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Conjuntivitis

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¿Qué es la conjuntivitis?

La conjuntivitis es una inflamación de la conjuntiva, que es la mucosa que cubre la parte anterior del ojo y el interior del párpado, y que puede tener distintos orígenes. Es una patología común que produce múltiples consultas en atención primaria y urgencias hospitalarias, siendo causa importante de absentismo escolar y también laboral. Habitualmente no es grave pero sí se debe tratar y valorar para evitar su contagio a personas cercanas al paciente en el caso de que su origen sea infeccioso, así como la aparición de complicaciones.
La conjuntivitis puede ser diagnosticada y tratada por el médico de familia. Si él detecta mala evolución o complicaciones derivará al paciente a la consulta del oftalmólogo.

Tipos y causas de conjuntivitis

  • Conjuntivitis infecciosas:
    • Conjuntivitis bacteriana o supurativa: producida por la infección causada por una bacteria (la Staphylococcus aureus es la más frecuentemente).
    • Conjuntivitis vírica: es la el tìpo de conjuntivitis infecciosa aguda más usual tanto en niños como en mayores y adultos (por adenovirus de forma más frecuente). Ocurren de forma esporádica o bien en brotes epidémicos.
    • Conjuntivitis por Chlamydia: es la principal causa infecciosa de ceguera en el mundo. Se produce en recién nacidos que contraen la infección al pasar por el canal del parto, ya que la clamidia es una infección de transmisión sexual.
    • Conjuntivitis parasitaria: producida por un parásito (Pthirus pubis), es una causa bastante menos frecuente de infección conjuntival y de los párpados.
    • Conjuntivitis fúngica: producida por un hongo, (habitualmente la Candida albicans). Es infrecuente y se suele acompañar de infección en los párpados y en la boca.
  • Conjuntivitis no infecciosas:
    • Conjuntivitis alérgicas: son causadas por la irritación que producen agentes ambientales y la respuesta del organismo de forma exagerada contra estos agentes. La rinoconjuntivitis alérgica o conjuntivitis alérgica estacional es la más frecuente, aunque existen otras, como queratoconjuntivitis atópica, queratoconjuntivitis vernal o la conjuntivitis papilar gigante.
    • Conjuntivitis mecánica o irritativa: tras contacto con un cuerpo extraño, agente químico, o bien producida por un ojo seco.
    • Blefaroconjuntivitis: conjuntivitis asociada a la infección o irritación de los párpados.

Síntomas de la conjuntivitis

Las formas de presentación de las conjuntivitis más frecuentes son:

  • Conjuntivitis bacteriana: aparece enrojecimiento de la conjuntiva con inyección de los vasos sanguíneos que se aprecian en ella (son muy evidentes y rojos). Habitualmente se da en ambos ojos, con secreción purulenta o mucopurulenta con forma de legaña, que hace difícil despegar los párpados por la mañana. Hay sensación de cuerpo extraño en el ojo y picor, pero no dolor. Puede haber también edema en los párpados. Dura de 2 a 5 días.
  • Conjuntivitis vírica: se manifiesta por una presentación brusca, con malestar general, dolor faríngeo y fiebre. La afectación suele ser primero de un ojo y después bilateral, con aparición de enrojecimiento conjuntival, secreción clara y aparición de adenopatías (pequeños bultitos que corresponden a ganglios linfáticos o estaciones del sistema de defensa inflamados), delante de la oreja o debajo de la mandíbula. Puede durar 1 ó 2 semanas.
  • Conjuntivitis alérgica: hay una inflamación aguda o crónica de la conjuntiva con enrojecimiento e irritación, lagrimeo constante, edema de la conjuntiva y de los párpados, que se intensifica cuando se está en contacto con el alérgeno específico. Puede acompañarse de congestión nasal, rinorrea (moqueo), asma o urticaria.

