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Cómo Evitar la Aterosclerosis
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Cómo Evitar la Aterosclerosis

La mejor manera de evitar la ateroesclerosis es la prevención, es decir, evitando la aparición de lesiones en la pared arterial o frenando su progresión. Para ello, es importante seguir unos hábitos de vida saludables y llevar un control de los factores de riesgo si existen. ¿Qué es? La aterosclerosis es una enfermedad inflamatoria crónica que afecta a las arterias de mediano y gran calibre (como la aorta) y cuya característica fundamental es la aparición de lesiones en la pared arterial (que se conocen como placa de ateroma). El término arterioesclerosis hace referencia únicamente al engrosamiento y endurecimiento de las paredes de las arterias, independientemente de su tamaño y de su causa. La ateroesclerosis es un tipo de arterioesclerosis debido a acúmulo de sustancias en la pared interna de las arterias, sobre todo lípidos, tejido fibroso y células inflamatorias. La progresión de estas placas produce una obstrucción progresiva de la luz arterial que puede ser total (trombosis) o parcial. La aparición de las placas de ateroma puede ocasionar la obstrucción directa del riego sanguíneo a órganos cercanos. También puede producirse la ruptura de la placa y esto provoca la formación de un trombo que se desprende y produce la obstrucción de vasos sanguíneos de órganos como el corazón o el cerebro, lo que se conoce como embolia. ¿Dónde y cuándo se produce? La aterosclerosis puede afectar a todo el árbol vascular, pero es mucho más habitual que se produzca en el corazón (irrigado por las arterias coronarias), el cerebro (arterias carótidas, vertebrales y cerebrales) y las extremidades inferiores (arterias iliacas y femorales). El inicio de la aterosclerosis se da en la juventud, aunque no se hace evidente hasta edades avanzadas que es cuando se manifiesta en forma de lo que se conoce como enfermedad cardiovascular. ¿Por qué? Los factores de riesgo identificados en la progresión de la ateroesclerosis incluyen el tabaquismo , la hiperlipidemia (exceso de grasa en la sangre), la diabetes, la hipertensión arterial, la obesidad , el sedentarismo y el estrés. Existen otros factores modificables como son la edad avanzada, el sexo y la herencia. Aunque aparece en ambos sexos, en los hombres lo hace 10 años antes que en las mujeres. ¿Cómo se presenta? La ateroesclerosis se manifiesta en forma de enfermedad cardiovascular . Y ésta puede afectar a diferentes órganos, pero sobre todo es predominante en el corazón: cardiopatía isquémica, insuficiencia cardiaca; en el cerebro: embolia cerebral; y en grandes vasos: aneurisma (dilatación) de la aorta, arterias de las piernas (vasculopatía periférica). En los países desarrollados, las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de mortalidad , especialmente en varones. En las primeras etapas, es decir, cuando todavía la placa de ateroma es pequeña y no existe ruptura de la misma ni obstrucción del vaso sanguíneo no da ningún síntoma. Los síntomas, que son consecuencia como decíamos de la obstrucción total o parcial vascular del territorio del cuerpo irrigado, variarán en función del órgano afectado: La obstrucción de las arterias de las extremidades inferiores puede dar lugar a claudicación intermitente, que se caracteriza por la presencia de dolor muscular en las pantorrillas, desencadenado por la marcha y que obliga al paciente a pararse durante un momento, hasta que le deja de doler, por eso se llama "la enfermedad de los escaparates". En grandes vasos, como la aorta, favorece el desarrollo de aneurismas , es decir, dilataciones de la pared arterial que pueden provocar la muerte por ruptura. En el corazón, la obstrucción de las arterias coronarias da lugar a infarto de miocardio , angina de pecho o insuficiencia cardiaca. Cuando la obstrucción afecta a las arterias cerebrales pueden aparecer desde ataques de isquemia cerebral transitoria, hasta un accidente cerebrovascular agudo o ictus , con secuelas más o menos permanentes. Cuando la obstrucción afecta a las arterias renales, puede facilitarse el desarrollo de insuficiencia renal o aparecer hipertensión, que en este caso sería secundaria a la insuficiencia renal. ¿Cómo detectarla? Generalmente, la enfermedad ateroesclerótica se diagnostica en fases tardías cuando aparecen sus consecuencias, es decir, las manifestaciones clínicas de la enfermedad cardiovascular. En estos casos, se realiza el estudio del órgano afectado, por ejemplo, en caso de un infarto se realiza una coronariografía para ver el estado del árbol vascular y se ven las arterias tapadas por placas de ateroma.   Así, el diagnóstico de la enfermedad aterosclerótica cuando presenta manifestaciones clínicas es relativamente sencillo, siendo mucho más complicado diagnosticarla en fases tempranas. Es decir, ya existe daño en la pared arterial pero no se manifiesta clínicamente. El diagnóstico precoz es interesante ya que evitaría o disminuiría la enfermedad cardiovascular. Por ello, se recomienda realizar chequeos a partir de cierta edad (40 años) , sobre todo en pacientes con antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular y/o que presentan factores de riesgo pero que todavía no han sufrido ningún síntoma. De manera que el médico pueda calcular el riesgo del paciente de enfermedad vascular, realizar una analítica para detectar niveles de triglicéridos y colesterol y si es necesario pruebas de imagen, como un ecodoppler de las arterias que permita ver las paredes arteriales y el grado de afectación ¿Cómo prevenirla y tratarla? La prevención es la mejor manera de evitar la aterosclerosis. Para ello, es importante seguir unos hábitos de vida saludables y llevar un control de los factores de riesgo si existen. Las medidas dirigidas a la población general para reducir el riesgo cardiovascular que provoca la ateroesclerosis incluyen: Dieta saludable: reducir la ingesta total de grasas (<30%) y especialmente de grasas saturadas (<10%). Disminuir el consumo de azúcar refinado. Potenciar el consumo de verduras, pescado, fruta, aceite de oliva virgen, cereales integrales y legumbres. Abandono del tabaquismo. Limitar/disminuir el consumo de alcohol. Realizar actividad física: se recomiendan 30 minutos de actividad física diaria (simplemente caminar a buen paso). Control de la presión arterial. Si se es hipertenso: control y medicación por el médico. Perder peso en caso de sobrepeso. Control y tratamiento del colesterol en sangre si está elevado. Control de la glucemia (azúcar en sangre) y si se es diabético, control estricto de la enfermedad. Tratamientos específicos en determinados grupos de pacientes: antiagregantes, Hacer exámenes periódicos de salud (chequeos) desde los 40-50 años, especialmente en aquellas personas con antecedentes familiares de enfermedades causadas por ateroesclerosis. En estos chequeos se presta una importancia especial al estudio de los factores de riesgo cardiovascular. Los datos de un chequeo vascular permiten calcular el riesgo cardiovascular y la edad vascular de cada persona. Por ejemplo, un fumador importante de 40 años de edad biológica puede tener una edad vascular de 60-65 años por tener una ateroesclerosis propia de personas de esta edad secundaria al tabaquismo.
Diferencias Entre las Bacterias Intestinales Buenas y Malas
Artículo especializado

