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Derrame Ocular
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Derrame Ocular

¿Qué es un derrame ocular? El derrame ocular es la aparición de sangre entre la conjuntiva y la esclerótica , por ruptura de los vasos sanguíneos de esta última, apareciendo una lesión hemática en la parte anterior del ojo, sostenida por la conjuntiva, que no permite que salga al exterior ni traspase a la córnea. El derrame ocular o, como también se conoce, hemorragia subconjuntival o hiposfagma, es una patología bastante común multifactorial, y de resolución espontánea con el paso de los días en la mayoría de ocasiones. Tipos de derrame ocular Existen diferentes tipos de derrame que suceden en el interior del ojo: Hemorragia vítrea: es un tipo de hemorragia intraocular que no se ve a simple vista, ya que se encuentra en el humor vítreo del ojo y, en condiciones normales, es transparente. Al sangrar pierde su transparencia, por lo que la luz no puede atravesarlo y se expresa como pérdida de visión o visión borrosa, según su gravedad. Este tipo de hemorragia intraocular requiere una exploración oftalmológica completa, incluyendo fondo de ojo y, a veces, valoración en cámara de hendidura. Hifema: es la acumulación de sangre en la zona frontal del ojo, entre la córnea y el iris, pudiendo cubrir parcial o totalmente el iris. Se origina por una rasgadura del iris. En ocasiones, puede ser confundida con una hemorragia subconjuntival, ya que es una hemorragia visible, pero, a diferencia de esta última, los hifemas son dolorosos. Hemorragia subconjuntival: es la más benigna y de resolución espontánea. A diferencia del hifema y la hemorragia vítrea, esta no afecta a la agudeza visual, ya que el vaso implicado en el sangrado no altera los medios transparentes del ojo y solo permanece en la conjuntiva. Causas de un derrame ocular Las causas del derrame ocular más frecuentes son: Causas idiopáticas o sin razón aparente que ceden en periodo inferior a 5 días. Traumatismos, muy frecuentes en deportistas por lesiones directas severas en el ojo que afectan a los vasos sanguíneos. Malformaciones de los vasos sanguíneos que pueden ocasionar hemorragias espontáneas. Inflamaciones de la conjuntiva o úvea que pueden ocasionar como complicación hemorragias subconjuntivales Oclusión venosa en la retina. Elevación de la presión en los capilares, por elevaciones de la presión arterial sistémica o por realización de maniobras de valsalva en pacientes sensibles, como puede ser realizar grandes esfuerzos, estornudar o toser fuertemente. Trastornos de la coagulación sanguínea, déficit de vitamina K, algunos tipos de anemia e intoxicación por anticoagulantes. Cirugía de cataratas, puede ocasionar una hemorragia subconjuntival como reacción secundaria. Diabetes Mellitus, aunque no es la lesión más frecuente, los cambios de estrechamiento y obliteración a nivel de capilares pueden ocasionarla. Diferencias de presión, en recién nacidos, a través del canal del parto. Síntomas de un derrame ocular El síntoma más característico del derrame ocular o hemorragia subconjuntival es una zona roja delimitada en conjuntiva por la presencia de sangre. Esta, con el transcurso de los días, puede ir modificando su estructura, ya que desciende a través del ojo y disminuye de tamaño espontáneamente. No se debe presentar ningún tipo de secreción, dolor o pérdida de la visión, ya que estos son signos que hacen sospechar la presencia de otro tipo de hemorragia intraocular que no son la subconjuntival benigna. Tratamiento de un derrame ocular En general, el tratamiento de un derrame ocular es sintomático. La lesión en la conjuntiva desaparece en el transcurso de los días o semanas, ya que se va reabsorbiendo poco a poco conforme a su tamaño. Si el ojo se encuentra irritado, se pueden indicar lágrimas artificiales. El uso de antibióticos o corticoides no ofrece ninguna mejoría significativa y, por lo tanto, no se prescriben. Es importante medir la tensión arterial y valorar los factores desencadenantes, como el uso de anticoagulantes o trastornos de coagulación, para su oportuna corrección .   Pruebas complementarias de un derrame ocular El diagnóstico de un derrame ocular o hemorragia subconjuntival puede realizarse a través de una simple valoración oftalmológica que debe incluir fondo de ojo para descartar otro tipo de hemorragias intraoculares. En el caso de la aparición de dolor en el ojo o traumatismo previo, es importante, además del fondo de ojo, realizar un escáner del globo ocular y de las estructuras contiguas, así como la evaluación, a través de la cámara de hendidura, para detallar todas las estructuras internas del ojo. En pacientes con trastornos de coagulación y anemia, es conveniente realizar una analítica buscando alguna alteración, sobredosificación de anticoagulantes o déficit de vitamina K.   Por último, y no menos importante, se debe medir la tensión arterial. Factores desencadenantes de un derrame ocular Lo factores desencadenantes son similares a las causas del derrame subconjuntival. En ocasiones, se pueden sumar, como por ejemplo un traumatismo ocular en un paciente con trastorno de coagulación o un paciente con emergencia hipertensiva, quienes además tienen un tratamiento con anticoagulantes. Factores de riesgo de un derrame ocular Los factores de riesgo son: Pacientes con hipertensión arterial, sobre todo, aquellos con hipertensión arterial poco controlada. Pacientes con diabetes mellitus mal controlada que como complicaciones crónicas tengan dificultades en la microvasculatura (capilares). Pacientes con trastornos de coagulación o déficit de vitamina K. Uso de antiagregantes y/o anticoagulantes. Pacientes con malformaciones congénitas en los capilares sanguíneos. Complicaciones de un derrame ocular Las complicaciones de un derrame ocular o subconjuntival son poco frecuentes, si aparece dolor, fotofobia, pérdida de la agudeza visual o dolor de cabeza, se debe acudir al médico inmediatamente, ya que probablemente no sea el diagnóstico correcto. La mayoría de estos derrames subconjuntivales desaparecen espontáneamente en el transcurso de 3 semanas aproximadamente . Si es un gran área de sangrado subconjuntival, la zona afectada puede elevarse debido al gran cúmulo de sangre, pudiendo ocasionar en la conjuntiva sequedad ocular o molestias en el párpado, que pueden mejorar con lágrimas artificiales. En los casos de traumatismo, puede surgir un desprendimiento de retina, pero no debido a la hemorragia, sino al traumatismo. Prevención de un derrame ocular Ante la presencia de sobredosificación por anticoagulante o déficit de vitamina K, se debe tratar de no realizar esfuerzo físico severo o maniobras de valsalva, así como tampoco frotar muy fuerte los ojos. Si se presenta algún traumatismo ocular, hay que evitar el ejercicio físico durante las 48 horas posteriores al traumatismo. Para el resto, no existe ningún tipo de prevención adicional . Especialidades a las que pertenece La especialidad a la que pertenece es oftalmología y medicina de atención primaria. Preguntas frecuentes ¿Qué son los vasos sanguíneos del ojo? Los vasos sanguíneos del ojo son estructuras arteriales y venosas que transportan sangre desde y hasta el ojo, a través de pequeños micro capilares, hasta formar la arteria y vena central de la retina. En la conjuntiva, por su extrema delgadez , los capilares son más propensos a romperse, originando hemorragias subconjuntivales sin mayor significación, no ocurriendo lo mismo en otras partes del ojo como el vítreo.   ¿Qué pasa cuando el ojo se llena de sangre? Si el ojo se llena en la conjuntiva de sangre, no afectando al iris y sin pérdida de la agudeza visual, no tiene mayor importancia que la parte estética o cierto prurito (picazón) o sequedad ocular. Ahora bien, si el sangrado va acompañado de dolor ocular , dolor de cabeza o pérdida de agudeza visual, se debe acudir inmediatamente al oftalmólogo para descartar otras enfermedades más graves del globo ocular, que pueden dejar incapacidad permanente o parcial en el mismo.   ¿Por qué el ojo palpita? El ojo no palpita, lo que palpita realmente es el músculo orbicular del párpado, provocando una falsa impresión de palpitación del globo ocular. Aunque no existe una causa específica, se cree que puede estar relacionada con estrés, insomnio o déficit de vitamina B12 . ¿Qué es la Hiposfagma? La hiposfagma es otra manera de denominar a la hemorragia subconjuntival que se produce por la rotura de pequeños capilares entre la conjuntiva y la esclerótica. ¿Cuáles son los síntomas de presión en la vista? Los síntomas más frecuentes de presión en la vista son: pérdida gradual de la visión, ojos rojos, cefalea, dolor ocular y, en ocasiones más graves, náuseas y vómitos.
Uveítis Anterior
Enfermedad

