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Síndrome premenstrual

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¿Qué es el síndrome premenstrual?

El síndrome premenstrual (SPM) es un conjunto de síntomas y cambios físicos y psíquicos, bien definidos, que experimentan las mujeres días antes de la menstruación (entre el día 14 y 28). Esto sucede mes tras mes y puede afectar al 90 % de las mujeres, y con mayor frecuencia entre los 20 y 30 años de edad.

El síndrome premenstrual termina cuando empieza la regla.

La intensidad de los síntomas puede variar de unas mujeres a otras y pueden ser simples molestias o ser tan agudos que el malestar que ocasionan pueden interferir e incluso incapacitar en las actividades diarias o laborales.

El síndrome premenstrual termina cuando empieza la regla.

Tipos de síndrome premenstrual

No existen tipos de síndrome premenstrual.

Causas de un síndrome premenstrual

No se sabe con exactitud cuales son las causas del síndrome premenstrual, pero podría estar relacionado con un desequilibrio hormonal de estrógenos y progesterona. Esto produce una retención de líquidos y sodio que provocaría un aumento de peso y edema generalizado dando lugar a los síntomas premenstruales.

También se desconocen las causas por las que unas mujeres son más sensibles que otras a estos cambios hormonales.

Síntomas de un síndrome premenstrual

Los síntomas del síndrome premenstrual pueden ser:

Síntomas físicos:

  •    Hinchazón de abdomen
  •    Edemas generalizados por retención de líquidos
  •    Tensión e inflamación de las mamas
  •    Diarrea o estreñimiento
  •    Calambres
  •    Dolor de cabeza y espalda
  •    Intolerancia a la luz y al ruido
  •    Acné
Síntomas psicológicos o emocionales:
  •    Cambios repentinos del estado de ánimo
  •    Irritabilidad
  •    Cansancio
  •    Ansiedad
  •    Tristeza o depresión
  •    Cambios de apetito como la necesidad de comer dulce
  •    Trastornos del sueño
  •    Pérdida de interés en el sexo
  •    Pérdida de concentración

Tratamiento de un síndrome premenstrual

El tratamiento del síndrome premenstrual puede ser:

  • Tratamiento médico: para aliviar los síntomas como los antiinflamatorios, analgésicos, diuréticos, antidepresivos o anticonceptivos hormonales, entre otros.
  • Remedios caseros: ayudan a paliar los síntomas como la actividad física diaria, evitar la sal, cafeína, alcohol y azúcar los días previos al ciclo, no fumar, controlar el estrés, descansar y dormir más horas, o llevar una dieta saludable con más vitaminas y minerales durante esos días previos.

Pruebas complementarias de un síndrome premenstrual

No hay pruebas específicas para diagnosticar el síndrome premenstrual, basta con la descripción de los síntomas, en qué momento aparecen y si se repiten durante al menos tres ciclos menstruales para poder diagnosticar el síndrome premenstrual.  

Factores desencadenantes de un síndrome premenstrual

El factor desencadenante se debe a la disminución de los niveles de estrógeno y progesterona después de la ovulación. Cuando comienza la menstruación, los niveles de estas hormonas comienzan a subir de nuevo. Se desconoce porqué unas mujeres son más sensibles que a otras.

Factores de riesgo de un síndrome premenstrual

No hay factores de riesgo.

Complicaciones de un síndrome premenstrual

Las posibles complicaciones de un síndrome premenstrual pueden ser la incapacidad del desarrollo de las actividades diarias y laborales, pensamientos suicidas e incluso suicidio en las mujeres con depresión, por eso es importante ajustar el tratamiento esos días puntuales.

Prevención de un síndrome premenstrual

No existe prevención para evitar el síndrome premenstrual.

Especialidades a las que pertenece

El síndrome premenstrual es tratado por el médico de Atención Primaria, que trata los síntomas y recomienda pautas para aliviarlos, pero cuando el síndrome premenstrual afecta de manera más intensa o incapacita el ritmo de vida diario es el Ginecólogo (médico del aparato reproductor femenino) quien hace un seguimiento y tratamiento del síndrome premenstrual.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo aparecen los primeros síntomas del embarazo?

Los primeros síntomas de embarazo es la ausencia de regla, senos hinchados, cansancio y somnolencia, orinar más a menudo, náuseas y vómitos, hinchazón abdominal y dolor pélvico, entre otros.

¿Cuándo se presenta el síndrome premenstrual?

El síndrome premenstrual se presenta cuando aparecen una serie de síntomas concretos días antes de la regla, durante al menos 3 meses.

¿Cuánto es lo máximo que dura el periodo menstrual?

El periodo menstrual puede durar entre 25 y 30 días, incluso alargarse a 35 días.

¿Cuáles son los trastornos menstruales?

Los trastornos menstruales pueden ser náuseas, vómitos, dolor abdominal tipo retortijón, dismenorrea (dolor menstrual), dolor de espalda, diarrea o dolor de cabeza, entre otros.

¿Cuánto tiempo pueden durar los síntomas premenstruales?

Los síntomas pre menstruales duran unos días antes de la aparición de la regla. Suelen estar presentes en los años entre la adolescencia y la vida adulta, es decir, entre los 20 y 30 años.