Diferencias Entre las Bacterias Intestinales Buenas y Malas

El cuerpo humano presenta una gran superficie cutánea y mucosa por la que entra en contacto con el medio ambiente . En esta superficie existen diversos sectores (piel, intestino, boca y vagina), donde residen microorganismos con diferentes características de humedad, temperatura, pH y disponibilidad de nutrientes. La flora humana es el conjunto de gérmenes que conviven con el huésped (humano) en estado normal, sin causarle enfermedad. Su composición es característica para la especie humana, tanto en los gérmenes que la componen como en su número y distribución en el organismo.   Actualmente, se sabe que el intestino del recién nacido no es estéril antes del parto, así pues, el traspaso microbiano madre-hijo empieza en el vientre materno y continúa inmediatamente después del nacimiento a través del parto vaginal. Inicialmente, diversos géneros de aerobios colonizan el tubo digestivo, sobre todo enterobacterias tipo  Escherichia coli  y también diversas especies del género  Lactobacillus . Estas consumen el oxígeno del ambiente y progresivamente se establece un microsistema en el que hay un predominio abrumador de especies anaeróbicas, sobre todo Bacteroides, Clostridia, Eubacteria y Bifidobacterias . A los dos años de edad, la flora establecida es ya prácticamente definitiva, en tanto que suele ser muy estable a lo largo de la vida del individuo. Dos tipos de flora Flora basal: es la característica de cada sector del organismo y está constituida por gérmenes que siempre están presentes en ese sector. Por ejemplo: Staphylococcus epidermidis en la piel o E. coli en el intestino. Flora transitoria: es variable de un ser humano a otro y está compuesta por gérmenes que colonizan en forma intermitente un determinado sector. Esta flora transitoria puede incluir bacterias potencialmente patógenas para el propio individuo u otras personas que entran en contacto con él. Microbiota intestinal Antiguamente conocida como  flora intestinal, se trata de un complejo ecosistema lleno de microbios beneficiosos para la salud. Lleva a cabo diversas funciones a nivel metabólico, fisiológico y a nivel de sistema inmunológico. Cada individuo alberga 100.000 millones de microorganismos de 400 especies, en su mayoría bacterianas. Más del 95% vive en el tracto digestivo , sobre todo en el colon. Recientemente, se ha observado que ésta tiene un papel muy importante en la aparición de muchas enfermedades. Se ha visto que muchas dolencias presentan un desequilibrio en la composición de la microbiota intestinal , conocida como disbiosis intestinal . Funciones Uno de los principales mecanismos a través del cual influye en el organismo son las interacciones con el sistema inmunitario. La presencia de la flora establece:   Un correcto desarrollo de la mucosa intestinal. Interviene en el metabolismo de sustancias como el ácido fólico, biotina, vitaminas B12, K y E. Favorece la producción de IgA y contribuye a la inmunotolerancia. Es un importante estímulo antigénico. Interviene en el ciclo enterohepático de drogas como el Cloranfenicol. Tiene efecto de barrera, impidiendo el establecimiento de otras bacterias, potencialmente patógenas. Segrega bacteriocinas, sustancias que son tóxicas para bacterias de otros géneros. Interviene en infecciones oportunistas o endógenas. ¿Cómo ayudamos a reforzar nuestra flora?   La influencia de la dieta en la composición de la microbiota intestinal es el factor más determinante sobre el que podemos intervenir. También durante las primeras fases de la colonización: gestación, lactancia y primeros alimentos sólidos que ingiere el recién nacido.  Los cambios en la dieta pueden explicar el 57% de la variación total de la estructura de la microbiota intestinal. Es importante llevar una  dieta equilibrada  y variada ya que cuando estamos comiendo, a la vez también lo hacen los miles de microorganismos que habitan nuestro intestino , para así, llevar a cabo sus funciones. Se ha visto que las personas que siguen una alimentación basada en cereales refinados, pobre en fibra y en alimentos fermentados, y con un gran abuso de aditivos y endulzantes (edulcorantes), sufren las consecuencias en la composición de la microbiota intestinal, comprometiendo la diversidad y variabilidad de especies, en comparación con los que siguen una dieta rica en fibra, con cereales integrales , etc. Uno de los factores para evitar la disbiosis intestinal es seguir una alimentación equilibrada rica en alimentos vegetales , alimentos fermentados, etc. Se ha visto que los hábitos alimentarios a largo plazo tienen un papel determinante en la composición y estructura de la microbiota intestinal. Añadiendo alimentos con efecto pre y probiótico se puede modular en positivo la microbiota intestinal aportando múltiples beneficios a nuestro organismo. Probióticos y prebióticos Numerosas evidencias científicas han demostrado que determinadas cepas bacterianas pueden aportar beneficios concretos a la salud. Con ello se ha introducido un nuevo concepto: Los probióticos son microorganismos vivos que, ingeridos en cantidades adecuadas, producen efectos beneficiosos para la salud. Los prebióticos son ingredientes de la comida no digeribles que promueven selectivamente el crecimiento y la actividad de un número limitado de especies bacterianas. Suelen ser hidratos de carbono no digeribles que después de su tránsito por el intestino delgado, llegan al colon prácticamente sin modificación alguna. Las bacterias de la flora autóctona poseen enzimas metabólicas adecuadas para consumir estos hidratos de carbono teniendo la oportunidad de proliferar de modo selectivo gracias al aporte de energía específico que consiguen de dichos sustratos.  A diferencia de los probióticos, la mayoría de los prebióticos son utilizados como ingredientes de alimentos en galletas, cereales, chocolates, productos de untar y productos lácteos. La industria los oferta como productos saludables induciendo a pensar que dichos productos enriquecidos con prebióticos son beneficiosos para la microbiota intestinal, y esto no es así. Los microorganismos que albergamos y, en general, el ser humano, necesitan alimentarse de alimentos de verdad para su normal nutrición y funcionamiento.
Motivos por los que Tenemos Gastritis
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Motivos por los que Tenemos Gastritis

Muchas personas, ante cada comida, viven el momento con sufrimiento y pierdan las ganas de comer . Además, en muchos casos limitan mucho su alimentación y no siguen una dieta variada y equilibrada, con el riesgo que esto conlleva para la salud si se mantiene en el tiempo. Es el caso de quienes sufren gastritis, una inflamación de la mucosa gástrica , o capa que reviste por dentro el estómago, que lo protege de la acidez de los jugos gástricos y que cuando se inflama ocasiona molestias. Qué sucede Cuando esta inflamación aparece en un corto periodo de tiempo se denomina gastritis aguda . En estos casos suele aparecer de repente, suele durar pocos días y remite cuando desaparece el agente causante. Suele estar provocada por el consumo prolongado de algunos fármacos (ibuprofeno, acetilsalicílico o naproxeno), la ingesta excesiva de alcohol y también por estrés. Si esta inflamación se prolonga en el tiempo durando meses o años se denomina crónica. En estos casos la causa más habitual es debido a la infección bacteriana producida por la bacteria Helicobacter pylori. Otra clasificación sería según la morfología o zona donde la lesión inflamatoria afecta a la mucosa digestiva . Se clasifica como gastritis fúndica (afecta a la zona fúndica o fondo del órgano), gastritis antral (afecta el antro o porción inferior del estómago), gastritis corporal media, pangastritis (afección total) Por último, según la sintomatología que presenta , también se puede clasificar como gastritis erosiva o atrófica. Se define como erosiva, cuando se produce una ulceración en la mucosa del estómago, permitiendo el paso de los jugos digestivos (ácidos) y llegando a veces, a producir sangrado. Se suele relacionar con el abuso de tabaco y alcohol. En el caso de la gastritis atrófica, la capa protectora o tejido interno del estómago está alterado o afectado, provocando una mala absorción de nutrientes durante la digestión, déficit de algunas vitaminas y anemia. Esta afectación suele estar causada por la bacteria Helicobacter pylori y en ciertas ocasiones si no se trata puede derivar a cáncer de estómago. ¿Cuáles son los síntomas más habituales? Los síntomas de la gastritis pueden ser muy variables ya que cada persona los puede experimentar de diferente forma . Aun así, cuando aparecen, los más frecuentes suelen ser náuseas, vómitos, dolor abdominal, acidez o ardor, aerofagia, eructos, inapetencia y en ocasiones presencia de sangre en vómito o heces. ¿Cómo realizar el diagnóstico? Para confirmar el diagnóstico de gastritis puede que tu digestólogo además de basarse en los síntomas clínicos expresados solicite alguna prueba exploratoria más . Cuando hay sospecha de que la mucosa puede estar dañada o afectada es necesario realizar una gastroscopia con biopsia para obtener una muestra de tejido. Cómo se trata El tratamiento, por tanto, dependerá del agente que provoca la inflamación y, en la mayoría de los casos, se cura cuando desaparece el agente causante (alcohol, medicamentos antiinflamatorios...). En otras ocasiones es necesaria la toma de medicamentos que ayudan a disminuir la acidez en el estómago y antibióticos para eliminar la Helicobacter pylori . Por último, se recomienda realizar cambios en la dieta , siempre según tolerancia individual, para intentar dentro de las restricciones, seguir una alimentación lo más variada posible y, cuando haya mejoría se debe ir introduciendo más alimentos de forma progresiva hasta lograr una alimentación equilibrada. Recomendaciones dietéticas A continuación, detallamos unos consejos y unas recomendaciones dietéticas a seguir cuando se tiene gastritis: Hacer comidas frecuentes, pero de poco volumen, para evitar la excesiva distensión ya que aumenta la secreción ácida. Evitar irritantes para la mucosa gástrica y que aumenten las secreciones ácidas gástricas como el café, condimentos fuertes (pimienta, chile, salsas para condimentar), alcohol, alimentos cítricos (jugo de naranja, limón, piña, fresas). Sustituir el café, el descafeinado y el té (estimulan la secreción gástrica), por achicoria, malta o infusiones suaves (romero, salvia, manzanilla, etc.). No ingerir comidas abundantes, pesadas o copiosas. Comer lentamente y masticar bien. Evitar tomar alimentos grasos a la vez, procurando que no formen parte de la misma comida: huevo, quesos, frutos secos… No comer alimentos sólidos o líquidos justo antes de ir a la cama, y dejar pasar al menos dos horas. Tratar de no consumir alimentos muy grasos o técnicas culinarias como fritos, rebozados… pues retardan el proceso de vaciamiento gástrico y aumentan la secreción de ácido en el estómago, decántese por cocciones como cocido o hervido, vapor, escalfado, rehogado, plancha, horno, papillote… En procesos agudos no incluir temporalmente alimentos ricos en fibra (verduras y legumbres cocinadas enteras, cereales integrales, frutos secos y frutas secas). En procesos agudos suprimir los lácteos, ya que hay que recordar que el calcio y las proteínas lácteas estimulan la secreción de ácido. Evitar alimentos muy salados o en escabeche por su acción irritativa al estomago. No tomar bebidas con gas No consumir cantidades excesivas de azúcar Evitar los alimentos muy calientes o muy fríos ya que provocan irritación En algunas personas que padecen acidez los derivados del tomate (salsas) y el zumo de cítricos pueden causarles molestias (comprobar tolerancia) Sería aconsejable levantar la cabecera de la cama unos 15-20 cm, para permitir que la gravedad mantenga el contenido del estómago en su interior. A continuación te mostramos una tabla con una serie de alimentos de mejor y peor tolerancia,  a tener en cuenta en procesos agudos . ALIMENTOS PERMITIDOS ALIMENTOS PERMITIDOS ALIMENTOS DESACONSEJADOS CARNE, PESCADO, HUEVOS Y DERIVADOS Se recomienda consumir la carne poco grasa El pescado blanco (preferiblemente) y azul, cocinar con poca grasa. El huevo se digiere mejor revuelto, en forma de tortilla, escalfados o pasados por agua. Como fiambre se recomienda el de pollo o el de pavo, jamón cocido Carnes grasas u embutidos grasos Carnes fibrosas según tolerancia, como el conejo Carnes muy condimentadas Se recomienda no consumir huevo duro (según tolerancia) Evitar los pescados en escabeche o en salazón LECHE Y DERIVADOS Preferible leche semidesnatada o desnatada, yogur natural, quesos poco fermentados; según tolerancia. Los lácteos sin lactosa se suelen digerir o tolerar mejor Leche entera (puede tomarse según tolerancia), condensada, quesos fuertes y muy grasos, lácteos con nata (tipo yogurt griego) derivados lácteos (flanes, natillas…) y sobre todo los que lleven chocolate En procesos agudos: Evitar los lácteos, ya que hay que recordar que el calcio y las proteínas lácteas estimulan la secreción de ácido. CEREALES Cereales de desayunos no integrales, azucarados o con miel según tolerancia individual. Arroces, pastas y patatas Pan fresco recién horneado, cereales integrales tipo muesli, galletas rellenas y chocolate LEGUMBRES Cocidas enteras y con ingredientes grasos  como tocino, chorizo, morcilla...según tolerancia individual VERDURAS Y HORTALIZAS Según tolerancia. En forma de purés mejora su digestibilidad Evitar las verduras flatulentas (col, coliflor, repollo, coles de Bruselas, alcachofas, cebolla, pimiento crudo y pepino) pero según tolerancia individual Tomate puede producir pirosis FRUTAS Se recomienda en compota, purés, asadas, batidas o si se consumen enteras mejor elegirlas muy maduras Evitar la fruta muy verde, ácida, en almíbar, desecadas y confitadas Zumo de naranja o de uva pueden producir pirosis BEBIDAS Agua, caldos o infusiones suaves, zumos (evitando los ácidos) y bebidas refrescantes no azucaradas Bebidas que irritan la mucosa y aumentan la acidez: Café, descafeinado, té, bebidas excitantes (cola, guaraná,...), bebidas con gas, bebidas con chocolate y alcohólicas. GRASAS Aceite de oliva y semillas (girasol, maíz, soja,...). La grasa en crudo se tolera mejor Cocciones que requieran poca grasa, como horno, vapor, hervidos, rehogados con poco aceite,… Nata, manteca, tocino, sebo… Evitar fritos, empanados, rebozados, y platos muy oleosos OTROS PRODUCTOS Extractos para sopas en cubitos, caldos concentrados, miel, fritos grasos, pastelería, repostería, chocolate, frutos secos, salsas picantes, helados y sorbetes. Los contrastes de temperatura irritan la mucosa digestiva
Operación de Apendicitis
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Operación de Apendicitis

