el uso de fajas específicas para diástasis abdominal. Electroestimulación: no solamente funciona con los músculos de la pared abdominal, también es utilizada en los músculos del suelo pélvico. Mejorar el estreñimiento y todo aquello que aumente la presión intra abdominal. Cirugía: reservada para casos severos en los que los síntomas son múltiples y exista dolor al contraer la pared abdominal. Es importante continuar la fisioterapia antes y después de la operación para la correcta recuperación y evitar los factores desencadenantes para que no vuelva a suceder. El procedimiento es una abdominoplastia con reconstrucción de la pared abdominal y recolocación del ombligo. Pruebas complementarias realizadas en caso de diástasis El diagnóstico se puede realizar solamente mediante el examen físico realizado por un personal experimentado. Se le pide al paciente colocarse boca arriba con las rodillas flexionadas y los pies en el suelo y elevar ligeramente la cabeza haciendo un abdominal con la mano situada en el abdomen. En la posición de elevación se palpa con los dedos el límite entre ambos rectos del abdomen, si la misma es mayor a dos centímetros y medio se indica que existe diastasis de los rectos. También puede realizarse en algunos casos una ecografía de partes blandas de la pared abdominal de manera orientativa, que en ningún caso supera la valoración del médico. Factores desencadenantes de diástasis Existen varios factores de riesgo que pueden producir diástasis: Aumento de peso: el incrementos de peso corporal de predominio abdominal provoca un aumento de la presión intrabdominal alterando la línea alba. Embarazo: se debe a la distensión en los tejidos de la pared abdominal, además de cambios hormonales como el aumento de concentración de progesterona, elastina, estrógeno y relaxina, que alteran la composición del colágeno haciendo que se debiliten.  Embarazos múltiples, embarazos con feto de gran peso o en pacientes con debilidad previa de la pared abdominal. Parto: los partos complicados con muchas horas de trabajo generan un aumento de la presión intra abdominal pueden dar lugar a la separación de los rectos del abdomen. Ejercicio y aumento de presión intra abdominal: todo esfuerzo mantenido que eleve la presión intraabdominal como cargar objetos de peso o realizar ejercicios que provocan la separación de los rectos del abdomen puede causar esta patología. Complicaciones de la diástasis Las principales complicaciones son: Aparición de hernias Alteración de suelo pélvico Dolor lumbar Trastornos posturales Problemas digestivos como gases y estreñimiento Incontinencia urinaria Prevención de la diástasis La mejor prevención será la sugerida por un fisioterapeuta, quien nos indicará la realización de ejercicios hipopresivos aunque no tengamos diástasis, la corrección de la postura corporal, columna vertebral, miembros superiores e inferiores y suelo pélvico, y evitar los sobreesfuerzos, apneas y abdominales clásicos, son algunas de las recomendaciones para prevenir la diástasis . En el caso de embarazadas, se aconseja el uso de faja o cinturón abdominal para añadir soporte al abdomen. Preguntas frecuentes: ¿ Cómo se puede evitar la diástasis en el embarazo? Durante el embarazo ,se puede evitar la diástasis aplicando estos pequeños consejos: Uso de faja o cinturón abdominal para añadir soporte al abdomen. Evitar ejercicios abdominales. Realizar ejercicios sobre una pelota suiza que implica una extensión del cuerpo hacia atrás. Realizar ciertas posturas de yoga y ejercicios hipopresivos. No levantar o cargar objetos pesados. Evitar el estreñimiento, la tos crónica y, en general, todo aquello que aumente la presión intra abdominal. No aumentar exageradamente de peso durante el embarazo. ¿ Cómo se relacionan la diástasis y los problemas digestivos? Al ser los músculos los que sostienen los órganos internos y estabilizar la zona central de nuestro cuerpo, disminuir su tonicidad, trae como consecuencia alteraciones en la carga intra abdominal y reorganización, por lo cual, acarrea trastornos digestivos como dolor abdominal, flatulencia y mala digestión. ¿ Puede la diástasis generar una hernia? Sí, las diastasis severas de la pared abdominal pueden originar hernias de la pared abdominal o umbilical por herniación de las vísceras ante una pared abdominal muy debilitada.
Enfermedad de Paget
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Enfermedad de Paget

¿Qué es la enfermedad de Paget? La enfermedad de Paget u osteítis deformante es una enfermedad inflamatoria del tejido óseo metabólico, que cursa con descomposición anormal de este y con un debilitamiento excesivo de los huesos a la que se asocian deformidades que se producen de forma desordenada. Afecta a una o varias zonas del esqueleto del cuerpo, siendo los más frecuentes los huesos de brazos, piernas, clavícula, pelvis, columna y cráneo. Síntomas de la enfermedad de Paget Los principales síntomas de la enfermedad de Paget son: En algunos casos, la enfermedad cursa con síntomas dolorosos muy leves y el diagnóstico se realiza al momento de realizar un estudio radiológico por alguna fractura en donde se observan huesos más grandes de lo habitual con degeneración del cartílago de las articulaciones. La remodelación rápida del hueso los hace más débiles, por lo cual, son más propensos a deformidades y fracturas. En la analítica, existe un aumento desproporcionado de la fosfatasa alcalina. Al ser los síntomas predominantemente en las piernas, estas pueden arquearse y los huesos alargados y deformados de las piernas pueden agregar presión