Atención médica sin papeleos ni letra pequeña
  1. Home
  2. Contenidos de salud
  3. Urología
  4. Artículos especializados
Artículos especializados
Enfermedades
Síntomas
Otros contenidos
El Papel de la Rehabilitación
Artículo especializado

El Papel de la Rehabilitación

Antes de entrar en materia debemos aclarar que no siempre van ligados los términos rehabilitación y postoperatorio. Por supuesto que, tras una cirugía (sobre todo traumatológica), el papel de la rehabilitación es fundamental en la reincorporación del paciente a su actividad habitual pero también lo es tras la inmovilización con un yeso o tras una sobrecarga tendinosa, por ejemplo. El momento estrella de la rehabilitación es la fase subaguda, es decir, tras el tratamiento inicial de la lesión y con la finalidad de recuperar el grado de movilidad inicial. Como es lógico, no siempre es posible teniendo en cuenta la gravedad y la magnitud de la lesión. ¿Cuál es el procedimiento habitual para iniciar la rehabilitación? En cualquier patología osteomuscular o de otra índole que curse con dolor e impotencia funcional podría tener cabida la rehabilitación. Sin embargo, en procesos cortos no siempre es necesaria pues podemos controlar los síntomas con la combinación de diferentes fármacos (como pueden ser los analgésicos, los antiinflamatorios y los miorrelajantes) y un reposo relativo.   Cuando se requiere una inmovilización (por ejemplo, una fractura sin criterio quirúrgico) es importante adiestrar al paciente en la realización de ejercicios isométricos durante la inmovilización ortopédica, de forma que podamos prevenir o minimizar la atrofia muscular secundaria. Una vez el tratamiento agudo ha finalizado es cuando el proceso rehabilitador centra el protagonismo. Deberemos abordar la recuperación de la movilidad de la zona afectada por la lesión y por la inmovilización. El objetivo de la rehabilitación es recuperar y mantener la función previa, con el fin de recuperar la autonomía inicial del paciente. ¿Qué otros beneficios se le atribuyen a la rehabilitación? La rehabilitación está íntimamente relacionada con la fisioterapia . Ambas abarcan un amplio abanico de acción en función de la lesión de base a tratar. Podríamos hablar de las siguientes subespecialidades : Fisioterapia del dolor: con finalidad analgésica o alivio sintomático del dolor cuando el tratamiento farmacológico no ha sido efectivo. Sobre todo, en enfermedades reumáticas. En este caso perseguimos mejorar el síntoma del dolor más que recuperar un grado de movilidad. Termo o Crioterapia: para el abordaje del dolor muscular, articular, inflamatorio…. Normalmente, ante un foco de contusión se recomienda la aplicación de frío local mientras que en un foco muscular (por ejemplo, una contractura) se recomienda la aplicación de calor local. En ninguno de los dos casos debe aplicarse directamente sobre la piel, sino que ha de interponerse un paño entre la piel y el foco térmico para evitar quemaduras cutáneas. Electroterapia: emplea la neuroestimulación eléctrica con finalidad básicamente analgésica. Persigue la disminución del tono muscular (muy frecuentemente aumentado en las contracturas musculares) y favorece el aporte sanguíneo. Manipulación manual mediante masaje terapéutico: el trabajo manual de un experto favorece la vasodilatación de la zona tratada. La manipulación de tejidos blandos confiere alivio sintomático inmediato en patología osteomuscular. Punción seca: técnica semi-invasiva que emplea agujas de acupuntura (de calibre muy pequeño) para tratar el dolor muscular. Las agujas penetran en la piel, concretamente en los puntos gatillo   (zonas hipersensibles a la palpación) para desactivar el estímulo de dolor. Elongación muscular en caso de insuficiencia, atrofia, lesión o foco de dolor muscular. Podríamos citar el masaje Cyriax que consiste en la manipulación del foco lesional mediante una movilización por fricción y en sentido transverso a la estructura lesionada. Muy empleado en la especialidad de Medicina Deportiva para el abordaje de patología tendinosa y ligamentosa. Hidroterapia: se basa en el contacto con agua con finalidad terapéutica. La inmersión en agua potencia el tono muscular, mejora el arco de movilidad y mejora la circulación periférica. Asimismo, proporciona sensación de serenidad y bienestar al paciente. Logopedia o terapia del lenguaje: para el abordaje de los diferentes trastornos del lenguaje (percepción o emisión). Cinesiterapia: se trata de un conjunto de movilizaciones (de forma activa por parte del paciente o de forma pasiva por parte del fisioterapeuta) con la finalidad de mantener el arco de movilidad y potenciar el tono muscular. Fisioterapia respiratoria: en caso de patología respiratoria de base por diferentes causas (fractura costal, neumotórax, enfermedad pulmonar obstructiva…). Evita la acumulación de secreción en la vía respiratoria cuya sobreinfección supondría un foco infeccioso. Ergoterapia o manejo de aparatos adaptados que potencian la independencia del paciente con problemas, sobre todo reumáticos. Hemos citado algunas, pero existen muchas otras subespecialidades. Recordemos que, en todos los casos, y antes de iniciar el tratamiento rehabilitador, el paciente debe ser sometido a una exploración exhaustiva para diseñar su programa de rehabilitación específico . Se realizará un control evolutivo para evidenciar la progresión con el tratamiento. Antes de finalizar el tratamiento rehabilitador se debe adiestrar al paciente sobre la conducta a seguir en su domicilio , así como situaciones a evitar y correcciones posturales. Es relevante mencionar el papel fundamental de los ejercicios contenidos en las tablas posturales específicas para evitar contracturas y sobrecargas en aquellas personas sometidas a posiciones forzadas o movimientos repetitivos durante tiempo prolongado. Nos ocupará tan sólo unos minutos cada mañana, pero nos mejorará el tono muscular que ayudará en la prevención de futuras lesiones.
Cómo Escoger el Mejor Especialista
Artículo especializado

