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Síndrome de abstinencia

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¿Qué es el síndrome de abstinencia?

El síndrome de abstinencia, también conocido como “mono”, es una unión de reacciones físicas y corporales, que consisten en un conjunto de síntomas y enfermedades psicológicas que surgen cuando una persona deja de consumir de manera súbita una sustancia de la que antes ha abusado. También puede aparecer si el adicto disminuye la cantidad de sustancia que solía consumir. Puede aparecer relacionado con cualquier sustancia que tenga el potencial de crear dependencia: alcohol, tabaco, cocaína, cannabis, cafeína, benzodiacepinas...etc. La evolución de la sintomatología y su intensidad, dependen no solo del tipo de droga sino de la cantidad y la frecuencia de consumo previo, estando ligado al nivel de dependencia y adicción presentadas por el sujeto. Es una enfermedad común, pero si no se trata adecuadamente puede desencadenar en problemas muy serios.

El síndrome de abstinencia puede aparecer relacionado con cualquier sustancia que tenga el potencial de crear dependencia.

Tipos de síndromes de abstinencia

El síndrome de abstinencia puede clasificarse según el tiempo en que tarden en aparecer los síntomas, estos pueden ser:

  • Síndrome de abstinencia agudo: los síntomas y signos físicos y psicológicos aparecen inmediatamente después de interrumpir el consumo de la sustancia.
  • Síndrome de abstinencia tardío: donde el conjunto de secuelas a nivel físico y psicológico se mantienen en el tiempo a pesar de haber superado la abstinencia.
  • Síndrome de abstinencia psicológico (o condicionado): la aparición de síntomas del síndrome agudo al exponerse nuevamente a estímulos y situaciones comparables con las de la etapa de consumidor.

El síndrome de abstinencia también puede clasificarse según la sustancia que se consuma, estos pueden ser:

  • Síndrome de abstinencia alcohólica: activación del sistema nervioso autónomo, los alcohólicos crónicos que dejan el consumo de esta sustancia pueden experimentar diferentes tipos de síndrome de abstinencia variable. Los síntomas frecuentes son taquicardia, sudoración, insomnio, temblor de manos, agitación, ansiedad, alucinaciones y convulsiones. En casos extremos es posible que el paciente desarrolle delirium tremens, puede llevar al paciente a la muerte.
  • Síndrome de abstinencia de nicotina: viene causado por el tabaco y conlleva síntomas como estado depresivo, insomnio, frustración, ira, ansiedad, dificultades para concentrarse, inquietud, disminución de la frecuencia cardíaca y aumento del apetito o de peso.
  • Síndrome de abstinencia del consumo de cafeína: el consumo frecuente de cafeína de manera prolongada y a diario puede generar cierto nivel de dependencia a dicha sustancia. Causa dolor de cabeza, náuseas, irritabilidad, sueño y cansancio.
  • Síndrome de abstinencia a estimulantes: son estimulantes de este tipo las anfetaminas y la cocaína, por ejemplo. La abstinencia a estas sustancias genera humor disfórico, aumento del apetito, fatiga, pesadillas y problemas de sueño.
  • Síndrome de abstinencia a los benzodiacepinas: produce ansiedad, irritabilidad, insomnio y alteraciones sensoriales como hipersensibilidad a la luz o al ruido.
  • Síndrome de abstinencia al cannabis: el cannabis es una sustancia cuyo consumo es muy común, especialmente en jóvenes, y que se percibe como inocua. Sin embargo, recientemente se ha descrito la existencia de un síndrome de abstinencia que puede ocurrir en las personas que lo consumen a diario. Sus síntomas son sudoración, náuseas, diarrea, irritabilidad, anorexia, pérdida de peso y alteraciones de sueño.

Causas del síndrome de abstinencia

La causa directa es el cese o reducción súbita de consumo, que se ha realizado de tal manera en el cuerpo de la persona. El organismo se ha habituado a la sustancia, generando una tolerancia a esta (que a su vez es la que provoca que los consumos vayan aumentando en cantidad y frecuencia), y acostumbrándose el cuerpo a funcionar con dicha sustancia. El cuerpo, equilibrado antes de la adquisición de la dependencia, aprende a mantener un nuevo equilibrio en el que entra en juego la droga o la sustancia en cuestión. Esta, que servía como reforzador inicialmente, con el tiempo pierde parte de este papel y se transforma en algo necesario para evitar el malestar asociado a su falta. Una retirada brusca hace que el organismo, que dependía de dicha sustancia, de repente se encuentre con que le falta algo que antes le hacía funcionar.

Síntomas del síndrome de abstinencia

Los síntomas del síndrome de abstinencia pueden incluir: ansiedad, inquietud o nerviosismo, depresión, dificultades para concentrarse, irritabilidad, gran sensibilidad al estrés, ansia intensa por volver a consumir la droga o realizar la actividad adictiva, aislamiento social, insomnio y/o alteraciones en el sueño, sudoración excesiva, aumento del ritmo cardíaco, palpitaciones, rigidez muscular, temblores, diarrea y náuseas o vómitos, entre otros síntomas.

Tratamiento para el síndrome de abstinencia

Aunque el síndrome de abstinencia es muy desagradable, es un proceso necesario por el que el dependiente debe pasar para poder recuperarse de su adicción. En primer lugar, la persona adicta debe ser consciente de los síntomas que va a experimentar si deja la sustancia que le produce la adicción, así como lo importante que es que resista a este proceso para poder superar el problema.

Existen medicamentos que han demostrado ayudar a algunas personas en esta fase, disminuyendo los efectos secundarios de la abstinencia. Estos van a depender del tipo de adicción que la persona padezca. Es fundamental para ayudar al paciente a superar el síndrome de abstinencia condicionado o psicológico, previniendo de esta manera las recaídas. La psicoterapia ayuda al paciente a identificar y controlar las situaciones que le llevaron a consumir la sustancia enseñándole estrategias alternativas al consumo de la misma.

Pruebas complementarias del tratamiento del síndrome de abstinencia

Para el diagnóstico y tratamiento se necesitan pruebas como: pruebas de detección de drogas en orina, prueba de VIH, prueba de detección de hepatitis C, prueba de embarazo en mujeres, biometría hemática, electroencefalograma, química sanguínea y examen general de orina.

Factores desencadenantes del síndrome de abstinencia

El factor desencadenante principal del síndrome de la abstinencia es el cese o reducción súbita del consumo de una sustancia a la que se es adicto.

Factores de riesgo del síndrome de abstinencia

Entre los factores que aumentan el riesgo de tener este síndrome están: antecedentes familiares de adicción, la presión social, trastornos de salud mental, el consumo excesivo de cualquier sustancia y enfermedades psicológicas, entre otros factores.

Complicaciones del síndrome de abstinencia

Las complicaciones pueden incluir:

  • Retorno al consumo de la sustancia a la que se es adicto.
  • Ansiedad.
  • Suicidio.
  • Estrés prolongado.
  • Problemas del sueño.

Prevención del síndrome de abstinencia

Para prevenir este síndrome es necesario:

  • Abandonar la adicción progresivamente y con asesoría profesional.
  • Tratar la adicción a través de la terapia de deshabituación. Esta terapia permite que el adicto, como su nombre lo dice, vaya perdiendo el hábito del consumo de drogas o alcohol a través de la ingesta de medicamentos que controlen la ansiedad por el consumo y supriman el deseo.
  • Hacer ejercicio.
  • Evitar cualquier factor incitante.

Especialidades a las que pertenece el síndrome de abstinencia

El síndrome de abstinencia pertenece a las especialidades de psicología y psiquiatría. La psicología es la ciencia que estudia los procesos mentales, las sensaciones, las percepciones y el comportamiento del ser humano, en relación con el medio ambiente físico y social que lo rodea, y la psiquiatría es la parte de la medicina que se ocupa del estudio, el diagnóstico, el tratamiento y la prevención de las enfermedades mentales de carácter orgánico y no orgánico.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto dura el síndrome de abstinencia?

La duración del síndrome de abstinencia va a depender del tipo de abstinencia que el paciente padezca. Puede durar semanas, incluso meses si no se trata correctamente.

¿Qué es “el mono”?

Es otro nombre por el que se conoce el síndrome de abstinencia.

¿Qué es el síndrome de abstinencia alcohólica tardío?

El síndrome de abstinencia alcohólica tardío es la activación del sistema nervioso autónomo (sudoración, taquicardia, hipertensión, temblor de manos, insomnio, etcétera), por la falta de alcohol en el organismo. Se pueden experimentar alucinaciones entre 6-48 horas después de dejar de beber, que normalmente son visuales. También pueden aparecer convulsiones. Estos síntomas pueden derivar en delirium tremens

¿Se puede tener síndrome de abstinencia de sustancias no adictivas?

Cualquier sustancia que genere una dependencia en el cuerpo humano puede desencadenar el síndrome de abstinencia, como por ejemplo el azúcar.

¿Qué sustancias son más adictivas para el organismo?

