1. Home
  2. Contenidos de salud
  3. Pulsioxiometría

Pulsioxiometría

Regístrate y recibe un mes de servicios ilimitados gratuitos en Savia
Videoconsulta 24 horas
Chat médico 24 horas
Evaluador de síntomas
Regístrate ahora gratis

Definición

La pulsioximetría es un método no invasivo que monitoriza de manera continua la saturación de oxígeno transportado por la hemoglobina (hemoprotenía de la sangre, el pigmento rojo cuya función consiste en captar el oxígeno de los alvéolos pulmonares y comunicarlo a los tejidos, y en tomar el dióxido de carbono de estos y transportarlo de nuevo a los pulmones para expulsarlo).  Permite conocer los valores de oxígeno en la sangre para valorar y diagnosticar situaciones de insuficiencia respiratoria en el paciente.

En general la pulsioximetría no suele dar complicaciones, pero conviene tener en cuenta que no se debe colocar el sensor en la misma mano donde está el manguito de la tensión.

Tipos de pulsioximetría

No existe otra forma de realizar esta prueba salvo la explicada en este artículo. Lo que sí que existen son varios tipos de pulsioxímetros, dependiendo de  la colocación de estos:

  • Pulsioxímetro de dedo: es el más común, se coloca el aparato en la punta del dedo de cualquier mano.
  • Pulsioxímetro portátil: es de uso hospitalario, suele ir conectado a aparatos como el carro de parada, entre otros.
  • Pulsioxímetro de muñeca: como su nombre indica, se coloca en la muñeca. Está indicado para pacientes que necesiten un monitoreo constante. De este modo, es más cómodo.
  • Pulsioxímetro de mesa: también se usa en los hospitales, pero anclado a otros aparatos de mayor tamaño.

Preparación

Debemos tener alcohol, quitaesmalte, monitor de pulsioximetria y transductor (dispositivo capaz de transformar o convertir una determinada manifestación de energía de entrada, en otra diferente a la salida). Se debe consultar que el pulsioxímetro tenga pilas y funcione correctamente antes de proceder a usarlo.

Se explica al paciente en qué consiste la medición y se le informa de que no debe mover el dedo para tratar de no desplazar el sensor.

Se debe realizar la medición lejos de una fuente de luz importante como focos o lámparas alógenas.

Cómo se realiza la pulsioximetría

El paciente deberá lavarse las manos con jabón antiséptico. Se necesita un pulsómetro, que en la mayoría de los casos será en forma de pinza. El pulsómetro tiene un productor de luz que se refleja en la piel del pulpejo del dedo (zonas blandas del dorso de cada dedo), este va a medir la cantidad de luz absorbida por la oxihemoglobina (derivado inestable y reversible de la hemoglobina combinada con oxígeno. Representa la forma transportadora de oxígeno de la hemoglobina) que circula en el paciente.

El profesional seleccionará una zona con buena vascularización, evitando prominencias óseas. En neonatos se puede usar el dorso del pie o de la mano, y en niños y lactantes los dedos medios, como el índice y el anular.

Se realiza un pequeño masaje en el pulpejo del dedo del paciente, luego se coloca el pulsómetro en la zona elegida, usando esparadrapo para su sujeción si es necesario y advirtiendo al paciente de que debe procurar no moverlo.

En aquellas situaciones en las que tengamos hipotermia (disminución de la temperatura del cuerpo por debajo de lo normal), hipotensión (presión excesivamente baja de la sangre sobre la pared de las arterias), o mala perfusión, se buscarán zonas centrales como el tabique nasal, el lóbulo de la oreja o la frente.

El pulsómetro emite la siguiente información:

  • Índice de saturación de oxígeno.
  • Frecuencia cardíaca.
  • Curva del pulso.

Complicaciones de la pulsioximetría

En general la pulsioximetría no suele dar complicaciones, pero conviene tener en cuenta que no se debe colocar el sensor en la misma mano donde está el manguito de la tensión. También hay que saber que algunos tipos de sensores están contraindicados en personas alérgicas al esparadrapo, preguntar siempre antes al paciente.

Resultados

La saturación de oxígeno se mide en porcentajes, de este modo se considera:

  • Saturación normal: 98-100%. En personas mayores hasta un 95% será un resultado óptimo y en enfermos pulmonares crónicos hasta un 90%. En bebés entre 120-150%, y en niños 60-120%-
  • En caso de que el pulsómetro nos dé valores más bajos de lo normal se confirmará con otras pruebas, como una gasometría arterial (técnica de monitorización respiratoria), para tomar las medidas pertinentes.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la saturación de oxígeno normal?

La saturación de oxígeno normal está entre 98-100%, pero en personas mayores hasta un 95% es óptimo.

En bebés hasta los 5 años es de 120-150%.

¿Qué es la hipoxemia crónica?

La hipoxemia crónica se produce cuando existe una inadecuada cantidad de oxígeno en la sangre arterial necesaria para el correcto funcionamiento de nuestro cuerpo. Se puede deber a complicaciones de enfermedades respiratorias coexistentes, como EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica), síndrome de dificultad respiratoria aguda, altura elevada, o apnea del sueño, entre otras. Es una situación que debe corregirse con la mayor brevedad posible, ya que puede llegar a ser mortal.

Entre sus síntomas encontramos: sueño excesivo, sensación de falta de aire, dolor de cabeza o cambios de estado de ánimo como irritabilidad repentina.

Su medición se realizará por pulsioximetría y mediante una gasometría arterial. Dependiendo de la causa desencadenante, el tratamiento puede ser la administración de oxígeno o rehabilitación pulmonar.

¿Qué es la hipoxia?

La hipoxia es la situación clínica en la cual se produce una deficiencia de la cantidad de oxígeno que llega a los tejidos y a los órganos. Cuando esta situación se prolonga, las células que componen los órganos se pueden ver gravemente dañadas, por lo que debe corregirse rápidamente.

Entre sus principales síntomas encontramos: dificultad para coordinar movimientos, discurso incoherente, pérdida de memoria a corto plazo o alteraciones visuales.

El tratamiento tendrá como finalidad conseguir una correcta perfusión de oxígeno a todo el organismo.

¿Qué es saturar bajo?

Un paciente estará saturando bajo cuando realicemos una medición de saturación y sus valores estén por debajo de lo normal, es decir, que su cuerpo no está recibiendo la cantidad de oxígeno necesaria para su correcto funcionamiento. Es una situación que debe tratarse para evitar posibles complicaciones.

¿Qué es la insuficiencia respiratoria?

La insuficiencia respiratoria se produce cuando no existe una correcta difusión de oxígeno y se ven afectados los órganos y tejidos, pudiendo producirse además una acumulación de dióxido de carbono en el organismo, altamente dañina para el correcto funcionamiento de nuestro cuerpo.

Las personas que lo sufren pueden presentar disnea (ahogo o dificultad en la respiración), coloración azulada de la piel (cianosis), estado de confusión o somnolencia, e irregularidad en el ritmo cardíaco. Cuando la insuficiencia es leve, el organismo tiende a compensarla produciendo una respiración corta y profunda, pero cuando es más avanzada, si esta situación no se corrige y puede dañar el corazón o los pulmones.

El tratamiento dependerá de la causa de la insuficiencia, suele solucionarse con la administración de oxígeno, pero si se ha producido una intoxicación por dióxido de carbono, esta administración de oxígeno tiene que ser controlada. En caso de que el desencadenante sea la aparición de una enfermedad respiratoria se ha de resolver cuanto antes.

