Contenido Artículos especializados Qué se Puede Ver en una Ecografía 4D

Dra. Natalia Garcia Montaner

Especialista en Ginecología y Obstetricia

Médico colaborador de Advance Medical

La ecografía es un método de diagnóstico por la imagen muy útil en medicina y veterinaria. Está basado en la emisión y recepción de ondas de baja frecuencia que se llaman ultrasonidos, por eso también se le llama ultrasonografía.
Con la ecografía 4D-5D se obtienen imágenes de gran resolución de la superficie anatómica del feto, de su cara, manos, pies, genitales…

 Cómo funciona

Estas ondas son emitidas por un dispositivo llamado transductor que se apoya sobre el paciente, atraviesa sus tejidos, y según la densidad de los órganos que va encontrando en su avance rebotan y vuelven al punto de partida con información que el ordenador del ecógrafo compondrá para emitir una imagen en una pantalla, que será el gráfico anatómico del espacio estudiado.

El ultrasonido se propaga por medios acuosos, no obtiene imágenes de calidad si atraviesa aire o hueso. Por ello es necesario cubrir la piel del paciente con un gel acuoso que hará de medio para la propagación de las ondas. Y por este motivo es un método más adecuado para ciertos órganos que otros. Nos ofrece buenas imágenes de músculos, vísceras sólidas, y el ejemplo más claro, el feto, que al estar sumergido en la bolsa de las aguas es el sujeto ideal para ser explorado.

 De la 2D a la 4D

Este es el principio de la ecografía clásica, que podemos llamar 2D, es decir, que la imagen obtenida es un plano de 2 dimensiones. Desde los primeros ecógrafos se ha evolucionado infinitamente, obteniendo de los aparatos de última generación imágenes de altísima resolución. A partir de este mismo principio físico y modificando la fuente emisora de los ultrasonidos, para enviar en lugar de un plano de ultrasonidos un bloque de los mismos y también modificando el software que lo convierte en imagen podemos obtener imágenes en 3 dimensiones, 3D, dando sensación de profundidad. Un paso más allá fue poder explorar en movimiento esas imágenes 3D que inicialmente eran fijas, con lo que añadiendo la dimensión temporal se pudo empezar a hablar de imágenes 4D, que actualmente ya se han sustituido por las 5D, con ecógrafos de última generación que construyen una imagen en profundidad, movimiento y textura que da la impresión de ser real.

Cualquiera de las exploraciones 2D, 3D, 4D o 5D usan el mismo principio físico, que no tiene ningún efecto sobre los tejidos que explora, así pues, es una prueba segura e inocua tanto para el ecografista como para los/las pacientes y fetos.

 Qué se obtiene

Esta posibilidad de componer las imágenes con efecto tridimensional y su inocuidad la han hecho ideal para explorar la anatomía fetal. Con la ecografía 4D-5D se obtienen imágenes de gran resolución de la superficie anatómica del feto, de su cara, manos, pies, genitales… en movimiento, permitiendo al público no entrenado identificar claramente sus rasgos y gestos, si abre la boca, bosteza, sonríe, etc. Esto la ha popularizado para hacer ecografía de carácter “lúdico” durante el tercer trimestre de embarazo simplemente para disfrutar de la visión del feto. Actualmente con el perfeccionamiento del procesamiento de las imágenes es impresionante la verosimilitud y el aspecto real que nos ofrece del feto. Pero para ello hace falta una mínima “colaboración” del bebé… es sumamente sensible a factores externos: una mala posición fetal mostrándonos la espalda, la escasez de líquido amniótico en la zona que queremos mirar o su proximidad a la placenta, o simplemente que coloque sus extremidades por delante pueden arruinarnos la experiencia. Por este motivo no siempre se consigue a la primera, y son frecuentes los casos en que se recita a la paciente para otra ocasión esperando tener mejor suerte.

 Posibilidades médicas

Pero dejando de lado este aspecto festivo de la ecografía 4/5D existe otro mundo de infinitas posibilidades desde el punto de vista médico. Obviamente la convierte en la exploración ideal para comprobar malformaciones de la superficie de la anatomía como pueda ser un labio leporino (malformación facial del feto en que el labio superior, y en ocasiones también el paladar está partido). Actualmente el rastreo anatómico se realiza en 2D, pero el apoyo del 4D en estas ocasiones puede ser de ayuda, y sin duda ilustrativo para mostrar a los futuros padres el alcance de la lesión.

La ecografía 4D también permite el almacenaje de volúmenes, es decir grabar esos datos para una vez finalizado el estudio y en ausencia ya de la paciente volver a ellos y poderlos reproducir desde otros ángulos de visión y perspectivas diferentes que nos permitan aumentar las posibilidades diagnósticas, tanto en la exploración de un feto como de un órgano concreto.

 Es decir que la aplicación de la ecografía 4/5D para disfrutar de imágenes muy reales del feto está en auge, pero en realidad constituye la punta del iceberg de las posibilidades que nos ofrece tanto en obstetricia como en muchas otras especialidades

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