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Qué hacer si te duele el oído

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Introducción

La otalgia o dolor de oídos se produce por inflamación a dicho nivel. La inflamación puede ser en el conducto externo, en este caso decimos que se trata de una otitis externa, o en el oído interno, en cuyo caso hablamos de otitis interna. En esta, el tímpano se abomba y es posible que se produzca la rotura o perforación del mismo, saliendo material purulento al exterior.

En algunas ocasiones, se confunde el dolor de la articulación temporomandibular con el dolor de oído, esto se debe a que el dolor se refiere en la misma zona, que es el área anterior de la oreja. También puede doler esta zona cuando se produce una inflamación de la parótida, que es la glándula salival que se encuentra en la cara por delante de la oreja.
En algunas ocasiones, se confunde el dolor de la articulación temporomandibular con el dolor de oído, esto se debe a que el dolor se refiere en la misma zona.

 ¿Cuándo puede producirse el dolor de oído?

El dolor de oídos se puede producir cuando se sitúa un tapón de cera en el conducto externo. Este dolor no es un dolor intenso, el paciente suele referir molestia acompañada de pérdida de audición o sensación de taponamiento.

Se produce dolor cuando el conducto externo se inflama, esto puede ser por una entrada de agua de piscina, ríos o del mar o, incluso, al ducharnos. Al tener el oído húmedo, se produce una inflamación del conducto con un proceso infeccioso sobreañadido que puede ser bacteriano o fúngico. En algunos casos, en el conducto externo se puede producir foliculitis, que puede dar lugar al dolor intenso.

El oído interno suele doler por el acúmulo de moco que se produce en la trompa de Eustaquio, este acúmulo de moco produce presión, tanto sobre el tímpano como sobre el conducto interno del oído. A veces, este moco se sobreinfectada dando lugar a una otitis interna, también puede producir una rotura del tímpano saliendo el moco hacia el exterior.

Son dolores referidos al oído, aunque su origen no sea propiamente del oído, las parotiditis y las lesiones de la articulación temporomandibular.

Por último, sobre el nervio auditivo se pueden producir procesos de infección por el virus de varicela zoster, que al igual que cuando se produce en otras zonas, da lugar al dolor y a la aparición de un proceso vesiculoso similar al que aparece en la varicela.

Principales motivos del dolor de oído 

Los principales motivos del dolor de oído son los procesos inflamatorios e infecciosos que tienen lugar a este nivel. Entre los procesos infecciosos, son más frecuentes en la parte más interna del oído, donde se produce una otitis supurativa o no supurativa tras la acumulación de moco en dicha zona. En el oído externo, la entrada de agua favorece las infecciones por hongos o bacterias, inflamando el conducto externo del oído.

Las infecciones por el virus de varicela zoster también producen dolor si afectan al nervio ótico.

Para terminar, los tapones de cera pueden producir una sensación de molestia sin llegar a producir un dolor intenso.

Cuando acudir al médico

El dolor de oídos u otalgia debe ser valorado en todas las ocasiones por un médico. En muchos casos va a necesitar de tratamiento antiinflamatorio o de antibiótico, ya sea en forma de gotas o, por el contrario, en tratamiento oral para reducir el dolor y la infección. Este profesional también sabrá localizar en qué casos el dolor es referido y requiere un tratamiento distinto.

Preguntas frecuentes

¿El dolor de oído puede venir acompañado de otros síntomas?

El dolor de oídos puede ir acompañado de otros síntomas. Puede asociarse a pérdida súbita de la audición, en estos casos, es necesaria una consulta a la urgencia hospitalaria donde se valorará, por parte del médico especialista en el oído, la necesidad de tratamiento.

Puede acompañarse también de síntomas como otorrea, esta puede ser maloliente, en cuyo caso, debemos considerar que está producida por una bacteria o, por el contrario, ser una otorrea mucosa con presencia de moco en la trompa de Eustaquio, la misma se deberá tratar con fármacos descongestivos nasales.

Puede producirse también una otorrea sanguinolenta, en estos casos, se debe pensar en la introducción de un cuerpo extraño en el conducto externo desde el exterior, pudiendo dañar el tímpano.

¿Son normales los dolores de oído intermitentes?

En realidad, el dolor de oído no es normal, ni de forma intermitente, ni continua, pero, en algunas personas que han presentado patología como perforación de tímpanos o molestias por otitis de repetición, se puede producir dolor intenso con el frío.

En los casos de viajar en avión, se produce un taponamiento de los oídos por el cambio de presión. Esto, en alguna personas, puede ocasionar dolor de oídos, que desaparecerá tras unas horas del aterrizaje.

Concepción Sebastián Fernández
Licenciada en medicina y cirugía. Especialista en medicina familiar y comunitaria
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Contenido de salud

Qué hacer si te duele el oído

Introducción La otalgia o dolor de oídos se produce por inflamación a dicho nivel . La inflamación puede ser en el conducto externo, en este caso decimos que se trata de una otitis externa, o en el oído interno, en cuyo caso hablamos de otitis interna. En esta, el tímpano se abomba y es posible que se produzca la rotura o perforación del mismo, saliendo material purulento al exterior. En algunas ocasiones, se confunde el dolor de la articulación temporomandibular con el dolor de oído, esto se debe a que el dolor se refiere en la misma zona, que es el área anterior de la oreja. También puede doler esta zona cuando se produce una inflamación de la parótida, que es la glándula salival que se encuentra en la cara por delante de la oreja.   ¿Cuándo puede producirse el dolor de oído? El dolor de oídos se puede producir cuando se sitúa un tapón de cera en el conducto externo. Este dolor no es un dolor intenso, el paciente suele referir molestia acompañada de pérdida de audición o sensación de taponamiento. Se produce dolor cuando el conducto externo se inflama, esto puede ser por una entrada de agua de piscina, ríos o del mar o, incluso, al ducharnos. Al tener el oído húmedo, se produce una i nflamación del conducto con un proceso infeccioso sobreañadido que puede ser bacteriano o fúngico. En algunos casos, en el conducto externo se puede producir foliculitis, que puede dar lugar al dolor intenso. El oído interno suele doler por el acúmulo de moco que se produce en la trompa de Eustaquio, este acúmulo de moco produce presión, tanto sobre el tímpano como sobre el conducto interno del oído. A veces, este moco se sobreinfectada dando lugar a una otitis interna, también puede producir una rotura del tímpano saliendo el moco hacia el exterior. Son dolores referidos al oído, aunque su origen no sea propiamente del oído, las parotiditis y las lesiones de la articulación temporomandibular. Por último, sobre el nervio auditivo se pueden producir procesos de infección por el virus de varicela zoster, que al igual que cuando se produce en otras zonas, da lugar al dolor y a la aparición de un proceso vesiculoso similar al que aparece en la varicela. Principales motivos del dolor de oído  Los principales motivos del dolor de oído son los procesos inflamatorios e infecciosos que tienen lugar a este nivel. Entre los procesos infecciosos, son más frecuentes en la parte más interna del oído, donde se produce una otitis supurativa o no supurativa tras la acumulación de moco en dicha zona. En el oído externo, la entrada de agua favorece las infecciones por hongos o bacterias , inflamando el conducto externo del oído. Las infecciones por el virus de varicela zoster también producen dolor si afectan al nervio ótico. Para terminar, los tapones de cera pueden producir una sensación de molestia sin llegar a producir un dolor intenso . Cuando acudir al médico El dolor de oídos u otalgia debe ser valorado en todas las ocasiones por un médico. En muchos casos va a necesitar de tratamiento antiinflamatorio o de antibiótico, ya sea en forma de gotas o, por el contrario, en tratamiento oral para reducir el dolor y la infección . Este profesional también sabrá localizar en qué casos el dolor es referido y requiere un tratamiento distinto. Preguntas frecuentes ¿El dolor de oído puede venir acompañado de otros síntomas? El dolor de oídos puede ir acompañado de otros síntomas. Puede asociarse a pérdida súbita de la audición, en estos casos, es necesaria una consulta a la urgencia hospitalaria donde se valorará, por parte del médico especialista en el oído, la necesidad de tratamiento. Puede acompañarse también de síntomas como otorrea, esta puede ser maloliente, en cuyo caso, debemos considerar que está producida por una bacteria o, por el contrario, ser una otorrea mucosa con presencia de moco en la trompa de Eustaquio , la misma se deberá tratar con fármacos descongestivos nasales. Puede producirse también una otorrea sanguinolenta , en estos casos, se debe pensar en la introducción de un cuerpo extraño en el conducto externo desde el exterior, pudiendo dañar el tímpano. ¿Son normales los dolores de oído intermitentes? En realidad, el dolor de oído no es normal, ni de forma intermitente, ni continua, pero, en algunas personas que han presentado patología como perforación de tímpanos o molestias por otitis de repetición, se puede producir dolor intenso con el frío. En los casos de viajar en avión , se produce un taponamiento de los oídos por el cambio de presión. Esto, en alguna personas, puede ocasionar dolor de oídos, que desaparecerá tras unas horas del aterrizaje. Concepción Sebastián Fernández Licenciada en medicina y cirugía. Especialista en medicina familiar y comunitaria
Evitar que la Rinitis se Convierta en Aguda
Artículo especializado

