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Alergia tras volver a la calle
Artículo especializado

Alergia tras volver a la calle

Después del confinamiento es probable que las personas que presentaban algún tipo de alergia la hayan experimentado de forma muy notable con la vuelta a la calle. Incluso, personas que no tenían alergia empiezan a notar síntomas. ¿Necesitas una consulta o prueba presencial con un alergólogo ? Encuentra un alergólogo cerca de ti . Si tienes dudas también puedes hablar gratis por Chat   con uno de nuestros alergólogos. Qué es la alergia La alergia es una respuesta exagerada del sistema inmune frente a ciertas sustancias inocuas con las que entramos en contacto y que el organismo identifica como dañinas. A estas sustancias se las denomina alérgenos . Es el caso del polen (de diferentes plantas), los ácaros del polvo, los epitelios de las mascotas, algunos componentes alimentarios, medicamentos, etc. Esta respuesta alérgica del sistema defensivo conlleva una serie de reacciones inflamatorias que afectan a la piel y a las mucosas del tracto respiratorio o gastrointestinal, dando lugar a los diferentes síntomas y signos de las enfermedades alérgicas. Según la Organización Mundial de la Salud, se estima que en torno a un 25% de la población presenta algún tipo de alergia. Formas de contacto con los alérgenos Los alérgenos pueden entrar en contacto con las personas: A través del aire al ser inhalados como, por ejemplo, el polen, ácaros del polvo, ciertos tipos de hongos, pelo de mascotas. Al ser ingeridos como, por ejemplo, los medicamentos o múltiples tipos de alimentos (leche, huevos, futas, frutos secos, mariscos…). Al entrar en contacto con la piel, como por ejemplo sustancias químicas o el látex. Al ser inoculados, como el veneno de las abejas y las avispas. Al ser inyectados, como los medicamentos de administración intravenosa o subcutánea. El alérgico, ¿nace o se hace? No se puede responder esta pregunta. Con el transcurso del tiempo y dependiendo de factores ambientales y genéticos (existe una mayor predisposición a ser alérgico si algún familiar lo es) puede aparecer la alergia a determinadas sustancias que se encuentran en el entorno y con las que se está en contacto. Sensibilización El proceso por el cual una persona se hace alérgica a determinadas sustancias se denomina sensibilización y puede tener lugar en cualquier momento de la vida. Una persona genéticamente proclive a sufrir una alergia no la desarrollará si no ha estado previamente en contacto con el alérgeno responsable. De este modo, en el primer contacto con un alérgeno nunca se produce ningún síntoma. Será en contactos posteriores cuando aparecerán los síntomas de la alergia.  En el proceso de sensibilización los alérgenos activan el sistema inmune haciendo que se produzca un tipo de anticuerpo, la inmunoglobulina E ( IgE ). Las inmunoglobulinas son proteínas que producen las células defensivas del organismo contra agentes externos. Existen cinco tipos de inmunoglobulinas (IgA, IgD, IgE, IgG, IgM). La IgE es una inmunoglobulina que en situaciones normales actúa, específicamente, contra las enfermedades parasitarias y en el caso de los alérgicos se sobreexpresa. ¿Están aumentando los casos de alergia en la actualidad? Se sabe que ahora hay un mayor número de casos de alergia que en el pasado, aunque todavía no está claro cuáles son las causas de este aumento. Se baraja la hipótesis de que los inviernos más suaves favorecen la aparición de pólenes que antes no se observaban. De igual modo, los cambios de vida relacionados con nuevas costumbres alimentarias, el tabaquismo y la contaminación ambiental pueden tener algo que ver. Por otro lado, la “hipótesis de la higiene” establece que, ante la ausencia de infecciones parasitarias en las sociedades occidentales, el sistema inmune se confunde y dirige su ataque mediado por la IgE contra sustancias originalmente inocuas. Además, los hábitos de higiene han cambiado desde hace muchos años. Este ataque mediado por las IgE es importante para el diagnóstico de la enfermedad, ya que altos niveles de IgE en sangre indican al médico que el paciente padece un posible proceso alérgico. ¿Necesitas una consulta o prueba presencial con un alergólogo ? Encuentra un alergólogo cerca de ti . Si tienes dudas también puedes hablar gratis por Chat   con uno de nuestros alergólogos. Diferentes tipos de alergia En función de los signos y síntomas tenemos distintos tipos de enfermedades alérgicas: La rinitis alérgica es la enfermedad alérgica más habitual (afecta a un 25-30% de la población de los países desarrollados). Los alérgenos responsables son los pólenes, los ácaros del polvo, los epitelios de animales y los hongos. Los síntomas con los que cursa son estornudos, secreción nasal mucosa, picor de nariz y congestión nasal. Puede ir acompañada de conjuntivitis alérgica cuyos signos y síntomas son enrojecimiento de la conjuntiva del ojo, lagrimeo y picor de ojos. Y también puede ir asociada con asma alérgico. El asma alérgico es el segundo tipo de enfermedad más frecuente y en España afecta a un 5% de la población adulta. Y en torno a un 10% de la población infantil. Los alergenos responsables son los mismos que antes. Los signos y síntomas característicos son tos, dificultad al respirar y ruidos torácicos al respirar (las llamadas sibilancias). La urticaria y/o angioedema es un tipo de reacción alérgica que afecta a la piel. En la urticaria aparecen ronchas de forma y tamaño variable que suelen picar. Cuando aparece hinchazón se habla de angioedema. Y pueden o no aparecer de forma simultánea. Los alergenos en este caso pueden ser alimentos, medicamentos o picaduras de insectos. Dermatitis atópica o eccema atópico. Es una enfermedad predominante en la población infantil, aunque se puede cronificar y existir en adultos. Se caracteriza por sequedad de la piel que produce un intenso picor. Al rascarse se producen las lesiones cutáneas propias de este tipo de alergia. Dermatitis alérgica de contacto. Ocurre cuando el alérgeno entra en contacto directo con la piel. Ejemplos de estos alérgenos son: los metales, el tinte para el pelo, productos cosméticos y el látex. Alergia alimentaria . En este caso los alérgenos son los alimentos ingeridos. Los signos y síntomas habituales son: picor y/o hinchazón de labios y boca (conocido como SAO o síndrome de alergia oral). A veces aparecen náuseas, vómitos y dolor abdominal o reacciones cutáneas como dermatitis atópica o urticaria. En casos extremos puede aparecer anafilaxia. Los alimentos más frecuentes relacionados con este tipo de alergia en los adultos son los frutos secos, las frutas y el marisco. Y en los niños la leche de vaca y el huevo. Anafilaxia . Es la manifestación más grave de una reacción alérgica. Suele ocurrir rápidamente y de forma generalizada. Deben existir signos y síntomas de 2 o más sistemas: cutáneo, digestivo, respiratorio, cardiovascular (hipotensión y arritmias cardiacas) y neurológico (mareo y pérdida de conocimiento). En los casos más graves, si el tratamiento con adrenalina no se administra a tiempo, se puede producir la muerte. Los alérgenos más habituales en estos casos son los alimentos, los medicamentos o las picaduras de insectos. Diagnóstico de la alergia Existen diferentes tipos de pruebas diagnósticas en función del tipo de alergia y en función de si la reacción alérgica aparece rápidamente o tarda en aparecer. La prueba cutánea ( prick test ) es la más utilizada y consiste en colocar una gota del preparado alergénico que se quiere testar en el brazo del paciente (en su cara anterior) y hacer una ligera punción en la capa más superficial de la piel. Si