Atención médica sin papeleos ni letra pequeña
  1. Home
  2. Contenidos de salud
  3. Urología
  4. Artículos especializados
Artículos especializados
Enfermedades
Síntomas
Otros contenidos
Ejercicios para Combatir la Incontinencia Urinaria
Artículo especializado

Ejercicios para Combatir la Incontinencia Urinaria

La incontinencia urinaria es la salida involuntaria de la orina , sin que se puedan controlar los deseos de orinar. En España hay aproximadamente unos 150.000 hombres que la padecen por diferentes motivos. Esta incontinencia la presentan una quinta parte de las personas mayores de 65 años. La incontinencia urinaria puede ser de diferentes tipos: Incontinencia de esfuerzo : por un menor tono muscular del cuello de la vejiga. Incontinencia de urgencia: el músculo encargado de contraerse para vaciar la vejiga lo hace de manera súbita, incluso con pequeñas cantidades de orina en la vejiga. Incontinencia mixta: con alteraciones de los dos tipos anteriores Incontinencia por rebosamiento : por una obstrucción de la salida de la orina en la que esta acaba saliendo por rebosamiento. Incontinencia funcional : por demencia o alteraciones neurológicas o psiquiátricas. Algunos de estos tipos de incontinencia tienen difícil solución, pero son varias las cosas que podemos hacer (más allá de los posibles tratamientos farmacológicos) para poder sobrellevarla mejor e intentar paliarla: Perder peso si es preciso. Mantener una ingesta hídrica correcta sin que sea excesiva. Evitar la cafeína y las bebidas gaseosas. Ir con frecuencia al baño (cada hora) para vaciar la vejiga y prevenir las pérdidas. Reforzar el suelo pélvico mediante ejercicios físicos. Ejercicios de Kegel Los ejercicios más habituales para reforzar el suelo pélvico son los ejercicios de Kegel Con estos ejercicios se pretende fortalecer la musculatura del suelo pélvico, es decir, el conjunto de músculos que sustentan la vejiga, la próstata y la uretra, para así tener un mejor control de la vejiga y del flujo de la orina. El primer paso para fortalecer estos músculos es localizarlos. Para eso se puede intentar detener el flujo de la orina cuando se está orinando. Los músculos que se contraen son los del suelo pélvico. Pruebe a hacerlo un par de veces cada vez que vaya a orinar para ir localizándolos y poder realizar los ejercicios independientemente de la micción. Una vez localizados se debe intentar contraer estos músculos de la siguiente manera (lo mejor es hacer estos ejercicios estirados bocarriba, por lo menos inicialmente): Contraerlos durante cinco segundos y luego relajar los músculos. Realice la contracción muscular hacia adentro y hacia arriba. Repetir esta contracción 10-20 veces a intervalos de 10 segundos. Realizar esta actividad unas tres veces al día. Realizar el ejercicio en espiración , es decir, expulsando el aire de los pulmones; no contenga la respiración al hacerlo. A tener en cuenta… Al principio es probable que al intentarlo se contraiga también la pared abdominal, los glúteos y los muslos. Es normal. A medida que se van realizando los ejercicios se va logrando contraer solamente los músculos del suelo pélvico. Asimismo, son unos ejercicios que cansan, sobre todo porque es una musculatura que no ejercitamos voluntariamente en nuestro día a día. Lo mejor es comenzar con un objetivo de 10 contracciones en cada tanda de ejercicios, hacerlas tres veces al día y cada semana ir aumentando dos repeticiones más hasta llegar a un objetivo de 20 repeticiones en cada tanda de ejercicios. De esta manera progresiva es probable que se vean resultados al cabo de 6 semanas de comenzar los entrenamientos. Una vez se domina un poco la contracción de la musculatura del suelo pélvico estando tumbado se puede comenzar a practicarlos estando sentado. Esto permitirá que se puedan realizar estos ejercicios en cualquier sitio: en el trabajo, en el transporte público, en el coche… Puede costar un poco más al principio dado que se debe actuar contra la gravedad, pero si se realizan las secuencias adecuadas se fortalecerá el suelo pélvico adecuadamente. Resultados Gracias a los ejercicios Kegel muchos hombres con incontinencia urinaria secundaria a una extirpación de la próstata por un cáncer prostático ven cómo mejora su calidad de vida. La mayoría de los hombres logran controlar el goteo de la orina de nueve a doce meses tras la intervención quirúrgica, aunque el tiempo de recuperación de cada paciente es diferente. No te desanimes si tienes goteo de orina. Si realizas los ejercicios Kegel todos los días y persevera, verás resultados en unas semanas. Pese a que la clínica mejora sería conveniente seguir realizando los ejercicios Kegel una vez se haya instaurado la rutina de llevarlos a cabo para que así los músculos del suelo pélvico se mantengan fuertes. Son músculos como los de los brazos y las piernas, que conviene ejercitarlos para mantenerlos en forma. Otras actividades físicas Además de estos ejercicios específicos para fortalecer el suelo pélvico, existen una serie de actividades físicas que no perjudican ni sobrecargan el suelo pélvico y que, por lo tanto, se pueden realizar en caso de sospecha de incontinencia urinaria: Andar a paso moderado Marcha nórdica Senderismo Natación Cinta elíptica Cinta de andar (no correr) Otras medidas Además de estos ejercicios, existen otras medidas para fortalecer el suelo pélvico, como son la electroestimulación o el biofeedback . En otros casos de incontinencia urinaria también se pueden utilizar ciertos fármacos o incluso tratamientos quirúrgicos más o menos invasivos. Ante una incontinencia urinaria es preciso que se ponga en manos de un urólogo para llegar a un diagnóstico y comenzar cuanto antes tratar el problema. Independientemente de que exista o no incontinencia urinaria, es una buena idea que todos ejercitemos la musculatura de nuestro suelo pélvico para prevenir las pérdidas de orina.
Criptorquidia: Trastorno Genital en Niños
Artículo especializado

Criptorquidia: Trastorno Genital en Niños

La criptorquidia es la  malformación genital en varones más frecuente. Aparece en una 3-9% de niños nacidos a término y en más del 30% de prematuros. Su tratamiento es fundamental para evitar problemas futuros , de ahí la importancia de un buen diagnóstico. ¿Qué es la criptorquidia? Etimológicamente, criptorquidia significa “testículo oculto” , por lo que saber a qué nos referimos es muy sencillo. Este trastorno se define como la ausencia de uno o ambos testículos del escroto. Cuando falta uno, se denomina criptorquidia unilateral. Representa el 85% de los casos, siendo lo más frecuente la ausencia del derecho. Cuando faltan ambos, se llamará criptorquidia bilateral , y es muy poco frecuente. En la criptorquidia el testículo se encuentra en el abdomen o en la ingle . De hecho, la presencia de los testículos en el escroto es una de las exploraciones que el pediatra realiza siempre en el neonato, en sus primeros días de vida. Cómo se forman los testículos El testículo de desarrolla desde la sexta semana de gestación y, su desarrollo y su migración hacia su posición normal (dentro del escroto) depende de un gen que se localiza en el cromosoma Y. En una primera fase los testículos se localizan en el abdomen del feto y van bajando hacia las ingles en la semana 15 de gestación. A partir de la semana 28 el testículo irá bajando por el canal inguinal hasta llegar al escroto en la semana 35-40. En esta fase los andrógenos (hormonas masculinas) juegan un papel importante. Este proceso nos justifica por qué esta alteración es más frecuente en recién nacidos prematuros. ¿Se pueden identificar algunas causas? Los factores que predisponen a la criptorquidia incluyen : Prematuridad. Antecedentes familiares. Bajo peso al nacer. Embarazos gemelares. Tabaquismo y alcoholismo durante la gestación. Diabetes gestacional. Inseminación artificial. Administración de estrógenos a la madre durante la gestación. Presentación de nalgas. Otras malformaciones asociadas: hipospadias o defectos de la pared abdominal. Parálisis cerebral. Síndrome de Nonan. Síndrome de Prader-Willi. Cómo se diagnostica La forma más habitual de diagnosticar una criptorquidia es la exploración física del pediatra en una visita rutinaria . Se puede no palpar el testículo o bien, si no ha descendido del todo o son retráctiles (se palpan en la ingle, se pueden bajar hasta la bolsa, pero vuelven a su posición original al soltarlos), se palpan en un 80% de los casos. En el 20% de casos en los que el testículo no es palpable suelen estar localizados en el interior del abdomen. Para confirmar el diagnóstico se debe realizar una ecografía o una resonancia magnética , en función del caso. En los casos más complicados se puede recurrir a una cirugía exploratoria para localizar el testículo. La ecografía es una prueba indolora que no necesita ningún tipo de preparación ni sedación y sin efectos secundarios . Puede detectar hasta el 75% de los testículos intraabdominales y el 100% de los que se sitúan en el canal inguinal. Tratamiento de la criptorquidia Durante el primer año de vida, muchos casos de criptorquidia se resuelven sin tratamiento . Es decir, el testículo desciende por sí solo a la bolsa escrotal. Es importante no demorar la resolución de la criptorquidia más allá de los 18 meses, ya que se vería comprometida la fertilidad del varón adulto. El descenso quirúrgico del testículo se llama orquidopexia y se obtienen unos resultados muy satisfactorios. La cirugía entre los seis y los 18 meses ha demostrado que favorece un crecimiento testicular normal, una fertilidad conservada en el adulto y un menor riesgo de cáncer testicular. Riesgos o complicaciones que puede presentar un niño con criptorquidia Problemas de fertilidad o esterilidad : la fertilidad del varón está relacionada con la calidad y cantidad de sus espermatozoides. Para que estos se formen adecuadamente, el testículo ha de estar a una temperatura menor que la temperatura corporal normal (por esto se localizan en una bolsa externa, el escroto). Si el testículo está en el interior de la ingle o el abdomen, la temperatura a la que se encuentra es igual a la del resto del cuerpo y no se pueden formar adecuadamente los espermatozoides. Hernia inguinal : algunos niños con criptorquidia pueden tener también otros problemas en el canal inguinal (ingle), como las hernias. Menor tamaño del testículo : los testículos escondidos pueden presentar problemas de crecimiento y desarrollarse de menor tamaño. Torsión testicular : los niños con criptorquidia tienen mayor riesgo de torsión testicular. El testículo puede girar sobre sí mismo y producir su muerte o necrosis si no se diagnostica con rapidez y se trata quirúrgicamente. Efectos psicológicos : el síndrome del “escroto vacío”, como consecuencia de un no descenso o bien por la ausencia de testículo puede repercutir emocionalmente al adolescente o al adulto. Es por este motivo que, en casos, de agenesia testicular se colocan unas prótesis para que estéticamente no sea visible la ausencia de testículo. Mayor riesgo de cáncer testicular o malignización : la criptorquidia se considera un factor de riesgo hasta a cinco veces más de desarrollo de cáncer testicular que la población normal. Es un cáncer que se suele diagnosticar entre los 20 y 40 años. El riesgo de cáncer disminuye drásticamente si se realiza una intervención temprana, antes de los 18 meses.
Superar la Disfunción Eréctil Sin Pastillas
Artículo especializado