Uveítis Anterior

¿Qué es la uveítis anterior? La uveítis anterior es una inflamación del segmento anterior de la úvea . La úvea es la capa intermedia del ojo. La uveítis anterior afecta al iris (iritis), el cuerpo ciliar (ciclitis) y se denomina iridociclitis anterior. La inflamación puede estar asociada con enfermedades autoinmunitarias , pero en la mayoría de los casos se presenta en personas sanas. Se manifiesta en forma de dolor, enrojecimiento ocular y fotofobia (sensibilidad ante la luz). Este trastorno puede afectar únicamente a un ojo y es más frecuente en personas jóvenes de mediana edad. Se trata de una condición potencialmente grave, que requiere atención inmediata para prevenir la pérdida de la visión. Tipos de uveítis Los tipos de uveítis son: Uveítis anterior: es la forma más común. Implica la inflamación de la parte frontal del ojo (se denomina iritis) y puede afectar al cuerpo ciliar (ciclitis). La inflamación puede estar asociada con enfermedades autoinmunitarias, pero en la mayoría de los casos se presenta en personas sanas. Se manifiesta en forma de dolor, enrojecimiento ocular y fotofobia (sensibilidad ante la luz). Uveítis posterior: afecta la parte posterior de la úvea y compromete principalmente a la coroides (que son una capa de vasos sanguíneos y tejido conectivo en la parte media del ojo). Este tipo de uveítis se denomina coroiditis y si la retina también está comprometida se llama coriorretinitis. Esta afección se puede presentar si ha habido una infección generalizada  o una enfermedad autoinmunitaria. Uveitis intermedia : También llamada pars planitis , existe cuando se produce disminución de la agudeza visual (visión de moscas volantes), en ocasiones puede presentar fotofobia (sensibilidad a la luz). Se presenta con frecuencia en hombres jóvenes y generalmente no está asociada con ninguna enfermedad. Sin embargo, existe alguna evidencia que puede estar ligada a la enfermedad de Crohn y posiblemente a la esclerosis múltiple. Causas de la uveítis anterior La causa de la uveítis anterior es desconocida. Sin embargo, en algunos casos puede deberse a un traumatismo o a una infección . Las agudas, que aparecen solo en un ojo en cada episodio pero que pueden alternar ambos ojos en diferentes episodios, se asocian con frecuencia a enfermedades reumáticas como la espondiloartropatía y suelen tener un marcador genético que es el HLA-B27. Las infecciones asociadas con la uveítis anterior incluyen: enfermedad de Lyme, sífilis, tuberculosis, toxoplasmosis, virus del herpes y paperas. Las crónicas son procesos más graves porque, a menudo el ojo no está enrojecido y suelen existir ya múltiples secuelas en el momento del diagnóstico, puede asociarse a enfermedades reumáticas de la infancia como artritis idiopática juvenil. Síntomas de la uveítis anterior Los síntomas de la uveítis anterior son: Ojos enrojecidos. Dolor intenso. Lagrimeo. Visión borrosa. Sensibilidad a la luz (fotofobia). Pupila pequeña o de forma irregular. Disminución de la agudeza visual. Tratamiento de la uveítis anterior El tratamiento de la uveítis anterior se basa en aliviar los síntomas y reducir el cuadro inflamatorio para mejorar y preservar la visión. También es importante tratar las causas subyacentes de la uveítis anterior. La uveítis anterior se puede tratar con: Colirios con corticoesteroides para controlar la inflamación. Antiinflamatorios no esteroides (AINE). Agentes ciclopléjicos (dilatadores de la pupila) para ayudar a disminuir el dolor, la fotofobia y para evitar que el iris se adhiera al cristalino que está debajo. Agonistas beta de uso tópico para ayudar a aliviar la presión intraocular. Antibióticos sistémicos y locales. Reposo. Pruebas complementarias de la uveítis anterior Las pruebas complementarias para el diagnóstico de la uveítis anterior deben iniciarse con una completa historia clínica, un examen ocular más profundo del interior del ojo, las pupilas, y los músculos extraoculares. Factores desencadenantes de la uveítis anterior No existen factores desencadenantes. Factores de riesgo de la uveítis anterior Los factores de riesgo de la uveítis anterior están relacionados con algunos trastornos inmunitario y problemas de salud como son: Espondilitis anquilosante Sarcoidosis Artritis reumatoide VIH Enfermedades inflamatorias intestinales Virus del herpes Complicaciones de la uveítis anterior Las complicaciones de la uveítis anterior son: Glaucoma secundario Desprendimiento de la retina Catarata Ceguera Prevención de la uveítis anterior. Actualmente, no existen pautas para prevenir la uveítis anterior. Especialidades a las que pertenece La especialidad médica a la que pertenece la uveítis es la oftalmología, que es la rama de la medicina que se encarga de tratar las enfermedades de los ojos. Preguntas frecuentes ¿Qué es el Tyndall en los ojos? El Tyndall en los ojos se refiere a la presencia, en la cámara anterior del ojo, de pequeños corpúsculos flotando en el humor acuoso y que está constituido por células inflamatorias y proteínas. Aparece en los procesos inflamatorios del cuerpo ciliar. ¿Cuánto dura el tratamiento de la uveítis? El tratamiento de la uveítis va depender de las causas que lo provoquen y del tipo de uveítis que el paciente tenga. Suele durar de tres a cuatro meses . Si el paciente tiene recaídas la duración del tratamiento puede variar. ¿Qué es la uveítis en los ojos? La uveítis en los ojos es una inflamación de la úvea (capa intermedia de ojo entre la retina y la esclerótica, o lo que es lo mismo, la parte blanca del ojo). Consiste en una inflamación en el interior del ojo que afecta a una o más partes de la úvea: el iris (que da color a los ojos), cuerpo ciliar (detrás del iris donde se produce el humor acuoso) y coroides (parte detrás de la retina). ¿Qué es un glaucoma? El glaucoma es una neuropatía óptica que deteriora progresivamente el nervio óptico hasta su atrofia total, con asociación de pérdida de campo visual . El principal factor de riesgo es el aumento de la presión intraocular y los daños de fibras retinales. ¿Qué es la iridoclitis? La iridoclitis es la inflamación del iris (que da color a los ojos) y el cuerpo ciliar (detrás del iris donde se produce el humor acuoso).  
Síndrome de Reiter
Enfermedad

