1. Home
  2. Contenidos de salud
  3. Insuficiencia renal

Insuficiencia renal

Atención presencial cuando la necesites
Videoconsulta para resolver tus dudas
Un médico te llama en menos de una hora
Chat médico 24 horas los 365 días del año
Regístrate

¿Qué es la insuficiencia renal?

La insuficiencia renal se produce cuando los riñones dejan de funcionar de manera correcta, produciendo un efecto negativo en el organismo.

Los riñones tienen la función de filtrar la sangre y así limpiarla de cualquier exceso de líquidos, minerales u otros desechos, que son eliminados al exterior a través de la orina. También producen hormonas que estimulan la producción de glóbulos rojos en la médula ósea y fortalecen los huesos mediante la regulación en la excreción del calcio y la vitamina D.

Los riñones tienen la función de filtrar la sangre y así limpiarla de cualquier exceso de líquidos, minerales u otros desechos, que son eliminados al exterior a través de la orina. También producen hormonas que estimulan la producción de glóbulos rojos en la médula ósea y fortalecen los huesos mediante la regulación en la excreción del calcio y la vitamina D.

Cuando esta función falla, se produce un desequilibrio en la composición química de la sangre y se produce un exceso de creatinina y urea.

El resultado puede ser fatal sino se trata.

Tipos de insuficiencia renal

La insuficiencia renal puede diferenciarse en:

  • Insuficiencia renal crónica: se debe a la pérdida lenta de la función de los riñones. En ocasiones, no se detectan los síntomas hasta que la función renal está muy afectada. Puede estar causada por otras enfermedades como la diabetes o la hipertensión arterial.
  • Insuficiencia renal aguda: es la pérdida repentina de la función renal. Los niveles de desecho acumulados pueden ser nocivos al no poder ser eliminados. Suele estar causada por una disminución de flujo de sangre en los riñones, infecciones, por ciertos medicamentos o por los contrastes utilizados en radiología, entre otros. Es más común en pacientes enfermos y hospitalizados. Se trata de una situación que suele ser reversible si se trata con rapidez.

Causas de la insuficiencia renal

Las causas de insuficiencia renal crónica pueden ser, entre otras:  

  • Diabetes e hipertensión arterial, son la causa más común
  • Lesión renal o daño en los vasos sanguíneos
  • Enfermedades renales congénitas como poliquistosis renal
  • Infecciones
  • Enfermedades como Lupus, cáncer, HIV y otras enfermedades inmunológicas
  • Cálculos renales
  • Ciertos productos químicos y abuso de sustancias tóxicas
  • Algunos medicamentos
  • Retorno de la orina al riñón

Las causas de la insuficiencia renal aguda pueden ser, entre otras:

  • Disminución del flujo de sangre en los riñones debido a una disminución en la presión arterial, hemorragia, insuficiencia hepática, deshidratación o diarrea severa
  • Grandes quemados
  • Lesión renal
  • Bloqueo de los uréteres, encargados de llevar la orina desde los riñones a la vejiga
  • Reacciones alérgicas severas
  • Medicamentos AINEs (ibuprofeno, aspirina o naproxeno), antibióticos, contrastes radiológicos, quimioterápicos, etc.

Síntomas de la insuficiencia renal

Los síntomas de una insuficiencia renal pueden ser:

  • Retención de líquidos que se refleja en la hinchazón de tobillos, pies y piernas
  • Disminución en el volumen de orina y, en ocasiones, ausencia de orina o, por el contrario, un exceso de orina
  • Cansancio, debilidad o fatiga
  • Confusión y desorientación
  • Náuseas
  • Alteración en el ritmo cardíaco
  • Convulsiones o coma en casos graves
  • Dolor de pecho
  • Sabor metálico en la boca y un olor a amoníaco
  • Picor de piel

Tratamiento de la insuficiencia renal

El tratamiento de la insuficiencia renal puede ser:

  • Medicación para poder mantener los niveles correctos de vitaminas y minerales en sangre
  • No fumar, ni consumir drogas o alcohol.
  • Asegurar un flujo de sangre estable para que el riñón recupere su función mediante transfusiones
  • Intervención quirúrgica para extraer cálculos o piedras renales o ureterales
  • Control de otras enfermedades crónicas que pueden interferir e intentar mantener cifras de tensión arterial y azúcar en niveles normales
  • Diálisis en los casos más agudos o en aquellos en que los tratamientos convencionales no funcionan. (La diálisis consiste en sustituir al riñón por una máquina que realiza su función. Para ello, es necesario que la sangre de la persona pase, a través de unos tubos conectados a una vena del paciente, a una máquina de dializar donde una vez se filtran los desechos retorna de nuevo al paciente, limpia.  

La diálisis puede ser temporal, hasta que los riñones recuperen su función de nuevo o continua durante toda la vida o hasta que se pueda realizar un trasplante de riñón.)

  • Trasplante renal, solo en casos concretos

Pruebas complementarias de la insuficiencia renal

Algunas pruebas complementarias de la insuficiencia renal son:

  • Análisis de sangre y orina con determinaciones específicas de la función renal
  • Ecografía renal
  • Resonancia magnética de los riñones
  • TAC  o escáner
  • Gammagrafía renal
  • Biopsia renal
  • Urografía

Factores desencadenantes de la insuficiencia renal

Los factores que pueden desencadenar una insuficiencia renal pueden ser todas las causas anteriormente descritas que afectan de manera directa al funcionamiento de los riñones, como son enfermedades como la diabetes o hipertensión, lupus, cálculos renales, abuso de sustancias tóxicas, de ciertos medicamentos como quimioterápicos o contrastes radiológicos, entre otros.

Factores de riesgo de la insuficiencia renal

Los factores de riesgo de una insuficiencia renal son:

  • Edad, a partir de los 50 años
  • Antecedentes familiares
  • Padecer alguna enfermedad como diabetes, lupus, hipertensión arterial, problemas cardíacos o renales
  • Obesidad
  • Consumo de alcohol y drogas
  • Abuso de AINEs como aspirina, ibuprofeno o naproxeno
  • Pacientes hospitalizados, generalmente en cuidados intensivos
  • Raza, los nativos americanos, hispanos, afroamericanos y asiático-americanos tienen más probabilidades de padecer enfermedades renales

Complicaciones de la insuficiencia renal

Entre las complicaciones de la insuficiencia renal se pueden destacar:

  • Anemia
  • Demencia
  • Daño en los nervios de piernas y brazos
  • Acumulación de líquido en pulmones
  • Elevación de los niveles en sangre de fósforo o potasio
  • Insuficiencia hepática
  • Edemas
  • Desnutrición
  • Riesgo elevado de fracturas óseas
  • Aumento de las infecciones

Prevención de la insuficiencia renal

La insuficiencia renal es una enfermedad que no se puede prevenir, pero si se tiene algún factor desencadenante sí se puede evitar que el riñón deje de funcionar correctamente. Para ello, se debe llevar una dieta saludable, realizar ejercicio físico, controlar el peso, y llevar un buen control de la diabetes e hipertensión arterial.

También, evitar el consumo de alcohol y drogas.

Hacer un uso responsable de la medicación que receta el médico y no automedicarse.

Es preciso acudir al médico cuando se presente algún síntoma.

Especialidades a las que pertenece

La insuficiencia renal es una patología que tratan los médicos especialistas en nefrología (enfermedades del riñón).

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la mejor forma de cuidar los riñones?

La mejor forma de cuidar los riñones es llevar una vida saludable. Realizar ejercicio físico y comer sano y equilibrado reduciendo el consumo de sal, grasas, alcohol y tabaco. También, evitar tomar muchos antiinflamatorios.

¿Cuáles son las causas de la insuficiencia renal?

Entre las causas que desencadenan una insuficiencia renal están las enfermedades como diabetes, hipertensión o lupus. También, piedras en riñón y uréteres, disminución del flujo de sangre en los riñones, grandes quemaduras, deshidratación, y diarrea, entre otras.

¿Qué es la creatinina y para qué sirve?

La creatinina es un producto de desecho que proviene de las proteínas de la dieta y de la descomposición normal de los músculos del cuerpo. La creatinina pasa por los riñones y es eliminada por la orina. Cuando el riñón deja de funcionar, los niveles en sangre aumentan.

¿Qué y cuáles son las consecuencias de la insuficiencia renal?

Las consecuencias de la insuficiencia renal son la retención de líquidos, cansancio, fatiga, anemia, problemas hepáticos, patologías cardiovasculares, cambios en el volumen de orina, alteraciones del ritmo cardíaco, picor de piel o mal sabor de boca, entre otras.

¿Qué causa las piedras en el riñón?

Las piedras en el riñón están causadas por depósitos de sales y minerales presentes en la orina y que forman cristales que se eliminan por el riñón. Se van depositando varias capas alrededor de un núcleo y son eliminadas al exterior. Pueden medir desde escasos milímetros a varios centímetros.

