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Periostitis en Runners
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Periostitis en Runners

Si eres corredor sabrás que las lesiones que más habitualmente os afectan son las de las extremidades inferiores , por ser las que reciben una mayor carga. Además de la rodilla, que es la que concentra más lesiones, hay otras localizaciones que también sufren con frecuencia alguna. Así, entre el 6 y el 16% de corredores, sobre todo aquellos que se dedican al medio fondo y al fondo (largas distancias), sufrirán la denominada periostitis, que es la inflamación del periostio. Vayamos por partes… El periostio es una capa de tejido conectivo que recubre el hueso y que se encuentra pegada a éste , por el que discurren nervios y vasos, y cuya función es la de nutrir y dar sensibilidad al hueso. Además, tiene también una función osteogénica (de producción de hueso por contener células que intervienen en el desarrollo óseo) y es inserción de tendones y ligamentos. La periostitis en corredores se localiza de manera más habitual en la tibia , el hueso que se sitúa en la parte medial de la pierna y en el que se insertan varios músculos, entre ellos tibial anterior, soleo, flexor largo del dedo gordo y poplíteo. Estos músculos tienen diferentes funciones, pero todos ellos van a intervenir de una manera u otra en el momento de la zancada y la carrera. Esta lesión se presenta con dolor, que el corredor describe como una “quemazón” en la cara antero-interna de la pierna y cuyo origen son pequeñas microlesiones en el periostio que ocurren por el impacto propio de la carrera. Suele aparecer al inicio de la actividad y aumenta de manera gradual con el aumento de la intensidad de la carrera. ¿Cómo se origina? El origen de esta patología, que puede obligar al corredor a dejar la práctica deportiva durante unos días, es diverso .  Como en cualquier lesión hay que considerar causas de origen externo y otras intrínsecas al individuo, entre las primeras una de las causas más habituales es la hiperpronación, es decir, el pisar hacia dentro en exceso. Este hecho puede corregirse con un calzado adecuado y el uso de plantillas que corrijan la pisada. De todos modos, a esta alteración biomecánica pueden sumarse otros factores que pueden aumentar el riesgo a sufrir esta lesión como el pie plano, la torsión externa de la tibia o una dismetría de extremidades. Todas estas alteraciones que afectan a la anatomía del individuo deben valorarse en conjunto, es decir, que en ocasiones se valora sólo el pie plano y no los cambios que vienen provocados por alguna de estas u otras alteraciones que pueden afectar a la biomecánica de la marcha. De ahí la importancia de consultar con un profesional que valore el cuadro de manera global. Además de estas causas asociadas a las propias características anatómicas hay una serie de causas sobre las que se pueden adoptar cambios de manera fácil y directa por parte del corredor. Algunos de los factores externos que pueden ocasionar una periostitis son : El uso de zapatillas desgastadas o inadecuadas a las características individuales del corredor. Correr en superficies duras e irregulares. Por lo que respecta a la primera causa hay que considerar que las zapatillas son lo que los neumáticos al automóvil, es el contacto que tiene nuestro pie con la superficie por la que se pisa. De la misma manera que el vehículo debe usar neumáticos de tamaño y “dibujo” adecuado a sus características técnicas y a la superficie la que circula, las zapatillas que usa el corredor deben cumplir los mismos requisitos. Unas zapatillas que no se adapten al peso del corredor, por ejemplo, reducirán la capacidad que tienen para amortiguar el impacto y lo mismo va a ocurrir con el tipo de suela. Si se sale a correr por la montaña y la suela no es la adecuada la facilidad para sufrir una lesión aumenta. Así pues, aunque pueda parecer poco importante conocer qué tipo de zapatilla es la adecuada, sí lo es para reducir el riesgo de lesión. Según algunos expertos, alrededor del 65% de lesiones en extremidades inferiores tiene su origen en la existencia de errores en el entrenamiento . Aumentos bruscos de carga o velocidad o no incluir el descanso en el programa de salidas pueden aumentar la probabilidad de periostitis. La progresión es esencial para minimizar el riesgo de lesión. Tratamientos Una vez diagnosticada la periostitis, la crioterapia es el primer tratamiento a aplicar ya que de este modo se ayuda a reducir la inflamación, como sucede con el tratamiento farmacológico. No hay que olvidar que, en este caso, puede ser de gran ayuda el fisioterapeuta. La realización de masajes junto a la aplicación de ultrasonidos y otras terapias locales tienen el objetivo de recuperar cuanto antes y de forma adecuada esta lesión para volver a la normalidad deportiva. De todas formas, no nos cansaremos de insistir en que el mejor tratamiento es siempre la prevención, pues conociendo algunas de las causas que pueden derivar en lesión, se puede evitar su aparición. Durante el tiempo que se está sin correr, se puede seguir manteniendo la forma física realizando otro tipo de ejercicios y deportes como actividades en el agua o bicicleta. De este modo, el corredor no está parado y se puede seguir trabajando activamente, aunque sea realizando otro tipo de disciplina que, sea dicho de paso, será también de ayuda para descargar otras articulaciones como las rodillas, que reciben una elevada carga durante la carrera.
Cómo Prevenir y Tratar la Pubalgia
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Cómo Prevenir y Tratar la Pubalgia

También conocida como “osteopatía dinámica de pubis” o “entesitis pubiana”, l a pubalgia es la denominación genérica de una serie de lesiones que afectan a diferentes grupos musculares de la zona inguinal y que manifiestan con dolor en el pubis. Una de las más frecuentes es la pubalgia del deportista. ¿Qué es? La palabra pubalgia significa dolor en el pubis , hueso que en los mamíferos adultos se une a l ilion y al isquion para formar este hueso. Se caracteriza por un dolor difuso en la zona del pubis , predominantemente unilateral (en un solo lado), que va aumentado progresivamente de intensidad en el trascurso del tiempo , pudiendo durar semanas o meses.   La peculiaridad del dolor es que tiene altibajos y esto hace dudar al que lo sufre. Esta es la razón por la que no se suele acudir al médico hasta transcurridos varios meses desde el inicio del dolor. Pero cuanto más tiempo pasa, los picos de dolor son más agudos y más próximos en el tiempo. Normalmente, primero se presenta al realizar actividades deportivas y posteriormente se asevera y se presenta en la realización de las actividades normales de la vida diaria, como levantarse de la cama o al bajarse del coche.   Causas Hay una serie de factores que inciden en el desencadenamiento de una patología púbica: Factores internos: Acortamiento de los miembros inferiores Displasia de cadera (también conocida como luxación de cadera) Hiperlordosis lumbar (aumento excesivo de la curvatura lumbar) Espondilosis (nombre genérico de las enfermedades o afecciones degenerativas de la columna vertebral) Deficiencias de la pared abdominal Factores externos: Mala técnica deportiva Mala calidad del terreno deportivo (resbaladizo o pesado) Sobreentrenamiento Mala programación del entrenamiento Enfermedad “ocupacional” La pubalgia es una enfermedad ocupacional , que se presenta principalmente en actividades físicas en las que se llevan a cabo movimientos repetitivos que se acompañan por aceleraciones y desaceleraciones con cambios bruscos en la dirección del movimiento, viéndose agravada cuando existen condiciones como el sobre entrenamiento. Esto comporta que la sufran los futbolistas (50% de los casos), seguidos de atletas, corredores de larga distancia, jugadores de rugby, ciclistas y levantadores de peso.   Su incidencia es mayor en los varones principalmente, ya que las actividades que suelen desencadenarla son llevadas a cabo más por hombres que por mujeres. Las diferencias morfológicas entre sexos no son influyentes en el desarrollo de la misma. La pubalgia se relaciona con problemas de los músculos abdominales. Si bien existe tensión y tracción del pubis por los músculos aductores del muslo, una de las principales alteraciones que llevan al desarrollo de pubalgia es la debilidad de los músculos rectos abdominales, lo que lleva a que se produzca una alteración en la estabilización de la pelvis, que depende del equilibrio entre los aductores del muslo y los músculos rectos del abdomen. Este desequilibrio muscular genera sobrecarga mecánica que origina una tendinitis que puede afectar a los aductores, a los rectos del abdomen o a ambos grupos musculares. Tratamiento El tratamiento irá enfocado a buscar que los picos de dolor sean menos intensos y a la vez más espaciados entre ellos. Tras diagnosticar la lesión, se plantea primero un tratamiento conservador basado en: Si el facultativo así lo prescribe, se iniciará un tratamiento farmacológico con efectos analgésico y antiinflamatorio para controlar la inflamación y el dolor. El cese o disminución de la actividad deportiva. Simultáneamente es recomendable y/o necesario iniciar un programa de fisioterapia que permita tratar la tendinitis y restablecer la estabilidad de la pelvis. En primer lugar, se realizará una valoración a nivel pélvico para saber si existen déficits de fuerza muscular. Constará por lo general de los siguientes ejercicios: Movilidad pasiva Movilidad activa sin dolor Trabajo isométrico de aductores, abductores, recto anterior abdomen y oblicuos Crioterapia   tras la sesión de fisioterapia. En los casos en que la pubalgia se vuelva recurrente, puede ser necesario suspender la práctica deportiva asociada con esta condición, e incluso tener que recurrir a la cirugía como tratamiento si el conservador no es eficaz ni se observa ningún tipo de mejora. Prevención Como en cualquier otro tipo de lesiones, el objetivo es prevenirla con un buen calentamiento previo a la actividad física a realizar y evitando aquellos movimientos o gestos mal ejecutados que puedan llevarnos a lesionarnos. Reforzar la musculatura estabilizadora de la cadera, que será valorada anteriormente por el fisioterapeuta para determinar las posibles alteraciones entre agonistas y antagonistas. Dosificación de las cargas de trabajo . Cuando notemos molestias, parar y si es posible intentar descansar. El descanso es uno de los mejores recuperadores.
Pruebas de Esfuerzo
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Pruebas de Esfuerzo