Superar la Disfunción Eréctil Sin Pastillas

El sexo forma parte de nuestras vidas, es una esfera más con su importancia para nuestro bienestar físico y mental, de manera que hemos de hacer todo lo posible para que sea una fuente de placer y no de preocupaciones. Por eso, como la disfunción eréctil es un problema que puede afectarnos a todos en algún momento, si se mantiene durante un tiempo prolongado es importante ponerse en contacto con un profesional de la salud para hacerle frente. ¿Qué puede producirla? La erección, aparentemente algo tan sencillo, es el resultado de una complicada serie de acciones neurológicas, vasculares y psicológicas . Si se produce un fallo en alguno de estos mecanismos la erección se puede ver dificultada. En esto casos no se logra que el pene permanezca erecto con una turgencia apropiada y durante un intervalo de tiempo suficiente como para lograr tener una actividad sexual satisfactoria, es decir, se da la temida disfunción eréctil. Son varias pues las alteraciones que pueden conllevar una disfunción eréctil, igual que son múltiples las causas que pueden provocarla. Las más comunes son: Cáncer de próstata Ciertos medicamentos Diabetes mellitus Enfermedad de Parkinson Enfermedades vasculares Esclerosis múltiple Hipertensión arterial Insuficiencia renal Lesiones medulares Prostatectomía radical Resección rectal Traumatismos Vasculopatías periféricas El componente psicológico pesa La mayoría de las veces la disfunción eréctil suele ser transitoria y por causas psicológicas más que físicas. El estrés, el nerviosismo o la ansiedad para satisfacer a la pareja sexual pueden hacer que la tensión aumente y se produzca una constricción de los vasos, lo cual impide el correcto aflujo de sangre a las venas del cuerpo del pene, que es lo que permite que este gane turgencia y se consiga la erección. Es muy frecuente que la incapacidad para lograr o mantener una erección se presente junto con una disminución del deseo sexual. Cuando en la consulta nos preguntan sobre la disfunción eréctil lo primero que se debe hacer es transmitir un mensaje de calma, dado que en la mayoría de los casos esta situación suele ser transitoria, a menos que haya un daño físico en los nervios o las estructuras del pene, con lo cual el tratamiento puede ser más complejo y no siempre tan eficaz. Todo el mundo puede padecer un episodio aislado de disfunción eréctil, de manera que para poder hablar de tal entidad es preciso que se hayan producido diversos episodios consecutivos separados en el tiempo. Siempre se debe interrogar sobre en qué circunstancias se produce la incapacidad para lograr una erección satisfactoria, es decir, con la turgencia suficiente y durante el tiempo suficiente para lograr satisfacción sexual. Si nos explican que no logran mantener o tener una erección cuando mantienen relaciones sexuales con otras personas, pero sí la logran al masturbarse o explican que tienen erecciones nocturnas o involuntarias , el origen será claramente psicológico, ya que, si hubiese una causa física, no se lograría la erección en ninguna de las anteriores situaciones. Diagnóstico De todos modos, siempre es necesario llevar a cabo una exploración física del pene, los testículos y la próstata. Igualmente se debe interrogar exhaustivamente sobre la toma de fármacos u otras enfermedades que padezca para descartar posibles causas físicas. Es muy frecuente que la causa de la disfunción eréctil sea mixta , es decir, que exista una causa física subyacente y que la preocupación por la falta de una erección adecuada agrave el problema. En general, no se precisan pruebas complementarias para el estudio de la disfunción eréctil. Se puede llevar a cabo una analítica para valorar factores de riesgo vascular (glucosa, colesterol, triglicéridos, hormonas). Si existe la sospecha de una alteración vascular se suele realizar un ecoDoppler (variante de la ecografía tradicional) de los cuerpos cavernosos del pene, la red de venas del cuerpo del pene que permite la erección. ¿Tiene tratamiento? El tratamiento de la disfunción eréctil suele ser multifactorial . A pesar de que la causa pueda ser psicológica, existen fármacos en el mercado que pueden ayudar a lograr la erección, lo cual ya le quita una presión a la persona y permite que pueda trabajar la causa de esa disfunción eréctil. No farmacológico: los sexólogos y psicólogos serán los profesionales adecuados para ayudar a valorar las posibles causas de la disfunción eréctil (ansiedad, estrés, falta de libido, problemas de pareja, problemas de satisfacción sexual) y mediante la terapia trabajar los aspectos que pueden causar el bloqueo psicológico que impida tener una erección y obtener satisfacción en la esfera sexual. Farmacológico: son varios los fármacos que pueden ayudar a paliar este problema mientras se trabaja en la terapia. Los más habituales son: sildenafilo (Viagra ® ), tadalafilo (Cialis ® ) y vardenafilo (Levitra ® ) . Este tipo de fármacos, que siempre debe haber prescrito un médico, se tienen que tomar alrededor de una hora antes de la relación sexual y su efecto se prolonga a lo largo de entre cinco y 36 horas en función del fármaco. Es necesario que haya un estímulo sexual para que funcionen, es decir, el hecho de tomarlos no va a provocar una erección inmediata y duradera. Estos medicamentes causan una potente vasodilatación, así que su uso está contraindicado en personas tratadas con nitratos, que presenten una tensión baja, que hayan sufrido un infarto agudo de miocardio recientemente o que presenten alteraciones graves de la función hepática o renal.
Eyaculación Retrógrada: Qué es, Causas y Tratamiento
Artículo especializado

Eyaculación Retrógrada: Qué es, Causas y Tratamiento

Cuando el esperma se expulsa hacia atrás, es decir, hacia la vejiga, y no hacia su conducto de salida natural, la uretra, hablamos de eyaculación retrógrada. Este trastorno de la eyaculación ocasiona un orgasmo seco que puede resultar doloroso , lo que puede llegar a interferir en la vida sexual. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Cómo se produce la eyaculación La eyaculación consiste en la expulsión de esperma a través de la uretra. Se logra tras la estimulación sexual, por norma general coincide con el momento del orgasmo y suele tener una duración entre 10 y 15 segundos. La salida del semen no se produce de manera constante sino que se da mediante varias contracciones . De éstas, las primeras son las más intensas y en su transcurso cuando se expulsa la mayor cantidad de esperma. El eyaculado, la cantidad total de semen que se expulsa en cada eyaculación, suele tener un volumen de entre 5 y 15 ml. Estos valores variarán mucho en función de factores como la edad, el nivel de excitación y el tiempo transcurrido desde la última eyaculación. La eyaculación se produce a través de diversos mecanismos fisiológicos complejos que suponen la coordinación de médula espinal, testículos, próstata, uretra y varios músculos . Si se da alguna alteración de este complejo sistema, tanto a nivel de la excitación sexual como de los mecanismos puramente físicos que la hacen posible, se producirá una alteración de la eyaculación , siendo las más comunes la eyaculación precoz y la menos conocida eyaculación retrógrada. ¿A qué puede deberse? En la mayoría de los casos la eyaculación retrógrada es debida a una alteración del cuello vesical , la parte final y estrecha de la vejiga, que tiene capacidad contráctil y regula de este modo la salida y entrada de orina de la vejiga. Cuando se produce la eyaculación, el cuello de la vejiga se contrae e impide que el semen vaya hacia la vejiga, de manera que este se irá, por pura mecánica, hacia la zona de menor presión, que es la uretra y el exterior . En el caso de la eyaculación retrógrada, habrá un defecto de esta contracción, de manera que el semen irá hacia esta zona de menor presión y se introducirá en la vejiga. Las principales causas de la eyaculación retrógrada son: Cirugía del cuello vesical Cirugía de próstata Radioterapia de la zona pélvica Lesiones de la médula espinal Neuropatía diabética Esclerosis múltiple Parkinson Ciertos fármacos, como la risperidona o la tamsulosina Síntomas evidentes Los síntomas de la eyaculación retrógrada serán muy evidentes. En el momento de la eyaculación no se producirá la expulsión del semen al llegar al momento del orgasmo y tendrá lugar lo que se denomina un orgasmo seco , en el cual se alcanza el orgasmo, pero no hay eyaculación. Las contracciones del pene y de la uretra sin que haya expulsión del semen pueden hacer que el orgasmo sea doloroso . El semen irá a la vejiga y se expulsará la siguiente vez que se orine, por lo que la orina tendrá un aspecto turbio. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. RETRÓGADA VS RETARDADA Es importante diferenciar entre la eyaculación retrógrada y la eyaculación retardada. En la eyaculación retardada la salida de semen es más tarde de lo esperable y en ocasiones puede llegar a no darse. En muchas ocasiones, no se logra llegar al orgasmo tampoco, a diferencia de en el caso de la eyaculación retrógrada. La eyaculación retardada suele ser debida a causas psicológicas , aunque ciertas lesiones neurológicas o el uso de algunas sustancias químicas también pueden causarla. Diagnóstico, pronóstico y tratamiento El diagnóstico de la eyaculación retrógrada de basará en la explicación de los síntomas que nos haga el paciente y, a lo sumo, realizando una recogida de orina tras haber tenido un orgasmo para cerciorarnos de la presencia de esperma en la orina. La eyaculación retrógrada se da tanto al mantener relaciones sexuales como al masturbarse, mientras que la eyaculación retardada suele no estar presente en la masturbación y sí durante las relaciones sexuales . La eyaculación retrógrada no suele tener un buen pronóstico, sobre todo si está causada por lesiones neurológicas o bien por cirugías previas de la vejiga o la próstata. En caso de ser causada por la ingesta de algún fármaco se puede intentar cambiar por otro similar que no tenga dicho efecto secundario. Del mismo modo, se han observado mejorías en algunos pacientes con el uso de ciertos fármacos, como son la pseudoefedrina o bien la imipramina . Pese a que no se trata de una afección grave, la eyaculación retrógrada y el tener un orgasmo seco y doloroso pueden hacer que las relaciones sexuales y la masturbación, que deberían ser fuentes de placer, se conviertan en una causa de malestar y preocupación , y puede afectar a la erección y al deseo sexual. Por tanto, en el caso de sospechar padecerla es esencial ponerse en contacto con el urólogo para poder descartar posibles causas tratables. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta.
Tratamiento para el Cáncer de Próstata
Artículo especializado

