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Colesterol bueno (HDL)
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Colesterol bueno (HDL)

¿Qué es el colesterol HDL? EL HDL, también conocido como colesterol bueno, corresponde a las siglas en inglés de lipoproteínas de alta densidad , y se califica como colesterol bueno porque no se deposita en las arterias sanguíneas. Estas lipoproteínas son un conjunto de una partícula de colesterol que se une a una proteína para su transporte, estas lipoproteínas de alta densidad son enviadas desde todo el organismo hacia el hígado, que será el encargado de eliminarlas. El HDL es una parte del colesterol total que está formado por el HDL y por el LDL, o vulgarmente conocido como colesterol malo. ¿Cómo sé cuál es mi nivel de colesterol HDL? El colesterol bueno o HDL se puede conocer a través de una analítica de sangre, para ello, se procede a hacer una extracción de sangre venosa al paciente y se envía a un laboratorio de análisis clínicos para realizar un estudio de bioquímica sanguínea, detectando así tanto el nivel de colesterol total o colesterolemia, como sus fracciones de HDL o colesterol bueno y LDL o colesterol malo. En términos generales, cuanto más alto sea el nivel de HDL y menor el de LDL, para un mismo valor de colesterol total, el riesgo cardiovascular del individuo será menor. Los niveles de HDL se expresan en miligramos/decilitro. ¿Cuál debería ser mi nivel de colesterol bueno (HDL)? Se dice que el colesterol bueno o HDL se encuentra en niveles adecuados cuando está por encima de 45 mg/dl en menores de 19 años . En hombres mayores de esta edad, se debe encontrar por encima de 40 mg/dl y, en las mujeres, por encima de 50 mg/dl. Los pacientes que presentan diabetes mellitus o hipertensión arterial o tabaquismo, es importante que tengan unos niveles superiores de HDL, esto se debe a que su riesgo cardiovascular se ve incrementado por la presencia de otros factores de riesgo . Niveles de HDL inferiores a 35 mg/dl incrementan de forma importante el riesgo cardiovascular , en estos casos es especialmente importante someterse a tratamiento y hacer cambios en el estilo de vida para mejorar los niveles de HDL. ¿Cómo puedo elevar mi nivel de colesterol bueno (HDL)? Para elevar los niveles de HDL se debe realizar una dieta saludable y hacer cambios en el estilo de vida. En cuanto a la dieta , es importante evitar las grasas saturadas, estas se encuentran en la leche entera, carnes, embutidos, quesos grasos o curados, mantequilla, margarinas, manteca de cerdo, y tocino, así como se debe disminuir el consumo de alimentos ultraprocesados, alimentos fritos y de bollería industrial, y evitar el consumo de aceite de palma y de manteca de cacahuete. Es importante mantener el consumo de grasas insaturadas, entre ellas, el consumo de aceite de oliva o de aceite de girasol, evitando la reutilización porque hace perder sus propiedades. El consumo de frutos secos , especialmente de nueces, es recomendable. Se debe limitar la ingesta de azúcares en la dieta, las bebidas como zumos industriales o refrescos , presentan una gran cantidad de azúcar. Por último , enriquece la dieta con fibra consumiendo frutas frescas con piel y verduras naturales, así como el consumo de legumbres como las lentejas, los garbanzos o las judías. La pérdida de peso hasta llegar a un peso normal puede ayudar a mantener el HDL en buenos niveles. El ejercicio físico vigoroso de 30 minutos todos los días, ayuda a mantener un nivel bajo de LDL y un nivel alto de HDL. Niveles altos de consumo de alcohol te harán engordar y provocarán una disminución del HDL. Elimina el consumo de tabaco, ya que también hace disminuir el HDL y, además, el tabaquismo incrementa el riesgo de tener un evento cardiovascular. Fármacos como las estatinas pueden ayudar a elevar el HDL y disminuir el LDL, pero estos fármacos no deben ser consumidos sin la recomendación de un médico. El consumo de sustancias con omega 3 como complemento alimenticio, puede ayudar a controlar el colesterol total y elevar los niveles de HDL. ¿Cada cuánto tiempo debo hacerme controles para conocer mi nivel de HDL? Los niveles de HDL se deben realizar al menos una vez antes de los 14 años. En niños menores de 9 años se debe hacer en los casos que se presente una hipercolesterolemia familiar . Si los niveles son normales se deben repetir cada 5 años. Los adultos hombres menores de 45 años y mujeres menores de 55, deben realizarse la prueba cada 5 años. Mientras que los mayores de esta edad, cada 2 años, siempre y cuando los niveles sean óptimos. Las personas que presentan nivel de HDL por debajo de lo recomendado deben realizarse un control anual para mantenerlo controlado .
Niveles de colesterol: todo lo que tienes que saber
Artículo especializado

Niveles de colesterol: todo lo que tienes que saber

¿Qué es el colesterol? El colesterol es un lípido, grasa o esterol que se encuentra en la pared de todas las células. En los humanos se encuentra también en el plasma sanguíneo, c onociéndose entonces como colesterolemia . El colesterol tiene unos niveles óptimos, pero su presencia es esencial para la vida, ya que regula, en la membrana celular, la entrada y salida de sustancias que permiten que la célula permanezca inalterable, además de precisarse para la síntesis de vitamina D, que regula el metabolismo del calcio, para la síntesis de hormonas sexuales, del cortisol y de las sales biliares. ¿Cómo se miden sus niveles de colesterol? El colesterol se mide a través de un análisis de bioquímica sanguínea en un laboratorio. El análisis de colesterol nos da su nivel total, así como los niveles del HDL, también conocido popularmente como colesterol bueno, debido a que no aumenta el riesgo cardiovascular al no depositarse en las arterias, y de LDL, conocido popularmente como colesterol malo, por aumentar el riesgo cardiovascular al depositarse en las arterias. Estos niveles se expresan en miligramos/decilitros. ¿Qué significan sus niveles de colesterol? Los niveles de colesterol deben estar, generalmente, por debajo de 200 mg/dl. Los menores de 18 años deben mantener el colesterol en niveles inferiores a 170 mg/dl, pero por encima de este nivel no siempre tienen el mismo significado, ya que dependerá de otras enfermedades que el paciente pueda tener. Las personas con enfermedades o factores de riesgo como diabetes mellitus o hipertensión arterial deben mantener el colesterol por debajo de 200 mg/dl, esto se debe a que los factores de riesgo cardiovascular, cuando se suman, producen un mayor efecto sobre este riesgo y su efecto se multiplica. Las personas que tienen entre 201 y 239 mg/dl de colesterol, presentan un riesgo moderado frente a posibles enfermedades cardiovasculares y, por último, las personas con más de 240 mg/dl de colesterol tienen un riesgo elevado de padecer enfermedades cardiovasculares. ¿Qué afecta los niveles de colesterol? Los niveles de colesterol patológicos, es decir, por encima de 200, aumentan el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, entre ellas, el infarto de miocardio y las trombosis cerebrales pueden ser las más graves, pero hay otras que no se pueden despreciar por su importancia en la calidad de vida del paciente, como la claudicación intermitente y la posibilidad de trombosis en otras zonas del organismo, como es el caso de la trombosis mesentérica . Estas enfermedades se producen por el depósito de placas de colesterol, conocidas como placas de ateroma, que produce un estrechamiento de la arteria que provoca un menor aporte de sangre a este órgano. En el caso del corazón , puede dar lugar a anginas de pecho o infartos de miocardio, por el cese de aporte de oxígeno a una parte de dicho órgano. En el caso de la claudicación intermitente, se produce una falta de aporte de sangre a las piernas cuando el paciente anda, esto hace que se produzca dolor en las piernas y el paciente tenga que parar para que cese el dolor, al principio esto se produce en distancias largas que se van a acortar según la enfermedad progresa. También se produce en otras zonas del organismo de forma aguda, cuando una placa de colesterol se suelta de su situación y obstruye una zona más estrecha, dando lugar a trombosis, ya sean a nivel cerebral, conocida también como a ccidente cerebrovascular, o bien en otras zonas como intestino o extremidades. El factor de riesgo cardiovascular multiplica sus efectos si se asocia a otros factores de riesgo como es la hipertensión arterial o la diabetes mellitus. ¿Cuándo debo hacerme controles de colesterol? Los análisis de colesterol se deben realizar con una cierta periodicidad, antes de los 14 años es bueno tener una analítica. En los niños, los cambios a un régimen de vida saludable y una mejora en la alimentación son importantes para mantener niveles adecuados el colesterol. En caso de familias con hipercolesterolemia familiar, las analíticas en los niños se deben realizar a partir de los dos años y repetir cada cinco si son normales . En los mayores de 14 años y hasta los 40 años, se pueden realizar analíticas cada cinco años para el control de colesterol, siempre y cuando los resultados sean normales. En los hombres a partir de 40 años y en las mujeres tras la menopausia, se hacen controles cada dos años. Si el paciente presenta unos niveles por encima de lo normal, se deberá realizar un control anual . No está determinado hasta qué edad se deben realizar dichos controles, pero mantener el colesterol en niveles normales baja siempre el riesgo cardiovascular de una persona.
Cambios en tu día a día para vivir con la hipertensión
Artículo especializado