el paciente es alérgico a la sustancia se producirá una reacción inflamatoria, dando lugar a la aparición de una roncha en la piel. Para determinados alérgenos, y también cuando la sensibilización no es muy fuerte, es más conveniente inyectar el alérgeno directamente en la piel ( prueba intradérmica ). Para las alergias de tipo dérmico, lo que se suele hacer es aplicar en la piel del paciente un parche impregnado ( patch test ) en el preparado alergénico y dejarlo durante un periodo de 48 a 96 horas. Estas pruebas diagnósticas son un buen método para identificar las sustancias frente a las que se tiene alergia, pero no son infalibles debido a que tienen baja sensibilidad. Adicionalmente, existen también pruebas a las que el médico puede recurrir como ayuda para el diagnóstico, basadas en un análisis de sangre para detectar los niveles elevados de IgE específicos de un alérgeno en concreto. Sin embargo, en algunos tipos de alergia, como las alergias a medicamentos o a los alimentos, estas pruebas tampoco son suficientes para llegar al diagnóstico y se hace necesario recurrir a pruebas de provocación. Finalmente, las pruebas de provocación consisten en exponer o suministrar al paciente el medicamento o el alimento sospechoso de causar la reacción alérgica y esperar a la manifestación de la misma. Estas pruebas son más peligrosas para el paciente, por lo que siempre se realizan en consulta médica y bajo la supervisión de personal sanitario especializado. Además, dada su naturaleza, pueden durar varias horas. Predicción de una alergia No es posible predecir si una persona va a desarrollar una determinada alergia. El sistema inmune es cambiante y dado que la alergia es el resultado de un proceso de sensibilización, es imposible predecir si una persona va a ser alérgica o no a una determinada sustancia. Tratamiento de la alergia El tratamiento de las alergias se basa en tres estrategias: Medidas de control o evitación del alérgeno responsable, en la medida que sea posible. Tratamiento sintomático , es decir, para aliviar los síntomas con medicamentos de tipo spray nasal y antihistamínicos. Tratamiento con vacunas . Al tratamiento con vacunas, ya sean subcutáneas o sublinguales se le denomina inmunoterapia ( IT ) y es el único tratamiento capaz de modificar el proceso alérgico y, por tanto, de curarlo. ¿Necesitas una consulta o prueba presencial con un alergólogo ? Encuentra un alergólogo cerca de ti . Si tienes dudas también puedes hablar gratis por Chat   con uno de nuestros alergólogos. Descargar Infografía alergia
Prometazina
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Prometazina

¿Qué es la prometazina? La prometazina es un fármaco antihistamínico, actúa como antialérgico al frenar la acción de la histamina, produce una vasoconstricción y disminuye la permeabilidad vascular, reduciendo el enrojecimiento ocular, la congestión nasal y, ligeramente, el prurito de la piel. También tiene un ligero efecto broncodilatador . ¿Para qué enfermedades se usa? La prometazina se usa para enfermedades de origen alérgico como angioedema, conjuntivitis alérgica, rinitis alérgica estacional, rinitis alérgica perenne y urticaria. Por su acción a nivel central, se administra por náuseas, vómitos, mareos y en procesos de cinetosis (mareos en medios de transporte). Efectos secundarios de la prometazina Los efectos secundarios de la prometazina suelen ser leves y más frecuentes en los primeros días de tratamiento, y en niños y ancianos. Efectos secundarios digestivos: entre ellos, sequedad de boca, náuseas, vómitos diarrea, dolor epigástrico, anorexia y estreñimiento. A nivel hepático pueden producir ictericia que suele ser pasajera. En casos de tratamientos más largos puede dar lugar a ictericia colestásica. Efectos secundarios en el sistema nervioso central: el más común es la somnolencia, puede ocasionar vértigo, alteración en el equilibrio, cefalea, confusión, alteración en la concentración, ataxia y, como efectos raros, puede provocar insomnio, nerviosismo, excitabilidad e irritabilidad, estos últimos efectos son más frecuentes en niños. Efectos secundarios cardiovasculares: como taquicardia, palpitaciones, arritmias cardíacas, extrasístoles, bloqueo cardíaco y, más raramente, se producen alteraciones en la tensión arterial en forma de hipotensión o hipertensión. Efectos secundarios respiratorios: puede aumentar la viscosidad del moco pulmonar dando lugar a una cierta dificultad respiratoria. Efectos secundarios a nivel ocular, pueden dar lugar a glaucoma, visión borrosa y diplopía. Efectos secundarios hematológicos: anemia, leucopenia y trombocitopenia, en especial, cuando hay dosis altas. Efectos secundarios en la piel: puede producir una reacción de fotosensibilidad ante la exposición solar intensa, dermatitis y erupciones exantemáticas. La prometazina no debe usarse en el embarazo , salvo que no haya otra alternativa terapéutica. La prometazina no debe usarse durante la lactancia y se debe suspender la misma si no hay otra alternativa terapéutica. Está desaconsejado el uso de la prometazina si se va a conducir o se manejan máquinas peligrosas . Interacción de la prometazina con otros fármacos La prometazina no debe ingerirse con alcohol , ya que puede dar lugar a un aumento de los efectos sobre el sistema nervioso central, originando una descoordinación psicomotriz. No debe usarse junto con fármacos que produzcan una acción sobre el sistema nervioso central como el fentanilo o las benzodiazepinas, ya que pueden aumentar el riesgo de descoordinación y somnolencia, así como el efecto de depresión respiratoria de estas últimas. Formas de uso de la prometazina La forma de uso más frecuente es como componente de jarabes para tratar los síntomas alérgicos. En casos excepcionales pueden usarse de forma intramuscular, aunque esta forma clínica está prácticamente en desuso. Preguntas frecuentes ¿Es un fármaco que se puede usar en niños? La prometazina es un fármaco que se puede administrar en niños mayores de 2 años , nunca en menores de esta edad, por el riesgo mayor de efectos secundarios. Las dosis en niños son menores que en adultos y se calculan en función de la edad del paciente. En niños mayores de 16 años las dosis son similares a las de los adultos. ¿Tiene alguna precaución de uso especial la prometazina? La prometazina no debe usarse en niños menores de dos años, ni en ancianos. En estas personas, los efectos secundarios son más frecuentes, debe evitarse el consumo de alcohol junto con este fármaco, y hay que tener precaución en la conducción de vehículos a motor y máquinas peligrosas, ya que puede alterar la concentración y aumentar la somnolencia, alterando los reflejos en la conducción. Estoy tomando benzodiazepinas, ¿puedo tomar este fármaco? Si se está tomando cualquier benzodiazepina o fármacos ansiolíticos, no se debe tomar la prometazina al mismo tiempo. Su uso conjunto puede dar lugar a un aumento de los efectos sobre el sistema nervioso central , provocando alteraciones en la concentración y aumentando de somnolencia, incluso llegando a producir una depresión respiratoria. ¿Puede usar cualquier persona este fármaco? Es un fármaco que no debe usarse en personas con insuficiencia renal o insuficiencia hepática, ni en aquellas personas que presentan glaucoma, problemas de obstrucción de orina u obstrucción intestinal, arritmia cardiaca, miastenia grave o úlcera péptica, ya que, en estos casos, el efecto de este fármaco puede producir un agravamiento de los síntomas de estas enfermedades. Los pacientes que presentan asma tampoco deben usarlo, ya que puede originar un aumento de la viscosidad del moco pulmonar y producir un proceso de broncoespasmo .