Tratamiento para el Cáncer de Próstata

Empezar con un dato positivo en un artículo sobre cáncer no es fácil, pero como en este caso lo tenemos, aquí va: en el 70% de los casos el cáncer de próstata se diagnostica cuando todavía está solamente en la próstata y no se ha extendido a otras estructuras, adyacentes o en la distancia. Una buena noticia si tenemos en cuenta que se trata del tumor más frecuente en hombres y supone la tercera causa de muerte por cáncer (después del de pulmón y colorrectal). El tratamiento se establecerá en función del grado de extensión y agresividad del cáncer de próstata. Qué es la próstata La próstata es una glándula que forma parte del aparato reproductor masculino. Se encuentra bajo la vejiga, por detrás del pubis y por delante del recto, y pesa unos 20 gramos aproximadamente, más o menos como una castaña. Está formada por dos zonas : Parte externa: se denomina cápsula y se localiza en la periferia. En ella se hallan las glándulas que producen la secreción prostática , uno de los principales componentes del esperma. Es precisamente en esta zona donde se pueden ubicar los cánceres de próstata. Parte central: a través de ella pasa la uretra . El cáncer de próstata es lo que se llama un adenocarcinoma , un tumor que se forma a partir de las glándulas de la próstata. El 99% de los cánceres de próstata son de este tipo y solamente un 1% son de otros tipos, como sarcomas , carcinomas o bien metástasis de otros tumores primarios, como de vejiga, colon, pulmón, melanoma o linfoma. El adenocarcinoma de próstata es un tumor multifocal, es decir, que puede aparecer simultáneamente en diferentes puntos de la próstata. Cómo se origina el cáncer Cada año se diagnostican 30 nuevos casos de cáncer de próstata por cada 100.000 habitantes. Este cáncer, como la mayoría, es multifactorial , es decir, son varios los factores que pueden influir en su aparición, siendo los principales: Edad avanzada Alteraciones genéticas diversas Tabaquismo Obesidad Dieta rica en grasa animales Niveles elevados de testosterona Hoy en día se detectan un mayor número de cánceres de próstata en parte porque la esperanza de vida es mayor, han descendido otras causas de muerte, han mejorado los protocolos de detección precoz y se realizan más intervenciones quirúrgicas para solventar la hiperplasia benigna de próstata y, en algunos casos, se halla en dichas próstatas focos de cáncer que no habían sido detectados previamente. ¿Da síntomas? El cáncer de próstata es un tipo de tumor cuyo crecimiento es muy insidioso , muy lento , por lo que puede que no de síntomas hasta un estado más avanzado. Por esto mismo es esencial la detección precoz de estos tumores. En caso de dar síntomas el cáncer de próstata se puede manifestar como : Molestias al orinar Urgencia para orinar Orinar con frecuencia y pequeñas cantidades Necesidad de levantarse varias veces por la noche a orinar Goteo tras la micción Disminución de la fuerza y el calibre del chorro de la orina Sangre en la orina o en el esperma El cáncer de próstata crece lentamente y se extiende hacia las vesículas seminales y la vejiga urinaria. Si no se trata se puede diseminar por la sangre y originar metástasis , principalmente a nivel óseo y, con menor frecuencia, en los pulmones, el hígado, las glándulas suprarrenales o el cerebro. Diagnóstico El diagnóstico del cáncer de próstata se fundamenta inicialmente en la exploración física mediante el tacto rectal . Al tacto se puede palpar una zona indurada y no dolorosa a nivel de la próstata. Es fundamental valorar los niveles en sangre del antígeno prostático específico o PSA. El PSA es una sustancia que se produce exclusivamente en la próstata y que permite que el semen sea más fluido. Sus valores normales son inferiores a 4 ng/ml. Esta sustancia puede elevarse en casos de prostatitis , hiperplasia benigna de próstata , tras una biopsia o si ha habido una eyaculación reciente. Con valores superiores a 10 ng/ml las posibilidades de padecer un cáncer de próstata son de un 67%, por lo que se debe llevar a cabo una biopsia prostática para confirmarlos. En caso de que los valores estén entre 4 y 10 ng/ml, el riesgo disminuye a un 25%, por lo que antes de someterse exploración agresiva como es la biopsia se realizarán una ecografía prostática. La biopsia de la próstata será la prueba que permitirá tener un diagnóstico de certeza. La biopsia se lleva a cabo bajo anestesia local y se obtienen diferentes muestras de tejidos de los dos lóbulos prostáticos. Al valorar las células al microscopio se puede valorar el grado agresividad el tumor. Una vez establecido el diagnóstico se tiene que llevar a cabo un estudio de extensión mediante una tomografía axial computadorizada (TAC) y una gammagrafía ósea . Tratamiento El tratamiento, como en todos los tumores, será multidisciplinar y se deben valorar varias aproximaciones en cada caso. Algunas de las opciones terapéuticas son: Cirugía, bien abierta, laparoscópica o robótica Ultrasonidos focalizados de alta intensidad (HIFU) Radioterapia, bien externa o localizada (braquiterapia) Hormonoterapia Inmunoterapia Quimioterapia El tratamiento se establecerá en función del grado de extensión y agresividad del cáncer de próstata. Ante cualquier síntoma urológico , es de vital importancia ponerse en contacto con un urólogo que pueda asesorarnos en el diagnóstico y el tratamiento.
Cómo Prevenir el Cáncer Testicular
Artículo especializado

Cómo Prevenir el Cáncer Testicular

No existen medidas preventivas específicas para este tipo de cánceres, por eso en caso de detectar un bulto en el testículo es esencial ponerse en contacto cuanto antes con el urólogo para que nos asesore. Una manera de prevenir sí que pasa por operar lo antes posible los testículos que no hayan descendido a la cavidad abdominal al nacer . Pero en el caso de que los testículos estén descendidos en el saco escrotal, la autoexploración física en busca de bultos es la mejor medida para poder diagnosticar este tipo de tumores en sus estadios más precoces, pudiendo el paciente beneficiarse de los tratamientos menos agresivos, pese a que siempre será necesario operar. Por suerte, gracias a las nuevas pautas terapéuticas, este tipo de cáncer tiene una tasa global de curación del 90%. Prevalencia baja El cáncer de testículo es un cáncer que no es muy prevalente, dado que afecta a una proporción inferior al 2% de los hombres. Los tumores que se asientan en los testículos se dan con más frecuencia entre los 15 y los 35 años . La incidencia, es decir, el número de casos nuevos que se diagnostican cada año es, en el caso de España, de 2 por cada 100.000 habitantes. ¿Hay factores de riesgo para este tipo de cáncer? No existen factores de riesgo claramente definidos, a diferencia de lo que sí ocurre con otro tipo de cánceres, para los tumores testiculares. No obstante, sí que se establece una clara relación entre el riesgo de padecer un cáncer de testículo y la presencia de un testículo que no haya bajado de la cavidad abdominal , donde se encuentran inicialmente durante el desarrollo embrionario, hasta el escroto. La presencia de un testículo no descendido en el momento del nacimiento puede ser habitual y, si no desciende por sí solo, lo que se recomienda es intervenir quirúrgicamente para hacer descender el testículo al escroto y fijarlo a él antes de los 2 años de edad . Si por algún motivo no se ha hecho descender el testículo antes de la adolescencia, sería aconsejable operar entonces para extirparlo , pudiendo prevenir así la aparición de un posible cáncer en ese testículo en el futuro. Estudios de estos pacientes han demostrado que, en algunos casos, existían algunas alteraciones en el cromosoma 12 que podrían predisponer a la aparición de susodichos tumores. Tipos de cáncer de testículo Los tumores testiculares pueden ser de diferentes tipos: Tumores germinales : Seminomas No seminomas: Teratocarcinoma Carcinoma embrionario Tumor del seno endodérmico Coriocarcinoma Teratoma Tumores no germinales : Linfomas Sarcomas El 95% de los tumores testiculares se derivan de alteraciones de las células germinales , es decir, de aquellas células a partir de las cuales se forman los espermatozoides. Solo un 5% de los tumores testiculares son linfomas o sarcomas. Los seminomas son los tumores testiculares más frecuentes, seguidos por los teratocarcinomas y los carcinomas embrionarios, siendo el resto de tumores germinales y no germinales menos frecuentes. ¿Da síntomas? Los tumores testiculares, por desgracia, no suelen doler (a menos que el tumor esté invadiendo terminaciones nerviosas), y los pacientes lo refieren en la consulta como la presencia de una masa en el testículo que se han encontrado por casualidad. Estas masas o bultos son unilaterales, duras, indoloras y de crecimiento lento. Con mucha menor frecuencia se pueden dar otros síntomas más abigarrados, como la inflamación de los ganglios inguinales, un aumento del tamaño de las mamas —lo que se llama ginecomastia— o bien signos de pubertad precoz en niños preadolescentes, con la aparición de vello a nivel facial, axilar y púbico, producidos por un aumento de los niveles de testosterona . A VECES SÍ QUE HAY DOLOR Hemos dicho que, en principio, estos tumores no duelen . Sin embargo, un 10% de los cánceres testiculares se pueden manifestar inicialmente como un dolor a nivel del escroto de inicio brusco, de intensidad elevada y que condiciona un malestar general, con mareos y vómitos. Este cuadro se denomina escroto agudo y se trata de una urgencia, en ocasiones quirúrgica. Las principales causas de un escroto agudo son la torsión testicular y la orquitis, es decir, una infección aguda del testículo. No obstante, en algunos casos, un tumor testicular se puede presentar de este modo, como un dolor agudo a nivel del escroto . Diagnóstico Cuando en consulta palpamos una masa testicular y sospechamos que puede ser un tumor se deben realizar una serie de pruebas que ayuden a confirmar o descartar el diagnóstico de cáncer testicular, como son: Una analítica de sangre , en la cual valoraremos diversas hormonas, como la testosterona, la alfafetoproteína (AFP) y betagonadotrofina coriónica humana (?HCG). Una ecografía testicular, la prueba de imagen por excelencia, que nos permitirá valorar el tamaño y el contorno del tumor, y diferenciarlo de lesiones de tipo quístico, con líquido dentro. En caso de dudas, si la imagen ecográfica no es clara, se podría realizar una resonancia magnética nuclear (RMN). ¿Y qué hay del tratamiento? El tratamiento del cáncer de testículo diferirá en función de la clase de tumor que sea y de la extensión del mismo. En cualquier caso, siempre se debe extraer todo el testículo . Una vez extirpado el tumor y curado el paciente, se puede colocar una prótesis testicular por motivos estéticos. Pese a la primera aproximación quirúrgica, algunos tumores deberán tratarse también mediante radioterapia o quimioterapia.
Qué es una Pieloplastia
Artículo especializado