Aunque nos cuidemos y hagamos mucho deporte, los años pasan para todos y nuestro cuerpo, que está formado por una serie de mecanismos, sistemas, órganos… que funcionan de manera coordinada para conseguir adaptarse a las necesidades de cada circunstancia y momento vital, cambian. Estudios como la prueba de esfuerzo nos ayudarán a entender estos cambios y adaptaciones. Cómo cambiamos Cuando somos pequeños las reacciones fisiológicas, nuestro metabolismo… trabaja con unos parámetros determinados. Los objetivos en esta etapa son crecer y desarrollarse y, por tanto, las adaptaciones, aunque son en esencia las mismas que en la etapa adulta, varían para conseguir esos objetivos. Con el paso de los años , nuestro organismo experimenta cambios y no reacciona con la misma “solvencia” ante situaciones que previamente nos podían suponer un menor esfuerzo. Esas adaptaciones ocurren también cuando hacemos deporte, cuando nos exigimos más. En muchas ocasiones, somos nosotros mismos los que no somos conscientes de que los años pasan y de que esos cambios requieren de atención, de una valoración real para poder  ejercitarnos, no sólo para obtener el mayor numero de beneficios para la salud, sino para hacerlo en la mejor de las condiciones y con la máxima seguridad. Ello sólo se podrá conseguir si tenemos la información necesaria y actualizada, porque cuando pasan los años, en general, la capacidad de adaptación ante esfuerzos varía y suele hacerlo a la baja. Desde hace años la ergometría o la prueba de esfuerzo es la prueba principal para poder obtener los datos más precisos relativos a las reacciones fisiológicas agudas al hacer ejercicio. Con este tipo de pruebas lo que se busca es obtener la máxima cantidad de información relacionada con el esfuerzo en un ambiente controlado y de manera personalizada. Cuando una persona, tenga la edad que tenga y sea del género que sea, se somete a una ergometría los parámetros que se pueden controlar son , entre otros: Actividad cardiaca (electrocardiograma y frecuencia cardíaca) Frecuencia respiratoria Ventilación y consumo de oxígeno Actividad cardíaca Poder monitorizar al paciente mediante electrodos pegados a su pecho mientras camina, corre o pedalea nos dará una idea muy concreta de cuál será su respuesta ante una situación de exigencia física como puede ser la práctica deportiva. El electrocardiograma (ECG) de una persona en esfuerzo puede variar mucho del que puede tener en reposo . No sólo aumenta la frecuencia cardiaca, reacción lógica por el hecho de que el corazón debe bombear mayor cantidad de sangre a los tejidos, sino que pueden existir alteraciones en el ECG que en reposo no aparecen, pero sí en esfuerzo. De hecho, la ergometría es también una prueba diagnóstica utilizada en los servicios de cardiología por los especialistas. Las reacciones del sistema cardiovascular son las mismas ante un esfuerzo para alguien enfermo que para alguien sano pero la diferencia radica en que quien sufre una patología no parte de un órgano o sistema sano, sino que éste presenta un problema que va a obligar al corazón a adaptarse al esfuerzo con dificultades. Para alguien enfermo subir unas escaleras puede suponer el mismo o mayor esfuerzo que para una persona sana realizar un sprint. Con una prueba de esfuerzo esta adaptación puede estudiarse y valorarse. Es el mismo estudio, pero con individuos que presentan características diferentes. Volviendo a las alteraciones del ECG, en éste se pueden encontrar algunas que pueden requerir de estudios más completos y rigurosos, pero que sin haber realizado previamente esta prueba hubieran pasado desapercibidos y quizá “dar la cara” más adelante de manera negativa. Estudios respiratorios En cuanto a la valoración de los estudios respiratorios, conocer cuál es el consumo de oxígeno en una situación de exigencia es muy útil, sobre todo para aquellos deportistas que quieren aplicar los resultados de la prueba para mejorar su rendimiento. La ventilación durante el ejercicio aumenta en función de las necesidades del organismo, suele ser un aumento proporcional hasta que se llega a un punto máximo en el que esta proporcionalidad se pierde, y no se es capaz de oxigenar adecuadamente. Este efecto metabólico puede estudiarse cuando a la prueba de esfuerzo se le añade el análisis de gases. El deportista en este caso, además de estar monitorizado a nivel cardiaco, lleva una mascarilla que se conecta mediante una serie de tubos a un analizador. El deportista respira de manera normal, aunque hasta cierto punto incómodo, por la mascarilla, y de este modo se pueden estudiar cuáles son sus niveles de oxigeno, dióxido de carbono y el intercambio que existe entre ambos para obtener diferentes coeficientes y variables, que podrán a posteriori ser útiles para su rutina de entrenamiento. ¿SABÍAS QUE… Además de estos parámetros, e xisten otros como la determinación de lactato, que pueden añadirse a este tipo de pruebas . Esta determinación es importante en el caso de deportes de resistencia ya que permite conocer el nivel de rendimiento y controlar, así, las cargas de entrenamiento. Para la obtención del lactato y la posterior realización de la curva de lactato, se necesitan pequeñas muestras que se obtiene de pequeños pinchazos en el lóbulo de la oreja o del pulpejo de los dedos del deportista. Con un equipamiento especial, se miden los niveles de lactato a lo largo de la prueba. Cómo se realiza la prueba de esfuerzo Todos estos resultados se pueden obtener tras la realización de una prueba de esfuerzo. Estas han evolucionado mucho y en la actualidad son mucho más modernas y específicas , pero las más habituales siguen basándose en el ejercicio realizado encima de un tapiz rodante o en una bicicleta. En general, al ser la bicicleta un equipamiento más pequeño y asequible suele ser el tipo de prueba de esfuerzo que más se utiliza, pero en principio el tipo de prueba debería adaptarse a las características técnicas del deporte que practica quien se somete a la prueba. Un ciclista no va a tener la misma capacidad de adaptación sobre una cinta que sobre una bicicleta que es su “modus vivendi” y lo mismo ocurre con aquel profesional que corre más que pedalea. En cualquier caso, realizarse una prueba de esfuerzo se tenga el nivel que se tenga es una recomendación básica para todo aquel que quiere “sumar salud” haciendo deporte.      
Cómo Tratar una Rotura Fibrilar
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Cómo Tratar una Rotura Fibrilar