Betametasona
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Betametasona

¿Qué es la betametasona ? La betametasona es un fármaco glucocorticoide sintético de acción prolongada que actúa como inmunosupresor y antiinflamatorio. ¿Para qué enfermedades se usa? La betametasona es un fármaco ampliamente usado para diferentes enfermedades: Enfermedades reumáticas como las artritis reumatoide, sinovitis, bursitis, miositis, artritis gotosa, artritis psoriásica, lumbalgias, ciatalgias, tortícolis y ganglion. Enfermedades del colágeno como lupus eritematoso sistémico, esclerosis sistémica, dermatomiositis. Enfermedades de origen alérgico como asma, rinitis alérgica estacional, rinitis perenne, dermatitis de contacto, dermatitis alérgicas y reacciones de hipersensibilidad a fármacos y picaduras de insectos. Enfermedades de la piel como erupciones liqueniformes, psoriasis, liquen plano, lupus eritematoso sistémico, alopecia areata, queloide. Enfermedades del pie como bursitis y espolón calcáneo, metatarsalgias.  En las amenazas de partos prematuros se usa para dar lugar a la maduración pulmonar del feto por si el parto se presenta sin poder pararlo antes de tiempo, previniendo el distrés respiratorio del recién nacido. Enfermedades neoplásicas como tratamiento paliativo y coadyuvantes a los quimioterápicos en casos de leucemias, linfomas en adultos y, en niños, en leucemia linfoide aguda y leucemia  mieloide aguda Efectos secundarios de la betametasona Los efectos secundarios de la betametasona están en relación, sobre todo, con el uso a largo plazo, siendo menos frecuentes cuando se usan por corto espacio de tiempo, aunque se usen a dosis más elevadas. Efectos cardiovasculares , se encuentran, entre ellos, la trombosis y tromboflebitis, arritmias cardiacas, hipertensión arterial o empeoramiento de la misma. Efectos dermatológicos, puede dar lugar a atrofia dermatológica, estrías, vitíligo, hiperpigmentación, infección en la piel, hirsutismo, eritema facial, cicatrización de las heridas. Puede producir paniculitis, necrolisis epidérmica y síndrome de Stevens Johnson , estos últimos con una susceptibilidad de la persona por causas no bien conocidas, erupciones, exantemas, dermatitis de contacto. Efectos endocrinológicos , son unos de los más importantes, la hiperglucemia que puede dar lugar a la aparición de una diabetes no conocida previamente o al mal control de la misma, síndrome de Cushing, aumento de peso, amenorrea y trastornos del ciclo menstrual y alteraciones en el desarrollo con disminución del crecimiento en  niños. Efectos secundarios en los electrolitos pudiendo producir disminución del potasio, del calcio y alcalosis metabólica. Efectos gastrointestinales frecuentes son náuseas, vómitos, aumento del apetito, dolor abdominal, pancreatitis, gastritis y esofagitis que pueden dar lugar a úlceras gástricas y hemorragias digestivas. Al bajar la inmunidad, puede ocasionar la aparición de infecciones y reactivación de infecciones como tuberculosis . Efectos osteomusculares , como osteoporosis, fracturas óseas, miopatías, miastenia, daños en los tendones como tenosinovitis y ruptura tendinosas, con mayor frecuencia del tendón de aquiles. Osteonecrosis, en especial, en cabeza de fémur y húmero. Efectos en el sistema nervioso central como euforia, cefalea, vértigo, insomnio, nerviosismo, parestesias, neuritis, alteración en el humor, psicosis e hipertensión intracraneal. En el embarazo no es recomendable su uso, salvo en el caso de amenaza de parto prematuro entre la 24 y 36 semanas de embarazo, que se usa para evitar el distress respiratorio del recién nacido prematuro, al estimular la maduración pulmonar del feto. La betametasona se excreta por la leche materna y puede afectar al lactante , se recomienda que se usen otros glucocorticoides que no se excreten por la leche. Interacción con otros fármacos de la betametasona El uso de betametasona conjuntamente con las vacunas de virus atenuados de sarampión, rubéola, de bacterias como la salmonella, produce una disminución de la inmunidad de las vacunas. No se debe usar junto con fármacos antiinflamatorios , ni aspirina, por el mayor riesgo de hemorragias gastrointestinales al usar ambos fármacos. El uso junto con adenosina puede potenciar la toxicidad cardiaca de esta última. El uso de betametasona junto con aldocumar puede dar lugar a alteración en el tiempo hemorrágico, causando un mayor riesgo de hemorragias. El uso concomitante con antibióticos como la eritromicina aumenta el efecto de los glucocorticoides. El uso con salbutamol puede dar lugar a un mayor número de arritmias cardiacas. Formas de uso de la betametasona La betametasona se encuentra en ampollas ya sea para su uso intramuscular como intravenoso, existe dentro del uso intramuscular una forma depot, esto quiere decir que permanece más tiempo, no siendo necesario su uso diario si no que se puede espaciar el tiempo permaneciendo hasta 72 horas en el organismo. Preguntas frecuentes ¿Cuánto tiempo se puede usar la betametasona seguida? Se puede decir que no hay un tiempo límite para el uso de la betametasona, pero este será el mínimo posible, y con la dosis mínima, que permita el control de los síntomas en enfermedades reumáticas. Cuando se consigue bajar la inflamación y, por tanto, el dolor, se procede a descender la dosis, de forma paulatina, hasta suspenderla totalmente. En situaciones como el asma , se darán dosis de duración corta para controlar los posibles efectos secundarios de la betametasona. La mayoría de los efectos secundarios de la betametasona se deben al uso continuado del fármaco durante largos periodos de tiempo. ¿Se puede usar la betametasona en niños? La betametasona puede usarse en niños, pero en ellos se usa principalmente como parte del tratamiento de leucemias y linfomas. El uso para otras enfermedades en niños es poco frecuente, ya que puede producir alteración del crecimiento. ¿Es más peligrosa la betametasona en niños o en adultos? La betametasona produce efectos secundarios tanto en niños como en adultos, pero en los primeros, además de efectos secundarios similares a los adultos, puede dar lugar a alteraciones en el crecimiento , es por ello que no suele usarse más que en circunstancias muy especiales como el tratamiento de las leucemias.
