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Celiaquía

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¿Qué es la celiaquía?

La celiaquía o enfermedad celíaca es un trastorno autoinmune (alteración del sistema de defensa del organismo que reacciona de forma anómala hacia elementos no dañinos para el cuerpo), que tiene una base de predisposición genética, producida por la ingestión de gluten, una proteína presente en cereales como el trigo, la cebada, la avena, el centeno, la espelta... etc, que produce una alteración en el intestino delgado dificultando la absorción de los nutrientes. Se estima que la celiaquía en Europa se da en un 1% de la población, siendo más frecuente en mujeres que en hombres. En España, además, es más frecuente su aparición en niños que en adultos. No es una enfermedad que suponga una urgencia vital pero sí ha de estudiarse y detectarse cuando aparecen los primeros síntomas para evitar complicaciones de gravedad.


Tipos de celiaquías

  • Enfermedad celíaca clásica: hay un patrón de malabsorción de los nutrientes típico con la expresión clínica habitual. Es frecuente en la edad pediátrica.
  • Enfermedad celíaca no clásica: pacientes con síntomas digestivos no relacionados con la malabsorción de los nutrientes o con manifestaciones extraintestinales. Es más frecuente en adultos.
  • Celiaquía asintomática: en ella el paciente no presenta síntomas, siendo diagnosticado a través de cribados (estudios) de grupos de riesgo.
  • Celiaquía latente: pacientes que, en el momento en el que son estudiados, no presentan alteraciones de la mucosa (revestimiento) del intestino, pero antes o después de ese estudio padecieron o desarrollaron una afectación intestinal característica de celiaquía.
  • Celiaquía potencial: pacientes que tienen un riesgo aumentado de desarrollar la enfermedad, ya que presentan alteraciones analíticas específicas de la enfermedad, pero tienen una mucosa “normal” .

Existe además otro proceso relacionado denominado “sensibilidad al gluten”,  no celiaquía, en el que aparecen síntomas digestivos y extraintestinales relacionados con la ingesta del gluten pero sin presentar alteraciones analíticas, ni predisposición genética o alteración de la mucosa intestinal típicas de la celiaquía. Al retirar el consumo de gluten, el paciente mejora.


Causas de la celiaquía

La lesión intestinal que se produce en la mucosa se debe a la exposición directa al gluten en individuos genéticamente predispuestos, pero el mecanismo inmune exacto que produce la lesión se desconoce.


Síntomas de la celiaquía

Se pueden dividir los síntomas según la edad de presentación de la enfermedad. Así, en la infancia la celiaquía se suele manifestar con aparición de deposiciones blandas, dolor abdominal, vómitos, anorexia (falta de apetito), y alteraciones del ánimo como irritabilidad, apatía, tristeza o introversión.
En la adolescencia los pacientes son frecuentemente asintomáticos. Si se presentan síntomas se pueden manifestar como dolor abdominal, deposiciones blandas, cefaleas (dolor de cabeza), dolores articulares, y alteraciones en la menstruación en las chicas.
En los adultos suele aparecer en torno a los 42-45 años. A veces se inician los síntomas tras el parto, una cirugía, o después de periodos de estrés emocional importante. Los síntomas más frecuentes son la sensación de fatiga, dolores abdominales, aumento de gases o meteorismo y anemias ferropénicas (por falta de hierro). Pueden darse molestias digestivas y diarrea. En otras ocasiones, de forma menos frecuente, aparece estreñimiento. Por último, puede haber carencia de calcio en los huesos con osteopenia u osteoporosis.


Tratamiento para la celiaquía

El tratamiento debe basarse en una dieta exenta de gluten durante toda la vida del paciente, excluyendo de la dieta totalmente el trigo, la cebada, el centeno y todos sus derivados. Ese es el único tratamiento eficaz que consigue la mejoría de los síntomas. A partir de las dos semanas sin comer gluten y la normalización de las pruebas analíticas entre los 6-12 meses siguientes. La reparación de la mucosa del intestino puede tardar hasta 2 años en corregirse.

Es necesario que el paciente tome una dieta variada rica en carnes, huevos, pescado, legumbres, frutas y verduras, así como en cereales sin gluten (maíz o el arroz).


