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El Papel de la Rehabilitación
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El Papel de la Rehabilitación

Antes de entrar en materia debemos aclarar que no siempre van ligados los términos rehabilitación y postoperatorio. Por supuesto que, tras una cirugía (sobre todo traumatológica), el papel de la rehabilitación es fundamental en la reincorporación del paciente a su actividad habitual pero también lo es tras la inmovilización con un yeso o tras una sobrecarga tendinosa, por ejemplo. El momento estrella de la rehabilitación es la fase subaguda, es decir, tras el tratamiento inicial de la lesión y con la finalidad de recuperar el grado de movilidad inicial. Como es lógico, no siempre es posible teniendo en cuenta la gravedad y la magnitud de la lesión. ¿Cuál es el procedimiento habitual para iniciar la rehabilitación? En cualquier patología osteomuscular o de otra índole que curse con dolor e impotencia funcional podría tener cabida la rehabilitación. Sin embargo, en procesos cortos no siempre es necesaria pues podemos controlar los síntomas con la combinación de diferentes fármacos (como pueden ser los analgésicos, los antiinflamatorios y los miorrelajantes) y un reposo relativo.   Cuando se requiere una inmovilización (por ejemplo, una fractura sin criterio quirúrgico) es importante adiestrar al paciente en la realización de ejercicios isométricos durante la inmovilización ortopédica, de forma que podamos prevenir o minimizar la atrofia muscular secundaria. Una vez el tratamiento agudo ha finalizado es cuando el proceso rehabilitador centra el protagonismo. Deberemos abordar la recuperación de la movilidad de la zona afectada por la lesión y por la inmovilización. El objetivo de la rehabilitación es recuperar y mantener la función previa, con el fin de recuperar la autonomía inicial del paciente. ¿Qué otros beneficios se le atribuyen a la rehabilitación? La rehabilitación está íntimamente relacionada con la fisioterapia . Ambas abarcan un amplio abanico de acción en función de la lesión de base a tratar. Podríamos hablar de las siguientes subespecialidades : Fisioterapia del dolor: con finalidad analgésica o alivio sintomático del dolor cuando el tratamiento farmacológico no ha sido efectivo. Sobre todo, en enfermedades reumáticas. En este caso perseguimos mejorar el síntoma del dolor más que recuperar un grado de movilidad. Termo o Crioterapia: para el abordaje del dolor muscular, articular, inflamatorio…. Normalmente, ante un foco de contusión se recomienda la aplicación de frío local mientras que en un foco muscular (por ejemplo, una contractura) se recomienda la aplicación de calor local. En ninguno de los dos casos debe aplicarse directamente sobre la piel, sino que ha de interponerse un paño entre la piel y el foco térmico para evitar quemaduras cutáneas. Electroterapia: emplea la neuroestimulación eléctrica con finalidad básicamente analgésica. Persigue la disminución del tono muscular (muy frecuentemente aumentado en las contracturas musculares) y favorece el aporte sanguíneo. Manipulación manual mediante masaje terapéutico: el trabajo manual de un experto favorece la vasodilatación de la zona tratada. La manipulación de tejidos blandos confiere alivio sintomático inmediato en patología osteomuscular. Punción seca: técnica semi-invasiva que emplea agujas de acupuntura (de calibre muy pequeño) para tratar el dolor muscular. Las agujas penetran en la piel, concretamente en los puntos gatillo   (zonas hipersensibles a la palpación) para desactivar el estímulo de dolor. Elongación muscular en caso de insuficiencia, atrofia, lesión o foco de dolor muscular. Podríamos citar el masaje Cyriax que consiste en la manipulación del foco lesional mediante una movilización por fricción y en sentido transverso a la estructura lesionada. Muy empleado en la especialidad de Medicina Deportiva para el abordaje de patología tendinosa y ligamentosa. Hidroterapia: se basa en el contacto con agua con finalidad terapéutica. La inmersión en agua potencia el tono muscular, mejora el arco de movilidad y mejora la circulación periférica. Asimismo, proporciona sensación de serenidad y bienestar al paciente. Logopedia o terapia del lenguaje: para el abordaje de los diferentes trastornos del lenguaje (percepción o emisión). Cinesiterapia: se trata de un conjunto de movilizaciones (de forma activa por parte del paciente o de forma pasiva por parte del fisioterapeuta) con la finalidad de mantener el arco de movilidad y potenciar el tono muscular. Fisioterapia respiratoria: en caso de patología respiratoria de base por diferentes causas (fractura costal, neumotórax, enfermedad pulmonar obstructiva…). Evita la acumulación de secreción en la vía respiratoria cuya sobreinfección supondría un foco infeccioso. Ergoterapia o manejo de aparatos adaptados que potencian la independencia del paciente con problemas, sobre todo reumáticos. Hemos citado algunas, pero existen muchas otras subespecialidades. Recordemos que, en todos los casos, y antes de iniciar el tratamiento rehabilitador, el paciente debe ser sometido a una exploración exhaustiva para diseñar su programa de rehabilitación específico . Se realizará un control evolutivo para evidenciar la progresión con el tratamiento. Antes de finalizar el tratamiento rehabilitador se debe adiestrar al paciente sobre la conducta a seguir en su domicilio , así como situaciones a evitar y correcciones posturales. Es relevante mencionar el papel fundamental de los ejercicios contenidos en las tablas posturales específicas para evitar contracturas y sobrecargas en aquellas personas sometidas a posiciones forzadas o movimientos repetitivos durante tiempo prolongado. Nos ocupará tan sólo unos minutos cada mañana, pero nos mejorará el tono muscular que ayudará en la prevención de futuras lesiones.
Cómo Escoger el Mejor Especialista
Artículo especializado

