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Apoplejia
Enfermedad

Apoplejia

¿Qué es una apoplejía ? La apoplejía, también conocida como accidente cerebrovascular , es la lesión o daño que se produce en un área del cerebro cuando se detiene el riego sanguíneo y el aporte de oxígeno, lo que provoca la muerte de las neuronas y la pérdida de la función en la parte del cuerpo que es controlada por esa porción dañada del cerebro. Mientras más tiempo permanece el cerebro sin oxígeno, mayor es el daño. Es una enfermedad común que puede ocurrir a cualquier edad, pero es más frecuente en personas mayores de 50 años. Es grave, y si no se trata a tiempo puede causar daños neurológicos importantes como problemas en la memoria, el habla y el movimiento e incluso la muerte. Tipos de apoplejía Entre los tipos de apoplejía se pueden diferenciar: Ataque isquémico: es producido por la obstrucción total de una arteria por coágulos o placas, disminuyendo o deteniendo el flujo de sangre al cerebro, es decir, provocando una apoplejía. Ataque isquémico transitorio: se presenta cuando una arteria dirigida al cerebro se bloquea parcialmente en lugar de forma completa. Lo que puede causar síntomas de apoplejía que duren unos segundos o hasta pocas horas. Ataque hemorrágico: este tipo de apoplejía es causada por la ruptura de un vaso sanguíneo del cerebro, liberando sangre descontroladamente en éste y produciendo la muerte celular, provocando una apoplejía. Causas de una apoplejía Las razones porque la que se interrumpe el flujo sanguíneo en el cerebro provocando la apoplejía pueden ser diversas: Porque una arteria se haya obstruido parcial o completamente. Dicho taponamiento puede producirse por una trombosis, es decir, cuando se forma un coágulo sanguíneo (trombo) en una de las arterias que suministran sangre al cerebro. Por depósitos grasos acumulados en las arterias que causan una reducción del flujo sanguíneo. Por la ruptura de un vaso sanguíneo dentro del cerebro, causando una hemorragia que daña las neuronas. Síntomas de una apoplejía Se pueden presentar los siguientes síntomas, que en ocasiones dependen de la zona afectada del cerebro: Adormecimiento o debilidad repentino del rostro, los brazos o las piernas. Problemas para hablar y comprender. Dificultad repentina para ver con uno o ambos ojos. Dolor intenso de cabeza, de aparición súbita. Pérdida o dificultad para mantener el equilibrio y coordinación. Mareos. Dificultad para leer y escribir. Parálisis en algunas partes del cuerpo. Confusión o pérdida de memoria. Tratamiento de una apoplejía El tratamiento depende del tipo de apoplejía que se presente. En el caso de un ataque isquémico, el tratamiento consiste en restaurar rápidamente el flujo sanguíneo al cerebro. Esto se puede realizar mediante medicamentos trombolíticos (para disolver coágulos en 4 o 5 horas si se administra en la vena) o a través de un procedimiento endovascular de emergencia. Es un tratamiento rápido que no solo mejora las probabilidades de supervivencia, sino que también reduce las complicaciones. En el caso de una apoplejía hemorrágica, el tratamiento consiste en controlar el sangrado y reducir la presión en el cerebro. Una vez que se detiene el sangrado en el cerebro, el tratamiento suele implicar atención médica de apoyo mientras el cuerpo absorbe la sangre. Si la zona del sangrado es demasiado grande, se puede realizar una intervención  quirúrgica para extraer la sangre y liberar la presión del cerebro. La cirugía también se puede utilizar para reparar anomalías en los vasos sanguíneos asociadas a los accidentes cerebrovasculares hemorrágicos. Pruebas complementarias de una apoplejía Para el diagnóstico y tratamiento de una apoplejía, además de una exploración física para ver las señales neurológicas del habla y la coordinación se realizan pruebas como: Exploración por tomografía computarizada (TC), que puede mostrar una hemorragia, un tumor, un accidente cerebrovascular y otras enfermedades. Imágenes por resonancia magnética (RM), puede detectar el tejido cerebral dañado por un accidente cerebrovascular isquémico y hemorragias cerebrales. Ecografía carotídea, esta prueba muestra la acumulación de depósitos de grasa (placas) y el flujo sanguíneo en las arterias carótidas, entre otras pruebas. Factores desencadenantes de la apoplejía Una apoplejía puede desencadenarse por la ruptura de un vaso sanguíneo dentro del cerebro o por un taponamiento parcial o completo de las arterias cercanas o en el interior del cerebro. Factores de riesgo de la apoplejía Entre los factores que aumentan el riesgo de desarrollar una apoplejía se pueden incluir: Edad Sexo Presión arterial alta Tabaquismo Nivel de colesterol alto Inactividad física Sobrepeso u obesidad Diabetes Enfermedades cardiovasculares, como insuficiencia cardíaca, defectos cardíacos, infección cardíaca o ritmo cardíaco anormal Alcoholismo Consumo de drogas ilícitas (cocaína, heroína, etc.) Antecedentes familiares de apoplejías Complicaciones de una apoplejía Las complicaciones pueden ser temporales o permanentes, dependiendo del tiempo que pasa el paciente sin oxígeno en el cerebro. Entre las complicaciones se pueden encontrar: Parálisis o pérdida del movimiento muscular Pérdida de memoria Dificultades de razonamiento Dificultad para hablar o tragar Depresión Declinación cognitiva Dolor Hemorragia Muerte Prevención de una apoplejía Existen actividades y cuidados que se pueden implementar en la rutina diaria que pueden ayudar a prevenir una apoplejía, entre las que podemos encontrar: Controlar la presión arterial alta Reducir la cantidad de colesterol y las grasas saturadas de las dietas No fumar No beber alcohol No consumir drogas Controlar la diabetes Mantener un peso saludable Hacer ejercicio de forma regular Especialidades a las que pertenece La apoplejía pertenece a las especialidades de neurología y medicina vascular. La neurología es la especialidad médica que se ocupa de la anatomía, la fisiología y las enfermedades del sistema nervioso.  La medicina vascular es la especialidad médica que se ocupa de la prevención, el diagnóstico, tratamiento y el seguimiento de los pacientes que sufren patologías vasculares, arteriales, venosas, linfáticas o de la microcirculación. Preguntas frecuentes ¿Qué es la apoplejía hipofisaria? La apoplejía hipofisaria es un fenómeno isquémico o hemorrágico que aparece generalmente en un adenoma hipofisario (un adenoma es un tumor benigno de lento crecimiento que se origina en las células que forman la glándula hipófisis). La apoplejía hipofisaria se produce como consecuencia de un infarto, con aparición posterior de hemorragia y edema del tumor . ¿Cuándo ocurre un ACV? Un accidente cerebrovascular sucede cuando el flujo de sangre a una parte del cerebro se detiene. Algunas veces, se denomina "ataque cerebral". Si el flujo sanguíneo se detiene por más de pocos segundos, el cerebro no puede recibir nutrientes y oxígeno y, las células cerebrales pueden morir, causando un daño permanente. ¿Qué es déficit neurológico focal? Una deficiencia neurológica focal es un problema en el funcionamiento del cerebro, la médula espinal y los nervios que afectan a un lugar específico , como el lado izquierdo de la cara, el brazo derecho o incluso a un área pequeña como la lengua. ¿Cuáles son los signos de Focalización? Los signos de la focalización pueden incluir: cambios en el movimiento, que incluyen parálisis , debilidad, pérdida de control muscular, aumento y pérdida del tono muscular o movimientos que una persona no puede controlar (movimientos involuntarios, como un temblor). ¿Qué es el síndrome de Sheehan? El síndrome de Sheehan es un trastorno que afecta a mujeres que pierden una cantidad de sangre que pone en riesgo su vida durante el parto, o que tienen la presión arterial demasiado baja durante el parto o después, lo que puede privar al cuerpo de oxígeno. En el síndrome de Sheehan, la falta de oxígeno puede dañar la hipófisis haciendo que no produzca suficientes hormonas hipofisarias .
Neuritis Óptica
Enfermedad

