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Ecografía Doppler
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Ecografía Doppler

La ecografía es una prueba médica diagnóstica de imagen, absolutamente inocua , que no requiere de ninguna preparación y que se puede realizar sin causar ninguna molestia ni producir ningún efecto sobre los tejidos que estudia. Por este motivo la usamos con tanta asiduidad para control del embarazo y en ginecología, tanto sobre el abdomen como por vía vaginal, pues al estar el feto sumergido en la bolsa de aguas podemos obtener imágenes muy detalladas de su anatomía. Te explicamos en qué consiste la ecografía y, en particular, la Doppler. Hazte una ecografía doppler sin esperas. En Savia contamos con los mejores centros y especialistas. Cómprala ahora aquí ¿En qué consiste? La ecografía se basa en la emisión de ultrasonidos , que son unas ondas sonoras de alta frecuencia (no las podemos oír, pero se transmiten como el sonido), que se difunden por los órganos blandos. No se transmiten por el aire ni por los órganos que no contienen agua, como los huesos. Existe un transductor , que es el emisor del ultrasonido, que se coloca sobre la piel próxima al órgano a estudiar, a la que se ha aplicado previamente un gel acuoso que permitirá que se transmita por ella la onda, pues como hemos comentado no habría una buena difusión de esa energía sobre la piel seca. La onda atraviesa los tejidos del territorio que abarca y se va encontrando con diferentes órganos de distinta consistencia, que la harán rebotar en una frecuencia u otra según su densidad. El mismo transductor recoge las ondas que le vienen devueltas y envía la información a un ordenador que en función de las densidades que ha encontrado y a qué profundidad hará la composición de una imagen que veremos en la pantalla del ecógrafo. En el embarazo… Como hemos comentado, por el aire los ultrasonidos no se transmiten, y este es el motivo por el que para realizar una ecografía ginecológica en una paciente a la que no se puede explorar por vía vaginal , o para realizar una ecografía prostática a un paciente varón, pedimos que beban mucho líquido y aguanten las ganas de orinar para que la vejiga de la orina llena nos haga de pantalla que transmita los ultrasonidos a los órganos que hay detrás de ella. De lo contrario, los intestinos y el aire que hay en su interior se interpondrían entre el transductor y el órgano a explorar (útero y ovarios o próstata) impidiendo su visualización. Particularidades de la Doppler La ecografía Doppler es un tipo especial de estudio ultrasónico . Utiliza el efecto descrito por un físico llamado Doppler por el cual cuando el órgano que estamos estudiando está en movimiento , como el corazón o la sangre que circula por las distintas venas y arterias, emite una frecuencia distinta si el movimiento va en sentido del transductor o en sentido contrario, y nos puede dar información de la velocidad a la que se mueve. El ordenador del ecógrafo interpreta estos datos y nos ofrece una imagen del órgano en movimiento en colores de la gama de los rojos (desde el rojo intenso-anaranjado-casi amarillo) y de los azules (desde el azul más intenso al más claro casi verde). Por consenso son rojos los vasos en que la dirección del flujo sanguíneo es hacia el transductor y azules los que se alejan de él, y tanto más claros cuanto mayor es la velocidad a la que se mueven. Hazte una ecografía doppler sin esperas. En Savia contamos con los mejores centros y especialistas. Cómprala ahora aquí Sus aplicaciones en obstetricia Este efecto es el que permite a un cardiólogo o un cirujano vascular estudiar las válvulas cardiacas, unas varices o si una arteria tiene reducido su calibre por arteriosclerosis . En el campo de la obstetricia este tipo de imágenes nos son de gran utilidad durante el estudio anatómico del feto para identificar las grandes arterias y venas de su anatomía y el corazón y poder valorar su normalidad o anormalidad. Al mismo tiempo, podemos medir en un punto concreto de la circulación la velocidad por la que pasa la sangre en esa localización, lo cual tiene distintas e interesantes aplicaciones en la práctica médica, tanto en el protocolo general de control de todos los embarazos, como exploraciones específicas que se realizan en casos concretos con sospecha de patología. En cuanto a ecografías Doppler que se realizan a todas las gestantes en el contexto de control de un embarazo normal: Medir el flujo sanguíneo de las arterias que nutren el útero (las arterias uterinas) y detectar en qué casos hay un aumento de la resistencia al paso de la sangre por esos vasos, lo cual nos permite detectar pacientes en riesgo de desarrollar un problema de hipertensión durante el embarazo o de que se presente un retraso de crecimiento fetal y poderlas supervisar más estrechamente. Valorar en ecografías obstétricas tempranas ciertos marcadores que nos pueden hacer sospechar patologías como el síndrome de Down: medición del Ductus venoso y la regurgitación tricuspídea pueden hacer sospechar de este síndrome. En casos concretos de sospecha de patología podemos aplicar la ecografia Doppler para valorar casos de: Anemia fetal: en caso de anemia la sangre es más fluida y, por tanto, va a mayor velocidad. Así, estudiando ecográficamente la velocidad de la sangre en un vaso podemos saber si un feto está anémico. Retraso de crecimiento : los fetos que ecográficamente diagnosticamos como más pequeños de lo esperado pueden ser de constitución más pequeña o bien que les falte alimento u oxígeno. En este segundo caso la naturaleza prioriza el riego sanguíneo al cerebro a costa de otros órganos no tan prioritarios. Al estudiar con ecografía Doppler el latido de las arterias cerebrales y las del cordón umbilical podemos distinguir entre los fetos que se están “adaptando a unas condiciones hostiles” (por tanto, los que “sufren”) de los que no (es decir, son simplemente pequeños). Así pues, la ecografía, y la ecografía Doppler son estudios que nos permiten obtener información de gran utilidad de una forma inocua y cómoda. Hazte una ecografía doppler sin esperas. En Savia contamos con los mejores centros y especialistas. Cómprala ahora aquí
Ecografía 5D
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Ecografía 5D