Las sustancias más adictivas para el organismo son: la cocaína, la heroína, la nicotina, los tranquilizantes o barbitúricos, el alcohol y los opioides, entre otras sustancias.
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Definición Mindfulness, es la atención plena o consciente, es decir, la práctica mediante la cual tomamos  consciencia de cómo funciona nuestro cuerpo y aprendemos a ser conscientes de nuestros movimientos, sentimientos físicos y emocionales, de cómo respondemos , entre otros comportamientos y acciones que realizamos.   Esta técnica a menudo es tomada como una filosofía de vida , ya que se basa en reflexionar y tomar conciencia de cómo funciona nuestro interior, el subconsciente y las acciones mecánicas para vivir una vida creativa.  ¿Cómo es el mindfulness? El Mindfulness está íntimamente relacionado con la meditación. Pero la meditación en un aspecto donde centralizamos toda la atención en una cosa, en este caso en un comportamiento del cuerpo humano .  De forma que con la meditación conseguimos regular la atención plena, aprendiendo a centrar dicha atención en diferentes ámbitos de nuestra vida, como el latido del corazón, la respiración, etc. Pudiendo llegar a controlarla para en situaciones necesarias o en el día a día saber gestionar nuestro cuerpo ante situaciones complicadas o límite.  Debe realizarse en un espacio donde el paciente se sienta a gusto, sin ruidos y con una temperatura agradable. Sin dispositivos tecnológicos ni ningún objeto que pueda afectar a la meditación.   El Mindfulness se realiza sentado en el suelo, de manera cómoda pero con la espalda recta para facilitar la respiración y con las extremidades relajadas.  ¿Para quién está indicado? El Mindfulness lo puede realizar cualquier persona que quiera mejorar su calidad de vida mediante la meditación y relajación . No obstante puede estar contraindicado en algunos casos por lo que se debe comentar con un experto antes de iniciar la práctica.  ¿Por qué se realiza? Esta técnica que se basa en la meditación permite mejorar la calidad de vida del paciente, ya que combate el insomnio, mejora la concentración y la creatividad, reduce el estrés y la ansiedad e incrementa la inteligencia emocional entre otras mejoras .  Riesgos del mindfulness El Mindfulness se trata de una práctica no invasiva por tanto sus riesgos son nulos.  Sin embargo, este tipo de ejercicios están contraindicados en algunos pacientes:  Personas con trastornos agudos de depresión, psicosis o bipolaridad, y similares. Paciente con alta dosis de medicación o deterioro cognitivo.  Personas que tengan o puedan desarrollar problemas disociativos, como el trastorno de la personalidad.  Preparación Para realizar el Mindfulness, tanto e n el hogar como en un centro especializado, el paciente debe apartar los dispositivos móviles y otros objetos que puedan interferir en su atención .  Además, deberá tener claro que quiere realizar esta práctica porque si no la meditación no cumplirá su fin. Debe llevar ropa cómoda y mantenerse en una postura agradable.  Algunos ejercicios sencillos de mindfulness son… Respiración de aterrizaje : este ejercicio se basa en realizar inspiración y expiraciones suaves y profunda por la nariz. De esta forma la atención se centra en la respiración y se libera la tensión estrés acumulado a lo largo del día o incluso la semana.  Escucha activa: en este caso se trata de centrar la atención en los sonidos . Con los ojos cerrados escuchar los ruidos que hay en los alrededores. No hay que identificar el sonido que suena si no reflexionar sobre él, haciendo una valoración positiva o negativa, según agrade o disguste el ruido escuchado.  Desayuno anti-automático: con este ejercicio se busca combatir la rutina diaria automática, de forma que en vez de levantarse cada mañana y realizar todo de manera rápida y automática, el paciente debe elegir un lugar tranquilo , exento de tecnologías donde desayunar tranquilamente y saboreando los alimentos, diferenciando los sabores y texturas, de forma que su atención plena se centre en el desayuno, es decir, en el momento presente.  Resultados Si el Mindfulness se desarrolla correctamente el paciente puede obtener grandes resultados al practicarlo, entre ellos destacan:  Se reduce el estrés y la ansiedad de la rutina y el día a día. Fortalece el cerebro, al potenciarlo más, retrasando su envejecimiento.  Mejora la memoria. Incrementa la actividad emocional del paciente, ya que se autoconoce “por dentro”. Combate el insomnio, ayudando a dormir mejor.  Preguntas frecuentes ¿Dónde es conveniente practicar el mindfulness? Lo más importante para practicar el Mindfulness es que la persona se sienta a gusto, por tanto el sitio es indiferente mientras tenga unos factores concretos: no haya ruido, la temperatura sea agradable, no tenga dispositivos tecnológicos u objetos que puedan distraerle y que sea un lugar espacioso .  ¿Cuánto cuesta una sesión de mindfulness? El precio medio por una sesión de Mindfulness está alrededor de los 40 € .  ¿Tiene resultados demostrados científicamente? Sí, científicamente se ha demostrado que reduce los síntomas de depresión, ansiedad y estrés.  Además, hay casos en los que los que pacientes con enfermedades crónicas que practican mindfulness gestiona mejor su enfermedad y su día a día desde una perspectiva mental, al aprender a controlar su cuerpo desde el interior.  ¿Cuánto dura una sesión de mindfulness? 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Definición El electroshock o terapia electroconvulsiva es un tratamiento médico en el que se aplican corrientes eléctricas en el cerebro, que producen pequeñas convulsiones. Son utilizadas en el tratamiento de enfermedades psiquiátricas con una afectación grave del paciente . ¿Cómo es el electroshock? El tratamiento del electroshock se realiza habitualmente estando el paciente ingresado en el hospital, aunque también se puede realizar de forma ambulatoria. El tratamiento se realiza en un quirófano. Inicialmente se procede a la administración de anestesia general por parte del médico anestesista. Una vez anestesiado el paciente, se le colocan sobre la piel de la cabeza (cuero cabelludo) dos electrodos, se le aplica a través de ellos un estímulo eléctrico mediante un aparato diseñado a tal efecto, durante un breve espacio de tiempo, con una frecuencia y en un número de veces determinado en función de la patología y las peculiaridades clínicas de cada paciente. Así, una pequeña corriente eléctrica se envía al cerebro, lo que produce una convulsión, incluyendo los centros cerebrales que controlan el pensamiento, el ánimo, el apetito y el sueño.  Una vez realizado el tratamiento, el paciente pasa a una sala de recuperación de la anestesia. La terapia se aplica habitualmente entre dos o tres veces a la semana. ¿Para quién está indicado? Los trastornos afectivos son la principal indicación del electroshock, pero también otras patologías. En el siguiente listado se especifican las enfermedades que se pueden beneficiar de este tratamiento cuando otros no son efectivos, o cuando se requiere de forma urgente mejorar la situación clínica del paciente: Episodio depresivo mayor (unipolar o bipolar)   Episodio maníaco   Esquizofrenia y trastornos psicóticos relacionados   Catatonía (diferentes orígenes)   Síndrome neuroléptico maligno   Otros trastornos neurológicos (enfermedad de Parkinson, epilepsia refractaria) ¿Por qué se realiza? Con la aplicación del electroshock se busca que de forma progresiva, con la repetición del tratamiento, se alteren determinados mensajes químicos en el cerebro volviéndose a la normalidad y mejora de la patología grave psíquica que padece el paciente. Riesgos del electroshock Los efectos secundarios y riesgos del electroshock dependen especialmente de las condiciones previas del paciente, su edad y su susceptibilidad personal, de la técnica utilizada y tanto del número de tratamientos empleados como de la frecuencia de administración. Aunque la técnica de electroshock es un tratamiento seguro pueden existir complicaciones graves, fundamentalmente cardiológicas. Puede haber riesgo también derivados de la anestesia como reacciones alérgica, etc. Algunos pacientes pueden sentirse confusos nada más despertarse del tratamiento, desapareciendo esa sensación aproximadamente en una hora.  La memoria reciente del paciente puede alterarse y fechas, nombres, direcciones o números de teléfono se pueden olvidar temporalmente. Esta pérdida de memoria suele desaparecer en días/semanas. En algunos pacientes se prolonga hasta meses.  También puede presentarse dolores musculares o de cabeza y alteración del ritmo cardíaco .  Preparación El paciente debe ser valorado antes de la realización del tratamiento por un médico anestesista, con un estudio preanestésico con analítica de sangre, electrocardiograma y radiografía de tórax .  Según la valoración del médico, en ocasiones es necesario la realización de pruebas de imagen neurológicas antes de realizar el tratamiento. Debe firmar un consentimiento informado donde se explica el procedimiento, sus riesgos y alternativas. Si el paciente no tiene capacidad decisoria, y es imprescindible aplicar el tratamiento electroconvulsivo, se obtiene el consentimiento informado por representación, tal y como indica la Ley de Autonomía del Paciente.  El paciente debe informar previamente al psiquiatra si padece algún tipo de enfermedad, es alérgico a alguna medicación o toma algún tratamiento de forma diaria. Debe estar en ayunas de 8 horas mínimo. En caso de que el paciente deba tomar alguna medicación, lo hará con la menor cantidad de agua posible y al menos 1 hora antes del procedimiento .  Se aconseja una higiene habitual con ducha la noche anterior al tratamiento y no aplicarse ningún tipo de crema, loción o maquillaje sobre la piel. El paciente debe tener el pelo seco durante el procedimiento.  El paciente debe retirarse si tiene la dentadura postiza, lentes, lentillas, audífonos y otras prótesis. No debe portar ningún objeto metálico (anillos, pendientes, etc). Cómo es la recuperación del electroshock El paciente pasa del quirófano a la sala de recuperación de la anestesia. Si está ingresado, de  la sala de recuperación pasa a la habitación de ingreso de la unidad de psiquiatría. En caso de que el electroshock se haga de manera ambulatoria, el paciente pasa a otra sala de recuperación hasta que después de unas horas remiten los efectos de la anestesia, tolera bien la alimentación, orina sin problemas, etc., entonces puede ser dado de alta, Es habitual que el paciente al despertar se sienta confuso, por lo que el personal de enfermería es el encargado de ayudar en el proceso de recuperación inicial del tratamiento. Es frecuente que el paciente tenga dolor de cabeza o dolores musculares debido a la contracción de la musculatura que producen las convulsiones. Resultados Los resultados vienen determinados por el número de sesiones establecidas por el médico . El número de sesiones se determina según la respuesta y evolución de cada paciente, lo que es evaluado por el equipo de salud mental en las sucesivas consultas. En ocasiones se establece que terminadas las sesiones pautas del tratamiento agudo, se realicen otras más distanciadas en el tiempo como tratamiento de mantenimiento.  En la actualidad, el electroshock se considera el tratamiento más eficaz para la depresión severa . Preguntas frecuentes ¿Qué hace el electroshock en el cerebro? Con la realización del tratamiento mediante electroshock se produce la estimulación generalizada del cerebro, que se traduce en una crisis convulsiva controlada. Esto afecta de forma progresiva a determinadas áreas cerebrales que interfieren en funciones básicas para la recuperación de la patología que padece el paciente. ¿Cuántos voltios se dan en electroshock? La cantidad de electricidad necesaria se ajusta a cada paciente. Habitualmente con el electroshock pueden administrarse corrientes de 85 a 110 voltios. ¿Es muy doloroso el electroshock? El paciente está bajo los efectos de la anestesia general por lo que no nota ningún tipo de dolor cuando se efectúa la terapia. ¿Cuánto dura una sesión de electroshock? El procedimiento dura aproximadamente 1 minuto, se realiza 3 veces por semana y entre 6 a 12 veces según el caso clínico de cada paciente.
Ansiedad Tratamiento
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Ansiedad Tratamiento

