1. Home
  2. Contenidos de salud
  3. Trucos Para Superar Airosa la Menopausia

Trucos Para Superar Airosa la Menopausia

Regístrate y recibe un mes de servicios ilimitados gratuitos en Savia
Videoconsulta 24 horas
Chat médico 24 horas
Evaluador de síntomas
Regístrate ahora gratis

Sofocos, disminución de la libido, irritabilidad… ninguna mujer querría pasar por eso y, de hecho, no siempre se experimentan todos los síntomas ni de la misma manera. Pero todas, antes o después, llegaremos a la menopausia. Por tanto, en lugar de lamentarnos, tratemos de aceptarla y conocerla. Cuanto más sepamos sobre los cambios que vamos a experimentar en la menopausia, mejor podremos afrontarlos y combatirlos.
Cuanto más sepamos sobre los cambios que vamos a experimentar en la menopausia, mejor podremos afrontarlos y combatirlos.

Cese de la menstruación

La menopausia es un proceso biológico, como lo fue la adolescencia, etapa de transición entre dos estados hormonales distintos que tendrá efectos físicos y emocionales variados en cada mujer. Se produce cuando cesa la función ovárica en la mujer, algo que sucede alrededor de los 50 años. La consecuencia del fallo ovárico es la desaparición de las reglas, pero a nivel fisiológico afecta desde dos puntos de vista: por un lado, el ovario agotado deja de producir óvulos, con lo que finaliza la edad reproductiva y, por otro, deja de fabricar estrógenos, y es ese déficit de estrógenos el responsable de toda la sintomatología de la menopausia.

Síntomas

Hay mujeres que no refieren ningún síntoma, y el tránsito a ese “nuevo estado hormonal” se produce progresivamente. Pero la mayoría experimenta algunos cambios que se pueden clasificar según sean:

  • Síntomas vasomotores: es el síntoma más popular y más llamativo, formado por un cuadro agudo de vasodilatación cutánea, con sensación de calor que viene del interior del cuerpo, ascendiendo del abdomen o tórax a la cara, con rubor y sudoración en ocasiones. Son los llamados sofocos, y pueden darse antes de que desaparezca la menstruación, cuando las reglas se retrasan, y permanecer durante un periodo variable. Frecuentemente son más intensos el primer año y van decreciendo en intensidad de forma progresiva.
  • Síntomas locales: son más progresivos pero que tarde o temprano todas las mujeres los acusan. A nivel de la mucosa vulvar y vaginal el déficit estrogénico tiene como consecuencia adelgazamiento y deshidratación, lo cual provoca atrofia, sequedad, pérdida de elasticidad y, por lo tanto, dolor o molestia con las relaciones sexuales y picor. Esta atrofia afecta a todo el sistema genitourinario provocando también síntomas urinarios, más propensión a cistitis, disminución de la capacidad vesical con lo que aumenta la frecuencia urinaria o se han de levantar por la noche a orinar, y si hay tendencia a la incontinencia urinaria con los esfuerzos ésta se acentúa, igual que si había un poquito de prolapso de la vejiga o el útero, al debilitarse los tejidos también suele empeorar.
  • Síntomas generales: algunos más evidentes, como cambios de humor o del estado de ánimo, con tendencia a la irritabilidad, ansiedad o depresión. Disminución de la líbido, alteraciones del sueño… Por suerte, no afectan a todas las menopáusicas.

Otros no tan palpables, pero que afectan silenciosamente: en el momento en que dejamos de tener estrógenos se acelera el proceso de descalcificación progresiva del hueso que lo debilita y aumenta el riesgo de fractura, se llama osteoporosis. Y simultáneamente dejamos de beneficiarnos del efecto protector que tenían los estrógenos sobre el sistema cardiovascular equiparándonos a los hombres en incidencia de infarto, angina, hipertensión…

Suena muy poco glamuroso visto así, y ninguna de nosotras quisiera tener que pasar a ese nuevo estado. Pero hay que asumirlo como una nueva etapa y centrarnos en todo lo que podemos hacer para sobrellevarlo de la manera más digna y saludable posible y encararlo positivamente.

Trucos para llevarlo lo mejor posible

Estas son mis recomendaciones generales para todas las mujeres postmenopáusicas, y las premenopáusicas, que todavía tienen más margen de maniobra para anticiparse a los cambios:

  • Evita el sobrepeso: al entrar en la menopausia el metabolismo se organiza diferente y es muy frecuente ganar algo de peso, así que deberemos vigilar más que nunca nuestra dieta y nuestros hábitos para mantener un peso adecuado. De esta manera contribuimos a mantener a raya los problemas cardiovasculares y evitaremos la sobrecarga de las articulaciones aliviando o evitando los dolores articulares, que son frecuentes en las menopáusicas.
  • Dieta adecuada: más que nunca debemos ser cuidadosas con lo que comemos, favorecer un aporte adecuado de calcio con lácteos, cereales, frutos secos y semillas para evitar la osteoporosis. Disminuir la ingesta de grasas animales para contrarrestar el aumento inevitable de los niveles de colesterol que conlleva la edad y evitar el sobrepeso. No abusar de la sal, que será un factor de riesgo más de hipertensión, y asegurarnos un aporte suficiente de vitaminas.
  • Ejercicio físico: previene la hipertensión y la diabetes, y es importante para mantener la forma física, la densidad de los huesos y bajar los niveles de colesterol “malo”. Nos ayudará a evitar ese incremento de peso muchas veces inherente a este estado hormonal nuevo. Además, en la postmenopausia cambia la distribución de la grasa corporal asemejándonos más al patrón masculino: la grasa se acumula más en el abdomen y cintura, y menos en caderas y nalgas… ¡No queremos eso!, y la única forma de mantener la línea femenina será haciendo algo de ejercicio físico.
  • Ejercita también la musculatura del suelo pélvico: los ejercicios de Kegel o los abdominales hipopresivos son el tratamiento de la incontinencia urinaria de esfuerzo leve que puede empezar a manifestarse en esta fase.
  • Tomar el sol, sin excesos: las radiaciones solares son nocivas, pero para el mantenimiento de la densidad ósea es necesaria la vitamina D que obtenemos de la luz solar. Se recomiendan 15 minutos diarios, que mejor si los hacemos coincidir un paseo al aire libre, que nos hará segregar endorfinas para combatir la tendencia a la ansiedad y depresión, más frecuente en la menopausia.
  • Hidratación: bebe suficiente líquido para mantener una buena función renal y contrarrestar la sequedad de la piel y las mucosas que tarde o temprano todas notaremos. Y también incide en la hidratación vaginal, pues la atrofia que conlleva la menopausia provoca dolor con las relaciones sexuales, y con la disminución de la líbido que, a menudo, se asocia suman un “pack” que favorecerá la reducción de la cantidad y calidad de las relaciones y a empeorar la atrofia (las mujeres que mantienen una vida sexual activa y frecuente se atrofian mucho menos). Para mejorar este aspecto hay variedad de cremas y aceites hidratantes y lubricantes que se convertirán en esenciales.
  • Mantén un buen estado de ánimo: el cataclismo hormonal pasa factura y puedes estar más irritable, susceptible, decaída, con baja autoestima… Es importante hablarlo con tu familia, que ellos sepan cómo te sientes favorece empatizar y comprender. El ejercicio, pasar tiempo al aire libre, tener vida social, mantener costumbres saludables en definitiva, te hará sentir mejor.
  • Y sin lugar a dudas evita hábitos no saludables: tabaco, alcohol y cafeína en exceso no ayudan y contribuyen a la osteoporosis y a los sofocos.

Estos consejos deberían ser norma universal para todas nosotras, pero hay veces que no es suficiente y hace falta un tratamiento médico. A ese respecto me gustaría romper una lanza a favor del desprestigiado tratamiento hormonal:  no se puede recomendar en todos los casos, pero hay mujeres que lo necesitan y se pueden beneficiar mucho de sus efectos. Si tu ginecólogo lo recomienda no lo rechaces sin tener la información necesaria.

Sobre el tratamiento hormonal sustitutivo

En la década de los 90 se puso de moda la administración de hormonas a todas las mujeres menopáusicas como si fuese el elixir de la eterna juventud, y se vio que, en función del contexto, dosis y duración del tratamiento, aumentaba el riesgo de sufrir cáncer de mama, de ovario, tromboembolismos… en las mujeres tratadas más de 10 años. Ante este hecho nos pasamos al extremo contrario y se dejó de tratar a muchas mujeres a las que les hacía falta. Y los extremos nunca son buenos.

Este tratamiento consiste en administrar los estrógenos (y progesterona si es necesaria) que nuestros ovarios han dejado de fabricar, y es el único tratamiento altamente efectivo para paliar los sofocos, además de contribuir al mantenimiento de la masa ósea, la líbido y la salud cardiovascular.

La recomendación actual es que hay que tratar a las mujeres con menopausia precoz y a todas aquellas a las que los síntomas de la menopausia merman su calidad de vida, siempre bajo control médico, a la mínima dosis efectiva y por un tiempo limitado. Con esas consideraciones este tratamiento es seguro y beneficioso.

Otro nivel en el que los estrógenos son altamente efectivos es si se aplican de forma tópica vaginal para pacientes con atrofia. En este caso el efecto es local, la absorción sistémica prácticamente nula y, por tanto, muy seguros. No todas las pacientes sufren el mismo grado de atrofia ni les afecta de la misma manera, pero para las que las cremas hidratantes no las conforten suficientemente, los tratamientos con pomadas de estrógenos y el láser son la alternativa.