Artículos relacionados Ver todos
Insuficiencia Suprarrenal
Enfermedad

Insuficiencia Suprarrenal

¿Qué es la insuficiencia suprarrenal? Es un trastorno en donde la corteza de las glándulas suprarrenales, no produce suficientes hormonas esteroideas . Este síndrome es provocado por el déficit en la secreción de hormonas de la corteza suprarrenal, sobre todo la disminución de glucocorticoides con o sin deficiencia de mineralocorticoides y andrógenos suprarrenales. Las glándulas suprarrenales, ubicadas encima de los riñones, producen hormonas esenciales para el funcionamiento del cuerpo. Constan de dos partes. La parte externa, denominada corteza, produce cortisol. Esta es una hormona importante para controlar la presión arterial . La parte interna, denominada médula, produce la hormona adrenalina (también llamada epinefrina). Tanto el cortisol como la adrenalina son liberados en respuesta al estrés. Es una enfermedad grave y, si no se administra el tratamiento oportuno, puede ser mortal. Tipos de insuficiencias más comunes Las insuficiencias más comunes incluyen: Insuficiencia renal: los riñones sanos limpian la sangre eliminando el exceso de líquido, minerales y desechos. También producen hormonas que mantienen sus huesos fuertes y su sangre sana. Pero si los riñones están lesionados, no funcionan correctamente. Pueden acumularse desechos peligrosos en el organismo. Puede elevarse la presión arterial. El cuerpo puede retener el exceso de líquidos y no producir suficientes glóbulos rojos. A esto se le llama insuficiencia renal. Insuficiencia cardíaca : se produce cuando el músculo del corazón no bombea sangre de forma correcta. Determinadas afecciones, como las arterias estrechadas en el corazón (enfermedad de las arterias coronarias) o la presión arterial alta, dejan progresivamente el corazón demasiado débil o rígido como para llenarse y bombear de forma eficaz. Insuficiencia respiratoria : sucede cuando no fluye suficiente oxígeno de sus pulmones a su corazón. Sus órganos, como su corazón y cerebro, necesita sangre rica en oxígeno para funcionar correctamente. La insuficiencia respiratoria también puede suceder cuando sus pulmones no pueden eliminar el dióxido de carbono (un gas de desecho) de su sangre. Tener demasiado dióxido de carbono en la sangre puede dañar los órganos. Causas de la insuficiencia suprarrenal La causa más común de la insuficiencia suprarrenal primaria o enfermedad de Addison, es una enfermedad autoinmune , lo que significa que el sistema de defensa del cuerpo ataca y destruye los tejidos del propio cuerpo. Cuando se dañan las glándulas suprarrenales, no pueden producir hormonas. Entre las otras causas de la insuficiencia suprarrenal primaria están el sangrado en las glándulas, infecciones , enfermedades genéticas (heredadas) y extirpación de las glándulas suprarrenales. Los problemas con las glándulas pituitarias causan la insuficiencia suprarrenal secundaria. Normalmente, la glándula pituitaria produce la hormona adrenocorticotrópica , que envía la señal a las glándulas suprarrenales de producir cortisol. Pero con la insuficiencia suprarrenal secundaria, la glándula pituitaria no envía la hormona adrenocorticotrópica a las glándulas suprarrenales. No se produce cortisol. Algunas causas pueden ser temporales, como tomar ciertos medicamentos recetados, como prednisona, hidrocortisona o dexametasona. Otras causas pueden ser permanentes. Incluyen problemas hormonales presentes al nacer, infecciones en la pituitaria, tumores o daño a la pituitaria resultado de cirugía o radiación. Síntomas de la insuficiencia suprarrenal Los síntomas de la insuficiencia suprarrenal pueden incluir: Dolor abdominal o dolor de costado. Confusión, pérdida del conocimiento o coma. Deshidratación. Vértigo o mareo. Fatiga, debilidad intensa. Dolor de cabeza. Fiebre alta. Pérdida del apetito. Presión arterial baja. Náuseas, vómitos. Frecuencia cardíaca rápida (taquicardia). Frecuencia respiratoria rápida. Movimiento lento y aletargado. Sudoración inusual y excesiva en la cara o las palmas de las manos. Algunas personas no saben que tienen insuficiencia suprarrenal hasta que sus síntomas empeoran, lo que se denomina una crisis suprarrenal. Tratamiento de la insuficiencia suprarrenal El objetivo del tratamiento de la insuficiencia suprarrenal es asegurar el debido nivel hormonal diario. Quizá se necesite un reemplazo hormonal el resto de la vida o tomar glucocorticoides para reemplazar el cortisol que el cuerpo ya no produce. Es posible que también se necesite mineralocorticoides si el cuerpo no produce aldosterona. Quizá se requiera glucocorticoides adicionales durante momentos de estrés, como una enfermedad u operación. El médico dará consejos personalizados sobre cambios en los medicamentos durante situaciones estresantes. Comprender la enfermedad y saber cuándo y cómo ajustar los medicamentos puede ayudar a llevar una vida larga y sana con insuficiencia suprarrenal. Pruebas complementarias de la insuficiencia suprarrenal Para el diagnóstico, los médicos examinan los síntomas y la historia clínica del paciente. Revisan por medio de una analítica el nivel de cortisol, otras hormonas, sodio, potasio y glucosa en la sangre para detectar la insuficiencia suprarrenal y ayudar a encontrar la causa. También obtienen imágenes de las glándulas suprarrenales o la glándula pituitaria con rayos X, tomografía computarizada o resonancia magnética. Factores desencadenantes de la insuficiencia suprarrenal No se conoce un factor específico que pueda desencadenar la insuficiencia suprarrenal. Factores de riesgo de la insuficiencia suprarrenal Un factor de riesgo muy frecuente de insuficiencia suprarrenal ocurre en el caso de aquellas personas que toman corticosteroides para el tratamiento de enfermedades crónicas, como asma o artritis, e interrumpen abruptamente el tratamiento. Otro factor de riesgo es un daño en la glándula suprarrenal debido, por ejemplo, a la enfermedad de Addison u otra enfermedad de la glándula suprarrenal, y cirugía. La hipófisis está dañada y no puede secretar ACTH (corticotropina) es una hormona polipeptídica, producida por la hipófisis y que estimula a las glándulas suprarrenales. Complicaciones de la insuficiencia suprarrenal Las complicaciones están asociadas a otras enfermedades como: Tiroiditis crónica. Hipoparatiroidismo. Hipofunción ovárica o insuficiencia testicular. Anemia perniciosa. Hipertiroidismo. Prevención de la insuficiencia suprarrenal No existe una forma efectiva de prevenir la insuficiencia suprarrenal. Especialidades a las que pertenece La insuficiencia suprarrenal pertenece a la especialidad de endocrinología. La endocrinología es la especialidad médica que estudia las glándulas que producen las hormonas. Estudia los efectos normales de sus secreciones, y los trastornos derivados del mal funcionamiento de las mismas. Preguntas frecuentes: ¿Cuáles son las glándulas suprarrenales? Las glándulas suprarrenales están formadas por dos secciones. El interior (médula) y la capa externa (corteza). ¿Qué hacen las glándulas suprarrenales? Las glándulas suprarrenales se localizan justo en la parte superior de los riñones. Constan de dos partes. La parte externa, denominada corteza, produce cortisol . Esta es una hormona importante para controlar la presión arterial. La parte interna, denominada médula, produce la hormona adrenalina (también llamada epinefrina). Tanto el cortisol como la adrenalina son liberados en respuesta al estrés. ¿Qué es la corteza de las glándulas suprarrenales? Es la capa externa de la glándula suprarrenal que produce un grupo de hormonas llamadas corticosteroides, que incluyen glucocorticosteroides, hormonas sexuales masculinas (andrógenos) y mineralocorticosteroides. ¿Qué son las hormonas esteroides? Las hormonas esteroideas son hormonas de crecimiento secretadas por los órganos genitales . Existen muchos tipos, pudiendo agruparlas en cinco categorías: los glucocorticoides, los mineralocorticoides, los andrógenos (la testosterona), los estrógenos y los progestativos (progesterona). Cada hormona esteroidea juega un papel importante en el crecimiento del cuerpo (musculatura, desarrollo de los senos, pilosidad, distribución de las grasas, etc.), el deseo sexual y el humor. ¿Qué tipos de hormonas esteroides segregan las glándulas suprarrenales? Las glándulas suprarrenales producen hormonas esteroides como: Cortisol: ayuda al cuerpo a lidiar con el estrés, las enfermedades y lesiones. Regula la glucosa en la sangre y la presión arterial. Aldosterona: ayuda a mantener el debido equilibrio de sal y agua en el cuerpo. Regula el volumen de sangre y la presión arterial. Andrógenos suprarrenales: hormonas sexuales masculinas débiles presentes en ambos sexos. Ayuda a regular el crecimiento del vello púbico y axilar en las mujeres.
Malaria
Enfermedad