Evitar que la Rinitis se Convierta en Aguda

Llega la primavera y, con el buen tiempo, también las dichosas rinitis… Ten presente estos consejos para combatirlas. Cómo se produce la rinitis La mucosa nasal tapiza la superficie interna de la nariz y actúa como barrera de protección y filtro ante agentes externos, provocándose una reacción tisular. La rinitis se define como una situación de inflamación de la mucosa de las fosas nasales , secundaria a múltiples posibles causas: infecciosas, alérgicas, funcionales, metabólicas, traumáticas, físico-químicas, farmacológicas u ocupacionales, que pueden presentarse de manera aguda o persistir en la cronicidad. Se considerará rinitis crónica cuando el estado inflamatorio o de irritación de la mucosa nasal persiste más allá de 12 semanas. La rinitis puede coexistir o complicarse con otras enfermedades respiratorias como sinusitis, asma u otitis media. Tipos de rinitis Rinitis infecciosas. Pueden ser virales (son las más frecuentes y el 30% están causadas concretamente por los rinovirus) o bacterianas. Representa al menos el 40% de las infecciones respiratorias agudas. En las bacterianas, la rinorrea (secreción nasal) es purulenta y se acompaña, además, de dolor facial y presión, entre otros síntomas. Los rinovirus son responsables de epidemias en colectividades, sobre todo en primavera. Rinitis alérgica o atópica . Es una reacción inmunológica de hipersensibilidad desencadenada generalmente por aeroalérgenos (sustancias suspendidas en el aire que se respira). Dentro de este grupo existen, a su vez, dos subgrupos: la rinitis intermitente y la rinitis persistente y, éstas pueden ser leves, moderadas o graves.  Los alérgenos más habituales son los inhalantes domésticos tales como ácaros, epitelio de animales (gatos, perros, aves, roedores…), esporas de hongos, y pólenes. Rinitis hormonal. Es debida a embarazo, menopausia o alteraciones endocrinas como el hipotiroidismo (déficit de tiroides) o la acromegalia (exceso de hormona del crecimiento), principalmente. Rinitis vasomotora . Es una rinitis no alérgica persistente, con hiperrespuesta nasal a desencadenantes de tipo cambios de temperatura, humedad, humo de tabaco o fuertes olores, que intensifican sus síntomas. Predomina la obstrucción y la rinorrea. Rinitis atrófica . La mucosa nasal se degenera y desgasta, condicionando la presencia de abundantes costras, sequedad, obstrucción nasal, hiposmia (sensación olfativa disminuida) y cacosmia (percepción de mal olor constante). Cuando la rinitis atrófica es crónica y afecta de una forma limitada a la región anterior de la fosa nasal se llama “Rinitis seca” y se da con más frecuencia en ambientes con polvo y secos, en estados de carencia nutricional o anemia. Otros tipos como : rinitis inducidas por medicamentos, rinitis emocionales, rinitis ocupacional… Signos y síntomas Los síntomas más característicos son: Congestión u obstrucción nasal. Rinorrea (goteo acuoso nasal persistente). Estornudos. Tos. Prurito (picor). Cefalea (dolor de cabeza por embotamiento). Trastornos del gusto y del olfato. Síntomas faríngeos, oculares, óticos… En el caso de las rinitis infecciosas víricas, el cuadro comienza con una fase prodrómica o de incubación de uno a tres días en la que predominan síntomas inespecíficos tales como astenia (cansancio), mialgias (dolor muscular), junto con irritación faríngea (picor) y la resolución espontánea suele acontecer hacia el décimo día. DE RINITIS AGUDA A RINITIS CRÓNICA Algunos de los factores favorecedores, que pueden provocar reagudizaciones que mantienen la inflamación constante de la mucosa , pueden ser: Factores anatómicos: desviación del septo nasal, hipertrofia adenoidea en niños (vegetaciones)… Factores infecciosos concretos. Factores inmunitarios (sistema de defensa). Factores agresores físico-químicos: humos, tabaco, contaminación ambiental, drogas inhaladas, sequedad ambiental, exposición continuada al frío. Factores hormonales o endocrinos. Factores alimentarios: carencias nutricionales y vitamínicas. Padecimiento de enfermedades sistémicas: metabólicas, cardiopatía. Uso de medicamentos: vasoconstrictores… Diagnóstico Podremos llegar a establecer el diagnóstico con la historia clínica , realizándose un interrogatorio exhaustivo de los signos y síntomas que se padecen y tras una exploración física minuciosa. Las pruebas cutáneas positivas a alérgenos pertinentes nos darán pista sobre las rinitis alérgicas. Tratamiento Se adoptarán las medidas terapéuticas oportunas en función del tipo de rinitis que se padezca. El objetivo del tratamiento es disminuir los síntomas y usar medicamentos con los menos efectos adversos posibles . La terapia de las rinitis infecciosas virales estará basada en el alivio sintomático del cuadro, al no disponer de medicamentos concretos para su erradicación. Los analgésicos como el paracetamol o el ibuprofeno serán los indicados. Un lavado nasal con agua y sal, ayuda a remover la mucosidad de la nariz.  Normalmente se recomienda antes de aplicarse el medicamento nasal. Disminuye los síntomas de congestión nasal y la secreción nasal posterior, por un corto periodo de tiempo. Los antihistamínicos actúan mediante su acción de sedación central, produciéndose con ello disminución de la rinorrea y los estornudos y, además, facilitan el sueño. Los esteroides inhalados se usan con frecuencia para disminuir la hinchazón y los síntomas: Rhinocort® (budesonide) y Nasonex® (mometasone). Los esteroides orales se usan solamente en situaciones especiales, debido a los efectos adversos. Su médico puede recetarlos por un corto periodo de tiempo (de tres a siete días) para controlar los síntomas más severos. Los descongestivos nasales (oximetazolina) de uso tópico nasal son muy efectivos, aunque precisan control en cuanto a la duración de su uso. Los médicos recomiendan la inmunoterapia (vacunación sistemática de desensibilización) para la rinitis alérgica cuando no hay duda alguna acerca de los alérgenos específicos causantes y la persona no responde bien al tratamiento o los síntomas persisten durante varias estaciones o durante todo un año. Pronóstico Podemos considerar la rinitis como una afección leve y benigna, pero sin banalizarla pues sus síntomas pueden afectar a la calidad de vida de paciente de una manera considerable, causando importantes efectos socio-económicos por bajas laborales, escolares… En los pacientes inmunodeprimidos y de edades extremas puede convertirse en una patología grave que desencadene complicaciones.
Rinitis
Enfermedad