Cómo Escoger el Mejor Especialista

Existen patologías en las cuáles no se alberga ninguna duda sobre el médico a elegir. Todos sabemos que debemos acudir al dermatólogo para la valoración de aquella lesión cutánea de tiempo de evolución que, desde hace unas semanas, ha cambiado de aspecto. Pero, ¿qué especialista debe valorar un dolor lumbar que llevamos tiempo padeciendo? La primera premisa que conviene tener presente es que un dolor sordo puede falsearnos un diagnóstico . Es decir, un dolor no estudiado puede ser la manifestación de un cuadro serio. No quiere decir que nos preocupemos ante la aparición de un síntoma leve. Sin embargo, si tienes una molestia desde hace tiempo, de forma injustificada y tu automedicación no te ha funcionado, acude, por favor, a visita médica.  Si, una vez estudiado el caso, resulta que se trata de un problema de otra especialidad, no te apures, el experto te derivará al especialista que precises. Mi segunda consideración sería que no tengas miedo a equivocarte en la elección de tu especialista . Desde luego, puedes preguntarnos antes de concertar la visita y te indicaremos el experto más adecuado para valorar tus síntomas, pero debes tener presente que una misma patología puede ser valorada por diferentes expertos. Siguiendo con el ejemplo anterior, una lumbalgia, ésta puede ser perfectamente valorada por un Reumatólogo, pero puede darse el caso de que la patología precise un tratamiento quirúrgico y sea derivado a un Traumatólogo quién puede diagnosticar una patología discal tributaria de cirugía y reconducirlo al Neurocirujano. Es cierto que el paciente ha pasado por diferentes expertos, pero cada uno de ellos ha abordado el caso desde su perspectiva y, una vez estudiado, es tratado por el médico que corresponde. Ello ocurre en infinidad de casos en nuestra práctica clínica habitual. ¿Cuál es nuestra opinión respecto a los “superexpertos”? Nos referirnos a aquellos especialistas que asumen exclusivamente determinadas enfermedades de su especialidad (autoinmunes, hereditarias, congénitas…). Algunos ejemplos serían:  el dermatólogo experto en melanoma, el traumatólogo experto en artroscopia de rodilla o el médico internista experto en lípidos (lipidólogo). Son los expertos de referencia para determinadas enfermedades, en concreto. Si nuestra patología lo requiere deben ser nuestros referentes, sin duda alguna. Si bien nuestros especialistas han realizado una formación específica hospitalaria de muchos años y están avezados en el manejo de las enfermedades que competen a su especialidad puede ocurrir que tengan preferencias personales o profesionales en el manejo de determinadas enfermedades. A su vez, podemos encontrarnos que sea el propio experto el que nos derive a otro colega para el seguimiento específico de determinados diagnósticos, aunque no es lo más frecuente. Entonces, ¿debemos o no cambiar de experto? En nuestra opinión estaría justificado cambiar de experto si el especialista nos lo recomienda o, claro está, si existen otras circunstancias ajenas al arte de la Medicina (como puede ser la falta de empatía entre médico y paciente, motivo que podría hacernos cambiar de especialista tras la primera visita). Una segunda opinión Asimismo, y a pesar de que tu especialista te controle perfectamente recuerda que tienes la opción de solicitar una Segunda Opinión Médica de tu caso para que otro experto te valore. Para ello no es necesario que te repitas todas las pruebas realizadas. Es totalmente lícito que quieras tener la opinión de otro experto antes de someterte a un tratamiento definitivo, sobre todo ante casos de cirugía o tratamiento oncológico. Por lo tanto y, en aras a facilitarte el esquema de actuación, te diría que ante un s íntoma de nueva aparición y de carácter leve lo más recomendable es acudir al médico de familia para que nos explore, nos oriente y nos indique la conducta a seguir.  Cuando se requiere la intervención de otro especialista para un estudio específico (de cualquier índole) acudiremos al experto que corresponda. Una vez diagnosticados se nos indicará la pauta a seguir y, en este momento, es cuando estaría indicado solicitar la segunda opinión médica ante diagnósticos de cierta complejidad. Como es evidente ante patologías leves o poco relevantes no nos planteamos solicitar otras opiniones médicas pues estarían resueltas antes de obtener la segunda opinión médica. Una última consideración Existe otra consideración relevante a mencionar, para despertar tu reflexión: ¿qué especialista elegimos, el de la Sanidad pública o el de la Sanidad privada?, ¿cuál de los dos ve más casos como el nuestro? Permíteme una aportación… es muy probable que el doctor que te visite en el servicio público tenga una consulta privada y viceversa , por tanto, en ese aspecto no debemos dudar de su praxis. Otra cosa diferente sería el tiempo de espera para la visita y la realización de las pruebas diagnósticas de estudio. Aquí sí debo darte la razón, el privilegio de disponer de un seguro médico privado nos aporta ventajas de gran peso específico en cuanto al tiempo de diagnóstico y la rapidez del abordaje terapéutico, ambas cosas muy relevantes en determinadas patologías en las que el tiempo apremia.
Importancia del Diagnóstico Precoz
Artículo especializado

Importancia del Diagnóstico Precoz

El diagnóstico precoz engloba una serie de medidas para determinar en una población de personas asintomáticas la presencia de alguna enfermedad potencialmente grave . Se llevan a cabo por parte de los programas epidemiológicos que dependen de la sanidad pública, y su objetivo es poder disminuir la tasa de mortalidad asociada a dicha enfermedad. El diagnóstico precoz también se denomina cribado, screeening o prevención secundaria, en contraposición con la prevención primaria, que está formada por las medidas que se toman para prevenir una enfermedad cuando ésta no está presente todavía, como la promoción de los hábitos saludables o las campañas antitabaco. Cuándo Muchas enfermedades que son potencialmente graves o mortales tienen unos inicios lentos y progresivos durante los cuales la persona no presenta ningún tipo de síntoma, aunque a nivel celular o de los tejidos ya se haya comenzado a instaurar la enfermedad. Es estas situaciones en las que vale la pena, a determinadas personas, realizarles si es posible algún tipo de prueba para detectar la enfermedad en estos estadios tan primarios, para poder hacerle frente lo antes posible. Este cribado cobra especial importancia en enfermedades potencialmente mortales como es el cáncer. Para que desde un punto de vista sanitario valga la pena realizar un diagnóstico precoz de una enfermedad en una población sana, con el gasto económico que eso supone, dicha enfermedad debe cumplir una serie de criterios que fueron establecidos por Frame y Carlson en 1975: Causa habitual de morbilidad y mortalidad. Detectable y tratable en un estadio temprano, cuando el paciente está asintomático. Pruebas diagnósticas efectivas y eficaces. Tratamiento temprano mejor que el tratamiento de la etapa sintomática. El daño potencial de la intervención debe ser menor que el del tratamiento no precoz. No se puede, pues, realizar un cribado poblacional de todas y cada unas de las enfermedades existentes, primero porque es inviable desde un punto de vista económico, y segundo porque muchas enfermedades, oncológicas o no, no cumplen estos criterios, pese a que puedan ser potencialmente graves. No sería ético decirle a una persona asintomática que está enferma si no se puede llevar a cabo ningún tratamiento o intervención sanitaria para frenar el desarrollo o tratar dicha enfermedad. Programas orientados al diagnóstico precoz Con todo, son varios los programas de salud orientados al diagnóstico precoz de varias enfermedades que sí cumplen estos criterios y que permiten reducir las tasas de morbilidad y mortalidad de las enfermedades, así como reducir los costes sanitarios: Cribado al nacer de la fenilcetonuria y el hipotiroidismo. Cribado del cáncer de mama mediante mamografías periódicas. Cribado del cáncer de cuello de útero mediante las citologías anuales. Cribado de malignización de pólipos en pacientes con pólipos intestinales. Cribado de cáncer de colon y recto mediante detección de sangre oculta en heces (en estudio). Ventajas Las pruebas a realizar tienen que ser altamente sensibles y específicas, cómodas, no costosas y fácilmente interpretables por los médicos. Las ventajas de la detección precoz son muchas, dado que disminuyen la tasa de mortalidad de estas enfermedades, se aumenta las posibilidades de éxito de los tratamientos, se reducen las complicaciones y secuelas tanto de la enfermedad como de los mismos tratamientos, y se disminuyen el coste asistencial al sistema sanitario. ¿Inconvenientes? Con todo, el diagnóstico precoz también tiene sus inconvenientes : La detección de falsos positivos (resultado positivo de la prueba sin que la persona esté enferma) o falsos negativos (resultado negativo de la prueba cuando la persona está realmente enferma). Esta limitación viene dada por la prueba con la que se realice la detección precoz. Un falso positivo implicará llevar a cabo toda una serie de pruebas para confirmar el diagnóstico, con la carga emocional, física y económica que eso conlleva, mientras que un falso negativo supondrá que se perderá la oportunidad de tratar a una persona en estadios precoces de una enfermedad, con el consiguiente riesgo de que esta enfermedad progrese y luego no se pueda tratar o a un mayor coste para la salud del paciente y para el sistema sanitario. Asimismo , se cuestiona la utilidad de ciertas medidas de detección precoz , como el caso de la valoración del PSA para detectar cánceres de próstata. En ocasiones se diagnostican cánceres de próstata sin que se vaya a llevar a cabo ningún tratamiento activo y cuya evolución natural no va a acortar la vida del paciente. Así pues, la detección precoz es una herramienta útil para mejorar la salud de las personas desde un punto de vista global pero no se puede ni se deben realizar pruebas para detectar ciertas enfermedades, por muy graves que puedan llegar a ser, sin el aval de la comunidad científica y médica.
Efectos de la Contaminación en Salud
Artículo especializado