Cambios en tu día a día para vivir con la hipertensión

Causas y tipos de hipertensión La hipertensión arteria l (HTA) ocurre cuando la sangre fluye por las arterias a una presión más alta de lo normal de manera crónica (valores iguales o mayores a 140 mm de HG de presión sistólica y 90 mm de Hg de presión diastólica). Este problema puede ser debido a diferentes causas como un inadecuado estilo de vida, mala alimentación, la edad avanzada, la genética o el consumo de ciertos medicamentos. Por ejemplo, afectan factores como una dieta rica en sal o grasas, problemas renales crónicos, diabetes, colesterol alto, obesidad, estrés, algunos medicamentos anticonceptivos, fumar, etc. Existen dos tipos de hipertensión arterial: Hipertensión primaria o esencial: es la más común y se denomina así cuando no existe causa conocida. Hipertensión secundaria: cuando sucede por un problema de salud o a consecuencia de la ingesta de un medicamento determinado. Síntomas y consecuencias La mayoría de personas no presentan síntomas, otras pueden sentir dolor de cabeza, sangrado nasal y dificultad para respirar, especialmente cuando el trastorno está ya en una etapa grave. La hipertensión arterial prolongada puede afectar a la salud con consecuencias como retinopatía o derrames oculares, daño renal, estrechamiento y pérdida de elasticidad de las arterias, hipertrofia y dilatación del corazón.   Recomendaciones nutricionales Algunas recomendaciones nutricionales para reducir la hipertensión arterial son disminuir el consumo en sal y limitarlo a menos de 2300 mg/día, bajar de peso, aumentar la ingesta de alimentos ricos en potasio como frutas y verduras, comer menos grasas saturadas , embutidos y fritos, consumir lácteos semidesnatados o desnatados, escoger alimentos de proteína magra como pescado, pavo, conejo y pollo sin piel, realizar 5 comidas al día, seguir una dieta equilibrada y sana, beber agua embotellada baja en sodio, y reducir el consumo de cafeína y de bebidas estimulantes, entre otras.   Para potenciar el sabor de los alimentos sin el uso de sal se puede cocinar al vapor para conservar mejor el sabor de cada alimento, utilizar aceites con sabor potente como el aceite de oliva virgen y usar condimentos como especias (azafrán, clavo, canela, nuez moscada o pimienta) o hierbas aromáticas (albahaca, eneldo, perejil, orégano, romero, tomillo, laurel, hinojo, vainilla, etc.). También es importante leer bien el etiquetado nutricional de los productos para elegir los que tengan menor cantidad de sodio y de grasas saturadas. Dieta para la hipertensión Una dieta adecuada para personas con hipertensión consiste en realizar 5 comidas al día variadas y equilibradas que incluyan: Desayuno: infusión/leche desnatada/café/yogur con cereales/galletas/pan con aceite o mermelada/ y una pieza de fruta. Media mañana: yogur de frutas desnatado/queso desnatado o fresco/infusión con barrita de cereales/zumo/biscotes de pan. Comida: legumbres/verduras/pasta/arroz con carne magra/pescado y fruta. Merienda: café/infusión/yogur desnatado/queso desnatado con biscotes de pan/galletas/barrita de cereales. Cena: verduras a la plancha/patatas guisadas/sopa/menestra con pescado a la plancha o al horno/huevo revuelto/carne a la plancha y fruta. Ejemplo específico de una dieta para un día completo: Desayuno : infusión con leche desnatada, pan con aceite y una pieza de fruta. Media mañana: yogur desnatado con una barrita de cereales. Comida: Espinacas con setas, pollo a la naranja, pan y fruta. Merienda: yogur desnatado de frutas y 3 galletas. Cen a: patatas guisadas con puerros, lenguado a la plancha, pan y fruta. Cómo mantener un estilo de vida cardiosaludable  Para mantener un estilo de vida cardiosaludable se debe mantener un control adecuado y estable del peso corporal, practicar ejercicio físico moderado de forma regular, evitar fumar y el consumo de bebidas alcohólicas, seguir una dieta saludable y equilibrada, saber manejar el estrés mediante técnicas de relajación y llevando una vida tranquila, y controlar de forma periódica los niveles de colesterol, la tensión arterial y la glucosa. 
Causas y efectos de la hipertensión arterial
Artículo especializado

Causas y efectos de la hipertensión arterial

Síntomas de hipertensión arterial La hipertensión o presión arterial alta es una enfermedad muy común que está producida por la presión o fuerza que la sangre ejerce sobre las paredes de las arterias y la cantidad de sangre que bombea el corazón, sin embargo, los síntomas pueden aparecer mucho tiempo después, incluso años, y pueden ser: Dolor de cabeza Sangrado nasal Dificultad para respirar Causas de hipertensión arterial Las principales causas que provocan una hipertensión arterial son: Arteriosclerosis: acúmulo de grasa en las paredes de las arterias Apnea del sueño Enfermedades de la glándula suprarrenal Enfermedad del tiroides Medicación como los descongestivos nasales, anticonceptivos orales, antigripales o analgésicos, entre otros Anfetaminas, cocaína u otras drogas no legales Factores de riesgo  Hay que distinguir dos tipos de hipertensión arterial para diferenciar los diferentes factores de riesgos de ambas: HTA primaria o esencial: el 95% de los diagnosticados sufren una y se desconocen las causas. Existe un mayor factor de riesgo a padecerla en función de factores como pueden ser: Antecedentes familiares Raza: las personas negras tienen mayor incidencia de ser hipertensas y, además, es más grave y con un comienzo en edades más tempranas frente a la raza blanca Sexo: en los hombres hay mayor incidencia  Edad: hay mayor incidencia a partir de los 60 años, por la pérdida de elasticidad de las paredes de las arterias y, en las mujeres, a partir de los 55 años Predisposición de algunas personas ante el estrés y situaciones hostiles Obesidad o sobrepeso Tabaco y alcohol Malos hábitos alimenticios con exceso de sal y grasa Sedentarismo Enfermedades como diabetes Anticonceptivos orales unidos al hábito del tabaco HTA secundaria, que sufren el 5% de las personas con tensión alta, cuyo factor de riesgo puede ser: Enfermedades como las que afectan al riñón Alteración de las glándulas paratiroides Exceso de producción de hormona de crecimiento (acromegalia) Tumores en las glándulas suprarrenales o glándula pituitaria Embarazo Efecto secundario a medicamentos Peligro de la presión arterial La presión alta afecta a las paredes de los vasos sanguíneos provocando una presión constante sobre ellas. La hipertensión arterial elevada es una enfermedad silenciosa y puede estar sin diagnosticar muchos años antes de aparecer los primeros síntomas pero, sin embargo, el daño ha podido ser grave y de consecuencias fatales. Es importante un diagnóstico temprano para poner un tratamiento rápido. Los principales peligros son: Daño arterial: Aneurisma: la presión de la sangre sobre las paredes de los vasos sanguíneos termina por debilitarlas y termina por romperse provocando una hemorragia. Estenosis de las arterias: debido al estrechamiento del revestimiento interno de sus paredes, lo que implica que el flujo sanguíneo disminuye y, por lo tanto, llega menos sangre a algunas zonas del organismo ocasionando daños irreversibles. Daño al corazón: Enfermedad coronaria: que causa arritmia o ataque cardiaco debido a la falta de riego sanguíneo por el estrechamiento de las paredes de las arterias coronarias. Insuficiencia cardiaca: disminuye la función cardiaca por el engrosamiento de las paredes del corazón, debido al sobreesfuerzo que tiene que hacer, para bombear la sangre, al tener mayor resistencia las paredes de los vasos sanguíneos. Dilatación ventricular: una dilatación del ventrículo derecho debido al sobreesfuerzo para bombear la sangre puede causar fallo y deja de bombear sangre, causando un ataque cardiaco o muerte cardiaca súbita. Daño cerebral: Problemas de memoria, de entendimiento o deterioro cognitivo leve: causado por la disminución o falta de riego cerebral. Demencia: causado por una interrupción del flujo sanguíneo o bloqueo del riego arterial. Accidente isquémico transitorio: causado por una interrupción breve y temporal de un vaso sanguíneo cerebral por ausencia de flujo o por un coágulo. Accidente cerebrovascular: debido a una interrupción, en una zona del cerebro, del flujo sanguíneo o por la rotura de vasos sanguíneos provocando hemorragias.  Otros daños: Renal: provoca insuficiencia renal por la arterioesclerosis que causa aumento peligroso en los niveles de líquido de desecho. También puede haber hemorragias por rotura de vasos sanguíneos. Ocular: con hemorragias, retención de líquido bajo la retina o también daños al nervio óptico. Disfunción sexual Disminución de masa ósea Insomnio Complicaciones en el embarazo causando preeclampsia o eclampsia Diagnóstico de la hipertensión arterial  El diagnóstico de la HTA se realiza con la medición de la presión arterial.  Para medir la TA se coloca un brazalete, llamado esfigmomanómetro, en la parte superior del brazo, sobre la flexura del codo, se insufla aire y, cuando se va deshinchando, un medidor de presión registra las cifras en mm de Hg (milímetros de mercurio). La presión arterial sistólica o “la alta”, se registra al escuchar el primer latido. La presión arterial diastólica o “la baja”, se registra al escuchar el último latido. Un registro de TA normal es de 120/80 mm de Hg. Se realizan varios registros (normalmente 3 registros, “triple toma”), separados en tiempo, en condiciones basales especiales y hora del día. Si las cifras registradas son mayores de 140/90 mm/Hg se puede diagnosticar una hipertensión arterial.
Autochequeos Que Pueden Salvar Vidas
Artículo especializado