Neuritis Óptica

¿Qué es la neuritis óptica? La neuritis óptica es una patología inflamatoria del nervio óptico (este se encarga de llevar toda la información desde el globo ocular hasta el cerebro). Este proceso inflamatorio produce desmielinización (pérdida de mielina que funciona como material aislante) del nervio, que queda desprotegido alterando la conducción de los estímulos visuales y ocasionando pérdida de la visión. Es más frecuente en el sexo femenino y en edades entre 20 y 40 años. Es una enfermedad común que no es grave, pero, si no se trata a tiempo y adecuadamente, puede afectar la vida de la persona que lo padece. Tipos de neuritis óptica Existen diferentes tipos de neuritis según la localización de la inflamación: Neuritis óptica retrobulbar: es la inflamación del nervio óptico por detrás del globo ocular. Inicialmente, y a través del análisis del fondo de ojo, no se aprecia ningún tipo de lesión en el disco óptico (lugar en la retina por donde penetra el disco óptico), solo en etapas tardías puede presentarse un punto pálido en el centro del disco. Neuritis óptica anterior: también llamada papilitis con disco óptico inflamado y edema. Perineuritis: existe daño en la capa que rodea al nervio óptico pero el nervio óptico permanece indemne, por lo que no suelen existir cambios al momento de realizar fondo de ojo. Neurorretinitis: existe edema del disco óptico por inflamación, además de lesiones en la mácula. Causas de la neuritis óptica Las causas específicas de la neuritis óptica idiopática no se conocen. Un gran porcentaje de los casos diagnosticados de esta patología no tienen un diagnóstico de causa conocido. Sin embargo, existen diferentes causas que se pueden relacionar como: Causas infecciosas: por infección directa al nervio óptico como en el caso del VIH, sífilis o citomegalovirus, o de forma indirecta por reacción inmunológica en los casos de varicela, sarampión, rubéola, enfermedad Lyme, parotiditis o herpes. Esclerosis múltiple: enfermedad desmielinizante que afecta al nervio óptico, entre otros. Aquellas personas que han presentado algún episodio de neuritis óptica durante su vida, tienen una probabilidad del 50% de desarrollar esclerosis múltiple. Medicamentos: algunos fármacos como la quinina, cloranfenicol, disulfiram, etambutol y amiodarona, pueden ocasionar neuritis óptica, pero puede ser reversible si se suspende la medicación. Enfermedades inmunológicas: como sarcoidosis, lupus eritematoso sistémico y enfermedad mixta del tejido conectivo, pueden presentar episodios recurrentes de neuritis óptica. Síntomas de la neuritis óptica Los síntomas de la neuritis óptica son de afectación aguda de un solo ojo, aunque cuando la causa es por enfermedad viral se pueden ver afectados ambos ojos. Se destacan los siguientes síntomas: Dolor ocular que empeora con los movimientos del ojo. Pérdida de campo visual periférico. Afectación de la percepción de los colores con disminución de su intensidad. Disminución temporal de la visión que puede ir acompañada de ver luces al mover el globo ocular. En algunos casos, la pérdida de visión es permanente. Tratamiento de la neuritis óptica No se dispone de tratamiento específico para esta enfermedad. El uso de corticoides por vía oral o intravenosa, disminuye el componente inflamatorio y puede ayudar en la recuperación de la agudeza visual, aunque no tiene efecto de recuperación del nervio óptico . En algunos casos, se ha utilizado un procedimiento de recambio plasmático denominado plasmaféresis cuando el tratamiento con corticoides no es exitoso, pero hasta ahora no existen estudios concluyentes sobre su uso. Pruebas complementarias de la neuritis óptica Se pueden incluir dentro del estudio de la neuritis óptica, además del fondo de ojo, los siguientes exámenes complementarios: Resonancia Magnética con contraste para visualizar de forma óptima el nervio óptico, además de una evaluación del cerebro para detectar alteraciones. Analítica de sangre para verificar la existencia de enfermedades inmunológicas. Tomografía de coherencia óptica para medir el espesor de fibras nerviosas de la retina. Potenciales evocados visuales para estudiar la conducción del estímulo visual a través del nervio óptico. Campimetría visual para examinar el campo visual y detectar manchas ciegas. Factores desencadenantes de la neuritis óptica Los factores desencadenantes de la neuritis óptica son la presencia de una enfermedad desmielinizante como la esclerosis de infecciones virales como citomegalovirus, herpes, sífilis o VIH, alguna enfermedad inmunológica como lupus eritematoso sistémico, o el consumo de fármacos como quinina, cloranfenicol o amiodarona. Factores de riesgo de la neuritis óptica Son factores de riesgo de una neuritis óptica los siguientes: Edades entre 20 y 40 años. Aunque en niños se aprecia también con la presencia de enfermedades exantemáticas. Sexo femenino. Personas blancas. Pacientes con deleciones genéticas con mayor riesgo de padecer esta enfermedad. Complicaciones de la neuritis óptica Una neuritis óptica puede presentar las siguientes complicaciones: Daño del nervio óptico permanente, de carácter aditivo con las siguientes neuritis ópticas que puedan aparecer. Alteraciones en la agudeza visual con recuperación lenta de la misma. Aunque también puede haber una pérdida permanente de la capacidad de distinguir colores, contrastes y brillos. Inicio de esclerosis múltiple con el paso del tiempo. Recurrencia de neuritis óptica hasta en un 20% de los casos en el mismo ojo. Efectos secundarios en el sistema inmunológico por el uso de altas dosis de corticoides. Prevención de la neuritis óptica No existe un método de prevención para el primer episodio de neuritis óptica , ya que es impredecible si un paciente va a presentarla como consecuencia de alguna infección, medicación o enfermedad inmunológica. Aquellas personas con uno o más episodios de neuritis óptica y lesiones cerebrales apreciadas por resonancia, pueden beneficiarse del tratamiento con interferón por el riesgo de contraer esclerosis múltiple, pero este tipo de medicación tiene efectos adversos importantes y no exime por completo la aparición de esta enfermedad. Especialidades a las que pertenece Pertenece a las especialidades médicas de oftalmología, neurología y medicina interna . Preguntas frecuentes ¿Qué causa la inflamación del nervio óptico? La inflamación del nervio óptico puede ser causada por medicamentos, enfermedades desmielinizantes e infecciones .   ¿Cuáles son los síntomas de la neuritis? Los principales síntomas son dolor ocular, pérdida de la visión de manera progresiva , alteraciones de la percepción de colores, brillo y contrastes y pérdida de visión periférica.   ¿Qué es la esclerosis en los ojos? Son los síntomas oculares que pueden presentarse en pacientes con esclerosis múltiple , comprenden desde la pérdida de agudeza visual, hasta la incoordinación de los movimientos oculares. ¿Cuál es la causa más frecuente de la neuritis óptica retrobulbar? La causa principal y, frecuentemente, la primera manifestación, mucho antes de la aparición de otros síntomas, es la esclerosis múltiple .   ¿Qué es la neuromielitis óptica? Es un síndrome poco frecuente desmielinizante del nervio óptico y la médula espinal, expresado como neuritis óptica y mielitis transversal , que ocasiona debilidad y parálisis en las extremidades, acompañadas de alteraciones en la sensibilidad.
Disgrafía
Enfermedad