Efectos de la Contaminación en Salud

¿Te has sentido alguna vez angustiado/a cuando, escuchando las noticias por televisión en las que te informaban de un nuevo caso de accidente/desastre medioambiental o, simplemente, de los elevados niveles de polución en una u otra ciudad concreta, te has preguntado qué efectos  nocivos tiene todo esto sobre tu salud? Aquí te exponemos los efectos que representa la contaminación del medio (también llamada “epidemia invisible”) en tu salud, porque existen evidencias científicas rotundas en la conexión causal entre determinadas enfermedades graves y ciertos agentes químicos ambientales. A modo de introducción… Principalmente, la salud viene definida por dos grandes factores: Los factores genéticos: la herencia genética que recibimos de nuestro padre y de nuestra madre. Los factores adquiridos : corresponderían al efecto que provoca el ambiente que nos rodea sobre nuestro organismo, así como otros aspectos, como los hábitos de alimentación, ejercicio físico, ocio, sueño, etc… Este segundo punto es el que explicaría cómo la contaminación ambiental, de los suelos, las aguas o los alimentos que ingerimos puede repercutir finalmente en la generación de enfermedad. Además de ello, comporta también un importante coste económico y repercusión en la sostenibilidad medioambiental. De hecho, los daños provocados por estos tóxicos son de tal magnitud que pueden considerarse incalculables. Tóxicos Se estima que, en el día a día (a nivel de hogares, de puestos de trabajo, al aire libre…), el ser humano está expuesto a miles de sustancias químicas , siendo un tanto por ciento elevado sospechosas de toxicidad. La realidad es que todavía no se conoce con seguridad el nivel de peligrosidad de muchas sustancias utilizadas cotidianamente. Algunos ejemplos, siendo la lista muchísimo más amplia, serían los siguientes: Sustancias químicas industriales (bifenilos, ftalatos, parafinas cloradas, alquifenoles, parabenos…). Subproductos de la cloración de las aguas, los trihalometanos. Los plaguicidas (los ciclodienos clorados, carbamatos, triazinas, etc…) y pesticidas. Metales pesados, como por ejemplo el plomo o el mercurio. Las dioxinas, los furanos, etc. El tributilestaño (TBT)… Los contaminantes persistentes y bioacumulativos, una vez penetran en nuestro cuerpo, circulan por la sangre y se almacenan en algunos tejidos , con especial afinidad por el tejido graso, de ahí que se encuentren niveles de contaminación más altos en las personas obesas y en las mujeres (mayor proporción de tejido graso corporal con respecto al varón) así como en los ancianos, por mayor tiempo de exposición y acumulación. Alarmantemente, en algunos estudios científicos realizados, hasta el 100% de las personas analizadas en el mismo presentaban niveles considerables de compuestos tóxicos persistentes. TE INTERESA Es probable que la exposición continuada y mantenida a determinados contaminantes durante toda la vida , aunque sea en proporciones bajas, sea más nociva para nuestro cuerpo que las exposiciones puntuales intensas. Riesgos para la salud Efectos de neurotoxicidad (afectación de las funciones neurológicas sensoriales, cognitivas o motoras o generación de defectos de tubo neural), especialmente considerables en aquellas personas más vulnerables como son los niños, que se hallan en desarrollo, o las mujeres embrazadas. Efectos endocrinos (disfunciones hormonales tiroideas, diabetes…) y reproductivos (malformaciones de órganos, infertilidad…). Efectos respiratorios: en España, más del 80% de la población respira un aire impuro que supera los niveles recomendados en este ámbito por la organización mundial de la salud (OMS). Efectos cardiovasculares (cardiopatía isquémica, accidentes vasculares cerebrales…). Efectos de inducción tumoral (efectos cancerígenos como, por ejemplo, el cáncer de mama, de vejiga, pulmón o piel, entre tantos otros). Efectos genéticos (efectos mutagénicos sobre generaciones venideras, transmitidas por los cromosomas de padres a hijos). Prevención A pesar de los numerosos esfuerzos por crear campañas de prevención y diagnóstico precoz de enfermedades por parte de las instituciones sanitarias no parece que se haya tomado conciencia colectiva , todavía, de la magnitud del problema de salud pública que generan los contaminantes ambientales. Ya en 1972, la Conferencia de Naciones Unidas elaboró y publicó el “Programa de Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente”. En el año 1990, la OMS (Organización Mundial de la Salud) publicó la “Carta Europea sobre medio y salud”. Sería muy aconsejable la elaboración de campañas preventivas a nivel globa l, con implicación de todos los gobiernos mundiales, en la generación de programas de salud colectivos centrados en la prevención de estos riesgos. No existen fronteras para los tóxicos y éstos se ven dispersos a nivel global. La UE (Unión Europea) plantea la conveniencia de la creación de registros epidemiológicos, de ámbito en todo el territorio europeo, de personas con padecimiento de enfermedades vinculadas a contaminantes medioambientales. Ni qué decir que serían ideales las c ampañas de información y sensibilización dirigidas a la población general. Otro punto importante a tener en cuenta es la necesidad de invertir más recursos económicos en la formación académica de los profesionales sanitarios que están a primera línea de atención al paciente, fomentando la concienciación y dotación de conocimientos médicos con respecto a estos problemas de salud, que les permitan abordarlos de forma eficiente en el día a día de sus consultas.
Cómo Influyen las Emociones en la Salud
Artículo especializado

Cómo Influyen las Emociones en la Salud

¿Alguna vez te ha dolido la cabeza cuando has estado muy estresado? ¿Te ha salido alguna vez un sarpullido en una época de mucha ansiedad? Desde hace siglos, se ha aceptado como cierto el antiguo dicho “mens sana in corpore sano”. La mente está conectada con el cuerpo a través de las emociones y los pensamientos. La mente interpreta lo que siente el corazón y lo traslada al cuerpo. Si habitualmente codifica emociones agradables, el cuerpo tendrá más posibilidades de estar sano. Por el contrario, si alimentamos el cerebro con emociones negativas, predisponemos al cuerpo a la enfermedad. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más del 90% de las enfermedades tienen un origen psicosomático , es decir, que un proceso psíquico tiene influencia en lo corporal. Cuando hablamos de hábitos saludables hablamos de no fumar, no beber, hacer ejercicio, dormir bien… Pero, ¿a qué esperamos para incluir también en la lista el bienestar emocional? El lenguaje de las emociones Una emoción es un estado afectivo que experimentamos como respuesta subjetiva a una situación vivida. Da lugar a pensamientos, actitudes, creencias sobre el mundo y produce toda una serie de cambios orgánicos (fisiológicos y endocrinos). Existen emociones positivas (alegría, gratitud, admiración…) y negativas (miedo, tristeza, enfado…), pero no existen emociones buenas y malas ya que todas son portadoras de información y, por tanto, todas son útiles. Tienen una función adaptativa, por ejemplo, el miedo nos lleva a la protección, y la tristeza nos lleva a la reestructuración personal. Entender qué nos está diciendo la emoción tiene una traducción corporal . Estudios recientes apuntan que tener una actitud alegre reduce el riesgo de padecer enfermedades cardíacas hasta un 22%, ya que, al padecer menos estrés, las personas optimistas tienen una presión arterial y ritmo cardiaco saludables. El modelo biopsicosocial de la salud El modelo biopsicosocial de la salud fue descrito en 1977 por G. L. Engel e implica un giro radical respecto al modelo biomédico que todavía hoy es imperante en muchos ámbitos. Entiende el c uerpo como un todo interconectado entre sí y con el entorno que le rodea . La enfermedad es un aviso de que algo falla en el sistema, es un desequilibrio bio-psico-socio-medioambiental, a diferencia del modelo biomédico, que únicamente se fija en el órgano enfermo. Ejemplo: volvamos a la pregunta sobre el dolor de cabeza con la que abríamos este artículo. Tenemos un complicado problema laboral que nos produce muchas emociones negativas, y acabamos generando estrés. Esto modifica nuestro sistema nervioso, altera las secreciones de hormonas, trastoca la adrenalina, disminuye la serotonina, etc. A raíz de este desequilibrio, se produce insomnio, y el insomnio genera dolores de cabeza. Si tratamos el dolor de cabeza con un analgésico, tal y como haría el modelo biomédico, solucionamos el síntoma, pero no la causa, por lo que el cuerpo seguirá en desequilibrio y enfermando. El modelo biopsicosocial atendería a todo el sistema, no sólo el cuerpo como global, sino también a las emociones y pensamientos propios de lo psicológico y la relación con lo social, representado por la empresa y por el ámbito familiar, y relacional de la persona fuera de ella. La psiconeuroinmunología  También conocida como psico-neuro-inmuno-endocrinología, es considerada por muchos el paradigma de la medicina del futuro. Estudia la interacción de la psique (mente, emociones) con los tres sistemas responsables de mantener la homeostasis del organismo : el sistema nervioso, el endocrino y el inmune. Las emociones y pensamientos son el resultado de actividades eléctricas y químicas de las neuronas, por lo que, si cambiamos nuestras emociones y pensamientos, también cambiamos nuestro cerebro. Y, si cambia nuestro cerebro, también cambia nuestra biología. La psiconeuroinmunología demuestra cómo las emociones se transforman en moléculas que influyen en el sistema inmunológico y otros mecanismos de curación del cuerpo. Por tanto, no es sólo que las emociones influyan a nivel preventivo (si tengo emociones positivas tengo más probabilidades de estar sano). También influyen en el proceso de sanación o mejoría. ¿Qué hacer para que las emociones pueden ayudar a mi salud? Conecta con cosas, personas, actividades que te hagan sentir bien. Decide con qué te quedas y con qué no. Seguir con lo negativo no sólo nos hace infelices, sino que nos puede llegar a enfermar. Entrénate en visualización : es el proceso a partir del cual utilizamos nuestros sentidos para crear imágenes y sensaciones en nuestra mente. Es un antiguo sistema de sanación, y se asienta en la idea de que el inconsciente no distingue entre lo real y lo imaginado. Si imaginamos que estamos en el paraíso y lo llegamos a sentir vívidamente, nuestro cuerpo segrega la misma química que si estuviéramos en el mismísimo Edén. Podemos utilizar este sistema para acciones más concretamente relacionadas con lo orgánico, por ejemplo, visualizando cómo se desinflama un órgano o cómo cicatriza una úlcera. La constancia es fundamental. Sé concreto y separa tus problemas : busca a cada problema una solución, no juntes todo en una “coctelera emocional” sin opción a actuar. Relájate, medita, haz boxeo … Encuentra tu forma de “bajar revoluciones”. Cultiva el humor . Vive conscientemente a tiempo presente, que es donde sí puedes intervenir. El pasado pasó y el futuro aún no está aquí. Si las emociones te sobrepasan, consulta a un psicoterapeut a.
Cómo Escoger el Mejor Centro Médico
Artículo especializado