Definición El tratamiento de la ansiedad se basa en la aplicación de un conjunto de técnicas de psicoterapia y administración de fármacos, destinados a disminuir el estado de alerta que se produce en el paciente y ayudarlo en la adaptación al medio y las circunstancias que lo rodean, así como a la prevención de aparición de episodios de crisis de ansiedad. ¿Cómo es el tratamiento para la ansiedad? El tratamiento de la ansiedad se divide en dos posibles intervenciones que se pueden usar por separado o de manera conjunta: Tratamiento farmacológico: se utilizan fundamentalmente dos categorías de tratamientos. Los destinados a prevenir los episodios de ansiedad, y con ello regular el estado anímico del paciente, para lo que habitualmente se usan fármacos inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina (ISRS), o los inhibidores selectivos de la recaptación de la noradrenalina (ISRN). O aquellos tratamientos farmacológicos destinados a controlar los episodios de ansiedad de forma aguda (crisis de ansiedad) para lo que habitualmente se utilizan los fármacos del grupo de las benzodiazepinas. Tratamiento psicológico: se basa en el desarrollo de una relación de comunicación entre el personal experto que atiende al paciente (médico o psicólogo), cuyo propósito es ayudarle a modificar conductas y comportamientos con el fin de fomentar métodos de desarrollo personal. Estos sirven para ayudar al paciente a aprender a manejar las situaciones y circunstancias que le llevan a tener la sintomatología ansiosa, llegando a desarrollar una personalidad positiva. Dentro de este tipo de tratamientos, el método de elección por antonomasia lo constituye la terapia cognitivo-conductual (TCC), que está basada en la interrelación de los pensamientos, las acciones y los sentimientos. ¿Para quién está indicado? Los distintos tratamientos para la ansiedad se indican de una manera u otra dependiendo del tipo de trastorno específico que pueda tener el paciente (trastorno de ansiedad generalizada, trastorno de estrés postraumático, etc.), así como la intensidad de los síntomas que presenta el paciente y la afectación con la que la ansiedad interfiere en la vida del paciente.  La indicación de la toma de uno u otro tratamiento farmacológico vendrá determinada por la evaluación que realice el médico de atención primaria o el psiquiatra. Además, ellos valoran la indicación de realización de terapias psicológicas impartidas por el psicólogo clínico. ¿Por qué se realiza? El objetivo del tratamiento de la ansiedad es disminuir la sintomatología que presenta el paciente y la interferencia que este trastorno ejerce en su calidad de vida. Riesgos del tratamiento para la ansiedad El riesgo del tratamiento para la ansiedad se basa fundamentalmente en los posibles efectos secundarios que se puedan presentar con la toma de los fármacos que se utilicen en cada caso.  Es importante resaltar que aunque las benzodiazepinas tienen un efecto más rápido y son utilizados inicialmente de forma habitual, pueden producir un efecto de tolerancia a su efecto y dependencia a su toma. Por lo que es preferible, si se precisa, tratar con otro tipo de fármacos y dejar las benzodiacepinas como fármacos de rescate en los episodios de crisis de ansiedad y al inicio del tratamiento. Preparación Antes de iniciar cualquier tipo de tratamiento, el paciente debe informar al médico de si padece cualquier enfermedad, toma alguna medicación de forma crónica, o padece alguna alergia medicamentosa . Cómo es la recuperación del tratamiento para la ansiedad  La recuperación no se basa tanto en los efectos del tratamiento sino de la propia enfermedad. Algunos efectos secundarios que pueden presentarse en la toma de algún fármaco son pasajeros y el paciente puede acostumbrarse en las primeras semanas a sus efectos y desaparecer (sensación de nerviosismo, náuseas, somnolencia, etc). Resultados La psicoterapia y la farmacoterapia han demostrado mejores resultados si se utilizan en combinación que de manera individual. El efecto del tratamiento farmacológico (con los fármacos ISRS e ISRN) requiere de un intervalo de 4 a 8 semanas para comenzar a notar los cambios en el estado anímico del paciente. Los fármacos ansiolíticos puros (las benzodiazepinas) tienen un efecto más rápido y se utilizan habitualmente al inicio del tratamiento y  en los episodios de crisis . Los efectos de los fármacos y la psicoterapia se evalúan de forma progresiva en las distintas citas de revisión tanto médica como psicológica. El tratamiento psicoterápico tiene habitualmente unos efectos más a largo plazo, ya que el paciente debe aprender una manera diferente de afrontar las circunstancias que pueden desencadenar la situación de ansiedad. El tratamiento farmacológico puede ser modificado, ajustando dosis, combinando fármacos, etc. según la situación y evolución del paciente.   Preguntas frecuentes ¿Cuáles son las principales causas de la ansiedad? Las causas por las que se desarrolla el trastorno de ansiedad no están claramente definidas. La ansiedad y el estrés en sí, es un estado anímico que puede considerarse dentro de la normalidad en determinadas ocasiones como método de adaptación del individuo a una circunstancia. Es algo derivado de nuestro proceso evolutivo cuyo objetivo es preservar los intereses del individuo y la especie. Sólo cuando ese estado supone al individuo una merma en su rol social y de calidad de vida se puede considerar una patología. El desarrollo de la misma viene determinada por las circunstancias vitales, hereditarias y sociales que rodean al paciente. ¿Hay un test para medir la ansiedad? Sí, dentro de la valoración médica y psicológica de los pacientes con ansiedad se pueden utilizar numerosas escalas de valoración de la ansiedad: escala de ansiedad de Goldberg, escala de Hamilton para la ansiedad, clinical anxiety scale, physician questionnaire, Inventario de Situaciones y Respuestas de Ansiedad (ISRA), etc. ¿Cuáles son los síntomas de la ansiedad? Los síntomas que produce la ansiedad se pueden dividir en dos niveles de afectación: A nivel físico puede aparecer sudoración excesiva, boca seca, mareo y sensación de inestabilidad. Es frecuente presentar de forma intermitente sensación de opresión torácica, con palpitaciones y dificultad para expandir los pulmones, acompañado de náuseas y vómitos. En otras ocasiones pueden aparecer problemas en las relaciones sexuales, dolores de cabeza, sensación de adormecimiento de alguna parte del cuerpo, temblor o tensión en la musculatura, sobre todo a nivel cervical. Pueden aparecer también otros síntomas digestivos como diarrea o estreñimiento y meteorismo (aumento de gases). En la esfera psíquica suele aparecer una sensación de preocupación, sensación de agobio, irritabilidad o inquietud. Es frecuente que los pacientes tengan dificultades de concentración y pérdida de memoria. A veces se presenta como miedo a perder el control de las situaciones o incluso a tener sensación de muerte inminente.
Terapia Cognitivo Conductual
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Terapia Cognitivo Conductual