¿Te preocupa no saber identificar un posible caso de apendicitis en tu hijo? Te vamos a dar unas pautas orientativas. El dolor abdominal agudo es uno de los motivos que con más frecuencia origina consultas en los Servicios de Urgencias Pediátricas todos los días, y precisamente la apendicitis es la enfermedad quirúrgica más frecuente en los niños con dolor abdominal. La apendicitis aguda es la inflamación aguda del apéndice vermiforme (una prolongación en forma de fondo de saco situada en el margen derecho del colon). Es un divertículo de función desconocida, aunque la presencia de tejido linfoide (inmunitario) en su anatomía sugiere que ejerce un papel en el sistema inmune o de defensa. ¿Hay diferentes grados? Los grados de la enfermedad se clasifican del siguiente modo: Apendicitis leve: es la apendicitis aguda inflamada en ausencia de perforación, gangrena o absceso (infección encapsulada). Apendicitis moderada: es la apendicitis aguda inflamada con gangrena, perforación o con presencia de absceso periapendicular (colección purulenta encapsulada). También incluye aquellas apendicitis con abundante líquido libre seroso-purulento en la cavidad abdominal. Apendicitis grave: es el denominado plastrón apendicular (una especie de masa de tejidos abdominales adheridos) o la peritonitis apendicular (infección generalizada de la cavidad abdominal). Causas y factores de riesgo La causa fundamental de la apendicitis aguda es la obstrucción de su luz apendicular. Ésta puede ser provocada por un fecalito-apendicolito (“piedra” de heces), un parásito o un cuerpo extraño ingerido . Ello ocasiona un aumento de la secreción mucoide en su interior, aumento de la presión intraluminal y la consiguiente distensión de su pared, provocándose con ello que se inhiba el drenaje venoso primero, y después el arterial, apareciendo entonces isquemia (falta de oxígeno) y proliferación secundaria bacteriana. Puede llegar a la perforación. Algunos factores de riesgo para padecer apendicitis son los siguientes: Historia familiar de apendicitis. Género masculino. Edad entre 10-30 años. Dieta pobre en fibra. Consumo abundante de hidratos de carbono refinados. Infección parasitaria tipo amebiasis. Signos y síntomas de la apendicitis Los más típicos son. Dolor abdominal: suele ser el primer síntoma. Se trata de un dolor continuo y moderado, que aumenta progresivamente de intensidad, localizado en un primer momento alrededor del ombligo y que después se desplaza y localiza en el margen inferior derecho abdominal. El dolor empeora con la tos o al saltar. El peristaltismo (los ruidos intestinales) está disminuido. A la palpación abdominal suele haber una reacción de defensa involuntaria en el paciente, con dolor de rebote (por ejemplo, al saltar). La anorexia (pérdida de apetito) y los vómitos suelen aparecer después del inicio del dolor abdominal. Los vómitos no suelen ser numerosos e, incluso, puede ser que no se presenten. Fiebre: en las fases tempranas, se puede estar afebril o con febrícula (temperatura de 37’5ºC). La fiebre elevada sugiere posibilidad de perforación o de complicación. El niño suele permanecer inmóvil y en postura antiálgica (en aquella postura que siente menos dolor). Al andar, lo hacen despacio e inclinados hacia el lado derecho. Cabe destacar que los síntomas típicos sólo se presentan en un tercio de los casos y, especialmente, en niños más mayores. En menores de tres años, la presentación clínica, la mayoría de veces, es atípica, por lo que el diagnóstico frecuentemente es tardío. Diagnóstico Requiere de una entrevista médica y un examen clínico muy cuidadosos y meticulosos. En los casos de presentación atípica puede ser conveniente solicitar exámenes de laboratorio y de imagen para apoyar el diagnóstico. Analítica de sangre: evidencia signos de activación leucocitaria (células de defensa) y de inflamación (por ejemplo, PCR -proteína C reactiva-). Rx simple de abdomen: suele ser normal. En un 10% de los casos permite visualizar una imagen radiopaca compatible con un apendicolito (“piedra” que obstruye el apéndice). Ecografía abdominal: es la prueba de imagen de elección cuando el estudio clínico es dudoso. TAC (tomografía axial computerizada): provoca irradiación del paciente y un coste más elevado, por lo que se reserva para casos de duda diagnóstica después de la ecografía. El diagnóstico diferencial se realizará con patologías, también de localización abdominal, como las siguientes. Gastroenteritis aguda: en esta patología, el vómito precede al dolor abdominal, que se presenta como un cólico intermitente y que se acompaña de diarrea. El dolor abdominal cede momentáneamente cuando se emiten las deposiciones. Estreñimiento crónico: si existe duda de la existencia de una posible apendicitis no debe administrarse ningún enema laxante. Adenitis mesentérica: cuadro clínico en el que se produce una inflamación de los ganglios linfáticos abdominales, generalmente reactiva a una infección viral. En ella, al dolor abdominal le precede un cuadro viral respiratorio y éste no es localizado, sino difuso. Patología ginecológica (torsión de ovario, quistes, ovulaciones dolorosas, enfermedad inflamatoria pélvica, endometriosis, abortos, embarazos…): ante la duda diagnóstica debe practicarse una ecografía pélvica. Tratamiento En un primer momento se aplicarán medidas de apoyo que mejoren el estado general del paciente, lo que se conseguirá mediante la administración de líquidos endovenosos adecuados al nivel de deshidratación, así como tratamiento para controlar el dolor, y tratamiento antibiótico . El tratamiento definitivo es quirúrgico. El abordaje quirúrgico para la extirpación del apéndice enfermo (intervención denominada apendicectomía) puede realizarse por vía abierta (laparotomía, accediendo directamente a la cavidad abdominal tras su apertura) o por vía laparoscopia. El tipo de operación a realizar será elección del cirujano según cada caso.  No se han evidenciado diferencias en el riesgo de complicaciones entre ambos procedimientos. No se recomienda la colocación de drenajes peritoneales postquirúrgicos. Se podrá proceder a la reintroducción de la alimentación por vía oral una vez los efectos de la anestesia se hayan resuelto. En la actualidad, el uso de antibióticos como tratamiento único de la apendicitis no se recomienda. ¿Puede haber complicaciones? Algunas de las complicaciones postoperatorias posibles pueden ser la aparición de un absceso intraabdominal o la infección de la herida quirúrgica , que serán tratados con la pauta antibiótica conveniente a cada caso. Otro ejemplo serían las obstrucciones intestinales, que requerirán también de un tratamiento quirúrgico. No tiene por qué quedar ninguna secuela y la mortalidad derivada de esta enfermedad, afortunadamente, es casi inexistente en nuestro medio en la actualidad.
Aneurisma: Qué Debes Saber
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Aneurisma: Qué Debes Saber