Cómo Escoger el Mejor Centro Médico

Vamos a ser prácticos en nuestra exposición. Ante una patología que pueda requerir varias visitas médicas de control y la realización de pruebas diagnósticas frecuentes lo deseable es que te controles en un centro médico cercano a tu domicilio. Es un privilegio que puedas realizarte las pruebas diagnósticas en el mismo centro médico donde te visitará posteriormente el especialista pues podrá acceder a las pruebas en la siguiente visita sin arriesgarse a que no las haya recibido a tiempo. Sin embargo, ello no es posible en todas las localidades, y es entonces cuando tenemos que plantearnos elegir un centro médico que cumpla la mayoría de nuestras expectativas . Equipo sanitario y técnico Que cuente con un equipo sanitario y técnico excelente en todos los aspectos que podamos necesitar es uno de los principales motivos para la elección del centro médico. ¿Qué podemos exigir como usuarios? Podríamos renunciar a muchas de las cualidades que mencionaremos a continuación, pero no a la dotación técnica y profesional del centro sanitario que debe pasar por diferentes aprobaciones. Un hospital privado es mucho más que una habitación propia, luminosa, amplia y con buenas vistas y un menú a la carta (ambas situaciones exquisitas, por supuesto). Cuando debemos ingresar en un hospital por un problema de salud nos reconfortará saber que estamos en un centro médico con tecnología puntera (en el propio centro). Ello nos evitará desplazamientos en ambulancia para realizarnos pruebas en otros centros concertados) y un equipo médico especializado en nuestra patología y actualizado. Por supuesto, el resto de equipo sanitario: enfermería, auxiliares de clínica, celadores, técnicos, etc. debe mantener el mismo nivel de calidad, por así decirlo. Queremos recibir el mejor de los cuidados desde el punto de vista médico y humano . Queremos poner nuestro problema médico en manos de un equipo multidisciplinar que estudie nuestro caso y lo valore desde los diferentes enfoques terapéuticos ofreciéndonos el tratamiento personalizado más indicado.  Enfatizando la relevancia del tratamiento valoraremos que la clínica disponga de muchas especialidades médicas, quirófanos, uci y equipos de radiodiagnóstico de alta tecnología: gammacámaras, TAC, resonancia magnética, mamógrafo, ecografía… Qué más valoramos Desde el recepcionista o la administrativa a nuestra llegada al centro, ya que el trato sea impecable. En ese momento de tensión ante una visita médica anhelamos, como usuarios, recibir una atención exquisita (nos cuesta tolerar una falta de empatía, simpatía y cordialidad en ese momento). En la sala de espera necesitaremos confort con sofás cómodos, buena temperatura ambiental, poco ruido y un ambiente tranquilo. Por supuesto, esperamos que la espera no sea excesiva (aquí añadiremos que tampoco nos gusta que al programar la visita nos indiquen baja disponibilidad de horas). La apariencia externa es la primera impresión que recibimos como pacientes al acceder a un centro médico. No podemos negar que una superficie amplia y luminosa con correctas indicaciones, ascensores, parking en el mismo edificio y, obviamente, una limpieza absoluta ser nuestros principales requisitos para sentirnos confortables. Claro está, también valoraremos que disponga de muchas camas . La privacidad de una habitación individual será valorada y preciada entre los ítems de calidad. Una habitación amplia, luminosa, con vistas, cama para acompañante (normalmente es el sofá reconvertido), taquilla grande y con llave, baño impecable… Agradeceremos una limpieza frecuente y una asistencia relativamente rápida cuando lo solicitemos. Una variedad amplia en el menú sería lo deseable, aunque podemos encontrarnos con restricciones de salud que nos impedirían disfrutarlo. Aunque hemos expuesto todas las cualidades que valoramos como usuarios en un centro hospitalario tengo que confesarte que, en la mayoría de encuestas se da prioridad a la resolución y manejo de la patología médica frente a la propia instalación hospitalaria, si bien es justamente ese ítem el que marca la diferencia más acusada entre la sanidad pública y la privada. Debemos tener siempre presente que nuestros mejores expertos se han formado en nuestras universidades y han hecho la residencia en nuestros hospitales públicos, donde han tenido la oportunidad de formarse en su especialidad. Es cierto que, posteriormente, debemos imponernos una actualización frecuente para estar al día en los avances médicos. Quizás optemos, incluso, por acotar nuestra práctica clínica a una determinada parcela de nuestra especialidad, pero siempre pensando en nuestro paciente como principal beneficiario de nuestro saber. Con esa motivación abrimos la puerta de nuestra consulta cada día.
Consultas online

Telemedicina 24h.
Olvida los riesgos, las esperas y desplazamientos.

Videoconsulta, Chat médico, consultas telefónicas... Tú decides.

Ver consultas online
1

Regístrate ahora y prueba un mes GRATIS de Savia Premium

Acceso ilimitado a nuestros servicios para que pruebes la experiencia Savia al completo.

Registrarte gratis
2

Después sigue con tu cuenta gratis o hazte Premium

Al acabar el mes, puedes disfruta Savia con la cuenta gratis o hacerte Premium por 59€ al año (o 10€ al mes) para tener consultas online inlimitadas.

