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Lepra
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Lepra

¿Qué es la lepra? La lepra o enfermedad de Hansen (el médico noruego Gerhard Armauer Hansen en 1873 descubrió el microorganismo que la produce), es una enfermedad crónica producida por la bacteria Mycobacterium leprae, que afecta en su expresión primaria a los nervios periféricos y de forma secundaria a la piel y a otros tejidos. Es una enfermedad de distribución mundial que afecta de forma endémica en regiones de Asia y Sudamérica. Se trata de una patología grave por sus posibles repercusiones y complicaciones. Tipos de lepra La lepra se divide según su estado de presentación y el estado de las defensas del paciente en: Lepra indeterminada : estadío precoz y transitorio. Lepra tuberculoide : ocurre en pacientes con inmunidad o defensas activas. Lepra borderline tuberculoide . Lepra borderline lepromatosa . Lepra lepromatosa : la que ocurre en pacientes con inmunidad alterada. En las lesiones dérmicas se encuentran muchas bacterias. Causas de la lepra La causa de la enfermedad es la infección por la bacteria Mycobacterium leprae, cuyo reservorio es el ser humano. La transmisión se produce por el contacto entre personas a través de gotas nasales infecciosas. La transmisión a través de las lesiones cutáneas es más rara. Síntomas de la lepra La forma de inicio es la Lepra indeterminada, afectando más a niños. Aparecen lesiones dérmicas a modo de manchas rojizas o con disminución del color (hipocrómicas), redondeadas y con bordes mal definidos. Se localizan en la espalda, en la parte superior de los brazos, en los muslos y en las nalgas. En las lesiones existe una alteración de la sensibilidad al calor y al dolor . Un 75% de los pacientes evoluciona a la curación tras meses o años. La lepra tuberculoide es la más frecuente. Aparecen un número escaso de lesiones en la piel, ovaladas de color rojizo parduzco, con bordes bien definidos y con la región central más clara, que surgen en nalgas, tronco, hombros muslos y cara. En las lesiones no existe sensibilidad en esa piel, ya que existe un engrosamiento de los troncos nerviosos periféricos que además produce parálisis de la musculatura . La lepra lepromatosa es la forma más grave y contagiosa. Las lesiones que aparecen de forma simétrica son pequeñas manchas (máculas) rojizas con bordes difusos y superficie brillante. Otra de las lesiones son nódulos o leproma, que son las lesiones más características. Son pequeñas tumoraciones de hasta 3-4 cm, duras y recubiertas por una piel alterada (atrófica, rojiza o roja parduzca). En estas lesiones también está comprometida la sensibilidad de la piel. Además, es frecuente que estas lesiones se ulceren. Es típica la afectación del tracto respiratorio superior, los ojos y la pérdida del vello corpora l, incluyendo las cejas y pestañas, y la deformación del tabique nasal. Tratamiento para la lepra El tratamiento de la lepra comprende medidas generales para proteger las áreas en las que el paciente no tiene sensibilidad. Se le explican al paciente los cuidados y prevenciones que debe llevar a cabo para evitar contagios, así como se atiende a las alteraciones psicológicas y sociales que puede padecer de forma crónica. La pauta del tratamiento farmacológico según el tipo de presentación clínica es: En la lepra tuberculoide (y la borderline tuberculoide), se pautan dos antibióticos por vía oral ,  Dapsona y Rifampicina , en distintas pautas de dosificación, manteniendo este tratamiento durante 6-9 meses. En la lepra lepromatosa (y la borderline lepromatosa), se indica la toma de Clofazimina , Dapsona y Rifampicina , en distintas pautas de dosificación manteniendo este tratamiento durante 24-36 meses. Pruebas complementarias del tratamiento de la lepra A parte de la entrevista clínica y la exploración física, se procede a la toma de muestras para su estudio. Así, se coge una muestra del borde de las lesiones para la visualización directa mediante el uso de un colorante de la bacteria presente en el tejido. Además, se pueden realizar biopsias cutáneas (toma de un pequeña porción de tejido alterado), para su estudio por el laboratorio de anatomía patológica y la detección de bacterias. En ocasiones, para diferenciar en qué estadío de la enfermedad está el paciente, se realiza una prueba llamada prueba de la lepromina , con la inyección cutánea de una suspensión de la bacteria de forma inactiva, desencadenando una reacción en la piel característica de cada fase. Factores desencadenantes de la lepra El factor desencadenante es el contacto con las secreciones del aparato respiratorio de un paciente enfermo, cuando se establece un contacto cercano y prolongado. Factores de riesgo de la lepra Condiciones socioeconómicas bajas. Hacinamiento. Bajo grado de escolarización. Mala higiene e insalubridad. Desnutrición. Inmunidad alterada (disfunción de las defensas). Convivencia con un enfermo de lepra. Alteraciones metabólicas. Complicaciones de la lepra   Leprorreacciones : cambios bruscos en la estabilidad clínica del enfermo producidas como consecuencia de una alteración del estado de las defensas del paciente. Existen dos tipos: Tipo I: aparecen edemas en las lesiones cutáneas y hay mayor afectación neurológica.   Tipo II: aparecen edemas en las lesiones cutáneas y hay mayor afectación neurológica. En la II existen alteraciones cutáneas importantes con aparición de múltiples placas y nódulos, que pueden sufrir grandes ulceraciones, además de surgir mayor inflamación de los nervios periféricos y dolor, acompañado de fiebre y malestar general. Pueden verse afectados los músculos, el hígado, lo ganglios linfáticos, los testículos...etc. Alteración psiquiátrica: depresión, ansiedad...etc. Pérdida de visión por la afectación ocular. Obstrucción nasal, sinusitis crónica y epistaxis (sangrado nasal). Aislamiento social. Pérdida de piezas dentales. Afectación renal. Prevención de la lepra Tratamiento o quimioprofilaxis de las personas que conviven con enfermos en la forma más contagiosa, la lepra lepromatosa, administrando un antibiótico , la Sulfona , durante un tiempo prolongado. Realizar un tratamiento precoz de aquellas personas infectadas para disminuir el riesgo de contacto. Especialidades a las que pertenece la lepra La lepra es una enfermedad que puede ser valorada y tratada por el dermatólogo, por el médico de enfermedades infecciosas, el neumólogo, el oftalmólogo, o el neurólogo, en muchas ocasiones de forma conjunta, según la afectación del paciente. Preguntas frecuentes: En la actualidad… ¿Sigue existiendo la lepra? Sí, aparece sobre todo en regiones tropicales y subtropicales. En Europa su aparición está limitada a los países de la cuenca mediterránea. ¿Cómo se contagia la lepra? La lepra se contagia a través del contacto persona a persona, por medio del contacto con las secreciones respiratorias (mucosidad, goteo nasal, o al estornudar). En la actualidad… ¿Tiene cura la lepra? Sí, se utilizan varios antibióticos de forma conjunta (sinérgica) para evitar la aparición de resistencias. El tratamiento se debe mantener hasta que se objetiva mediante análisis que las lesiones cutáneas no presentan bacterias. ¿En qué países es más propensa la gente a contraer la lepra? Las zonas donde la lepra aparece de forma endémica sobre todo son   Asia y América del sur. En Europa, su mayor incidencia aparece en España y Portugal. ¿Qué es la enfermedad de Hansen? La enfermedad de Hansen es otra forma de denominar a la lepra . Hace referencia al nombre de este médico noruego que descubrió a la bacteria que produce la lepra, el médico noruego Gerhard Armauer Hansen.  