Dexclorfeniramina
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Dexclorfeniramina

¿Qué es la dexclorfeniramina ? La dexclorfeniramina es un fármaco antialérgico de la familia de los antihistamínicos H1, funciona disminuyendo los efectos de la histamina, que es la sustancia que da lugar a la reacción alérgica. Es un potente antihistamínico, en especial, en reacciones alérgicas cutáneas, ya que produce una vasoconstricción que disminuye el enrojecimiento y la inflamación de la piel. ¿Para qué enfermedades se usa? La dexclorfeniramina se usa en enfermedades alérgicas como rinitis alérgica , conjuntivitis alérgica, pero tiene un campo de acción muy importante en la reacciones alérgicas generalizada, en la urticaria, en picaduras de insectos, en la dermatitis atópica, en las dermatitis de contacto y en los casos de angioedema . En la urticaria y el angioedema se usa porque su rapidez de acción hace revertir el proceso muy rápidamente descendiendo el picor de forma muy importante. Efectos secundarios de la dexclorfeniramina Los efectos secundarios de la dexclorfeniramina suelen ser leves y desaparecen cuando se abandona el fármaco . Es un fármaco que produce sedación por el paso de la barrera hematoencefálica, también produce en algunos pacientes un efecto paradójico de excitación. Los niños y los ancianos son más sensibles a los efectos secundarios de este fármaco. Los efectos secundarios gastrointestinales más frecuentes son náuseas, vómitos, diarrea, estreñimiento, sequedad de boca, dolor gástrico y anorexia, estos efectos disminuyen si el fármaco se ingiere con alimento. Efectos secundarios neurológicos , el más frecuente es la somnolencia, otros más graves son ataxia, desorientación, miastenia, vértigo, cefalea y excitabilidad. Efectos otológicos , puede producir tinnitus. Efectos genitourinarios , puede dar lugar a retención de orina e impotencia sexual. Efectos secundarios hematológicos, anemia hemolítica, pancitopenia y descenso de los glóbulos blancos. Efectos secundarios oculares, puede producir aumento de la tensión intra ocular, visión borrosa y diplopía. Efectos secundarios en la piel, puede haber reacciones de fototoxicidad si se produce una exposición intensa al sol.  La dexclorfeniramina no tiene estudios de su uso durante el embarazo, aunque se ha usado en cierto número de embarazos sin que se haya demostrado alteraciones sobre el feto. En niños prematuros puede originar lesiones oculares con mayor frecuencia si el fármaco se usa las dos semanas previas al parto prematuro, no es recomendable su uso si puede evitarse. La dexclorfeniramina no debe usarse durante la lactancia , por riesgo de secreción a través de la leche y de síndrome anticolinérgico, además de inhibir la secreción láctea, no debe, por tanto, usarse durante la lactancia. Interacción de la dexclorfeniramina con otros fármacos La dexclorfeniramina aumenta el efecto de la fenitoína , por lo que puede dar lugar a una mayor somnolencia, además de ataxia y nistagmus. En el uso concomitante con vacunas del polen aumenta la tolerancia a las mismas. La dexclorfeniramina no debe tomarse con consumo de alcohol, ya que el efecto de somnolencia puede ser muy intenso . Formas de uso de la dexclorfeniramina La dexclorfeniramina se usa en forma oral o inyectable . Los comprimidos orales son de 2 mg o de 6 mg. Siempre se debe usar la dosis menor para conseguir el efecto deseado . La forma inyectable se usa en reacciones muy importantes en las que no se puede usar la vía oral. Preguntas frecuentes ¿Se puede usar la dexclorfeniramina en niños? La dexclorfeniramina no debe usarse en niños menores de 12 años , esto se debe a la mayor frecuencia de efectos secundarios no deseados en ellos, en especial el efecto paradójico de irritabilidad y ataxia. En niños mayores de 12 años se pueden usar los comprimidos de 2 mg, no las dosis más altas. Es preferible usar otros antihistamínicos en niños siempre que sea posible. ¿Por qué es el fármaco que se inicia en las urticarias? La dexclorfeniramina es un fármaco que actúa de forma muy rápida, esto hace que calme muy rápidamente el picor, actúa bajando la vasodilatación y la inflamación asociada al proceso. ¿Produce mucho sueño la dexclorfeniramina? La dexclorfeniramina es un fármaco que pasa la barrera hematoencefálica , es decir, tiene una gran acción a nivel cerebral, dando lugar en muchos casos a una somnolencia bastante fuerte, siendo especialmente sensibles los niños y los ancianos a esta circunstancia. Hay pacientes que sufren un efecto paradójico dando lugar no a somnolencia si no a un efecto de irritabilidad muy importante. ¿Tengo que tener alguna precaución especial si conduzco y tomó dexclorfeniramina? Los pacientes que están en tratamiento con dexclorfeniramina deben abstenerse de conducir y de manejar maquinaria peligrosa. Si en el puesto de trabajo se realiza este tipo de actividades, es importante que se le indique al médico, quien deberá decidir si  mantener esta medicación o usar otra en su lugar.  ¿Todas las personas tienen los mismos efectos secundarios por la dexclorfeniramina? No, todos los efectos secundarios no se presentan en todos los pacientes. Son especialmente sensibles a sufrir efectos secundarios y estos son más severos en pacientes ancianos y niños.
¿Qué es la intolerancia a la histamina? Causas y síntomas
Artículo especializado

¿Qué es la intolerancia a la histamina? Causas y síntomas

¿Qué es la intolerancia a la histamina? La histamina es una sustancia natural que produce el organismo que se encuentra en los órganos y tejidos. También es ingerida a través de los alimentos. Su fabricación, liberación y control de la cantidad de histamina necesaria es fundamental para que el organismo funcione correctamente, por tener muchas funciones en el mismo. Cuando la histamina ingerida por los alimentos no se descompone de manera correcta, produce una serie de síntomas y consecuencias que afectan principalmente al tracto digestivo y que se conoce como intolerancia a la histamina y puede afectar al 2% de las personas. Causas de la intolerancia a la histamina La causa principal de intolerancia a la histamina es debido a un déficit en una enzima llamada Diaminooxidasa (DAO) que se encuentra en muchos tejidos, entre ellos, en el tubo digestivo (intestino delgado y colon ascendente). La DAO (diaminooxidasa) precisa la presencia de vitamina B6 y C y de cobre para que cumpla su función, es decir, se sintetiza y es secretada a la luz del intestino para que descomponga la histamina que hay en los alimentos ingeridos y, de esta manera, regular su nivel en sangre.  