En su lugar…

Existen tratamientos fitoterápicos como las isoflavonas de soja, la cimicífuga racemosa, el trébol rojo, la salvia o el lúpulo, de los que no existe suficiente evidencia científica sobre su efecto en el manejo de los síntomas de la menopausia, pero pueden ser una alternativa para las mujeres que no quieren o no pueden tomar el tratamiento hormonal, ofreciendo un alivio leve en la frecuencia y/o intensidad de los sofocos por lo que pueden resultar útiles en algunas ocasiones.

Artículos relacionados Ver todos
Deporte en familia: iníciate en el yoga
Artículo especializado

Deporte en familia: iníciate en el yoga

El yoga es un tipo de actividad que combina el control del cuerpo y de la mente. Esta disciplina tiene su origen en una tradición de la India y que cada vez es más popular en nuestro entorno. Su objetivo es alcanzar el bienestar físico y mental a través de una serie de posturas corporales − las asanas − que fortalecen y dan flexibilidad, además de incluir ejercicios de respiración, meditación y concentración mental. ¿Quieres que te ayudemos? Regístrate en Savia y podrás hablar gratis por chat con un entrenador personal. No hay una edad ideal para la práctica del yoga: pueden disfrutarlo desde los niños hasta las personas mayores. Tampoco es necesario encontrarse en buena forma física para practicarlo. Hay modalidades de yoga que se adaptan a prácticamente todas las circunstancias. Una forma de practicarlo es junto a toda la familia. En este caso, la actividad corporal no solo permite dar fuerza y flexibilidad al cuerpo, sino que puede ayudar a fortalecer el vínculo afectivo y la comunicación con la pareja, los hijos, los abuelos, etc. De este modo, se favorece la armonía, el equilibrio y la unión familiar. No hay un solo tipo de yoga El yoga engloba diferentes tradiciones, unas con mayor exigencia física y mental que otras. Entre quienes lo practican, es posible encontrar muy distintas motivaciones. Los hay que aprecian sobre todo su faceta espiritual, mientras que otros buscan la mejora del estado físico derivada de su práctica habitual y poder sentirse mejor con su cuerpo. El yoga es una actividad milenaria que ha ido evolucionando con el tiempo y se ha ido adaptando a las diferentes necesidades de comunidades e individuos. Por ello, se pueden encontrar multitud de variantes o tipos de yoga. Algunos ejemplos de ello son: El hatha yoga , que incorpora diferentes posturas corporales para incrementar la flexibilidad y fortaleza del cuerpo. Es ideal como introducción al yoga y presenta un gran valor preventivo y de rehabilitación de lesiones. El bharata yoga se centra en la movilidad de la columna vertebral. El yoga ayurvédico combina de forma individualizada las posturas, la respiración, la relajación y la meditación para alcanzar un buen estado de salud y bienestar. Yoga en casa Lo ideal para empezar a practicar el yoga es contar con un entrenador personal cualificado que pueda darnos indicaciones y asesorarnos en función nuestros objetivos y que pueda guiarnos para conseguir que realicemos las posturas y ejercicios de manera correcta. ¿Quieres que te ayudemos? Regístrate en Savia y podrás hablar gratis por chat con un entrenador personal. Existen asanas para todos los niveles, en las que siempre es importante observar las reacciones del cuerpo. Otro elemento fundamental dentro de la práctica del yoga es la respiración −el objetivo es poder respirar lenta y profundamente − que habrá que acompasar con las posturas. Algunas de las posturas básicas son: El loto o padmasana . Sentado con las piernas entrelazadas y dejando los brazos paralelos a las piernas. Se trata de la imagen más típica del yoga, en la que la relajación mental y la meditación se pueden desarrollar con facilidad. La cobra . Tendido boca abajo, levantar el tronco apoyando las palmas de las manos en el suelo, dejando las piernas extendidas en el suelo. La sumisión . Situarse de rodillas dejando caer el peso del cuerpo sobre los talones, a la vez que inclinamos el tronco hacia adelante. Tocar con la cabeza en el suelo. Sesión de Yoga en familia En una sesión familiar de yoga se debe dar prioridad a fortalecer el vínculo y la comunicación entre padres e hijos, por lo que las asanas se adaptarán a las diferentes edades y niveles. Se deben incluir tanto asanas en pareja como grupales. Gracias a la práctica de yoga en familia, se comparten momentos de juego y relajación en casa, mezclando asanas, el acroyoga (mezcla de acrobacia y asanas en las que participa toda la familia), el control de la respiración ( pranayama ) y elementos de meditación . Comenzar es muy sencillo y solo se necesita un espacio despejado, unas cuantas esterillas en el suelo y vestirse con ropa cómoda que permita amplios movimientos. Beneficios del yoga en familia El yoga en familia, además de los beneficios derivados de la práctica del yoga, puede determinar beneficios como: Fomentar la creatividad y espontaneidad. Entretener, siendo una forma de juego que ayuda a trabaja la paciencia y la atención, especialmente, en los más pequeños. Fomentar la comunicación emocional. Potenciar la armonía familiar y ayudar a enfrentarse a situaciones de estrés. Trabajar la coordinación y la sincronización. Trabajar la respiración, la concentración y la memoria. Trabajar la fuerza, la flexibilidad, la agilidad y el equilibrio. ¿Quieres que te ayudemos? Regístrate en Savia y podrás hablar gratis por chat con un entrenador personal. El yoga y sus beneficios para la salud La Organización Mundial de la Salud define el yoga como una herramienta valiosa para aumentar la actividad física y prevenir enfermedades. Una de las ventajas del yoga es que se trata de una disciplina que se puede practicar tanto en casa, como en gimnasios o en centros sanitarios. En este último caso, para ayudar en la recuperación de diferentes procesos y enfermedades. En cualquier caso, el yoga es una disciplina que puede practicar tanto gente sana como personas aquejadas de diversas patologías. No se trata de una forma de terapia, ni su práctica por sí sola va a determinar la curación de patologías físicas o mentales. Sin embargo, multitud de estudios científicos observan beneficios de su práctica regular en determinadas condiciones. En algunos casos, se trata de estudios de calidad cuestionable o con escasa potencia estadística, pero incluso seleccionando solo los más rigurosos, hay evidencia suficiente para recomendar la práctica del yoga en numerosas situaciones. Los datos confirman que la práctica regular del yoga mejora la forma física, tanto la fuerza como la flexibilidad y el equilibrio, y tiene un efecto beneficioso sobre el dolor osteomuscular, como por ejemplo en la lumbalgia . La práctica del yoga también ha mostrado efectos positivos sobre la depresión y el estrés , y se recomienda en personas mayores con un riesgo aumentado de sufrir caídas y fracturas por la mejora que produce en aspectos como el equilibrio y la coordinación. Existe además cierta evidencia sobre su utilidad en personas que desean dejar de fumar, para el control de la tensión arterial, para el alivio de la fibromialgia e incluso para el manejo del asma. En diversos estudios llevados a cabo con mujeres que padecían cáncer de mama, la recomendación de yoga como intervención de apoyo, mejoró la calidad de vida relacionada con la salud, la reducción del cansancio y los problemas de sueño. De igual modo, la práctica de yoga redujo la depresión, la ansiedad y el cansancio en comparación con intervenciones psicosociales o educacionales. Contraindicaciones y efectos adversos del yoga No existen contraindicaciones absolutas del yoga, además de que sus diferentes variedades permiten la elección de aquella que más se adapte a las características, expectativas y condiciones del yogui o practicante. En cualquier caso, nunca está de más atender a una serie de precauciones. Como se ha dicho, el yoga puede ser útil para aliviar dolores de tipo osteomuscular, pero cuando el dolor está causado por un problema orgánico identificado, como por ejemplo una hernia discal o la artrosis en una articulación, pueden existir movimientos que resulten contraproducentes. De ahí la necesidad de adecuar la práctica del yoga a las circunstancias concretas de cada cual, y si es posible, consultar con un monitor de yoga, un médico o un fisioterapeuta que defina bien los límites posturales, de movimiento, etc. Finalmente, es recomendable huir de las posturas dolorosas. Si bien alguna postura de yoga, especialmente al principio, puede resultar incómoda, nunca debería ser dolorosa. Las lesiones asociadas a la práctica del yoga son infrecuentes, pero es importante contar con el asesoramiento de un entrenador cualificado , y comenzar en un nivel y estilo ajustado a las capacidades y circunstancias de cada uno. ¡No lo dudes, ponte a practicar yoga en familia! No hay edad para comenzar a practicar el yoga: pueden disfrutarlo los más pequeños y las personas mayores (los abuelos se pueden apuntar también). Tampoco es necesario tener una gran condición física para practicarlo. Así que, si te apetece, ¡ponte a practicar yoga en familia! ¿Quieres que te ayudemos? Regístrate en Savia y podrás hablar gratis por chat con un entrenador personal.
Relaciones sexuales y precauciones en la nueva normalidad
Artículo especializado