Linfoma
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Linfoma

¿Qué es un linfoma? El linfoma es una tumoración maligna que parte de los linfocitos T o B. El linfoma no Hodgkin se da en 12,3 varones cada 100.000 y en 10,8 cada 100.000 mujeres. En cuanto al linfoma de Hodgkin, este se da en 2.5 varones de cada 100.000 y en 2,1 mujeres de cada 100.000. El aumento de los ganglios linfáticos puede dar lugar a la compresión de estructuras produciendo tos o dolor. Es una enfermedad grave. Tipos de linfomas Linfoma no Hodgkin : es el más frecuente y se suele dar más en adultos. Linfoma Hodgkin : es más raro y tiene dos picos de edad entre los 15 y 40 años y a partir de los 55 años.   Causas de un linfoma En el linfoma de Hodgkin no se ha encontrado una causa del mismo, puede tener relación con infecciones como pueden ser el virus de Epstein Barr , pero no se ha podido demostrar una relación directa. En el linfoma de no Hodgkin tampoco hay una causa clara, si bien aumenta con la edad y enfermedades como VIH, hepatitis C y enfermedades del tejido conectivo. Síntomas de un linfoma Los síntomas suelen ser pocos, hay aumento de uno o varios ganglios linfáticos, fiebre, pérdida de peso y sudoración profusa . Estos síntomas pueden aparecer hasta en la mitad de los pacientes, y hasta un 10% de ellos puede sentir malestar general y picor. Tratamiento para el linfoma Los tratamientos para los linfomas serán diferentes según el tipo de linfoma y el estadio en que este se encuentre, pero serán necesarias quimioterapia y radioterapia , y, en muchos casos, también un transplante de médula posterior. La radioterapia de campo afectado en la que se irradia la zona ganglionar afectada, con los nuevos sistemas de radiación se puede dar sobre la zona afectada con poca repercusión en las células sanas de alrededor. la quimioterapia utiliza los fármacos Adriamicina, Bleomicina, Vinblastina, Dacarbazina (ABVD): es el tratamiento estándar en casi todos los estadios. En los linfomas progresivos o recurrentes se va a realizar un trasplante de células madres con células autólogas, esto es, del mismo individuo, se adquieren desde su médula ósea, tras tratamiento con altas dosis de quimioterapia y radioterapia. Pruebas complementarias del tratamiento del linfoma Las pruebas complementarias de linfoma serán la biopsia ganglionar con aguja fina o aguja gruesa, para poder observar las células en el laboratorio, analítica de sangre completa y biopsia de médula ósea. Pruebas de imagen como radiología de tórax, escáner toraco-abdominal y pélvico, y un estudio del sistema nervioso central con escaner y con estudio del líquido cefalorraquídeo puede ser necesario para ver la extensión de la enfermedad. Factores de riesgo del linfoma Los factores de riesgo son: tratamientos con radioterapia, quimioterapia, pacientes trasplantados, infecciones por virus de Epstein Barr , hepatitis C, enfermedades del tejido conectivo como lupus, o enfermedad mixta del tejido conectivo. Complicaciones del linfoma Infecciones. Anemia. Problemas respiratorios. Dolor en abdomen o espalda. Prevención del linfoma Ya que no hay causas ni factores claros de riesgo, podemos decir que no se puede prevenir. Especialidades a las que pertenece el linfoma El linfoma estará en control tanto bajo del hematólogo como del oncólogo Preguntas frecuentes: ¿Qué es un linfoma en el cuello? Un linfoma en el cuello es el linfoma que afecta los ganglios linfáticos del cuello. Esto produce como sintomatología que el paciente presenta áreas del mismo claramente inflamadas e induradas a la palpación. ¿Qué es el cáncer linfático? El cáncer linfático es el que afecta a los órganos linfáticos , son los linfomas, y se llaman así porque pueden afectar a los ganglios, pero también a otras zonas del sistema linfático como son amígdalas, bazo o timo, e incluso zonas como estómago, intestino, donde también se hallan células de defensa del organismo. ¿Qué es un linfoma no Hodgkin en adultos? El linfoma no Hodgkin es un linfoma que afecta preferentemente a adultos , y que es el más frecuente de todos. Ocupa el séptimo lugar en incidencia de cáncer en población total y es la novena causa de muerte por cáncer ¿Cuál es el linfoma más frecuente? El linfoma más frecuente es el linfoma no hodgkin , que se relaciona con la edad siendo más frecuente a partir de los 50 años. ¿Qué es un linfoma de MALT? El linfoma MALT es el linfoma de tejido linfoide asociado a mucosas . Es un linfoma no hodgkin raro que se desarrolla en la mucosa de ciertos órganos como puede ser el sistema intestinal, siendo el más común el linfoma de estómago, también se puede producir en mucosas del pulmón y de glándulas lagrimales y mamarias.  
Paro Cardiorrespiratorio
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Paro Cardiorrespiratorio

¿Qué es un paro cardiorrespiratorio? El paro cardiorespiratorio es el cese de la función cardíaca y de la función respiratoria del individuo. Es más frecuente en los hombres y la edad de presentación suele ser alrededor de los 69 años . Tanto en hombres como en mujeres, la causa más frecuente es la asistolia . Es una urgencia vital, de forma que hay que iniciar la resucitación cardiopulmonar cuanto antes, lo cual es vital para la vida del paciente. Es una enfermedad grave. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Tipos de paros cardiorrespiratorios Asistolia : no hay latido cardíaco, se asocia a ahogamiento , intoxicación medicamentosa y bradicardia extrema . Fibrilación ventricular o taquicardia ventricular sin pulso : hay latido cardíaco, pero este no es efectivo, si no se revierte mediante un desfibrilador , el paciente llegará a asistolia. Es el más frecuente cuando hay un infarto cardíaco previo. Actividad eléctrica sin pulso : hay actividad eléctrica que no da lugar a actividad mecánica del corazón, hipovolemia , neumotórax a tensión , hipoxia y taponamiento cardíaco , son algunas de sus causas. Causas de un paro cardiorrespiratorio Las causas de paro cardiorespiratorio pueden ser: Causas cardíacas : como el infarto , las arritmias o el taponamiento cardíaco . Causas respiratorias : como el embolismo pulmonar , la obstrucción de las vías aéreas, el broncoespasmo severo , ahogamiento , neumotórax a tensión, insuficiencia respiratoria , depresión del centro respiratorio. Causas metabólicas : hiperpotasemia e hipopotasemia . Otras causas : traumatismos craneales o torácicos , lesiones de grandes vasos e hipovolemia, shock séptico e hipotermia. Síntomas de un paro cardiorrespiratorio Los síntomas principales de un paro cardiorespiratorio son la pérdida de conciencia , que se asocia a una ausencia de pulso, y la pérdida de respiración. Tratamiento para un paro cardiorrespiratorio El tratamiento de un paro cardíaco respiratorio es la resucitación cardiopulmonar básica por medio de masaje cardíaco y ventilación boca a boca que se puede asociar a la resucitación con desfibrilador automático o semi-automática. En el momento actual existen muchos lugares públicos que tienen desfibriladores, en caso de paro cardiorespiratorio, su uso, lo más rápidamente posible, mejora el pronóstico de la parada. Los desfibriladores automáticos presentes en lugares públicos permiten el manejo por personal no cualificado , ya que el propio aparato guía el proceso a seguir. Esto permite que cualquier persona pueda realizar una resucitación cardiopulmonar, mejorando el pronóstico de vida de estos pacientes. