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¿Cuál es la postura correcta frente al ordenador?

Fisioterapia en el Trabajo

Es muy común que nos sentemos frente al ordenador con una mala postura, aunque sea inconscientemente, generando problemas de salud o molestias a largo plazo. Un trabajador puede pasar entre ocho y nueve horas sentado y, si no lo hace con una postura correcta, las secuelas y dolores articulares pueden ser mayores. Descubre en este post porqué es tan importante mantener una postura ergonómica en el trabajo y cómo asegurarnos de hacerlo correctamente.


¿Cuál es la postura correcta frente al ordenador?

 
 

¿Cuáles son las posturas ergonómicas en el trabajo?

 
 

Hablar de posturas ergonómicas es hablar de salud y bienestar en el ámbito laboral. Una postura ergonómica es aquella que respeta la alineación natural de nuestro cuerpo y evita tensiones o presiones innecesarias. Algunos consejos para mantener una postura correcta frente al ordenador son:

 
 

  • La espalda debe reposar en el respaldo de la silla, sin flexionarla y libre de tensiones. Puedes usar un cojín para que te ayude a estabilizar la espalda.

  • Los hombros deberán estar relajados, evitando encogerlos/elevarlos.

  • Los codos deben formar un ángulo de 90º y es recomendable tener los antebrazos apoyados. Para prevenir problemas y que las muñecas estén relajadas, puedes colocar debajo algo que te sirva de almohadilla.

  • La cabeza y el cuello deben estar rectos. Para ello la pantalla debe estar a un brazo de distancia y a la altura de los ojos.

  • Los muslos tienen que dibujar un ángulo de 90º a 110º en relación a las caderas.

  • Los pies han de estar completamente planos y apoyados, contactando con el suelo. Si no fuese posible, usa un reposapiés.
  •  


Malas posturas en el trabajo y cómo corregirlas

 
 

Tal y como mencionamos al inicio de este post, las malas posturas en el trabajo son, desafortunadamente, muy comunes. Pueden surgir de la falta de conciencia, del mobiliario inadecuado o simplemente de hábitos arraigados. Algunos ejemplos de malas posturas son: encorvarse sobre el teclado, inclinar la cabeza hacia adelante, hombros elevados, piernas cruzadas o apoyar los codos en el escritorio.

 
 

Para corregir estas posturas:

 
 

  • Realiza pausas activas: Levántate, estírate y cambia de posición al menos cada hora. 

  • Ajusta tu silla: Asegúrate de que tu silla tenga el apoyo lumbar adecuado.

  • Opta por mobiliario ergonómico: Las inversiones en este tipo de mobiliario pueden prevenir problemas de salud en el futuro.

  • Movilidad y deporte: Realiza actividad física y ejercicios de estiramiento para relajar los músculos y mejorar la circulación.

  • Capacitación y conciencia: Promueve la educación ergonómica entre tus empleados.

 
 

Beneficios de una postura correcta

 
 

Los beneficios de una postura correcta se extienden más allá del bienestar físico:

 
 

  • Prevención de problemas musculoesqueléticos: Una postura correcta previene dolencias como el síndrome del túnel carpiano o la tensión cervical.

  • Aumento de la productividad: Al estar cómodos, nos concentramos mejor y somos más eficientes.

  • Mejora del estado de ánimo: Una buena postura puede influir positivamente en nuestra autoestima y reducir los niveles de estrés.

  • Promoción de la salud en general: Una postura correcta mejora la circulación y la digestión.
  •  


¿Qué problemas genera una mala postura en el trabajo?


La posición correcta frente al ordenador puede determinar que aparezcan lesiones musculares, óseas y, con el tiempo, algunas más graves a nivel digestivo y circulatorio. Por lo tanto, no corregir la mala postura puede acarrear:

 
 

  • Problemas musculoesqueléticos: Dolores de espalda, lumbar, cadera, cuello y muñecas.

  • Vientre pronunciado: Una postura encorvada frente al ordenador debilita la pared abdominal, desarrollando un vientre flácido y abultado.

  • Fatiga visual: La posición incorrecta frente al monitor puede causar fatiga o daño ocular.

