Insulina

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¿Qué es la insulina?

La insulina es una hormona que se encuentra de forma natural en el organismo y que es producida por el páncreas siendo la responsable de la regulación de la glucosa. Los enfermos que tienen diabetes, presentan una falta o defecto de esta hormona, es por ello que se les debe suministrar desde el exterior.

En el momento actual, la insulina se suministra a los pacientes diabéticos en forma inyectable. Se están comenzando a hacer estudios para conseguir administrar la insulina de forma oral o vía inhalada, pero todavía no está disponible en este formato.

¿Para qué enfermedades se usa?

La insulina es usada como fármaco en la diabetes, tanto en la diabetes I como en la diabetes tipo II.

La diabetes tipo I, que es la diabetes que aparece en la infancia, necesita desde su inicio insulina. En los adultos con diabetes tipo II, la insulina no se usa en las etapas iniciales, pero si cuando la enfermedad evoluciona con los años, cuando los antidiabéticos orales ya no son eficaces.

Efectos secundarios de la insulina

Los efectos secundarios de la insulina suelen ser leves y derivados de su acción, siendo el más importante la hipoglucemia. Se produce cuando un paciente recibe una dosis de insulina superior a la necesaria según su nivel de glucosa. Para evitar este efecto secundario, el paciente debe ser riguroso con su ingesta de hidratos de carbono y mantener sus niveles glucémicos controlados, esto le permitirá variar la dosis de insulina si fuera necesario.

Entre los efectos dermatológicos destaca la erupción exantemática, la lipodistrofia (acúmulo de grasa bajo la piel) y la urticaria.

Como efecto oftalmológico, puede haber alteración de la refracción.

La insulina puede ocasionar alergia a algún paciente, aunque es poco frecuente.

Los pacientes pueden desarrollar anticuerpos contra la insulina, en estos casos puede ser necesario elevar la dosis de insulina para mantener el nivel de glucemia controlado.

Otro efecto secundario no deseado de la insulina es el aumento de peso de los pacientes con diabetes.

La insulina puede usarse durante el embarazo, de hecho, las pacientes con diabetes gestacional son sometidas a este tratamiento con cierta frecuencia.

También se puede usar durante la lactancia, aunque no se sabe a ciencia cierta si se secreta por la leche materna, la insulina sería destruida por las sustancias gástricas, por lo que no tendría efecto sobre el lactante. En dosis muy altas puede producir una inhibición de la lactancia.

Interacción de la insulina con otros fármacos

La insulina puede tener riesgo de hipoglucemia cuando se use con fármacos con los derivados de la somatostatina. Ciertos fármacos antipsicóticos pueden dar, por el contrario, una elevación de la glucemia, al igual que los fármacos corticoides, siendo necesario aumentar la dosis de insulina para mantener el nivel glucémico adecuado.

Formas de uso de la insulina

La insulina es un fármaco que se administra mediante inyección subcutánea o mediante perfusión venosa en ingresos hospitalarios.

Existen diferentes tipos de insulina con mecanismos y tiempos de actuación diferente, de forma que la insulina “detemir”, es una insulina de acción larga, esto mismo ocurre con la insulina “degludec”, que se considera de acción ultra larga. Estos tipos de insulina permiten una inyección única al día, con una dosis total.

La insulina “aspart” es una insulina rápida, que comienza a hacer acción aproximadamente tras 30 minutos de su administración. Se ha de administrar antes de las comidas, en especial, en pacientes jóvenes. Se suelen dar hasta en tres dosis diarias.

Por último, hay diferentes formas de combinación que llevan en la misma inyección distintas proporciones de insulina lenta y rápida. Así, el la insulina “mixtard 30” lleva un 30% de dosis de rápida. La “mixtard 50” lleva la mitad de dosis de rápida, esto permite en una única inyección administrar insulina rápida y lenta a la vez, en estos casos se suele usar la administración en al menos dos dosis diarias.

Preguntas frecuentes

¿Qué dosis de insulina me debo de poner?

La dosis de insulina es diferente para cada individuo y puede incluso variar a lo largo de la vida del mismo, en algunos casos, puede incluso variar en los días. Lo normal es empezar por una dosis de entre 10 y 12 Unidades al día, e ir variando la misma en función de las necesidades del individuo.

¿En qué difieren las insulinas rápidas de las demás?

La insulina rápida se llama así porque comienza su acción muy rápidamente tras su inyección, en general, en unos 30 minutos. Su uso debe ser en relación a la alimentación ya que puede dar lugar a hipoglucemias si no se usa de forma correcta.

¿Se puede usar insulina en el embarazo?

La insulina puede ser usada durante el embarazo, de hecho, es el tratamiento que se suele indicar en las diabetes gestacionales y mantener en las pacientes que previamente lo tenían.

¿Se ponen insulina los niños diabéticos?

A los niños con diabetes tipo I se les indica insulina desde el diagnóstico de la enfermedad, siendo muy importante en estos pacientes la educación diabetológica, para el control de sus glucemias y la autoinyección de insulina.