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Candidiasis

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¿Qué es la candidiasis?

El término candidiasis se utiliza para referirse a una patología infecciosa producida por un hongo que puede originar desde una infección en la piel o mucosas en pacientes sanos, hasta una enfermedad infecciosa invasiva grave en personas de riesgo. Se puede utilizar también el término de micosis por Cándida para referirse a este tipo de infección. Su manifestación menos grave en la piel o mucosas es una patología común y habitualmente leve. Su incidencia como enfermedad invasiva grave está teniendo un aumento progresivo debido, tanto al aumento de factores predisponentes, como al aumento de supervivencia de pacientes inmunodeprimidos (con alteraciones del sistema de defensa). Puede aparecer tanto en edad infantil como en edad adulta.
Las candidiasis limitadas a la piel y las mucosas se tratan con fármacos de aplicación tópica o con su toma por vía oral.

Causas de la candidiasis

La infección por hongos del género Cándida se considera una infección oportunista, ya que estos microorganismos pueden estar en convivencia con el humano sin producir infección y aprovechar un desequilibrio en el sistema de defensas del individuo o la presencia de factores favorecedores de su crecimiento (humedad, desaparición de la flora bacteriana, presencia de prótesis...etc.) y multiplicación, produciendo la infección y sintomatología específica según el sitio de localización.

Tipos y síntomas de la candidiasis

La infección por Cándida se puede dividir en dos grandes grupos:

  • Candidiasis mucocutáneas: producidas en la piel y en las mucosas (revestimiento de los orificios naturales del cuerpo):
    • Intertrigo: candidiasis de la piel de los pliegues del cuerpo. Aparece una erupción rojiza con vesículas (pequeñas ampollas) y pústulas que confluyen. A veces aparecen pequeñas fisuras y descamación. Puede haber picor (prurito). En los bebés se denomina dermatitis del pañal.
    • Oniquia o paroniquia: erupción en la uña que se vuelve frágil, gruesa, con surcos transversales y blanquecina.
    • Erosión interdigital: infección entre los dedos sobre todo de los pies, con aparición de una lesión roja brillante y bordes con escamas.
    • Candidiasis oral o muguet: aparecen manchas blanquecinas en la mucosa bucal, lingual o gingival, que a veces confluyen y forman grandes áreas de aspecto cremoso. En ocasiones se asocia a molestias y dolor con la ingesta de alimentos.
    • Candidiasis esofágica: aparecen pseudomembranas blanquecinas pegadas a la pared del esófago (tubo que va desde la boca al estómago), con inflamación y dolor al tragar o detrás del esternón. En niños aparece como extensión de una candidiasis oral y en adultos suele aparecer tras tratamientos con antibióticos, corticoides...etc, así como en pacientes con alteración del sistema de defensas (por diabetes, VIH...etc.)
    • Vulvovaginitis: infección favorecida por el consumo de antibióticos, corticoides, o por el padecimiento de diabetes o embarazo. Aparece picor vulvar, con inflamación y enrojecimiento y flujo blanquecino grumoso.
    • Balanopostitis: infección en el pene donde aparecen pequeñas vesículas, enrojecimiento y a veces evolución con aparición de placas blanquecinas en el glande y el prepucio. Se da en pacientes diabéticos y en varones contagiados por su pareja.
    • Otomicosis: infección del oído en la piel del conducto auditivo externo en la que aparecen disminución de la audición, dolor  y secreción blanquecina.
    • Candidiasis mucocutánea crónica: entidad infrecuente, habitualmente de aparición en la infancia, en la que se da una infección crónica diseminada en la piel, uñas y mucosas con lesiones indoloras rojizas, elevadas y que se descaman.
  • Candidiasis sistémicas: aparece el microorganismo en el torrente circulatorio, produciéndose cuando hay un compromiso de las defensas del individuo:
    • Endocarditis: infección por Cándida del revestimiento del corazón (endocardio) y sus válvulas, favorecida por prótesis, consumición de drogas por vía parenteral...etc. Puede producir insuficiencia cardíaca y fiebre entre otros síntomas.
    • Candidiasis pulmonar: por invasión desde una infección oral por Cándida o por vía sanguínea. Produce lesiones nodulares múltiples y simétricas en los pulmones, con tos, fiebre, insuficiencia respiratoria...etc.
    • Candidiasis renal: infección producida frecuentemente por la implantación de un catéter. Puede aparecer también cistitis candidiásica como otra expresión urológica de infección por candida.
    • Candidiasis del sistema nervioso central (meningitis, encefalitis): infecciones poco frecuentes que se producen por invasión a través de la sangre. Producen síntomas de deficiencia neurológica grave.
    • Candidiasis ocular: es más frecuente en los individuos adictos a drogas por vía parenteral. Aparecen nódulos blanquecinos en la retina y alteración de la visión.

Pueden existir otras localizaciones de infección por Cándida, como artritis (en las articulaciones), osteomielitis (en los huesos), trombosis séptica (en los vasos sanguíneos)...etc.

