Verrugas: qué son y cómo tratarlas

Dr. Jorge Romaní

Especialista en Dermatología

Médico colaborador de Advance Medical

Prácticamente todas las personas, en algún momento de nuestra vida, sufriremos una o más verrugas. Se trata de las verrugas vulgares o víricas, que crecen en la piel como resultado de la infección por un tipo de papilomavirus humano (HPV), un virus que afecta a los seres humanos y se transmite de persona a persona, o a través de superficies húmedas, como duchas, suelo de los vestuarios o gimnasios, o cuartos de baño. Es muy frecuente, y suele afectarnos a todos en algún momento, especialmente en los niños.
El papilomavirus infecta la piel y provoca la aparición de las verrugas, que pueden ser de diferentes tipos: vulgares, planas, plantares, o en mosaico, principalmente.

¿Cómo se producen las verrugas?

El papilomavirus infecta la piel y provoca la aparición de las verrugas, que pueden ser de diferentes tipos: vulgares, planas, plantares, o en mosaico, principalmente. Si no se tratan es posible que vayan creciendo y extendiéndose por contacto a zonas vecinas. Por otra parte, si se dejan sin tratamiento, en la mayoría de los casos desaparecerán espontáneamente cuando el sistema inmunológico de la persona las elimina.

Síntomas 

En general, todos sabemos qué es una verruga, aunque las verdaderas verrugas víricas deben ser distinguidas de otros crecimientos de la piel, como otros tipos de verrugas que no son contagiosas, o incluso otras infecciones de la piel y tumores benignos o malignos. Por ello, es conveniente que cualquier crecimiento sobre la piel sea valorado por el dermatólogo, pues somos los especialista que podremos descartar otras posibilidades diagnósticas.

  • Las verrugas vulgares se manifiestan como pequeñas protuberancias en la piel, de superficie rugosa o espiculada. Pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, aunque es más frecuente que lo hagan en las manos, sobre todo en los dedos y alrededor de las uñas, o en los pies. También en la cara o incluso en los labios o el interior de la boca o la nariz (en este caso los llamamos papilomas).
  • Las verrugas plantares aparecen sobre la piel de las plantas de los pies. Como se trata de una zona con una piel muy gruesa, es común que crezcan hacia adentro presionando la fascia plantar, lo que ocasiona dolor y mal apoyo del pie al caminar. De hecho, las verrugas plantares son las más molestas por el dolor que producen,
  • Las verrugas planas juveniles aparecen como pequeños crecimientos planos, muchas veces imperceptibles, ya que pueden tener el color de la piel normal. Son comunes en niños y adolescentes, en la frente o el dorso de las manos. 

Diagnóstico 

Habitualmente el diagnóstico es clínico, es decir, con la exploración visual el dermatólogo puede saber qué se trata de verrugas víricas. Sólo en casos de duda es posible que se tenga que hacer una biopsia para descartar otros crecimientos o tumores de la piel. El dermatólogo es el único especialista capaz de diagnosticar correctamente una verruga.

En el caso de las verrugas plantares, es común su confusión con los helomas por presión, también llamados “ojos de gallo” o “clavos”, que se forman en la planta o en las superficies de contacto entre dos dedos del pie, por presión ocasionada por zapatos o por un pie con mala pisada. Habitualmente estos problemas los conoce el podólogo, que derivará al paciente a un dermatólogo si sospecha verrugas plantares. La forma más sencilla de diferenciar las dos cosas es que las verrugas plantares tienen “puntitos negros” en su interior, a diferencia de los helomas o clavos, que suelen ser más homogéneos, de color blanco amarillento.

Tratamiento 

No existe un tratamiento eficaz para eliminar el virus del papiloma, ya que estos virus no tienen “antivirales” eficaces todavía. En cuanto a las vacunas, existe una vacuna para papilomavirus pero no es eficaz para todos los tipos del virus, sólo para los que afectan a las zonas genitales (en este caso la verruga se llama condiloma o verruga genital), por lo que no es útil para prevenir las verrugas vulgares.

Habitualmente, el tratamiento de las verrugas se basa en métodos destructivos, como diferentes preparados que las destruyen porque contienen diferentes ácidos o cáusticos: son los clásicos “líquidos antiverrugas” que suelen aplicarse en forma de una gota cada noche hasta la resolución de la verruga. Asimismo, un tratamiento muy habitual es la crioterapia con nitrógeno líquido, una forma de destruir las verrugas congelándolas con un aparato que debe manejar el dermatólogo. Los dispositivos de crioterapia que se venden en las farmacias para que se las aplique el propio paciente son poco eficaces, ya que no alcanzan la temperatura suficientemente fría para destruir las verrugas. 

En algunas verrugas resistentes se requiere incluso tratamiento por destrucción con un electrobisturí o un láser, aunque no son más eficaces que la crioterapia. Sólo en algunos casos puede ser necesario el tratamiento intralesional, inyectando dentro de las verrugas sustancias más potentes como la bleomicina o el metotrexate. 

Por último, en casos contados puede recurrirse a la cirugía, que es un método poco empleado, ya que requiere anestesia y se acompaña de cicatrices permanentes, que pueden resultar molestas y dolorosas en la planta del pie.

En cualquier caso, el tratamiento de las verrugas no debe ser agresivo, y hay que valorar en cada caso la opción, recordando que en la mayoría de los casos el propio sistema inmunológico de la persona las eliminará de forma espontánea. Existen medicamentos que supuestamente “estimulan las defensas”, pero no hay estudios que avalen su eficacia.

Medidas preventivas 

Las medidas preventivas son sobre todo aplicables a las verrugas plantares, que se contraen por ducharse o caminar descalzo en lugares públicos, duchas, piscinas o vestuarios. En estos lugares debe de extremarse la precaución y utilizar chancletas o peúcos protectores.

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