Derrame Ocular

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¿Qué es un derrame ocular?

El derrame ocular es la aparición de sangre entre la conjuntiva y la esclerótica, por ruptura de los vasos sanguíneos de esta última, apareciendo una lesión hemática en la parte anterior del ojo, sostenida por la conjuntiva, que no permite que salga al exterior ni traspase a la córnea. El derrame ocular o, como también se conoce, hemorragia subconjuntival o hiposfagma, es una patología bastante común multifactorial, y de resolución espontánea con el paso de los días en la mayoría de ocasiones.

El derrame ocular o, como también se conoce, hemorragia subconjuntival o hiposfagma, es una patología bastante común multifactorial, y de resolución espontánea con el paso de los días en la mayoría de ocasiones.

Tipos de derrame ocular

Existen diferentes tipos de derrame que suceden en el interior del ojo:

  • Hemorragia vítrea: es un tipo de hemorragia intraocular que no se ve a simple vista, ya que se encuentra en el humor vítreo del ojo y, en condiciones normales, es transparente. Al sangrar pierde su transparencia, por lo que la luz no puede atravesarlo y se expresa como pérdida de visión o visión borrosa, según su gravedad. Este tipo de hemorragia intraocular requiere una exploración oftalmológica completa, incluyendo fondo de ojo y, a veces, valoración en cámara de hendidura.
  • Hifema: es la acumulación de sangre en la zona frontal del ojo, entre la córnea y el iris, pudiendo cubrir parcial o totalmente el iris. Se origina por una rasgadura del iris. En ocasiones, puede ser confundida con una hemorragia subconjuntival, ya que es una hemorragia visible, pero, a diferencia de esta última, los hifemas son dolorosos.
  • Hemorragia subconjuntival: es la más benigna y de resolución espontánea. A diferencia del hifema y la hemorragia vítrea, esta no afecta a la agudeza visual, ya que el vaso implicado en el sangrado no altera los medios transparentes del ojo y solo permanece en la conjuntiva.

Causas de un derrame ocular

Las causas del derrame ocular más frecuentes son:

  • Causas idiopáticas o sin razón aparente que ceden en periodo inferior a 5 días.
  • Traumatismos, muy frecuentes en deportistas por lesiones directas severas en el ojo que afectan a los vasos sanguíneos.Malformaciones de los vasos sanguíneos que pueden ocasionar hemorragias espontáneas.
  • Inflamaciones de la conjuntiva o úvea que pueden ocasionar como complicación hemorragias subconjuntivales
  • Oclusión venosa en la retina.
  • Elevación de la presión en los capilares, por elevaciones de la presión arterial sistémica o por realización de maniobras de valsalva en pacientes sensibles, como puede ser realizar grandes esfuerzos, estornudar o toser fuertemente.
  • Trastornos de la coagulación sanguínea, déficit de vitamina K, algunos tipos de anemia e intoxicación por anticoagulantes.
  • Cirugía de cataratas, puede ocasionar una hemorragia subconjuntival como reacción secundaria.
  • Diabetes Mellitus, aunque no es la lesión más frecuente, los cambios de estrechamiento y obliteración a nivel de capilares pueden ocasionarla.
  • Diferencias de presión, en recién nacidos, a través del canal del parto.

Síntomas de un derrame ocular

El síntoma más característico del derrame ocular o hemorragia subconjuntival es una zona roja delimitada en conjuntiva por la presencia de sangre. Esta, con el transcurso de los días, puede ir modificando su estructura, ya que desciende a través del ojo y disminuye de tamaño espontáneamente. No se debe presentar ningún tipo de secreción, dolor o pérdida de la visión, ya que estos son signos que hacen sospechar la presencia de otro tipo de hemorragia intraocular que no son la subconjuntival benigna.

Tratamiento de un derrame ocular

En general, el tratamiento de un derrame ocular es sintomático. La lesión en la conjuntiva desaparece en el transcurso de los días o semanas, ya que se va reabsorbiendo poco a poco conforme a su tamaño. Si el ojo se encuentra irritado, se pueden indicar lágrimas artificiales. El uso de antibióticos o corticoides no ofrece ninguna mejoría significativa y, por lo tanto, no se prescriben.

Es importante medir la tensión arterial y valorar los factores desencadenantes, como el uso de anticoagulantes o trastornos de coagulación, para su oportuna corrección.  

