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Yesos Funcionales

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Definición

Los yesos funcionales son un vendaje rígido que se coloca en la zona del cuerpo del paciente que se quiere inmovilizar durante un periodo de tiempo determinado.

Los yesos funcionales son envolturas rígidas que reducen el dolor y la inflamación, y facilitan la curación y soldadura de las fracturas o desgarros de tejidos.

Se suelen emplear ante una fractura ósea o esguince grave, o tras una cirugía para que no se mueva la zona y suelde bien la fractura.

¿Cómo es un yeso funcional?

El yeso, de color blanco, está constituido por sustancias de calcio y tela, que mezcladas con agua permiten ser moldeadas.

Este proceso genera una reacción exotérmica, que deriva calor, por ello cuando se aplica sobre el paciente se incrementa la temperatura de la zona.  

Antes de aplicar el yeso, se ponen varias capas de algodón sobre la zona fracturada para proteger la piel del paciente. Después, se aplica una nueva capa de yeso, que cuando seca se convierte en una envoltura rígida permitiendo inmovilizar la zona sobre la que se aplica.

De esta forma la funcionalidad de esa parte del cuerpo queda limitada y propicia la soldadura correcta de la fractura.

¿Para quién está indicado?

Ante la presencia de fracturas limpias y siempre que no se encuentren abiertas, el paciente que las sufra podrá ser tratado con yesos funcionales.

Además, tras la cirugía también se aplican, así como en caso de esguinces o lesiones musculares muy graves.

Por otro lado, se deberá consultar con el paciente si tiene alergia a los materiales que lo componen.

¿Por qué se realiza?

El cuerpo humano tiene un mecanismo de consolidación ósea mediante el cual se regenera el hueso, pero para que la soldadura y remodelación de este se realice con efectividad es necesario que los extremos fracturados se encuentren inmóviles durante el proceso para evitar complicaciones y favorecer su curación.

Riesgos de los yesos funcionales

Durante el tratamiento del yeso funcional se pueden producir algunas alteraciones cutáneas como la presencia de úlceras, descamación de la piel, picor o incluso trombos. Es frecuente que el paciente para solventar el picor intente rascarse por el interior del yeso funcional con objetos largos y punzantes lo que conlleva el riesgo sobrevenido de hacerse herida con riesgo de sangrado o infección.

Por ello, será necesario que el paciente siga las indicaciones de su médico y ante cualquier sintomatología extraña acuda al hospital.

Preparación

Antes de proceder a la colocación del yeso, el médico realizará un examen clínico con pruebas médicas, como la radiografía y una exploración física, para colocar correctamente el yeso funcional.

Además, la zona a enyesar deberá estar libre de objetos materiales o ropa que impidan su colocación.

Cómo es la recuperación de un yeso funcional

Tras haber llevado el yeso funcional, la musculatura de esa parte estará débil, dependiendo también del tiempo que el paciente la haya llevado.

Por eso, tras ser retirada el médico puede indicar la realización de ejercicios rehabilitadores para mejorar la zona y acelerar una correcta recuperación.

Resultados

Los yesos son envolturas rígidas que reducen el dolor y la inflamación, y facilitan la curación y soldadura de las fracturas o desgarros de tejidos.

De esta forma ayudan a que la zona dañada no se mueva, lo que permite que se cure de forma más rápida y sin riesgo de que aparezcan complicaciones graves.

Preguntas frecuentes

¿Puedo mojar mi yeso?

No. El yeso no se debe mojar ya que puede provocar que se ablande y que la parte lesionada pierda la inmovilidad necesaria. Además, mojarse puede generar reacciones cutáneas como el enrojecimiento de la piel y su irritación.

Por tanto, para el aseo personal es necesario que el yeso quede cubierto, bien con bolsas de plástico o con protectores impermeables que son resistentes al agua y que venden en diferentes establecimientos.

¿Puedo lavar mi yeso?

El yeso no debe mojarse, por lo que es recomendable que durante el tiempo que el paciente deba llevarlo lo mantenga lo más limpio posible, evitando que alimentos o bebidas caigan sobre él.

La única forma recomendada para limpiar un yeso es la utilización de un pincel o brocha seco, para, en los bordes de la escayola, evitar la acumulación de polvo u otras sustancias. Pero nunca se debe limpiar con sustancias húmedas.

¿Puedo hacer deporte con el yeso?

La mayoría de las veces la aplicación del yeso funcional va acompañada de indicaciones médicas de reposo.

Por lo que no es aconsejable practicar deporte mientras dure el tratamiento, debido a que una caída puede romper la escayola y agravar la lesión, o al tener limitada la función de esa zona, provocar lesiones en otras partes del cuerpo.

¿Cuánto tiempo tardará en secarse mi yeso?

El yeso, tarda entre 24 y 72 horas en secarse por completo. Lo normal es que esté seco en unas 48 horas.

Durante este tiempo, el yeso no debe de apoyarse en superficies duras que puedan alterar su colocación, pudiendo ser colocado en superficies blancas y permeables, para que no se deforme ni acumule humedad.

¿Tendré que hacer rehabilitación después?

Tras retirar el yeso, el médico establecerá un seguimiento para comprobar que la lesión se ha recuperado.

Pero, ante la presencia de alguna dificultad en el desempeño de las funciones de la zona lesionada o ante la pérdida de musculatura, el médico puede indicar la realización de rehabilitación para recuperar el movimiento.

En caso de tener que realizarla, un terapeuta evaluará la lesión y realizará un cuadro de actividades personalizado de acuerdo a las necesidades de cada paciente.