Cómo Escoger el Mejor Especialista

Existen patologías en las cuáles no se alberga ninguna duda sobre el médico a elegir. Todos sabemos que debemos acudir al dermatólogo para la valoración de aquella lesión cutánea de tiempo de evolución que, desde hace unas semanas, ha cambiado de aspecto. Pero, ¿qué especialista debe valorar un dolor lumbar que llevamos tiempo padeciendo? La primera premisa que conviene tener presente es que un dolor sordo puede falsearnos un diagnóstico . Es decir, un dolor no estudiado puede ser la manifestación de un cuadro serio. No quiere decir que nos preocupemos ante la aparición de un síntoma leve. Sin embargo, si tienes una molestia desde hace tiempo, de forma injustificada y tu automedicación no te ha funcionado, acude, por favor, a visita médica.  Si, una vez estudiado el caso, resulta que se trata de un problema de otra especialidad, no te apures, el experto te derivará al especialista que precises. Mi segunda consideración sería que no tengas miedo a equivocarte en la elección de tu especialista . Desde luego, puedes preguntarnos antes de concertar la visita y te indicaremos el experto más adecuado para valorar tus síntomas, pero debes tener presente que una misma patología puede ser valorada por diferentes expertos. Siguiendo con el ejemplo anterior, una lumbalgia, ésta puede ser perfectamente valorada por un Reumatólogo, pero puede darse el caso de que la patología precise un tratamiento quirúrgico y sea derivado a un Traumatólogo quién puede diagnosticar una patología discal tributaria de cirugía y reconducirlo al Neurocirujano. Es cierto que el paciente ha pasado por diferentes expertos, pero cada uno de ellos ha abordado el caso desde su perspectiva y, una vez estudiado, es tratado por el médico que corresponde. Ello ocurre en infinidad de casos en nuestra práctica clínica habitual. ¿Cuál es nuestra opinión respecto a los “superexpertos”? Nos referirnos a aquellos especialistas que asumen exclusivamente determinadas enfermedades de su especialidad (autoinmunes, hereditarias, congénitas…). Algunos ejemplos serían:  el dermatólogo experto en melanoma, el traumatólogo experto en artroscopia de rodilla o el médico internista experto en lípidos (lipidólogo). Son los expertos de referencia para determinadas enfermedades, en concreto. Si nuestra patología lo requiere deben ser nuestros referentes, sin duda alguna. Si bien nuestros especialistas han realizado una formación específica hospitalaria de muchos años y están avezados en el manejo de las enfermedades que competen a su especialidad puede ocurrir que tengan preferencias personales o profesionales en el manejo de determinadas enfermedades. A su vez, podemos encontrarnos que sea el propio experto el que nos derive a otro colega para el seguimiento específico de determinados diagnósticos, aunque no es lo más frecuente. Entonces, ¿debemos o no cambiar de experto? En nuestra opinión estaría justificado cambiar de experto si el especialista nos lo recomienda o, claro está, si existen otras circunstancias ajenas al arte de la Medicina (como puede ser la falta de empatía entre médico y paciente, motivo que podría hacernos cambiar de especialista tras la primera visita). Una segunda opinión Asimismo, y a pesar de que tu especialista te controle perfectamente recuerda que tienes la opción de solicitar una Segunda Opinión Médica de tu caso para que otro experto te valore. Para ello no es necesario que te repitas todas las pruebas realizadas. Es totalmente lícito que quieras tener la opinión de otro experto antes de someterte a un tratamiento definitivo, sobre todo ante casos de cirugía o tratamiento oncológico. Por lo tanto y, en aras a facilitarte el esquema de actuación, te diría que ante un s íntoma de nueva aparición y de carácter leve lo más recomendable es acudir al médico de familia para que nos explore, nos oriente y nos indique la conducta a seguir.  Cuando se requiere la intervención de otro especialista para un estudio específico (de cualquier índole) acudiremos al experto que corresponda. Una vez diagnosticados se nos indicará la pauta a seguir y, en este momento, es cuando estaría indicado solicitar la segunda opinión médica ante diagnósticos de cierta complejidad. Como es evidente ante patologías leves o poco relevantes no nos planteamos solicitar otras opiniones médicas pues estarían resueltas antes de obtener la segunda opinión médica. Una última consideración Existe otra consideración relevante a mencionar, para despertar tu reflexión: ¿qué especialista elegimos, el de la Sanidad pública o el de la Sanidad privada?, ¿cuál de los dos ve más casos como el nuestro? Permíteme una aportación… es muy probable que el doctor que te visite en el servicio público tenga una consulta privada y viceversa , por tanto, en ese aspecto no debemos dudar de su praxis. Otra cosa diferente sería el tiempo de espera para la visita y la realización de las pruebas diagnósticas de estudio. Aquí sí debo darte la razón, el privilegio de disponer de un seguro médico privado nos aporta ventajas de gran peso específico en cuanto al tiempo de diagnóstico y la rapidez del abordaje terapéutico, ambas cosas muy relevantes en determinadas patologías en las que el tiempo apremia.
Importancia del Diagnóstico Precoz
Artículo especializado

Importancia del Diagnóstico Precoz

El diagnóstico precoz engloba una serie de medidas para determinar en una población de personas asintomáticas la presencia de alguna enfermedad potencialmente grave . Se llevan a cabo por parte de los programas epidemiológicos que dependen de la sanidad pública, y su objetivo es poder disminuir la tasa de mortalidad asociada a dicha enfermedad. El diagnóstico precoz también se denomina cribado, screeening o prevención secundaria, en contraposición con la prevención primaria, que está formada por las medidas que se toman para prevenir una enfermedad cuando ésta no está presente todavía, como la promoción de los hábitos saludables o las campañas antitabaco. Cuándo Muchas enfermedades que son potencialmente graves o mortales tienen unos inicios lentos y progresivos durante los cuales la persona no presenta ningún tipo de síntoma, aunque a nivel celular o de los tejidos ya se haya comenzado a instaurar la enfermedad. Es estas situaciones en las que vale la pena, a determinadas personas, realizarles si es posible algún tipo de prueba para detectar la enfermedad en estos estadios tan primarios, para poder hacerle frente lo antes posible. Este cribado cobra especial importancia en enfermedades potencialmente mortales como es el cáncer. Para que desde un punto de vista sanitario valga la pena realizar un diagnóstico precoz de una enfermedad en una población sana, con el gasto económico que eso supone, dicha enfermedad debe cumplir una serie de criterios que fueron establecidos por Frame y Carlson en 1975: Causa habitual de morbilidad y mortalidad. Detectable y tratable en un estadio temprano, cuando el paciente está asintomático. Pruebas diagnósticas efectivas y eficaces. Tratamiento temprano mejor que el tratamiento de la etapa sintomática. El daño potencial de la intervención debe ser menor que el del tratamiento no precoz. No se puede, pues, realizar un cribado poblacional de todas y cada unas de las enfermedades existentes, primero porque es inviable desde un punto de vista económico, y segundo porque muchas enfermedades, oncológicas o no, no cumplen estos criterios, pese a que puedan ser potencialmente graves. No sería ético decirle a una persona asintomática que está enferma si no se puede llevar a cabo ningún tratamiento o intervención sanitaria para frenar el desarrollo o tratar dicha enfermedad. Programas orientados al diagnóstico precoz Con todo, son varios los programas de salud orientados al diagnóstico precoz de varias enfermedades que sí cumplen estos criterios y que permiten reducir las tasas de morbilidad y mortalidad de las enfermedades, así como reducir los costes sanitarios: Cribado al nacer de la fenilcetonuria y el hipotiroidismo. Cribado del cáncer de mama mediante mamografías periódicas. Cribado del cáncer de cuello de útero mediante las citologías anuales. Cribado de malignización de pólipos en pacientes con pólipos intestinales. Cribado de cáncer de colon y recto mediante detección de sangre oculta en heces (en estudio). Ventajas Las pruebas a realizar tienen que ser altamente sensibles y específicas, cómodas, no costosas y fácilmente interpretables por los médicos. Las ventajas de la detección precoz son muchas, dado que disminuyen la tasa de mortalidad de estas enfermedades, se aumenta las posibilidades de éxito de los tratamientos, se reducen las complicaciones y secuelas tanto de la enfermedad como de los mismos tratamientos, y se disminuyen el coste asistencial al sistema sanitario. ¿Inconvenientes? Con todo, el diagnóstico precoz también tiene sus inconvenientes : La detección de falsos positivos (resultado positivo de la prueba sin que la persona esté enferma) o falsos negativos (resultado negativo de la prueba cuando la persona está realmente enferma). Esta limitación viene dada por la prueba con la que se realice la detección precoz. Un falso positivo implicará llevar a cabo toda una serie de pruebas para confirmar el diagnóstico, con la carga emocional, física y económica que eso conlleva, mientras que un falso negativo supondrá que se perderá la oportunidad de tratar a una persona en estadios precoces de una enfermedad, con el consiguiente riesgo de que esta enfermedad progrese y luego no se pueda tratar o a un mayor coste para la salud del paciente y para el sistema sanitario. Asimismo , se cuestiona la utilidad de ciertas medidas de detección precoz , como el caso de la valoración del PSA para detectar cánceres de próstata. En ocasiones se diagnostican cánceres de próstata sin que se vaya a llevar a cabo ningún tratamiento activo y cuya evolución natural no va a acortar la vida del paciente. Así pues, la detección precoz es una herramienta útil para mejorar la salud de las personas desde un punto de vista global pero no se puede ni se deben realizar pruebas para detectar ciertas enfermedades, por muy graves que puedan llegar a ser, sin el aval de la comunidad científica y médica.
Efectos de la Contaminación en Salud
Artículo especializado

