Medicina a Domicilio

En algunas ocasiones, algunos pacientes no pueden trasladarse a un centro médico, ya sea por alguna lesión física, enfermedad u otras causas. Con nuestro servicio de unidad de cuidados domiciliarios, la persona que lo necesite tiene acceso a una serie de tratamientos que permiten que el proceso sea más cómodo para los pacientes. Personal médico de confianza se desplaza hasta tu domicilio para llevar a cabo el tratamiento correspondiente.

¿Tienes dudas sobre el tratamiento?

o llámanos al 900 908 600

L-J de 9:00h a 19:00h

V de 9:00h a 18:00h

¿En qué consiste?

Son muchos los que consideran que como en casa no se están ningún sitio y más aún si estás enfermo. Poder estar rodeado de tus familiares, tus cosas y tu vida cotidiana no tiene precio, sobre todo si no eres amigo de los hospitales. Así como la hospitalización puede resultar vital en muchos momentos de tu vida, hay ocasiones en las que no es estrictamente necesario si se dispone de un médico a tu disposición. La medicina a domicilio incluye una gran gama de servicios de salud que se pueden llevar a cabo en casa tras un enfermedad o lesión. Este servicio es tan eficaz como el de un hospital, ya que, aunque se realiza en casa, cuenta con el apoyo de un profesional en todo momento.

¿En qué me ayuda?

El servicio de medicina a domicilio suele ser menos costoso que el de un hospital y aporta muchas ventajas a las personas que presentan una enfermedad crónica, lesiones que requieren la realización de curas, personas con movilidad reducida o personas dependientes. El realizar los servicios médicos en tu propia casa convierte a esta atención en algo mucho más personalizado. Además, según las últimas investigaciones, se sabe que el estar aislado en un hospital ralentiza el proceso de curación.

Opciones disponibles

Atención Médica a Domicilio en 8 Visitas Mensuales

Existen determinadas situaciones en las que bien por una movilidad reducida, bien por una incapacidad física, mental o logística, se hace imposible que el paciente pueda acudir a un centro médico. Este pack de ocho visitas al mes garantiza un completo servicio donde un profesional médico acudirá a tu domicilio a realizar todas aquellas pruebas o chequeos que necesites.

Disponible en: Sevilla, Madrid, Barcelona

desde 349 €

Visita semanal de Medicina a Domicilio

Cuando las situaciones físicas o mentales de determinados pacientes imposibilitan la capacidad de desplazamiento a un centro médico, las visitas de los médicos a su domicilio se vuelven completamente esenciales. Este profesional podrá realizar todas aquellas exploraciones o valoraciones que considere oportunas para garantizar un correcto servicio. Mediante este pack dispondrás de la visita de un médico a la semana desde la tranquilidad de tu casa.

Disponible en: Sevilla, Madrid, Barcelona

desde 189 €

Médico a Domicilio (2 Visitas al Mes)

Las visitas de un médico a domicilio se pueden requerir por múltiples motivos tales como presentar una movilidad reducida, una incapacidad para desplazarse, o simplemente el deseo de permanecer en el hogar para realizar diferentes chequeos. Si requieres de controles periódicos, este servicio te permite la visita de un médico a tu domicilio que será el encargado de valorar, diagnosticar o tratar cualquier patología que presentes.

Disponible en: Sevilla, Madrid, Barcelona

desde 99 €

Visita Medicina a Domicilio

En ocasiones, hay pacientes que, por diversos motivos como pueden ser una edad elevada o la imposibilidad de movimiento, requieren que sus cuidados médicos les sean realizados a domicilio: diagnósticos, pruebas como analíticas y cultivos o tratamientos como la diálisis o la quimioterapia, tienen que ser, en estos casos, realizados por médicos a domicilio. Nosotros ofrecemos este servicio con el mejor personal y total confidencialidad y fiabilidad. Si quieres más información sobre la medicina a domicilio, continúa leyendo.

Disponible en: Sevilla, Madrid, Barcelona

desde 59 €

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Más información sobre este Tratamiento

Definición

La atención domiciliaria se define como el conjunto de todos los recursos dirigidos a prestar apoyo y cuidados que puede precisar una persona en su domicilio cuando, por cualquier circunstancia, han perdido la autonomía que tenían para realizar todas las actividades básicas de la vida diaria, independientemente de que sean personas de edad avanzada, discapacitados o con incapacidades puntuales (después de una cirugía, una enfermedad grave o crónica).

La atención domiciliaria ayuda a liberar la presión de las urgencias hospitalarias, permitiendo una mayor rotación de las camas y, por tanto, contribuye a reducir la estancia media de las personas ingresadas y, también, a que no precisen trasladarse a una residencia geriátrica.

El desarrollo técnico permite disponer de dispositivos móviles para oxigenoterapia, dispositivos intravenosos o monitorizaciones, y extender la asistencia sanitaria  en el domicilio y dar atención el enfermo, fuera del ámbito hospitalario, de manera integral en los diferentes momentos de la enfermedad. De esta manera, también permite detectar situaciones de riesgo y mejorar la calidad de vida de las personas.