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¿Cómo varía el flujo vaginal en el embarazo? El embarazo se caracteriza por cambios hormonales y estos traen consigo modificaciones en la secreción vaginal de la embarazada. Es importante conocer qué flujo vaginal es normal según el trimestre del embarazo que se encuentre y cual es objeto de revisión médica por ser patológico. En general, la secreción vaginal durante el embarazo es clara y transparente o blanquecina con discreto olor. Su volumen se incrementa conforme evoluciona el embarazo para reducir el riesgo de infecciones vaginales y uterinas, se produce a partir de las hormonas placentarias y por la producción del tapón mucoso.  En el segundo trimestre, puede aparecer un flujo asalmonado después de mantener relaciones sexuales o tras un examen ginecológico por encontrarse la zona sensible sin que esto sea patológico. Aunque es importante tener en cuenta que todo flujo rosado o asalmonado durante más de 24 horas debe ser evaluado por el especialista.  A partir de las últimas semanas de embarazo, este se transforma en más pegajoso, igualmente con un olor discreto que puede ser de color asalmonado o con hilos de sangre . Se debe principalmente a la pérdida progresiva del tapón mucoso cuando el cuello uterino comienza el proceso de dilatación para el parto. ¿Qué puedo hacer en caso de aumento del flujo? En caso de que aumente el flujo vaginal, es importante estar pendiente de sus características, como son consistencia y color , para así poder descartar ciertas enfermedades. Algunos ejemplos de tipos de flujo vaginal: Aumento de la secreción transparente: podemos estar ante la presencia de escape de líquido amniótico, por lo cual, debemos acudir inmediatamente a urgencias. Blanco y grumoso: con escozor en el área genital, está fuertemente asociado a Cándidas. Esto puede ser común durante el embarazo, el médico indicará tratamiento sin afectar al feto. Verde o amarillo: sugiere una infección por Clamidia o Tricomomas y esto puede ir asociado a eritema y escozor de genitales. Este flujo vaginal tiene un típico olor fétido. Es importante acudir al médico de forma oportuna, ya que, de no ser tratado, pueden aparecer complicaciones en el bebé años después de su nacimiento a nivel del sistema nervioso central y del desarrollo, así como trastornos de fertilidad en la mujer. Gris: este tipo de coloración asociada con olor a pescado que aumenta después de las relaciones sexuales, nos hacen sospechar que la paciente presenta vaginosis bacteriana, producido por un desequilibrio bacteriano en la vagina. Aunque es común que se presente, es importante su tratamiento para evitar complicaciones posteriores. Color café: secreción que se observa a inicios del embarazo debido a la implantación. No debe ser motivo de preocupación excepto si aparece después de los primeros meses. Rosado: este tipo de secreción vaginal puede aparecer el primer mes o al finalizar el embarazo de manera normal, pero, ante la duda, es preferible que todo flujo vaginal rosado o asalmonado que persista más de 24 horas sea evaluado por el médico tratante, para descartar la enfermedad en el mismo. Roja: es una urgencia, sobre todo si viene acompañado de dolor abdominal o coágulos en cualquier momento del embarazo. De manera general, podemos evitar la incomodidad del aumento del flujo con las siguientes medidas: Mantener la zona genital limpia y seca. Aumentar las medidas de higiene, utilizando jabones con pH neutro. Emplear protectores o compresas de algodón diario y cambiarlas durante el día las veces que sea necesario. Limpiarse correctamente al ir al sanitario, de adelante hacia atrás. Utilizar ropa interior de algodón. No realizar lavados o duchas vaginales. No utilizar perfumes vaginales. No usar óvulos, pomadas o cremas sin antes consultar al médico.  ¿En qué casos debería consultar con un especialista? Se debe acudir al médico si se presentan algunos de los siguientes síntomas : Flujo líquido transparente parecido a la orina Ardor o picor por el flujo Irritación vaginal Escozor al orinar Mal olor del flujo Flujo espumoso o con sangre Flujo vaginal acompañado de dolor abdomino-pélvico y fiebre
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¿Qué son las estrías? Las estrías en el embarazo son lesiones en la piel que tienen un aspecto violáceo y alargado y que se producen por la influencia de las hormonas, pero, también, por el aumento de peso que se produce durante el embarazo, que da lugar a la rotura de las fibras de colágeno de la piel en las zonas que más se distienden. Se producen con mayor frecuencia en la zona de las mamas y en la zona abdominal. Su aspecto es antiestético y es un motivo frecuente de consulta durante el embarazo.   Las estrías, en un inicio, son de aspecto rosado o violáceo, más tarde suelen evolucionar a un aspecto más blanco como nacarado. Su amplitud suele ser de unos 5 centímetros y tener un grosor de entre 3 y 5 milímetros. No producen dolor. ¿Por qué aparecen las estrías? Se producen porque al haber un aumento de volumen sobre la piel, provoca la rotura de las fibras de colágeno y elastina de esta en su parte interna, conocida como dermis, esta rotura da lugar a pequeñas cicatrices internas conocidas como estrías. Las estrías en el embarazo tienen también un componente hormonal, ya que las hormonas producen una alteración de la elasticidad de la piel, lo que se traduce en una menor elasticidad y una mayor facilidad para la producción de las estrías. Por otra parte, hay otro componente que es genético, las personas de piel clara y con piel seca tienen mayor probabilidad de sufrir este trastorno. ¿Cómo puedo prevenir la aparición de estrías en el embarazo? La prevención de las estrías se debe establecer desde el inicio del embarazo. No se puede prevenir el cambio de volumen que se produce durante el mismo, pero sí controlar la ganancia ponderal de peso manteniendo la misma en los parámetros de entre 9 y 12 kilos , al evitar coger peso rápidamente también se evitará en parte este proceso. Por tanto, seguir una dieta saludable durante el embarazo y “no comer por dos” evita las estrías . Por otra parte, mantener una constante hidratación de la piel también evita la aparición de estrías. Es necesario hidratar la piel del cuerpo al menos 3 veces días, para ello existen cremas antiestrías ; las que contienen aloe vera, aceite de argán o la centella asiática son especialmente recomendables para este proceso. Al aplicarse la crema es recomendable realizar un masaje sobre la zona , esto ayuda a penetrar mejor la sustancia y favorece un mejor riego sanguíneo de la zona. Además de la aplicación de cremas, es necesaria la hidratación de la mujer ; bebiendo al menos 2 litros de agua diarios, evitando la exposición solar durante el embarazo y, si se expone al sol, realizarlo con protección solar y no fumando, no solo por el embrión sino también por el cuidado de la piel. Si ya han aparecido, ¿cómo puedo tratarlas? Si las estrías han aparecido, debemos tratar de mejorar su aspecto. Cuanto más superficiales son las estrías, más fácil es su tratamiento y, cuanto más profundas, más se dificulta su desaparición , pero siempre podemos intentar que se disimulen y sean menos llamativas. El aspecto de las estrías es importante para su tratamiento, cuando están violáceas o rosadas presenta una vascularización mayor, son de menor evolución y su tratamiento es más fácil . Cuando su aspecto es nacarado, se puede decir que son cicatriciales y llevan más tiempo y son más difíciles de tratar. Es por tanto importante comenzar el tratamiento tan pronto como se percibe la aparición de las mismas. Tratamientos como la dermoabrasión, la radiofrecuencia, la mesoterapia o la carboxiterapia son eficaces para su tratamiento.  