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Úlcera

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¿Qué es una úlcera?

La úlcera es una de las lesiones elementales del organismo, consistente en una pérdida de sustancia en la piel o mucosas que llega en profundidad (en la piel a epidermis y dermis). Si son debidas a un traumatismo constituyen lo que conocemos por heridas. Son lesiones comunes que pueden tener diferentes localizaciones en la piel y la mucosa producidas por distintas causas. Habitualmente no son alteraciones graves, aunque en todas sus manifestaciones producen mucha incomodidad y dolor al paciente y pueden presentar complicaciones.

La úlcera es una de las lesiones elementales del organismo, consistente en una pérdida de sustancia en la piel o mucosas que llega en profundidad.

Tipos de úlceras

Las úlceras pueden aparecer en piel, las cuales serán úlceras dérmicas, o en las mucosas (revestimiento de las cavidades del organismo), como en la mucosa genital, en la boca, en el estómago o duodeno y también en el epitelio corneal del ojo.

Causas de una úlcera

Las úlceras pueden ser producidas por traumatismos o roces repetidos directos, por infecciones, por enfermedades autoinmunes, por presencia de cuerpos extraños o acción de sustancias tóxicas, alteraciones vasculares debidas a presiones y pesos constantes en una zona y, en el caso de las úlceras digestivas, se añade además el efecto de la toma de fármacos antiinflamatorios y el estrés. Otro de los motivos por los que se pueden producir úlceras es la presencia de un tumor.

Síntomas de una úlcera

Las úlceras pueden producir dolor y sangrado, tanto en la piel como en las mucosas. En el caso de las úlceras digestivas de estómago o duodeno, además puede aparecer sensación de plenitud, náuseas, vómitos y pérdida de peso y de apetito. A nivel ocular, cuando existe una úlcera corneal el paciente además de presentar dolor, tiene sensación de cuerpo extraño en el ojo, lagrimeo, molestias con la luz (fotofobia) y, en ocasiones, edema en los párpados con enrojecimiento de la conjuntiva ocular.

Tratamiento para una úlcera

El tratamiento va encaminado a ayudar al organismo a restaurar los tejidos dañados. Se realiza en todo caso limpieza de la úlcera con suero fisiológico. En el caso de infecciones, se tratarán con antibióticos según la sospecha del agente causal o los resultados de los estudios microbiológicos. Es importante evitar los mecanismos desencadenantes si se producen por traumatismos o por presión de una región del organismo (región sacra, talón etc), con movilizaciones adecuadas de los pacientes para que no apoyen su cuerpo constantemente en la misma región. Se debe procurar evitar la humedad en la piel (producida por secreciones y/o sudoración) y, además, se debe tratar el dolor con analgésicos. En los casos necesarios (úlceras por presión de distintos grados de profundidad, por ejemplo), se colocan en la úlcera apósitos que ayudan a la cicatrización con distintas características según la evolución de la úlcera, así como teniendo en cuenta si existe sobreinfección o no (para ayudar a quitar piel muerta, para ayudar a mantener la úlcera seca, para ayudar a epitelizar...etc).

En caso de la úlcera corneal se administra una pomada epitelizante. En ocasiones, además, al inicio del tratamiento se pone de forma tópica una gota de un colirio que ayuda a dilatar la pupila para mejorar el dolor. Se suele tapar el ojo durante 24-48 horas, con la administración de la pomada cada 8 horas y un colirio antibiótico para evitar sobreinfecciones.

En la úlcera gástrica o duodenal el tratamiento se basa en la erradicación de la infección producida por la bacteria frecuentemente relacionada con este tipo de úlcera (Helicobacter Pylori), con antibióticos asociados a fármacos que disminuyen la secreción ácida del estómago (Omeprazol, Ranitidina...etc.). En casos resistentes al tratamiento o en aquellos en los que existe un sangrado activo importante de la úlcera se recurre a la cirugía.

Pruebas complementarias del tratamiento de una úlcera

En el caso de las úlceras dérmicas la exploración física determina la objetivación y diagnóstico de la úlcera. Se puede realizar la toma de muestras de las secreciones que puede haber en la úlcera para realizar un estudio microbiológico con un cultivo, para así determinar si hay infección sobreañadida.

En otras ocasiones se toman pequeñas muestras del tejido para su estudio anatomopatológico.

A veces, sobre todo en las úlceras producidas en la zona de los genitales, se solicitan analíticas de sangre para determinar la serología y estudio de posibles infecciones de transmisión sexual (determinación de la presencia de virus y bacterias relacionadas).

En el caso de las úlceras digestivas el diagnóstico se efectúa por medio de la realización de una endoscopia (introducción de un tubo flexible con una cámara y luz en su extremo distal), para visualizar y localizar la úlcera de forma directa.