adicional en las articulaciones cercanas, lo que termina provocando artrosis. En la columna vertebral puede aparecer aplastamiento de las raíces nerviosas con el consecuente dolor u hormigueo de la zona, además del característico encorvamiento. Si es en  el cráneo, las excrecencias pueden originar pérdida de la audición, vértigo, pérdida de visión o dolores de cabeza. Otros síntomas pueden observarse por la redistribución del flujo que supone la dilatación de los vasos sanguíneos y el aumento de la circulación sanguínea ósea, produciendo aumento del gasto cardiaco, cardiomegalia y precipitando una insuficiencia cardiaca. Causas de la enfermedad de Paget No existe hasta ahora una causa conocida para la enfermedad de Paget. Algunos científicos se inclinan por la teoría de que la misma puede estar producida por un virus como el paramixovirus , sarampión o virus del moquillo de perro, ya que se han encontrado en el interior  de los osteoclastos de personas afectadas. Otras teorías se inclinan hacia la conjunción de factores ambientales y genéticos con un patrón hereditario consistente en una transmisión autosómica dominante . Tratamiento de la enfermedad de Paget No existe un tratamiento curativo , por lo que los esfuerzos van encaminados a aliviar el dolor y minimizar las complicaciones: Los antiinflamatorios no esteroideos, paracetamol o los inhibidores de la COX2 son útiles para aliviar el dolor de leve a moderada intensidad. Los pacientes con dolores graves de cadera o rodilla son candidatos a reemplazos articulares. Las manifestaciones que dependen directamente del remodelado anómalo, como hipercalciuria, hipercalcemia e insuficiencia cardiaca, responden de manera satisfactoria al tratamiento con inhibidores de la resorción. El uso de los bifosfonatos como pamidronato, zolendronato, alendronato y risendronato, suprime la reabsorción ósea y ofrece mejoría en cuanto al dolor aunque no previenen complicaciones a largo plazo ni modifica la evolución de la enfermedad. Uso de suplementos de calcio y vitamina D en aquellos pacientes en tratamiento con bifosfonatos. Calcitonina: se reserva para aquellos pacientes que no pueden utilizar bifosfonatos, inhiben la actividad del hueso afectado, reduce los síntomas y previene la aparición radiológica de las lesiones. Disminuye el dolor debido al mecanismo analgésico central. Cirugía: se realiza en casos de fracturas severas, reemplazos articulares, realineación de huesos deformados y reducción de presión sobre los nervios. Son cirugías complicadas debido al riesgo de sangrado propio de esta enfermedad. Pruebas complementarias realizadas en caso de enfermedad de Paget El diagnóstico se realiza a través de los siguientes pruebas : Radiografía simple: donde se aprecian las lesiones características con afectación de al menos un hueso. Tomografía axial computarizada: útil para diagnósticos de estenosis del canal vertebral, afectación craneal o complicaciones neurológicas. Elevación de los valores plasmáticos de fosfatasa alcalina. Gammagrafía ósea: para conocer la extensión del proceso y para el estudio de complicaciones neurológicas por afectación de huesos de la base del cráneo, columna vertebral o huesos largos. Es mucho más sensible que la radiografía para identificar los huesos afectados. Factores desencadenantes de enfermedad de Paget Los factores que pueden aumentar el riesgo de padecer esta enfermedad son: Edad: mayores de 40 años. Sexo: hombres con mayor probabilidad que mujeres. Gentilicio: más frecuente en Inglaterra, Escocia, Europa Central y Grecia, poco frecuente en Escandinavia y Asia. Antecedentes familiares: la presencia de la enfermedad en la familia predispone para padecerla. Complicaciones de la enfermedad de Paget Las principales complicaciones son: Fracturas y deformidades óseas que afectan la capacidad de caminar y que son susceptibles de reparar quirúrgicamente. Artrosis de las articulaciones cercanas. Alteraciones neurológicas por compresión nerviosa causando dolor, debilidad, hormigueo, pérdida de audición o visión. Insuficiencia cardiaca por el excesivo esfuerzo del corazón para bombear sangre a las zonas más afectadas del cuerpo. Cáncer de huesos, que afecta al 1% de las personas que padecen esta enfermedad. Prevención de la enfermedad de Paget Al no conocer las causas y origen de la enfermedad, es imposible tomar medidas preventivas de esta enfermedad . Con el tratamiento, lo que se pretende, es prevenir las complicaciones. Preguntas frecuentes ¿ Se puede prevenir la enfermedad de Paget? La enfermedad de Paget no es una enfermedad prevenible , ya que no se conocen a ciencia cierta sus causas, más allá de mantener una salud ósea realizando dieta, ejercicio y no fumando. Por tanto, no existe una medida específica que la prevenga. ¿ Qué ejercicios se recomiendan para la enfermedad de Paget ? Ejercicios físicos de baja intensidad como caminar, nadar y bicicleta son aconsejables siempre y cuando el paciente no sienta dolor durante su realización. Los ejercicios de estiramiento aumentan la flexibilidad de las articulaciones y ayudan a mejorar el dolor. ¿Se recomienda la fisioterapia para la enfermedad de Paget? La fisioterapia ayuda a mejorar el dolor, así como los masajes. El tratamiento rehabilitador consiste en diferentes técnicas que ayudan a aliviar los síntomas y evitar las complicaciones, como las movilizaciones activas y pasivas, estiramientos, inducción miofascial y la reeducación postural global. Por último, también se emplean técnicas de yoga, reiki, Pilates, taichí, ozonoterapia y acupuntura con buenos resultados.