Artículos relacionados Ver todos
Coronavirus y bronquiolitis por el virus respiratorio sincitial: una doble amenaza en niños pequeños
Artículo especializado

Coronavirus y bronquiolitis por el virus respiratorio sincitial: una doble amenaza en niños pequeños

El virus respiratorio sincitial (o VRS ) es un virus que origina infecciones en el aparato respiratorio . Aunque puede afectar a personas de cualquier edad es especialmente peligroso en niños menores de dos años. En este grupo de edad puede causar una enfermedad potencialmente muy grave denominada bronquiolitis . El VRS tiene muchas características similares al coronavirus por lo que supone una doble amenaza para los bebés y niños pequeños, especialmente en otoño e invierno. ¿Tienes dudas? Regístrate en Savia   y habla gratis con un pediatra. El VRS es un virus muy contagioso. Se difunde con las secreciones respiratorias de las personas infectadas, y al igual que el coronavirus, se puede adquirir la infección por contacto con las gotitas de saliva que emite una persona infectada al hablar o toser. El VRS sobrevive hasta media hora en las manos y varias horas en las superficies de los objetos contaminados con secreciones. Por ello, una forma primordial de trasmisión es a través de las manos , o por contacto con objetos contaminados como juguetes, los barrotes de las cunas, un chupete, etc. La puerta de entrada son los ojos, la mucosa nasal o la boca. La infección por VRS es muy frecuente en los niños pequeños. En España se estima que las infecciones por el VRS originan anualmente entre 15.000 y 20.000 visitas pediátricas a los servicios de  urgencia y de 7.000 a 14.000 hospitalizaciones . La infección es tan frecuente que a la edad de dos años la mayoría de los niños ya han pasado alguna infección por este virus. Además, la infección no produce inmunidad duradera y son frecuentes las reinfecciones , aunque generalmente cursan de manera más leves que la primoinfección , o primera infección con el virus. En  los  niños  mayores  y  en  los adultos la infección por VRS suele ser asintomática o cursa simplemente  como un resfriado  común . Sin embargo, en niños menores de dos años la infección pueden originar un cuadro de bronquilitis, que es la infección de las vías respiratorias pequeñas, o una neumonía que es la infección del tejido pulmonar. Estas complicaciones asociadas a la infección por VRS son potencialmente muy graves e incluso mortales . El 2-3% de los menores de 12 meses con una primoinfección por VRS necesitará ingreso hospitalario y, de ellos, el 2-6% requerirá un ingreso en una unidad de cuidados intensivos. Los signos y síntomas de la infección por el VRS suelen aparecer entre cuatro y seis días después de la exposición al virus. La infección suele comenzar como un resfriado, con congestión nasal , moqueo y algunas décimas de fiebre . En niños pequeños, después de 1 a 3 días, el virus puede propagarse al aparato respiratorio inferior, y producir una bronquiolitis o una neumonía . Entonces, aparecen síntomas y signos más llamativos como   irritabilidad , rechazo de la alimentación , fiebre , tos intensa , respiración rápida, dificultad para respirar , que puede hacer que el niño prefiera estar sentado en lugar de acostado, y un color azulado de la piel a causa de falta de oxígeno, lo que conocemos como cianosis . Otro signo característico de la bronquiolitis son los sibilantes , los cuales son unos ruidos como silbidos que se producen al respirar, especialmente durante la espiración y que se deben a la inflamación de la vía respiratoria. En caso de una evolución favorable, el cuadro suele durar de 10 a 12 días , aunque hay en un pequeño porcentaje de casos puede durar hasta un mes. ¿Tienes dudas? Regístrate en Savia   y habla gratis con un pediatra. Según algunos estudios, los niños que han padecido cuadros de bronquiolitis durante la época de lactante presentan tres veces más disposición a padecer asma en edades posteriores que el resto de los niños. Sin embargo, otros estudios no han corroborado estos resultados. Existen algunos factores de riesgo que aumentan la probabilidad de que se produzcan formas graves de infección por VRS. Algunos de estos factores de riesgo son prematuridad , bajo peso al nacer (menor de 2500 g), enfermedades congénitas (como cardiopatías, neumopatías o problemas del sistema inmunitario), una edad menor de 6 meses , tabaquismo materno en el embarazo, tabaquismo pasivo en el hogar, o ausencia de lactancia materna . También existen factores de riesgo social , como la dificultad de los cuidadores de valorar los signos de alarma, o la dificultad del acceso a los servicios sanitarios. Por la coexistencia con el coronavirus , ahora más que nunca es muy importante estar pendiente de posibles signos y síntomas que puedan indicar una infección respiratoria en los niños pequeños. Es necesario acudir con urgencia al médico si se observa que un niño pequeño tienen alguno de los siguientes signos de alarma : Hace pausas prolongadas en la respiración o tiene color azulado en los labios o las uñas. Tiene un aumento de la frecuencia respiratoria o nota un aumento de su trabajo respiratorio. No come o vomita. Tiene mal estado general, está somnoliento o muy irritable. Tiene fiebre alta. Por fortuna, en la actualidad existen muchos recursos diagnósticos y terapéuticos, e incluso un tratamiento preventivo en personas de riesgo, como los bebés prematuros, que minimizan el riesgo de complicaciones graves secundarias a la infección por VRS. También existen pruebas diagnósticas que pueden permitir a los sanitarios distinguir el VRS del coronavirus . A día de hoy no existe ninguna vacuna para el VRS. Sin embargo, se pueden tomar precauciones para ayudar a prevenir la propagación de la infección por VRS, muchas de las cuales son similares a las que se toman para prevenir la infección por coronavirus: Hay que lavarse las manos con frecuencia y enseñar a los niños la importancia de lavarse las manos. Hay que evitar el contacto del niño con personas que tengan fiebre o síntomas respiratorios. Esto es particularmente importante en caso de  bebés prematuros y en los primeros dos meses de vida de todos los bebés. Hay que mantener limpios los objetos y las superficies de la casa. Es muy importante lavar los juguetes con regularidad . Los pañuelos de papel usados hay que desecharlos de inmediato. No hay que compartir vasos de bebidas con otras personas . Es importante no fumar. Los bebés que están expuestos al humo de tabaco tienen mayor riesgo de contraer VRS y de tener síntomas más graves. En caso de que se fume nunca hay que hacerlo dentro de la casa o del coche. En resumen, el VRS es un virus respiratorio que comparte la vía de transmisión del coronavirus y que también cursa con sintomatología respiratoria. La infección por VRS es muy frecuente en niños pequeños especialmente en otoño e invierno y puede dar complicaciones graves como la bronquiolitis . Por ello es esencial seguir medidas higiénicas estrictas para evitar la propagación del virus y estar pendientes de posibles síntomas de alarma para acudir rápidamente al médico en caso necesario. ¿Tienes dudas? Regístrate en Savia   y habla gratis con un pediatra.
La “nueva normalidad” en tiempos de coronavirus y los niños: ¿cómo afrontar la vuelta al cole?
Artículo especializado

La “nueva normalidad” en tiempos de coronavirus y los niños: ¿cómo afrontar la vuelta al cole?