Efectos de la Contaminación en Salud

¿Te has sentido alguna vez angustiado/a cuando, escuchando las noticias por televisión en las que te informaban de un nuevo caso de accidente/desastre medioambiental o, simplemente, de los elevados niveles de polución en una u otra ciudad concreta, te has preguntado qué efectos  nocivos tiene todo esto sobre tu salud? Aquí te exponemos los efectos que representa la contaminación del medio (también llamada “epidemia invisible”) en tu salud, porque existen evidencias científicas rotundas en la conexión causal entre determinadas enfermedades graves y ciertos agentes químicos ambientales. A modo de introducción… Principalmente, la salud viene definida por dos grandes factores: Los factores genéticos: la herencia genética que recibimos de nuestro padre y de nuestra madre. Los factores adquiridos : corresponderían al efecto que provoca el ambiente que nos rodea sobre nuestro organismo, así como otros aspectos, como los hábitos de alimentación, ejercicio físico, ocio, sueño, etc… Este segundo punto es el que explicaría cómo la contaminación ambiental, de los suelos, las aguas o los alimentos que ingerimos puede repercutir finalmente en la generación de enfermedad. Además de ello, comporta también un importante coste económico y repercusión en la sostenibilidad medioambiental. De hecho, los daños provocados por estos tóxicos son de tal magnitud que pueden considerarse incalculables. Tóxicos Se estima que, en el día a día (a nivel de hogares, de puestos de trabajo, al aire libre…), el ser humano está expuesto a miles de sustancias químicas , siendo un tanto por ciento elevado sospechosas de toxicidad. La realidad es que todavía no se conoce con seguridad el nivel de peligrosidad de muchas sustancias utilizadas cotidianamente. Algunos ejemplos, siendo la lista muchísimo más amplia, serían los siguientes: Sustancias químicas industriales (bifenilos, ftalatos, parafinas cloradas, alquifenoles, parabenos…). Subproductos de la cloración de las aguas, los trihalometanos. Los plaguicidas (los ciclodienos clorados, carbamatos, triazinas, etc…) y pesticidas. Metales pesados, como por ejemplo el plomo o el mercurio. Las dioxinas, los furanos, etc. El tributilestaño (TBT)… Los contaminantes persistentes y bioacumulativos, una vez penetran en nuestro cuerpo, circulan por la sangre y se almacenan en algunos tejidos , con especial afinidad por el tejido graso, de ahí que se encuentren niveles de contaminación más altos en las personas obesas y en las mujeres (mayor proporción de tejido graso corporal con respecto al varón) así como en los ancianos, por mayor tiempo de exposición y acumulación. Alarmantemente, en algunos estudios científicos realizados, hasta el 100% de las personas analizadas en el mismo presentaban niveles considerables de compuestos tóxicos persistentes. TE INTERESA Es probable que la exposición continuada y mantenida a determinados contaminantes durante toda la vida , aunque sea en proporciones bajas, sea más nociva para nuestro cuerpo que las exposiciones puntuales intensas. Riesgos para la salud Efectos de neurotoxicidad (afectación de las funciones neurológicas sensoriales, cognitivas o motoras o generación de defectos de tubo neural), especialmente considerables en aquellas personas más vulnerables como son los niños, que se hallan en desarrollo, o las mujeres embrazadas. Efectos endocrinos (disfunciones hormonales tiroideas, diabetes…) y reproductivos (malformaciones de órganos, infertilidad…). Efectos respiratorios: en España, más del 80% de la población respira un aire impuro que supera los niveles recomendados en este ámbito por la organización mundial de la salud (OMS). Efectos cardiovasculares (cardiopatía isquémica, accidentes vasculares cerebrales…). Efectos de inducción tumoral (efectos cancerígenos como, por ejemplo, el cáncer de mama, de vejiga, pulmón o piel, entre tantos otros). Efectos genéticos (efectos mutagénicos sobre generaciones venideras, transmitidas por los cromosomas de padres a hijos). Prevención A pesar de los numerosos esfuerzos por crear campañas de prevención y diagnóstico precoz de enfermedades por parte de las instituciones sanitarias no parece que se haya tomado conciencia colectiva , todavía, de la magnitud del problema de salud pública que generan los contaminantes ambientales. Ya en 1972, la Conferencia de Naciones Unidas elaboró y publicó el “Programa de Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente”. En el año 1990, la OMS (Organización Mundial de la Salud) publicó la “Carta Europea sobre medio y salud”. Sería muy aconsejable la elaboración de campañas preventivas a nivel globa l, con implicación de todos los gobiernos mundiales, en la generación de programas de salud colectivos centrados en la prevención de estos riesgos. No existen fronteras para los tóxicos y éstos se ven dispersos a nivel global. La UE (Unión Europea) plantea la conveniencia de la creación de registros epidemiológicos, de ámbito en todo el territorio europeo, de personas con padecimiento de enfermedades vinculadas a contaminantes medioambientales. Ni qué decir que serían ideales las c ampañas de información y sensibilización dirigidas a la población general. Otro punto importante a tener en cuenta es la necesidad de invertir más recursos económicos en la formación académica de los profesionales sanitarios que están a primera línea de atención al paciente, fomentando la concienciación y dotación de conocimientos médicos con respecto a estos problemas de salud, que les permitan abordarlos de forma eficiente en el día a día de sus consultas.
Cómo Influyen las Emociones en la Salud
Artículo especializado