¿En qué consiste la atención domiciliaria?

La atención domiciliaria consiste en dar apoyo a la persona que necesita ayuda para cubrir sus necesidades básicas de la vida diaria e incluso promover, en la medida de lo posible, independencia para determinadas tareas, como comer solo, vestirse o asearse, entre otras.

También permite llevar una vigilancia de la evolución de la enfermedad y un control de la medicación que precisa.

La atención domiciliaria, además, cubre todos los aspectos relacionados con la limpieza del hogar, elaboración de comidas y, sobre todo, detecta las situaciones de riesgo que puedan presentarse.

Además, la atención domiciliaria atiende a las personas en las fases terminales, con los cuidados paliativos que precise y, sobre todo, dando apoyo a los familiares.  

El objetivo de la atención domiciliaria es que la persona no solo reciba ayuda sanitaria, sino que conserve la máxima independencia y la mejor calidad de vida posible, y esto se consigue proporcionando habilidades, conservando la autosuficiencia y preservando su dignidad.

¿Para quién están indicada?

La atención domiciliaria está indicada para todas aquellas personas que, independientemente de la edad que tengan, carezcan de autonomía suficiente para realizar las actividades básicas diarias, es decir, personas calificadas como dependientes, independientemente de su grado de dependencia, siempre que requieran la ayuda de otra persona para llevarlas a cabo.

Las principales indicaciones para la asistencia domiciliaria son para personas o pacientes que:

  • No pueden desplazarse a un centro sanitario si no es en una ambulancia
  • Padecen enfermedades terminales y desean fallecer en su domicilio
  • Sufren una incapacidad reciente como ICTUS o infarto
  • Existe sospecha de problemas psicosociales
  • Anciano frágil con riesgo de caídas por las barreras arquitectónicas, reducción o limitación de la movilidad, o personas ancianas que viven solas
  • Existencia de sobrecarga del cuidador
  • Sospecha en situación de riesgo

¿Qué pruebas me pueden realizar?

En la asistencia domiciliaria se pueden realizar pruebas complementarias como analíticas, controles de glucemia o control de coagulación. También, la administración de medicación como inyectables, insulinas o la realización de curas por ulceraciones o quirúrgicas.

La atención domiciliaria requiere una valoración en caso de ser paciente crónico o de riesgo, para lo cual se necesita aportar informes médicos, además de una serie de evaluaciones como:

  • Evaluación básica:
  •    Valoración funcional para determinar el nivel de independencia
  •    Valoración cognitiva para determinar el deterioro de las funciones cognitivas
  •    Valoración de la situación socio-familiar valorando creencias, hábitos, apoyo de familiares o factores socioeconómicos, etc.
  •    Valoración de las necesidades de los cuidados básicos como la alimentación, higiene, situación económica, estado de la vivienda o necesidades de seguridad física y psicológica
  •    Valoración de apoyos técnicos que pueda necesitar como, por ejemplo, oxígeno
  • Evaluación complementaria para las personas con una evaluación básica de riesgo:
  •    Valoración del cuidador para poder detectar una sobrecarga excesiva que afecte a su estado de salud físico y psicológico
  •    Trastorno psicológico para determinar el estado de ansiedad o de depresión
  •    Riesgo de aparición de úlceras o heridas en caso de ser personas encamadas o de movilidad muy reducida
  •    Valoración de los pacientes en fase terminal para poder proporcionar el mayor confort y tranquilidad tanto a enfermos como a familiares
  •    Valoración del estado nutricional donde se podrán detectar síntomas y signos de desnutrición o de una mala alimentación

Preparación

En la primera visita a domicilio, la persona susceptible de atención, debe tener preparada toda la documentación médica y aportar toda la información que se le solicite. En caso de no ser posible una buena comunicación, necesitará la presencia de un familiar o cuidador. Una vez recopilada toda la información y completada la evaluación, entrará a formar parte del programa de atención domiciliaria que cuenta con una serie de protocolos dependiendo de la asistencia que precisen.

La atención domiciliaria requiere preparación por parte de la persona o cuidador que va a realizar el trabajo que, además de tener una buena formación y conocimientos, debe respetar el derecho de cada individuo a preservar su independencia y privacidad, habilidades de comunicación, comprensión y paciencia, estabilidad emocional, respeto a los diferentes modos de vida, y saber tratar a cada persona como individuo con sus necesidades físicas y emocionales.

¿Tengo que estar acompañado cuando me realizan la atención domiciliaria?

No es necesario estar acompañado en la atención domiciliaria si el paciente tiene cierto grado de  independencia y movilidad o, que su estado psicológico permita realizar la entrevista sin problemas y el acceso a su vivienda en las sucesivas visitas domiciliarias.

En la primera visita es recomendable la presencia de un familiar o cuidador para poder comprender mejor la situación y poder realizar las evaluaciones oportunas.

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