Por desgracia, el nuevo coronavirus SARS-CoV-2 está presente en todas las conversaciones, afecta nuestra vida y nuestras rutinas de múltiples maneras, y es motivo diario de preocupación. Los niños y niñas perciben la preocupación que se genera tanto en los adultos a su cargo como en la sociedad en general. Por ello, es importante cuidar su salud física y emocional en la “nueva normalidad” , y no descuidar medidas encaminadas a mantener su salud como la vacunación infantil o el seguimiento de hábitos saludables . Para que nuestros hijos e hijas afronten la nueva situación de manera correcta es necesario hablar con ellos con sinceridad y explicarles la situación sin alarmismo pero de una manera rigurosa, y en un lenguaje comprensible. Esto les puede ayudar a entender qué está pasando , hacer que se sientan más seguros , y  superar algunos de los miedos que puedan presentar. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Algunas recomendaciones para hablar con los niños son las siguientes: Hay que comenzar por estar bien informado . Se puede acudir a fuentes de información fiable como las páginas web del Ministerio de Sanidad o de las distintas Comunidades Autónomas . También las Sociedades Científicas de las distintas ramas de la medicina ofrecen información específica para pacientes con alguna patología concreta (por ejemplo, niños con asma, inmunodeprimidos, etc.). Tras conocer los datos verdaderos y las recomendaciones oficiales ya estamos preparados para hablar con nuestros hijos y darles el apoyo que necesitan. Para comenzar una conversación hay que elegir un momento en el que los niños probablemente quieran hablar, como durante las comidas. Hay que preguntarles qué saben ya del tema, y sobre todo qué dudas o preocupaciones tienen. Estas dudas, miedos o incertidumbres pueden guiar la conversación. Cuando se habla con los niños hay que escucharlos de forma activa y responder a sus preguntas o dudas con información veraz y de una manera que puedan entender. Es probable que no se tengan todas las respuestas, en ese caso hay que ser sincero y buscar la información en fuentes oficiales. También hay que comentarles que hay muchos rumores e información errónea, y que no pueden creer todo lo que lean o escuchen. Es importante hablar con los niños con frecuencia para detectar nuevas dudas y ver cómo están afrontando la situación. Al ser una pandemia tan cambiante, se puede ofrecer información actualizada sobre el virus o sobre las recomendaciones para su prevención, en un lenguaje cercano y comprensible. Siempre hay que animar a los niños a que expresen sus sentimientos y decirles que es normal que estén afectados o preocupados. También hay que animarles para que consulten siempre que tengan alguna pregunta o duda. Respecto al contenido de las conversaciones , se puede aclarar al niño qué es el coronavirus , las consecuencias en la salud y la forma de transmisión . Se puede comentar que en los niños pueden tener la enfermedad sin sentirse mal o tener solo síntomas leves parecidos a los de un resfriado. También se puede hablar del gran esfuerzo que se está haciendo para superar la situación, y que los expertos están haciendo un gran trabajo para prevenir la enfermedad o curarla sin complicaciones en caso de que se produzca.  En cualquier caso, además de hablar con los niños, hay que tomar medidas prácticas , que pueden ser útiles tanto en su vida familiar como en la vuelta al colegio. Hay que animarles a que se laven las manos con frecuencia y de manera correcta , especialmente cuando vuelven a casa, antes de las comidas, y después de toser, de estornudar, o de sonarse la nariz. Para ello, es importante demostrarles cómo hay que lavarse bien las manos , incluyendo todos los dedos y espacios interdigitales, y durante al menos 40-60 segundos. También deben conocer que cuando se tose o estornuda hay que hacerlo en un pañuelo desechable , y luego tirarlo a la basura, o cómo toser en el ángulo del codo. Igualmente, hay que destacar con ellos la importancia del distanciamiento social y el uso correcto de la mascarilla, las cuales deben estar homologadas y ser adecuada para su edad. Deben aprender que hay que evitar el contacto cercano con las personas que no viven en casa, aunque no parezcan que están enfermas. Además, en lugar de chocar la mano, tocarse los puños, o abrazar a las personas que no viven en casa, es mejor sonreír y saludar con un movimiento de la mano . ¿Tienes dudas? Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta.   Por otra parte, hay otras medidas que se pueden tomar para ayudar a los niños a afrontar la situación:   Hay que mantener la calma , pues los niños siguen el ejemplo de los adultos para saber cómo reaccionar. También hay que tener paciencia y mostrarles apoyo y cariño incondicional. El mantenimiento de rutinas ayuda a los niños a predecir cuál es el plan y tener una sensación de control de la situación. Se puede limitar el acceso a las noticias sobre coronavirus, que puede llegar a ser agobiante, o el acceso a redes sociales o a información que puede ser falsa. El hecho de que se recomiende pasar más tiempo en casa es una oportunidad para ser creativo en cuanto a maneras para divertirse , pasar más tiempo con los seres queridos , mantener la actividad física en familia, y disfrutar con contactos sociales de manera virtual . Hay que evitar los gestos de discriminación o rechazo hacia otras personas afectadas, tratar de usar el sentido del humor para afrontar las situaciones, y ofrecer mensajes de confianza y esperanza , pues en el fondo la situación es temporal y “de todo se sale”. También es importante que nos cuidemos los adultos : dormir lo suficiente, hacer ejercicio físico, seguir una dieta saludable y buscar asesoramiento psicológico en caso necesario. Mantenernos sanos también es una manera de ayudar a nuestros hijos. Otra duda que surge con frecuencia es la vacunación de los niños durante a pandemia. Es muy importante que los niños reciban todas las vacunas contempladas en el calendario de vacunación en el momento que le corresponden para obtener protección en este momento y en el futuro. La infección por coronavirus no presenta ningún riesgo específico relacionado con las vacunas o con la vacunación. Hay que seguir las instrucciones de las autoridades sanitarias para saber dónde y cuándo se administran las vacunas. Si los s ervicios de vacunación se interrumpieran temporalmente , hay que asegurarse de que los niños se ponen al día con las dosis no administradas lo antes posible una vez que se reanuden los servicios. En cualquier caso, todas las dudas sobre la salud física o emocional de los niños y niñas se pueden resolver fácilmente consultado con un pediatra o con un psicólogo , lo que puede hacerse de manera presencial o telemática. En caso de notar que los niños presentan cualquier trastorno, como problemas persistentes con el sueño , dificultad para concentrarse , falta de esperanza , tristeza excesiva , o simplemente que parece que se preocupan demasiado por la situación, es el momento de buscar el asesoramiento de un profesional. ¿Tienes dudas? Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta.
Alergia tras volver a la calle
Artículo especializado