Disgrafía

¿Qué es la disgrafía? La disgrafía es la incapacidad para coordinar de modo adecuado los músculos de la mano y del brazo , esto da lugar a una alteración en la escritura en niños a pesar de no presentar alteraciones neurológicas. Esta patología provoca escribir con una letra ilegible y muy grande o muy pequeña, que incluso puede variar de tamaño dentro de una misma palabra. Tipos de disgrafías Los tipos de disgrafía son: Disgrafía específica: debida a una mala percepción de las formas por parte del niño. Puede ser un problema complejo que se asocie a desorientación espacial e incluso temporal. Disgrafía motriz: se produce por alteraciones en la psicomotricidad del niño, pero no hay alteración de las formas y el niño identifica plenamente la correlación entre la expresión hablada y la expresión escrita, teniendo dificultades para la expresión escrita por dificultades en el desarrollo del movimiento para realizar los grafismos.   Disgrafía léxica: en ella destacan la cantidad de errores ortográficos que se producen. Disgrafía disléxica: se producen omisiones de letras o alteración en las mismas dentro de una palabra. Causas de la disgrafía La causa de la disgrafía es una alteración en la psicomotricidad del niño , ya sea por exceso o escasez de tensión o laxitud. La disgrafía, para ser considerada como tal, no debe acompañarse de alteraciones neurológicas o intelectuales. Síntomas de la disgrafía El síntoma principal de la disgrafía es la letra ilegible y desordenada del niño. Este presenta dificultades para escribir y precisa más tiempo que sus compañeros para realizar la misma tarea , las letras las escribe desiguales, no siendo capaz de mantener el mismo tamaño, dentro de las palabras pueden alterar algún grafismo, también se puede observar exceso de presión sobre lápices o bolígrafos y malas posturas al escribir. También es normal que estos niños presenten más fatiga al realizar sus tareas, incluso hiperactividad y falta de concentración en las actividades, ambos síntomas son secundarios al esfuerzo que el niño realiza y a la fatiga que consecuentemente sufre. Tratamiento de la disgrafía El tratamiento de la disgrafía debe de ir orientado a conseguir una relajación de la musculatura, sin forzar al niño a escribir en exceso , ya que esto puede ser contraproducente al producir una gran fatiga, secundaria a la tensión muscular. Se trata de realizar con el niño terapias que mejoren la movilidad fina. Se le puede ayudar con sistema de dibujo, pero siempre desde un punto de vista lúdico . Se deben enseñar métodos de corrección en la forma de coger el lápiz, así como a ejercer menor presión con el mismo. En el colegio es positivo que estos niños dispongan de más tiempo para realizar las tareas escritas , ya que necesitan más tiempo del normal para realizar estas tareas. Pruebas complementarias de la disgrafía La única prueba que se realiza para el diagnóstico de la disgrafía es el examen minucioso de los textos escritos por el niño . Puede ser necesario descartar alteraciones neurológicas u otras causas como pueden ser los trastornos de hiperactividad , ya que, en caso de alteraciones neurológicas, no se puede considerar una disgrafía, esta enfermedad puede dar lugar a alteraciones de la conducta secundarias a la fatiga que se le produce al niño. Factores desencadenantes de la disgrafía El factor desencadenante de la disgrafía es la falta de desarrollo psicomotriz fino del niño , que da lugar a una gran rigidez en el brazo y en la mano, lo que dificulta la escritura correcta del niño. Factores de riesgo de la disgrafía No existen factores de riesgo específicos para la disgrafía . Complicaciones de la disgrafía Las complicaciones importantes que pueden presentar la disgrafía, es la falta de progresión en el colegio , que puede dar lugar a un retraso escolar y a una falta de inclusión dentro del ámbito de la escolarización. El apoyo a estos niños y la terapia psicomotriz adecuada, da lugar a un progreso y una inclusión adecuada en el sistema escola r. Prevención de la disgrafía La vigilancia del desarrollo psicomotor y prestar atención a las dificultades que el niño pueda presentar en su desarrollo, se traducen en un apoyo adecuado al mismo , evitando los problemas o minimizando las dificultades cuando estos aparecen.   Especialidades a las que pertenece La disgrafía es tratada y evaluada por un psicólogo, quien indica la terapia a realizar por parte del niño , prestando el apoyo necesario según evolucione el proceso. Preguntas frecuentes ¿ Qué es la disortografía en los niños ? La disortografía o disgrafía dislexica es cuando el niño presenta alteraciones al escribir intercambiando letras o incluyendo alguna que no debe de estar dentro de una palabra, se considera un trastorno del lenguaje .   ¿Cuáles son las características de la dislexia ? La dislexia es la dificultad para la lectoescritura, por parte de un niño que no presenta otras alteraciones neurológicas o intelectuales. Las personas con este trastorno tienen dificultades en la escritura y la lectura, tanto en el aprendizaje de la misma como cuando tienen que hacer utilización de la lectura comprensiva. Estas personas pueden presentar también dificultades para reconocer la derecha y la izquierda y para reconocer ritmos musicales. ¿ Qué es la dislexia fonológica ? En la dislexia fonológica se usa la ruta visual para leer , esto provoca que se tienda a leer en grupo y no separada en partes las palabras conocidas, como consecuencia, pueden leerse mal palabras no conocidas o no diferenciar palabras similares entre sí. Este tipo de dificultad es más perceptible en idiomas como el inglés, con lo cual, la dificultad puede aparecer al aprender un segundo idioma. ¿ Qué es la dispraxia verbal ? La dispraxia verbal es la dificultad para pronunciar ciertas palabras , está relacionada con una dificultad motora al emitir la letra, por dificultades en la coordinación de lengua, mandíbula y los labios, y parece tener un origen genético. ¿ Qué es la apraxia del habla ? La apraxia del habla es la dificultad para emitir palabras , estas personas saben lo que las palabras quieren decir, pero al pronunciarlas, por dificultades motoras, dicen algo incomprensible o utilizan otra palabra diferente. Cuando se presenta en adultos suele ser secundario a alteraciones neurológicas a nivel cerebral.
Parálisis Cerebral
Enfermedad