La Sociedad Internacional de Cirugía Vascular define el aneurisma como “una dilatación permanente y localizada de una arteria que tenga, al menos, un 50% de aumento en el diámetro, comparado con el diámetro normal de la arteria en cuestión”. ¿Qué son, cómo son y por qué se producen? Tras leer esta definición podemos concluir que los aneurismas son dilataciones anormales (patológicas) de un segmento de un vaso sanguíneo (arteria). Suelen aparecer en zonas de debilidad de la pared arterial, lo que conlleva a que una vez aparecen son irreversibles y, en muchos casos, tienden a crecer. El tamaño de los aneurismas es muy variable, pueden ser de milímetros a varios centímetros. El riesgo de los aneurismas es que pueden romperse provocando con ello una hemorragia , en ocasiones, muy grave y con peligro vital para el paciente. Se desconoce la causa de los aneurismas, si bien se contemplan factores genéticos en su origen y también factores que favorecen su desarrollo como la hipertensión arterial, la ateroesclerosis, el tabaquismo o la hipercolesterolemia. Tipos de aneurismas Los aneurismas se pueden clasificar en función de su anatomía y/ o de su origen. En relación a su anatomía, encontramos varios tipos de aneurismas: Aneurisma sacular: es el tipo de aneurisma más frecuente. Está formado por todos los componentes de la pared arterial. La arteria se dilata en forma de saco, afectando a solo una parte del perímetro arterial. Aneurisma fusiforme: la arteria se dilata en forma de huso alrededor de todo su perímetro. Aneurismas disecante: en esta forma hay una disección de la pared a lo largo de la arteria, de manera que el vaso presenta dos paredes, una externa y una interna, y dos lúmenes, uno falso, el espacio de disección entre ambas paredes, y el lumen verdadero. La disección se produce generalmente en el tercio externo de la túnica media, de modo que la capa externa es más delgada que la interna. En la aorta, donde el aneurisma disecante es más frecuente, casi siempre existe una fisura transversal de la capa interna, a través de la cual se comunican los dos lúmenes. Aneurisma falso o pseudoaneurisma: en realidad, no hay una dilatación de la pared arterial, sino que hay una zona dilatada formada por tejido de reparición tras una causa como un traumatismo o una infección. Se produce como consecuencia de una lesión de la pared arterial que provoca una hemorragia que queda contenida por la capa más externa de la arteria, mientras que, en el aneurisma verdadero se preservan las tres capas de la pared del vaso. Puede aparecer en cualquier arteria.  Atendiendo a su origen podemos encontrar aneurismas por alteraciones degenerativas, por defectos arteriales (displasia), causas infecciosas o inflamatorias. ¿Dónde se localizan? Los aneurismas se pueden localizar en cualquier arteria del organismo. Los más frecuentes son: En partes de la aorta: aneurisma de aorta. Los aneurismas aórticos pueden producirse en la zona debajo del estómago (aneurisma abdominal) o en el pecho (aneurisma torácico). En el corazón : ventrículo izquierdo. En el cerebro: aneurisma cerebral. En otros órganos como el bazo (aneurisma de arteria esplénica), riñones (arteria renal), rodilla (arteria poplítea), intestino (aneurisma de la arteria mesentérica). ¿Cuáles son los síntomas? ¿Por qué pueden ser graves? Los síntomas dependen del tipo de aneurisma y de su localización anatómica. Si el aneurisma no sufre ninguna complicación en gran parte de los casos es asintomático y, por tanto, no detectable excepto que se encuentre en alguna prueba radiológica de forma casual. Pueden aparecer síntomas por compresión de vasos y órganos vecinos, por ejemplo, cefalea en aneurisma cerebral, presión torácica o dolor irradiado a la espalda en aneurisma de aorta. El aneurisma es una zona debilitada de un vaso. Por tanto, es posible la ruptura del mismo. Se trata de la complicación más grave y que puede dar lugar a una hemorragia en el territorio anatómico irrigado por la arterial. La hemorragia puede ser desde leve a masiva con riesgo de muerte en este caso. Si se trata de un aneurisma de aorta, por ejemplo, puede causar una gran hemorragia con rapidez con riesgo vital. En el cerebro puede dar lugar a una hemorragia de mayor o menor cuantía y en función de la zona cerebral afectada puede dejar secuelas importantes. La ruptura de un aneurisma también puede producirse paulatinamente, a través de microrupturas que pueden llevar a la formación de una fístula ( comunicación vascular) a órganos vecinos. También en la zona de los aneurismas pueden aparecer trombosis, dado que es una zona de acúmulo y remanso de la sangre. ¿Cómo se diagnostica? En gran parte de los casos se trata de un hallazgo casual en el curso de una exploración radiológica que evidencia la presencia del aneurisma. El diagnóstico se basa en la detección de la lesión mediante técnicas de radiodiagnóstico: Ecografía : es una técnica rápida, fiable e inocua. Es la técnica estándar de detección y la mejor técnica de seguimiento periódico. La ecocardiografía bidimensional, y en especial transesofágica, evalúa la aorta ascendente proximal y la aorta torácica descendente, y la ecografía abdominal evalúa la aorta abdominal. Además, puede emplearse para examinar a enfermos con riesgo de aneurisma aórtico, como aquellos que tienen hermanos afectados, aterosclerosis periférica, o aneurismas de las arterias periféricas. TAC Y RMN:  se trata de dos pruebas muy resolutivas, que además tienen la ventaja de no ser invasivas. Indican la localización y el tamaño. El TAC es importante previo a la cirugía. Aortografía/Angiografía:  método que evalúa con más detalle el aneurisma y su extensión. Es la más precisa de todas las técnicas y está indicada en pacientes con aneurisma candidatos a la cirugía. ¿Cómo se tratan? El tratamiento de los aneurismas depende de varios factores: tamaño, ubicación del aneurisma y estado de salud del paciente. No existe tratamiento farmacológico eficaz para los aneurismas. El tratamiento es conservador : vigilancia médica en caso de aneurismas pequeños, bajo riesgo de sangrado, no accesibles; o mediante técnicas intervencionistas: técnicas quirúrgicas o de embolización que permiten eliminar el aneurisma. En el caso concreto del aneurisma de aorta se suele indicar cirugía en aneurismas mayores de 5 cm (riesgo de sangrado o que crezca más de 1 cm al año. Se puede realizar cirugía de resección del aneurisma (eliminar el segmento de arteria debilitada) y sustituir por un injerto sintético. Otra opción es la colocación de una endoprótesis, es decir, introducir en el interior de la arteria una prótesis para reforzar la zona. En los aneurismas cerebrales las opciones incluyen: Eliminación del aneurisma mediante cirugía abierta y colocación de un clip que excluye el saco aneurismático. Tratamiento endovascular: embolización del aneurisma mediante coils. Son pequeñas espirales de metal blando dentro del aneurisma, donde ayudan a obstruir el flujo de sangre y previenen la ruptura del aneurisma.
Qué Debes Saber Sobre la Colonoscopia
Artículo especializado

Qué Debes Saber Sobre la Colonoscopia

Ante una colonoscopia es normal que nos asalten algunas dudas, tanto sobre la intervención como sobre la preparación previa, en cuanto a dieta, que debe seguirse. Antes de nada, es conveniente recordar que la colonoscopia es una prueba médica segura y eficaz para examinar el revestimiento del colon y el recto, y tratar enfermedades del intestino grueso (colon). Para afrontar la prueba con la máxima tranquilidad, es importante que sigas las instrucciones y recomendaciones de tu médico. Aquí te explicamos en qué consiste, por qué suele solicitarse y cómo puedes prepararte. Cómo se realiza La prueba se realiza por medio del colonoscopio, instrumento tubular largo y flexible de 1 cm de diámetro y entre 122 y 183 cm de largo. Dispone de una luz y una pequeña cámara de video en su extremo cuya imagen se ve a través de un monitor. El colonoscopio se introduce por el orificio anal y se puede hacer avanzar por todo el colon para explorarlo, realizar biopsias y extirpar posibles pólipos. La mayoría de las colonoscopias las efectúa un gastroenterólogo (médico especialista en enfermedades digestivas) de manera ambulatoria con un mínimo de incomodidad y molestias. Motivos para realizar una colonoscopia Los motivos más frecuentes por los que se puede solicitar una colonoscopia son: Como prueba de cribado del  cáncer de colon . Especialmente en aquellas personas con antecedentes familiares de un cáncer de colon o en mayores de 50 años. Como estudio de episodios de sangrados por el recto (rectorragias) o tras la aparición de sangre en las heces. Para estudiar una diarrea crónica. En casos de  anemia  ferropénica (por falta de hierro) cuando se sospecha que se debe a un sangrado crónico por el colon. En casos de pérdida de peso inexplicada y brusca que pueda hacer sospechar de un cáncer de colon. Para diagnosticar y controlar una enfermedad inflamatoria intestinal como la  enfermedad de Crohn  o la  colitis ulcerosa . En el estudio del dolor abdominal crónico. Cómo prepararse para una colonoscopia Para realizar una colonoscopia es necesario que el intestino esté bien limpio de restos fecales. Para ello, el médico recetará una solución laxante fuerte que ayudará a vaciar los intestinos antes del procedimiento. Además de la solución de preparación, hay otras medidas alimentarias que se deben seguir los días previos a la intervención. A continuación, te damos más detalles. La dieta tres o cuatro días antes de la colonoscopia Se debe comenzar una dieta baja en residuos por lo menos unos cuantos días antes de la colonoscopia. Los alimentos bajos en residuos minimizan los desechos sólidos que permanecen en el colon. Cuanto más nos vayamos acercando al día de la intervención más restrictiva tiene que ser la ingesta de alimentos con residuo. Alimentos a evitar: ensaladas, verduras, legumbres, fruta, patatas (fritas o guisadas), carnes y pescados en salsa, embutidos, bollería, grasas, bebidas con gas, lácteos enteros, quesos grasos, productos integrales, chocolate, pasteles y frutos secos. Alimentos permitidos: leche y yogur natural desnatados, queso fresco, pan blanco o tostado (no integral), galletas sencillas (no integrales), caldos o consomés sin verduras, arroz y pastas no integrales, carnes y pescados blancos a la plancha o cocidos, patatas hervidas (en puré o cocidas sin piel), membrillo, melocotón en almíbar, manzana o pera cocida o asada (sin piel), zumos, bebidas sin gas, café, té e infusiones ligeras. La dieta el día antes El día antes de la intervención la dieta cambia. El facultativo receta unas preparaciones en forma de soluciones laxativas para ayudar a la limpieza del colon. Se limita la ingesta de alimentos sólidos al menos unas tres o cuatro horas antes de la limpieza intestinal. Al tomar la solución de preparación, se deberá seguir una dieta de líquidos claros para asegurar que el colon esté completamente limpio en el momento de la colonoscopia. No se podrá consumir ningún alimento sólido a partir de este momento. En cuanto a los líquidos claros, no tienen que ser transparentes, pero deben evitarse líquidos rojos o morados, ya que pueden confundirse equivocadamente con sangre durante la colonoscopia. También debe evitarse el alcohol y los líquidos claros que contienen pulpa. Al tomar la solución de preparación para la colonoscopia, el cuerpo puede perder mucho líquido, ocasionando una deshidratación. Es importante que se beban líquidos claros durante todo el proceso de preparación para mantener el cuerpo bien hidratado. Los líquidos claros aceptables incluyen: Agua. Hielo. Caldos claros, como de pollo o carne. Jugo de fruta sin pulpa. Té o café (sin leche ni cremas). Gelatina de frutas (excepto roja o morada). La dieta el día de la colonoscopia   El día de la colonoscopia se deben dejar de tomar líquidos claros unas cuatro horas antes de la prueba, excepto la mínima cantidad de agua para la toma de la última solución correspondiente que haiga pautado el especialista. La duración de la prueba depende de las manifestaciones que se vayan produciendo, pero generalmente no suele durar más de 60 minutos. La prueba se realiza habitualmente con sedación, por este motivo, el médico indicará durante cuánto tiempo no se debe conducir ni manejar maquinaria peligrosa. Salvo que se indique algo diferente, después se puede realizar vida normal siguiendo una dieta habitual. También será conveniente que se beba suficiente líquido, al menos un litro de agua durante el resto del día de la intervención para compensar la deshidratación del día.
En Qué Consiste el Turismo Sanitario
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En Qué Consiste el Turismo Sanitario