Alergia tras volver a la calle

Después del confinamiento es probable que las personas que presentaban algún tipo de alergia la hayan experimentado de forma muy notable con la vuelta a la calle. Incluso, personas que no tenían alergia empiezan a notar síntomas. ¿Necesitas una consulta o prueba presencial con un alergólogo ? Encuentra un alergólogo cerca de ti . Si tienes dudas también puedes hablar gratis por Chat   con uno de nuestros alergólogos. Qué es la alergia La alergia es una respuesta exagerada del sistema inmune frente a ciertas sustancias inocuas con las que entramos en contacto y que el organismo identifica como dañinas. A estas sustancias se las denomina alérgenos . Es el caso del polen (de diferentes plantas), los ácaros del polvo, los epitelios de las mascotas, algunos componentes alimentarios, medicamentos, etc. Esta respuesta alérgica del sistema defensivo conlleva una serie de reacciones inflamatorias que afectan a la piel y a las mucosas del tracto respiratorio o gastrointestinal, dando lugar a los diferentes síntomas y signos de las enfermedades alérgicas. Según la Organización Mundial de la Salud, se estima que en torno a un 25% de la población presenta algún tipo de alergia. Formas de contacto con los alérgenos Los alérgenos pueden entrar en contacto con las personas: A través del aire al ser inhalados como, por ejemplo, el polen, ácaros del polvo, ciertos tipos de hongos, pelo de mascotas. Al ser ingeridos como, por ejemplo, los medicamentos o múltiples tipos de alimentos (leche, huevos, futas, frutos secos, mariscos…). Al entrar en contacto con la piel, como por ejemplo sustancias químicas o el látex. Al ser inoculados, como el veneno de las abejas y las avispas. Al ser inyectados, como los medicamentos de administración intravenosa o subcutánea. El alérgico, ¿nace o se hace? No se puede responder esta pregunta. Con el transcurso del tiempo y dependiendo de factores ambientales y genéticos (existe una mayor predisposición a ser alérgico si algún familiar lo es) puede aparecer la alergia a determinadas sustancias que se encuentran en el entorno y con las que se está en contacto. Sensibilización El proceso por el cual una persona se hace alérgica a determinadas sustancias se denomina sensibilización y puede tener lugar en cualquier momento de la vida. Una persona genéticamente proclive a sufrir una alergia no la desarrollará si no ha estado previamente en contacto con el alérgeno responsable. De este modo, en el primer contacto con un alérgeno nunca se produce ningún síntoma. Será en contactos posteriores cuando aparecerán los síntomas de la alergia.  En el proceso de sensibilización los alérgenos activan el sistema inmune haciendo que se produzca un tipo de anticuerpo, la inmunoglobulina E ( IgE ). Las inmunoglobulinas son proteínas que producen las células defensivas del organismo contra agentes externos. Existen cinco tipos de inmunoglobulinas (IgA, IgD, IgE, IgG, IgM). La IgE es una inmunoglobulina que en situaciones normales actúa, específicamente, contra las enfermedades parasitarias y en el caso de los alérgicos se sobreexpresa. ¿Están aumentando los casos de alergia en la actualidad? Se sabe que ahora hay un mayor número de casos de alergia que en el pasado, aunque todavía no está claro cuáles son las causas de este aumento. Se baraja la hipótesis de que los inviernos más suaves favorecen la aparición de pólenes que antes no se observaban. De igual modo, los cambios de vida relacionados con nuevas costumbres alimentarias, el tabaquismo y la contaminación ambiental pueden tener algo que ver. Por otro lado, la “hipótesis de la higiene” establece que, ante la ausencia de infecciones parasitarias en las sociedades occidentales, el sistema inmune se confunde y dirige su ataque mediado por la IgE contra sustancias originalmente inocuas. Además, los hábitos de higiene han cambiado desde hace muchos años. Este ataque mediado por las IgE es importante para el diagnóstico de la enfermedad, ya que altos niveles de IgE en sangre indican al médico que el paciente padece un posible proceso alérgico. ¿Necesitas una consulta o prueba presencial con un alergólogo ? Encuentra un alergólogo cerca de ti . Si tienes dudas también puedes hablar gratis por Chat   con uno de nuestros alergólogos. Diferentes tipos de alergia En función de los signos y síntomas tenemos distintos tipos de enfermedades alérgicas: La rinitis alérgica es la enfermedad alérgica más habitual (afecta a un 25-30% de la población de los países desarrollados). Los alérgenos responsables son los pólenes, los ácaros del polvo, los epitelios de animales y los hongos. Los síntomas con los que cursa son estornudos, secreción nasal mucosa, picor de nariz y congestión nasal. Puede ir acompañada de conjuntivitis alérgica cuyos signos y síntomas son enrojecimiento de la conjuntiva del ojo, lagrimeo y picor de ojos. Y también puede ir asociada con asma alérgico. El asma alérgico es el segundo tipo de enfermedad más frecuente y en España afecta a un 5% de la población adulta. Y en torno a un 10% de la población infantil. Los alergenos responsables son los mismos que antes. Los signos y síntomas característicos son tos, dificultad al respirar y ruidos torácicos al respirar (las llamadas sibilancias). La urticaria y/o angioedema es un tipo de reacción alérgica que afecta a la piel. En la urticaria aparecen ronchas de forma y tamaño variable que suelen picar. Cuando aparece hinchazón se habla de angioedema. Y pueden o no aparecer de forma simultánea. Los alergenos en este caso pueden ser alimentos, medicamentos o picaduras de insectos. Dermatitis atópica o eccema atópico. Es una enfermedad predominante en la población infantil, aunque se puede cronificar y existir en adultos. Se caracteriza por sequedad de la piel que produce un intenso picor. Al rascarse se producen las lesiones cutáneas propias de este tipo de alergia. Dermatitis alérgica de contacto. Ocurre cuando el alérgeno entra en contacto directo con la piel. Ejemplos de estos alérgenos son: los metales, el tinte para el pelo, productos cosméticos y el látex. Alergia alimentaria . En este caso los alérgenos son los alimentos ingeridos. Los signos y síntomas habituales son: picor y/o hinchazón de labios y boca (conocido como SAO o síndrome de alergia oral). A veces aparecen náuseas, vómitos y dolor abdominal o reacciones cutáneas como dermatitis atópica o urticaria. En casos extremos puede aparecer anafilaxia. Los alimentos más frecuentes relacionados con este tipo de alergia en los adultos son los frutos secos, las frutas y el marisco. Y en los niños la leche de vaca y el huevo. Anafilaxia . Es la manifestación más grave de una reacción alérgica. Suele ocurrir rápidamente y de forma generalizada. Deben existir signos y síntomas de 2 o más sistemas: cutáneo, digestivo, respiratorio, cardiovascular (hipotensión y arritmias cardiacas) y neurológico (mareo y pérdida de conocimiento). En los casos más graves, si el tratamiento con adrenalina no se administra a tiempo, se puede producir la muerte. Los alérgenos más habituales en estos casos son los alimentos, los medicamentos o las picaduras de insectos. Diagnóstico de la alergia Existen diferentes tipos de pruebas diagnósticas en función del tipo de alergia y en función de si la reacción alérgica aparece rápidamente o tarda en aparecer. La prueba cutánea ( prick test ) es la más utilizada y consiste en colocar una gota del preparado alergénico que se quiere testar en el brazo del paciente (en su cara anterior) y hacer una ligera punción en la capa más superficial de la piel. Si el paciente es alérgico a la sustancia se producirá una reacción inflamatoria, dando lugar a la aparición de una roncha en la piel. Para determinados alérgenos, y también cuando la sensibilización no es muy fuerte, es más conveniente inyectar el alérgeno directamente en la piel ( prueba intradérmica ). Para las alergias de tipo dérmico, lo que se suele hacer es aplicar en la piel del paciente un parche impregnado ( patch test ) en el preparado alergénico y dejarlo durante un periodo de 48 a 96 horas. Estas pruebas diagnósticas son un buen método para identificar las sustancias frente a las que se tiene alergia, pero no son infalibles debido a que tienen baja sensibilidad. Adicionalmente, existen también pruebas a las que el médico puede recurrir como ayuda para el diagnóstico, basadas en un análisis de sangre para detectar los niveles elevados de IgE específicos de un alérgeno en concreto. Sin embargo, en algunos tipos de alergia, como las alergias a medicamentos o a los alimentos, estas pruebas tampoco son suficientes para llegar al diagnóstico y se hace necesario recurrir a pruebas de provocación. Finalmente, las pruebas de provocación consisten en exponer o suministrar al paciente el medicamento o el alimento sospechoso de causar la reacción alérgica y esperar a la manifestación de la misma. Estas pruebas son más peligrosas para el paciente, por lo que siempre se realizan en consulta médica y bajo la supervisión de personal sanitario especializado. Además, dada su naturaleza, pueden durar varias horas. Predicción de una alergia No es posible predecir si una persona va a desarrollar una determinada alergia. El sistema inmune es cambiante y dado que la alergia es el resultado de un proceso de sensibilización, es imposible predecir si una persona va a ser alérgica o no a una determinada sustancia. Tratamiento de la alergia El tratamiento de las alergias se basa en tres estrategias: Medidas de control o evitación del alérgeno responsable, en la medida que sea posible. Tratamiento sintomático , es decir, para aliviar los síntomas con medicamentos de tipo spray nasal y antihistamínicos. Tratamiento con vacunas . Al tratamiento con vacunas, ya sean subcutáneas o sublinguales se le denomina inmunoterapia ( IT ) y es el único tratamiento capaz de modificar el proceso alérgico y, por tanto, de curarlo. ¿Necesitas una consulta o prueba presencial con un alergólogo ? Encuentra un alergólogo cerca de ti . Si tienes dudas también puedes hablar gratis por Chat   con uno de nuestros alergólogos. Descargar Infografía alergia
Lactancia materna
Artículo especializado

Lactancia materna

¿Qué es la lactancia materna? La lactancia materna es la forma de alimentación, en la cual, el principal alimento que ingiere el bebé es la leche producida por la madre o nodriza. Es la forma de aportar al niño los nutrientes que necesita para un crecimiento y desarrollo saludable, además de favorecer el vínculo afectivo entre madre e hijo. La lactancia materna, en la medida de lo posible, debe ser exclusiva los primeros seis meses y, luego, continuar lactando hasta los 24 meses. No existe leche artificial que iguale los beneficios nutricionales, calóricos e inmunológicos de la leche materna. ¿De qué se compone la leche materna? La leche humana es un fluido que se adapta a los requerimientos nutricionales a medida que el niño crece y se desarrolla . A continuación, explicamos la composición de los diferentes tipos de leche: Calostro: es la leche que se produce los primeros días tras el parto. Es de color amarillento, de alta densidad y poco volumen. Tiene 2 gramos de grasa, 4 gramos  de lactosa y 2 gramos de proteína. Contiene menos cantidades de lactosa, grasa y vitaminas hidrosolubles que la leche madura, mientras que contiene mayor cantidad de vitaminas liposolubles E, A y K, carotenos y algunos minerales como sodio y zinc. En relación a las concentraciones de IgA y lactoferrina, también se encuentran más elevados que en la leche madura, confiriéndole al calostro una eficiente protección contra los gérmenes del medio ambiente. Leche pretérmino: este tipo de leche es producido por la madre que tiene un parto antes del término de la gestación y se mantiene durante un periodo de tiempo prolongado. Contiene mayor cantidad de proteínas y menor cantidad de lactosa comparada con la leche madura, y es baja en calcio y fósforo, por lo que debe ser suplementada con estos elementos. Leche madura: los principales componentes de esta leche son agua, proteínas, hidratos de carbono, grasa, minerales y vitaminas. El contenido de agua es del 88%, 0.9 mg/100 ml de proteína, de las cuales, el 30% es caseína y 70% proteínas del suero, entre las cuales tenemos inmunoglobulina A, hormonas, prostaglandinas y lactoalbúmina. En relación a los hidratos de carbono, existe un alto contenido de lactosa a razón de 7 g/dl, siendo el principal nutriente específico para el primer año de vida. El contenido de grasa es variable y puede llegar hasta 4,5 g/100 ml, a predominio de ácidos grasos poliinsaturados.  El contenido de vitaminas en la leche, aunque es adecuada para el niño, puede variar según la ingesta de la madre, con mayor cantidad de vitamina A, ácido fólico y ascórbico que E, K, D y B12. ¿Cómo son los periodos de lactancia? Se recomienda la lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses de vida. Momento en el cual se inicia la alimentación complementaria, además de la leche materna 2-3 veces al día entre los 6 y 8 meses y 3 veces al día más una merienda de los 9 a los 11 meses . Entre los 12 y 24 meses, puede comer tres veces al día con dos meriendas más las tomas que considere necesarias con un destete gradual. Conservación de la leche materna La leche materna extraída de forma manual o a través de algún equipo eléctrico se puede conservar entre 4 y 8 horas fuera de la nevera en algún lugar fresco. Si se va a colocar en el refrigerador, no debe ser por un periodo mayor a 48 horas y en el congelador entre 3 a 6 meses. Es importante su recolección en bolsas esterilizadas con cierre hermético destinadas para tal fin, evitando la utilización de otros frascos como los de urocultivos o aquellos que contengan tapas metálicas. ¿Cómo afecta la alimentación de la madre en la lactancia materna? Lo importante es que la madre mantenga una dieta equilibrada de 2500 calorías al día aproximadamente, consumir carne 2 veces por semana, legumbres 3 veces a la semana, 2 porciones de verduras al día y 3 frutas diarias de distintos colores, abundante líquido y evitar el consumo de cafeína y tabaco. Beneficios de la lactancia Los beneficios de la lactancia son múltiples y se pueden dividir en beneficios para la madre y para el bebé. BENEFICIOS PARA LA MADRE: Mayor liberación de oxitocina, por lo que disminuye el sangrado vaginal post parto y la probabilidad de anemia. Efecto antidepresivo de la oxitocina. Pérdida acelerada de peso. Disminución del riesgo de enfermedad cardíaca, diabetes, cáncer de mama, de ovarios y de útero. BENEFICIOS PARA EL BEBÉ:  Menor riesgo de padecer diabetes tipo I u obesidad. Menor riesgo de sufrir cierto tipo de cánceres en etapas adultas. Mayor protección en edades tempranas a infecciones. Menor probabilidad de enfermedades respiratorias, gastrointestinales y dermatológicas. Favorece el correcto desarrollo de la mandíbula. Disminuye el riesgo de alergias. Crea fuertes vínculos madre-hijo. Problemas que puede conllevar la lactancia materna Los posibles problemas que pueden suceder son derivados de malas posturas o lesiones anatómicas que pueden ser corregibles: Pezones invertidos: se deben estimular los pezones al momento de la toma o sacaleches. Pezones con grietas: se recomienda impregnar el pezón con leche y usar protectores que lo mantengan libre de roces. Pezones adoloridos: hay que corregir la postura, iniciando la toma por el pecho no doloroso. Mastitis: existen diversos tipos de mastitis, dependiendo de la causa, el especialista indicará el tratamiento adecuado para poder continuar con la lactancia. 
Alimentación complementaria para bebés
Artículo especializado

