Resonancia Magnética Fetal

La resonancia magnética fetal es una técnica no invasiva de diagnóstico que permite al esspecialista obtener una imagen del bebé. Obtiene fotografías de más calidad que la ecografía y es de las más utilizadas por los médicos especialistas. Se trata de una prueba indicada para mujeres con más de 20 semanas de embarazo. Si quieres más información sobre esta técnica, consulta a los mejores especialistas.

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¿En qué consiste?

¿Te imaginas poder valorar el estado de algunos de los órganos internos de tu bebé cuando todavía estás embarazada? Esta idea, que parece de ciencia ficción, es posible gracias a los nuevos avances de la medicina. La resonancia magnética fetal es una técnica diagnóstica por imagen que se basa en el uso del electromagnetismo para visualizar las estructuras internas. La fuerza electromagnética actúa como un potente imán que tiene la capacidad de movilizar las moléculas de agua. Unos detectores recogen esos cambios de posición generando una imagen de una calidad excelente con un amplio campo de visión donde se aprecian perfectamente las diferencias entre tejidos siendo capaz de observar cualquier cambio de manera muy sutil.

¿En qué me ayuda?

A pesar de que la ecografía es la técnica diagnóstica por excelencia durante el embarazo, en ocasiones es necesario obtener una información más detallada de lo que ocurre en el feto para asegurase exactamente de cómo se encuentran sus órganos internos. Es el caso por ejemplo del estudio de las patologías cerebrales o para el estudio de enfermedades gastrointestinales, torácicas o genitourinarias. Esta técnica resulta muy útil cuando se han detectado determinadas patologías en los controles rutinarios y se necesita obtener una información más detallada, así como en casos en los que la madre presenta obesidad excesiva y la ecografía no es clarificadora. Para casos donde existe poco líquido amniótico, mala posición fetal, infecciones fetales o daño isquémico, esta técnica resulta muy útil.

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Resonancia Magnética Fetal

Debido a que la Resonancia Magnética es una técnica de diagnóstico por imagen que no produce radiación al paciente, se puede realizar para analizar la estructura fetal. Mediante la resonancia el m...édico podrá analizar si existe algún tipo de patología en el feto durante su desarrollo en el útero de la madre. Esta prueba es muy eficaz ante posibles riesgos de que el feto desarrolle problemas cerebrales, gastrointestinales, de columna y torácicas. Se recomienda realizar este tipo de prueba a partir de las 20 semanas de gestación, de manera que el tamaño del feto permita observarse con claridad. Ver más

Disponible en: Sevilla, Huelva

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Resonancia Magnética Fetal

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Resonancia Magnética Fetal

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Definición

La resonancia magnética nuclear es una prueba de radiodiagnóstico, mediante un sistema de ondas magnéticas permite conocer las posibles malformaciones en los órganos del feto. Los estudios se realizan rápidamente y se pueden conseguir imágenes muy nítidas a pesar del movimiento del feto. La resonancia fetal se realiza a través del abdomen de la madre.

¿Cómo se hace una resonancia magnética fetal?

La resonancia magnética fetal se realiza sometiendo a la madre al aparato de resonancia, dicho aparato presenta una camilla que es móvil y tiene aspecto cúbico. La paciente gestante debe permanecer lo más quieta posible y se le facilitarán unos auriculares por los que puede escuchar música para evitar los molestos ruidos que emite el sistema por los imanes y recibir instrucciones de los operadores, en caso necesario.

Para realizarse la resonancia magnética, se deberán retirar todos los objetos metálicos y no se podrán someter a ella las personas que presenten restos metálicos o prótesis metálicas. Si se tiene algún tatuaje, la zona del mismo puede resultar irritada.

Es una prueba inocua para el feto, pero no se realiza antes de la 20 semana, que es el momento en que permite recoger las imágenes de forma adecuada.

Tras recoger las imágenes, estas serán procesadas a través de un ordenador y es el médico, quien procede a realizar la interpretación de las mismas.

¿Para quién está indicada?

La resonancia magnética fetal es una prueba que está indicada en fetos de al menos 20 semanas, en los cuales, a través de una ecografía previa, se haya encontrado alguna patología. Es importante, en especial, para reconocer patologías cerebrales y posibles infecciones, también en los casos en que por la obesidad de la madre no se pueda visualizar correctamente al feto mediante una ecografía, y en los casos en que se detecta falta de líquido amniótico o mala posición fetal.

Esta prueba puede ser usada en casos más complejos en que sea necesario algún tipo de cirugía, para permitir la viabilidad correcta del feto o evitar minusvalías posteriores.

¿Por qué se realiza?