Tratamiento para la conjuntivitis

El tratamiento es a nivel tópico con aplicación de colirios antibióticos, poniendo 1 gota cada 2-4 horas en el ojo o pomadas, tanto en el caso de las conjuntivitis bacterianas para tratar la infección, como en el caso de las víricas para evitar que haya una sobreinfección por una bacteria.

En el caso de las conjuntivitis alérgicas se usan colirios antihistamínicos, vasoconstrictores o corticoides durante 5 a 7 días.

En todos los casos se pueden utilizar también lavados frecuentes con suero fisiológico, o aplicación de lágrimas artificiales y empleo de compresas frías. Se debe suspender el uso de lentillas y hay que intensificar las medidas de higiene en el caso de las infecciones para evitar los contagios.

Pruebas complementarias del tratamiento de la conjuntivitis

Se pueden obtener muestras de las secreciones para realizar un cultivo o tinción con un colorante y detectar la presencia de microorganismos como bacterias, parásitos, hongos, o descartar en caso de un origen vírico de la infección.

El oftalmólogo podrá utilizar el oftalmoscopio, la lámpara de hendidura y otros instrumentos de exploración ocular para valorar las estructuras oculares en caso de que lo vea preciso.

Factores de riesgo desencadenantes de la conjuntivitis

  • Contacto próximo con un paciente que padezca conjuntivitis infecciosa y uso de utensilios de higiene que haya utilizado él.
  • No limpiar de forma adecuada las lentillas.
  • Tocarse frecuentemente los ojos con mala higiene.
  • Utilizar productos cosméticos de mala calidad o caducados.
  • Exposición al humo, lugares donde hay alta concentración de polen...etc.
  • Obstrucción del conducto lacrimal.

Complicaciones de la conjuntivitis

  • Queratitis corneal (pequeño punteado que puede provocar cicatrices permanentes).
  • Pérdida de visión.
  • Alteraciones en los párpados o pestañas.
  • Fotofobia intensa (molestia de la luz).
  • Conjuntivitis recurrentes.

Prevención de la conjuntivitis

La mayor prevención es la realización de una higiene extrema cuando se está en contacto con alguna persona que padece conjuntivitis infecciosa: no compartir toallas, lavarse frecuentemente las manos y evitar tocarse los ojos.

Si se está en ambientes con agentes ambientales como polvo, humo o polen, se debe utilizar protección ocular (gafas de sol).

Las personas que usan lentes de contacto deben cambiarlas regularmente.

Especialidades a las que pertenece la conjuntivitis

La conjuntivitis puede ser diagnosticada y tratada por el médico de familia. Si él detecta mala evolución o complicaciones derivará al paciente a la consulta del oftalmólogo.

Preguntas frecuentes:

¿De verdad es tan contagiosa la conjuntivitis?

Sí, las conjuntivitis infecciosas son muy contagiosas. El contagio del microorganismo se debe al contacto de las secreciones presentes, por ejemplo, en utensilios de higiene del paciente enfermo, transmisión directa de mano a mano, etc.

¿Puedo tener conjuntivitis en un solo ojo?

Sí, las conjuntivitis víricas habitualmente se inician en un solo ojo aunque de forma frecuente, se transmiten posteriormente al otro ojo.

¿Qué es la conjuntiva del ojo?

Es una membrana transparente que cubre la cara interna de los párpados y superficie del globo ocular hasta el limbo (unión entre córnea y esclera o “blanco de los ojos”). La porción que cubre el ojo se denomina conjuntiva bulbar, mientras que a la que recubre los párpados se le denomina conjuntiva tarsal.

¿Qué es la conjuntivitis aguda?

Aquella que aparece de forma brusca y es autolimitada, desapareciendo habitualmente con el tratamiento en unos días.

¿Qué es una conjuntivitis bacteriana?

Infección de la conjuntiva del ojo por un microorganismo bacteriano que produce enrojecimiento de la conjuntiva, sensación de cuerpo extraño en el ojo o picor y secreción purulenta en forma de legaña abundante y pegajosa.