Cómo Influyen las Emociones en la Salud

¿Alguna vez te ha dolido la cabeza cuando has estado muy estresado? ¿Te ha salido alguna vez un sarpullido en una época de mucha ansiedad? Desde hace siglos, se ha aceptado como cierto el antiguo dicho “mens sana in corpore sano”. La mente está conectada con el cuerpo a través de las emociones y los pensamientos. La mente interpreta lo que siente el corazón y lo traslada al cuerpo. Si habitualmente codifica emociones agradables, el cuerpo tendrá más posibilidades de estar sano. Por el contrario, si alimentamos el cerebro con emociones negativas, predisponemos al cuerpo a la enfermedad. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más del 90% de las enfermedades tienen un origen psicosomático , es decir, que un proceso psíquico tiene influencia en lo corporal. Cuando hablamos de hábitos saludables hablamos de no fumar, no beber, hacer ejercicio, dormir bien… Pero, ¿a qué esperamos para incluir también en la lista el bienestar emocional? El lenguaje de las emociones Una emoción es un estado afectivo que experimentamos como respuesta subjetiva a una situación vivida. Da lugar a pensamientos, actitudes, creencias sobre el mundo y produce toda una serie de cambios orgánicos (fisiológicos y endocrinos). Existen emociones positivas (alegría, gratitud, admiración…) y negativas (miedo, tristeza, enfado…), pero no existen emociones buenas y malas ya que todas son portadoras de información y, por tanto, todas son útiles. Tienen una función adaptativa, por ejemplo, el miedo nos lleva a la protección, y la tristeza nos lleva a la reestructuración personal. Entender qué nos está diciendo la emoción tiene una traducción corporal . Estudios recientes apuntan que tener una actitud alegre reduce el riesgo de padecer enfermedades cardíacas hasta un 22%, ya que, al padecer menos estrés, las personas optimistas tienen una presión arterial y ritmo cardiaco saludables. El modelo biopsicosocial de la salud El modelo biopsicosocial de la salud fue descrito en 1977 por G. L. Engel e implica un giro radical respecto al modelo biomédico que todavía hoy es imperante en muchos ámbitos. Entiende el c uerpo como un todo interconectado entre sí y con el entorno que le rodea . La enfermedad es un aviso de que algo falla en el sistema, es un desequilibrio bio-psico-socio-medioambiental, a diferencia del modelo biomédico, que únicamente se fija en el órgano enfermo. Ejemplo: volvamos a la pregunta sobre el dolor de cabeza con la que abríamos este artículo. Tenemos un complicado problema laboral que nos produce muchas emociones negativas, y acabamos generando estrés. Esto modifica nuestro sistema nervioso, altera las secreciones de hormonas, trastoca la adrenalina, disminuye la serotonina, etc. A raíz de este desequilibrio, se produce insomnio, y el insomnio genera dolores de cabeza. Si tratamos el dolor de cabeza con un analgésico, tal y como haría el modelo biomédico, solucionamos el síntoma, pero no la causa, por lo que el cuerpo seguirá en desequilibrio y enfermando. El modelo biopsicosocial atendería a todo el sistema, no sólo el cuerpo como global, sino también a las emociones y pensamientos propios de lo psicológico y la relación con lo social, representado por la empresa y por el ámbito familiar, y relacional de la persona fuera de ella. La psiconeuroinmunología  También conocida como psico-neuro-inmuno-endocrinología, es considerada por muchos el paradigma de la medicina del futuro. Estudia la interacción de la psique (mente, emociones) con los tres sistemas responsables de mantener la homeostasis del organismo : el sistema nervioso, el endocrino y el inmune. Las emociones y pensamientos son el resultado de actividades eléctricas y químicas de las neuronas, por lo que, si cambiamos nuestras emociones y pensamientos, también cambiamos nuestro cerebro. Y, si cambia nuestro cerebro, también cambia nuestra biología. La psiconeuroinmunología demuestra cómo las emociones se transforman en moléculas que influyen en el sistema inmunológico y otros mecanismos de curación del cuerpo. Por tanto, no es sólo que las emociones influyan a nivel preventivo (si tengo emociones positivas tengo más probabilidades de estar sano). También influyen en el proceso de sanación o mejoría. ¿Qué hacer para que las emociones pueden ayudar a mi salud? Conecta con cosas, personas, actividades que te hagan sentir bien. Decide con qué te quedas y con qué no. Seguir con lo negativo no sólo nos hace infelices, sino que nos puede llegar a enfermar. Entrénate en visualización : es el proceso a partir del cual utilizamos nuestros sentidos para crear imágenes y sensaciones en nuestra mente. Es un antiguo sistema de sanación, y se asienta en la idea de que el inconsciente no distingue entre lo real y lo imaginado. Si imaginamos que estamos en el paraíso y lo llegamos a sentir vívidamente, nuestro cuerpo segrega la misma química que si estuviéramos en el mismísimo Edén. Podemos utilizar este sistema para acciones más concretamente relacionadas con lo orgánico, por ejemplo, visualizando cómo se desinflama un órgano o cómo cicatriza una úlcera. La constancia es fundamental. Sé concreto y separa tus problemas : busca a cada problema una solución, no juntes todo en una “coctelera emocional” sin opción a actuar. Relájate, medita, haz boxeo … Encuentra tu forma de “bajar revoluciones”. Cultiva el humor . Vive conscientemente a tiempo presente, que es donde sí puedes intervenir. El pasado pasó y el futuro aún no está aquí. Si las emociones te sobrepasan, consulta a un psicoterapeut a.
Cómo Escoger el Mejor Centro Médico
Artículo especializado

Cómo Escoger el Mejor Centro Médico

Vamos a ser prácticos en nuestra exposición. Ante una patología que pueda requerir varias visitas médicas de control y la realización de pruebas diagnósticas frecuentes lo deseable es que te controles en un centro médico cercano a tu domicilio. Es un privilegio que puedas realizarte las pruebas diagnósticas en el mismo centro médico donde te visitará posteriormente el especialista pues podrá acceder a las pruebas en la siguiente visita sin arriesgarse a que no las haya recibido a tiempo. Sin embargo, ello no es posible en todas las localidades, y es entonces cuando tenemos que plantearnos elegir un centro médico que cumpla la mayoría de nuestras expectativas . Equipo sanitario y técnico Que cuente con un equipo sanitario y técnico excelente en todos los aspectos que podamos necesitar es uno de los principales motivos para la elección del centro médico. ¿Qué podemos exigir como usuarios? Podríamos renunciar a muchas de las cualidades que mencionaremos a continuación, pero no a la dotación técnica y profesional del centro sanitario que debe pasar por diferentes aprobaciones. Un hospital privado es mucho más que una habitación propia, luminosa, amplia y con buenas vistas y un menú a la carta (ambas situaciones exquisitas, por supuesto). Cuando debemos ingresar en un hospital por un problema de salud nos reconfortará saber que estamos en un centro médico con tecnología puntera (en el propio centro). Ello nos evitará desplazamientos en ambulancia para realizarnos pruebas en otros centros concertados) y un equipo médico especializado en nuestra patología y actualizado. Por supuesto, el resto de equipo sanitario: enfermería, auxiliares de clínica, celadores, técnicos, etc. debe mantener el mismo nivel de calidad, por así decirlo. Queremos recibir el mejor de los cuidados desde el punto de vista médico y humano . Queremos poner nuestro problema médico en manos de un equipo multidisciplinar que estudie nuestro caso y lo valore desde los diferentes enfoques terapéuticos ofreciéndonos el tratamiento personalizado más indicado.  Enfatizando la relevancia del tratamiento valoraremos que la clínica disponga de muchas especialidades médicas, quirófanos, uci y equipos de radiodiagnóstico de alta tecnología: gammacámaras, TAC, resonancia magnética, mamógrafo, ecografía… Qué más valoramos Desde el recepcionista o la administrativa a nuestra llegada al centro, ya que el trato sea impecable. En ese momento de tensión ante una visita médica anhelamos, como usuarios, recibir una atención exquisita (nos cuesta tolerar una falta de empatía, simpatía y cordialidad en ese momento). En la sala de espera necesitaremos confort con sofás cómodos, buena temperatura ambiental, poco ruido y un ambiente tranquilo. Por supuesto, esperamos que la espera no sea excesiva (aquí añadiremos que tampoco nos gusta que al programar la visita nos indiquen baja disponibilidad de horas). La apariencia externa es la primera impresión que recibimos como pacientes al acceder a un centro médico. No podemos negar que una superficie amplia y luminosa con correctas indicaciones, ascensores, parking en el mismo edificio y, obviamente, una limpieza absoluta ser nuestros principales requisitos para sentirnos confortables. Claro está, también valoraremos que disponga de muchas camas . La privacidad de una habitación individual será valorada y preciada entre los ítems de calidad. Una habitación amplia, luminosa, con vistas, cama para acompañante (normalmente es el sofá reconvertido), taquilla grande y con llave, baño impecable… Agradeceremos una limpieza frecuente y una asistencia relativamente rápida cuando lo solicitemos. Una variedad amplia en el menú sería lo deseable, aunque podemos encontrarnos con restricciones de salud que nos impedirían disfrutarlo. Aunque hemos expuesto todas las cualidades que valoramos como usuarios en un centro hospitalario tengo que confesarte que, en la mayoría de encuestas se da prioridad a la resolución y manejo de la patología médica frente a la propia instalación hospitalaria, si bien es justamente ese ítem el que marca la diferencia más acusada entre la sanidad pública y la privada. Debemos tener siempre presente que nuestros mejores expertos se han formado en nuestras universidades y han hecho la residencia en nuestros hospitales públicos, donde han tenido la oportunidad de formarse en su especialidad. Es cierto que, posteriormente, debemos imponernos una actualización frecuente para estar al día en los avances médicos. Quizás optemos, incluso, por acotar nuestra práctica clínica a una determinada parcela de nuestra especialidad, pero siempre pensando en nuestro paciente como principal beneficiario de nuestro saber. Con esa motivación abrimos la puerta de nuestra consulta cada día.
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Insuficiencia renal
Enfermedad

