Osteoporosis

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¿Qué es la osteoporosis?

La osteoporosis es una enfermedad generalizada del esqueleto en la que existe una disminución de la masa ósea en relación a los datos de normalidad para una determinada edad, sexo y raza, lo que determina una fragilidad del mismo, ya que existe una alteración de su microestructura, pudiendo producirse con frecuencia fracturas patológicas. Es una enfermedad común que va en aumento, probablemente por la adopción de factores de estilo de vida en el mundo occidental que la favorecen y las mayores expectativas de vida y envejecimiento de la población. Se puede desarrollar a cualquier edad, pero las mujeres mayores de 50 años son las que tienen mayor riesgo de padecerla. Es una enfermedad de moderada-grave, ya que predispone al padecimiento de fracturas, principalmente de la cadera, las cuales suponen un factor de riesgo importante sobre todo para los ancianos, pudiendo limitar su independencia, capacidad de movilidad, así como su autoestima.
La osteoporosis es una enfermedad común que va en aumento, probablemente por la adopción de factores de estilo de vida en el mundo occidental que la favorecen y las mayores expectativas de vida y envejecimiento de la población.

Tipos de osteoporosis

Existen distintas clasificaciones de osteoporosis basadas en criterios como su extensión o su causa. Según su orígen, se puede clasificar en:

  • Osteoporosis idiopática o primaria:
    • Tipo I (postmenopáusica): aparece en los 20 años primeros tras la menopausia. Riesgo de aplastamientos vertebrales y fracturas de muñeca (fractura de Colles).
    • Tipo II (senil): se suele dar en mayores de 75 años y afecta a ambos sexos. Riesgo de fracturas de cadera y vertebrales.
    • Tipo III (posmenopáusica con paratohormona (PTH) elevada): probablemente asociado a déficit de vitamina D.
    • Juvenil (8-14 años): enfermedad rara con remisión espontánea en 2-4 años. Predomina la osteoporosis en el esqueleto central (axial).
    • Adulto (mujeres premenopáusicas y varones menores de 60 años): debida probablemente a un defecto de la célula productora de hueso (osteoblasto) o por una reabsorción de hueso alterada. Su curso es variable.
    • Involutiva:
  • Osteoporosis secundaria: producida por el padecimiento de otras patologías que, de forma secundaria, pueden producir el padecimiento de osteoporosis. Son enfermedades endocrinas, gastrointestinales, hematológicas...etc. También por el padecimiento de trastornos hereditarios del tejido conjuntivo o la toma de fármacos o tóxicos como corticoides, heparina o metotrexato.

Causas de la osteoporosis

En ausencia del padecimiento de enfermedades que secundariamente producen osteoporosis, la aparición de esta viene determinada por :

  • El pico máximo de masa ósea alcanzado entre los 25 y los 30 años de edad.
  • La edad, ya que existe una disminución lenta de la masa ósea a partir de los 40 años.
  • Influencia de factores genéticos relacionados con la codificación del colágeno tipo I.
  • La disminución de estrógenos, factor fundamental para la aparición de osteoporosis postmenopáusica.

Síntomas de la osteoporosis

La osteoporosis en una enfermedad asintomática hasta que no se producen fracturas, microfracturas o alteraciones biomecánicas como pérdida de altura, deformidad en la columna, dorso-lumbalgias...etc.

Tratamiento para la osteoporosis

Para el tratamiento de la osteoporosis se indican medidas no farmacológicas como una adecuada nutrición con un aporte suficiente de calcio y vitamina D. Según el déficit que pueda presentar el paciente, se puede indicar la toma de complementos con calcio y dicha vitamina. También es recomendable mantener una ingesta adecuada de vitamina K y proteínas. Es aconsejable además realizar ejercicio físico y llevar a cabo una prevención de caídas en la población anciana.

El tratamiento farmacológico está indicado en pacientes con riesgo alto de fracturas y de forma individualizada en aquellos con un riesgo moderado de poder padecerlas. Los fármacos más utilizados son:

  • Los Bifosfonatos, eficaces en la reducción de fracturas por fragilidad en mujeres posmenopáusicas, utilizados no más de 5 años consecutivos.
  • El Ranelato de estroncio incrementa la formación de hueso y reduce su reabsorción.
  • El Raloxifeno o el Teriparatide, son opciones farmacológicas utilizadas sobre todo cuando no se toleran, hay contraindicación o falta de respuesta terapéutica a los bifosfonatos y al ranelato de estroncio.
  • El Denosumab (un anticuerpo monoclonal) o la calcitonina son otras alternativas de segunda elección en el tratamiento de la osteoporosis.