Las microdermoabrasiones es un método mecánico que elimina las capas superficiales de la piel, dando lugar a una generación de colágeno y elastina. Es uno de los métodos más empleados, pero se debe aplicar al terminar el embarazo.   La radiofrecuencia aumenta la producción de colágeno y elastina mediante corriente de alta frecuencia que elevan la temperatura de la piel, estimulando los fibroblastos . También se debe emplear tras terminar el embarazo. La mesoterapia inyecta sustancias bajo la piel que estimulan el crecimiento de los fibroblastos. Esta sustancia se pone en pequeña cantidad y, como las anteriores, se realiza al término del embarazo. La carboxiterapia es la inyección de gas carbónico la piel, esto se traduce en un aumento de la oxigenación y como resultado se produce una mayor elasticidad en la misma. Además de estos procedimientos , debemos seguir manteniendo una correcta hidratación de la piel para conseguir una mayor elasticidad.
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Predicción de la ovulación  Existen diferentes métodos para predecir la ovulación , entre los cuales, destacan: Calculadora de la ovulación: actualmente, encontramos diferentes aplicaciones en móviles y ordenadores que nos permiten calcularlo de una forma fácil y rápida. Solo debemos saber nuestro primer día de la última menstruación, cada cuanto nos suele venir y cuantos días aproximados dura la misma. El resultado son los días de tu periodo de ovulación o ventana fértil, que comprenderá entre el día 12 y 16 del ciclo y, si eres una persona con periodos regulares, puedes crearte así tu calendario de fertilidad. Test de ovulación de LH: son test que se venden en farmacia sin necesidad de receta médica. En estos test, se mide en orina el incremento de la hormona luteinizante, que se produce 36 horas antes del inicio de la ovulación con un 96% de fiabilidad. Método de la temperatura basal: este método consiste en medir la temperatura de la mañana diariamente a lo largo del ciclo menstrual; a la misma hora, en el mismo sitio (boca, ano o vagina) y anotarla. La temperatura corporal pasa por dos fases, al inicio del ciclo está más baja, provocando la ovulación, después se eleva dando paso al periodo infértil. Es importante tener en cuenta que hay múltiples factores que pueden alterar esta medición, como el estrés, alcohol, enfermedad o insomnio, por lo cual, no es un método certero. Método del flujo vaginal: a través de la observación minuciosa del moco cervical, la mujer puede observar los días más fértiles del ciclo menstrual, debido a la secreción de estrógenos y su incidencia sobre el cuello del útero y la producción del moco. Normalmente, después del día 9 o 10 de inicio de la regla, se comienza a segregar un moco cervical de consistencia similar a la clara de huevo, que favorece la supervivencia de los espermatozoides y dura hasta el día 16 del ciclo aproximadamente. ¿Cuál es el mejor momento del ciclo para quedar embarazada? El mejor momento del ciclo para quedar embarazada, es de 3 a 5 días antes hasta 1 día después de la ovulación . La ovulación sucede aproximadamente 14 días antes del siguiente periodo menstrual en un ciclo de 28 días o el día 21 en un ciclo de 35 y, si son ciclos cortos de 21 días, la ovulación ocurre el día 7 y los días más fértiles son los días 5, 6 y 7.  En la ovulación, el óvulo maduro es liberado del ovario y se mueve hacia la trompa de Falopio esperando ser fecundado. Cómo mejorar la fertilidad Existen diversos factores, algunos modificables y otros que no, que pueden alterar la fertilidad, por ejemplo: Eliminar los hábitos tabáquicos: reducen posibilidad de embarazo, ya que disminuye la función ovárica, afecta a la producción de hormonas, al transporte del embrión y al entorno en el útero; también aumenta la probabilidad de sufrir abortos espontáneos. Cesar el consumo de alcohol: la exposición a altas dosis de alcohol durante la concepción afecta al futuro desarrollo de la placenta y sus vasos sanguíneos. Disminuir la ingesta de cafeína: se debe disminuir su consumo a menos de 5 tazas diarias. Mejorar el sobrepeso: la obesidad produce desequilibrios hormonales y problemas de ovulación, como los ovarios poliquísticos. Evitar la exposición a contaminantes medioambientales: como pesticidas agrícolas, diluyentes y tóxicos utilizados en lavados al seco, ya que afectan a la fertilidad femenina. No usar lubricantes vaginales: debemos tener en cuenta que la mayoría de los lubricantes vaginales pueden contener espermicidas y, el uso de “lubricantes caseros” como el jabón tampoco es recomendado, ya que mata los espermatozoides. Se recomienda aceite de maní, canola o lubricantes que no contienen espermicidas. Llevar una alimentación saludable: especialmente alta en omega 3 y 6, vitaminas del grupo B, betacarotenos, vitamina C y los siguientes minerales: calcio, hierro, cromo y zinc, evitando las harinas refinadas, edulcorantes, metales pesados, soja, trigo, carne y lácteos. Se deben priorizar los alimentos frescos, naturales y ecológicos como: canónigos, semillas de chía, pipas de calabaza, nueces de Brasil, cacahuetes, frutos rojos, levadura nutricional y quinoa, entre otras muchas. Mejorar los niveles de ansiedad: se ha comprobado científicamente que los altos niveles de estrés se relacionan con bajos niveles de ovulación, por lo cual, una buena salud mental, es esencial a la hora de querer concebir. Realizar ejercicio físico con regularidad: nos ayudará a mejorar nuestro peso y mejorar los niveles de ansiedad. Otros factores: como la edad, está ampliamente demostrado que la fertilidad va descendiendo con la edad, hasta llegar a un 10% a partir de los 40 años, dependiendo de la calidad de los óvulos. ¿Cuánto se puede tardar en quedar embarazada? Esto es un dato que depende muchísimo de las parejas y su salud. En general, el 85% de las parejas que tienen deseos de concebir y no tienen ningún problema de fertilidad, lo logran en el primer año si tienen relaciones sexuales regularmente y no utilizan ningún método de protección. De las parejas que no lo logran en el primer año, la mitad lo consigue en el segundo y la otra mitad en el tercer año. Cuándo consultar con un médico Se recomienda acudir al médico para iniciar un estudio de fertilidad después de pasado un año con relaciones sexuales frecuentes sin utilizar ningún método anticonceptivo, incluido el coito interrumpido. Muchas parejas que no consiguen gestación en este primer año, pueden concebir en el segundo año con ayuda, esto no significa realizar alguna técnica de reproducción asistida, pero sí tener claro los factores que están alterando la fertilidad y aplicar las medidas correctivas para mejorarlos.
Papanicolau
Contenido de salud