¿Qué embarazada no está ansiosa por ver la cara de su bebé? ¿Qué futuro papá o mamá no imagina y fantasea sobre cómo será? Para dar respuesta a esta demanda se ha acelerado el desarrollo de tecnología con ultrasonidos que nos permite ver imágenes sorprendentes del feto dentro del vientre materno. Un poco de historia… La historia de la ecografía tiene poco más de 100 años. Se inició en el contexto de la ingeniería y la tecnología militar y no fue hasta mediados del siglo XX cuando se aplicó en medicina. Encontró en el campo de la obstetricia uno de las especialidades en la que más se ha utilizado su tecnología, por su inocuidad a la hora de explorar a las gestantes y por el gran nivel de información que nos ofrece al estar el feto sumergido en agua, que es el medio óptimo por el que se transmiten los ultrasonidos . La tecnología 2D La tecnología en la que se basa el diagnóstico actualmente es la “2D” , imágenes en blanco y negro que nos ofrecen cortes de los tejidos. Es como exploramos habitualmente los fetos para rastrear su anatomía y descartar malformaciones. Los aparatos actuales ofrecen imágenes cada vez más nítidas y precisas. Para ello se usan ultrasonidos, ondas de alta frecuencia que se aplican mediante un transductor sobre la piel de la paciente lo más cerca posible del órgano a explorar. Para favorecer su difusión se aplica sobre la piel un gel acuoso y estas ondas, al llegar a los distintos tejidos, rebotan en una frecuencia u otra según su densidad y profundidad, y el rebote es recogido por el mismo transductor (emisor-receptor). Un software interpreta los datos recogidos y los plasma en una imagen en la pantalla del ecógrafo en diferentes tonalidades de gris. La tecnología 3D y 4D Hace poco más de una década se desarrolló la tecnología 3D , con la que un “barrido” en dos dimensiones sobre un tejido a explorar, procesado por un ordenador, componía una imagen fija con aspecto de tres dimensiones. Con el tiempo se sofisticó y se podían ver estas imágenes 3D en movimiento en tiempo real. Aplicado a la obstetricia nos permite ver al feto moviéndose, gesticulando, bostezando, parpadeando… A esta nueva tecnología se la llamó 4D. Hasta llegar a la tecnología 5D Recientemente se ha mejorado el software que permite la composición y el tratamiento de la imagen, cambiando el tono sepia de las 3 y 4D por un tono rosado con más tonos de sombra y textura, como si se tratara de una imagen real del feto iluminado, dándole el nombre de 5D . En realidad, no hay mucha diferencia entre la 4 y 5D pues es la misma tecnología mejorada, lo ofrece resultados mucho más vistosos en cuanto a realismo . No tiene finalidad diagnóstica Tal y como está planteado en el mercado actualmente la ecografía 4-5D es más bien una exploración “festiva” cuya pretensión es obtener bonitas imágenes del feto en movimiento, de sus rasgos y evolución y no una prueba médica con finalidad diagnóstica. Existen infinidad de centros que realizan este tipo de ecografías: Algunos en el contexto de un centro médico en el que además se puede hacer el control gestacional y las ecografías con finalidad diagnóstica. En otro tipo de centros el único propósito es disfrutar de la imagen del feto. Para ello, disponen de aparatos de alta tecnología y personal altamente cualificado para hacer este tipo de ecografías, que no son fáciles de hacer. PARA QUE QUEDEN BIEN… Este tipo de ecografía es una exploración que depende mucho de la “colaboración” fetal. Se requiere de una buena posición del feto para obtener buenas imágenes, líquido abundante, cuanto más delgada esté la gestante mejor, si la placenta no obstaculiza la visión también mejor… No siempre se consigue un buen resultado a pesar de la cualificación del técnico o médico y de su mejor intención. En esto la tecnología 5D también ha supuesto un avance pues solventa mejor el problema de las interferencias de órganos o tejidos que se interponen en la imagen. ¿Qué nos llevamos a casa? Actualmente se pueden contratar exploraciones a precios razonables que además de los 20-30 minutos de exploración en directo nos darán las imágenes registradas en soportes digitales como CD/DVD o lápices de almacenamiento, fotos, incluso proyecciones sobre el vientre materno a la vez que se realiza la ecografía. Se comercializan bonos de dos, tres o más ecografías para poder disfrutar de esas imágenes en distintas etapas del embarazo y así observar la impactante evolución del feto… Infinitas posibilidades para lo que es un negocio con un nicho de mercado interesado. Más allá de la parte lúdica: una tecnología para el futuro A parte de esta vertiente más lúdica y conocida de las ecografías 4-5D también hay que saber que existe una indicación médica muy importante de esta tecnología que está en sus inicios pero que tiene un gran futuro, pues nos permite visualizar mejor las posibles alteraciones anatómicas del “exterior” del feto (labio leporino, malformaciones genitales, hernias, malformaciones de las extremidades). Y la adquisición de volúmenes de imágenes que una vez terminada la exploración, cuando la paciente ya está en su casa, permite al médico examinarla desde ángulos distintos a los que la miró en directo y tomar diferentes medidas. Esto es una concepción diferente de lo que se conocía hasta ahora de una ecografía, que era una prueba que se interpretaba a medida que se realizaba. Pruebas inocuas Tanto la ecografía clásica como la 4-5D son absolutamente inocuas tanto para la madre como para el feto, indoloras y que se pueden realizar con la asiduidad que las condiciones requieran o permitan. No hace falta preparación alguna, en etapas precoces de embarazo se pueden realizar por vía vaginal y, si no, por el abdomen. En este caso se requerirá que la vejiga urinaria esté llena para que el líquido que contiene permita el paso de los ultrasonidos al útero que está detrás. ¿Cuándo es mejor realizarla? De escoger una única fecha para realizar una ecografía 5D lo ideal es que sea entre la semana 26-30 , aunque se puede realizar en cualquier momento del embarazo. Se recomienda no ponerse cremas hidratantes o antiestrías el día de la exploración porque determinados componentes pueden interferir con la transmisión de los ultrasonidos y restar nitidez. Si el feto está colocado en una posición que dificulta la visión puede que el técnico/médico te estimule suavemente el abdomen para favorecer que el feto cambie de posición, igual que si está dormido, para conseguir imágenes en actividad que son más sorprendentes. Si no lo conseguimos, a veces se aconseja comer algo dulce , que también tiene la capacidad de activar al feto o volver en otro momento si realmente no se han conseguido imágenes de calidad por la posición fetal. De todas maneras, no te sientas decepcionada, lo importante es que el resto de pruebas salgan bien y pronto tendrás a tu bebé en tus brazos y ¡podrás verlo tanto como quieras! Haz nuestro test de embarazo y averigua todo lo que debe saber una embarazada. Descubre todos los consejos y cuidados de las mujeres embarazadas.
Radiografía y Radiación
Artículo especializado

Radiografía y Radiación

Los rayos X constituyen una técnica médica basada en el uso de un tipo de energía (radiación ionizante) que penetra en el organismo y que permite crear imágenes de los órganos. Las radiaciones ionizantes también son la base de otras exploraciones radiológicas como la tomografía axial computarizada (TAC) o la tomografía por emisión de positrones (PET). La dosis de radiación recibida en el organismo se mide en unas unidades llamadas millisievert (mSv). Se denomina “dosis efectiva” y es la que reciben los tejidos durante un procedimiento radiológico (radiografía, TAC o PET). Sobre la radiación Habitualmente estamos expuestos a una radiación natural de fondo, es decir, en el medioambiente hay diversas fuentes naturales de radiactividad . Es útil conocerla pues sirve de comparativo frente a la radiación recibida por exámenes radiológicos. Los efectos de la radiación dependen de diversos factores como el sexo, la edad (son más sensibles los niños), los órganos que la reciben (por ejemplo, la glándula tiroides es más sensible) y el tipo de técnica utilizada. Así, la dosis efectiva recibida será variable y es la que se utiliza para medir los riesgos potenciales de la radiación sobre la salud. En países como Estados Unidos la radiación de fondo de promedio se ha calculado en 3mSv por habitante durante un año. ¿Riesgos? El principal riesgo del uso de las radiaciones ionizantes es el aumento de cáncer. Los datos objetivos indican que las dosis que se reciben en las pruebas diagnósticas son muy bajas puesto que la dosis recibida es muy pequeña. Si se compara con la radiación de fondo, es decir, la exposición diaria a otras fuentes, la exposición sería la siguiente: Radiografía simple (la más frecuente): radiación de 0.1msV La mamografía: radiación de 0.4 mSv Otras exploraciones como el TAC y el PET exponen a cifras más altas: de 2 a 10mSv y 25 mSv respectivamente. La Organización Mundial de la Salud (OMS), a modo orientativo, ha establecido el límite recomendable de un máximo de 10 radiografías/año. Los expertos en radiación han estimado que la probabilidad de presentar cáncer por haber sido sometido a estudios radiológicos es extremadamente baja, frente a otros factores de riesgo conocidos (como el tabaco). Por otro lado, es difícil calcular el riesgo aislado de un individuo que ha recibido dosis de radiación por exploraciones médicas, dado que los estudios científicos realizados se han hecho sobre grupos de población sometidos a una radiación muy alta (por ejemplo, tras un desastre en una central nuclear) motivo por el cual no son extrapolables. Además, cualquier persona está expuesta a otras fuentes (“radiación de fondo”) que interfieren en el cálculo del riesgo. Bajo control El desarrollo de la tecnología y de otras técnicas de imagen también ha permitido disminuir el tiempo de exposición a las técnicas radiológicas, utilizar la menor dosis posible y en muchos casos limitar su indicación, que puede ser sustituida por otros medios diagnósticos como la ecografía o la resonancia magnética. Además, la radiografía se realiza en instalaciones sometidas a control riguroso (tanto para seguridad de los aparatos como del paciente y del personal sanitario habitual). Contraindicaciones Existen contraindicaciones claras para la radiografía como es el embarazo . Aunque el riesgo se considera bajo para el feto se deben evitar, y optar por otras técnicas como la ecografía. En mujeres en edad fértil, para minimizar el riesgo por si hubiera embarazo, se aconseja realizar estas exploraciones justo después de la menstruación. A modo de conclusión, está comprobado que las grandes dosis de radiación pueden provocar claramente mutaciones celulares que generen un cáncer y que además pueden dañar directamente los tejidos (quemadura). Sin embargo, las radiografías y otras técnicas similares como el PET o el TAC utilizadas de forma justificada y puntualmente no tienen por qué tener ninguna repercusión sobre la salud del paciente.
Despeja Tus Dudas sobre la Hernia Discal
Artículo especializado