Malaria

¿Qué es la malaria? La malaria es una e nfermedad parasitaria que se transmite a humanos a través de la picadura de mosquito anopheles , el parásito es el plasmodium . Se considera que hay entre 300 y 500 millones de personas con malaria, y que un millón de personas mueren al año por esta enfermedad. Es típica de países subtropicales y se considera una enfermedad endémica en África, gran parte de Asia, América central y Sudamérica. En América del norte y Europa ha sido erradicado, aunque existen mosquito anopheles capaces de transmitir la enfermedad. La complicación más importante es el paludismo cerebral que puede evolucionar a un coma , también se puede producir la destrucción masiva de eritrocitos que dan lugar a una insuficiencia renal grave y a la muerte. Es una enfermedad grave. Tipos de malaria Los tipos de malaria depende del parásito que pueda infectar al paciente. Hay cuatro tipos de parásitos capaces de colonizar al ser humano: Plasmodium vivax : Responsable de la malaria terciana, su ciclo febril dura 48 horas y suele darse en las zonas donde el paludismo es endémico. Plasmodium malariae : Produce el paludismo cuartano, que da acceso febril cada 72 horas y se da en zonas templadas y subtropicales. Plasmodium ovale : Es típico de África subtropical. Plasmodium falciparum : Produce el paludismo terciario maligno, se da en los trópicos y zonas subtropicales. Es la forma más agresiva de todas. Causas de la malaria La causa de la malaria es la picadura por una hembra del mosquito anopheles , que se encuentra infectada con los esporozoitos de plasmodium (fase en la que el parásito pasa del mosquito al hombre). Síntomas de la malaria Los síntomas iniciales son similares a otras muchas enfermedades. Los pacientes que hayan estado en zonas palúdicas y presenten fiebre alta deben hacer sospechar de la posibilidad de tener paludismo. Suele acompañarse de mialgias, fotofobia, anorexia, náuseas, vómitos, esplenomegalia, anemia, hipoglucemia y alteraciones inmunológicas. Suele iniciarse con un episodio de fiebre alta de hasta 41 grados, que va seguido de una sudoración profusa y una mejoría del paciente que vuelve a empeorar a las 48 o 72 horas. Cuando la infección decrece el enfermo presenta las crisis cada vez durante más tiempo, e incluso pueden pasar años sin sufrirla, de forma que solo ante un problema de inmunidad se presenta. En el plasmodium falciparum puede dar lugar al paludismo cerebral que se traduce en alteraciones del comportamiento, incluso agresividad, pudiendo llegar al coma y a la muerte. El falciparum y el vivax pueden dar lugar a una destrucción masiva de eritrocitos produciendo un daño renal grave que, si no se trata, dará lugar a la muerte del enfermo. Una complicación tardía es la hiperpirexia maligna , en la cual se alcanzan los 42 grados de temperatura, entrando en coma y llevando a la muerte rápida del enfermo. Tratamiento para la malaria El tratamiento de la malaria será con quinina, cloroquina, amodiaquina, las sulfonamidas, las sulfonas, cloroguanida, pirimetamina y primaquina. Pruebas complementarias del tratamiento de la malaria El diagnóstico se establece mediante la gota gruesa . Una gota gruesa de sangre es teñida con colorante, al observar la gota en el microscopio se va a localizar a los parásitos en los eritrocitos. Hay pruebas serológicas que ayudan a descartar el diagnóstico en caso de pacientes con fiebres altas de origen desconocido. Factores desencadenantes de la malaria El factor desencadenante es la picadura por el mosquito hembra anopheles infectado. Factores de riesgo de la malaria Entre los factores de riesgo, destaca la exposición a picaduras de los insectos : llevar ropa oscura y corta, no usar repelente de insectos, ni mosquiteras o el incorrecto uso de los fármacos profilácticos. Complicaciones de la malaria Anemia. Paludismo cerebral. Daño renal. Insuficiencia hepática. Insuficiencia respiratoria. Esplenomegalia. Rotura de bazo. Coma. Prevención de la malaria Profilaxis física. LLevar ropa clara y larga en especial si se va estar en exterior. No usar perfumes fuertes. Ponerse repelente de mosquitos cada tres horas. Cubrir las ventanas y puertas de mosquiteras que se impregnaran con insecticidas Rociar las habitaciones con insecticidas. Profilaxis con fármacos , para conocer qué tipo de fármaco se usará y según la posibilidad de contraer la malaria en un determinado lugar: En la zona A: El riesgo de contraer la enfermedad es raro o casi nulo, puede no ser necesario tomar antipalúdicos y de emplearlo se hace con cloroquina. En la zona B: Hay riesgo bajo de contraer la enfermedad, no será necesario realizar quimioprofilaxis, si aumenta a riesgo moderado se usar cloroquina y proguanil. Zona C: En determinadas épocas del año es muy posible contraer la enfermedad, el plasmodium suele ser resistente a la cloroquina y se usa por tanto mefloquina, y en segundo lugar doxiciclina. Para que la terapia sea eficaz se debe de tomar desde una semana antes de partir y hasta 4 semanas tras regresar y siempre se deberá tomar durante todo el viaje. Especialidades a las que pertenece la malaria La especialidad que estudia y trata la malaria es la medicina interna, en enfermedades infecciosas y dentro de éstas, en enfermedades tropicales. Preguntas frecuentes: ¿Qué es el paludismo? El paludismo y la malaria son diferentes formas de llamar a la enfermedad . Es por tanto una enfermedad parasitaria, que se produce por la infección del plasmodium tras la picadura de una hembra de mosquito anopheles infectada. ¿En qué países es más probable contagiarse de malaria? Los países donde es más probable es en el África tropical y Subtropical, en América central, en Sudamérica y en gran parte de Asia. ¿Cuándo tengo que vacunarme contra la malaria? En el momento actual no hay vacunas para la malaria, el doctor Patarroyo ha desarrollado una vacuna que se está experimentando y que da lugar a una protección de entre el 30% y 60%. Si se va a viajar a una zona de malaria se deberá de usar la quimioprofilaxis con cloroquina o fármacos recomendados según la zona donde se vaya a viajar. Los fármacos antimalaria se deberán de comenzar a tomar desde una semana antes de comenzar el viaje hasta 4 semanas después de terminar el mismo sin interrupción. ¿Es mortal la malaria? La malaria es una enfermedad que puede ser mortal, de hecho, produce hasta un millón de muertes anuales. Estas muertes son menos probables si se realiza el tratamiento frente al parásito de forma rápida y eficaz tras conocer la enfermedad. Dentro de los plasmodium el más peligroso es el falciparum . ¿Cuánto tiempo suele durar el proceso de la malaria? La malaria tarda en manifestarse desde unos 10 días hasta 4 semanas después de contraer la enfermedad. En algunos casos, la enfermedad puede tardar hasta un año en desarrollarse. En el caso del plasmodium ovale y vivax el parásito puede permanecer sin manifestarse hasta cuatro años.
Transplante de Hígado
Contenido de salud

Transplante de Hígado

Definición  Un trasplante de hígado es un procedimiento quirúrgico para extirpar el hígado que ya no funciona  adecuadamente y reemplazarlo por un hígado saludable de una persona recientemente fallecida o bien de un donante vivo. Esta última opción se da cuando una persona dona parte de su hígado a un paciente en particular. El hígado es el órgano interno más grande, el cual realiza varias funciones importantes, tales  como: eliminar bacterias y toxinas de la sangre, prevenir de infecciones, regular respuestas inmunes, producción de bilis (líquido amarillo- verdoso que ayuda al organismo a absorber grasas, colesterol y vitaminas solubles en grasa), así como procesar nutrientes, medicamentos y hormonas. ¿Cómo es el trasplante de hígado?  La cirugía de trasplante de hígado se realiza con anestesia general, por lo que el paciente estará totalmente dormido durante el procedimiento. El cirujano de trasplantes realiza una incisión larga en el abdomen para acceder al hígado . La ubicación y tamaño de la incisión varía conforme al paciente. El cirujano desconecta el suministro de sangre del hígado y los ductos biliares (estructuras tubulares que transportan la bilis hasta el intestino delgado) y luego retira el hígado enfermo. El hígado donante se coloca en el cuerpo sustituyendo al dañado, y se reconectan los vasos sanguíneos y los conductos biliares. Una vez que el nuevo hígado está en su lugar, el cirujano usa puntos y grapas para cerrar la incisión quirúrgica. ¿Para quién está indicado? El trasplante de hígado está indicado para: Para personas con insuficiencia hepática, cuya enfermedad no puede controlarse mediante tratamiento. Para pacientes con cáncer de hígado. Para pacientes con hepatitis fulminante (fallo hepático súbito que requeriría un trasplante urgente). ¿Por qué se realiza?  El trasplante de hígado  se realiza porque el paciente padece una insuficiencia hepática crónica de larga evolución que se transforma en cirrosis (formación de cicatrices en el hígado que reemplazan al tejido normal afectando así su función). También se puede realizar el trasplante por  algún tipo de cáncer que se origina en el hígado. Otra causa puede ser por hepatitis fulminante. En los niños, la razón más común es la atresia biliar, una enfermedad de los conductos biliares. Riesgos del trasplante de hígado  Entre los riesgos del trasplante del hígado están:  Sangrado. Infección. Complicaciones de los ductos biliares, como fugas o reducción de estos. Formación de coágulos sanguíneos. Insuficiencia del hígado donado. Rechazo del hígado donado. Ataque cardíaco o accidente cerebrovascular. Reacciones a los medicamentos. Problemas con la anestesia. Preparación  Antes de un trasplante de hígado:  Debe existir compatibilidad sanguínea del hígado donante con el paciente receptor. El médico debe realizar examen médico completo, analítica de sangre general y específica para valorar hacer el trasplante, electrocardiograma y radiografía de tórax y pruebas diagnósticas de imagen, como ecografía del hígado. Pruebas de función hepática para determinar el  pronóstico del paciente y evaluar la gravedad del hígado. Es necesario que el paciente realice una evaluación psicológica. El paciente debe seguir cualquier dieta que su equipo de trasplantes le recomiende. Compromiso absoluto en el abandono de la ingesta de alcohol. El paciente no debe fumar los días previos a la cirugía. El paciente tendrá que intentar mantener su peso en el rango apropiado. El paciente ha de seguir el programa de ejercicios que su médico le recomiende. El paciente debe estar en ayunas al menos 8 horas antes del procedimiento. Se recomienda evitar tomar medicamentos anticoagulantes y antiinflamatorios antes o después del procedimiento para evitar el riesgo de sangrado excesivo. Cómo es la recuperación del trasplante de hígado  Después de del procedimiento: El paciente permanecerá en el hospital entre 5 y 10 días.  Al principio es probable que el paciente tenga que hacerse análisis de sangre varias veces por semana y, con el tiempo, con menos frecuencia. El período de recuperación es de aproximadamente 6 a 12 meses. El paciente deberá evitar actividades físicas de contacto (boxeo, karate, baloncesto... etc), por el riesgo de impacto, dolor y serias lesiones. Sí podrá realizar deportes una vez esté recuperado bajo supervisión médica. Se recomienda que el paciente camine en el proceso de la recuperación tras la intervención quirúrgica. El paciente deberá tomar medicamentos por el resto de su vida. Los medicamentos llamados inmunosupresores evitan que el sistema inmunitario ataque el nuevo hígado. Otros medicamentos ayudan a reducir el riesgo de otras complicaciones después del trasplante. Resultados La mayoría de los pacientes que se someten al trasplante de hígado tienen una tasa de supervivencia bastante alta y pueden continuar con su vida sin ningún inconveniente.   Solo con los chequeos normales de control y un riguroso compromiso en el seguimiento, tanto en la toma de medicación como en la ausencia del consumo de alcohol. Preguntas frecuentes ¿Cómo se dona el higado?  El hígado puede venir de un donante que haya muerto recientemente y que no haya tenido lesión hepática , o de una persona sana que done parte de su hígado a una persona con el hígado enfermo. Por ejemplo, uno de los padres puede donarle a un hijo, y viceversa.  ¿Qué parte del hígado se puede donar?  Se puede donar cualquier parte del hígado . El hígado humano se regenera y vuelve a su tamaño normal poco después de la extirpación quirúrgica de la parte del órgano. ¿Cuáles son los requisitos para un trasplante de hígado? Los requisitos para un trasplante son: Que las terapias disponibles y tratamientos no hayan tenido éxito previo. Que no haya otras condiciones crónicas. Que el paciente no tenga antecedentes de haber sufrido infecciones o cáncer recientemente. Que el paciente no consuma drogas, alcohol o tabaco. La edad del paciente. Que el paciente tenga un perfil psicológico aceptable. Que el paciente pueda cumplir el régimen post-trasplante. Que el paciente tenga apoyo familiar para el seguimiento y ayuda en el tratamiento posterior. ¿Cuánto dura un trasplante de hígado?  La cirugía puede durar hasta 12 horas, dependiendo de la situación del paciente. ¿Cuál es la esperanza de vida tras un trasplante de hígado?  La esperanza de vida tras un trasplante  es elevada , hay pacientes que han superado 30 años de vida.
Hipopotasemia
Enfermedad

