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Prostatitis

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¿Qué es la prostatitis?

La prostatitis es la inflamación de la próstata del varón que puede ser producida por una infección, pero lo más común es que aparezca sin un agente patógeno que lo provoque.

Es una enfermedad frecuente, ya que al menos un 50% de los varones pueden presentar síntomas de prostatitis una vez en su vida, apareciendo más en adultos jóvenes, y siendo más habituales son las no bacterianas. En el caso de los varones con VIH (virus de la inmunodeficiencia humana), la prostatitis suele aparecer con más frecuencia.

La prostatitis es una patología de gravedad moderada-grave por las molestias que produce al paciente y sobre todo por las potenciales complicaciones en las que puede derivar.
En la prostatitis aguda es frecuente que sea diagnosticada por el médico de atención primaria, en un servicio de urgencias hospitalarias o en la consulta de urología

Tipos de prostatitis

La prostatitis pueden ser de varios tipos dependiendo de los síntomas:

  • Agudas: con unos síntomas muy claros de infección y dolor.
  • Crónicas: (persistentes o recidivantes), con una duración mayor a tres meses,  las molestias son más moderadas, pero la infección puede volver con más frecuencia.

También pueden variar según la infección que la produce:

  • Infección bacteriana: producida por un agente infeccioso.
  • No bacteriana: que no las ha producido ningún agente infeccioso. En este sentido se describe el síndrome de dolor pelviano crónico inflamatorio o no inflamatorio y la prostatitis inflamatoria asintomática.

Causas de la prostatitis

Las prostatitis agudas bacterianas se producen por:

  • La infección de bacterias habituales en el tracto urinario (E. Coli, Proteus spp).
  • Aunque es menos frecuente, por otras bacterias que producen enfermedades de transmisión sexual. Se originan por el ascenso de las bacterias desde la uretra infectada, o por el reflujo (ascenso) de orina infectada desde la vejiga hasta los conductos prostáticos.
  • Diseminación de las bacterias desde la sangre.

Un 10% las prostatitis crónicas son producidas por una infección bacteriana derivada de forma habitual, es decir, de la progresión de una prostatitis aguda bacteriana.

Las prostatitis no bacterianas pueden producirse:

  • Como un proceso inflamatorio posterior a una prostatitis bacteriana.
  • Por presencia de alteraciones neuromusculares.
  • Por irritación química debida a la presencia de reflujo de orina (ascenso de orina hacia los conductos prostáticos.
  • Por infecciones producidas por otros agentes como virus o parásitos.

El síndrome del dolor pelviano crónico también se ha relacionado con la ansiedad, el estrés y la tensión emocional, aunque, como en el caso de prostatitis crónica no bacteriana, todavía no se conoce de forma clara la causa de su aparición.

Síntomas de prostatitis

En la prostatitis agudas aparece fiebre con tiritona, dolor lumbar y/o en la zona perineal (región inferior del tronco) que puede ser muy intenso, dolor o escozor al orinar (disuria), urgencia para ir a orinar, ir muchas veces y hacer poquita cantidad (polaquiuria), o tener la sensación contínua de querer orinar (tenesmo vesical). Además, puede haber una incapacidad para evacuar de forma completa la vejiga con una disminución de la potencia del chorro. La orina puede tener un olor desagradable y es posible la aparición de sangre en ella o en el semen.

En la prostatitis crónica los síntomas son más insidiosos, apareciendo infecciones del tracto urinario de forma recurrente, con escozor y dolor al orinar, molestias en los testículos o el periné, dolor con la defecación o la eyaculación, o dificultad para iniciar la micción.

Tratamiento para la prostatitis

En las prostatitis bacterianas se pauta un tratamiento antibiótico lo más precozmente posible para evitar complicaciones, con una duración que puede variar de 10 -14 días hasta las 4 -6 semanas según las características de la infección. Si el proceso es grave se llega a ingresar al paciente para administrar el antibiótico inicialmente por vía intravenosa, a veces combinando varios antibióticos, y después, terminar el tratamiento al alta en el domicilio tomándolo por vía oral. Además se pautan fármacos para el dolor como antiinflamatorios no esteroideos.

En los casos de prostatitis bacterianas crónicas, a parte del tratamiento antibiótico en los momentos puntuales de reaparición de la infección, en ocasiones se realizan tratamientos supresores de mayor duración con antibiótico (durante 3 meses).

Las prostatitis inflamatorias no bacterianas en las que no se encuentran microorganismos en los estudios que se realizan al paciente, se recomienda tratarlas como a las prostatitis bacterianas debido a la incertidumbre que todavía se tiene sobre su origen. En los casos seleccionados que no respondan a tratamiento, se consideraría la cirugía radical con extracción de la próstata.

En todos los tipos de prostatitis se pueden indicar fármacos analgésicos para control del dolor.