También puede haber una liberación excesiva de histamina en las células del sistema inflamatorio como mastocitos y basófilos ante diferentes estímulos. Otra de las causas de la intolerancia a la histamina puede ser la ingesta elevada de alimentos liberadores de histamina endógena. Síntomas de la intolerancia a la histamina Los síntomas no suelen darse de manera inmediata , sino que pueden aparecer a los pocos días. Nunca son síntomas aislados, sino que van asociados varios juntos. Estos afectan a diferentes órganos y partes del cuerpo y pueden ser, entre otros: Alteraciones intestinales: Dolor de estómago Colon irritable Diarrea Reflujo gástrico y pirosis Estreñimiento Flatulencias Náuseas  Sensación de saciedad Hinchazón de estómago Astenia (falta de apetito) Alteraciones respiratorias: Tos y estornudos Dificultad para respirar, asma Aumento de la mucosidad nasal  En casos más graves puede haber edema de lengua o de glotis Alteraciones en la piel: Piel seca Picor Dermatitis Edemas Psoriasis Urticaria Alteraciones generales: Dolor crónico, fibromialgia y dolor muscular Dolor de huesos, sobre todo, en espalda y columna Dolor en tejidos blandos Migraña Mareos Desajustes hormonales como amenorrea, síndrome premenstrual, ovarios poliquísticos e incluso infertilidad Cansancio injustificado Ansiedad Depresión  Alteraciones del sueño Diagnóstico de la intolerancia a la histamina No hay una prueba específica para hacer un diagnóstico de intolerancia a la histamina. Se puede hacer un análisis para detectar los niveles de actividad de la DAO (diaminooxidasa) en el organismo. También es importante asociarlo a la clínica que presenta la persona, para determinar el diagnóstico . Tratamiento y prevención de la intolerancia a la histamina El tratamiento y, especialmente, la prevención para la intolerancia a la histamina, está enfocado a la dieta y a un aporte añadido de vitaminas. La dieta debe consistir en: Alimentos frescos, por ser pobres en histamina Vigilar el estado de los alimentos, ya que cualquier pequeña alteración durante su almacenamiento o deterioro, puede producir un aumento de histamina, como es el caso del pescado y marisco Guardar correctamente los alimentos y mantener medidas higiénicas durante su preparación Aumentar la ingesta de Vitaminas, sobre todo vitamina B6, vitamina C y de ácido fólico, magnesio, cobre y zinc Tomar suplementos de DAO (diaminooxidasa) antes de las comidas  Evitar consumir bebidas alcohólicas Disminuir la ingesta de alimentos ricos en histamina como son chocolate, frutos secos, fresas, algunos colorantes, glutamato, clara de huevo, crustáceos, etc. Evitar la toma de medicamentos como antiinflamatorios, analgésicos, contrastes yodados, algunos antibióticos e, incluso, algunos antihistamínicos
Antihistamínico
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Antihistamínico

¿Qué es un antihistamínico? Los antihistamínicos son un grupo de medicamentos que sirven para tratar y aliviar los síntomas de la alergia , que tienen en común la característica de inhibir los efectos de la histamina, uniéndose a los receptores H1 para no producir síntomas en la piel y la mucosa respiratoria como picor, ronchas, estornudos, lagrimeo y mucosidad. Los antihistamínicos se clasifican, desde el punto de vista clínico, en fármacos de primera generación o clásicos y de segunda generación o no sedantes . Los antihistamínicos de primera generación, penetran en el sistema nervioso central , siendo poco selectivos en sus acciones, causando somnolencia, sedación, aumento del apetito, visión borrosa, retención de orina, inhibición de vómito y mareos . Se transforman en el hígado rápidamente en metabolitos inactivos, por lo cual, es necesario ingerirlos varias veces al día. Los antihistamínicos de segunda generación actúan de forma más selectiva sobre los receptores H1, penetrando de menor manera en el sistema nervioso central, por lo cual, produce menos somnolencia y no afectan a la conducción, ni al rendimiento laboral. Además, también presenta menos interacciones medicamentosas. Presentan posología única diaria en fase aguda y crónica. ¿Para qué enfermedades se usa? Los antihistamínicos, en general, se usan en el tratamiento de todas las enfermedades causadas por el aumento de histamina , como pueden ser: Rinitis alérgica o estacional Conjuntivitis Enfermedades dermatológicas Angioedema Dermatitis atópica Asma bronquial Fiebre del heno Alergias medicamentosas y alimentarias Broncoespasmo producido por otras causas Efectos secundarios de un antihistamínico Los antihistamínicos de primera generación tienen mayores efectos secundarios a nivel del sistema nervioso central, como somnolencia, dificultad para la concentración, mareos, vértigo, alteraciones en la coordinación, reflejos y desplazamientos voluntarios. En general, los de primera y segunda generación, pueden producir taquicardias , alteración en el ritmo cardiaco, hipotensión ortostática, ansiedad, exacerbación glaucoma, retención urinaria, resequedad de la boca, visión borrosa y, en raras ocasiones, dolor torácico y convulsiones. Antihistamínicos de primera generación, como el dimenhidrinato, se han utilizado por su efecto antiemético en el primer trimestre del embarazo, sin un aumento significativo del riesgo fetal; igualmente, a partir del segundo trimestre, puede indicarse por cortos periodos, previa autorización por el médico de cabecera, antihistamínicos de segunda generación . Es importante, si se está embarazada, no auto medicarse y acudir al médico antes de tomar cualquier medicamento. La mayoría de los antihistamínicos de segunda generación se excretan el 1% de la dosis administrada a la madre por la leche materna, por lo que son medicamentos seguros en el periodo de lactancia, ya que no aumentan el riesgo de los efectos adversos sobre los lactantes. Igualmente, es importante antes de tomar cualquier medicamento, primero acudir al médico. ¿Con qué medicamentos pueden tener interacciones los antihistamínicos? Los antihistamínicos son metabolizados en el hígado , puede tener interacciones con gran cantidad de fármacos, como son: Antibióticos: eritromicina, claritromicina, azitromicina Antifúngicos: fluconazol Antihistamínicos H2 como cimetidina y ranitidina Antidepresivos como fluoxetina, sertralina y paroxetina Antirretrovirrales usados en el tratamiento para combatir el SIDA Es importante, dentro de las interacciones de los antihistamínicos, los efectos cardiacos que producen prolongación del intervalo QT en el electrocardiograma cuando son combinados con los siguientes medicamentos : Antiarrítmicos como la quinidina Antiparasitarios y antipalúdicos como la irvermectina Antieméticos como el primperam Neurolépticos y psicotrópicos Formas de administración de los antihistamínicos Los antihistamínicos se pueden administrar por vía oral en forma de comprimidos/cápsulas, tabletas masticables y jarabes. Los antihistamínicos de primera generación, también se encuentran en ampollas que se pueden colocar por vía endovenosa o intramuscular. Preguntas frecuentes ¿Los antihistamínicos son tratamiento agudo o crónico? En general, los antihistamínicos son tratamientos que persiguen contrarrestar los síntomas de enfermedades agudas como enrojecimiento de la piel, broncoespasmo y lagrimeo, entre otros; no curan la enfermedad. Sin embargo, existen muchas enfermedades alérgicas de carácter estacional, las cuales son persistentes, que se benefician del uso continuo de estos medicamentos por sus propiedades antiinflamatorias. ¿Todos los antihistamínicos me hacen aumentar de peso? Los antihistamínicos de primera generación, por su acción sobre el sistema nervioso central en los receptores H1, así como a través de la inhibición de otros receptores como serotonina, aumentan el apetito . Este efecto secundario desapareció con los de segunda generación. ¿Cuáles son los antihistamínicos más usados? Primera generación : difenhidramina, dimenhidrinato, clorfeniramina, dexclorfeniramina, ketotifeno, azatadina y ciproheptadina. Segunda generación : bilastina, cetirizina, desloratadina, ebastina, loratadina, levocetirizina, fexofenadina, y mizolastina. ¿Es igual la dosis de niños y adultos? La dosis pediátrica debe calcularse según los kilogramos de peso del paciente , en cambio, la dosis de adulto no. Aunque comparten la similitud en relación a los intervalos de horarios en la toma de medicamentos. Si usted o alguien de su familia necesita estos medicamentos, debe acudir al médico de cabecera, quien indicará el antihistamínico que más le conviene en la dosis exacta.