Insuficiencia renal

¿Qué es la insuficiencia renal? La insuficiencia renal se produce cuando los riñones dejan de funcionar de manera correcta , produciendo un efecto negativo en el organismo. Los riñones tienen la función de filtrar la sangre y así limpiarla de cualquier exceso de líquidos, minerales u otros desechos, que son eliminados al exterior a través de la orina. También producen hormonas que estimulan la producción de glóbulos rojos en la médula ósea y fortalecen los huesos mediante la regulación en la excreción del calcio y la vitamina D. Cuando esta función falla, se produce un desequilibrio en la composición química de la sangre y se produce un exceso de creatinina y urea. El resultado puede ser fatal sino se trata. Tipos de insuficiencia renal La insuficiencia renal puede diferenciarse en: Insuficiencia renal crónica: se debe a la pérdida lenta de la función de los riñones. En ocasiones, no se detectan los síntomas hasta que la función renal está muy afectada. Puede estar causada por otras enfermedades como la diabetes o la hipertensión arterial. Insuficiencia renal aguda: es la pérdida repentina de la función renal. Los niveles de desecho acumulados pueden ser nocivos al no poder ser eliminados. Suele estar causada por una disminución de flujo de sangre en los riñones, infecciones, por ciertos medicamentos o por los contrastes utilizados en radiología, entre otros. Es más común en pacientes enfermos y hospitalizados. Se trata de una situación que suele ser reversible si se trata con rapidez. Causas de la insuficiencia renal Las causas de insuficiencia renal crónica pueden ser, entre otras:   Diabetes e hipertensión arterial, son la causa más común Lesión renal o daño en los vasos sanguíneos Enfermedades renales congénitas como poliquistosis renal Infecciones Enfermedades como Lupus, cáncer, HIV y otras enfermedades inmunológicas Cálculos renales Ciertos productos químicos y abuso de sustancias tóxicas Algunos medicamentos Retorno de la orina al riñón Las causas de la insuficiencia renal aguda pueden ser, entre otras: Disminución del flujo de sangre en los riñones debido a una disminución en la presión arterial, hemorragia, insuficiencia hepática, deshidratación o diarrea severa Grandes quemados Lesión renal Bloqueo de los uréteres, encargados de llevar la orina desde los riñones a la vejiga Reacciones alérgicas severas Medicamentos AINEs (ibuprofeno, aspirina o naproxeno), antibióticos, contrastes radiológicos, quimioterápicos, etc. Síntomas de la insuficiencia renal Los síntomas de una insuficiencia renal pueden ser: Retención de líquidos que se refleja en la hinchazón de tobillos, pies y piernas Disminución en el volumen de orina y, en ocasiones, ausencia de orina o, por el contrario, un exceso de orina Cansancio, debilidad o fatiga Confusión y desorientación Náuseas Alteración en el ritmo cardíaco Convulsiones o coma en casos graves Dolor de pecho Sabor metálico en la boca y un olor a amoníaco Picor de piel Tratamiento de la insuficiencia renal El tratamiento de la insuficiencia renal puede ser: Medicación para poder mantener los niveles correctos de vitaminas y minerales en sangre No fumar, ni consumir drogas o alcohol. Asegurar un flujo de sangre estable para que el riñón recupere su función mediante transfusiones Intervención quirúrgica para extraer cálculos o piedras renales o ureterales Control de otras enfermedades crónicas que pueden interferir e intentar mantener cifras de tensión arterial y azúcar en niveles normales Diálisis en los casos más agudos o en aquellos en que los tratamientos convencionales no funcionan. (La diálisis consiste en sustituir al riñón por una máquina que realiza su función. Para ello, es necesario que la sangre de la persona pase, a través de unos tubos conectados a una vena del paciente, a una máquina de dializar donde una vez se filtran los desechos retorna de nuevo al paciente, limpia.   La diálisis puede ser temporal, hasta que los riñones recuperen su función de nuevo o continua durante toda la vida o hasta que se pueda realizar un trasplante de riñón.) Trasplante renal, solo en casos concretos Pruebas complementarias de la insuficiencia renal Algunas pruebas complementarias de la insuficiencia renal son: Análisis de sangre y orina con determinaciones específicas de la función renal Ecografía renal Resonancia magnética de los riñones TAC  o escáner Gammagrafía renal Biopsia renal Urografía Factores desencadenantes de la insuficiencia renal Los factores que pueden desencadenar una insuficiencia renal pueden ser todas las causas anteriormente descritas que afectan de manera directa al funcionamiento de los riñones, como son enfermedades como la diabetes o hipertensión, lupus, cálculos renales, abuso de sustancias tóxicas, de ciertos medicamentos como quimioterápicos o contrastes radiológicos, entre otros. Factores de riesgo de la insuficiencia renal Los factores de riesgo de una insuficiencia renal son: Edad, a partir de los 50 años Antecedentes familiares Padecer alguna enfermedad como diabetes, lupus, hipertensión arterial, problemas cardíacos o renales Obesidad Consumo de alcohol y drogas Abuso de AINEs como aspirina, ibuprofeno o naproxeno Pacientes hospitalizados, generalmente en cuidados intensivos Raza, los nativos americanos, hispanos, afroamericanos y asiático-americanos tienen más probabilidades de padecer enfermedades renales Complicaciones de la insuficiencia renal Entre las complicaciones de la insuficiencia renal se pueden destacar: Anemia Demencia Daño en los nervios de piernas y brazos Acumulación de líquido en pulmones Elevación de los niveles en sangre de fósforo o potasio Insuficiencia hepática Edemas Desnutrición Riesgo elevado de fracturas óseas Aumento de las infecciones Prevención de la insuficiencia renal La insuficiencia renal es una enfermedad que no se puede prevenir, pero si se tiene algún factor desencadenante sí se puede evitar que el riñón deje de funcionar correctamente. Para ello, se debe llevar una dieta saludable, realizar ejercicio físico, controlar el peso, y llevar un buen control de la diabetes e hipertensión arterial. También, evitar el consumo de alcohol y drogas. Hacer un uso responsable de la medicación que receta el médico y no automedicarse. Es preciso acudir al médico cuando se presente algún síntoma. Especialidades a las que pertenece La insuficiencia renal es una patología que tratan los médicos especialistas en nefrología (enfermedades del riñón). Preguntas frecuentes ¿Cuál es la mejor forma de cuidar los riñones? La mejor forma de cuidar los riñones es llevar una vida saludable. Realizar ejercicio físico y comer sano y equilibrado reduciendo el consumo de sal, grasas, alcohol y tabaco. También, evitar tomar muchos antiinflamatorios. ¿Cuáles son las causas de la insuficiencia renal? Entre las causas que desencadenan una insuficiencia renal están las enfermedades como diabetes, hipertensión o lupus. También, piedras en riñón y uréteres, disminución del flujo de sangre en los riñones, grandes quemaduras, deshidratación, y diarrea, entre otras. ¿Qué es la creatinina y para qué sirve? La creatinina es un producto de desecho que proviene de las proteínas de la dieta y de la descomposición normal de los músculos del cuerpo. La creatinina pasa por los riñones y es eliminada por la orina. Cuando el riñón deja de funcionar, los niveles en sangre aumentan. ¿Qué y cuáles son las consecuencias de la insuficiencia renal? Las consecuencias de la insuficiencia renal son la retención de líquidos, cansancio, fatiga, anemia, problemas hepáticos, patologías cardiovasculares, cambios en el volumen de orina, alteraciones del ritmo cardíaco, picor de piel o mal sabor de boca, entre otras. ¿Qué causa las piedras en el riñón? Las piedras en el riñón están causadas por depósitos de sales y minerales presentes en la orina y que forman cristales que se eliminan por el riñón. Se van depositando varias capas alrededor de un núcleo y son eliminadas al exterior. Pueden medir desde escasos milímetros a varios centímetros.
Pielonefritis
Enfermedad