Comparar todos los planes
Contenidos sobre enfermedades
Somos conscientes de que los conceptos médicos pueden resultar confusos si no te los explican con claridad. Para evitar esto, le hemos pedido a nuestros profesionales que preparen estas fichas en donde podrás acceder a información relevante sobre enfermedades que te ayudará a entender de una manera sencilla por qué se producen y por qué es necesario su tratamiento.
Ver todas las enfemedades
Condiloma o Verrugas Genitales
Enfermedad

Condiloma o Verrugas Genitales

¿Qué es el condiloma o verruga genital? Los condilomas acuminados, verrugas genitales o anogenitales, son pequeñas proliferaciones dérmicas , generalmente benignas, que aparecen en la región genital o genito-anal, causadas por la infección del virus del papiloma humano (VPH). Se consideran una de las infecciones de transmisión sexual (ITS ) más frecuentes y afectan hasta el 1,7% de la población general, y hasta el 25% de los pacientes VIH positivos. La incidencia máxima de los condilomas acuminados se observa entre los 20 y 29 años. Su gravedad va a depender del serotipo de virus que produzca la lesión, ya que algunos de ellos producen condilomas que pueden llegar a degenerar en lesiones cancerígenas. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Tipos de condilomas o verrugas genitales Los tipos de condilomas o verrugas genitales son: Condiloma acuminado : propiamente dicho con forma parecida a una "coliflor". Verrugas papulares : lesiones sobreelevadas más pequeñas (1-4 mm), suaves, generalmente de color de la piel o mucosa. Verrugas queratósicas : (duras, callosas) con una cubierta gruesa que semeja a las verrugas vulgares. Verrugas planas: que pueden ser pápulas sin sobreelevación o mínimamente sobreelevadas (bolitas o granitos) de centro plano. Causas del condiloma o verruga genital La causa es la infección por parte de el virus del papiloma humano (VPH ), en un 90% de los casos debidos a los serotipos 6 y 11, que desarrollan lesiones con menor riesgo de malignización. En otras ocasiones, sobre todo en pacientes inmunodeprimidos , pueden producirse por los serotipos 16, 18, 31, 33 y 35, que sí están asociados con el desarrollo de lesiones cancerosas. La infección se produce por contagio a través de relaciones sexuales , aunque también puede adquirirse por transmisión en el canal del parto de una madre infectada. Síntomas del condiloma o verruga genital Se caracterizan por presentarse como pequeñas pápulas o lesiones que confluyen y crecen formando masas similares a la forma de una coliflor. Aparecen en el pene, sobre todo en el glande y la cara interna de la piel del prepucio. En la mujer aparecen en la vulva, los labios menores y en el introito vaginal. En estos casos es frecuente que también existan lesiones en el cuello uterino. En ambos sexos puede aparecer en la región perianal, junto con lesiones en ano y recto. Habitualmente no producen síntomas, aunque en ocasiones pueden producir molestias o dolor, picor o sangrado. A veces se maceran y producen mal olor. En los pacientes inmunodeprimidos las lesiones suelen ser de mayor extensión, y en las mujeres embarazadas adquieren mucho mayor tamaño. Tratamiento del condiloma o verruga genital Hoy en día existen diferentes opciones de tratamiento sin que haya, hasta el momento, evidencias suficientes que demuestren que alguna de ellas es superior a las demás. En un 20-30% de los casos, en los 3-6 primeros meses, se produce una curación espontánea, por lo que en ocasiones la actitud de observación sin tratamiento es una opción elegida por los médicos según las características del paciente. Tratamientos con fármacos tópicos: Tratamiento local con ciclos de crema con Podofilotoxina al 0,5% aplicada por el propio paciente. Aplicación de Sinecatequinas en pomada al 10% a nivel local, evitando las mucosas. La crioterapia con nitrógeno líquido, que destruye las lesiones mediante una quemadura controlada por el médico. Aplicación por parte del médico en la consulta de pomadas con ácidos Tricloroacético o Bicloroacético al 80-90%. Aplicación en casos seleccionados de interferón intralesional , que actúa como antivirico, antiproliferativo e inmunomodulador. Tratamiento quirúrgico : se utiliza sobre todo en pacientes con gran número de lesiones y/o un área extensa afecta, o en el caso de verrugas intrauretrales, mediante exéresis (extirpación de la lesión) con bisturí, bisturí eléctrico, o láser de dióxido de carbono. Menos los tratamiento quirúrgicos, en las demás terapias pueden surgir recurrencias de la enfermedad. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Pruebas complementarias del condiloma o verruga genital Habitualmente la exploración física y el interrogatorio clínico son suficientes para determinar el diagnóstico de las lesiones. Se realiza una exploración física extensa mediante un examen vaginal con espéculo (una especie de pico de pato que ayuda a la apertura de la vagina para poder inspeccionar con una lámpara), colposcopia, anoscopia y proctoscopia (exploraciones en las que se utiliza una pequeña cámara con luz para visualizar el cuello uterino, el ano y el recto). Solo en casos de duda diagnóstica se realizará una biopsia (extracción de una pequeña parte de lesión), para el análisis en el laboratorio de anatomía patológica. Cuando se diagnostican este tipo de lesiones en el paciente, es recomendable que su pareja se someta a una exploración física para descartar la posible presencia de lesiones. Además, es aconsejable que tanto al paciente como a su pareja, se les realice un estudio serológico para descartar otras enfermedades de transmisión sexual (analítica de sangre con determinación de sífilis, VIH, y virus de la hepatitis B y C). Factores desencadenantes del condiloma o verruga genital El factor desencadenante de la posible aparición de las lesiones condilomatosas es adquirir la infección por el virus del papiloma humano. Factores de riesgo del condiloma o verruga genital Número elevado de parejas sexuales. Inicio temprano de las relaciones sexuales. No usar preservativo. Contactos sexuales con varones no circuncidados. Coexistencia de otras enfermedades de transmisión sexual. Consumo de tabaco. Bajo nivel educativo. Inmunodepresión. Complicaciones del condiloma o verruga genital Maceración y sobreinfección de las lesiones por bacterias. Sangrado y supuración. Recurrencia tras tratamiento. La mayor complicación es el desarrollo a partir de un condiloma, de una malignización de la lesión que dé lugar a la aparición de un tumor en el cuello uterino, ano y, en menor medida, vagina, vulva y pene. Prevención del condiloma o verruga genital La vacunación con vacunas que contienen los genotipos del virus del papiloma 6 y 11 son, por el momento, el método más eficaz para la prevención primaria de los condilomas acuminados, obteniéndose la máxima efectividad si se administran antes de la primera relación sexual. Usar preservativo en todas las relaciones sexuales. Realización de cesárea a las madres embarazadas que presenten condilomas. Especialidades a las que pertenece el condiloma o verruga genital Esta patología puede ser tratada por el especialista en dermatología, muchas veces con participación del médico especialista en ginecología y el médico de familia. Preguntas frecuentes: ¿Qué es un condiloma perianal? Un condiloma perianal es la aparición de una lesión dérmica sobreelevada con forma de coliflor producida por el virus del papiloma humano en las proximidades del ano . ¿Qué es el condiloma acuminado? El condiloma acuminado es una lesión dérmica de coloración rosada o blanco-grisácea, que puede ser plana o pediculada, con proyecciones ramificadas y morfología similar a una coliflor. ¿Cómo se transmite un condiloma? La vía de transmisión es a través de las relaciones sexuales y por contagio materno-fetal. ¿Qué es el molusco contagioso? El molusco contagioso es una afectación dermatológica benigna y autolimitada que se produce por la infección de un virus poxvirus ( Molluscipox virus ), que origina la aparición de pequeñas lesiones sobreelevadas (pápulas) con el centro deprimido (umbilicadas). ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta.
Gangrena de Fournier
Enfermedad