Prick Test
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Prick Test

Definición El Prick test, es un conjunto de pruebas cutáneas de la alergia, que se realizan en la piel del paciente para determinar aquellas sustancias a las que puede presentar alergias, mediante la exposición cutánea al alérgeno. Para identificar dichos alérgenos, se puede analizar de dos formas: En laboratorio : se miden las sustancias que aparecen en la sangre ante diversos alérgenos, observando la creación o no de anticuerpos. In vivo :  de forma que se suministran cutaneamente diferentes alérgenos en la piel del paciente, hay tres tipos: Hipersensibilidad inmediata: consisten en la punción de la piel suministrando una dosis controlada del alérgeno. Se examina la reacción a los 15 minutos.  Se le denomina prick test. Hipersensibilidad tardía: consiste en la administración de un parche con el alérgeno, y examinar la reacción a las 48 horas. También reciben el nombre de patch test o pruebas epicutáneas. Provocación: No se administran cutaneamente si no mediante vía nasal, bronquial, oral o conjuntival, el alérgeno al paciente. De manera que se diagnostican alergias derivadas que afectan a las vías respiratorias, nasales, etc.  Preparación Consiste en una prueba ambulatoria que no requiere ingreso hospitalario. El médico indicará al paciente cuando debe dejar de tomar antihistamínicos o corticoides antes de la prueba, ya que los resultados pueden aparecer alterados al minimizarse las reacciones a los alérgenos. Cómo se realiza el prick test Las pruebas de alergia como el prick test se suelen realizar en los servicios de alergología. Allí el paciente entrará en la consulta, y bien en la zona interior del brazo o en la espalda se procederá a iniciar el prick test. Se suministrarán varias gotitas de los diferentes alérgenos, y mediante una leve punción se levantará la piel para que la gota  penetren cutaneamente . Al lado de cada gota suministrada se pondrá una marca para identificar cada tipo de alérgeno. El médico pedirá al paciente que espere 15 minutos para ver si se produce reacción, la cual se verá en caso de que aparezca enrojecimiento, picor y una pápula (pequeña ampolla que se resuelve espontáneamente) en la zona del pinchazo. En caso de que se realice el patch test, se aplicará el parche al paciente y este deberá volver a las 48 horas para ver los resultados. Complicaciones del prick test El prick test es una prueba de la alergia muy segura , ya que las dosis administradas son pequeñas y no suelen producir más que una alteración cutánea de la zona con la aparición de sarpullidos y/o pápulas. No obstante, en caso de que la reacción alérgica que sufra el paciente sea muy aguda, puede producirle un shock anafiláctico, por ello es necesario realizar las pruebas en los servicios de alergología para que el paciente no corra ningún riesgo y sea tratado con rapidez en caso necesario. Resultados Los resultados se obtienen el mismo día que se realiza el Prick Test. Tras los 15 minutos de espera, el paciente vuelve a la consulta y se observa el tamaño de las pápulas y las zonas enrojecidas, en caso de que se hayan producido. Los resultados del Prick Test pueden ser por tanto: Negativo: en caso de que no exista pápula o el eritema (enrojecimiento de la piel) sea menor de 1 mm. Positivo:  en función del tamaño de la pápula y el eritema, puede ser: Un positivo (+): cuando el eritema no supera los 3 mm y la pápula es muy pequeña o inexistente. Doble positivo (++) : cuando la pápula tiene unos 3 mm de diámetro y el eritema no llega a los 5 mm. Triple positivo (+++): Cuando la pápula es de más 3 mm de diámetro, junto con el eritema. Si se realiza la prueba del parche, Patch Test se interpretarán los resultados a las 48 horas de la misma manera. Preguntas frecuentes ¿Es lo mismo prick test que las pruebas cutáneas? El prick test es un tipo de  prueba cutánea, por lo que no son completamente lo mismo ya que hay otros tipos de pruebas cutáneas como el patch test . ¿Qué es el IgE en sangre? El IgE, llamado inmunoglobulina E, es un anticuerpo que se genera en la sangre del paciente ante la presencia de diversos alérgenos. Es la base de las pruebas de la alergia que se realizan en los laboratorios mediante la extracción de sangre . ¿Qué es la prueba intradérmica? Es el proceso mediante el cual el paciente recibe la sustancia del alérgeno mediante una punción en el brazo o espalda, de manera que el alérgeno queda bajo la superficie de la piel, por lo que recibe el nombre de intradérmica . ¿Qué es la inmunoglobulina E? Ante la posibilidad de que una persona tenga alergia a una sustancia en concreto, se realiza el análisis de la inmunoglobulina E (IgE). Esta prueba se basa en suministrar la sustancia alérgena en la sangre, y esperar a que el sistema inmunológico produzca anticuerpos, que se denominan inmunoglobulina E . Cada alérgeno necesita una inmunoglobulina E distinta, y se encuentra en los pulmones, piel y membranas mucosas. ¿Qué es la inmunoglobulina M? La inmunoglobulina M (IgM), es el primer anticuerpo que genera el sistema inmunológico ante una infección . Se encuentra en mayor abundancia en el líquido linfático y la sangre.
Pulsioxiometría
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Pulsioxiometría

Definición La pulsioximetría es un método no invasivo que monitoriza de manera continua la saturación de oxígeno transportado por la hemoglobina (hemoprotenía de la sangre, el pigmento rojo cuya función consiste en captar el oxígeno de los alvéolos pulmonares y comunicarlo a los tejidos, y en tomar el dióxido de carbono de estos y transportarlo de nuevo a los pulmones para expulsarlo).  Permite conocer los valores de oxígeno en la sangre para valorar y diagnosticar situaciones de insuficiencia respiratoria en el paciente. Tipos de pulsioximetría No existe otra forma de realizar esta prueba salvo la explicada en este artículo. Lo que sí que existen son varios tipos de pulsioxímetros, dependiendo de  la colocación de estos: Pulsioxímetro de dedo : es el más común, se coloca el aparato en la punta del dedo de cualquier mano. Pulsioxímetro portátil : es de uso hospitalario, suele ir conectado a aparatos como el carro de parada, entre otros. Pulsioxímetro de muñeca : como su nombre indica, se coloca en la muñeca. Está indicado para pacientes que necesiten un monitoreo constante. De este modo, es más cómodo. Pulsioxímetro de mesa : también se usa en los hospitales, pero anclado a otros aparatos de mayor tamaño. Preparación Debemos tener alcohol, quitaesmalte, monitor de pulsioximetria y transductor (dispositivo capaz de transformar o convertir una determinada manifestación de energía de entrada, en otra diferente a la salida ) . Se debe consultar que el pulsioxímetro tenga pilas y funcione correctamente antes de proceder a usarlo. Se explica al paciente en qué consiste la medición y se le informa de que no debe mover el dedo para tratar de no desplazar el sensor. Se debe realizar la medición lejos de una fuente de luz importante como focos o lámparas alógenas. Cómo se realiza la pulsioximetría El paciente deberá lavarse las manos con jabón antiséptico. Se necesita un pulsómetro, que en la mayoría de los casos será en forma de pinza. El pulsómetro tiene un productor de luz que se refleja en la piel del pulpejo del dedo (zonas blandas del dorso de cada dedo), este va a medir la cantidad de luz absorbida por la oxihemoglobina (derivado inestable y reversible de la hemoglobina combinada con oxígeno. Representa la forma transportadora de oxígeno de la hemoglobina) que circula en el paciente. El profesional seleccionará una zona con buena vascularización, evitando prominencias óseas. En neonatos se puede usar el dorso del pie o de la mano, y en niños y lactantes los dedos medios, como el índice y el anular. Se realiza un pequeño masaje en el pulpejo del dedo del paciente, luego se coloca el pulsómetro en la zona elegida, usando esparadrapo para su sujeción si es necesario y advirtiendo al paciente de que debe procurar no moverlo. En aquellas situaciones en las que tengamos hipotermia (disminución de la temperatura del cuerpo por debajo de lo normal ) , hipotensión (presión excesivamente baja de la sangre sobre la pared de las arterias ), o mala perfusión, se buscarán zonas centrales como el tabique nasal, el lóbulo de la oreja o la frente. El pulsómetro emite la siguiente información: Índice de saturación de oxígeno. Frecuencia cardíaca. Curva del pulso. Complicaciones de la pulsioximetría En general la pulsioximetría no suele dar complicaciones, pero conviene tener en cuenta que no se debe colocar el sensor en la misma mano donde está el manguito de la tensión. También hay que saber que algunos tipos de sensores están contraindicados en personas alérgicas al esparadrapo, preguntar siempre antes al paciente. Resultados La saturación de oxígeno se mide en porcentajes, de