La resonancia magnética fetal se realiza para comprobar y diagnosticar de forma más precisa malformaciones que aparecen en el feto, sobre todo a nivel cerebral, ya que es un método que permite obtener una imagen muy precisa del cerebro del feto. Puede servir también para guiar intervenciones sobre el feto, a través del abdomen de la madre. Siempre es una prueba complementaria a la ecografía, que será la primera prueba a realizar. El obstetra es quien indica en qué caso es necesaria para tener una idea más exacta del bienestar del feto.

También sirve para detectar malformaciones genitourinarias, gastrointestinales, hernias diafragmáticas e incluso proceder a hacer cirugía sobre ellas, mejorando el bienestar fetal y evitando complicaciones del feto tras el nacimiento.

Riesgos de una resonancia magnética fetal

La resonancia magnética fetal, según los estudios conocidos, no presenta riesgos para el feto, aunque se recomienda realizarla en el segundo trimestre del embarazo. Cuando se lleva a cabo, no se debe de usar contraste de gadolinio, ya que este sí parece que aumenta el número de abortos y muertes fetales.

Los estudios han demostrado que no hay problemas en niños sometidos a resonancia magnética fetal, frente a los que no fueron sometidos a esta prueba.

Preparación

La preparación para una resonancia magnética fetal es sencilla, se debe acudir con ropa cómoda para poder descubrirse. En la medida de lo posible, la paciente debe ir tranquila y relajada, es raro el uso de sedación por su estado de embarazada. A la paciente se le dan unos auriculares por los que puede escuchar música para oír menos ruido de la prueba y conseguir una mayor relajación.

Cómo es la recuperación de una resonancia magnética fetal

La recuperación de una resonancia magnética fetal es inmediata. Tan solo es necesario que la paciente se levante con cuidado de la camilla, tras haber permanecido tumbada, ya que por estar embarazada puede presentar algún mareo. Tras levantarse puede volver a su domicilio sin ningún problema.

Resultados

Los resultados de la resonancia magnética nuclear son importantes para conocer posibles alteraciones cerebrales, ya sea por infección o por malformación cerebral. También, para ver o descartar hernias diafragmáticas, en las cuales, se puede decidir si intervenir para mejorar el desarrollo pulmonar o intervenir por observar problemas en la vejiga urinaria, uréteres o renales. Los resultados, aunque se puede tener una primera impresión antes, están disponibles en la consulta del médico transcurrida una semana, tiempo necesario para que el radiólogo estudie las imágenes producidas por el ordenador de forma adecuada.

Preguntas frecuentes

¿Qué es una resonancia magnética fetal?

Una resonancia magnética fetal es una prueba diagnóstica mínimamente invasiva que permite ver el feto a través del abdomen de la madre, usando ondas magnéticas, que actúan sobre las células del feto y son procesadas mediante un ordenador, obteniendo imágenes anatómicas fidedignas.

¿Cómo se hace una resonancia magnética fetal?

La resonancia magnética nuclear se realiza tumbando al paciente en una camilla móvil. Esta camilla se introduce en un sistema cilíndrico que emite ondas magnéticas. Estas ondas magnéticas, al llegar al organismo, se emiten de nuevo y son captadas por el sistema. Para posteriormente, ser procesadas por un ordenador que las convierte en imágenes anatómicas que son estudiadas por un radiólogo.

¿Para qué se utiliza una resonancia magnética fetal?

La resonancia magnética nuclear no es una prueba de cribado, es una prueba que se usa cuando con la prueba de cribado que, en este caso, es la ecografía, se encuentra o se sospecha de alguna patología que requiere un estudio más profundo. Tiene especial importancia en el estudio del cerebro del feto, pero también en el estudio de hernias diafragmáticas, o de malformaciones en el aparato urinario o digestivo. También permite mediante este sistema guiar intervenciones quirúrgicas a realizar en el feto.

¿Qué detecta una resonancia magnética fetal?

Una resonancia magnética fetal va a detectar posibles malformaciones del feto, especial interés tiene las cerebrales, pero también detecta malformaciones torácicas como hernia diafragmática que en caso de no corregirse puede dar lugar a alteraciones pulmonares, también permite conocer alteraciones gastrointestinales y también permite conocer alteraciones a nivel del aparato urinario y permite controlar el bienestar fetal en los casos de escaso producción de líquido amniótico.

¿Cuándo se usa una resonancia magnética fetal?

La resonancia magnética fetal se va a usar cuando en una ecografía se detecta alguna imagen sospechosa de malformaciones a nivel cerebral o de infección a dicho nivel, también cuando el déficit de líquido amniótico haga pensar en la posibilidad de un problema en el aparato urinario del feto, y en cualquier otro caso en que la ecografía detecta una imagen sospechosa de malformación en el feto.

El momento en que se debe realizar la resonancia debe ser a partir del segundo trimestre y el momento ideal es la semana 20 de embarazo.

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