Qué hacer si mi bebé vomita

Introducción

En muchos casos los bebés vomitan, pero, hay que tener en cuenta que no todos los vómitos son iguales. Algunos bebés presentan una regurgitación tras las tomas, es un vómito muy escaso, lo que se puede conocer como una bocanada, esto puede ocurrir tanto si el bebé es alimentado a base de biberón, como si es alimentado con pecho. Otra situación posible es cuando el bebé vomita de forma abundante, si un bebé alimentado con pecho o biberón comienza a vomitar de forma abundante, se debe acudir al pediatra. Igualmente se debe hacer este proceso si se acompaña de fiebre, ya que, es posible que un bebé con una infección presente como primer síntoma vómitos continuados.
Los vómitos del bebé pueden producirse por un exceso de comida, enfermedades víricas leves o infecciones de garganta, oídos u orina.

Pasos a seguir cuando tu bebé vomita

Si tu bebé vomita tras la toma, no necesitas realizar nada, tan solo incorporarle tras la toma y procurar no moverlo mucho para no favorecer el vómito.

Siempre que el bebé vomita se debe tomar la temperatura, por si pudiera tener origen en un  proceso infeccioso; también se debe observar al bebé si se encuentra adormilado o no hace pis, estas son señales de que se encuentra deshidratado. Si continúa vomitando pasadas unas doce horas debemos acudir a un centro médico. En principio, si el bebé es alimentado con leche materna, no se deben suspender las tomas, en casos de lactantes más cercanos al año, puede ser necesario darles una rehidratación para evitar que se deshidrate y les pueda dañar. La rehidratación se hace con soluciones hiposódicas para niños, nunca con bebidas isotónicas que no son beneficiosas al bebé.

Si tu bebé vomita de forma continua o incoercible, debes acudir a un consultorio médico donde valoren cuál es la causa de los vómitos y te indiquen el tratamiento a seguir. 

¿Que podría producir los vómitos en tu bebé?

Los vómitos del bebé pueden producirse por un exceso de comida, por enfermedades víricas leves del sistema gastrointestinal, pero, también, por infecciones de garganta, de oídos o de orina. En bebés, los procesos infecciosos producen vómitos con facilidad, siempre que el bebé vomite debemos observarle y poner el termómetro por si tuviera fiebre, acudiendo al pediatra si los vómitos se mantienen más de 12 o 24 horas.

Cómo evitar la deshidratación en bebés

Para evitar la deshidratación del bebé, continuaremos dándole de mamar o el biberón si es un lactante, ofreciéndole entre las tomas cucharaditas de agua o de solución de rehidratación oral para bebés, siempre en cucharaditas para que no beba grandes cantidades que pueden dar lugar a que el bebé vomite más. Si se trata de un bebé que ha comenzado a alimentarse, no se le forzará a comer, ya que esto puede favorecer que el bebé vomite. Es importante darle leche en fórmula adaptada o darle de mamar si lo hiciera y ofrecerle agua en pequeñas cantidades. Pese a ello, si el bebé vomita durante más de 24 horas, se debe ir a un centro médico para que examinen al niño.

Cuándo recurrir a un médico

Las causas para acudir a un médico en el caso de que un bebé vomite son vómitos que se mantienen durante más de 24 horas, deshidratación en el niño que se nota por decaimiento general del bebé, la falta de lágrimas al llorar, la piel y la boca seca o si no hace pis. También es motivo para acudir al médico si el bebé presenta fiebre por encima de 38 grados o esta no cede con facilidad.

Preguntas frecuentes

¿Se debe dar alimento a un bebé que presenta vómitos?

Un bebé que presenta vómitos puede ser alimentado con la leche materna o la leche adaptada, no debe ingerir alimentos sólidos durante unas seis horas y, cuando se le empieza a ofrecer, nunca se le deberá forzar a comer si el bebé no quiere.

Entre tomas se le debe ofrecer agua o soluciones de rehidratación oral propias de los niños, nunca se les debe dar bebidas isotónicas que tienen la concentración de iones y azúcares inadecuadas para la salud de un niño.

¿Puede ser el vómito una reacción normal al biberón?

Los niños pueden vomitar tras las tomas, pero estos vómitos no son abundantes, es una bocanada que puede producirse por regurgitación del bebé al expulsar el aire que ha podido tragar al alimentarse. Si el vómito es abundante y permanente, no se puede considerar normal para el niño y es necesario consultar con el médico para conocer la causa por la que se produce esta situación. En otras ocasiones un niño puede vomitar por tolerar mal una fórmula adaptada y, al cambiarle la misma, mejora de forma rápida.


Concepción Sebastián Fernández

Licenciada en medicina y cirugía. Especialista en medicina familiar y comunitaria

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