Papanicolau

Definición La prueba o test de Papanicolau, citología cervical o triple toma de Witt, es una prueba diagnóstica realizada a las mujeres,  utilizada para detección precoz de cáncer de cuello uterino, y para identificar lesiones precancerosas. También se puede utilizar en el diagnóstico de infecciones genitales . Para su realización, se obtiene una muestra de células en un hisopo (especie de bastoncillo alargado) pasándolo por la superficie del cuello del útero (parte inferior de este que conecta con la vagina). Tipos de pruebas para detectar el papiloma humano La detección y diagnóstico de la presencia del virus del papiloma humano se realiza siempre mediante el análisis del ADN (material genético) del virus presente en las muestras, que son analizadas en el laboratorio de microbiología. Estas muestras se pueden recoger de varias formas según se realicen como técnicas de prevención, diagnóstico o tratamiento: en la citología cervical, en una colposcopia (visualización del cuello uterino y la vagina con un aparato óptico que amplifica las imágenes), en la toma de una biopsia (muestra de tejido) del cuello uterino, el análisis de una lesión verrucosa a nivel de la vulva, etc…   Preparación Antes de la realización de la prueba la paciente debe saber una serie de consideraciones:  Debe hacer abstención de relaciones sexuales durante las 48 horas antes del procedimiento. No debe presentar la regla o menstruación en ese momento. Además, deben haber pasado 4-5 días desde su finalización. La paciente debe lavarse los genitales externos con agua y jabón, pero no se deben hacer lavados internos, duchas vaginales ni aplicación de desodorantes vaginales. No debe haber utilizado tratamientos tópicos (como óvulos, cremas vaginales, espermicidas, etc…),  en los 5-7 días antes de la prueba. La paciente debe ir tranquila, con ropa cómoda, y fácil de quitar y poner. Cómo se realiza la prueba de Papanicolau La citología se realiza de modo ambulatorio, en la consulta del ginecólogo o de la matrona. La paciente se sitúa en la camilla de exploración ginecológica, boca arriba, con los pies apoyados en los estribos de la misma, y lo más arrimada al extremo de la camilla con los glúteos bien apoyados. La paciente debe estar lo más relajada posible. El ginecólogo o la matrona que realice la prueba, separa los labios vulvares e introduce de forma progresiva por la vagina un espéculo (especie de pinza con forma de pico de pato). El espéculo se abre y con ello el profesional puede ver así, con la ayuda de una luz externa, el cuello del útero (parte baja del útero donde este se une a la vagina). Con una espátula pequeña y un utensilio en forma de cepillo, el profesional tomará tres muestras de diferentes zonas del cuello uterino, pasándolo por encima de la mucosa (revestimiento interno de los órganos), y ese material lo extenderá en una pequeña placa transparente llamada porta. Tras ello, fijará la muestra en el porta aplicando un spray, que será enviado al laboratorio de anatomía patológica para el estudio de las células observadas en la muestra. Complicaciones de la prueba de Papanicolau La citología cervical es una técnica que no presenta complicaciones importantes. La paciente puede sentir una ligera molestia al introducir el especulo, sobre todo si se encuentra tensa y no relaja la musculatura de la vagina. En algunos casos se puede producir un pequeño sangrado tras su realización . El riesgo de posibles infecciones es prácticamente inexistente . Resultados Si el resultado del test de Papanicolaou es normal, se debe repetir según protocolo establecido, cada 1 - 5 años. En ocasiones, el objetivo último de la realización de esta prueba no es detectar infecciones por hongos o bacterias, sino las alteraciones celulares premalignas o malignas, sí se puede determinar que existe una infección vaginal, con lo que el médico pautará el tratamiento preciso según el caso. En estos casos tras haber tratado la infección se debe repetir la citología. Otras veces la muestra obtenida no es válida para su análisis y el resultado no es válido, con lo que se debe repetir. Otros resultados se expresan con acrónimos de las alteraciones celulares: ASCUS. Son las iniciales en inglés de atipias celulares de significado indeterminado, que obliga a que el ginecólogo tenga que seguir este proceso durante algún tiempo, en muchos casos este proceso se normalizará sin tener que hacer nada. SIL de bajo grado. Es el acrónimo de lesión intraepitelial de bajo grado. Son lesiones que están en la zona intraepitelial del cuello uterino, esto es, en la capa más superficial del cuello del útero. Es una infección por el virus del papiloma humano y en la mayoría de las ocasiones desaparece sin dejar lesiones, pero precisará de un seguimiento especial al ser una lesión premaligna. SIL de alto grado. Indica que las anormalidades celulares son más profundas y no desaparecerán de forma espontánea, si no que van a necesitar un tratamiento adecuado. Carcinoma de células escamosas. Es una lesión maligna que necesitará de estudios y pruebas complementarias, y que llevará a un tratamiento en principio más agresivo. Otro tipo de alteraciones que se pueden detectar son las que afectan a tipos celulares que también se pueden encontrar dentro del útero:  Atipias de células glandulares (AGC).  Adenocarcinoma in situ. Adenocarcinoma endocervical, endometrial, extrauterino, sin especificar (NOS). La citología o test de Papanicolau informa de la existencia de células anómalas, pero el diagnóstico definitivo debe hacerse mediante colposcopia con biopsia y estudio histológico (de anatomía patológica) de las lesiones sospechosas. Preguntas frecuentes ¿Cuándo se debe hacer el Papanicolau? Los protocolos de indicación de la realización pautada de una test de Papanicolau o citología cervical pueden variar discretamente, según se evalúan las indicaciones de las distintas sociedades científicas (Programa de Actividades Preventivas y de Promoción de la Salud de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria, Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia, American Cancer Society, National Cancer Institute, etc.). En general podemos decir que se recomienda: Iniciar citología a los 25 años o a los 3 años del inicio de relaciones sexuales, repetir cada 3-5 años hasta los 65 años. No se debe hacer cribado