  • Reducción de la productividad: Una postura incorrecta puede generar distracciones constantes y disminución del rendimiento.
  •  

En Savia Empresas valoramos la importancia de la ergonomía en el trabajo y confiamos la higiene y salud postural a fisioterapeutas profesionales. Haz tú lo mismo en tu compañía. Infórmate sobre nuestras sesiones de Fisioterapia en el Trabajo e invierte en la salud, bienestar y productividad de tus empleados.

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El músculo necesita energía, hidratación y descanso para funcionar bien. Por eso, antes de pensar en qué tomar, conviene observar si durante el día estás cubriendo estas necesidades: Agua suficiente Comidas completas y regulares Aporte adecuado de proteínas Frutas, verduras y alimentos ricos en minerales Descanso nocturno de calidad Pausas activas durante la jornada Algunos suplementos o ayudas nutricionales pueden tener sentido en casos concretos, pero deberían valorarse según la situación individual. Y si la fatiga muscular aparece de forma frecuente, se acompaña de dolor intenso o no mejora con descanso, lo más prudente es consultar con un profesional sanitario. Posibles tratamientos para la fatiga muscular El tratamiento de la fatiga muscular depende de su causa. No se aborda igual una sobrecarga puntual que una molestia persistente por mala postura, falta de fuerza, estrés o una lesión previa. Algunas medidas habituales son: Descanso y recuperación : El descanso permite que el músculo repare el esfuerzo acumulado. Esto no implica dejar de moverse por completo, sino alternar actividad y recuperación de forma equilibrada. Pausas activas durante el trabajo : Levantarse, movilizar cuello, hombros, espalda y piernas ayuda a reducir la tensión acumulada. Pequeñas pausas de movimiento pueden cambiar mucho cómo llega el cuerpo al final del día. Estiramientos suaves : Los estiramientos pueden aliviar la rigidez, especialmente cuando el problema viene de posturas mantenidas. Deben realizarse sin rebotes, sin dolor y acompañados de respiración tranquila. Fortalecimiento progresivo : Muchas molestias aparecen cuando algunos músculos trabajan demasiado y otros participan poco. En esos casos, fortalecer glúteos, core, espalda o piernas puede ayudar a repartir mejor la carga. 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Uno de los estiramientos para el psoas más efectivo y sencillo de realizar en casa es la zancada profunda, también conocida como posición del caballero. Estiramiento psoas en zancada (posición del caballero) Para empezar a liberar la zona: Da un paso largo hacia adelante con una pierna. Apoya la rodilla de la pierna de atrás en el suelo (mejor sobre una superficie acolchada). Mantén el tronco completamente erguido, evitando arquear la zona lumbar. Desplaza la cadera suavemente hacia delante. En este punto deberías notar una apertura clara en la parte frontal de la cadera de la pierna que queda atrás. Mantén la posición durante unos 30 segundos, respirando de forma profunda y constante. Controlar la respiración ayuda a que el músculo reduzca la tensión de forma progresiva. Al cambiar de lado, es habitual notar diferencias entre una pierna y otra. Esa asimetría es una señal de cómo el cuerpo se adapta a las posturas que solemos mantener durante el día. Este ejercicio permite activar el estiramiento sin necesidad de tumbarse, por lo que puede integrarse fácilmente en pausas durante el trabajo . Cómo estirar el psoas en la cama Sales del trabajo, llegas a casa, te tumbas en la cama y sientes ese cansancio acumulado en la zona lumbar o en las caderas. Aprovecha ese momento, sin necesidad de levantarte, para liberar tensión. Estirar el psoas en la cama es una forma sencilla y muy efectiva de relajar la musculatura de manera pasiva, dejando que el propio cuerpo haga el trabajo. Estiramiento con pierna colgando Túmbate boca arriba muy cerca del borde del colchón. Flexiona una rodilla y llévala hacia el pecho, sujetándola con ambas manos. Deja que la otra pierna cuelgue de forma natural por fuera de la cama. En esta posición, no necesitas empujar ni forzar porque la gravedad se encarga de estirar el psoas de la pierna que queda suspendida. A medida que mantienes el ejercicio, notarás cómo la zona frontal de la cadera empieza a soltarse. Si respiras de forma lenta y profunda, el cuerpo irá “cediendo” poco