Rinitis

¿Qué es la rinitis? La rinitis es una inflamación de la mucosa nasal (su revestimiento interno), que produce síntomas característicos como congestión nasal, moqueo (rinorrea), estornudos y picor (prurito). Cuando esta inflamación se extiende a la mucosa de los senos paranasales (estructuras en forma de cavidad que se encuentran en el macizo facial), se denomina rinosinusitis. La rinitis más frecuente es la de origen alérgico afectando hasta a un 30% de las personas adultas. Este tipo de rinitis se asocia muy frecuentemente como síntoma acompañante en los pacientes diagnosticados de asma . Se puede considerar esta patología como de gravedad moderada, ya que supone una alteración en la calidad de vida del paciente muy importante, interfiriendo en su desarrollo laboral, personal, etc. Tipos y causas de la rinitis Hay distintas clasificaciones de la rinitis. Se pueden dividir los tipos de rinitis en : Rinitis alérgica : producida por una reacción exagerada del sistema de defensa a nivel de la mucosa de la nariz en respuesta a la toma de contacto con sustancias que producen esta reacción al inhalarlas (epitelios de animales, ácaros, inhalantes domésticos, pólenes, etc..). Dependiendo del tipo de sustancia que produce la alergia podrá presentarse de forma estacional o perenne. Rinitis no alérgicas : se producen por distintas causas. En este grupo podemos encontrar: Rinitis infecciosas producidas por un microorganismo como virus o bacterias. Rinitis vasomotoras: se producen por una hiperfunción del sistema nervioso (parasimpático). Rinitis ocupacionales: son debidas a una respuesta en la mucosa nasal ante agentes presentes en el trabajo (animales, graneros, maderas, látex, agentes químicos...etc.). Pueden ser debidas a una reacción alérgica o no. Rinitis producidas por alteraciones hormonales (durante el embarazo, la menopausia, toma de anticonceptivos, en los pacientes que presentan alteraciones tiroideas, etc.) Rinitis desencadenadas por la toma de fármacos como antiinflamatorios, reserpina, metildopa, inhibidores de la ECA, betabloqueantes, anticonceptivos orales, vasoconstrictores, clorpromazina, etc. Rinitis emocionales: desencadenadas principalmente por el estrés y la estimulación sexual. Rinitis seca anterior: la inflamación de la mucosa se produce en los ⅔ anteriores de la fosa nasal y se desencadena por factores ambientales de sequedad, contaminación, aire acondicionado, etc. Rinitis crónica atrófica: también denominada ocena. Es un estado más avanzado de una rinitis seca en el que se ha producido una alteración de la mucosa nasal persistente. Rinitis no alérgica con eosinofilia (NARES): en esta hay un aumento de eosinófilos en la mucosa nasal (un tipo de células de defensa) de forma perenne. Síntomas de la rinitis Los síntomas principales de las rinitis son congestión nasal, moqueo (rinorrea), estornudos, picor (prurito), sangrado nasal (epistaxis) y dolor de cabeza (cefalea). Puede ser uní o bilateral Dentro de cada una de las rinitis, pueden presentarse ligeras diferencias entre los síntomas que presentan. Así en algunas predomina la congestión nasal y dificultad para la respiración por la nariz, esto se da por ejemplo en la rinitis producida por una infección vírica en el catarro común, en el que aparece un moqueo (rinorrea) inicialmente acuosa y después más viscosa con disminución del olfato, con enrojecimiento en la zona nasal, acompañado de fiebre y malestar general. En la rinitis alérgica la congestión es el síntoma predominante acompañado de estornudo en salvas, picor nasal y/o ocular y rinorrea acuosa, apareciendo más frecuentemente en personas jóvenes. Así mismo, la rinitis vasomotora también establece como su síntoma principal la obstrucción nasal acompañada de crisis de moqueo o rinorrea clara con episodios de estornudos, apareciendo en pacientes de edades medias. En la rinorrea crónica no alérgico con eosinofilia (NARES), se presenta la obstrucción nasal con principal síntoma, sin picor ni estornudos. Esta enfermedad se asocia frecuentemente a la presencia de pólipos nasales (crecimiento de tejido anormal en la mucosa de la nariz) y asma. En la rinitis crónica hipertrófica aparece obstrucción nasal alternante, “habla” nasal y moqueo denso. En otras rinitis el síntoma más predominante es la sequedad nasal. Así pasa, por ejemplo, en la rinitis seca anterior en la que pueden aparecer costras nasales y sangrado (epistaxis) frecuente). En la rinitis crónica atrófica (ocena) además es característico que se produzca mal olor, aparecen costras en la mucosa y dificultad para oler. Tratamiento para la rinitis La consideración inicial fundamental es el evitar los desencadenantes que puedan estar asociados. Además, se aconseja lavados nasales con suero fisiológico. El tratamiento farmacológico puede basarse en antihistamínicos orales, para alivio de los estornudos el picor y la rinorrea. Además, pueden indicarse en ocasiones antihistamínicos tópicos, que mejoran los síntomas excepto la sensación de obstrucción nasal. Otra alternativa a nivel tópico son los descongestionantes tópicos (oximetazolina, fenilefrina, etc.), cuya principal desventaja es que no se pueden utilizar durante más de 7 días ya que pueden producir un efecto rebote. El tratamiento de primera línea en la rinitis alérgica son los corticoides tópicos (por ejemplo, mometasona, fluticasona, etc), empleados mientras duren los síntomas aunque sin cronificar su uso ya que pueden alterar la mucosa y además absorberse de forma sistémica . Los corticoides orales en ciclos cortos se utilizan en casos muy severos de rinitis alérgica. Otros tipos de fármacos son el bromuro de ipratropio, la inmunoterapia específica subcutánea, etc. El cromoglicato disódico está indicado en mujeres embarazadas y niños. La cirugía está indicada en aquellos casos que se precise la corrección de deformidades anatómicas, extirpación de pólipos , etc. Pruebas complementarias del tratamiento de la rinitis Rinoscopia anterior . Se trata de la visualización del aspecto de la mucosa nasal en la mitad anterior de las fosas nasales, con objetivación del moco, detección de pólipos, cuerpos extraños que se hayan podido meter, etc. Analítica de sangre y junto con las características de presentación y manifestación de la rinitis, se valora el aumento de eosinófilos. Pruebas cutáneas alérgicas (Prick-test) que confirman el diagnóstico por posible origen alérgico Estudio microbiológico de las secreciones nasales para detectar los microorganismos que pueden estar produciendo la infección y síntomas de rinitis. Pruebas de imagen como radiografías de cavum para descartar al aumento de las adenoides (vegetaciones) en los niños. En caso de sospechar patologías primarias que, de forma secundaria, produzcan la rinitis, se realizan otras pruebas de imagen como TAC o Resonancia Magnética, descartando así la presencia de tumores, pólipos, etc. Endoscopia nasal , con la introducción de un pequeño tubo flexible con una cámara en su extremo y una luz permite una visión directa del trayecto nasal Rinomanometría (estudio del flujo de aire que pasa a través de las fosas nasales a diferentes presiones durante la inspiración y la espiración), rinometría acústica (prueba que valora la geometría de las fosas nasales basándose en la reflexión de una onda acústica), que se realizan en casos seleccionados. Factores desencadenantes de la rinitis Los factores desencadenantes pueden ser la toma de ciertos medicamentos (IECAs, AINEs, anticonceptivos u otros tratamientos hormonales, beta-bloqueantes, inhibidores de la 5-fosfodiesterasa…), traumatismos o cirugía en la nariz, alteraciones hormonales, exposiciones ambientales o laborales a sustancias (cambios de temperatura, exposición al humo del tabaco, a fuertes olores, etc.) Factores de riesgo de la rinitis Factores genéticos predisponentes (tener familiares de primer grado con rinitis). Padecer otras enfermedades que se asocian a la aparición de rinitis (asma, dermatitis atópica, etc.). Exposición a sustancias que provocan la reacción anómala del sistema inmune y la aparición de los síntomas (polvo de semillas, madera o textiles, productos químicos, epitelio de los animales, ácaros, alimentos etc.) Complicaciones de la rinitis Pueden aparecer por la obstrucción y aumento de secreciones son: Desarrollo de infecciones como otitis, sinusitis, etc. Aparición de pólipos nasales . Hipertrofia de cornetes. Deformación de la boca con paladar ojival . Alteración de la calidad de vida (interferencia en la vida laboral, escolar, actividades de ocio, etc.) Insomnio. Aparición de halitosis (mal olor del aliento) Irritación de la piel de las aletas nasales (sus lados), al hacer fricción y roce de forma continua con pañuelos Irritación ocular con aparición de conjuntivitis asociada . Prevención de la rinitis Evitar la exposición a todas aquellas sustancias que actúan como alérgenos y desencadenan la sintomatología de la rinitis (polen, epitelio de perros...etc.) Uso de vacunas (inmunoterapia) destinadas a disminuir la reacción exagerada del sistema inmune en las alergias. Adecuada higiene de manos para evitar la transmisión de enfermedades infecciosas de vías altas que producen rinitis (catarros, sinusitis, etc). Especialidades a las que pertenece la rinitis La rinitis es una patología cuyo diagnóstico inicial y tratamiento puede realizarlo el médico de atención primaria. Si él detecta alguna alteración grave, será remitido al médico especialista en otorrinolaringología. Preguntas frecuentes: ¿Qué es la alergia? La alergia es una alteración en el sistema inmune que puede detectar si una sustancia de anómala es un agente lesivo para el organismo, reaccionando de forma exagerada y activando una cascada de procesos inflamatorios dispares en el organismo que se convierte en algo lesivo para el propio cuerpo. ¿Es la rinitis un síntoma de la alergia? Dentro de las manifestaciones de alergias a sustancias que se inhalan puede manifestarse la rinitis de forma frecuente como síntoma de una alergia. ¿Puedo desarrollar alergia en cualquier momento de mi vida? Sí, en cualquier momento de la vida se puede producir una respuesta anómala del sistema de defensa ante cualquier agente (alimentos, químicos, pólenes…) aunque suele ser una alteración que se presenta de forma más frecuente desde la edad infantil. No se sabe con certeza por qué hay alergias que se originan cuando la persona tiene más edad, pero se ha asociado a posibles alteraciones hormonales o por disfunciones del sistema inmunológico . ¿Qué es la rinoconjuntivitis? Es la asociación de rinitis y conjuntivitis (inflamación de la mucosa nasal y la conjuntiva ocular “el blanco de los ojos”) que aparecen frecuentemente asociados cuando el paciente presenta alergia a una determinada sustancia (polvo, pólenes, etc.). Aparece congestión nasal, moqueo persistente acuoso, lagrimeo, ojo rojo, picor nasal y ocular. ¿Qué es la rinitis crónica? Es la aparición de los síntomas de rinitis de forma persistente debido a la repetición sucesiva de episodios de rinitis aguda que generan fenómenos inflamatorios que no desaparecen de la mucosa de la nariz. Aparece obstrucción nasal intermitente/persistente , disminución del olfato y moqueo.
Paperas
Enfermedad