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Pruebas complementarias del tratamiento de un paro cardiorrespiratorio En un paro cardíaco la única prueba complementaria consiste en comprobar que el paciente respira y tiene pulso . Ante la ausencia de los mismos se deberá proceder a realizar un masaje cardíaco y ventilación boca a boca o poner un desfibrilador automático si es posible. La rapidez en estas acciones, y no las pruebas diagnósticas, son las que suponen la diferencia en la vida del paciente. Posteriormente, cuando el paciente esté estable, se deberá diagnosticar la causa del paro cardíaco para revertir la causa. Las pruebas serán: analíticas de sangre, radiología de tórax y zona abdominal, y electrocardiograma. Factores desencadenantes de un paro cardiorrespiratorio Los factores desencadenantes puede ser arritmias , infarto de miocardio , insuficiencias respiratorias , broncoespasmo , traumatismos , heridas inciso-contusas en zonas torácicas o abdominales, y sepsis . Factores de riesgo de un paro cardiorrespiratorio Son factores de riesgo las enfermedades cardiovasculares como hipercolesterolemia e hipertensión, las enfermedades respiratorias como la bronquitis crónica y el asma, la alteración iónica en el potasio , los neumotórax a tensión herida, las heridas inciso-contusas que puedan afectar al corazón o el tórax, y los traumatismos severos torácicos. Complicaciones de un paro cardiorrespiratorio La complicación de un paro cardiorespiratorio es la muerte . Si se recupera del paro: Insuficiencia respiratoria. Insuficiencia cardíaca. Alteraciones neurológicas por el daño cerebral padecido por hipoxia. Prevención de un paro cardiorrespiratorio Control del colesterol. Control de la tensión. Ejercicio acorde a la edad del paciente. Dieta cardiosaludable. Control de asma y bronquitis crónica de forma adecuada. Especialidades a las que pertenece un paro cardiorrespiratorio El paro cardiorrespiratorio se debe controlar tras su recuperación en la UVI por parte de un médico intensivista , pero todo el mundo puede ayudar a una persona que presenta un paro cardiorrespiratorio delante de él por medio de los medios de resucitación cardiorrespiratoria básicos y la localización de desfibriladores automáticos en los sitios de gran afluencia de público. Preguntas frecuentes ¿Cómo empieza un paro cardíaco? El paro cardíaco puede empezar de muy diferente forma dependiendo de la causa que lo produzca. Se puede iniciar por una arritmia o una bradicardia con alteración en el latido cardíaco, por disminución del mismo, o por el contrario por el aumento del ritmo cardíaco. Puede iniciarse con dolor torácico opresivo irradiado a brazo izquierdo, cuello o garganta, si la causa es un infarto . En los casos de problemas respiratorios comenzará con un aumento de la disnea , que el paciente no podrá tratar de modo adecuado por falta de conocimiento de la progresión del proceso. Se puede producir también por alteraciones en iones como el potasio, que darán lugar a arritmias cardíacas . En algunos casos no hay síntomas previos, es lo que se conoce como muerte súbita . ¿Cuáles son los primeros auxilios en caso de paro cardíaco? Los primeros auxilios en un paro cardíaco serán: En primer lugar, avisar al 112. Seguidamente, si usted sabe, deberá comenzar con el masaje cardíaco , que se realiza por compresiones (el tórax debe bajar 5 cm. aproximadamente) en el centro del tórax, con los brazos de la persona estirados, se darán 15 compresiones torácicas seguidas de 2 respiraciones boca a boca. Si hay un desfibrilador será necesario conectarlo al paciente y seguir las instrucciones que el sistema nos vaya indicando. ¿Qué es un preinfarto? El término preinfarto es el término vulgar conocido como angina de pecho . En la angina de pecho se produce una isquemia menor por falta de aporte sanguíneo en las arterias coronarias , que no dejan daño a nivel del músculo cardíaco. Cuando un paciente presenta una angina de pecho de reciente comienzo, debe acudir a un servicio de urgencia, donde será valorado. En muchas ocasiones, tras realizar una coronariografía , se puede ver si el paciente tiene una arteria obstruida y ser intervenido de forma adecuada. ¿Cómo saber si tengo un preinfarto? Cuando un paciente presenta dolor centrotorácico opresivo que se relaciona con el ejercicio, o aparece en reposo de forma mantenida, deberemos acudir a un médico, que nos hará el diagnóstico acertado y propondrá el tratamiento más adecuado. ¿Qué hacer si tengo un preinfarto? Si se tiene un preinfarto o angina de pecho se deberá acudir a una urgencia hospitalaria, donde el paciente será diagnosticado y tratado de forma adecuada. No se deberá ir conduciendo y, si es posible, habrá que pedir ayuda al 112, cuyo personal capacitado para ello trasladará y atenderá al paciente en el mínimo tiempo posible. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta.
Tuberculosis
Enfermedad

Tuberculosis

¿Qué es la tuberculosis? La tuberculosis, antiguamente conocida en Europa como “gran peste blanca” y anteriormente por los griegos denominada “tisis”, es una infección infectocontagiosa de larga duración producida por agentes de la especie mycobacterium tuberculosis complex, en España sobre todo por la mycobacterium tuberculosis o bacilo de Koch (BK). Esta infección puede afectar a cualquier órgano. Se trata de la infección crónica  más importante del mundo , con una incidencia de 8 millones de casos nuevos al año. El 90-95% de casos se producen en países en vías de desarrollo, siendo una de las mayores causas de muerte de origen infeccioso. Tipos de tuberculosis Se puede dividir la tuberculosis en dos maneras según la presentación en el paciente: La infección tuberculosa latente: Se produce cuando la persona entra en contacto con mycobacterium tuberculosis desencadenandose, en su organismo, una respuesta del sistema de defensa (llamado chancro de inoculación) en el lugar donde se asienta (habitualmente el pulmón ). Esta respuesta inmune consigue controlar la multiplicación de la mycobacteria y con ello frenar la infección y eliminar cualquier síntoma. Pero el paciente tiene el riesgo de poder desarrollar la enfermedad en el futuro. La enfermedad tuberculosa activa: Se define por la presencia de síntomas y alteraciones en la exploración física y en la realización de pruebas complementarias. El desarrollo de la enfermedad puede darse en una gran variedad de localizaciones: pulmonar, pleura (membrana que recubre los pulmones), ganglionar (estaciones del sistema de defensa), meníngea (membranas que recubren el cerebro y la médula), osteoarticular, gastrointestinal, genitourinaria, etc. Se presenta de forma más frecuente (85%) en los pulmones . Causas de la tuberculosis La causa de la infección es el contagio por especies del complejo mycobacterium tuberculosis. En nuestro país sobre todo por la mycobacterium tuberculosis , con algún brote esporádico por Mycobacterium bovis. La vía de contagio habitual es la respiratoria y por secreciones respiratorias (esputo) emitidas por un adulto con enfermedad tuberculosa pulmonar. En el caso del origen bovino (infección producida por la m. bovis) , se transmite tras la ingestión de leche contaminada. Síntomas de la tuberculosis Los síntomas son variables dependiendo de la zona de afectación del organismo, la edad del paciente, la situación de su sistema de defensas, la coexistencia de otras enfermedades y la virulencia de la mycobacteria. Pueden presentarse síntomas generales como fiebre, sudoración nocturna profusa, pérdida de apetito (anorexia) y disminución de peso, cansancio (astenia), y malestar general. Cuando afecta al pulmón , que es lo más frecuente, aparece tos que inicialmente no arranca flemas y después es productiva arrastrando un esputo purulento (infeccioso, con aspecto de pus), en ocasiones va acompañado por la expulsión de sangre (hemoptisis), dolor torácico y sensación de falta de aire (disnea). La tuberculosis extrapulmonar es menos común . Puede aparecer por ejemplo en: los ganglios linfáticos que se inflaman y pueden fistulizar la piel (tener comunicaciones anómalas hacia la piel). Tuberculosis pleural: Aparece una acumulación de líquido