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Crisis Hipertensiva

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¿Qué es una crisis hipertensiva?

La crisis hipertensiva es un aumento grave de la presión o tensión arterial (TA), que puede causar un accidente cerebro-vascular. Una presión arterial extremadamente alta tendrá unos valores por encima de 210 mm/Hg de (milímetros de mercurio) de presión diastólica, y a partir de 120 mm/Hg de presión sistólica. Puede haber riesgo de daño en los vasos sanguíneos, que pueden inflamarse y generar pérdidas de líquido o sangre, y por tanto el corazón no bombea la sangre de manera eficaz. Una crisis hipertensiva es una urgencia médica que requiere tratamiento inmediato para evitar consecuencias graves, incluso puede requerir ingreso hospitalario para tratamiento específico y mayor control de la persona. Suele afectar al 1 % de los pacientes con hipertensión arterial.
Un factor desencadenante puede ser un mal control de la hipertensión o cambios en el tratamiento.

Tipos de crisis

Hay dos tipos de crisis hipertensivas:

  • Crisis hipertensiva de urgencia: cuando la presión está excesivamente alta pero no hay sospecha de daño en ningún órgano.
  • Crisis hipertensiva de emergencia: se da cuando la presión está excesivamente elevada y hay daño en algún órgano. Puede tener consecuencias fatales e incluso provocar la muerte.

Causas de una crisis hipertensiva

Entre las causas podemos destacar:

  • Accidente cerebrovascular.
  • Ataque cardíaco.
  • Insuficiencia cardíaca.
  • Insuficiencia renal.
  • Rotura de la aorta.
  • Eclampsia (convulsiones durante el embarazo).
  • Interacción con algún medicamento.
  • Abandono u olvido de la medicación.

Síntomas de una crisis hipertensiva

Algunos síntomas de la crisis hipertensiva son:

  • Dolor en el pecho fuerte.
  • Náuseas y vómitos.
  • Dolor de cabeza intenso junto con visión borrosa y confusión.
  • Convulsiones.
  • Ansiedad.
  • Dificultad para respirar.
  • Disminución en la capacidad de reacción.

Tratamiento de una crisis hipertensiva

La mayoría de las crisis hipertensivas requieren tratamiento en urgencias:

  • Administración de fármacos hipotensores de acción rápida para conseguir una disminución gradual de la presión arterial hasta cifras seguras. Estos fármacos se administran por vía intravenosa, oral y sublingual.
  • En las crisis de hipertensivas de urgencias se puede realizar el tratamiento en consulta médica, con medicación oral hasta la estabilización de la presión y un seguimiento exhaustivo.
  • En las crisis hipertensivas de emergencia se necesita ingreso hospitalario para administración de oxígeno, fármacos intravenosos y monitorización de frecuencia cardíaca y de tensión arterial.
  • El objetivo es alcanzar cifras seguras de presión arterial entre un 20 y un 25% por debajo de la presión arterial inicial de manera gradual, ya que no es recomendable disminuir la presión de manera brusca.

Los medicamentos administrados pueden ser, entre otros:

  • Inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (IECA) como el Captopril o el Enalapril.
  • Calcioantagonistas como el Amlodipino.
  • Bloqueantes alfa y beta, como el Labetalol.
  • Diuréticos como la Furosemida.
  • Betabloqueantes como el Atenolol.
  • Vasodilatadores como la nitroglicerina o el Urapidilo.

Pruebas complementarias de una crisis hipertensiva

En un principio no requiere pruebas específicas, pero lo primero que se debe hacer es:

  • Exploración clínica: saber qué síntomas tiene el paciente, qué fármacos toma en la actualidad, si la persona es hipertensa diagnosticada, qué tipo de actividad física y dieta realiza en su vida diaria...etc. Es importante saber si padece alguna enfermedad como diabetes, enfermedades pulmonares, renales, obesidad, o alguna otra..
  • Exploración física:
    • Toma la presión arterial, primero tumbado y luego de pie y en ambos brazos. Para ello, se utiliza un aparato de tensión arterial, colocado en el brazo a nivel del corazón y 2 cm. por encima de la flexura del codo. Una vez se  palpa la arteria, se coloca el fonendoscopio encima.
    • Auscultación cardiopulmonar donde se toma el pulso, se auscultan los pulmones, se ausculta el corazón, el ritmo cardíaco. Esto se hace para descartar soplos y disección de aorta.
    • Electrocardiograma para valorar la función del corazón.
    • Análisis de sangre.
    • Radiografía de tórax.

Factores desencadenantes de una crisis hipertensiva

 Un factor desencadenante puede ser un mal control de la hipertensión o cambios en el tratamiento.

Factores de riesgo de una crisis hipertensiva

Entre los factores de riesgo destacamos:

  • Hipertensión arterial.
  • Obesidad.
  • Diabetes  mellitus.
  • Dieta rica en sal.
  • Consumo elevado de alcohol.
  • Antecedentes familiares.
  • Olvido o abandono de la medicación para la hipertensión.
  • Cambios en el tratamiento.
  • Enfermedades renales, cardíacas y/o respiratorias.

Complicaciones de una crisis hipertensiva

Entre las complicaciones de la crisis hipertensiva son:

  • Lesiones en uno o varios órganos, sobre todo en riñones, corazón y cerebro.
  • Lesiones neuronales.
  • Lesiones oculares.
  • ICTUS (infarto cerebral).
  • Hemorragia cerebral.
  • Necrosis arteriolar (muerte de tejido de un vaso sanguíneo).
  • Muerte.

Esta situación conlleva un riesgo orgánico y vital evidente, con porcentajes de un 4% de mortalidad y un 19% de aparición o empeoramiento de lesión orgánica.

Prevención de una crisis hipertensiva

  • Control de la presión arterial de manera periódica.
  • Tomar la medicación para el tratamiento hipertensivo.
  • Dieta sin sal.
  • Realizar ejercicio físico con regularidad.
  • No fumar y no beber alcohol.

Especialidades a las que pertenece

Los médicos especialistas en tratar la crisis hipertensiva son los médicos de atención primaria y los médicos especialistas en cardiología.

Preguntas frecuentes:

¿Qué es tener hipertensión?

Tener hipertensión es tener la tensión arterial por encima de 120/80 mm/Hg durante varios controles.

¿Qué es la encefalopatía hipertensiva?

Una encefalopatía hipertensiva consiste en una elevación marcada y brusca de la presión arterial (PA), unida a una afectación neurológica: cefalea intensa, náuseas y/o vómitos, agitación, crisis comiciales y alteración del estado mental, que puede derivar en situaciones de coma. Es una situación reversible con la reducción de la PA. Esta clínica se corresponde con el edema cerebral secundario, al incremento en el flujo sanguíneo cerebral que hiper perfunde al cerebro tras la elevación brusca de la presión arterial

¿Cuáles son los niveles óptimos de tensión?

Los niveles óptimos de tensión son 120/70 mm/Hg (presión sistólica: 120 y presión diastólica: 70).

¿Cuándo se tiene la tensión alta?

Se tiene tensión alta cuando los niveles están por encima de 130/80 mm/Hg en todas las mediciones. Puede estar elevada la presión sistólica, la diastólica, o ambas.

¿Cuándo se tiene la tensión baja?

Se tiene tensión baja cuando en varias mediciones está por debajo de 120/80 mm/Hg.

Tanto la presión sistólica como la diastólica, o ambas.