Paperas

¿Qué son las paperas ? Las paperas o parotiditis es una enfermedad infecciosa producida por un virus (virus de la parotiditis) del grupo de los llamados Paramixovirus. Antes de que existiera la vacuna frente a este virus en el calendario vacunal infantil, la infección predominada sobre todo en invierno y primavera, con aparición de epidemias cada 2 - 5 años. Era una enfermedad habitual que aparecía en los niños. En la actualidad, más del 50%  de los casos se dan en adultos jóvenes. Salvo que existan complicaciones, no es una enfermedad grave. Tipos de paperas Primaria por infección vírica o secundaria por sobreinfección por bacterias en pacientes con las defensas bajas (inmunodeprimidos). Causas de las paperas La causa de las paperas o parotiditis es el desarrollo de una infección producida por un virus  de la familia de los Paramixovirus. La transmisión de la infección se realiza entre una persona enferma y una sana por medio del contagio al contacto con pequeñas gotitas de saliva o moco que contiene el virus. Síntomas de las paperas Tras un periodo de incubación de entre 15 - 25 días , puede existir una fase llamada prodrómica en la que existen síntomas como malestar general, fiebre y dolores musculares. Después pueden aparecer los síntomas más característicos con afectación de las glándulas parótidas (situadas en cada lado de la cara justo antes de las orejas) que se presentan inflamadas (una o las dos a la vez) y otras glándulas salivares, con dolor que aumenta al tomar líquidos ácidos y sensación de tumefacción y fiebre . Tratamiento para paperas No existe un tratamiento específico para las paperas. Los fármacos que se pautan van destinados al control de los síntomas. Se indica llevar una dieta blanda, evitando alimentos ácidos que provocan mayor salivación. Se pautan fármacos antiinflamatorios no esteroideos (ibuprofeno, etc.) y aplicación de compresas frías en la región parotídea (por delante de la oreja). En el caso de complicaciones también se trata de forma sintomática según el tipo de complicación. Pruebas complementarias del diagnóstico tratamiento de paperas El diagnóstico de la parotiditis se basa mayoritariamente en la exploración física y la entrevista clínica por parte del médico . Pueden realizarse pruebas complementarias como analítica de sangre con la realización de una serología para detectar los anticuerpos específicos contra el virus (pequeñas proteínas del sistema de defensa que se producen para luchar contra el virus). También se puede detectar la presencia de pequeñas partes del virus (antígenos) o realizar un cultivo de células para detectar la presencia del virus en ellas. Factores desencadenantes de las paperas El principal factor de riesgo para padecer paperas es no estar vacunado de la triple vírica. S e trata de una vacuna incluida en el Sistema Nacional de Salud para niños . Factores de riesgo de las paperas No estar vacunado frente al virus que produce la parotiditis, incluida en la vacuna triple vírica. Estar en contacto con una persona que padece la enfermedad. Estar en centros cerrados como colegios, etc. Época del año: invierno. Complicaciones de las paperas Las complicaciones más frecuentes son: Meningitis: afectación del sistema nervioso central con inflamación e infección en las membranas que recubren el cerebro y la médula espinal.Es la complicación más frecuente. Raramente deja secuelas, siendo la más frecuente la sordera. Orquitis y/o epididimitis : infección e inflamación de los testículos y el epidídimo (estructura que hay sobre los testículos). Puede causar infertilidad en los varones. Pancreatitis: aparición de dolor abdominal por presencia de inflamación de la glándula pancreática por la infección. Prevención de las paperas La prevención fundamental es la vacunación con la vacuna de la triple vírica que contiene la vacuna frente al virus de la parotiditis. Cuando se tiene contacto con un paciente diagnosticado de parotiditis se precisa siempre extremar las medidas de higiene, siendo algo fundamental el lavado de las manos. Especialidades a las que pertenecen las paperas La parotiditis o paperas es una enfermedad que habitualmente es diagnosticada y tratada por el pediatra de atención primaria o el médico de familia. Si existen complicaciones puede ser preciso la derivación del paciente a revisión hospitalaria o a consulta de especialistas de urología, neurología, etc., según la complicación que se dé . Preguntas frecuentes ¿Cuánto tiempo duran las paperas? Tras el periodo de incubación la inflamación de las glándulas parótidas tardan entorno a 3 días, generalmente primero una parótida y la otra 1 - 2 días después. Los síntomas ceden lentamente en 3 - 7 días. ¿Cuál es la vacuna contra las paperas? La vacuna contra las paperas o parotiditis está incluida en la vacuna llamada triple vírica en la que , además de producirse la inmunización contra este virus, también se vacuna al paciente contra el virus de la rubéola y el virus del sarampión, incluidas en la misma vacuna. Esta vacuna forma parte del calendario de vacunación infantil del Sistema Nacional de Salud español. ¿Cuál es el periodo de contagio de las paperas? El periodo de transmisión se da desde 7 días antes hasta 9 días después del inicio de los síntomas. ¿Cómo se contagian las paperas? El contagio se produce por el contacto con pequeñas gotitas de saliva o moco que contienen el virus de un paciente que tiene la enfermedad (al estornudar, toser, etc.) ¿Cuál es el efecto de la vacunación? La vacuna contra las paperas incluida en la triple vírica está compuesta por virus atenuados , es decir, virus a los que se les ha modificado para que no produzcan la enfermedad pero cuya estructura sí pueda ser detectada por el sistema inmunológico del organismo. Esto provoca en él una reacción de defensa en la que se producen anticuerpos (pequeñas proteínas capaces de reconocer la estructura del virus y “presentarselas” a las células de defensa del cuerpo para que actúen contra él). Así, en el organismo queda la memoria de esos anticuerpos y si en un momento futuro tras la vacunación el cuerpo toma contacto con el virus real, el sistema de defensa del organismo está preparado para reconocerlo, atacar y destruir antes de que produzca la infección.
Otitis externa
Enfermedad

Otitis externa

¿Qué es la otitis externa? La otitis externa es la infección e inflamación del conducto auditivo externo . Dicho conducto se sitúa entre el pabellón auricular y el tímpano. La membrana timpánica es el límite entre el odio medio y el oído externo Tipos de otitis externa Existen diferentes tipos de otitis externa: Otitis externa química: es la que se produce por la irritación del cloro de las piscinas. Otitis externa fúngica: es la que se produce por infecciones por hongos, secundaria a la humedad mantenida en el oído. Los más frecuente son la cándida y el aspergillus niger. Otitis externa eccematosa: se produce un eccema en la piel del conducto, dando lugar a picor y enrojecimiento del mismo. Otitis bacteriana: se produce la infección por bacterias, las más frecuentes son pseudomona y estafilococo aureus. Causas de la otitis externa Las causas de la otitis externa se relacionan principalmente con la humedad , esto da lugar a una alteración del ph de la piel, haciendo más posible su colonización por bacterias, hongos y virus. Síntomas de la otitis externa El síntoma más frecuente que suele hacer acudir al médico es la otalgia (dolor de oídos), seguido de una sensación de taponamiento auditivo y de humedad. Puede producirse también secreción a través del conducto auditivo, y acompañarse de hipoacusia. En los casos eccematosos o por irritación, suele aparecer picor intenso.   Tratamiento de la otitis externa El tratamiento de la otitis externa suele ser tópico, en forma de gotas, siendo los más frecuentes polimixina B en caso de hongos, y antibióticos como el ciprofloxacino en los casos de infecciones bacterianas, pueden indicarse también corticoides y ácido acético, que permite tener el oído seco evitando el proceso. El tratamiento oral es usado ante la sospecha de una otitis media maligna que se produce por pseudomona. Para el tratamiento del dolor es necesario el uso de paracetamol o ibuprofeno . El paciente debe ser reevaluado a las 48 horas si el proceso no ha mejorado. Pruebas complementarias de la otitis externa La única prueba necesaria para el diagnóstico de una otitis externa es la otoscopia, en ella se visualiza el conducto auditivo externo inflamado, pudiendo visualizar en caso de bacterias, un exudado purulento y, en el caso de hongos, un exudado blanquecino . Esto permite hacer un diagnóstico certero y establecer el tratamiento de modo adecuado. Factores desencadenantes de la otitis externa El factor desencadenante principal de la otitis externa es la humedad , que daña la piel del conducto haciendo más posible que se infecte. Se produce en lugares de mucha humedad como los países tropicales, pero también en nadadores, en especial en piscinas y lagos. Factores de riesgo de la otitis externa Los factores de riesgo para la otitis, en especial para la otitis externa maligna , es la diabetes mellitus, que hace más fácil la colonización por pseudomona del conducto. Los pacientes con atopia y eccemas de repetición, también sufren con más frecuencia este proceso. Complicaciones de la otitis externa La complicación más frecuente de la otitis externa es la llamada otitis externa maligna , en ella se produce una infección por pseudomona que puede llegar a ser grave. Es más probable en pacientes diabéticos, hace necesario el tratamiento sistémico y, en casos más graves, puede ser requerido un drenaje quirúrgico. Prevención de la otitis externa La prevención de la otitis externa consiste en utilizar, de forma correcta, tapones para practicar natación en piscinas y lagos , y no introducir elementos dentro del conducto, como bastoncillos, que pueden dar lugar a heridas en la piel o a pequeños residuos del mismo que favorezcan la infección en el oído. Especialidades a las que pertenece La especialidad a la que pertenece es pediatría, dada la frecuencia de esta otitis en los niños, medicina de familia y, en los casos más complicados que pueden necesitar un drenaje quirúrgico, es tratada por el especialista en otorrinolaringología. Preguntas frecuentes ¿Cuál es la bacteria que produce la otitis ? Las bacterias que con más frecuencia producen la infección en las otitis externas es el estafilococo aureus y, en segundo lugar, el pseudomona aeruginosa que es más frecuente en pacientes inmunodeprimidos o en pacientes diabéticos, en quienes puede dar lugar a una infección grave. ¿Cuánto dura el tratamiento de la otitis externa? El tratamiento de la otitis externa suele ser un tratamiento tópico con gotas que se deben introducir en el conducto auditivo externo. Es mejor que el paciente se introduzca las gotas tumbado, permaneciendo en esta posición unos 5 minutos y, preferiblemente, que se las ponga alguien para asegurarse de una correcta instalación. El tratamiento con gotas es de 7 días, en algunos casos de otitis leve, se puede reducir a unos 5 días. ¿Qué puede causar un dolor de oído? El dolor de oídos se produce por la inflamación en el oído, puede tener lugar en el oído externo a nivel del conducto auditivo externo, en el oído interno cuando se produce un acúmulo de moco en la trompa de Eustaquio y, por último, infecciones en la mastoides, en los dientes o muelas, o en la garganta pueden originar un dolor referido hacia el oído. ¿Qué antibiótico es bueno para la otitis? Hay diversos antibióticos que se pueden usar para la otitis, siendo diferente según el germen que se sospeche y si es un otitis externa o media . El ciprofloxacino, la amoxicilina, la eritromicina, el cefaclor o la cefixima, son algunos de los fármacos que se usan en estos procesos. ¿Qué es una Otomastoiditis? La otomastoiditis es la infección que afecta tanto al oído como a la mastoides, tiene riesgo de producir meningitis o laberintitis, siendo necesario el tratamiento antibiótico sistémico para su resolución. Es un proceso potencialmente grave.
Angina de Ludwig
Enfermedad