Parálisis Cerebral

¿Qué es la parálisis cerebral? La parálisis cerebral es un trastorno motor, es decir, afecta al movimiento y la postura, que es persistente, secundario a una lesión no progresiva en un cerebro inmaduro, es decir, en desarrollo. Se trata de un grupo heterogéneo de patologías con causas diversas y síntomas y pronóstico variables. Se estima que afecta a 2-3 de cada 1.000 niños nacidos vivos. Es una patología grave con una afectación variable que conlleva una alteración en el desarrollo del niño. Tipos  según las causas de parálisis cerebral Según el momento y la causa que la produce puede clasificarse en: Prenatales : por alteraciones genéticas, cromosómicas, infecciones durante el embarazo, hipoxia-isquemia (falta de oxigenación y muerte celular cerebral), traumatismos, efectos de fármacos o tóxicos, o malformaciones cerebrales. Perinatales : por asfixia, traumatismo obstétrico en el nacimiento, hemorragia cerebral, infecciones o prematuridad. Postnatales : por parada cardíaca, traumatismo craneoencefálico grave o infecciones del sistema nervioso central. Tipos según los síntomas de la parálisis facial Según los síntomas que más prevalecen en el paciente, se clasifican en: Parálisis espástica : existe un aumento del tono muscular con escasez de movimientos espontáneos y según la afectación que se dé en el cuerpo se subdivide en : Hemipléjica : afecta a un lado del cuerpo, sobre todo a los miembros superiores de una sólo lado. Dipléjica : afecta a ambos miembros inferiores. El paciente tiene una inteligencia normal o límite. Tetrapléjica : es la más grave, afectando a todas las extremidades. Aparecen alteraciones visuales. Parálisis discinética : aparece disminución del tono generalizado y movimientos involuntarios en brazos y piernas. Parálisis atáxica : aparece disminución del tono muscular con alteraciones en el habla, temblor en los movimientos de las extremidades y ataxia, es decir, alteración en la coordinación de los movimientos y equilibrio con una marcha alterada. Parálisis hipotónica : poco frecuente, aparece una disminución del tono muscular. Parálisis mixta : aparecen manifestaciones mezcladas de las distintas mencionadas con el predominio de algún rasgo de ellas. Según  la gravedad de los síntomas, se ha desarrollado la clasificación GMFCS ( Gross Motor Functional Classification System ), en la que el nivel I es una mínima alteración del movimiento que permite al paciente tener autonomía para andar y correr, aumentando progresivamente la clasificación según la afectación del paciente, hasta un máximo nivel V, que corresponde a la tetraplejia espástica, en la que el paciente tiene una dependencia total de otra persona. Además de todas estas alteraciones, los pacientes suelen sufrir importantes problemas de salud , algunos de ellos derivados de la misma lesión cerebral que ocasionó la afectación del movimiento y otros derivados de la situación física, psicológica y/o social que padecen. Pueden presentar retraso mental, aunque esta asociación no es tal necesariamente. Así mismo aparecen alteraciones visuales o auditivas, problemas del lenguaje, déficit de atención, trastornos de la conducta, epilepsia, problemas de alimentación, trastornos respiratorios crónicos, dentales o digestivos. Tratamiento para la parálisis cerebral El principal tratamiento se basa en la atención a las alteraciones motoras que presenta el paciente con fármacos que disminuyan la espasticidad ( Benzodiacepinas , Piracetam , Dantroleno , Tizainidina y Baclofeno ). La rehabilitación y la fisioterapia son un tratamiento básico a lo largo de la vida del paciente y cuando es necesario se utilizan ortesis (dispositivos externos que ayudan al movimiento). La toxina botulínica se utiliza con inyecciones en los músculos afectados periódicamente (cada 6 meses) para reducir el tono muscular y evitar posturas anómalas, pudiendo así favorecer mejoras en los movimientos y el crecimiento del músculo. Pruebas complementarias del tratamiento de la parálisis cerebral La sospecha diagnóstica se realiza por los datos clínicos y exploración física . En caso de dudas diagnósticas se puede realizar una enorme lista de pruebas: análisis de sangre con determinaciones distintas (cobre o ceruloplasmina, enzimas lisosomales, ácido úrico, lactato y piruvato, anticuerpos frente a agentes causantes de infecciones, aminoácidos o ácidos grasos...etc), o determinaciones en orina (cetoácidos, ácido vanilmandélico...etc). Otras pruebas que se pueden realizar son electrocardiograma, ecografía cerebral, TAC, resonancia magnética, electromiograma y electroencefalograma, entre otras. Factores desencadenantes de una parálisis cerebral El factor desencadenante de la aparición de una parálisis cerebral es una lesión cerebral no progresiva en el transcurso del proceso madurativo de este. Factores de riesgo de la parálisis cerebral Algunos de los factores de riesgo de parálisis cerebral son: Inadecuada vacunación de la madre y/o del bebé. Prematuridad. Bajo peso al nacer y retraso del crecimiento intrauterino. Enfermedades maternas como hipertensión arterial , alteraciones de la coagulación, enfermedades autoinmunes, enfermedades tiroideas, fiebre, infecciones...etc. Alteraciones en la placenta (infecciones o alteraciones vasculares). Gestación múltiple . Intoxicación por medicamentos u otros tóxicos. Infecciones en el recién nacido. Complicaciones de la parálisis cerebral Alteraciones visuales (aparecen en un 50%). Disfunciones auditivas (se da en un 20%). Retraso cognitivo ( entre un 50-70%). Epilepsia. Alteraciones psicológicas . Problemas digestivos (dificultad en la alimentación, malnutrición, reflujo gastroesofágico y/o estreñimiento). Problemas respiratorios (aspiraciones y/o neumonías). Alteraciones bucodentales (caries y/o maloclusión dental). Alteraciones musculoesqueléticas (contracturas, escoliosis, luxación de caderas, etc). Prevención de la parálisis cerebral Prevención prenatal : consejo genético, vacunaciones adecuadas en la mujer antes del embarazo (rubéola), control obstétrico del embarazo, así como prevenir la prematuridad en el nacimiento. Prevención perinatal : asistencia correcta en el parto, tratamiento adecuado de la hipoxia (falta de oxigenación por el parto), de la hipoglucemia (disminución del azúcar en sangre), de las infecciones...etc. Prevención postnatal : vigilancia de los niños de alto riesgo, tratamiento precoz y adecuado de las infecciones en el lactante. Especialidades a las que pertenece la parálisis cerebral El tratamiento requiere un enfoque multidisciplinario por parte de pediatras, médicos rehabilitadores, fisioterapeutas, traumatólogos, logopedas, psicólogos, neurólogos, otorrinolaringólogos y oftalmólogos. Preguntas frecuentes ¿Qué es la parálisis cerebral espástica? Trastorno que afecta al movimiento y la postura en los que se produce un aumento del tono muscular con escasez de movimientos espontáneos. ¿Qué es la parálisis cerebral de carácter leve? La parálisis cerebral de carácter leve es aquella presentación de la parálisis cerebral que se manifiesta con mínimas alteraciones en el organismo que afecten al movimiento, así como escasas complicaciones que afecten al desarrollo cognitivo, los sentidos o el lenguaje . ¿Qué es la atetosis? La atetosis es un trastorno caracterizado por movimientos continuos involuntarios lentos y extravagantes de dedos y manos debido frecuentemente a una lesión en una parte del cerebro llamada núcleo estriado. ¿Qué es la parálisis flácida? La parálisis flácida es una afectación del músculo que produce una disminución de su tono con disminución y pérdida de la fuerza muscular . ¿Qué es la hipertonía muscular? La hipertonía muscular es un aumento del tono de la musculatura que se produce por una alteración en la regulación de la contracción-relajación del músculo, estando estos en estado de contracción y rigidez mantenida.
Parálisis Facial
Enfermedad