Qué es una Pieloplastia

La unión pieloureteral es la zona donde los diferentes conductos que salen del riñón y recogen la orina se unen y conforman el uréter , que desciende hasta la vejiga y transporta la orina. Esta zona es la localización donde con mayor frecuencia se producen las obstrucciones de la vía urinaria por encima de la vejiga. ¿Cuáles son sus causas? Son varias las causas que pueden originar esta alteración pero todas ellas provocan un trastorno en el tránsito normal de la orina. Las principales causas de la estenosis de la unión pieloureteral son: congénita presencia de válvulas ureterales alteraciones de la inserción del uréter adherencias fibrosis compresión por alteraciones vasculares Sea cual sea la causa, la compresión produce una hidronefrosis , es decir, una dilatación de los tejidos del riñón y consecuentemente un fallo progresivo de la función renal. La mayoría de los casos la alteración se inicia en el estado fetal y va progresando hasta la vida adulta. Sin embargo, no se suele diagnosticar hasta la tercera década de la vida porque, en general, no da síntomas hasta que no existe una alteración marcada o bien se diagnostica casualmente durante la realización de otra prueba complementaria. ¿Dónde se produce? Lo más frecuente es que la alteración se dé en el lado derecho y sobre todo en varones ; no obstante, en un 10-20% de los casos la alteración puede ser bilateral. Puede asociarse a otras alteraciones renales congénitas, como el riñón en herradura. Cuando se manifiesta suele hacerlo en forma de un dolor en la zona lumbar que recuerda al de un cólico nefrítico pero de características más sordas, menos intenso. Es frecuente que, a causa de la dificultad para drenar la orina, estos pacientes presenten también litiasis renales. También es frecuente que los pacientes refieran la presencia de sangre en la orina o bien infecciones de orina de repetición. ¿Cuál es su tratamiento? El tratamiento de esta estenosis se basará en su corrección quirúrgica, que es lo que se llama una pieloplastia . A lo largo de los años las diferentes técnicas para realizar una pieloplastia han ido evolucionando para ser cada vez menos cruentas, siendo las opciones endoscópicas las menos agresivas para el paciente y con una mejor posoperatorio. La pieloplastia tiene dos objetivos fundamentales : detener el deterioro progresivo de la función renal y aliviar los síntomas que la obstrucción produce. ¿Cuáles son sus tipos? Los tipos de pieloplastia pueden ser: mediante cirugía abierta mediante cirugía laparoscópica mediante endoscopia ¿Qué técnicas se utilizan para su tratamiento? La pieloplastia mediante cirugía abierta es la técnica más agresiva, se hace bajo anestesia general, se accede a la unión de la pelvis renal y el uréter y se secciona la zona para vencer la estenosis. Esta técnica tiene una tasa de éxito a largo plazo que oscila entre el 65% y el 100%. La pieloplastia laparoscópica consigue unas tasas de éxito similares a las de la cirugía abierta y su ventaja es que se trata de una intervención menos agresiva para el paciente, de manera que se reduce la morbilidad que conlleva la cirugía abierta, así como el tiempo de hospitalización y las posibles complicaciones de la cirugía. Durante la cirugía se distiende el abdomen con gas y se accede al interior de la cavidad con una cámara. Se identifica el uréter, se secciona la parte estrechada y se vuelven a unir las partes sanas. La tasa de éxito de esta técnica oscila entre el 80% y el 100% y su principal desventaja es que el tiempo de la intervención es más largo dada su complejidad técnica y, en general, pueden darse más complicaciones que en las técnicas endoscópicas, aunque con un menor riesgo de sangrado. La pieloplastia endoscópica consiste en acceder a la unión pieloureteral a través del conducto de la orina. Se accede por la uretra mediante una cámara, se llega a la vejiga y se asciende por el uréter hasta llegar a la zona estrechada, que se secciona mediante una cuchilla, un electrodo o bien mediante láser. Asimismo, se puede realizar una dilatación de la zona estrechada mediante un balón que se hincha a presión y que suele precisar que se realice también un pequeño corte en la zona estenosada. La gran ventaja de la pieloplastia endoscópica es la escasa morbilidad asociada que conlleva y un posoperatorio más breve; de hecho, esta intervención puede incluso hacerse de manera ambulatoria o con ingreso de solamente una noche. Sin embargo, el principal inconveniente de esta técnica es que presenta un mayor riesgo de sangrado. Con todo, la tasa de éxito global de esta técnica oscila entre el 70% y el 100%. ¿Cómo es su recuperación? Tras cualquiera de estas técnicas se procederá a dejar puesto un catéter de drenaje . Este catéter puede ser del tipo llamado doble jota o pig-tail para ayudar al vaciado del riñón mientras cicatriza la nueva unión que se ha realizado. El catéter se coloca por vía endoscópica y se ancla a la parte alta del uréter y a la vejiga. Este catéter se deja aproximadamente unas 6 semanas y se retira de forma ambulatoria en la consulta del urólogo. En caso de que no pueda colocarse este catéter otra opción es dejar un drenaje externo, una nefrostomía, opción que es la más habitual cuando se realiza una pieloplastia abierta. Si se tiene usted que someter a una pieloplastia por un problema renal confíe en su urólogo y plantéele todas las dudas que pueda tener.
Qué Es y Qué Síntomas Da la Prostatitis
Artículo especializado

Qué Es y Qué Síntomas Da la Prostatitis

Las infecciones de orina en el hombre no son tan habituales como en las mujeres, pero cuando se producen son más severas y requieren tratamiento antibiótico por más tiempo. Además, no se manifiestan como la clásica cistitis, sino que se dan en los testículos o en la próstata, y en este caso hablamos de prostatitis aguda. Por qué se produce La gran mayoría de las prostatitis las causan las bacterias. Una bacteria llamada Escherichia coli es la más habitual, siendo la causante de prácticamente el 80% de los casos de prostatitis. Otras bacterias menos habituales pero que en ocasiones se observan en los cultivos de orina o de la secreción prostática de los pacientes con prostatitis son Staphylococcus saprophyticus , Klebsiella pneumonia y Proteus mirabilis . La prostatitis puede darse en personas de cualquier edad, aunque lo más habitual es que sea en hombres adultos y ancianos . Rara vez se aprecia una prostatitis en niños o adolescentes, en los cuales es más común la infección testicular u orquitis. Cómo se produce La prostatitis no es una infección tan fácilmente transmisible como otras. Para que se produzca el paciente debe entrar en contacto con estas bacterias y se deben dar una serie de factores que posibiliten que las bacterias migren hacia la próstata y la colonicen. Uno de estos factores es la existencia de un reflujo de orina que esté colonizada por bacterias (en principio la orina es un líquido estéril) que vaya a través de los canales de la eyaculación hacia la próstata. El otro mecanismo más habitual mediante el cual se puede producir una prostatitis es que la bacteria avance a lo largo de la uretra desde el meato urinario (el orificio en el extremo del pene en el que desemboca la uretra y por donde se expulsa la orina y el esperma) hasta alcanzar la próstata. Este tipo de mecanismo es el más habitual cuando el contagio tiene lugar mientras se mantienen relaciones sexuales. Factores que pueden complicar una prostatitis Existen una serie de factores que hacen que la prostatitis, que de por sí ya es una infección urinaria compleja, como todas las del varón, pueda ser más peligrosa y conllevar un mayor riesgo para la salud del paciente: Alteraciones de la función renal o insuficiencia renal Cirrosis hepática Litiasis (piedras renales) Diabetes Enfermedad oncológica Déficits del sistema inmunitario Reflujo vesicoureteral (reflujo de la orina desde la vejiga hacia los riñones a través de los uréteres) Qué síntomas provoca La prostatitis aguda es fácilmente reconocible . Lo que vemos habitualmente en la consulta o en urgencias es un hombre que acude por fiebre, malestar general, dolor en la zona del periné (entre los testículos y el ano) y molestias a la hora de orinar. Suelen explicar que les cuesta orinar, que tienen ganas hacerlo constantemente y que entonces salen pocas gotas y se quedan con sensación de no haber vaciado del todo. Igualmente pueden explicar una sensación de ardor o dolor al orinar, la orina puede ser algo más turbia y tener un olor más penetrante. Es también muy frecuente que se levanten más por la noche para orinar y que se quejen de que la potencia del chorro parece haber disminuido e incluso que se les escapen unas gotas tras haber acabado. En algunas ocasiones, refieren haber tenido sangre en la orina o en el esperma. Dado que es una infección seria, los pacientes con prostatitis tienen un mal estado general, fiebre elevada, escalofríos, sudoración, dolor de cabeza, dolores musculares y articulares y a veces se pueden dar náuseas y vómitos. Diagnóstico La exploración esencial para valorar una prostatitis es el tacto rectal. Consiste en introducir el dedo por el ano y palpar la próstata, que solamente es accesible a la exploración a través del ano. Cuando hay una prostatitis los pacientes refieren un dolor muy intenso al tocarla, dado que la glándula está inflamada y dilatada y al presionarla se produce un dolor muy intenso. Además de esta exploración, el diagnóstico se debe confirmar mediante una analítica de orina y en ocasiones de sangre . Si existen dudas se puede realizar un cultivo de la secreción prostática, pero no se espera nunca al resultado del cultivo para comenzar cuanto antes el tratamiento antibiótico y sintomático de las prostatitis. Cómo se trata El tratamiento de la prostatitis aguda se basará en el uso de antibióticos dirigidos a cubrir la mayoría de gérmenes que causan infecciones de orina . Generalmente se utilizan unos antibióticos llamados quinolonas (ciprofloxacino o norfloxacino), pero debido a que se usan con frecuencia estamos viendo desde hace un tiempo bacterias resistentes a estos fármacos, por lo que entonces se opta por otras pautas de antibióticos como el cotrimoxazol. Los síntomas generales y urinarios se pueden aliviar con analgésicos y antiinflamatorios. Es esencial una ingesta de agua abundante (unos dos litros al día), para que los riñones produzcan orina y ésta, por mero arrastre, ayude a limpiar la próstata. Estas infecciones requieren que el tratamiento se mantenga durante dos o tres semanas para asegurarnos de que se eliminan todas las bacterias de la próstata y así evitar recaídas. Si tras varios días de tratamiento antibiótico los síntomas no mejoran en absoluto es aconsejable volver al servicio de urgencias. ¿Se puede prevenir? La prostatitis se puede prevenir si nos aseguramos una ingesta adecuada de agua cada día y mantenemos relaciones sexuales con métodos barrera para prevenir el contacto con la flora bacteriana que puede causar esta infección.
Cómo Librarte de las Verrugas Genitales
Artículo especializado