Antes de nada, sería importante explicar qué es una rotura fibrilar y cómo la vamos a diagnosticar . A partir de aquí explicaremos qué podemos hacer para acelerar la recuperación de la misma y las casusas más frecuentes de consulta. ¿Qué es una rotura fibrilar? El músculo está compuesto por diferentes fibras musculares que se contraen y alargan produciendo el movimiento. Cuando hay una rotura o desgarro de alguna de estas fibras, el resto ha de compensar la fuerza que hacían las rotas para poder realizar el mismo movimiento. Por desgracia, en muchas situaciones el resto de fibras son incapaces de suplir la función y producen dolor y dificultad al movimiento, impidiendo que el músculo con las fibras dañadas pueda realizar bien su papel. ¿Cómo se produce? El mecanismo lesional de una rotura fibrilar o desgarro muscular puede ser de tres formas : Directo : un golpe en el músculo puede producir la rotura de alguna de las fibras musculares. Indirecto : por una elongación del músculo por encima de sus posibilidades. Una contracción y elongación repentina y rápida . ¿Cómo lo diagnosticamos? Cuando se produce la lesión, se manifiesta con impotencia funcional (no se puede mover como debería) y dolor muy localizado . Esto ya nos puede dar un diagnóstico diferencial, pero es mediante una ecografía como podremos evidenciar la lesión y conocer qué alcance tiene. ¿Qué músculos suelen ser los más afectados? Los músculos más afectados suelen ser los que están implicados más directamente en la actividad física, es decir, soleo, gemelo, cuádriceps, isquiotibiales, bíceps y tríceps . Es importante saber que, pese a que la lesión se encuentre en un músculo u otro el tratamiento es, a grandes rasgos igual: una fase aguda, una segunda fase y la fase de introducción a la actividad física. Aquí es importante que el fisioterapeuta intente buscar estrategias de tratamiento amenas para el paciente y que le resulten fáciles de realizar con el objetivo de que haya una adherencia al tratamiento. ¿Qué alcance y pronóstico tiene una rotura? Las roturas fibrilares o desgarros musculares van desde unos milímetros a un desgarro total del músculo , pasando por roturas de centímetros. La duración/tiempo de curación de la lesión lo marcará la cantidad de rotura y la zona en la que se haya producido. No es lo mismo una lesión de 3 cm en el bíceps que en el soleo, ya que es más fácil inmovilizar el bíceps que el soleo, que está implicado en el acto de caminar. Y no es lo mismo un desgarro del gemelo, que implica pasar por quirófano, que una rotura de 5 cm en la que con tratamiento de fisioterapia sería suficiente. Respecto a la curación y vuelta a las actividades de la vida diaria, en términos generales se habla de que una rotura cicatriza a 1cm por semana, si bien es cierto que esto sucede en condiciones idílicas en las que el paciente hace reposo y sigue las pautas que le marca el fisioterapeuta… en los casos en los que no es idílico suele ser 1 cm cada semana y media o dos semanas. ¿Qué tratamiento habría que seguir? El tratamiento en estos casos es sencillo . En una primera fase aguda donde se produce la lesión es importante aplicar hielo , ya que éste producirá una vasoconstricción que impedirá que el hematoma que salga sea más grande. Una vez el paciente está en consulta, vemos que la comunidad médica está un poco dividida ya que hay estudios que indican que un estiramiento durante la fase de consolidación de las fibras ayuda a que éstas se alineen correctamente y la cicatriz sea menor. Pero por otro lado están los que se basan en no hacer ningún estiramiento y simplemente recomiendan reposo para que se consoliden correctamente sin seguir lesionándose. En mi caso, opto por un tratamiento basado en estiramientos pasivos en una primera fase y activos según vamos evolucionando. Paralelamente lo combinamos con kinesiotape en forma de pulpo para conseguir un efecto de drenaje de la linfa y el hematoma. Si bien es cierto que pido reposo relativo, es decir, si la lesión es del soleo, no salir a correr, pero sí caminar a comprar el pan y volver a casa, por ejemplo. ¿Qué puedo hacer para la prevención de todo esto? Muchos dicen que si estiramos correctamente se evitarán lesiones, tanto de tendinitis como de desgarros musculares, pero la evidencia nos dice lo contrario. Estirando no se previenen más lesiones . Mi recomendación sería realizar estiramientos dinámicos para calentar y también de propiocepción (equilibrio). Con estos últimos se enseña al músculo cómo ha de actuar ante una situación límite o adversa, de tal manera que cuando se vaya a producir la lesión, el músculo sepa cómo actuar y en la medida de lo posible sea capaz de reducir o incluso prevenir la lesión. Hace seis meses que tuve una rotura fibrilar y pese a que está consolidada me sigue haciendo daño… ¿Es normal, que puedo hacer? En este caso hablaríamos de una rotura fibrilar en estadio crónico . Esta se produce porque la cicatriz muscular es muy grande y ha generado fibromas o mala alineación de las fibras. Ante esta situación, un tratamiento que funciona muy bien es el de electrolisis percutánea intratisular (EPI). No obstante, existen otros métodos efectivos, como el masaje tipo “ciriax” que “rompe” fibras con el objetivo de volverlas a consolidar correctamente. ¿Puedo curarme solo, o es necesario acudir al fisioterapeuta? Por supuesto que puedes curarte tú solo en casa sin necesidad de acudir a un fisioterapeuta, el cuerpo humano es sabio y sabe atenderse a sí mismo. Pero sí es cierto que el fisioterapeuta te dará unas pautas a seguir con el objetivo de evitar que la lesión se cronifique y de conseguir que el tiempo de de reintroducción a las actividades de la vida diaria sea el menor posible.
Qué Comer Antes de una Carrera
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Qué Comer Antes de una Carrera

En unas semanas tienes una carrera, estás entrenándote, pero ¿también estás adaptando tu alimentación? Por desgracia, la mayoría de veces la respuesta que escuchamos los especialistas es “no”. Pues bien, vamos a explicar por qué es tan importante y cómo puede afectar al rendimiento en la carrera. Una adecuada alimentación de cara a la competición será un factor primordial a aplicar , para encarar bien la competición deportiva. Cabe decir que dicha tarea se debe implantar fuera de los periodos competitivos, con el fin de llegar a las competiciones con un buen dominio de la planificación alimentaria y por tanto un óptimo estado nutricional.  Asimismo, se deberían analizar detalladamente las características que ofrece la competición para adaptar y personalizar la alimentación en función de ellas. Se tendrán en cuenta detalles importantes como: horario previsto, duración total de la prueba, previsión del tiempo (temperatura y humedad), lugar de desarrollo de la actividad, distancia a recorrer, tiempos de desplazamientos… Cuidado con cometer estos errores… También se intentará, en la medida de lo posible, no probar ni añadir ningún alimento o suplemento nuevo, que se desconozca la reacción digestiva que pueda originar su ingesta . Otro error que puede suceder es realizar una sobrealimentación previa a la competición con un exceso de alimentos que pueda provocar problemas gastrointestinales a lo largo de la prueba. Hay que destacar que las horas previas a una competición suelen ser momentos de gran tensión y ansiedad para el deportista , por lo que es muy importante que cualquier comida que se ingiera se esté bien familiarizado, que sea de su agrado, bien tolerada y de fácil digestión. Reservas a punto Cuando uno se enfrenta a una carrera o competición superior a 45 minutos hay que tener en cuenta que el principal combustible que se va a utilizar para cubrir las necesidades energéticas va a ser el glucógeno muscular y hepático y la glucosa circulante en sangre. Debido a que las reservas de glucógeno no son infinitas y se agotan con el tiempo es muy importante disponer a nuestro cuerpo de unos niveles de glucosa óptimos y unas reservas de glucógeno llenas de cara a la actividad deportiva. Los hidratos de carbono cumplen un papel fundamental para hacer frente dichas reservas de glucógeno. Por ello la dieta previa al esfuerzo estará formada prácticamente por alimentos ricos en  hidratos de carbono de absorción lenta  con un  índice glucémico  bajo-moderado para asegurarnos de que los niveles de glucemia en sangre asciendan progresivamente sin producir picos altos y de esta manera mantener los niveles de glucosa por encima de los niveles basales durante el mayor tiempo posible.  No deben faltar alimentos como: pan, patatas horneadas, pasta, arroz cocido, cereales, algo de fruta u otros hidratos en donde el porcentaje de azúcares simples sea el caso. También debemos incluir una parte pequeña de proteínas de alto  valor biológico , bajas en grasas y de fácil digestión (pollo o pescado a la plancha, huevo cocido…). Las proteínas disminuyen el índice glucémico de los alimentos por lo que así potenciaremos lo descrito anteriormente.  Durante todo el día y especialmente después de la última comida es importante mantenerse bien hidratado . Beber agua ( no es necesaria una bebida isotónica ) a pequeños sorbos hasta el momento del inicio de la carrera nos mantendrá en óptimas condiciones para competir. La comida previa Podemos dividir las horas previas a la competición en dos partes : tres horas antes, y 30 a 60 minutos antes a la prueba. Veremos cómo el tipo y la cantidad de comida serán diferente en cada caso.  Una vez sepamos los horarios precisos del inicio de la prueba se establecerá la última comida de dos a tres horas antes de la competición. Así nos aseguramos una adecuada digestión y asimilación de nutrientes fuera del ambiente competitivo. Es muy importante no encontrarnos con un ayuno prolongado de cara a la actividad deportiva para así prevenir una posible  hipoglucemia reactiva o de rebote .  Dicha comida deberá cumplir las siguientes premisas : Alimentos de fácil digestión. Preparaciones ricas en hidratos de carbono. Evitar un exceso de fibra alimentaria. Prescindir de alimentos muy grasos. Evitar los alimentos formadores de gases o con efectos laxantes.  La presencia de fibra y grasa en una comida retrasan significativamente el vaciado gástrico y por tanto el tiempo de digestión, ¡así que vigilad con moderar su aportación en la comida previa! Ejemplo de desayuno si la carrera es por la mañana: Bol de licuado de almendra (sin azúcares añadidos) con copos finos de avena, plátano troceado y canela en polvo (se puede tomar en caliente). Tostada de pan blanco con tomate, pavo ahumado y aceite de oliva extra virgen. Ejemplo de comida si la carrera es por la tarde: Ensalada de arroz. Muslo de pollo al horno con boniato asado. Compota de manzana con yogur natural a temperatura ambiente. Después de estas tres horas previas a la prueba ya no se recomienda tomar ningún alimento sólido , para que se vacíe completamente el estómago y la primera porción del intestino delgado, y así evitar cualquier tipo de molestia digestiva. De 30 a 60 minutos antes de la competición… Entonces, y según el caso, se recomienda tomar algún tipo de bebida isotónica o bien bebidas ricas en hidratos de carbono para asegurar y mantener una buena hidratación, además de contribuir a un aporte energético extra. También podría servir ingerir una fruta madura como el plátano o un gel comercial de glucosa o compota de frutas. Esta aportación se debe dar siempre en pequeñas cantidades para prever la aparición de sensación de hambre antes o durante de la competición. A unque dependiendo de la distancia de la carrera puede no ser necesaria. En distancias cortas simplemente con haber desayunado bien tendría que ser suficiente. De nuevo, cualquier alimento/suplemento o bebida deportiva que se tome se tendrá que haber probado con anterioridad para estar seguros de que nos sienta bien.
Consejos para Empezar a Correr
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Consejos para Empezar a Correr