si no hay relaciones sexuales, o a la paciente se le ha realizado una histerectomía total (extirpación del útero). ¿Qué es un Papanicolaou positivo? Si la prueba de Papanicolaou se informa como positiva, quiere decir que se sospecha de una alteración en el cuello uterino y son necesarios más estudios. La paciente debe acudir a su médico, quién le indicará los procedimientos a realizar. ¿Qué es la citología cervical? La citología cervical es una prueba diagnóstica y de prevención, que se realiza en las mujeres para detectar posibles alteraciones malignas o premalignas, así como presencia de infecciones como la del virus del papiloma humano, mediante la toma de una muestra de células del cuello uterino, por medio de una raspado con un hisopo (bastoncillo) para su análisis en el laboratorio de anatomía patológica. ¿En qué se diferencian una citología de Papanicolau? La citología cervical y el test de Papanicolau son dos formas distintas de denominar una misma prueba. ¿Qué otro nombre recibe el Papanicolau? La prueba o test de Papanicolau también se denomina citología cervical o triple toma de Witt.
Cuándo se Recomienda el Diagnóstico Genético Preimplantacional
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El diagnóstico genético preimplantacional o DGP es una técnica diagnóstica que permite detectar alteraciones en la estructura o número de cromosomas o enfermedades genéticas en células embrionarias de embriones que se han conseguido mediante un ciclo de fecundación in vitro.   En qué consiste Necesariamente, para poder realizar esta técnica diagnóstica debemos recurrir a un ciclo de fecundación in vitro. A grandes rasgos, este tratamiento consiste en someter a la mujer a un tratamiento para inducir el desarrollo del máximo de óvulos en su ovario y, cuando estén en el momento óptimo de maduración, extraerlos y conservarlos en el laboratorio. El proceso de extracción es una punción guiada por ecografía de los ovarios por vía vaginal, aspirando el contenido de las distintas bolsitas de líquido que habrán crecido y en el interior de las cuales flota un óvulo. Este procedimiento se realiza habitualmente en el quirófano y con la paciente sedada. Una vez nos hemos hecho con los óvulos los pondremos en contacto con una muestra de semen de la pareja, o de banco si es el caso, para fertilizarlos. A partir de este momento consideramos que ya se trata de un embrión que va dividiéndose y multiplicando su número de células mientras se mantiene en cultivo en el laboratorio hasta el quinto o sexto día en que es ya un buen amasijo de células, todas iguales de momento, llamado blastocisto.   Si es necesario un DGP, se toman unas cuantas células representativas del embrión para realizar la biopsia, y el blastocisto se congela (vitrifica) para dar tiempo a obtener el resultado y transferirlo diferidamente si se comprueba que es sano. El hecho de extraer cierto número de células del embrión no lo daña ni compromete su evolución, pues en este estadio de crecimiento todas las células todavía son iguales. Eventualmente se puede realizar la biopsia de una parte muy concreta del óvulo (corpúsculo polar) en lugar de células embrionarias si el caso lo requiere, pero con peores resultados.   Las células extraídas son sometidas a distintas técnicas de laboratorio según lo que necesitemos detectar y una vez obtenido el resultado se descartan los embriones que no eran sanos y se seleccionan los que no presentan anomalías para una vez preparado el endometrio de la paciente en un ciclo posterior transferirlo al interior del útero para t ener las máximas posibilidades de embarazo y llegar a término de un recién nacido sano.   La fiabilidad de la técnica es prácticamente del 100%.   Cuándo se indica Hay unos contextos muy concretos en los que puede estar indicado realizar un DGP: Por un lado, cuando tenemos motivos para pensar que el embrión pueda presentar alteraciones genéticas: En casos en que conocemos que uno de los progenitores es portador de una alteración en su fórmula cromosómica , o en casos de que uno o ambos progenitores son portadores de una mutación responsable de una enfermedad genética en el feto, como la hemofilia, la fibrosis quística o cualquier enfermedad genética diagnosticada en la familia que planifica el embarazo. En pacientes a las que se han realizado ciclos previos de fertilización in vitro aparentemente con buenas expectativas y que han sufrido abortos de repetición o fallos de implantación de los que se desconoce la causa. En pacientes de edad avanzada, pues a mayor edad más riesgo de alteraciones numéricas en los cromosomas de los óvulos. En casos de esterilidad masculina de origen genético. En parejas que en gestación anterior han presentado una anomalía genética.   Existe otro supuesto en que legalmente se puede realizar un DGP más delicado: en casos de familias con un hijo con una enfermedad grave que pueda beneficiarse del tratamiento con células madre de cordón umb ilical de un hermano histocompatible. Se puede realizar un DGP y seleccionar los embriones que presentan compatibilidad de tejidos con el hermano enfermo, con la finalidad terapéutica de que en el momento del parto se pueda recoger sangre del cordón umbilical rica en células madre que en este caso servirán para hacerle tratamiento al hermano mayor.   El poder realizar un DGP es un procedimiento que está regulado por ley. En España existen unos requisitos que se han de cumplir de forma indispensable para autorizar un DGP y son: Que el embrión tenga probabilidades de tener una enfermedad de aparición temprana. Que esta enfermedad no sea curable en la actualidad. Que esta enfermedad sea potencialmente mortal. Fuera de estos tres supuestos el caso ha de ser presentado ante un Comité de Bioética y ser estudiado y aprobado por éste antes de ser autorizado el DGP.   El DGP no corrige ningún problema ni tiene ninguna capacidad de modificar el resultado, se trata simplemente de seleccionar los embriones que no presentan anomalías para evitar el nacimiento de niños con enfermedades que se pueden diagnosticar a priori, nada más alejado de tener hijos a la carta. Haz nuestro test de embarazo y averigua todo lo que debe saber una embarazada. Descubre todos los consejos y cuidados de las mujeres embarazadas.
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Artículo especializado