Relaciones sexuales y precauciones en la nueva normalidad

Las relaciones sexuales se vinculan de diferentes formas con la salud. En primer lugar, las relaciones sexuales constituyen un elemento importante de la calidad de vida de las personas y de la salud física y psicológica. En segundo lugar, los problemas de salud pueden afectar a la sexualidad. De este modo, afecciones como la diabetes, el dolor crónico, la depresión, las enfermedades cardiovasculares y el cáncer, entre otras, pueden afectar al funcionamiento sexual. Finalmente, las relaciones sexuales pueden ser una vía de propagación de infecciones, las enfermedades de transmisión sexual (ETS). La nueva pandemia de la COVID-19 plantea nuevos retos en las relaciones humanas, incluyendo las relaciones sexuales, ya que son una posible vía de contagio. ¿Tienes dudas? Re gístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. Salud sexual durante la pandemia En tiempos de pandemia, las intervenciones que incluyen períodos prolongados de cuarentena, el distanciamiento social y el confinamiento en el hogar tienen efectos en las relaciones personales. La salud sexual también se puede ver afectada, con la influencia que ello supone sobre la calidad de vida en el corto y largo plazo. Las investigaciones en el campo de la sexualidad muestran una asociación entre el sexo y una mayor satisfacción, mayores niveles de confianza, intimidad y amor en las relaciones. De igual modo, las relaciones sexuales determinan una capacidad mejorada para percibir, identificar y expresar emociones y un mayor grado de madurez en el funcionamiento psicológico. En muchos aspectos, las relaciones sexuales, junto a muchos otros elementos, se están viendo afectados por la pandemia de la COVID-19, con la repercusión que esto puede tener para las relaciones de pareja y la salud. Relaciones sexuales y COVID-19 Hasta la fecha se sabía que los coronavirus no se transmiten a través del contacto sexual, si bien sí se pueden identificar en las heces y secreciones intestinales. En el caso del SARS-CoV-2, el virus causante de la COVID-19, no existen evidencias de que pueda ser transmitido a través de relaciones sexuales vaginales o anales, si bien no es descartable que estas puedan producirse, ya que, por ejemplo, el nuevo coronavirus ha podido ser detectado en el semen de pacientes convalecientes de COVID-19. De este modo, el virus podría estar presente y proliferar en el tracto reproductor masculino, especialmente en presencia de inflamación sistémica. Incluso, aunque el virus no se replicase dentro del sistema reproductor masculino, sí podría persistir. En este sentido, si pudiera probarse en futuros estudio que el SARS-CoV-2 se transmite sexualmente, la transmisión sexual podría ser una parte crítica de la prevención de la expansión de la enfermedad. La abstinencia, las prácticas sexuales seguras y el uso de preservativo podrían considerarse medios preventivos necesarios. Por otro lado, sí se han encontrado evidencias de transmisión oro-fecal de la COVID-19 y eso implica que las prácticas oro-anales pueden representar un riesgo de infección. En mujeres embarazadas con la infección que dieron a luz mediante parto vaginal no se ha observado transmisión al feto de forma generalizada, por lo que la transmisión transvaginal no parece ser una vía clara de contagio. Si necesitas un ginecólogo aquí puedes encontrar uno cercano. Encuentra aquí dónde te puedes hacer el test de la COVID-19 o un test de ETS . Relaciones sexuales con parejas estables y ocasionales En el caso de las parejas estables, no es necesario establecer precauciones con el coronavirus, si ninguna de las dos personas presenta síntomas. Tampoco si ya han pasado la enfermedad y no están en periodo de incubación o de cuarentena o tienen anticuerpos, y si no han tenido relaciones recientes con otras personas. En el caso de relaciones con parejas ocasionales, al igual que estornudar y toser sin la distancia de uno o dos metros, supone un riesgo, besarse lo supone todavía mayor. En términos de riesgo de transmisión de SARS-CoV-2, durante la práctica de relaciones sexuales, algunos estudios han mostrado que la mayor cantidad de virus están presentes en la saliva y, por lo tanto, besarse se convierte en una práctica arriesgada. De este modo, los encuentros sexuales con parejas ocasionales requerirán de ciertas medidas para prevenir el coronavirus. Estas serán similares si la relación es con una pareja estable si alguno de los miembros de la pareja presenta síntomas o ha dado positivo de COVID-19 [link contenido COVID-19] . En estos casos lo más conveniente es llevar a cabo prácticas sexuales seguras. En cualquier caso, es preciso tener presente que la incubación de la enfermedad es larga (hasta 14 días) y que hay personas que no presentan síntomas, pero sí pueden contagiar. En definitiva, cada pareja puede realizar la práctica sexual que más le guste, manteniendo medidas preventivas que eviten el contagio. La primera recomendación es evitar los besos e incluso el uso de la mascarilla durante la práctica sexual. Si necesitas un ginecólogo aquí puedes encontrar uno cercano. Encuentra aquí dónde te puedes hacer el test de la COVID-19 o un test de ETS . Consejos para prevenir el contagio del SARS-CoV-2 Evitar los besos con parejas desconocidas. El coronavirus se transmite a través de la saliva, por lo que hay que extremar la precaución. Evitar el sexo anal. Al igual que en la saliva, el virus también ha sido encontrado en las deposiciones de personas infectadas. Tratar de limitar las relaciones sexuales a aquellas con la pareja habitual. Seguir una correcta higiene general y de las manos, antes de la práctica sexual y después. Lavar y desinfectar los juguetes sexuales, si es el caso. Utilizar preservativos y otras medidas preventivas para disfrutar de una buena salud sexual. Las relaciones a distancia son opciones seguras que se practican cada vez con más frecuencia. Ser responsables y prudentes en estos tiempos es siempre recomendable. En definitiva, mantener relaciones sexuales con una nueva pareja es una práctica arriesgada. La única forma segura es tener relaciones sexuales con la pareja habitual o poner en práctica relaciones sexuales seguras como el sexo virtual, una práctica que muchas parejas pueden haber descubierto o haber puesto en valor durante el confinamiento.   ¿Tienes dudas? Re gístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta.
Nuevo programa Nutricional en Savia: lo necesario para una buena alimentación
Artículo especializado