en el espacio pleural (espacio virtual entre las dos membranas que cubren los pulmones), con dolor torácico agudo y sensación de falta de aire. Si existe afectación del sistema nervioso central con meningitis , aparecerán síntomas como dolor de cabeza, disminución del nivel de conciencia y rigidez en la nuca. Cuando la infección se da en el aparato genitourinario , el paciente suele tener molestias al orinar, sangre en la orina, dolor lumbar, febrícula e ir de forma frecuente a orinar. En las mujeres , además, aparece dolor en la pelvis, alteraciones de la menstruación e infertilidad. Y en los varones , aparece prostatitis y orquitis (inflamación de la próstata y/o el testículo). Puede darse también la infección en el tubo digestivo desde la boca hasta el ano, cursando con síntomas como diarrea, dolor abdominal, fístulas a la piel, hemorragia digestiva, aparición de una masa palpable en el abdomen, etc. En el corazón , concretamente en el pericardio que es la membrana que lo recubre, el paciente puede presentar dolor torácico que se modifica con la inspiración o la posición y otros síntomas de todo el organismo (malestar, fiebre, etc). Si existe un derrame puede comprometer la función del corazón. Tratamiento para la tuberculosis En la infección latente está indicado tratar a todos los pacientes menores de 35 años. Los médicos ofrecen tratamiento a todos los pacientes de entre 35-65 años con infección tuberculosa latente y riesgo de desarrollar una tuberculosis activa  (salvo riesgo elevado de toxicidad en el hígado por los fármacos). Este tratamiento se denomina quimioprofilaxis y en él se indica la toma de antibióticos en distintas pautas (isoniazida durante 6 meses o Isoniazida + rifampicina durante 3 meses). En la enfermedad tuberculosa activa incluye la administración de 4 tipos de antibióticos, dos de ellos con actividad bactericida (mata a las mycobacterias que se están multiplicando), otro con buena actividad esterilizante (mata a las que están en situación latente), y otro que se denomina acompañante (sirven para disminuir las resistencias de los microorganismos). Es fundamental el cumplimiento terapéutico dado que su incumplimiento o el cumplimiento irregular compromete la eficacia y es el principal mecanismo de inducción de resistencias. La pauta principal suele ser de 2 meses con administración de isoniazida + rifampicina + pirazinamida + etambutol, seguido durante otros 4 meses de la toma de isoniazida + rifampicina. Existen otros tipos de pautas que se indican dependiendo de las características del paciente y de la presentación de la enfermedad. El paciente con enfermedad activa debe ser aislado respiratoriamente para el control de contagio. Pruebas complementarias del tratamiento de tuberculosis La infección tuberculosa latente se diagnostica mediante la denominada prueba de la tuberculina o mantoux en la que se detecta una hipersensibilidad del organismo frente a las proteínas de la mycobacteria como memoria del sistema de defensa al haber tenido contacto previo con el microorganismo cuando se infectó. Para ello, se inyecta a nivel subcutáneo un líquido y a las 48 - 72 horas se objetiva si el organismo ha presentado una reacción en la piel, en el sitio donde se inyectó. Se considera que la prueba es positiva si hay un enrojecimiento e inflamación por encima de 10mm. En la enfermedad tuberculosa activa se realiza una recogida de muestras de esputo , orina, jugos gástricos, sangre, líquido cefalorraquídeo, aparato genital, etc, según la localización de la infección y se visualiza de forma directa el microorganismo mediante el uso de una tinción que colorea de forma específica la bacteria. Además, se realizan cultivos para detectar la presencia de microorganismos, una analítica de sangre y técnicas de imagen fundamentalmente radiografía de tórax y TAC, donde se objetivan las lesiones en el pulmón, en el caso de la radiografía, y de forma más ampliada al resto de zonas del organismo según la afectación que presente el paciente . Factores desencadenantes de la tuberculosis El principal factor desencadenante de la tuberculosis es el contagio a través de los fluidos . Factores de riesgo de la tuberculosis Convivencia con una persona enferma de tuberculosis. Vivir en situaciones de hacinamiento. Ventilación pobre. Riesgo laboral (personal de instituciones sanitarias, etc.). Inmigración. Nivel socioeconómico bajo. Personas adictas a drogas por vía parenteral, alcohol, etc. Padecer una situación de inmunosupresión (alteración del sistema de defensa): pacientes con VIH (virus de la inmunodeficiencia humana), ingesta crónica de corticoides, pacientes transplantados, etc. Complicaciones de la tuberculosis Lesión del tejido pulmonar con su destrucción y cavitación . Desarrollo de un tipo de tumor pulmonar que se asocia frecuentemente al padecimiento de tuberculosis (carcinoma broncogénico). Lesiones de la vía aérea (bronquiectasias), estenosis (estrechamiento traqueobronquial), etc. Alteraciones vasculares (vasculitis, trombosis,etc.) Calcificaciones de los ganglios linfáticos. Neumotórax (entrada de aire en la cavidad pleural). Prevención de la tuberculosis La principal medida de prevención es actuar sobre el paciente enfermo que es el reservorio para transmitir la enfermedad . Para ello es fundamental realizar un diagnóstico precoz y un tratamiento idóneo con aislamiento respiratorio del paciente . Controlar los animales enfermos y garantizar una adecuada higiene de la leche de vaca. Uso de la vacuna , que está reservada a casos seleccionados (niños con prueba de tuberculina negativa con exposición crónica a los esputos de un familiar con la enfermedad, trabajadores de instituciones sanitarias con prueba de la tuberculina negativa en contacto frecuente con enfermos o muestras biológicas, etc.) Especialidades a las que pertenece la tuberculosis Según la forma de presentación de la enfermedad puede ser tratada y evaluada por el especialista en enfermedades infecciosas , por el neumólogo , el médico internista , y todos aquellos especialistas según el tipo de afectación desarrollada. Preguntas frecuentes ¿Cómo se transmite la tuberculosis? La tuberculosis se transmite por vía respiratoria a través de las secreciones y las pequeñas gotas de saliva expulsadas por la tos de un paciente con la enfermedad activa. Además, otra de las micobacterias que pueden desencadenar la infección se transmite por el consumo de leche bovina sin control higiénico sanitario. ¿Cuál es la vacuna contra la tuberculosis? La vacuna contra la tuberculosis o BCG, constituida por la bacteria modificada viva , no patógena (no produce la infección), que se administra por vía intradérmica. En Europa occidental no se recomienda la vacunación masiva de la población, salvo en casos específicos de mayor riesgo de infección. En los países de bajo nivel socioeconómico, donde la enfermedad es más frecuente, sí se aplica de forma habitual. ¿Cuál es la bacteria de la tuberculosis? La bacteria que habitualmente en nuestro medio produce la tuberculosis es el mycobacterium tuberculosis (bacilo de la familia mycobacteriaceae , género mycobacterium y especie mycobacterium complex ). ¿Cuánto tiempo dura viva la bacteria de la tuberculosis? Una vez infectado el cuerpo por la bacteria, esta puede vivir en el organismo de forma latente sin dividirse y sin producir infección con síntomas , encapsulada por una reacción del sistema de defensa del organismo en lo que se denomina granuloma. Otras veces el cuerpo es capaz de eliminarla de forma completa . En pacientes con alteración del sistema inmune, meses o años después puede reactivarse la enfermedad y producir síntomas típicos. ¿Cuánto dura el tratamiento de la tuberculosis? El tratamiento de la infección activa de tuberculosis se establece como mínimo en unos 6 meses .