Despeja Tus Dudas sobre la Hernia Discal

Es la mayor causa de incapacidad en personas menores de 45 años , ¿lo sabías? ¿Y qué tiene que ver una hernia discal con una ciática? ¿Qué diferencia hay entre protusión y hernia discal? ¿Se ve una hernia discal en una radiografía? Son muchas las preguntas para formular ante esta patología tan frecuente. ¿Qué es una hernia discal? Es una enfermedad que afecta al disco intervertebral , que es una estructura cartilaginosa que se encuentra entre las vértebras confiriéndoles capacidad de amortiguación. Este disco consta de dos partes claramente diferenciadas: anillo fibroso o halo periférico y núcleo pulposo o zona central de consistencia gelatinosa, cuyo contenido es un 88% de agua. Cuando el núcleo pulposo del disco intervertebral se desplaza hacia el exterior empuja al anillo fibroso e incluso puede llegar a romperlo. Es entonces cuando el núcleo pulposo ocupa un espacio anatómico que no le corresponde y compromete las estructuras de dicha área. Cuando el desplazamiento es en dirección lateral (derecha o izquierda) producirá una ocupación del canal medular que se traduce en una compresión y/o desplazamiento de la raíz nerviosa que discurre por allí, originando síntomas neurológicos (hormigueos, pérdida de fuerza o sensibilidad). ¿Cuál es exactamente la diferencia entre protusión y hernia discal? La diferencia radica en la cantidad de disco desplazado . Si es menor del 50% del disco se llama protusión discal, mientras que si es mayor hablaremos de hernia discal. Es importante aclarar que el tamaño de la hernia no tiene correlación con los síntomas. Tiene más trascendencia la ubicación anatómica que el tamaño de la hernia. Las ubicaciones más frecuentes de las hernias discales son: región lumbar (entre los espacios L4-L5 y L5-S1, que suponen el 95% de los casos) y región cervical (entre los espacios C5-C6 y C6-C7). ¿Qué síntomas puede dar una hernia? En función de la ubicación la hernia producirá dolor en la región lumbar (lumbalgia) o cervical (cervicalgia). Se acompañará por un cortejo de síntomas asociados según la estructura anatómica que se vea comprometida por el disco herniado. Podremos encontrar una alteración de la fuerza de la extremidad, una alteración de la sensibilidad, una afectación motora (disminución de la movilidad), una radiculagia (braquialgia o ciatalgia) e incluso mal control de los esfínteres. ¿Todas las lumbalgias tienen una hernia discal de base? En absoluto. A pesar de que la lumbalgia mecánica es uno de los principales motivos de consulta en urgencias de traumatología sospecharemos una implicación discal sólo ante determinados síntomas como pueden ser la sensación de hormigueo o la dificultad para el movimiento de la pierna. En caso de detectar estos síntomas investigaremos la raíz nerviosa afectada.  Al realizar la exploración es muy probable que detectemos una disminución de los reflejos en la zona afectada. ¿Qué exploración y pruebas diagnósticas realizaremos? Ante un dolor cervical o lumbar debemos realizar un buen interrogatorio y una exploración física exhaustiva (donde podremos valorar posibles deformidades, asimetría de extremidades y alteraciones neurológicas). Se deben explorar la fuerza, los reflejos y la sensibilidad de las raíces nerviosas locales. En el caso concreto de una lumbociatalgia o ciática, aproximadamente el 90% de los casos será debido a una hernia discal que comprime una raíz nerviosa (casi siempre L5 o S1). El síntoma guía es un dolor irradiado hacia la extremidad inferior que puede llegar hasta el pie. La primera prueba diagnóstica a realizar sería una radiografía de columna, aunque no nos permitirá la visualización del disco intervertebral por ser radiotransparente. Posteriormente se solicitarán otras pruebas de imagen para completar el estudio (resonancia magnética o tomografía computarizada). La  resonancia magnética nuclear es el método de elección para evaluar la morfología del disco intervertebral. Las pruebas de imagen deben pedirse de forma inmediata ante la sospecha de patología vertebral grave. Uno de los objetivos de las pruebas de imagen es identificar a los pacientes candidatos a tratamiento quirúrgico. Debemos mencionar la electromiografía por ser la siguiente prueba diagnóstica a realizar cuando detectamos una hernia discal que compromete una raíz nerviosa. Es una prueba que nos permite estudiar alteraciones en la conducción nerviosa. Valora el sistema nervioso periférico (nervio y músculo). ¿Cuál sería el tratamiento de elección? Existen numerosas opciones terapéuticas disponibles. Sin embargo, ningún tratamiento ha demostrado ser más beneficioso que otros. El tratamiento médico puede consistir en analgésicos, miorrelajantes, corticoides, antinflamatorios …, en función de los síntomas predominantes. Otros tratamientos coadyuvantes pueden ser contemplados, como la fisioterapia y la rehabilitación. En fase de mantenimiento la práctica de natación sería de gran utilidad para tonificar la musculatura paravertebral. En dolores rebeldes al tratamiento convencional o con mala respuesta al mismo puede indicarse el tratamiento en la Clínica del Dolor (supervisado por anestesistas que suelen infiltrar el foco del dolor con agujas dirigidas por escopia). El tratamiento quirúrgico se reserva para aquellos casos en los que los tratamientos anteriores no han sido efectivos. Esta patología puede ser intervenida por el traumatólogo o por el neurocirujano. El tratamiento quirúrgico estrella es la discectomía (resección del disco herniado mediante laminectomía o hemilaminectomía). Otras opciones quirúrgicas serían la discólisis (desecación del disco con ozono), la artroplastia (fijación de dos o más vértebras consecutivas para descomprimir el disco intervertebral afecto), etc. Como ves existen múltiples abordajes terapéuticos. La tendencia es conservadora. Se descarta la opción quirúrgica en aquellos pacientes con buena respuesta al tratamiento médico. Sin embargo, se contempla la opción quirúrgica en aquellos pacientes con afectación neurológica importante y dolor invalidante. Entre ambos extremos encontramos la mayoría de los casos.
Etapas del Cáncer de Vejiga
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Etapas del Cáncer de Vejiga