Hipopotasemia

¿Qué es la hipopotasemia? La hipopotasemia o hipokaliemia es la disminución de la concentración de potasio en la sangre por debajo de 3.5 mEq/L . Es probablemente el trastorno electrolítico más frecuente, apareciendo hasta en el 20% de los pacientes ingresados en hospitales. Es frecuente en pacientes que toman algunos tipos de fármacos diuréticos. Tipos de hipopotasemia Según la disminución de la concentración de potasio, la hipopotasemia se puede dividir en: Leve : cuando las concentraciones en plasma de potasio disminuyen entre 3.5-3 mEq/L Moderada: las concentraciones de potasio en plasma disminuyen hasta 3-2.5 mEq/L. Grave : las concentraciones de potasio en plasma están por debajo de 2.5 mEq/L. También puede existir una pseudo hipopotasemia cuando existe un aumento en la muestra de la sangre de glóbulos blancos. Causas de la hipopotasemia La hipopotasemia puede ser debida a la pérdida de potasio por pérdidas a través de vómitos, diarrea o toma de diuréticos (diuréticos del asa o tiazidas ) asociada a la pérdida de líquidos. También por la toma de otros fármacos como antibióticos a dosis elevadas ( Penicilina , Ampicilina ...etc), o fármacos laxantes , por la sudoración excesiva o quemaduras graves. También puede suceder en patologías donde existen alteraciones de los mineralocorticoides, como hiperaldosteronismo primario, toma de regaliz de forma muy frecuente, tratamiento con corticoides, disminución del flujo por la arteria renal por estenosis, o estrechamiento de su luz. En otras circunstancias se produce una disminución del potasio porque el existente a nivel sanguíneo y del líquido que existe fuera de las células se introduce dentro de estas. Esto ocurre por ejemplo cuando se corrige con insulina un aumento de la glucosa en los pacientes diabéticos, o la disminución de temperatura (hipotermia), o la alcalosis metabólica. Además  existen grupos de riesgo en los que por razones sociales, culturales o económicas tienen una disminución de alimentos ricos en potasio, pudiendo conducir hipopotasemia. Síntomas de hipopotasemia Los síntomas que aparecen en los pacientes dependen de la rapidez con la que disminuye  el potasio y los valores en los que éste desciende. Así, los pacientes pueden presentar síntomas como cansancio, dolores (mialgias) o debilidad a nivel muscular, problemas digestivos como estreñimiento, íleo paralítico (alteración del movimiento intestinal), parálisis muscular que puede desencadenar alteraciones respiratorias, afectación cardíaca con aparición de arrítmicas, sobre todo en aquellos pacientes con antecedentes de patologías cardíacas. También pueden aparecer alteraciones del sistema nervioso central como ir ritabilidad, síntomas psicóticos, enlentecimiento del pensamiento o letargia, etc. Además, pueden aparecer alteraciones del funcionamiento del riñón (nefropatía intersticial, diabetes insípida, etc), o alteraciones metabólicas como intolerancia a los hidratos de carbono o alcalosis metabólica. Tratamiento para la hipopotasemia En los pacientes asintomáticos y con disminución moderada de potasio se realiza una reposición progresiva de este por vía oral, utilizándose el cloruro potásico ( Potasion cápsulas® ) de forma habitual. Se puede aumentar además el aporte de potasio en la dieta con zumos y otros alimentos ricos en potasio. Cuando aparecen síntomas o exista una hipopotasemia grave se administra el potasio (cloruro potásico) de forma diluida en suero fisiológico por vía intravenosa de forma progresiva, con una monitorización constante del paciente para el control exhaustivo del potasio en sangre. Pruebas complementarias del tratamiento de hipopotasemia Para realizar el diagnóstico de la hipopotasemia y sus posibles causas se realiza una analítica de sangre con determinación de iones (potasio, sodio y magnesio, entre otros), resto de bioquímica con glucosa creatinina, urea y enzimas musculares. Según el caso, en la analítica se pueden determinar los niveles de renina y aldosterona. Además, se realiza un electrocardiograma. Factores desencadenantes de la hipopotasemia El factor desencadenante de la hipopotasemia es la falta de aporte en la dieta de potasio, la pérdida aumentada de potasio debido a alteraciones del riñón u otras alteraciones extrarrenales o una distribución en el organismo diferente de la normal (aumento del potasio dentro de las células y disminución en el espacio extracelular). Factores de riesgo de la hipopotasemia Toma de fármacos como agonistas beta2-adrenérgicos, aminoglucósidos , rifampicina , penicilinas no potásicas, laxantes, diuréticos no ahorradores de potasio, nifedipino ...etc. Edad avanzada. Padecimiento de enfermedades poco frecuentes como el Síndrome de Liddle, Síndrome de Gitelman o Síndrome de Bartter, que producen una alteración en el transporte de potasio a nivel renal. Padecer anorexia nerviosa y bulimia Padecimiento de enfermedades infecciosas , tumorales o de otro tipo, que producen vómitos y diarrea. Complicaciones de la hipopotasemia La disminución persistente del potasio puede producir alteraciones como: Retraso del crecimiento que se ha relacionado con disminución de los niveles de hormona de crecimiento producida por la disminución del potasio. Alteraciones en el riñón. Aparición de arritmias graves en el corazón que pueden desencadenar la muerte. Trastornos psiquiátricos graves. Prevención de la hipopotasemia Vigilancia de los niveles de potasio en pacientes que precisen la toma de fármacos diuréticos no ahorradores de potasio y en aquellos otros fármacos que puedan disminuir las concentraciones de potasio en sangre. Se debe realizar una dieta variada que contenga alimentos ricos en potasio como   frutos secos, legumbres, zumos...etc. Tratamiento adecuado de las patologías de base que pueden provocar una disminución de potasio en sangre. Especialidades a las que pertenece la hipopotasemia La hipopotasemia puede tratarse según el grado de alteración que se presente por el médico de atención primaria, por un especialista en nefrología y en medicina interna. Si existen déficit graves se corrigen en los servicios de urgencias hospitalarias continuando la corrección con el ingreso del paciente. Preguntas frecuentes: ¿Qué pasa cuando baja el potasio? Al disminuir la concentración de potasio en sangre se producen alteraciones en las funciones musculares apareciendo debilidad, dolores, atrofia de la masa muscular , parálisis, calambres, alteraciones del ritmo del corazón y de la función renal, estreñimiento, y alteraciones metabólicas y del sistema nervioso central. ¿Qué es la hiperpotasemia? La hiperpotasemia es una alteración hidroelectrolítica en la que se produce un aumento de la concentración de potasio en la sangre por encima de 5.5 mEq/L. ¿Cuál es el nivel normal de potasio en la sangre? La concentración de potasio en sangre es normal si se sitúa entre 3,5 a 5,3 mEq/L. ¿Qué alimentos contienen potasio? Los alimentos que más potasio contienen son la leche en polvo, los quesos, carnes como liebre y el conejo, embutidos, peces, moluscos y crustáceos como  la vieira, palometa, caviar, jurel, boquerón, surimi, caballa, salmón, pulpo, pez espada, percebe, pescados ahumados, los huevos, todos los frutos secos, todas las legumbres, verduras y hortalizas como la pimienta negra, el perejil, patata, ajo, espinaca, acelga, champiñón, trufa, col de Bruselas, cardo, escarola, brócoli, endivia, col, coliflor, remolacha, cereales y derivados como la harina de soja, germen de trigo, cebada, avena, maíz y frutas como dátiles, coco, grosella negra, plátano, aguacate, kiwi, y el melón. ¿Qué pasa cuando tienes el potasio alto? Según los niveles en los que se sitúe el potasio por encima de la concentración normal de potasio en la sangre, los pacientes pueden estar asintomáticos hasta presentar alteraciones gastrointestinales como náuseas y vómitos, debilidad, hormigueo , íleo paralítico (alteración de la movilidad del intestino), dificultad para la deglución (difagia), dificultad para caminar, parálisis muscular y en casos graves alteración de la función del músculo del corazón y aparición de arritmia ventriculares graves que pueden producir la muerte. Todo ello se produce porque al elevarse el potasio en la sangre existe una alteración en la transmisión de los impulsos neuromusculares (entre los nervios que llevan la información y los músculos).  
Diálisis
Contenido de salud