Artrogriposis
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Artrogriposis

¿Qué es la artrogriposis? La artrogriposis es un síntoma que forma parte de diferentes síndromes congénitos en los cuales se produce la contracción de una o varias articulaciones con diferente afectación. La contracción da lugar a la imposibilidad de mover una determinada articulación. La artrogriposis se considera dentro de las enfermedades raras, se produce como mucho en uno de cada 10.000 nacimientos. Tipos de artrogriposis La artrogriposis distal y la artrogriposis múltiple congénita son las dos divisiones principales, pero, en cada una de ellas hay diferentes tipos; en la distal, según la zona afectada, hay hasta 10 tipos diferentes y la congénita múltiple puede cursar con escoliosis, con displasia grave de ectodérmica, con alteraciones pulmonares y renales, etc. Existen hasta 400 síndromes que asocian artrogriposis con otras alteraciones a nivel neurológico u orgánico múltiple. Síntomas de artrogriposis El síntoma principal de la artrogriposis es la contracción de una o varias articulaciones distales antes del nacimiento. La articulación queda doblada, no recta, presentado dificultades para su movilidad . La contracción de la articulación lleva asociada la atrofia muscular de determinados músculos por la falta de movilidad, con contractura muscular asociada  y pérdida de la funcionalidad articular. Puede asociar otros síntomas como la rotación interna de los hombros, la falta de extensión de los codos, contracturas en flexión de las muñecas y los dedos, las caderas pueden estar rotadas o dislocadas y los tobillos y pies en rotación interna. En la tipo distal puede aparecer alteración de la visión , lengua fisurada, cuello corto o talla baja. Durante el embarazo , los movimientos fetales suelen estar disminuidos. Causas de artrogriposis La causa de la artrogriposis es desconocida, aunque es congénita, no parece hereditaria, pero, está ligada a alteraciones en algunos genes. Hay una artrogriposis múltiple en Israel que se presenta de forma hereditaria en forma autosómica recesiva. Otros síndromes que presentan entre sus síntomas la artrogriposis son síndromes genéticos, ligados al cromosoma X, o bien, genes autosómicos recesivos.  Tratamiento de artrogriposis El tratamiento de la artrogriposis múltiple es multidisciplinar, estando involucrados traumatólogos , fisioterapeutas , psicólogos, neurólogos, pediatras y terapeutas ocupacionales.   La familia de estos niños necesita un gran apoyo, tanto en la forma de tratar al niño, como un posible apoyo psicológico que les permita evolucionar con el mismo. Al tener varias articulaciones afectadas y una atrofia muscular consecuente, es necesario valorar las articulaciones en conjunto y no cada una de forma individual mediante un tratamiento integral , donde la fisioterapia debe ser lo más temprana posible. Cuando se realiza cirugía, esta se debe hacer entre los tres y los trece meses, ya que esto da mejores resultados en la funcionalidad de las articulaciones del niño. En los miembros superiores, lo que más se suele operar son los dedos , seguidos de muñeca, codo y hombro. En el pie , puede ser necesario realizar un alargamiento del tendón de Aquiles o un proceso de realineación del calcáneo, situandolo en su sitio. Las contracturas de la rodilla se tratan de forma conservadora, siendo en ocasiones necesario alargar los músculos isquiotibiales con capsulotomía de la articulación. Las prótesis pueden ser necesarias, mejorando los resultados de la cirugía al mantener la articulación alineada. El tratamiento fisioterápico se hace con movilizaciones suaves, estiramientos ligeros y potenciando la musculatura antagonista a la deformidad. Pruebas complementarias realizadas en caso de artrogriposis Las principales pruebas complementarias de la artrogriposis son las pruebas de imagen como radiografías, resonancias magnéticas o TAC, que permitan conocer el alcance de las lesiones y planear de forma adecuada la fisioterapia y la cirugía si fuera necesaria. Otras pruebas frecuentes son. la biopsia muscular permite conocer el grado de atrofia muscular. los estudios electrofisiólogos permiten conocer la conducción nerviosa. las pruebas genéticas permiten conocer la existencia de una artrogriposis genética. y, el diagnóstico durante el embarazo, se realiza por medio de ecografías. Factores desencadenantes de artrogriposis El factor desencadenante de la artrogriposis es la falta de movilidad del feto en el útero, que está en relación con factores ambientales , genéticos y, en muchos casos, idiopático (no se conoce la causa que lo produce). También se consideran factores desencadenantes el consumo de tóxicos y drogas por la madre durante el embarazo. Complicaciones de la artrogriposis Las complicaciones de la artrogriposis son escoliosis a nivel de la columna vertebral , hipoplasia pulmonar (falta de desarrollo de los pulmones), alteraciones a nivel facial con hipoplasia del mentón, hernias abdominales, hemangioma facial, problemas respiratorios y falta de crecimiento. Prevención de artrogriposis La artrogriposis es una enfermedad congénita que aparece en el momento del nacimiento, no se sabe bien su causa, más que en los casos genéticos en que uno o los dos padres pueden ser genéticamente portadores de enfermedad. Esto se conoce por análisis genéticos en familias con antecedentes si bien muchos de los casos son de novo, esto es, no hay alteración genética previa y, por tanto, no se pueden prevenir al desconocer la causa de los mismos. Para prevenirla, no se deben consumir drogas ni tóxicos durante el embarazo. Preguntas frecuentes ¿Cómo se hace el diagnóstico de artrogriposis? El diagnóstico de artrogriposis es un diagnóstico clínico. Si bien, las ecografías durante el embarazo pueden visualizar alteraciones en las articulaciones del niño, es cuando nace, por el aspecto que este presenta, que se llega al diagnóstico. Se pueden realizar estudios genéticos durante el embarazo o tras el parto para conocer si la causa es genética. Esto permitirá dar un consejo genético a los padres para futuros embarazos. ¿Qué es la artrogriposis múltiple congénita? La artrogriposis múltiple congénita es la enfermedad en la cual aparecen múltiples artrogriposis en las articulaciones, se llama congénita por que aparece en el momento del nacimiento, pudiendo ser diagnosticada previamente al embarazo mediante el uso de ecografías; es una situación no progresiva, es decir que no avanza con la edad, dando lugar a una contractura articular que limita los movimientos articulares. En la mayoría de las ocasiones no es de origen genético y no se produce más que una vez en una familia, forma parte de las conocidas como enfermedades raras. ¿Puede la artrogriposis aparecer en bebés? La artrogriposis es una enfermedad congénita, esto quiere decir que está presente desde la etapa intrauterina en el desarrollo del feto , por tanto, es una enfermedad que aparece en el niño en el momento del nacimiento. Se relaciona con la falta de movilidad en el útero materno, ya sea por falta de líquido amniótico, por alteración nivel de útero o por causas inherentes al feto. Es una enfermedad que no progresa a lo largo de la vida, pero que sí supone una limitación en la misma. Algunas de sus formas más complejas pueden suponer una mortalidad precoz del individuo.
