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Magnetoterapia

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Definición

La magnetoterapia es una técnica de la medicina física que consiste en la utilización de los campos magnéticos aplicados sobre el organismo con fines terapéuticos.

La magnetoterapia es una terapia que no aplica calor. Si notamos que el solenoide está caliente es por el paso de la corriente a través de él, pero este calor no se transmite al paciente.

¿Cómo es la magnetoterapia?

Se tumba al paciente en una camilla que es de acero inoxidable (material amagnético). La zona a tratar se coloca en el centro  y sobre él un utensilio llamado solenoide, que es el que produce campos magnéticos pulsados de baja o media intensidad, según el efecto que se quiera conseguir.

La magnetoterapia es una terapia que no aplica calor. Si notamos que el solenoide está caliente es por el paso de la corriente a través de él, pero este calor no se transmite al paciente.

La duración de cada sesión depende de la patología a tratar y la zona. De forma habitual suelen durar alrededor de 30 minutos (entre 15 a 60 minutos).

Se recomienda que, para que se favorezcan los efectos de la terapia, las sesiones se apliquen de forma continuada, pudiendo ser en días alternos.

Según los efectos que se quieran conseguir con la técnica, se pueden utilizar campos magnéticos de intensidad media-alta con los que predomina el efecto antiedematoso  y la reparación ósea y de otros tejidos corporales, o de intensidad baja, con los que se consigue un efecto analgésico (disminución del dolor), de relajación muscular y activador del flujo sanguíneo y la oxigenación de los tejidos.

¿Para quién está indicada?

Las aplicaciones terapéuticas de la magnetoterapia están dirigidas fundamentalmente al tratamiento de las alteraciones de la formación de hueso (como osteoporosis, pseudoartrosis o retraso en la consolidación -curación- de las fracturas), y también como tratamiento de contracturas de grandes grupos musculares o cuadros de insuficiencia vascular (arterial, venosa o linfática). Además, facilita la cicatrización de las heridas, úlceras y quemaduras (dermatitis atrófica, úlceras por decúbito... etc).

¿Por qué se realiza?

La magnetoterapia se aplica para producir en los tejidos un efecto antiinflamatorio, para disminuir el dolor (antiálgico) y para la estimulación la formación de hueso (callo óseo) en el tratamiento  de las fracturas, así como para conseguir un efecto trófico sobre los tejidos, es decir, estimular la nutrición, vascularización y oxigenación celular para favorecer su recuperación.

Riesgos de la magnetoterapia

De forma general, la magnetoterapia es un método bastante seguro, con escasos riesgos o complicaciones.

Dentro de los posibles efectos secundarios se han descrito:

  • Somnolencia.
  • Cefalea (dolor de cabeza) leve. Puede prevenirse al disminuir la intensidad del campo magnético.
  • Puede ser frecuente que los síntomas de los pacientes se perciban al inicio del tratamiento como intensificados, aunque a partir de la tercera sesión de tratamiento esa sensación irá desapareciendo, llegando a remitir de forma completa como máximo después de seis sesiones.
  • Puede existir la sensación de hormigueo en la zona tratada. También el aumento de la diuresis (cantidad de orina que se expulsa), y el aumento de la supuración en caso de tratamiento de infecciones, favoreciendo de este modo la eliminación de cuerpos extraños.

Preparación

Se debe informar siempre al médico prescriptor, antes del tratamiento de las patologías que se padecen. Se debe tener en cuenta ya que en patologías como trombosis (coágulos en los vasos sanguíneos), hemorragias activas, embarazo, fiebre o en pacientes portadores de marcapasos, esta técnica está contraindicada.

No se debe portar ningún tipo de metal (anillos, pulseras...).

Resultados

La magnetoterapia es una terapia eficaz, cómoda, indolora e inocua para el paciente con aplicación en un amplio grupo de patologías. Ayuda en el proceso de recuperación en muchas patologías y tras intervenciones quirúrgicas como complemento terapéutico, disminuyendo así el tiempo de afectación por enfermedad del paciente.

Preguntas frecuentes

¿Cuáles son los aparatos para la magnetoterapia?

En el mercado existen diversos tipos de aparatos de magnetoterapia. Para ser fiables todos deben llevar el certificado de la comunidad europea (CE), seguida de 4 dígitos.

El solenoide es el aplicador más frecuentemente utilizado. Está situado en un cilindro de plástico y ahí se produce el campo magnético. Dentro de ese cilindro se introduce la parte del cuerpo a tratar. Existen generalmente dos diámetros de solenoide, los de pequeño tamaño para extremidades; y los de diámetro más grande para poder introducir el resto del cuerpo.

Además, existen dispositivos especiales para la aplicación de la magnetoterapia de forma general en todo el cuerpo. Están constituidos por un aplicador o solenoide desplazable por encima del cuerpo, impulsado por medio de un pequeño motor, y una camilla donde el paciente se sitúa.

Otro mecanismo de aplicación es por medio del uso de dos solenoides que se pueden situar en oposición (uno frente a otro) o en serie (uno al lado de otro).

Otro tipo de aplicadores que existen en el mercado son placas de forma cuadrada o redonda, que se sitúan una frente a otra en la zona a tratar. Normalmente precisan su uso para el tratamiento en un periodo largo.

Dentro de los distintos tipos de dispositivos de magnetoterapia los hay que usan solo campos magnéticos de baja frecuencia y otros dispositivos que pueden aplicar campos magnéticos de baja y media-alta frecuencia.

¿Qué se siente con la magnetoterapia?

La aplicación de la magnetoterapia no produce ningún dolor o molestia. A lo largo de las sesiones se irán notando sus efectos beneficiosos sobre el organismo (analgesia o disminución del dolor, relajación... etc.).

¿Cómo hacer magnetoterapia en casa?

Se debe tener claro que no se padece ninguna enfermedad o situación médica que contraindique la utilización de magnetoterapia. Para ello, se debe consultar al médico o a un fisioterapeuta que sepan informar al paciente así como asesorarle sobre si la patología que quiere tratar el paciente es clara candidata a mejorar por medio de esta técnica.

Después de tener estos términos seguros, se tiene que adquirir una máquina portátil de magnetoterapia, de las cuales hay varias en el mercado. Siempre que se adquiera una, debe estar certificada con el símbolo CE seguido de cuatro dígitos.

¿Qué es la magnetoterapia en kinesiología?

La kinesiología es la ciencia de los movimientos, especialmente higiénicos y terapéuticos. La kinesioterapia o cinesiterapia utiliza los movimientos y el ejercicio para tratar patologías, aliviar síntomas y prevenir enfermedades o incapacidades. En este sentido, a veces dentro de la kinesioterapia se utilizan técnicas complementarias como la magnetoterapia para favorecer la recuperación de los tejidos, producir mayor analgesia y aumentar la vascularización (llegada de la sangre a los tejidos) u oxigenación de éstos.

¿Qué es la magnetoterapia pulsátil?

La magnetoterapia pulsátil o terapia de Campos Magnéticos Pulsantes (CMP) es un método de tratamiento médico rehabilitador. Su aplicación sobre el organismo produce una excitación de los tejidos y células a nivel global o local, mediante campos magnéticos agrupados en grupos de impulsos, lo que propicia el intercambio de sustancias (iones) en las células, incrementando el nivel de utilización de oxígeno y normalizando la circulación a nivel celular. Estos cambios bioquímicos en el organismo producen un efecto analgésico o de control del dolor, de relajación muscular, activador de la circulación sanguínea y de reparación de tejidos.