Cómo Librarte de las Verrugas Genitales

Las verrugas genitales o condilomas acuminados son consecuencia de la infección por determinados tipos de virus del papiloma humano (VPH) , sobre todo los tipos 6 y 11, que están considerados de bajo riesgo oncogénico, es decir, que prácticamente nunca van a desencadenar un cáncer, a diferencia de otros serotipos de este virus. Actualmente, las verrugas genitales se consideran una de las enfermedades de transmisión sexual más frecuentes con una incidencia que va creciendo en la mayoría de la población sexualmente activa. Aunque esta infección se considera un proceso no neoplásicos causados por el VPH, es decir, que no deriva en un cáncer, sino un proceso benigno, esta infección tiene diversos factores que le otorgan una cierta relevancia clínica. La naturaleza propia de esta enfermedad, con la aparición de las verrugas en genitales o ano, y las connotaciones vinculadas al hecho de tratarse de una enfermedad de transmisión sexual (ETS) provocan un gran impacto físico, emocional y psicosexual entre las personas afectas. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. ¿Cómo se transmiten? Las verrugas genitales se transmiten mediante el contacto directo, de piel o mucosas, con una pareja sexual que presente verrugas visibles o subclínicas, es decir, que ya haya infección pero no se hayan manifestado todavía las verrugas. Se contagian al contactar piel o mucosa con piel o mucosa; no es necesario, pues, que haya penetración para que se produzca el contagio. Los principales factores de riesgo para contraer una infección por el VPH y tener verrugas genitales son: Mayor número de parejas sexuales Mantener relaciones sexuales sin protección Existencia simultánea de otras ETS Pacientes inmunodeprimidos Cuando se produce la infección por el VPH suele haber un período de latencia de aproximadamente entre 3 semanas y 8 meses hasta que aparezcan las lesiones, con lo cual a menudo no es fácil saber cómo nos podemos haber contagiado. Cuando aparecen las lesiones estas son verrugas blandas, rosadas, de pequeño tamaño, que pueden aparecer en el glande, el cuerpo del pene, los testículos, el perineo —la zona que queda entre los testículos y el ano— y la zona de alrededor del ano, Estas verrugas pueden estar aisladas o bien manifestarse agrupadas en racimos. No suelen dar ningún tipo de síntoma, salvo un ligero picor en ocasiones. ¿Cómo se realiza el diagnóstico? El diagnóstico se basará en la exploración del paciente y la visualización de las lesiones en genitales, perineo o zona anal. Se pueden llevar a cabo pruebas de detección molecular de ADN a partir de biopsias de las lesiones, pero son muy costosas y no se suelen hacer a menos que haya sospecha de una lesión precursora del cáncer o las lesiones no mejoren con el tratamiento. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. ¿Cuál es su tratamiento? Para el tratamiento de las verrugas genitales existen hoy en día diversas posibilidades, que abarcan opciones tan diversas que van desde la abstención terapéutica u observación a la combinación de varias modalidades de tratamiento. No existe evidencia científica que demuestre que un tratamiento sea mejor que otro con claridad , así que el tratamiento siempre deberá individualizarse, dado que no existe uno que sea el más apropiado en general y para todos los tipos de verrugas genitales. En el momento de elegir el tratamiento se deben tener en cuenta varios factores: Edad Localización y número de lesiones, área total afectada y consistencia Existencia de inmunodepresión Preferencias de la paciente Tasa de persistencia y recidivas Toxicidad y efectos secundarios Son varias pues las opciones para acabar con las verrugas genitales . Los agentes citotóxicos en pomada son unos de los más habituales, como la podofilotoxina o el ácido tricloroacético (ATCA). Estas sustancias destruyen las lesiones y se usan sobre todo cuando las verrugas son extensas y poco voluminosas. Otra opción son las pomadas inmunomoduladoras, como el imiquimod o el polifenol E, que se usan en lesiones también poco voluminosas y aisladas. Los tratamientos tópicos tienen que hacerse durante varios días o semanas. Otra opción terapéutica es la escisión quirúrgica de las lesiones, es decir, cortarlas mediante un bisturí frío o electroquirúrgico. Se suele realizar bajo anestesia local o bien regional, en función del número de lesiones y el área afectada. La técnica quirúrgica permite una eliminación inmediata de las lesiones, a diferencia de los tratamientos tópicos antes descritos. El tratamiento quirúrgico se utiliza cuando hayan fallado los previos o las lesiones sean muy voluminosas. Asimismo, las verrugas genitales pueden destruirse mediante diferentes técnicas, como la crioterapias, es decir, destruyendo las lesiones mediante nitrógeno líquido a una temperatura de -196ºC, con láser de CO 2 o bien mediante electrocoagulación diatérmica, que es similar al bisturí eléctrico. Otros tratamientos en fase de estudio son la terapia fotodinámica, que activa ciertas células del sistema inmunitario en la zona de la verruga y se encargan de destruirla, o bien el uso de un fármaco antivírico como es el cidofovir. ¿Cómo actuar tras el tratamiento? Tras el tratamiento es importante hacer visitas de control a los 3, 6 y 12 meses . Si tras este tiempo no han vuelto a aparecer lesiones no es necesario hacer más controles. La tasa de recurrencia, lo cual incluye la aparición de nuevas lesiones en los sitios previamente tratados o no, suele ser de un 20-30%. La mayoría de recidivas se observan entre los 3 y 6 meses tras finalizar el tratamiento. Tras 1 o 2 años la presencia del VPH disminuye hasta niveles indetectables de manera que el riesgo de nuevas lesiones también disminuye. Las verrugas que vuelven a aparecer se tienen que tratar nuevamente con los tratamientos empleados que hayan mostrado ser efectivos. En caso de observar la presencia de verrugas genitales es importante ponerse en contacto con nuestro médico para iniciar un tratamiento lo antes posible. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta.
Consultas online

Telemedicina 24h.
Olvida los riesgos, las esperas y desplazamientos.

Videoconsulta, Chat médico, consultas telefónicas... Tú decides.

Ver consultas online
1

Regístrate ahora y prueba un mes GRATIS de Savia Premium

Acceso ilimitado a nuestros servicios para que pruebes la experiencia Savia al completo.

Registrarte gratis
2

Después sigue con tu cuenta gratis o hazte Premium

Al acabar el mes, puedes disfruta Savia con la cuenta gratis o hacerte Premium por 59€ al año (o 10€ al mes) para tener consultas online inlimitadas.

Comparar todos los planes
Contenidos sobre enfermedades
Somos conscientes de que los conceptos médicos pueden resultar confusos si no te los explican con claridad. Para evitar esto, le hemos pedido a nuestros profesionales que preparen estas fichas en donde podrás acceder a información relevante sobre enfermedades que te ayudará a entender de una manera sencilla por qué se producen y por qué es necesario su tratamiento.
Ver todas las enfemedades
Condiloma o Verrugas Genitales
Enfermedad