Angina de Ludwig

¿Qué es la angina de Ludwig? La angina de Ludwig también conocida como flemón de Gensoul, es un tipo de infección bacteriana de los tejidos blandos del cuello y del suelo de la boca (por debajo de la lengua) que tiene una progresión rápida y silenciosa. Se caracteriza por una celulitis aguda y agresiva que afecta a los espacios celulares de debajo de la lengua y la mandíbula . Es común en personas de 20 a 40 años de edad, y más en hombres que en mujeres. Es una patología rara y poco frecuente, pero grave. Muchas veces su diagnóstico es tardío, lo que retrasa el tratamiento y favorece las complicaciones potencialmente mortales, en especial en la vía aérea. Si no se trata a tiempo y de forma rápida, puede causar la muerte en las personas que la padecen. Tipos de anginas Los tipos de angina que podemos mencionar son las anginas de garganta y las anginas de pecho: Angina de garganta: también llamado amigdalitis. Es la inflamación de las amígdalas palatinas que se sitúan en las paredes de la faringe (en los lados internos de la garganta). Existen dos tipos de angina de garganta que son: Angina roja: tiene origen vírico y produce un fuerte enrojecimiento de la garganta. No da fiebre. Angina blanca: se llama así debido a las placas de pus que aparecen en la garganta. Es de origen bacteriano. Da fiebre y se trata con antibióticos. Angina de pecho: es un dolor o molestias en el pecho que se siente cuando no hay suficiente irrigación sanguínea en el músculo cardíaco. Existen diferentes tipos de angina de pecho que son: Angina estable : es la más común. Ocurre cuando el corazón trabaja más fuerte de lo normal y tiene un patrón regular. Además de la actividad física, existen otros factores (como el estrés emocional, las bajas temperaturas, las comidas pesadas y el tabaquismo) que pueden provocar el estrechamiento de las arterias y ocasionar angina de pecho. Angina inestable : es la más peligrosa. No sigue un patrón y puede ocurrir sin hacer algún esfuerzo físico. No desaparece espontáneamente. La angina de pecho inestable también puede originarse por coágulos o depósitos de grasa que obstruyen total o parcialmente los vasos sanguíneos del corazón. Si el flujo sanguíneo no mejora, el corazón se queda sin oxígeno y se produce un ataque cardíaco. La angina de pecho inestable es peligrosa y requiere tratamiento de urgencia. Angina variable : es la menos común. Ocurre cuando la persona está en reposo y es necesario un tratamiento médico. Causas de la angina de Ludwig La causa de este tipo de angina suele ser consecuencia de una infección en las raíces de los dientes (absceso dental) que se irradia hacia la boca. Se produce por una infección de origen bacteriano, normalmente por streptococcus o staphylococcus . En el 90% de los casos es de origen dental y periodontal de los primeros y segundos molares inferiores. El otro 10% son de causas no dentales como, traumatismos, fractura mandibular abierta, laceraciones de tejidos blandos orales, heridas en el suelo de la boca, sialoadenitis de la glándula submaxilar o infecciones orales secundarias. Síntomas de la angina de Ludwig Los síntomas de la angina de Ludwig son: fiebre, dificultad respiratoria, taquicardia, inflamación de la lengua , dolor de cuello, dificultades para hablar, inflamación del cuello y enrojecimiento, dificultades para tragar, lengua por fuera de la boca y babeo. Tratamiento de la angina de Ludwig El tratamiento de la angina de Ludwig obliga primero a asegurar el buen funcionamiento de las vías respiratorias, es decir asegurar que no se comprometa la respiración. Existen casos en los que incluso es necesario recurrir a una intubación o una traqueotomía. El objetivo del tratamiento es reabsorber la infección. En ocasiones será suficiente con la administración rápida de antibióticos , pero en otras puede que haga falta drenar en el quirófano. Se recomienda administrar penicilina o antibióticos derivados de ésta. El metronidazol y clindamicina se deben suministrar, en primer lugar, por vía intravenosa. Puede que sea necesario posteriormente el suministro por vía oral, si el médico lo estima oportuno. Pruebas complementarias de la angina de Ludwig Las pruebas para el diagnóstico de la angina de Ludwig son: análisis de sangre para ver los glóbulos blancos, cultivos microbiológicos para identificar la bacteria, tomografía computarizada cervical, estudio de elección que es útil para valorar extensión del proceso infeccioso en los espacios del cuello para valorar compromiso de vía aérea y de cara al tratamiento, ortopantomografía para identificar el diente que tiene la afección y radiografía para descartar mediastinitis o derrame pleural. Factores desencadenantes de la angina de Ludwig Los factores desencadenantes son los mismos que los factores de riesgo de la angina de Ludwing. Factores de riesgo de la angina de Ludwig Los factores de riesgo de la angina de Ludwing son: La edad. Es más frecuente entre los 20-40 años. El sexo. En el hombre suele ser más común que en la mujer. Infecciones bacterianas odontogénicas. Absceso bucales. Tener diabetes mellitus. Enfermedades autoinmunes. Extracción de una pieza dental. Traumatismos. Mala higiene bucal. Heridas en la boca. Complicaciones de la angina de Ludwig Las complicaciones de la angina de Ludwig comprenden: Bloqueo de las vías respiratoria. Infección generalizada (sepsis). Shock séptico. Prevención de la angina de Ludwig Para la prevención de la angina de Ludwig será necesario: Mantener una buena higiene bucal o dental. Tratar los síntomas de las infecciones bucales de inmediato. Visitar regularmente al odontólogo. Especialidades a las que pertenece Las especialidades médicas a la que pertenece la angina de Ludwig es la otorrinolaringología, la cirugía oral y maxilofacial. Preguntas frecuentes ¿Cuál es la localización de la angina de Ludwig? La angina de Ludwig se localiza en el espacio submandibular, en el suelo de la boca debajo de la lengua. ¿Qué hace la angina de Ludwig? La angina de Ludwig hace que se forme una infección bacteriana que causa compromiso de las vías aéreas debido a su rápida y silenciosa progresión. ¿Qué es el flemón difuso hiper séptico y gangrenoso? El flemón difuso hiper séptico y gangrenoso es otro nombre con el que se conoce a la angina de Ludwig, también se llama flemón de Gensoul.
Qué Debes Saber sobre la Faringitis
Artículo especializado