Alimentación complementaria para bebés

Introducción  A partir del sexto mes aproximadamente, bajo la supervisión y aprobación del pediatra, se inicia la alimentación complementaria , independientemente de si la lactancia es materna, artificial o mixta.   Las necesidades de energía en esta etapa son superiores a los que puede aportar la leche materna, por lo que se hace necesaria la introducción de otras fuentes de energía. Si quieres conocer más sobre la alimentación complementaria, continúa leyendo. Definición  La alimentación complementaria se considera el proceso mediante el cual se le ofrece al lactante alimentos sólidos o líquidos distintos de la leche materna o fórmula infantil, como complemento y no como sustitución de esta, con el fin de cubrir las necesidades de energía y nutrientes que estas no son capaces de proporcionar y que conlleva cambios metabólicos y endocrinos que influyen en la salud futura del niño. Los objetivos que se persiguen con la alimentación complementaria son: Promover el adecuado crecimiento y desarrollo neurológico, cognitivo, del tracto digestivo y del sistema neuromuscular. Proveer nutrientes que son insuficientes en la leche materna como selenio, zinc, hierro. Favorecer el desarrollo psicosocial. Conducir a la integración de la dieta familiar. Promover hábitos de alimentación saludable. Promover una alimentación complementaria que prevenga factores de riesgo para obesidad, alergias, desnutrición, hipertensión arterial, síndrome metabólico y diabetes, entre otros. ¿Cuánto debe comer un bebé? No existe una cantidad inicial de alimentación complementaria por ración, es importante irse dirigiendo por el apetito del niño . Al principio, está conociendo los alimentos, por lo cual, solo tomará una cucharada hasta aceptarlo por lo que no hay que obligarle, ya se irá aumentando la cantidad a ingerir. Se recomienda iniciar la alimentación complementaria con una comida al día ofrecida en un horario conveniente en donde exista un ambiente tranquilo. La cantidad de comida se incrementa de forma gradual a medida que el niño crece, fraccionándola a lo largo del día de acuerdo a su capacidad gástrica y de la densidad energética del alimento ofrecido. Es importante ofrecer comidas nutritivas y no en exceso para no favorecer el abandono precoz de la lactancia. ¿Cuál es la mejor forma de dar de comer al bebé? Al comienzo, la alimentación es una experiencia sensorial , ya que, el niño, mediante el tacto y el gusto, aprenderá las diferentes texturas y sabores. Con el tiempo, irá comiendo en mayores cantidades y disminuyendo la proporción de leche materna. Los alimentos, al inicio, deben ser de consistencia blanda, no necesariamente triturados, con un aporte calórico promedio de 30 gramos de proteínas diarias y sin necesidad de realizar una comida especial al resto de la familia, solo apartando la del niño antes de colocarle condimentos fuertes. ¿Cómo se deben ir incluyendo alimentos en la dieta del bebé? La consistencia más apropiada de la comida del lactante va a depender de la edad y del desarrollo neuromuscular.  Al iniciar los 6 meses, el lactante puede comer alimentos sólidos o semisólidos en forma de puré o aplastados, con preferencia de cereales sin gluten, verduras y frutas. La frecuencia es 2 o 3 veces al día para cubrir en conjunto con la leche unos requerimientos de energía diarios de entre 640 a 750 Kcal/día.  A partir del mes 7 , se agregan proteínas como pollo y legumbres, la textura puede ser picado fino o machacado, hasta 3 veces al día para cubrir unos requerimientos de 770 Kcal/día.  Entre los 8 y 12 meses, es el momento de agregar derivados lácteos, como yogur, huevo y pescado. La textura de la comida ha de ser picada fina o en trocitos, con un total de requerimientos diarios de 705 Kcal/día y, por último, posterior a los 12 meses, se introducen los embutidos y la leche entera. Tipos de alimentos VERDURAS Y HORTALIZAS: se inician al sexto mes, a excepción de acelgas, remolacha, nabos y espinacas, por su alto contenido en nitrato. FRUTAS: se introducen a partir del sexto mes. Anteriormente se retrasaban los cítricos, pero, actualmente, no existe evidencia científica que indique que retrasarlo disminuya el riesgo de alergias. Solo se recomienda una fruta por comida para determinar posibles alergias. CARNE: se puede comer desde los 6 meses de edad, preferiblemente pollo, pavo y conejo, por menor contenido graso. PESCADO: por su alto contenido de mercurio, evitar el consumo de peces de gran tamaño. HUEVOS: su retraso en la alimentación del niño no disminuye el riesgo potencial de alergia. Se recomienda dar su contenido por separado. Ejemplo de un plan diario En un bebé de 6 meses: Día 1 al 3: plátano  Día 4 al 6: calabacín en puré  Día 7 al 9: calabacín y patata en puré Día 10 al 12: brócoli y patata Preguntas frecuentes  ¿Cómo se puede compaginar la lactancia materna con la alimentación complementaria? Es importante insistir en que la alimentación complementaria , como su nombre indica,  complementa a la leche materna o lactancia artificial por lo que no debe ser sustituida por ningún alimento y, un destete a esta edad, puede traer como consecuencias riesgos en la salud del bebé a largo plazo. ¿Cuántas veces al día se debe recurrir a la alimentación complementa? Se debe iniciar una vez al día a los 6 meses e ir aumentando paulatinamente a partir de los 9 meses, para culminar a los 12 meses con 4 tomas de comida.
Alimentación infantil: ¿cómo podemos mejorarla?
Artículo especializado

Alimentación infantil: ¿cómo podemos mejorarla?