Codo de tenista
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Codo de tenista

¿Qué es el codo de tenista? El codo de tenista, también llamado epicondilitis lateral , es la inflamación y, en algunos casos, ruptura de los tendones que unen el músculo del antebrazo a la protuberancia ósea en el exterior del codo, debido a una sobrecarga por movimientos repetitivos de muñeca y brazo. Síntomas del codo de tenista El síntoma principal es el dolor, que varía en intensidad y se reproduce al palpar la parte lateral del codo, al estirar los músculos extensores de la muñeca y los dedos y al oponerse a su contracción , así como al realizar movimientos de agarre con la mano. Este dolor puede intensificarse no permitiendo la movilidad del brazo. Causas del codo de tenista La principal causa de la epicondilitis es el uso excesivo y sobrecarga por contracción excesiva de los músculos del antebrazo que se utilizan para extender y elevar la mano y la muñeca. La realización de movimientos repetitivos con el esfuerzo ejercido en los tejidos conlleva una serie de desgarros en los tendones que anclan el músculo al hueso. Tratamiento del codo de tenista El tratamiento del codo de tenista es el siguiente: Medidas térmicas: colocación de hielo o frío local alternando con calor. Reposo de la articulación: el médico puede indicar algún brazalete de apoyo que ayuda a descargar los tendones afectados. Analgésicos antiinflamatorios: solo pueden ser indicados por el médico tras la evaluación física. Rehabilitación: indicada por el médico y realizada por fisioterapeutas, basada en ejercicios de estiramiento, así como en adoptar cambios posturales para evitar que vuelva a suceder. Infiltraciones con corticoesteroides: pueden realizarse guiadas por ecografía para mayor precisión. Infiltraciones con plasma rico en plaquetas o ácido hialurónico: tratamientos realizados actualmente con alto índice de éxito. Cirugía: existe un pequeño número de casos que no mejoran con estos tratamientos y deben resolverse mediante intervención quirúrgica, eliminando el tejido del tendón dañado y volviendo a unir el tejido del tendón normal con el hueso. Pruebas complementarias realizadas Aunque el diagnóstico se realiza principalmente mediante un examen físico al paciente, el médico, con el fin de descartar otras enfermedades, puede solicitar alguna prueba radiológica o resonancia magnética del brazo. Factores desencadenantes de codo de tenista El principal factor desencadenante en el codo de tenista es la realización de movimientos repetitivos con sobre exposición de la articulación como ocurre en pintores, carniceros, carpinteros, músicos, peluqueros, manicuristas y dentistas sin la debida medida de higiene postural. También, realizar algunas actividades físicas como el golf, esgrima y deportes de raqueta. En menor porcentaje la lesión puede ser causada por un traumatismo directo sin sobreuso de la articulación. Complicaciones del codo de tenista La principal complicación del codo de tenista es el dolor crónico con limitación funcional del brazo, lo que limitará al paciente a realizar labores cotidianas . Prevención del codo de tenista Con el fin de evitar este tipo de lesión, es importante mantener una correcta higiene postural a la hora de trabajar, realizando pausas significativas, así como dominar las técnicas deportivas . Antes de la realización de cualquier actividad que involucre movimientos repetitivos de esa articulación, se debe calentar la musculatura extensora del antebrazo y el codo y, posteriormente, realizar ejercicios de estiramiento de la musculatura para evitar lesiones tendinosas. Preguntas frecuentes ¿Qué medicamentos se recomiendan para el codo de tenista? Los medicamentos que se recomiendan son los analgésicos antiinflamatorios no esteroideos , mejor conocidos como AINES, pero, estos deben ser indicados por el médico especialista. También se indican inyecciones de corticoides cuando los analgésicos vía oral no consiguen mejorar el dolor. ¿Qué ejercicios o estiramientos se recomiendan para el codo de tenista? Se pueden realizar estiramientos de la musculatura extensora del antebrazo para relajar el músculo y traccionar menos del tendón. Este estiramiento se realiza con extensión completa del codo flexionando la muñeca con la ayuda de la otra mano. El automasaje al músculo puede relajarlo y quitarle carga al tendón . Para realizarlo:  colocar el antebrazo sobre la mesa con la palma de la mano mirando hacia el suelo y realizaremos pases longitudinales desde la muñeca hacia el codo sobre la musculatura afectada, ejerciendo ligera presión sin llegar a producir dolor. realizar ejercicios excéntricos de la musculatura extensora del antebrazo, colocando el antebrazo apoyado sobre la mesa con la muñeca y la mano fuera de ella. Luego cogemos en la mano una pesa o cualquier objeto con peso promedio de 1 a 2 kilogramos y, con la ayuda de la otra mano, lo subimos hacia arriba con la muñeca sin mover el antebrazo, de forma que los extensores del antebrazo no hagan fuerza. Posteriormente bajamos de forma progresiva. ¿Qué relación existe entre el codo de tenista y la fibromialgia? Aunque no existe una relación causal, encontramos que uno de los puntos dolorosos diagnósticos de fibromialgia se encuentra justamente en el área donde se produce el llamado codo de tenista, por lo cual, su aparición sin motivo aparente no relacionado con movimientos repetitivos y que además converge con otros puntos dolorosos alrededor del cuerpo , puede hacer sospechar de una fibromialgia.
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Bursitis de Codo
Enfermedad

Bursitis de Codo

¿Qué es la bursitis en el codo? La bursitis de codo es la inflamación de la bolsa sinovial de dicha articulación . Las bolsas sinoviales presentan líquido en su interior y son las encargadas de amortiguar el roce de huesos y tendones. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Tipos de bursitis en el codo Existen dos tipos de bursitis de codo: Bursitis profunda: producida por la inflamación de la bursa profunda, que se encuentra en la zona más honda de la articulación, cubriendo los músculos o la relación entre músculos y huesos. Bursitis superficial: se encuentra situada en la parte superficial de la articulación, sobre los epicóndilos y el olécranon, es la que con mayor frecuencia se inflama en el codo. Causas de la bursitis en el codo Las causas de la bursitis son las enfermedades inflamatorias como gota, condrocalcinosis, artritis reumatoide, y enfermedad por depósito de cristales de hidroxiapatita. Se puede producir también por la ejecución de movimientos repetitivos, por apoyo continuo sobre los codos (codo de estudiante) o por traumatismos en la zona. Síntomas de la bursitis en el codo Los síntomas de la bursitis son la presencia de inflamación en la zona, dolor, enrojecimiento y, en la exploración, puede notarse un bulto blando al tacto . En algunas ocasiones, sobre una bursitis se puede producir una infección, dando lugar a dolor intenso, enrojecimiento y calor local, pudiendo presentar el paciente fiebre. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Tratamiento de la bursitis en el codo El tratamiento de la bursitis tiene una parte de tratamiento local, otra de tratamiento medicamentoso y, por último, una parte de tratamiento quirúrgico, según la evolución del proceso. Tratamiento local: se pone hielo sobre la zona afectada para mejorar la inflamación. Tratamiento médico: se inicia el tratamiento con fármacos antiinflamatorios tipo ibuprofeno seguido, si no mejora, de corticoides orales y también se debe tratar la enfermedad de base. Es decir, en los casos de artritis reumatoidea puede ser necesario tratamiento con metotrexate, en los casos de enfermedades por depósito de cristales tratamiento con colchicina, etc. En pacientes que presentan infección, se requiere tratamiento antibiótico y puede ser necesario retirar líquido para aliviar los síntomas. En algunos casos puede ser necesario el tratamiento quirúrgico, consistente en la extirpación quirúrgica de la bolsa, aunque este no suele ser frecuente. También se pueden realizar ejercicios que fortalezcan la zona y eviten parte del dolor. Pruebas complementarias de la bursitis en el codo Las pruebas complementarias para el estudio de la bursitis son análisis de sangre , para conocer posibilidades de enfermedades inflamatorias o gota y, también se puede realizar un análisis del líquido extraído . Pruebas de imagen como radiografía simple del codo, sobre todo para descartar que el dolor esté relacionado con otros factores implicados, ecografía y resonancia magnética, para realizar estudios de las bursitis profundas . Factores desencadenantes de la bursitis en el codo Los movimientos repetitivos o los procesos en los cuales se produce un apoyo continuado sobre la articulación , pueden dar lugar a una bursitis en el codo. Factores de riesgo de la bursitis en el codo Los factores de riesgo para la bursitis son las enfermedades inflamatorias como la artritis reumatoide , la gota, las enfermedades por depósito de cristales de hidroxiapatita y la condrocalcinosis. Complicaciones de la bursitis en el codo La complicación de la bursitis del codo es una bursitis infecciosa , esta puede dañar la articulación de forma importante y, en estos casos, es necesario un tratamiento antibiótico.   Prevención de la bursitis en el codo Para prevenir la bursitis del codo es conveniente evitar movimientos repetitivos de estirar y flexionar el codo , también el permanecer apoyado sobre el codo durante periodos muy largos, ya que, esta acción traumatiza la zona del codo y produce la inflamación de la bolsa . Especialidades a las que pertenece La bursitis es tratada por el especialista en reumatología y, en los casos en que se necesita cirugía, se trata por parte de traumatología. Los casos leves pueden ser tratados por el médico de familia con antinflamatorios. Preguntas frecuentes ¿Cómo se llama el líquido del codo? El líquido del codo se llama líquido sinovial . Cuando se produce una inflamación de la bolsa sinovial se conoce como bursitis. Cuando la bursitis se produce en la zona del olécranon se denomina bursitis olecraniana. ¿Qué es el Olécranon del codo? El olécranon es la extremidad del cúbito que articula en el codo del hueso humeral, tiene forma piramidal. Si se palpa el codo, es la zona dorsal que sobresale, al ser una zona ósea prominente, es fácil que sobre ella se produzca una fractura al caer. En este caso se precisa, en la mayoría de ocasiones, cirugía para proceder a la fijación de la misma. ¿Qué huesos forman la articulación del codo?   La articulación del codo está formada por tres huesos: el húmero, es el hueso largo del brazo, en su extremo distal articula con el cúbito y el radio, que son los dos huesos que tiene el antebrazo. Los huesos cúbito y radio articulan entre sí , y ambos articulan también con el húmero. Aunque la articulación del codo es solo una, tiene tres superficies articulares: la radio cubital, la radio humeral y la cúbito humeral. ¿Cuáles son las bolsas serosas? Las bolsas serosas del codo son las bolsas superficiales y las bolsas profundas. Las superficiales comprende la bolsa olecraniano que recubre el olécranon y, las bolsas profundas son las que recubren las inserciones musculares de músculos que se insertan en los diferentes huesos del codo. ¿Qué es la epicondilitis? La epicondilitis es la inflamación de la zona de inserción de los músculos en el epicóndilo , que forma parte del húmero. El dolor se produce en la zona externa del codo, suele deberse a la inflamación en el tendón extensor radial corto del carpo. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta.
Osteopenia
Enfermedad

Osteopenia

¿Qué es la osteopenia? La osteopenia es una disminución de la densidad mineral ósea por la que el hueso se vuelve más poroso, disminuyendo su masa, en la que todavía no se han presentado cambios definitivos en su estructura. La osteopenia es una alteración de diagnóstico densitométrico, es decir, se establece con la realización de una densitometría ósea al paciente, determinando con ello lo que es, según los resultados de esta prueba, la disminución de la densidad ósea comprendida entre 1 y 2.5 desviaciones estándar por debajo del valor de referencia de la población normal. Se puede considerar un paso previo a la osteoporosis, aunque no todo el mundo que presenta osteopenia va a desarrollar una osteoporosis en el futuro. Junto con la osteoporosis, la osteopenia es la enfermedad ósea más frecuente. Afecta en su mayoría a mujeres mayores de 50 años, aumentando su prevalencia según aumenta la edad. La osteopenia es una alteración de una gravedad leve-moderada, siendo un factor de riesgo que se suma a la osteoporosis, la edad, riesgo de caídas... etc, para el padecimiento de fracturas óseas. Causas de la osteopenia La osteopenia viene determinada por el pico máximo de masa ósea que cada individuo tiene y que se suele alcanzar a en torno a los 25-30 años. A partir de los 40 años la masa ósea va disminuyendo, habiendo un desbalance en los procesos de destrucción y producción de hueso que se producen durante toda la vida adulta, determinado por factores genéticos y la disminución de estrógenos en mujeres postmenopáusicas. Síntomas de la osteopenia La osteopenia en sí misma, como la osteoporosis, no produce síntomas claramente achacables a su padecimiento , salvo cuando