A veces, la distancia más larga del mundo es la que separa el «sé que necesito ayuda» del botón de «reservar cita». Es normal sentir un nudo en el estómago o que las palabras se atropellen antes de empezar. Es similar a cuando intentas desenredar un ovillo de lana: no sabes cuál es el hilo principal, pero sabes que necesitas que alguien te ayude a sostener el resto mientras lo intentas.
Dar el paso de acudir a un psicólogo no siempre es fácil. Muchas personas llegan a su primera consulta con dudas, nervios o incluso con la idea de que deberían tener todo más claro antes de hablar.
Sin embargo, la realidad es otra: no hace falta tener un discurso ordenado ni respuestas preparadas. Basta con estar dispuesto a empezar.
La primera consulta con el psicólogo es, ante todo, una toma de contacto. Es el momento de construir la «alianza terapéutica». Durante estos primeros minutos:
Una de las mayores preocupaciones es pensar que debemos llevar un guion preparado o una lista de problemas perfectamente diagnosticados. Nada más lejos de la realidad. En una primera consulta con el psicólogo, tu única «tarea» es estar presente.
El psicólogo es un profesional entrenado para ayudarte a tirar del hilo. Escuchará tus ideas tal como vengan –y puedas verbalizarlas– para ayudarte a encontrar el sentido que hay detrás de ellas.
Si hay algo importante que tener en cuenta es esto: puedes empezar por donde te resulte más fácil.
Algunas formas habituales de iniciar la conversación son:
Todo esto es válido.
De hecho, muchas veces las primeras sesiones sirven precisamente para ordenar lo que aún no tiene forma.
También puede ayudarte dedicar 10 minutos a la reflexión personal antes de conectarte a la videollamada o entrar en la clínica.
Las preocupaciones del trabajo no siempre se quedan en la oficina cuando termina la jornada. La primera sesión suele dejar una sensación de «resaca emocional» o, por el contrario, un gran alivio.
Invertir en el bienestar emocional de la plantilla ha dejado de ser una opción para convertirse en una decisión estratégica con resultados medibles. Según nuestro informe sobre el ROI de los servicios de bienestar, cada euro invertido en servicios de Psicología online genera un retorno de 11€. Esto hace que cuidar la mente sea, en términos de salud y de negocio, una de las decisiones más inteligentes que puede tomar un profesional o una empresa.
Es decir, cuidar la salud emocional beneficia tu bienestar individual y, al mismo tiempo, eleva la empatía y la fortaleza de todo el equipo.
Sabemos que la vida no se detiene. Por ello, el servicio de Psicología de Savia, salud digital Mapfre, está diseñado para adaptarse a tu ritmo. A través de nuestras distintas modalidades y el apoyo de profesionales colegiados, ayudamos a los equipos a reducir el estrés y aumentar la productividad, devolviéndoles el bienestar que merecen. Porque el primer paso es el más difícil, pero en Savia lo damos contigo.