Condiloma o Verrugas Genitales

¿Qué es el condiloma o verruga genital? Los condilomas acuminados, verrugas genitales o anogenitales, son pequeñas proliferaciones dérmicas , generalmente benignas, que aparecen en la región genital o genito-anal, causadas por la infección del virus del papiloma humano (VPH). Se consideran una de las infecciones de transmisión sexual (ITS ) más frecuentes y afectan hasta el 1,7% de la población general, y hasta el 25% de los pacientes VIH positivos. La incidencia máxima de los condilomas acuminados se observa entre los 20 y 29 años. Su gravedad va a depender del serotipo de virus que produzca la lesión, ya que algunos de ellos producen condilomas que pueden llegar a degenerar en lesiones cancerígenas. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Tipos de condilomas o verrugas genitales Los tipos de condilomas o verrugas genitales son: Condiloma acuminado : propiamente dicho con forma parecida a una "coliflor". Verrugas papulares : lesiones sobreelevadas más pequeñas (1-4 mm), suaves, generalmente de color de la piel o mucosa. Verrugas queratósicas : (duras, callosas) con una cubierta gruesa que semeja a las verrugas vulgares. Verrugas planas: que pueden ser pápulas sin sobreelevación o mínimamente sobreelevadas (bolitas o granitos) de centro plano. Causas del condiloma o verruga genital La causa es la infección por parte de el virus del papiloma humano (VPH ), en un 90% de los casos debidos a los serotipos 6 y 11, que desarrollan lesiones con menor riesgo de malignización. En otras ocasiones, sobre todo en pacientes inmunodeprimidos , pueden producirse por los serotipos 16, 18, 31, 33 y 35, que sí están asociados con el desarrollo de lesiones cancerosas. La infección se produce por contagio a través de relaciones sexuales , aunque también puede adquirirse por transmisión en el canal del parto de una madre infectada. Síntomas del condiloma o verruga genital Se caracterizan por presentarse como pequeñas pápulas o lesiones que confluyen y crecen formando masas similares a la forma de una coliflor. Aparecen en el pene, sobre todo en el glande y la cara interna de la piel del prepucio. En la mujer aparecen en la vulva, los labios menores y en el introito vaginal. En estos casos es frecuente que también existan lesiones en el cuello uterino. En ambos sexos puede aparecer en la región perianal, junto con lesiones en ano y recto. Habitualmente no producen síntomas, aunque en ocasiones pueden producir molestias o dolor, picor o sangrado. A veces se maceran y producen mal olor. En los pacientes inmunodeprimidos las lesiones suelen ser de mayor extensión, y en las mujeres embarazadas adquieren mucho mayor tamaño. Tratamiento del condiloma o verruga genital Hoy en día existen diferentes opciones de tratamiento sin que haya, hasta el momento, evidencias suficientes que demuestren que alguna de ellas es superior a las demás. En un 20-30% de los casos, en los 3-6 primeros meses, se produce una curación espontánea, por lo que en ocasiones la actitud de observación sin tratamiento es una opción elegida por los médicos según las características del paciente. Tratamientos con fármacos tópicos: Tratamiento local con ciclos de crema con Podofilotoxina al 0,5% aplicada por el propio paciente. Aplicación de Sinecatequinas en pomada al 10% a nivel local, evitando las mucosas. La crioterapia con nitrógeno líquido, que destruye las lesiones mediante una quemadura controlada por el médico. Aplicación por parte del médico en la consulta de pomadas con ácidos Tricloroacético o Bicloroacético al 80-90%. Aplicación en casos seleccionados de interferón intralesional , que actúa como antivirico, antiproliferativo e inmunomodulador. Tratamiento quirúrgico : se utiliza sobre todo en pacientes con gran número de lesiones y/o un área extensa afecta, o en el caso de verrugas intrauretrales, mediante exéresis (extirpación de la lesión) con bisturí, bisturí eléctrico, o láser de dióxido de carbono. Menos los tratamiento quirúrgicos, en las demás terapias pueden surgir recurrencias de la enfermedad. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Pruebas complementarias del condiloma o verruga genital Habitualmente la exploración física y el interrogatorio clínico son suficientes para determinar el diagnóstico de las lesiones. Se realiza una exploración física extensa mediante un examen vaginal con espéculo (una especie de pico de pato que ayuda a la apertura de la vagina para poder inspeccionar con una lámpara), colposcopia, anoscopia y proctoscopia (exploraciones en las que se utiliza una pequeña cámara con luz para visualizar el cuello uterino, el ano y el recto). Solo en casos de duda diagnóstica se realizará una biopsia (extracción de una pequeña parte de lesión), para el análisis en el laboratorio de anatomía patológica. Cuando se diagnostican este tipo de lesiones en el paciente, es recomendable que su pareja se someta a una exploración física para descartar la posible presencia de lesiones. Además, es aconsejable que tanto al paciente como a su pareja, se les realice un estudio serológico para descartar otras enfermedades de transmisión sexual (analítica de sangre con determinación de sífilis, VIH, y virus de la hepatitis B y C). Factores desencadenantes del condiloma o verruga genital El factor desencadenante de la posible aparición de las lesiones condilomatosas es adquirir la infección por el virus del papiloma humano. Factores de riesgo del condiloma o verruga genital Número elevado de parejas sexuales. Inicio temprano de las relaciones sexuales. No usar preservativo. Contactos sexuales con varones no circuncidados. Coexistencia de otras enfermedades de transmisión sexual. Consumo de tabaco. Bajo nivel educativo. Inmunodepresión. Complicaciones del condiloma o verruga genital Maceración y sobreinfección de las lesiones por bacterias. Sangrado y supuración. Recurrencia tras tratamiento. La mayor complicación es el desarrollo a partir de un condiloma, de una malignización de la lesión que dé lugar a la aparición de un tumor en el cuello uterino, ano y, en menor medida, vagina, vulva y pene. Prevención del condiloma o verruga genital La vacunación con vacunas que contienen los genotipos del virus del papiloma 6 y 11 son, por el momento, el método más eficaz para la prevención primaria de los condilomas acuminados, obteniéndose la máxima efectividad si se administran antes de la primera relación sexual. Usar preservativo en todas las relaciones sexuales. Realización de cesárea a las madres embarazadas que presenten condilomas. Especialidades a las que pertenece el condiloma o verruga genital Esta patología puede ser tratada por el especialista en dermatología, muchas veces con participación del médico especialista en ginecología y el médico de familia. Preguntas frecuentes: ¿Qué es un condiloma perianal? Un condiloma perianal es la aparición de una lesión dérmica sobreelevada con forma de coliflor producida por el virus del papiloma humano en las proximidades del ano . ¿Qué es el condiloma acuminado? El condiloma acuminado es una lesión dérmica de coloración rosada o blanco-grisácea, que puede ser plana o pediculada, con proyecciones ramificadas y morfología similar a una coliflor. ¿Cómo se transmite un condiloma? La vía de transmisión es a través de las relaciones sexuales y por contagio materno-fetal. ¿Qué es el molusco contagioso? El molusco contagioso es una afectación dermatológica benigna y autolimitada que se produce por la infección de un virus poxvirus ( Molluscipox virus ), que origina la aparición de pequeñas lesiones sobreelevadas (pápulas) con el centro deprimido (umbilicadas). ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta.
Gangrena de Fournier
Enfermedad