Existe cura para el cáncer de vejiga, y es que hasta el 80% de pacientes diagnosticados de este tipo de tumores sobrevivirán más allá de cinco años tras su diagnóstico. Este porcentaje es incluso superior en España respecto a otros países desarrollados, ya que la supervivencia media a cinco años en la Unión Europea se sitúa en torno al 69%. Más frecuente en hombres El cáncer de vejiga es el quinto cáncer más frecuencia en nuestro país , con más de 21.000 nuevos casos anuales. Pese a esta prevalencia, es el octavo tipo de cáncer por mortalidad, siendo el responsable de unas 4.300 muertes al año.  Su frecuencia es muy superior en el sexo masculino , con más de 17.000 casos anualmente respecto a los 3.600 nuevos casos que se diagnostican en el sexo femenino. Por edades suele afectar a personas entre los 65 y 75 años, con el pico de incidencia alrededor de los 70 años. ¿Qué es? El cáncer es una enfermedad producida por una mutación genética que provoca una reproducción incontrolada de las células de un tejido. Dicha reproducción incontrolada provoca un crecimiento del tumor que va invadiendo los tejidos de su alrededor y que en ocasiones puede infiltrarse en un vaso sanguíneo y migrar e implantarse en otros órganos ocasionando las metástasis. El cáncer de vejiga es un tipo de cáncer que se origina frecuentemente en la capa mucosa de la vejiga (la capa interna que está en contacto con la orina), formando así el llamado carcinoma urotelial. En este tipo de tumores, podemos diferenciar dos subtipos: Cáncer urotelial de bajo grado : rara vez invade tejidos en profundidad u ocasiona metástasis a distancia, pero sin embargo tiene tendencia de reaparecer tras su extirpación Cáncer urotelial de alto grado : más agresivo. Va invadiendo los tejidos que lo rodean, en profundidad en la vejiga, y en ocasiones puede extenderse a otros órganos provocando metástasis. ¿Qué factores de riesgo existen? El principal factor de riesgo evitable para el cáncer de vejiga es el tabaquismo . Se estima que los fumadores tienen el triple de riesgo de desarrollar un cáncer vesical respecto a los no fumadores. Esto puede ser producido porque muchos de los tóxicos del tabaco se eliminan por la orina. Además del tabaquismo, los antecedentes familiares de cáncer de vejiga representan otro factor de riesgo importante para la aparición de un cáncer vesical. Existen otros factores de riesgo, pero con una importancia menor como son las exposiciones a sustancias químicas como colorantes, derivados del petróleo o arsénico, entre otros. ¿Cómo se presenta? El síntoma más frecuente en el cáncer vesical es la hematuria (la presencia de sangre en la orina). Sin embargo, ésta puede ser provocada por múltiples enfermedades como por ejemplo la presencia de piedras en los conductos urinarios (cólicos nefríticos), infecciones (cistitis) o enfermedades renales. Al contrario que en la mayoría de enfermedades que pueden producir sangrado por la orina, el ocasionado por un cáncer de vejiga suele ser asintomático, es decir, el paciente únicamente verá sangre en la orina, pero no presentará molestias importantes, dolor ni otra sintomatología. Además de la hematuria, los tumores vesicales pueden presentarse como polaquiuria (aumento de la frecuencia de micciones), disuria (molestias al orinar), nicturia (aumento de las micciones durante la noche) o tenesmo urinario (sensación continua de ganas de orinar). ¿Cómo se diagnostica? La primera prueba diagnóstica que habrá que hacer es un análisis de orina y un análisis sanguíneo . Con ellos descartaremos otras causas de hematuria. Además, en algunos casos permite visualizar células tumorales que se expulsan con la orina, lo que nos permitiría asegurar que existe un cáncer en las vías urinarias, aunque no nos daría la localización exacta (podría tratarse de un tumor vesical pero también de un tumor en algún otro punto de las vías urinarias como los uréteres o la uretra). La ecografía es una técnica útil en algunos casos ya que permite visualizar el tumor dándonos información de su tamaño y posible afectación de otros órganos. La urografía endovenosa es una prueba radiológica que permite visualizar las vías urinarias y descartar la existencia de otras tumoraciones a lo largo de las mismas. Pero ante todas, la prueba más útil en el diagnóstico del cáncer vesical es la cistoscopia. Es una técnica que consiste en introducir un tubo muy fino con una cámara en su punta, a través de la uretra para así poder visualizar el interior de la vejiga. Permite así ver directamente el tumor, su extensión y coger muestras (biopsias) para analizarlo. Además, como veremos más adelante, en muchas ocasiones permite también extirpar el tumor y tratar así la enfermedad. Una vez diagnosticado ya el cáncer vesical, se suele hacer un estudio para descartar extensión del tumor a distancia a través de una TAC abdominal , una radiografía o TAC de tórax y en algunos casos una gammagrafía ósea para descartar metástasis en los huesos. ¿Cómo se trata? La elección del tratamiento dependerá del tipo de tumor y del grado de afectación, tanto en profundidad de la vejiga como por la existencia o no de metástasis a distancia. Los tratamientos disponibles son la cirugía, la radioterapia y la quimioterapia. En aquellos casos de tumores superficiales (tumores de bajo grado o tumores de alto grado, pero en fases muy precoces) el tratamiento básico será la cirugía. En muchas ocasiones se puede realizar la llamada RTU (resección transuretral), es decir, a través de una cistoscopia se extirpa la zona de tumor pudiendo curar por completo la enfermedad sin tener que hacer incisiones. En otros casos, por el contrario, será necesaria una cirugía mayor que implique una extirpación total o parcial de la vejiga de la orina. La quimioterapia es otro de los tratamientos habituales en el cáncer vesical. Ésta puede administrarse de forma intravesical (se introduce por la uretra hasta el interior de la vejiga) o intravenosa. La quimioterapia intravesical se suele utilizar tras una RTU en tumores superficiales y disminuye el riesgo de recidiva (reaparición) de la enfermedad. La quimioterapia intravenosa se emplea frecuentemente en caso de que existan metástasis o haya riesgo de que éstas aparezcan. ¿Y después del tratamiento? Como ya hemos dicho, el cáncer vesical es un cáncer frecuente , pero en muchas ocasiones curable . Sin embargo, existe un riesgo elevado de recidivas, ya sea por reaparición del mismo tumor como por la aparición de otros tumores a nivel vesical. Se estima que el riesgo de recidiva en este tipo de tumores está entre un 40 y un 70%, aunque hay estudios que elevan ese porcentaje hasta el 90%. Por este motivo, es de especial importancia realizar un buen seguimiento tras haber superado un cáncer vesical, en muchas ocasiones incluso realizando cistoscopias seriadas para descartar la aparición de nuevas tumoraciones.
Pronóstico, Analítica y Test para Detectar el Cáncer de Pancreas
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Pronóstico, Analítica y Test para Detectar el Cáncer de Pancreas

