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Tendinitis en la muñeca, una de las lesiones más comunes en la oficina

Fisioterapia en el Trabajo

¿Te ha pasado alguna vez que al teclear o mover el ratón has sentido cierto dolor muscular en la muñeca, el codo o el hombro? Esos dolores pueden ser avisos de la tendinitis, una de las lesiones más comunes en la oficina debido a los movimientos repetitivos. Hoy te contamos qué es la tendinitis, cuál es la más común en el trabajo y cómo es su tratamiento o prevención.



Tendinitis en la muñeca, una de las lesiones más comunes en la oficina

Qué es la tendinitis y cuáles son sus síntomas

Sí, ese dolor sordo y repentino tiene nombre. La tendinitis es la inflamación de un tendón (lo que ayuda a los músculos a mover los huesos). Puede surgir por una lesión o movimiento repetitivo.


Aunque la tendinitis puede ocurrir en cualquier tendón, es más frecuente padecerla en hombros, codos, muñecas y talones.


El síntoma principal es sin duda el dolor, empeorando con el movimiento de la zona afectada. Otros síntomas pueden ser:


  • Calor y enrojecimiento.
  • Hinchazón e inflamación que puede reducir la movilidad.
  • Rigidez y sensación de “crujido” al mover la articulación.


Tendinitis en la muñeca: causas y prevención en tu puesto de trabajo

Trabajando en una oficina es habitual realizar movimientos repetitivos, aumentando así las posibilidades de sufrir tendinitis en la muñeca. Entre las causas de la tendinitis están:

  • Escribir en el ordenador en exceso y sin pausas o descansos recomendados.
  • No usar el material ortopédico adecuado para el ratón del ordenador.
  • Escribir en el móvil.
  • Escribir con bolígrafo y papel.
  • Realizar movimientos repetitivos de las muñecas (archivar, cargar pesos…)

Sin olvidar otros factores que también contribuyen en la aparición de la tendinitis de muñeca: el paso de los años, malas posturas, diabetes, lesiones y/o articulaciones mal alineadas.


Aunque existen numerosas formas de tratar la tendinitis, es importante tener en cuenta las siguientes recomendaciones para prevenir el dolor:


  • Evita dentro de los posible las actividades repetitivas.
  • Usa aparatos ortopédicos de apoyo (alfombrillas para el ratón o teclados adecuados para no ejercer mucha presión sobre las muñecas).
  • Realiza estiramientos y programa descansos regulares durante las actividades repetitivas que involucren las muñecas.
  • Coloca tu silla y escritorio a la altura adecuada para tu cuerpo.
  • Mantén las manos y los brazos a la misma altura y haz que tu espalda descanse contra el respaldo de la silla.
  • Apoya los pies completamente en el suelo.


Tratamiento de la tendinitis: ¿frío o calor?, ¿cuándo acudir al especialista?

Para aliviar el dolor y reducir la inflamación, podemos hacer uso de antiinflamatorios además de mantener reposo, sobre todo con las actividades causantes del dolor.


Y sobre la zona ¿ponemos frío o calor? Seguro que no es la primera vez que escuchas que para el dolor lo mejor es aplicar frío, pero no siempre es lo correcto. En este caso el calor aumenta el flujo sanguíneo y promueve la recuperación del tendón, además de relajar los músculos y aliviar el dolor.


Con reposo y antiinflamatorios conseguirás aliviar las molestias y reducir la hinchazón, pero no es la solución al problema. El mejor tratamiento de la tendinitis es acudir a un fisioterapeuta para realizar estiramientos y fortalecer músculos y tendones. El especialista analizará tu caso y valorará inmovilizar la articulación con vendajes o férulas.


Es importante tratar la tendinitis lo antes posible para reducir el riesgo de rotura de tendón. La probabilidad de requerir intervención quirúrgica es baja, pero no inexistente. Si sientes dolor en la muñeca, codo u hombro, desde SAVIA Empresas podemos ayudarte. Contamos con servicio de Fistoteraría en el Trabajo pensado para ayudar y mejorar la salud de tu equipo de trabajo. Aquí encontrarás toda la información de este servicio y de muchos otros enfocados al bienestar del empleado.

