Hematología y Hemoterapia

La hematología y la hemoterapia es la especialidad mixta que tiene labores clínicos y de laboratorio. El objetivo principal son la fisiología y la patología de la sangre de los órganos. De esta manera se encarga de la prevención de posibles enfermedades relacionadas con la sangre, de diagnosticarlas, y por último, realizar un tratamiento. Además, también realizan los procesos de obtención de la sangre, así como su análisis, y sus componentes y la administración de la misma.

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Definición

La hematología y hemoterapia es la parte de la medicina que se ocupa de las enfermedades de la sangre y los tratamientos para tratar dichas enfermedades.

Médico especialista

El médico especialista en hematología es el hematólogo, que tras realizar los estudios de grado en medicina, deberá realizar el examen MIR. Por último, completará su formación durante cuatro años de estudio en el hospital.

Pruebas más comunes de hematología y hemoterapia

Pruebas cruzadas: son las pruebas que se realizan antes de una transfusión de sangre y que permiten comprobar la compatibilidad del grupo sanguíneo y el factor RH. Se realizan a través de un análisis de sangre rutinario. También permite estudiar incompatibilidades o anticuerpos en el receptor, lo que implicaría un estudio más minucioso.
Biopsia de la médula ósea: es la extracción de una pequeña parte de médula ósea para observar su estructura y la producción celular. Se suele realizar en la cresta ilíaca, que es un hueso plano y de fácil acceso. Para llegar a la médula ósea es necesario la introducción de una aguja conocida como trocar, cuyo centro es hueco, de tal manera que el material a examinar queda dentro de la misma y ésta será examinada en el departamento de anatomía patológica.
Pruebas de coagulación: se realizan normalmente antes de un proceso quirúrgico. Su fin es conocer si la sangre coagula de forma normal, evitando hemorragias inesperadas. Se debe de valorar el nivel de plaquetas, son niveles normales por encima de 100.000 hasta 150.000, tiempo de tromboplastina parcial TTP, está alargado en casos de hemofilia, tiempo de quick, que se alarga en el caso de enfermedades hepáticas graves y en alteraciones de factor VII de la coagulación, tiempo de protrombina y fibrinógeno, que se alarga cuando falta el fibrinógeno (sustancia soluble presente en la sangre).
Análisis del ácido fólico: es la búsqueda de la vitamina conocida como ácido fólico, necesaria para la correcta formación de glóbulos rojos. Se realiza en sangre vía venosa mediante una análisis bioquímico.
Estudio de la médula ósea: nos permite conocer si el número de células que está produciendo la médula es normal, o por el contrario se están produciendo muchas células de un determinado tipo. También sirve para conocer la arquitectura de las mismas. La muestras que se obtienen por aspirado medular es examinada por un hematólogo.

Tratamientos más comunes de hematología y hemoterapia

Transfusión de plaquetas: se usa en enfermos con falta de plaquetas o trombopenia, y en aquellos pacientes que tienen alteraciones en el funcionamiento de las mismas. La dosis suele ser, en principio, de una unidad de plaquetas.
Flebotomía: es una técnica que se realiza en aquellos pacientes que presentan un número elevado de hematíes. Se trata de extraer una determinada cantidad de sangre, que puede ser reemplazada por suero. El resultado es conseguir un hematocrito normal, la sangre que se extrae no se usa para donaciones si no que es incinerada.
Hemoterapia: es el conjunto de técnicas que se usan para tratar la sangre desde que es extraída a un donante hasta que es almacenada para poder ser usada para un receptor. Tras la extracción de la sangre, ésta es analizada por si presenta alguna causa de rechazo por procesos infecciosos. La sangre, tras este proceso debe de tratarse para evitar su coagulación. Para este proceso puede usarse en forma total o bien en sus diferentes derivados; plasma, plaquetas, globulos rojos y crioprecipitados ricos en factores de coagulación VII y XIII, que se emplean en personas con hemofilia.
Transfusión de concentrado de hematíes: se usan para corregir procesos de anemia importantes. El proceso por el que se decide poner plaquetas o no a un paciente debe de ser evaluado individualmente, si bien siempre se considera el valor de hemoglobina, un concentrado de hematíes sube entre 1 y 1,5, hay que valorar transfundir cuando hay más de dos puntos de pérdida de forma aguda o, en los casos crónicos, cuando la hemoglobina está por debajo de 7 gr/dl.
Ultrafiltración: es la técnica que se usa en unidades de cuidados intensivos para limpiar la sangre de un paciente de sustancias tóxicas, para ello se conecta a una máquina desde una vía central venosa, a través de una sonda que extrae la sangre del paciente. Tras pasar ésta por una serie de filtros, se procede a reintroducir la misma en el organismo de nuevo. A la sangre se le incorpora líquido isotónico y electrolitos antes de devolverla al organismo, este proceso es lento y se da a lo largo de 24 horas.
Transfusión de plasma: la transfusión de plasma fresco congelado está indicado en pacientes con problemas de coagulación y síntomas hemorrágicos. El plasma debe de ser compatible con el receptor, en cuanto a grupo sanguíneo. Es mejor usar derivados purificados, que el plasma fresco siempre que sea posible.

Enfermedades más comunes de hematología y hemoterapia

  • Leucemia aguda.
  • Leucemia linfocítica crónica.
  • Linfoma de hodgkin.
  • Linfoma no hodgkin.
  • Purpura trombopenica idiopática.
  • Anemia ferropénica.
  • Enfermedad de Von Willebrand.
  • Hemofilia.

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