este modo se considera: Saturación normal: 98-100%. En personas mayores hasta un 95% será un resultado óptimo y en enfermos pulmonares crónicos hasta un 90%. En bebés entre 120-150%, y en niños 60-120%- En caso de que el pulsómetro nos dé valores más bajos de lo normal se confirmará con otras pruebas, como una gasometría arterial (técnica de monitorización respiratoria), para tomar las medidas pertinentes. Preguntas frecuentes ¿Cuál es la saturación de oxígeno normal? La saturación de oxígeno normal está entre 98-100% , pero en personas mayores hasta un 95% es óptimo. En bebés hasta los 5 años es de 120-150%. ¿Qué es la hipoxemia crónica? La hipoxemia crónica se produce cuando existe una inadecuada cantidad de oxígeno en la sangre arterial necesaria para el correcto funcionamiento de nuestro cuerpo. Se puede deber a complicaciones de enfermedades respiratorias coexistentes, como EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica), síndrome de dificultad respiratoria aguda, altura elevada, o apnea del sueño, entre otras. Es una situación que debe corregirse con la mayor brevedad posible, ya que puede llegar a ser mortal. Entre sus síntomas encontramos: sueño excesivo, sensación de falta de aire, dolor de cabeza o cambios de estado de ánimo como irritabilidad repentina. Su medición se realizará por pulsioximetría y mediante una gasometría arterial. Dependiendo de la causa desencadenante, el tratamiento puede ser la administración de oxígeno o rehabilitación pulmonar. ¿Qué es la hipoxia? La hipoxia es la situación clínica en la cual se produce una deficiencia de la cantidad de oxígeno que llega a los tejidos y a los órganos. Cuando esta situación se prolonga, las células que componen los órganos se pueden ver gravemente dañadas, por lo que debe corregirse rápidamente. Entre sus principales síntomas encontramos: dificultad para coordinar movimientos, discurso incoherente, pérdida de memoria a corto plazo o alteraciones visuales. El tratamiento tendrá como finalidad conseguir una correcta perfusión de oxígeno a todo el organismo. ¿Qué es saturar bajo? Un paciente estará saturando bajo cuando realicemos una medición de saturación y sus valores estén por debajo de lo normal, es decir, que su cuerpo no está recibiendo la cantidad de oxígeno necesaria para su correcto funcionamiento. Es una situación que debe tratarse para evitar posibles complicaciones. ¿Qué es la insuficiencia respiratoria? La insuficiencia respiratoria se produce cuando no existe una correcta difusión de oxígeno y se ven afectados los órganos y tejidos, pudiendo producirse además una acumulación de dióxido de carbono en el organismo, altamente dañina para el correcto funcionamiento de nuestro cuerpo. Las personas que lo sufren pueden presentar disnea (ahogo o dificultad en la respiración), coloración azulada de la piel (cianosis), estado de confusión o somnolencia, e irregularidad en el ritmo cardíaco. Cuando la insuficiencia es leve, el organismo tiende a compensarla produciendo una respiración corta y profunda, pero cuando es más avanzada, si esta situación no se corrige y puede dañar el corazón o los pulmones. El tratamiento dependerá de la causa de la insuficiencia, suele solucionarse con la administración de oxígeno, pero si se ha producido una intoxicación por dióxido de carbono, esta administración de oxígeno tiene que ser controlada. En caso de que el desencadenante sea la aparición de una enfermedad respiratoria se ha de resolver cuanto antes.
Reacción Alérgica, Conducta a Seguir
Artículo especializado

Reacción Alérgica, Conducta a Seguir

Una reacción alérgica es una respuesta por hipersensibilidad ante la exposición a determinadas sustancias ( alérgenos ) por desencadenar una respuesta inmunitaria tras entrar en contacto con la persona susceptible por cualquier vía: cutánea, conjuntiva, respiratoria, digestiva…. El contacto puede ser por inhalación, por ingesta, por fricción, por inyección… Cómo se manifiesta Es frecuente que ante la primera exposición al alergeno sólo se produzca una reacción leve que puede, incluso, pasar desapercibida, aunque la persona queda sensibilizada ante dicho alergeno. Por ello, es tras la segunda exposición cuando suelen manifestarse los síntomas floridos. Las reacciones alérgicas son muy frecuentes en la práctica médica. La respuesta inmunitaria que se desencadena ante el alergeno aparece poco después de la exposición (e incluso unas horas más tarde). La reacción alérgica puede ser local (como la picadura de un insecto o la fricción con una planta) o generalizada (ante la ingesta de un fármaco). Asimismo, podemos encontrarnos diferentes grados de gravedad, siendo en su mayoría de carácter leve, aunque no podemos desestimar las reacciones alérgicas graves por ser potencialmente mortales. La forma más grave recibe el nombre de anafilaxia o shock anafiláctico. Llamamos anafilaxia a la reacción de hipersensibilidad sistémica o generalizada, de carácter grave y potencialmente mortal que suele aparecer de forma inmediata tras la exposición. Es una reacción aguda que puede presentar diferentes síntomas y progresar rápidamente a una obstrucción de vía aérea u otra situación fatal. Precisa atención médica inmediata. Alérgenos más frecuentes          Los alérgenos más frecuentes son el polen (platanero, olivo, gramíneas, parietaria..), los hongos ambientales , los ácaros de polvo, los epitelios de algunos animales (perros, gatos, caballos y roedores), determinados alimentos (fresas, melocotón kiwi, marisco, leche, trigo, frutos secos…), fármacos (antiinflamatorios y penicilina) y el veneno de insectos (abejas o avispas). Las reacciones de hipersensibilidad más frecuentes son las tópicas por contacto o picadura y las farmacológicas.          Las reacciones a fármacos constituyen el tercer motivo de consulta en los servicios de alergología. Los antiinflamatorios no esteroideos y los antibióticos betalactámicos (derivados penicilínicos) son los agentes causales más frecuentes en nuestro medio. Son dosis-independiente (cuanta más alta la dosis ingerida, más efecto), aunque la reacción suele aparecer cuando el individuo toma un fármaco a una dosis convencional perfectamente tolerada por el resto de la población. En este aspecto es importante asegurarnos de que la alergia que presenta es secundaria al fármaco ingerido por diferentes motivos. En primer lugar, para el paciente que es etiquetado de alérgico a un determinado fármaco ello le supone la renuncia a un grupo terapéutico de fármacos para el resto de su vida. En segundo lugar, ante la aparición de un cuadro alérgico relevante, es recomendable que la persona se someta a pruebas de alergia para confirmar su hipersensibilidad. La confirmación de una alergia a un fármaco implica un condicionante importante en la prescripción médica futura del paciente.          Otro tipo de alergia sería la atopia, término que se refiere al estado de hipersensibilidad anormal de ciertos individuos ante una cierta exposición a sustancias perfectamente toleradas por el resto de la población. Existe predisposición familiar y se asocia a niveles elevados de Inmunoglobulina E (IgE) en sangre. Se puede manifestar con diferentes síntomas: eccema, disnea, tos irritativa, lagrimeo nasal u ocular, picor nasal u ocular… La tríada atópica incluye la dermatitis atópica , el asma bronquial alérgico, y la rinitis alérgica. Cómo prevenir y tratar Es evidente que la mejor manera de evitar la aparición de una crisis alérgica es evitando la exposición al alergeno, pero en ocasiones no resulta factible por lo que debemos buscar alternativas médicas para minimizar o bloquear la respuesta alérgica. Para ello disponemos de un tratamiento sintomático o antihistamínico (se administra vía oral, tópica, intramuscular o endovenosa) y de un tratamiento inmunológico (mediante la administración de vacunas específicas). Asimismo, para aquellos casos que lo precisen emplearemos otros fármacos específicos como pueden ser los broncodilatadores en los pacientes con asma alérgica. Adaptándonos a la forma arbitraria de presentación de los episodios alérgicos distinguiremos diferentes patrones clínicos: alergia crónica, alergia estacional y alergia aguda intermitente. Aquellos individuos que presentan episodios puntuales (alergia intermitente) son tratados de forma sintomática sólo cuando presentan una crisis. En casos de periodos largos sintomáticos (sobre todo en primavera y otoño) haremos un tratamiento estacional. Para aquellos pacientes sintomáticos durante todo el año incrementaremos el arsenal terapéutico enfocándolo hacia la inmunoterapia con vacunas, antihistamínicos y evitación de la exposición al alergeno. Por supuesto ante la aparición de una anafilaxia hablamos de una emergencia médica en la que debe administrarse medicación endovenosa o parenteral inmediata y en la que no dudaremos en solicitar atención médica urgente.