Definición La terapia cognitiva-conductual es el tratamiento psicológico que intenta intervenir tanto en las acciones del individuo como en sus pensamientos . ¿Cómo es la terapia cognitivo conductual? La terapia cognitivo conductual, es la terapia que ayuda a reconocer al paciente cómo piensa de sí mismo y de lo que ocurre a su alrededor, para ayudarle de esta forma a cambiar la forma de pensar y actuar proporcionado herramientas para enfrentarse a la vida de forma diferente . Es una terapia que precisa de la colaboración del paciente para el cambio y, en muchos casos, se indicarán ejercicios que el paciente tiene que practicar para mejorar de su proceso. ¿Para quién está indicada? La terapia cognitivo-conductual es una terapia que permite mejorar situaciones de: Estrés. Ansiedad. Situación de fobias o pánico. Trastornos obsesivos compulsivos. ¿Por qué se realiza? El análisis y la interacción de las personas en cualquier situación puede producir un pensamiento positivo o negativo que conlleva a una emoción o sentimiento, que será positivo o negativo y generará  una acción positiva o negativa. Se trata de conducir nuestros pensamientos hacia un lado positivo, para de esta forma, cambiar nuestra emoción y acción hacia algo positivo. Esto se puede ir entrenando poco a poco, empezando por situaciones normales de la vida e ir progresando a situaciones más complejas. Riesgos de la terapia cognitivo conductual En principio la terapia cognitivo-conductual no presenta riesgos más allá de que, sin la colaboración del paciente, el proceso fracasará. Es una terapia que lleva implícita la necesidad de colaboración por parte del paciente. Preparación La preparación para las sesiones serán con el propio terapeuta, que le hará una serie de preguntas para enfocar y dividir el problema en partes . Antes de cada sesión el terapeuta y el paciente llegarán a un acuerdo sobre el problema a tratar y el enfoque que precisa para mejorar. El terapeuta le guiará para tratar de enfocar y solucionar el problema de forma diferente. Cómo es la recuperación de la terapia cognitivo conductual La recuperación será paulatina, con las diferentes sesiones y prácticas que el terapeuta le plantée . El paciente será capaz de irse enfrentando a diferentes retos que cambiarán su forma de pensar y, como consecuencia, su forma de actuar ante su problemática vital. Resultados Los resultados de la terapia cognitiva-conductual suelen ser satisfactorios en casos de ansiedad leve o moderado y puede ser de ayuda en casos de depresión. En casos de depresión grave el combinarla con tratamiento farmacológico potencia la mejoría. Como la depresión y la ansiedad suelen tener síntomas recurrentes, es bueno que el paciente mantenga las prácticas cognitivo-conductuales aprendidas, esto le ayudará si presenta nuevos episodios. Preguntas frecuentes ¿Qué es la psicología cognitiva? La psicología cognitiva, es la parte de la psicología que se ocupa del estudio del proceso cognitivo, es decir, de los procesos mentales que se usan en el conocimiento. Estudia cómo se desarrolla el conocimiento , desde la percepción, la memoria y el aprendizaje. Su interés se basa en conocer cómo entiende la persona el mundo en el que vive y cómo recibe la percepción del mundo exterior, la almacena y la desarrolla, pudiendo recuperarla para hacer uso de ella. ¿Cuánto cuesta la terapia cognitivo conductual? Las sesiones cognitivo-conductuales tienen un precio de entre 60 y 70 euros cada una . Para calcular el coste total deberemos hablar con el terapeuta, ya que el número mínimo de sesiones suele ser cinco, conociendo cuántas sesiones cree que va a necesitar el paciente se puede calcular el precio del  tratamiento. ¿Cuánto dura la terapia cognitivo conductual? La terapia cognitivo-conductual se puede realizar en grupo o en sesiones individuales . Lo normal son sesiones de entre 20 y 30 minutos y el número de sesiones puede variar entre 5 y 20 , y pueden ser semanales o quincenales.
Tratamiento Depresión
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Tratamiento Depresión

Definición El tratamiento de la depresión es el uso de psicofármacos y terapia psicológica para lograr el equilibrio en la salud mental y emocional de la persona que se encuentra afectada por ella. ¿Cómo es el tratamiento de la depresión? El tratamiento de la depresión tiene una parte farmacológica con: Antidepresivos tricíclicos: actúan reduciendo los receptores (lugares donde se fijan)  las sustancias químicas que inducen a la depresión a nivel del sistema nervioso central y  producen sedación. Inhibidores selectivos de recaptación de serotonina: conocidos como ISRS, producen la inhibición de captación de sustancias químicas por parte de la neurona. Un ejemplo de ellos sería la fluoxetina, conocida como Prozac . Inhibidores de recaptación de noradrenalina y serotonina : son fármacos que evitan la recaptación de las neuronas de estas dos sustancias químicas. Fármacos noradrenérgicos : actúan potenciando el efecto de la noradrenalina y producen efecto de sedación. Inhibidores selectivos de la recaptación de noradrenalina: son fármacos que suelen usarse en depresiones resistentes y pueden combinarse con otros fármacos para una mejor acción. Inhibidores de la aminooxidasa: se usan poco en el momento actual al tener fármacos más seguros, pero pueden ser útiles en caso de depresiones resistentes o atípicas. La mayoría de los fármacos para tratar la depresión van a ser usados en una única dosis diaria, los fármacos más sedantes se suelen administrar por la noche para intentar regular el sueño del paciente. El tratamiento psicológico incluye terapia cognitivo-conductual, que trata de conseguir que el paciente evalúe la situaciones reales,  sin carga negativa y aprendiendo a dar explicaciones racionales, como alternativa a las reacciones impropias que el paciente realiza. Tratan de cambiar las conductas de respuestas a estas situaciones por otras que permitan un enfoque diferente del problema. Se le indicarán al paciente tareas que, de forma progresiva, se irán dificultando para obtener un correcto entrenamiento para afrontarlas. ¿Para quién está indicado? El tratamiento de la depresión está indicado para aquellas personas que presentan una depresión instaurada, no en aquellas con ánimo depresivo. El trastorno depresivo es el que produce alteración en la vida del paciente, con la familia, el ocio y el trabajo. Se deberá sentir triste todo el dia y todos los días perdiendo el interés por las cosas normales. Puede ir asociado a pérdida o ganancia de peso, trastornos del sueño, fatiga y sentimiento de inutilidad, siendo estos los principales síntomas depresivos. ¿Por qué se realiza? El uso de fármacos y de terapias cognitivo-conductuales va a ayudar al paciente a recuperarse de la situación de tristeza continua en la que se encuentra. De todas formas hay que tener en cuenta que algunos pacientes depresivos volverán a tener depresión a lo largo de su vida, siendo normales las recaídas, que se pueden tratar con los mismos fármacos y terapias que se usaron en los otros episodios hasta lograr una mejoría. Riesgos del tratamiento de la depresión El riesgo más importante del tratamiento de la depresión es en el inicio, en pacientes que han tenido ideas de hacerse daño a sí mismos que pueden intentar quitarse la vida. Es importante comentar al médico estas ideas para que pueda elegir el fármaco más eficaz. Son frecuentes los dolores de cabeza y las molestias gastrointestinales como náuseas o vómitos, pero estos efectos desaparecen tras tomar unos días los fármacos y acostumbrar al organismo. Algunos fármacos como la ISRS pueden producir como efecto secundario pérdida del deseo sexual. Si esto ocurre el paciente deberá de consultar al médico, quien le indicará cómo debe actuar o cambiará el fármaco si fuera necesario. Preparación El tratamiento de la depresión no necesita preparación previa, es un tratamiento farmacológico que se puede empezar a tomar el mismo día que se prescribe. Lo más importante es realizar un diagnóstico certero de la depresión, y elegir dentro de los fármacos el que mejor pueda resultar para controlar los efectos adversos del mismo. Respecto a la terapia cognitiva-conductual, solo lleva aparejada la necesidad de una actitud positiva hacia el cambio en el paciente, ya que los ejercicios que le indiquen deben ser realizados para conseguir una mejoría. Cómo es la recuperación del tratamiento de la depresión Respecto a la recuperación del tratamiento para la depresión, el paciente debe conocer que los tratamientos se van a extender durante al menos una año, y que la recuperación no será con la primeras pastillas , es necesario, al menos, tomarlas durante 20 días para comenzar a notar la recuperación. El paciente no pasará a estar alegre todos los días y todo el día, sino que de modo paulatino comenzará a notar que tiene menos sensación de tristeza y poco a poco irá recuperando el  dominio de su vida diaria, volviendo a disfrutar de las cosas como hacía antes. Resultados Se puede decir que todos los pacientes mejoran de una depresión, pero hay que tener en cuenta que es una enfermedad que puede ser recurrente, esto quiere decir que pasado un tiempo puede volver a aparecer. Esta circunstancia no debe alarmar al paciente, este debe de aprender a consultar con el médico al empezar a sentir los síntomas para lograr una recuperación más rápida y segura. Una pequeña parte de los pacientes puede tener que tomar fármacos de manera casi continua, pero pese a ello podrán tener una vida normal. Preguntas frecuentes ¿Cuáles pueden ser las causas de una depresión? Las causas de la depresión no son bien conocidas en el momento actual, sí parece que en algunos casos puede haber factores desencadenantes externos , es la llamada depresión exógena, pérdida de un familiar, de una casa o de un trabajo pueden ser ejemplos de ello, también existe depresión postparto, que parece tener un componente hormonal, y por último la depresión endógena cuyas causas no se conocen pero que sin duda están relacionadas con la acción de los neurotransmisores a nivel cerebral (sustancias que usan las neuronas para comunicarse entre sí). ¿Hay un test para diagnosticar la depresión? Sí, existen test en lo que los psiquiatras se apoyan para tratar de diagnosticar proceso depresivos como: Test de Hamilton, que consta de 17 preguntas. Test de Golberg, que es un test con dos escalas de nueve preguntas cada uno para la ansiedad y la depresión. Test de Beck, que consta de 21 preguntas de respuesta múltiples. Test de Zung, que es una derivación del test de Hamilton. ¿Qué tipos de depresión hay? Los tipos de depresión son principalmente dos, la depresión endógena , en la que no tiene una causa exterior que la produzca, y la depresión exógena , que es la que está producida por alguna causa o problema exterior. En la actualidad más que estos términos, se usan depresión mayor cuando su duración es mayor que un año, y depresión menor si dura menos de ese tiempo. ¿Qué es la depresión crónica? La depresión crónica es la depresión que se mantiene en el tiempo, y no terminan de mejorar los síntomas. Cuando los síntomas no desaparecen pero sí disminuyen se habla de distimia.
Síndrome de Tourette
Enfermedad