Autochequeos Que Pueden Salvar Vidas

Tu cuerpo “habla” y dice mucho acerca de tu estado de salud. Acostumbrarse a practicar autochequeos y aprender a identificar aspectos que pueden conducir al diagnóstico precoz de una enfermedad importante es una práctica conveniente. Además, los autochequeos son rápidos y fáciles. Además de observar con frecuencia las características de nuestro propio cuerpo, no dejes de consultar jamás con tu médico aquellos signos o síntomas que hayas podido identificar como problemáticos. Diagnosticar una enfermedad a tiempo es clave para aumentar su probabilidad de curación. Los autochequeos que te proponemos en este artículo van encaminados a detectar cualquier lesión en la piel, las mamas, mucosas, así como cambios en órganos como riñones, corazón, etc. Toma nota: Autoexamen de la tensión arterial (TA): Puedes tomarte la TA en la oficina de farmacia o en casa, si dispones del aparato. Los valores considerados normales no superan el nivel 140/90 (140 de TA sistólica o “alta” y 90 de TA diastólica o, coloquialmente denominada “baja”). Si superas estos valores de forma crónica y mantenida supondría el diagnóstico de una hipertensión arterial, que debe ser atendida porque puede dañar tus arterias, corazón o cerebro. Autoexamen de las mamas: es quizá el chequeo más extendido en la población femenina. Se puede realizar cada mes, siendo el momento idóneo la primera semana del ciclo menstrual . En el caso de las mujeres menopáusicas, se puede realizar el examen idealmente el mismo día de cada mes. Lo primero es la exploración visual de las mamas en el espejo. Colócate de pie, de frente en el espejo, con los brazos en posición natural a los lados del cuerpo y observa la forma, el tamaño y la piel de las mamas (mira si hay cambios en ella como “hoyuelos”, arrugas, abolladuras o que luzca como una piel de naranja). Es importante que revises si el pezón se ve alterado (hundido). Acto seguido, presiona cada uno de los pezones con los dedos y verifica si existe secreción. Luego acuéstate boca arriba y, con los dedos de una mano, palpa suavemente, realizando círculos imaginarios y siguiendo el esquema de las agujas del reloj, la mama del costado contrario, así como también la axila . Recuerda que a veces se pueden palpar “bultos” que no son alarmantes. Autoexploración de los ganglios linfáticos a nivel de cuello, ingles, axilas, etc. nos puede ayudar a detectar, por ejemplo, problemas de tipo oncológico a tiempo. Sin embargo, no todo “bulto” en la axila será un ganglio. También podría ser un forúnculo (o infección de un folículo piloso) o un simple quiste, por ejemplo. ¡No te alarmes precozmente! Valorar el aspecto del rostro , especialmente los ojos: mírate con detenimiento al espejo con una luz adecuada. Observa cómo son tus labios, la lengua (en ella se puede valorar el grado de hidratación de una persona), la dentadura…. Y, especialmente, revisa la zona ocular, que incluye los párpados, si los ojos están irritados, su forma: “ojos saltones” pueden sugerir enfermedad del tiroides; un “ojo más cerrado” puede ser el primer signo de una enfermedad neuromuscular denominada miastenia gravis. Por otro lado, tener demasiadas “bolsas” en los párpados no siempre se deberá a un problema de cansancio o a un simple problema estético, sino que puede deberse también a un problema renal. Valorar el aspecto de la orina : la orina es un desecho del organismo que sirve para regular la homeostasis (equilibrio) interna y deriva de la filtración de la sangre por parte de los riñones. La simple y sencilla observación directa de la orina puede aportar muchos detalles de importancia como, por ejemplo, aspectos relacionados con: El color: si es demasiado amarilla puede revelar que se halla demasiado concentrada y la necesidad de ingerir más líquidos, si es rojiza o marronácea puede reflejar la presencia de sangre en la misma, como sería el caso, por ejemplo, de una infección de orina o una glomerulonefritis (enfermedad del riñón)… La cantidad (orinar frecuentemente puede indicar la presencia de infecciones de orina, diabetes, alteraciones hormonales de la hipófisis, etc). Al contrario, orinar poco puede ser debido a enfermedades cardiopulmonares, de la función renal o retenciones vesicales, entre otros ejemplos). Valorar el aspecto de las heces : El color: los colores problemáticos serían el blanco, que puede sugerir enfermedad del hígado, el rojo y el negro, y éstos dos últimos indican la presencia de sangre en las heces, que se debe estudiar. La consistencia: heces demasiado duras sugieren estreñimiento y heces demasiado blandas, diarreas. Tanto unas como otras pueden ser signo de enfermedades digestivas (como celiaquía), inmunológicas (alergia e intolerancia alimentaria), oncológicas (cáncer de colon)… Valorar características de nuestra piel (cambios de coloración, número, tardanza en cicatrizar, tamaño o regularidad de los bordes en lunares o manchas cutáneas). En el caso de que observes alteraciones, consulta sin dilación con el dermatólogo.  
Los Beneficios de Caminar
Artículo especializado

Los Beneficios de Caminar

Los beneficios que proporciona una actividad tan sencilla y fácil de realizar como caminar son múltiples. Caminar es una actividad que no tiene limitaciones en cuanto a edad y desde los más pequeños hasta los más mayores pueden salir a pasear por una ciudad, por la playa, por el campo o por la montaña. No es necesario disponer de una gran equipación, ya que unas zapatillas adecuadas y ropa que sea cómoda que permita moverse sin problemas y adaptada a la climatología es suficiente. Los motivos que llevan a alguien a plantearse caminar como un hábito más en la rutina diaria son diversos. Pueden ser tanto a nivel de salud como social o incluso psicológico , pero sea por la razón que sea la que “mentaliza” al individuo para recorrer kilómetros, será bienvenida porque todo serán beneficios. Objetivos de caminar Perder peso: para muchas personas andar es el inicio de un programa para perder peso y es que, al caminar, el impacto que reciben nuestras articulaciones es menor que el que puede suponer correr o actividades y deportes de mayor exigencia, en los que hay que desplazarse con los pies. No hay que olvidar que el sobrepeso exige a nuestro cuerpo un mayor esfuerzo y desgaste, y ello repercute en nuestras articulaciones que pueden verse afectadas de manera negativa, por eso iniciarse andando está recomendado cuando el sobrepeso es un problema para la salud. Además, y como eje de un programa para perder peso, al andar se queman calorías . Evidentemente, dependerá del ritmo al que corramos, pero siempre será mejor andar lento que quedarse sentado en el sofá de casa delante de la televisión. No hay que olvidar que no solo la velocidad a la que se ande ayuda a aumentar el consumo de calorías, sino que la pendiente del recorrido también va a tener una influencia importante. No es lo mismo andar en plano que cuando existen cuestas y desniveles que obligaran al organismo a un mayor esfuerzo. Mejorar la salud cardiaca: es, sin lugar a dudas, uno de los focos en los que los facultativos se centran en el momento en que se aconseja realizar actividad física. Ser personas activas además de seguir una dieta equilibrada y variada , son factores que mejoran la salud cardiovascular de la población general El corazón y las patologías relacionadas con éste se encuentran en todas las listas de morbimortalidad del mundo occidental, y conseguir reducir estas cifras está en las manos de cada quien, son decisiones individuales las que van a permitir tener una mejor salud cardiovascular. Nuestro corazón late a diario de media unas 100.000 veces y para que ello sea así debe estar “en forma”. Este órgano no deja de ser un músculo, un músculo con una extrema importancia para la vida, pero un músculo que necesita estar en condiciones óptimas para responder ante circunstancias tan diferentes como salir corriendo tras un autobús o subir escaleras. Ganar fuerza en brazos o piernas: los ejercicios que se realizan van dirigidos a potenciar la musculatura situada en esas localizaciones. Lo mismo debería ocurrir cuando la meta es ganar “fuerza” en el corazón, pero en este caso en lugar de levantar peso lo que se recomienda es realizar ejercicio de tipo aeróbico y caminar lo es. Para evitar sentirse fatigado el sistema cardiovascular debe de estar en condiciones favorables para ofrecer la respuesta adecuada. Si lo entrenamos se conseguirá disminuir esa fatiga y a su vez se estará preparado para situaciones más exigentes que puede ser simplemente pasar del sedentarismo a levantarse para realizar las tareas diarias. Los vasos sanguíneos también notarán estos efectos y, al estar en mejores condiciones, se previene también la aparición de la temida hipertensión arterial . Andar a una frecuencia cardiaca de entre 45-55% de la Frecuencia Cardiaca Máxima (calcula la con la siguiente formula 220-edad) es un buen consejo para empezar a andar y obtener beneficios, dedicarle 30 minutos al día es suficiente. Por otro lado, calzarse unas zapatillas y desconectar es otro de los beneficios que aporta andar. Son momentos en los que uno le puede dedicar minutos a sus pensamientos, ideas o simplemente deleitarse con el paisaje del lugar escogido para andar. Son minutos u horas en las que la mente se evade o pone en orden pensamientos que en otro momento no le es permitido. Además de los beneficios más orgánicos, no debemos olvidar aquellos en los que salir a caminar se convierte en una actividad social . Cada vez hay más clubes y grupos en los que gente conocida o no quedan para dedicarse un rato a “sumar salud”. Unirse a un grupo será una manera de abrir el abanico de amistades y conocidos que genera complicidades y permite realizar actividades que de otro modo siendo un único individuo quizá nunca se hubiera hecho.
Debut y Manejo de la Tensión Arterial
Artículo especializado