Gangrena de Fournier

¿Qué es la gangrena de Fournier? La gangrena de Fournier es una fascitis necrotizante que afecta habitualmente a la zona genital externa y perianal , con eventual extensión al abdomen, los miembros inferiores y en ocasiones el tórax, con alta letalidad, de origen polimicrobiano, que debe tratarse de manera agresiva en las primeras horas tras el diagnóstico. Es más frecuente en hombres, aunque se ha detectado incremento en el sexo femenino, y ocurre con mayor frecuencia en edad avanzada a partir de los 50 años. Es una enfermedad rara, poco común y grave , que si no se trata a tiempo y rápidamente puede ocasionar la muerte en la persona que la padece. Tipos de gangrenas Los tipos de gangrena son: Gangrena seca : se caracteriza por la piel seca arrugada, de un color que va de marrón a púrpura azulado o negro. Puede avanzar lentamente y resulta indolora para el paciente. Por lo general su aparición está directamente relacionada con las enfermedades de los vasos sanguíneos arteriales, como arteriosclerosis o diabetes. Gangrena húmeda : se le conoce por el aspecto mojado. Su principal origen es la infección bacteriana de una herida (quemadura, úlceras, una picadura, por ejemplo). Existe la aparición de ampollas e hinchazón de la zona debido a la liberación de las toxinas invasoras. Esto conlleva a un riesgo de obstrucción sanguínea y al empeoramiento de la infección, ya que el cuerpo lucha contra ella pero, al no existir flujo sanguíneo, los glóbulos blancos no pueden llegar a la zona afectada. Puede extenderse mucho más rápido  que la gangrena seca y llevar a complicaciones más peligrosas para la vida del paciente como shock séptico, si no se trata inmediatamente. Gangrena gaseosa : afecta los tejidos musculares profundos, suele ser de origen insidioso, ya que se observa una piel sana en un principio, pero cuando la afección  avanza, la piel puede observarse pálida y llegando a coger un color gris rojizo. Puede diferenciarse de otras porque al palpar es posible que se note la presencia de aire (crepitantes). Su causa más común es la infección bacteriana, más frecuentemente por Clostridium , bacterias que se encuentran en las esporas del suelo. Sus toxinas liberan gas, oprimiendo la circulación sanguínea y llegando la muerte del tejido. Gangrena interna : se denomina así por afectar a uno o más órganos, como los intestinos, la vesícula biliar o el apéndice. Este tipo de gangrena se produce cuando se bloquea el flujo sanguíneo a un órgano interno. Este se ve comprometido por la aparición de una masa, una hernia. Debe ser tratada inmediatamente por su gravedad, y puede manifestarse con dolor y fiebre. Si no se trata puede ser mortal. Gangrena de Fournier : es originada en los órganos genitales y aparece con las infecciones del tracto urinario o de la zona genital, causando dolor, sensibilidad, enrojecimiento e hinchazón. Gangrena sinérgica de Meleney : es un tipo de gangrena poco frecuente, suele aparecer tras una intervención quirúrgica, es causada por una infección y se manifiesta una o tres semanas después de la cirugía. Son lesiones cutáneas muy dolorosas. Causas de la gangrena de Fournier Las causas de la gangrena de Fournier se pueden describir en tres grupos, que son: tracto genitourinario, región anorectal y piel genital. Las principales causas suelen ser las infecciosas y las relacionadas con la instrumentación quirúrgica, los abscesos y la perforación (traumática o espontánea). La gangrena de Fournier es una fascitis necrotizante cuya historia natural comienza siempre con una rotura de la piel por: diabetes mellitus, alcoholismo crónico, procesos infecciosos, neoplasias malignas, trasplantes de órganos, infección por VIH, traumatismos, incisiones quirúrgicas, laceraciones, quemaduras, mordeduras o inyecciones que producen una descompensación de los mecanismos de defensa cutánea y crean una puerta de entrada a microorganismos. La gangrena de Fournier suele deberse a una infección mixta causada por bacterias aeróbicas y anaeróbicas que están en la zona del periné, la uretra y el área del ano. Dichas bacterias aprovechan alguna pequeña herida en la zona y avanzan rápidamente, teniendo un alto poder de destrucción. Síntomas de la gangrena de Fournier Los síntomas de la gangrena de Fournier más habituales son los de una celulitis (infección de la piel y los tejidos profundos), acompañados de fiebre, dolor local, genital o perianal, eritema , edema, tumefacción de la zon afectada, rubor, inflamación, aumento de tamaño del área escroto-pene, inflamación del periné, y compromiso del estado general. Tratamiento de la gangrena de Fournier El tratamiento de la gangrena de Fournier debe iniciarse con el abordaje del compromiso sistémico, manejo hidroelectrolítico, estabilización hemodinámica y la administración de antibióticos de amplio espectro, dando cubrimiento amplio a gérmenes aeróbicos y anaeróbicos. En el menor tiempo posible hay que continuar con el abordaje quirúrgico de las áreas necróticas, que consiste en el desbridamiento radical y amplio de la piel y el tejido celular subcutáneo comprometidos, en zonas sospechosas y áreas donde el tejido se pueda separar fácilmente de la fascia, hasta encontrar tejido sano. Se realizan lavados quirúrgicos y desbridamientos necesarios para obtener un adecuado tejido de granulación, y se inicia la reconstrucción con injertos y colgajos según la extensión. El oxígeno hiperbárico es una alternativa valiosa, principalmente en infecciones por Clostridium , aumentando la supervivencia en un 95%. Hay que asegurar un manejo integral que incluya el soporte nutricional, debido a que en estos pacientes se aumentan los requerimientos metabólicos debido al estrés y a la pérdida de proteína por la gran cantidad de zonas expuestas. Pruebas complementarias del diagnóstico de la gangrena de Fournier Las pruebas complementarias para el diagnóstico de la gangrena de Fournier, se basan principalmente en la clínica, mediante una historia completa y adecuada que incluya los antecedentes y sintomatología presentes. Es necesario valorar mediante análisis de sangre el hemograma, pruebas de función renal, pruebas de coagulación, realizar hemocultivos y cultivo de secreciones del área necrótica, en el manejo inicial de la enfermedad. Posteriormente, se requieren estudios de electrolitos , de proteínas séricas, albúmina, de glicemia y las correspondientes a las enfermedades de base. La radiografía simple de abdomen permite evidenciar la presencia de gas en la pared abdominal. Con la ecografía se delimita el compromiso de los tejidos blandos y los genitales con incremento en el grosor de la pared escrotal. La tomografía axial computarizada y la resonancia magnética nuclear, son útiles cuando se sospecha compromiso de los tejidos profundos o en el espacio retroperitoneal. Factores desencadenantes de la gangrena de Fournier Los factores desencadenantes de la gangrena de Fournier son: Enfermedad perirrectal o urogenital que no ha sido tratada correctamente. Un absceso perianal. Coexistencia de enfermedades como la diabetes que complican el cuadro infeccioso. Tratamientos iniciales inadecuados o insuficientes. Proliferación rápida de las bacterias que causan la infección. Factores de riesgo de la gangrena de Fournier Los factores de riesgo de la gangrena de Fournier son: la diabetes mellitus, el alcoholismo crónico, edad avanzada, sexo más común en hombre , terapia con corticoides, traumatismos, insuficiencia renal o hepática, quimioterapias, radioterapias, desnutrición severa, drogadicción, y la actividad sexual sin proteccion, procesos infecciosos, neoplasias , malignas, infección VIH, abscesos y heridas. Complicaciones de la gangrena de Fournier Las complicaciones de la gangrena de Fournier son: Compromiso rectal o del colon. Extravasación urinaria. Estrechez uretral. Edema o compromiso escrito peneano. Perforación del esfínter anal. Transposición penoescrotal, poe ascenso testicular. Compromiso hemodinámico. Sepsis. Muerte. Prevención de la gangrena de Fournier Para evitar la gangrena de Fournier es importante: Mantener una buena higiene. Prevenir las infecciones: lavar todas las heridas abiertas con un jabón suave y agua y tratar de mantenerlas limpias y secas hasta que se curen. Si ocurre cualquier herida o quemadura, debe ser tratada inmediatamente para prevenir la infección. Esto es especialmente importante en ancianos y personas con diabetes, vasculitis o un sistema inmune debilitado. Dieta saludable y equilibrada. Evitar la obesidad. No fumar. Tener cuidado con las temperaturas bajas. La congelación de la piel reduce la circulación sanguínea en la zona afectada y puede conducir a gangrena. Cuidado especial en las personas con diabetes mellitus , se deben examinar las manos y los pies a diario para ver si hay cortes, úlceras y signos de infección, tales como enrojecimiento y supuración. Controlar los niveles de azúcar en sangre. Especialidades a las que pertenece Las especialidades a la que pertenece la gangrena de Fournier son la urología, cirugía general y especialistas en enfermedades infecciosas. Preguntas frecuentes: ¿Qué causa la gangrena? La gangrena es la muerte de tejido corporal como consecuencia de la falta de irrigación sanguínea o de una infección bacteriana grave. ¿Cuáles son los síntomas de la gangrena gaseosa? Los síntomas de la gangrena gaseosa son hinchazón muy dolorosa , aire bajo la piel que se puede sentir como una sensación crepitante, ampollas llenas de líquido rojo pardo, aumento de la frecuencia cardíaca (taquicardia), dolor moderado o intenso alrededor de la lesión, fiebre, piel de color pálido que luego se vuelve negruzca y cambia de color rojo oscuro o púrpura. Secesión de los tejidos, líquidos sanguinolentos y de olor fétido, edema, sudoración y formación de ampollas. ¿Qué es la gangrena en el pie? La gangrena en los pies se produce por la muerte de tejido en el pie como consecuencia de la falta de irrigación sanguínea o de una infección grave. Se produce más comúnmente en las personas que tienen diabetes mellitus, si los pies tienen alguna herida, llagas o úlceras, signos de infección como enrojecimiento, hinchazón o supuración. ¿Qué partes del cuerpo son más propensas a la gangrena? Las partes del cuerpo que son más propensas a la gangrena son l as extremidades, los dedos de las manos y de los pies en la superficie del cuerpo, pero también puede ocurrir en los músculos y órganos internos.  
Uretritis
Enfermedad

Uretritis

¿Qué es uretritis? La uretritis es una infl amación de la uretra, por lo general, secundaria a una infección de origen sexual. Las uretritis pueden deberse a la infección por virus o bacterias, y también se pueden producir por lesiones traumáticas o por sustancias químicas como pueden ser los espermicidas. Las uretritis son las enfermedades de transmisión sexual más frecuentes, y pueden producir infecciones urinarias diseminadas. Es una enfermedad de tipo leve. Tipos de uretritis Las uretritis se pueden clasificar función de los gérmenes que las producen en: Uretritis gonocócicas : son las producidas por el Gonococo Uretritis no gonocócicas : son las producidas por clamidias, herpes simples y citomegalovirus. También se pueden clasificar en tiempo de duración en: Uretritis agudas : de menos de seis meses Uretritis crónicas : de más de seis meses. Causas de uretritis Las causas es la infección por diversos gérmenes , los más comunes, Gonococos , Clamidias , herpes simples y Citomegalovirus . Síntomas de uretritis Los síntomas en los hombres son disuria (dificultad para orinar y dolor), presencia de sangre en la orina, fiebre, secreción purulenta a través del pene, urgencia de orinar, sensación de dolor e inflamación del pene , y dolor durante las relaciones sexuales. Los síntomas en las mujeres son dolor pélvico y abdominal , fiebre, escalofríos, dolor al orinar, presencia de flujo vaginal y dolor con las relaciones sexuales. Tratamiento para la uretritis El tratamiento de la infección será necesario para mejorar la uretritis, en algunos casos de sospecha de un germen, como es el caso de la Gonococia, se pondrá tratamiento antibiótico , si es posible, previamente se recogerá un exudado para comprobar el germen específico. Se deberá tratar también a las parejas sexuales y abstenerse de relaciones o usar preservativo durante el tiempo que se trate la infección. Pruebas complementarias del tratamiento de uretritis Las pruebas complementarias serán analítica de sangre con contaje celular y estudio de otras enfermedades de transmisión sexual, tasación de proteína C reactiva, y analítica de orina con cultivo y exudado uretral con antibiograma. En las mujeres puede ser necesario realizar un exudado de cuello uterino y una ecografía. Factores desencadenantes de uretritis El factor desencadenante de la uretritis es mantener relaciones sexuales con personas afectadas por infecciones sexuales, también, en los casos de uso de espermicidas que puedan producir irritación a los usuarios. Factores de riesgo de uretritis La edad : los hombres entre 25 y 30 años, tienen uretritis con más frecuencia las mujeres. El tener parejas sexuales múltiples lo hace más probable, y los antecedentes de otras enfermedades de transmisión sexual. Complicaciones de la uretritis En los hombres: Epididimitis: inflamación del epidídimo. Orquitis: infección en el pulmón. Prostatitis: infección en la próstata. Cistitis. En las mujeres: Cistitis. Cervicitis: inflamación del cuello del útero. Enfermedad inflamatoria pélvica. Prevención de la uretritis Mantener relaciones sexuales con preservativo. Controlar el número de parejas sexuales. Abstenerse de mantener relaciones sexuales con personas que presenten sintomatología. Especialidades a las que pertenece la uretritis Las uretritis serán tratadas por médicos de familia, urólogos, ginecólogos y especialistas en enfermedades de transmisión sexual de los servicios de enfermedades infecciosas. Preguntas frecuentes: ¿Qué bacteria produce la uretritis? Las bacterias que producen la uretritis son diversas pero dos son las más frecuentes, el Gonococo , que se trata de un diplococo gram negativo, su infección se conoce también como blenorragia, produce una secreción matutina a través del pene de aspecto verdoso. En la mujer queda en el cuello del útero y puede dar poca sintomatología, lo que puede hacer que las mujeres desconozcan estar infectadas. La otra bacteria que suele producir la uretritis es la clamidia , que produce la llamada uretritis no gonocócica. Será necesario realizar el tratamiento adecuado. En un número importante de casos ambos gérmenes se dan al mismo tiempo en una uretritis. También se produce con menor frecuencia por Tricomonas y por Escherichia coli. ¿Cómo se contagia la uretritis? La uretritis es una enfermedad de transmisión sexual, esto quiere decir que para contagiarse se deben tener relaciones sexuales con una persona contagiada, por tanto, la forma de evitar el contagio es el uso de preservativo. ¿Qué es la uretritis inespecífica? La uretritis inespecífica es la que se produce por un germen distinto al Gonococo , como pueden ser las Tricomonas , la Clamidia o bien por procesos irritativos como pueden ser el uso de fármacos espermicidas o de traumas como el sondaje. ¿Qué es la uretritis no gonocócica? La uretritis no gonocócica es la uretritis que se produce por bacterias diferentes al Gonococo , en general serán Clamidia, Tricomonas o Escherichia coli los gérmenes más frecuentes en su producción. Este tipo de uretritis pueden, en algunas ocasiones, no ser infecciosas. Este es el caso de pacientes que presentan molestias tras haber estado sondados, o bien personas que han tenido contacto con sustancias químicas como pueden ser los espermicidas. ¿Qué es la uretritis crónica? La uretritis crónica es la uretritis que permanece durante al menos seis meses , por inflamación de la uretra. Puede ser causada por un estrechamiento de la uretra, que impide la correcta evacuación de la vejiga o bien por infecciones cuyo tratamiento no se ha hecho de modo correcto. Es frecuente por Scherichia coli, y también por la exposición a productos químicos como pueden ser productos de higiene femenina o uso de espermicidas.
Prostatitis
Enfermedad