Pielonefritis

¿Qué es la pielonefritis? La pielonefritis, también conocida como infección urinaria alta, es una infección de las vías urinarias que, generalmente, afecta al parénquima (tejido que recubre el riñón) y pelvis renal, comienza en la uretra o en la vejiga y sube hasta uno o ambos riñones. Es más frecuente en mujeres jóvenes sexualmente activas o postmenopáusicas y durante el embarazo . En hombres ocurre menos a consecuencia de hiperplasia prostática (aumento de la próstata), que dificulta la excreción de la orina a partir de los 50 años. En el caso de niños se debe a malformaciones urológicas. Es una enfermedad común y en algunos casos potencialmente grave que, si no se trata a tiempo y correctamente, puede llevar a la sepsis, fallo múltiple del órgano, causar daño permanente a los riñones, o a que las bacterias se logren diseminar en el torrente sanguíneo y provocar una infección que puede poner en riesgo la vida. Tipos de pielonefritis La pielonefritis se clasifica en: Pielonefritis aguda no complicada : generalmente ocurre en mujeres jóvenes sin antecedentes de enfermedades o cambios en la anatomía del sistema urinario. El cuadro clínico es de fiebre alta, escalofríos, náuseas, vómitos y dolor lumbar. Pielonefritis aguda complicada : la pielonefritis complicada evoluciona con absceso dentro o alrededor de los riñones, necrosis de la papila renal o producción de gases en el riñón, un cuadro llamado pielonefritis enfisematosa. La pielonefritis complicada por lo general ocurre en personas con obstrucción del tracto urinario, y bacterias resistentes a los antibióticos o en diabéticos. El cuadro clínico es igual a la pielonefritis no complicada, sin embargo, presenta poca respuesta a los antibióticos. Pielonefritis crónica:  la pielonefritis crónica es una infección urinaria recurrente, generalmente asociada a malformaciones urinarias, obstrucciones por cálculo renal o reflujo vesicoureteral. Generalmente lleva a la cicatrización del riñón y la insuficiencia renal crónica, especialmente en niños con reflujo urinario. Causas de la pielonefritis Las bacterias que ingresan en las vías urinarias a través del tubo que transporta la orina del cuerpo pueden multiplicarse y desplazarse a los riñones. Esta es la causa más frecuente de infecciones renales. También las bacterias de cualquier otra parte del cuerpo pueden extenderse a los riñones a través del torrente sanguíneo. Síntomas de la pielonefritis Los síntomas de la pielonefritis incluyen: Fiebre y escalofríos. Dolor en la espalda, el costado o la ingle. Dolor abdominal. Necesidad imperiosa y constante de orinar. Sensación de ardor o dolor al orinar. Náuseas y vómitos. Pus o sangre en la orina. Orina turbia o con olor desagradable. Entre otros síntomas. Tratamiento para la pielonefritis Los antibióticos son la primera línea de tratamiento para las infecciones renales . Los medicamentos que se indiquen y el tiempo de uso dependerá del estado de salud, así como del tipo de bacteria. Por lo general, los signos y síntomas de una infección renal comienzan a desaparecer a los pocos días de tratamiento. No obstante, es posible que se necesite continuar tomando antibióticos durante una semana o más. Si se tiene una infección renal grave, puede ser recomendable la hospitalización. El tratamiento puede comprender antibióticos y líquidos que se reciben a través de una vena del brazo (por vía intravenosa) . La duración de la hospitalización  dependerá de la gravedad de la enfermedad. Pruebas complementarias del tratamiento de la pielonefritis Para el diagnóstico y tratamiento de la pielonefritis se realizan pruebas como: análisis de orina y urocultivo para analizar la presencia de bacterias, sangre o pus. Ecografía.  y tomografía computarizada. Un tipo de radiografía llamada «cistouretrografía miccional» que consiste en una inyección de un tinte de contraste para tomar una radiografía de la vejiga cuando esta está llena y mientras se orina. Factores desencadenantes de la pielonefritis No se conoce un factor específico que pueda desencadenar la pielonefritis. Factores de riesgo de la pielonefritis Los factores que aumentan el riesgo de la pielonefritis: El sexo femenino, debido a que la uretra de las mujeres es más corta, por lo cual es más fácil que las bacterias se trasladen desde fuera del cuerpo hasta la vejiga. Cistitis (inflamación de la vejiga). Tener un bloqueo de las vías urinarias. Tener el sistema inmunitario debilitado. Tener lesiones en los nervios que rodean la vejiga. Usar un catéter urinario o vesical durante un tiempo. Diabetes mellitus. Embarazo. . Complicaciones de la pielonefritis Las complicaciones de la pielonefritis incluyen: Sepsis (complicación más frecuente). Formación de cicatrices en el riñón. Intoxicación de la sangre. Complicaciones en el embarazo. Recurrencias de pielonefritis. Absceso perinefrítico. Insuficiencia renal aguda. Prevención de la pielonefritis Para prevenir la pielonefritis es necesario: Tomar abundantes líquidos, en especial agua. Orinar apenas se sienta la necesidad. Limpiarse cuidadosamente y adecuadamente después de orinar. Vaciar la vejiga después de las relaciones sexuales. Especialidades a las que pertenece la pielonefritis La pielonefritis pertenece a la especialidad de nefrología y urología.  La nefrología es la parte de la medicina que se encarga de la anatomía, la fisiología y las enfermedades del riñón. La urología es la rama de la medicina que maneja el sistema urinario en la mujer y el sistema genito-urinario en el hombre. Preguntas frecuentes ¿Qué es la cistitis? La cistitis es la inflamación de la vejiga. ¿Qué diferencias hay entre la pielonefritis y la cistitis? La cistitis y la pielonefritis son dos tipos de infecciones del tracto urinario, coloquialmente conocidas como infecciones de orina. La cistitis afecta a la vías bajas del tracto urinario, que abarca desde la vejiga hasta la uretra, mientras que, la pielonefritis, por su parte, se da en las vías altas, desde los riñones a los uréteres y afecta la pelvis y parénquima renal. ¿Cómo se coge la cistitis? La cistitis es causada por la presencia de  bacterias como la Escherichia coli y diversas especies del género Proteus y Klebsiella pneumoniae . Otras razones son no realizar una higiene adecuada y correcta después de realizar una deposición, que debe de ser siempre desde la vagina hacia el ano, principalmente en las mujeres, ya que la entrada de la uretra de la mujer se encuentra más cerca del ano. También en las relaciones sexuales más comúnmente con el sexo anal y el uso de DIU (dispositivo intrauterino). ¿Qué es la cistitis crónica? La cistitis intersticial o cistitis crónica consiste en la inflamación prolongada de la vejiga. Esta puede ser muy molesta y dolorosa. ¿Qué es una infección de orina? Una infección de las vías urinarias es una infección que se produce en cualquier parte del aparato urinario: los riñones, los uréteres, la vejiga y/o la uretra. La mayoría de las infecciones ocurren en las vías urinarias inferiores la vejiga y la uretra.
Insuficiencia Suprarrenal
Enfermedad