Tratamiento para la candidiasis

Las candidiasis limitadas a la piel y las mucosas se tratan con fármacos de aplicación tópica o con su toma por vía oral. Son fármacos antifúngicos como el Clotrimazol, la Nistatina, el Miconazol, etc.

Las candidiasis sistémicas se tratan con la administración de los fármacos antifúngicos (Anfotericina B sola o asociada a Fluticasona, o Fluconazol como tratamiento único por ejemplo), por vía intravenosa u oral, durante un tiempo prolongado (no inferior a 6 meses).

Pruebas complementarias del tratamiento de la candidiasis

Para el diagnóstico de las candidiasis en ocasiones solo precisa la evaluación y exploración física del médico. En otras ocasiones además, se realizan pruebas como:

  • Examen micológico: para ello se obtienen muestras que pueden ser secreciones respiratorias, exudados de la piel, uñas, córnea, orina, sangre, heces, líquido cefalorraquídeo, etc. Con ellas se realiza un examen en fresco (observación directa para objetivar la presencia del hongo) y la realización de un cultivo.
  • Examen anatomopatológico: los estudios de secreciones procedentes de biopsias (pequeñas muestras de tejido), se tiñen con colorantes que favorecen su visualización y detección.
  • Diagnóstico inmunológico: detección de anticuerpos (proteínas del sistema de defensa del organismo), que se producen contra determinadas moléculas de la superficie de la Cándida (antígeno), por medio de un análisis de sangre con técnicas de laboratorio.

Factores de riesgo desencadenantes de la candidiasis

  • Bebés prematuros o ancianos que presentan una microflora e inmunidad insuficientemente desarrollada o disminuida por la edad.
  • El embarazo o disfunciones endocrinas que pueden favorecer la aparición de candidiasis.
  • Administración de fármacos como antibióticos o corticoides de forma prolongada.
  • La desnutrición o la alteración de la inmunidad (defensas) del individuo.
  • La rotura física de las barreras naturales del organismo: uso de dispositivos externos o cualquier material que se coloque en el organismo.

Complicaciones de la candidiasis

  • Cronificación de la infección.
  • Recurrencia de las candidiasis.
  • Progresión de la infección llevando a una afectación general del organismo, sepsis, que puede desembocar en un fallo multiorgánico y la muerte del individuo.

Prevención de la candidiasis

  • En pacientes inmunodeprimidos en ocasiones se realiza una quimioprofilaxis (toma de un fármaco antifúngico para la prevención de la candidiasis).
  • Se pueden utilizar los compuestos de probióticos y toma de alimentos que los contengan, para reforzar la flora bacteriana habitual vaginal y del aparato digestivo.
  • Es fundamental evitar la humedad constante en la piel y a nivel vulvovaginal, efectuando siempre una adecuada higiene.

Especialidades a las que pertenece la candidiasis

Dependiendo de la localización de la infección puede ser tratada por uno u otro especialista. De forma general el médico de familia puede diagnosticar y tratar la mayoría de las candidiasis más frecuentes, pero si se producen complicaciones o aparece la infección en pacientes de riesgo, el enfermo puede ser tratado por distintos especialistas dependiendo de la localización de la enfermedad: ginecólogo, oftalmólogo, especialista en aparato digestivo, cardiólogo, etc, o por el especialista en enfermedades infecciosas.

Preguntas frecuentes:

¿Es posible la candidiasis en hombres?

Sí, como la mujer, el hombre puede padecer infección por Cándida en los pliegues de la piel, en el pene, en la boca, etc.

¿Qué es un óvulo para la candidiasis?

Un óvulo para la candidiasis hace referencia al formato de presentación de los fármacos habitualmente utilizados para el tratamiento de las candidiasis vulvovaginales, que pueden tener forma de “pastilla” o cápsula, generalmente ovaladas, más grandes que las tomadas por vía oral, y que se introducen dentro de la vagina, habitualmente por la noche, donde se van deshaciendo y son absorbidas por la mucosa de forma progresiva.

¿Qué es la flora vaginal?

El término flora vaginal hace referencia a un conjunto de microorganismos, bacterias que “conviven” en la vagina de la mujer sin producirle daño o infección, estando de forma equilibrada y aportando el beneficio de mantener el ph de la mucosa vaginal y su ácido de forma adecuada.

¿Para qué sirven los probióticos?

Los probióticos son microorganismos vivos, bacterias o levaduras, que pueden estar presentes en alimentos o suplementos dietéticos y en medicamentos, y que pueden aportar beneficios para la salud al ayudar a mantener la llamada flora intestinal o vaginal propias.

¿Hay algún remedio casero que funcione contra la candidiasis?

En ocasiones, hay profesionales de la sanidad que recomiendan el uso de yogurt natural como fuente probiótica natural para el co-tratamiento o prevención de la candidiasis vulvovaginal, así como la ingesta de yogures como método de prevención de alteraciones de la flora bacteriana que favorezcan las candidiasis digestivas tras el uso de antibióticos.