Diálisis

Definición La diálisis es un tratamiento que se basa en sustituir la función de los riñones ante un fallo renal por el cual éstos han dejado de realizar su labor. De esta forma el organismo del paciente elimina las toxinas, sustancias de desecho y líquidos que el cuerpo del paciente no puede realizar por sí solo, y se realiza de manera artificial filtrando la sangre.  ¿Cómo es la diálisis? Para que la máquina que realiza la diálisis pueda filtrar la sangre, se requiere estar en contacto con ella por lo que se coloca un acceso arterio-vascular al paciente que tiene dos conductos: uno que lleva la sangre a la máquina y otro que la devuelve.  Se acumulan 300 mililitros de sangre del paciente, que mediante una bomba se envían a la máquina para que la filtre, eliminando las sustancias de desecho y los líquidos. Una vez filtrada vuelve al cuerpo del paciente.  Los pacientes sometidos a diálisis no suelen miccionar mucho, por lo que entre las sesiones pueden ganar algunos kilos, que perderán tras la filtración de sangre por la acumulación de líquidos.  ¿Para quién está indicada?   La diálisis está indicada para pacientes cuya función renal es inferior a un 15% produciéndose lo que se conoce como insuficiencia renal, siendo la diálisis y el trasplante de riñón las únicas opciones de tratamiento.  ¿Por qué se realiza? El principal objetivo de la diálisis es suplir la función de los riñones eliminando las sustancias de desecho y los excesos de líquido que hay en el organismo, así como equilibrar el PH. Se aplica como tratamiento ante la espera de un trasplante.  Riesgos de la diálisis La diálisis intenta suplir la función renal, pero en muchas ocasiones no lo logra en su totalidad y el paciente no percibe una mejoría, y por el contrario adquiere otras enfermedades que complican el tratamiento. Las más frecuentes son: Anemia: la insuficiencia renal provoca que la sangre no genere los glóbulos rojos que debería, además las restricciones alimenticias y las continuas extracciones de sangre, reducen el hierro en la sangre y en los glóbulos rojos aumentando su ausencia y provocando la anemia.  Complicaciones nocturnas : muchas veces los pacientes que se someten a diálisis experimentan durante la noche apneas del sueño (episodios nocturnos en los que se quedan si respirar durante unos segundos mientras duermen) además de un cansancio muscular que les impide dormir.  Hipotensión, baja presión arterial que se deriva en otros síntomas y dolencias en el paciente como calambres en el abdomen y los músculos del cuerpo y en ocasiones arcadas y vómitos. No obstante, cada paciente requiere unas necesidades concretas y su estado de salud como la etapa en la que se encuentre la enfermedad y su avance determinará los riesgos del tratamiento. Preparación Una vez determinado en el diagnóstico del paciente la necesidad de someterse a diálisis, empezará a prepararse el tratamiento.  Se requiere aproximadamente un mes de preparación, ya que el cirujano deberá colocar un acceso vascular al torrente sanguíneo, que consiste en un acceso al organismo que permite que se extraiga la sangre y la devuelva filtrada. El mes previo es requerido ya que el acceso vascular debe estar curado antes de iniciar la diálisis.  Existen distintos tipos de accesos que variarán según las necesidades del paciente. El principal es la  fístula arteriovenosa, que conecta una arteria y una vena y se suele colocar en un brazo. Cómo es la recuperación de una sesión de diálisis Tras cada sesión se retiran las agujas del acceso vascular, y se aplica un vendaje compresivo para evitar que sangre.  Puedes sentir síntomas de mareos o nauseas que deben pasarse a lo largo del día. Si no presentas ningún síntomas puedes retomar tu vida diaria normal hasta la siguiente sesión.  Resultados Si el tratamiento de diálisis se aplica ante un fallo renal repentino y temporal la probabilidad de recuperación es muy elevada y al cabo del tiempo dejará de ser necesario someterse al tratamiento.  Si el fallo renal por el contrario no es fruto de una lesión repentina el paciente puede necesitar diálisis durante largos periodos, y aunque la probabilidad de recuperación es elevada deberá evaluarse cada caso, siendo los resultados muy variados según lo avanzada que esté la enfermedad y el estado de salud general del paciente.  Preguntas frecuentes ¿Es dolorosa la diálisis? La diálisis como tratamiento no produce dolor, puedes sentir molestias al colocar el acceso vascular previamente.  Si durante la aplicación el paciente padece dolores debe comunicarlo.   ¿Es para toda la vida?   En función de cada paciente puede ser de por vida o no:  Si el fallo renal es por una lesión repentina la diálisis puede ser temporal. No obstante esto no es tratamiento curativo, sino que se emplea como puente antes de realizar un trasplante de riñón o para mejorar la calidad de vida de quienes por los riesgos no pueden someterse a dicho trasplante.  ¿Cuánto dura una sesión de diálisis? Suele durar unas 5 horas cada sesión. ¿Cada cuánto hay que someterse a diálisis? Generalmente el paciente se somete a tres sesiones por semana, dejando un día de descanso entre sesión y sesión.  Puede variar según cada paciente y caso.  ¿Tengo que someterme a diálisis si solo tengo un riñón? Si el otro riñón está en buen estado de salud y el paciente tiene un dieta sana sin excesos y con mucha hidratación no es necesario someterse a diálisis.  El médico le guiará en su tratamiento y necesidades.
Insuficiencia Renal: Detección precoz y su importancia
Artículo especializado

Insuficiencia Renal: Detección precoz y su importancia

La insuficiencia renal es una enfermedad crónica y evolutiva cuyo estadiaje evoluciona de forma variable de una persona a otras y en función de la causa que la ocasione. Se trata de un problema mundial de salud pública que afecta a más de un 10% de la población adulta . Cómo se manifiesta Puede tener diferentes manifestaciones clínicas entre las cuales destacan la hematuria (presencia de sangre en la orina), los edemas (acumulación de líquido intersticial) y la hipertensión arterial. Sin embargo, la función renal alterada tarda en manifestarse en una analítica o en un uroanálisis y suele detectarse en una revisión rutinaria. Una insuficiencia renal puede instaurarse de forma aguda ante un fracaso renal agudo o de forma progresiva ante una enfermedad de evolución crónica. Generalmente, al hablar de insuficiencia renal solemos referirnos a insuficiencia renal crónica. Es muy importante recalcar que la detección precoz de la insuficiencia renal mejora su morbilidad. Causas y síntomas de la insuficiencia renal Existen muy diferentes causas de enfermedad renal crónica siendo la hipertensión  y la diabetes las principales. La lesión renal incipiente se detecta con la aparición de  albúmina en orina   y/o la reducción progresiva de la tasa de filtrado glomerular . En sus primeras etapas, el daño renal no ocasionando ningún síntoma , pero a medida que se deteriora la función renal empiezan a aparecer los síntomas y a manifestarse claramente en la analítica. En general, el primer indicador de posible lesión renal es la excreción de albúmina en orina, por lo que su determinación está recomendada en los pacientes de riesgo (hipertensos, diabéticos, hepatópatas…). Diagnóstico Para detectar a los pacientes con alto riesgo de progresar a insuficiencia renal habría que establecer el grado exacto de daño glomerular mediante una biopsia renal, pero se trata de un método invasivo no indicado ni recomendado en todos los pacientes. El análisis de otros parámetros urinarios está en proceso de investigación, de forma que pueda detectarse el daño glomerular incipiente (se trata de la detección de biomarcadores como proteínas específicas en orina). La posibilidad de utilizar biomarcadores urinarios para detectar el daño glomerular temprano abre nuevas posibilidades diagnósticas, siendo una prueba complementaria fácil de realizar (con sólo la obtención de una muestra de orina). Existen otros parámetros sanguíneos cuya alteración puede sugerir lesión renal:          Electrolitos: sodio, potasio, bicarbonato… Normalmente, una disfunción o enfermedad renal ocasiona un desequilibrio electrolítico que afecta el pH sanguíneo. Si la función renal empeora, puede desarrollarse una acidosis  metabólica.          Iones: fósforo, calcio… Un fósforo elevado y un calcio disminuido son sospechosos de lesión renal.          Albúmina: una baja concentración en sangre y alta en orina puede indicar que los riñones no pueden evitar su pérdida por la orina.          Urea y creatinina: un aumento de estos valores en sangre sugiere disfunción renal por cualquier situación que disminuya el aporte de sangre hacia los riñones.          Anión gap: un resultado elevado puede indicar un exceso de ácido  en sangre (acidosis) que se asocia a enfermedad renal, aunque puede deberse a otras causas. Control de la enfermedad Los pacientes renales son controlados habitualmente por el médico de familia y periódicamente por el nefrólogo. Es importante controlar sus parámetros renales con asiduidad pues nos permiten conocer la función renal. En el momento en que el paciente es catalogado como nefrópata deben contemplarse unas consideraciones especiales en cuanto a la prescripción médica y a restricciones en la ingesta. En determinados fármacos debe hacerse un ajuste de dosis para evitar su acumulación por su alteración en el filtrado renal (que provocaría un acúmulo de fármaco en sangre). En conclusión, ante cualquier hallazgo patológico en orina o sangre sugerente de lesión renal debe iniciarse un estudio de despistaje. Algunas de las pruebas complementarias que se realizan para el estudio renal serían: el análisis de la orina recogida durante 24 horas (para conocer el grado de disfunción renal), la ecografía renal, la biopsia renal, el TAC…. Asimismo, además de etiquetar la insuficiencia renal y su grado, debemos realizar el estudio completo para identificar la causa subyacente. El diagnóstico de insuficiencia renal nos influirá en el tratamiento de este paciente de por vida. El objetivo será enlentecer la progresión de la insuficiencia renal.
Diuréticos y Retención de Líquidos
Artículo especializado