Nuevo programa Nutricional en Savia: lo necesario para una buena alimentación

  Es posible que la difícil situación que hemos vivido en los meses anteriores con la cuarentena y el confinamiento por la crisis de la COVID-19, haya pasado factura a tu cuerpo, debido a un cambio de hábitos, especialmente en lo relacionado con la alimentación. Por ello, en Savia hemos ideado un NUEVO PROGRAMA NUTRICIONAL integral con el objetivo de mejorar tu alimentación, sin olvidar la actividad física y la salud emocional. Regístrate en Savia , accede a tu área privada y compra el programa nutricional por 49€ (el programa tiene una duración de 3 meses). Importancia de la alimentación para la salud La alimentación es uno de los pilares esenciales de la salud y el bienestar. No en vano, el tipo de alimentación puede determinar la aparición de enfermedades como la obesidad, la diabetes, enfermedades cardiovasculares y diversos tipos de cáncer. Unos malos hábitos alimentarios son aquellos que no proporcionan la energía y los nutrientes que necesitamos para que nuestro organismo funcione correctamente y para que podamos desempeñar nuestras actividades cotidianas. También incluyen las pautas alimentarias que determinan un aporte excesivo de uno o varios nutrientes y también de calorías. De este modo, unos malos hábitos alimentarios tendrán como consecuencia un estado de salud deficiente y la aparición de enfermedades. En España, según señalan las encuestas dietéticas y los paneles de consumo, se ha ido produciendo un abandono de los hábitos alimentarios tradicionales, estableciéndose un paulatino mayor consumo de alimentos procesados. En general, se produce un consumo excesivo de carne y productos cárnicos, dulces y bollería, mientras que cereales y derivados, verduras y hortalizas, frutas y legumbres se consumen menos de lo que sería deseable. Esto se traduce en un consumo excesivo de proteínas, grasas y azúcares, mientras que existe un déficit de hidratos de carbono complejos, vitaminas y fibra. En cuanto a las grasas, son excesivas en su conjunto, pero también existe un exceso de grasa insaturada de la serie omega 6 (proveniente principalmente de aceites de semillas) frente al omega 3, que, en general, cumple con las recomendaciones. Buenos hábitos alimentarios Dentro de unos buenos hábitos de alimentación debemos contemplar la inclusión de todos los grupos de alimentos para que la dieta sea lo más variada posible y a la vez sea equilibrada, poniendo el acento en los elementos que se deben potenciar. De este modo, la dieta debería incluir: Los cereales integrales y sus derivados deben formar parte de la dieta de manera primordial. Esto se traduce en 4-6 raciones diarias de alimentos ricos en este nutriente (incluyendo cereales integrales y derivados, semillas y féculas). 5 raciones diarias o más de frutas, verduras y hortalizas. Consumir legumbres de 2 a 4 veces por semana. Consumir de 2 a 4 raciones de pescado por semana, incluyendo pescado azul. Utilizar mayoritariamente aceite de oliva virgen, para cocinar y aliñar. Disminuir el consumo de carnes, derivados cárnicos y embutidos. Disminuir el consumo de alimentos preparados, refinados, bollería y dulces. Se puede tener una dieta vegetariana equilibrada y saludable sustituyendo los alimentos de origen animal por alimentos vegetales, haciendo especial hincapié en el aporte de proteínas vegetales (legumbres, semillas, cereales y frutos secos) y en los nutrientes que escasean en los alimentos vegetales (vitamina B12, vitamina D, hierro, zinc y grasa omega-3). Regístrate en Savia , accede a tu área privada y compra el programa nutricional por 49€ (el programa tiene una duración de 3 meses). Obtención de energía y nutrientes de los alimentos El cuerpo humano es una máquina compleja que recibe alimentos sólidos y líquidos y los metaboliza o los procesa a fin de obtener la materia con la que nutre, estructura y repara sus tejidos, y la energía con la que se mantiene en funcionamiento. El propio mecanismo metabólico, la respiración, los esfuerzos musculares, los procesos mentales... y todas las actividades humanas precisan de energía para poder llevarse a cabo. Esta energía es fruto del aporte de nutrientes. De esta forma, el cuerpo actúa sintetizando muchas de las sustancias que necesita a partir de otras diferentes. Por ejemplo, la metabolización de los hidratos de carbono permite obtener glucosa, que es el combustible del tejido nervioso y de los músculos. Pero, a falta de hidratos de carbono, el organismo también es capaz de fabricar glucosa a partir de ciertos componentes de las proteínas (los aminoácidos) y de las grasas (el glicerol). La finalidad principal del metabolismo de las proteínas, los hidratos de carbono y las grasas es producir energía para mantener las funciones del organismo y permitir que realice trabajos químicos (como biosintetizar determinadas sustancias para fabricar otras que le son necesarias), trabajos de transporte (como intercambiar sustancias entre el interior y el exterior de las células, a través de las membranas celulares) y trabajos mecánicos (como contraer los músculos para moverse). Además, el calor generado por las combustiones celulares se emplea en mantener la temperatura corporal. Metabolismo basal: la parte más importante del gasto energético El gasto energético que realiza cada persona depende de varios factores (afectados a su vez por variables individuales como la edad, el sexo o el tamaño corporal): El metabolismo basal. Es la cantidad de energía necesaria para mantener los procesos vitales en reposo, después de doce horas de ayuno y a una temperatura neutra (es decir, cuando el cuerpo ya no tiene que hacer un esfuerzo especial para digerir alimentos o para mantener la temperatura corporal adecuada dentro de un ambiente caliente o frío en exceso). Para la mayoría de los adultos sanos sedentarios, el metabolismo basal representa aproximadamente entre el 50 y el 70% del gasto energético total. La termogénesis. Es el gasto energético en respuesta a estímulos como ingerir alimentos o exponerse al frío. De este modo, la termogénesis inducida por la digestión y el procesamiento de los alimentos representa aproximadamente el 10% del gasto energético total. La actividad física. Es el componente más variable del gasto energético diario. Puede representar el 10% del gasto total para los individuos que guardan cama y apenas realizan esfuerzos físicos voluntarios, el 20% para los individuos sedentarios y puede superar el 50% para las personas activas.   Las necesidades diarias de energía de una persona mantienen el peso corporal adecuado constante. De este modo, en caso de sobrepeso u obesidad, esto es, si se presenta un índice de masa corporal o IMC por encima de 25 ( sobrepeso ) o por encima de 30 ( obesidad ), se contempla una reducción de las calorías aportadas para que se normalice el peso. El IMC se calcula dividiendo el peso corporal (kg) entre la altura (m) al cuadrado.   Regístrate en Savia , accede a tu área privada y compra el programa nutricional por 49€ (el programa tiene una duración de 3 meses). Cuántas calorías necesitamos En función de las características individuales − entre ellas el peso, la altura, y la actividad física − tendremos unas necesidades calóricas que deberemos cubrir con los alimentos de la dieta. Las recomendaciones señalan que la mayor parte de las calorías que necesitamos deben proceder de los hidratos de carbono (más del 50%), cuanto menos refinados, mejor. Dado que estos proporcionan 4 calorías por gramo, en una dieta tipo de 2.500 calorías, necesitaremos a partir de 312 g de carbohidratos. Para hacernos una idea, si esto lo tradujéramos en pan, supondría 660 g o 367 g de arroz hervido o 2.080 gramos de patatas hervidas. Evidentemente, el aporte de hidratos de carbono tiene que estar diversificado, insistiendo en la idea de alimentos integrales y poco refinados. ¿Todas las calorías son iguales? Después de décadas esgrimiendo la aritmética frente a problemas como el sobrepeso y la obesidad, parece que llegó el momento de pararse a reflexionar, porque no salen las cuentas. La reducción de calorías por medio de reducir la grasa de la dieta − que pasa por ser el nutriente más calórico, con 9 calorías por gramo − no ha surtido efecto y las tasas de obesidad en lugar de disminuir han seguido creciendo. Por ello, el foco está ahora sobre los carbohidratos − especialmente los de absorción rápida y los azúcares − y su interacción con los niveles de insulina sanguínea, como factor dietético a controlar para reducir el peso corporal. En el aumento de peso influyen multitud de factores que componen un cuadro difícil de descifrar: la genética, la saciedad, cuestiones psicológicas y anímicas, la regulación hormonal, el sedentarismo, el exceso en la ingesta de calorías, el exceso del procesado y refinado de los alimentos, y la interacción de todos ellos. A falta de más investigaciones que proporcionen mayores evidencias, lo que sí parece claro es que no existe un tipo de dieta que funcione para todo el mundo. Las características genéticas, culturales y los hábitos determinan la necesidad de personalizar la dieta. De este modo, los estudios señalan que el principal factor relacionado con el éxito de una dieta es su seguimiento a largo plazo y esto solo se consigue con la personalización, atendiendo a los factores genéticos, preferencias, gustos, hábitos, etc. En cualquier caso, en general tiene sentido reducir el consumo de carbohidratos de absorción rápida, a la vez que se incrementa el consumo de alimentos no refinados como verduras, frutas, legumbres y cereales y derivados de grano entero. En qué te puede ayudar un nutricionista con apoyo multidisciplinar En ocasiones no tenemos muy claro si hay algo en nuestra dieta que estamos haciendo mal. O desconocemos qué dicen las nuevas evidencias sobre este o aquel alimento. Hoy en día, son muy comunes las informaciones basadas en nuevas evidencias científicas en las que se ponen en duda creencias muy consolidadas o, directamente, se pasa a considerar como bueno un alimento (o grupo de alimentos) hasta ahora considerado como ‘malo’ o poco recomendable. Encontramos los ejemplos del colesterol de los alimentos que ya no se considera un factor alimentario importante que se relacione con el aumento de colesterol sanguíneo. O la ausencia del desayuno, que según investigaciones recientes no tiene por qué estar relacionada con un aumento del peso corporal, como se creía hasta hace poco. Por todo ello, es recomendable ponerse en manos de un profesional de la nutrición que nos pueda ofrecer un plan nutricional personalizado. Además, contar con el apoyo de profesionales de otras disciplinas como entrenadores personales y psicólogos harán que el programa nutricional sea más exitoso. NUEVO PROGRAMA NUTRICIONAL DE SAVIA: Te ofrecemos un plan nutricional de 3 meses con seguimiento proactivo y pautas personalizadas para ti por sólo 49€. Qué incluye: Analítica (para evaluar tu estado de salud). Dieta personalizada (recomendaciones y pautas nutricionales personalizadas). Seguimiento de 3 meses (con sesiones periódicas con tu Nutricionista) Equipo multidisciplinar a tu servicio (incluyendo entrenador personal y psicólogo) Contenidos de apoyo.   Regístrate en Savia , accede a tu área privada y compra el programa nutricional por 49€ (el programa tiene una duración de 3 meses).
Revisión ginecológica
Artículo especializado