se producen fracturas o microfracturas óseas. Tratamiento para la osteopenia El tratamiento de la osteopenia está basado en la indicación de realización de medidas generales como realizar ejercicio (andar, correr, nadar...) y administrar en la dieta un adecuado aporte de calcio y vitamina D. Cuando se determina analíticamente que existe déficit de estos dos componentes, el médico puede indicar un tratamiento específico según la carencia que se establezca de vitamina D y calcio en el paciente. En principio, los fármacos que se utilizan para el tratamiento de la osteoporosis no están aprobados para su uso en el tratamiento de la osteopenia, reservándose a los casos de diagnóstico de osteoporosis asociados a un aumento real de riesgo de fracturas. Pruebas complementarias del tratamiento de la osteopenia Se puede realizar una analítica de sangre con determinación de calcio, fósforo y fosfatasa alcalina, entre otros. La prueba complementaria de referencia para poder decir que un paciente tiene osteopenia es la densitometría ósea o DEXA ( Dual Energy X-Ray Absorptiometry ), prueba precisa que utiliza una mínima radiación y es un estudio rápido de realizar. Se establecen los  valores en columna lumbar y cadera, de tal manera que se indica que existe osteopenia cuando los resultados de su índice “T-score” son entre -1.0 y -2.4, desviaciones estándar en comparación a una población de referencia con una densidad mineral ósea normal. Factores de riesgo que pueden desencadenar la osteopenia Los principales factores de riesgo para el desarrollo de la osteopenia son : El déficit de estrógenos asociado a la menopausia. La edad, a partir de los 50 años sobre todo. Cuanto mayor edad tenga el individuo, más riesgo existe de que este padezca osteopenia. Antecedentes familiares de osteopenia, osteoporosis o fracturas óseas. Toma de determinados fármacos como glucocorticoides sistémicos, heparina, anticonvulsivante...etc. Padecimiento de enfermedades como hipogonadismo (testículos u ovarios no funcionales), hiperparatiroidismo, artritis reumatoide, síndrome de malabsorción, enfermedad celíaca...etc. Alimentación deficiente y alteraciones alimentarias derivadas de patologías como anorexia o bulimia. Complicaciones de la osteopenia Desarrollo de osteoporosis. Fracturas óseas, siendo más frecuentes en columna, cadera y antebrazo. Desarrollo de alteraciones biomecánicas como pérdida de altura, deformidad en la columna, dorso-lumbalgias,  etc. Prevención de la osteopenia Realización de ejercicio físico aeróbico como caminar a paso vivo, correr, montar en bicicleta o saltar, por ejemplo. Garantizar una exposición solar diaria en manos, cara y brazos al menos durante 10-15 minutos al día, dos a tres veces por semana. Evitar el consumo de tabaco. Dieta variada y que contenga suficiente aporte de calcio (1gr/día en mujeres premenopáusicas; 1.2-1.5 gr/día durante el embarazo y la lactancia y 1.5 gr/día en mujeres postmenopáusicas). Evitar tóxicos como el alcohol y un exceso de ingesta de café. Especialidades a las que pertenece la osteopenia La osteopenia puede ser valorada y diagnosticada por el médico de atención primaria, el médico reumatólogo y el traumatólogo . En ocasiones, en las revisiones ginecológicas de las paciente en edad postmenopáusica, el ginecólogo también valora realizar una densitometría para diagnosticar la influencia de este proceso fisiológico en los huesos. Preguntas frecuentes ¿Qué debe comer una persona con osteopenia? Es recomendable comer alimentos ricos en calcio como leche, quesos, yogures, yema de huevo, frutos secos, legumbres, espinacas, grelo, brócoli, acelga, cardo, col lombarda...etc. También alimentos que contengan vitamina D como el pescado azul (salmón, sardinas o caballa) ¿Qué es la osteopenia periarticular? Es la pérdida de densidad mineral ósea producida alrededor de las articulaciones. ¿Cuál es el médico especialista en osteopenia? El reumatólogo es el médico especialista en osteopenia y osteoporosis. ¿Qué diferencia hay entre la osteopenia y la osteoporosis? La diferencia entre osteoporosis y osteopenia es la cuantía o importancia de la pérdida total de masa ósea del hueso. Así, se considera osteopenia la disminución de la densidad ósea comprendida entre 1 y 2.5 desviaciones estándar por debajo del valor de referencia de la población normal, y osteoporosis una densidad ósea inferior a 2.5 desviaciones estándar respecto al pico de masa ósea en adultos sanos. ¿Qué es el reuma? El término reuma no es un término médico, es una denominación coloquial para referirse al conjunto de patologías que afectan al aparato locomotor.
Espondilosis
Enfermedad

Espondilosis

¿Qué es la espondilosis? La espondilosis, también conocida como osteoartritis o artritis vertebral , es un proceso degenerativo y progresivo de los discos intervertebrales , que puede provocar la pérdida de estructura y función espinal normal. Es una patología que está caracterizada principalmente por el desgaste de los discos que se encuentran entre las vértebras de la columna. Dicha pérdida de volumen provoca episodios de dolor que pueden llegar a ser incapacitantes. Los discos intervertebrales son los que dan soporte a la columna al proveer amortiguación natural para mantener diferentes posturas. Este trastorno puede afectar las diferentes regiones de la columna como son cervical (cuello), torácica (parte media de la espalda), y lumbar (parte baja de la espalda). Es una enfermedad muy común, es más frecuente en hombres que en mujeres y  en personas entre los 40 a 60 años. Tipos de espondilosis Los tipos de espondilosis se clasifican según la zona de la columna vertebral más afectada por la enfermedad, como son: Espondilosis cervica l: es la condición que afecta a los discos intervertebrales en la parte alta de la espalda, así como a los huesos del cuello. Se caracteriza por dolor de cabeza, de hombros y cuello, siendo un padecimiento común en personas que soportan más estrés en la zona, como los deportistas. Espondilosis lumbar: es la que afecta el área lumbar de la espalda o parte baja. Este tipo de espondilosis es un tanto más común, debido a que tiene una estrecha relación con las lesiones deportivas. La mayoría de los dolores en esta zona tienen otros orígenes, aun cuando se demuestre la existencia del desgaste discal. Es muy común en mujeres, ya que tiene una relación directa con el periodo de gestación. Espondilosis dorsal: es un tipo muy poco común de esta condición, afectando la zona torácica. Los dolores o molestias de esta zona  son debidos principalmente a la edad, la mala postura o a trabajos muy pesados. Causas de la espondilosis La espondilosis, como muchas de las otras condiciones degenerativas que afectan