Parálisis Facial

¿Qué es la parálisis facial? La parálisis facial es una afección que ocurre debido a un trastorno del nervio facial, consistente en la pérdida total o parcial de movimiento voluntario en un lado de la cara. Se produce por un fallo en el mismo nervio, que no lleva las órdenes nerviosas a los principales músculos encargados de la movilidad y expresión de la cara y estos se paralizan. La parálisis facial causa debilidad repentina y temporal en los músculos faciales. Esto hace que la mitad de la cara se vea caída . Puede suceder a cualquier edad, pero es más frecuente en adultos. En la mayoría de los casos, la parálisis es temporal. Es una enfermedad común y no es grave, aunque si no se trata adecuadamente puede ocasionar complicaciones importantes que afectan a la calidad de vida de las personas que la padecen. Tipos de parálisis facial Existen dos tipos de parálisis facial, estas son: Parálisis facial central (parálisis supranuclear) : es la que afecta a las fibras que unen la corteza cerebral con el nervio facial. Se suele manifestar en síntomas que afectan a los músculos de la parte inferior de la cara (boca y mejilla), en el lado contrario a donde está la lesión, y no suele tener consecuencias sobre la visión. Parálisis facial periférica:  se produce cuando la lesión afecta directamente al nervio facial y se manifiesta en todos los músculos de la cara en el mismo lado donde se encuentra la lesión (músculos de la boca y mejilla), es decir, que va acompañada de alteraciones de la secreción lagrimal y salival y de la sensibilidad gustativa, dependiendo del trayecto lesionado del nervio. La más habitual es la parálisis facial idiopática o parálisis de Bell. Causas de la parálisis facial Existen múltiples causas que pueden provocar una alteración en el nervio facial y su mal funcionamiento. El nervio facial está unido directamente con el cerebro y su función es controlar la musculatura de la cara , la producción de lágrimas y saliva, la percepción auditiva, el cierre y apertura de los ojos y el sentido del gusto en la lengua. Pueden existir causas de origen interno y algunas de origen externo, entre las causas de parálisis facial podemos encontrar: Parálisis de Bell : es de origen desconocido, es la más frecuente de las parálisis faciales y  suele presentarse de forma aguda y brusca. Entre las causas internas están: tumores, aneurismas,  infartos o las malformaciones vasculares cerebrales, y tumores del oído medio, en la base del cráneo y la parótida. Pueden provocar una parálisis facial ciertas causas externas como son los traumatismos craneales, las infecciones virales (Epstein Barr, sarampión, rubéola, rabia, parotiditis, virus de inmunodeficiencia humana, citomegalovirus y herpes zoster),  y bacterianas, (sífilis, lepra y enfermedad de Lyme en un 10%, siendo en un 25% bilateral), agentes tóxicos, otitis, el frío y la yatrogenia (accidente quirúrgico). También se puede producir una parálisis facial de forma congénita (síndrome de Moebius), una enfermedad neurológica congénita caracterizada por una parálisis facial de por vida. Síntomas de la parálisis facial Los síntomas de la parálisis facial pueden variar de acuerdo a las características de la persona y el alcance de la lesión, los cuales pueden incluir: asimetría por falta de movilidad en un lado de la cara, dificultad en las expresiones faciales como cerrar un ojo o sonreír, babeo, alteraciones en la lagrimación y en el habla, dolor alrededor de la mandíbula, dentro o detrás de la oreja del lado afectado, dolor facial y de cabeza, disminución en la capacidad de saborear, dolor en el oído y presencia de sonidos que parecen más fuertes de lo normal , ausencia de saliva, dificultades para subir las cejas, frente lisa y alteraciones en la respiración nasal. Tratamiento para la parálisis facial El tratamiento para la parálisis facial es fundamentalmente médico, aunque no existe un tratamiento propio al no existir una etiopatogenia suficientemente probada. Para conseguir la recuperación de la movilidad facial, primero se deben tratar las causas. Si es por traumatismos se tratará con corticoides, muy eficaces en caso de dolor y en pacientes con parálisis completa. Si el origen es una infección por virus se trata con antivirales, como es el caso de herpes zoster, que se trata con Aciclovir, y si es bacteriana que se trata con antibióticos. Por otro lado, como el párpado no cierra, es necesaria la protección ocular, por lo que se pueden utilizar gafas de sol, lágrimas artificiales, pomadas epitelizantes y se cierra con un parche durante el sueño. Cuando el tratamiento conservador no ha tenido éxito y el nervio no se ha recuperado, se pueden realizar técnicas de reconstrucción para mejorar las secuelas por medio de cirugías. Hay dos tipos de tecnicas de reconstruccion : Estáticas : persiguen la suspensión más natural de la cara, cierre del párpado por elevación de las ceja y mejora la apariencia física. Se implanta una pesa de oro en el párpado para que cierre por gravedad. Con la suspensión de tejidos, se hace con los tendones del paciente, elevándose las partes que cuelgan para que se parezcan lo más posible al lado sano. Dinámicas : tienen el objetivo de que el paciente consiga mover la cara y sonreír. Según las circunstancias del paciente (edad, causa del nervio y enfermedades asociadas), se determina la técnica quirúrgica más conveniente. Pruebas complementarias del tratamiento de la parálisis facial Para el diagnóstico y tratamiento es necesario realizar un examen físico completo acompañado de un exploración neurológica básica clínico. Las pruebas complementarias servirán para saber la gravedad de la lesión o de otra causa distinta a la idiopática. Entre las pruebas complementarias están: análisis de sangre, entre ellos glucemia, conteo sanguíneo completo (CSC), tasa de sedimentación eritrocítica (ESR) o examen de Lyme. Tomografía computarizada de la cabeza, electromiografía y resonancia magnética de la cabeza. Factores desencadenantes de la parálisis facial Aún no se conoce un factor específico que pueda desencadenar la parálisis facial . Factores de riesgo de la parálisis facial Los factores que aumentan el riesgo de padecer esta enfermedad son: la edad, ya que tiene peor pronóstico en gente mayor de 55 años, la hipertensión arterial, los traumatismos craneales, las infecciones de oído, el estar embarazada (especialmente durante el tercer trimestre o en la primera semana después del parto), tener una infección de las vías respiratorias superiores como gripe o resfriado o algún otro  virus o bacteria. También afecta la diabetes mellitus. Complicaciones de la parálisis facial Las complicaciones de la parálisis facial pueden incluir: Daño irreversible en el nervio facial. Nuevo crecimiento anormal de las fibras nerviosas que ocasiona la contracción involuntaria de ciertos músculos cuando se intenta mover otros. Ceguera parcial o total del ojo que no se cierra a causa de la sequedad excesiva . Prevención de la parálisis facial No hay forma de prevenir la parálisis facial. Especialidades a las que pertenece la parálisis facial La parálisis facial pertenece a la especialidad de neurología, que es la parte de la medicina que se ocupa de la anatomía, la fisiología y las enfermedades del sistema nervioso. Preguntas frecuentes ¿Es reversible la parálisis facial? En la mayoría de los casos la parálisis facial es reversible. En más de un 85% de los casos se consigue la recuperación total de la función del nervio. El tiempo medio de recuperación es de aproximadamente 4-6 semanas, llegando hasta los 6 meses para una recuperación completa. ¿Qué es la parestesia? La parestesia es un fenómeno que consiste en la aparición de sensaciones punzantes, de hormigueo, de picor, de entumecimiento o de quemazón en distintas partes del cuerpo. Es más habitual que se produzca en los brazos, en las manos, en las piernas y en los pies. ¿Qué nervios se afectan en la parálisis faciales?   La parálisis facial afecta al nervio facial o VII par craneal. Pero también se pueden  ver afectados otros músculos que están inervados por el nervio facial como son: cutáneo del cuello, estilohioideo, vientre posterior del digástrico, músculo del estribo, estilogloso, glosoestafilino, palatoestafilino, periestafilino interno, músculos cutáneos del cráneo, músculos de los párpados, músculos de la nariz, músculos auriculares y músculos de la boca y de los labios. ¿Cuál es la función del nervio facial? Cada nervio facial dirige los músculos de un lado de la cara, incluso aquellos que controlan parpadear y cerrar el ojo y las expresiones faciales como sonreír y fruncir el ceño. Además, el nervio facial transporta impulsos nerviosos a las glándulas lacrimales, las glándulas salivares, y los músculos de un pequeño hueso en el medio del oído llamado estribo. El nervio facial también transmite sensaciones del gusto provenientes de la lengua. ¿Cuál es el nervio glosofaríngeo? El el nervio glosofaríngeo es el noveno nervio craneal. Está compuesto por fibras sensitivas y motoras; las fibras sensitivas inervan el seno carotídeo, lengua, garganta, faringe, velo del paladar y las papilas gustativas del tercio posterior de la lengua, mientras que las fibras motoras se extienden por la lengua y la faringe. Realiza funciones de deglución y secreción de saliva, controla las sensaciones de la lengua y participa en el control reflejo de la respiración y la presión arterial.
Pielonefritis
Enfermedad