Si hay una práctica deportiva fácil y barata es la carrera. Unas zapatillas adecuadas y material textil apropiado son suficientes para salir a correr por la ciudad, la montaña o el campo. Sin embargo, es precisamente esa misma facilidad la que puede resultar un “arma de doble filo”. Correr no requiere, además, de ningún centro o instalación deportiva y eso es muy atractivo para quienes no quieren apuntarse a uno y tienen poco tiempo para practicar, por lo que improvisan un poco (deciden cuándo y dónde correr casi en el momento). Pero no hay que menospreciar la actividad en sí porque ni todo el mundo puede empezar a correr “de buenas a primeras” ni correr es el mejor ejercicio en según qué circunstancias. Así que, antes de empezar, cada uno debería hacerse una serie de preguntas. ¿Correr es la actividad más adecuada para mí? Para poder contestar a esta pregunta en la mayoría ocasiones no se dispone de la información suficiente para que la respuesta sea un simple: sí o no. Ver a tanta gente corriendo por las calles de ciudades y pueblos, hace pensar que cualquiera es candidato para correr pero lo cierto es que correr es un deporte de impacto y que también implica un esfuerzo a nivel cardiovascular , por lo que puede estar contraindicado en algunos casos. Respuesta a nivel articular: En efecto, al correr y poner el pie en el suelo, se transmiten una serie de fuerzas que provienen de la misma pisada hacia las articulaciones y ello puede agravar patologías que, por sus propias características debilitan las estructuras que en principio deben dar estabilidad a nuestro cuerpo, así pues, en caso de duda mejor consultarlo con un profesional. Estas mismas fuerzas que se transmiten a las articulaciones pueden verse multiplicadas cuando el corredor presenta sobrepeso. En cada zancada nuestras articulaciones reciben una carga importante de nuestro propio cuerpo, nuestro propio peso . Ese peso puede llegar a multiplicarse por tres cada vez que pisamos el suelo por lo que las articulaciones recibirán hasta tres veces los kilos que pesamos. Es decir, si pesamos 50 kg las articulaciones pueden llegar a recibir 150 kg. Es pues evidente que, en casos de sobrepeso u obesidad, la carrera no sería la opción principal, pero si lo puede ser una marcha rápida en la que el impacto es mucho menor. Respuesta a nivel cardiovascular: No sólo es importante conocerse a nivel de movilidad en cuanto a articulaciones se refiere, sino que también lo es c onocerse a nivel de la respuesta que va a tener nuestro sistema cardiovascular ante un esfuerzo . De ahí que la recomendación será hacerse una revisión que incluya una prueba de esfuerzo cuando sabemos que salir a correr va a formar parte de nuestro día a día. Desde mi experiencia puedo decir que cuando comento este tema con corredores, de entrada l es parece una exageración porque son muchos los que empiezan a correr 30 minutos sin grandes pretensiones. Pero también sé que esos 30 minutos pueden acabar convirtiéndose en un gran reto y si no sabemos cómo vamos a responder ante ello tampoco podremos seguir rutinas adecuadas. Con una prueba de esfuerzo seremos capaces de valorar si corazón y tensión arterial responden adecuadamente y se recuperan correctamente tras un esfuerzo. Es, por tanto, una prueba preventiva pero también diagnóstica, y para quienes quieren conocer un poco más a nivel de su rendimiento deportivo es perfecta. Se recomienda que una prueba de esfuerzo vaya incluida en una visita médica en la que el facultativo pueda también determinar si la existencia de otras patologías contraindica la práctica de la carrera. ¿Dispongo del material adecuado para empezar a correr? Las zapatillas deberían ser la parte de la equipación a la que se le dedique más atención por ser el contacto del cuerpo con el suelo. Y es a partir de aquí cuando se puede minimizar el riesgo de lesiones . Hay quien tiene unas zapatillas en el armario para las cuales ya han pasado unos años, pero como “están casi nuevas” las seguimos utilizando. Efectivamente, puede ser que parezca que están en perfectas condiciones, pero hay que tener presente que el material del que está hecho el calzado puede deteriorarse con el paso del tiempo aunque no se les haya dado un uso excesivo. Lo primero que hay que valorar es qué tipo de calzado se necesita en función del sexo (mujer u hombre), superficie por la que se va a correr (asfalto o tierra), el tipo de pisada (pronador, supinador o neutro) y el peso. No son muchos los corredores principiantes que se fijan en estas tres variables, pero son esenciales para evitar posibles lesiones, así como para sacarle el máximo rendimiento a unas zapatillas que en ocasiones cuestan un dinero que debe verse como una inversión más que como un gasto. Ser hombre o mujer determina que la forma del pie sea diferente y, por tanto, la zapatilla tendrá una forma adaptada a las necesidades anatómicas de cada quien. El tipo de superficie va a influir en el tipo de suela que llevará la zapatilla ya que si se escoge la montaña la suela deberá presentar un mayor agarre. El tipo de pisada es un factor en el que hay que fijarse ya que la zapatilla va a ofrecer ventajas para unos. Tanto el supinador como el pronador, pisar hacia fuera o hacia dentro) van a requerir de una mayor estabilidad en el momento de la carrera y será la propia zapatilla que está pensada para ello quien se la proporcione. Por último, el peso tiene importancia en cuanto a la amortiguación se refiere. El calzado es un buen aliado para evitar lesiones y la amortiguación puede minimizar el riesgo de lesión. ¿Cuál es el objetivo? Saber cuál es la meta es algo necesario para poder establecer una rutina donde la progresión sea la base del entrenamiento. Establecer retos a corto plazo y felicitarse cuando se consiguen es una muy buena opción para ir avanzando, pero siempre, siempre, debemos escuchar a nuestro cuerpo.
Tratamiento de una Contractura Muscular
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Tratamiento de una Contractura Muscular

Todos podemos diferenciar cuando tenemos un músculo contracturado al sentirlo duro y doloroso al tacto o a la presión . También es habitual notar cómo no podemos realizar movimientos habituales por falta de fuerza y dolor. Es en ese momento cuando podemos decir: “tengo una contractura”. Y no se asocia al ejercicio, sino más bien a lo contrario, pues el sedentarismo es una de las causas, así como posturas estáticas. La RAE define contractura  como contracción involuntaria, duradera o permanente, de uno o más grupos musculares. Puede aparecer al realizar un esfuerzo y entre los síntomas más frecuentes encontramos el abultamiento o inflamación de la zona, dolor y alteración del funcionamiento normal del músculo. S on episodios muy comunes, pero no graves. Tono muscular Para entender cómo se produce una contractura, explicaremos lo que es el tono muscular , también conocido como tensión muscular residual o tono. Es la contracción parcial, pasiva y continua de los músculos . Ayuda a mantener la postura y suele decrecer durante la fase REM del sueño . De aquí podemos deducir la importancia del sueño y descanso reparador para normalizar el tono muscular de todo nuestro cuerpo. Incluso cuando están relajados los músculos presentan una ligera contracción que limita su elasticidad y ofrece cierta resistencia al movimiento pasivo. Cuando el tono está disminuido hablamos de hipotonía , la elasticidad de músculo es excesiva y su consistencia es blanda, las articulaciones no se encuentran bien fijadas, aún con el músculo contraído, por lo que al moverlas apreciamos flacidez y un movimiento muy amplio. Por el contrario, la hipertonía es un exceso de tono muscular que produce articulaciones fijadas a menudo en posturas anómalas, al intentar moverlas notamos una resistencia. Explicado ya este pequeño inciso, continuamos con el tema a tratar. La contractura muscular puede presentarse como causa o consecuencia de un dolor, se da cuando el músculo no puede realizar un esfuerzo correctamente, ya sea  porque no esté preparado o porque este débil. Cómo sé que tengo una contractura Todos podemos diferenciar cuando tenemos un músculo contracturado al sentirlo duro y doloroso al tacto o a la presión . También se siente impotencia funcional, lo que se explica cómo intentar hacer una actividad física o movimiento y sentir que no se puede realizar normalmente por falta de fuerza y dolor. El diagnóstico de las lesiones musculares se basa en la clínica, fundamentalmente en la sintomatología y especialmente en la anamnesis del mecanismo lesional, y en la exploración física . Los estudios de imagen mediante la ecografía musculoesquelética y la resonancia magnética (RM) son complementarios, a pesar de que cada vez pueden ser más útiles a la hora de confirmar un diagnóstico y sobre todo emitir un pronóstico para el resto de lesiones osteomusculares. Causas comunes Posturas estáticas : hacen que el músculo este en la misma posición por más tiempo del adecuado.  Esto hace que el músculo se fatigue por soportar cargas inadecuadas. Sedentarismo : que se traduce en falta de movimiento. Y a su vez, la falta de movimiento hace que no haya una correcta irrigación sanguínea. Los músculos no estarán en condiciones óptimas, por lo que las contracturas son más susceptibles de aparecer ante cualquier esfuerzo. Estrés : por la liberación de elementos químicos que llevan a la contracción involuntaria y sostenida del músculo. ¿Y cómo se produce? Una contractura se puede formar básicamente como consecuencia de dos procesos: Cuando se le exige al músculo un trabajo superior al que está capacitado de realizar , ya sea puntual e intenso (como en el caso de las lesiones por esfuerzo repetitivo), o bien, por un esfuerzo mantenido, pero no tan fuerte, por ejemplo, al estar en una misma posición inadecuada por algún tiempo. Cuando el músculo está débil y no tiene potencia suficiente  para llevar a cabo trabajos que tiene que realizar. Este es el caso típico de las contracturas de los músculos paravertebrales de un lado específico de la espalda a causa de una escoliosis, ya que un lado de la musculatura se atrofia lo que lleva a la asimetría de cargas y pesos para el otro lado. Tipos de contracturas Básicamente existen dos tipos de contracturas: Durante el esfuerzo : son contracturas que se producen por el acúmulo de desechos metabólicos dentro de la fibra muscular. Lo explicamos: cuando se efectúa un movimiento brusco, los vasos sanguíneos musculares no están preparados para trabajar tan rápido y cuando se liberan los elementos tóxicos provocan al mismo tiempo dolor y contracturas. Esta es una de las razones por las cuales el calentamiento previo al ejercicio es tan importante. Después del esfuerzo: en este caso las contracturas ocurren por el estiramiento de la fibra y/o su trabajo excesivo que hizo en el esfuerzo, lo cual le produce lesiones y dolor. Tratamiento y recomendaciones La pauta de tratamiento de las lesiones musculares no sigue un modelo único , pero la aplicación de calor (compresas calientes, bolsas de agua, esterilla eléctrica), estiramientos, masaje en la zona afectada y punción seca son las técnicas más habituales para tratarlas. Las contracturas, si bien son comunes, son fáciles de evitar. Para ello, sigue estos consejos : Realiza siempre un calentamiento previo al ejercicio de unos 10 minutos. Y, si tienes un trabajo físico, mueve los músculos que utilizas normalmente antes de empezar tu jornada laboral. Estira correctamente después del ejercicio. Si no sabes cómo hacerlo, pide a un fisioterapeuta o especialista en ejercicio físico que te guíe. Recuerda hacer el ejercicio progresivamente, de menos a más intensidad. Si entrenas con pesas, levanta el peso con el que puedas resistir y completar la serie. No mantengas una misma posición por mucho tiempo. Si tu trabajo te exige estar sentado o de pie toda la jornada, tómate unos 5-10 minutos de cada hora para cambiar de posición y hacer estiramientos ligeros. Un descanso nocturno de unas ocho horas y una alimentación equilibrada y rica en frutas y verduras son recomendables. Cuando sufras una contractura, visita a un fisioterapeuta. El tratamiento tiene una duración de entre una y tres sesiones, dependiendo de la gravedad de la contractura.
Para Qué Sirve la Cámara Hiperbárica
Artículo especializado