Insuficiencia Suprarrenal

¿Qué es la insuficiencia suprarrenal? Es un trastorno en donde la corteza de las glándulas suprarrenales, no produce suficientes hormonas esteroideas . Este síndrome es provocado por el déficit en la secreción de hormonas de la corteza suprarrenal, sobre todo la disminución de glucocorticoides con o sin deficiencia de mineralocorticoides y andrógenos suprarrenales.   Las glándulas suprarrenales, ubicadas encima de los riñones, producen hormonas esenciales para el funcionamiento del cuerpo. Constan de dos partes. La parte externa, denominada corteza, produce cortisol. Esta es una hormona importante para controlar la presión arterial . La parte interna, denominada médula, produce la hormona adrenalina (también llamada epinefrina). Tanto el cortisol como la adrenalina son liberados en respuesta al estrés. Es una enfermedad grave y, si no se administra el tratamiento oportuno, puede ser mortal. Tipos de insuficiencias más comunes Las insuficiencias más comunes incluyen: Insuficiencia renal: los riñones sanos limpian la sangre eliminando el exceso de líquido, minerales y desechos. También producen hormonas que mantienen sus huesos fuertes y su sangre sana. Pero si los riñones están lesionados, no funcionan correctamente. Pueden acumularse desechos peligrosos en el organismo. Puede elevarse la presión arterial. El cuerpo puede retener el exceso de líquidos y no producir suficientes glóbulos rojos. A esto se le llama insuficiencia renal. Insuficiencia cardíaca :  se produce cuando el músculo del corazón no bombea sangre de forma correcta. Determinadas afecciones, como las arterias estrechadas en el corazón (enfermedad de las arterias coronarias) o la presión arterial alta, dejan progresivamente el corazón demasiado débil o rígido como para llenarse y bombear de forma eficaz. Insuficiencia respiratoria : sucede cuando no fluye suficiente oxígeno de sus pulmones a su corazón. Sus órganos, como su corazón y cerebro, necesita sangre rica en oxígeno para funcionar correctamente. La insuficiencia respiratoria también puede suceder cuando sus pulmones no pueden eliminar el dióxido de carbono (un gas de desecho) de su sangre. Tener demasiado dióxido de carbono en la sangre puede dañar los órganos. Causas de la insuficiencia suprarrenal La causa más común de la insuficiencia suprarrenal primaria o enfermedad de Addison, es una enfermedad autoinmune , lo que significa que el sistema de defensa del cuerpo ataca y destruye los tejidos del propio cuerpo. Cuando se dañan las glándulas suprarrenales, no pueden producir hormonas. Entre las otras causas de la insuficiencia suprarrenal primaria están el sangrado en las glándulas, infecciones , enfermedades genéticas (heredadas) y extirpación de las glándulas suprarrenales. Los problemas con las glándulas pituitarias causan la insuficiencia suprarrenal secundaria. Normalmente, la glándula pituitaria produce la hormona adrenocorticotrópica , que envía la señal a las glándulas suprarrenales de producir cortisol. Pero con la insuficiencia suprarrenal secundaria, la glándula pituitaria no envía la hormona adrenocorticotrópica a las glándulas suprarrenales. No se produce cortisol. Algunas causas pueden ser temporales, como tomar ciertos medicamentos recetados, como prednisona, hidrocortisona o dexametasona. Otras causas pueden ser permanentes. Incluyen problemas hormonales presentes al nacer, infecciones en la pituitaria, tumores o daño a la pituitaria resultado de cirugía o radiación. Síntomas de la insuficiencia suprarrenal Los síntomas de la insuficiencia suprarrenal pueden incluir: Dolor abdominal o dolor de costado. Confusión, pérdida del conocimiento o coma. Deshidratación. Vértigo o mareo. Fatiga, debilidad intensa. Dolor de cabeza. Fiebre alta. Pérdida del apetito. Presión arterial baja. Náuseas, vómitos. Frecuencia cardíaca rápida (taquicardia). Frecuencia respiratoria rápida. Movimiento lento y aletargado. Sudoración inusual y excesiva en la cara o las palmas de las manos. Algunas personas no saben que tienen insuficiencia suprarrenal hasta que sus si?ntomas empeoran, lo que se denomina una crisis suprarrenal. Tratamiento de la insuficiencia suprarrenal El objetivo del tratamiento de la insuficiencia suprarrenal es asegurar el debido nivel hormonal diario. Quizá se necesite un reemplazo hormonal el resto de la vida o tomar glucocorticoides para reemplazar el cortisol que el cuerpo ya no produce. Es posible que también se necesite mineralocorticoides si el cuerpo no produce aldosterona. Quizá se requiera glucocorticoides adicionales durante momentos de estrés, como una enfermedad u operación. El médico dará consejos personalizados sobre cambios en los medicamentos durante situaciones estresantes. Comprender la enfermedad y saber cuándo y cómo ajustar los medicamentos puede ayudar a llevar una vida larga y sana con insuficiencia suprarrenal. Pruebas complementarias de la insuficiencia suprarrenal Para el diagnóstico, los médicos examinan los síntomas y la historia clínica del paciente. Revisan por medio de una analítica el nivel de cortisol, otras hormonas, sodio, potasio y glucosa en la sangre para detectar la insuficiencia suprarrenal y ayudar a encontrar la causa. También obtienen imágenes de las glándulas suprarrenales o la glándula pituitaria con rayos X, tomografía computarizada o resonancia magnética. Factores desencadenantes de la insuficiencia suprarrenal No se conoce un factor específico que pueda desencadenar la insuficiencia suprarrenal. Factores de riesgo de la insuficiencia suprarrenal Un factor de riesgo muy frecuente de insuficiencia suprarrenal ocurre en el caso de aquellas personas que toman corticosteroides para el tratamiento de enfermedades crónicas, como asma o artritis, e interrumpen abruptamente el tratamiento. Otro factor de riesgo es un daño en la glándula suprarrenal debido, por ejemplo, a la enfermedad de Addison u otra enfermedad de la glándula suprarrenal, y cirugía. La hipófisis está dañada y no puede secretar ACTH (corticotropina) es una hormona polipeptídica, producida por la hipófisis y que estimula a las glándulas suprarrenales. Complicaciones de la insuficiencia suprarrenal  Las complicaciones están asociadas a otras enfermedades como: Tiroiditis crónica. Hipoparatiroidismo. Hipofunción ovárica o insuficiencia testicular. Anemia perniciosa. Hipertiroidismo. Prevención de la insuficiencia suprarrenal No existe una forma efectiva de prevenir la insuficiencia suprarrenal. Especialidades a las que pertenece La insuficiencia suprarrenal pertenece a la especialidad de endocrinología. La endocrinología es la especialidad médica que estudia las glándulas que producen las hormonas. Estudia los efectos normales de sus secreciones, y los trastornos derivados del mal funcionamiento de las mismas. Preguntas frecuentes: ¿Cuáles son las glándulas suprarrenales? Las glándulas suprarrenales están formadas por dos secciones. El interior (médula) y la capa externa (corteza). ¿Qué hacen las glándulas suprarrenales? Las glándulas suprarrenales se localizan justo en la parte superior de los riñones. Constan de dos partes. La parte externa, denominada corteza, produce cortisol . Esta es una hormona importante para controlar la presión arterial. La parte interna, denominada médula, produce la hormona adrenalina (también llamada epinefrina). Tanto el cortisol como la adrenalina son liberados en respuesta al estrés. ¿Qué es la corteza de las glándulas suprarrenales? Es la capa externa de la glándula suprarrenal que produce un grupo de hormonas llamadas corticosteroides, que incluyen glucocorticosteroides, hormonas sexuales masculinas (andrógenos) y mineralocorticosteroides. ¿Qué son las hormonas esteroides? Las hormonas esteroideas son hormonas de crecimiento secretadas por los órganos genitales . Existen muchos tipos, pudiendo agruparlas en cinco categorías: los glucocorticoides, los mineralocorticoides, los andrógenos (la testosterona), los estrógenos y los progestativos (progesterona). Cada hormona esteroidea juega un papel importante en el crecimiento del cuerpo (musculatura, desarrollo de los senos, pilosidad, distribución de las grasas, etc.), el deseo sexual y el humor. ¿Qué tipos de hormonas esteroides segregan las glándulas suprarrenales? Las glándulas suprarrenales producen hormonas esteroides como: Cortisol: ayuda al cuerpo a lidiar con el estre?s, las enfermedades y lesiones. Regula la glucosa en la sangre y la presio?n arterial. Aldosterona: ayuda a mantener el debido equilibrio de sal y agua en el cuerpo. Regula el volumen de sangre y la presio?n arterial. Andro?genos suprarrenales: hormonas sexuales masculinas de?biles presentes en ambos sexos. Ayuda a regular el crecimiento del vello pu?bico y axilar en las mujeres.
Síndrome de Secreción Inadecuada de ADH
Enfermedad