Síndrome de Tourette

¿Qué es el síndrome de Tourette? El síndrome de Gilles de la Tourette o síndrome de Tourette (ST), es un trastorno neurológico que se suele manifestar en la niñez , caracterizado por la realización de movimientos repetitivos o sonidos involuntarios (tics o espasmos). Son ejemplos de estos espasmos: parpadeo constante, muecas, contracción de la nariz, dar pisotones, gruñir, gritar, insultar, saltar, toser, ladrar, etc. Aunque los síntomas varían de una persona a otra, la mayoría de casos son leves, y los tics suelen desaparecer con el paso de los años, generalmente al alcanzar la mayoría de edad. Tipos de tics Cabe destacar que, dentro de los diferentes tipos de tics, estos pueden ser movimientos (tics motores o motrices) o sonidos (tics vocales). Los tics motores suelen comenzar antes que los vocales. Los diferentes tipos de tics se clasifican principalmente en: Tics simples: son tics repentinos y breves que implican un número limitado de músculos. Por ejemplo: hacer muecas o gruñir. Tics complejos: son movimientos coordinados que involucran varios grupos musculares. Por ejemplo: tocar reiteradamente a alguien o gritar. Los tics pueden ser, a su vez, persistentes o crónicos o, por el contrario, tics transitorios. Causas de un síndrome de Tourette No se conoce la causa exacta del síndrome de Tourette ya que es un trastorno complejo , probablemente, de origen genético o heredado y potenciado con ciertos factores ambientales. Algunas investigaciones apuntan a un desequilibrio en los neurotransmisores del cerebro. Síntomas de un síndrome de Tourette Los síntomas específicos del ST son los denominados tics (movimientos o sonidos repentinos), breves e intermitentes. Estos pueden ser leves o graves. Cuando son graves, pueden interferir en la comunicación, la funcionalidad habitual y la calidad de vida del paciente. Antes de aparecer los tics, la persona puede sentir un incómodo impulso premonitorio como cosquilleo o tensión y, cuando aparece el tic, se siente alivio. El niño puede llegar a controlar el tic si hace un gran esfuerzo, pero esto puede impedirle concentrarse en otro aspecto como prestar atención en clase o mantener una conversación. Tratamiento de un síndrome de Tourette El síndrome de Tourette no tiene tratamiento. Los tics suelen desaparecer con el paso de los años. El tratamiento se pauta exclusivamente cuando los tics son graves e interfieren con la vida cotidiana de quien lo padece, para aliviar estos síntomas tan molestos. Existen algunos medicamentos que pueden ayudar a controlar los tics, estos deben ser pautados por el médico según cada paciente, debido a sus posibles efectos secundarios: Medicamentos bloqueadores o que disminuyen la dopamina: la flufenazina, el haloperidol, la risperidonea, la pimozida o la tetrabenazina. Inyecciones de toxina botulinica o bótox: una inyección en el músculo afectado puede reducir un tic simple o vocal. Medicamentos contra el déficit de atención o hiperactividad: estimulantes como el metilfenidato y medicamentos para aumentar la atención y la concentración. Inhibidores adrenérgicos centrales: fármacos como la clonidina y la guanfacina pueden controlar la conducta, los impulsos y los ataques de ira. Antidepresivos: la fluoxetina (Prozac y Sarafem, entre otros). Medicamentos anticonvulsivos: topiramato. Para reducir los tics, se recomienda realizar actividades tranquilas y focalizadas, y acudir a grupos de apoyo o seguir terapias como: Terapia del comportamiento: mediante intervenciones cognitivas conductuales para controlar los tics e identificar los impulsos premonitorios. Psicoterapia: para aumentar su autoestima y ayudar a afrontar el ST, así como otras condiciones que pueden afectar a la conducta como el trastorno por déficit de atención con hiperactividad, la depresión o la ansiedad y las obsesiones. Estimulación cerebral profunda (DBS): solo en casos de tics graves que no responden a otro tratamiento. Este método proporciona estimulación eléctrica, mediante un dispositivo implantado en el cerebro, a zonas específicas que controlan el movimiento. Este método todavía requiere más investigaciones para determinar si es un tratamiento seguro y eficaz para el ST. Además, es muy importante que los padres del niño hablen con sus profesores y su entorno, para que apoyen y entiendan la situación y tratar de que el niño no se sienta avergonzado, frustrado o estresado. Pruebas complementarias de un síndrome de Tourette No existe una prueba específica para diagnosticar el síndrome de Tourette. El diagnóstico se basa en la historia clínica de los síntomas y antecedentes familiares. Para que alguien reciba el diagnóstico del Síndrome de Tourette, debe cumplir los siguientes criterios durante al menos 1 año: Tener 2 o más tics motores y al menos 1 vocal. No tienen por qué ocurrir a la vez, y pueden surgir muchas veces al día, todos los días o sólo esporádicamente durante el año. Haber empezado antes de los 18 años. No estar relacionados los síntomas con el consumo de medicamentos, drogas u otras patologías como enfermedad de Huntington, convulsiones o encefalitis postviral. No obstante, los síntomas de esta enfermedad pueden imitar a los de otras enfermedades, por ello y para descartar otras afecciones, el médico puede solicitar pruebas complementarias como: análisis de sangre o estudios de diagnóstico por imágenes tales como resonancia magnética, tomografía computada o electroencefalograma. Factores desencadenantes de un síndrome de Tourette Los factores desencadenantes de tics más graves o frecuentes en este trastorno, son el estrés o la ansiedad, la emoción y la preocupación. También pueden empeorar al enfermar. Factores de riesgo de un síndrome de Tourette Los siguientes factores de riesgo pueden relacionarse con el Síndrome de Tourette, aunque todavía se requieren más investigaciones: Antecedentes familiares Fumar durante el embarazo Complicaciones durante el embarazo Bajo peso al nacer Infecciones Sexo masculino (tienen más probabilidades de desarrollarlo que el sexo femenino) Complicaciones de un síndrome de Tourette Normalmente, las personas con síndrome de Tourette pueden llevar una vida sana y activa, pero con frecuencia, afecta al comportamiento, a la conducta y a la autoestima. Entre las enfermedades que suelen asociarse con el síndrome de Tourette destacan: Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) Trastorno del espectro autista Trastornos del sueño Dificultades de aprendizaje Trastornos de ansiedad o depresión Dolor relacionado con los tics, en especial, dolor de cabeza Dificultad para manejar la ira Prevención de un síndrome de Tourette Este síndrome no se puede prevenir, pero sí se puede ayudar al paciente a disminuir los tics y a sobrellevar este molesto problema explicando y comunicando a su entorno acerca del síndrome, con el fin de aumentar la comprensión y recibir apoyo sobre los síntomas, y reducir las burlas y el estrés del paciente . A veces, el tratamiento de otras afecciones concurrentes como TDAH o TOC, puede ayudar a reducir los tics. Especialidades a las que pertenece Las especialidades médicas a las que pertenece el Síndrome de Tourette es la neurología (médicos especializados en trastornos cerebrales y del sistema nervioso), también la psiquiatría y psicología. Preguntas frecuentes ¿Qué cromosoma afecta en el síndrome de Tourette? Todavía se están realizando estudios para determinar las causas y origen del ST, unos estudios lo relacionan con un cromosoma mientras que otros creen que es afectado por otro, según cada caso examinado. El gen responsable del ST parece localizarse en el cromosoma 18q22. También se han identificado mutaciones que afectan al gen SLITRK1, en un pequeño número de personas, situado en el brazo largo del cromosoma 13 (13q31.1), que codifica una proteína que es activa en el cerebro. Además, es posible que una mutación en el gen HDC pueda ser la causa de los síntomas típicos del ST, este gen interfiere en la producción de histamina. ¿Qué son los tics motores? Los tics motores o motrices son aquellos movimientos involuntarios, repentinos, rápidos y recurrentes que tiene una persona, especialmente en niños y adolescentes. Pueden afectar a un grupo complejo de músculos, aunque generalmente comienzan por la cara y músculos del cuello y, si progresan, se extienden a las extremidades superiores y posteriormente, a las inferiores. Son tics motores el parpadeo constante de ojos, encogimiento de hombros, incluso autolesiones como arañarse, etc. ¿Qué es el Síndrome de Rett? El síndrome de Rett es un trastorno neurológico y del desarrollo infantil de origen genético, caracterizado por una evolución normal durante los primeros meses de edad, pero seguido de un mal desarrollo del cerebro, con movimientos anormales de las manos y la pérdida de tono muscular. Además, presenta una disminución progresiva de habilidades motoras y de comunicación. Este síndrome puede causar también convulsiones y discapacidad intelectual. El Síndrome de Rett es poco frecuente y afecta principalmente a niñas alrededor de los 2 años de edad . ¿Cuáles son los diferentes tipos de autismo? Existen diferentes tipos de trastorno de autismo: Autismo o síndrome de Kanner: es una enfermedad en la que existe una limitada conexión emocional con el resto de individuos, el individuo es poco sociable, como si estuviese en su propio mundo. Aparecen durante los 3 primeros años de vida. Quien lo padece suele mostrar comportamientos repetitivos y se estresan o agitan ante ruidos o luces brillantes. Síndrome de Asperger: es el más difícil de diagnosticar. Individuos con este síndrome presentan una inteligencia media-alta pero un déficit serio en sus habilidades sociales y de comportamiento. No suelen ser empáticos, tienen poca coordinación, se obsesionan con algunos temas y no entienden las ironías. Trastorno desintegrador infantil o síndrome de Heller: se diferencia de los anteriores en que suele aparecer a los 2 años de edad de forma repentina y regresiva y el niño puede llegar a darse cuenta. Es menos frecuente que el autismo, pero con un pronóstico peor. Síndrome de Rett: se presenta sobre todo en niñas sobre los 2 años de edad. Tiene un proceso degenerativo y progresivo del sistema nervioso con alteraciones en el habla, la motricidad, etc. Trastorno generalizado del desarrollo no especificado: se denomina así a los síntomas clínicos del espectro autista que son demasiado heterogéneos y no se pueden categorizar en ninguna de las tipologías anteriores. ¿Cuál es la diferencia entre Autismo y Asperger? La diferencia principal entre ambas patologías radica en que, en el autismo, las alteraciones son muy evidentes durante los 3 primeros años de vida, mientras que en el Asperger no hay evidencia tan clara y se tarda más en diagnosticar. Existen otras diferencias clave como: Autismo: tienen una inteligencia por debajo de lo normal, un desarrollo físico adecuado, presentan retraso en el lenguaje y un vocabulario limitado, no tienen interés en las relaciones sociales, etc. Asperger: tienen una inteligencia por encima de lo normal, presentan retraso motor y torpeza a nivel general, un lenguaje normal incluso con un vocabulario culto, buena memoria, sí desean relacionarse y tener amigos, pero tienen dificultades sociales, desarrollan intereses obsesivos, etc.
Trastorno Obsesivo Compulsivo
Enfermedad

