Glucosa

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¿Qué es la glucosa?

La glucosa es un monosacárido, un azúcar simple de vital importancia para el organismo ya que es el encargado de suministrarle energía. La glucosa como medicamento se usa en forma de sueros de diferentes concentraciones, tiene como fin mantener el aporte de energía a un enfermo en circunstancias en que sea preciso.

¿Para qué enfermedades se usa?

El suero glucosado en concentraciones de 5%, al 15% se usa en casos de deshidratación hipertónica, vómitos, diarrea, sudoración profusa, fístulas gastrointestinales, hiperglucemia, coma hipoglucémico y vómitos acetonémicos. También se usa en personas con problemas intestinales.

En concentraciones del  50% se utiliza en pacientes con hipoglucemias severas, suele ser en casos de intoxicación por consumo de hipoglucemiantes.

En recién nacidos con hipoglucemias se administra en dosis del 25%.

En dosis del 70%, es utilizado para personas con problemas severos del aparato digestivo con un sustrato de nitrato, es típico su uso en grandes quemados.

Efectos secundarios de la glucosa

Son pocas las reacciones adversas que el suero glucosado puede dar, no obstante, entre sus recomendaciones de uso está el no hacerlo de forma muy rápida, ya que puede dar lugar a un desequilibrio de sodio y potasio en el individuo.

En los casos de pacientes diabéticos, debe ser monitorizado su uso por el riesgo de hiperglucemia que conlleva.

Puede dar lugar a glucosuria, en pacientes sensibles puede favorecer infecciones de orina y puede complicar un cuadro ya existente.

En casos de pacientes desnutridos, el exceso de glucosa puede dar lugar a un déficit de tiamina.

En pacientes a quienes se suspende el uso de suero glucosado, puede ser necesario mantener durante un tiempo infusiones intravenosas a un 5% hasta la normalización de la insulina que el paciente tiene en exceso por el aporte suplementario de glucosa, de no hacerlo así, es posible que el paciente sufra una hipoglucemia de rebote.

En traumatismos craneoencefálicos, la infusión con glucosa está contraindicada en las primeras 24 horas, pudiendo establecerse tras este tiempo.

En los pacientes con enfermedad de Addison, debe ser usado con monitorización iónica y de niveles de glucemia, por el riesgo de deshidratación.

Interacción de otros fármacos con la glucosa

Los pacientes que son tratados con sueros glucosados y a la vez con fármacos hipoglucemiantes, pueden tener un efecto menor de estos últimos. Siempre que un paciente sea diabético y está ingiriendo a la vez fármacos orales o inyectables hipoglucemiantes, deberá de tenerse en cuenta para mantener un buen equilibrio, manteniendo la glucosa en niveles normales que permitan la normalización del cuadro presentado por el paciente, sin producir una alteración de iones como sodio y potasio Además hay muchos fármacos que precisan ser reconstituidos para su administración intravenosa que no son estables en suero glucosado, por lo que hay que consultar la ficha técnica de cada fármaco previo a su reconstitución. A modo contrario, algunos otros solo son estables en suero glucosado, por lo que deben ser usados para la reconstitución y administración endovenosa.

Formas de uso

Las formas de uso de la glucosa son siempre como suero glucosado para infusión intravenosa. Existen diferentes concentraciones del suero glucosado, que oscilan desde el 5% al 70%, dependiendo de la cantidad de glucosa que contengan. Cada uno de los sueros está indicado para diferentes enfermedades y para diferentes procesos.

Los más diluidos del 5 al 10% están indicados para episodios leves de deshidratación o de hipoglucemia, los del 25% están especialmente indicados para los procesos de hipoglucemias en recién nacidos y, los de por encima del 70%, para grandes quemados.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se pone suero en el hospital es suero glucosado?

En general, cuando una persona ingresa en el hospital, le cogen una vía intravenosa en la que se pone suero fisiológico. El suero glucosado se utiliza únicamente cuando es necesario reponer glucosa por la circunstancias propias del individuo.

¿Se puede poner suero glucosado a los niños?

El suero glucosado se puede administrar a cualquier edad, incluso desde el nacimiento. En algunos niños que sufren hipoglucemias al nacer, es necesario el tratamiento con suero glucosado en dosis no superiores al 25%, estos casos se dan con mayor frecuencia en niños cuyas madres han tenido diabetes gestacional. Estos niños precisan un especial control tras el parto para prevenir la posibilidad de hipoglucemias postnatales.

¿Qué enfermedades hacen más frecuente la necesidad de suero glucosado?

Las enfermedades que hacen más necesario el uso de suero glucosado son las deshidrataciones hipertónicas, las hipoglucemias que se producen en pacientes con tratamientos para la diabetes, y en pacientes que hay una malnutrición, ya sea por falta de aporte alimentario o por problemas de absorción intestinal.

Otras personas que pueden necesitar del aporte de suero glucosado, hasta en proporciones de más del 70%, son los pacientes con grandes quemados, por la cantidad de líquido que pueden exudar a través de las lesiones.