Hipertensión Pulmonar
Enfermedad

Hipertensión Pulmonar

¿Qué es la hipertensión pulmonar? La hipertensión pulmonar se define como la elevación de la presión en la arteria pulmonar por encima de 25 mmHg (milímetros de mercurio), estando el paciente en reposo. Es una alteración infrecuente que afecta sobre todo a personas jóvenes, habitualmente mujeres, dándose en 1-2 personas por millón de habitantes. Es una enfermedad grave de curso progresivo. Tipos de hipertensión pulmonar Hipertensión pulmonar primaria : es aquella que produce una elevación mantenida de la presión arterial pulmonar sin una causa demostrable. Hipertensión pulmonar secundaria : es la presión arterial pulmonar elevada debido al padecimiento de enfermedades pulmonares. Hipertensión pulmonar hereditaria : de influencia genética, apareciendo en un 6% de los casos debido a una alteración genética. Causas de la hipertensión pulmonar El 80% de las hipertensiones pulmonares secundarias son debidas al padecimiento de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC). Otras patologías que pueden ser motivo de la aparición de la hipertensión son el tromboembolismo pulmonar, fibrosis pulmonares, hipertensión portal, bronquiectasias, asma bronquial, síndrome de apnea del sueño, enfermedades cardiovasculares como valvulopatías, cardiopatías congénitas, o miocardiopatías. No obstante, la causa de la hipertensión pulmonar primaria es desconocida. Síntomas de hipertensión pulmonar La instauración de los síntomas suele ser muy progresiva. Aparece sensación de falta de aire de aparición gradual (disnea), con limitación de la actividad física, fatiga, debilidad, dolor torácico en la zona del esternón producido por la aparición de una angina de pecho. Puede haber un síncope o pérdida de conciencia que en ocasiones es la primera manifestación. A veces puede producirse hemoptisis (expulsión de sangre con la tos). Se pueden manifestar síntomas de fallo cardíaco con insuficiencia cardíaca derecha. Tratamiento para la hipertensión pulmonar En los casos de hipertensión pulmonar secundaria el tratamiento debe basarse en aquel que corrige la enfermedad que lo produce. En los casos de hipertensión pulmonar primaria el tratamiento se basa en: Medidas generales : evitar realizar un ejercicio intenso, la exposición constante a grandes alturas, los anticonceptivos orales y el embarazo. También evitar la toma de fármacos como antiinflamatorios no esteroideos y betabloqueantes Tratamiento de base con oxigenoterapia : sirve para mantener la oxigenación de la sangre por encima del 90%, administración de fármacos como diuréticos , Digoxina o anticoagulantes orales para evitar la producción de tromboembolismos pulmonares (coágulos en el pulmón) Otro de los fármacos utilizados para el control de la enfermedad son los fármacos vasodilatadores como calcioantagonistas , Nifedipino o Diltiazem, y otros más selectivos sobre la circulación pulmonar como  prostaglandinas, Epoprostenol, Iloprost, Treprostil, Beraprost, antagonistas de los receptores de endotelina, como Bosentan , e inhibidores de fosfodiesterasa tipo 5 como el Sildenafilo. Trasplante pulmonar : se reserva como tratamiento de aquellos pacientes en los que las medidas farmacológicas no producen mejoría, manteniendo una insuficiencia cardíaca derecha. Pruebas complementarias del tratamiento de hipertensión pulmonar Las pruebas complementarias que se realizan para llegar al diagnóstico de la hipertensión pulmonar son: Radiografía de tórax : se puede detectar una anomalía en la silueta de la arteria pulmonar y el corazón. También se detecta alteración en la vascularización pulmonar que se manifiesta en la imágen radiográfica. Electrocardiograma : se produce una alteración del registro del ritmo del corazón. Ecocardiograma : detecta la presencia de hipertensión pulmonar y alteraciones del corazón producidas por esta. Gammagrafía pulmonar de perfusión : determina el flujo de las arterias pulmonares. Arteriografía pulmonar : prueba de rayos X para la visualización de las arterias pulmonares. Cateterismo cardíaco : ayuda al diagnóstico y evalúa la función del corazón. Realización de análisis genéticos : para detección de aquellas alteraciones heredadas que producen hipertensión pulmonar. Factores desencadenantes de hipertensión pulmonar El factor desencadenante de la producción de la hipertensión pulmonar es la producción de una contracción de las paredes arteriales pulmonares , una remodelación y proliferación de las células  de esas paredes y la producción  de trombos en las arterias. Factores de riesgo de hipertensión pulmonar Padecimiento de enfermedades como sarcoidosis, histiocitosis, colagenosis, enfermedades mieloproliferativas, esplenectomía, etc. Toma de fármacos y tóxicos como anorexígenos, inhalación de cocaína, anfetaminas y/o  aceite de colza. Exposición crónica a grandes alturas. Padecimiento de insuficiencia cardíaca. Tener alteraciones anatómicas del corazón de nacimiento. Enfermedad hepática. Complicaciones de la hipertensión pulmonar Aparición de arritmias cardíacas. Desarrollo de insuficiencia cardíaca derecha. Hipertrofia del ventrículo derecho (aumento del tamaño de su pared muscular). Aparición de cianosis o coloración azulada de la piel por déficit de sangre y oxigenación de los tejidos. Hemorragias, sagrados pulmonares o de alteraciones arteriales (aneurismas). Insuficiencia respiratoria. Pérdida de conocimiento. Muerte. Prevención de la hipertensión pulmonar Realizar una alimentación equilibrada , rica en frutas y verduras. Realizar ejercicio moderado de forma regular. Evitar permanecer tiempos prolongados en regiones de gran altitud. Vacunación contra enfermedades que pueden afectar al pulmón como vacunación contra el Neumococo y la gripe. En las pacientes con factores de riesgo se recomienda no quedarse embarazadas. No  fumar. Tomar anticoagulantes orales en pacientes con riesgo de alteraciones de la coagulación de la sangre (pacientes encamados, que sufren fracturas óseas, con tumores...etc.) Tratamiento específico de las enfermedades de base que pueden desencadenar o provocar la hipertensión arterial. Especialidades a las que pertenece la hipertensión pulmonar La hipertensión arterial es una patología cuyo diagnóstico y manejo se realiza por especialistas en neumología. Preguntas frecuentes: ¿Qué es la hipertensión pulmonar en recién nacidos? La hipertensión pulmonar en los recién nacidos se define como en los adultos, como la elevación de la presión en la arteria pulmonar por encima de 25 mmHg. La hipertensión pulmonar persistente del recién nacido es un síndrome donde aparece cianosis (coloración azulada de la piel) por la presencia de una anomalía anatómica de comunicación de cavidades en el corazón del recién nacido, en ausencia de cardiopatía congénita subyacente ¿Cuál es la presión arterial pulmonar normal? Se encuentra entre 18 y 25 mmHg para la presión sistólica (la más alta), entre 6 a 10 mmHg para la diastólica (la más baja), y 12 a 16 mmHg para la presión arterial pulmonar media. ¿Qué mide la presión venosa central? La de presión venosa central (PVC) consiste en la medición de la presión que existe en la aurícula derecha del corazón para valorar el flujo de sangre que llega al corazón y el tono vascular del paciente, que se mide en cm de agua. ¿Qué es la presión en cuña? Es la presión determinada en la arteria pulmonar que refleja la presión de la aurícula izquierda y la presión diastólica final del ventrículo izquierdo (cuando este se llena de sangre). ¿Qué es un cateterismo pulmonar? El cateterismo pulmonar o cateterismo de la arteria pulmonar, es un procedimiento en el que se pasa una sonda delgada (pequeño tubo flexible), hasta el lado derecho del corazón para medir el paso de sangre a través del corazón y vigilar la función cardíaca en pacientes muy enfermos. Este catéter permite realizar medidas de las presiones en la aurícula derecha, el ventrículo derecho así como en la arteria pulmonar.  