Trastorno Obsesivo Compulsivo

¿Qué es el trastorno obsesivo compulsivo? El trastorno obsesivo compulsivo es un tipo de desorden de ansiedad que se caracteriza por la aparición de pensamientos repetitivos no deseados y compulsiones excesivas e irracionales generando inquietud, ansiedad y temor . Dentro de los problemas de ansiedad, es uno de los trastornos que se presentan con mayor frecuencia y, muchas veces, altera las relaciones sociales, de trabajo y estudio. Se manifiesta de forma frecuente en la infancia y la adolescencia con una evolución progresiva. Es una enfermedad común y crónica que si no se trata adecuadamente puede afectar a la calidad de vida de la persona que lo padece. Tipos de trastorno obsesivo compulsivo Existen tres tipos de trastorno obsesivo-compulsivo: Trastorno obsesivo-compulsivo relativo a los pensamientos obsesivos. Trastorno obsesivo-compulsivo relativo a conductas obsesivas. Trastorno obsesivo-compulsivo relativo tanto a los pensamientos obsesivos como a las conductas obsesivas. Otros trastornos obsesivo-compulsivo (TOC) frecuentes son: TOC de relaciones/amor: obsesiones y dudas constantes sobre relaciones, frecuentemente hacia la pareja. TOC sexual: pensamientos y obsesiones sobre su sexualidad y conducta sexual hacia los demás. TOC religioso: miedo profundo a pecar, blasfemar, a no ser lo suficientemente “buena persona”, tienen dudas sobre si sus acciones son por voluntad propia o voluntad de Dios. TOC de contaminación: miedo excesivo a la contaminación o contagio de alguna enfermedad, por lo que se desencadena una obsesión por la limpieza e higiene personal. TOC agresivo: pensamiento convertido en obsesión acerca de que el paciente puede hacerle daño a las personas que lo rodean. TOC de perfección, orden y simetría: obsesión y compulsión sobre la forma rígida y correcta con que debería ser o hacer algo, obsesiones sobre el orden y clasificación de las cosas. TOC somáticos: pensamientos obsesivos sobre su salud. Causas del trastorno obsesivo compulsivo No se conocen las causas exactas del trastorno obsesivo compulsivo, pero se han identificado algunos factores entre los cuales se encuentran alteraciones en el lóbulo frontal, factores genéticos o alteraciones en la secreción de serotonina. La mayoría de veces puede ser una combinación de causas y un factor desencadenante que origina la aparición de los síntomas. Síntomas del trastorno obsesivo compulsivo Entre los síntomas generales se encuentran la sensación de angustia, agitación, nerviosismo, mareos, taquicardia, insomnio, cefalea, náuseas, sequedad de la boca, visión borrosa, sudoración, parestesias, sensación de desrealización y despersonalización . Las obsesiones se manifiestan con ideas, impulsos y pensamientos repetitivos que causan miedo y ansiedad . Las compulsiones tienen como síntomas las conductas repetitivas, rígidas y estructuradas que tratan de controlar las obsesiones . Tratamiento del trastorno obsesivo compulsivo El tratamiento se basa principalmente en dos vertientes, farmacológico y conductual. Tratamiento farmacológico: los antidepresivos de la clase de inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina son los únicos antidepresivos recomendados en conjunto con terapia conductual para el tratamiento de este síndrome. Es importante recalcar que entre las limitaciones del tratamiento se encuentra el hecho de que al omitir el mismo, los síntomas vuelven a aparecer por lo que deben ingerirlo de por vida. Tratamiento cognitivo conductual: este ha demostrado menor índice de recaídas que el tratamiento farmacológico. Existen diferentes métodos, entre los cuales destacan la exposición con prevención de respuesta en el que se utilizan rituales neutralizadores o la terapia de aceptación, compromiso en el que el objetivo es la aceptación de las sensaciones de ansiedad para que esta no interfiera en su vida. Actualmente, es cada vez más frecuente utilizar también el mindfulness o técnica de atención plena como tratamiento del trastorno obsesivo compulsivo, permitiendo reconocer las experiencias internas para no magnificarlas, sino más bien aceptarlas, resistiéndose a cambiarlas por compulsiones. Pruebas complementarias del trastorno obsesivo compulsivo Aunque no existe una prueba específica para diagnosticar este trastorno , el médico especialista, después de realizar pruebas o test de salud mental, puede sugerir alguna prueba especial como puede ser un electroencefalograma, resonancia magnética cerebral, niveles de serotonina o pruebas hormonales para poder confirmar diagnósticos diferenciales. Factores desencadenantes del trastorno obsesivo compulsivo Existen muchas teorías sobre qué desencadena este trastorno. La más aceptada es que pueden existir factores genéticos o físicos que predisponen al individuo a padecer esta enfermedad, y sea un factor ambiental el detonante en la aparición de los síntomas. Algunos de los detonantes pueden ser: Enfermedades agudas o crónicas Fallecimiento de personas queridas Abandono Víctimas de abuso físico, sexual o emocional Cambios significativos en los que no existe sentido de control, como puede ser cambios de país en niños Niveles de estrés excesivos Factores de riesgo del trastorno obsesivo compulsivo. Los factores de riesgo de esta enfermedad son los mismos factores desencadenantes . Complicaciones del trastorno obsesivo compulsivo El trastorno obsesivo compulsivo se puede complicar con depresión, problemas en su entorno social y familiar hasta casi presentar un aislamiento global. Prevención del trastorno obsesivo compulsivo No existe manera de prevenir la enfermedad con alguna medida farmacológica conductual , pero es importante al momento de presentar los síntomas, acudir al especialista oportunamente para su tratamiento. Especialidades a las que pertenece El trastorno obsesivo compulsivo pertenece a la especialidad de psiquiatría y psicología , aunque también en ocasiones puede colaborar neurología. Preguntas frecuentes ¿Qué son los pensamientos obsesivos? Son pensamientos recurrentes, persistentes e intrusivos que causan ansiedad en un individuo con preocupación excesiva sobre un problema de la vida real.   ¿Qué es una persona bipolar? Es una persona con una enfermedad mental en la cual existen marcados y extremos estados de ánimo como pasar de la alegría a la tristeza sin razón aparente. ¿Qué es la rumiación mental? Es un tipo de pensamiento estático y cerrado sobre un tema en el que la persona es incapaz de eliminar el proceso repetitivo de pensamiento, con lo cual hace que crezcan los niveles de ansiedad. ¿Qué son los trastornos disociativos? Son trastornos mentales en los cuales existe falta en la continuidad de los pensamientos, acciones e identidad, ocasionando problemas con su reconocimiento como persona y en su entorno de forma involuntaria.    ¿Qué es la escisión en psicología? La escisión en psicología es la división o separación del pensamiento entre lo bueno y lo malo . Es considerado un mecanismo de defensa, el cual se manifiesta por la incapacidad que tiene el individuo para percibir ciertos componentes positivos y negativos de una situación.
Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH)
Artículo especializado

Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH)

Atención, porque niños (o adultos) considerados socialmente como unos “veletas”, “oveja descarriada” o “cabeza loca”, pueden esconder el diagnóstico de un TDAH . Aunque el cuadro clínico se conoce “desde siempre” a lo largo de la historia de la Humanidad, las bases científicas del conocimiento de sus peculiaridades clínicas se establecieron a principios del siglo XX. El TDAH había sido considerado como un cuadro que predominaba ampliamente en los varones , pero esta teoría va perdiendo fuerza a medida que pasa el tiempo y, actualmente, se estima que su prevalencia es muy similar en ambos sexos, si bien en los varones parece predominar la hiperactividad y en las mujeres el déficit de atención. Qué es Desde la reciente publicación de la edición actualizada del “Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5)”, se considera un TDAH cuando se cumplen los siguientes criterios diagnósticos : Patrón persistente de inatención y/o hiperactividad-impulsividad que interfiere con el funcionamiento o el desarrollo, que se caracteriza por (1) y/o (2): 1. Inatención: seis (o más) de los siguientes síntomas (observados con frecuencia) se han mantenido durante al menos seis meses en un grado que no concuerda con el nivel de desarrollo y que afecta directamente las actividades sociales y académicas/laborales (Nota: los síntomas no son sólo una manifestación del comportamiento de oposición, desafío, hostilidad o fracaso en la comprensión de tareas o instrucciones). (Para adolescentes mayores y adultos se requiere un mínimo de cinco de los siguientes síntomas). Falla en prestar la debida atención a detalles o por descuido se cometen errores en las tareas escolares, en el trabajo o durante otras actividades. Tiene dificultades para mantener la atención en tareas o actividades recreativas (por ejemplo, tiene dificultad para mantener la atención en clases, conversaciones o la lectura prolongada). Parece no escuchar cuando se le habla directamente (por ejemplo, parece tener la mente en otras cosas, incluso en ausencia de cualquier distracción aparente). No sigue las instrucciones y no termina las tareas escolares, los quehaceres o los deberes laborales (por ejemplo, inicia tareas, pero se distrae rápidamente y se evade con facilidad). Tiene dificultad para organizar tareas y actividades (por ejemplo, dificultad para gestionar tareas secuenciales; dificultad para poner los materiales y pertenencias en orden; descuido y desorganización en el trabajo; mala gestión del tiempo; no cumple los plazos). Evita, le disgusta o se muestra poco entusiasta en iniciar tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido (por ejemplo, preparación de informes, completar formularios, revisar artículos largos, etc.). Pierde cosas necesarias para tareas o actividades (por ejemplo, materiales escolares, billetero, llaves, papeles del trabajo, gafas, móvil…). Se distrae con facilidad por estímulos externos (en adolescentes mayores y adultos puede incluir pensamientos no relacionados). Olvida las actividades cotidianas (como devolver las llamadas, pagar las facturas, acudir a las citas). 2. Hiperactividad e impulsividad : seis (o más) de los siguientes síntomas (observados con frecuencia) se han mantenido durante al menos seis meses en un grado que no concuerda con el nivel de desarrollo y que afecta directamente a las actividades sociales y académicas/laborales. (Nota: ídem a la anterior). (Ídem para adolescentes mayores y adultos). Juguetea con o golpea las manos o los pies o se retuerce en el asiento. Se levanta en situaciones en que se espera que permanezca sentado (por ejemplo, en la clase, en la oficina o en otras situaciones). Corretea o trepa en situaciones en las que no resulta apropiado. (En adolescentes o adultos puede limitarse a estar inquieto). Es incapaz de jugar o de ocuparse tranquilamente en actividades recreativas. Está “ocupado,” actuando como si “lo impulsara un motor” (por ejemplo, es incapaz de estar o se siente incómodo estando quieto durante un tiempo prolongado, como en restaurantes, reuniones, etc.). Habla excesivamente. Responde inesperadamente o antes de que se haya concluido una pregunta (por ejemplo, termina las frases de otros, no respeta el turno de conversación). Le es difícil esperar su turno (por ejemplo, mientras espera en una cola). Interrumpe o se inmiscuye con otros (por ejemplo, se mete en las conversaciones, juegos o actividades; puede empezar a utilizar las cosas de otras personas sin esperar o recibir permiso; en adolescentes y adultos, puede inmiscuirse o adelantarse a lo que hacen otros). Cómo se trata El tratamiento de los niños y jóvenes con TDAH conlleva : Prestar una información adecuada acerca del cuadro clínico a los padres, siempre intentando tranquilizar, relajar y motivar al entorno familiar para facilitar el sacarlos adelante. También incluiría el negar cualquier tipo de culpabilidad en su aparición tanto a padres como profesores. Reafirmar que el niño lleva el cuadro en su constitución y tampoco es culpable del mismo. Hay que recalcar que el cuadro persiste siempre, pero que ello no impide que la mayoría de los niños que lo padecen sean personas normales. Hay que informar de que la mejor medicina para ellos es la paciencia, la comprensión, la ayuda y la firmeza de criterio. Desde el punto de vista farmacológico, hay que saber que las sustancias estimulantes (el metilfenidato es el fármaco de elección) suelen calmarles y los tranquilizantes les ponen más nerviosos.
Ansiolíticos, Abordaje de la Ansiedad
Artículo especializado

Ansiolíticos, Abordaje de la Ansiedad

Antes de profundizar en el manejo terapéutico de la ansiedad vamos a hacer un breve repaso de esta patología, que constituye un motivo de consulta muy frecuente en la consulta médica y el problema de salud mental más prevalente, siendo más frecuente en las mujeres . Qué es la ansiedad La ansiedad es una respuesta anticipatoria ante una situación no controlada. Partamos de la premisa de que todos presentamos situaciones de ansiedad, aunque puede ocurrir que superen nuestra capacidad adaptativa y es entonces cuando la situación se convierte en patológica. El individuo reacciona con una sensación de malestar generalizado que puede manifestarse de muy diferentes maneras (síntomas somáticos, emocionales e incluso conductas evitativas). Implica una afectación de la calidad de vida de la persona afecta. Se desencadena ante una situación suficientemente estresante como para desbordar o descompensar la respuesta fisiológica convencional. Por ello, puede aparecer ante cualquier circunstancia y manifestarse con diferentes formas de presentación. En función de su intensidad o duración puede ser precisa la intervención, ya sea farmacológica y/o psicológica . Qué síntomas presenta Es importante valorar los síntomas descritos por el paciente (físicos o psicológicos) para llegar al correcto diagnóstico . De entre los síntomas físicos mencionaremos como más frecuentes: sudoración, taquicardia, sequedad de boca, mareo, inestabilidad, sensación de falta de aire, temblor…. De entre los síntomas psicológicos los más relevantes serían: preocupación excesiva, irritabilidad, cambios de humor, miedo, dificultad en la concentración... Para llegar al diagnóstico de trastorno de ansiedad, la herramienta más relevante es el interrogatorio médico en el cual se indagarán detalladamente los síntomas y los posibles desencadenantes. El abordaje inicial suele realizarse mediante tratamiento médico para controlar los síntomas que presente el paciente a corto plazo . Por supuesto, debe tratarse la causa desencadenante, si se conoce, para lo cual se recurre normalmente a la terapia psicológica (técnicas de relajación, terapia de apoyo y enfrentamiento…). Cómo se tratan estos síntomas Es muy importante tratar los síntomas que provocan el malestar y asegurarnos del bienestar de la persona para lo que contamos inicialmente con el tratamiento farmacológico que comenzaremos lo antes posible para evitar la progresión de esos síntomas.  Es frecuente el empleo de una terapia combinada en el tratamiento del trastorno de ansiedad. Con los fármacos ansiolíticos conseguiremos controlar los síntomas físicos y mejorar el descanso nocturno. Con la psicoterapia interferiremos en el cambio de patrones conductuales ante las situaciones desencadenantes de ansiedad. Cómo se utilizan los ansiolíticos El tratamiento farmacológico de los trastornos de ansiedad va dirigido a la prevención de las crisis de ansiedad y a la atenuación de los síntomas agudos. En ocasiones, precisaremos más de un fármaco para controlar el cortejo de síntomas. Para controlar la situación basal de la persona y evitar la aparición de crisis solemos indicar un tratamiento antidepresivo (cuya eficacia se hace manifiesta aproximadamente a las cuatro semanas de iniciado el tratamiento). Puede emplearse un fármaco ansiolítico e incluso ambos combinados. Las benzodiazepinas El tratamiento ansiolítico estrella serían las benzodiazepinas cuyo efecto se evidencia a las pocas horas de iniciar el tratamiento. Existen tipos muy diferentes de benzodiazepinas, básicamente las de vida media corta y más rápido inicio de acción, y las de vida media larga de efecto menos intenso, pero más mantenido. La elección dependerá de los síntomas a tratar. Asimismo, las de vida media larga suelen precisar menos tomas al día y suelen provocar menos deprivación al retirar el tratamiento, pero ocasionan más somnolencia y sedación diurna. Resultados Es fundamental controlar y tutelar la duración el tratamiento. Al prescribir un tratamiento el médico debe realizar un seguimiento evolutivo. La mejoría clínica suele evidenciarse de forma franca a las cuatro semanas de tratamiento. Normalmente se recomiendan unas semanas más de tratamiento y, en caso de que los síntomas estén controlados, es cuando debe valorarse la disminución progresiva de dosis hasta cesar por completo el tratamiento. Es muy importante conocer el llamado síndrome de la retirada de benzodiazepinas que aparece ante la suspensión brusca del tratamiento en caso de tratamientos de larga duración. Se caracteriza por la aparición de unos determinados síntomas como temblor, fotofobia, insomnio, agitación… Suele aparece a las 24-48 horas de la deprivación farmacológica y sus efectos pueden llagar a durar una semana. A pesar de que la ansiedad en una patología frecuente, precisa de un seguimiento evolutivo exquisito. Por favor, sigue el tratamiento indicado por tu médico y acude a los controles periódicos.  No dudes en consultar cualquier inquietud o efecto adverso que detectes, y no te quedes nunca con la duda .
Síndrome Serotoninérgico
Enfermedad