Pruebas complementarias del tratamiento diagnóstico de la prostatitis

El diagnóstico de la prostatitis se realiza a través de la evaluación de los síntomas que presenta el paciente, se solicita una analítica de sangre con determinación de factores de la inflamación como proteína c reactiva (PCR) o velocidad de sedimentación glomerular (VSG), y el antígeno prostático específico (PSA) que pueden estar aumentados. También se realiza un cultivo de orina (para determinar el agente que causa la infección), un estudio citológico (de las células) y un cultivo de la secreción prostática.

Si existe una mala evolución del proceso y se sospechan complicaciones, se puede una ecografía prostática para visualizar su tamaño y la presencia de otras posibles alteraciones (abscesos, etc.)

Factores desencadenantes de la prostatitis

La prostatitis es una infección que afecta al género masculino, y puede ser provocada por varios motivos como: tener otro tipo de infección del tracto urinario, tener relaciones sexuales con personas diferentes, padecer alteraciones en la vejiga, etc. A continuación están los factores de riesgo que pueden desencadenar la prostatitis.

Factores de riesgo de la prostatitis

  • Varones jóvenes con múltiples parejas sexuales.
  • Varones mayores con agrandamiento de la próstata.
  • Padecer otras alteraciones en la vejiga o en la uretra.
  • Padecer otro tipo de infección del tracto urinario.
  • Tener un traumatismo local, por ejemplo en la práctica de ciclismo.
  • Haber sido sometido a una biopsia prostática.
  • Haber tenido un sondaje urinario (introducción de un tubito flexible de pequeño calibre por la uretra hasta la vejiga para evacuar la orina).
  • Practicar sexo por vía anal.

Complicaciones de la prostatitis

  • Sepsis (diseminación de la infección a las sangre con respuesta inflamatoria exagerada del organismo y afectación de otros órganos).
  • Metástasis sépticas (migración de las bacterias hacia otros tejidos del organismo produciendo infección en los mismos).
  • Abscesos prostáticos (acúmulo infeccioso encapsulado con material líquido purulento).
  • Evolución de una prostatitis aguda a una crónica.
  • Alteración de la fertilidad masculina.

Prevención de la prostatitis

  • No todos los tipos de prostatitis se pueden prevenir.
  • Para evitar las enfermedades de transmisión sexual que puedan derivar en procesos de prostatitis se deben obtener medidas como el uso de preservativo para disminuir el riesgo de contagio.
  • Adecuada higiene genital.
  • Evitar o reducir la ingesta de sustancias irritantes para la vejiga: alcohol, las bebidas que contienen cafeína y los alimentos ácidos o picantes.
  • Aumentar la ingesta de líquidos (2-3.5 litros por día) para orinar con frecuencia y así ayudar a eliminar bacterias de la vejiga.

Especialidades a las que pertenece la prostatitis

En la prostatitis aguda es frecuente que sea diagnosticada por el médico de atención primaria, en un servicio de urgencias hospitalarias o en la consulta de urología. Cuando existen complicaciones, mala evolución o gran afectación del paciente puede ser preciso el ingreso hospitalario del paciente para realizar el tratamiento en el servicio de urología. En el caso de prostatitis crónica el manejo y diagnóstico se realiza por el urólogo.

Preguntas frecuentes:

¿Cuánto dura una prostatitis?

La prostatitis aguda puede durar con tratamiento y buena evolución hasta un mes y medio o dos. En caso de las prostatitis crónica la duración siempre es mayor a 3 meses y a veces puede continuar durante años. Depende de la causa y las características individuales de cada paciente.

¿Se puede curar la prostatitis crónica?

Sí, aunque es difícil y depende de la causa que lo origine, a veces a largo plazo se   consigue la desaparición de los síntomas, pero es un proceso costoso de conseguir.

¿Cuáles son las secuelas de una prostatitis?

Las secuelas de una prostatitis aguda pueden ser que se convierta en crónica con aparición de dolor constante. También abscesos, quistes o fibrosis (alteración de la estructura por tejido de cicatrización) de la próstata, etc.

¿Se puede transmitir la prostatitis a la mujer?

En caso de producirse la prostatitis por  una enfermedad de transmisión sexual, sí puede contagiar la infección el varón a la mujer durante las relaciones sexuales. Una mujer no va a poder nunca tener prostatitis, ya que la próstata es un órgano del aparato reproductor masculino y los síntomas que pueden aparecer en la mujer serán derivados de la afectación de sus  genitales y órganos reproductivos.

¿Se puede mantener relaciones sexuales con prostatitis?

En los casos de prostatitis bacterianas agudas o crónicas no es aconsejable mantener relaciones sexuales cuando el paciente presenta la sintomatología y está tomando el tratamiento, sobre todo si la infección es una enfermedad de transmisión sexual. En el caso de las prostatitis no bacterianas el paciente puede mantener relaciones sexuales, pero puede presentar dolor al eyacular o dolor pélvico.