Para Qué Sirve la Cámara Hiperbárica

¿Sabías que al administrar oxígeno puro en cámara hiperbárica, la sangre transporta unas 22 veces más oxígeno que en condiciones normales ? Además, en lugar de ser transportado por los glóbulos rojos (hematíes), el oxígeno circula de forma libre por la sangre y llega a lugares donde no llegan los hematíes cuando se respira oxígeno a presión atmosférica. El tratamiento con oxigenoterapia en cámara hiperbárica se basa en el aumento de la presión parcial de oxígeno en los tejidos, facilitando la difusión de éste. El aire que se respira habitualmente tiene un 21% de oxígeno en su composición (a nivel del mar y con una presión atmosférica estándar). El oxígeno se transporta en sangre mediante dos mecanismos: a través de la unión a la hemoglobina (que se encuentra en los glóbulos rojos) y directamente disuelto en el plasma. Si se aumenta la presión atmosférica se puede ampliar muchísimo la cantidad de oxígeno disuelto en plasma. Al aplicarse a una presión superior, el oxígeno se disuelve y se transporta más fácilmente en sangre, consiguiéndose una hiperoxigenación de todas las células del cuerpo . Esto efecto se traduce en los tejidos en un aumento de la regeneración celular, de la acción bactericida y de un aumento de la vascularización. Tipos de cámaras hiperbáricas La terapia con oxígeno a presión superior a la atmosférica se administra en las llamadas cámaras hiperbáricas. Cámaras multiplazas , con dos o más compartimentos tanto para el paciente como para el equipo médico. Se presurizan con aire comprimido, permiten que varios enfermos, al mismo tiempo, respiren oxígeno puro con una mascarilla. Cámaras monoplaza , diseñada para un único paciente. Se presurizan hasta alcanzar la presión establecida por el especialista en medicina hiperbárica y respirando oxígeno puro en un tiempo de exposición de alrededor de 60 minutos como promedio. Consejos prácticos Se puede experimentar un poco de calor en el cuerpo a medida que se presuriza la cámara, seguido de una sensación en los oídos similar a las que se siente en los vuelos en avión. Estas molestias se pueden solucionar deglutiendo repetidas veces, chupando algún caramelo, masticando chicles, bostezando o por medio de la maniobra de Valsalva. El paciente debe entrar a la cámara hiperbárica con ropa 100% de algodón, sin accesorios ni objetos metálicos, sin aceites, cremas ni maquillaje de ningún tipo en el cuerpo. ¿Cuándo está indicada? La oxigenoterapia hiperbárica se ha mostrado eficaz en aquellas situaciones en las que se requiere un mayor aporte de oxígeno que no llega a través de los hematíes cuando se respira oxígeno a presión atmosférica. Actualmente, según la Sociedad Española de Medicina Hiperbárica, las principales enfermedades en las que está indicada por haberse demostrado su eficacia clínica son: Embolismo gaseoso (burbujas de gas en la sangre) típico en los accidentes de buceo. Envenenamiento por monóxido de carbono que es el que se produce en los incendios, con las cocinas o estufas en mal estado. Problemas vasculares y úlceras cutáneas. Situaciones en las que hay destrucción de tejido y mala cicatrización. Esto ocurre en diferentes enfermedades como la gangrena gaseosa, insuficiencia/isquemia arterial, osteomielitis, lesiones de tejidos por radioterapia, lesiones por aplastamiento, isquemias traumáticas agudas, anemias muy severas, abcesos intracraneales, infecciones de tejidos blandos, injertos y colgajos cutáneos con mala evolución, retrasos en la cicatrización (pacientes diabéticos), cegueras y sorderas súbitas por embolia o trombosis, riesgo de infección en fracturas abiertas. En oncología, la principal indicación es en las complicaciones postradioterapia . Los tejidos que rodean a las zonas tumores irradiadas pueden verse afectadas, quedando desvitalizadas -como consecuencia de la pérdida de vasos sanguíneos- y que se dañan con facilidad: por ejemplo, la cistitis rádica (tras tumores de vejiga), proctitis rádica (tras tumores del recto) y osteoradionecrosis de mandíbula. ¿Cuáles son los posibles riesgos y complicaciones? Se considera un tratamiento seguro , pero debe administrarse según el protocolo establecido por las sociedades médicas . Generalmente, se recomiendan pautas de tratamiento con duración inferior a tres horas y con una presión máxima de 3 ATA. La oxigenoterapia puede dar las siguientes complicaciones : Lesiones pulmonares debido a barotrauma que son aquellas provocadas por aumento de la presión del aire: neumotórax (entrada de aire entre las dos hojas de la pleura), embolismo. Dolor en los senos frontales. Lesiones de oído medio, también por el mecanismo de barotrauma. Lesiones oculares: favorece el empeoramiento de cataratas ya existentes y aumento transitorio de la miopía (se corrige espontáneamente al finalizar el tratamiento). Síntomas neurológicos (crisis epilépticas), son reversibles tras retirada la de la mascarilla. ¿Cuándo no debe administrarse? No existe ninguna contraindicación absoluta para el uso de la oxigenoterapia, y hay que valorar en cada caso el beneficio-riesgo del paciente y estar atento para cualquier complicación potencial en cualquier paciente. ¡NO ES ANTIENVEJECIMIENTO! En personas sanas no hay ninguna evidencia científica sobre su efecto en el envejecimiento .  Los expertos alertan contra la utilización por personal no médico de cámaras hiperbáricas no homologadas. Los bares y los refrescos de oxígeno que se han postulado como tratamientos rejuvenecedores son simplemente un reclamo al consumidor sin ninguna evidencia científica.
Qué Debes Saber sobre los Juanetes
Artículo especializado