Síndrome de Reiter

El síndrome de Reiter también conocido como artritis reactiva, es una afección que comprende desde una reacción inflamatoria hasta una infección en algún sitio del cuerpo. Suele aparecer después de una infección de las vías urinarias, el tracto genital o digestivo. Es una afección que atañe a los ojos causando conjuntivitis y/o uveítis; a las articulaciones provocando artritis reactiva, a la uretra y, en ocasiones menos frecuentes, también a la piel causando lesiones cutaneomucosas. Es más frecuente en hombres que en mujeres y predomina en edades comprendidas entre los 20 y los 40 años de edad. Es una afección rara y poco grave aunque es importante tratar los síntomas para evitar complicaciones mayores. Tipos de síndromes más comunes El síndrome de Reiter no tiene otros tipos de síndromes. Causas del síndrome de Reiter Las causas exactas del síndrome de Reiter se desconocen, pero pueden considerarse como posibles causas las siguientes: Infección urogenital: con frecuencia empieza en el tracto urinario o genital y es ocasionada por la bacteria clamidia trachomatis , que se contagia mediante la actividad sexual. La infección también puede iniciar en el aparato digestivo después de comer alimentos contaminados con la bacteria, usualmente shigella , salmonella o campylobacter . Alrededor de una a cuatro semanas después de la infección se puede desarrollar el síndrome de Reiter. Genéticamente puede que una persona sea más propensa a contraer la afección, sobre todo en los casos donde algún familiar haya sufrido el síndrome. Estos pacientes tienen un factor genético específico llamado HLA-B27 (o el gen B27). Síntomas del síndrome de Reiter Los síntomas del síndrome de Reiter envuelven tres sistemas corporales: el tracto genitourinario, los ojos y las articulaciones. En el tracto urinario y aparato reproductor masculino se produce dolor o dificultad al orinar , secreción en el pene, dolor en el pene, escalofríos y fiebre. En el tracto urinario y aparato reproductor femenino, ocasiona sensación de ardor al orinar, cistitis, hematuria y vagina inflamadas. En los ojos se produce un enrojecimiento ( conjuntivitis ), dolor, irritación, visión borrosa, lagrimeo, sensibilidad al sol y párpados hinchados. En las articulaciones es frecuente que aparezca inflamación, dolor y enrojecimiento, principalmente en la rodillas, tobillos y pies, dolor en el talón, acortamiento y endurecimiento de los dedos de las manos y los pies, dolor y rigidez de espalda. Otros síntomas pueden ser el sarpullido , especialmente en las palmas de las manos y plantas de los pies, úlceras en la boca o la lengua, pérdida de peso, falta de apetito, fatiga, etc. Tratamiento del síndrome de Reiter El síndrome de Reiter no tiene cura . Sin embargo, el tratamiento de la infección puede alentar o detener el curso de la enfermedad. Los pacientes se recuperan del episodio inicial a los seis meses. Aunque algunos pacientes pueden desarrollar arteritis crónica. El objetivo del tratamiento es aliviar los síntomas. Entre los tratamientos más comunes están: el reposo en cama que ayuda a relajar las articulaciones, terapia física con ejercicios específicos para mantener los músculos fuertes y mover las articulaciones. Los medicamentos que se deben pautar son los analgesicos y antiinflamatorios , inyecciones de corticoides (sólo están indicadas si la inflamación persiste por largo tiempo), cremas tópicas con esteroides y, en casos de infecciones, antibióticos. Pruebas complementarias del síndrome de Reiter Las pruebas complementarias para el diagnóstico del síndrome de Reiter son: análisis de sangre para ver la velocidad de sedimentación globular que mide el grado de inflamación en determinadas partes del cuerpo, examen de orina para observar el factor genético asociado al síndrome (HLA-B27), extirpación del líquido sinovial de las articulaciones para buscar infección, radiografía de las articulaciones, ecografía, resonancia magnética y tomografía axial computarizada. Factores desencadenantes del síndrome de Reiter No existen factores desencadenantes. Factores de riesgo del síndrome de Reiter Los factores de riesgo del síndrome de Reiter son : Los hombres tienen más probabilidades de desarrollarlo que las mujeres. Miembros de la familia con el Síndrome de Reiter. Tener una enfermedad de transmisión sexual. Heredar el rasgo genético (HLA-B27). Ingerir alimentos manipulados incorrectamente. Complicaciones del síndrome de Reiter Las complicaciones en término general del síndrome de Reiter son raras, pero entre éstas se incluyen: Pulmonares : Neumonía o derrame pleural. Sistema nervioso : Neuropatía o cambios en el comportamiento. Cardíacos : Insuficiencia aórtica, pericarditis, arritmias y necrosis aórtica. Ésta última secundaria al tratamiento. Oftalmología : Uveítis o cataratas. Articulares : Artritis recurrentes, artritis crónica ó sacroileítis y espondilitis anquilosante. Prevención del síndrome de Reiter La prevención del síndrome de Reiter es: Evitar las enfermedades de transmisión sexual. Se recomienda que los pacientes se realicen pruebas de clamidia y otras infecciones similares para evitar que degeneren en el síndrome de Reiter. Lavarse las manos antes de comer y cocinar. Consumir alimentos que hayan sido guardados y preparados adecuadamente para evitar las infecciones intestinales. Especialidades a las que pertenece Las especialidades a las que pertenece el síndrome de Reiter son urología, reumatología, oftalmología y medicina interna. Preguntas frecuentes: ¿Qué es la artritis reactiva? La artritis reactiva es un trastorno que causa tres síntomas aparentemente no relacionados como son: artritis, enrojecimiento de lo ojos (conjuntivitis) y problemas del tracto urinario. Es un grupo de enfermedades que causan inflamación en el cuerpo. ¿Es contagioso el síndrome de Reiter? El síndrome de Reiter no es contagioso , pero la causa subyacente es con frecuencia una infección que puede propagarse mediante contacto sexual o por transmisión de la bacteria que la produce. ¿Se cura la artritis reactiva? La artritis reactiva no tiene cura, sólo se tratan los síntomas de esta afección. ¿Qué es considerada una enfermedad rara? El síndrome de Reiter es considerada una enfermedad rara, también conocida como “enfermedad huérfana”. Las enfermedades raras son aquellas que afectan a un pequeño porcentaje de la población.
Endoftalmitis
Enfermedad