Qué Debes Saber sobre la Faringitis

La faringitis es la inflamación de la garganta o faringe causada por una infección bacteriana o vírica. Su principal síntoma es el dolor de garganta. Sin embargo, no debe confundirse con una amigdalitis, a pesar de que a veces se usan indistintamente. ACLARANDO CONCEPTOS Dolor de garganta: es la manera de llamar a la amigdalitis y faringitis en términos corrientes, no médicos.     Amigdalitis: inflamación de las amígdalas, que son las estructuras localizadas en ambas partes posteriores de la lengua dentro de los pilares amigdalinos. Faringitis : inflamación de la faringe, conducto de paredes musculares que conecta la boca con el esófago y que forma parte del tubo digestivo y contribuye a la respiración y a la fonación pues comunica con las fosas nasales, las trompas de Eustaquio y la laringe. Las causas de la faringitis La principal causa de faringitis son los virus en un 40-60%, sobre todo rinovirus, adenovirus, enterovirus, herpes virus (herpangina), VEB (virus Epstein-Barr), coronavirus, influenzavirus asociados a otra sintomatología de la vía respiratoria (tos, mocos, etc). La faringitis vírica es la más frecuente en niños de edades comprendidas entre los 12 meses y los 5 años. En menores de 2-3 años es muy poco frecuente la etología bacteriana. La causa más frecuente de faringitis bacteriana es la bacteria estreptococo S.ß-hemolítico del grupo A (s.Pyogenes) que ocasiona el 20-30% de los casos, seguidas de estreptococo de los grupos C y G (5%) (Mycoplasma y Chlamydia pneumoniae) así como (ArKanobacterium Haemolyticum). ¿Hay diferentes tipos de faringitis? Clasificaremos principalmente entre faringitis viral y faringitis bacteriana. Los síntomas se solapan muchas veces como puede verse en la tabla adjunta: Viral Bacteriana Inicio Paulatino Brusco Edad <3 años 5-15 años Estacionalidad No Invierno-Primavera Fiebre Variable Muy elevada Tos Sí No Síntomas catarrales Frecuentes Ausentes Conjuntivitis Sí No Erupciones No Escarlatina Dolor garganta No-leve Intensa Supuración Amígdala Posible-escaso Si, amarillo Vesículas / Aftas Posible No Diarrea Frecuente No Dolor abdominal No A veces Puntos rojos en el paladar y la campanilla No Frecuente ¿Cómo se diagnostica? Es muy importante en caso de sintomatología de faringitis vírica no utilizar antibióticos ya que esto va a convertirlos en menos efectivos a lo largo de la vida del paciente. Nuestro pediatra de referencia efectuará, en el caso de faringitis bacteriana, un test diagnóstico consistente en una prueba de detección rápida del antígeno de estreptococo. Este test puede realizarse en la misma consulta y sus resultados son inmediatos. Es una prueba no invasiva para nuestros pequeños pacientes y en caso de resultado positivo nos recetará un tratamiento a base de antibiótico. No es necesario efectuar siempre pruebas diagnósticas ya que la clínica de nuestros pacientes en la mayoría de los casos es indicativa del tipo de faringitis al que nos enfrentamos. Tratamiento de la faringitis El objetivo del tratamiento de la faringitis va a ser principalmente mejorar la sintomatología y a la vez eliminar la bacteria en caso de la faringitis bacteriana, causante de nuestra enfermedad: En la faringitis vírica, la experiencia de los padres o cuidadores principales pueden ser suficientes a la hora de establecer unas pautas básicas de control de síntomas: medida de la temperatura corporal, vigilar el estado general, mantener una hidratación adecuada, y alimentarlos frecuentemente con pequeñas cantidades. En estos casos, lo más habitual es que los niños prefieran alimentos de baja consistencia o bien líquidos como sopa, leche, yogur o purés , que facilitarán el paso de los mismos por la faringe inflamada. Es importante no olvidarse del control de la temperatura con la administración de ibuprofeno (Dalsy®) y paracetamol (Apiretal ®). Los productos homeopáticos existentes en el mercado también son muy efectivos para el tratamiento de la faringitis. Estos son: echinacea, própolis y cobre en gránulos… Los remedios caseros tampoco deben descartarse. Una infusión de manzanilla, un poco de miel diluida en leche caliente o una infusión templada de tomillo para hacer gárgaras, son efectivas y muy bien aceptadas. En cuanto a la faringitis bacteriana, la trataremos con un antibiótico siempre prescrito por nuestro pediatra. El de primera elección va a ser la Amoxicilina por vía oral durante 10 días en la mayoría de los casos o la penicilina V oral en casos seleccionados. En caso de alergia a la penicilina se utilizará Azitromicina o Claritromicina oral según pauta prescrita. Otras cuestiones prácticas Esta enfermedad no es hereditaria y, como cualquier enfermedad adquirida leve, su curación será siempre de corta duración, entre 8 y 10 días. Es una enfermedad muy contagiosa , aunque de poca gravedad, si se trata adecuadamente, por lo que se aconseja que los niños y adultos afectados permanezcan en casa durante dos o tres días evitando así su contagio tanto a adultos como a niños. La transmisión es siempre vía ora l, a través de la saliva, por lo tanto, unas medidas de higiene adecuadas como el lavado frecuente de manos, los pañuelos de un solo uso y la ventilación de la habitación evitarán su contagio. En caso de infecciones de repetición o resistencia al tratamiento, nos derivarán al otorrinolaringólogo (por ser el especialista en garganta, nariz y oído) para descartar causas estructurales o asociación a enfermedades de otras estructuras de la vía respiratoria o digestiva como pueden ser otitis, reflujo gastroesofágico, rinitis, sinusitis, etc. La faringitis en una enfermedad leve pero que causa malestar, sobre todo en el caso de los niños. Con nuestras indicaciones esperamos ésta sea más llevadera.
Impedanciometría
Contenido de salud

Impedanciometría

Definición La impedanciometría es una prueba diagnóstica que se usa para conocer cómo funciona el oído medio, valorando tanto la membrana timpánica como la cadena de huesecillos. En la impedanciometría se valoran dos aspectos: Timpanometría. Es la representación gráfica de los movimientos del tímpano  (membrana timpánica) ante la presión que se ejerce sobre él. Estudio del reflejo estapedial. Este reflejo es el que tiene lugar cuando llegan ruidos fuertes al oído. Los ruidos fuertes condicionan la contracción de la musculatura del oído medio, fijando el sistema timpánico-vestibular y evitando lesiones vibratorias en el oído interno que le pueden dañar. Preparación La impedanciometría no requiere ninguna preparación especial. La prueba debe ir precedida de una otoscopia (examen por medio de un otoscopio del oído), para comprobar que el conducto auditivo se encuentra despejado. Ya que la presencia de cera en el mismo altera el resultado de la prueba. Durante la realización de la impedanciometría el paciente no debe mover la cara, ni la boca, tampoco tragar, ya que esto puede alterar el resultado de la prueba. Cómo se realiza una impedanciometría En la impedanciometría se sitúa al paciente sentado, en una habitación sin ruido, se le introduce la sonda en el interior del oído, sellando el conducto. La sonda presenta en su interior tres conductos. El primer conducto es el que hace variar la presión dentro del CAE (conducto auditivo externo). El segundo conducto va conectado a un altavoz y es el que emite el sonido, con una baja frecuencia y una intensidad constante. Este sonido será absorbido por la membrana timpánica y la cadena de huesecillos. El tercer conducto está conectado a un micrófono y recibe el sonido reflejado, transformándolo en una señal eléctrica que puede ser cuantificada. Complicaciones de una impedanciometría La impedanciometría es una prueba que no suele tener complicaciones en su realización. En paciente ancianos puede producir vértigo (sensación de giro de objetos) que remiten de forma rápida. Resultados Los resultados de la impedanciometría estarán disponibles en apenas 24 horas tras la realización de la prueba. Estos resultados se dan en forma de curvas, que serán interpretadas por el médico especialista de forma correcta. Nos permiten conocer alteraciones a nivel del tímpano, de la cadena de huesecillos, presencia de líquido interno del oído y cualquier otra lesión ocupante como pueden ser los tumores. Preguntas frecuentes ¿Qué es la inmitancia acústica? La inmitancia acústica es sinónimo de impedanciometría. Es la prueba funcional para conocer la integridad y el normal funcionamiento del tímpano, la cadena de huesecillo, trompa de eustaquio y el reflejo estapedial. Esta prueba se realiza con el impedanciómetro. ¿Qué diferencia hay entre audiometría e impedanciometría? La audiometría es una prueba que necesita la colaboración del paciente, este marca cuando oye un determinado sonido con diferente intensidad y volumen. Es una prueba, por ello, subjetiva. La impedanciometría es una prueba que nos da información de cómo funciona el tímpano, la cadena de huesecillos y el reflejo estapedial. Es una prueba objetiva que no necesita de la colaboración del paciente para realizarse. Esta prueba nos marca la resistencia del oído medio a la propagación del sonido. ¿Qué es la audiometría tonal? La audiometría tonal es una prueba diagnóstica que permite conocer la audición de un paciente. La prueba se realiza en una cabina cerrada con aislamiento de ruidos externos, al paciente se le dan unos auriculares que emiten sonidos, primero por un oído y luego por otro. Los sonidos tienen distinta intensidad y frecuencia. El paciente debe marcar cuando oye el sonido y esto se refleja en una gráfica, que permite su comparación con una audición normal. Esto se traduce en el diagnóstico de una hipoacusia más o menos severa según se aleje de la normalidad. ¿Qué es audiometría verbal? La audiometría verbal es una prueba diagnóstica que permite completar el estudio de una audiometría tonal. En ella se trata de conocer la capacidad que tiene el paciente de comprender y diferenciar el lenguaje hablado. Se realiza: El umbral de percepción del habla, en este caso se valora como positivo cuando el paciente es capaz de entender hasta el 50%  de las palabras que oye a través de los auriculares. Medición del reconocimiento del habla, mide el número de palabras que puede repetir en un tono claramente audible. ¿Qué es la acumetría? La acumetria es la prueba diagnostica en la cual se evalúa la audición mediante diapasones (pieza metálica con un mango y forma de U en su extremo). En esta prueba se compara el sonido que el paciente capta a través del aire, esto se hace poniendo el diapasón vibrante delante del pabellón auricular; y de la parte ósea, esto se realiza colocando el extremo del mango en la frente o en la mastoides (zona ósea que se encuentra tras el pabellón auricular). Lo normal es que el paciente tenga mejor audición por vía aérea que por vía ósea. Cuando el paciente presenta mejor audición por vía ósea se trata de una hipoacusia de transmisión. Se puede comparar ambos oídos colocando el diapasón en la frente y señalando el paciente si oye más por un oído que por otro, o si bien oye igual por ambos.
Infección Nosocomial
Enfermedad