El turismo de salud es el proceso por el cual una persona viaja para recibir servicios de salud en un país diferente a aquel en el que reside. El motivo del viaje es la búsqueda de estos servicios de salud , en un sentido amplio. Durante mucho tiempo se ha entendido el turismo sanitario solamente como aquel por el cual las personas se desplazaban a otros países para recibir un tratamiento médico, pero hoy en día, dentro de la noción de turismo sanitario, se engloban varios conceptos: Turismo de curación o médico , en el que las personas se desplazan para recibir un tratamiento médico, quirúrgico o de rehabilitación. Turismo de prevención , en el que las personas se desplazan para hacer llevar a cabo una actividad beneficiosa para optimizar la salud y prevenir lesiones o enfermedades. Turismo de bienestar, de relax o de wellness , en el que las personas viajan para realizar actividades que ayuden a mantener y mejorar su equilibrio físico y mental. Del total de ciudadanos extranjeros que se tratan, sólo un 35% aproximadamente son turistas sanitarios, siendo el resto personas extranjeras que residen en el país y casos de urgencias de turistas que viajan no por motivos sanitarios. ¿Por qué? ¿Qué es lo que hace que una persona decida viajar para recibir un tratamiento de salud en otro país? Son varios los posibles factores determinantes: Tecnologías más avanzadas. Mejores cuidados de tratamientos médicamente necesarios. Acceso más rápido a dichos tratamientos. Menor coste de dichos tratamientos. Menor coste de pruebas de cribado de enfermedades. ¿A dónde? Dentro de Europa, se recibe turismo proveniente de África, Oriente Medio y Asia, aunque la mayoría del turismo de salud en Europa es europeo, entre los propios ciudadanos, especialmente de los 27 estados miembros de la Unión Europea. Asimismo, cuando los europeos viajamos fuera por motivos de turismo sanitario, los destinos son países de Asia (39%) Norteamérica (33%), Oriente Medio (13%) y Sudamérica (5%), correspondiendo el 10% restante al turismo sanitario dentro de Europa. Dentro de Europa los principales destinos del turismo de salud son Turquía, Alemania, Hungría, Polonia y Francia. En un estudio para la Organización Mundial de la Salud, se estima que el valor del mercado de turismo médico internacional en 40.000 millones de dólares con un crecimiento anual del 20%. Los principales países receptores de turismo de salud son los Estados Unidos de América, Tailandia, Singapur y Turquía, mientras que los principales países de procedencia de los turistas de salud son también los Estados Unidos, Reino Unido y Rusia. Los principales países de Latinoamérica que reciben turismo de salud son Nicaragua, Costa Rica, Panamá, El Salvador México y Cuba, mientras que los en Oriente Medio y Asia destacan Singapur, Tailandia, Jordania, China, Hong Kong, Corea de Sur, la India, las Filipinas y Taiwán. ¿Para qué? Según datos aportados por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), los tratamientos más demandados a nivel mundial son : Cirugía estética Tratamientos dentales Cirugía cardiovascular Cirugía ortopédica Tratamientos oncológicos Tratamientos de reproducción asistida Este tipo de turismo puede llegar a movilizar, según la OCDE, unos 75.000 millones de euros al año. El caso español Según varios estudios llevados a cabo por Turespaña, el 3% del flujo de turistas que recibe España tiene como principal motivación el turismo de salud, ya sea parar recibir tratamiento médico o para realizar estancias y actividades enfocadas al bienestar global . Las especialidades que reciben una mayor demanda de turismo de salud en España son la cirugía estética, la oftalmología, los trasplantes y las terapias relacionadas con la fertilidad humana, siendo los tratamientos más demandados procedimientos dentales, la cirugía ortopédica, la cirugía cardíaca, los tratamientos de belleza y salud termal, la oftalmología, la cirugía plástica, los retiros estacionales en centros sanitarios, la realización de pruebas diagnósticas y chequeos médicos, así como un elevado número de tratamientos de infertilidad. Las principales zonas que reciben turismo de salud en España son Cataluña, Andalucía y la Comunidad Valenciana. Los principales países de los que vienen los turistas de salud a España son Reino Unido, Alemania, Francia y los países escandinavos, aunque también existe un auge de pacientes procedentes de Rusia, Emiratos Árabes, Holanda e Italia. Mientras que unos viajan porque los costes de estos tratamientos en sus países de origen son mayores o dichos tratamientos no están disponibles, otros viajan por una búsqueda conjunta de turismo y salud, siendo estos los que demandan sobre todo los tratamientos de cirugía estética y de wellness y spa . El turismo de salud es, pues, un tipo de turismo que está en auge y si se decide emprender uno de estos viajes se debe contrastar bien la información sobre los países a los que se va a viajar, los centros a los que se va a acudir y los tratamientos que se van a realizar.
Los 10 Hábitos Saludables
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Los 10 Hábitos Saludables

Llevar una vida sana es clave para lograr el equilibrio que el cuerpo necesita. Conseguir incorporar unos pocos hábitos de forma regular en nuestro día a día permitirá que nos mantengamos más sanos y enérgicos, independientemente de la edad que tengamos. Es una “carrera de fondo”, pero si tienes la voluntad necesaria para cumplirla, enseguida observarás numerosos beneficios sobre tu salud. Practicar ejercicio físico con regularidad : realizarlo de esta forma produce múltiples beneficios, como prevenir el sobrepeso, las enfermedades cardiovasculares o la osteoporosis, entre otros muchos. Hay que tener en todo momento muy presente que el sedentarismo es causa de numerosas enfermedades.  La práctica regular de actividades de deporte cotidianas como puede ser caminar 30 minutos al día, subir escaleras o cargar pesos livianos es mucho más recomendable que practicar deporte puntual u ocasional de gran impacto. Dieta equilibrada y baja en sal: con ella, hay que aportar todos los micronutrientes que el cuerpo necesita para que funcione correctamente. Una buena alimentación previene la aparición de un buen puñado de enfermedades.  Debe ser una dieta rica en diversidad de alimentos, siendo éstos siempre de la máxima calidad posible y, a ser posible, frescos y elaborados con diversos métodos de preparación y cocción. Por otro lado, con otro pequeño gesto en tus hábitos como es la reducción del aporte de sal en las comidas, facilitarás el trabajo de bombeo de tu corazón, evitando problemas de salud como la hipertensión arterial y otros muchos trastornos cardiovasculares relacionados. Evitar el sobrepeso: lo conseguirás ejercitando los dos puntos anteriores con dedicación. No te guíes por los anuncios de dietas milagrosas que prometen todo tipo de bondades sin invertir apenas recursos y esfuerzo. Para empezar, simplemente intenta retirar de la dieta habitual alimentos de alto contenido calórico, por su aporte abundante de azúcares refinados o grasas saturadas (poco saludables) como, por ejemplo, bollerías industriales o la llamada “comida basura”, entre otros ejemplos. Sin embargo, de vez en cuando, date algún capricho, eso sí, de calidad: un dulce casero, una onza de buen chocolate… ¡que no todo van a ser prohibiciones o limitaciones! Respetar el descanso diario: para una óptima recuperación del cansancio del día a día, se debe reposar el tiempo necesario. Es aconsejable que el ser humano duerma unas siete u ocho horas al día. Disfruta también de tu tiempo libre practicando tus aficiones mientras estás despierto. Con ello, ayudarás a mantener una adecuada salud mental. Eliminar tóxicos , como tabaco, alcohol y otras drogas de abuso (marihuana, cocaína, heroína, anfetaminas…): practicando su consumo, un número nada desdeñable de sustancias químicas penetran e intoxican nuestro cuerpo, pudiendo provocar, secundariamente, diversos problemas de salud físicos y psíquicos (por ejemplo, drogodependencia). Ingesta de abundante agua cada día: en muchas guías y recomendaciones se habla de la necesidad de consumir hasta dos litros/día. Con ello, contribuyes a la mejora del metabolismo del organismo, eliminando mayor proporción de toxinas y mejorando el aspecto de piel, mucosas y cabello, entre tantos otros beneficios. Ingesta de abundante fibra con los alimentos: la hallarás en los vegetales, las frutas frescas, los frutos secos o los granos de cereal. Con ella evitarás el estreñimiento y será más fácil el control de peso. Evitar situaciones de ansiedad y estrés no productivo : el estrés excesivo perjudica nuestra salud mental y física. Combatirlo, en esta sociedad competitiva y frenética en la que vivimos, no siempre es fácil. Practicar sexo con regularidad: es una práctica que reduce el estrés, es cardiosaludable (protege al corazón) y aporta otros numerosos beneficios y sensación de bienestar al organismo. Ejercitar nuestra mente: con ejercicios mentales que estimulen la memoria, la atención, la orientación, la percepción, etc., practicados con regularidad, conseguimos mantener “joven” el cerebro, previniendo la aparición de patologías como la demencia o deterioro cognitivo.
Los Básicos de tu Botiquín
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Los Básicos de tu Botiquín