Qué Debes Saber sobre los Juanetes

¿Sabías que el primer dedo del pie se llama Hallux? De ahí el nombre de Hallux Valgus . Lo primero que tenemos que saber es que ese nombre hace referencia a los conocidos juanetes, también llamados bunios. Se trata de una deformidad que afecta al primer metatarsiano del pie y al primer dedo junto a la articulación que los une . A pesar de ser muy frecuente en adultos también puede aparecer en niños en cuyo caso recibe el nombre de Hallux Valgus congénito (aparece antes de los 15 años). ¿En qué consiste? Esta deformidad afecta al primer dedo del pie que está desviado y orientado hacia la cara externa mientras que el primer metatarsiano estará desviado y orientado hacia el borde interno del pie. Esto provoca una incongruencia articular y una afectación de toda la articulación entre el metatarsiano y la primera falange del primer dedo, por lo que se verá afectada tanto estética como funcionalmente (pues el acto de caminar se verá alterado). Una enfermedad multicausal Al tratar de buscar posibles causas asociadas concluimos que se trata de una deformidad de origen multicausal. Vamos a citar algunos factores asociados a su alta prevalencia : Genética y herencia : numerosos estudios confirman la existencia de predisposición familiar entre padres e hijos. Se cree que no se hereda la deformidad, sino la funcionalidad del pie. Calzado : es el factor más estrechamente relacionado con la aparición de esta deformidad. Los zapatos que más la favorecen son los apretados y en forma de punta, así como los de tacón. Como curiosidad, en personas que suelen caminar descalzas, es menos frecuente la aparición de juanetes. Influencia hormonal y biotipo : podríamos considerar diferentes aspectos que favorecen una mayor incidencia en mujeres: la forma del pie (más estrecha), la laxitud ligamentosa (más común en mujeres), la disminución de niveles de relaxina en la menopausia ( hormona que confiere laxitud a los ligamentos), etc. Alteración en el apoyo podal: los pacientes que presentan un apoyo podal alterado y son portadores de plantillas u ortesis son candidatos a tener otras deformidades asociadas. ¿Qué síntomas presentará la persona afecta de Hallux Valgus? Los motivos de consulta más frecuentes serán el dolor y la deformidad . El dolor estará localizado específicamente en la primera articulación metatarsofalángica, que puede irradiarse a la planta del pie por una alteración del apoyo durante la marcha. La mejor manera de explorar esta deformidad es con el paciente de pie (en bipedestación) dado que en situación de carga se acentúa, mientras que se reduce al no apoyar. También analizaremos las posibles deformidades asociadas en los dedos contiguos, el arco plantar y la orientación y el apoyo del talón. Conforme se hace más marcada la deformidad aparecerán otros síntomas locales que dificultarán la marcha, así como el uso de su calzado habitual, formándose de esta manera un círculo vicioso: se tenderá al uso de zapatillas de suela blanda que empeorará el apoyo podal y aumentará la deformidad y el dolor. ¿Cómo llegamos al diagnóstico de Hallux Valgus? El diagnóstico comienza con una exhaustiva exploración clínica, y se corrobora con unas radiografías del pie en diferentes proyecciones que evidenciarán las conocidas deformidades. Estableceremos el grado de afectación . Para ello disponemos de diferentes clasificaciones, como puede ser la Escala de Mánchester: Grado 1: no deformidad Grado 2: deformidad leve Grado 3: deformidad moderada Grado 4: deformidad severa ¿Cuál será el tratamiento más indicado? Existen dos alternativas terapéuticas : el tratamiento conservador y el tratamiento quirúrgico . El tratamiento conservador se propone en los estadios iniciales. El traumatólogo y el podólogo son los profesionales implicados más estrechamente en las enfermedades de los pies. En general, se opta inicialmente por un tratamiento conservador, salvo que el paciente presente un grado 4 o deformidad severa en cuyo caso se propone tratamiento quirúrgico directamente. Es primordial que una persona con Hallux Valgus use plantillas para corregir el apoyo podal.   Existen otros tratamientos como los separadores nocturnos (corrigen la posición del primer dedo durante el sueño), las ortesis de silicona (que funcionan como un separador interdigital) y las llamadas juaneteras (protegen de la fricción con el calzado). Recomendaremos evitar tacones altos y calzado acabado en punta. Cuando el tratamiento conservador es insuficiente para controlar los síntomas se optará por el siguiente eslabón terapéutico: la cirugía . Se recomendará en función del dolor, el grado de afectación, la edad, la actividad del paciente y las manifestaciones clínicas para el paciente. No estaría indicado intervenir un Hallux Valgus por motivos únicamente estéticos. Las técnicas quirúrgicas para la cirugía del Hallux Valgus en la actualidad son menos agresivas. El tratamiento estrella es la osteotomías o sección ósea del primer metatarsiano, pero existen muchas otras opciones destinadas a corregir la desviación del primer dedo y alinear el primer metatarsiano. Los resultados son buenos pero el postoperatorio pde ser doloroso. ¿Y QUÉ ES EL HALLUX VARUS? Para finalizar te quería mencionar otra deformidad que afecta al dedo gordo del pie, pero mucho menos frecuente : el Hallux Varus. Como su nombre indica es la deformidad antagonista al juanete y se caracteriza por la desviación de dedo gordo del pie hacia la parte interna del mismo. La mayoría de estas deformidades tiene indicación quirúrgica tras años de evolución , pero muchas de ellas mejoran con tratamiento ortopédico. No dudes en acudir al podólogo si observas un desgaste irregular en la suela de tus zapatos o tienes tendencia a desviar el pie durante la marcha.
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Desgarro Muscular
Enfermedad

Desgarro Muscular

¿Qué es un desgarro muscular? El desgarro muscular, tirón muscular o distensión muscular se produce cuando un músculo o un tendón se estira en exceso provocando una rotura parcial. Además, se suele producir también un hematoma debido a la rotura de los vasos sanguíneos que lo recubren. El dolor puede ser leve o intenso y cuando intentamos contraer el músculo podemos tener dificultad o impedimento. Se puede producir durante un esfuerzo grande como levantar objetos, mientras se realiza ejercicio físico, al saltar o correr. Afecta sobre todo a los músculos de las piernas y la parte baja de la espalda y es una lesión que, dependiendo del grado de afectación, puede ser leve o grave. Tipos de desgarros musculares Según la gravedad de la lesión el desgarro muscular puede ser: De primer grado : cuando hay leves daños en las fibras musculares. De segundo grado: cuando hay rotura parcial de las fibras musculares. De tercer grado: cuando hay rotura total de las fibras musculares. Causas de un desgarro muscular Las casas pueden ser: No calentar los músculos lo suficiente antes de realizar un ejercicio. Esfuerzo demasiado intenso y/o prolongado por un sobreentrenamiento . Abusar de los estiramientos sin que se haya calentado la musculatura. Estirar los músculos cuando ya están tensos o rígidos. Cuando no se deja suficiente tiempo de recuperación entre una sesión y otra de entrenamiento. Cansancio muscular o fatiga. Musculatura débil. Traumatismos o contusiones con objetos. Síntomas de un desgarro muscular Los síntomas en los desgarros musculares leves o de primer grado no tienen por qué impedir nuestras actividades diarias. Suelen causar: Sensibilidad en la zona afectada. Tensión muscular. Los síntomas en los desgarros de segundo y tercer grado causan: Dolor muscular intenso. Inflamación de la zona que rodea al músculo. Rigidez muscular. Hematomas debido a la rotura de vasos sanguíneos. Dolor que empeora con el movimiento lo que impide continuar con nuestras actividades diarias. Los síntomas de los desgarros de tercer grado producen: Dolor agudo. Inflamación importante de la zona. Pérdida de la funcionalidad muscular. Protuberancia o desigualdad en la zona afectada. Tratamiento de un desgarro muscular En los desgarros el tratamiento puede ser: Proteger la lesión de más daños. Dejar en reposo el músculo durante 48-72 horas y reanudar poco a poco el movimiento para no perder masa muscular. Frío local para bajar la inflamación y el hematoma. Después de los tres primeros días se puede aplicar calor. Comprensión sobre la zona para reducir la inflamación. Elevar la zona lesionada por encima del corazón para reducir la inflamación. Analgésicos y antiinflamatorios para el dolor y la inflamación. Cirugía en caso de lesión grave con un período largo de reposo y recuperación. Rehabilitación con un fisioterapeuta para fortalecer el músculo o ligamento dañado a través de una serie de ejercicios y técnicas. Masaje en la zona para evitar la formación de fibrosis (nudos) durante la cicatrización del músculo. Esta debe ser dada por un médico o un fisioterapeuta. Pruebas complementarias de un desgarro muscular En un principio no es necesario realizar pruebas, con una exploración física por parte del médico o fisioterapeuta se puede diagnosticar un desgarro muscular. En caso de lesión grave, aparición de complicaciones o que no sea efectivo el tratamiento, se puede realizar una radiografía, resonancia magnética o una ecografía muscular. Factores desencadenantes de un desgarro muscular Estiramiento excesivo de un músculo o tendón. Factores de riesgo de un desgarro muscular Los factores de riesgo son: Falta o exceso de entrenamiento. Tensión emocional. Rigidez muscular. Falta de riego sanguíneo. Alteraciones bioquímicas en el interior del músculo. Complicaciones de un desgarro muscular Rotura total del músculo o tendón que requiere de intervención quirúrgica. Fibroesclerosis cicatrizal (cicatriz muscular rica en tejido fibroso y que tiene menos elasticidad y contractilidad). Formación de un quiste en la zona donde estaba el hematoma que no deja cicatrizar correctamente el músculo. Esto ocurre cuando no se ha dejado el músculo en reposo el tiempo suficiente. Calcificación del hematoma. Tromboflebitis (formación de un coágulo que obstruye un vaso de la pierna debido a una inmovilización prolongada). Prevención de un desgarro muscular  Calentar antes y después de realizar un ejercicio o hacer deporte. Descansar entre series de ejercicios. Beber muchos líquidos, sobretodo bebidas isotónicas. Evitar el sobreesfuerzo cuando hay fatiga muscular. Especialidades a las que pertenece El desgarro muscular es tratado por el médico traumatólogo, rehabilitador y los fisioterapeutas. Preguntas frecuentes: ¿Por qué se puede producir un desgarro muscular? Un desgarro muscular se puede producir por un estiramiento excesivo de un músculo o tendón. También por un traumatismo o choque con algún objeto. ¿Qué es un espasmo lumbar? El espasmo lumbar son unas contracciones que se producen de forma involuntaria, el riego sanguíneo aumenta y da lugar a una inflamación y dolor. Las causas pueden ser una hernia de disco, una lesión deportiva, falta de cuidado de los músculos, o la vida sedentaria. ¿Qué es un dolor sordo en la espalda? El dolor sordo de espalda es un dolor constante o en forma de golpes rítmicos continuos. Suele ser difícil de describir y de localizar. ¿Qué se puede tomar para el dolor muscular? Para el dolor muscular se puede tomar, siempre bajo prescripción médica, antiinflamatorios y analgésicos. También es útil el reposo y combinar frío y calor local. ¿Qué se puede tomar para el dolor de espalda? Para el dolor de espalda se puede tomar, bajo prescripción médica, antiinflamatorios, analgésicos, relajantes musculares o la combinación de analgésicos y relajantes musculares como el “Voltaren”. Es muy efectivo darse un baño relajante o acudir a que un profesional realice un masaje a la persona.  
Miositis
Enfermedad