Debut y Manejo de la Tensión Arterial

¿Merece la pena dedicar la totalidad de un tema única y exclusivamente al control tensional? Ni lo dudes. La hipertensión arterial es una patología muy relevante y prevalente que afecta a un alto porcentaje de la población (afecta a un tercio de la población adulta y es el motivo estrella de consulta en los centros de atención primaria). Toda información fiable que podamos divulgar es bienvenida. Cifras tensionales alteradas Ante todo, debemos conocer con exactitud a qué nos referimos al hablar de unas cifras tensionales alteradas . Puede darse que los valores tensionales estén por encima o por debajo de las cifras establecidas como estándar. Asimismo, debemos comprender a qué hacen referencia los dos valores de tensión arterial que nos marca el tensiómetro. Hablaremos de TAS (tensión arterial sistólica) o máxima a la presión que la sangre ejerce sobre las paredes de los vasos cuando el corazón se contrae para impulsar o bombear sangre a las arterias. La TAD (tensión arterial diastólica) o mínima es la presión que la sangre ejerce cuando el corazón se relaja para volver a llenarse de sangre. Por tanto, al indicar los valores de la tensión arterial mencionaremos ambas cifras. Las unidades en las que se miden se llaman milímetros de mercurio (mm Hg). Añadiremos que puede ocurrir que una de las dos cifras esté alterada y la otra no. Nos centraremos en los valores tensionales elevados por su importancia en nuestro medio. ¿En qué caso hablaremos de hipertensión arterial? Cuando las cifras tensionales se mantienen de forma habitual por encima de los valores 140/90. En ancianos hipertensos es más frecuente encontrar valores elevados de TAS mientras que en adultos jóvenes es más frecuente la elevación de la TAD. Método AMPA y MAPA La confirmación diagnóstica de hipertensión arterial la tendremos ante unas cifras promedio de varias mediciones iguales o mayores a 140/90 mm Hg, respectivamente. Es decir, si uno de los dos valores está alterado ya podemos hablar de hipertensión arterial. No nos conformaremos con sólo un par de mediciones. Para establecer el diagnóstico nos ayudamos de unas técnicas complementarias como pueden ser la automedida por parte del paciente o familiares   en el domicilio (se llama AMPA o automedida de la presión arterial) y la monitorización ambulatoria de la presión arterial (MAPA) que consiste en la toma de la tensión arterial al paciente de forma programada durante sus actividades habituales (se realizan múltiples medidas durante un periodo de 24-48 horas, en las que el individuo realiza vida normal mientras es portador de un manguito conectado a un aparato que toma y registra los valores tensionales regularmente). En caso de emplear el método AMPA debemos recordar que, para que las mediciones aisladas sean representativas y fidedignas, deben considerarse algunas premisas como: evitar el ejercicio físico previamente, permanecer en reposo durante los cinco minutos previos a la medida o no consumir café o tabaco en los 15 minutos antes de la medición. Tras la medición registraremos el día, la hora y los valores de las determinaciones para que el médico realice una valoración global. Cuando se detectan valores muy dispares entre las diferentes mediciones entonces solicitaremos el llamado MAPA. Una vez confirmada la hipertensión arterial Entonces será el momento de realizar un estudio exhaustivo del paciente intentando buscar una posible causa de la hipertensión. Para ello: Le haremos un interrogatorio detallado de sus antecedentes personales y familiares, y de sus hábitos, una exploración física y alguna prueba complementaria, en función de los hallazgos encontrados (electrocardiograma, ecocardiograma, analítica de sangre y orina, radiografía de tórax, etc.). Si detectamos otras patologías como diabetes mellitus, dislipemia (alteración del metabolismo lipídico), tabaquismo u obesidad debemos calcular el riesgo cardiovascular del paciente. En caso de que la causa que origina la hipertensión sea desconocida, hablaremos de hipertensión primaria o esencial (es la más frecuente). Sin embargo, hablaremos de hipertensión secundaria cuando encontramos la causa que la provoca. Finalizado el estudio debemos abordar el tratamiento más indicado para el paciente. De entrada, instauraremos unas pautas importantísimas que recomendaremos a todos los pacientes hipertensos: Abandonar el hábito tabáquico. Pérdida de peso en caso de obesidad (si hablamos de obesidad mórbida derivaremos al paciente a la unidad de cirugía general para valorar la cirugía bariátrica). Análisis y corrección de la dieta : en cuanto al porcentaje de grasas saturadas, contenido de sal, consumo de alcohol. Disminución del nivel de estrés o ansiedad. Inicio de hábitos deportivos y/o saludables. Tras indicar una pauta correctiva mantendremos una conducta expectante durante unos meses (si los valores tensionales no son excesivamente elevados). En caso de que, a pesar de la corrección de hábitos, no consigamos controlar los valores, decidimos iniciar un tratamiento farmacológico. Permíteme una reflexión, ¿por qué tanta insistencia en controlar los valores tensionales por debajo de 140/90 mm Hg? La tensión arterial alta es un factor que contribuye a desarrollar enfermedades cardiovasculares, especialmente enfermedad cardíaca (infarto agudo de miocardio o insuficiencia cardíaca), derrame cerebral, embolia o insuficiencia renal). Con todo ello sólo he pretendido concienciarte, no asustarte. Así que si perteneces al colectivo de adultos mayores de 40 años no banalices este tema, porque está dedicado a ti.
Linfedema, ¿Qué te Interesa Saber?
Artículo especializado

Linfedema, ¿Qué te Interesa Saber?