Endoftalmitis

¿Qué es la endoftalmitis? La endoftalmitis es la infección que afecta a todo el globo ocular , y cuya causa más frecuente es postquirúrgica, siendo muy poco frecuente, aproximadamente un 0.28% de los casos. La cirugía donde hay más incidencia de endoftalmitis es la de cataratas . Es una enfermedad grave que pone en peligro la visión del enfermo. Tipos de endoftalmitis La endoftalmitis se puede clasificar en función de cómo se produce la infección. Endoftalmitis exógena : es la entrada de la infección al interior del ojo por un trauma, por una cirugía o erosión. Es una de las complicaciones más graves de la cirugía ocular. Endoftalmitis endógena : se da cuando el interior del ojo se infecta a través del torrente circulatorio. Suele darse en pacientes con sepsis severa o déficit de su sistema inmunitario. Causas de la endoftalmitis La causa de la endoftalmitis es la entrada de algún germen en el interior del ojo, que debería de ser estéril, ya sea por cirugía o por otras causas. Síntomas de la endoftalmitis Los síntomas de la endoftalmitis serán dolor, calor, enrojecimiento local, alteración de la visión y/o dolor producido por la luz . En el caso de cirugía ocular, esta se produce en los dos primeros días tras la misma. En casos menos graves, se produce a los 5 días de la cirugía, y en los casos de cirugía de glaucoma siempre hay riesgo de estas infecciones. Tratamiento de la endoftalmitis El tratamiento de la endoftalmitis será, en primer lugar, con antibióticos , que serán tanto a nivel de tratamiento local como a nivel intravenoso. En algunos casos puede ser necesaria la cirugía, mediante  una vitrectomía para tratar de retirar el material infectado de dentro del ojo. La vitrectomía es la extracción del humor vítreo, inyectando en su lugar un gas o sustancia gelatinosa que puede tener que retirarse posteriormente. Pruebas complementarias de la endoftalmitis Las pruebas complementarias son: extracción de material del ojo para cultivo y antibiograma , y como prueba de imagen se realiza la ecografía, la cual nos dará información tanto de la extensión de la infección como de la severidad de la misma. Factores desencadenantes de la endoftalmitis Son factores desencadenantes de la endoftalmitis los traumas oculares o las cirugías, que pueden producir la entrada de gérmenes el interior del ojo. Factores de riesgo de la endoftalmitis Los pacientes con inmunodepresión como son los diabéticos o pacientes con HIV tienen mayor probabilidad de sufrir una endoftalmitis. Complicaciones de la endoftalmitis Pérdida de la visión del ojo afecto. Pérdida del ojo afectado. Prevención de la endoftalmitis Uso de antibióticos tópicos previos a la cirugía. Control adecuado postoperatorio con uso de antibióticos tópicos Especialidades a las que pertenece la endoftalmitis La endoftalmitis debe de ser controlada y tratada de modo adecuado por el oftalmólogo. Preguntas frecuentes ¿Qué es un hongo intraocular? Al hablar de un hongo intraocular, nos referimos a la infección de hongos en el interior del ojo . Dicho hongo invade los fluidos internos del ojo que deben ser estériles. También pueden dar lugar a queratitis, que es la infección de la córnea, que se produce sobre una zona ulcerada de la misma. Está relacionado en muchos casos con las lentillas o con procesos de úlceras producidas por heridas de plantas.    ¿Qué son las cataratas? Las cataratas son la opacificación de la lente intraocular conocida como cristalino. Al pacificarse el cristalino se produce pérdida de visión, y cuando esto ocurre, se va a retirar esta lente natural y se va a situar en su lugar una lente artificial. Es la operación conocida como faquectomía. ¿Qué es la fotofobia? La fotofobia es un síntoma de diferentes enfermedades oculares, en el cual el paciente siente dolor ocular cuando hay una luz intensa . Esto hace que el paciente se cubra los ojos de la luz intensa. También puede darse fotofobia en las cefaleas oftálmicas, en las cuales el paciente precisa sentirse a oscuras ya que la luz aumenta el dolor de cabeza. ¿Por qué se puede producir una inflamación ocular? La inflamación ocular, que es el enrojecimiento y edema del ojo y sus anejos, se puede sufrir por diferentes infecciones . Así, por ejemplo, se puede producir la celulitis ocular. En este caso se inflaman los párpados y el tejido que rodea los ojos, y suele darse secundaria a una sinusitis. Se puede producir también la blefaritis, que es la inflamación solo de los párpados, que suele ser secundaria a infecciones en la zonas glandulares de las pestañas. La conjuntivitis es la inflamación de la conjuntiva, que puede darse por infecciones bacterianas o víricas. De entre estas, las más peligrosas son las infecciones por el virus herpes, ya que estas pueden dar lugar a úlceras corneales peligrosas. Por último, tenemos las endoftalmitis, en estos casos se inflama e infecta la parte interior del ojo y suele ser por una infección vírica, bacteriana, o por hongos, en la cual un germen externo se introduce en el interior del ojo, ya sea por una cirugía por un trauma. ¿Qué es la profilaxis antibiótica? La profilaxis antibiótica es el antibiótico que se da previamente a una intervención , para evitar las posibles infecciones que se pueden diseminar durante la cirugía. Así, en los casos de intervenciones en los ojos, es posible que el oftalmólogo le indique ponerse unas gotas de antibiótico previamente, que eviten la diseminación de una infección si estuviera presente, también es normal tomar profilaxis antibiótica en las intervenciones v bucales de los pacientes con problemas cardíacos.  
Conjuntivitis Alérgica
Enfermedad