Pielonefritis

¿Qué es la pielonefritis? La pielonefritis, también conocida como infección urinaria alta, es una infección de las vías urinarias que, generalmente, afecta al parénquima (tejido que recubre el riñón) y pelvis renal, comienza en la uretra o en la vejiga y sube hasta uno o ambos riñones. Es más frecuente en mujeres jóvenes sexualmente activas o postmenopáusicas y durante el embarazo . En hombres ocurre menos a consecuencia de hiperplasia prostática (aumento de la próstata), que dificulta la excreción de la orina a partir de los 50 años. En el caso de niños se debe a malformaciones urológicas. Es una enfermedad común y en algunos casos potencialmente grave que, si no se trata a tiempo y correctamente, puede llevar a la sepsis, fallo múltiple del órgano, causar daño permanente a los riñones, o a que las bacterias se logren diseminar en el torrente sanguíneo y provocar una infección que puede poner en riesgo la vida. Tipos de pielonefritis La pielonefritis se clasifica en: Pielonefritis aguda no complicada : generalmente ocurre en mujeres jóvenes sin antecedentes de enfermedades o cambios en la anatomía del sistema urinario. El cuadro clínico es de fiebre alta, escalofríos, náuseas, vómitos y dolor lumbar. Pielonefritis aguda complicada : la pielonefritis complicada evoluciona con absceso dentro o alrededor de los riñones, necrosis de la papila renal o producción de gases en el riñón, un cuadro llamado pielonefritis enfisematosa. La pielonefritis complicada por lo general ocurre en personas con obstrucción del tracto urinario, y bacterias resistentes a los antibióticos o en diabéticos. El cuadro clínico es igual a la pielonefritis no complicada, sin embargo, presenta poca respuesta a los antibióticos. Pielonefritis crónica:  la pielonefritis crónica es una infección urinaria recurrente, generalmente asociada a malformaciones urinarias, obstrucciones por cálculo renal o reflujo vesicoureteral. Generalmente lleva a la cicatrización del riñón y la insuficiencia renal crónica, especialmente en niños con reflujo urinario. Causas de la pielonefritis Las bacterias que ingresan en las vías urinarias a través del tubo que transporta la orina del cuerpo pueden multiplicarse y desplazarse a los riñones. Esta es la causa más frecuente de infecciones renales. También las bacterias de cualquier otra parte del cuerpo pueden extenderse a los riñones a través del torrente sanguíneo. Síntomas de la pielonefritis Los síntomas de la pielonefritis incluyen: Fiebre y escalofríos. Dolor en la espalda, el costado o la ingle. Dolor abdominal. Necesidad imperiosa y constante de orinar. Sensación de ardor o dolor al orinar. Náuseas y vómitos. Pus o sangre en la orina. Orina turbia o con olor desagradable. Entre otros síntomas. Tratamiento para la pielonefritis Los antibióticos son la primera línea de tratamiento para las infecciones renales . Los medicamentos que se indiquen y el tiempo de uso dependerá del estado de salud, así como del tipo de bacteria. Por lo general, los signos y síntomas de una infección renal comienzan a desaparecer a los pocos días de tratamiento. No obstante, es posible que se necesite continuar tomando antibióticos durante una semana o más. Si se tiene una infección renal grave, puede ser recomendable la hospitalización. El tratamiento puede comprender antibióticos y líquidos que se reciben a través de una vena del brazo (por vía intravenosa) . La duración de la hospitalización  dependerá de la gravedad de la enfermedad. Pruebas complementarias del tratamiento de la pielonefritis Para el diagnóstico y tratamiento de la pielonefritis se realizan pruebas como: análisis de orina y urocultivo para analizar la presencia de bacterias, sangre o pus. Ecografía.  y tomografía computarizada. Un tipo de radiografía llamada «cistouretrografía miccional» que consiste en una inyección de un tinte de contraste para tomar una radiografía de la vejiga cuando esta está llena y mientras se orina. Factores desencadenantes de la pielonefritis No se conoce un factor específico que pueda desencadenar la pielonefritis. Factores de riesgo de la pielonefritis Los factores que aumentan el riesgo de la pielonefritis: El sexo femenino, debido a que la uretra de las mujeres es más corta, por lo cual es más fácil que las bacterias se trasladen desde fuera del cuerpo hasta la vejiga. Cistitis (inflamación de la vejiga). Tener un bloqueo de las vías urinarias. Tener el sistema inmunitario debilitado. Tener lesiones en los nervios que rodean la vejiga. Usar un catéter urinario o vesical durante un tiempo. Diabetes mellitus. Embarazo. . Complicaciones de la pielonefritis Las complicaciones de la pielonefritis incluyen: Sepsis (complicación más frecuente). Formación de cicatrices en el riñón. Intoxicación de la sangre. Complicaciones en el embarazo. Recurrencias de pielonefritis. Absceso perinefrítico. Insuficiencia renal aguda. Prevención de la pielonefritis Para prevenir la pielonefritis es necesario: Tomar abundantes líquidos, en especial agua. Orinar apenas se sienta la necesidad. Limpiarse cuidadosamente y adecuadamente después de orinar. Vaciar la vejiga después de las relaciones sexuales. Especialidades a las que pertenece la pielonefritis La pielonefritis pertenece a la especialidad de nefrología y urología.  La nefrología es la parte de la medicina que se encarga de la anatomía, la fisiología y las enfermedades del riñón. La urología es la rama de la medicina que maneja el sistema urinario en la mujer y el sistema genito-urinario en el hombre. Preguntas frecuentes ¿Qué es la cistitis? La cistitis es la inflamación de la vejiga. ¿Qué diferencias hay entre la pielonefritis y la cistitis? La cistitis y la pielonefritis son dos tipos de infecciones del tracto urinario, coloquialmente conocidas como infecciones de orina. La cistitis afecta a la vías bajas del tracto urinario, que abarca desde la vejiga hasta la uretra, mientras que, la pielonefritis, por su parte, se da en las vías altas, desde los riñones a los uréteres y afecta la pelvis y parénquima renal. ¿Cómo se coge la cistitis? La cistitis es causada por la presencia de  bacterias como la Escherichia coli y diversas especies del género Proteus y Klebsiella pneumoniae . Otras razones son no realizar una higiene adecuada y correcta después de realizar una deposición, que debe de ser siempre desde la vagina hacia el ano, principalmente en las mujeres, ya que la entrada de la uretra de la mujer se encuentra más cerca del ano. También en las relaciones sexuales más comúnmente con el sexo anal y el uso de DIU (dispositivo intrauterino). ¿Qué es la cistitis crónica? La cistitis intersticial o cistitis crónica consiste en la inflamación prolongada de la vejiga. Esta puede ser muy molesta y dolorosa. ¿Qué es una infección de orina? Una infección de las vías urinarias es una infección que se produce en cualquier parte del aparato urinario: los riñones, los uréteres, la vejiga y/o la uretra. La mayoría de las infecciones ocurren en las vías urinarias inferiores la vejiga y la uretra.
Conmoción Cerebral
Enfermedad

Conmoción Cerebral

¿Qué es una conmoción cerebral? Una conmoción cerebral es una alteración del funcionamiento del cerebro , como consecuencia de una lesión traumática en la cabeza o cuando ésta se agita violentamente. Por lo general, los efectos son temporales y consisten en dolores de cabeza y problemas de concentración, memoria, equilibrio y coordinación. El hecho de que sea uno de los accidentes cerebrales más comunes, es por la facilidad con la que puede ocurrir, puesto que cualquier caída, accidente de coche, o cualquier deporte o actividad diaria que impliquen mucho movimiento, convierte a la persona en susceptible de sufrirlo. Es más frecuente en hombres que en mujeres, en adultos jóvenes, niños de menos de 5 años y en personas mayores. Aunque es la forma más leve de los traumatismos craneoencefálicos, si no se trata a tiempo, puede ser grave. Tipos de conmociones cerebrales Las conmociones cerebrales se clasifican como leve (grado 1), moderada (grado 2) o grave (grado 3). Grado 1: los síntomas duran menos de 15 minutos. No hay pérdida de la conciencia. Grado 2: no existe pérdida de conciencia, pero los síntomas duran más de 15 minutos. Grado 3 : hay pérdida de conciencia, aunque solo sea por unos pocos segundos. Causas de una conmoción cerebral El cerebro está compuesto de tejido blando rodeado de líquido cefalorraquídeo, que actúa a modo de amortiguación, y está localizado dentro del cráneo que es duro y lo protege, pero cuando se sufre un traumatismo craneoencefálico, el cerebro puede moverse dentro del cráneo, lo que puede provocar hematomas, rotura de vasos sanguíneos y lesiones neuronales , produciendo una conmoción cerebral. Un golpe violento en la cabeza, el cuello o la parte superior del cuerpo puede hacer que el cerebro se mueva abruptamente hacia adelante o hacia atrás contra las paredes internas del cráneo. La aceleración o desaceleración repentina de la cabeza, ocasionada por sucesos como traumatismos, un accidente automovilístico o sacudidas violentas, también puede causar lesiones cerebrales. Estas lesiones afectan la función cerebral, normalmente por un período breve, y ocasionan signos y síntomas de conmoción cerebral. Este tipo de lesión cerebral puede causar sangrado dentro o alrededor del cerebro, lo que provoca síntomas como somnolencia prolongada y confusión. Síntomas de una conmoción cerebral Los síntomas de la conmoción cerebral pueden incluir: Actuar de manera algo confusa, sentirse incapaz de concentrarse o no pensar con claridad. Estar somnoliento , difícil de despertar o cambios similares. Dolor de cabeza. Pérdida del conocimiento durante un lapso bastante corto. Pérdida de la memoria ( amnesia ) de hechos ocurridos antes de la lesión o inmediatamente después. Náuseas y vómitos. Ver luces centelleantes. Anormalidades en el sueño. Cambios en la lucidez mental y la conciencia. Confusión que no desaparece. Crisis epiléptica. Pupilas de los ojos de tamaño diferente. Movimientos oculares inusuales. Problemas para caminar o mantener el equilibrio.   Tratamiento de una conmoción cerebral El descanso es el tratamiento más adecuado para que el cerebro se recupere de una conmoción. El médico recomendará descanso físico y mental para una correcta recuperación de la misma. Esto significa evitar actividades que incrementen cualquiera de los síntomas, como esfuerzos físicos en general, deportes o movimientos vigorosos, hasta que estas actividades ya no provoquen síntomas. También implica limitar actividades que requieran pensar y concentrarse, como jugar a los videojuegos, mirar televisión, hacer tareas escolares, leer o usar el ordenador. El médico puede recomendar acortar la jornada escolar o laboral, que se tomen descansos durante el día o que se reduzcan la carga de tareas escolares o laborales mientras se recupera de la conmoción. A medida que los síntomas mejoran, se pueden ir incorporando gradualmente las actividades. El especialista dirá cuándo es seguro retomar el nivel de vida normal. Pruebas complementarias de una conmoción cerebral Para el diagnóstico y tratamiento se llevará a cabo un examen físico y neurológico del paciente. Otras pruebas complementarias que se pueden realizar son: Tomografía computarizada de la cabeza, Resonancia Magnética de la cabeza y Electroencefalograma (EEG, examen de las ondas cerebrales), que puede ser necesario si aparecen crisis epilépticas. Factores desencadenantes de una conmoción cerebral Una conmoción cerebral puede desencadenarse de un traumatismo, una caída, actividades deportivas o accidentes automovilísticos. Factores de riesgo de una conmoción cerebral Las actividades y los factores que pueden aumentar el riesgo de tener una conmoción cerebral comprenden: Caídas , especialmente en niños pequeños y adultos mayores. Participar en deportes de alto riesgo , como fútbol americano, hockey, fútbol, rugby, boxeo y otros deportes de contacto. Participar en deportes de alto riesgo sin el equipo de seguridad o la supervisión adecuada. Sufrir un accidente automovilístico. Ser víctima de maltrato físico. Haber tenido conmociones cerebrales previas.   Complicaciones de una conmoción cerebral Las complicaciones de una conmoción cerebral pueden ser: Dolores de cabeza postraumáticos. Vértigo postraumático. Síndrome del segundo impacto. Síndrome posconmocional. Prevención de una conmoción cerebral  Para prevenir este trastorno es necesario: Usar equipos de protección al hacer deporte y otras actividades recreativas. Usar cinturón de seguridad. No beber alcohol antes de conducir. Especialidades a las que pertenece La conmoción cerebral pertenece a la especialidad de neurología, que es la especialidad médica que se encarga de la anatomía, la fisiología y las enfermedades del sistema nervioso. Preguntas frecuentes ¿Es lo mismo conmoción que contusión? Aunque la contusión y conmoción cerebral se producen por golpes en la cabeza y los síntomas son parecidos, hay un par de aspectos que diferencian una de la otra: las contusiones cerebrales son macroscópicas , mientras que las conmociones son microscópicas. Las contusiones cerebrales son más graves , porque tienen desgarros y lesión cerebral estructural. ¿Cuáles pueden ser las consecuencias de un golpe en la cabeza? Un golpe en la cabeza podría generar una contusión o una conmoción cerebral, que podrían ser relativamente graves en función de la intensidad y de las lesiones que produzca tanto internas como externas. ¿Qué es un traumatismo de cráneo? Un traumatismo de cráneo o traumatismo craneoencefálico es cualquier alteración física o funcional producida por una fuerza traumática externa que ocasione un daño físico sobre el cerebro o alguna de sus cubiertas. ¿Qué es un trauma de tórax? El traumatismo torácico es todo aquel golpe fuerte que se produce sobre la caja torácica, pulmones, corazón , grandes vasos intratorácicos y resto de estructuras mediastínicas. Las causas más frecuentes son los accidentes de tráfico y en segundo lugar las caídas. ¿Cuáles son los traumatismos más comunes? Existen muchos tipos de traumatismos siendo los más comunes: Traumatismos dentales. Traumatismos en las extremidades como esguince, luxaciones o fractura. Traumatismo en el cráneo y la cara. Traumatismo de los tejidos blandos. Traumatismo de tórax. Traumatismo en el abdomen.
Síndrome Neuroléptico Maligno
Enfermedad