a poco, reduciendo la sensación de rigidez. Este tipo de estiramiento también favorece la liberación de la zona lumbar, permitiendo que la columna descanse sin la presión que genera un psoas acortado durante el día. Realizarlo antes de dormir puede ayudarte a cerrar la jornada con una sensación más ligera y a preparar el cuerpo para un descanso más reparador. Rodillas al pecho Después de liberar una pierna, puedes complementar el ejercicio con un movimiento más global: Lleva ambas rodillas hacia el pecho. Abrázalas suavemente sin generar tensión en los hombros. Mantén la posición durante unos segundos. Este gesto ayuda a relajar la zona lumbar y a equilibrar la musculatura después del estiramiento anterior. Mejores ejercicios para estirar el psoas Además de los estiramientos más básicos, existen otras variantes que puedes incorporar según tu nivel de movilidad y cómo responda tu cuerpo. Una de las más recomendadas es la postura del puente, un ejercicio que no solo estira y también activa. Túmbate boca arriba con las rodillas flexionadas y los pies apoyados en el suelo. Eleva la cadera hacia el techo de forma progresiva. Activa los glúteos al subir, manteniendo el control del movimiento. A diferencia de otros estiramientos, este ejercicio trabaja desde el equilibrio muscular. Mientras el psoas se alarga, los glúteos (que suelen estar poco activados tras muchas horas sentado) empiezan a recuperar su función. Este tipo de activación es clave porque muchas molestias las atribuimos a la falta de estiramiento, pero algunas nacen de descompensaciones mantenidas en el tiempo. Más allá del ejercicio concreto, hay algo que marca la diferencia: la regularidad. Dedicar unos minutos al día, con movimientos controlados y una respiración consciente, ayuda a que el cuerpo recupere su movilidad sin necesidad de forzarlo. Aun así, hay momentos en los que la rigidez se mantiene o aparece de forma recurrente. Cuando esto ocurre, es habitual que los estiramientos en casa no sean suficientes o que surjan dudas sobre si se están realizando correctamente. A veces, la ayuda de un profesional es justo lo que necesitas para dejar de poner parches al dolor y entender, de una vez por todas, por qué aparece y cómo hacer que no vuelva . En Savia, salud digital Mapfre, el servicio de fisioterapia para empresas está pensado para acompañar este proceso desde una perspectiva práctica y personalizada. A través de sesiones adaptadas a cada persona, es posible identificar desajustes, tratar contracturas profundas y mejorar la higiene postural en el día a día. El cuerpo no se queja sin motivo. Infórmate sin compromiso.
Ejercicios de bajo impacto para después del trabajo
Ejercicios de bajo impacto para después del trabajo
Tras horas de reuniones, llamadas o tareas que agotan mentalmente, la idea de salir a correr o levantar pesos puede resultar más desalentadora que motivadora. Sin embargo, el sedentarismo acumulado durante el día pide a gritos una activación que nos devuelva la vitalidad sin castigar nuestras articulaciones. Para esto existen los ejercicios de bajo impacto , una forma inteligente y amable de cuidar el organismo, permitiéndonos ganar fuerza y movilidad sin someter a los huesos y tendones a tensiones innecesarias. Incorporarlos al final del día puede marcar una diferencia clara en cómo te sientes, tanto física como mentalmente. ¿Qué son los ejercicios de bajo impacto? A diferencia de las actividades de alto impacto (como saltar o correr), donde ambos pies pierden el contacto con el suelo y el cuerpo debe amortiguar el peso en cada caída, los ejercicios de poco impacto mantienen siempre al menos un punto de apoyo firme. Esto reduce drásticamente la carga sobre las rodillas, la cadera y la columna, minimizando el riesgo de lesiones y facilitando la recuperación. Es un mito pensar que este tipo de entrenamiento es «demasiado suave». El deporte de bajo impacto puede ser tan exigente como tú decidas, elevando las pulsaciones y trabajando la musculatura profunda, pero siempre con un enfoque preventivo. Es la opción ideal para quienes buscan longevidad física y bienestar mental tras una jornada de oficina, asegurando que el ejercicio sea un aliado y no un foco adicional de fatiga. Beneficios del deporte de bajo impacto Tras varias horas de inactividad, hay músculos que prácticamente “se desconectan”. Los glúteos o los