Revisión ginecológica

Tras el confinamiento, ahora puede ser un buen momento para poner en orden las revisiones de salud, entre ellas, la revisión ginecológica . Por qué es importante la revisión ginecológica Las revisiones ginecológicas periódicas son importantes para la salud de la mujer, ya que están enfocadas a la prevención y detección de cáncer ginecológico, cáncer de mama y enfermedades de transmisión sexual. Desde la primera revisión, que tiene lugar cuando la mujer comienza a mantener relaciones sexuales, su objetivo es explorar el aparato reproductor femenino con el fin de detectar a tiempo las alteraciones que puedan derivar en el desarrollo de patologías. Desde ese momento, además de la identificación de alteraciones, las revisiones ginecológicas tienen una finalidad preventiva, detectando factores de riesgo que deban corregirse. Forman parte de esta estrategia las revisiones para descartar el cáncer de cérvix con una citología cada 3 años (desde los 25 a los 65 años), si bien se pueden realizar con una periodicidad menor. También se realizan revisiones para identificar posibles casos de cáncer de mama cada 2 años a partir de los 50. En este caso, se deben tener en cuenta los efectos adversos derivados de la exposición a la radiación de forma acumulativa, por lo que se puede incluir de manera alterna a las mamografías la realización de ecografías mamarias , situando el inicio a los 40 años. ¿Necesitas hacerte una revisión ginecológica? Encuentra un ginecólogo cerca de ti . Si tienes dudas también puedes hablar gratis por Chat  con uno de nuestros ginecólogos. Qué incluye una revisión ginecológica La revisión ginecológica en nuestro país suele incluir, además de la correspondiente entrevista , una exploración mediante ecografía vaginal para explorar los ovarios y el útero y, sobre todo, una citología . Además, según la edad, las características personales y los factores de riesgo, el ginecólogo podrá solicitar el correspondiente examen mamario , con el fin de detectar de manera precoz un posible cáncer de mama. Entrevista clínica En la entrevista se lleva a cabo una historia clínica detallada, con la revisión de los antecedentes personales , incluyendo las patologías padecidas, intervenciones, alergias a medicamentos, etc. También se incluye un apartado sobre antecedentes familiares (los hechos más destacables de salud en la familia). Seguidamente, se incluye un apartado sobre la historia menstrual , en la que se recoge la edad de aparición de la menarquia y sus características. Si es el caso, también se incluirán los antecedentes obstétricos , con el número de gestaciones y su curso, tipo de lactancia, abortos, etc. Finalmente, se repasarán los aspectos sexuales más destacables, incluyendo la edad de las primeras relaciones sexuales, frecuencia, utilización de métodos anticonceptivos, número de compañeros sexuales, etc. Exploración física La exploración física consiste en un reconocimiento general y una exploración genital y mamaria. En la exploración genital se incluye la inspección de los genitales externos , incluyendo los labios mayores y menores, las características del clítoris, de la desembocadura del meato uretral y del himen. Por último, se realiza la inspección de la vagina y el cuello uterino . La exploración mamaria tiene como objetivo detectar cualquier anormalidad. La exploración se complementa con un tacto de las áreas ganglionares de la axila y la zona clavicular, así como una exploración de los pezones. Pruebas complementarias Las pruebas rutinarias en la revisión ginecológica son la citología y la colposcopia . La citología en la revisión ginecológica La prueba consistente en la obtención de una muestra celular del cuello uterino (o cérvix) y su posterior examen en busca de alteraciones precancerosas que podrían evolucionar a cáncer de cérvix . El cérvix es la parte final del útero que se comunica con la vagina. Para obtener la muestra celular del cérvix, el especialista en ginecología utiliza un instrumento denominado espéculo. No se trata de una prueba dolorosa para la paciente. Resultados de la citología ginecológica El objetivo de la citología es hallar señales de alteración celular. Dado que el cáncer de cérvix progresa muy lentamente ?desde las primeras alteraciones celulares hasta la aparición del cáncer de cérvix pueden pasar 10-15 años? localizar las células alteradas de forma temprana permite tomar medidas para evitar el desarrollo de la enfermedad. En este sentido, cuando se aprecian alteraciones en la citología, se puede llevar a cabo el test de detección del virus del papiloma humano (VPH) , el principal causante del cáncer de cérvix. Mediante esta prueba se puede detectar la presencia de genotipos de riesgo alto e intermedio. También se puede llevar a cabo la citología y el test del VPH de manera conjunta, lo que recibe el nombre de cotest . Cada cuánto hay que hacerse una citología En España se recomienda realizar una primera citología a los 25 años de edad. Si bien no existe un consenso en cuanto a la periodicidad, en mujeres inmunocompetentes se recomienda repetir la citología cada 3 años. En el caso de mujeres inmunocomprometidas, se recomienda hacer la citología de forma anual. Si se han seguido las revisiones regularmente sin haber detectado ninguna alteración, se recomienda no continuar con las citologías a partir de los 65 años. Colposcopia La colposcopia también forma parte de las pruebas rutinarias de la revisión ginecológica. Consiste en realizar un examen visual detallado del cuello uterino, la vagina y la vulva. Para la exploración se utiliza el colposcopio, un sistema de lentes ópticas con un foco luminoso que permite examinar el cérvix con precisión. La colposcopia suele realizarse cuando se han detectado alteraciones a partir de una exploración preliminar del cuello del útero, o cuando aparecen alteraciones en los resultados de la citología. ¿Necesitas hacerte una revisión ginecológica? Encuentra un ginecólogo cerca de ti . Si tienes dudas también puedes hablar gratis por Chat  con uno de nuestros ginecólogos. Otras pruebas Además de las citadas, pueden estar indicadas otras pruebas y exploraciones complementarias de prescripción facultativa en función de la edad y los antecedentes clínicos de las pacientes. Entre ellas destacan las biopsias de diferentes tejidos, la ecografía ginecológica , la histeroscopia, la mamografía, la ecografía mamaria y las pruebas para el estudio de la fertilidad. Cáncer de cérvix: virus del papiloma humano y factores de riesgo El objetivo de las revisiones ginecológicas es ? además de impedir el cáncer ginecológico y de mama ? la prevención y detección de enfermedades de transmisión sexual, entre otras, la gonorrea, la sífilis y la clamidiasis, todas ellas con pruebas de diagnóstico específicas. De igual modo, el principal factor de riesgo para desarrollar cáncer de cérvix es la infección por el VPH , cuyo contagio también se produce por transmisión sexual. De este modo, se estima que a los 50 años el 80% de las mujeres sexualmente activas estarán o habrán estado infectadas en algún momento con el virus. No obstante, en la mayoría de mujeres la infección es transitoria, de manera que en unos pocos meses el virus desaparecerá o quedará inactivo.  En cualquier caso, para el desarrollo de cáncer de cérvix además de la infección por VPH es necesaria la presencia de otros factores de riesgo, entre los que se encuentran: Ser fumadora. Tomar anticonceptivos orales. Estar inmunocomprometida. Haber tenido más de un hijo. El VPH incluye una amplia familia de 100 tipos de virus diferentes. De estos, cerca de 40 afectan de manera específica a la zona ano-genital. Los subtipos VPH-16 y 18 son los de mayor capacidad cancerígena, y se relacionan con el 70% de los cánceres de cérvix. Prevención del cáncer de cérvix La prevención del cáncer de cérvix incluye diferentes estrategias: El uso del preservativo, aunque su protección frente a la infección del VPH es parcial. La vacunación frente a las cepas más frecuentes de VPH. En primer lugar, de las niñas. Además, se recomienda que sean vacunadas todas las mujeres sexualmente activas que no hayan sido vacunadas previamente. La citología periódica. ¿Necesitas hacerte una revisión ginecológica? Encuentra un ginecólogo cerca de ti . Si tienes dudas también puedes hablar gratis por Chat con uno de nuestros ginecólogos. Descargar infografía Revisión Ginecológica
Embarazo gemelar
Artículo especializado

Embarazo gemelar

¿Cómo ocurren los embarazos gemelares o múltiples? El embarazos gemelar o  múltiple en los que se produce la gestación simultánea de 2 o más fetos puede desarrollarse de las siguientes formas: Embarazo producido por la fecundación de dos o más óvulos diferentes en la misma ovulación por otros tantos espermatozoides distintos. Los óvulos pueden proceder de un solo ovario o de los dos ovarios. De forma fisiológica, se acepta que son fecundados en el mismo coito. Cuando se producen por reproducción asistida, pueden desarrollarse por la estimulación de varios óvulos con tratamientos hormonales o por las transferencias dentro del útero de varios embriones ya fecundados de diferentes óvulos y espermatozoides. Se trata de la coincidencia de la formación de 2 o más embriones diferentes en el tiempo . Es los que, en términos médicos, se denomina gestación bicigótica, bicorial y biamniótica. Embarazo producido por la gestación de un solo embrión o huevo (un óvulo fecundado por un espermatozoide), que precozmente se divide de forma única o múltiple. Se denomina gestación monocigótica . Embarazo producido por la asociación de los procesos anteriores. Este tipo de embarazos, actualmente, ha incrementado su frecuencia debido al uso de técnicas de reproducción asistida .  ¿Cómo se forman los gemelos? En el caso de los embarazos producidos por la fecundación de dos o más óvulos a la vez, cada embrión se desarrolla de forma independiente. Son niños genéticamente diferentes , que pueden ser del mismo o distinto sexo y no tienen por qué parecerse físicamente más de lo que se pueden parecer dos hermanos. En el desarrollo de este tipo de embarazos se observa, según progresa el embarazo, dos cavidades amnióticas ( biamnióticos ) y dos placentas ( bicoriales ).    En el caso de gemelos producidos por la división de un embrión (gestación monocigótica), da lugar a niños genéticamente iguales, con el mismo sexo, grupo sanguíneo, etc. Son niños con rasgos físicos y psíquicos casi idénticos . Este tipo de gestaciones, según el momento en la que el embrión se divida, pueden desarrollarse como: Gestación bicorial-biamniótica: con dos placentas y dos cavidades amnióticas. En este caso la división de produce muy precozmente, durante los 3 primeros días después de la fecundación. Gestación monocorial-biamniótica: con dos placentas y una cavidad amniótica. Se produce cuando la división tiene lugar entre el 4º y el 8º día tras la fecundación. Gestación monocorial-monoamniótica: con una sola placenta y cavidad amniótica. Habitualmente tienen dos cordones umbilicales y, de forma más rara, aparece un solo cordón que se divide en dos. Son mucho menos frecuentes y se producen cuando la división del embrión se desarrolla entre los días 9º y 13º después de la fecundación. Por último, pueden aparecer las gemelos siameses o unidos, gestación que se desarrolla así cuando la división del embrión se produce entre los días 13º y 15º después de la fecundación. Tiene una incidencia muchísimo menor y va asociado habitualmente a alteraciones congénitas. ¿Cómo es el seguimiento de un embarazo gemelar? El seguimiento de este tipo de embarazos es similar al de una gestación única, aunque se ajustan las revisiones para reforzar el seguimiento y descartar la aparición de posibles complicaciones y alteraciones fetales que, al poder ser frecuentes, hacen que este tipo de embarazos se consideren de riesgo. El diagnóstico ecográfico del embarazo gemelar o múltiple en el primer trimestre es fundamental y, en ocasiones, sobre todo si la primera ecografía transvaginal se realiza muy precozmente, puede haber dudas sobre la presencia real de una gestación múltiple. El diagnóstico ecográfico de cuál es el tipo de embarazo múltiple que presenta la gestante puede aumentar las visitas para realizar controles ecográficos, tanto en ese periodo, como posteriormente para el seguimiento del resto del embarazo, pudiendo ser bisemanales o semanales. El control materno en cuanto al aumento de peso y la evolución de su tensión arterial también se realiza de forma estrecha. ¿Cómo se realiza el parto en este tipo de embarazos? De forma general, los partos de este tipo de embarazos son precoces , lo que determina en muchos de los casos el nacimiento de fetos prematuros (inmaduros y con bajo peso).  En el proceso del parto, el control del posible sufrimiento fetal y de la salud de la madre es fundamental. Se controla mucho el tiempo de evolución del parto, ya que, es normal que pueda alargarse tanto la fase de dilatación como el periodo expulsivo, debido a la gran distensión uterina que favorece que las contracciones puedan ser irregulares y no muy intensas . Por este motivo, en muchas ocasiones y según la prematuridad del parto y la presentación de los fetos (si están con la cabeza hacia abajo o con los pies), así como la aparición de otros posibles riesgos que lo aconsejen, el ginecólogo realizará si es preciso la indicación de llevar a cabo una cesárea. El embarazo gemelar, ¿tiene otros síntomas? Los síntomas que presenta la embarazada en este tipo de gestaciones se puede decir que son similares al reto de embarazos, pero, con una intensidad a veces aumentada y en ocasiones más precoces. Las gestantes de embarazos múltiples, durante los primeros meses de embarazo , pueden presentar episodios más intensos de vómitos y náuseas que en una gestación de un solo embrión, por el aumento hormonal que se produce ( gonadotropina coriónica ). Según avanza el embarazo, la distensión abdominal para albergar un útero con mayor aumento de volumen produce en la madre una sobrecarga de peso que repercute en su capacidad de movimiento, aparición de dolores de espalda y dolores abdominales de una forma más precoz. Es más frecuente también la aparición de hemorroides, estreñimiento, aumento de la frecuencia miccional, aparición de edemas en las piernas o varices. La aparición de anemia en la madre puede ser también más frecuente que en un embarazo único. Por último, la aparición en el último trimestre de preeclampsia con aumento de la tensión arterial y los edemas puede estar favorecido por el incremento de peso y la dificultad del retorno venoso en estas gestantes. El embarazo gemelar, ¿puede generar mayores complicaciones? Sí, este tipo de embarazos pueden estar asociados de forma frecuente a mayor posibilidad de abortos , rotura prematura de la membrana amniótica, placenta previa, desprendimiento prematuro de la placenta, torsión umbilical, etc. Además, en cuanto al desarrollo de los fetos, también se pueden dar complicaciones, con una incidencia mayor de malformaciones congénitas. Asimismo, pueden aparecer otro tipo de complicaciones graves en los fetos como muerte de uno de ellos, gemelos discordantes con una diferencia de tamaño importante entre ellos, aparición del síndrome de transfusión feto-fetal, etc.
Parto en agua
Artículo especializado