¿Sabemos lo que es un linfedema ? Es una tumefacción progresiva de una parte del cuerpo por acúmulo de líquido intersticial rico en proteínas. Se debe a una alteración en el transporte del sistema linfático que produce un aumento de volumen de las partes blandas. Puede producirse por alteraciones en los propios vasos linfáticos o por una obstrucción de los vasos o ganglios linfáticos. La linfa y el sistema linfático La linfa es un líquido transparente pobre en proteínas y rico en lípidos . Se parece a la sangre, pero no es roja porque las únicas células que contiene son los leucocitos o glóbulos blancos . La sangre tiene color rojo por su alto contenido en hematíes, que le confieren ese color. La linfa procede del exceso de líquido de los capilares que está ubicado en el espacio intercelular, que es recogido por los capilares linfáticos y llevado a los vasos linfáticos cuyo conducto principal drena en la venas subclavias. Por tanto, se trata de un sistema de drenaje. Recordemos que la principal función del sistema linfático es la inmunidad, aunque también se encarga de extraer el líquido intersticial de los tejidos y de transportar los ácidos grasos. Causas del linfedema La causa más frecuente de linfedema en el mundo es la filariasis o grupo de enfermedades parasitarias en el humano, normalmente tropicales, que son transmitidas en forma de larva o microfilaria por un artrópodo (generalmente mosquito o grandes moscas). En los países desarrollados la causa más frecuente de linfedema es la neoplasia o cáncer ya sea por la enfermedad en sí o como consecuencia del tratamiento de la misma. Es más frecuente en las extremidades, pero también puede afectar a cabeza, cuello, tronco y región genital. Tumefacción y otros síntomas El linfedema suele ser indoloro , pero produce incomodidad así como deformidades y asimetría (respecto al lado sano) con afectación estética y limitación para la movilidad. Supone un aumento de riesgo de infección del líquido atrapado que podría requerir el uso de antibiótico e incluso una hospitalización (en este caso provocará dolor intenso). Para el paciente puede tener una repercusión psicológica con afectación del estado de ánimo. Cuando el edema o tumefacción está en estado avanzado resulta prácticamente imposible pellizcar la piel por la tensión a la que está sometida. Asimismo, la piel puede presentar cambios en la coloración (en los estadios iniciales la piel suele tener un color rojo rosado y leve aumento de la temperatura mientras que en los casos de larga evolución la piel aparece engrosada y rugosa similar a la piel de naranja). ¿Hay diferentes tipos de linfedema? La clasificación más extendida es la que diferencia el linfedema primario del secundario: Linfedema primario: es debido a una alteración en los propios vasos linfáticos. Es más frecuente en mujeres y puede manifestarse a cualquier edad. Según la causa que lo provoque se puede subclasificar en: Congénito (aparece durante el primer año de vida. Es frecuente en pacientes con alteraciones cromosómicas. Muy infrecuente. Precoz: supone la mayoría de los casos de linfedema primario. Aparece antes de los 35 años y suele ser de causa desconocida. Más frecuente en mujeres en edad puberal y con afectación de los miembros inferiores. Tardío: supone un 10% de los casos de linfedema primario. Aparece después de los 35 años por una alteración del sistema linfático. Suele hacerse manifiesto tras un traumatismo, un proceso inflamatorio o infeccioso o tras un periodo de inmovilidad. Linfedema secundario: las principales causas ya las hemos mencionado: la filariasis (países subdesarrollados) y las neoplasias (países desarrollados). En nuestro medio es muy frecuente la aparición de linfedema de una extremidad tras la extirpación de un tumor junto a los ganglios locales, por ejemplo, en caso de neoplasia mamaria es frecuente encontrar un linfedema residual en la extremidad superior del lado de la mama afectada. En cuanto al grado de afectación podríamos clasificarlo como leve, moderado y grave en función del aumento de perímetro de la extremidad afecta: leve (aumento de 3 cm) moderada (de 3 a 5 cm) y severo (mayor de 5 cm). Tenemos que decir que cuando la afectación es muy severa puede derivar en la llamada elefantiasis linfostática (irreversible y debida a ataques inflamatorios repetidos). ¿Cómo se explora un linfedema? Debemos inspeccionar la piel (color, temperatura, superficie, extensión), así como el perímetro de la extremidad. Por supuesto, compararemos la extremidad afectada con la contralateral, aunque pueden existir casos con afectación bilateral. Para controlar la evolución emplearemos un registro evolutivo del perímetro tomado con cinta métrica. En zonas de difícil medición podemos realizar un seguimiento mediante fotografías seriadas. ¿Qué pruebas realizamos para el diagnóstico? Ante la aparición de un linfedema siempre debemos buscar una posible causa. Existe una prueba específica, la linfogammagrafía , que nos confirmará si el origen del edema es linfático (primario). Realizaremos otras pruebas cuando tengamos sospecha de una enfermedad de base. NO TODA INFLAMACIÓN ES LINFEDEMA Pero, ¿todas las inflamaciones son debidas al acúmulo de líquido? Definitivamente no. Debemos descartar otras causas ante un aumento de volumen de una extremidad, por ejemplo, una trombosis venosa profunda, celulitis, artritis, etc. Cuando existe afectación bilateral podremos pensar en un fallo orgánico (renal, una insuficiencia cardíaca o una alteración tiroidea). ¿Existe tratamiento para el linfedema? En la mayoría de los casos el tratamiento es conservador. Sólo en el 5% será necesaria la cirugía para abordar la causa que lo provoca. El tratamiento conservador consiste en el seguimiento evolutivo para detectar posibles complicaciones y tratarlas precozmente y en la aplicación de medidas de confort como la elevación de la extremidad, la realización de ejercicio físico o rehabilitación (drenaje linfático manual), el uso de vendajes compresivos o cabestrillo y el cuidado de la piel. Existen otros tratamientos en fase de investigación, pero aún no están protocolizados. El tratamiento de elección resulta de la combinación de todos ellos: drenaje linfático manual, vendaje compresivo y ejercicios. La constancia en la realización de los ejercicios por parte del paciente conlleva una buena evolución de los síntomas en muchos casos. Si es tu caso no desfallezcas, realiza cada día unos ejercicios más que el día anterior, y podrás comprobar la evolución.
La Vida Después de un Infarto de Miocardio
Artículo especializado

La Vida Después de un Infarto de Miocardio

En el día después de haber padecido un ataque al corazón es inevitable experimentar sensaciones de incertidumbre, temor e inquietud, sin saber muy bien cómo actuar en el día a día a partir de ese momento. Te explicamos qué secuelas pueden quedar y otras informaciones relacionadas con el infarto o ataque al corazón. ¿Qué es un infarto? El infarto de miocardio (familiarmente denominado ataque al corazón) es la destrucción o muerte de parte de la capa muscular del corazón debido a la falta de oxígeno . Afortunadamente, la parte de músculo cardíaco que permanece sano después del infarto, realiza el trabajo de bombeo de sangre necesario, de tal forma que el paciente puede llevar con posterioridad una vida perfectamente normal. SABÍAS QUE… Las enfermedades cardiovasculares son una constante de preocupación en nuestra sociedad occidental, ya que siguen siendo una de las enfermedades más frecuentes y con mayor índice de mortalidad. Los hombres tienen el triple de posibilidades de tener un infarto que las mujeres. Causas del infarto Los infartos de corazón son bastante probables cuando existe un estrechamiento de las arterias coronarias (las arterias que suministran sangre con oxígeno propiamente al corazón). Con frecuencia el estrechamiento sucede a causa de los depósitos grasos que se forman en las paredes de las arterias (fenómeno denominado arteriosclerosis) y, sobre estas placas, las plaquetas (pequeñas partículas de la sangre que participan en la coagulación) se pegan, dando lugar a un coágulo , que obstruye el paso de flujo sanguíneo. A veces el bloqueo de paso de sangre se produce por un espasmo (estrechamiento repentino) de una de las arterias coronarias. Factores de riesgo Los factores que aumentan el riesgo de padecer un infarto son los siguientes: El tabaco. La hipertensión arterial (tensión alta). Altos niveles de colesterol en sangre (hipercolesterolemia). Altos niveles de azúcar en sangre (diabetes). La edad (hombres con mayores de 45 años y mujeres de más de 55 años). El sobrepeso y el sedentarismo (falta de ejercicio físico regular). Antecedentes familiares de infartos de miocardio. Signos y síntomas Los síntomas comunes son: Dolor aplastante en el medio del pecho , que puede irradiarse (hacerse extensivo) a cuello, mandíbula, brazos, espalda o epigastrio (zona de abdomen donde se halla el estómago, típico de los infartos de corazón que afectan al ápex o parte más inferior del músculo cardiaco). El dolor puede durar de cinco minutos a varias horas, ser constante o intermitente y el hecho de cambiar de postura o descansar no calmará el dolor. Sensación de ahogo. Sudoración profusa o náuseas (ganas de vomitar), vómitos. Mareos. Malestar general, con sensación de gravedad (“mala cara”). A veces, se puede confundir el infarto de miocardio, propiamente dicho, con la denominada angina de pecho , porque los síntomas son parecidos. Sin embargo, a diferencia del infarto, la angina suele desaparecer a los 15-20 minutos de descansar o tomarse el medicamento. Diagnóstico Si hay sospecha de padecer un infarto, normalmente te llevarán al hospital y te realizarán una serie de pruebas diagnósticas. Con un electrocardiograma (ECG ) se puede trazar la actividad eléctrica del corazón. La prueba es indolora y dura unos 5min. Con una analítica de sangre se puede determinar si contiene “enzimas del corazón” (cuando el corazón ha sufrido daño se empiezan a filtrar a la sangre unas proteínas - enzimas-  que contribuyen a regular las reacciones químicas en el organismo). Con una Rx de tórax se puede comprobar si ha habido agrandamiento (hinchazón) del corazón. Tratamiento Se realizarán las siguientes intervenciones, entre otras actuaciones médicas importantes: Generalmente se administrará al paciente una dosis de AAS (ácido acetil salicílico o aspirina). Asimismo, los fármacos trombolíticos sirven para disolver el coágulo de sangre que obstruye la arteria coronaria, lo que permite que la sangre vuelva a fluir a la parte del corazón que sufre asfixia. Lo ideal es que se administren en el plazo de una hora desde que comenzaron los síntomas. Si el corazón se ha detenido (paro cardiaco) el equipo médico aplicará las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), usando, entre otros elementos, un aparato denominado desfibrilador, con el que se envía un electrochoque al pecho para que el corazón vuelva a latir. Pronóstico Cuanto antes se aplique el tratamiento, más eficaz será, y, por tanto, mayor será la probabilidad de sobrevivir y menores las consecuencias. Las complicaciones-secuelas derivadas de un infarto de miocardio incluyen: Arritmias cardiacas (pulsaciones del corazón demasiado lentas o demasiado rápidas). Hipotensión arterial peligrosa (bajada de tensión que comprometa la llegada de sangre al cerebro). Edema pulmonar (acúmulo de líquido en los pulmones por debilidad de bombeo del corazón). Insuficiencia cardiaca congestiva (corazón débil). Pericarditis (inflamación del saco que envuelve el corazón). Trombosis venosa profunda (formación de trombos en otras partes del organismo  -piernas o pelvis-). Formación de aneurismas (dilataciones de la pared del corazón sobre la cicatriz del infarto). Rotura cardiaca . La depresión, la pérdida de deseo sexual y el miedo a las relaciones sexuales son comunes después de un infarto. La repetición del infarto. Prevención Para prevenir nuevos futuros infartos es posible que debas tomar diversos medicamentos de forma crónica: los antiplaquetarios reducen la posible “pegajosidad” de las plaquetas, los betabloqueantes disminuyen la frecuencia cardiaca del corazón y, por tanto, reducen su esfuerzo, los vasodilatadores (IECA) abren los vasos sanguíneos y, con ello, bajan la tensión arterial, lo que repercute en alivio de carga para el corazón, y las estatinas contribuyen a reducir el colesterol en sangre… Otras medidas, no de menor importancia, son: dejar de fumar, practicar ejercicio físico regularmente adecuado a tus circunstancias, llevar a cabo una alimentación sana y equilibrada, así como reducir el consumo de alcohol, controlar las emociones y aprender técnicas de relajación, etc… Si acudes a las revisiones médicas regulares y sigues el programa de rehabilitación reducirás considerablemente el riesgo de tener complicaciones. RECUERDA QUE… Has de llamar inmediatamente al 112 si sospechas que tú mismo o que otra persona está padeciendo un infarto de miocardio. No es buena idea esperar a ver cómo evolucionan los síntomas. La mayoría de los casos pueden tratarse con éxito si reciben atención médica inmediata.
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Taquicardia Ventricular
Enfermedad