Introducción La correcta alimentación, en las primeras edades , es una de las principales preocupaciones de los padres, ya que, de ello depende el desarrollo y crecimiento de los niños. De ahí la importancia de conocer con exactitud la edad de iniciación de la alimentación complementaria y en qué orden indicarla. Si quieres conocer más sobre la alimentación infantil, continúa leyendo. Consejos para una alimentación infantil completa Son importantes seguir estos consejos para lograr una nutrición infantil adecuada : Comer en compañía alimentos diferentes y variados cada día. No se debe saltar el desayuno, ya que, puede disminuir el rendimiento escolar. Deben elegirse para desayunar, alimentos ricos en carbohidratos, un lácteo y algo de fruta. No existen alimentos buenos o malos, debemos conseguir un equilibrio entre aquellos que nos gustan y los que debemos comer. Las grasas son parte importante de la dieta, pero, debemos evitar las grasas saturadas y trans. Las porciones de frutas y verduras deben ser al menos de 5 al día. La mayor parte de la energía debe provenir de la metabolización de los carbohidratos complejos como pan, pasta, cereales y frutas. Las meriendas de media mañana y media tarde son importantes, ya que, disminuyen las horas de ayuno del cuerpo y ofrecen un aporte extra de energía. Es importante consumir agua, sobre todo, en verano. El correcto cepillado dental tres veces al día evita la aparición de caries. Se debe realizar ejercicio de manera constante. Debemos involucrar al niño, en la medida de lo posible, en su alimentación, para que aprenda de una manera divertida a familiarizarse con los alimentos y su preparación. Los adultos debemos ser el ejemplo, comiendo de manera saludable constantemente, para que le lleve a adquirir estos hábitos en su vida adulta. Consejos alimenticios por edades Alimentación de 4 a 12 meses : se inicia el proceso de introducción de nuevos alimentos. Estas pautas de alimentación deben adaptarse a la capacidad digestiva y desarrollo neuromotor del niño. S e inicia con cereales sin gluten para evitar reacciones alérgicas, también comienza la ingesta de frutas como la manzana, pera y plátano, para lo cual se recomienda comerlas individualmente y evitar aquellas más alérgicas hasta después del año.  No deben endulzarse las papillas con azúcar. Es importante no añadir galletas hasta después de los 7 meses, ya que, contienen gluten. También, a los 6 meses, es el inicio de papillas saladas con pollo, en aproximadamente 60 g de cantidad, que va en aumento conforme pasan los meses, para después introducir carnes rojas, huevos, pescado y legumbre al finalizar los doce meses, manteniendo un aporte de leche básico para un buen desarrollo, no inferior a 500 mililitros al día. Alimentación de 1 a 2 años : se inician dos procesos que lo llevan a compartir más la comida familiar, los cuales son: el masticar los alimentos troceados y disfrutar de una comida más completa con primero, segundo y postre. Continúan las demandas de leche entre 500 a 700 mililitros al día, pero, ya estas pueden reemplazarse por algún derivado lácteo en alguna toma como yogur. Deben comer diariamente dos porciones de vegetales crudos o cocidos, 100 gramos de proteínas y, al menos, dos porciones de fruta. Se debe evitar comer los alimentos muy condimentados, picantes o azucarados. Alimentación de 2 a 3 años : es una etapa muy importante, en la cual, el niño, adquiere sus hábitos de comer con tenedor y cuchillo y en la que se debe estar pendiente de que no adquiera conductas alimenticias caprichosas. Realizan 4 comidas al día con aporte calórico de 1.400 calorías, de las cuales, la mayoría son hidratos de carbono complejos. Alimentación pre escolar : en esta etapa aumentan los requerimientos calóricos con una media de 1.600 calorías, de las cuales, el 50% deben ser hidratos de carbono. Es importante motivar al pre escolar a probar alimentos nuevos. Grupos de alimentos vitales en el crecimiento de los niños Los grupos indispensables en la alimentación del niño son: Proteínas: carnes magras como el pollo, cordero y ternera ya que contienen menos grasa para el inicio de la alimentación. Posteriormente, se introducen huevo, pescado y legumbres. Cereales y derivados: son la fuente principal de hidratos de carbono que aporta energía, mucha fibra, minerales y son bajos en grasa. Leche y derivados: fuente importante de proteínas, calcio y vitaminas A, B y D. Frutas: aportan vitamina, fructosa, fibra y agua. Verdura y hortalizas: fuente de vitaminas, antioxidantes y fibra. Pueden consumirse crudas o cocidas. Consumo limitado de grasas y dulces: a elegir grasas insaturadas. Ejemplo de alimentación DIETA PRE ESCOLAR: DESAYUNO: yogur, 40 gramos de cereales y zumo de naranja. MEDIA MAÑANA: 30 gramos de galletas y quesito de 20 gramos. COMIDA: puré de verduras, albóndigas y yogur. MERIENDA: 30 gramos de pan y 40 gramos de queso fresco. CENA: puré de patatas, palitos de pescado y vaso de leche. Preguntas frecuentes ¿Cómo se realiza la introducción de nuevos alimentos en niños? Actualmente, la última evidencia científica nos indica que no hay un orden establecido, solo se recomienda esperar entre 1 y 3 días tras de la incorporación de un alimento en solitario para valorar alergias. ¿Recomendaciones generales sobre preparación de alimentos para niños? Es importante evitar las comidas muy condimentadas, picantes, saladas o muy dulces, ya que, van a entorpecer el descubrimiento culinario del niño. La alimentación infantil debe iniciarse con los alimentos al vapor , con casi nada de sal, sin grasas trans (frituras, bollería industrial, comida rápida, etc.), así como sin cremas o salsas pesadas.
Qué hacer si mi bebé vomita
Contenido de salud

Qué hacer si mi bebé vomita

Introducción En muchos casos los bebés vomitan, pero, hay que tener en cuenta que no todos los vómitos son iguales. Algunos bebés presentan una regurgitación tras las tomas, es un vómito muy escaso, lo que se puede conocer como una bocanada, esto puede ocurrir tanto si el bebé es alimentado a base de biberón, como si es alimentado con pecho. Otra situación posible es cuando el bebé vomita de forma abundante, si un bebé alimentado con pecho o biberón comienza a vomitar de forma abundante, se debe acudir al pediatra. Igualmente se debe hacer este proceso si se acompaña de fiebre, ya que, es posible que un bebé con una infección presente como primer síntoma vómitos continuados. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Pasos a seguir cuando tu bebé vomita Si tu bebé vomita tras la toma, no necesitas realizar nada, tan solo incorporarle tras la toma y procurar no moverlo mucho para no favorecer el vómito. Siempre que el bebé vomita se debe tomar la temperatura, por si pudiera tener origen en un  proceso infeccioso; también se debe observar al bebé si se encuentra adormilado o no hace pis , estas son señales de que se encuentra deshidratado. Si continúa vomitando pasadas unas doce horas debemos acudir a un centro médico. En principio, si el bebé es alimentado con leche materna, no se deben suspender las tomas, en casos de lactantes más cercanos al año, puede ser necesario darles una rehidratación para evitar que se deshidrate y les pueda dañar. La rehidratación se hace con soluciones hiposódicas para niños, nunca con bebidas isotónicas que no son beneficiosas al bebé. Si tu bebé vomita de forma continua o incoercible, debes acudir a un consultorio médico donde valoren cuál es la causa de los vómitos y te indiquen el tratamiento a seguir.  ¿Que podría producir los vómitos en tu bebé? Los vómitos del bebé pueden producirse por un exceso de comida, por enfermedades víricas leves del sistema gastrointestinal, pero, también, por infecciones de garganta, de oídos o de orina. En bebés, los procesos infecciosos producen vómitos con facilidad, siempre que el bebé vomite debemos observarle y poner el termómetro por si tuviera fiebre, acudiendo al pediatra si los vómitos se mantienen más de 12 o 24 horas. Cómo evitar la deshidratación en bebés Para evitar la deshidratación del bebé, continuaremos dándole de mamar o el biberón si es un lactante, ofreciéndole entre las tomas cucharaditas de agua o de solución de rehidratación oral para bebés, siempre en cucharaditas para que no beba grandes cantidades que pueden dar lugar a que el bebé vomite más. Si se trata de un bebé que ha comenzado a alimentarse, no se le forzará a comer, ya que esto puede favorecer que el bebé vomite. Es importante darle leche en fórmula adaptada o darle de mamar si lo hiciera y ofrecerle agua en pequeñas cantidades. Pese a ello, si el bebé vomita durante más de 24 horas, se debe ir a un centro médico para que examinen al niño. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Cuándo recurrir a un médico Las causas para acudir a un médico en el caso de que un bebé vomite son vómitos que se mantienen durante más de 24 horas, deshidratación en el niño que se nota por decaimiento general del bebé , la falta de lágrimas al llorar, la piel y la boca seca o si no hace pis. También es motivo para acudir al médico si el bebé presenta fiebre por encima de 38 grados o esta no cede con facilidad. Preguntas frecuentes ¿Se debe dar alimento a un bebé que presenta vómitos? Un bebé que presenta vómitos puede ser alimentado con la leche materna o la leche adaptada, no debe ingerir alimentos sólidos durante unas seis horas y, cuando se le empieza a ofrecer, nunca se le deberá forzar a comer si el bebé no quiere. Entre tomas se le debe ofrecer agua o soluciones de rehidratación oral propias de los niños, nunca se les debe dar bebidas isotónicas que tienen la concentración de iones y azúcares inadecuadas para la salud de un niño. ¿Puede ser el vómito una reacción normal al biberón? Los niños pueden vomitar tras las tomas, pero estos vómitos no son abundantes, es una bocanada que puede producirse por regurgitación del bebé al expulsar el aire que ha podido tragar al alimentarse. Si el vómito es abundante y permanente, no se puede considerar normal para el niño y es necesario consultar con el médico para conocer la causa por la que se produce esta situación. En otras ocasiones un niño puede vomitar por tolerar mal una fórmula adaptada y, al cambiarle la misma, mejora de forma rápida. Concepción Sebastián Fernández Licenciada en medicina y cirugía. Especialista en medicina familiar y comunitaria ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta.
Prometazina
Contenido de salud

