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Recuperarse de una Cirugía Dental

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¿Has precisado un procedimiento quirúrgico odontológico recientemente? ¿Tienes que quitarte los terceros molares (muelas del juicio)? ¿Por fin te has decidido a ponerte el implante? ¿Debes someterte a cirugía periodontal?

La cirugía odontológica, igual que el resto de procedimientos quirúrgicos, precisa una valoración inicial del estado médico del paciente y de los riesgos quirúrgicos.

La cirugía odontológica, igual que el resto de procedimientos quirúrgicos, precisa una valoración inicial del estado médico del paciente y de los riesgos quirúrgicos. En la visita previa a la cirugía advertimos al paciente de que debe extremar la higiene los días previos a la cirugía e incluso aconsejamos enjuagues con antiséptico local (clorhexidina). Si el paciente es muy nervioso se puede valorar tomar una mediación inductora del sueño el día antes de la cirugía.

Y cuando llega el día, ¿cómo actuamos? Es importante que el paciente que debe someterse a una cirugía sea atendido a la hora prevista para evitar aumentar su situación de estrés. El cirujano recibe al paciente y le explica los pasos que va a seguir para tranquilizarle. Es importante recordar que, una vez administrada la anestesia, podrá seguir nuestra cirugía pero no notará dolor. Por cierto, si eres aprensivo dímelo porque puedo cubrirte los ojos con una talla estéril para ayudarte a sobrellevarlo.

LO QUE DEBEMOS SABER COMO MÉDICOS

Debemos tener presente el perfil médico del paciente antes de proceder a la cirugía.

  • En pacientes con patología cardiovascular que estén en tratamiento antiagregante o anticoagulante debemos valorar la interrupción del tratamiento previa a la cirugía para evitar grandes sangrados (sobre todo si está prevista una cirugía larga o compleja).
  • Debemos preguntar las posibles alergias o intolerancias que pueda presentar. Para nosotros es igual de importante saber si es alérgico a la penicilina como intolerante al gluten y, por supuesto, es relevante conocer si es alérgico al látex porque, en este caso, el guante estéril a utilizar debe ser de un material especial.
  • Si el paciente es frágil (por pluripatología, inmunosupresión, enfermedad autoinmune, cardiopatía, insuficiencia renal, etc.) debemos valorar el inicio de tratamiento antibiótico previo a la cirugía para que el paciente esté cubierto durante el procedimiento quirúrgico.
  • Si está prevista la instrumentación de hueso (por ejemplo, para colocar un implante) optamos, en muchas ocasiones, por administrar una dosis de tratamiento corticoideo intramuscular a modo de antiinflamatorio potente para minimizar el dolor inicial tras el cese de la anestesia.

Cosas a tener en cuenta tras la cirugía

Tras la cirugía debemos facilitar al paciente una hoja de recomendaciones donde consten las posibles complicaciones que puedan aparecer y la forma de actuar ante ellas. Es importante facilitarle un teléfono de contacto al que poder dirigirse en caso de grandes dudas. Y, lo más importante, se debe indicar la pauta a seguir tanto medicamentosa como tópica (higiene, aplicación de frío local…) como de ingesta alimentaria.

  • La anestesia postquirúrgica cesará tras dos o tres horas de finalizar la cirugía por ello debes tener la precaución de tomarte algún analgésico en este periodo de tiempo para que al finalizar la anestesia ya te encuentres bajo el efecto de la analgesia. También debes aplicarte frío local en el lado de la cara que corresponda, pero, ¡ojo!, no te apliques el hielo local directamente sobre la piel porque puedes producirte una quemadura. La forma más cómoda de aplicarse el hielo local es mediante packs de crioterapia (de venta en farmacias) y con la interposición de una toallita entre la cara y el frío. Estos packs son bolsas de plástico de contenido semilíquido, reusables y moldeables que pueden tener diferentes medidas por lo que se adaptan perfectamente a la superficie a tratar. Si no dispones de uno de estos packs (que sería lo deseable) siempre puedes recurrir a la socorrida bolsa de guisantes del congelador. Realiza tandas de 15 minutos de frío local varias veces al día.
  • Cuando llegues al domicilio no creo que tengas demasiado apetito, pero puedes ingerir algún liquido (ni muy frío ni muy caliente) con la ayuda de una pajita. No olvides tomarte el antibiótico que te hemos prescrito. Además, verás que en la prescripción siempre ponemos mediación de rescate por si el dolor es incontrolable. Aquí tengo que aconsejarte que no apures a tomarte la medicación cuando el dolor es elevado porque costará mucho más de controlar.
  • Al día siguiente ya podrás iniciar una dieta semiblanda (si no se te dicen lo contrario) a base de sopa, yogur, batidos de fruta, licuado y puré. El dolor será mucho mejor tolerado, pero ello no quiere decir que dejes de tomarte el tratamiento. Recuerda que la higiene dental debe seguir realizándose, aunque tengas molestias en la boca.
  • Es importante que controles la temperatura axilar. Recuerda que, si no me avisas, no puedo saber si hay alguna complicación. Quiero decir que, aunque te haya citado en consulta dos días más tarde tras la cirugía, no dudes en llamarme o venir antes si la evolución no es la correcta.

¿Con qué me quedo después de tantas advertencias?

  • Tras la cirugía se debe recurrir al rescate analgésico si el dolor lo requiere. Evita tomar aspirina antes o después de la cirugía (si la tomas por algún motivo médico siempre menciónalo)
  • Debes tomarme todos los medicamentos que te han aconsejado, aunque no tengas dolor.
  • Debes extremar la higiene para minimizar el riesgo de infección. Además del cepillado (en la zona no quirúrgica) debes enjuagarte con antiséptico después de cada comida.
  • Aplícate frío local en tandas de 15 minutos y varias veces al día.
  • No fumes ni bebas alcohol durante las 24 horas posteriores a la cirugía.
  • Ten presente los signos de alarma que te han explicado (sangrado excesivo, dolor incontrolable, fiebre…) y consulta, inmediatamente, si aparece alguno de ellos.