Síndrome Neuroléptico Maligno

¿Qué es el síndrome neuroléptico maligno? El síndrome neuroléptico maligno se trata de una afección rara , originada por una respuesta adversa a los efectos de medicamentos neurolépticos, también conocidos como psicofármacos de acción antipsicótica. Son usados, normalmente, en el tratamiento de síntomas psicóticos como alucinaciones y delirios. La incidencia de este síndrome está entre 1 y 5% para aquellos pacientes que consumen este tipo de medicamentos, siendo en los hombres mucho más frecuente que en las mujeres y con mayor predisposición en adultos jóvenes, pero puede aparecer a cualquier edad. Es una enfermedad poco común, pero muy grave, con elevada mortalidad en los casos no tratados de manera precoz. Tipos de síndromes más comunes El síndrome neuroléptico maligno no tiene ningún tipo de síndrome más común. Causas del síndrome neuroléptico maligno Las causas del síndrome neuroléptico maligno actualmente son desconocidas. Se puede referir que aparece como resultado de una compleja interacción entre fármacos que actúan sobre las vías dopaminérgicas y un sujeto susceptible. Se cree que el síndrome neuroléptico maligno se debe a un antagonismo sobre los receptores dopaminérgicos en el hipotálamo y el resultado es la rigidez muscular y los temblores extrapiramidales. Síntomas del síndrome neuroléptico maligno Los síntomas del síndrome neuroléptico maligno suelen aparecer, aproximadamente, a los 3 días después de que el paciente empiece el tratamiento, pudiendo incluir síntomas como: Hipertermia (fiebre entre 38º a 40º). Rigidez muscular. Alteración del estado mental (confusión, alucinaciones, delirios). Taquicardia. Dificultad en el lenguaje. Hipertensión o hipotensión arterial. Incontinencia. Alteración de los reflejos. Convulsiones generalizadas. Temblores. Palidez. Tratamiento del síndrome neuroléptico maligno El tratamiento del síndrome neuroléptico maligno se deberá seleccionar en función de la gravedad y el estado del paciente, por lo que cada caso es individual. El primer paso es suspender de forma inmediata el fármaco con acción neuroléptica. También proporcionar las medidas de soportes necesarias como bajar la temperatura corporal , adecuada hidratación, corrección electrolítica, soporte ventilatorio y vigilancias de las complicaciones. En la mayoría de los casos en los que el síndrome es detectado a tiempo, la intervención de soporte puede ser suficiente para que este remita y poder conducir al paciente a una recuperación sin ningún tipo de secuela. El tratamiento farmacológico utilizado para tratar el síndrome son los fármacos anticolinérgicos para tratar los síntomas extrapiramidales (Bromocriptina, amantadina). Dantroleno sódico para relajar la musculatura y acabar con la tensión muscular. Benzodiazepinas para reducir la ansiedad y bajar los niveles de agitación. Clozapina para restablecer la medicación neuroléptica. La terapia electroconvulsiva en estudios recientes esta terapia ha reportado mejoría en algunos pacientes con este síndrome. Se cree que su efecto se deba al facilitar la actividad dopaminérgica, se recomienda en casos graves. Pruebas complementarias del síndrome neuroléptico maligno Las pruebas complementarias para el diagnóstico del síndrome neuroléptico maligno son : Realizar una historia clínica completa y examen físico, ya que los síntomas son muy específicos. Realizar analítica de sangre con hemograma completo, hemocultivos, electrolitos (magnesio y calcio), creatinina quinasa (CPK), prueba de función renal y hepáticas, y pruebas toxicológicas. Concentración de litio. Medición de hierro. Gases arteriales. Análisis de orina. Estudios de coagulación. Punción lumbar. Tomografía axial computarizada. Resonancia magnética cerebral. Factores desencadenantes del síndrome neuroléptico maligno El factor desencadenante del síndrome neuroléptico maligno es el efecto adverso que causa en los pacientes tratados con psicofármacos de acción antipsicótica o neurolépticos. Factores de riesgo del síndrome neuroléptico maligno Los factores de riesgo del síndrome neuroléptico maligno son: Sexo: mayor predisposición en los hombres. Edad: adultos jóvenes y personas mayores. Uso de neurolépticos de múltiples psicotrópicos, como varios antipsicóticos al mismo tiempo, uso concomitante de litio. Alteraciones electrolíticas, deshidratación y deficiencia de hierro. Enfermedades orgánicas cerebrales: demencia, delirium, epilepsia, Parkinson, parálisis cerebral, enfermedad vascular y retardo mental. Patología infecciosa de base. Complicaciones del síndrome neuroléptico maligno Las complicaciones del síndrome neuroléptico maligno son: Neumonía aspirativa. Embolismo pulmonar. Urosepsis (infecciones urinarias complicadas). Dificultad respiratoria. Oxigenación disminuida. Lisis muscular. Edema pulmonar. Paro cardiorrespiratorio. Trastornos electrolíticos. Infarto al miocardio. Convulsiones. Fallo hepático y renal. Trombosis venosa. Prevención del síndrome neuroléptico maligno La prevención del síndrome neuroléptico maligno incluye: El paciente deberá tener una buena hidratación para evitar la recurrencia. Se recomienda comenzar con un neuroléptico atípico a dosis bajas e ir aumentado progresivamente la dosis mientras se monitorizan los signos del síndrome neuroléptico maligno. Realizar un diagnóstico precoz y tratamiento adecuado para lograr reducir la mortalidad. Especialidades a las que pertenece Las especialidades a las que pertenece el síndrome neuroléptico maligno son los médicos de urgencias , neurología medicina intensiva, y también la medicina general y de familia. Preguntas frecuentes ¿Qué fármacos causan el síndrome neuroléptico maligno? Los fármacos que pueden causar el síndrome neuroléptico maligno son los neurolépticos atípicos antipsicóticos como, tiapride, sulpiride, clozapina, quetiapina, risperidona y olanzapina, el haloperidol, flufenazina y la clorpromazina. También existen fármacos antidopaminérgicos usados como antibióticos (metoclopramida) y la retirada brusca de agentes dopaminérgicos usado como antiparkinsonianos (levodopa, bromocriptina). ¿Qué es el síndrome serotoninérgico? El síndrome serotoninérgico es un síndrome inducido por drogas caracterizado por un conjunto de efectos adversos relacionados a la dosis debido al aumento de su concentración en el sistema nervioso central. La serotonina es un neurotransmisor que produce el cuerpo, y es necesario para el buen funcionamiento del organismo por diversas razones ya que se encarga de regular ciertos procesos fisiológicos, el exceso de serotonina provoca el Síndrome serotoninérgico. ¿Qué es la tríada del síndrome neuroléptico? La tríada del síndrome neuroléptico es: Hipertermia (fiebre entre 38.5º a 40º). Rigidez muscular. Alteración del estado mental (confusión, alucinaciones, delirios). ¿Cómo puedo prevenir un síndrome neuroléptico? El síndrome neuroléptico se puede prevenir: El paciente deberá tener una buena hidratación para evitar la recurrencia. Se recomienda comenzar con un neuroléptico atípico a dosis bajas e ir aumentado progresivamente la dosis mientras se monitorizan los signos del síndrome neuroléptico maligno. Realizar un diagnóstico precoz y tratamiento adecuado para lograr reducir la mortalidad. ¿Qué es la epilepsia? La epilepsia es una enfermedad crónica del sistema nervioso central de etiología diversa que se manifiesta por dos o más crisis convulsivas o paroxísticas espontáneas con sintomatología motora, psíquica, sensorial y sensitiva, debida a la descarga excesiva de las células de la corteza cerebral.
Hidrocelectomía
Enfermedad