Parto en agua

¿Qué es el parto en agua?  El parto en el agua es una alternativa al parto tradicional que, en muchos países, ha ido aumentando en frecuencia para muchas embarazadas como alternativa a la hora de dar a luz a sus bebés, con inmersión de la gestante en una piscina o bañera con agua caliente.   ¿Qué condiciones se dan para realizar el parto en agua?  Las mujeres que pueden someterse a este tipo de parto deben haber llevado un embarazo normal, sin complicaciones y sin presentar enfermedades añadidas o sobrevenidas durante la gestación . En este sentido, solo pueden elegir este tipo de técnicas las mujeres cuyo embarazo se clasifique como:  Gestación de bajo – medio riesgo.  Mujeres que presenten signos de trabajo de parto activo, con contracciones uterinas regulares y una dilatación en torno a los 4 cm.  Se debe tener un registro cardiotocográfico normal del feto al menos durante la media hora anterior al inicio de la técnica.  Habitualmente, se debe poner una vía venosa periférica por si fuera necesario administrar suero o cualquier otro fármaco.  La paciente, antes de someterse a esta técnica, debe firmar un documento de consentimiento informado.  El desarrollo del parto se da en un ambiente cómodo, con una temperatura ambiental controlada de aproximadamente 24ºC y una temperatura del agua en torno a los 37ºC. Se debe mantener el agua limpia y clara, renovándola adecuadamente. Durante el parto, se realizan los controles maternos y fetales estipulados para detectar sufrimiento fetal o riesgo materno (registro cardiotocográfico intermitente mediante telemetría sumergible, etc.). Además, se procura que la mujer realice ingesta de líquidos de manera frecuente. Beneficios del parto en agua  Se ha demostrado el beneficio para la gestante con un embarazo sin complicaciones, en cuanto al alivio del dolor durante la primera fase del parto cuando las contracciones uterinas son ya dolorosas. Disminuye así el uso de anestesia farmacológica (epidural, raquídea...) y se puede, además, reducir el tiempo del trabajo de parto en esta fase.   La mamá se encuentra más relajada y con mayor posibilidad de movimiento y sobrelleva mejor las molestias típicas de esta fase que se van intensificando según avanza el parto. Se ha observado la menor necesidad de instaurar tratamiento con oxitocina en los partos bajo el agua, ya que, de manera fisiológica, esta hormona puede aumentar su producción en la mujer con esta técnica, produciéndose también una liberación de serotonina.  Con este tipo de partos se busca humanizar más el proceso y reducir la medicación a la mínima imprescindible para que el parto se produzca de forma lo más fisiológica posible.  Durante su desarrollo, se ha descrito una mejor dilatación del suelo pélvico con esta técnica, además de una disminución del número de episiotomías realizadas a las pacientes y el sufrimiento de desgarros en el periné . También, se ha descrito un aumento de la satisfacción materna en cuanto a su experiencia al dar a luz con esta modalidad.  Asimismo, se ha objetivado una disminución de la tensión arterial de la mujer si esta es sumergida hasta los hombros.  Riesgos del parto en agua  Dentro de los riesgos de esta técnica se están estableciendo muchos estudios para evaluar la seguridad y eficacia para la gestante y el bebé.   No se han descrito grandes complicaciones o riesgos para la gestante por el hecho de que se desarrolle el parto en el agua.  Por el contrario, no está del todo claro el hecho de que, en la segunda fase del parto o expulsivo , esta técnica aporte mayores beneficios que el parto convencional para el bebé.  Aunque es infrecuente, sí se han descrito casos de complicaciones graves, como infecciones o sepsis del feto, aspiración de agua en el recién nacido y producción de neumonía, rotura del cordón umbilical, encefalopatía hipóxico-isquémica del recién nacido, intoxicación hídrica con hiponatremia, muerte del bebé o persistencia de complicaciones neurológicas a largo plazo, etc... por lo que las recomendaciones de los expertos por ese motivo se pueden ceñir a su uso sólo en la primera fase del parto.   Precauciones durante el parto en agua   Habitualmente, se utiliza esta técnica con el fin de aliviar y mejorar la asistencia a la embarazada en la primera fase del parto, no siendo el fin último el que el periodo expulsivo del parto cuando nace finalmente el bebé se realice dentro del agua. Para ese momento, los profesionales suelen preferir vaciar la bañera y así evitar que surja cualquier complicación asociada a la técnica y que, como se han descrito en la literatura científica, pueden llegar a ser muy graves.  En la última fase del parto, el alumbramiento, cuando se expulsa la placenta, hay que extremar la precaución , no existiendo evidencia científica que avale un beneficio en este sentido, relacionándose sin embargo el mantener a la mujer en el agua con un aumento del tiempo preciso para que se produzca esta expulsión.  Recomendaciones tras el parto  Las recomendaciones tras el parto de forma fisiológica y sin complicaciones usando esta técnica son similares a las de los partos semejantes por vía vaginal fuera del ambiente hídrico.  Se deben extremar las precauciones y vigilancia del feto si la fase expulsiva del parto, cuando tiene fin el nacimiento del bebé, se precipita antes de haber retirado el agua, por las posibles complicaciones que puedan desencadenarse en el bebé que, aunque infrecuentes, siempre han de tenerse en cuenta. Medidas de higiene y cuidado del bebé y la madre, actividad física, alimentación sana y equilibrada, el desarrollo de la lactancia materna si es posible, etc., son los aspectos tratados por el médico y la matrona a la hora de dar el alta a la paciente.
Flujo en el embarazo
Artículo especializado

Flujo en el embarazo

¿Cómo varía el flujo vaginal en el embarazo? El embarazo se caracteriza por cambios hormonales y estos traen consigo modificaciones en la secreción vaginal de la embarazada. Es importante conocer qué flujo vaginal es normal según el trimestre del embarazo que se encuentre y cual es objeto de revisión médica por ser patológico. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. En general, la secreción vaginal durante el embarazo es clara y transparente o blanquecina con discreto olor. Su volumen se incrementa conforme evoluciona el embarazo para reducir el riesgo de infecciones vaginales y uterinas, se produce a partir de las hormonas placentarias y por la producción del tapón mucoso.  En el segundo trimestre, puede aparecer un flujo asalmonado después de mantener relaciones sexuales o tras un examen ginecológico por encontrarse la zona sensible sin que esto sea patológico. Aunque es importante tener en cuenta que todo flujo rosado o asalmonado durante más de 24 horas debe ser evaluado por el especialista.  A partir de las últimas semanas de embarazo, este se transforma en más pegajoso, igualmente con un olor discreto que puede ser de color asalmonado o con hilos de sangre . Se debe principalmente a la pérdida progresiva del tapón mucoso cuando el cuello uterino comienza el proceso de dilatación para el parto. ¿Qué puedo hacer en caso de aumento del flujo? En caso de que aumente el flujo vaginal, es importante estar pendiente de sus características, como son consistencia y color , para así poder descartar ciertas enfermedades. Algunos ejemplos de tipos de flujo vaginal: Aumento de la secreción transparente: podemos estar ante la presencia de escape de líquido amniótico, por lo cual, debemos acudir inmediatamente a urgencias. Blanco y grumoso: con escozor en el área genital, está fuertemente asociado a Cándidas. Esto puede ser común durante el embarazo, el médico indicará tratamiento sin afectar al feto. Verde o amarillo: sugiere una infección por Clamidia o Tricomomas y esto puede ir asociado a eritema y escozor de genitales. Este flujo vaginal tiene un típico olor fétido. Es importante acudir al médico de forma oportuna, ya que, de no ser tratado, pueden aparecer complicaciones en el bebé años después de su nacimiento a nivel del sistema nervioso central y del desarrollo, así como trastornos de fertilidad en la mujer. Gris: este tipo de coloración asociada con olor a pescado que aumenta después de las relaciones sexuales, nos hacen sospechar que la paciente presenta vaginosis bacteriana, producido por un desequilibrio bacteriano en la vagina. Aunque es común que se presente, es importante su tratamiento para evitar complicaciones posteriores. Color café: secreción que se observa a inicios del embarazo debido a la implantación. No debe ser motivo de preocupación excepto si aparece después de los primeros meses. Rosado: este tipo de secreción vaginal puede aparecer el primer mes o al finalizar el embarazo de manera normal, pero, ante la duda, es preferible que todo flujo vaginal rosado o asalmonado que persista más de 24 horas sea evaluado por el médico tratante, para descartar la enfermedad en el mismo. Roja: es una urgencia, sobre todo si viene acompañado de dolor abdominal o coágulos en cualquier momento del embarazo. ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta. De manera general, podemos evitar la incomodidad del aumento del flujo con las siguientes medidas: Mantener la zona genital limpia y seca. Aumentar las medidas de higiene, utilizando jabones con pH neutro. Emplear protectores o compresas de algodón diario y cambiarlas durante el día las veces que sea necesario. Limpiarse correctamente al ir al sanitario, de adelante hacia atrás. Utilizar ropa interior de algodón. No realizar lavados o duchas vaginales. No utilizar perfumes vaginales. No usar óvulos, pomadas o cremas sin antes consultar al médico.  ¿En qué casos debería consultar con un especialista? Se debe acudir al médico si se presentan algunos de los siguientes síntomas : Flujo líquido transparente parecido a la orina Ardor o picor por el flujo Irritación vaginal Escozor al orinar Mal olor del flujo Flujo espumoso o con sangre Flujo vaginal acompañado de dolor abdomino-pélvico y fiebre ¿Tienes dudas?  Regístrate ahora  en Savia y habla gratis con nuestros especialistas médicos por chat o videoconsulta.
Parto inducido
Artículo especializado