Prometazina

¿Qué es la prometazina? La prometazina es un fármaco antihistamínico, actúa como antialérgico al frenar la acción de la histamina, produce una vasoconstricción y disminuye la permeabilidad vascular, reduciendo el enrojecimiento ocular, la congestión nasal y, ligeramente, el prurito de la piel. También tiene un ligero efecto broncodilatador . ¿Para qué enfermedades se usa? La prometazina se usa para enfermedades de origen alérgico como angioedema, conjuntivitis alérgica, rinitis alérgica estacional, rinitis alérgica perenne y urticaria. Por su acción a nivel central, se administra por náuseas, vómitos, mareos y en procesos de cinetosis (mareos en medios de transporte). Efectos secundarios de la prometazina Los efectos secundarios de la prometazina suelen ser leves y más frecuentes en los primeros días de tratamiento, y en niños y ancianos. Efectos secundarios digestivos: entre ellos, sequedad de boca, náuseas, vómitos diarrea, dolor epigástrico, anorexia y estreñimiento. A nivel hepático pueden producir ictericia que suele ser pasajera. En casos de tratamientos más largos puede dar lugar a ictericia colestásica. Efectos secundarios en el sistema nervioso central: el más común es la somnolencia, puede ocasionar vértigo, alteración en el equilibrio, cefalea, confusión, alteración en la concentración, ataxia y, como efectos raros, puede provocar insomnio, nerviosismo, excitabilidad e irritabilidad, estos últimos efectos son más frecuentes en niños. Efectos secundarios cardiovasculares: como taquicardia, palpitaciones, arritmias cardíacas, extrasístoles, bloqueo cardíaco y, más raramente, se producen alteraciones en la tensión arterial en forma de hipotensión o hipertensión. Efectos secundarios respiratorios: puede aumentar la viscosidad del moco pulmonar dando lugar a una cierta dificultad respiratoria. Efectos secundarios a nivel ocular, pueden dar lugar a glaucoma, visión borrosa y diplopía. Efectos secundarios hematológicos: anemia, leucopenia y trombocitopenia, en especial, cuando hay dosis altas. Efectos secundarios en la piel: puede producir una reacción de fotosensibilidad ante la exposición solar intensa, dermatitis y erupciones exantemáticas. La prometazina no debe usarse en el embarazo , salvo que no haya otra alternativa terapéutica. La prometazina no debe usarse durante la lactancia y se debe suspender la misma si no hay otra alternativa terapéutica. Está desaconsejado el uso de la prometazina si se va a conducir o se manejan máquinas peligrosas . Interacción de la prometazina con otros fármacos La prometazina no debe ingerirse con alcohol , ya que puede dar lugar a un aumento de los efectos sobre el sistema nervioso central, originando una descoordinación psicomotriz. No debe usarse junto con fármacos que produzcan una acción sobre el sistema nervioso central como el fentanilo o las benzodiazepinas, ya que pueden aumentar el riesgo de descoordinación y somnolencia, así como el efecto de depresión respiratoria de estas últimas. Formas de uso de la prometazina La forma de uso más frecuente es como componente de jarabes para tratar los síntomas alérgicos. En casos excepcionales pueden usarse de forma intramuscular, aunque esta forma clínica está prácticamente en desuso. Preguntas frecuentes ¿Es un fármaco que se puede usar en niños? La prometazina es un fármaco que se puede administrar en niños mayores de 2 años , nunca en menores de esta edad, por el riesgo mayor de efectos secundarios. Las dosis en niños son menores que en adultos y se calculan en función de la edad del paciente. En niños mayores de 16 años las dosis son similares a las de los adultos. ¿Tiene alguna precaución de uso especial la prometazina? La prometazina no debe usarse en niños menores de dos años, ni en ancianos. En estas personas, los efectos secundarios son más frecuentes, debe evitarse el consumo de alcohol junto con este fármaco, y hay que tener precaución en la conducción de vehículos a motor y máquinas peligrosas, ya que puede alterar la concentración y aumentar la somnolencia, alterando los reflejos en la conducción. Estoy tomando benzodiazepinas, ¿puedo tomar este fármaco? Si se está tomando cualquier benzodiazepina o fármacos ansiolíticos, no se debe tomar la prometazina al mismo tiempo. Su uso conjunto puede dar lugar a un aumento de los efectos sobre el sistema nervioso central , provocando alteraciones en la concentración y aumentando de somnolencia, incluso llegando a producir una depresión respiratoria. ¿Puede usar cualquier persona este fármaco? Es un fármaco que no debe usarse en personas con insuficiencia renal o insuficiencia hepática, ni en aquellas personas que presentan glaucoma, problemas de obstrucción de orina u obstrucción intestinal, arritmia cardiaca, miastenia grave o úlcera péptica, ya que, en estos casos, el efecto de este fármaco puede producir un agravamiento de los síntomas de estas enfermedades. Los pacientes que presentan asma tampoco deben usarlo, ya que puede originar un aumento de la viscosidad del moco pulmonar y producir un proceso de broncoespasmo .
Betametasona
Contenido de salud