Las úlceras corneales se pueden detectar realizando una tinción con un colirio local (tinción con fluoresceína), cuyo pigmento se deposita en la úlcera y es visible por el médico a la visión bajo una luz azul.

Las úlceras en la mucosa oral se suelen tratar con colutorios u otras sustancias con presentación en gel, spray...etc, que ayudan a la cicatrización. Tienen acción antiséptica, y antiinflamatoria. En ocasiones se deben hacer pequeñas intervenciones de cirugía menor para disminuir o tratar sangrados activos como cauterización (“quemar”) con nitrato de plata o láser.

Factores desencadenantes o de riesgo de una úlcera

  • Para las úlceras digestivas: padecer una infección por Helicobacter Pylori, tomar alcohol, fumar y tomar medicamentos como antiinflamatorios no esteroideos.
  • Para las úlceras en la piel por presión: la mala nutrición del paciente, la deshidratación de la piel, la presión constante del cuerpo sobre zonas con salientes óseos o la edad.
  • Para las úlceras genitales: no tener protección en las relaciones sexuales o tener múltiples parejas sexuales.
  • Para las úlceras bucales: las fricciones por aparatos externos como ortodoncias, traumatismo por mordidas, padecimiento de enfermedades autoinmunes, etc.

Complicaciones de una úlcera

  • Cicatrización anómala.
  • Sobreinfección que se extienda a otros tejidos circundantes.
  • Avance de la úlcera que se puede hacer profunda hasta llegar, sobre todo en el caso de las úlceras por presión, hasta tejidos tan profundos como el hueso.
  • Alteración de la visión en caso de cicatrices corneales por úlceras.
  • Sangrado activo de la úlcera.

Prevención de una úlcera

  • Evitar los traumatismos repetidos.
  • Evitar la presión continua en las zonas donde existen salientes óseos.
  • Cambios posturales frecuentes en las personas encamadas o que deben estar sentadas de forma continua.
  • Uso de parches y apósitos de espuma, colchones antiescaras...etc.
  • Hidratación adecuada de la piel con cremas hidratantes o aplicación de aloe vera o aceite de oliva, entre otras.
  • Protección ocular en trabajos con riesgo de lesiones por pequeñas partículas (soldadores, carpinteros...etc).
  • Usar preservativos como método de protección de las infecciones de transmisión sexual.
  • Evitar el consumo continuado de fármacos como el ibuprofeno (antiinflamatorios no esteroideos).
  • No fumar y reducir el consumo de alcohol.

Especialidades a las que pertenece una úlcera

  • En el caso de las úlceras digestivas el tratamiento es administrado por los especialistas en aparato digestivo.
  • Las úlceras corneales pueden ser tratadas por el médico de atención primaria o por los oftalmólogos.
  • Las úlceras dérmicas pueden ser tratadas desde atención primaria con la participación activa de los profesionales de enfermería, y, en caso de complicaciones, por el servicio de dermatología.
  • Las úlceras genitales pueden ser tratadas por el médico de atención primaria o el ginecólogo.
  • En el caso de las úlceras bucales pueden tratarse por el médico de atención primaria o por el otorrinolaringólogo.

Preguntas frecuentes

  • ¿Qué es una úlcera péptica activa?

La úlcera péptica es una lesión de la mucosa (revestimiento) del estómago o la primera parte del duodeno que produce sangrado, con la aparición de vómitos sanguinolentos o aparición de sangre en las heces.

  • ¿Qué causa una úlcera péptica?

La infección por una bacteria llamada Helicobacter pylori, o la acción de sustancias tóxicas para la mucosa del estómago o el duodeno como son el alcohol y el tabaco o la toma prolongada en el tiempo de fármacos antiinflamatorios no esteroideos como ibuprofeno o Aspirina (ácido acetilsalicílico). Las úlceras pépticas no son causadas por alimentos muy condimentados ni por estrés.

  • ¿Qué son las úlceras por presión?

Las úlceras por presión son lesiones localizadas en la piel en las que se produce una muerte celular (necrosis), producida por disminución del flujo sanguíneo de forma constante en zonas de los tejidos blandos sometidos a compresión entre las prominencias óseas de los pacientes y una zona externa, sobre todo en pacientes encamados.

  • ¿Qué es el esfacelo?

Un esfacelo es una masa de tejido gangrenado (muerto), producido en una úlcera o herida y que debe ser retirado para que los tejidos puedan cicatrizar.

  • ¿Qué es un apósito de plata?

Es un material de curación que se aplica sobre una lesión que está impregnado en plata, usado para aprovechar sus propiedades antisépticas y mantener las condiciones necesarias de humedad de las heridas para su curación y cicatrización.