Alergia al Polen
Enfermedad

Alergia al Polen

¿Qué es la alergia al polen? La alergia al polen, o también conocida como alergia primaveral, es la reacción del sistema inmunológico que actúa como defensa y protección ante un agente alérgeno que, en este caso, son las partículas de polen que de desprenden de las flores masculinas hasta el aparato reproductor femenino de otras flores para que se produzca la fecundación. Afecta al 30% de la población y comienza en el mes de marzo y se alarga durante abril, mayo y junio, meses de mayor polinización. El polen es invisible al ojo humano y, una sola planta, puede producir miles de granos que en conjunto dan un aspecto de polvillo amarillo que se desplaza por el aire. Tipos de polen alérgenos Los diferentes tipos de polen que pueden dar alergia son: Gramíneas: es la más presente y forma parte del césped, pasto, todos los cereales (trigo, centeno, etc.), o muchas plantas silvestres Salicáceas: como el sauce llorón o el álamo negro Cupresáceas: como el ciprés o las arizónicas Betuláceas: como el abedul, el aliso o el avellano Urticáceas: como las ortigas o la parietaria Fagáceas: como el roble, el castaño o el haya Oleáceas: como el olivo, fresno, el jazmín o el lilo Plantagináceas: muchas plantas silvestres o las malas hierbas Poligonáceas: como la acedera, las plantas ornamentales o el trigo sarraceno Platanus: como el plátano de sombra Populus: como el álamo o el chopo Causas de una alergia al polen La causa principal es la hipersensibilidad al polen que producen determinadas plantas y que el sistema inmunológico reacciona de manera exagerada en su función protectora y producen reacciones inflamatorias que originan los típicos síntomas de alergia. Síntomas de una alergia al polen Los síntomas de la alergia al polen varían según la época del año, el tiempo de exposición al alérgeno y de los niveles de concentración de polen atmosférico. Los síntomas de una alergia al polen pueden ser: Conjuntivitis, picor, lagrimeo y sensación de arenilla en los ojos Picor de garganta Estornudos Dolor de cabeza Problemas respiratorios, pitos en el pecho, congestión nasal, rinitis, tos o incluso asma Irritabilidad Fatiga Tratamiento de una alergia al polen El tratamiento de la alergia al polen consiste en la administración de: Antihistamínicos, broncodilatadores o corticoides, que ayudan a aliviar los síntomas, como la ebastina o la loratadina. También los descongestionantes nasales en forma de spray. Inmunoterapia, desensibilización o vacuna de la alergia que tiene gran eficacia, más que demostrada, para frenar, e incluso hacer desaparecer la alergia. Se trata de tratamientos individualizados y de larga duración, que se pueden administrar por vía subcutánea, oral o sublingual. Las vacunas consisten en administrar dosis cada vez más elevadas del alérgeno que provoca la alergia hasta un máximo establecido por el alergólogo, por ello es importante hacer revisiones periódicas, para poder establecer el mejor el grado de sensibilidad. Pruebas complementarias de una alergia al polen Las pruebas complementarias de una alergia son: Historia clínica y exploración física. Es importante saber cuándo y cómo aparecen los síntomas de alergia. Prueba Prick test: consiste en administrar una pequeña cantidad de diferentes muestras de polen en el antebrazo, se pica la piel para que entre en contacto el alérgeno y así evaluar las diferentes reacciones transcurridos 15-20 minutos. Análisis de sangre: para la detección de anticuerpos que reaccionan a los alérgenos específicos del polen. Inhalación: también se puede administrar directamente, a través de la inhalación, el posible alérgeno y esperar a ver qué respuesta provoca. Esta prueba se debe realizar en un centro médico debido al riesgo que conlleva y a la necesidad de estar vigilado en todo momento. Factores desencadenantes de una alergia al polen El factor desencadenante de la alergia al polen es el contacto con el polvo del alérgeno concreto . Dentro del grano de polen, hay una serie de proteínas que son las causantes de dichas reacciones alérgicas y, según sea la sensibilidad a ella y la respuesta inmunológica, desencadenará una serie de inflamaciones, provocando los síntomas de la alergia. Factores de riesgo de una alergia al polen Los factores de riesgo de la alergia al polen pueden ser: Contaminación: las plantas se defienden ante la misma generando nuevas proteínas, llamadas proteínas de estrés, que producen mayor respuesta alérgica en las personas. La incidencia es mayor en ciudades y menor en zonas rurales donde no hay contaminación. Aumento de la concentración atmosférica en días cálidos y secos, que hacen que suban las temperaturas y, con ello, el periodo de polinización. En días fríos y lluviosos disminuye la polinización. Viento: hace que el polen caído se levante hasta alturas donde es fácil respirarlo. Estaciones del año donde la polinización es mayor como primavera, durante los meses de marzo a junio. Complicaciones de una alergia al polen Una de las complicaciones de la alergia al polen es el asma bronquial con opresión torácica, dificultad respiratoria o silbidos en el pecho, sobre todo por la noche. En casos extremos y con menor frecuencia, puede haber un shock anafiláctico que precisaría de asistencia médica urgente. Prevención de una alergia al polen No se puede prevenir la alergia, pero se pueden tomar medidas para reducir la exposición al polen de manera parcial: Consultar los niveles de concentración de polen antes de salir al campo, a la calle o realizar actividades al aire libre y, evitar en la medida de lo posible, salir fuera de casa si esos niveles son altos. En caso de necesitar salir de casa hay que protegerse con gafas de sol y mascarilla que cubra nariz y boca y evitar las horas de mayor polinización, entre las 5 y 10h de la mañana y las 19 y 22h de la tarde. Cerrar las ventanas durante el día. Limpieza diaria de la casa con paños húmedos y evitar corrientes de aire. Después de haber estado al aire libre, es recomendable darse una ducha y cambiarse de ropa. No abrir las ventanillas del coche durante los viajes, para evitar la entrada de polen. Evitar ir en moto o bicicleta durante las horas de mayor polinización. Usar filtro antipolen en los vehículos y en los aparatos de aire acondicionado. Evitar cortar el césped los días de mayor polinización. No tender la ropa en el exterior durante la época de polinización. Cambiar regularmente la ropa de cama. Procurar irse de vacaciones cuando las concentraciones de polen sean bajas y elegir destinos de playa. No dormir cerca de árboles o plantas. Seguir con rigurosidad el tratamiento pautado por el alergólogo. Especialidades a las que pertenece El médico especialista que trata la alergia al polen es el alergólogo. Preguntas frecuentes ¿Dónde se encuentra el polen de una planta? El polen se encuentra en el interior de las plantas, son las células sexuales masculinas. ¿Cuáles son los tipos más comunes de alergias? Los tipos de alergias más comunes son, entre otras: alergia al polvo, polen, animales, alimentos, al sol, medicamentos, moho, metales, etc. ¿Cómo saber si tengo asma o alergia? Se puede saber si se tiene asma cuando hay dificultad respiratoria, silbidos en el pecho u opresión torácica. También, cuando hay picor en alguna parte del cuerpo, dolor de cabeza, tos, dificultad para respirar, moqueo de nariz, lagrimeo de ojos, etc. ¿Cómo se transmiten las alergias? Aunque hay un componente hereditario en casos concretos como la atopia, las alergias no se transmiten ni se contagian de unas personas a otras, es necesario estar en contacto directo con el alérgeno. ¿Qué provoca el asma en las vías respiratorias? El asma provoca en las vías respiratorias, tos, opresión en el pecho, dificultad respiratoria, mucosidad, silbidos o pitidos al respirar o falta de aire.