Infrecuente pero muy agresivo, el cáncer de páncreas es, además, difícil de diagnosticar en etapas tempranas porque, cuando da síntomas, en general ya suele estar en un estado avanzado, y muchas veces los síntomas son tan inespecíficos que se tarda en acudir al médico. Modificar los factores de riesgo que pueden propiciarlo está en nuestras manos, así que ¿por qué no hacerlo? Cómo se produce El cáncer de páncreas se origina cuando las células del páncreas comienzan a proliferar sin control y van acumulando cambios en la replicación del ADN que las hace invasivas y agresivas. El páncreas tiene dos tipos de células, las exocrinas, que son las que producen una serie de enzimas que ayudan en la digestión de los alimentos, y las endocrinas , que producen diferentes hormonas, como la insulina o el glucagón. La mayoría de los tumores del páncreas se localizan en las células exocrinas , causando un adenocarcinoma de páncreas, mientras que los tumores endocrinos del páncreas son menos comunes. Incidencia del tumor No es un tumor muy frecuente : representa apenas el 2% del total de todos los cánceres). Cada año se diagnostican en el mundo unos 233.000 nuevos casos en todo el mundo. En España se detectan unos 4.000 casos anuales. Es un tumor un tanto más frecuente en los hombres que en las mujeres . La mayoría de los tumores de páncreas se diagnostican en personas entre los 65 y los 75 años. Factores de riesgo Este cáncer se ha relacionado con diversos factores de riesgo : Hábito tabáquico. Dietas ricas en grasas y en proteínas. Pancreatitis crónica. Cirrosis hepática. Diabetes. Colecistectomía. Exposición a ciertos productos químicos (tintorería, industria metalúrgica). Predisposición genética. UN CÁNCER MUY AGRESIVO El cáncer de páncreas es muy agresivo y se extiende a los tejidos que lo rodean con suma facilidad . Un 70% se diseminan a través de los vasos linfáticos y más del 50% lo hacen también por la sangre, de manera que las metástasis son habituales, sobre todo en el hígado, el peritoneo (la membrana que reviste por dentro la cavidad abdominal y sus órganos) o los pulmones. Los estudios indican que un elevado número de cánceres de páncreas presentan alteraciones en unos genes concretos , el gen ras y el gen p53, ya sea en uno de ellos o muchas veces en ambos. Síntomas Por desgracia, la mayoría de estos tumores se detectan en un estado avanzado . El dolor de abdomen es el síntoma más habitual de este tipo de tumores. Suele tratarse de un dolor sordo y constante que se ubica en la zona superior e izquierda del abdomen y que se extiende hacia la espalda. Con frecuencia los pacientes lo describen como si les apretase un cinturón . Suele ser más frecuente durante la noche, no deja dormir. Se suele agravar al comer y al tumbarse, mientras que los pacientes explican un ligero alivio al inclinarse hacia adelante. La pérdida de peso debida a un déficit de absorción de nutrientes suele ser el síntoma más precoz . Suele acompañarse de falta de apetito, cansancio importante y diarreas, al no poder digerir bien los alimentos por la alteración en la producción de las hormonas digestivas que produce el páncreas. Otros síntomas habituales de los pacientes con cáncer de páncreas pueden ser: Ictericia (coloración amarillenta de la piel por acumulación de bilirrubina). Náuseas y vómitos . Intolerancia a la glucosa o diabetes . Pancreatitis aguda . Es difícil diagnosticar el cáncer de páncreas en sus etapas tempranas porque, cuando da síntomas, en general, ya suele estar en un estado avanzado, y muchas veces los síntomas son tan inespecíficos que se tarda en acudir al médico. Hoy en día no existen pruebas de detección precoz ni se realiza ningún tipo de cribaje para el cáncer de páncreas. Cómo se diagnostica No existen marcadores específicos para el cáncer de páncreas que se puedan detectar en una analítica. Existen unos marcadores tumorales, el CEA y el CA 19.9 , que pueden estar elevados en los pacientes con cáncer de páncreas, pero son muy poco específicos. Es decir, pueden estar elevados como no estarlo y estos marcadores pueden aparecer elevados también por otros motivos que no sean el cáncer de páncreas, de manera que no son una herramienta útil para el diagnóstico de este tumor . Estos marcadores tumorales, como todos, son útiles, si están elevados, para valorar la respuesta a los tratamientos de quimioterapia, pero no para el diagnóstico de la enfermedad. En aquellos pacientes con un elevado riesgo de padecer un cáncer de páncreas por una predisposición genética y familiar se pueden hacer estudios genéticos para valorar si existen alteraciones en ciertos genes que aumenten el riesgo de sufrir esta enfermedad . Ahora bien, que estos genes estén alterados no implica necesariamente que se vaya a padecer la enfermedad, sino que existe un riesgo mayor que el de otras personas. Las principales herramientas para el diagnóstico del cáncer de páncreas siguen siendo los síntomas del paciente y las diferentes pruebas de imagen, como la ecografía, la ecoendoscopia, el escáner, la resonancia magnética nuclear o la tomografía por emisión de positrones (PET) . En una analítica de sangre se puede apreciar la elevación de ciertas enzimas hepáticas, como la lipasa y la amilasa, así como alteraciones de los niveles de glucosa o bilirrubina en determinados casos. Una vez se tiene el diagnóstico de sospecha se confirmará con la toma de una muestra de tejido del tumor mediante una PAAF o punción aspiración con aguja fina . Tratamiento El tratamiento del cáncer de páncreas dependerá del estadio. Por desgracia tan solo un 10%-20% de los cánceres de páncreas pueden ser tratados mediante cirugía cuando se diagnostican . En el resto de los casos las opciones quirúrgicas son paliativas. La quimioterapia y la radioterapia pueden ayudar a aumentar la supervivencia. Con todo, el adenocarcinoma de páncreas es uno de los tumores que presentan un peor pronóstico. Se estima que solamente un 5% de las personas que padecen este tipo de tumor sobreviven más allá de 5 años desde el momento del diagnóstico. La mayoría de las muertes se producen a lo largo del primer año desde que se detecta la enfermedad. LO QUE PODEMOS HACER… Lo que está en nuestras manos para prevenir este tipo de cáncer, infrecuente pero muy agresivo, es modificar los factores de riesgo que pueden propiciarlo : Abandonar el consumo de tabaco. Mantener una dieta sana y equilibrada. Limitar el consumo de alcohol. Realizar una actividad física moderada. Evitar la exposición laboral a ciertos productos químicos.
Las Consecuencias que Conlleva tener Cáncer de Ovario
Artículo especializado