Diuréticos y Retención de Líquidos

Definimos un diurético como una sustancia que al ser ingerida induce la eliminación de líquido del organismo. Esta eliminación de líquido no se produce de forma aislada, sino que conlleva a un arrastre de minerales e iones que alteran el equilibrio electrolítico y debe tenerse muy en cuenta al indicar el tratamiento. Se trata de un tratamiento que debe realizarse bajo recomendación médica . Su principal indicación sería el tratamiento del edema o retención de líquidos que puede presentarse en diferentes patologías: insuficiencia cardíaca, cirrosis hepática, enfermedad renal, grandes quemados, hipertensión arterial… Tipos de diuréticos Existen diferentes grupos de diuréticos que actúan en diferentes niveles para forzar el efecto de arrastre y eliminación de líquido . La mayoría de diuréticos actúa forzando la eliminación renal de agua mediante la eliminación forzada de sodio en la orina. A su vez ocasionan disminución en los niveles de otros iones como potasio, cloro y magnesio por lo que deben monitorizarse sus niveles en los pacientes tratados con diuréticos de forma crónica. En función del mecanismo y lugar de acción diferenciaremos diferentes tipos de diuréticos: tiacídicos, del asa y ahorradores de potasio. Las diferentes familias de diuréticos presentan diferentes efectos adversos. La elección de uno u otro vendrá condicionada por los síntomas y la patología especifica a tratar . Los diuréticos tiacídicos suelen indicarse en pacientes afectos de hipertensión arterial y/o insuficiencia cardíaca. Los más comúnmente empleados son la hidroclorotiazida y la clortalidona. Son menos potentes que los diuréticos del asa pero más que los ahorradores de potasio. Aumenta la excreción de sodio, agua y potasio. Los diuréticos del asa se emplean, por su mayor eficacia, en agudizaciones de enfermedades crónicas. Los más empleados en la práctica clínica son furosemida y torasemida. Actúan aumentando la excreción renal de sodio, agua y potasio. Precisan un ajuste de dosis de forma individual según la respuesta clínica y el grado de diuresis requerido. En cuanto los síntomas mejoran se ajusta nuevamente la dosis. Los diuréticos ahorradores de potasio a diferencia de las otras familias pueden provocar desequilibrio electrolítico, especialmente por aumento de potasio, aunque también pueden ocasionar disminución de los niveles de sodio. Los más empleados de este grupo son la amilorida y la esironolactona. Tienen un efecto diurético más débil que los grupos anteriores. Cómo tomarlos Una vez tenemos la indicación clara de iniciar el tratamiento con diuréticos debe iniciarse la pauta a dosis bajas, que se incrementará en función de la evolución clínica del paciente, así como la tolerancia, hasta conseguir una respuesta diurética adecuada que podremos evidenciar clínicamente con una disminución de peso (por eliminación del líquido retenido), una mejoría en la inflamación de las extremidades o una mejoría en los valores tensionales . A medida que los síntomas mejoran intentaremos reducir la dosis hasta conseguir la mínima necesaria para mantener un correcto equilibrio . En algunos pacientes, a pesar de haberse resuelto la retención de líquidos, debe mantenerse el tratamiento diurético para evitar recaídas. Por supuesto, los pacientes en tratamiento con diuréticos deben someterse a controles analíticos periódicos para monitorizar, sobre todo, los iones (sodio, potasio, cloro, magnesio…), así como la función renal. Al iniciar el tratamiento con diuréticos realizaremos una analítica tras una o dos semanas del inicio del tratamiento . Asimismo, siempre que el paciente precise un ajuste de dosis para controlar los síntomas, debemos proceder al control analítico posterior, sobre todo al aumentar la dosis del diurético. Efectos adversos El uso concomitante de diuréticos con otros fármacos puede potenciar el efecto de los mismos de forma que es importante comunicar este tratamiento si precisamos una nueva prescripción farmacológica. Por supuesto, la ingesta de diuréticos implica más visitas al baño con la consecuente incomodidad, sobre todo, durante la noche. Por tanto, e s una medicación muy efectiva pero no exenta de efectos adversos inducidos , principalmente por el aumento de la diuresis (o micción) y el desequilibrio hidroelectrolítico. Los efectos secundarios más habituales son pues: hiponatremia (disminución de sodio), hipopotasemia (disminución de potasio), hipomagnesemia (disminución de magnesio), hipovolemia (deshidratación), hiperuricemia (aumento de ácido úrico), crisis de gota, hipercalcemia (aumento de calcio), hipercolesterolemia (aumento de colesterol) e hiperglucemia (aumento glucosa), hipotensión (disminución de la tensión arterial) e insuficiencia renal. Por su frecuencia e importancia merece especial mención la hipopotasemia, que puede aparecer con los diuréticos tiacídicos y los de asa (más frecuente en los pacientes tratados con los primeros). En función de la duración del tratamiento y la dosis requerida será más acusada y puede ser necesario un suplemento de potasio para compensar las pérdidas renales. Por el contrario, en pacientes tratados con diuréticos ahorradores de potasio encontraremos niveles elevados de potasio que pueden precisar tratamiento específico . Vamos a mencionar los síntomas más frecuentes que aparecen ante un desequilibrio hidroelectrolítico en general : sequedad de boca, sed, síntomas digestivos (náuseas y vómitos), debilidad, cansancio o letargia, somnolencia, agitación, convulsiones, confusión, cefalea, dolores, calambres musculares, hipotensión (también hipotensión postural), oliguria (micción escasa), arritmias.... Como puedes deducir no es una medicación que deba tomarse sin control médico . Además de sus indicaciones específicas tiene unos efectos adversos que no deben minimizarse. Y, sobre todo, no están indicados para tratar el sobrepeso por causas ajenas a las mencionadas.
Síndrome de Secreción Inadecuada de ADH
Enfermedad

