Unidad de Cuidados Domiciliarios

La unidad de cuidados domiciliarios es un servicio cuyo objetivo es proveer asistencia continuada en los hogares de los pacientes que no pueden desplazarse a un centro médico. En la mayoría de los casos por problemas físicos que no requieren que el paciente ingrese en el hospital, por el propio motivo de conseguir o dar independencia al propio paciente.

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Definición

La unidad de cuidados domiciliarios está especializada en la prestación de cuidados en el domicilio del paciente sin su traslado a un hospital o centro sanitario. El médico que presta la atención domiciliaria a un paciente será en principio su médico, y la enfermera o enfermero que le atienda será el/la de familia, aunque en algunos casos pueden también estar apoyados por médicos de cuidados paliativos domiciliarios.
Para ser médico de familia se debe cursar el grado en medicina y, tras el examen MIR, realizar cuatro años de formación hospitalaria y extrahospitalaria (residencia).
Para ser enfermera/o de familia, tras realizar el grado en enfermería y realizar el examen EIR, se realizará una formación hospitalaria y extrahospitalaria de dos años.

Pruebas más comunes de la unidad de cuidados domiciliarios

Análisis de sangre: suele constar de dos partes principales, el recuento de las células sanguíneas en el cual se van a valorar los glóbulos rojos, los blancos y las plaquetas, y la bioquímica, que mide el azúcar y el colesterol en sangre. La primera parte permite conocer si un paciente tiene anemia, una infección o un problema de coagulación, y la segunda informa de cómo funcionan órganos como el riñón o el hígado de un determinado individuo.
Análisis de orina: esta permite conocer la presencia de sustancias anormales en la misma, como pueden ser glóbulos rojos conocidos como hematuria (sangre en la orina) o glóbulos blancos conocida como leucocituria. También permite conocer si hay bacterias o cristales que pueden dar lugar al litiasis renales (piedras en los riñones).
Toma de tensión: se puede realizar de forma ambulatoria mediante el esfigmomanómetro portátil, que puede ser digital o de aire, y permite conocer la presión sanguínea y controlar su nivel. Se considera una presión sanguínea normal la que se encuentra por debajo de 140/90, aunque ciertos pacientes como los cardiópatas o los diabéticos deben tener presiones máximas de 120/80.
Control del peso: controlar el peso de un paciente en su domicilio puede ser importante en afecciones como insuficiencias cardíacas o renales. En estos casos el aumento rápido de peso nos hará considerar la posibilidad de un empeoramiento en dichas enfermedades.
Medición de glucosa en sangre: se puede realizar en el domicilio mediante aparatos portátiles que dan resultados inmediatos y que se conocen como glucómetros. Con una gota de sangre se obtiene el resultado en el momento. Las mediciones de glucosa no deben de ser aleatorias, sino que se deben realizar antes de las comidas o dos horas después de las mismas para permitir ajustar el tratamiento antidiabético en función de las necesidades del paciente.
Control del INR (International Normalized Ratio): se realiza en aquellos pacientes que se encuentran en tratamiento con fármacos anticoagulantes ya que precisan un control estricto del mismo mediante unos aparatos conocidos como coaguchek, que permiten conocer el resultado en el momento a través de una gota de sangre para monitorizar el mismo y cambiar la dosis de medicación si fuera preciso.

Tratamientos más comunes de la unidad de cuidados domiciliarios

Diálisis domiciliaria: este tipo de diálisis es la diálisis peritoneal. En ella el paciente realiza el proceso de diálisis a través de su propio abdomen. Es necesario mantener una situación de asepsia, ya que el mayor problema de estos enfermos es la posibilidad de tener una infección a nivel peritoneal. Para realizar esta técnica se va a introducir un líquido en el abdomen. Dicho líquido va a contener sustancias que van a absorber los elementos de deshecho de los cuales el organismo se debe desprender. Tras permanecer el líquido en el abdomen del paciente se procede a su extracción, sacando a su vez las sustancias de deshecho del organismo.
Cuidados paliativos: son los que se realizan para mejorar la calidad de vida y el confort de un paciente terminal con una esperanza de vida estimada menor a 6 meses. Los cuidados paliativos incluyen el tratamiento de síntomas físicos como pueden ser dolor, vómitos, náuseas y tos, y abordan también el confort psíquico dejando expresar al paciente sus miedos, necesidades religiosas o de cualquier otra índole.
Sondaje vesical: es la técnica por la cual se procede, a través de la uretra, a llevar una sonda hasta la vejiga. En general se pone en aquellos pacientes que no pueden vaciar la vejiga por sí mismos, normalmente por obstrucción de la uretra, o bien en pacientes con problemas neurológicos que impiden el vaciamiento de la misma.
Nutrición domiciliaria: la alimentación en pacientes con incapacidad para comer y beber por sí mismos se va a realizar a través de una sonda nasogástrica. Dicha sonda va desde la nariz hasta estómago y precisa ser cambiada con regularidad. Debe ser limpiada con suero cada vez que paciente se alimenta. La alimentación puede ser mediante productos farmacológicos, lo que se conoce como alimentación enteral, o bien por medio de comida triturada en purés que se darán a través de la sonda al paciente. Es labor de la enfermera instruir a la familia del paciente en el correcto mantenimiento y manejo de la sonda.
Curas: estas serán realizadas por enfermeras/os de familia. Las principales curas a domicilio están relacionadas con las llamadas úlceras por presión, que se dan en aquellos pacientes encamados que permanecen en posturas mantenidas o con roces durante periodos largos de tiempo. En este tipo de procesos prevalece una actitud preventiva protegiendo la piel para evitar que se produzcan. Cuando, a pesar de los cuidados se producen las mismas, se deberán limpiar con regularidad, lavándose con agua y jabón y protegiéndolas mediante apósitos farmacológicos.

Enfermedades más comunes de la unidad de cuidados domiciliarios

  • Paraplejias.
  • Demencia.
  • Alzheimer.
  • Diabetes.
  • Cáncer terminal.
  • Parkinson.
  • Insuficiencia respiratoria.
  • Insuficiencia cardiaca.
  • EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica) severos.

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