Si queremos ser precavidos, tener un botiquín equipado en casa y otro en el vehículo (para las incidencias de viaje, que uno nunca sabe qué puede ocurrir) es muy aconsejable. Si es en formato mueble, caja o maletín… eso ya es cosa de cada uno. Un botiquín es un lugar o recipiente donde se guarda todo lo necesario para ejecutar los primeros auxilios . Sirve para responder en situaciones médicas de poca envergadura (lesiones o problemas leves), puesto que si se trata de un accidente grave, se debe alertar inmediatamente a los Servicios Médicos de Emergencia y, en el caso de que sea necesario, seguir sus instrucciones. ¿Qué debe incluir? Un botiquín básico domiciliario debe incluir lo siguiente: Antisépticos (alcohol, agua oxigenada, tintura de yodo tipo Betadine®…). Algodón y/o gasas y esparadrapo. Tiritas. Vendas elásticas o de gasa. Tijeras y pinzas de uso exclusivo. Jeringas y agujas desechables. Termómetro. Medicamentos antipiréticos (antitérmicos)/analgésicos/antiinflamatorios: paracetamol, ibuprofeno… Medicamentos antiácidos: omeprazol… Pomada para quemaduras tipo Furacín® o Silvederma®. Pomada de corticoide para picaduras o inflamaciones locales. Listado de teléfonos de asistencia en emergencia. Otros: mascarillas desechables… Un botiquín de viaje debe incluir sólo lo más necesario (es fundamental conocer las características del lugar de destino y la duración del viaje). CONSEJO A la hora de realizar unos primeros auxilios, te debes poner siempre guantes , sobre todo en presencia de sangre, para tu propia seguridad y la del herido. Decálogo de recomendaciones de uso y cuidado Los botiquines deben ubicarse fuera del alcance de los niños. Si algún miembro de la familia padece alguna enfermedad concreta, se deberá disponer en el botiquín de los medicamentos recetados a éste (antihistamínicos en alérgicos, inhaladores en asmáticos, insulina en los diabéticos…). Si hay peligro de reacción alérgica seria, es adecuado disponer de una jeringa de adrenalina precargada, para administración subcutánea inmediata. Antes de administrar un medicamento a un afectado, debes asegurarte siempre de que esta persona no padece ninguna alergia medicamentosa o inconveniente de administración frente a este fármaco. Conserva siempre los prospectos de los medicamentos, así siempre podrás volver a consultar en caso de duda de cómo deben ser administrados. Si estás embarazada no te automediques. Consulta siempre con tu médico antes la idoneidad de tomar un medicamento. Los medicamentos siempre deben ser guardados en sus envases originales (para evitar confusiones), manteniéndose bien cerrados, en un lugar fresco y seco, libre de luz directa.  (Por ejemplo, no sería una buena idea ubicarlo en el baño o en la cocina). Revisa periódicamente las fechas de caducidad de los medicamentos, desechando los no servibles y mantén el contenido del botiquín siempre ordenado y, a ser posible, etiquetado. Betadine® es una sustancia yodada antiséptica (povidona yodada) y nunca se debe aplicar en neonatos/recién nacidos (por ejemplo, en la cura del ombligo), porque provocaría una inhibición de la función tiroidea y, por tanto, un hipotiroidismo al bebé. En estos casos, se aconseja mejor el uso de otros antisépticos como puede ser el alcohol de 70º o la Cristalmina®, por ejemplo.   En caso de gastroenteritis (vómitos, diarreas…) no es aconsejable dar medicamentos antidiarreicos en ningún caso a los niños. Tampoco es una buena idea dar, como norma general, medicamentos de tipo salicilatos (Aspirina ® -ácido acetilsalicílico-) a los niños. Si hay que dar analgésicos (medicamentos para tratar el dolor) o antipiréticos (medicamentos para tratar la fiebre), es mejor usar paracetamol (Apiretal®, Gelocatil gotas®) o ibuprofeno (Dalsy®, Junifen®). En caso de viaje, revisa y conoce bien los detalles del seguro de salud o de viaje de los que puedes disponer. Anótate el teléfono de asistencia telefónica de urgencia que te facilita tu seguro de salud, en el caso de que padezcas problemas sanitarios. ¡Pueden ser de gran ayuda! Un botiquín ideal es aquél que nos sirve para cubrir nuestras necesidades sanitarias más básicas, se ajusta a las características de los que posiblemente lo utilicen, no ocupa mucho espacio y está bien ordenado.
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Embolia
Enfermedad

Embolia

¿Qué es la embolia? La embolia es la obstrucción de un vaso sanguíneo por un trombo que se ha formado en otra parte del organismo , dando lugar a una falta de riesgo de la zona afectada. Las embolias pueden ser grasas, en este caso son secundarias a fracturas de huesos largos de gran tamaño, como puede ser el fémur, embolias de líquido amniótico como complicación del parto y, embolia ateromatosa, que es la más frecuente y se produce cuando una placa de ateroma se desprende dando lugar a una obstrucción en otra zona. Tipos de embolia Los tipos de embolia se pueden clasificar: Según el lugar donde se produce: embolia arterial o venosa, conforme afecte a una arteria o una vena. Según el órgano que afecte: embolia cerebral, embolia arterial cardiaca, o embolismo pulmonar. Según la causa: embolia grasa, embolia de líquido amniótico o embolia ateromatosa. Causas de la embolia La causa de la embolia es la obstrucción de la vena o la arteria por un coágulo de sangre, una placa de ateroma u otros factores. Esta causa no se genera en la zona que se obstruye, sino en otra localización del cuerpo y, a través del torrente sanguíneo, se desplaza hasta obstruir una determinada zona. Síntomas de la embolia El síntoma de la embolia, cuando esta es arterial, son los derivados de la falta de riego sanguíneo que se produce en la zona. En las embolias cerebrales se producen los ictus con afectación diferente según la zona dañada, pero, en general, con una hemiparesia. En el caso de embolias en una extremidad, se produce una cianosis (coloración azulada) de la zona afecta con un dolor intenso, que precisa retirar el émbolo lo antes posible para recuperar el riego sanguíneo y de esta forma recuperar la extremidad. En los casos de embolias en arterias cardiacas, da lugar a un infarto de miocardio . En las embolias pulmonares se produce una alteración en el riego sanguíneo pulmonar , lo que provoca una fatiga intensa y dolor en la zona torácica. Las embolias venosas profundas producen un aumento de tamaño, enrojecimiento, dolor y presencia de un cordón venoso en la zona afectada. Tratamiento de la embolia El tratamiento de la embolia es la retirada o lisis del coágulo, para restituir el flujo sanguíneo necesario . Se administran sustancias trombolíticas como la estreptoquinasa. También se puede realizar una embolectomía, extracción del coágulo por medio de una sonda que se introduce en la arteria afectada, tratando de disolver o extraer el émbolo. Además, se puede situar en la arteria un stent mediante una sonda. En algunos casos puede ser necesario realizar un by-pass, que es una técnica quirúrgica que realiza un nuevo recorrido para evitar la zona obstruida. Como tratamiento preventivo posterior, puede ser conveniente el uso de tratamientos anticoagulantes o de fármacos que evitan la agregación plaquetaria, como es el caso del ácido acetilsalicílico a bajas dosis. Pruebas complementarias de la embolia Entre las pruebas complementarias a realizar se encuentran las pruebas de imagen de la zona afectada mediante TAC o angiografía , también se puede realizar eco-doppler. Entre las pruebas analíticas está el dímero D, estudio del factor VIII y estudios de activación del plasminógeno. Factores desencadenantes de la embolia El factor desencadenante de la embolia es un coágulo de sangre o una embolia grasa o ateromatosa que obstruye una arteria . Factores de riesgo de la embolia Son factores de riesgo para una embolia la fibrilación auricular, la hipercoagulabilidad sanguínea (aumento del número de plaquetas), el parto en los casos de embolias por líquido amniótico y las fracturas de huesos largos como el fémur o húmero. Complicaciones de la embolia Las complicaciones de la embolia son el daño que se puede producir en la zona afectada por la falta de riego , dando lugar a una isquemia que puede concluir en la pérdida de la función del órgano o de una falta de él. En los casos de embolias cerebrales puede quedar una hemiparesia, una afasia (alteración en el habla), en las embolias de arterias cardiacas un infarto de miocardio y, en las extremidades, puede llegar a producirse una gangrena del área afectado. Prevención de la embolia El control adecuado del colesterol, de la glucemia y de la hipertensión, junto con el tratamiento anticoagulante y antiagregante plaquetario, son las medidas preventivas más importantes. Especialidades a las que pertenece Las embolias son tratadas en la parte quirúrgica por cirugía vascular y, en la parte médica de control de factores de riesgo, por medicina de familia, donde el médico debe realizar un control exhaustivo de los mismos. Preguntas frecuentes ¿Cuáles son los síntomas de la trombosis cerebral? Los síntomas de la trombosis cerebral dependen de la zona afectada por la misma. Los más comunes son la hemiparesia de una zona del cuerpo, derecha o izquierda, puede asociarse o no a alteración del habla, lo que se conoce como afasia. En los casos de hemiparesia se suele asociar a desviación de la comisura bucal y dificultad en la movilidad del párpado, en otras ocasiones, si la afectación es a otro nivel, se puede producir alteración al tragar, lo que da lugar a atragantamientos frecuentes del paciente y, puede aparecer también, en forma de vértigo mantenido. ¿Qué diferencia hay entre un ictus y un derrame cerebral? Realmente no hay diferencia entre ambas, es una forma más científica o más vulgar de denominar el daño neurológico a nivel cerebral, que se produce por una rotura de un vaso en cuyo caso se conoce como ictus o derrame hemorrágico o bien por obstrucción de un vaso conociéndose entonces como ictus por embolia . ¿Qué es lo que provoca una trombosis? La trombosis se provoca por el cierre u obstrucción de una arteria o vena. Las causas más frecuentes son las placas de ateromas, seguida de coágulos de sangre que se producen en la mayoría de los casos como consecuencia de una fibrilación auricular. ¿Cuáles son los tipos de embolia? Los tipos de embolia dependen de la causa del émbolo que lo produce. Émbolos grasos cuando se forma por grasa, émbolos por coágulos sanguíneos o embolia de líquido amniótico . ¿Qué es un coma inducido y para qué sirve? El coma inducido es la situación en la cual se procede a sedar de forma profunda al paciente , con el fin de reducir el consumo de oxígeno y otras sustancias por parte del cuerpo, permitiendo que el cerebro y el resto del organismo tengan una mejor recuperación. Se usa en especial en los casos de traumatismos cerebrales, para que haya un menor consumo de oxígeno por parte del cerebro y este tenga una menor inflamación como respuesta al trauma, permitiendo una recuperación óptima del paciente.
Flebitis
Enfermedad