estabilizadores del core, por ejemplo, tienden a inhibirse cuando pasamos mucho tiempo sentados. Al activarlos de forma progresiva, el cuerpo recupera parte de su equilibrio natural. Esto tiene un efecto directo en cómo te mueves y cómo te sientes: Mejora la postura de forma progresiva: al activar músculos que habían dejado de participar, la espalda deja de asumir toda la carga. Esto ayuda a recuperar una alineación más natural sin necesidad de forzarla. Reduce las molestias lumbares y cervicales: muchas de las tensiones que se acumulan durante el día vienen de descompensaciones. El movimiento controlado ayuda a liberar esa sobrecarga. Disminuye la presión sobre las articulaciones: al no incluir impacto, este tipo de ejercicio permite trabajar el cuerpo sin añadir estrés en rodillas, caderas o tobillos, algo clave después de una jornada larga. Favorece la circulación y la sensación de ligereza: especialmente en piernas, donde la inactividad suele generar pesadez o hinchazón al final del día. Estos ejercicios de bajo impacto suelen ir acompañados de una respiración más consciente. A medida que el ritmo baja, el cuerpo también lo hace. Esto contribuye a reducir los niveles de cortisol acumulados durante la jornada y facilita una transición más natural hacia el descanso. Cómo incorporar ejercicios de poco impacto en la rutina Uno de los errores más habituales es pensar que el ejercicio tiene que ser estructurado, largo o exigente para ser útil. En realidad, lo que marca la diferencia es la regularidad. Estas son algunas formas sencillas de integrarlo en tu día a día: Dedicar 10–15 minutos al terminar la jornada. Aprovechar momentos de transición (antes de ducharte o antes de cenar). Combinar movimientos suaves con respiración consciente. Empezar con pocos ejercicios y repetirlos de forma constante. El cuerpo responde mejor a pequeños hábitos mantenidos en el tiempo . 10 ejercicios de bajo impacto para hacer después del trabajo Después de una jornada laboral, lo ideal es elegir movimientos que ayuden a liberar tensión, activar la circulación y recuperar movilidad. Aquí tienes una selección de ejercicios de poco impacto que puedes hacer en casa: Marcha en el sitio Caminar sin desplazarte, elevando ligeramente las rodillas, activa la circulación sin impacto. Elevaciones de talones Colócate de pie Eleva los talones y mantén unos segundos Baja de forma controlada Este ejercicio mejora la circulación en piernas, y es especialmente útil tras estar muchas horas sentado. Sentadillas controladas Baja lentamente como si fueras a sentarte Mantén la espalda recta Sube activando piernas y glúteos Sin impacto, pero muy efectivas para activar el cuerpo. Puente de glúteos Túmbate boca arriba Eleva la cadera Activa glúteos al subir Ayuda a compensar la inactividad de la jornada. Rotaciones de cadera De pie, realiza círculos amplios con la cadera Mantén el movimiento fluido Favorece la movilidad en una de las zonas más rígidas tras el trabajo. Estiramiento de espalda (gato-vaca) En posición de cuadrupedia Alterna entre arquear y redondear la espalda Este movimiento libera la tensión acumulada en la columna. Zancada suave Da un paso hacia delante Flexiona ligeramente ambas piernas Mantén el equilibrio Activa sin impacto y mejora la movilidad. Balanceo de brazos De pie, deja caer los brazos y muévelos suavemente Acompaña con una respiración relajada Ayuda a soltar tensión acumulada en hombros. Estiramiento lateral Eleva un brazo por encima de la cabeza Inclina el torso hacia el lado contrario Abre la zona costal y mejora la respiración. Respiración diafragmática Coloca una mano en el abdomen Inhala profundamente Exhala lentamente Este ejercicio cierra la rutina ayudando a reducir la activación del sistema nervioso. A pesar de que estos ejercicios son seguros, cada persona tiene un punto de partida y unas metas diferentes. Por eso, en Savia, salud digital Mapfre, ponemos a tu disposición servicios de actividad física y entrenamiento personal . Contar con la supervisión de un profesional permite que tu rutina sea realmente efectiva, adaptando cada movimiento a tu condición física actual y evitando descompensaciones. Invertir en un entrenamiento bien dirigido es la forma más directa de asegurar que tu cuerpo siga siendo tu mejor herramienta de trabajo durante muchos años.

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