Insomnio

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¿Qué es el insomnio?

El insomnio es el trastorno del sueño, ya sea de conciliación, esto es, dificultad para conciliar el sueño, o trastorno de despertar precoz, el paciente se despierta antes de la hora prevista, dando lugar a sensación de cansancio o de falta de actividad al día siguiente. Entre un 10 y un 15% de la población sufre de insomnio crónico y hasta el 50% de la población sufre de insomnio en algún momento de su vida. Es más frecuente en las mujeres, aunque está aumentando en los hombres e incluso en los niños. El insomnio es en la mayoría de las ocasiones un síntoma de otra enfermedad y se considera una enfermedad leve.
La especialidad que trata el insomnio es la psiquiatría, que en algunos casos puede necesitar de colaboración de psicólogos.

Tipos de insomnio

Las clasificaciones de los tipos de insomnio son variadas pudiendo hacerse en función de diferentes criterios.

  • Según la causa que lo produce:
    • Insomnio orgánico: es el que se produce por un a enfermedad de base, como la apnea del sueño o el síndrome de piernas inquietas.
    • Insomnio no orgánico: es el que se relaciona con enfermedades mentales.
    • Insomnio familiar letal: es una enfermedad genética grave en la que uno de sus síntomas es el insomnio, que acaba en muerte.
  • Según el momento en que se produce:
    • Insomnio de conciliación: en el que no se puede empezar a dormir.
    • Insomnio de despertar precoz: en el que el paciente se despierta antes de la hora prevista.

Causas del insomnio

La causa más frecuente de insomnio son los malos hábitos de sueño.

Síntomas del insomnio

Los síntomas son la dificultad para establecer el sueño a la hora prevista y el despertarse antes de la hora prevista, que se suelen acompañar de cansancio y sueño a lo largo del resto del día.

Tratamiento para el insomnio

El tratamiento del insomnio tiene una doble vertiente, orientada a adquirir buenos hábitos de sueño y en ocasiones al uso de tratamientos farmacológicos.

Hábitos correctos de sueño como acostarse y levantarse a horas similares siempre, hacer ejercicio durante el día, no dormir por el día, en las últimas horas de la tarde no se deben realizar actividades que sean excitantes ni tomar bebidas excitantes, no comer en exceso antes de acostarse, y mantener una habitación cómoda sin estímulos.

La terapia conductual, en la cual se le indica al paciente que intente mantenerse despierto, dando lugar a pérdida de ansiedad por el sueño, puede mejorar el insomnio de conciliación, las terapias de control de estímulos y de relajación pueden ayudar también con el.

El tratamiento farmacológico puede ir dirigido a tratar la enfermedad de base, como es el uso de ansiolíticos o antidepresivos, las Benzodiazepina y los fármacos hipnóticos se pueden usar para trastornos de sueño durante breves periodos de tiempo que no deben superar un mes, debido a la capacidad que tienen de crear adicción. Estos fármacos pueden ser peligrosos en pacientes con enfermedades de base como la apnea del sueño. Por último, los neurolépticos, de efecto sedante, pueden ser usados en pacientes con insomnio refractario al tratamiento. El uso de melatonina parece tener efecto en el insomnio de personas mayores de 55 años, sobre todo cuando tienen alteraciones de los ritmos circadianos (reloj biológico del cuerpo humano)

Pruebas complementarias del tratamiento del insomnio

Las pruebas que se utilizan en el insomnio son:

  • Polisomnografía: en el cual se registra la actividad cerebral, movimientos oculares, tono muscular, flujo respiratorio y frecuencia cardiaca.
  • Test de latencia de sueño múltiple: se usa para detectar la hipersomnia, se le hace dormir cinco veces al dia, siestas de dos horas, si el paciente se duerme antes de cinco minutos y entra en fase REM antes de tres minutos se trata de hipersomnia.
  • Actinografía: se usa en el insomnio crónico para tratar de averiguar si el paciente duerme durante el dia. Se le sitúa un velocímetro en la muñeca para detectar los movimientos del brazo, estos se paran durante el sueño.

Factores desencadenantes del insomnio

Los factores desencadenantes del insomnio suelen ser el estrés y las enfermedades mentales como depresión y ansiedad.

Factores de riesgo del insomnio

Los factores de riesgo del insomnio son alteraciones en los hábitos de sueño, consumo de estimulantes en las últimas horas del dia, un dormitorio poco confortable, falta de rituales previos a acostarse, hiperestimulación con dispositivos electrónicos previo a acostarse, dificultades para relajarse o enfermedades mentales sin tratamiento.

Complicaciones del insomnio

  • Cambios de humor.
  • Irritabilidad.
  • Cansancio.
  • Dificultad para la concentración.
  • En el insomnio familiar letal se puede producir la muerte del individuo (es una enfermedad neurológica en que el insomnio es solo un síntoma).

Prevención del insomnio

  • Acostarse y levantarse a la misma hora.
  • Ejercicios de relajación.
  • Rituales previos a dormirse.
  • Habitación comoda.
  • No consumir bebidas estimulantes.

Especialidades a las que pertenece el insomnio

La especialidad que trata el insomnio es la psiquiatría, que en algunos casos puede necesitar de colaboración de psicólogos para enseñar métodos de relajación a los pacientes.

Preguntas frecuentes:

¿Cuánto aguanta una persona sin dormir antes de caer enferma?

No hay datos concretos que nos permitan conocer cuánto se puede estar sin dormir antes de caer enfermo, se conocen casos de soldados durante la segunda guerra mundial que estuvieron sin dormir hasta cinco días, sin presentar graves trastornos posteriores, y hay datos de una persona que estuvo sin dormir hasta 11 días. Las personas que sufren insomnio no están sin dormir y muchas de ellas tienen microsueños de minutos que pueden ser reparadores.

Dormirse enseguida, pero despertarse muchas veces… ¿Es insomnio?

El despertarse muchas veces es una forma de insomnio, en el cual el sueño está fragmentado. No obstante, todos tenemos microdespertares a lo largo de la noche, solo cuando tras despertarse el paciente no se vuelve a dormir rápidamente podemos hablar de insomnio.

¿Es verdad que cuanto más mayores nos hacemos, menos dormimos?

Efectivamente cuando vamos cumpliendo años se observa una tendencia a dormir menos, además de variar el patrón de sueño. Así, un adulto de más de 60 años puede dormir cinco horas y estar descansado. Además, en ancianos el patrón de sueño se altera, en general comienzan a tener sueño antes y se despiertan muy temprano por la mañana, un anciano puede dormir 5 horas y ser suficiente para él.

¿Cuántas horas se necesita dormir para rendir al 100%?

En general se dice que hay que dormir 8 horas, pero esto es variable a lo largo de la edad e incluso del individuo. Los bebés pueden dormir hasta 18 horas y los adultos por encima de 65 años pueden dormir tan solo cinco horas. Además, hay personas que necesitan dormir menos, lo importante, es si el paciente presenta síntomas de cansancio y si se encuentra bien por el día, duerme lo suficiente.

¿Es el insomnio crónico?

Se habla de insomnio crónico cuando el paciente tiene problemas para dormir de más de un mes de duración, esto se produce en la mayoría de los casos en personas de edad avanzada o en personas con problemas de salud mental. También puede producirse en situaciones de estrés, normalizando al desaparecer la situación.