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Uno de los estiramientos para el psoas más efectivo y sencillo de realizar en casa es la zancada profunda, también conocida como posición del caballero. Estiramiento psoas en zancada (posición del caballero) Para empezar a liberar la zona: Da un paso largo hacia adelante con una pierna. Apoya la rodilla de la pierna de atrás en el suelo (mejor sobre una superficie acolchada). Mantén el tronco completamente erguido, evitando arquear la zona lumbar. Desplaza la cadera suavemente hacia delante. En este punto deberías notar una apertura clara en la parte frontal de la cadera de la pierna que queda atrás. Mantén la posición durante unos 30 segundos, respirando de forma profunda y constante. Controlar la respiración ayuda a que el músculo reduzca la tensión de forma progresiva. Al cambiar de lado, es habitual notar diferencias entre una pierna y otra. Esa asimetría es una señal de cómo el cuerpo se adapta a las posturas que solemos mantener durante el día. Este ejercicio permite activar el estiramiento sin necesidad de tumbarse, por lo que puede integrarse fácilmente en pausas durante el trabajo . Cómo estirar el psoas en la cama Sales del trabajo, llegas a casa, te tumbas en la cama y sientes ese cansancio acumulado en la zona lumbar o en las caderas. Aprovecha ese momento, sin necesidad de levantarte, para liberar tensión. Estirar el psoas en la cama es una forma sencilla y muy efectiva de relajar la musculatura de manera pasiva, dejando que el propio cuerpo haga el trabajo. Estiramiento con pierna colgando Túmbate boca arriba muy cerca del borde del colchón. Flexiona una rodilla y llévala hacia el pecho, sujetándola con ambas manos. Deja que la otra pierna cuelgue de forma natural por fuera de la cama. En esta posición, no necesitas empujar ni forzar porque la gravedad se encarga de estirar el psoas de la pierna que queda suspendida. A medida que mantienes el ejercicio, notarás cómo la zona frontal de la cadera empieza a soltarse. Si respiras de forma lenta y profunda, el cuerpo irá “cediendo” poco a poco, reduciendo la sensación de rigidez. Este tipo de estiramiento también favorece la liberación de la zona lumbar, permitiendo que la columna descanse sin la presión que genera un psoas acortado durante el día. Realizarlo antes de dormir puede ayudarte a cerrar la jornada con una sensación más ligera y a preparar el cuerpo para un descanso más reparador. Rodillas al pecho Después de liberar una pierna, puedes complementar el ejercicio con un movimiento más global: Lleva ambas rodillas hacia el pecho. Abrázalas suavemente sin generar tensión en los hombros. Mantén la posición durante unos segundos. Este gesto ayuda a relajar la zona lumbar y a equilibrar la musculatura después del estiramiento anterior. Mejores ejercicios para estirar el psoas Además de los estiramientos más básicos, existen otras variantes que puedes incorporar según tu nivel de movilidad y cómo responda tu cuerpo. Una de las más recomendadas es la postura del puente, un ejercicio que no solo estira y también activa. Túmbate boca arriba con las rodillas flexionadas y los pies apoyados en el suelo. Eleva la cadera hacia el techo de forma progresiva. Activa los glúteos al subir, manteniendo el control del movimiento. A diferencia de otros estiramientos, este ejercicio trabaja desde el equilibrio muscular. Mientras el psoas se alarga, los glúteos (que suelen estar poco activados tras muchas horas sentado) empiezan a recuperar su función. Este tipo de activación es clave porque muchas molestias las atribuimos a la falta de estiramiento, pero algunas nacen de descompensaciones mantenidas en el tiempo. Más allá del ejercicio concreto, hay algo que marca la diferencia: la regularidad. Dedicar unos minutos al día, con movimientos controlados y una respiración consciente, ayuda a que el cuerpo recupere su movilidad sin necesidad de forzarlo. Aun así, hay momentos en los que la rigidez se mantiene o aparece de forma recurrente. Cuando esto ocurre, es habitual que los estiramientos en casa no sean suficientes o que surjan dudas sobre si se están realizando correctamente. A veces, la ayuda de un profesional es justo lo que necesitas para dejar de poner parches al dolor y entender, de una vez por todas, por qué aparece y cómo hacer que no vuelva . En Savia, salud digital Mapfre, el servicio de fisioterapia para empresas está pensado para acompañar este proceso desde una perspectiva práctica y personalizada. A través de sesiones adaptadas a cada persona, es posible identificar desajustes, tratar contracturas profundas y mejorar la higiene postural en el día a día. El cuerpo no se queja sin motivo. Infórmate sin compromiso.
Ejercicios de bajo impacto para después del trabajo
Ejercicios de bajo impacto para después del trabajo