Gangrena de Fournier

¿Qué es la gangrena de Fournier? La gangrena de Fournier es una fascitis necrotizante que afecta habitualmente a la zona genital externa y perianal , con eventual extensión al abdomen, los miembros inferiores y en ocasiones el tórax, con alta letalidad, de origen polimicrobiano, que debe tratarse de manera agresiva en las primeras horas tras el diagnóstico. Es más frecuente en hombres, aunque se ha detectado incremento en el sexo femenino, y ocurre con mayor frecuencia en edad avanzada a partir de los 50 años. Es una enfermedad rara, poco común y grave , que si no se trata a tiempo y rápidamente puede ocasionar la muerte en la persona que la padece. Tipos de gangrenas Los tipos de gangrena son: Gangrena seca : se caracteriza por la piel seca arrugada, de un color que va de marrón a púrpura azulado o negro. Puede avanzar lentamente y resulta indolora para el paciente. Por lo general su aparición está directamente relacionada con las enfermedades de los vasos sanguíneos arteriales, como arteriosclerosis o diabetes. Gangrena húmeda : se le conoce por el aspecto mojado. Su principal origen es la infección bacteriana de una herida (quemadura, úlceras, una picadura, por ejemplo). Existe la aparición de ampollas e hinchazón de la zona debido a la liberación de las toxinas invasoras. Esto conlleva a un riesgo de obstrucción sanguínea y al empeoramiento de la infección, ya que el cuerpo lucha contra ella pero, al no existir flujo sanguíneo, los glóbulos blancos no pueden llegar a la zona afectada. Puede extenderse mucho más rápido  que la gangrena seca y llevar a complicaciones más peligrosas para la vida del paciente como shock séptico, si no se trata inmediatamente. Gangrena gaseosa : afecta los tejidos musculares profundos, suele ser de origen insidioso, ya que se observa una piel sana en un principio, pero cuando la afección  avanza, la piel puede observarse pálida y llegando a coger un color gris rojizo. Puede diferenciarse de otras porque al palpar es posible que se note la presencia de aire (crepitantes). Su causa más común es la infección bacteriana, más frecuentemente por Clostridium , bacterias que se encuentran en las esporas del suelo. Sus toxinas liberan gas, oprimiendo la circulación sanguínea y llegando la muerte del tejido. Gangrena interna : se denomina así por afectar a uno o más órganos, como los intestinos, la vesícula biliar o el apéndice. Este tipo de gangrena se produce cuando se bloquea el flujo sanguíneo a un órgano interno. Este se ve comprometido por la aparición de una masa, una hernia. Debe ser tratada inmediatamente por su gravedad, y puede manifestarse con dolor y fiebre. Si no se trata puede ser mortal. Gangrena de Fournier : es originada en los órganos genitales y aparece con las infecciones del tracto urinario o de la zona genital, causando dolor, sensibilidad, enrojecimiento e hinchazón. Gangrena sinérgica de Meleney : es un tipo de gangrena poco frecuente, suele aparecer tras una intervención quirúrgica, es causada por una infección y se manifiesta una o tres semanas después de la cirugía. Son lesiones cutáneas muy dolorosas. Causas de la gangrena de Fournier Las causas de la gangrena de Fournier se pueden describir en tres grupos, que son: tracto genitourinario, región anorectal y piel genital. Las principales causas suelen ser las infecciosas y las relacionadas con la instrumentación quirúrgica, los abscesos y la perforación (traumática o espontánea). La gangrena de Fournier es una fascitis necrotizante cuya historia natural comienza siempre con una rotura de la piel por: diabetes mellitus, alcoholismo crónico, procesos infecciosos, neoplasias malignas, trasplantes de órganos, infección por VIH, traumatismos, incisiones quirúrgicas, laceraciones, quemaduras, mordeduras o inyecciones que producen una descompensación de los mecanismos de defensa cutánea y crean una puerta de entrada a microorganismos. La gangrena de Fournier suele deberse a una infección mixta causada por bacterias aeróbicas y anaeróbicas que están en la zona del periné, la uretra y el área del ano. Dichas bacterias aprovechan alguna pequeña herida en la zona y avanzan rápidamente, teniendo un alto poder de destrucción. Síntomas de la gangrena de Fournier Los síntomas de la gangrena de Fournier más habituales son los de una celulitis (infección de la piel y los tejidos profundos), acompañados de fiebre, dolor local, genital o perianal, eritema , edema, tumefacción de la zon afectada, rubor, inflamación, aumento de tamaño del área escroto-pene, inflamación del periné, y compromiso del estado general. Tratamiento de la gangrena de Fournier El tratamiento de la gangrena de Fournier debe iniciarse con el abordaje del compromiso sistémico, manejo hidroelectrolítico, estabilización hemodinámica y la administración de antibióticos de amplio espectro, dando cubrimiento amplio a gérmenes aeróbicos y anaeróbicos. En el menor tiempo posible hay que continuar con el abordaje quirúrgico de las áreas necróticas, que consiste en el desbridamiento radical y amplio de la piel y el tejido celular subcutáneo comprometidos, en zonas sospechosas y áreas donde el tejido se pueda separar fácilmente de la fascia, hasta encontrar tejido sano. Se realizan lavados quirúrgicos y desbridamientos necesarios para obtener un adecuado tejido de granulación, y se inicia la reconstrucción con injertos y colgajos según la extensión. El oxígeno hiperbárico es una alternativa valiosa, principalmente en infecciones por Clostridium , aumentando la supervivencia en un 95%. Hay que asegurar un manejo integral que incluya el soporte nutricional, debido a que en estos pacientes se aumentan los requerimientos metabólicos debido al estrés y a la pérdida de proteína por la gran cantidad de zonas expuestas. Pruebas complementarias del diagnóstico de la gangrena de Fournier Las pruebas complementarias para el diagnóstico de la gangrena de Fournier, se basan principalmente en la clínica, mediante una historia completa y adecuada que incluya los antecedentes y sintomatología presentes. Es necesario valorar mediante análisis de sangre el hemograma, pruebas de función renal, pruebas de coagulación, realizar hemocultivos y cultivo de secreciones del área necrótica, en el manejo inicial de la enfermedad. Posteriormente, se requieren estudios de electrolitos , de proteínas séricas, albúmina, de glicemia y las correspondientes a las enfermedades de base. La radiografía simple de abdomen permite evidenciar la presencia de gas en la pared abdominal. Con la ecografía se delimita el compromiso de los tejidos blandos y los genitales con incremento en el grosor de la pared escrotal. La tomografía axial computarizada y la resonancia magnética nuclear, son útiles cuando se sospecha compromiso de los tejidos profundos o en el espacio retroperitoneal. Factores desencadenantes de la gangrena de Fournier Los factores desencadenantes de la gangrena de Fournier son: Enfermedad perirrectal o urogenital que no ha sido tratada correctamente. Un absceso perianal. Coexistencia de enfermedades como la diabetes que complican el cuadro infeccioso. Tratamientos iniciales inadecuados o insuficientes. Proliferación rápida de las bacterias que causan la infección. Factores de riesgo de la gangrena de Fournier Los factores de riesgo de la gangrena de Fournier son: la diabetes mellitus, el alcoholismo crónico, edad avanzada, sexo más común en hombre , terapia con corticoides, traumatismos, insuficiencia renal o hepática, quimioterapias, radioterapias, desnutrición severa, drogadicción, y la actividad sexual sin proteccion, procesos infecciosos, neoplasias , malignas, infección VIH, abscesos y heridas. Complicaciones de la gangrena de Fournier Las complicaciones de la gangrena de Fournier son: Compromiso rectal o del colon. Extravasación urinaria. Estrechez uretral. Edema o compromiso escrito peneano. Perforación del esfínter anal. Transposición penoescrotal, poe ascenso testicular. Compromiso hemodinámico. Sepsis. Muerte. Prevención de la gangrena de Fournier Para evitar la gangrena de Fournier es importante: Mantener una buena higiene. Prevenir las infecciones: lavar todas las heridas abiertas con un jabón suave y agua y tratar de mantenerlas limpias y secas hasta que se curen. Si ocurre cualquier herida o quemadura, debe ser tratada inmediatamente para prevenir la infección. Esto es especialmente importante en ancianos y personas con diabetes, vasculitis o un sistema inmune debilitado. Dieta saludable y equilibrada. Evitar la obesidad. No fumar. Tener cuidado con las temperaturas bajas. La congelación de la piel reduce la circulación sanguínea en la zona afectada y puede conducir a gangrena. Cuidado especial en las personas con diabetes mellitus , se deben examinar las manos y los pies a diario para ver si hay cortes, úlceras y signos de infección, tales como enrojecimiento y supuración. Controlar los niveles de azúcar en sangre. Especialidades a las que pertenece Las especialidades a la que pertenece la gangrena de Fournier son la urología, cirugía general y especialistas en enfermedades infecciosas. Preguntas frecuentes: ¿Qué causa la gangrena? La gangrena es la muerte de tejido corporal como consecuencia de la falta de irrigación sanguínea o de una infección bacteriana grave. ¿Cuáles son los síntomas de la gangrena gaseosa? Los síntomas de la gangrena gaseosa son hinchazón muy dolorosa , aire bajo la piel que se puede sentir como una sensación crepitante, ampollas llenas de líquido rojo pardo, aumento de la frecuencia cardíaca (taquicardia), dolor moderado o intenso alrededor de la lesión, fiebre, piel de color pálido que luego se vuelve negruzca y cambia de color rojo oscuro o púrpura. Secesión de los tejidos, líquidos sanguinolentos y de olor fétido, edema, sudoración y formación de ampollas. ¿Qué es la gangrena en el pie? La gangrena en los pies se produce por la muerte de tejido en el pie como consecuencia de la falta de irrigación sanguínea o de una infección grave. Se produce más comúnmente en las personas que tienen diabetes mellitus, si los pies tienen alguna herida, llagas o úlceras, signos de infección como enrojecimiento, hinchazón o supuración. ¿Qué partes del cuerpo son más propensas a la gangrena? Las partes del cuerpo que son más propensas a la gangrena son l as extremidades, los dedos de las manos y de los pies en la superficie del cuerpo, pero también puede ocurrir en los músculos y órganos internos.  
Uretritis
Enfermedad