Taquicardia Ventricular

¿Qué es la taquicardia ventricular? La taquicardia ventricular es la arritmia cardiaca que se produce por el aumento de los latidos ventriculares , perdiendo el corazón su función de bomba efectiva ya que, al latir tan rápido, los ventrículos no se llenan de sangre correctamente y, por tanto, la sangre expulsada por ellos es menor de la necesaria. Tipos de taquicardia ventricular La taquicardia ventricular se clasifica en función del tiempo de duración: Taquicardia sostenida: cuando la duración es mayor de 30 segundos. Taquicardia no sostenida: cuando la duración es menor de 30 segundos. Causas de una taquicardia ventricular La causa más frecuente de una taquicardia ventricular es la complicación de un infarto de miocardio . No necesariamente ocurre de forma inmediata, en muchos casos, la taquicardia se establece tiempo después de este proceso, pudiendo transcurrir incluso años antes de que aparezca. Síntomas de una taquicardia ventricular Los síntomas de la taquicardia ventricular son palpitaciones, mareo, descenso de la tensión arterial, disnea, fatiga y pérdida de conocimiento . Algunos pacientes que presentan taquicardia ventricular pueden permanecer asintomáticos, encontrándose la anomalía en el contexto de una exploración física por otra causa . Tratamiento de una taquicardia ventricular El tratamiento de la taquicardia ventricular es el que conlleve el frenado del latido cardiaco, entre ellos destacan los siguientes: Cardioversión eléctrica: en ella se trata de dar un choque eléctrico que revierta el ritmo taquicárdico a ritmo normal. Ablación por radiofrecuencia: en ella se introduce un catéter que emite una radiofrecuencia en su extremo, el catéter se introduce desde la vena hasta la zona ventricular, se detecta la vía accesorios y se procede a quemar por radiofrecuencia, evitando la taquicardia ventricular. También se puede implantar un desfibrilador que da una descarga para revertir al ritmo sinusal cuando es necesario. Tras las medidas intervencionistas, es posible que el especialista indique fármacos que mantengan el ritmo cardíaco dentro de lo normal. Pruebas complementarias de una taquicardia ventricular La prueba complementaria principal es el electrocardiograma, que permite conocer el ritmo cardiaco en el momento, en caso de que este sea normal, es necesario realizar un Holter, que va a permitir conocer el ritmo a lo largo de 24 horas , pudiendo localizar las situaciones en que se presenta la taquicardia y valorando el tiempo y la duración de la misma, para poder decidir el mejor tratamiento a realizar. Factores desencadenantes de una taquicardia ventricular El factor desencadenante de una taquicardia ventricular es una vía de reentrada de la conducción eléctrica que hace contrarse a los ventrículos, esta vía hace que el latido cardiaco no parta del nodo sinusal y siga una vía de conducción normal, sino que se establece una vía anómala que hace que el latido sea más rápido . Causas de una taquicardia ventricular La causa de una taquicardia ventricular es la enfermedad isquémica, ya sea tras un infarto agudo o en proceso crónicos en el que, tras años de un infarto, aparece la taquicardia . Complicaciones de una taquicardia ventricular Las complicaciones de una taquicardia ventricular vienen dadas por la falta del efecto de bomba del corazón, esto da lugar a que se produzca disnea intensa, desmayos y pérdidas de conocimiento. La complicación más importante es el paro cardiaco, que puede lleva a una muerte súbita o incluso a una fibrilación ventricular, que es similar al paro cardiaco . Prevención de una taquicardia ventricular La prevención de una taquicardia ventricular es la prevención de enfermedades cardiovasculares, con control de factores de riesgo evitando el tabaco, con control de la tensión arterial, del colesterol y de la diabetes mellitus. Especialidades a las que pertenece El especialista encargado del control de la taquicardia ventricular es el especialista en cardiología. Del control de los factores de riesgo cardiovasculares se encarga el especialista en medicina de familia. Preguntas frecuentes ¿Cuántas pulsaciones por minuto es lo normal? Las pulsaciones normales son las que varían entre 50 y 100 latidos por minuto. Por debajo de 50 latidos por minuto hablamos de bradicardia, es decir, el corazón va más lento de lo normal. Por encima de 100 latidos por minuto hablamos de taquicardia, esto quiere decir que el corazón va más rápido de lo normal. ¿Qué es una arritmia cardíaca y qué la produce? La arritmia cardiaca es la alteración en el ritmo cardíaco normal, en vez de latir el corazón de forma rítmica, en el que cada latido está a la misma distancia del anterior y posterior, en una arritmia cardiaca la distancia entre los diferentes latidos es diferente entre sí. La causa de las arritmias cardiacas son las alteraciones en el seno, en la llamada enfermedad del seno, cicatrices tras infartos que pueden dar lugar a vías anormales en la conducción, ya sean a nivel auricular o ventricular. También puede producirse por alteración en la conducción eléctrica de forma congénita, como es el caso del Wolff-Parkinson White. Las alteraciones hormonales como el hipertiroidismo y el hipotiroidismo, también pueden producir arritmias cardíacas, y con el consumo de ciertos fármacos o drogas como la cocaína también se producen alteraciones. ¿Cuál es la tensión normal? La tensión normal se establece en un rango en que la tensión sistólica, conocida coloquialmente como la alta, está en niveles de entre 110 y 140 milímetros de mercurio y, la tensión diastólica, conocida como la baja, oscila entre niveles de 60 a 90 milímetros de mercurio. ¿Cuáles son los síntomas de estrés y ansiedad? Los síntomas de estrés y ansiedad pueden ser variados; el paciente puede presentar palpitaciones, taquicardia, sudoración, sensación de falta de aire, sensación de opresión en el pecho, mareos, vértigos, malestar intestinal, sudoración profusa, pérdida de conocimiento, preocupación excesiva por problemas pequeños que el paciente magnifica, preocupación de que algo malo va a ocurrir y miedo a enfermedad, entre otros. ¿Cuáles son los síntomas de la taquicardia? El síntoma inicial de la taquicardia son las palpitaciones, además se presenta disnea, fatiga al caminar rápido o al hacer esfuerzos, mareos, pérdida de conocimiento, dolor torácico y cansancio.
Soplo Cardíaco
Enfermedad