En qué Consiste el Tratamiento con Embriones Congelados

En el marco de los tratamientos de reproducción asistida, hay ocasiones en que es necesario conservar embriones en el laboratorio. El proceso que se usa para ello es la vitrificación, que ha supuesto un avance respecto al método clásico de congelación lenta que se empezó a emplear en los años 80 y que ofrecía peores resultados.   Actualmente, para la criopreservación tanto de óvulos como de embriones se utiliza la congelación ultrarrápida. Para ello, después de la obtención de la muestra a congelar, se trata con una sustancia para evitar la formación de cristales durante la congelación, que dañarían al óvulo o embrión, y se introducen en los recipientes donde permanecerán congelados en un tanque de nitrógeno líquido a -196º. Este proceso se llama vitrificación, y permite mantener en buenas condiciones embriones y óvulos durante tiempo indefinido con una altísima tasa de viabilidad cuando se descongelan. Los buenos resultados de esta técnica han hecho cambiar algunos de los planteamientos de la reproducción asistida, pues los resultados con estos embriones son prácticamente equiparables a cuando se transfieren los embriones en fresco.   ¿Qué ventajas nos aporta la posibilidad de criopreservar los embriones? Cuando se realiza una fertilización in vitro la paciente es sometida a un tratamiento en el que pretendemos forzar al ovario a producir cuantos más óvulos mejor para “rentabilizar” ese ciclo al máximo. Después de que adquieran su ideal estado de madurez se procederá a su extracción mediante una punción guiada por ecografía de los ovarios, bajo sedación, aspirando cada uno de los óvulos producidos, que pueden ser según la edad y perfil de la mujer desde unos pocos hasta ¡algunas decenas! Estos ovarios que han sido estimulados en algunos casos pueden darnos complicaciones si la mujer queda gestante en este mismo ciclo. En algunos casos es más prudente esperar a que los ovarios vuelvan a la normalidad y transferir los embriones en un ciclo posterior. Esto es posible gracias a la criopreservación.         Hay veces en las que hay que realizar un estudio a los embriones antes de transferirlos, por ejemplo, cuando haya que descartar anomalías cromosómicas o enfermedades genéticas. Estos estudios necesitan tiempo, y en estos casos el poder criopreservar los embriones, y transferirlos cuando ya tenemos resultados, lo hace posible.         En un tratamiento de fertilización in vitro se obtienen múltiples embriones, se transferirá el de mejor calidad y el resto se criopreservan. Si no ha habido éxito y la mujer no queda gestante se prepara un nuevo ciclo en el que no hay que estimular los ovarios de nuevo, sino que se prepara simplemente el endometrio y se transfiere uno de estos embriones criopreservados. Este segundo tratamiento es mucho menos complejo y de esta manera se reduce en gran medida la tasa de embarazos múltiples que era tan común en tratamientos de fertilización in vitro pues sin la criopreservación de los embriones restantes se forzaba más la transferencia de varios embriones para aumentar las probabilidades de embarazo.         De igual manera, la pareja que ya se sometió a un tratamiento con éxito y se plantea un nuevo embarazo puede rescatar uno de estos embriones sin necesidad de volver a empezar.         En ocasiones, el tratamiento ha dado buenos embriones, pero las condiciones del endometrio no parecen las óptimas para tener éxito. En este caso podemos criopreservar y transferir en otro ciclo con una mejor preparación.   Qué hacer con los embriones sobrantes Cuando se realiza un tratamiento de fertilización in vitro los embriones sobrantes se criopreservan. La pareja en ese caso decide si los conserva para sí, y se hacen responsables de los gastos del mantenimiento de los mismos o, alternativamente, si no desean utilizarlos en el futuro para su proyecto reproductivo común, pueden escoger entre tres opciones:         Donación a otras parejas o mujer que lo requieran: parejas que tienen problemas de fertilidad de causa tanto femenina como masculina requieren de una donante de óvulos y un donante de semen, o bien han de adoptar un embrión. O una mujer que decida gestación en solitario y que con óvulos propios no sea posible. Esta opción sólo es viable si la mujer que dona los óvulos es menor de 35 años en el momento de la criopreservación. Estas receptoras de embriones simplemente tendrán que preparar su endometrio sin que tengan que estimular sus ovarios, por lo que el tratamiento se simplifica, y como se trata de óvulos jóvenes los resultados son muy buenos.         Donación con finalidad científica para investigación.         Cesar su conservación sin que se utilicen para ninguna otra finalidad en el momento en que la receptora ya no reúna los requisitos clínicos para un nuevo embarazo.   Como siempre, los avances tecnológicos nos abren opciones que previamente no se podían plantear ampliando el abanico de posibilidades y permitiendo tratamientos más seguros y exitosos.
Para qué Sirve una Ecografía Obstétrica
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Para qué Sirve una Ecografía Obstétrica