Hidrocelectomía

Definición La hidrocelectomía es una intervención quirúrgica en la que se elimina la acumulación de un líquido almacenado alrededor del testículo produciendo en un hidrocele, mediante una incisión en el escroto (bolsa que recubre y protege los testículos). ¿Cómo es la hidrocelectomía? Se trata de una intervención que habitualmente se lleva a cabo con la administración de anestesia local o regional (generalmente raquídea o peridural), por parte del anestesista. Tras la anestesia se inicia la cirugía realizando una incisión transversal a nivel del escroto o por encima del pliegue de la ingle, hasta llegar a la túnica donde se acumula el líquido. Entonces se realiza su apertura y drenaje del líquido . Luego esa membrana se reseca y se cierra en forma invertida para que desaparezca el espacio donde se acumulaba el líquido. Además, se inspeccionan el testículo y el epidídimo en busca de masas u otras posibles alteraciones, y si todo está bien, se realiza la sutura y el cierre de la herida. A veces puede ser necesaria la colocación de un drenaje, que se mantendrá durante 24-48 horas. En ocasiones, durante la cirugía el urólogo debe realizar modificaciones del procedimiento habitual por los hallazgos intraoperatorios encontrados o no esperados, para proporcionar un tratamiento más adecuado. ¿Para quién está indicada? Esta intervención está indicada en aquellos pacientes que presentan un hidrocele con un importante acúmulo de líquido que pueda derivar en aparición de complicaciones testiculares. ¿Por qué se realiza? La hidrocelectomía tiene como objetivo lograr la d esaparición del líquido acumulado en el escroto y devolver a este su volumen normal , haciendo desaparecer los síntomas que ocasiona, además de corregir el defecto estético derivado de esta afección. Riesgos de la hidrocelectomía Dolor, aparición de un hematoma e inflamación, generalmente leves en la zona intervenida. Hemorragia en sus diferentes tipos, que puede hacer necesaria la utilización de transfusiones de sangre y hemoderivados. Reaparición de la colección líquida. Atrofia testicular. Aparición de una hernia inguinal. Aumento de la consistencia del testículo en forma permanente. Aparición de una infección en la herida quirúrgica o aparición de una infección generalizada (sepsis), que puede resultar grave. Apertura de los puntos de sutura. Aumento (hiperestesia) o disminución (hipoestesia) de la sensibilidad de la zona, y/o molestias dolorosas (neuralgias). Cicatrices anormales y/o defectos estéticos derivados. Tromboembolismo venoso profundo o pulmonar. Reacciones alérgicas a los medicamentos que se le administran al paciente. Preparación Antes de la cirugía, el paciente debe ser evaluado por el médico anestesista, quien, según las características del paciente, indicará el uso durante la cirugía de anestesia general o local-regional. Es posible además que deba realizarse antes una a nalítica de sangre con coagulación para que el anestesista pueda evaluar todos los riesgos de la anestesia. El paciente debe informar antes de la intervención tanto al urólogo como al anestesista, de las posibles alergias medicamentosas, alteraciones de la coagulación, marcapasos, enfermedades cardiopulmonares, existencia de prótesis, medicaciones actuales o cualquier otra circunstancia que pudiera afectar al procedimiento. La zona anatómica próxima al testículo se afeita y desinfecta antes de iniciar la intervención. ¿Cómo es la recuperación de la hidrocelectomía? El postoperatorio suele ser corto. Habitualmente el paciente será dado de alta el mismo día de la intervención, aunque en ocasiones se precisan algunos días más de hospitalización. Puede ser necesario que el paciente lleve un drenaje escrotal durante las 24-48 horas siguientes a la intervención. Después de la cirugía, la bolsa o escroto permanece inflamada durante un tiempo variable, apareciendo hematomas y edemas en el escroto y el área genital, que pueden ocasionar molestias al paciente, por lo que podrá necesitar tomar fármacos analgésicos y antiinflamatorios para control de esas molestias.  Tras el alta, pasados unas semanas, se realiza una revisión en régimen ambulatorio en las consultas de urología. El profesional de enfermería de atención primaria podrá realizar los cuidados de curas locales que se precisen. Resultados Tras la intervención se produce la desaparición del líquido acumulado en el escroto, transcurrido un tiempo, el testículo recobra su tamaño normal . Con todo ello, se consigue la desaparición de las molestias que el hidrocele ocasiona antes de la cirugía y, además, se consigue una mejora estética de la anatomía del testículo. Preguntas frecuentes ¿Qué es un hidrocele testicular? El hidrocele es una acumulación de líquido que crea una cavidad en el escroto que rodea al testículo que, en la inmensa mayoría de los casos, se produce por causas desconocidas. ¿Qué es el hidrocele en bebés? Es la aparición de un acúmulo líquido en el escroto del recién nacido que aparece de forma congénita en la mayoría de los casos por alteraciones que se producen en su formación durante el embarazo. ¿Qué es un hidrocele comunicante? El hidrocele comunicante es aquel que se produce porque existe  un camino directo de comunicación entre el abdomen y el escroto, por el que pasa el líquido que produce el hidrocele. ¿Qué es el varicocele? De forma general un varicocele es un tumor formado por una vena . ¿Qué es un varicocele testicular? El varicocele testicular es una dilatación varicosa de las venas del cordón espermático en el testículo de un varón, que produce una tumoración y agrandamiento del testículo.  

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