Flebitis

¿Qué es la flebitis? La flebitis es la inflamación de las paredes de una vena , ya sea superficial o profunda. Dicha inflamación puede llevar asociada la formación de un coágulo en dicha zona. Tipos de flebitis Los tipos de flebitis son: Flebitis superficial: es la que se forma en las venas superficiales de las piernas, es poco peligrosa, y se ve fácilmente con un enrojecimiento y aumento de calor de la zona inflamada. Flebitis profunda: es la que afecta a las venas más profundas, tienen mayor riesgo para el paciente, suele precisar tratamiento anticoagulante para evitar que los coágulos profundos puedan desplazarse a otras zonas. Causas de la flebitis La causa de la flebitis puede ser la inmovilización, las venas dilatadas previamente, y las inyecciones intravenosas de ciertas sustancias, en especial, los antibióticos. Síntomas de la flebitis Los síntomas principales de la flebitis son dolor localizado, inflamación, enrojecimiento y, en el caso de las flebitis profundas, puede acompañarse de celulitis e incluso fiebre. Tratamiento de la flebitis El tratamiento de la flebitis es a base de analgésicos, antinflamatorios y ácido acetilsalicílico . En flebitis profundas, puede ser necesario además un tratamiento anticoagulante, con heparina de bajo peso molecular, seguido del uso de fármacos anticoagulantes durante los seis meses posteriores. Pruebas complementarias de la flebitis Las pruebas complementarias de la flebitis, además de pruebas analíticas para el control de la coagulación , son pruebas de imagen como el eco-doppler y la ecografía, también se pueden realizar pletismografías para ver el flujo sanguíneo. Factores desencadenantes de la flebitis Son factores desencadenantes de la flebitis todos aquellos procesos que dan lugar a la inmovilización del paciente , ya sea por cirugías o por traumatismos en los miembros inferiores. También se pueden producir en las extremidades superiores en caso de tratamientos con sustancias intravenosas, que pueden dañar las venas. Es especialmente importante en los casos de uso de antibióticos. Factores de riesgo de la flebitis El principal factor de riesgo de la flebitis es la inmovilidad, otros factores de riesgo será la presencia de venas varicosas, el embarazo, el consumo de anticonceptivos y el sobrepeso. Complicaciones de la flebitis Las complicaciones de la flebitis son la trombosis secundaria sobre la zona afectada, el hecho de que un trombo sobre una zona de flebitis puede desplazarse dando lugar a una embolia pulmonar y, por último, el síndrome postflebítico que es la inflamación y dolor permanente tras un episodio de flebitis aguda. Prevención de la flebitis La prevención de la flebitis es evitar la inmovilidad, de forma que aquellas personas que vayan a realizar viajes largos de avión o de coche deben moverse tras 2 o 3 horas de permanecer sentado, debiendo beber abundante agua para prevenir la deshidratación y no usar ropa ajustada durante el viaje, ya que puede impedir el movimiento sanguíneo de forma adecuada. En las personas hospitalizadas es necesario promover la movilización precoz para evitar esta complicación. Especialidades a las que pertenece La especialidad a la que pertenece es la cirugía vascular y, el nivel preventivo, puede ser labor tanto de las enfermeras en ámbito hospitalario, que deben evitar la inmovilidad del paciente, como de las recomendaciones preventivas por parte de todo el personal de atención primaria que deben dar las normas oportunas para los viajes largos a sus pacientes. Preguntas frecuentes ¿Qué es la flebitis mecánica? La flebitis mecánica es la producida por el uso de un catéter endovenoso. Muchas son las causas que pueden dar lugar a este proceso, unas son dependientes de ciertos medicamentos como son los antibióticos, especialmente abrasivos para las venas y, en otras ocasiones, el hecho de manipular una vía o que esta esté mal fijada puede dar ocasionar una flebitis. ¿Qué es la flebotrombosis? La flebotrombosis o tromboflebitis es una zona de inflamación de la vena. Sobre esta zona inflamada se produce un trombo venoso por la formación de un coágulo sanguíneo, lo que interrumpe el retorno venoso, haciendo que la zona duela, se ponga roja y se inflame . Secundariamente se puede infectar y producir una celulitis. Las tromboflebitis profundas tienen como efecto secundario la posibilidad de dar lugar a una trombosis pulmonar. ¿Qué hacer para mejorar la insuficiencia venosa? La mejora de la insuficiencia venosa puede realizarse evitando estar de pie durante mucho tiempo, en los casos de profesiones en que esto es necesario, se pueden usar medias de compresión. También es bueno realizar ejercicios poniéndose de puntillas y de talones de forma reiterada, esto facilita que la sangre se mueva por las contracciones musculares, no quedando en las zonas inferiores y evitando la formación de las varices. Tampoco es bueno permanecer sentado durante mucho tiempo, esto también produce un estasis venoso que favorece las varices. Los múltiples embarazos también facilitan la aparición de varices. No obstante, una parte de la producción de la insuficiencia venosa, es genética. Esta parte no puede ser controlada por el paciente, aunque las anteriores recomendaciones hacen que el proceso de insuficiencia venosa sea menor. ¿Por qué se forman coágulos en la sangre? Los coágulos en la sangre se forman para evitar las hemorragias. Cuando nos realizamos una herida y esta sangra, se forma un coágulo que evita que la herida siga sangrando. Los coágulos patológicos se pueden producir porque la sangre se aglutina al pasar por una zona parcialmente obstruida, pero también puede producirse en zonas de vasos con placas ateromatosas o zonas con inflamación de los vasos. ¿Qué secuelas deja una embolia pulmonar? La embolia pulmonar es la obstrucción de una arteria pulmonar secundaria a una tromboflebitis profunda. Los síntomas principales son la disnea y la disminución de la oxigenación pulmonar. Como secuela de una embolia pulmonar se puede producir un daño o infarto pulmonar, y esta zona del pulmón deja de realizar su acción de intercambio gaseoso de forma adecuada. Pese a ello, en la mayoría de ocasiones, no se producen secuelas tras una embolia pulmonar.
Angioma
Enfermedad

Angioma

¿Qué es un angioma? Un angioma es la proliferación o acumulación de los vasos sanguíneos . En la piel, suele darse en los capilares más finos, se conocen como angiomas planos y se dan especialmente en la cara y el cuello. Aparecen generalmente en el momento del nacimiento o en el primer año de vida, en caso de hemangiomas que afectan a órganos profundos suelen darse a partir de arteriolas de un calibre mayor que los capilares dérmicos. Tipos de angioma Existen diversos tipos de angioma: Angioma cavernoso: es un angioma más profundo, con un aspecto más azulado y el tejido donde se concentra tiene una apariencia esponjosa. Angioma mancha vino de oporto: es un angioma plano que se encuentra en la cara, está formado por capilares dilatados. Se asocia al síndrome de Sturge-Weber y pueden ser de tamaños variados, desde muy pequeños hasta ocupar la mitad del cuerpo. Angioma flammeus, también conocido como mancha salmón y como pico de la cigüeña: es una mancha que aparece en los recién nacidos, es hereditaria y se presenta en la nuca o en la zona media frontal. Cuando se sitúa en la zona frontal suele desaparecer por sí misma, en el caso de la nuca suele mantenerse. Angioma fresa: aumento de los vasos sanguíneos que se producen en la superficie de la piel, se presentan en la cara o en el cuello. Causas de un angioma La causa del angioma es la proliferación vascular de vasos pequeños de la dermis y de las arteriolas en el resto de órganos. En ambos casos da lugar a una masa de vasos que es el angioma . Síntomas de los angiomas El síntoma principal del angioma es el aspecto que da en la piel, con una mancha más rojiza o azulada , en los casos de angiomas en órganos internos se debe valorar si hay alteración en el normal funcionamiento del órgano, esta es la causa de tratarlo para lograr su desaparición. Otros síntomas se pueden presentar por las complicaciones en los mismos, como la ulceración o el sangrado y en algunos casos también se pueden infectar. Tratamiento de un angioma El tratamiento de un angioma puede realizarse mediante láser, tratando de quemar la zona, eliminando la proliferación vascular y también se puede tratar inyectando corticoides. En la mayoría de casos, no se trata, ya que suele disminuir de forma natural hasta su total desaparición. Los que aparecen en el nacimiento, llegan a regresar de forma espontánea hasta el 50 % de los casos . Pruebas complementarias de los angiomas En pacientes con angiomas planos y superficiales no es necesario ninguna prueba complementaria para estudiarlos . En pacientes con hemangiomas profundos, es necesario realizar ecografías o TAC para su control y seguimiento. Factores desencadenantes de angiomas No se conocen los factores desencadenantes de los angiomas . Factores de riesgo de angiomas No se conocen factores de riesgo de angiomas, salvo la edad, ya que son más frecuentes en niños y en el primer año de vida . Los angiomas flammeus suelen ser hereditarios. Complicaciones de angiomas Los hemangiomas presentan como complicaciones el sangrado, la ulceración de los mismos y las infecciones . En estos casos se debe acudir a un dermatólogo para  valoración. Prevención de angioma Los angiomas no son prevenibles. Especialidades a las que pertenece La especialidad a la que pertenece el angioma es dermatología, aunque los angiomas que pueden afectar a otros órganos como los angiomas renales, pertenecen a urología y los angiomas hepáticos a digestivo. Preguntas frecuentes ¿ Qué es el epitelioma basocelular ? El epitelioma basocelular es una lesión maligna que se desarrolla a partir de la capa de células basales de la piel y que se puede presentar en cualquier parte del cuerpo, pero sobre todo en zonas expuestas al sol como la cara y el cuello. Se relaciona con la exposición a la luz ultravioleta. Puede aparecer como un bulto o, por el contrario, como una lesión que no cicatriza. Es una lesión que puede reaparecer aún cuando se quita correctamente y puede ser agresiva localmente. En algunos casos puede ir hacia otros órganos, pero es menos frecuente. ¿Qué es el carcinoma espinocelular ? El carcinoma espinocelular es una lesión maligna, que parte de la capa queratinocítica de la piel y suele afectar a las zonas expuestas al sol. Se puede iniciar con una placa o una zona enrojecida que se convierte en lesión que no cura. Puede ser hiperqueratósica, ulcerarse e invadir el tejido circundante. No es frecuente que se disemine, pero puede suceder. ¿ Qué es un hemangioma ? Un hemangioma es una angioma o proliferación vascular, en general, de vasos de pequeño calibre que se desarrollan en forma de masa y que se transparentan a través de la piel, dando un aspecto rojizo o azulado, dependiendo de su profundidad. ¿ Qué es un angioma plano ? El angioma plano es la proliferación de vasos sanguíneos de pequeño calibre, que no sobreeleva la piel, sino que tiene un aspecto plano. Suele ser superficial y se sitúa preferentemente en la cara o el cuello. Se desarrolla en el primer año de vida del niño o aparece en el nacimiento, y en la mayoría de los casos desaparece sin tratamiento. ¿ Qué es un angioma en el ojo ? Un angioma en el ojo es una proliferación de vasos sanguíneos que se encuentran situados en este área. Puede dar lugar a un aumento de la presión intraocular, lo que origina un glaucoma si aumenta de tamaño, y también puede comprimir el nervio óptico. Los hemangiomas retinianos necesitan tratamiento con láser para no afectar a la visión.
Trombosis
Enfermedad