Una ecografía es una prueba de imagen que utiliza ultrasonidos, no lleva radiación y, por tanto, no es perjudicial para el feto. En la ecografía se emiten sonidos con una frecuencia mayor a la que es capaz de captar el oído humano y por ello se llaman ultrasonidos. La diferencia entre la forma en que se refleja en cada tejido emite ecos diferentes y todo ello procesado en el ordenador que llevan incorporados los aparatos nos da una imagen en la pantalla. La ecografía se utiliza en radiología para el estudio de diferentes órganos y aparatos del cuerpo humano y es muy utilizada en el control de embarazo, se llama ecografía obstétrica. Dependiendo del tamaño del útero y del órgano o tejido que queramos estudiar utilizaremos dos vías distintas para la exploración: Transvaginal: se utiliza un transductor que se introduce en la vagina y puede observar mejor las estructuras cercanas a la vagina. Se utiliza en el estudio del primer trimestre de embarazo, para valorar el cuello del útero o bien para valorar las estructuras fetales colocadas en la parte más inferior del útero. Abdominal: se utiliza un transductor convexo. Se suele realizar a partir del segundo trimestre ya que hasta entonces es más útil la vía transvaginal. El número de ecografías a realizar depende de cada gestación y de los factores de riesgo, pero s e establece generalmente que el mínimo de ecografías por gestación es de tres, una por trimestre y cada una tiene una función específica. Ecografía del primer trimestre Se suele realizar entre las 11 y 13 semanas y es muy importante definir varios parámetros. Ante todo, si se trata de una gestación viable, es decir, con un embrión que está vivo, con un corazón que late correctamente . Se deben definir el número de embriones presentes, y en caso de gestaciones múltiples (gemelares o de trillizos) la corionicidad, es decir, cuántas placentas hay, y si tiene cada embrión su bolsa amniótica o bien la comparte, ya que estos datos indicarán el factor de riesgo del embarazo. Se debe medir el tamaño del feto desde el cráneo hasta el coxis, el llamado CRL, y con esta medición se define el tiempo de gestación, si coincide o no con la fecha de última regla o bien si debe modificarse este dato. En esta ecografía se realiza un repaso morfológico del embrión en que debemos observar unas estructuras básicas con aspecto de normalidad, como son la cabeza con todo el cráneo íntegro y así descartar defectos del cráneo como anencefalias. Debemos visualizar un tórax y un abdomen de aspecto normal y con paredes íntegras y descartar defectos de la pared abdominal que hagan que las estructuras del abdomen se encuentren fuera de la cavidad abdominal fetal como son la gastrosquisis o bien onfalocele, y solemos observar el estómago y la vejiga de la orina. Debemos visualizar las cuatro extremidades de aspecto correcto y con todos los huesos largos. Posteriormente, se realiza un examen a consciencia de los marcadores fetales de cromosomopatía, es decir las alteraciones ecográficas que indican un aumento del riesgo de feto afecto de síndrome de Down. El marcador más importante es el pliegue nucal, que se mide con el feto de perfil, intentando visualizar el hueso nasal en el corte y se mide un espacio que se observa en la nuca del feto. Se pueden estudiar otros marcadores de alteración cromosómica como son el Doppler del ductus venoso o el paso de sangre a través de la válvula tricúspide del corazón. Ecografía del segundo trimestre Se realiza entre las 19 y las 22 semanas de embarazo y se suele realizar de forma abdominal. En esta ecografía lo primero a realizar es confirmar la viabilidad fetal, la posición del feto, es decir si está situado de forma transversal en el abdomen de la gestante o bien longitudinal (que puede estar de nalgas o bien con la cabeza hacia abajo, en cefálica). Se observa la localización de la placenta y su inserción y la cantidad del líquido amniótico. Se realizan medidas del feto que, como mínimo, son: la cabeza, el abdomen y el fémur, y con ello se confirma que el crecimiento sea correcto . Además, se realiza un estudio más detallado de la morfología fetal, sobre todo de estructuras cerebrales, de estructuras del corazón y otros órganos como los riñones, intestinos… En algunos centros se mide además la longitud del cuello del útero para valorar el riesgo de prematuridad y las arterias uterinas para saber el riesgo de hipertensión del embarazo. Ecografía del tercer trimestre Se realiza sobre las 34 semanas aproximadamente y suele ser abdominal. En esta exploración se determina la viabilidad y la posición fetal como en el segundo trimestre. Además, se estudia la inserción de la placenta y la cantidad de líquido amniótico. Se realizan también mediciones del feto para estudiar su crecimiento y un repaso a la morfología ya que algunas malformaciones pueden ser de aparición tardía. Haz nuestro test de embarazo y averigua todo lo que debe saber una embarazada. Descubre todos los consejos y cuidados de las mujeres embarazadas.
Clamidia
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Clamidia

La clamidia es un tipo de bacteria especial que tiene un comportamiento a caballo entre una bacteria y un virus. Existen tres tipos de clamidia que pueden afectar a las personas, pero en este caso hablaremos de la Chlamydia Trachomatis , que es causante de una infección ginecológica. Las otras dos especies son causantes de infecciones respiratorias. Cómo se transmite y qué síntomas provoca La transmisión de la infección por clamidia es por vía sexual, afecta tanto a hombres como a mujeres y puede ser completamente asintomática. Cuando causa síntomas son muy variados:          Uretritis, es decir, síntomas de inflamación de la uretra que pueden confundirse con una infección de orina. En varones puede acompañarse de secreción purulenta por el meato uretral y de dolor testicular.          En mujeres también se puede observar esa secreción a través del orificio del cuello uterino, pus que proviene del interior del útero y por tanto estar afectando los genitales internos en una entidad que se llama enfermedad inflamatoria pélvica, que se define como una infección de gravedad moderada-severa, que afecta útero y trompas, con potencial de afectar toda la cavidad abdominal y lesionar las trompas permanentemente, hecho que conllevaría problemas para la fertilidad femenina.          Si se transmite por sexo anal puede ocasionar inflamación del recto con dolor rectal y secreción anormal mucosa o hemática por el ano.          En personas con un determinado grupo genético puede ocasionar un síndrome general que afecta los ojos, las articulaciones y la piel llamado Síndrome de Reiter. Otras consecuencias de la clamidia En los casos de gestantes afectadas por clamidia podemos encontrarnos con recién nacidos contagiados por este germen durante el parto al que pueden causar conjuntivitis, motivo por el cual es norma aplicar una pomada antibiótica ocular a todos los bebés que nacen en centros sanitarios. Si no se trata, una infección ocular neonatal por clamidia puede ocasionar problemas graves o incluso ceguera. No en nuestro medio, pero en algunos países de Asia, África y América, existen unas cepas concretas de clamidia que ocasionan una pequeña úlcera genital que pasa desapercibida y cura en pocos días, pero posteriormente puede ocasionar una grave inflamación de los ganglios de la zona que pueden formar grandes colecciones de pus y una severa afectación general. Otras cepas de clamidia pueden causar una conjuntivitis que se transmite de persona a persona favorecida por las malas condiciones higiénicas. Es una de las principales causas de ceguera en países subdesarrollados. A quién afecta La incidencia es difícil de calcular, pues el 70% de las infecciones son asintomáticas y, al ser una infección de transmisión sexual, es mucho más frecuente en determinados grupos de población de riesgo. Tratamiento efectivo Una vez planteado este contexto apocalíptico hemos de dar un mensaje tranquilizador ya que a pesar de que la infección tiene una alta prevalencia, en la mayoría de los casos las infecciones son leves y además el tratamiento antibiótico es altamente efectivo, así que el reto es saberla diagnosticar y tratar. Hay que tratar también a las parejas sexuales del sujeto infectado. El diagnóstico es fácil con unas pruebas de laboratorio sencillas pero específicas, así que hay que sospecharla, porque los medios de cultivo que se usan habitualmente no son buenos para detectarla. Prevención Como la transmisión es mediante relaciones sexuales no protegidas, tanto orales, vaginales como anales, con la persona infectada, la manera de prevenir la infección es mediante el uso del preservativo en todas las prácticas sexuales y durante todo el contacto. La persona infectada puede perfectamente no ser consciente de ello pues un alto porcentaje son asintomáticas. Y la infección no deja inmunidad, así que tras haber recibido tratamiento y solventado la infección conviene mantener las mismas medidas de precaución pues el recontagio es posible.
Sangrado entre Reglas
Síntoma