Miositis

¿Qué es la miositis? La miositis es una inflamación muscular. Sus causas pueden ser variadas, aunque en general son más frecuentes las de naturaleza autoinmune . También se conoce como miopatías inflamatorias idiopáticas y se consideran enfermedades raras dándose uno o dos casos por millón de habitantes al año. Aparecen dos pìcos de edad uno entre los 5 y 14 años y otro entre los 45 y 64 años. Puede afectar al diafragma y los músculos respiratorios dando lugar a una insuficiencia respiratoria. Es una enfermedad grave . Tipos de miositis Polimiositis del adulto con afectación de la musculatura estriada. Miositis por cuerpos de inclusión : Es un trastorno degenerativo, inflamatorio de los músculos que progresa lentamente. Dermatomiositis: Es una afectación de la musculatura estriada y de la piel en la cual aparecen lesiones, en especial, en zonas articulares de aspecto eritematoso y violáceas en la zona de la cara. Causas de la miositis No se conoce la causa exacta de las miositis, se relacionan con p rocesos infecciosos, en los que una base genética interactúa con factores ambientales , como pueden ser las radiaciones solares, que harán más frecuente la enfermedad en las zonas cercanas a los trópicos. Se asocia en muchos casos a neoplasias , por ello ante el diagnóstico de una miositis se deberá de explorar esta posibilidad. Síntomas de la miositis Cansancio tras estar parado o tras caminar, tropezar o caerse con facilidad, problemas para tragar o respirar. Los músculos más afectados son la zona de las caderas y los hombros, que producen dificultades para peinarse o levantar la cabeza de la cama. Puede sumarse a ello alteraciones cardíacas como miositis que evoluciona a miocardiopatía dilatada. Tratamiento para la miositis El tratamiento serán los c orticoesteroides a altas dosis como la prednisona, en un inicio intravenoso para continuar con terapias orales. Los corticosteroides pueden ser interrumpidos por temporadas volviendo a usarse si fuera necesario ante un nuevo brote de la enfermedad. Se pueden usar otros fármacos como azatioprina, metotrexato,ciclosporina y ciclofosfamida para ayudar a la inmunomodulación. La terapia rehabilitadora en piscina puede ayudar a mantener la movilidad articular durante los episodios agudos de enfermedad. Pruebas complementarias del tratamiento de la miositis Biopsia muscular: Nos permite atacar las zonas vasculares para diagnosticar la enfermedad. Puede ser negativa, ya que no tiene porqué estar afectado toda la musculatura por eso en algunos casos se considera adecuado realizar previamente. Resonancia: Nos permite conocer qué músculos tienen mayor afectación, para realizar la biopsia sobre estas zonas. Analitica de sangre: Se observa elevación de la creatin-quinasa, aldolasa y transaminasas. Electromiograma: Permite ver la conducción y movilidad muscular alterada. Al ser una enfermedad en adultos asociada al cáncer, puede ser necesario estudiar la posibilidad de ésta, mediante pruebas complementarias como mamografías, TAC y resonancias magnéticas de diferentes zonas del cuerpo. Factores desencadenantes de la miositis No se conocen los factores desencadenantes claros de las miositis, si bien hasta un tercio de los casos se asocia a la presencia de neoplasias , siendo las más frecuentes las de ovario, mama y próstata. Factores de riesgo de la miositis No se conocen factores de riesgo para la miositis, aunque la presencia en niños asociadas a épocas de frío hace sospechar, en estos casos, de infecciones previas víricas y en adultos parece sospechar de la exposición a radiaciones ultravioletas , ya que la presencia de la enfermedad es más frecuente en adultos que viven cerca de los trópicos. Complicaciones de la miositis Afecciones respiratorias como la neumonitis intersticial. Afecciones cardíacas o miocarditis que evolucionan a miocardiopatía dilatada. Afectación digestiva: La disfagia es la más frecuente y la perforación de vísceras en jóvenes, no en pacientes adultos Prevención de la miositis No es una enfermedad que se pueda prevenir a día de hoy. Especialidades a las que pertenece la miositis La miositis será controlada por un especialista en medicina interna. Preguntas frecuentes: ¿Qué provoca la inflamación de los músculos? La inflamación de los músculos se puede producir por un virus, bacterias, por lesiones musculares o por causas autoinmunes. También se puede producir como manifestación paraneoplásica de un tumor en otro lugar del cuerpo. ¿Qué es la distrofia muscular? La distrofia muscular es un conjunto de e nfermedades hereditarias y progresivas que producen un debilitamiento progresivo de la musculatur a estriada del cuerpo. Esta musculatura es la que se ocupa de los movimientos voluntarios del mismo y del músculo cardíaco. Progresivamente se va produciendo la alteración celular de las células musculares que evolucionan hacia la muerte de las mismas. ¿Qué es la polimiositis? La polimiositis es una enfermedad inflamatoria crónica autoinmune, que produce daño sobre la musculatura del individuo . Da lugar a una debilidad muscular bilateral simétrica, que suele iniciarse en la cintura escapular y pélvica, con extensión a la parte superior de las piernas y los brazos. Esta debilidad suele ser progresiva. ¿Qué es la dermatomiositis? La dermatomiositis es una enfermedad inflamatoria crónica, que produce la inflamación de los músculos y la piel. Su causa es desconocida y hasta en un 50% de los casos se asocia a cáncer en los adultos. Produce lesiones características en la piel como son lesiones violáceas en la cara y lesiones eritematosas en las zonas de flexura acompañadas de debilidad muscular. ¿Qué es la dermatomiositis amiopática? La dermatomiositis amiopática es una dermatomiositis atípica en su presentación, en la cual no se observa en un primer momento daño muscular, aunque las lesiones de la piel son las de la dermatomiositis.  
Esguince Cervical
Enfermedad

Esguince Cervical

¿Qué es un esguince cervical? También conocida como latigazo cervical o hiperextensión cervical, es una lesión de cuello provocada por la extensión-flexión brusca de los tejidos blandos que conforman la columna cervical. Es una lesión frecuente en accidentes automovilísticos y, en menor medida, en deportivos. No es una lesión grave. Tipos de esguince cervical El esguince cervical se clasifica en tres tipos: Tipo 1: esguince de tipo leve que se produce por el estiramiento suave de los tejidos finos del cuello. Tipo 2: se produce una rotura parcial de los tejidos, pero sin llegar a una separación de los mismos. Es una elongación moderada de los tejidos blandos y óseos. Tipo 3: estiramiento extremo de los tejidos del cuello que provocan la rotura y la separación de los mismos. Es el tipo más grave y su recuperación puede durar de 3 a 6 meses. Causas del esguince cervical El esguince cervical se produce por un extensión-flexión brusca que provoca que el tejido óseo y blando de la columna vertebral se vea dañado. El impacto por el cual se produce esa aceleración-deceleración de energía que fluye por las cervicales puede ser de diferentes grados. Lo que genera una diferencia del cuadro de síntomas pudiendo ser asintomático o grave, en ambos casos se produce una pérdida de fuerza y sensibilidad. Síntomas de esguince cervical La zona cervical es una parte muy frágil del organismo humano, por tanto los síntomas suelen ser variados. Entre ellos los más frecuentes son: Dolor en el cuello. Dolor en las escápulas y parte baja de la espalda. Limitaciones en el movimiento del cuello. Rigidez muscular. Mareos. Vértigo. Insomnio. Cefalea. Tratamiento para el esguince cervical Según el grado del esguince cervical y la sintomatología de cada paciente así será el tratamiento. En un primer momento se suele colocar un collarín en el cuello para inmovilizarlo a la vez que se le libera de tensión. Después lo más importante es que el paciente realice rehabilitación para recuperar la fuerza muscular y los tejidos blandos. Hay diferentes técnicas terapéuticas que pueden mejorar la recuperación como la punción seca y la terapia manual. Pruebas complementarias del tratamiento de esguince cervical Para diagnosticar si el paciente sufre un esguince cervical el médico realizará una exploración física del cuello comprobando la alineación y simetría del cuello. Evaluará los movimientos de flexión y rotación a 45º, la fuerza muscular del cuello y los músculos paravertebrales. También se realizarán pruebas de diagnóstico por imagen para determinar el grado de la lesión, como radiografía o resonancia magnética. Factores desencadenantes del esguince cervical El factor desencadenante de un esguince cervical es la extensión-flexión de los tejidos blandos que componen los huesos de las vértebras. Por tanto, cualquier accidente o movimiento brusco puede ser el factor desencadenante de dicha lesión. Factores de riesgo de un esguince cervical Existen ciertos factores de riesgo que aumentan la probabilidad de que una persona sufra un esguince cervical. Estos factores son: Sexo: tiene mayor probabilidad de sufrirlo una mujer que un hombre. Edad: los jóvenes y adolescentes son los principales que lo sufren. Antecedentes clínicos: un paciente con un historial clínico que recoja dolor cervical incrementa el riesgo de sufrir un esguince en las mismas circunstancias que uno que no padece de dolores. Accidente de automóvil: un alcance en un medio automovilístico suele provocar el esguince cervical. Complicaciones de un esguince cervical Lesión neurológica. Cefalea. Cervicalgia. Mareo. Parestesias. Alteración del movimiento normal de la columna. Prevención del esguince cervical Estiramientos y extensiones de cuello. Evitar deportes con movimientos bruscos. Conducir con precaución para evitar accidentes.   No coger peso excesivo. Evitar malas posiciones al dormir. No mantener posiciones inadecuadas demasiado tiempo. Especialidades a las que pertenece el esguince cervical Las especialidades médicas encargadas de tratar el esguince cervical son Traumatología y Fisioterapia. Preguntas frecuentes: ¿Cuáles son las lesiones cervicales? Las lesiones cervicales son aquellas que se dan por las molestias y alteraciones del cuello como las vértebras, músculos, tejidos, nervios, articulaciones y discos intervertebrales. Las más comunes son: latigazo cervical, cervicalgia, hernia de disco cervical, rigidez de nuca, etc. ¿Qué hacer para aliviar el dolor de cervicales? Para aliviar los dolores cervicales lo más importante es realizar estiramientos del cuello y hombros y acudir a terapias manuales de fisioterapeutas. ¿Qué es un esguince cervical grado 1? Es la lesión de esguince cervical más leve, puede ser incluso asintomática. Se produce un estiramiento de los tejidos finos del cuello, mostrando dolor a los días y con una recuperación rápida. ¿Cuánto tiempo de recuperación requiere un esguince cervical? Dependiendo del tipo y de la gravedad del esguince cervical el tiempo de recuperación puede variar de 2 semanas a 6 meses . ¿Cuáles son las secuelas de un esguince cervical? Las principales secuelas que puede dejar un esguince cervical son mareos, vértigos, dolor en el cuello y rigidez muscula  
Esguince de Rodilla
Enfermedad