Conjuntivitis Alérgica

¿Qué es la conjuntivitis alérgica? La conjuntivitis alérgica es un tipo de alergia ocular que produce inflamación de la conjuntiva, que afecta tanto a niños como a adultos y, frecuentemente, se presenta junto a otras enfermedades alérgicas como la alergia alimentaria, asma, la dermatitis atópica,  fiebre del heno y principalmente con la rinitis alérgica, provocando el proceso conjunto denominado “rinoconjuntivitis”. Es el motivo de consulta más frecuente en niños en las unidades de alergias y representa la cuarta parte del total de conjuntivitis. Aunque como proceso aislado tiene un carácter leve, puede verse agravado por el resto de procesos alérgicos que pueda presentar el paciente y tiene un alto impacto en la calidad de vida del mismo. Tipos de conjuntivitis Los tipos de conjuntivitis alérgicas son: Conjuntivitis alérgica aguda: de aparición inmediata al entrar en contacto con el alérgeno (producto que desencadena la reacción alérgica). Conjuntivitis estacional : asociada a los alérgenos presentes en diversas épocas del año, fundamentalmente polen en primavera. Conjuntivitis alérgica perenne o crónica : asociada a otras enfermedades alérgicas y recurrente durante todo el año. Conjuntivitis papilar gigante : que se produce como reacción por un cuerpo extraño como lentes de contacto o prótesis oculares. Conjuntivitis vernal: es un proceso inflamatorio que afecta a ambos ojos y es de causa desconocida. Causas de la conjuntivitis alérgica Las causas de la conjuntivitis alérgica son: Exposición al polen y gramíneas. Exposición a contaminación y polvo doméstico y ácaros. La piel descamada de los animales domésticos. Alérgenos usados profesionalmente como el látex. La respuesta ocular a la reacción alérgica producida a nivel general (respuesta anafiláctica o autoinmune) por picaduras, alergias alimenticias o medicamentosas o enfermedades asociadas a procesos alérgicos. Síntomas de la conjuntivitis alérgica Los principales síntomas de la conjuntivitis alérgica son: picor de ojos y alrededor de los mismos, lagrimeo, sensación de quemazón, enrojecimiento de la conjuntiva, secreción acuosa e inflamación de los párpados . Suele acompañarse de estornudos frecuentes y secreción por la nariz . Estos síntomas varían en función del clima y la exposición de los pacientes al alérgeno causante en sus actividades cotidianas. Tratamiento de la conjuntivitis alérgica El tratamiento de la conjuntivitis alérgica incluye la administración de colirios de diferentes tipos (antihistamínicos, antiinflamatorios, descongestionantes y vasoconstrictores), evitar la exposición al alérgeno que la provoca, especialmente el polen, mediante medidas como disminuir las actividades al aire libre en épocas y horas de mayor polinización, no cortar el césped, tener las ventanas cerradas, etc, y medidas higiénicas básicas. Otra estrategia de tratamiento es tratar de desensibilizar al paciente al alérgeno mediante su administración subcutánea controlada. El uso de compresas frías y lágrimas artificiales minimiza las molestias en el ojo. Pruebas complementarias de la conjuntivitis alérgica El diagnóstico de la conjuntivitis alérgica requiere un examen en profundidad del ojo mediante lámpara de hendidura y una profusa anamnesis sobre antecedentes y problemas de tipo alérgico. Otras pruebas complementarias a realizar son pruebas cutáneas y “Prick test ” en busca de alérgenos, análisis de la lágrima, cultivo del exudado conjuntival y analítica general de sangre con determinación de Inmunoglobulinas. Factores desencadenantes de la conjuntivitis alérgica Los factores desencadenantes de la conjuntivitis alérgica son el contacto con el alérgeno que lo provoca, fundamentalmente el polen. Factores de riesgo de la conjuntivitis alérgica Son factores de riesgo para padecer una conjuntivitis alérgica todos aquellos que aumenten la exposición al alérgeno, por ejemplo: Hacer ejercicio al aire libre en horas de mayor polinización. Viajar con las ventanillas del coche abiertas. Complicaciones de la conjuntivitis alérgica La complicación más frecuente es la infección bacteriana en los ojos, consecuencia de rascarse o frotarse los ojos. Prevención de la conjuntivitis alérgica La prevención más efectiva de la conjuntivitis alérgica es evitar la exposición al producto causante, lo que puede ser muy difícil ante la amplia gama de posibles productos causantes. Especialidades a las que pertenece Las especialidades que abordan la conjuntivitis alérgica son la oftalmología y la alergología. Preguntas frecuentes: ¿Cuánto dura una conjuntivitis alérgica? La duración de una conjuntivitis alérgica va a depender del tipo de alergia y del nivel de exposición al alérgeno causante de la misma. Generalmente la inflamación desaparece a los pocos días de cesar la exposición al agente causante. ¿Cuánto dura una conjuntivitis bacteriana? Si se administra el tratamiento correcto y se siguen las medidas higiénicas básicas la duración de una conjuntivitis bacteriana está en torno a 8 ó 10 días . ¿Se contagia la conjuntivitis alérgica? La conjuntivitis alérgica no es contagiosa. ¿Qué es la quemosis? La quemosis conjuntival es un signo típico de muchos procesos oculares, que consiste en la presencia de edema en la conjuntiva (inflamación provocada por acúmulo de líquidos). ¿Qué es la triquiasis? La triquiasis consiste en el crecimiento anómalo de las pestañas de los párpados que hace que estos crezcan en dirección hacia la superficie del ojo.  
Conjuntivitis Bacteriana
Enfermedad

Conjuntivitis Bacteriana

¿Qué es la conjuntivitis bacteriana? La conjuntivitis bacteriana es la inflamación de la conjuntiva, que es la mucosa que cubre la parte anterior del ojo y el interior del párpado , provocado por la infección del ojo mediante bacterias, generalmente Estafilococos y Estreptococos . Es más infrecuente que la conjuntivitis vírica, siendo un proceso bastante común y considerado leve, que se resuelve con pocos días de tratamiento salvo complicaciones. En los recién nacidos puede provocar una grave enfermedad ocular. Tipos de conjuntivitis Los tipos de conjuntivitis bacteriana son: Conjuntivitis hiperagudas : que aparecen de forma brusca y enseguida alcanzan a los dos ojos con secreción abundante. Conjuntivitis agudas o mucopurulentas : que se presentan en brotes epidémicos y una duración en torno a 15 días. Conjuntivitis crónicas : con duración mayor a 1 mes y molestias leves. Suele ser consecuencia de un “ojo seco”. Causas de la conjuntivitis bacteriana La causa de la conjuntivitis bacteriana es la infección del ojo por una bacteria, siendo las más frecuentes las provocadas por Staphylococo aureus y por Streptococo pneumoniae . Causas menos frecuentes son las provocadas por Chlamydia trachomatis o Neisseria gonorrhoeae, que provocan conjuntivitis gonocócicas al contacto sexual con personas que padecen una enfermedad genital. Suele comenzar en un ojo y pasar al otro al cabo de pocos días. Es de fácil propagación entre las personas. Síntomas de la conjuntivitis bacteriana Los síntomas de la conjuntivitis bacteriana son enrojecimiento, escozor y sensación de ardor en el ojo y de tener un cuerpo extraño , que se acompaña de fotofobia (molestia con la luz) y lagrimeo frecuente. El ojo produce un exudado espeso y amarillo-verdoso y de aspecto purulento en mayor cantidad que en las conjuntivitis víricas y que provoca la sensación de tener los ojos pegajosos. Estos síntomas suelen durar 2 ó 3 días y no más de 2 ó 3 semanas. Tratamiento de la conjuntivitis bacteriana El tratamiento de la conjuntivitis bacteriana está dirigido a eliminar la infección, controlar los síntomas, y prevenir contagios y posibles complicaciones. En primer lugar, es importante realizar lavados del interior del ojo 4-5 veces con suero fisiológico en envases unidosis con arrastre del exudado que se ha producido. Se prescriben colirios de antibióticos para acabar con las bacterias, y de corticoides en caso de que exista hinchazón de los párpados. También puede ayudar aplicarse compresas frías sobre los ojos, el uso de gafas de sol, y evitar la exposición al sol reduce el escozor de los ojos. En los casos más graves puede ser necesario la administración de antibióticos vía oral, intramuscular o intravenosa. Pruebas complementarias de la conjuntivitis bacteriana El diagnóstico de la conjuntivitis vírica se realiza mediante la exploración del ojo y la anamnesis . En ocasiones, sobre todo si no hay mejoría, se puede realizar un cultivo del exudado del ojo para identificar el patógeno causante. En los recién nacidos, además de recoger la muestra de exudado conjuntival, se realiza un exudado de la faringe y de las amígdalas y un estudio más completo que incluya análisis específico para ciertos tipos de bacterias y estudio general para meningitis. Factores desencadenantes de la conjuntivitis bacteriana Los factores desencadenantes de la conjuntivitis bacteriana son la exposición a alguna de las bacterias que la provocan a través de diferentes mecanismos como: el contacto con superficies infectadas ( piscinas, toallas, almohadas, maquillajes, lentes de contacto , etc), o el contacto manos-ojos con secreciones de una persona infectada. Complicaciones de la conjuntivitis bacteriana Las complicaciones de la conjuntivitis bacteriana son: Queratoconjuntivitis : es la inflamación de la córnea que puede producir alteración en la visión. Reacción alérgica a los colirios utilizados. Prevención de la conjuntivitis bacteriana La prevención de la conjuntivitis bacteriana, como el resto de conjuntivitis infecciosas, obliga a una serie de hábitos higiénicos habituales: Lavarse las manos con agua tibia y jabón de forma frecuente. Usar toallas limpias. No tocarse los ojos ni restregarse. No compartir cosméticos ni artículos de higiene ocular. Cambiar frecuentemente la ropa de cama (almohadas) Adecuada higiene y manipulación de las lentes de contacto. Estas medidas habrán de ser extremadas, máxime si se está en contacto con una persona infectada. Especialidades a las que pertenece Inicialmente, la conjuntivitis vírica puede ser tratada por el médico de familia. En caso de dudas sobre su diagnóstico, duración prolongada o presencia de complicaciones, la especialidad que las trata es la oftalmología. Preguntas frecuentes: ¿Qué es bueno para la conjuntivitis? Para la conjuntivitis lo fundamental es prevenir el contagio con medidas higiénicas básicas como l avarse las manos, usar toallas limpias y cambiar la ropa de cama regularmente. Aplicar los colirios que se prescriban (antibióticos o corticoides) y realizar lavados frecuentes del exudado de los ojos mediante arrastre con suero fisiológico. ¿Cómo empieza la conjuntivitis? La conjuntivitis suele comenzar con molestias y escozor en los ojos que progresivamente se van enrojeciendo y produciendo exudado (acuoso o purulento) y que se acompaña de hinchazón de los párpados. ¿Qué es la conjuntivitis infecciosa? La conjuntivitis infecciosa es una afección ocular que afecta a la conjuntiva y que está producida o bien por virus o bien por bacterias. ¿Es contagiosa la conjuntivitis? Las conjuntivitis de tipo infeccioso, ya sean víricas o bacterianas son muy contagiosas, propagándose con facilidad de un ojo al otro y de un paciente infectado a otro. ¿Qué es la conjuntivitis viral? La conjuntivitis viral es sinónimo de conjuntivitis vírica, que es la producida por algún virus como patógeno causante de la misma.  
Conjuntivitis Vírica
Enfermedad