Parto inducido

¿Qué es el parto inducido? El trabajo de parto inducido es la estimulación de las contracciones uterinas durante el embarazo, antes de que se inicie de forma natural el trabajo de parto de forma vaginal, mediante la utilización de medicamentos. Esto se realiza cuando existe alguna preocupación por la salud de la madre o del bebé, y después de evaluar el estado del cuello uterino materno para la realización de este procedimiento. Consta de dos fases : Maduración cervical: se consigue la dilatación del cuello uterino por donde pasará el feto, se realiza con la colocación de prostaglandinas en el hospital por parte del equipo sanitario. Inducción al parto: cuando ya el canal del parto se encuentra a punto, se procede a administrar oxitocina, lo que aumenta las contracciones uterinas. En esta fase, debe estar monitorizada tanto la madre como el bebé su frecuencia cardiaca y la realización de la amniótica, que consiste en la rotura de la bolsa amniótica de forma artificial para propiciar el periodo expulsivo. ¿En qué situaciones se realiza el parto inducido? El médico especialista evaluará cada caso tomando en cuenta algunos factores de riesgos maternos como edad, presencia de enfermedades previas, edad gestacional y estado del cuello uterino, así como factores de riesgo del feto como posición, tamaño y peso para decidir la inducción. Algunos motivos comunes de inducción son: Embarazo prolongado: después de dos semanas de la fecha prevista de parto sin la aparición de contracciones uterinas efectivas. Rotura prematura de membranas: paciente que ingresa con rotura de las membranas sin contracciones uterinas eficientes y no existe ninguna complicación fetal o materna que impida la inducción que puede tardar hasta 24 horas. Corioamnionitis: infección del líquido amniótico en casos de fisura o rotura de la bolsa. Retraso del crecimiento fetal: si el peso estimado del feto es menor al 10% de lo considerado para la edad gestacional, el médico puede indicar la inducción del parto previa realización de estudios ecosonográficos. Oligoamnios: presencia de menor cantidad de líquido amniótico de la esperada para el final del embarazo, por lo cual, se puede poner en riesgo al bebé. Diabetes gestacional: presencia de diabetes durante el embarazo. Hipertensión arterial inducida por el embarazo: la cual se encuentre controlada al momento de la inducción. Desprendimientos de placenta leves de la pared interna del útero: ya sea de forma parcial o completa. Muerte fetal: en estos casos se induce para extraer el óbito. Inducción de parto por motivos sociales: son causas consensuadas entre médico y paciente como partos muy rápidos, mal acceso a un centro hospitalario, vivir en zonas muy alejadas en las cuales es preferible el beneficio de la inducción al riesgo del parto. ¿Cuánto tiempo se espera antes de proceder a inducir el parto? El médico debe cerciorarse mediante ecografía de que la edad gestacional del feto sea al menos de 39 semanas o más antes de la inducción, para reducir riesgos de complicaciones para él bebe. Beneficios del parto inducido Los beneficios del parto inducido son: Garantizar la seguridad y bienestar del feto. Garantizar la supervivencia del bebé en aquellos casos donde existen factores de riesgo maternos. Minimizar la ansiedad y angustia. Seguridad, en caso de localizaciones lejanas o de difícil acceso. Riesgos del parto inducido Los riesgos de la inducción del parto son los siguientes: Baja frecuencia cardiaca fetal: el uso de medicamentos para inducir el trabajo de parto como la oxitocina y la prostaglandina, al producir contracciones uterinas, puede disminuir el aporte de oxígeno al bebé y disminuir su frecuencia cardiaca. Infección: la presencia de rotura prolongada de membrana amniótica tiene mayor riesgo de producir infección. Rotura uterina: sucede en pacientes con cesáreas anteriores o cirugías previas de útero en donde puede ocurrir un desgarro en esa cicatriz previa en el momento del trabajo de parto, siendo necesario una cesárea de emergencia con posterior extirpación del útero. Fracaso de inducción: existe una probabilidad en la que, iniciada la inducción, el trabajo de parto no se lleve a cabo sobre todo en pacientes primerizas y sea necesario una cesárea de emergencia. Aumenta la probabilidad de requerir ayuda instrumental como fórceps.  Precauciones durante el parto inducido No todas las pacientes se encuentran aptas para la inducción del parto , el médico debe indicarlo tras evaluarla y, normalmente, están exentas aquellas pacientes con: Antecedentes de cesáreas anteriores en menos de 5 años o cirugías mayores de útero. Diagnóstico de placenta previa en este embarazo. Feto en posición vertical. Prolapso de cordón umbilical. Infección activa por herpes genital. Antecedentes en el embarazo de bajo crecimiento fetal. Antecedentes en el embarazo de patología cardiaca fetal. Desproporción pélvico-cefálica.  Carcinoma cervical uterino invasor. Condilomatosis importante del canal vaginal. Recomendaciones tras el parto Después del parto, si este fue exitoso por inducción, las recomendaciones son las mismas que en un parto vaginal natural; con la revisión de sangrado vaginal, aseo del área y evitar las infecciones intrauterinas con respecto a la madre. En relación al bebé, verificar si existe sufrimiento fetal agudo o traumatismo fetal por parto precipitado o infección por paso del canal vaginal.
Riesgos en el embarazo
Artículo especializado