Síndrome de Secreción Inadecuada de ADH

¿Qué es el síndrome de secreción inadecuada de ADH? El  síndrome de secreción inadecuada de hormona antidiurética (ADH) es un trastorno en el que se caracteriza por la liberación excesiva de la hormona antidiurética desde la glándula pituitaria posterior o a partir de otra fuente. La función normal de la hormona antidiurética (ADH) en los riñones es controlar la cantidad de agua que es reabsorbida por las nefronas del riñón. Cuando dicha hormona no funciona correctamente la retención de líquidos del cuerpo aumenta. Es frecuente en personas mayores y se trata de un síndrome común y grave. Tipos de síndromes más comunes El síndrome de secreción inadecuada de ADH no tiene diferentes tipos, sólo hay uno. Causas del síndrome de secreción inadecuada de ADH Entre las causas más comunes  del síndrome de secreción inadecuada de ADH se encuentran:  medicamentos como ciertos fármacos para la diabetes tipo 2, anticonvulsivos, antidepresivos, fármacos para la presión arterial y del corazón, fármacos para el cáncer, anestesia, cirugía bajo anestesia general, trastornos cerebrales, infecciones, ataque cerebrovascular, enfermedades pulmonares como la neumonía, la tuberculosis, cáncer, infecciones crónicas, una enfermedad en el hipotálamo o la glándula pituitaria, el cáncer del intestino delgado, de páncreas, cerebro o leucemia, trastornos mentales y meningitis. Síntomas del síndrome de secreción inadecuada de ADH Los síntomas del síndrome de secreción inadecuada de ADH pueden incluir: náuseas y vómitos, dolor de cabeza, problemas con el equilibrio que puede resultar en caídas, pérdida de energía, somnolencia y cansancio, desorientación, agitación e irritabilidad, debilidad, espasmos o calambres musculares, cambios mentales como confusión, problemas de memoria, comportamientos extraños, convulsiones o coma en los casos más graves. Tratamiento del síndrome de secreción inadecuada de ADH El tratamiento depende de la causa del problema. Por ejemplo, la cirugía se hace para retirar el tumor que está produciendo la ADH. Si un medicamento es la causa, la dosis puede cambiar o se puede tratar con otro medicamento. En todos los casos, el primer paso es limitar la ingesta de líquidos. Esto ayuda a prevenir que el exceso de líquidos se acumule en el cuerpo. Puede ser necesario tomar medicamentos para bloquear los efectos de la hormona antitiroidea en los riñones para que el exceso de agua sea eliminado por los riñones. Estos medicamentos se pueden administrar vía oral o vía intravenosa. Pruebas complementarias del síndrome de secreción inadecuada de ADH Para el diagnóstico se realiza un historial médico completo y un examen físico que incluye pruebas metabólicas (incluyendo sodio en sangre) y análisis de orina para medir el sodio, el potasio y la osmolaridad (la concentración total de sustancias disueltas en la sangre y la orina). Factores desencadenantes del síndrome de secreción inadecuada de ADH No se conoce un factor específico que pueda desencadenar el síndrome de secreción inadecuada de ADH. Factores de riesgo del síndrome de secreción inadecuada de ADH Entre los factores que aumentan el riesgo de padecer el síndrome de secreción inadecuada de ADH están: la edad , los adultos mayores pueden tener más factores que contribuyen a causar este síndrome, tomar ciertos medicamentos y tener mayor probabilidad de padecer una enfermedad crónica que altera el equilibrio de sodio en el cuerpo. Las personas que beben demasiada agua mientras participan en maratones, ultra maratones, triatlones y otras actividades muy intensas en las que se recorren grandes distancias también corren el riesgo de padecerlo. Complicaciones del síndrome de secreción inadecuada de ADH  Entre las complicaciones se encuentran: Disminución de la lucidez mental, alucinaciones o coma. Hernia cerebral. Muerte. Prevención del síndrome de secreción inadecuada de ADH  Para prevenir este síndrome es necesario: Tratar las enfermedades relacionadas. Beber agua con moderación. Especialidades a las que pertenece Las especialidades médicas a la que pertenece el síndrome de secreción inadecuada de ADH son la endocrinología, urología y medicina interna. Preguntas frecuentes: ¿Qué es la hormona antidiurética? Es una hormona que regula la absorción de moléculas de agua, favoreciendo así la retención de líquido. Hace que los riñones conserven agua mediante la concentración de orina y la reducción de su volumen, estimulando la reabsorción de agua. ¿Cómo funciona la hormona antidiurética? Es una hormona que se libera en respuesta a los cambios en la densidad osmótica y en el volumen de la sangre . Tiene como objetivo principal hacer que los riñones conserven el agua mediante la concentración de orina. ¿Dónde se produce la hormona antidiurética? La hormona antidiurética se produce en el hipotálamo (glándula hormonal situada en la base del cerebro). Se almacena en la parte posterior de la glándula pituitaria (neurohipófisis) con el fin de ser liberada a la corriente sanguínea. ¿Qué es la ADH? La ADH es la forma abreviada en la que se conoce la hormona antidiurética o vasopresina, es la hormona que reduce la producción de orina al aumentar la reabsorción de agua en los túbulos renales. Tiene una función clave como regulador homeostático de los fluidos corporales y de la concentración de glucosa y sales en la sangre. ¿Cuál es la función de la hormona aldosterona? La aldosterona es una hormona segregada por las glándulas suprarrenales y ayuda al cuerpo a regular la presión arterial . La aldosterona aumenta la reabsorción de sodio, agua y la liberación de potasio en los riñones. Esta acción eleva la presión arterial.  
Diálisis Peritoneal
Contenido de salud

Diálisis Peritoneal

Definición La diálisis es un tratamiento mediante el cual se realizan las funciones de depuración de la sangre cuando los riñones no son capaces de realizar dichas funciones . La diálisis peritoneal es un tipo de diálisis que, para producir la depuración de la sangre , emplea como filtro una membrana del cuerpo humano que cubre las vísceras del abdomen llamada peritoneo y un líquido específico que se introduce dentro del abdomen, y que se vuelve a sacar con las sustancias de deshecho. Se llama intercambio a cada proceso en el que se mete y se extrae el líquido de diálisis para realizar la depuración de la sangre. ¿Cómo es la diálisis peritoneal? Para que esa membrana anteriormente mencionada (peritoneo) se puede usar como filtro depurador de los elementos que deben eliminarse del organismo, se debe colocar al paciente un catéter (como un tubo pequeño) dentro del abdomen, mediante una cirugía menor . Por ese catéter se introduce un líquido llamado líquido de diálisis, que permanece dentro de la cavidad abdominal durante un tiempo determinado (varias horas).  Desde los múltiples vasos sanguíneos que tiene esa membrana, el peritoneo, el líquido de diálisis es el encargado de atraer a las sustancias tóxicas y de desecho de la sangre que atraviesan la membrana. Posteriormente se extrae ese líquido introducido junto con las sustancias de deshecho a través del mismo catéter por el que se introdujo. La diálisis peritoneal se suele realizar en el domicilio. Para ello, en las unidades de diálisis de los hospitales se forma a los padres de los niños enfermos de forma precisa para que puedan llevarla a cabo. Los cambios del líquido de diálisis se hacen de forma manual, unas 4 o 5 veces repartidas al largo del día con intervalos de varias horas . En ocasiones, se realiza por medio de una máquina automática que permite programarla para que los distintos intercambios se puedan hacer a lo largo de la noche mientras el niño duerme. Si se realiza así, el número de veces que hay que renovar el líquido peritoneal es mayor y el tiempo que este líquido permanece dentro del abdomen es menor. ¿Para quién está indicada? La diálisis peritoneal a veces se puede instaurar como tratamiento puntual en patologías que desencadenan la mala función de los riñones, hasta que éstos se recuperen y vuelvan a funcionar. También se puede usar como tratamiento en otras patologías en las que es importante hacer una depuración más rápida y efectiva del organismo. Por ejemplo: Cuando hay sobrecarga de líquidos en el cuerpo de forma aguda (en el Edema agudo de pulmón, la insuficiencia cardíaca congestiva, la hipertensión arterial que no responde a otros tratamientos, etc.). Para regular alteraciones graves de los iones del organismo. Para la eliminación de sustancias que están produciendo una toxicidad en el organismo (como etanol, antibióticos como los aminoglucósidos, etc). Otras veces se usa como paso anterior hasta que se pueda realizar un trasplante de riñón. Por último, en determinados pacientes se debe usar durante toda su vida porque padezcan enfermedades renales que provocan su mal funcionamiento y que no se pueden revertir. Son pacientes con insuficiencia renal crónica en estadios muy avanzados. ¿Por qué se realiza? Se realiza cuando es necesario hacer una filtración de las sustancias de deshecho y líquido que el organismo debe eliminar , y se necesita porque la patología que se padece requiere de un “riñón externo” que lo realice. Riesgos de la diálisis peritoneal Los posible riesgos o complicaciones que se pueden dar son: El desplazamiento del catéter de su correcto emplazamiento en el abdomen. La infección del orificio de salida del catéter. Infección dentro del abdomen. La salida de líquido entre la piel y el catéter. Preparación Durante el tratamiento el nefrólogo les irá indicando a los padres cómo debe de ser la dieta que realice el niño, el número de proteínas que debe tener y las calorías según la situación clínica del paciente. Debe ser baja en sal y potasio, y con una ingesta controlada de los líquidos que ingiere. Todo eso será revisado en cada consulta de control por el nefrólogo, que pauta las correcciones que haya que hacer en la dieta e indicará los tratamientos farmacológicos que debe tomar el paciente. Cómo es la recuperación de la diálisis peritoneal A pesar de las limitaciones que se pueden tener por el hecho de necesitar realizar el proceso de intercambio varias veces al día , en situaciones de tratamiento crónico y domiciliario, permite desarrollar una vida al niño prácticamente normal. Resultados Con la diálisis peritoneal se realiza una función fundamental para la supervivencia: conseguir eliminar sustancias que deben ser eliminadas del organismo y mantener una adecuada concentración de sales y líquidos en la sangre . Preguntas frecuentes ¿Qué es la hemodiálisis? Es un método de depuración artificial de la sangre, como un riñón artificial mediante el cual, la sangre que se extrae del cuerpo pasa a través de una membrana encargada de filtrarla, lo que hace con ayuda de un líquido especial llamado líquido de diálisis. Una vez filtrada se hace que regrese al cuerpo de nuevo. Este proceso se lleva a cabo con la realización de una fístula o comunicación arteriovenosa en el cuerpo del paciente por donde se le extrae la sangre a filtrar y se le devuelve ya filtrada, o por medio de un catéter (tubito) venoso que se coloca en el paciente. ¿Cuáles son los diferentes tipos de diálisis? Los tipos de diálisis son: Hemodiálisis. Diálisis peritoneal: Diálisis peritoneal continua ambulatoria Diálisis peritoneal automatizada: intermitente, continua, continua cíclica, optimizada, asistida y adaptada. ¿Qué es la hemofiltración? La hemofiltración es una técnica de depuración extrarrenal de la sangre que se suele realizar cuando los riñones no funcionan y el paciente está inestable o grave. Se realiza de forma continuada y por medio de un proceso de ultrafiltración: se lleva la sangre corporal fuera del organismo de una forma constante y se le hace pasar a través de un filtro o membrana en el que la depuración de agua y sustancias se lleva a cabo por un proceso bioquímico llamado convección. Esta técnica de depuración no utiliza líquido de diálisis. ¿Qué es la diálisis renal? La diálisis es un procedimiento cuyo fin es sustituir a los riñones cuando estos no son capaces de realizar sus funciones de purificar y limpiar la sangre. ¿Qué es la diálisis peritoneal A? Es la diálisis peritoneal automatizada, una diálisis que se lleva a cabo por máquinas llamadas cicladoras, y que se utilizan, sobre todo, para realizar los procesos de diálisis mientras el paciente duerme.
Hipernatremia
Enfermedad