Infección Nosocomial

¿Qué es una infección nosocomial? La infección nosocomial se define como cualquier infección adquirida durante el tiempo en el que el individuo está hospitalizado , pudiendo manifestarse mientras está internado o después de haber sido dado de alta.  Es una afección muy común y puede ser grave si no se trata a tiempo y correctamente.  Estas infecciones están relacionadas con la hospitalización o los procedimientos realizados en el hospital. Son aquellas que se presentan transcurridas las primeras 72 horas después del ingreso en el hospital o antes de los 15 días del alta hospitalaria. Las infecciones nosocomiales son más frecuentes en personas mayores y en niños. Tipos de infecciones Dependiendo del tipo de organismo causante de la enfermedad, las infecciones pueden clasificarse en: Infecciones bacterianas: causadas por bacterias (organismos microscópicos formados por una sola célula que carecen de núcleo). Aunque son muchas las especies que pueden provocar enfermedad en el ser humano, lo hacen menos del 1% de las bacterias existentes. Muchas de las bacterias patógenas liberan toxinas que pueden dañar los tejidos y causar enfermedades. Entre los ejemplos de bacterias que causan infecciones se incluyen los estreptococos, los estafilococos o Escherichia coli, entre muchas otras. Infecciones por hongos: causadas por hongos se conocen como fúngicas o micóticas. Los hongos son organismos con al menos un núcleo. Los hongos están por todas partes, viven en el aire, el suelo, las plantas y el agua, e incluso algunos lo hacen dentro del cuerpo humano. Sólo aproximadamente la mitad de todos los tipos de hongos son dañinos. Algunos se reproducen mediante pequeñas esporas en el aire, que pueden inhalarse o pueden caer sobre las personas. Como consecuencia, las infecciones fúngicas suelen comenzar en los pulmones o en la piel. Ejemplos de enfermedades provocadas por estos organismos son el pie de atleta, causado por el parásito Tinea pedis, o la candidiasis vaginal, causada por levadura Candida albicans y otras especies. Infecciones virales:  causadas por virus que son microorganismos infecciosos más pequeños que las bacterias y los hongos. No pueden reproducirse por sí mismos, por lo que necesitan invadir una célula viva que le proporcionará la energía y la maquinaria necesaria para multiplicarse. Ejemplos de enfermedades virales son la varicela, causada por el virus varicela zóster; el resfriado común, causado por rinovirus; las hepatitis virales como la hepatitis C o el sida, causado por el virus de la inmunodeficiencia humana. Infecciones asociadas a la asistencia sanitaria: las infecciones asociadas a la asistencia sanitaria son aquellas que tienen relación con prácticas asistenciales en pacientes que están hospitalizados o atendidos de forma ambulatoria, pero en contacto con el sistema sanitario. Se estima que afectan a alrededor del 5% de los pacientes y comportan una elevada morbimortalidad y un gran coste económico. Los principales tipos de infección asociados a la asistencia sanitaria están relacionados con procedimientos invasivos. Los más frecuentes son la infección respiratoria, la quirúrgica, la urinaria y la bacteriemia de catéter vascular. Causas de la infección nosocomial Las causas de una infección nosocomial suelen ser microorganismos (bacterias, virus, hongos o parásitos) de diferentes tipos, fácilmente contagiosos y en ocasiones con resistencia a los antibióticos habituales. Algunas de las bacterias con cepas resistentes que están implicadas en infecciones nosocomiales son: neumococos, enterococos, estafilococos, por ejemplo, estafilococo aureus meticilina resistente, escherichia coli, tuberculosis, klebsiella pneumoniae, pseudomonas aeruginosa, clostridium,legionella, etc. Generalmente, los microorganismos que causan la infección hospitalaria no causan infecciones en otras situaciones, ya que aprovechan el ambiente con pocas bacterias inofensivas y el debilitamiento del sistema inmune del paciente para instalarse. A pesar de esto, las bacterias hospitalarias suelen desarrollar infecciones graves y de difícil tratamiento, ya que son más resistentes a los antibióticos, por esto, generalmente es necesario utilizar fármacos más potentes para curar este tipo de infección. Cualquier procedimiento de diagnóstico o de tratamiento que implique una invasión del interior del organismo puede tener un riesgo de contaminación, por ejemplo, biopsias, endoscopias, catéteres, intubación y operación quirúrgica. Síntomas de la infección nosocomial Los síntomas de una infección nosocomial son los propios del agente infeccioso que la provoca y del órgano o sistema que sufre la infección. Los síntomas pueden incluir dolor de garganta, fiebre,  inflamación de los nódulos linfáticos en el cuello, dolor pélvico, necesidad urgente de orinar, dolor al orinar ,  sangre en la orina, la piel afectada tiene una apariencia hinchada y rojiza, y puede estar caliente y sensible, diarrea, calambres, náuseas, vómitos, febrícula, tos con flema o pus, fiebre, escalofríos o dificultad para respirar. Tratamiento de la infección nosocomial El tratamiento de una infección nosocomial debe hacerse con el agente antimicrobiano (antibiótico, antivírico, antifúngico o antiparasitario) que sea más eficaz en cada caso. Según el tipo de infección a veces hay que hacer tratamiento preventivo a los posibles contactos. Además de tratar la causa, se aplicará el tratamiento de soporte más conveniente para mantener el buen funcionamiento del órgano o sistema afectado. Pruebas complementarias de la infección nosocomial El diagnóstico de una infección nosocomial no siempre es sencillo. Se basa en la demostración del agente infeccioso mediante cultivo de muestras de sangre, secreciones o tejidos , mediante análisis serológico (búsqueda de anticuerpos) o técnicas de laboratorio como reacción en cadena de la polimerasa y otras. Si se trata de una bacteria, en las pruebas complementarias se realiza un antibiograma , que permite saber a qué antibióticos tiene resistencia y a cuál es sensible. Factores de riesgo de la infección nosocomial Cualquier persona puede desarrollar una infección nosocomial, sin embargo, tienen mayor riesgo aquellas que tienen el sistema inmunitario más débil como: Ancianos. Recién nacidos. Personas con la inmunidad comprometida, por enfermedades como HIV/SIDA. Post-trasplantados o que usen medicamentos inmunosupresores. Diabetes Mellitus mal controlada. Personas encamadas o con alteración de la conciencia, ya que presentan mayor riesgo de broncoaspiración. Enfermedades vasculares con el compromiso de la circulación, ya que dificulta la oxigenación y cicatrización de los tejidos. Realización de cirugías. Asimismo, mientras más sea el tiempo de hospitalización mayor es el riesgo de adquirir una infección nosocomial, ya que hay mayor exposición a los microorganismos responsables. Complicaciones de la infección nosocomial Las complicaciones de la infección nosocomial pueden incluir: Convulsiones. Pérdida de conocimiento. Inflamación de las extremidades. Dificultad para respirar. Fiebre o temperatura corporal baja con escalofríos y temblores violentos. Latido cardíaco acelerado o irregular. Orinar poco o nada en lo absoluto. Prevención de la infección nosocomial La prevención de una infección nosocomial precisa de varias medidas: Descontaminar las manos , con productos adecuados como jabones o soluciones antisépticas, agua corriente en un lavabo que tenga dispositivos antisalpicaduras y con toallas desechables. Realizar las técnicas sanitarias con procedimiento estéril o aséptico y un tiempo de lavado adecuado. Usar guantes de látex o cloruro de vinilo. Evitar inyecciones o procedimientos médicos que no sean necesarios. Limpieza escrupulosa del centro hospitalario. Desinfección y esterilización de los materiales sanitarios que sean reutilizables. Especialidades a las que pertenece La infección nosocomial pertenece a la especialidad de infectología, rama de la medicina interna que se encarga del estudio, la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades producidas por agentes infecciosos (bacterias, virus, hongos y parásitos) Preguntas frecuentes ¿Qué es una bacteria nosocomial? Las bacterias nosocomiales o grampositivas como el Staphylococcus Aureus, son saprofitos cutáneos que colonizan la piel y la nariz del personal de los hospitales y de los pacientes y pueden causar una gran variedad de infecciones pulmonares, óseas, cardiacas y sanguíneas. ¿Cuáles son las infecciones nosocomiales más frecuentes? Las infecciones nosocomiales pueden ser adquiridas en diversas regiones del cuerpo.  Los tipos más frecuentes son: Infección urinaria : ocurre por el uso de una sonda urinaria durante el período de hospitalización. Algunas de las bacterias que intervienen en esta situación son: Escherichia coli, Proteus sp, Pseudomonas aeruginosa, Klebsiella sp., Enterobacter. Enterococcus faecalis y hongos como la Candida. Sus principales síntomas son dolor o ardor al orinar, dolor abdominal, sangrado por la orina y fiebre. Infección de la piel: son muy comunes debido a la aplicación de inyecciones a través de las venas para medicamentos o recolección de exámenes, cicatriz de una cirugía, biopsia o la formación de escaras de decúbito. Algunos de los microorganismos que causan ese tipo de infección son: Staphylococcus aureus, Klebsiella sp, Proteus sp, Enterobacter sp, Serratia sp, Streptococcus sp, Enterococcus y Staphylococcus Epidermidis. Sus principales síntomas son enrojecimiento e hinchazón  de una área de la piel, con o sin la presencia de ampollas. Generalmente, la región se encuentra dolorida y caliente, y puede haber producción de secreción purulenta y mal olorosa. Infección de la sangre: la infección en la circulación sanguínea llamada septicemia, surge generalmente, después de la infección de alguna región del cuerpo que termina diseminándose por el torrente sanguíneo. Este tipo de infección es muy grave, y si no es debidamente tratada puede causar un fallo multiorgánico y riesgo de muerte. Sus principales síntomas son fiebre, escalofríos, caída de la presión, latidos del corazón débil y somnolencia. ¿Qué es una neumonía nosocomial? La neumonía nosocomial es la adquirida en el hospital y suele ser grave. Es más común en las personas que están hospitalizadas o que tienen dificultades para deglutir, por el riesgo de aspiración de alimentos o de la saliva. Las bacterias más comunes en este tipo de neumonía son: Klebsiella, Enterobacter, Pseudomonas, Acinetobacter, Staphylococcus aureus, Legionella, Mycoplasma, además de algunos tipos de virus.  Sus principales síntomas son dolor en el tórax, tos con secreción amarillenta o sanguinolenta, fiebre, cansancio, falta de apetito y falta de aire. ¿Qué es una infección hospitalaria? La infección hospitalaria se define como cualquier infección adquirida durante el tiempo en que el individuo está hospitalizado, pudiendo manifestarse mientras está internado o después de haber sido dado de alta. ¿Cuál es la bacteria más peligrosa para el ser humano? Las bacterias más peligrosas para el ser humano son: Salmonella, Helicobacter pylori y Streptococcus pneumoniae , entre otras. Tienen prioridad crítica las que resisten un tipo de antibiótico de amplio espectro usado en hospitales por vía intravenosa para atajar infecciones graves. Y entre las de prioridad alta se encuentran bacterias cada vez más resistentes y responsables de enfermedades muy conocidas como la gonorrea, la úlcera estomacal y algunos tipos de neumonía.  
Manejo del Tapón de Cera en el Oído
Artículo especializado