Hemoptisis
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Hemoptisis

¿Qué es la hemoptisis ? La hemoptisis es la expulsión de sangre por la boca procedente de los pulmones o de los bronquios , que habitualmente se acompaña de tos. Puede ser la primera manifestación de un gran número de enfermedades con afectación pulmonar, con una frecuencia de afectación diferente. La cantidad de sangre expulsada puede ser variable y con ello la gravedad del cuadro que, en el caso más importante, puede comprometer la vida del paciente. Tipos de hemoptisis Según la cantidad de sangre que se expulsa en la hemoptisis, esta se clasifica en: Esputos hemoptoicos o hemoptisis leve : escasa cantidad de sangre mezclada con la expectoración, como hilos de sangre  (máximo 15-30 ml/día). Hemoptisis moderada o franca : emisión de sangre pura (menos de 200 ml/día). Hemoptisis grave o masiva : expulsión de sangre de forma abundante (de 200-600 ml/día o mayor de 150 ml/hora) que amenaza la vida del paciente. Causas de la hemoptisis La hemoptisis es un signo inespecífico asociado a muchas patologías producidas en el pulmón: Tumores : carcinoma broncogénico (25-30% de los casos), adenomas y tumores metastásicos endobronquiales. Bronquitis crónica : de origen tabáquico (20-30% de los casos). Enfermedades infecciosas (10%) : neumonías, absceso pulmonar o micosis (infecciones por hongos), infecciones por parásitos, producidas así mismo por bacterias como el Staphylococcus aureus , Mycobacterium tuberculosis , hongos como el Aspergillus , o parásitos como el responsable de la hidatidosis, el Echinococcus granulosus . Trastornos vasculares : infarto pulmonar, estenosis mitral, ruptura de aneurisma aórtico, insuficiencia cardíaca...etc. Vasculitis : lupus eritematoso sistémico, granulomatosis de Wegener, enfermedad de BehÇet...etc. Coagulopatías : alteraciones de la coagulación de la sangre congénitas o adquiridas. Alteraciones producidas por acciones médicas : tratamientos farmacológicos anticoagulantes o antiagregantes (alteran la coagulación de la sangre), biopsia bronquial (toma de muestras de tejidos)...etc. Otras causas raras : hemoptisis catamenial (endometriosis en la mucosa (revestimiento) respiratoria) y hemoptisis coital (en enfermos con patología cardíaca por el esfuerzo realizado que aumenta el edema de la mucosa). Hemoptisis por la aspiración de cuerpos extraños . Hemoptisis de origen desconocido o idiopática : 5 - 30% de los casos. Síntomas de la hemoptisis La hemoptisis se caracteriza por la expectoración de sangre en mayor o menor cantidad, de color rojo brillante, aspecto espumoso y consistencia líquida, acompañada de saliva. En ocasiones pueden expulsarse coágulos. Según la causa de la hemoptisis, se podrá acompañar de otro tipo de síntomas muy variables como sensación de falta de aire (disnea), dolor torácico, fiebre, malestar general, pérdida de peso, etc. Tratamiento para la hemoptisis El tratamiento de la hemoptisis leve es aquel específicamente dirigido a la causa que la produce. Se mantiene al paciente en observación durante 12 hora s hasta confirmar la desaparición del sangrado. Frecuentemente se indica tratamiento con fármacos antitusivos como Codeína . Cuando hay un sangrado masivo, el tratamiento va dirigido además de a la causa, de forma urgente e inicial, a mantener la supervivencia del paciente: Medidas de soporte : ingreso del paciente con vigilancia intensiva. Aporte de oxigenoterapia y control de la saturación de oxígeno e intubación si es preciso. Control de la tensión arterial y realización de un electrocardiograma. Se mantiene al paciente en reposo absoluto en la cama y, si se sospecha el lado del origen del sangrado, se coloca al paciente de dicho lado. Se mantiene al paciente en dieta absoluta y se le administran fármacos antitusivos. Realización de broncoscopia : además de ser útil para el diagnóstico, puede ser la vía de realización de un tratamiento tópico con fármacos para favorecer la coagulación, tratamientos antibióticos o antifúngicos, instilación de suero frío que favorece la vasoconstricción, y reducción del sangrado o aplicación de láser para cauterizar el punto del mismo. Además, con este procedimiento se puede llevar a cabo la intubación de pulmón no sangrante que permita ventilar y preservar la oxigenación de la sangre. Embolización de las arterias bronquiales : ocluir o cerrar los vasos sanguíneos para evitar el flujo se sangre y la continuación del sangrado. Cirugía : cuando el resto de medidas fallan en pacientes con hemorragia unilateral o con compromiso respiratorio, o la cantidad de flujo sanguíneo en el cuerpo esté comprometido, siempre y cuando no haya contraindicaciones en el paciente. Pruebas complementarias del tratamiento de hemoptisis Es fundamental para el diagnóstico de la hemoptisis y la determinación de su posible causa, el interrogatorio clínico al paciente para saber sus antecedentes en cuanto a patologías que pueden afectar al pulmón, presencia de síntomas acompañantes, etc, así como una minuciosa exploración física para diferenciar si el sangrado proviene de la vía digestiva o confirmar que es de la vía respiratoria inferior. Además, se solicitan pruebas complementarias como: Analítica de sangre : con determinación de hemograma sabiendo con ello si existe anemia, algo que solo ocurre si existe una hemorragia grave, función hepática, renal, bioquímica, determinaciones específicas si se sospecha de enfermedades específicas (ANCA, ANA, anti DNA, Ac. antimembrana basal...etc.), y también se puede solicitar una gasometría arterial. Radiografía de tórax : en un porcentaje elevado de casos orienta a la posible causa del sangrado con las alteraciones que se observan en los pulmones, aunque, en algunas ocasiones, no se ven claras alteraciones, lo que no excluye la presencia de una entidad potencialmente grave causante de la hemoptisis. TAC torácico : detecta lesiones no visibles en la radiografía de tórax. Broncoscopia : ayuda a la identificación de la posible causa, sobre todo en aquellos casos de sospecha tumoral. También se utiliza en el tratamiento de hemoptisis con abundante hemorragia para localizar y poder tratar el punto de sangrado. Otras pruebas : citología de esputo (examinar el esputo para determinar la presencia de células anómalas), cultivo o tinciones de esputo para la determinación de la presencia de microorganismos causantes de las infecciones, gammagrafía de ventilación perfusión (si se sospecha de un tromboembolismo pulmonar), y angiografía (permite realizar una embolización o taponamiento del vaso que sangra). Factores desencadenantes de la hemoptisis Según la causa que puede producir la hemoptisis, esta se puede desencadenar por la presencia de inflamación y necrosis , (muerte) de los vasos sanguíneos presentes en un tumor pulmonar, un aumento de la vascularización de la mucosa, (revestimiento) de los bronquios en procesos inflamatorios crónicos como bronquitis, la aparición de trombos (coágulos) en vasos sanguíneos, y la muerte de los tejidos en procesos infecciosos , entre otros. Factores de riesgo de la hemoptisis Someterse a pruebas médicas invasivas: complicaciones de la broncoscopia, implante de prótesis endobronquiales, intubación traqueal...etc. Tomar fármacos como anticoagulantes , Amiodarona, Vinblastina ...etc. Consumo de tabaco y/o de cocaína. Padecer tumores con tendencia a metastatizar al pulmón. Exposición a elementos como el níquel , el cromo, o el asbesto. Antecedente de enfermedad pulmonar obstructiva crónica, infecciones a repetición de vía aérea inferior y tos con esputo purulento recurrente. Contacto continuado con pacientes que presentan infecciones respiratorias. Complicaciones de la hemoptisis Anemia. Colapso pulmonar por hemorragia masiva. Insuficiencia respiratoria y asfixia. Shock hipovolémico: fallo multiorgánico por falta de riego sanguíneo suficiente en los órganos y tejidos. Muerte. Prevención de la hemoptisis Promover en la población con campañas de información y la consulta inmediata una vez se presente el síntoma, para el estudio e identificación Estudio de contactos y aislamiento respiratorio del paciente con TBC para prevenir la infección. Tratamiento del paciente con afectación tuberculosa. No fumar . Con ello se previene la aparición del cáncer de pulmón y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). Vacunación antigripal y antineumocócica. Medidas de prevención específica para cada patología que sea posible productora de hemoptisis. Especialidades a las que pertenece la hemoptisis La hemoptisis es una alteración que puede ser estudiada y tratada por el neumólogo o el cirujano torácico. Según la causa que la produce, pueden intervenir en su manejo otros especialistas como médicos internistas, cardiólogos...etc. Preguntas frecuentes: ¿Qué es hemoptoico? El término hemoptóico o hemoptísico es un adjetivo que se utiliza para referirse a las características del esputo de un paciente cuando presenta sangre o también para hacer referencia al enfermo aquejado de hemoptisis. ¿Qué pasa cuando toses sangre? El toser sangre puede ser sinónimo de tener una hemoptisis . La persona que tiene ese síntoma debe consultar siempre con su médico, inicialmente al médico de atención primaria, para que se pueda iniciar la exploración física y las pruebas complementarias necesarias para encontrar la causa de la hemoptisis y realizar, así mismo, un diagnóstico diferencial para descartar que la sangre no tiene un origen digestivo u orofaríngeo. Si hay un sangrado abundante, el paciente debe acudir a un servicio de urgencias hospitalarias para su estudio y tratamiento, ya que presenta un riesgo vital importante. ¿Qué significa el color de la flema? El color de la flema puede orientar hacia la presencia de determinadas enfermedades , por ejemplo, una flema líquida transparente puede estar presente en procesos alérgicos con rinitis, una flema blanquecina, puede presentarse al inicio de una infección respiratoria y una flema espesa amarillo-verdosa sugiere la presencia de una infección respiratoria evolucionada, una coloración rosada o roja informa de la presencia de sangre, la flema marronácea puede presentarse por inhalación de humos ¿Cuáles son los síntomas del cáncer de pulmón? La forma de presentación de los tumores en el pulmón puede ser variada. Son frecuentes síntomas como dolor torácico, tos, sensación de falta de aire (disnea), hemoptisis, infecciones respiratorias, cansancio, pérdida de peso, dificultad para deglutir por compresión del esófago por el tumor, parálisis de las cuerdas vocales o el diafragma por afectación de los distintos nervios que llevan la información a estas estructuras...etc. ¿Qué significa tener sabor a sangre en la boca? El sabor a sangre en la boca puede indicar que el paciente presenta un sangrado real en la misma boca o faringe , en la nariz, procedente del aparato digestivo o los pulmones. Además, algunos tratamientos pueden producir esta sensación gustativa sin que realmente exista sangrando.  
