Con la llegada de la primavera, las calles se llenan de luz, los días se alargan y el aire parece más limpio. Sin embargo, para muchas personas, esta estación trae consigo algo menos visible: una mayor dificultad para respirar.
El polen, en suspensión durante semanas, convierte el entorno en un desencadenante constante para quienes padecen asma o problemas respiratorios. Lo que para algunos es sinónimo de bienestar, para otros puede ser el inicio de una temporada especialmente incómoda.
Fatiga, tos persistente o sensación de falta de aire pueden confundirse con cansancio o estrés, cuando en realidad pueden estar relacionados con el asma.
Con motivo del Día Mundial del Asma, que se celebra el 5 de mayo, es importante entender qué ocurre en nuestro organismo durante esta época del año y cómo podemos anticiparnos.
El asma es una enfermedad respiratoria crónica que provoca la inflamación de las vías respiratorias. Esto hace que se estrechen y dificulten el paso del aire, generando síntomas como tos, sibilancias o sensación de ahogo.
En primavera, el principal «disparador» es el polen (gramíneas, olivo, arizónicas…), que al ser inhalado provoca que los bronquios de las personas sensibles se inflamen y se estrechen.
Es importante diferenciarlo de una simple alergia: mientras que la rinitis suele quedarse en picor de ojos o congestión, el asma afecta directamente a la capacidad de los pulmones para mover el aire.
En el entorno laboral, a veces ignoramos pequeñas señales atribuyéndolas al cansancio o al polvo de la oficina. Sin embargo, conviene estar atentos a:
Además del polen, hay otros factores que pueden intensificar los síntomas, especialmente en la rutina laboral:
Cuando estos elementos se combinan, el asma se vuelve más difícil de manejar en el día a día.
¿Sabías que el asma mal controlado es una de las causas silenciosas de la bajada de productividad? La falta de oxígeno y el descanso interrumpido por la tos nocturna provocan somnolencia diurna y falta de concentración.
Para que el asma no interfiera en tu día a día, puedes seguir estas recomendaciones:
A menudo, los síntomas del asma aparecen de forma imprevista o generan dudas que no pueden esperar a una cita presencial dentro de semanas. En Savia, salud digital Mapfre entendemos que la agilidad es salud.
A través de nuestro servicio de Telemedicina, los empleados pueden acceder a consultas médicas online sin desplazamientos ni esperas. Ya sea para ajustar la medicación de rescate, revisar el plan de mantenimiento o resolver dudas sobre alergias primaverales comunes, contar con un profesional al otro lado de la pantalla permite actuar de forma preventiva.
Invertir en herramientas digitales de salud permite que, cuando la primavera llegue, tu equipo esté preparado para disfrutarla, respirando con total libertad.