Riesgos en el embarazo

Principales riesgos en el embarazo  A continuación, se enumeran los principales riesgos en el embarazo. Alcohol y tabaco   Son de los tóxicos que más pueden consumir algunas mujeres antes de estar embarazadas. Para algunas, existe dificultad en el hecho de reducir su consumo una vez saben que están en gestación. Su efecto negativo en el embarazo está muy estudiado.   Se sabe, por ejemplo, que las mujeres embarazadas que fuman tienen un riesgo aumentado de hasta un 40% de tener recién nacidos de bajo peso, siendo este porcentaje más elevado según aumenta la cantidad de cigarrillos que fume la mujer. Esta afectación del peso del feto puede iniciarse hacia la semana 22 de la gestación, siendo evidente en la semana 28 de embarazo.  Además, el consumo de tabaco durante el parto se asocia con un aumento de la mortalidad perinatal, así como la afectación del feto por distintas enfermedades , retraso psicomotor en el bebé o, incluso, el aumento de la muerte súbita del recién nacido. Es también causa de que la mujer tenga un parto adelantado (parto pretérmino), así como de la aparición de otras complicaciones de la gestación como presentar placenta previa, desprendimiento prematuro de placenta, rotura prematura de membranas, aborto espontáneo, etc.  El alcohol es otro tóxico que influye muy negativamente tanto en la madre como en el feto . La mujer, como paciente, puede presentar complicaciones graves si existe un abuso del consumo de alcohol como intoxicaciones agudas, pancreatitis, alteraciones hepáticas, delírium tremens o síndrome de abstinencia si se suprime su consumo de forma brusca y sin control médico.   Las complicaciones que puede desencadenar el alcohol en el desarrollo del embarazo son múltiples y graves: abortos, muerte fetal intraútero, hemorragias, parto pretérmino, etc. El niño se va a ver afectado directamente por la cantidad de alcohol que ingiera la madre, pudiendo desarrollar alteraciones como el síndrome alcohólico fetal o el síndrome de abstinencia del recién nacido.   Cafeína La cafeína como estimulante del sistema nervioso central es una sustancia cuyo consumo no es recomendable durante el embarazo. Se han realizado distintos estudios para evaluar la repercusión de su consumo durante el mismo, asociándolo a alteraciones fetales como crecimiento retardado, parto prematuro, bajo peso al nacer, aborto, etc., no siendo recomendable el consumo mayor a 200 miligramos de cafeína al día .  Alimentos La embarazada debe seguir una dieta variada rica en fruta, verdura, hortalizas, legumbres y frutos secos, con una proporción adecuada de hidratos de carbono , proteínas, grasas y un aporte añadido de ácido fólico que suele complementarse de forma farmacológica para evitar alteraciones neurológicas fetales.  La embarazada debe evitar determinados alimentos que puedan favorecer la infección por algunos patógenos. Así, se debe eliminar el consumo de pescado fresco, sin congelar, para evitar l a infección con anisakis . Estos alimentos deben haber sido congelados previamente a -18ºC. Además, es recomendable evitar el consumo de carne poco hecha o cruda, por el riesgo de poder adquirir toxoplasmosis, quesos no pasteurizados que pueden contener bacterias como la Listeria , reducir el consumo de sal y, la que se tome, debe ser sal yodada, no abusar del consumo de mariscos o pescados como el pez espada, el atún y otros que puedan contener mayor proporción de metales pesados. Además, las frutas y verduras deben consumirse con un buen lavado previo, evitando en la medida de lo posible su consumo fuera de casa si no se puede asegurar esta higiene. Medicamentos Todos los fármacos deben ser prescritos por un médico, ya que, muchos de ellos pueden ser potencialmente dañinos para el feto, pudiendo provocar malformaciones fetales , debido a que los fármacos pueden pasar al cuerpo del bebé por medio de la circulación placentaria maternofetal. Por ello, debe ser el facultativo el que prescriba el medicamento más adecuado según la patología o síntomas que haya que tratar en un momento dado a la futura mamá.  Ejercicios El ejercicio es beneficioso para la mujer en el embarazo y muy recomendable para prevenir enfermedades como la diabetes gestacional, la hipertensión, la lumbalgia, etc. Pero siempre debe estar adaptado a la época vital fisiológica que la mujer está viviendo en cuanto a su capacidad y resistencia, así como al riesgo que algunos deportes pueden presentar, como ejercicios que requieran un gasto energético alto, contacto físico intenso o que supongan un riesgo real de caída.  Otras drogas El consumo de otras drogas como cocaína o heroína durante la gestación tiene efectos negativos seguros para la madre y el feto. Así, estas drogas pueden producir alteraciones como convulsiones en el feto o hemorragia cerebral, parto prematuro, aborto, infecciones, insuficiencia placentaria, preeclampsia y sufrimiento fetal intraparto, entre otros.  Edad:   Las mujeres mayores de 35 años pueden presentar un riesgo aumentado de padecer alguna complicación en su embarazo, incrementando el riesgo de la aparición de anomalías congénitas en el feto, mayor riesgo de muerte intraútero del feto en comparación con los embarazos en mujeres más jóvenes, parto adelantado (pretérmino), alteraciones en la implantación de la placenta, sangrados uterinos o un aumento de enfermedades de base que pueda padecer de por sí la embarazada.   ¿Cuándo se produce un embarazo de riesgo?   Se considera que existe un embarazo de riesgo cuando este está asociado a una mayor probabilidad de que aparezcan complicaciones y enfermedades e, incluso, riego de muerte para el feto y/o la madre.    Este tipo de riesgo se evalúa desde la primera visita médica en el embarazo, teniendo en cuenta los antecedentes médicos de la mujer gestante, si presenta patologías previas o no, cómo han sido otros embarazos si los ha habido, las características socioeconómicas de la mujer (edad, hábitos tóxicos, riesgo laboral, etc.), y la propia historia evolutiva del embarazo que se está controlando (aparición de enfermedades asociadas como diabetes gestacional, infecciones, embarazo múltiple, hemorragias uterinas, ...). Según todas estas consideraciones, los médicos clasifican el nivel de riesgo de ese embarazo como riesgo bajo o cero (no implica que haya ausencia de riesgo), bajo, moderado o embarazo de alto riesgo.  Evitar estos riesgos, ¿me ayudará a evitar un embarazo de riesgo?  Evitar el consumo de sustancias que se saben tóxicas o, en otros casos, no recomendables en según qué dosis o frecuencia de consumo, o no realizar actividades que impliquen riesgo de traumatismos, caídas, esfuerzo físico excesivo, etc., favorece que la valoración del riesgo durante el embarazo sea menor si la mujer evita todas aquellas cosas que se sabe pueden llegar a ser dañinas para ella y su bebé. No obstante, el riesgo bajo o cero no incluye una ausencia de riesgo y, aparte de seguir las recomendaciones de vida saludable en el embarazo, hay que tener en cuenta que existen otros factores que pueden incrementar el riesgo en el embarazo y que no son modificables ni prevenibles por la mujer gestante.
Acidez en el embarazo
Artículo especializado

Acidez en el embarazo

¿Qué es la acidez?   La acidez o pirosis hace referencia a la sensación de quemazón y dolor detrás del esternón, que puede provocar la regurgitación del contenido de ácido del estómago hacia el esófago. Este reflujo viene determinado por la existencia de una incompetencia del esfínter esofágico inferior, “puerta” de separación entre el esófago y el estómago , que favorece la aparición de ese reflujo gastroesofágico. También puede provocar que esa sensación de molestia ascienda hasta la faringe, llegando a notarse un sabor agrio en la boca.  ¿Es normal padecer acidez en el embarazo?  Sí, dentro de los síntomas frecuentes en el embarazo y según progresa la evolución de este, que la mujer embarazada presente acidez es normal, apareciendo hasta en un 70% de las pacientes. Esto es debido a la mayor presión intraabdominal que se produce según crece el feto y que favorece la aparición de este síntoma.  Si la mujer empieza a notar esa sensación de quemazón frecuente según avanza el embarazo, debe consultar este síntoma a su médico de familia o a su ginecólogo para que evalúen la indicación de iniciar algún tratamiento que alivie los síntomas y prevenga las posibles complicaciones que pueda producir en la embarazada.  ¿Qué síntomas presenta la acidez en el embarazo?  Durante el primer trimestre del embarazo y debido a la posible aparición de otros de los síntomas más frecuentes en la gestación, que son las náuseas y los vómitos, habituales en los primeros meses (hiperémesis gravídica), puede aparecer esa sensación de quemazón y molestia retroesternal.   Según avanza la gestación y aumenta el tamaño del bebé, en el segundo y, sobre todo, el tercer trimestre del embarazo, aparece de forma más frecuente e intermitente la sensación de quemazón y/o dolor retroesternal que aumenta, sobre todo, tras las comidas y más aún si estas son copiosas o si se tumba nada más comer. Además, en ocasiones, puede acompañarse de disfagia (sensación de dificultad para la deglución) o sensación de regurgitación de alimentos.  Causas de acidez en el embarazo  En una paciente sana, sin ninguna patología gastrointestinal previa, el mero hecho del embarazo puede provocar esta sintomatología como una de las causas más frecuentes de consulta durante la gestación.   Esto es así por la combinación de varios factores: la propia mecánica del desplazamiento de los órganos abdominales que van siendo relegados y recolocados en el abdomen según el feto aumenta su tamaño y, consecuentemente, el aumento de la presión dentro del abdomen. Esto puede provocar que el tono del esfínter esofágico inferior sea menor , favoreciendo el paso del jugo gástrico hacia el esófago. Además, puede existir una disminución de la actividad propulsora del propio esófago inferior (efecto que hace que progrese el bolo alimenticio) que favorece el reflujo. Además, se combina el aumento de la presión intragástrica con una disminución de la presión intraesofágica que favorece ese ascenso.  El dolor y la sensación de quemazón se producen por el efecto dañino que pueden producir los ácidos gástricos sobre la mucosa o revestimiento del esófago, ya que, la misma no está preparada para soportar esa acidez del contenido gástrico y puede producir inflamación de la misa o esofagitis por reflujo.  Por otra parte, en ocasiones, la paciente tiene antecedentes de pirosis o reflujo previo que puede verse intensificado por el embarazo. Además, la paciente puede padecer patologías que lo favorezcan como una hernia hiatal.  ¿Cómo puedo evitar la acidez en el embarazo?  De forma completa no se puede evitar siempre la aparición de la acidez, porque según progresa el embarazo, va a existir un aumento de la presión intraabdominal por el crecimiento del bebé. Lo que siempre se pueden tomar son medidas que disminuyan su aparición:  No realizar comidas copiosas.  Evitar comer en tiempos cercanos al descanso, procurando realizar sobre todo la cena, al menos dos horas antes de acostarse.  Elevar la posición del cabecero de la cama (se pueden poner mantas o cojines debajo del colchón para ello).  Evitar las comidas picantes y fuertes, así como alimentos como el chocolate, el café, el té, comidas muy grasas, etc.  No utilizar prendas ajustadas que aumenten la presión en el abdomen.  Tratamiento de la acidez en el embarazo  El médico hace las indicaciones terapéuticas en cada caso y según la evolución de la sintomatología que presente la paciente.   Habitualmente, si tras tomar las medidas de prevención indicadas, los síntomas no mejoran, se prescriben fármacos antiácidos que no se absorben, preferiblemente en presentación líquida , para neutralizar la composición ácida y dañina del jugo gástrico para la mucosa esofágica. Estos fármacos actúan como una película protectora de la misma y presentan un bajo riesgo para el feto, siendo los de primera elección.  Si existe riesgo para la madre por la intensidad de los síntomas y el posible daño que pueda sufrir la paciente, el médico puede pautar otros fármacos que sí se absorben y cuya función es disminuir la secreción ácida gástrica , como son los antiulcerosos antihistamínicos H2, como la Famotidina , cuyo uso es aceptado en el embarazo.