Gripe A
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Gripe A

¿Qué es la gripe A? La gripe A es también conocida como gripe influenza A, gripe, gripe porcina y/o nueva gripe es una enfermedad vírica que puede afectar a toda la población, independientemente de la edad y el sexo. Tiene una gran capacidad de difusión, pertenece a la especialidad de medicina general y es considerada una enfermedad de tipo leve. Tipos de gripe La gripe puede ser ocasionada por tres tipos diferentes de virus: Gripe del tipo A : es el tipo de gripe más grave, ya que tras cada contagio la cepa muta (cambia su secuencia genética). Gripe del tipo B : este tipo de virus de la gripe también muta, pero de una forma más lenta y como mucho hasta tres veces. Gripe del tipo C : es el tipo de gripe más leve, los síntomas apenas se notan en la mayoría de los casos y es muy común en niños. Causas de la gripe A La gripe A es una enfermedad vírica ocasionada por el virus de la llamada gripe porcina A/H1N1. Este virus es muy contagioso y se transmite de una persona contagiada a una sana mediante vía aérea al toser, estornudar o besarse , es decir, al entrar en contacto gotitas de los fluidos del paciente contagiado con una persona sana. Síntomas de la gripe A La gripe A presenta unos síntomas similares a los de cualquier gripe genérica, con la diferencia que en la gripe A son de mayor gravedad . Algunos de estos síntomas son: Fiebre muy elevada. Dolor de cabeza. Irritación y dolor de garganta. Dolor corporal, sobre todo en articulaciones. Tos. Congestión nasal. Problemas respiratorios. Tratamiento para la gripe A La gripe A es un virus, por lo que normalmente si los síntomas no son muy graves el tratamiento es similar al de una gripe común. El paciente debe permanecer en cuarentena hasta que se recupere, tomando analgésicos y medicamentos para la descongestión nasal. Sin embargo, en casos de mayor gravedad se suelen emplear medicamentos antivirales que bloquean la enzima de la neuraminidasa, la cual se encarga de propagar el virus por el cuerpo del paciente. El uso de antivirales debe estar indicado bajo prescripción médica y hay que emplearlos con cautela, ya que sino el virus puede volverse inmune. Pruebas complementarias del tratamiento de gripe A Para diagnosticar si el paciente padece gripe A, el médico evaluará los síntomas que estén presentes y tomará una muestra de la nariz o de la faringe para enviarla al laboratorio y someterla a la prueba del PCR (reacción en cadena de la polimerasa), un proceso por el cual se duplica el ADN del paciente mediante la enzima de la Taq Polimerasa para ver si existe el virus de la gripe A. Factores desencadenantes de la gripe A La gripe A es una enfermedad vírica que se transmite por vía aérea, por tanto, el principal factor desencadenante se da al entrar en contacto con una persona que padezca la gripe A. De manera que, si una persona sana entra en contacto con una que padezca gripe A, al toser, estornudar, darle la mano o besarse, entre otras acciones, el paciente sano suele quedar contagiado. También puede transmitirse por el aire sin entrar en contacto físico con el paciente infectado. Factores de riesgo de la gripe A Los factores de riesgo que pueden propiciar que una persona padezca gripe A con mayor probabilidad son: Edad : las personas mayores de 65 años tienen mayor facilidad de contraerla, del mismo modo que de padecer los síntomas son más graves. Mujeres embarazadas : los síntomas en este tipo de pacientes pueden complicar el embarazo. Antecedentes clínicos : los pacientes que padezcan otras enfermedades crónicas relacionadas con los pulmones, riñones, hígado, diabetes, o con un sistema inmunitario débil, tienen mayor riesgo de que los síntomas agraven sus enfermedades. Complicaciones de la gripe A Pulmonía. Fallo hepático. Otitis. Miocarditis. Neumonía. Prevención de la gripe A Evitar mantener contacto con personas con gripe A. Lavarse las manos antes de comer. Acudir a lugares con buena ventilación y evitar aquellos muy concurridos. Evitar los cambios de temperatura rápidos y bruscos. Usar ropa adecuada al tiempo, abrigándose bien para el frío. Especialidades a las que pertenece la gripe A Ante la presencia de síntomas de la gripe A el paciente debe acudir a su médico de cabecera, que será el encargado de tramitar las pruebas para el diagnóstico. Preguntas frecuentes: ¿Cuáles son las diferencias entre la gripe A y la gripe común? La gripe A y la gripe común son ocasionadas por el mismo virus, pero de distinta apariencia , de forma que el sistema inmunitario del organismo no reconoce a la gripe A como una gripe común y por ello afecta a más población. ¿Cómo se contagia el virus de la gripe A? La gripe A se contagia mediante vía aérea, esto es, al entrar en contacto con alguien que la padezca o por el aire. ¿Cuáles es el periodo de contagio de la gripe A? El paciente infectado de gripe A puede contagiar al resto de personas incluso un día antes de que presente los primeros síntomas y hasta 7 días después del inicio de la enfermedad. ¿Cuánto duran los síntomas de la gripe? Los síntomas de la gripe suelen desaparecer por completo a las dos semanas. ¿Cuánto tiempo puede durar la fiebre? La fiebre es uno de los síntomas que remite antes, aproximadamente a los 5 días.  