Pruebas complementarias de un derrame ocular

El diagnóstico de un derrame ocular o hemorragia subconjuntival puede realizarse a través de una simple valoración oftalmológica que debe incluir fondo de ojo para descartar otro tipo de hemorragias intraoculares. En el caso de la aparición de dolor en el ojo o traumatismo previo, es importante, además del fondo de ojo, realizar un escáner del globo ocular y de las estructuras contiguas, así como la evaluación, a través de la cámara de hendidura, para detallar todas las estructuras internas del ojo.

En pacientes con trastornos de coagulación y anemia, es conveniente realizar una analítica buscando alguna alteración, sobredosificación de anticoagulantes o déficit de vitamina K.  

Por último, y no menos importante, se debe medir la tensión arterial.

Factores desencadenantes de un derrame ocular

Lo factores desencadenantes son similares a las causas del derrame subconjuntival. En ocasiones, se pueden sumar, como por ejemplo un traumatismo ocular en un paciente con trastorno de coagulación o un paciente con emergencia hipertensiva, quienes además tienen un tratamiento con anticoagulantes.

Factores de riesgo de un derrame ocular

Los factores de riesgo son:

  • Pacientes con hipertensión arterial, sobre todo, aquellos con hipertensión arterial poco controlada.
  • Pacientes con diabetes mellitus mal controlada que como complicaciones crónicas tengan dificultades en la microvasculatura (capilares).
  • Pacientes con trastornos de coagulación o déficit de vitamina K.
  • Uso de antiagregantes y/o anticoagulantes.
  • Pacientes con malformaciones congénitas en los capilares sanguíneos.

Complicaciones de un derrame ocular

Las complicaciones de un derrame ocular o subconjuntival son poco frecuentes, si aparece dolor, fotofobia, pérdida de la agudeza visual o dolor de cabeza, se debe acudir al médico inmediatamente, ya que probablemente no sea el diagnóstico correcto. La mayoría de estos derrames subconjuntivales desaparecen espontáneamente en el transcurso de 3 semanas aproximadamente.

Si es un gran área de sangrado subconjuntival, la zona afectada puede elevarse debido al gran cúmulo de sangre, pudiendo ocasionar en la conjuntiva sequedad ocular o molestias en el párpado, que pueden mejorar con lágrimas artificiales.

En los casos de traumatismo, puede surgir un desprendimiento de retina, pero no debido a la hemorragia, sino al traumatismo.

Prevención de un derrame ocular

Ante la presencia de sobredosificación por anticoagulante o déficit de vitamina K, se debe tratar de no realizar esfuerzo físico severo o maniobras de valsalva, así como tampoco frotar muy fuerte los ojos.

Si se presenta algún traumatismo ocular, hay que evitar el ejercicio físico durante las 48 horas posteriores al traumatismo.

Para el resto, no existe ningún tipo de prevención adicional.

Especialidades a las que pertenece

La especialidad a la que pertenece es oftalmología y medicina de atención primaria.

Preguntas frecuentes

¿Qué son los vasos sanguíneos del ojo?

Los vasos sanguíneos del ojo son estructuras arteriales y venosas que transportan sangre desde y hasta el ojo, a través de pequeños micro capilares, hasta formar la arteria y vena central de la retina. En la conjuntiva, por su extrema delgadez, los capilares son más propensos a romperse, originando hemorragias subconjuntivales sin mayor significación, no ocurriendo lo mismo en otras partes del ojo como el vítreo.

 ¿Qué pasa cuando el ojo se llena de sangre?

Si el ojo se llena en la conjuntiva de sangre, no afectando al iris y sin pérdida de la agudeza visual, no tiene mayor importancia que la parte estética o cierto prurito (picazón) o sequedad ocular. Ahora bien, si el sangrado va acompañado de dolor ocular, dolor de cabeza o pérdida de agudeza visual, se debe acudir inmediatamente al oftalmólogo para descartar otras enfermedades más graves del globo ocular, que pueden dejar incapacidad permanente o parcial en el mismo.

 ¿Por qué el ojo palpita?

El ojo no palpita, lo que palpita realmente es el músculo orbicular del párpado, provocando una falsa impresión de palpitación del globo ocular. Aunque no existe una causa específica, se cree que puede estar relacionada con estrés, insomnio o déficit de vitamina B12.

¿Qué es la Hiposfagma?

La hiposfagma es otra manera de denominar a la hemorragia subconjuntival que se produce por la rotura de pequeños capilares entre la conjuntiva y la esclerótica.

¿Cuáles son los síntomas de presión en la vista?

Los síntomas más frecuentes de presión en la vista son: pérdida gradual de la visión, ojos rojos, cefalea, dolor ocular y, en ocasiones más graves, náuseas y vómitos.