a huesos y articulaciones, es producto de una vida de presión anormal y desgaste excesivo de la estructura ósea, debido a potenciales abusos físicos y al envejecimiento. Los discos actúan como amortiguadores entre las vértebras de la columna vertebral. Hacia los 40 años, los discos vertebrales de la mayoría de las personas comienzan a deshidratarse y a encogerse, lo que crea mayor contacto de los huesos entre las vértebras. La distribución inadecuada de la presión sobre la columna vertebral, las malas posturas por largos periodos de tiempo, las hernias en los discos, el crecimiento excesivo de huesos y la deshidratación de los discos, podrían ser otras causas. Síntomas de la espondilosis El principal síntoma de la espondilosis es el dolor en las diferentes zonas de la espalda, cercana al área desgastada, que puede parecer una distensión muscular. El dolor puede ser leve o profundo, y tan intenso, que incluso el paciente no puede moverse. Los síntomas a menudo se presentan de manera lenta con el tiempo, pero pueden comenzar o empeorar súbitamente. La inflamación o hernia de los discos vertebrales puede provocar dolor de cabeza, de espalda o inmovilidad de la zona afectada, lo cual también puede causar espasmos musculares y una crisis de dolor. Tratamiento de la espondilosis El objetivo del tratamiento de la espondilosis es aliviar el dolor, ayudar a mantener las actividades habituales tanto como sea posible, y evitar lesiones permanentes a la médula espinal y los nervios. Entre las opciones más comunes de tratamiento tenemos: la fisioterapia , que contribuye a reducir la incomodidad sufrida y a aliviar las tensiones entre los discos vertebrales, masajes especializados, quiropráctica, osteopatía, y las terapias de compresas frías en casa. El uso de medicamentos analgésicos y antiinflamatorios es común cuando el dolor se agudiza. En el último de los casos y solo cuando el paciente experimenta limitaciones en el movimiento, dolor insoportable o pérdida de la sensibilidad, el médico podría contemplar la opción quirúrgica. La cirugía para espondilosis se basa en aliviar la presión existente en la médula espinal y los nervios. Pruebas complementarias del diagnóstico de la espondilosis Para el diagnóstico y el tratamiento de la espondilosis se realizan pruebas como: radiografías , ya que con esta prueba el desgaste o la hernia discal serán visibles fácilmente. También puede realizarse una resonancia magnética o una tomografía axial computarizada, en las cuales el médico o especialista puede definir si el desgaste de los discos es el causante del dolor. Factores de riesgo de la espondilosis Entre los factores que aumentan el riesgo de tener la espondilosis están: la edad , ya que mientras más se envejece más riesgo se tiene de padecer esta enfermedad, los trabajos que requieren hacer movimientos repetitivos del cuello, adoptar una postura incómoda, el sobrepeso , tener una mala nutrición, ya que la descalcificación ósea es un factor principal para sufrir esta enfermedad, predisposición genética, tabaquismo y las lesiones traumáticas anteriores parecen aumentar el riesgo de espondilosis, entre otros factores. Complicaciones de la espondilosis  Si la médula espinal o las raíces nerviosas se comprimen gravemente como resultado de espondilosis el daño puede ser permanente. Otras complicaciones podrían incluir: Incapacidad para retener las heces o la orina. Pérdida de la función o sensibilidad muscular. Equilibrio deficiente. Prevención de la espondilosis Para prevenir esta enfermedad es necesario: Mantener una buena postura al sentarse o estar de pie. No levantar objetos pesados o hacerlo de manera apropiada. No fumar o tomar alcohol en exceso. Mantener un peso saludable. Hacer ejercicio periódicamente. Especialidades a las que pertenece Las especialidades médicas a las que pertenece la espondilosis son la ortopedia , que es la especialidad médica y quirúrgica dedicada a la prevención, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades y lesiones del sistema musculoesquelético. La neurocirugía, que se ocupa del diagnóstico y tratamiento de trastornos del cerebro, la médula espinal, la columna vertebral y los nervios periféricos de todas partes del cuerpo. Preguntas frecuentes ¿Qué es la espondilosis lumbar baja? La espondilosis lumbar baja es la que se da cuando el desgaste de los discos intervertebrales se encuentra en la región lumbar, la cual comprende entre las vértebras L1 a L5. ¿Cuáles son los signos de la espondilosis? La espondilosis presenta signos degenerativos en el cuerpo vertebral, con deformaciones y osteofitos (espolones óseos) que son proyecciones de hueso en forma de pico de loro. ¿Cuál es la zona lumbar de la espalda? La zona lumbar de la espalda comprende entre las vértebras L1 y L5. ¿Cuál es la zona cervical de la espalda? La zona cervical de la espalda comprende entre las vértebras C1 a C7.
Osteomielitis
Enfermedad

Osteomielitis

¿Qué es la osteomielitis? La osteomielitis es la infección de un hueso y la médula ósea, que se caracteriza por la destrucción progresiva inflamatoria del tejido óseo y que suele producirse principalmente por bacterias piogenas (que producen pus) así como, en algunos casos, por micobacterias y/u hongos. Involucra y afecta las diferentes estructuras óseas como el periostio, la cavidad medular, el endostio y en ocasiones vasos sanguíneos y nervios . Periostio : membrana de tejido conjuntivo, adherida exteriormente a los huesos, que sirve para su nutrición y regeneración. Cavidad medular : es el espacio interno de la diáfisis (parte tubular de un hueso largo), que contiene a la médula ósea amarilla grasa Endostio : membrana vascular delgada del tejido conjuntivo que rodea la superficie interior del tejido óseo que forma la cavidad medular de los huesos largo. Las infecciones pueden llegar al hueso a través del torrente sanguíneo o pueden diseminarse a través del tejido que lo rodea. Es más común en gestantes, niños y adultos de edad avanzada, aunque puede afectar a personas de todas las edades. Afecta más a los hombres que a las mujeres. La población con mayor riesgo incluye a las personas cuyo sistema inmunológico se encuentra debilitado. En niños con mayor frecuencia resultan afectados los huesos largos de brazos y piernas. En los adultos, la osteomielitis es más probable que se manifieste en los huesos de la columna vertebral. La destrucción ósea puede ser muy extensa si no se hace un diagnóstico rápido y se inicia el tratamiento. Tipos de osteomielitis Los tipos de osteomielitis incluyen: Osteomielitis aguda : es aquella que evoluciona en menos de dos semanas.  