Esguince de Rodilla

¿Qué es un esguince de rodilla? Un esguince de rodilla ocurre cuando uno o más ligamentos de su rodilla se estiran o desgarran súbitamente , que puede ser parcial o totalmente. Los ligamentos son tejidos cuya función es mantener unidos los huesos, sostener la rodilla y mantener alineada la articulación. Es una lesión muy frecuente en jóvenes y adultos que practican deportes de contacto , como el fútbol, baloncesto, balonmano, rugby, hockey, etc. Es una de las lesiones traumatológicas más comunes en urgencias. Puede ser una lesión leve que podría derivar en grave si no se trata correctamente. Esto va depender del grado de la lesión, la causa del esguince, el tratamiento y el tiempo de recuperación. Tipos de esguince de rodilla El esguince de rodilla se clasifica según la gravedad de la lesión en los ligamentos, estos son: Esguince de rodilla grado 1 : estos tipos de esguinces implican solo una pequeña cantidad de estiramiento o desgaste de las fibras del ligamento. La persona puede experimentar leve hinchazón, dolor, o derrames, pero todavía puede poner peso sobre la pierna afectada. Esguince de rodilla grado 2: estos tipos de esguinces significan que el ligamento lesionado se rasga parcialmente. Si se coloca peso sobre la pierna afectada, la rodilla puede sentirse inestable y dolorosa. Esguince de rodilla grado 3: estos tipos de esguinces son los más graves, implica un desgarro completo de un ligamento. En algunos casos, el ligamento se puede separar del hueso. La hinchazón y los derrames pueden ser severos y puede ser difícil o imposible poner peso sobre la pierna afectada. Causas del esguince de rodilla Los esguinces de rodilla se producen cuando uno de los 4 ligamentos que ayudan a sujetar la articulación sufre un estiramiento o desgarro súbito, que puede ser parcial o total. Los ligamentos conectan los huesos entre sí. Los que están por fuera de la articulación de la rodilla se denominan: Ligamento lateral interno Ligamento lateral externo Estos sustentan la rodilla, proporcionando estabilidad y limitando el movimiento lateral. Los ligamentos que están en el interior de la articulación de la rodilla se denominan: Ligamento cruzado anterior Ligamento cruzado posterior Se denominan cruzados porque están en forma de cruz. El ligamento cruzado anterior cruza por delante del ligamento cruzado posterior. Estos ligamentos proporcionan estabilidad a la rodilla en diferentes posiciones, especialmente cuando la articulación de la rodilla se mueve hacia adelante y hacia atrás. Estas lesiones pueden ocurrir al hacer movimientos que no son normales en la rodilla, estos incluyen deportes donde se apoya el pie y gira rápidamente la rodilla. Son aquellos en los que se corre y se detiene de forma repentina cambiando rápido de dirección, y en los que se salta y se aterriza. También torcedura forzada de la rodilla, cambiar el peso de la pierna mientras se corre, se realizan ciertas actividades donde se tiene que hacer giros rápidos o inesperados de las rodillas, que causan una extensión anormal de la misma y pueden causar un esguince. Los esguinces pueden ser causados por golpes o choques en la parte frontal, en los lados,(externo y interno) o en la parte trasera de las rodillas (posterior), también al tropezar y caer sobre las rodillas cuando están dobladas y el pie está firme sobre el suelo. Síntomas del esguince de rodilla Los signos y síntomas del esguince de la rodilla incluyen, entre otros síntomas: Rigidez o disminución en movimiento. Dificultad para caminar. Dolor o inflamación. Sentir o escuchar un chasquido en la articulación. Rodilla que se traba al caminar. Inflamación o hematomas (moretones). Enrojecimiento de la zona afectada. Incapacidad para soportar peso. Tratamiento para el esguince de rodilla El tratamiento dependerá de tres factores: el grado del l tipo de lesión; el ligamento afectado y la gravedad del esguince de rodilla. Grado I: se debe realiza un tratamiento conservador basado la aplicación de hielo, la toma de antiinflamatorios y el uso de una rodillera articulada que mantendrá el ligamento en su sitio y controlará los movimientos de la rodilla. Grado II: es necesario mantener la rodilla inmovilizada con el fin de que el ligamento pueda cicatrizar convenientemente. Será necesario el uso de muletas y un periodo de fisioterapia después de retirada la escayola. Grado III: implica la necesidad de recurrir a la cirugía para restablecer su integridad y evitar la inestabilidad de la articulación. También será necesario realizar rehabilitación. Pruebas complementarias del tratamiento de esguince de rodilla Para el diagnóstico y tratamiento del esguince de rodilla es necesario realizar pruebas complementarias como: radiografías (rayos X) o imágenes con resonancia magnética (RM) Factores desencadenantes del esguince de rodilla Cuando uno de los cuatro ligamentos que sujetan la articulación sufre un súbito estiramiento o se desgarra parcial o totalmente, podría desencadenar en un esguince de rodilla. En Savia, compra una resonancia magnética de rodilla o una radiografía de rodilla sin esperas y en los mejores centros Factores de riesgo del esguince de rodilla Los factores de riesgo del esguince de rodilla incluyen, entre otros factores: Jóvenes deportistas. Calzado inadecuado. Lesión previa: si previamente se ha lesionado un ligamento de la rodilla aumenta la posibilidad de una nueva lesión. Esfuerzo excesivo. Deportes de contacto, como por ejemplo: fútbol, rugby, baloncesto o hockey. Complicaciones del esguince de rodilla Las complicaciones del esguince de rodilla incluyen: Dolor de rodilla crónico. Artritis en la articulación de la rodilla. Inestabilidad crónica de la articulación de la rodilla. Lesión en el menisco de la rodilla (cartílago en forma de media luna que funciona como amortiguador de la rodilla). Prevención del esguince de rodilla Para prevenir el esguince de rodilla es necesario: Realizar ejercicios con frecuencia para mantenerse en buena forma. Utilizar el equipo adecuado para hacer deportes. Realizar un precalentamiento antes de hacer ejercicio o practicar deportes. Adherirse a un programa de entrenamiento adecuado en función al estado físico de cada uno. Especialidades a las que pertenece el esguince de rodilla El esguince de rodilla pertenece a las especialidades de ortopedia y traumatología. Es la especialidad médica que se dedica al diagnóstico, tratamiento, rehabilitación y prevención de lesiones y enfermedades del sistema musculoesquelético del cuerpo humano y del aparato locomotor. La traumatología también se especializa en los traumatismos y en sus consecuencias y en el estudio de patologías congénitas. Preguntas frecuentes: ¿Cómo saber si hay un esguince de rodilla o una rotura de ligamentos? Un esguince de rodilla provoca mucho dolor y limitación funcional , pero no siempre significa que hay una rotura completa. La única forma de asegurarnos de si hay o no una rotura completa de ligamentos es a través de una resonancia magnética . ¿Cuánto dura la recuperación de ligamento cruzado anterior? La duración de la recuperación del ligamento cruzado anterior va a depender de si la rotura es parcial o completa. La rotura del ligamento cruzado anterior es una de las lesiones más graves de la rodilla. Para que el paciente pueda volver a integrarse en sus actividades, especialmente si se trata de deporte, necesitará un tiempo de recuperación de entre 12 y 16 semanas. ¿Qué lesiones puede sufrir la rodilla? Las lesiones más comunes que pueden sufrir las rodillas, son las de los tejidos blandos, lesiones de los ligamentos y tendones , aunque también pueden dañarse los huesos provocando: esguinces; desgarros de un tendón, músculos que se estiran demasiado o daño del cartílago de la rodillas, el cual se desgasta gradualmente y provoca dolor e inflamación. ¿Qué es una entorsis en la rodilla? Una entorsis en la rodilla es una lesión cerrada de la articulación de la rodilla debido a un giro brusco , que origina una subluxación breve con reposición inmediata y desgarro o distensión de los ligamentos con la hemorragia subsiguiente. Puede complicarse con la rotura del cartílago o la interposición de las partes blandas. ¿Qué hacer con la rodilla inflamada? Hay que aplicar hielo de forma inmediata, ya que este provoca que los vasos sanguíneos se estrechen ayudando a disminuir la inflamación, el dolor, y el enrojecimiento. También hay que elevar la extremidad . Además. el médico puede indicar ciertos medicamentos para ayudar a reducir la inflamación.