Las Consecuencias que Conlleva tener Cáncer de Ovario

En la sociedad actual, donde existe un auténtico “bombardeo” de información, es posible que hayamos recibido mensajes contradictorios acerca del padecimiento del cáncer de ovario, que pueden desembocar en confusión , alarma o preocupación innecesaria . Por eso, vamos a aclarar conceptos y tratar desde dentro un tema tan sensible para la mujer como es el cáncer de ovario. Qué consecuencias puede tener El diagnóstico de cáncer de ovario conlleva una cirugía , y un tratamiento médico que durante algunos meses generará un cambio significativo en la paciente y su entorno más cercano.  La extirpación quirúrgica de ambos ovarios, de las trompas de Falopio y del útero conlleva la pérdida de la fertilidad, por lo que las mujeres que quieran tener hijos deberán someterse a una intervención de preservación de la fertilidad previa al tratamiento del cáncer. En el caso de que sea necesario extirpar los ganglios linfáticos situados en la pelvis podría dañarse el sistema linfático, provocándose una linfedema, un trastorno en el que el líquido linfático se acumula en las piernas y provoa su hinchazón. Cómo se produce El cáncer de ovario es un tumor, generalmente maligno, que se asienta en los tejidos que conforman este órgano incluido en el aparato reproductor femenino. El ovario es la glándula sexual femenina que produce óvulos y hormonas sexuales (estrógenos, progesterona…). Están situados a ambos lados del útero y serían el equivalente a los testículos masculinos. El cáncer de ovario es más frecuente en los países industrializados de Europa Occidental, Israel, Canadá y EEUU , y representa entre el 4 y el 5% de los tumores femeninos. Es más común en las edades medias de la vida; la mayoría se diagnostican entre los 45 y los 75 años. Factores de riesgo De un modo general, en el medio que nos rodea, existen más de 100 agentes de los cuales se dispone de evidencia científica contrastada para poder asegurar que provocan cáncer a los humanos.  En otros casos, no es tan fácil establecer esa relación. En el caso concreto del cáncer de ovario no se conocen en profundidad los factores de riesgo que pueden inducir a la aparición de la enfermedad. Sin embargo, se han observado algunas circunstancias que pueden influir en su aparición, como son las siguientes: Edad : como en la mayoría de los tumores, según avanza la edad también lo hace el riesgo de que la mujer sufra cáncer de ovario. No es frecuente antes de los 40 años. Herencia genética : se calcula que sólo entre el 5% y el 10% de los tumores son hereditarios, es decir, son consecuencia de alteraciones genéticas heredadas de los progenitores. En estos casos, si la madre de una mujer y/o una hermana han presentado cáncer de ovario, de mama o de útero, ésta tiene un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad que en la población general.   En las familias con predisposición hereditaria a padecer ciertos tipos de tumores se observan varios individuos integrantes de la familia afectados por el mismo tipo de cáncer (o de diferentes pero relacionados), así como diversas generaciones afectadas (abuela, madre, hija). Generalmente, los tumores hereditarios se diagnostican a una edad más joven de la habitual. El riesgo de padecer cáncer de ovario se correlaciona directamente con anomalías en los genes BRCA1 y BRCA2 (cuando estos genes funcionan adecuadamente, en realidad nos protegen de la aparición de tumores, pero cuando están alterados, aumentan el riesgo de desarrollar cáncer antes de cumplir los 70 años). No haber tenido hijos : en diversos estudios se ha observado que las mujeres que han tenido varios hijos (multíparas) tienen menos riesgo de desarrollar cáncer de ovario que las que no han tenido hijos (nulíparas). Anticonceptivos hormonales (ACH) : los anticonceptivos hormonales son fármacos que incluyen hormonas propias del ciclo menstrual femenino (estrógenos y progestágenos), que se utilizan como método de anticoncepción principalmente o, para otras finalidades como la regulación de los síntomas de la endometriosis, por ejemplo. Vienen en múltiples formatos o presentaciones (comprimidos, anillos vaginales, parches, inyectables…) y se puede elegir el que se adapta mejor a nuestro estilo de vida y necesidades.  Se ha constatado que los ACH tienen un efecto protector frente al padecimiento de cáncer de ovario y de endometrio uterino, pero, como contrapartida, son preparaciones que aumentan el riesgo de padecer cáncer de mama, de cérvix uterino y también de hígado. Terapia hormonal sustitutiva (THS) : es un tratamiento con hormonas que se puede recomendar durante la menopausia para aliviar sus síntomas molestos (p.ej. sofocos, sequedad vaginal, etc.) Probablemente, si estás en la etapa menopáusica y has padecido estos síntomas que alteran tanto la calidad de vida, te habrás planteado si eres una candidata óptima para recibir este tipo de tratamientos. Plantéaselo a tu ginecólogo para poner sobre la mesa los beneficios y riesgos que conllevan, ya que este tipo de tratamientos aumentan el riesgo de padecimiento de cáncer de ovario, de mama y de endometrio, así como también de enfermedades cardiovasculares . Por ello, se intenta limitar al mínimo su uso o, en caso de utilizarse, tomarse a las mínimas dosis útiles y durante el mínimo tiempo posible, debido a que el riesgo disminuye progresivamente una vez se abandona el tratamiento. Otros factores de riesgo serían: seguir dieta rica en grasas, el sobrepeso, el consumo de tóxicos como el tabaco, alcohol, y /o la exposición a radiaciones ionizantes (Rx, TC, radioterapia…), entre otros. QUÉ PROTEGE Los embarazos, la terapia anticonceptiva y dar lactancia materna protegen del cáncer de ovario, y en menor medida también son protectores el ejercicio moderado y seguir una dieta pobre en grasas animales y rica en frutas y vegetales. Síntomas Por lo general, el cáncer de ovario produce pocos síntomas, o directamente ninguno , hasta etapas de desarrollo avanzadas.  El primer síntoma puede ser un ligero malestar en la parte inferior del abdomen, o hinchazón de este, pero la hemorragia uterina no es frecuente. Diagnóstico Debido a la escasez de síntomas anteriormente mencionada, la mayoría de los casos plantean un diagnóstico difícil y se detectan cuando la enfermedad ya está avanzada . Desgraciadamente, además de ello, no existe actualmente ningún método eficaz que facilite el diagnóstico precoz del cáncer de ovario (no existen pruebas que cumplan los requisitos necesarios en la población general). Tratamiento y pronóstico El tratamiento incluye la intervención quirúrgica . En función de los hallazgos de la cirugía, será necesario complementar el tratamiento con quimioterapia . Es importante tener en cuenta que el diagnóstico precoz permite reducir el impacto sobre la salud y la calidad de vida de la paciente, así como mejorarse el pronóstico de supervivencia .
Pruebas para Detectar el Cáncer Colorrectal
Artículo especializado