Uretritis

¿Qué es uretritis? La uretritis es una infl amación de la uretra, por lo general, secundaria a una infección de origen sexual. Las uretritis pueden deberse a la infección por virus o bacterias, y también se pueden producir por lesiones traumáticas o por sustancias químicas como pueden ser los espermicidas. Las uretritis son las enfermedades de transmisión sexual más frecuentes, y pueden producir infecciones urinarias diseminadas. Es una enfermedad de tipo leve. Tipos de uretritis Las uretritis se pueden clasificar función de los gérmenes que las producen en: Uretritis gonocócicas : son las producidas por el Gonococo Uretritis no gonocócicas : son las producidas por clamidias, herpes simples y citomegalovirus. También se pueden clasificar en tiempo de duración en: Uretritis agudas : de menos de seis meses Uretritis crónicas : de más de seis meses. Causas de uretritis Las causas es la infección por diversos gérmenes , los más comunes, Gonococos , Clamidias , herpes simples y Citomegalovirus . Síntomas de uretritis Los síntomas en los hombres son disuria (dificultad para orinar y dolor), presencia de sangre en la orina, fiebre, secreción purulenta a través del pene, urgencia de orinar, sensación de dolor e inflamación del pene , y dolor durante las relaciones sexuales. Los síntomas en las mujeres son dolor pélvico y abdominal , fiebre, escalofríos, dolor al orinar, presencia de flujo vaginal y dolor con las relaciones sexuales. Tratamiento para la uretritis El tratamiento de la infección será necesario para mejorar la uretritis, en algunos casos de sospecha de un germen, como es el caso de la Gonococia, se pondrá tratamiento antibiótico , si es posible, previamente se recogerá un exudado para comprobar el germen específico. Se deberá tratar también a las parejas sexuales y abstenerse de relaciones o usar preservativo durante el tiempo que se trate la infección. Pruebas complementarias del tratamiento de uretritis Las pruebas complementarias serán analítica de sangre con contaje celular y estudio de otras enfermedades de transmisión sexual, tasación de proteína C reactiva, y analítica de orina con cultivo y exudado uretral con antibiograma. En las mujeres puede ser necesario realizar un exudado de cuello uterino y una ecografía. Factores desencadenantes de uretritis El factor desencadenante de la uretritis es mantener relaciones sexuales con personas afectadas por infecciones sexuales, también, en los casos de uso de espermicidas que puedan producir irritación a los usuarios. Factores de riesgo de uretritis La edad : los hombres entre 25 y 30 años, tienen uretritis con más frecuencia las mujeres. El tener parejas sexuales múltiples lo hace más probable, y los antecedentes de otras enfermedades de transmisión sexual. Complicaciones de la uretritis En los hombres: Epididimitis: inflamación del epidídimo. Orquitis: infección en el pulmón. Prostatitis: infección en la próstata. Cistitis. En las mujeres: Cistitis. Cervicitis: inflamación del cuello del útero. Enfermedad inflamatoria pélvica. Prevención de la uretritis Mantener relaciones sexuales con preservativo. Controlar el número de parejas sexuales. Abstenerse de mantener relaciones sexuales con personas que presenten sintomatología. Especialidades a las que pertenece la uretritis Las uretritis serán tratadas por médicos de familia, urólogos, ginecólogos y especialistas en enfermedades de transmisión sexual de los servicios de enfermedades infecciosas. Preguntas frecuentes: ¿Qué bacteria produce la uretritis? Las bacterias que producen la uretritis son diversas pero dos son las más frecuentes, el Gonococo , que se trata de un diplococo gram negativo, su infección se conoce también como blenorragia, produce una secreción matutina a través del pene de aspecto verdoso. En la mujer queda en el cuello del útero y puede dar poca sintomatología, lo que puede hacer que las mujeres desconozcan estar infectadas. La otra bacteria que suele producir la uretritis es la clamidia , que produce la llamada uretritis no gonocócica. Será necesario realizar el tratamiento adecuado. En un número importante de casos ambos gérmenes se dan al mismo tiempo en una uretritis. También se produce con menor frecuencia por Tricomonas y por Escherichia coli. ¿Cómo se contagia la uretritis? La uretritis es una enfermedad de transmisión sexual, esto quiere decir que para contagiarse se deben tener relaciones sexuales con una persona contagiada, por tanto, la forma de evitar el contagio es el uso de preservativo. ¿Qué es la uretritis inespecífica? La uretritis inespecífica es la que se produce por un germen distinto al Gonococo , como pueden ser las Tricomonas , la Clamidia o bien por procesos irritativos como pueden ser el uso de fármacos espermicidas o de traumas como el sondaje. ¿Qué es la uretritis no gonocócica? La uretritis no gonocócica es la uretritis que se produce por bacterias diferentes al Gonococo , en general serán Clamidia, Tricomonas o Escherichia coli los gérmenes más frecuentes en su producción. Este tipo de uretritis pueden, en algunas ocasiones, no ser infecciosas. Este es el caso de pacientes que presentan molestias tras haber estado sondados, o bien personas que han tenido contacto con sustancias químicas como pueden ser los espermicidas. ¿Qué es la uretritis crónica? La uretritis crónica es la uretritis que permanece durante al menos seis meses , por inflamación de la uretra. Puede ser causada por un estrechamiento de la uretra, que impide la correcta evacuación de la vejiga o bien por infecciones cuyo tratamiento no se ha hecho de modo correcto. Es frecuente por Scherichia coli, y también por la exposición a productos químicos como pueden ser productos de higiene femenina o uso de espermicidas.
Prostatitis
Enfermedad