Pruebas complementarias del diagnóstico de la osteoporosis

Para realizar el diagnóstico de osteoporosis se pueden realizar las siguientes pruebas:

  • Analítica de sangre: con determinación de calcio, fósforo y fosfatasa alcalina, entre otros.
  • Pruebas de imagen:
    • Radiografía simple: en casos de osteoporosis muy avanzados puede observarse una pérdida significativa de masa ósea. También se detectan las fracturas óseas de este modo.
    • Densitometría ósea: el método más usado es el DEXA (Dual energy X-ray absortiometry). Se realiza una densitometría ósea central con determinación de valores en columna lumbar y en cadera. Se considera osteoporosis cuando los resultados de su índice “T-score” son de -2.5, lo cual representa desviaciones estándar en comparación a una población de referencia normal. Está indicado en hombres y mujeres mayores de 65 años con riesgo moderado de fractura, antes del inicio de un tratamiento que pueda afectar a la densidad mineral ósea, y en pacientes menores de 40 años con factores de riesgo muy elevados de fracturas.

El diagnóstico de la osteoporosis se realiza como determinación de osteoporosis densitométrica, basada en la densidad mineral ósea, o como osteoporosis establecida, cuando hay presencia de fractura por fragilidades, vertebrales y no vertebrales, en mayores de 50 años (generalmente asociada a osteoporosis densitométrica).

Factores de riesgo que pueden desencadenar la osteoporosis

  • Factores de riesgo mayores: edad mayor a 65 años, antecedentes de fractura (cadera, húmero, muñeca y vertebral, sobre todo), fracturas en familiar de primer grado, tratamiento con corticoides durante más de tres meses, síndrome de malabsorción, hiperparatiroidismo primario, propensión a las caídas, osteopenia radiológica, hipogonadismo (trastorno de los órganos sexualies) y/o menopausia precoz (en menores de 45 años).
  • Factores de riesgo menores: padecimiento de artritis reumatoide, hipertiroidismo, baja ingesta de calcio, tabaquismo, alcoholismo, consumo en exceso de cafeína, bajo índice de masa corporal, tratamiento crónico con antiepilépticos o heparina, baja exposición solar y/o vida sedentaria.

Complicaciones de la osteoporosis

La principal complicación de la osteoporosis es el padecimiento de fracturas óseas y el dolor asociado a estas y al posible colapso vertebral.

Prevención de la osteoporosis

  • Estimular un adecuado desarrollo del pico de masa ósea durante la infancia y adolescencia mediante una alimentación adecuada y la realización de ejercicio físico.
  • Mantener una ingesta adecuada de calcio: 1g/día en mujeres premenopáusicas; 1.2-1.5g/día durante el embarazo y la lactancia y 1.5g/día en mujeres postmenopáusicas.
  • Mantener una actividad física adecuada, como caminar 30-60 minutos/día.
  • Exposición adecuada al sol, aproximadamente 30-60 minutos al día con la cara descubierta.
  • Evitar tóxicos como el alcohol o el el tabaco y un exceso de ingesta de café.

Especialidades a las que pertenece la osteoporosis

La osteoporosis es una enfermedad que puede ser evaluada y tratada por el médico de familia, el ginecólogo y el especialista en traumatología. No obstante, el médico más especializado en esta patología es el reumatólogo.

Preguntas frecuentes:

¿Qué alimentos son buenos para la osteoporosis?

Para prevenir la osteoporosis y mantener unos huesos fuertes son esenciales el calcio y la vitamina D. Se pueden consumir alimentos como leche, bebida de soja enriquecida con calcio, yogur, queso, brócoli, coles, nueces, pasta o semillas de sésamo, sardinas en aceite, pasta, higos, tofu, habas de soja, almendras, higos secos, judías verdes y orejones de albaricoque, todos ellos ricos en calcio. Para obtener la vitamina D es esencial comer pescado azul como salmón, sardinas o caballa, además de exponerse al sol diariamente durante unos minutos y además, se pueden tomar suplementos dietéticos de vitamina D.

¿Qué es la osteopenia?

La osteopenia es la fase inicial de la disminución de la masa ósea en la que todavía no se han presentado cambios definitivos en su estructura. Se puede decir que es la afectación previa a la osteoporosis.

¿Qué diferencia hay entre la osteoporosis y la osteopenia?

La diferencia entre osteoporosis y osteopenia es la cuantía o importancia de la pérdida total de masa ósea del hueso. Así, se considera osteopenia la disminución de la densidad ósea comprendida entre 1 y 2.5 desviaciones estándar por debajo del valor de referencia de la población normal, y osteoporosis una densidad ósea inferior a 2.5 desviaciones estándar respecto al pico de masa ósea en adultos sanos.

¿Qué es la osteomalacia?

La osteomalacia es una enfermedad del metabolismo óseo que se caracteriza por una alteración de la mineralización de la matriz ósea en la formación del hueso. En la población infantil se utiliza el término de raquitismo para referirse a esta alteración. La causa principal es un déficit de vitamina D.

¿Qué diferencia hay entre la osteoporosis y la osteomalacia?

La osteoporosis es una disminución de la masa ósea (por unidad de volumen) que disminuye la resistencia del hueso, es decir, una degeneración del hueso ya construido que predispone a un incremento en el riesgo de fracturas. En la osteomalacia las concentraciones en la sangre de calcio y fósforo inorgánico son muy bajas, por lo que las células productoras de la matriz ósea (osteoblasto), no forman esta matriz de forma adecuada. Esto predispone sobre todo a padecer dolores óseos y debilidad muscular.