Conjuntivitis Vírica

¿Qué es la conjuntivitis vírica? La conjuntivitis vírica es la inflamación de la conjuntiva , que es la mucosa que cubre la parte anterior del ojo y el interior del párpado, provocada por la infección del ojo mediante un virus, principalmente por el Adenovirus y por el virus del herpes Zoster en segundo lugar. Es la conjuntivitis infecciosa aguda más usual tanto en niños como en adultos y también se la conoce como “ojo rosa” por la tonalidad que adquiere. Suele presentarse tanto de forma esporádica como en brotes epidémicos, siendo los últimos meses del año los que presentan mayor incidencia. Es un proceso común y considerado leve que se resuelve solo y puede ir acompañado de síntomas a nivel general como fiebre, dolor de cabeza o garganta (según el tipo de virus) salvo complicaciones. Tipos de conjuntivitis vírica Los tipos de conjuntivitis vírica son: Conjuntivitis adenovírica : es la más contagiosa y puede presentarse con poco o mucha sintomatología asociada. Su diagnóstico se realiza mediante un test rápido en la consulta de oftalmología. Queratoconjuntivitis epidémica : puede presentarse de forma esporádica o en brotes, produciéndose el contagio desde una fuente común como puede ser una piscina. Se clasifican según los virus que la provocan, siendo las más frecuentes y con evolución similar las de dos subtipos: de los serotipos 8 y 19 y de los serotipos 3, 5 y 7. Causas de la conjuntivitis vírica La causa de la conjuntivitis vírica es la infección del ojo por un virus . Existen diversos tipos de virus que la pueden causar y pueden estar ligadas a infecciones de tipo respiratorio. Suele comenzar en un ojo y pasar al otro al cabo de pocos días. Es de fácil propagación entre las personas. Síntomas de la conjuntivitis vírica Los síntomas de la conjuntivitis vírica son enrojecimiento, escozor y sensación de ardor en el ojo y de tener un cuerpo extraño , que se acompañan de fotofobia (molestias con la luz) y lagrimeo frecuente. El ojo produce un exudado acuoso. Suele producirse hinchazón de los párpados. Estos síntomas duran entre 7 y 14 días , siendo mucho más marcados en los 2 o 3 primeros. En algunas ocasiones se pueden alargar hasta 3 ó 4 semanas. Tratamiento de la conjuntivitis vírica El tratamiento de la conjuntivitis vírica está dirigido a los síntomas y a prevenir contagios y posibles complicaciones. En primer lugar, es importante realizar lavados del interior del ojo 4-5 veces con suero fisiológico en envases unidosis con arrastre del exudado que se ha producido. Se prescriben colirios de corticoides para tratar la hinchazón de los párpados (excepto en los casos de conjuntivitis víricas producidas por herpes, en los que está contraindicado). También puede ayudar aplicarse compresas frías sobre los ojos. El uso de lágrimas artificiales, de gafas de sol y el evitar la exposición al sol reduce el escozor de los ojos. Y aunque los antibióticos no se emplean en las infecciones víricas, es frecuente que se prescriban colirios antibióticos en caso de duda en el diagnóstico (bacteriana o vírica), o para evitar sobreinfección del ojo. Pruebas complementarias de la conjuntivitis vírica El diagnóstico de la conjuntivitis vírica se realiza mediante la exploración del ojo y la anamnesis. En ocasiones, sobre todo si no hay mejoría, se puede realizar un cultivo del exudado del ojo para identificar el patógeno causante. Existe un test rápido que se realiza en las consultas de oftalmología para detectar las conjuntivitis producidas por adenovirus. Factores desencadenantes de la conjuntivitis vírica Los factores desencadenantes de la conjuntivitis vírica son la exposición a algún virus a través de diferentes mecanismos como: padecer una infección respiratoria, la presencia de virus en superficies que puedan contactar con el ojo ( piscinas, toallas, almohadas, maquillajes, lentes de contacto , etc), o el contacto manos-ojos con secreciones de una persona infectada. Complicaciones de la conjuntivitis vírica Las complicaciones de la conjuntivitis vírica son: Queratoconjuntivitis, es la inflamación de la córnea que puede producir alteración en la visión. Infiltrados corneales producidos por el virus. Reacción alérgica a los colirios utilizados. Prevención de la conjuntivitis vírica La prevención de la conjuntivitis vírica obliga a una serie de hábitos higiénicos habituales: Lavarse las manos con agua tibia y jabón de forma frecuente. Usar toallas limpias. No tocarse los ojos ni restregarse. No compartir cosméticos ni tampoco artículos de higiene ocular. Cambiar frecuentemente la ropa de cama (almohadas). Adecuada higiene y manipulación de las lentes de contacto.   Estas medidas habrá que extremarlas, máxime si se está en contacto con una persona infectada. Especialidades a las que pertenece Inicialmente la conjuntivitis vírica puede ser tratada por el médico de familia. En caso de dudas sobre su diagnóstico, duración prolongada o presencia de complicaciones, la especialidad que las trata es la oftalmología. Preguntas frecuentes: ¿Cuánto tiempo puede durar una conjuntivitis? La duración de una conjuntivitis vírica suele estar entre 1 y 2 semanas , si bien en ocasiones hasta que ceda el cuadro por completo se puede prolongar hasta 3 ó 4 semanas. ¿Qué es la conjuntivitis viral? La conjuntivitis viral es sinónimo de conjuntivitis vírica, que es la producida por algún virus como patógeno causante de la misma. ¿Cómo se contagia la conjuntivitis? Las conjuntivitis son muy contagiosas, sobre todos las víricas, ya que el virus puede sobrevivir durante semanas en superficies de contacto con la cara como toallas, almohadas...etc.  La principal forma de contagio es con el contacto directo de secreciones respiratorias y oculares o de las manos en contacto con estas. ¿Qué es el adenovirus en niños? Los adenovirus son un grupo de virus que afectan fundamentalmente a las membranas de los órganos de los niños , provocando fundamentalmente infecciones respiratorias, gastroenteritis y conjuntivitis víricas. Suelen presentarse en brotes epidémicos en centros escolares y guarderías, por eso se recomienda que, durante esos periodos de diarrea, conjuntivitis o secreciones respiratorias, no se lleve a los niños a la escuela ¿Cuánto tiempo dura el adenovirus? Los procesos por adenovirus suelen resolverse en el plazo de una semana , salvo complicaciones que hace que se prolonguen como tos persistente varias semanas, neumonía que requiere hasta 3-4 semanas, queratoconjuntivitis, o diarreas de hasta 15 días de duración.  
Presbicia
Enfermedad