Prostatitis

¿Qué es la prostatitis? La prostatitis es la inflamación de la próstata del varón que puede ser producida por una infección, pero lo más común es que aparezca sin un agente patógeno que lo provoque. Es una enfermedad frecuente, ya que al menos un 50% de los varones pueden presentar síntomas de prostatitis una vez en su vida, apareciendo más en adultos jóvenes, y siendo más habituales son las no bacterianas. En el caso de los varones con VIH (virus de la inmunodeficiencia humana), la prostatitis suele aparecer con más frecuencia. La prostatitis es una patología de gravedad moderada-grave por las molestias que produce al paciente y sobre todo por las potenciales complicaciones en las que puede derivar. Tipos de prostatitis La prostatitis pueden ser de varios tipos dependiendo de los síntomas: Agudas : con unos síntomas muy claros de infección y dolor. Crónicas: (persistentes o recidivantes), con una duración mayor a tres meses,  las molestias son más moderadas, pero la infección puede volver con más frecuencia. También pueden variar según la infección que la produce: Infección bacteriana: producida por un agente infeccioso. No bacteriana: que no las ha producido ningún agente infeccioso. En este sentido se describe el síndrome de dolor pelviano crónico inflamatorio o no inflamatorio y la prostatitis inflamatoria asintomática. Causas de la prostatitis Las prostatitis agudas bacterianas se producen por: La infección de bacterias habituales en el tracto urinario ( E. Coli, Proteus spp). Aunque es menos frecuente, por otras bacterias que producen enfermedades de transmisión sexual . Se originan por el ascenso de las bacterias desde la uretra infectada, o por el reflujo (ascenso) de orina infectada desde la vejiga hasta los conductos prostáticos. Diseminación de las bacterias desde la sangre. Un 10% las prostatitis crónicas son producidas por una infección bacteriana derivada de forma habitual, es decir, de la progresión de una prostatitis aguda bacteriana. Las prostatitis no bacterianas pueden producirse: Como un proceso inflamatorio posterior a una prostatitis bacteriana. Por presencia de alteraciones neuromusculares. Por irritación química debida a la presencia de reflujo de orina (ascenso de orina hacia los conductos prostáticos. Por infecciones producidas por otros agentes como virus o parásitos. El síndrome del dolor pelviano crónico también se ha relacionado con la ansiedad, el estrés y la tensión emocional, aunque, como en el caso de prostatitis crónica no bacteriana, todavía no se conoce de forma clara la causa de su aparición. Síntomas de prostatitis En la prostatitis agudas aparece fiebre con tiritona, dolor lumbar y/o en la zona perineal (región inferior del tronco) que puede ser muy intenso, dolor o escozor al orinar (disuria), urgencia para ir a orinar, ir muchas veces y hacer poquita cantidad (polaquiuria), o tener la sensación contínua de querer orinar (tenesmo vesical). Además, puede haber una incapacidad para evacuar de forma completa la vejiga con una disminución de la potencia del chorro. La orina puede tener un olor desagradable y es posible la aparición de sangre en ella o en el semen . En la prostatitis crónica los síntomas son más insidiosos, apareciendo infecciones del tracto urinario de forma recurrente, con escozor y dolor al orinar, molestias en los testículos o el periné, dolor con la defecación o la eyaculación, o dificultad para iniciar la micción. Tratamiento para la prostatitis En las prostatitis bacterianas se pauta un tratamiento antibiótico lo más precozmente posible para evitar complicaciones, con una duración que puede variar de 10 -14 días hasta las 4 -6 semanas según las características de la infección. Si el proceso es grave se llega a ingresar al paciente para administrar el antibiótico inicialmente por vía intravenosa, a veces combinando varios antibióticos, y después, terminar el tratamiento al alta en el domicilio tomándolo por vía oral. Además se pautan fármacos para el dolor como antiinflamatorios no esteroideos. En los casos de prostatitis bacterianas crónicas, a parte del tratamiento antibiótico en los momentos puntuales de reaparición de la infección, en ocasiones se realizan tratamientos supresores de mayor duración con antibiótico (durante 3 meses). Las prostatitis inflamatorias no bacterianas en las que no se encuentran microorganismos en los estudios que se realizan al paciente, se recomienda tratarlas como a las prostatitis bacterianas debido a la incertidumbre que todavía se tiene sobre su origen. En los casos seleccionados que no respondan a tratamiento, se consideraría la cirugía radical con extracción de la próstata. En todos los tipos de prostatitis se pueden indicar fármacos analgésicos para control del dolor. Pruebas complementarias del tratamiento diagnóstico de la prostatitis El diagnóstico de la prostatitis se realiza a través de la evaluación de los síntomas que presenta el paciente, se solicita una analítica de sangre con determinación de factores de la inflamación como proteína c reactiva (PCR) o velocidad de sedimentación glomerular (VSG), y el antígeno prostático específico (PSA) que pueden estar aumentados. También se realiza un cultivo de orina (para determinar el agente que causa la infección), un estudio citológico (de las células) y un cultivo de la secreción prostática. Si existe una mala evolución del proceso y se sospechan complicaciones, se puede una ecografía prostática para visualizar su tamaño y la presencia de otras posibles alteraciones (abscesos, etc.) Factores desencadenantes de la prostatitis La prostatitis es una infección que afecta al género masculino, y puede ser provocada por varios motivos como: tener otro tipo de infección del tracto urinario, tener relaciones sexuales con personas diferentes, padecer alteraciones en la vejiga, etc. A continuación están los factores de riesgo que pueden desencadenar la prostatitis. Factores de riesgo de la prostatitis Varones jóvenes con múltiples parejas sexuales. Varones mayores con agrandamiento de la próstata. Padecer otras alteraciones en la vejiga o en la uretra. Padecer otro tipo de infección del tracto urinario. Tener un traumatismo local, por ejemplo en la práctica de ciclismo. Haber sido sometido a una biopsia prostática. Haber tenido un sondaje urinario (introducción de un tubito flexible de pequeño calibre por la uretra hasta la vejiga para evacuar la orina). Practicar sexo por vía anal. Complicaciones de la prostatitis Sepsis (diseminación de la infección a las sangre con respuesta inflamatoria exagerada del organismo y afectación de otros órganos). Metástasis sépticas (migración de las bacterias hacia otros tejidos del organismo produciendo infección en los mismos). Abscesos prostáticos (acúmulo infeccioso encapsulado con material líquido purulento). Evolución de una prostatitis aguda a una crónica. Alteración de la fertilidad masculina. Prevención de la prostatitis No todos los tipos de prostatitis se pueden prevenir. Para evitar las enfermedades de transmisión sexual que puedan derivar en procesos de prostatitis se deben obtener medidas como el uso de preservativo para disminuir el riesgo de contagio. Adecuada higiene genital. Evitar o reducir la ingesta de sustancias irritantes para la vejiga: alcohol, las bebidas que contienen cafeína y los alimentos ácidos o picantes. Aumentar la ingesta de líquidos (2-3.5 litros por día) para orinar con frecuencia y así ayudar a eliminar bacterias de la vejiga. Especialidades a las que pertenece la prostatitis En la prostatitis aguda es frecuente que sea diagnosticada por el médico de atención primaria, en un servicio de urgencias hospitalarias o en la consulta de urología. Cuando existen complicaciones, mala evolución o gran afectación del paciente puede ser preciso el ingreso hospitalario del paciente para realizar el tratamiento en el servicio de urología. En el caso de prostatitis crónica el manejo y diagnóstico se realiza por el urólogo. Preguntas frecuentes: ¿Cuánto dura una prostatitis? La prostatitis aguda puede durar con tratamiento y buena evolución hasta un mes y medio o dos. En caso de las prostatitis crónica la duración siempre es mayor a 3 meses y a veces puede continuar durante años. Depende de la causa y las características individuales de cada paciente. ¿Se puede curar la prostatitis crónica? Sí, aunque es difícil y depende de la causa que lo origine, a veces a largo plazo se   consigue la desaparición de los síntomas, pero es un proceso costoso de conseguir. ¿Cuáles son las secuelas de una prostatitis? Las secuelas de una prostatitis aguda pueden ser que se convierta en crónica con aparición de dolor constante . También abscesos, quistes o fibrosis (alteración de la estructura por tejido de cicatrización) de la próstata, etc. ¿Se puede transmitir la prostatitis a la mujer? En caso de producirse la prostatitis por  una enfermedad de transmisión sexual , sí puede contagiar la infección el varón a la mujer durante las relaciones sexuales. Una mujer no va a poder nunca tener prostatitis, ya que la próstata es un órgano del aparato reproductor masculino y los síntomas que pueden aparecer en la mujer serán derivados de la afectación de sus  genitales y órganos reproductivos. ¿Se puede mantener relaciones sexuales con prostatitis? En los casos de prostatitis bacterianas agudas o crónicas no es aconsejable mantener relaciones sexuales cuando el paciente presenta la sintomatología y está tomando el tratamiento, sobre todo si la infección es una enfermedad de transmisión sexual. En el caso de las prostatitis no bacterianas el paciente puede mantener relaciones sexuales, pero puede presentar dolor al eyacular o dolor pélvico.