Una vez que terminamos la jornada laboral, desplazarnos al gimnasio puede suponer un suplicio. Sí, entendemos los beneficios del deporte y la actividad física, pero el cansancio, la conciliación familiar y otras responsabilidades suelen “ganar la partida”. Por eso es relevante encontrar distintas opciones de incorporar movimiento que sean atractivas, interesantes y adaptadas a cada una de nuestras preferencias y necesidades. Crossfit, HIIT, yoga, pilates… la oferta es amplia, pero hoy hablaremos de los beneficios de la bicicleta estática, una opción accesible, segura y, lo más importante, eficaz.
La bicicleta estática es un ejercicio cardiovascular de bajo impacto, ideal para personas que pasan muchas horas sentadas o que presentan molestias articulares. Además de la pérdida de peso, no nos vamos a engañar, es uno de los beneficios más buscados, subirnos a una bicicleta estática nos proporciona:
El ciclismo indoor está de moda y ha llegado para quedarse y transformar la forma de entrenar. Las razones las podemos encontrar en la inclusión de intervalos de alta intensidad y en el trabajo de las distintas zonas de frecuencia cardíaca. Los beneficios ciclismo indoor, similares a los que nos proporciona el pedaleo en la bicicleta estática, incluyen:
Uno de los grandes atractivos de la bicicleta para hacer ejercicio en casa es su accesibilidad. No depende del clima, no requiere desplazamientos y se adapta a agendas complejas. Y es que está comprobado, cuanto más fácil es integrar la actividad física en la rutina, mayor es la probabilidad de mantenerla en el tiempo.
Promover este tipo de alternativas de ejercicio en casa ayuda a combatir el sedentarismo, especialmente en entornos donde el teletrabajo está presente. Eso sí, es fundamental cuidar aspectos como la altura adecuada del sillín (con la rodilla ligeramente flexionada en el punto más bajo), mantener la espalda recta y los hombros relajados e incrementar, de forma progresiva, la resistencia.
El acompañamiento de fisioterapeutas y entrenadores personales, incluso de forma online, es clave para maximizar los beneficios de la bicicleta estática y prevenir molestias.
¿Existe realmente una frecuencia ideal para hacer bicicleta estática? La respuesta es que depende de la condición física de cada persona y, por supuesto, de sus objetivos.
No obstante, desde Savia, sí podemos ofrecerte una referencia general. Lo ideal es practicar actividad física de 3 a 5 días por semana, combinando sesiones moderadas con intervalos de mayor intensidad. La duración de cada sesión también dependerá del nivel, pero una horquilla de entre 20 y 45 minutos es más que suficiente. Lo principal es contar con supervisión profesional, comenzar por sesiones cortas e ir progresando de forma segura.
Es importante tener en cuenta que, como en todo deporte, los beneficios de la bicicleta estática se consolidan con la constancia. Integrar la bicicleta estática dentro de un plan que incluya movilidad, fortalecimiento y descanso activo ofrece mejores resultados que centrarse únicamente en el componente cardiovascular.
Desde Savia, salud digital Mapfre, y a través de nuestros servicios de fisioterapia y bienestar, ayudamos a las empresas a implementar programas que fomenten el movimiento adaptado a cada perfil. Tengan o no seguro médico y siempre con la garantía de Mapfre. Infórmate sin compromiso.