Fibrosis Quística
Enfermedad

Fibrosis Quística

¿Qué es la fibrosis quística? Enfermedad autosómica recesiva (ambos padres deben tener el gen) que se da tanto en hombres como en mujeres, siendo mayor el índice de supervivencia en los hombres. Es más común en niños y adultos jóvenes. Es una enfermedad de tipo grave. Tipos de fibrosis Existen numerosos tipos de fibrosis, siendo las más habituales: Fibrosis quística: afecta a los pulmones y al páncreas, por un exceso de producción de mocos las cuales se  acumulan en las vías respiratorias y produce alteraciones en las mismas. Fibrosis pulmonar: afecta al tejido de los pulmones, el cual se cicatriza y se vuelve grueso, provocando alteraciones en la respiración y la oxigenación de los órganos. Fibrosis endomiocárdica: en este caso la fibrosis se produce en el endocardio al inflamarse por engrosarse las paredes del corazón. Causas de la fibrosis quística La fibrosis quística es una enfermedad hereditaria que se ocasiona por una anomalía en uno de los genes del individuo. Esta alteración del gen provoca que el organismo genere moco excesivo el cual se acumula en las vías respiratorias, los pulmones y el páncreas generando problemas graves en el cuerpo del paciente. Síntomas de fibrosis quística Al ser una enfermedad que sobre todo afecta a los pulmones los principales síntomas se manifiesta en las vías respiratorias, pero también en otras partes del cuerpo. Los síntomas más frecuentes son: Pólipos nasales. Congestión nasal. Neumonías. Tos. Fiebre. Infección. Tratamiento para la fibrosis quística La finalidad del tratamiento es controlar los síntomas de la enfermedad ya que no tiene una cura a día de hoy. El tratamiento suele basarse en medicamentos a ntiinflamatorios, antibióticos y broncodilatadores, entre otros. También existen terapias adicionales como fisioterapia o la terapia del chaleco para reducir la acumulación de mucosa en el pecho. En algunos casos el paciente puede necesitar una intervención quirúrgica para eliminar pólipos nasales o incluso realizar un trasplante del pulmón. Cada tratamiento es diferente según el paciente y la gravedad de su enfermedad. Pruebas complementarias del tratamiento de fibrosis quística Al tratarse de una enfermedad hereditaria las pruebas se suelen hacer en la primeras horas de vida de los bebés, de manera que en una analítica se observan los niveles del tripsinógeno inmunorreactivo (sustancia química que libera el páncreas que indica fibrosis quística), aunque tras un parto prematuro o complicado pueden estar alterados por lo que se suelen realizar otras pruebas como el test del sudor. También, puede realizarse un estudio genético de los padres para ver si son portadores del gen anómalo y la posibilidad de que el bebé padezca la FQ. Factores desencadenantes de la fibrosis quística El factor desencadenante de la fibrosis quística es la mutación de un gen. Factores de riesgo de fibrosis quística Al tratarse de una mutación en los cromosomas uno de los factores de riesgo es la herencia genética , transmitiendo la enfermedad de padres a hijos. Otro factor de riesgo es la raza , ya que es más habitual en personas blancas del norte de europa. Complicaciones de la fibrosis quística Insuficiencia respiratoria. Neumotórax. Hemoptisis (tos con sangrado). Reagudizaciones (agravamiento de los síntomas de la FQ). Aparición de infecciones crónicas. Prevención de la fibrosis quística La fibrosis quística no se puede prevenir ya que es hereditaria fruto de una alteración del cromosoma 7. La única medida preventiva es analizar los cromosomas de los padres para evaluar la posibilidad de que se transfiera a los hijos. Especialidades a las que pertenece la fibrosis quística La fibrosis quística es tratada por la rama médica de neumología y si se precisa intervención quirúrgica sería tratada por el cirujano torácico. Preguntas frecuentes: ¿Es la fibrosis quística hereditaria? Si. Su origen está en la mutación de un gen del cromosoma 7 lo que genera una excesiva cantidad de moco que se acumula en las vías respiratorias y páncreas. ¿Qué esperanza de vida tiene alguien con fibrosis quística? La esperanza de vida en pacientes con fibrosis quística cada vez es mayor, siendo a día de hoy de casi 40 años en muchos casos. ¿Cómo se hace el test del sudor? Mediante el test del sudor se mide la cantidad de cloruro sódico presente en el organismo, el cual es indicador de fibrosis quística. La prueba se realiza colocando un par de electrodos en la zona delantera del brazo y se suministra un medicamento a través de ellos, de manera que se estimulan las glándulas sudoríparas.Justo después se coloca otro dispositivo que recogerá la muestra de sudor. ¿Es contagiosa la fibrosis quística? No. Es una enfermedad congénita que se origina por la mutación de un gen. ¿A quién afecta la fibrosis quística? Al ser una enfermedad congénita que se transmite de manera autosómica recesiva, es decir, que se transmite de padres sanos a hijos , es a estos a quienes afecta.  Esta enfermedad además es más frecuente en personas de raza blanca.  
Fiebre Q
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Fiebre Q

¿Qué es la fiebre Q? También conocida como zoonosis, es una infección bacteriana que se transmite de los animales a las personas , mientras los animales no padecen la enfermedad. En nuestro medio, la fiebre Q en el ser humano puede presentarse en forma de casos esporádicos o brotes epidémicos , pudiendo pasar desapercibida o confundirse con una gripe ligera o pudiendo evolucionar hacia cuadros más complicados. La notificación de nuevos casos está aumentando gracias a diagnósticos más certeros proporcionados mediante pruebas de laboratorio. Tipos de fiebre Los 4 tipos de fiebre derivadas de la transmisión de animales, más comunes son: Fiebre Q: infección bacteriana que se transmite de los animales a las personas, cuyos efectos pueden agravarse en otras enfermedades como neumonía o endocarditis. Fiebre amarilla: este tipo de fiebre se transmite mediante la picadura de mosquitos en zonas tropicales. Fiebre recurrente: en este caso la fiebre es ocasionada por bacterias del género Borrelia. Puede ser transmitida por garrapatas o por piojos. Fiebre tifoidea: enfermedad bacteriana que se da en países de África, Asia y Sudamérica. Se transmite por vía fecal-oral. Causas de la fiebre Q La fiebre Q es causada por la bacteria Coxiella Burnetti, un tipo de bacteria que se encuentra en el organismo de algunos animales de campo como las ovejas o las cabras. No obstante también pueden estar contagiados animales domésticos tales como los perros o los gatos. Esta bacteria se transmite de animales a personas mediante sus heces, la orina, la leche y por elementos como la placenta o el líquido amniótico . Aunque generalmente la forma más común es mediante las partículas de polvo que remueve el aire de las zonas donde están estos elementos depositados. Síntomas de la fiebre Q Los síntomas que presenta esta enfermedad bacteriana son: Fuerte dolor de cabeza. Tos. Vómitos y náuseas. Diarrea. Fiebre elevada y escalofríos. Fatiga. Tratamiento para la fiebre Q El tratamiento contra la fiebre Q se basa en la toma de antibióticos durante tres semanas en casos leves y durante 18 meses en casos crónicos. En algunas ocasiones también es necesaria la cirugía si el paciente desarrolla una endocarditis. Pruebas complementarias del tratamiento de fiebre Q Para diagnosticar la fiebre Q el médico solicitará una analítica de sangre , de manera que evaluará tanto la existencia de la bacteria que la ocasiona (Coxiella Burnetti) como la presencia de anticuerpos contra ella. Mediante el análisis de sangre también se observará la existencia de daño hepático. Otras pruebas que se realizan para el diagnóstico suelen ser una radiografía del pecho, para ver si existe neumonía, y un ecocardiograma , por si hay daño en el corazón. Factores desencadenantes de la fiebre Q El principal factor desencadenante de la fiebre Q es inhalar las partículas de la bacteria Coxiella Burnetii, que es la que provoca dicha enfermedad. Esto se produce cuando se entra en contacto con los animales contagiados o si se convive en sus cercanías. Factores de riesgo de la fiebre Q Existen diferentes factores que pueden incrementar el riesgo de padecer la fiebre Q: Sexo: esta enfermedad tiene mayor porcentaje en hombres que en mujeres. Oficio: las personas cuyo empleo esté relacionado con el ganado, el pastoreo, veterinaria, es decir, que tengan contacto directo con los animales tienen mayor probabilidad de padecerla. Localización: la zona geográfica en la que habite el paciente también influye, ya que la cercanía a granjas o animales incrementa su posibilidad de contagio.   Complicaciones de la fiebre Q Meningitis. Neumonía. Hepatitis. Endocarditis. Anomalías durante el embarazo. Prevención de la fiebre Q Consumir productos lácteos que estén pasteurizados. Vacunación. Evitar empleos de alto riesgo con animales. Especialidades a las que pertenece la fiebre Q La fiebre Q es tratada por especialistas en enfermedades infecciosas. Preguntas frecuentes: ¿Qué es la fiebre recurrente? Enfermedad de origen bacteriano, provocada por la bacteria Borrelia. Es una enfermedad mediante la cual el paciente sufre reiterados episodios febriles , pudiendo pasar entre ellos hasta 3 días. Estos episodios de fiebre van acompañados de escalofríos y una bajada de la presión arterial. ¿Qué es la fiebre de las trincheras? La fiebre de las trincheras recibe este nombre porque se originó durante la Primera Guerra Mundial debido al contagio por los piojos humanos. Sus síntomas más destacados son: fiebre alta, cefaleas, dolor de ojos, dolor de piernas y espalda. ¿Qué bacteria causa la brucelosis? La brucelosis es una enfermedad causada por las bacterias del género Brucella. ¿Cómo se contagia la fiebre Q? De animales contagiados a personas, mediante el contacto con heces, orina, leche o la placenta . Dichas defecaciones o elementos del parto, contienen la bacteria que la ocasiona y mediante, el aire por ejemplo, llega a las personas y se contagian. ¿Qué es la fiebre botonosa? Es una enfermedad zoonótica transmitida por la picadura de una garrapata marrón al humano. Genera fiebre muy alta, dolor muscular, escalofríos y dolores de cabeza. También aparecen anomalías cutáneas.Es conocida como tifus de la garrapata.  

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