Presbicia

¿Qué es la presbicia? La presbicia o vista cansada es un proceso fisiológico de p érdida de la agudeza visual de cerca , se produce con la edad y de forma progresiva a partir de los 40 - 45 años.   Debido al aumento de la esperanza de vida, la presbicia es una patología muy frecuente que va en aumento. Es una patología que se puede considerar leve ya que no supone ningún riesgo vital y las limitaciones que supone para el paciente se corrigen con el uso de unas lentes. Causas de la presbicia La presbicia se produce por una pérdida de la capacidad de acomodación del ojo para enfocar adecuadamente producida por la disminución de la elasticidad del cristalino (es una lente biconvexa con una estructura transparente) y pérdida de fuerza contráctil del músculo ciliar (músculo que interviene en la acomodación del cristalino). Es un fenómeno fisiológico asociado al envejecimiento. Síntomas de presbicia El paciente inicia de forma progresiva una dificultad para enfocar objetos situados a 25 - 30 cm . que es la distancia habitual de lectura. Al inicio los pacientes notan dificultad cuando permanecen leyendo y forzando la vista para poder enfocar, teniendo dolor de cabeza y fatiga ocular. Finalmente, con el paso del tiempo el paciente termina viendo borroso y teniendo serias dificultades para poder leer de cerca. Tratamiento para la presbicia El tratamiento de la presbicia consiste en la corrección de esa alteración visual con lentes convergentes . Se utilizan gafas de lectura, bifocales y progresivas, así como lentes de contacto bifocales o multifocales. Otra opción es la realización de una cirugía , en la que se sustituye el cristalino y se implanta una lente intraocular otra opción es el uso de cirugía con láser (similar a la realizada en alteraciones de la visión como la miopía). Pruebas complementarias del tratamiento de presbicia Para el diagnóstico de la presbicia el oftalmólogo evalúa la visión de cerca. Se realiza una exploración ocular básica con determinación de la agudeza visual mediante optotipos (ver letras en un panel colocado a una distancia), evaluación de las estructuras oculares con la lámpara de hendidura y examen de la retina con dilatación pupilar previa con unas gotas que se echan el ojo permite al oftalmólogo descartar posibles anomalías en la misma y así descartar otras patologías. Factores desencadenantes de presbicia El factor desencadenante de la presbicia es la edad, a partir de los 40 años cualquier persona de forma fisiológica puede presentar presbicia. Factores de riesgo de presbicia Puede haber actividades que realiza el sujeto que cuiden más o menos la visión de cerca (trabajadores que requieren una visión exacta de cerca). En los pacientes hipermétropes se ha observado que se manifiesta antes que en los pacientes que padecen miopía. Se está estudiando la relación entre la exposición a la radiación solar y la presbicia, así como el impacto de la esperanza de vida al nacer para su desarrollo. Se ha observado que las personas que viven más cerca del ecuador presentan esta alteración en edades más tempranas que las que viven más alejadas. Otros factores en los que se plantearon dudas de relación con riesgo de presbicia han sido descartados por los estudios científicos (temperatura ambiente, color de la piel, estado socioeconómico, etc.) Complicaciones de presbicia Si la presbicia evoluciona sin poner solución o ayuda para la acomodación y enfoque correcto de la visión, los pacientes dejan de ver de cerca, lo que les imposibilita leer. Además, presentarán molestias oculares y cefaleas (dolor de cabeza) de forma frecuente al estar forzando la vista de forma frecuente. Prevención de la presbicia  Por el momento no se ha podido establecer un desarrollo claro y eficaz de prevención de la presbicia. Se aconseja siempre la realización de actividades de detección temprana y protección específica de las alteraciones visuales. Especialidades a las que pertenece la presbicia La presbicia se diagnostica por el médico oftalmólogo. También pueden ser asesorados los pacientes por los ópticos optometristas a la hora de la elección de las gafas para su corrección. Preguntas frecuentes: ¿Cuál es la diferencia entre hipermetropía y presbicia? La hipermetropía es una alteración de la visión en la que los rayos de luz paralelos que inciden en el ojo se focalizan por detrás de la retina , lo que dificulta la visión de los objetos cercanos producida por una alteración de la estructura del ojo (su eje anteroposterior es demasiado corto), y la presbicia es una pérdida de la capacidad de acomodación del cristalino y el músculo ciliar para enfocar bien en las distancias cortas. ¿Cuánto cuesta la operación para la presbicia? El precio de la cirugía de la presbicia varía según la clínica donde se realiza y el tipo de intervención que se hace (operación con láser, implante de lente intraocular multifocal), pero una aproximación del precio es en torno a 1000 - 2000 euros. ¿Cuándo empieza la presbicia? La presbicia se manifiesta de forma fisiológica en las personas a partir de los 40 - 45 años ¿Qué tipo de lente corrige la presbicia? Las lentes indicadas para la corrección de la presbicia son lentes convergentes. ¿Qué puede causar visión borrosa? Existe multitud de patologías que pueden desencadenar una visión borrosa o disminución de la agudeza visual en distintos contextos y acompañados de otros síntomas diferentes: defectos de refracción, cataratas seniles, ojo seco , glaucoma, conjuntivitis, neuropatías ópticas, etc.
Tracoma
Enfermedad