Síndrome de Secreción Inadecuada de ADH

¿Qué es el síndrome de secreción inadecuada de ADH? El  síndrome de secreción inadecuada de hormona antidiurética (ADH) es un trastorno en el que se caracteriza por la liberación excesiva de la hormona antidiurética desde la glándula pituitaria posterior o a partir de otra fuente. La función normal de la hormona antidiurética (ADH) en los riñones es controlar la cantidad de agua que es reabsorbida por las nefronas del riñón. Cuando dicha hormona no funciona correctamente la retención de líquidos del cuerpo aumenta. Es frecuente en personas mayores y se trata de un síndrome común y grave. Tipos de síndromes más comunes El síndrome de secreción inadecuada de ADH no tiene diferentes tipos, sólo hay uno. Causas del síndrome de secreción inadecuada de ADH Entre las causas más comunes  del síndrome de secreción inadecuada de ADH se encuentran:  medicamentos como ciertos fármacos para la diabetes tipo 2, anticonvulsivos, antidepresivos, fármacos para la presión arterial y del corazón, fármacos para el cáncer, anestesia, cirugía bajo anestesia general, trastornos cerebrales, infecciones, ataque cerebrovascular, enfermedades pulmonares como la neumonía, la tuberculosis, cáncer, infecciones crónicas, una enfermedad en el hipotálamo o la glándula pituitaria, el cáncer del intestino delgado, de páncreas, cerebro o leucemia, trastornos mentales y meningitis. Síntomas del síndrome de secreción inadecuada de ADH Los síntomas del síndrome de secreción inadecuada de ADH pueden incluir: náuseas y vómitos, dolor de cabeza, problemas con el equilibrio que puede resultar en caídas, pérdida de energía, somnolencia y cansancio, desorientación, agitación e irritabilidad, debilidad, espasmos o calambres musculares, cambios mentales como confusión, problemas de memoria, comportamientos extraños, convulsiones o coma en los casos más graves. Tratamiento del síndrome de secreción inadecuada de ADH El tratamiento depende de la causa del problema. Por ejemplo, la cirugía se hace para retirar el tumor que está produciendo la ADH. Si un medicamento es la causa, la dosis puede cambiar o se puede tratar con otro medicamento. En todos los casos, el primer paso es limitar la ingesta de líquidos. Esto ayuda a prevenir que el exceso de líquidos se acumule en el cuerpo. Puede ser necesario tomar medicamentos para bloquear los efectos de la hormona antitiroidea en los riñones para que el exceso de agua sea eliminado por los riñones. Estos medicamentos se pueden administrar vía oral o vía intravenosa. Pruebas complementarias del síndrome de secreción inadecuada de ADH Para el diagnóstico se realiza un historial médico completo y un examen físico que incluye pruebas metabólicas (incluyendo sodio en sangre) y análisis de orina para medir el sodio, el potasio y la osmolaridad (la concentración total de sustancias disueltas en la sangre y la orina). Factores desencadenantes del síndrome de secreción inadecuada de ADH No se conoce un factor específico que pueda desencadenar el síndrome de secreción inadecuada de ADH. Factores de riesgo del síndrome de secreción inadecuada de ADH Entre los factores que aumentan el riesgo de padecer el síndrome de secreción inadecuada de ADH están: la edad , los adultos mayores pueden tener más factores que contribuyen a causar este síndrome, tomar ciertos medicamentos y tener mayor probabilidad de padecer una enfermedad crónica que altera el equilibrio de sodio en el cuerpo. Las personas que beben demasiada agua mientras participan en maratones, ultra maratones, triatlones y otras actividades muy intensas en las que se recorren grandes distancias también corren el riesgo de padecerlo. Complicaciones del síndrome de secreción inadecuada de ADH  Entre las complicaciones se encuentran: Disminución de la lucidez mental, alucinaciones o coma. Hernia cerebral. Muerte. Prevención del síndrome de secreción inadecuada de ADH  Para prevenir este síndrome es necesario: Tratar las enfermedades relacionadas. Beber agua con moderación. Especialidades a las que pertenece Las especialidades médicas a la que pertenece el síndrome de secreción inadecuada de ADH son la endocrinología, urología y medicina interna. Preguntas frecuentes: ¿Qué es la hormona antidiurética? Es una hormona que regula la absorción de moléculas de agua, favoreciendo así la retención de líquido. Hace que los riñones conserven agua mediante la concentración de orina y la reducción de su volumen, estimulando la reabsorción de agua. ¿Cómo funciona la hormona antidiurética? Es una hormona que se libera en respuesta a los cambios en la densidad osmótica y en el volumen de la sangre . Tiene como objetivo principal hacer que los riñones conserven el agua mediante la concentración de orina. ¿Dónde se produce la hormona antidiurética? La hormona antidiurética se produce en el hipotálamo (glándula hormonal situada en la base del cerebro). Se almacena en la parte posterior de la glándula pituitaria (neurohipófisis) con el fin de ser liberada a la corriente sanguínea. ¿Qué es la ADH? La ADH es la forma abreviada en la que se conoce la hormona antidiurética o vasopresina, es la hormona que reduce la producción de orina al aumentar la reabsorción de agua en los túbulos renales. Tiene una función clave como regulador homeostático de los fluidos corporales y de la concentración de glucosa y sales en la sangre. ¿Cuál es la función de la hormona aldosterona? La aldosterona es una hormona segregada por las glándulas suprarrenales y ayuda al cuerpo a regular la presión arterial . La aldosterona aumenta la reabsorción de sodio, agua y la liberación de potasio en los riñones. Esta acción eleva la presión arterial.