Síndrome Serotoninérgico

¿Qué es el síndrome serotoninérgico? El síndrome serotoninérgico es un síndrome inducido por drogas que se caracteriza por un conjunto de efectos adversos causados por el aumento de su concentración en el sistema nervioso central. La serotonina es un neurotransmisor que produce el cuerpo y que es necesario para el buen funcionamiento del organismo por diversas razones ya que se encarga de regular ciertos procesos fisiológicos.  El exceso de serotonina provoca el síndrome serotoninérgico. En el sistema nervioso central la serotonina es un neurotransmisor con muchos efectos, entre ellos: modificación del humor, sueño, vómitos y dolor . Muchas drogas tienen influencia sobre la neurotransmisión serotoninérgica. Dentro de este tipo de sustancias podemos incluir los antidepresivos, los ansiolíticos, las drogas antimigrañosas, y los antieméticos. El exceso de estimulación de la serotonina sobre los receptores postsinápticos a nivel central y periférico tiene efectos negativos para el organismo. Pueden llegar a ser muy graves e incluso mortales. Tipos de síndromes más comunes No existen diferentes tipos de síndromes comunes para esta patología. Causas del síndrome serotoninérgico La acumulación excesiva de serotonina en el organismo crea los síntomas del síndrome serotoninérgico. En circunstancias normales, las neuronas del cerebro y de la médula espinal producen serotonina que ayuda a regular la atención, el comportamiento y la temperatura corporal. En otras neuronas del cuerpo, principalmente de los intestinos , también producen serotonina. Si bien es posible que tomar un solo medicamento que aumenta los niveles de serotonina puede causar el síndrome de la serotonina en personas vulnerables, este trastorno aparece con más frecuencia cuando se combinan ciertos medicamentos. Otra causa del síndrome de la serotonina es la sobredosis intencional de medicamentos antidepresivos. Las drogas ilegales y los suplementos dietéticos también pueden estar asociados con el trastorno. Síntomas del síndrome serotoninérgico Los síntomas del síndrome serotoninérgico comienzan a las pocas horas de la sobredosis o la interacción entre fármacos que aumentan la presencia de serotonina. Los síntomas pueden incluir: ne rviosismo o inquietud, confusión, frecuencia cardíaca acelerada y presión arterial alta , pupilas dilatadas, pérdida de coordinación muscular o espasmos musculares, rigidez muscular, sudoración intensa, diarrea, dolor de cabeza, escalofríos, fiebre alta, convulsiones, latidos del corazón irregulares, inconsciencia o piel de gallina, entre otros síntomas. Tratamiento del síndrome serotoninérgico Para tratar el síndrome serotoninérgico adecuadamente es necesario tener una historia farmacológica actualizada del paciente. Por lo general, las formas más leves del síndrome de la serotonina desaparecen a las 24 o 72 horas de haber suspendido el medicamento que aumenta la serotonina y mediante la administración de medicamentos para bloquear los efectos de la serotonina que ya están en el organismo. Esto último solo si fuera necesario. Los casos graves requieren hospitalización inmediata y cuidados intensivos, pues el paciente puede sufrir hipertermia severa, rabdomiólisis o insuficiencia respiratoria. Para el tratamiento, incluso en casos leves, es habitual la administración de benzodiazepinas para disminuir la agitación, los movimientos pseudo convulsivos y la rigidez muscular. La correcta hidratación , el control de la inestabilidad autonómica o de la fiebre es habitual como medida de apoyo. Sin embargo, los síntomas del síndrome de la serotonina provocados por algunos antidepresivos podrían tardar varias semanas en desaparecer por completo. Estos medicamentos permanecen en el organismo durante más tiempo que otros medicamentos que pueden provocar el síndrome de la serotonina. Pruebas complementarias del síndrome serotoninérgico Ninguna prueba individual puede confirmar un diagnóstico del síndrome serotoninérgico. Para asegurarse de que los síntomas son a causa del síndrome de la serotonina y no debido a otro problema, el médico puede usar las pruebas para hacer lo siguiente: medir los niveles de los medicamentos que toma el paciente, controlar los signos de infección y, verificar las funciones del organismo que pueden estar afectadas por el síndrome de la serotonina. El médico puede ordenar que se realicen algunas pruebas para descartar otras causas y excluir otros trastornos, como son: análisis de sangre y de orina, radiografía de tórax, tomografía computarizada o punción lumbar. Factores desencadenantes del síndrome serotoninérgico El factor desencadenante principal es un sobreconsumo de medicamentos o una alteración en la dosis diaria de un medicamento. Factores de riesgo del síndrome serotoninérgico Los factores que aumentan el riesgo de padecer este síntoma incluyen: El uso terapéutico de fármacos . Ingerir recientemente un medicamento que se sabe que eleva los niveles de serotonina o haber aumentado la dosis (autoenvenenamiento). Cuando se utiliza más de un medicamento que eleva los niveles de serotonina. Tomar los suplementos de hierbas. Usar una droga ilegal que se sabe que eleva los niveles de serotonina. Complicaciones del síndrome serotoninérgico El síndrome serotoninérgico leve, por lo general, no causa ningún problema una vez que los niveles de serotonina regresan a la normalidad. Si se deja sin tratar, el síndrome serotoninérgico grave puede ocasionar: Acidosis metabólica Rabdomiólisis Convulsiones Lesión aguda en el riñón Espasmos musculares Pérdida de consciencia Muerte Prevención del síndrome serotoninérgico Para prevenir este trastorno es necesario: No alterar las dosis de medicamentos No tomar medicamentos sin prescripción médica Evitar el consumo de sustancias ilegales Preguntas frecuentes: ¿Qué es la serotonina? La serotonina es un neurotransmisor que produce el cuerpo y que es necesario para el buen funcionamiento del organismo por diversas razones ya que se encarga de regular ciertos procesos fisiológicos. En el sistema nervioso central, la serotonina es un neurotransmisor con muchos efectos: modificación de humor, sueño, vómito y dolor. ¿Qué pasa con el exceso de serotonina? El exceso de serotonina provoca el síndrome serotoninérgico, explicado a lo largo de este artículo. ¿Qué es un recaptador de la serotonina? Un recaptador de la serotonina o inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina son los antidepresivos recetados con mayor frecuencia. Pueden aliviar los síntomas de la depresión de moderada a grave, son relativamente seguros y suelen causar menos efectos secundarios que otros tipos de antidepresivos. ¿Qué es la serotonina baja? Tener la serotonina baja puede ocasionar cambios importantes en la salud mental de la persona: ansiedad, depresión, problemas para dormir, apatía, falta de energía, entre muchos otros síntomas. ¿Qué es el síndrome neuroléptico? El síndrome neuroléptico se caracteriza por el estado mental alterado , la rigidez muscular, la hipertermia y la hiperactividad autonómica que se produce cuando se usan ciertos fármacos neurolépticos.