Tracoma

¿Qué es el tracoma? El tracoma es una enfermedad ocular crónica infecciosa , de etiología bacteriana, altamente contagiosa, que se produce por una bacteria que vive dentro de las células llamada Chlamydia trachomatis , que compromete a la córnea y a la conjuntiva del ojo. Se propaga mediante el contacto directo con los ojos, los párpados y las secreciones nasales o de la garganta de personas infectadas. También puede contagiarse mediante la manipulación de elementos infectados, tales como ropas, pañuelos, toallas...etc, y a través de moscas que han estado en contacto con el microorganismo. El tracoma es una de las causas evitable de ceguera más frecuente en el mundo. Esta afección se puede presentar en todo el mundo, pero se ve con mayor frecuencia en zonas rurales de países en desarrollo. La mayoría los casos de tracoma que provocan ceguera ocurren en regiones pobres de África, América del sur, y algunos países asiáticos. Afecta con frecuencia a niños, pero puede darse a cualquier edad y es más común en mujeres que en hombres. Si la enfermedad se mantiene durante un tiempo prolongado y después de años de infecciones repetidas, la parte interior del párpado puede verse afectada tan severamente . El párpado se vuelve hacia dentro del ojo y las pestañas rozan el globo ocular, dando lugar a cicatrices en la córnea (parte frontal del ojo). Si no se trata esta afectación da lugar a la formación de opacidades corneales irreversibles y ceguera. Tipos de tracoma Existen 4 estadios o tipos de tracoma que se basan en la evolución de la enfermedad, que son: Tipo I o inicial : conjuntivitis folicular con sensación de cuerpo extraño e hiperemia conjuntival. Se produce inflamación de los ojos por un aumento de flujo sanguíneo y la conjuntiva del ojo se enrojece. Tipo II o periodo de estado : aparecen en papilas, pannus o invasión vascular de la córnea en su mitad superior. También se observan folículos con centro claros que se hinchan y revientan. Puede durar meses o años y da lugar a una pseudoptosis (exceso de peso en el párpado superior de ojo). Tipo III o pre cicatricial : se forman cicatrices que provocan entropión (inversión del párpado hacia el globo ocular) y triquiasis (crecimiento anormal de las pestañas hacia el interior del ojo), que hace que se produzcan erosiones corneales. Tipo IV o de secuelas : aparecen entropion, triquiasis y pannus cicatrizal y cicatrices conjuntivales, formando una línea blanquecina paralela al borde del párpado superior. La opacificación corneal debida al pannus provoca déficit visual o ceguera. Causas del tracoma El tracoma es causado por la bacteria intracelular Chlamydia trachomatis , la cual puede producir afección ocular aguda y crónica . Existen distintos serotipos de esta bacteria, que producen el tracoma ocular que son los tipos A, B, Ba y C. El tracoma se propaga por el contacto con la secreción de los ojos o de la nariz de una persona infectada. Las vías de transmisión pueden ser las manos, la ropa, las toallas y los insectos. En los países en desarrollo, algunos vectores como las moscas atraídas por los ojos infectados , se alimentan de esas secreciones, con lo cual también son un medio de transmisión. También los recién nacidos pueden adquirir la infección al momento del parto si la madre presenta esta bacteria en su zona genital, ya que es una bacteria de transmisión sexual. Síntomas del tracoma Los síntomas del tracoma incluyen: picazón e irritación leve de los ojos y de los párpados, enrojecimiento ocular, lagrimeo, secreción de los ojos que contiene mucosidad o pus, sensibilidad a la luz, hinchazón de los párpados, dolor de ojos, opacidad de la córnea, pestañas invertidas (triquiasis), úlceras y cicatrices, entre otros síntomas. Tratamiento para el tracoma Las opciones de tratamiento del tracoma dependen de la etapa de la enfermedad. En las primeras etapas del tracoma, los antibióticos únicamente pueden ser suficiente para eliminar la infección . Se suele usar un tratamiento sistémico que se realiza con Tetraciclina y Eritromicina . Esta última es de mejor elección y el antibiótico más usado hoy en día para el tracoma, ya que tiene menos efectos secundarios y además se administra en una sola dosis. También se acompaña un tratamiento tópico de forma complementaria donde se usa Tetraciclina y Eritromicina ocular. El tratamiento de las etapas posteriores del tracoma, incluso las deformidades dolorosas del párpado, puede exigir cirugía . En la cirugía de rotación del párpado (rotación tarsal bilamelar), el médico hace una incisión en el párpado marcado y rota las pestañas hacia fuera de la córnea. El procedimiento limita el avance de la cicatrización corneal y puede ayudar a prevenir una posterior pérdida de la visión . Si la córnea se nubló lo suficiente como para afectar de forma grave la visión, el trasplante de córnea puede ser una opción para mejorar la visión . Sin embargo, con frecuencia, este procedimiento no tiene buenos resultados con el tracoma. Pruebas complementarias del tratamiento del tracoma Para el diagnóstico y tratamiento del tracoma es necesario realizar una exploración física o enviar una muestra de bacterias de los ojos a un laboratorio para analizarla. Factores desencadenantes del tracoma El factor desencadenante principal del tracoma es el contacto directo o indirecto con la bacteria Chlamydia trachomatis . Factores de riesgo del tracoma Los factores que aumentan el riesgo de padecer tracoma incluyen: exposición a la bacteria de la Chlamydia trachomatis , pobreza extrema, es, principalmente, una enfermedad de las poblaciones extremadamente pobres de países en desarrollo. En cuanto a la edad, es más frecuente en niños pequeños , y en cuanto al sexo, las mujeres tienen mayor riesgo de contraer la infección que los hombres. La escasez de agua y condiciones de hacinamiento con mala higiene y moscas también son factores de riesgo, ya que las personas que viven en estrecho contacto corren mayor riesgo de propagar la infección. Complicaciones del tracoma Las complicaciones del tracoma incluyen: Formación de cicatrices en el párpado interno. Úlceras en los ojos. Deformidades del párpado, como cuando el párpado gira hacia dentro o las pestañas encarnadas. Cicatrices en la córnea o visión nublada. Pérdida parcial o total de la visión. Prevención del tracoma Para prevenir un tracoma es necesario: Lavado de rostro y manos. Tratamiento adecuado de residuos. Control de las moscas. Tener un suministro de agua dulce cercano puede ayudar a mejorar las condiciones higiénicas. Evitar el hacinamiento. Especialidades a las que pertenece el tracoma El tracoma pertenece a la especialidad de enfermedades infecciosas , que es la especialidad médica que se encarga del estudio, la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades producidas por agentes infecciosos, y la oftalmología , que es la especialidad que estudia el ojo y sus afecciones. Preguntas frecuentes ¿Qué es la Chlamydia trachomatis ? Es una bacteria o microorganismo intracelular obligado, que infecta, principalmente, la mucosa del cérvix, el recto, la garganta, la uretra y la conjuntiva, transmitidas por medio de secreciones infectadas . Es el patógeno de transmisión sexual más común y es la causa bacteriana más frecuente de dichas enfermedades y que afecta tanto a hombres como a mujeres. ¿En qué países es más probable que me contagie de tracoma? El tracoma puede ocurrir en todo el mundo, pero es más frecuente en países en desarrollo como, en Medio Oriente, África del Norte, África Subsahariana y las regiones del sur de Asia y China. ¿Es reversible la ceguera causada por tracoma? No, la ceguera causada por el tracoma es irreversible . ¿Qué es la queratoconjuntivitis vernal? Es una inflamación bilateral (en ambos ojos) de la conjuntiva, una conjuntivitis alérgica estacional, que se presenta más frecuentemente en niños y durante los meses más cálidos del año.

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