Es la infección bacteriana piógena (produce pus) localizada en huesos a partir de un área previamente infectada del organismo y que se denomina foco primario. El foco primario puede estar en intestino, oído medio, o a partir de piel: forúnculo, ántrax, celulitis...etc. Osteomielitis crónica : es la que evoluciona en más de cuatro semanas o que no responde al tratamiento antibiótico y requiere cirugía para su curación. Son los enfermos que una vez pasado el período agudo, con tratamiento o sin él, presentan supuración piógena crónica del hueso, siendo característica la presencia de secuestro, cavidades y fístulas. Osteomielitis no hematógena : la que ocurre por inoculación directa, tras un traumatismo o cirugía o por diseminación a partir de un foco contiguo, generalmente celulitis. Causas de la osteomielitis Las causas de la osteomielitis son principalmente bacterianas, debido al   Staphylococcus aureus . Los tipos de gérmenes que normalmente se encuentran en la piel o en la nariz de las personas sanas, provocan la mayoría de los casos de osteomielitis. Dependiendo de la forma en la que el hueso se infecta y de la edad de la persona, otros tipos de bacterias pueden también causar esta enfermedad. Las bacterias pueden infectar a los huesos de varias maneras, pudiendo llegar al hueso a través del torrente sanguíneo proveniente de otras áreas infectadas del cuerpo. Otra forma de contraer la osteomielitis es por una infección directa, cuando la bacteria entra en los tejidos del cuerpo a través de una herida y viaja hasta el hueso. Un hueso también puede infectarse cuando el riego sanguíneo al área del hueso se interrumpe. Esto puede ocurrir en las personas mayores que sufren de arteriosclerosis, lo cual es un estrechamiento de los vasos sanguíneos, o si hay una asociación con la diabetes. Síntomas de la osteomielitis Los síntomas de la osteomielitis incluyen: fiebre y/o escalofríos, dolor severo en el área del hueso infectado, irritabilidad o letargo en niños pequeños, hinchazón, así como calor y enrojecimiento sobre la zona de la infección. A veces la osteomielitis no produce signos ni síntomas o tiene signos y síntomas que son difíciles de distinguir de otros trastornos . Tratamiento para la osteomielitis La osteomielitis aguda requiere de tratamiento antibiótico que debe ser iniciado sin demora, aunque idealmente se debería obtener una muestra de material infeccioso previamente y comenzar el tratamiento en las primeras 72 horas desde el inicio del cuadro, pues en ese período el hueso aún conserva una adecuada irrigación sanguínea y el antibiótico llega mejor al foco infeccioso. En la osteomielitis crónica, además del uso de antibióticos de forma prolongada , en muchas ocasiones, se requiere cirugía, limpiando la zona afectada del material infeccioso, desbridando los tejidos muertos para facilitar la llegada del antibiótico, y rellenando los defectos óseos. También se puede aplicar un tratamiento antibiótico local en el hueso afectado. Pruebas complementarias del tratamiento de la osteomielitis Para el diagnóstico y tratamiento de la osteomielitis es necesario un análisis de sangre que puede revelar niveles altos de glóbulos blancos y otros factores que pueden indicar que el organismo está combatiendo una infección. Si la causa de la osteomielitis es una infección de la sangre , el análisis puede revelar qué gérmenes son los causantes. Otras pruebas importantes son las radiografías, que pueden revelar el daño en el hueso, o exploración por tomografía computarizada (escáner) y la resonancia magnética, así como la biopsia ósea. Factores desencadenantes de la osteomielitis No se conoce un factor específico que pueda desarrollar la osteomielitis. Factores de riesgo de la osteomielitis Los factores que aumentan el riesgo de la osteomielitis incluyen traumas, fracturas óseas graves o heridas punzantes profundas, ya que abren una vía para que las infecciones ingresen al hueso y al tejido que lo rodea. Otros factores de riesgo son los trastornos de la circulación, las afecciones que requieren vías intravenosas o sondas y los trastornos que afectan el sistema inmunitario . Las personas que se inyectan drogas intravenosas tienen más probabilidades de tener osteomielitis porque habitualmente usan agujas no estériles y no desinfectan la piel antes de las inyecciones. Gestantes y niños son de igual modo más propensos a esta enfermedad, así como las personas con diabetes, osteoartritis, neoplasias (tumores) o prótesis articulares. Complicaciones de la osteomielitis Las complicaciones de la osteomielitis incluyen: Muerte ósea (osteonecrosis). Alteración del crecimiento. Artritis séptica. Cáncer de piel. Prevención de la osteomielitis La prevención de la osteomielitis no siempre es posible porque no es una infección predecible, está más asociada a tomar medidas de protección para la salud que disminuyan los factores de riesgo, como: Evitar caídas o lesiones osteomusculares en niños y ancianos. Cuidado de fracturas óseas expuestas o que se puedan ver a través de la piel. Prevenir las infecciones de la piel debidas a diabetes mellitus. Desinfectar bien las heridas y tenerlas limpias y secas. Especialidades a las que pertenece la osteomielitis La osteomielitis pertenece a la especialidad de traumatología y ortopedia , es la parte de la medicina que se dedica al diagnóstico, tratamiento, rehabilitación y prevención de lesiones y enfermedades del sistema musculoesquelético del cuerpo humano. Este complejo sistema incluye los huesos, las articulaciones, los ligamentos, los tendones, los músculos y los nervios que le permiten a una persona moverse, trabajar y ser activa. Preguntas frecuentes ¿Qué bacteria causa la osteomielitis? La bacteria más común que causa la osteomielitis es la Staphilococcus aureus , aunque existen otros tipos de micobacterias que también la pueden causar. ¿Qué es la osteomielitis maxilar? La osteomielitis maxilar es una infección odontógena de etiología bacteriana donde los agentes causales son los de la cavidad oral, como   Staphylococcus aureus entre otros. Afecta principalmente al maxilar inferior, y en raras ocasiones puede afectar al superior; esto es debido a que este tiene una mayor vascularización. ¿Qué es un absceso de Brodie? El absceso de Brodie es un absceso intraóseo relacionado con un foco de osteomielitis piógena sub-aguda definida por cierta características clínicas, radiológicas y patológicas. ¿Qué es la osteoesclerosis? La osteoesclerosis es una lesión consistente en un engrosamiento del hueso, aumento de su densidad, con posible disminución del espacio medular y la consiguiente atrofia de la médula ósea. ¿Qué es la pseudoartrosis? La pseudoartrosis es una articulación falsa que se forma después de una fractura cuyos fragmentos óseos no se han consolidado.