Hipernatremia

¿Qué es la hipernatremia? Se considera hipernatremia a la situación en la que la concentración de sodio (sal) en sangre supera el valor de 145 mEq/l (miliEquivalentes por litro). Es una situación que implica un déficit de agua en el cuerpo respecto al sodio, algo poco frecuente por el mecanismo de regulación que tiene el organismo con la producción de la sensación de sed. Por eso mismo es habitual que esta situación aparezca en niños, ancianos, pacientes que presentan vómitos o que están en estado de coma , y pacientes con enfermedades psiquiátricas, ya que el aporte e ingesta de líquidos en estos casos puede disminuir al estar alterado el mecanismo que genera la sed o tener un acceso más limitado al agua. Su gravedad depende de la rapidez de su instauración en el paciente y de la cifra que llegue a alcanzar por encima de los valores normales la concentración de sodio en la sangre. Tipos y causas de hipernatremia Dependiendo del volúmen de agua que tenga el organismo, la hipernatremia se clasifica en: Hipernatremia hipovolémica : es la más frecuente, debida a un déficit de agua y sodio pero con mayor pérdida de agua, situación que aparece en los pacientes quemados o en alteraciones renales por ejemplo. Hipernatremia euvolémica (con volúmen normal) : se produce por un déficit puro de agua. Esta situación puede aparecer en el a umento de temperatura corporal o fiebre y la sudoración que produce, en infecciones respiratorias o en grandes quemaduras en las que no se reponen los líquidos perdidos suficientemente. Cuando se produce una pérdida de agua exagerada a través del riñón, es porque aparece una alteración denominada diabetes insípida. Esta patología puede surgir porque en el cerebro (en la neurohipófisis), no se produce una hormona llamada hormona antidiurética o ADH, responsable de controlar la cantidad de agua que el cuerpo elimina por la orina. En ese caso se denomina diabetes insípida neurógena o debido a que en el riñón existe una resistencia a la acción de la ADH, por lo que aparece la llamada diabetes insípida nefrogénica. Hipernatremia hipervolémica : es el tipo más infrecuente. Se produce por un exceso de sodio corporal total producido en situaciones en las que la ingesta de sal es excesiva o por un aporte de líquidos con una concentración de sodio alta, utilizados en tratamientos médicos (por ejemplo, la administración de bicarbonato de sodio que se puede administrar en las maniobras de reanimación cardiopulmonar). Junto con el exceso de sodio se produce en el organismo una mayor retención de líquidos. Síntomas de la hipernatremia La gravedad de los síntomas depende de la rapidez de la instauración de la hipernatremia y de su grado. El primer síntoma que aparece es la sed . Se instauran síntomas y signos propios de la deshidratación como sequedad de la piel y mucosas , sudoración , sensación de tensión en el globo ocular, disminución de la tensión arterial, taquicardia (ritmo del corazón rápido) y pérdida de peso. Cuando la deshidratación afecta al tejido cerebral aparecen síntomas como irritabilidad, debilidad , enlentecimiento del pensamiento, temblor, convulsiones y alteración progresiva de la función del sistema nervioso central, que finalmente puede desembocar en coma y muerte del paciente. Además, esta deshidratación cerebral puede producir que haya ruptura de vasos sanguíneos del cerebro, lo que ocasiona alteraciones como hemorragias cerebrales con alteraciones neurológicos irreversibles. Tratamiento para la hipernatremia El tratamiento consiste en una corrección lenta y gradual del déficit de agua que presenta el paciente. Según el tipo de hipernatremia que presente el paciente, la reposición de líquidos por vía intravenosa se hace con suero fisiológico, más suero glucosalino (hipernatremia hipovolémica), solo con suero glucosalino (hipernatremia euvolémica), o con la administración previa de fármacos diuréticos (en el caso de hipernatremia hipervolémica). Además se debe realizar un tratamiento específico de la patología que esté produciendo el aumento de concentración de sodio. Pruebas complementarias del tratamiento de la hipernatremia El interrogatorio clínico (anamnesis) y la exploración física son fundamentales para sospechar el diagnóstico del paciente. Además, se precisa realizar una analítica de sangre con determinación de hemograma, bioquímica, iones, creatinina y cálculo de la osmolaridad (concentración de partículas o sustancias en la sangre). También se precisa un análisis de orina con determinación de osmolaridad. Con todos los análisis y la exploración física, los médicos pueden determinar el tipo de hiponatremia que padece el paciente. Factores desencadenantes de la hipernatremia La hipernatremia se desencadena por la disminución de la ingesta de agua, por pérdidas extrarrenales de agua, sobrecarga de sodio en el organismo o padecimiento de enfermedades como la diabetes insípida o enfermedades renales. Factores de riesgo de la hipernatremia Toma de fármacos como litio, colchicina, ifosfamida, lactulosa y diversos antivirales . Patologías del sistema nervioso central (tumores, alteraciones cardiovasculares, un traumatismo...etc), que alteren la producción de la hormona antidiurética. Presentar hipercalcemia: aumento de la concentración de calcio en sangre. Presentar hipopotasemia: disminución de la concentración de potasio en sangre. Embarazo. Anorexia nerviosa. Malnutrición. Padecer enfermedades renales como insuficiencia renal crónica o aguda, nefropatías...etc. Alteraciones hereditarias que desencadenan en el padecimiento de diabetes insípida. Padecer una infección gastrointestinal que produzca diarrea. Requerir un tratamiento con ventilación mecánica. Tener fiebre. Estar en los extremos de edad de la vida. No beber suficientes líquidos. Realizar dietas ricas en sal. Realizar un ejercicio muy intenso. Complicaciones de la hipernatremia Las complicaciones se basan en la expresión máxima de los síntomas que padece el paciente con un hipernatremia elevada como: Pérdida de conciencia y coma. Accidente cerebrovascular. Secuelas neurológicas graves. Traumatismo por pérdida de conciencia y convulsiones. Muerte del paciente. Prevención de la hipernatremia Adecuada ingesta de agua , sobre todo en los casos en los que hay riesgo de deshidratación como cuando existe fiebre alta, en ancianos, niños, realización de ejercicios intensos y prolongados...etc. Control analítico tras el inicio de tratamientos que pueden modificar las concentraciones de sodio en sangre. Adecuado tratamiento de patologías que afectan a la función del riñón, los pulmones o el cerebro. Control con fármacos antitérmicos de la fiebre alta. Adecuada reposición de líquidos en el paciente con grandes y graves quemaduras. Especialidades a las que pertenece la hipernatremia La hipernatremia es una patología que puede ser diagnosticada y tratada en los servicios de urgencias hospitalarias o en las unidades de cuidados intensivos por los médicos intensivistas, o también por los médicos internistas y por los nefrólogos. Preguntas frecuentes: ¿Qué es la hiperpotasemia? La hiperpotasemia es una alteración hidroelectrolítica en la que se produce un aumento de la concentración de potasio en la sangre por encima de 5.5 mEq/L. ¿Qué es la hiponatremia? La hiponatremia se define como la disminución del sodio en sangre por debajo de 135 mEq/L, siendo la causa más frecuente de alteraciones iónicas en el medio hospitalario. ¿Qué síntomas produce la baja de potasio? Síntomas de debilidad muscular, calambres, disminución del tono muscular , parálisis muscular, dificultad respiratoria por mala función de los músculos torácicos, alteraciones del ritmo del corazón, alteración de la función renal , afectación del sistema nervioso central con enlentecimiento mental o letargia, trastornos psiquiátricos como psicosis, o alteraciones del metabolismo como intolerancia a los hidratos de carbono. A nivel del aparato digestivo puede aparecer estreñimiento o íleo paralítico. ¿Qué alimentos tienen más potasio? Los alimentos que más potasio contienen son la leche en polvo, los quesos, carnes como liebre, conejo, embutidos, peces, moluscos y crustáceos como la vieira, palometa, caviar, jurel, boquerón, surimi, caballa, salmón, pulpo, pez espada, percebe, pescados ahumados, los huevos, todos los frutos secos, todas las legumbres, verduras y hortalizas como la pimienta negra, el perejil, patata, ajo, espinaca, acelga, champiñón, trufa, col de Bruselas, cardo, escarola, brócoli, endivia, col, coliflor, remolacha, cereales y derivados como la harina de soja, germen de trigo, cebada, avena, maíz y frutas como dátiles, coco, grosella negra, plátano, aguacate, kiwi, y el melón. ¿Qué alimentos tienen menos potasio? Verduras y hortalizas como el calabacín, cebolla, lechuga, pepinillos, pimientos y otros siempre que sean cocidos como la lombarda, el repollo, las berenjenas o los espárragos y los nabos, frutas como la manzana, pera, sandía y mandarina. La carne de pollo o de gallina, la sardina asada, o la pasta.