Manejo del Tapón de Cera en el Oído

Nuestra intención no es que te saques el tapón de cerumen en tu casa mientras lees el artículo sino, justamente, que conozcas lo que no debes hacer. ¿Qué es un tapón de cera exactamente? En el conducto auditivo externo (CAE) se produce una secreción (el cerumen) de consistencia y color similar a la resina y cuyas funciones son la limpieza, lubricación y protección del oído medio. Al analizar su contenido podríamos observar células descamadas, secreción sebácea y gérmenes contenidos en la flora habitual, entre otros. En condiciones normales, este material no se deposita en el CAE, sino que se elimina de forma fisiológica al exterior, por arrastre. Ahora bien, puede ocurrir que se adhiera en la pared del CAE de forma que su tamaño aumente progresivamente, además de endurecerse hasta el punto de ocluir absolutamente la luz del CAE, formando un tapón . Su diagnóstico puede ser casual (en una exploración convencional) o por los síntomas que ocasiona. Pueden afectar a un porcentaje representativo de la población, aunque es muchísimo más frecuente en la tercera edad. ¿Qué síntomas produce el tapón¿ ¿Cómo sabemos que tenemos un tapón de cerumen? Aunque te parezca una patología poco relevante puede preocupar mucho a la persona que, de repente, aprecia que no oye igual por un oído que por el otro. Otros síntomas que puede ocasionar son: picor, dolor, acúfenos (o ruidos), mareo e incluso tos irritativa. Como es evidente, ante una sordera súbita lo primero que debemos hacer es acudir a visita médica presencial. Nos tranquilizará mucho la confirmación de un tapón de cerumen tras la realización de una otoscopia (visualización directa del CAE mediante un aparato provisto de luz llamado otoscopio). El diagnóstico no requiere más que una exploración física específica y es inmediato. Tengo que decirte que la presencia de un tapón puede acarrear problemas secundarios como puede ser acúmulo de secreción detrás del mismo y sobreinfección , así como dolor por aumento de la tensión en el CAE. Entonces, ¿es peligroso tener un tapón de cerumen? No es peligroso, pero si ocasiona síntomas (hipoacusia, picor, dificultad para la higiene, retención de agua tras la ducha…) debe extraerse. Cuando se aconseja su extracción, es preferible que se realice de forma programada y, normalmente, en la consulta del Otorrinolaringólogo . ¿Cómo se realiza la extracción? Si es posible se recomienda una preparación previa muy simple que facilitará la extracción en la consulta. Consiste en la instilación de unas gotas óticas (cerumenolíticas) cuya finalidad es ablandar el tapón y desimpactarlo de sus paredes de forma que la extracción sea mucho más rápida y menos agresiva. Para extraerlo instilamos agua a presión por detrás del tapón para que se separe y salga despedido hacia el exterior. Suele salir arrastrado por la propia agua instilada. En ocasiones, debe repetirse la maniobra para conseguir su desimpactación (especialmente cuando no se han aplicado las gotas, durante los días previos).   ¿Tiene contraindicaciones? ¡Cuidado! A pesar de ser un método sencillo e incruento puede tener contraindicaciones. Por ejemplo, la aplicación del cerumenolítico estaría contraindicada en personas con antecedentes de cirugía previa de oído (incluida la colocación de drenajes) o con perforación timpánica. Asimismo, la instilación de agua para arrastrar el tapón no está libre de efectos indeseables como pueden ser: dolor, acúfenos, sensación vertiginosa , erosiones en la piel del CAE, otitis externa e incluso la perforación del tímpano. Algunos otorrinolaringólogos optan por la extracción manual del tapón, consistente en su arrastre mediante un material específico (curetas, cucharillas, fórceps o succión). Para entendernos, sería como pinchar el tapón con estos artilugios y retirarlo hacia afuera del CAE. Por supuesto, requiere habilidad para realizarla. ¿Se puede prevenir la formación de nuevos tapones de cerumen? Por descontado, debemos extremar la higiene para evitar el acúmulo de secreción en el CAE. Respecto al uso de bastoncillos decirte que existe una gran controversia dado que es difícil calcular la presión exacta a ejercer para evitar lesiones indeseables. Unas medidas consensuadas serían la instilación periódica de gotas de aceite de oliva y la irrigación del CAE con irrigadores de oído. Sólo en algunos casos se recomendará la aplicación periódica de gotas ablandadoras y siempre bajo supervisión médica.