Trombosis

¿Qué es la trombosis? La trombosis consiste en la coagulación y formación de un trombo de sangre en el interior de las venas o el corazón. Los trombos son depósitos intravasculares compuestos por fibrina, hematíes, plaquetas y leucocitos. La formación del trombo es la consecuencia del desequilibrio entre los diferentes mecanismos que intervienen en la trombogénesis . Al desprenderse parte del trombo, puede viajar por todo el torrente sanguíneo formando un émbolo. Es un serio problema de salud pública en España, ya que presenta una mortalidad del 12% aproximadamente, con una alta incidencia de presentación en edades superiores a 65 años.  Los esfuerzos están en la prevención, ya que es 100% prevenible . Tipos de trombosis Existen diferentes tipos de trombosis: En relación al nivel de oclusión: Ocluyente: cuando el vaso queda totalmente obstruido. Mural: cuando la obstrucción del vaso es parcial. En relación a la ubicación del trombo: Trombosis de precipitación: producida principalmente en las arterias y el corazón, se basa en el desprendimiento de las plaquetas. Trombosis por coagulación: se forma en las venas y es producida por una mezcla de fibrina y plaquetas. Trombosis hialina: se crea en capilares, producida igualmente por fibrina y plaquetas. Causas de la trombosis La trombosis puede ser causada por múltiples factores: Enlentecimiento del flujo de sangre, la causa más frecuente es la inmovilización del cuerpo. Lesiones en la pared vascular causadas por heridas. Aumento de la coagulación sanguínea. Enfermedades neoplásicas que originan trombos. Síntomas de la trombosis Los síntomas de trombosis dependen de su localización, siendo las más frecuentes la trombosis venosa profunda, tromboflebitis y tromboembolismo pulmonar. Trombosis venosa profunda: se caracteriza por dolor, aumento de volumen o hinchazón en el miembro afectado, acompañado de sensibilidad al tacto y enrojecimiento de la piel. Tromboembolismo pulmonar: se presenta con dificultad para respirar, taquicardia, dolor torácico, hemoptisis (tos con sangre) e hipotensión arterial. Tromboflebitis: es una trombosis en una vena superficial, prácticamente presenta los mismos síntomas de la trombosis venosa profunda pero además existe calor, sensibilidad y visualización del trayecto venoso inflamado. Tratamiento de trombosis El tratamiento es a base de anticoagulantes, que pueden ser vía oral como la warfarina o acenocumarol, por vía subcutánea, como las heparinas sódicas o heparinas de bajo peso molecular como hibor o clexane, o los nuevos anticoagulantes orales entre los cuales destacan dabigatrán (Pradaxa), rivaroxabán (xarelto), apixaban (eliquis) o edoxaban (lixiana). La duración del tratamiento varía según la localización, profundidad de la trombosis y la historia clínica del paciente. Existen otras modalidades terapéuticas como el tratamiento trombolítico o fibrinólisis, dirigida por un catéter hasta el sitio de la trombosis y, por último, el tratamiento quirúrgico, que consiste en la colocación de filtros o embolectomías cuando los trombos son muy grandes o aparecen en sitios complicados. Pruebas complementarias de la trombosis Entre las pruebas complementarias de la trombosis destacan: Ecografía: se realiza sobre la zona en la que se sospecha trombosis, normalmente en miembros inferiores o superiores. Análisis de sangre: se mide una sustancia denominada DÍMERO D, la cual se encuentra elevada en paciente con trombosis, sobretodo en tromboembolismo pulmonar. También, antes del inicio del tratamiento con anticoagulantes, es importante realizar pruebas de coagulación y en casos en donde se sospeche alteraciones en la coagulación por problemas hereditarios, los marcadores que el especialista considere necesario. Tomografía computarizada o Resonancia magnética, para visualizar las venas, en ocasiones en 3D, y demostrar si tienen coágulos. Factores desencadenantes de la trombosis Los factores desencadenantes suelen ser los siguientes: Enlentecimiento de la circulación sanguínea. Daño en el endotelio (capa interna) de los vasos sanguíneos. Hipercoagulabilidad, es la mayor tendencia a formar coágulos. Factores de riesgo de la trombosis Son múltiples los factores de riesgo y, en ocasiones, los pacientes presentan más de uno de ellos: Trastornos de la coagulación hereditarios, lo que hace que la persona propensa al presentar otro factor de riesgo puede aumentar su incidencia de presentación, en ocasiones por si solas no producen trombosis. Reposo prolongado, al no ayudar la musculatura a la circulación sanguínea. Heridas o cirugías asociadas a procesos de cicatrización y activación de los factores de coagulación. Medicación hormonal, las píldoras anticonceptivas y la terapia de reemplazo hormonal favorecen en el organismo una activación del sistema de la coagulación, que puede propiciar una trombosis. Obesidad, el aumento del tejido lipídico conduce a un estado pro inflamatorio en el cuerpo con activación del sistema procoagulante, además del aumento de la presión en las venas de pelvis y piernas. Fumar, la nicotina es una sustancia procoagulante que afecta sobretodo a pacientes que ya tienen algún otro factor de riesgo. Neoplasias, ciertos tipos de cáncer como el de ovario o vejiga, excretan sustancias procoagulantes que pueden producir trombosis. Del mismo modo, el tratamiento con quimioterapia puede producir riesgo de trombosis. Insuficiencia cardiaca, el estasis venoso, la función cardiaca y pulmonar limitada hacen que este tipo de pacientes sean más propensos a sufrir trombos a nivel pulmonar. Enfermedad inflamatoria intestinal, enfermedades como la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn con componente hereditario, al crear un estado inflamatorio, activan el sistema de coagulación produciendo trombosis sobre todo en el área intestinal y pulmonar. Edad, se ha evidenciado un aumento significativo de la incidencia de trombosis a partir de los 60 años. Complicaciones de la trombosis La complicación con mayor mortalidad es la embolia, esta es la migración del trombo al torrente sanguíneo, pudiendo llegar a los pulmones, cerebro o corazón.  Otra complicación muy severa es la sepsis (infección generalizada) que se origina cuando las bacterias colonizan el coágulo y este se transforma en un émbolo circulando por todo el torrente sanguíneo . Prevención de la trombosis La trombosis es una enfermedad que se puede evitar si se realizan las siguientes medidas de prevención: Uso de medias de compresión para acelerar el flujo sanguíneo en los vasos profundos de las extremidades inferiores. Caminar o realizar ejercicios moderados con las piernas. No fumar. Evitar estar sentado por tiempo prolongado, como por ejemplo durante viajes en avión o coche, realizando pequeñas paradas con recorridos para evitar el estasis sanguíneo. Ingerir la medicación que el médico indique para evitar la hipercoagulabilidad. Si se tiene reposo en cama, es importante mover las extremidades. Especialidades a las que pertenece Las especialidades a las que pertenece la trombosis son angiología y cirugía vascular, también medicina interna y, en ocasiones, hematología. Preguntas frecuentes ¿Qué produce la trombosis? La trombosis se produce por un aumento en la tendencia a formar coágulos y estos a su vez pueden migrar a diversas partes del cuerpo. ¿Qué es una tromboflebitis en la pierna? La tromboflebitis en la pierna es un proceso inflamatorio en una vena superficial que hace que se formen coágulos. ¿Cuál es la vitamina k y para qué sirve? Es una vitamina soluble que desempeña un papel importante en la coagulación, formación de huesos y prevención de una enfermedad cardiaca. En la coagulación, la vitamina K es fundamental para la síntesis de varios factores de la cascada de la coagulación. Algunos de los medicamentos que se utilizan como anticoagulantes orales, como la warfarina y el acenocumarol, son antagonistas de la vitamina K, por tanto, si se consume, puede haber variabilidad en la dosis respuesta del medicamento. ¿Qué es la tromboflebitis? La tromboflebitis es un proceso inflamatorio de una vena superficial en la que se produce trombosis a nivel de una o más venas. ¿Qué es el signo de Homans? Es un signo clínico para el diagnóstico de trombosis venosa profunda y consiste en la aparición de dolor en la pantorrilla cuando se hace dorsiflexión del pie en pacientes con trombosis.