Pruebas para Detectar el Cáncer Colorrectal

Es así, no existe una forma eficaz de prevenir la aparició n de un cáncer colorrectal, el tumor maligno más frecuente en nuestro país (con más de 40.000 nuevos casos cada año). Por suerte, contamos con pruebas de detección precoz y otras que nos pueden ayudar al diagnóstico y posterior tratamiento. Además, evitando algunos factores de riesgo podemos reducir la probabilidad de que aparezca. Por tanto, si hay algo en nuestra mano para evitarlo… ¡a qué esperamos! Cómo se produce El cáncer colorrectal es el tumor que afecta al colon (conocido como intestino grueso) o al recto (tramo final del intestino de unos 15 cm de longitud que desemboca en el ano). Se produce cuando algunas células del intestino sufren una mutación genética que provoca que se reproduzcan sin control, generando entonces una tumoración que crece continuamente afectando a los tejidos de alrededor. Esas células, frecuentemente obtienen la capacidad de entrar en el torrente sanguíneo , trasladarse a otros órganos del cuerpo, implantarse en esos órganos y seguir creciendo sin control, originando así las metástasis. Causas No existe una causa conocida que explique la aparición un cáncer colorrectal, pero sí hay varios factores que pueden favorecer su aparición: Edad: suele presentarse en pacientes de más de 50 años. La edad media de aparición se sitúa en torno a los 65-70 años . Sexo: existe una mayor predisposición en el sexo masculino (se diagnostican más de 24.000 casos nuevos anualmente en hombres frente a los 16.000 en mujeres). Antecedentes familiares: tan solo un 5% de los cánceres de colon detectados se consideran genéticamente hereditarios (traspasados de padres a hijos a través de alguna mutación genética). Sin embargo, las personas con antecedentes familiares de cáncer de colon tienen aproximadamente el doble de probabilidad de presentar esta enfermedad a lo largo de su vida si los comparamos con personas sin antecedentes familiares de cáncer colorrectal. Antecedentes personales de otros cánceres : las personas que han sufrido un cáncer colorrectal tienen un riesgo superior al de otras personas de presentar otro cáncer. También existe un riesgo superior en las mujeres que han presentado un cáncer de ovario o de útero. Enfermedades intestinales: algunos tipos de enfermedades que afectan al intestino pueden aumentar el riesgo de padecer cáncer colorrectal , como por ejemplo la Enfermedad Inflamatoria Intestinal, la Poliposis Adenomatosa Familiar o el Síndrome de Gardner, entre otras. Pólipos en el colon : los pólipos en el intestino grueso tienen riesgo de acabar degenerando en cáncer colorrectal a lo largo de los años. Por ese motivo, cuando se detectan a través de alguna prueba complementaria se recomienda su extirpación. Obesidad : se considera que aproximadamente un 17% de los casos de cáncer colorrectal son atribuibles a la obesidad. Esto no quiere decir que la obesidad ocasione en sí misma el cáncer, pero facilita su aparición y dificulta su control, por lo que, erradicando la obesidad podríamos evitar el 17% de casos de cáncer colorrectal, además de prevenir muchas otras enfermedades. Nutrición : el consumo de carnes rojas y carnes procesadas se relaciona claramente con el riesgo de cáncer colorrectal. Esto no quiere decir que no haya que consumir este tipo de carnes, pero sí que debe evitarse su abuso y consumirlas dentro de una dieta equilibrada. Tabaquismo : aunque no es uno de los tumores que más claramente se relacionan con el tabaquismo, el cáncer colorrectal es más frecuente en personas fumadoras que en las no fumadoras. Raza: las personas de raza negra tienen una probabilidad de desarrollar un cáncer colorrectal superior al de otras razas. Síntomas Gran parte de los casos de cáncer colorrectal no presentan síntomas hasta fases avanzadas , pero en muchos otros casos aparecen un conjunto de síntomas que, correctamente interpretados, pueden ayudarnos a diagnosticar precozmente la enfermedad. Los más frecuentes son: Alteraciones del ritmo gastrointestinal : alternar deposiciones sólidas con deposiciones líquidas de manera repetida. Sangrado con las deposiciones . Tenesmo : sensación de vaciado incompleto tras la deposición. Pérdida de peso sin causa aparente . Anemia ferropénica (por déficit de hierro) sin otra causa que lo justifique Existen otras manifestaciones pero que pueden ser muy inespecíficas y se presentan en muchas otras enfermedades intestinales, como por ejemplo molestias abdominales, distensión abdominal, cansancio y fatiga. Detección precoz Dado que el cáncer colorrectal suele aparecer en personas de más de 50 años , en muchas localidades de nuestro país se han empezado a realizar pruebas de screening (detección precoz) basadas principalmente en la detección de sangre oculta en heces . Estas pruebas consisten en la recogida de tres muestras de heces en las que se analiza si existen restos de sangre. En caso de que la prueba sea positiva , se debe continuar un estudio para comprobar el origen de la sangre, ya que problemas como hemorroides o fisuras anales pueden ser los causantes. ¿SABÍAS QUE… La detección de marcadores tumorales (CEA) en el análisis sanguíneo no debería utilizarse como método de detección precoz de cáncer colorrectal, puesto que, por un lado, el 40% de los cánceres colorrectales no elevan los marcadores tumorales y, además, existen muchos casos de falsos positivos (pacientes que tienen marcadores elevados y sin embargo no presentan cáncer de colon). Diagnóstico El diagnóstico definitivo del cáncer colorrectal se realiza mediante la realización de una colonoscopia (tubo flexible con una cámara que se introduce por el ano y nos permite ver el interior del intestino). Con ella podemos visualizar el tumor y recoger muestras (biopsias) que nos darán el diagnostico específico de qué tipo de tumor se trata. Hay otras pruebas diagnósticas que nos pueden ayudar en el diagnóstico o en el seguimiento del cáncer colorrectal, como la TAC abdominal , el enema de bario , el estudio de marcadores tumorales , entre otros, pero ninguno de ellos sustituye la colonoscopia para el diagnóstico definitivo. SOBRE LA COLONOSCOPIA… Es importante destacar que la colonoscopia es una prueba invasiva , no exenta de riesgos, incluso a veces potencialmente graves. En muchas ocasiones nos encontramos pacientes que, sin tener ningún factor de riesgo o ninguna sintomatología, quieren que se les realice una colonoscopia para descartar la existencia de un cáncer colorrectal. En esas ocasiones, se debe explicar correctamente los riesgos que conlleva la realización de dicha prueba y evaluar si compensa asumir esos riesgos frente a la posibilidad de detectar un tumor de colon en una persona asintomática y sin factores de riesgo. Tratamiento El tratamiento del cáncer colorrectal dependerá de múltiples factores, entre los que destacan la localización del tumor y su grado de diseminación (tanto local, en la zona del intestino en la que se ha originado, como a distancia, si ha hecho metástasis). En la mayor parte de los casos, el tratamiento es quirúrgico acompañado de quimioterapia antes y/o después de la operación. En los casos de cáncer de recto (parte final del intestino antes de desembocar en el ano) se puede añadir también tratamiento con radioterapia. Prevención No existe una forma eficaz de prevenir la aparición de un cáncer colorrectal, aunque evitando los factores de riesgo ya explicados, podemos disminuir la probabilidad de que aparezca . Pronóstico La supervivencia global del cáncer colorrectal a los cinco años se estima en torno a un 63%, es decir, que el 63% de los pacientes diagnosticados vivirán más de cinco años. El pronóstico dependerá mucho de lo evolucionada que esté la enfermedad en el momento de su detección . Así, en los casos en los que el diagnóstico se realiza muy tempranamente (estado A de la enfermedad), la supervivencia puede aumentar hasta el 90%.
Pruebas durante el Embarazo
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Pruebas durante el Embarazo

El embarazo, y dar a luz un bebé sano, es un proceso fisiológico casi mágico. Son infinitas las posibilidades de que algo falle, pero, por suerte, la mayoría llegan a término perfectamente. La naturaleza normalmente ayuda, pero hay algunos casos en que aparecen complicaciones y para ello hay una batería de pruebas que se realizan a lo largo del embarazo que nos permiten asegurarnos del bienestar tanto de la madre como del bebé. Pruebas de primer trimestre Ecografía de diagnóstico : se suele realizar una ecografía al inicio del embarazo, entre la sexta y octava semana para confirmar el embarazo y que está correctamente situado. Se confirma si es único o múltiple y se comprueba que corresponde a las semanas respecto a la última regla. Ecografía de la semana 12: en esta fecha el feto es suficientemente grande como para mostrarnos ya parte de su anatomía y poder descartar malformaciones graves ya visibles ahora. También es el momento óptimo para valorar factores de riesgo de síndrome de Down: el más importante es la translucencia nucal. Se trata de una banda líquida por debajo de la piel de la nuca del feto que se ha relacionado directamente con el síndrome de Down (a mayor grosor de esta banda, más riesgo). Esta estructura anatómica desaparecerá a lo largo del embarazo, y es concretamente alrededor de la semana 12 cuando es más precisa. Otros marcadores indirectos de este síndrome y que son visibles en esta cita son la presencia de hueso nasal, el latido del Ductus venoso y la regurgitación tricuspídea. Analítica general: pretendemos valorar el estado general de la gestante, si requiere algún suplemento vitamínico, su inmunidad respecto ciertas enfermedades infecciosas, como las hepatitis, el VIH… Analíticas de diagnóstico prenatal: Triple screening: es un análisis de sangre en la semana 12 que calculará el riesgo de que el feto sea síndrome de Down en función de tres datos: edad materna, grosor de la translucencia nucal y valor de unas hormonas segregadas durante el embarazo. El resultado se expresa en forma de fracción: una probabilidad entre 100.000 es, por ejemplo, un riesgo mucho menor que 1/100. Si el riesgo es alto o no nos tranquiliza se puede hacer otro tipo de pruebas. Otra analítica en sangre que tiene como finalidad diagnosticar los síndromes de Down es el Test Prenatal no Invasivo. Este test aísla en sangre materna fragmentos de ADN del feto o fetos y puede resolver con un valor predictivo positivo próximo al 100%. Se puede realizar a partir de la semana 10. Amniocentesis o la biopsia corial , la amniocentesis es una punción sobre la bolsa amniótica para extraer una pequeña cantidad de líquido amniótico en el que flotan células del feto. Se realiza alrededor de la semana 15. La biopsia corial consiste en obtener mediante punción de la placenta células de la placenta, se puede hacer a partir de la semana 12. Tanto las células fetales como las placentarias nos permitirán su estudio y en este caso, con toda seguridad, saber si tiene un síndrome cromosómico o enfermedad genética. Pruebas de segundo trimestre Ecografía de la semana 20: a estas alturas de embarazo ya podemos realizar un rastreo completo de toda la anatomía fetal y descartar malformaciones y valorar el crecimiento fetal. Análisis de sangre para valorar el estado de la gestante, si el embarazo está causando un poco de anemia, estado inmunitario respecto determinadas infecciones y Test de O’Sullivan, para medir niveles de glucosa en sangre después de haber tomado una sobrecarga oral de azúcar, con objeto de diagnosticar diabetes del embarazo. Se suele realizar entre la semana 25-27, aunque en determinadas gestantes se puede repetir en el primer y tercer trimestre. Pruebas de tercer trimestre Ecografía de tercer trimestre , generalmente sobre la semana 32, para ver cómo van evolucionando los órganos fetales, repasar la anatomía y valorar el crecimiento fetal y hacer un pronóstico de su peso Analítica de tercer trimestre , sobre la semana 34-36, para seguir evaluando el estado de la gestante y tener unas pruebas de coagulación recientes en el momento del parto que no contraindiquen la anestesia peridural o aumenten el riesgo de sangrado durante el parto. Cultivo vaginal y rectal, para detectar un porcentaje importante de gestantes que, de forma asintomática, son portadoras de un microorganismo en su vagina o recto, que forma parte de su flora, que se llama estreptococo Agalactiae o del grupo B. Para la gestante no es problema, pero el recién nacido se puede infectar con él el día del parto y causarle problemas. Al identificar a las gestantes positivas se les administrará una dosis de antibiótico para que el bebé no se lo encuentre cuando salga. Monitorización de la frecuencia cardiaca fetal o Test no estresante : consiste en registrar durante 20-30 minutos la frecuencia cardiaca del feto y la presencia/ausencia de contracciones mediante unos transductores que se fijan al abdomen de la madre mediante unas cintas elásticas (popularmente se les llama “correas”). Los fetos sanos tienen un patrón característico de FC, que va variando entre 120 y 160 latidos por minuto y que hacen periódicamente aceleraciones puntuales. Este patrón es el que queremos observar durante esta prueba para distinguirlos de un feto que pueda estar sufriendo a causa de falta de oxígeno. Se suelen realizar semanalmente las últimas semanas de embarazo. Pruebas durante todo el embarazo Durante todo el embarazo, con una periodicidad más o menos mensual, se realizan visitas en la que supervisamos la evolución del embarazo, incremento de peso, tensión arterial, crecimiento fetal, movimientos fetales… Con estas pruebas que se realizan comúnmente a todas las embarazadas somos capaces de diagnosticar la mayoría de patologías del embarazo y el feto. En casos concretos, con sospechas concretas, pueden ser necesarias otro tipo de pruebas. Haz nuestro test de embarazo y averigua todo lo que debe saber una embarazada. Descubre todos los consejos y cuidados de las mujeres embarazadas.
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Hernia Discal
Enfermedad