Soplo Cardíaco

¿Qué es el soplo cardíaco? El soplo cardíaco es el sonido que , a través del fonendoscopio, oye el médico al auscultar el corazón . No es una enfermedad, sino un signo clínico de la exploración cardíaca. Tipos de soplo cardíaco Existen 3 tipos de soplos cardíacos: Soplo inocente: típico de niños y adolescentes. Detrás de este sonido no hay una lesión cardíaca, sino que se produce por el roce de la sangre contra las paredes de un corazón joven. No es patológico. Soplo sistólico: es el que se produce durante la sístole cardíaca (al contraerse el corazón), suele marcar lesiones en la válvula tricúspide o mitral. Este soplo puede ser mitral o tricúspide, según la válvula donde se escuche el sonido. Soplo diastólico: se oye el soplo cuando se produce la dilatación del corazón, es el momento de llenado de sangre, suele indicar una insuficiencia de la válvula aórtica.    Causas de soplo cardíaco Las causas del soplo cardíaco son el ruido que produce la sangre al rozar con las diferentes estructuras cardíacas, ya sea por estenosis, cuando las válvulas son más estrechas de lo normal, o bien por insuficiencia, cuando las válvulas no cierran de modo adecuado . Por último, cuando existen intercomunicación entre las cavidades cardíacas, ya sean ventricular o auricular, por alteración a nivel del tabique que los separa. Síntomas de soplo cardíaco Los síntomas del soplo cardíaco son los originados por una sobrecarga cardíaca que puede dar lugar a insuficiencia cardíaca, disnea, fatiga, intolerancia al ejercicio, taquicardia, sobrecarga pulmonar, y cianosis , entre otros. Tratamiento de soplo cardíaco El tratamiento del soplo cardíaco es el de la enfermedad que lo produce, cuando hay comunicaciones por alteración de los tabiques auriculares o ventriculares , estas han de cerrarse mediante cirugía. En los casos de daños valvulares el tratamiento de elección es proceder al recambio valvular o a intervenciones sobre los anillos valvulares. Pruebas complementarias de soplo cardíaco Las pruebas complementarias son el electrocardiograma y holter para el control de la frecuencia cardíaca. También, como prueba de imagen, el ecocardiograma, que permite conocer el tamaño de las cavidades cardíacas, valorando si existe no solo afectación de las válvulas cardíacas si no de ventrículos y aurículas que pueden dilatarse por la sobrecarga cardíaca. Puede ser necesario en casos avanzados, el control con radiología de tórax y espirometría, para poder valorar la sobrecarga pulmonar que puede ser secundaria a la sobrecarga cardíaca. Factores desencadenantes de soplo cardíaco Los factores desencadenantes del soplo cardíaco, en los casos de comunicación interventriculares y auriculares , son defectos del desarrollo cardíaco por parte del feto, es decir, congénitos. En los casos de comunicación interauricular, puede cerrarse de forma espontánea transcurrido un tiempo desde el nacimiento. En pacientes con alteraciones valvulares, se producen por el propio envejecimiento cardíaco, pero también por enfermedades conocidas como fiebre reumática, secundarias a las infecciones que por la bacteria estreptococo se producen en las válvulas cardíacas. Hoy en día son enfermedades raras en gente joven gracias al tratamiento antibiótico . Factores de riesgo de soplo cardíaco Los factores de riesgo son las infecciones endocárdicas y el envejecimiento, otros factores asociados a la edad como la hipertensión, pueden producir también lesiones valvulares. Complicaciones de soplo cardíaco Las complicaciones de un soplo cardíaco son las retrógradas, pudiendo producir hipertensión pulmonar secundaria, así como edema de pulmón y edema en miembros inferiores y abdomen. Y, las complicaciones anterógradas, las derivadas de falta de flujo sanguíneo, como pueden ser disnea, fatiga y cianosis (coloración azulada de los labios y de los dedos de las manos). Prevención de soplo cardíaco La prevención del soplo cardíaco es mantener un control de la hipertensión, y tratamiento con antibiótico de las enfermedades infecciosas producidas por el estreptococo. Especialidades a las que pertenece Las especialidades a las que pertenece es el cardiólogo, para el control médico del proceso , y el cirujano cardíaco, si es necesaria la cirugía. Preguntas frecuentes ¿Cuáles son las enfermedades más graves del corazón? Es difícil elegir entre las enfermedades más graves del corazón, ya que todo lo que afecta a este órgano puede ser peligroso y grave para el paciente . No obstante, los infartos de miocardio, que pueden dar lugar a una muerte súbita, o las arritmias malignas, son algunas de las enfermedades cardíacas más graves. ¿Cuáles son los síntomas de una arritmia cardíaca? Los síntomas de una arritmia cardíaca son palpitaciones, disnea, cansancio, fatiga y falta de tolerancia al ejercicio físico. ¿Cuántos tipos de arritmias hay? Existen 3 tipos de arritmias: Arritmias sinusales: son las que se originan en el nodo sinusal, desde aquí sale la conducción eléctrica del corazón que marca los latidos cardíacos. En la fibrilación auricular estos latidos no son rítmicos y da lugar a que unos latidos se produzcan antes que otros. Arritmias auriculares: son las que aparecen por latidos que se producen en diferentes zonas de la aurícula, no todos se transmiten al ventrículo y esto genera la arritmia cardíaca, entre ellas, la fibrilación auricular. Arritmias ventriculares: son las que se originan en los ventrículos, estas son las más graves y pueden dar lugar a la muerte del paciente, como en el caso de la fibrilación ventricular. Las extrasístoles ventriculares son las menos graves. ¿Cuántas pulsaciones por minuto es lo normal? La frecuencia cardíaca normal oscila entre 60 y 90 latidos por minuto , por debajo de estos niveles se considera bradicardia, aunque se tolera bien hasta unos 50 latidos por minuto. Por encima de 60 y 90 se considera taquicardia, aunque se tolera bien hasta 110 latidos por minuto. ¿Qué es una frecuencia cardíaca alta? La frecuencia cardíaca alta o taquicardia se produce cuando los latidos cardíacos suben de 90 latidos por minuto . Se considera que hay que tratarla cuando se eleva por encima de 110 latidos por minuto, siendo en estos casos necesario enlentecer el corazón.
Flutter Auricular
Enfermedad

Flutter Auricular

¿Qué es un flutter auricular? El flutter auricular es una alteración del ritmo cardíaco que se inicia en la aurícula , en ella se produce una taquicardia con aumento de la frecuencia del latido de aurícula, que puede llegar a ser de 250 a 300 lat./min. Normalmente, no todos los latidos se transmiten al ventrículo, ya que el nodo auriculoventricular no permite esta transmisión. Tipos de flutter auricular Se diferencian dos tipos de flutter auricular: Flutter auricular típico: se produce una reentrada del impulso eléctrico, que se transmite en forma circular, presentando en el electro ondas F bien definidas. Flutter auricular atípico: su origen es diferente al anterior, en muchos casos se relaciona con cicatrices por cirugías previas o por ablaciones de fibrilación, las ondas F son más difíciles de identificar y suele ser arrítmico . Causas de un flutter auricular Las causas del flutter auricular pueden ser hipertensión arterial mantenida, enfermedad del seno (lugar de donde parte el impulso eléctrico cardiaco), valvulopatía cardíaca, alteraciones por cardiopatía isquémica (infarto o arteriopatía coronaria), hipertiroidismo, uso de fármacos e insuficiencia cardíaca. Síntomas de un flutter auricular Los síntomas principales son palpitaciones, falta de tolerancia al ejercicio, fatiga, disnea y, en casos más importantes, puede presentar mareos e incluso pérdida de conocimiento . Tratamiento de un flutter auricular El tratamiento de flutter auricular es médico o intervencionista. En el tratamiento médico se intenta frenar el latido cardiaco, para ello, se usan fármacos como los betabloqueantes, la digoxina y los bloqueadores de canales de calcio. En algunos casos, se puede usar la reversión eléctrica para intentar revertir a un ritmo sinusal. También, hay que valorar la necesidad de anticoagulante por parte del paciente, teniendo en cuenta la edad y las enfermedades concomitantes. El tratamiento intervencionista es la ablación de la vía de reentrada, para ello, se hace un cateterismo, penetrando en la aurícula y, una vez localizada la zona de la reentrada, se procede mediante radiofrecuencia a quemar la zona. Este proceso da lugar a una interrupción de la reentrada que provoca una normalización del ritmo cardiaco. Pruebas complementarias de un flutter auricular Las pruebas complementarias en un flutter auricular son: Electrocardiograma: para ver las ondas F del latido auricular más rápidas que los complejos QRS, que corresponden a latidos ventriculares más lentos. Holter: para recoger un registro durante 24 horas del latido cardíaco, permitiendo conocer posibles eventos cortos en su duración. Ecografía cardiaca: para conocer la estructura cardiaca. Coronariografía: para conocer el riego sanguíneo cardiaco y si este es correcto o no. Estudio electrofisiológico cardíaco: para examinar las posibles arritmias y, en muchas ocasiones, el lugar de origen, permitiendo el tratamiento de vías alternativas si fuera necesario. Factores desencadenantes de un flutter auricular El factor desencadenante del flutter auricular es la alteración de la conducción eléctrica cardiaca por la variación de reentrada en la aurícula . Factores de riesgo de un flutter auricular Son factores de riesgo para el flutter auricular la hipertensión arterial, las valvulopatías, la insuficiencia cardiaca, el daño isquémico cardiaco y el hipertiroidismo. Complicaciones de un flutter auricular La complicación más frecuente del flutter auricular es la insuficiencia cardiaca , producida por la alteración de la función de la bomba cardiaca. También puede dar lugar a trombosis arteriales, esto hace que en muchos casos sea necesaria la anticoagulación del paciente, dado que es normal que se formen trombos en la zona de la aurícula que pueden pasar al ventrículo y desde ahí, dirigirse a una arteria. Prevención de un flutter auricular La prevención del flutter auricular es el control de enfermedades de riesgo como hipertensión cardiaca, valvulopatías, insuficiencia cardiaca y alteraciones cardiovasculares como aterosclerosis. Especialidades a las que pertenece El flutter auricular debe ser controlado por el especialista en cardiología. Preguntas frecuentes ¿ Qué es un flutter en el corazón? El flutter en el corazón es la taquicardia auricular o ventricular que se produce por un aumento del número de latidos cardíacos. En el caso de aurícula, los latidos auriculares pueden ser de entre 205 y 300 por minutos. En el caso de flutter ventricular, se produce un aumento de los latidos ventriculares de hasta 300, esta situación es de riesgo vital para el paciente, debe ser revertida de forma rápida para evitar la muerte del paciente. ¿Qué es una arritmia en el corazón? La arritmia cardíaca es el latido de corazón que no se produce de forma periódica. En general, el corazón late a unos 60 latidos por minuto, esto quiere decir 1 latido por segundo. En el caso de las arritmias cardíacas, el corazón no tiene 1 latido por segundo, sino que, a veces, está a 1 segundo y otras a 3, o a 2. Las arritmias pueden ser rápidas cuando hay más de 120 latidos por minuto, se conocen entonces como taquicardia o, por el contrario, ser más lentas de lo normal, en cuyo caso, están por debajo de 40 latidos por minuto y se conocen como bradicardias. ¿Qué tipo de arritmias hay? Las arritmias cardiacas se pueden clasificar según su lugar de origen en arritmias auriculares, si se originan en las aurículas, o arritmias ventriculares, si se originan en los ventrículos. Según la frecuencia, se pueden clasificar en bradicardias, cuando hay menos de 40 latidos por minuto o taquicardias, cuando hay más de 120 latidos por minuto. ¿Cuáles son los ritmos de paro cardíaco? El ritmo de paro cardiaco puede ser la taquicardia ventricular, cuando el corazón supera los 300 latidos por minuto a nivel del ventrículo, provocando que la función cardiaca de bomba no se realice y dando lugar a un paro cardíaco si no se logra revertir. ¿Qué es disociación electromecánica? La disociación electromecánica es una actividad eléctrica recogida en el monitor, pero cuando el paciente no tiene pulso, es lo típico que aparece en la taquicardia o flutter ventricular.
Pericarditis
Enfermedad