Pruebas complementarias para el diagnóstico de la celiaquía

Además de la sospecha clínica por los síntomas que presenta el paciente, el diagnóstico los médicos lo determinan mediante la realización de:

  • Analítica de sangre: donde se determinan los anticuerpos antitransglutaminasa y los anticuerpos antiendomisio (sustancias del sistema inmune), que son positivos en la inmensa mayoría de los casos de enfermedad celíaca.
  • Biopsia de intestino delgado: extracción de una pequeña muestra de tejido con la que se confirma la presencia de la enfermedad con su estudio en el laboratorio de anatomía patológica.

Factores de riesgo que pueden desencadenar la celiaquía

Tener familiares de primer grado con el diagnóstico de celiaquía puede ser un riesgo para padecer la enfermedad (la prevalencia de la enfermedad celíaca en estos casos se sitúa entre el 8 y 10%).

La exposición al gluten en pacientes genéticamente predispuestos es un factor de riesgo.

Factores ambientales como el padecimiento de algunas infecciones intestinales o algunos fármacos en ocasiones pueden desencadenar el inicio de la enfermedad celíaca.


Complicaciones de la celiaquía

  • Dermatitis herpetiforme: se presenta a través de lesiones dérmicas en modo de pequeñas vesículas (como apoyas pequeñas), situadas sobre piel normal o con una base enrojecida y que aparecen simétricamente en cabeza, codos, rodillas y muslos. Son lesiones que pican mucho.
  • Enfermedad hepática: un 40% de los pacientes diagnosticados de enfermedad celíaca no tratados, tienen elevadas las enzimas hepáticas (transaminasas).
  • Enfermedades tiroideas: El 14% de los pacientes celíacos son diagnosticados de hipotiroidismo, más frecuentemente, o de hipertiroidismo.
  • Asociación con intolerancia primaria a la lactosa.
  • Déficit nutricional: produce anemia por falta de hierro u osteoporosis por alteración de las reservas de calcio.
  • Propensión a padecer tumores intestinales: especialmente los llamados linfomas T.
  • Esprue refractario: en algunos casos se produce una ausencia de respuesta a la retirada del gluten de la dieta, teniendo que ser tratados los pacientes con fármacos inmunosupresores.

Prevención de la celiaquía

La celiaquía no se puede prevenir. Se aconseja dar lactancia materna exclusiva en los primeros seis meses de vida si es posible. En los últimos estudios no se ha demostrado ninguna relación entre la enfermedad celíaca y la introducción progresiva en la dieta del gluten.


Especialidades a las que pertenece la celiaquía

Ante la sospecha diagnóstica inicial de celiaquía, el médico de atención primaria deriva al paciente para que sea evaluado por el especialista en aparato digestivo, quien realizará el estudio completo y el seguimiento tras la retirada de la dieta del glúten.


Preguntas frecuentes

¿Qué es lo que no pueden comer los celíacos?

Los celíacos no pueden comer todos aquellos alimentos que contengan gluten, proteína que está presente en los cereales como el trigo, la cebada, la avena, el centeno, la espelta, y los híbridos de estos como el triticale.


¿Puedo desarrollar celiaquía en cualquier momento de mi vida?

Sí, se puede manifestar a cualquier edad y puede presentar síntomas o no. Además, los síntomas pueden ser tan dispares que a veces eso dificulta y retrasa el diagnóstico.


¿Es hereditaria la celiaquía?

Existe una predisposición genética para padecer la celiaquía, que, junto con otros factores ambientales, favorece que se presente la enfermedad.


¿Cuáles son las harinas libres de gluten?

Los pacientes celíacos pueden utilizar la harina de arroz, la de maíz, la de garbanzo, la de trigo sarraceno, de guisantes, de almendras...etc. En la actualidad, aparte de la harina de arroz o de maíz, hay otras muchas posibilidades para sustituir la tradicional harina de trigo.


¿Es lo mismo ser celíaco que ser intolerante al gluten?

Sí, se puede decir que la celiaquía es una intolerancia al gluten producida por esta enfermedad de base autoinmune.