Prostatitis

¿Qué es la prostatitis? La prostatitis es la inflamación de la próstata del varón que puede ser producida por una infección, pero lo más común es que aparezca sin un agente patógeno que lo provoque. Es una enfermedad frecuente, ya que al menos un 50% de los varones pueden presentar síntomas de prostatitis una vez en su vida, apareciendo más en adultos jóvenes, y siendo más habituales son las no bacterianas. En el caso de los varones con VIH (virus de la inmunodeficiencia humana), la prostatitis suele aparecer con más frecuencia. La prostatitis es una patología de gravedad moderada-grave por las molestias que produce al paciente y sobre todo por las potenciales complicaciones en las que puede derivar. Tipos de prostatitis La prostatitis pueden ser de varios tipos dependiendo de los síntomas: Agudas : con unos síntomas muy claros de infección y dolor. Crónicas: (persistentes o recidivantes), con una duración mayor a tres meses,  las molestias son más moderadas, pero la infección puede volver con más frecuencia. También pueden variar según la infección que la produce: Infección bacteriana: producida por un agente infeccioso. No bacteriana: que no las ha producido ningún agente infeccioso. En este sentido se describe el síndrome de dolor pelviano crónico inflamatorio o no inflamatorio y la prostatitis inflamatoria asintomática. Causas de la prostatitis Las prostatitis agudas bacterianas se producen por: La infección de bacterias habituales en el tracto urinario ( E. Coli, Proteus spp). Aunque es menos frecuente, por otras bacterias que producen enfermedades de transmisión sexual . Se originan por el ascenso de las bacterias desde la uretra infectada, o por el reflujo (ascenso) de orina infectada desde la vejiga hasta los conductos prostáticos. Diseminación de las bacterias desde la sangre. Un 10% las prostatitis crónicas son producidas por una infección bacteriana derivada de forma habitual, es decir, de la progresión de una prostatitis aguda bacteriana. Las prostatitis no bacterianas pueden producirse: Como un proceso inflamatorio posterior a una prostatitis bacteriana. Por presencia de alteraciones neuromusculares. Por irritación química debida a la presencia de reflujo de orina (ascenso de orina hacia los conductos prostáticos. Por infecciones producidas por otros agentes como virus o parásitos. El síndrome del dolor pelviano crónico también se ha relacionado con la ansiedad, el estrés y la tensión emocional, aunque, como en el caso de prostatitis crónica no bacteriana, todavía no se conoce de forma clara la causa de su aparición. Síntomas de prostatitis En la prostatitis agudas aparece fiebre con tiritona, dolor lumbar y/o en la zona perineal (región inferior del tronco) que puede ser muy intenso, dolor o escozor al orinar (disuria), urgencia para ir a orinar, ir muchas veces y hacer poquita cantidad (polaquiuria), o tener la sensación contínua de querer orinar (tenesmo vesical). Además, puede haber una incapacidad para evacuar de forma completa la vejiga con una disminución de la potencia del chorro. La orina puede tener un olor desagradable y es posible la aparición de sangre en ella o en el semen . En la prostatitis crónica los síntomas son más insidiosos, apareciendo infecciones del tracto urinario de forma recurrente, con escozor y dolor al orinar, molestias en los testículos o el periné, dolor con la defecación o la eyaculación, o dificultad para iniciar la micción. Tratamiento para la prostatitis En las prostatitis bacterianas se pauta un tratamiento antibiótico lo más precozmente posible para evitar complicaciones, con una duración que puede variar de 10 -14 días hasta las 4 -6 semanas según las características de la infección. Si el proceso es grave se llega a ingresar al paciente para administrar el antibiótico inicialmente por vía intravenosa, a veces combinando varios antibióticos, y después, terminar el tratamiento al alta en el domicilio tomándolo por vía oral. Además se pautan fármacos para el dolor como antiinflamatorios no esteroideos. En los casos de prostatitis bacterianas crónicas, a parte del tratamiento antibiótico en los momentos puntuales de reaparición de la infección, en ocasiones se realizan tratamientos supresores de mayor duración con antibiótico (durante 3 meses). Las prostatitis inflamatorias no bacterianas en las que no se encuentran microorganismos en los estudios que se realizan al paciente, se recomienda tratarlas como a las prostatitis bacterianas debido a la incertidumbre que todavía se tiene sobre su origen. En los casos seleccionados que no respondan a tratamiento, se consideraría la cirugía radical con extracción de la próstata. En todos los tipos de prostatitis se pueden indicar fármacos analgésicos para control del dolor. Pruebas complementarias del tratamiento diagnóstico de la prostatitis El diagnóstico de la prostatitis se realiza a través de la evaluación de los síntomas que presenta el paciente, se solicita una analítica de sangre con determinación de factores de la inflamación como proteína c reactiva (PCR) o velocidad de sedimentación glomerular (VSG), y el antígeno prostático específico (PSA) que pueden estar aumentados. También se realiza un cultivo de orina (para determinar el agente que causa la infección), un estudio citológico (de las células) y un cultivo de la secreción prostática. Si existe una mala evolución del proceso y se sospechan complicaciones, se puede una ecografía prostática para visualizar su tamaño y la presencia de otras posibles alteraciones (abscesos, etc.) Factores desencadenantes de la prostatitis La prostatitis es una infección que afecta al género masculino, y puede ser provocada por varios motivos como: tener otro tipo de infección del tracto urinario, tener relaciones sexuales con personas diferentes, padecer alteraciones en la vejiga, etc. A continuación están los factores de riesgo que pueden desencadenar la prostatitis. Factores de riesgo de la prostatitis Varones jóvenes con múltiples parejas sexuales. Varones mayores con agrandamiento de la próstata. Padecer otras alteraciones en la vejiga o en la uretra. Padecer otro tipo de infección del tracto urinario. Tener un traumatismo local, por ejemplo en la práctica de ciclismo. Haber sido sometido a una biopsia prostática. Haber tenido un sondaje urinario (introducción de un tubito flexible de pequeño calibre por la uretra hasta la vejiga para evacuar la orina). Practicar sexo por vía anal. Complicaciones de la prostatitis Sepsis (diseminación de la infección a las sangre con respuesta inflamatoria exagerada del organismo y afectación de otros órganos). Metástasis sépticas (migración de las bacterias hacia otros tejidos del organismo produciendo infección en los mismos). Abscesos prostáticos (acúmulo infeccioso encapsulado con material líquido purulento). Evolución de una prostatitis aguda a una crónica. Alteración de la fertilidad masculina. Prevención de la prostatitis No todos los tipos de prostatitis se pueden prevenir. Para evitar las enfermedades de transmisión sexual que puedan derivar en procesos de prostatitis se deben obtener medidas como el uso de preservativo para disminuir el riesgo de contagio. Adecuada higiene genital. Evitar o reducir la ingesta de sustancias irritantes para la vejiga: alcohol, las bebidas que contienen cafeína y los alimentos ácidos o picantes. Aumentar la ingesta de líquidos (2-3.5 litros por día) para orinar con frecuencia y así ayudar a eliminar bacterias de la vejiga. Especialidades a las que pertenece la prostatitis En la prostatitis aguda es frecuente que sea diagnosticada por el médico de atención primaria, en un servicio de urgencias hospitalarias o en la consulta de urología. Cuando existen complicaciones, mala evolución o gran afectación del paciente puede ser preciso el ingreso hospitalario del paciente para realizar el tratamiento en el servicio de urología. En el caso de prostatitis crónica el manejo y diagnóstico se realiza por el urólogo. Preguntas frecuentes: ¿Cuánto dura una prostatitis? La prostatitis aguda puede durar con tratamiento y buena evolución hasta un mes y medio o dos. En caso de las prostatitis crónica la duración siempre es mayor a 3 meses y a veces puede continuar durante años. Depende de la causa y las características individuales de cada paciente. ¿Se puede curar la prostatitis crónica? Sí, aunque es difícil y depende de la causa que lo origine, a veces a largo plazo se   consigue la desaparición de los síntomas, pero es un proceso costoso de conseguir. ¿Cuáles son las secuelas de una prostatitis? Las secuelas de una prostatitis aguda pueden ser que se convierta en crónica con aparición de dolor constante . También abscesos, quistes o fibrosis (alteración de la estructura por tejido de cicatrización) de la próstata, etc. ¿Se puede transmitir la prostatitis a la mujer? En caso de producirse la prostatitis por  una enfermedad de transmisión sexual , sí puede contagiar la infección el varón a la mujer durante las relaciones sexuales. Una mujer no va a poder nunca tener prostatitis, ya que la próstata es un órgano del aparato reproductor masculino y los síntomas que pueden aparecer en la mujer serán derivados de la afectación de sus  genitales y órganos reproductivos. ¿Se puede mantener relaciones sexuales con prostatitis? En los casos de prostatitis bacterianas agudas o crónicas no es aconsejable mantener relaciones sexuales cuando el paciente presenta la sintomatología y está tomando el tratamiento, sobre todo si la infección es una enfermedad de transmisión sexual. En el caso de las prostatitis no bacterianas el paciente puede mantener relaciones sexuales, pero puede presentar dolor al eyacular o dolor pélvico.