Pericarditis

¿Qué es la pericarditis? La pericarditis es una inflamación del pericardio , membrana a modo de bolsa con dos capas que rodea el corazón. La función del pericardio es la de disminuir la fricción y el desplazamiento del corazón, ejerciendo de barrera con estructuras adyacentes. La pericarditis es una enfermedad con una gravedad moderada ya que depende de su causa o forma de presentación, puede ser un cuadro autolimitado de 2 a 6 semanas de duración o una patología con afectación cardíaca más importante y complicaciones que pueden poner en riesgo la vida de la persona (taponamiento cardíaco, etc.). Tipos de pericarditis Pericarditis aguda: Síndrome clínico debido a la inflamación del pericardio, que puede tener distintos orígenes. Pericarditis recidivante: Reaparición de un nuevo cuadro de pericarditis que se da en un 25% de los casos, generalmente en las primeras semanas después del episodio inicial. Pericarditis constrictiva: Inflamación crónica del pericardio que lo transforma en una membrana engrosada y adherida, lo que restringe el llenado de sangre en el corazón. Causas de la pericarditis En el 80% de los casos de pericarditis no se conoce de forma exacta la causa, tras el diagnóstico inicial y se asume que su orígen es una infección vírica. Otras posibles causas son : infección por otro tipo de microorganismos (bacterias como neumococo , estreptococo o estafilococo, otros virus como coxsackie, influenza, VIH y por tuberculosis o infecciones por hongos). También puede ser debido a la extensión y afectación de tumores como sarcoma, cáncer de pulmón, de mama, etc. o secundario a enfermedades reumatológicas como artritis reumatoide, fiebre reumática, lupus, esclerodermia, etc. Otras causas más infrecuentes son por las alteraciones de estructuras próximas como puede ocurrir tras un infarto de miocardio, neumonía, insuficiencia cardíaca, etc. Síntomas de la pericarditis Los pacientes presentan dolor torácico a nivel retroesternal (detrás del esternón) y en la región izquierda pectoral (región precordial), que empeora con la tos, la inspiración o si el paciente se sitúa boca arriba. Puede irradiarse hacia la parte superior de la espalda y el cuello. Se puede acompañar con sensación de falta de aire y fiebre . Además, puede estar asociado a otros síntomas de la enfermedad de base que pueden ser el orígen de la pericarditis. Tratamiento para la pericarditis El tratamiento principal va dirigido a disminuir la inflamación, controlar los síntomas y paliar la causa que lo origina, que en nuestro medio es la infección viral o de causa desconocida. Se pauta la toma de antiinflamatorios no esteroideos (ibuprofeno, aspirina, etc) repartidos a intervalos de 6-8 horas durante 1 o 2 semanas, indicando al paciente un reposo relativo . Tras este primer período, se reduce paulatinamente la dosis durante otras 2 - 3 semanas si el paciente se encuentra sin síntomas. Se prescriben fármacos inhibidores de la bomba de protones (como omeprazol) para la protección gástrica. También se puede asociar a colchicina, un fármaco que ayuda a disminuir la inflamación y disminuye el riesgo de recidivas. Los corticoides sólo se usan en casos de no respuesta con los antiinflamatorios no esteroideos o si se tiene alergia a ellos. Si no hay mejoría de los síntomas tras la primera semana de tratamiento se debe reconsiderar la causa de la pericarditis. La hospitalización está indicada si el paciente presenta signos de mal pronóstico como fiebre alta, inmunodepresión (defensas bajas), tratamientos con anticoagulantes , derrame pericárdico (acúmulo de líquido entre las paredes del pericardio), etc. Pruebas complementarias del tratamiento de pericarditis El diagnóstico se realiza mediante una exploración física completa, donde de forma característica puede objetivarse en la mayoría de los casos el llamado “roce pericárdico” en la auscultación cardíaca  (escucha de un ruido de roce o frote anormal en los sonidos cardíacos). Asociado a la exploración , se realiza un electrocardiograma donde se ven alteraciones del trazado del electrocardiograma característicos de la pericarditis. Además, se puede hacer un ecocardiograma para valorar la presencia de derrame cardíaco (líquido dentro de las membranas pericárdicas) y objetivar el funcionamiento interno del corazón o si existe afectación del músculo cardíaco (miocarditis). Otra de las pruebas de imagen que se realizan es la radiografía simple de tórax, donde pueden observarse alteraciones pulmonares que puedan ser la causa de la pericarditis (tuberculosa o tumores) y se observa la silueta cardíaca que estará alterada si existe un derrame pericárdico. También se realiza una analítica de sangre básica donde se puede observar el aumento de los llamados reactantes de fase aguda (velocidad de sedimentación glomerular o VSG, aumento de los leucocitos o glóbulos blancos, proteína C reactiva o PCR), determinación de las hormonas tiroideas o de las enzimas hepáticas. Factores desencadenantes de la pericarditis Entre los factores desencadenantes más comunes están las infecciones respiratorias o gástricas producidas por virus. Factores de riesgo de la pericarditis Es frecuente que la pericarditis aparezca como complicación, tras el padecimiento de una infección respiratoria o una gastroenteritis producida por un virus. Padecer otras enfermedades como tumores, enfermedades autoinmunes , hipotiroidismo, infarto de miocardio, etc... También puede ser un factor de riesgo para desencadenar una pericarditis. Además, si el paciente toma determinados fármacos (procainamida, fenitoína, hidralazina) porque ha sufrido algún traumatismo torácico o ha sido sometido a radiación, también son factores de riesgo para poder sufrir pericarditis. Complicaciones de la pericarditis Mantenimiento de la afectación más de 3 meses convirtiéndose en una pericarditis crónica. Recurrencia de la pericarditis (pericarditis recurrente). Evolución a pericarditis constrictiva con lo que se disminuye la capacidad de llenado de sangre en el ventrículo y aparecen signos de congestión venosa en el organismo (edemas, aumento del tamaño del hígado, etc.). Derrame pericárdico . Es la presencia de líquido en la entre las dos paredes del pericardio en una cantidad mayor a la normal que provoca un aumento de la presión en el corazón. Taponamiento cardíaco que se debe a la producción de un derrame pericárdico producido por la pericarditis que se produce de forma muy rápida y compromete el llenado de sangre de los ventrículos del corazón, con lo que éste no puede enviar suficiente sangre al resto del organismo. Constituye una urgencia médica. Prevención de la pericarditis La pericarditis es una patología difícil de prevenir . En su gran mayoría se asume su origen infeccioso por un virus. Como con todas las infecciones, es básico establecer una serie de pautas de higiene que incluye el lavado de manos frecuente. Para prevenir la aparición de una pericarditis recurrente se establece el tratamiento con colchicina. Especialidades a las que pertenece la pericarditis La pericarditis es una patología que suele valorarse en el servicio médico de urgencias hospitalarias, con seguimiento posterior por el especialista en cardiología y el médico de familia para ver la evolución. Si hay complicaciones y signos de mal pronóstico se hospitaliza al paciente en el servicio de cardiología. Preguntas frecuentes ¿Qué es un derrame pericárdico? Es la acumulación de más de 50 ml de líquido en la cavidad pericárdica, espacio formado entre las paredes del pericardio, membrana que cubre al corazón. ¿Cómo afecta la pericarditis al corazón? La pericarditis es la inflamación de la membrana de doble capa que cubre y protege el corazón y que puede producir que éste no funcione adecuadamente aumentando la presión que tiene que soportar, sobre todo si el líquido que existe entre esa doble capa aumenta. Eso hace que el llenado del corazón se dificulte y que no pueda realizar su función de bomba de impulso de la sangre. ¿Cuánto tiempo de reposo requiere la pericarditis? Durante el brote inflamatorio (mientras el paciente tiene dolor, fiebre y marcadores de inflamación elevados...), debe permanecer en reposo relativo. Posteriormente, realizará una incorporación progresiva a su actividad habitual. Se recomienda no realizar ejercicio física hasta tres meses después de haber normalizado los síntomas y todas las exploraciones complementarias. ¿Puede el estrés ser causante de una pericarditis? No está descrito el estrés como causa del origen de la pericarditis, aunque en muchas ocasiones no se conoce específicamente por qué el pericardio se ha inflamado. Aún así, es conocido que el estrés influye de manera negativa en el organismo, alterando las cifras de tensión arterial y aumentando la frecuencia cardíaca de forma anormal, lo que a largo plazo puede afectar al corazón.