Tras horas de reuniones, llamadas o tareas que agotan mentalmente, la idea de salir a correr o levantar pesos puede resultar más desalentadora que motivadora. Sin embargo, el sedentarismo acumulado durante el día pide a gritos una activación que nos devuelva la vitalidad sin castigar nuestras articulaciones. Para esto existen los ejercicios de bajo impacto , una forma inteligente y amable de cuidar el organismo, permitiéndonos ganar fuerza y movilidad sin someter a los huesos y tendones a tensiones innecesarias. Incorporarlos al final del día puede marcar una diferencia clara en cómo te sientes, tanto física como mentalmente. ¿Qué son los ejercicios de bajo impacto? A diferencia de las actividades de alto impacto (como saltar o correr), donde ambos pies pierden el contacto con el suelo y el cuerpo debe amortiguar el peso en cada caída, los ejercicios de poco impacto mantienen siempre al menos un punto de apoyo firme. Esto reduce drásticamente la carga sobre las rodillas, la cadera y la columna, minimizando el riesgo de lesiones y facilitando la recuperación. Es un mito pensar que este tipo de entrenamiento es «demasiado suave». El deporte de bajo impacto puede ser tan exigente como tú decidas, elevando las pulsaciones y trabajando la musculatura profunda, pero siempre con un enfoque preventivo. Es la opción ideal para quienes buscan longevidad física y bienestar mental tras una jornada de oficina, asegurando que el ejercicio sea un aliado y no un foco adicional de fatiga. Beneficios del deporte de bajo impacto Tras varias horas de inactividad, hay músculos que prácticamente “se desconectan”. Los glúteos o los estabilizadores del core, por ejemplo, tienden a inhibirse cuando pasamos mucho tiempo sentados. Al activarlos de forma progresiva, el cuerpo recupera parte de su equilibrio natural. Esto tiene un efecto directo en cómo te mueves y cómo te sientes: Mejora la postura de forma progresiva: al activar músculos que habían dejado de participar, la espalda deja de asumir toda la carga. Esto ayuda a recuperar una alineación más natural sin necesidad de forzarla. Reduce las molestias lumbares y cervicales: muchas de las tensiones que se acumulan durante el día vienen de descompensaciones. El movimiento controlado ayuda a liberar esa sobrecarga. Disminuye la presión sobre las articulaciones: al no incluir impacto, este tipo de ejercicio permite trabajar el cuerpo sin añadir estrés en rodillas, caderas o tobillos, algo clave después de una jornada larga. Favorece la circulación y la sensación de ligereza: especialmente en piernas, donde la inactividad suele generar pesadez o hinchazón al final del día. Estos ejercicios de bajo impacto suelen ir acompañados de una respiración más consciente. A medida que el ritmo baja, el cuerpo también lo hace. Esto contribuye a reducir los niveles de cortisol acumulados durante la jornada y facilita una transición más natural hacia el descanso. Cómo incorporar ejercicios de poco impacto en la rutina Uno de los errores más habituales es pensar que el ejercicio tiene que ser estructurado, largo o exigente para ser útil. En realidad, lo que marca la diferencia es la regularidad. Estas son algunas formas sencillas de integrarlo en tu día a día: Dedicar 10–15 minutos al terminar la jornada. Aprovechar momentos de transición (antes de ducharte o antes de cenar). Combinar movimientos suaves con respiración consciente. Empezar con pocos ejercicios y repetirlos de forma constante. El cuerpo responde mejor a pequeños hábitos mantenidos en el tiempo . 10 ejercicios de bajo impacto para hacer después del trabajo Después de una jornada laboral, lo ideal es elegir movimientos que ayuden a liberar tensión, activar la circulación y recuperar movilidad. Aquí tienes una selección de ejercicios de poco impacto que puedes hacer en casa: Marcha en el sitio Caminar sin desplazarte, elevando ligeramente las rodillas, activa la circulación sin impacto. Elevaciones de talones Colócate de pie Eleva los talones y mantén unos segundos Baja de forma controlada Este ejercicio mejora la circulación en piernas, y es especialmente útil tras estar muchas horas sentado. Sentadillas controladas Baja lentamente como si fueras a sentarte Mantén la espalda recta Sube activando piernas y glúteos Sin impacto, pero muy efectivas para activar el cuerpo. Puente de glúteos Túmbate boca arriba Eleva la cadera Activa glúteos al subir Ayuda a compensar la inactividad de la jornada. Rotaciones de cadera De pie, realiza círculos amplios con la cadera Mantén el movimiento fluido Favorece la movilidad en una de las zonas más rígidas tras el trabajo. 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Por eso, en Savia, salud digital Mapfre, ponemos a tu disposición servicios de actividad física y entrenamiento personal . Contar con la supervisión de un profesional permite que tu rutina sea realmente efectiva, adaptando cada movimiento a tu condición física actual y evitando descompensaciones. Invertir en un entrenamiento bien dirigido es la forma más directa de asegurar que tu cuerpo siga siendo tu mejor herramienta de trabajo durante muchos años.

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