Hernia Discal

¿Qué es una hernia discal? La hernia discal se produce cuando un disco intervertebral se desplaza de su lugar y protruye sobre la médula a una raíz nerviosa , dando lugar a dolor por irritación de la misma. Es una dolencia muy frecuente que puede producirse hasta en el 45% de las personas mayores de 45 años y produce entre el 1 y el 3% de los dolores de espalda. Cuando la hernia discal presiona sobre la zona caudal se puede producir una necesidad de cirugía inmediata, este es un proceso poco frecuente. Se trata de una enfermedad leve pero crónica y bastante dolorosa. Tipos de hernias de columna Los tipos de hernia de columna son: Hernia central : el disco protruye hacia la zona central. Hernia lateral : el disco protruye hacia los agujeros de conjunción de las vértebras. Hernia masiva : se protruye todo el disco, siendo poco común. Hernia parcial : solo protruye el núcleo pulposo. Hernia cervical : la que se produce en la zona del cuello. Hernia discal : se produce en la zona media de la espalda. Hernia lumbar : se produce en la zona baja de la espalda. Causas de una hernia discal Las causas más comunes de la hernia discal van a ser, la degeneración o el envejecimiento articular, los microtraumatismos, los movimientos de flexión y extensión del tronco cargando mucho peso , los movimientos de rotación de la espalda estando sentado, como los que se hacen en las sillas giratorias empujando con los pies, el exceso de peso y la atrofia muscular por falta de ejercicio. Síntomas de una hernia discal El síntoma principal es el dolor que, en las hernias cervicales se irradia hacia los brazos, en la zona dorsal se irradiará hacia la cintura, y en las hernias lumbares irá en dirección a las piernas pudiendo llegar hasta los pies. Es un dolor lacerante, que algunos pacientes describen como una corriente eléctrica y que puede ir acompañado de sensación de adormecimiento u hormigueo de la zona afectada , pudiendo llegar a producir debilidad en la musculatura de dicha zona. Tratamiento para la hernia discal El tratamiento de la hernia discal será médico, fisioterápico, quirúrgico y con terapias alternativas como la acupuntura. El tratamiento médico incluye analgésicos, relajantes musculares y fármacos anticonvulsionantes , como la Pregabalina y Gabapentina , que han demostrado su eficacia a la hora de tratar el dolor neurológico de forma eficaz. El tratamiento fisioterápico será mediante manipulación por masajes, punciones secas en puntos gatillo , ejercicios que permitan fortalecer la musculatura de la espalda, aprendizaje de control de la postura, y medidas como la descompresión axial del espacio intervertebral. La cirugía tiene en el momento actual diferentes técnicas mínimamente invasivas, así, existe la inyección de ozono en el disco afectado mediante microagujas, la micro discopatía percutánea y la nucleoplastia directa , en la cual se procede a la vaporización del disco herniado. Por último está la discectomía, en la cual el cirujano retira la lámina vertebral haciendo lo mismo posteriormente con el disco. La acupuntura y la electroacupuntura pueden ser tambien métodos alternativos de tratamiento. Pruebas complementarias del tratamiento de la hernia discal. Las pruebas complementarias de la hernia de disco serán pruebas de imagen como el escáner o la resonancia magnética . También se realiza un electromiogram a para valorar la posible afectación neurológica. Factores desencadenantes de una hernia discal El factor desencadenante suele ser el envejecimiento, ya que la mayoría de las hernias tienen un origen degenerativo. Factores de riesgo de una hernia discal El exceso de peso, la falta de ejercicio y el trabajo con movimientos de flexoextensión de la columna con peso, son las causas principales de esta enfermedad, Complicaciones de una hernia discal Compresión de médula espinal. Pérdida de movimiento y fuerza en las extremidades. Pérdida del control de esfínteres. Pérdida de la sensibilidad en las extremidades. Prevención de una hernia discal Mantener el peso ideal. Hacer ejercicio que permita fortalecer musculatura espalda. Control de la postura. Realizar la carga de pesos de modo adecuado. Especialidades a las que pertenece una hernia discal El especialista de la hernia de disco será el traumatólogo o el neurocirujano, pero también se suele consultar a médicos rehabilitadores o fisioterapeutas. Preguntas frecuentes: ¿Qué es un médico quiropráctico? Realmente la quiropraxia no es una especialidad médica, esto quiere decir que no es necesario ser médico para ser quiropráctico. En la mayoría de los casos son fisioterapeutas que se han especializado en la quiropraxia, que es una forma de masaje osteo muscular. ¿Qué alternativas a la cirugía hay en el tratamiento de una hernia discal? Las hernias discales se pueden tratar con fármacos como analgésicos y anticonvulsivantes, tratamientos fisioterapéuticos para fortalecer la espalda y el estiramiento axial, y, en algunos casos, con técnicas quirúrgicas mínimamente invasivas como son la microdiscopalstia percutánea o las inyecciones de ozono. ¿Me puedo quedar paralítico por una hernia discal? Una hernia discal en teoría podría dañar de forma importante la médula, pero los métodos quirúrgicos actuales impiden que esto ocurra , ya que cuando hay daño medular se procede a operar de forma urgente. ¿Qué deportes puede realizar una persona con hernia discal? Se podrán hacer aquellos deportes que no tengan un importante impacto sobre la espalda , entre ellos caminar a paso rápido durante una hora al día, la natación, en la cual no hay peso sobre la espalda, y el pilates. Se deberán evitar deportes que supongan dar saltos. ¿Es lo mismo una protrusión que una hernia discal? No. En la protrusión discal, el disco se ha desplazado pero no daña raíces nerviosas ni la médula. En la hernia discal no solo protruye el disco, si no que este estrecha el canal medular, o la salida de la raíz nerviosa por el agujero de conjunción.