Betametasona

¿Qué es la betametasona ? La betametasona es un fármaco glucocorticoide sintético de acción prolongada que actúa como inmunosupresor y antiinflamatorio. ¿Para qué enfermedades se usa? La betametasona es un fármaco ampliamente usado para diferentes enfermedades: Enfermedades reumáticas como las artritis reumatoide, sinovitis, bursitis, miositis, artritis gotosa, artritis psoriásica, lumbalgias, ciatalgias, tortícolis y ganglion. Enfermedades del colágeno como lupus eritematoso sistémico, esclerosis sistémica, dermatomiositis. Enfermedades de origen alérgico como asma, rinitis alérgica estacional, rinitis perenne, dermatitis de contacto, dermatitis alérgicas y reacciones de hipersensibilidad a fármacos y picaduras de insectos. Enfermedades de la piel como erupciones liqueniformes, psoriasis, liquen plano, lupus eritematoso sistémico, alopecia areata, queloide. Enfermedades del pie como bursitis y espolón calcáneo, metatarsalgias.  En las amenazas de partos prematuros se usa para dar lugar a la maduración pulmonar del feto por si el parto se presenta sin poder pararlo antes de tiempo, previniendo el distrés respiratorio del recién nacido. Enfermedades neoplásicas como tratamiento paliativo y coadyuvantes a los quimioterápicos en casos de leucemias, linfomas en adultos y, en niños, en leucemia linfoide aguda y leucemia  mieloide aguda Efectos secundarios de la betametasona Los efectos secundarios de la betametasona están en relación, sobre todo, con el uso a largo plazo, siendo menos frecuentes cuando se usan por corto espacio de tiempo, aunque se usen a dosis más elevadas. Efectos cardiovasculares , se encuentran, entre ellos, la trombosis y tromboflebitis, arritmias cardiacas, hipertensión arterial o empeoramiento de la misma. Efectos dermatológicos, puede dar lugar a atrofia dermatológica, estrías, vitíligo, hiperpigmentación, infección en la piel, hirsutismo, eritema facial, cicatrización de las heridas. Puede producir paniculitis, necrolisis epidérmica y síndrome de Stevens Johnson , estos últimos con una susceptibilidad de la persona por causas no bien conocidas, erupciones, exantemas, dermatitis de contacto. Efectos endocrinológicos , son unos de los más importantes, la hiperglucemia que puede dar lugar a la aparición de una diabetes no conocida previamente o al mal control de la misma, síndrome de Cushing, aumento de peso, amenorrea y trastornos del ciclo menstrual y alteraciones en el desarrollo con disminución del crecimiento en  niños. Efectos secundarios en los electrolitos pudiendo producir disminución del potasio, del calcio y alcalosis metabólica. Efectos gastrointestinales frecuentes son náuseas, vómitos, aumento del apetito, dolor abdominal, pancreatitis, gastritis y esofagitis que pueden dar lugar a úlceras gástricas y hemorragias digestivas. Al bajar la inmunidad, puede ocasionar la aparición de infecciones y reactivación de infecciones como tuberculosis . Efectos osteomusculares , como osteoporosis, fracturas óseas, miopatías, miastenia, daños en los tendones como tenosinovitis y ruptura tendinosas, con mayor frecuencia del tendón de aquiles. Osteonecrosis, en especial, en cabeza de fémur y húmero. Efectos en el sistema nervioso central como euforia, cefalea, vértigo, insomnio, nerviosismo, parestesias, neuritis, alteración en el humor, psicosis e hipertensión intracraneal. En el embarazo no es recomendable su uso, salvo en el caso de amenaza de parto prematuro entre la 24 y 36 semanas de embarazo, que se usa para evitar el distress respiratorio del recién nacido prematuro, al estimular la maduración pulmonar del feto. La betametasona se excreta por la leche materna y puede afectar al lactante , se recomienda que se usen otros glucocorticoides que no se excreten por la leche. Interacción con otros fármacos de la betametasona El uso de betametasona conjuntamente con las vacunas de virus atenuados de sarampión, rubéola, de bacterias como la salmonella, produce una disminución de la inmunidad de las vacunas. No se debe usar junto con fármacos antiinflamatorios , ni aspirina, por el mayor riesgo de hemorragias gastrointestinales al usar ambos fármacos. El uso junto con adenosina puede potenciar la toxicidad cardiaca de esta última. El uso de betametasona junto con aldocumar puede dar lugar a alteración en el tiempo hemorrágico, causando un mayor riesgo de hemorragias. El uso concomitante con antibióticos como la eritromicina aumenta el efecto de los glucocorticoides. El uso con salbutamol puede dar lugar a un mayor número de arritmias cardiacas. Formas de uso de la betametasona La betametasona se encuentra en ampollas ya sea para su uso intramuscular como intravenoso, existe dentro del uso intramuscular una forma depot, esto quiere decir que permanece más tiempo, no siendo necesario su uso diario si no que se puede espaciar el tiempo permaneciendo hasta 72 horas en el organismo. Preguntas frecuentes ¿Cuánto tiempo se puede usar la betametasona seguida? Se puede decir que no hay un tiempo límite para el uso de la betametasona, pero este será el mínimo posible, y con la dosis mínima, que permita el control de los síntomas en enfermedades reumáticas. Cuando se consigue bajar la inflamación y, por tanto, el dolor, se procede a descender la dosis, de forma paulatina, hasta suspenderla totalmente. En situaciones como el asma , se darán dosis de duración corta para controlar los posibles efectos secundarios de la betametasona. La mayoría de los efectos secundarios de la betametasona se deben al uso continuado del fármaco durante largos periodos de tiempo. ¿Se puede usar la betametasona en niños? La betametasona puede usarse en niños, pero en ellos se usa principalmente como parte del tratamiento de leucemias y linfomas. El uso para otras enfermedades en niños es poco frecuente, ya que puede producir alteración del crecimiento. ¿Es más peligrosa la betametasona en niños o en adultos? La betametasona produce efectos secundarios tanto en niños como en adultos, pero en los primeros, además de efectos secundarios similares a los adultos, puede dar lugar a alteraciones en el crecimiento , es por ello que no suele usarse más que en circunstancias muy especiales como el tratamiento de las leucemias.
Dexclorfeniramina
Contenido de salud

Dexclorfeniramina

¿Qué es la dexclorfeniramina ? La dexclorfeniramina es un fármaco antialérgico de la familia de los antihistamínicos H1, funciona disminuyendo los efectos de la histamina, que es la sustancia que da lugar a la reacción alérgica. Es un potente antihistamínico, en especial, en reacciones alérgicas cutáneas, ya que produce una vasoconstricción que disminuye el enrojecimiento y la inflamación de la piel. ¿Para qué enfermedades se usa? La dexclorfeniramina se usa en enfermedades alérgicas como rinitis alérgica , conjuntivitis alérgica, pero tiene un campo de acción muy importante en la reacciones alérgicas generalizada, en la urticaria, en picaduras de insectos, en la dermatitis atópica, en las dermatitis de contacto y en los casos de angioedema . En la urticaria y el angioedema se usa porque su rapidez de acción hace revertir el proceso muy rápidamente descendiendo el picor de forma muy importante. Efectos secundarios de la dexclorfeniramina Los efectos secundarios de la dexclorfeniramina suelen ser leves y desaparecen cuando se abandona el fármaco . Es un fármaco que produce sedación por el paso de la barrera hematoencefálica, también produce en algunos pacientes un efecto paradójico de excitación. Los niños y los ancianos son más sensibles a los efectos secundarios de este fármaco. Los efectos secundarios gastrointestinales más frecuentes son náuseas, vómitos, diarrea, estreñimiento, sequedad de boca, dolor gástrico y anorexia, estos efectos disminuyen si el fármaco se ingiere con alimento. Efectos secundarios neurológicos , el más frecuente es la somnolencia, otros más graves son ataxia, desorientación, miastenia, vértigo, cefalea y excitabilidad. Efectos otológicos , puede producir tinnitus. Efectos genitourinarios , puede dar lugar a retención de orina e impotencia sexual. Efectos secundarios hematológicos, anemia hemolítica, pancitopenia y descenso de los glóbulos blancos. Efectos secundarios oculares, puede producir aumento de la tensión intra ocular, visión borrosa y diplopía. Efectos secundarios en la piel, puede haber reacciones de fototoxicidad si se produce una exposición intensa al sol.  La dexclorfeniramina no tiene estudios de su uso durante el embarazo, aunque se ha usado en cierto número de embarazos sin que se haya demostrado alteraciones sobre el feto. En niños prematuros puede originar lesiones oculares con mayor frecuencia si el fármaco se usa las dos semanas previas al parto prematuro, no es recomendable su uso si puede evitarse. La dexclorfeniramina no debe usarse durante la lactancia , por riesgo de secreción a través de la leche y de síndrome anticolinérgico, además de inhibir la secreción láctea, no debe, por tanto, usarse durante la lactancia. Interacción de la dexclorfeniramina con otros fármacos La dexclorfeniramina aumenta el efecto de la fenitoína , por lo que puede dar lugar a una mayor somnolencia, además de ataxia y nistagmus. En el uso concomitante con vacunas del polen aumenta la tolerancia a las mismas. La dexclorfeniramina no debe tomarse con consumo de alcohol, ya que el efecto de somnolencia puede ser muy intenso . Formas de uso de la dexclorfeniramina La dexclorfeniramina se usa en forma oral o inyectable . Los comprimidos orales son de 2 mg o de 6 mg. Siempre se debe usar la dosis menor para conseguir el efecto deseado . La forma inyectable se usa en reacciones muy importantes en las que no se puede usar la vía oral. Preguntas frecuentes ¿Se puede usar la dexclorfeniramina en niños? La dexclorfeniramina no debe usarse en niños menores de 12 años , esto se debe a la mayor frecuencia de efectos secundarios no deseados en ellos, en especial el efecto paradójico de irritabilidad y ataxia. En niños mayores de 12 años se pueden usar los comprimidos de 2 mg, no las dosis más altas. Es preferible usar otros antihistamínicos en niños siempre que sea posible. ¿Por qué es el fármaco que se inicia en las urticarias? La dexclorfeniramina es un fármaco que actúa de forma muy rápida, esto hace que calme muy rápidamente el picor, actúa bajando la vasodilatación y la inflamación asociada al proceso. ¿Produce mucho sueño la dexclorfeniramina? La dexclorfeniramina es un fármaco que pasa la barrera hematoencefálica , es decir, tiene una gran acción a nivel cerebral, dando lugar en muchos casos a una somnolencia bastante fuerte, siendo especialmente sensibles los niños y los ancianos a esta circunstancia. Hay pacientes que sufren un efecto paradójico dando lugar no a somnolencia si no a un efecto de irritabilidad muy importante. ¿Tengo que tener alguna precaución especial si conduzco y tomó dexclorfeniramina? Los pacientes que están en tratamiento con dexclorfeniramina deben abstenerse de conducir y de manejar maquinaria peligrosa. Si en el puesto de trabajo se realiza este tipo de actividades, es importante que se le indique al médico, quien deberá decidir si  mantener esta medicación o usar otra en su lugar.  ¿Todas las personas tienen los mismos efectos secundarios por la dexclorfeniramina? No, todos los efectos secundarios no se presentan en todos los pacientes. Son especialmente sensibles a sufrir efectos secundarios y estos son más severos en pacientes ancianos y niños.