Sangrado entre Reglas

¿En qué consiste el sangrado entre reglas? El sangrado entre reglas, también conocido como sangrado intermenstrual , es el que aparece entre el final de una menstruación y el comienzo de la siguiente. No es un episodio normal pero a lo largo de la vida reproductiva de una mujer se producen varios  procesos de sangrado intermenstrual, en la mayor parte de la veces no reviste gravedad ni motivo de enfermedad, pero deben ser motivo de consulta por el ginecólogo, el cual determinará la causa. Tipos de sangrado entre reglas No hay diferentes tipos de sangrado, pero este se puede presentar en forma de goteo, sangrado escaso de color marrón y, en otras ocasiones, más abundante y rojo, parecido a una menstruación. El sangrado puede acompañarse de moco cervical de color blanco y de una ligera molestia abdominal . Posibles causas del sangrado entre reglas Las principales causas son: Ovulación : es la causa más frecuente y suele durar 2-3 días con un sangrado escaso coincidiendo en la mitad del ciclo (entre el 13 y 16 día del ciclo). Sucede porque aumenta la producción de hormonas relacionadas con la ovulación llegando al pico máximo en esos días. Anticonceptivos hormonales : suele ser, también, muy común al empezar a tomar esta medicación. La mayoría de las veces aparece en los 3 primeros meses, siendo un sangrado escaso para luego desaparecer, salvo casos concretos en los que el sangrado es continuo aunque escaso. D.I.U : este dispositivo intrauterino produce sangrado escaso los primeros meses de su colocación, considerándose normal. Pólipos uterinos o miomas : producen un sangrado más abundante entre períodos e incluso pueden llegar a ser iguales que una regla. Tanto los pólipos como los miomas se localizan en el interior de la cavidad uterina llamada endometrio. Lesiones cervicales : cuando el cuello uterino o cérvix está dañado se puede producir un  sangrado Embarazo : el sangrado es escaso y puede aparecer las primeras semanas de embarazo debido a  la implantación del embrión. En muchos casos las mujeres, todavía desconocen que están embarazadas y puede significar un aborto o un embarazo extrauterino, por lo que es importante acudir al médico. Estrés : si la mujer pasa por una época estresante puede tener alteraciones en el ciclo menstrual manifestándose en forma de flujo vaginal marrón. Infecciones : las infecciones de transmisión sexual en ocasiones son causa de sangrado además de mal olor y flujo amarillento o gris. Cáncer : ante cualquier tipo de sangrado vaginal anormal se debe acudir al médico para descartar cualquier patología grave que pueda ser la causante y poder poner tratamiento lo antes posible. Otras causas pueden ser alteraciones en la dieta, adicción a drogas, ciertos fármacos como los anticoagulantes...etc. Diagnóstico del sangrado entre reglas ¿Qué puede ser? Ante un sangrado intermenstrual, las mujeres deben acudir al ginecólogo para valorar si existe una patología. Es muy importante que la mujer lleve un registro del ciclo menstrual. Anamnesis : entrevista a la paciente para saber como es el sangrado (escaso o abundante), si esta puede estar embarazada, los días de duración, si es maloliente, si le ocurre todos los meses...etc. Analítica de sangre : para valorar si la pérdida de sangre provoca anemia o alteraciones hormonales. Análisis de orina : sirve para ver si hay embarazo y descartar aborto o embarazo extrauterino. Citología vaginal o prueba Papanicolau : sirve para saber si el sangrado es del cuello uterino y detectar células cancerígenas. Tacto vaginal : permite explorar el cuello. Ecografía : para detectar algún pólipo o mioma. Histeroscopia : se introduce un tubo finito con una cámara que permite ver la cavidad uterina y tomar biopsias. Tratamiento del sangrado entre reglas ¿Qué hacer? En la mayoría de los casos es normal que esto ocurra a lo largo de la vida fértil de la mujer y no necesita tratamiento. Pero en otras ocasiones este dependerá de la causa, por ejemplo: Medicación : como los anticonceptivos que ayudan a que las reglas sean más regulares. Dilatación y curetaje : se raspa el tejido endometrial suavemente eliminando los tejidos anormales. Miomectomía : intervención quirúrgica en la que se extirpan pólipos o miomas. Histerectomía : operación quirúrgica para extirpar el útero en caso necesario como en el cáncer. Ablación endometrial : se realiza a través de un histeroscopio (tubo con luz en el extremo que permite visualizar el útero). Se destruye el revestimiento del útero por medio de calor, frío, o corrientes eléctricas, reduciendo el flujo menstrual. Preguntas frecuentes ¿Qué es el sangrado de implantación? El sangrado de implantación se produce cuando el embrión se adhiere a la pared del útero y se rompen pequeñas arterias y venas que pueden ser causa del síntoma. Este sangrado se produce en las primeras semanas de gestación, durante las cuales, la mujer, a veces no sabe que está embarazada . En esta etapa el útero está muy irrigado y sangra con facilidad. ¿Qué es el flujo marrón en la mujer? Si el flujo dura menos de 3 días se considera normal debido a que siempre queda sangre residual tras la menstruación y sale al comienzo o al final del ciclo. Pasado ese tiempo, puede ser indicativo de alguna infección. ¿Cómo es el sangrado durante el embarazo? S i el sangrado es rosa, rojo pardusco y escaso, puede ser común y no indica problemas graves , por lo que debe ser evaluado por el ginecólogo para descartar posible aborto, o embarazo extrauterino. En estos casos la pérdida de sangre será abundante y de color rojo brillante. ¿A qué edad se debería estabilizar la menstruación en una mujer? Depende de cada mujer. Los ciclos duran entre 3 y 8 días y en intervalos de 28 días. Durante los 2 primeros años. Al 50% de las mujeres de entre 10 y 20 años, el ciclo suele ser muy irregular , debido a la inmadurez del hipotálamo-hipófisis-ovario que produce ciclos sin ovulación. ¿Qué es el ovario poliquístico? El ovario poliquístico es una dolencia que se produce cuando los ovarios o las glándulas suprarrenales femeninas producen más hormonas masculinas de lo normal , lo que provoca el crecimiento de quistes (cavidades llenas de líquido) dentro o alrededor del ovario. Generalmente es benigno y desaparece sin tratamiento al cabo de unos meses y es común en mujeres de entre 15 y 35 años.